AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 27 Septiembre   2007

Nacionalismo
El cansancio del adversario
Cristina Losada Libertad Digital 27 Septiembre 2007

Los nacionalistas han colocado diversos telones para remodelar tras ellos la realidad a su gusto, como se hizo materialmente en la obra del metro de Barcelona para levantar un muro y proceder a su derribo oficial. Una actuación que recuerda a la cómica decisión de la República que cuenta Camba, cuando erigieron tapias para separar los cementerios religiosos de los civiles a fin de echarlas abajo y ejecutar la laicísima orden de no hacer distingos entre los muertos. Las fachadas Potemkin de los nacionalistas han tenido, sin embargo, poco de cómicas y mucho de mala intención, aunque peores han sido sus efectos, pues consiguen embaucar. En esos trampantojos Madrid ha sido siempre la bicha, la fuente de todos los males que los propios nacionalistas provocaban, a pesar de que ellos –que no sus súbditos– tienen buenas razones para dar gracias y vivas al centro de poder nacional. Madrid no ha sido su azote, sino su favorecedor. Al menos, a lo largo y ancho de las casi tres décadas de democracia.

Los nacionalistas han acudido al rompeolas de las Españas al modo de los piratas que se disfrazan de respetables señores para mejor dar el golpe. Y lo daban. Salían y salen, que no hay más que ver los Presupuestos, con los bolsillos llenos de plata, amén de privilegios y transferencias. En la Villa y Corte, además, se los elogiaba. Pujol, por ejemplo, no tenía el Estado en la cabeza, porque de eso ya se encargaba Fraga, pero a cambio se le adscribía "sentido de Estado". Lo del PNV ha ido por etapas. Y cuando llegaron a Madrid los nuevos de ERC causaron sensación. Vaya, no mordían y hasta les gustaba el chocolate con churros. Al de las patillas se le trató de diputado revelación y fue elegido el parlamentario más atractivo. Y no me digan que el sexo no tiene nada que ver con la política. Otros y otras nacionalistas han merecido igualmente la atención gozosa del respetable, ávido de novedad, espectáculo y fieras mansas. Junto a algo más significativo: en Madrid y por ósmosis en el resto de España, se llega a identificar a Cataluña, al País Vasco y, en menor grado, a Galicia, con los nacionalistas. La hiperlegitimidad, vicio de origen, quedaba sancionada.

Mientras ellos insuflaban el odio a España, machacaban a los disidentes e implantaban la discriminación y la coacción lingüística con el visto bueno de los dos partidos nacionales, en Madrid se seguía hablando de los nacionalistas moderados y se confiaba en templar a los que no lo eran tanto a base de coche oficial y "hablando se entiende la gente". Eso, salvo por cuatro voces que clamaban en el desierto. Y que clamaban desde el inicio de este proceso, que no lo ha puesto en marcha Zapatero, aunque sólo él es responsable de su aceleración extrema. Si ahora se ha producido un salto cualitativo, si arde la hoguera visiblemente, si se batasuniza y balcaniza por doquier es porque existía una acumulación previa. La cual se llevó a cabo mientras Madrid, centro político y de opinión, celebraba los disfraces y se despreocupaba, y los gobiernos echaban más madera en la caldera. Zetapé termina de desmantelar el tren, como los Hermanos Marx en el Oeste.

Los problemas de los padres para educar a sus hijos en español, las penas y los éxodos de profesores y funcionarios, el control de los medios de comunicación y otras fealdades, han saltado ahora a la escena nacional en toda su crudeza, pero después de que los nacionalistas tuvieran años para moldear detrás del telón a la gente. Hay responsabilidades compartidas entre unas sociedades que resistieron poco y quienes se desentendieron de su suerte. Y el colmo sería que, cuando el asalto final está al caer, se les diera la espalda a quienes allí todavía resisten, al grito de ¡que se independicen de una vez y nos dejen en paz! El deseo de los nacionalistas se habría cumplido: ganar la partida primero por dejación y, luego, por cansancio del adversario.

Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La lengua viva
Nacionalismo lingüístico
Amando de Miguel Libertad Digital 27 Septiembre 2007

Pau García Fuster (Barcelona) me escribe como "independentista catalán" para echar su cuarto a espadas en el asunto del idioma español en Cataluña. Su posición se reduce a este argumento, nada original, por cierto:

Quizás ustedes estarían más cómodos si el catalán desapareciese, o si solamente se hablara castellano en el mundo. Pero la realidad no es así, y me parece que todas las lenguas (independientemente del número de hablantes) tienen el mismo valor (no pragmático, eso seguro, pero sí cultural). Así pues, me parece que una política educativa que permite a los estudiantes incorporar una lengua más (teniendo en cuenta que el castellano en Catalunya se aprende casi sin quererlo) no tiene nada de negativo.

Lo de "ustedes" no sé a quién se refiere. Supongo que ese plural indica respeto, pero bastaría el singular, puesto que yo respondo de mí mismo. Es mucho suponer que yo estaría más cómodo si desapareciera el catalán y si solo se hablara castellano en el mundo. No es un supuesto hiperbólico; es una cretinez imaginar que yo pudiera pensar de ese modo. Reitero lo dicho: el idioma catalán es parte de mi patrimonio cultural, puesto que es un rasgo fundamental de la vida de muchos españoles. No entiendo el razonamiento de que si "todas las lenguas tienen el mismo valor" por qué los niños catalanes que poseen el español como idioma familiar tengan que estudiar en catalán y solo en catalán. La presunción de que "el castellano en Catalunya se aprende casi sin quererlo" es una patochada. Los idiomas se aprenden bien en la escuela, sobre todo si son los de la familia de uno y encima cuando son oficiales. Mire usted, señor García, si el idioma castellano desapareciera de Cataluña, los catalanes todos saldrían perdiendo. Ya son ganas de prescindir de un instrumento cultural (y económico) como es el idioma español cuando es algo que los catalanes tienen gratis. La única solución para los irredentos independentistas catalanes es pasarse al inglés.

El correo de mi corresponsal se escribe así: Pau G. Fuster. No me resisto a hurtar a los lectores esta deliciosa postdata, un verdadero couch case, dicho en inglés para ir practicando:

PD: Para evitar malas interpretaciones, lo de Pau G. Fuster en la dirección de correo no es por ocultar el apellido Garcia (español, ya que mis abuelos paternos eran de Almansa), sino por una mera cuestión pràctica: hay tantos Garcia que así se evitan confusiones.

Miguel Perelló Gelabert (mallorquín de nación) se suma a las invectivas de los independentistas catalanes para sostener, estólido, la siguiente estiptiquez: "El primer y principal error que ustedes cometen es pensar que Catalunya es España". ¡Y dale con el "ustedes"! Pues bien, aunque Cataluña fuera alguna vez independiente, lo que no se puede ocultar es que, lo mismo que la Tarraconense fue parte de Hispania, Cataluña ha sido siempre parte de España. De no haber sido así, no se habría sostenido la política proteccionista que han seguido todos los gobiernos y regímenes de España, desde Cánovas a Zapatero. Gracias a esa política se ha conseguido la privilegiada industrialización de Cataluña. Por eso se ha producido la generosa corriente migratoria que ha ido desde la España rural a las ciudades fabriles de Cataluña. Ese movimiento, duro como ha sido, ha supuesto una ganancia para todos los catalanes, los indígenas y los forasteros. No se sostiene la apreciación de don Miguel:

Nosotros no les necesitamos, en cambio ustedes a nosotros si, y ahi está la llave de todo. Por lo tanto yo seguiré siendo un irrespetuoso ciudadano de Catalunya que habla catalán en su país y que se esfuerza en aprender la lengua autóctona del país que visita cuando está de viaje, aunque ésta la hablen tan solo 100 personas.

Sigo sin saber quiénes somos "ustedes". Invito a don Miguel a que hable catalán siempre que viaje por todo el mundo. Admirable me resulta la infinita curiosidad lingüística de don Miguel. ¿Estará dispuesto a aprender seis mil idiomas? Respecto a la "lengua autóctona", ¿cuál es la de Andalucía o la de México?

Está visto que lo del nacionalismo lingüístico es algo que levanta ampollas en las meninges. Solo así se explica la excrecencia de Analisto Camprubi Corriu. Compadece el hombre al "pobre Salmantino (sic) que debe trabajar en Madrid" y dice:

Es una victima mas (sic) del centralismo español, obsesionado en que todo debe estar centralizado en Madrid, y encima le echa la culpa a Cataluña. Ya me explicará cuales (sic) son las ventajas fiscales y prebendas que tenemos... Se vive mucho mejor en cualquier pueblo de Salamanca y Zamora, con mejor calidad de vida, que en la mayoria de (sic) suburbios de Barcelona. En fin, no se (sic) ni porque (sic) pierdo el tiempo escribiendo esto, si todo lo que digo es mas (sic) que de sobras conocido por ti (sic). La verdad, no entiendo a que obedece tanta demagogia, creo que se puede criticar perfectamente, y de forma muy dura, lo que está pasando en Catalunya sin caer en el panfleto. Con articulos (sic) de este perfil, el camino a la independencia de Cataluña no tiene marcha atrás ¿quíen (sic) va a querer tener como compatriota a ese tal Navia-Osorio, y a quien (sic) le da publicidad? Por dignidad, estoy incluso empezando a pensar que no lo quiero ni como cliente de mis productos, ni a el (sic) ni a ti (sic).

He respetado el liberalísimo criterio ortográfico de don Analisto. Quizá haya que comprender su definitivo argumento, a partir de las apreciaciones que aquí vertía José María Navia-Osorio:

Me entran ganas de proclamar la independencia ahora mismo. Con su mismo razonamiento, ya nos podemos poner todos a aprender ingles (sic), mucho mas útil que el castellan (sic). No se que mania (sic) teneís (sic) en pensar que una catalán habla catalán porque supuestamente se siente superior. Habla catalán porque esta (sic) en Catalunya y es la lengua propia de Cataluña.

Jota Be arguye:
Disiento de esa consideración de que el idioma castellano sea el único idioma español de comunicación internacional. El gallego debería entrar en esa categoría también. No lo digo únicamente por orgullo patrio, que también, sino porque el gallego, a través de su lengua hermana, el portugués, es comprendido por más de 200 millones de personas en 4 continentes distintos.

Pero el mismo don Jota reconoce que:
Mientras que un portugués puede entender casi sin dificultad a un gallego, a un gallego le cuesta bastante entender a un portugués. La pronunciación del portugués es distinta, especialmente porque en gallego solo tenemos 2 sibilantes y en portugués tienen 4, y mientras que en gallego tenemos 7 vocales en portugués tienen 10.

Ahí está la almendra de la cuestión. El español es un idioma de comunicación internacional en parte porque son similares todas sus variaciones dialectales, sobre todo para la lengua culta. Esa unidad no existe en el gallego-portugués, ni siquiera en el portugués sin más. El asunto nada tiene que ver con el orgullo patrio.

Mi opinión sobre el particular contrasta con otras. Por ejemplo, Manu Novo sostiene que:
El gallego es uno de los dos idiomas universales que se hablan en el estado español. Con su lengua hermana, el portugués, es posible comunicarse con los hablantes lusófonos de todo el mundo. Existen menos diferencias entre el gallego de Corcubión y el brasileiro de Recife, por poner un ejemplo, que entre el castellano de Santander y el de La Habana. Y esto no es algo que uno se invente sino que lo ha podido comprobar en multitud de ocasiones en viajes por América. Los gallegos no tenemos problemas de comunicación con los brasileños y con los portugueses no digamos. Pero en el caso de los castellanos es muy distinto ya que no dominan ni el gallego ni el portugués. Y es así porque el gallego es una lengua de vocación universal que nos permite comunicarnos con personas de cuatro continentes. Y como además por derecho conocemos el castellano pues está claro que en cuestiones idiomáticas somos unos privilegiados. Si es posible, desearía que revisase el rigor de sus artículos sobre esta cuestión ya que rayan lo tendencioso, siempre en contra del gallego. Esta cortedad de miras debería haberse superado con la edad.

No entiendo por qué mi opinión resulta "tendenciosa" y por qué esa mi "cortedad de miras" debería haberla superado con el paso de los años.

Osprats vuelve a la carga con su diatriba nacionalista, ahora con delicadeza y pulcritud. Me espeta el hombre (o la mujer): "Que combata sus ideas, no quiere decir que no le tenga un aprecio personal". Gracias le sean dadas. Reitera don o doña Osprats que yo soy un "memo" y precisa: "Memo pretende ser un insulto sibilino, con una cierta categoría". Doblemente agradecido me tengo. Recuerda también don o doña Osprats lo de "Se va haciendo mayor, Sr. Amando... y se le nota". Ahora precisa: "No es que sea mayor –cosa muy respetable– sino que usted chochea. Espero su definición de chochear un día de estos". No hay más que ir al Diccionario de Seco y compañía: "Chocho, [dícese de la persona] que, por la mucha edad, tiene debilitada la inteligencia". Todavía es más bonita la definición del Tesoro de Covarrubias: "Chocho: el que sabe poco y es como niño de teta". Mire usted por donde, tanto chocho como memo están emparentados con mamar y mamón. En el Tesoro se identifica a chocho como derivado de choto, es decir, mamón. Qué fijación, la de don o doña Osprats, de relacionarme con la mamancia. Por lo menos no me identifica con la mamandurria.

Un pequeño país, Bélgica
POR DARÍO VALCÁRCEL ABC 27 Septiembre 2007

LOS analistas se dividen ante el riesgo que amenaza a Bélgica, 109 días sin gobierno: riesgo, lejano quizá, de ruptura del estado. El Rey acudirá probablemente a defender la unidad del país. Hemos hablado con valones, flamencos, holandeses y franceses. Resumimos cuestiones de hecho, poco opinables. Opinamos en los dos últimos párrafos.

Bélgica nació en 1830 para integrar a las comunidades flamenca y valona, neerlandófona y francófona, distantes de Holanda, flotantes en el vacío desde que en 1803 Napoleón disolviera por sí y ante sí una construcción de 1900 años, el imperio romano-germánico. Una rama de la dinastía Sajonia-Coburgo fue entronizada. Los valones eran entonces más ricos que los flamencos. Hoy los flamencos ingresan más que los valones, tornas invertidas por las que la seguridad social de Walonia se financia también con aportaciones del norte.

Un francófono inteligente, Guy Verhofstadt, primer ministro de 1999 a 2007, pregunta por ejemplo: ¿Cómo repartimos la deuda nacional? Discrepa otro primer ministro, también democristiano, también de calidad, Jean-Luc Dehaene, precisamente por ser flamenco. El partido más votado, los democristianos flamencos de Yves Leterme, no han podido formar gobierno desde su elección del 10 de junio. Hay tendencias borrosamente definidas, partidarias de la separación. Pero es dudoso que el país pueda romperse. Hay once partidos con representación parlamentaria en una cámara de 150 escaños: dos democracias cristianas, valona y flamenca, dos partidos socialistas, dos liberales, dos ecologistas, dos de extrema derecha, todo duplicado. Un tipo basto, Filip Dewinter, líder de la extrema derecha flamenca, explica que «Bélgica es un paciente en fase terminal al que debe aplicarse la eutanasia». Su intervención refuerza la unidad del país.

Un elemento inquietante: Bruselas es la capital de la Unión Europea. Si el estado belga se dividiera, como Checoslovaquia, surgiría un problema comunitario añadido. El nacionalismo peor reaparecería como un triunfo de la irracionalidad frente a la esperanza en una Europa estable, basada en el derecho. Algunos observadores (Quentin Peel, en el FT) rechazan la exageración mediática. Bélgica no se romperá: vivirá largos años. Es la mezcla de problemas lingüísticos, culturales y económicos lo que genera la actual confusión. Es urgente cortar, como Alejandro, el nudo gordiano.

El rey Alberto, 73 años, aboga por una gran coalición, fórmula integradora, útil en momentos de crisis. Como otros monarcas europeos, quiere simbolizar la permanencia del país. Hermano menor de Balduino, antiguo play boy de los años cincuenta, se ha transformado con la edad en un buen servidor del Estado. Las monarquías europeas son fenómenos extraños, no fáciles de entender, no despachables de un plumazo.

Verhofstadt, primer ministro saliente, demostró durante ocho años cómo los problemas de identidad nacional, aparentemente insolubles, pueden aplazarse. A falta de solución, un aplazamiento de 50 años, o de 200, será mejor que una ruptura. La monarquía belga tiene ahora una ocasión. Balduino I era un monarca ejemplar, demasiado ejemplar: un santo cuyo voto de pobreza le llevaba a ver los telediarios en su vieja televisión en blanco y negro. Por contra, el rey actual vive en su tiempo. Desde hace tres meses hace consultas, consciente del limitado papel que le corresponde: derecho a ser consultado, a estimular, a advertir. Sin el apoyo de aquellos a quienes consulta, el rey no tiene poder. Su función es la de convencer. Algunos partidos flamencos tratan de limitar aún más el estrecho margen real. Un autor respetado define al rey como garante de la lealtad a la federación por parte de los partidos. La corona asegura a los francófonos, hoy minoritarios, el respeto a sus derechos: «Reducir el poder del rey, escribe Pierre-Yves Monette, es cortar las posibilidades de sobrevivir del país». Alberto II podrá emplearse una sola vez en la crisis. Lo hará para defender la unidad. Si fuera un líder, intentaría galvanizar a la nación con un mensaje eléctrico. Pero no es un líder sino un rey.

¿Batasuna inexistente?
Germán Yanke Estrella Digital 27 Septiembre 2007

El consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, sostiene la tesis de que Batasuna ha perdido su discurso y, como prueba, aduce que, roto del “alto el fuego”, parece inexistente. Batasuna ha sido lo que ha sido durante muchos meses del “proceso” por el mismo “proceso”, que le ha dado una preponderancia en la vida pública y un papel en la escena política que no le corresponde, ya que —como organización ilegalizada— no le corresponde ninguno.

Sin embargo, se diría más bien que el papel de Batasuna no es autónomo. Una y otra vez, para mostrar su descenso o su ascenso, para dar paso a sus posibilidades de “romper la izquierda abertzale, etc., se presenta a Batasuna como algo independiente. Y no es así, como lo demuestra tanto la evidencia cotidiana, el sentido común y las sentencias judiciales, Batasuna forma parte de un entramado terrorista, el de ETA, al que responde y sirve y por el que precisamente fue ilegalizada. Así que, en el tiempo y en el espacio, se reparten los papeles y, aunque ahora esté más callada o apagada que antes, obedece a la estrategia de la banda, ahora activa y perseguida, y espera el momento de aparecer de nuevo en la “negociación”.

Relativamente callada, digo, porque, a pesar del optimismo del consejero Balza, Batasuna está presente en la calle y, a través de sus franquicias (ANV y PCTV) en las instituciones. Desempeña allí su papel, que no es otro que la extorsión y la ayuda a ETA, se financia y, con una estrategia distinta a la de los meses de la falsa tregua, permanece en sus trece.

La batalla contra el terror, por tanto, no es sólo la detención de pistoleros, siendo esto fundamental. Aún queda por recuperar el aislamiento de todos sus tentáculos, que se inició con eficacia tras el Pacto Antiterrorista, y que se terminó con el “proceso”. Sigue sin recuperarse y, lejos de tener la sensación de cualquiera de sus esperanzas está perdida, la que está viva en Batasuna es que todavía se puede retomar el hilo del “final dialogado”. Cuando la acción del Estado de Derecho vuelva, si no al texto, sí a los principios del Pacto Antiterrorista, es cuando, de verdad, Batasuna se convertirá en realmente inexistente. Por ahora, desde luego, no.

La guerra de las banderas: España pierde todo lo que gana Zapatero
Pascual Tamburri elsemanaldigital 27 Septiembre 2007

En algunas comunidades autónomas perduran complejos que alimentan tanto a los abertzales como al presidente del Gobierno. Es hora de cumplir la Ley, y de mucho más.

La Transición a la democracia empezó con una guerra de banderas que costó muertos y heridos. Una guerra de verdad, en la que la Policía y especialmente la Guardia Civil en el País Vasco eran enviadas a retirar banderas nacionalistas, ilegales, y en la que ETA aprovechaba la ocasión para colocar bombas y asesinar a servidores del Estado. Pueden dar fe los ministros del interior de la época, como Manuel Fraga y como Rodolfo Martín Villa. Fue éste, precisamente, quien decidió legalizar la ikurriña como bandera en principio privada, explicando que con esa concesión y poco más el terrorismo abertzale terminaría. Cambió la ley: Santa Lucía le guarde la vista.

Treinta años después, las tornas se han invertido. Del País Vasco, de partes de Navarra y de porciones crecientes de Cataluña ha desaparecido de hecho la bandera nacional. Las concesiones siguieron y los complejos triunfaron, de manera que durante décadas se ha tolerado el incumplimiento de la legislación, que hace imperativa la presencia de la bandera en todos los edificios públicos. La Ley de Banderas de 1981 es clara en sus disposiciones, pero es incumplida o ignorada, cuando no violada o reducida al ridículo. La Fundación para la Defensa de la Nación Española de nuestro amigo Santiago Abascal ha elaborado un listado demoledor; y se queda corto.

Hoy es noticia, por ejemplo, el alcalde socialista de Andoáin (Guipúzcoa), José Antonio Barandiarán, que se niega a responder al PP sobre la ausencia de la bandera española de la fachada del Ayuntamiento; el secretario de la corporación dice, y seguramente no faltarán argumentos de leguleyo, que el cumplimiento de una Ley debe ser ordenado por el delegado gubernativo y no puede ser objeto de moción municipal. Así que le pelota pasa al tejado de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero ¿es que alguna vez dejó de estar ahí?

Otra guerra de banderas
Estamos en una Segunda Guerra de Banderas, pero ahora, aunque fue necesario en tiempos de Adolfo Suárez dictar una Ley para jamás cumplirla, la fuerza está en manos de los abertzales. Una generación entera de vascos y de catalanes, y muchos navarros también por cierto, ha crecido sin ver la bandera de todos con la normalidad imperante en cualquier otro país de nuestro entorno. Los nacionalistas identificaron la bandera con el franquismo, la izquierda colaboró entusiasmada en la operación y el centroderecha, en general, calló durante décadas temiendo ser acusado de ser un residuo nostálgico del pasado.

Pero la bandera no es pasado, sino alegre presente. Nunca como ahora las celebraciones deportivas y festivas han visto un uso popular tan amplio de la bandera; en todas partes, salvo en la reserva de caza nacionalista, donde de hecho seguimos como al final de la Transición: pidiendo disculpas casi por ser españoles y demostrarlo, y generando miedo los abertzales al uso de cualquier bandera que no sea la suya. ¿Hay remedio?

Algo raro pasa en un país en el que Regina Otaola llena portadas de prensa por hacer algo que en Francia, Italia o Alemania sería un hecho indiscutible: colocar la bandera en el Ayuntamiento. Lo vemos en Lizarza para bien y en Andoáin para mal, pero también otras localidades del País Vasco y de Navarra, e instituciones como el Parlamento autonómico vasco, las correspondientes diputaciones, los centros de enseñanza y todo tipo de instalaciones públicas rehuyen el cumplimiento de la Ley. Los nacionalistas lo hacen por decisión consciente, ya que ellos libran una guerra y quieren ganarla. Los socialistas, en general, porque no se sienten identificados con la bandera más que con cualquier símbolo, pues a ellos, como antes a Fernando Savater, "España se la suda". Y la derecha, en sus distintas versiones, calla demasiado a menudo "para que no se diga" .

Gana Zapatero
Zapatero es feliz con la situación. En el conjunto de España se ha normalizado y hasta popularizado el uso de la bandera nacional, y las banderas regionales no dejan de ser eso, regionales. El orgullo nacional español no gusta al PSOE, ya que genera un ecosistema poco propicio a su proyecto; pero en cambio el ambiente en territorio abertzale es el más propicio para lo que Zapatero desea: alergia institucional a la nación "discutida y discutible" y un centroderecha al que quiere ver acorralado entre el miedo a ETA y el miedo a romper la barrera de lo políticamente correcto.

Zapatero, sin embargo, aunque se encuentre así a su gusto, tiene el deber de aplicar la Ley, y podrá ser acusado de no hacerlo. Ciertamente el PP, cuando gobernó, no estuvo siempre a la altura que el sacrificio y gallardía de sus militantes exigían; pero eso no legitima la pasividad de ZP. Qué duda cabe de que UPN, que gobierna en Navarra, deja que haya muchos Ayuntamientos simplemente sin banderas, y dictó una Ley de Símbolos trufada de miedos y complejos; pero no deja de ser el partido de Tomás Caballero, asesinado por ETA como concejal de Pamplona décadas después de haber colocado en el mismo Ayuntamiento una ikurriña vergonzosa que aún recordamos.

Y es que la Ley, que ahora toca a Zapatero imponer, aunque sea enviando tres décadas después a la Guardia Civil, requiere el fin inmediato de la excepción vasco-catalana-navarra: mientras en estas tres regiones no se liquiden los complejos de la Transición y no se extienda a ellas el mismo clima de normalidad española que vive el resto de la nación, el Gobierno y sus socios estarán como pez en el agua. Aquí perdura el ambiente enfermizo que llevó a Martín Villa y a sus compañeros de partido a aquellas bajezas, que son la causa de nuestros males. Y de la ausencia de banderas.

(Por cierto: premio a la innovación histórica a los abertzales de "Gara", para quienes –contando a sus lectores lo que se escribe en esta columna- en 1936 en Pamplona debió de haber "miles de defensores de la legalidad fusilados sin juicio por los golpistas". Ellos sí que saben.)

El Foro Ermua cae en buenas manos con la elección de Iñaki Ezquerra
Santiago Abascal elsemanaldigital 27 Septiembre 2007

La difícil sustitución de Mikel Buesa se salda con una mala noticia para quienes ya se frotaban las manos previendo la implosión definitiva de este colectivo cívico.

24 de septiembre de 2007. Los había muy orondos y satisfechos por las discusiones públicas y dimisiones en bloque producidas en torno al Foro de Ermua. Nacionalistas y ministros negociadores, amén de tertulianos de la secta, reían a carcajadas por los dimes y diretes del Foro y barruntaban la desaparición definitiva del colectivo cívico. No sabían de lo que hablaban, ni conocían la pasta de la que están hechas las personas que integran el Foro de Ermua.

En el Foro se impuso el silencio con una escueta e inteligente nota de prensa. Y la disputa cesó hasta la reunión de su asamblea –este domingo-, que se ha saldado con la buena noticia de la elección de Iñaki Ezquerra al frente de una candidatura de consenso que ha obtenido un respaldo abrumador.

Iñaki Ezquerra ha sido elegido para una importantísima tarea; la permanencia y el sostenimiento de la rebelión cívica contra cualquier atisbo de negociación con el terror y de rendición frente a los nacionalismos. Sólo dos personas han pilotado – y lo han hecho con gran acierto- la nave del Foro de Ermua desde julio del 97, el octogenario vibrante Vidal de Nicolás y el implacable Mikel Buesa que, como nadie, cantó las cuarenta a los traidores compañeros de partido de su hermano asesinado llevándoles, incluso, hasta los juzgados.

Mikel ha sido la voz del Foro y de la denuncia durante los últimos años, pero Iñaki Ezquerra e Inma Castilla de Cortázar fueron sus mejores escuderos. Hoy uno de ellos, que lleva muchos años diciendo lo mismo, sin arredrarse ante el poder ni ante las balas, viviendo con incomodidades, preocupaciones y escoltas, ha tomado el relevo de Ermua, para que el Foro siga siendo un parte esencial del movimiento cívico español, para que la sociedad siga teniendo instrumentos frente al poder omnímodo de los que están dispuestos a vender a su madre para clavar las uñas en la poltrona.

Iñaki Ezquerra lo hará bien porque conoce el significado de Ermua (mucho mejor que el alcalde Totorica), porque ha dado probadas muestras de constancia en su pelea cívica, de acierto en sus escritos, y porque el valor no se le supone, está probado. La defensa que hizo de su compañero Antonio Aguirre, agredido gravemente por las huestes peneuvistas a las puertas de un juzgado y a los pies de la policía autonómica vasca, es la imagen de la decencia, del hartazgo y del verdadero "Basta Ya", el que desde ayer lidera, con el apoyo de muchos españoles, el escritor y hombre de acción Iñaki Ezquerra.

Réplica a la carta de Inma Castilla de Cortázar
Mikel Buesa ABC 27 Septiembre 2007

Permítame que, abusando de su amabilidad, no deje pasar por alto esa curiosa «Carta abierta a Rosa Díez» que publica ABC, en la que su autora, Inma Castilla de Cortázar, aprovecha para hablar de mí y, de paso, para pontificar acerca de hacia dónde debe orientar Unión, Progreso y Democracia su política.

En su carta, la vicepresidenta del Foro Ermua se permite acusarme de mentir con relación a las declaraciones que, en su momento, hice señalando las presiones que había recibido del PP, algunas de ellas con su mediación, para que reconsiderara mi incorporación a Unión, Progreso y Democracia. Vayamos al grano y que el lector juzgue si es o no una presión que, antes de que se hiciera pública esa incorporación, recibiera la llamada de una de las presidentas regionales del PP para expresarme su deseo de que no diera ese paso; si es o no presión que la señora Castilla de Cortázar me llamara para decirme que el Secretario General del PP le había transmitido el interés que tenía su partido en reunirse con la dirección del Foro Ermua a fin de informarnos acerca de sus planteamientos políticos con respecto al final de la legislatura, y que luego esa reunión derivara en una discusión acerca de mi afiliación a Unión, Progreso y Democracia; si es o no presión que, en esa misma reunión, se debatiera acerca de la conveniencia de que, al día siguiente, ABC fuera a publicar un artículo mío en el que explicaba las motivaciones de mi decisión; si es o no presión que también en la mencionada reunión se me ofreciera un cargo.

Por tanto, todo lo que he dicho públicamente se ajusta a la verdad; y en consecuencia no tenía ni tengo nada que rectificar. Ese es el motivo por el que, cuando una parte de los dirigentes del Foro Ermua me exigió la dimisión, me negué a hacerlo y significar con ello que yo hubiera sido el causante de la crisis. Sin embargo, para dar salida a la situación, sugerí a esos mismos dirigentes que hubiera una dimisión colectiva y que, por esa vía, fuera el conjunto de los socios del Foro Ermua quien, con la elección de una nueva Junta Directiva, diera una salida a la situación. Por cierto que, antes de que formulara mi propuesta, Inma Castilla de Cortázar expresó por escrito su dimisión como miembro de esa Junta y su petición de causar baja en la asociación. Sorprendentemente, dos semanas después apareció como candidata al cargo que ya ocupaba. No es cierto, por ello, lo que esta señora dice en su carta acerca de mí. Y en algún momento tendrá que arrepentirse de la falsedad que difunde. Espero que no sea sólo en la oscuridad de un confesionario, pues sería deseable que, para ello, con su benevolencia, señor director, volviera a acogerse a las páginas que la han albergado.

EpC, una confrontación irreductible
Rafael González Rojas elsemanaldigital 27 Septiembre 2007

La terca pretensión del Gobierno de introducir en el sistema educativo una asignatura denominada Educación para la Ciudadanía ha superado su inicial carácter de polémica académica y ha escalado la cuesta del conflicto social hasta adquirir categoría de confrontación irreductible. Sólo los débiles, los inseguros, los incapaces de ofrecer alternativas, son tercos hasta su propio fracaso.

No se comprende cómo el Gobierno no se ha planteado rectificar. ¿Dejación de autoridad si rectifica? ¿Por qué? Más bien sabiduría y respeto. Porque nadie le discute al Gobierno su derecho a transmitir los valores universales propios de un Estado democrático. Nadie, pues, se opone a que se enseñe la Constitución, las leyes de mayor rango, los Derechos Humanos. Es lo que dicen que hará esa asignatura quienes defienden y ven positiva su obligatoriedad. Pero es que no se trata de eso solamente. A lo que se oponen el Foro de la Familia, la Confederación de Padres Católicos, la Iglesia, muchas organizaciones de padres y de profesores y el Partido Popular es a la intromisión en el derecho de los padres a elegir el tipo de enseñanza que desean para sus hijos. Y en los nuevos libros de texto se advierte una intromisión descarada en el derecho constitucional de los padres a educar a sus hijos.

Un vistazo a los nuevos textos que servirán para formar en ciudadanía a nuestros chavales demuestra cuánta razón les asiste a los detractores de la materia. En esos textos, con mayor o menor intensidad según de qué editorial se trate, la transmisión de valores constitucionales se convierte en un pretexto para adoctrinar moral y civilmente a los críos, y para la difusión de modelos y estereotipos opuestos radicalmente a la idea o imagen que nos ofrecen nuestras tradiciones sociales. En el diario El Mundo he leído un pormenorizado análisis de estos aspectos. Son, como es natural, dada la tendenciosidad que anima a la asignatura, los que se refiere a la familia, la procreación, las relaciones sexuales, la imagen que se da de los padres: la madre hippy, adorable; el padre clásico, detestable, y los jóvenes marchosos frente a la chica resignada; el profesor moderno, liberal, en vez del maestro que imponía la disciplina como principal valor. En suma, una serie de mamarrachadas verdaderamente penosas, y que para aceptarlas hay que tener totalmente arruinado el patrimonio espiritual que recibimos de nuestros mayores.

Pero hay otras cuestiones mucho más sutiles, que no se cazan al vuelo como esas groseras mamarrachadas. El Foro de la Familia, y también otros colectivos que objetan Educación para la Ciudadanía, han denunciado la carga política que presenta la nueva asignatura. En el informe del Foro, concretamente, se señala que los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de la asignatura están sometidos "al debate político partidista, más propios del Pleno del Congreso de los Diputados que de una enseñanza básica común sobre los valores comunes de la convivencia. Se incentiva así una politización indeseable de esta asignatura y una manipulación de las conciencias de los escolares menores de edad".

La enseñanza en España no acaba de asentarse. Desde hace ya muchos decenios viene dando tumbos y, por lo que se ve, va de mal en peor. En el momento presente se ha convertido en un espacio de confrontación social. Y el Gobierno está desdeñando las quejas de decenas de miles de padres y profesores, de instituciones y de la misma Iglesia, anteponiendo a los derechos que asisten a éstos el que nadie le niega al Estado, que tiene el derecho y el deber de transmitir valores, pero no hasta el extremo de formar a nuestros jóvenes según las peculiaridades ideológicas del partido político que ostente el Gobierno.

Si el Gobierno no rectifica esa desastrosa política educativa los ciudadanos deben hacerle rectificar.

Hijos de España y Francia
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ EL Correo 27 Septiembre 2007

El terrorismo yihadí o yihadista no es una amenaza potencial sobre España, sino un peligro cierto. Ya hemos sufrido atentados en Madrid y también, de manera desplazada pero directa, en Casablanca. La conexión de España con el imaginario mítico que sirve a los grupos terroristas del yihadismo internacional como base doctrinal para articular el mensaje justificador de la violencia es evidente. La recuperación de Al-Andalus, por muy descabellada que nos pueda parecer la idea a los seres humanos que habitamos el planeta Tierra, es un axioma que está cobrando fuerza en la propaganda ideológica de Al-Qaida. Hasta aquí, los hechos. No hay duda de ellos.

Cuando las democracias modernas ponen sus instrumentos de seguridad en guardia para responder a una amenaza o a un peligro lo hacen, en la medida de lo posible, procurando anticipar y gestionar el riesgo de que esa amenaza o peligro se materialicen. El riesgo es una ecuación que varía con el tiempo y con los contextos, de manera que el Estado debería contar con mecanismos para su evaluación y su reevaluación continuas. En España, el Gobierno ha instituido el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista en el Ministerio de Interior que, con la contribución también del CNI, debería estar en condiciones de implementar esas evaluaciones de riesgo y de diseñar respuestas preventivas. Ya veremos.

El riesgo es una función en donde no sólo cuenta la amenaza, sino también las vulnerabilidades de quien va a ser potencialmente perjudicado por un peligro. De esta manera, si blindamos lo suficiente al objeto, persona o, en este caso, colectivo que ha sido amenazado, quizás ese peligro tenga muy pocas oportunidades de materializarse. Ésta ha sido la postura de la seguridad tradicional, blindarse contra las amenazas. Hay otras maneras de gestionar el riesgo. También puede actuarse directamente contra las amenazas, si se conocen bien, para debilitarlas, y entonces reducir el riesgo de las víctimas potenciales. Lo ideal, sin embargo, es manejar la amenaza, debilitándola, al tiempo que se reduce la vulnerabilidad del colectivo, de la comunidad, sobre la que se cierne el peligro. En la gestión del riesgo terrorista se están cometiendo innumerables desaciertos, que no sólo fortalecen la amenaza sino que incrementan nuestra vulnerabilidad ante ella. Es decir, justo lo contrario de un sistema inteligente de gestión del riesgo.

¿Quién de ustedes cree que si Ayman Al Zawahiri, el número dos de Al-Qaida, menciona Al-Andalus en uno de sus discursos y nosotros sobredimensionamos el mensaje, y no hacemos más que publicitarlo, que darle cancha, que advertir a diestro y siniestro de que Al-Andalus es un objetivo de Al-Qaida, que hacer análisis y miles de elucubraciones públicas dándonos no sólo por enterados sino por amenazados, Al-Qaida no estará encantada de haber encontrado uno de nuestro puntos débiles y se dedicará a explotar esa vulnerabilidad hasta el éxtasis?

Pues dicho y hecho. El 11 de septiembre de 2006, Al-Qaida se planteaba liberar cualquier tierra islámica, desde Al-Andalus a Irak. Dos meses más tarde, un vídeo de Al-Qaida recordaba que Ceuta y Melilla son territorios ocupados a restaurar al Islam a través de la yihad. Tan rentable le resulta la amenaza y la marca Al-Andalus a Al-Qaida que muy recientemente, en enero de 2007, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, los terroristas del Magreb, se ha reconvertido a 'Al-Qaida del Magreb islámico', justo un mes después de que Al-Qaida mencionara expresamente a Ceuta y Melilla en sus vídeos.

La asignatura pendiente de la política antiterrorista es la comunicación, la gestión del discurso, la propaganda contraideológica frente a Al-Qaida. Tan mal lo estamos haciendo, que exponemos nuestras vulnerabilidades en público para que el yihadismo las aproveche. Después de que Al-Qaida haya apreciado claramente que su discurso terrorista encuentra un eco aterrorizado en España, su nivel explícito de amenaza contra nuestro país, como no podía ser de otra manera, ha aumentado. Ahora Ayman Al Zawahiri, que está al tanto de la televisión y de los análisis especializados que hacemos y publicamos en España sobre Al-Qaida, está tan contento con nuestro miedo público que directamente nos ha conminado a limpiar las tierras del Magreb islámico (nombre de su franquicia en el Norte de África) de los hijos de Francia y España.

El terrorismo es violencia que se transmite no sólo a través de las víctimas directas, sino por medio de la capacidad de la organización terrorista para crear escenarios de miedo en la sociedad. Demostrativo del poder de la comunicación en este proceso social, y de lo bien que lo ha entendido Al-Qaida, es que la organización yihadí internacional ha instituido As-Sahab, una fundación para promover la 'mass media' islámica a la que ya se denomina 'el brazo mediático' de Al-Qaida y que está dirigida por un norteamericano converso al Islam. En la errática guerra de la propaganda contra el terrorismo yihadí, de momento, estamos perdiendo y cediendo ventaja a un enemigo que estamos contribuyendo a fabricar y a hacer crecer día a día. Ignoro si funcionará la Alianza de Civilizaciones, pero una idea magnífica sería crear más pronto que tarde un instituto de contrapropaganda antiterrorista en el CNCA. Aunque será un parche, porque si no funciona coordinado internacionalmente..

El plebiscito permanente
MANUEL MONTERO El Correo 27 Septiembre 2007

Todo cambia, nada permanece, pero en el País Vasco pasan los años y seguimos siempre en lo mismo: todo gira en torno al referéndum prometido. Una y otra vez, año tras año. Alguien ha debido de malinterpretar a Renan su definición de que «una nación es un plebiscito permanente» y ha traducido «una nación es la amenaza permanente de un plebiscito». La forja de la nación vasca resulta contumaz en sus vueltas y revueltas a la convocatoria del ansiado referéndum, que se presenta como el momento culminante de la historia vasca. Casi todos los años al acabar el verano las hojas caen de los árboles, rebrota la flor soberanista y se anuncia la buena nueva de que se preguntará a los vascos (y a las vascas) por sus querencias: la naturaleza y el soberanismo ajustan sus movimientos a un rígido compás cíclico. Al lehendakari le gusta plantear su consulta en el pleno de septiembre, que reserva a los grandes designios. Es el cénit anual: toda la política vasca suele moverse alrededor de tales palabras. Hasta la primavera se habla del septiembre anterior, desde los idus de marzo se especula sobre qué dirá en el próximo. La política vasca tiene un vetusto ritmo estacional.

La del referéndum es una de las historias más raras promovidas por el nacionalismo. Cabía entender que utilizase la amenaza plebiscitaria para aglutinar a los propios, estar 'en el candelabro' y sacar tajada, pues estas cosas asustan al español, de natural temeroso. Es la virtud de amagar. Otro asunto es que quiera concretarlo en las urnas. No sólo sería fatal para el País Vasco -ahondaría el cisma social y daría al terrorismo un increíble campo de actuación-, sino que la apuesta resulta casi suicida para el PNV. Se arriesga a una catástrofe de dimensiones estratosféricas, que tiene una probabilidad elevadísima, de las que no suele asumir la política.

Dejemos aquí la ilegalidad de la convocatoria y la pregunta a realizar para que tenga algún significado político, o si podrían montarse las mesas en semejante consulta (¿qué hacer si la gente no acude, por la ilegalidad?, ¿organizar las mesas sólo con los del tripartito?), pese a que no son cuestiones menores. Supongamos que el Gobierno tripartito convoca referéndum soberanista con una pregunta rupturista (de no ser así todo este viaje sobraba). ¿Puede salirle bien el envite, siquiera en el terreno simbólico, el único que cuenta en un referéndum sin validez jurídica? Para que la consulta tuviese los efectos de ruptura que se le piden -como una base para 'superar' el actual estatuto de Autonomía- necesita unos apoyos del 54% del censo, pues el Estatuto de Gernika obtuvo casi estos votos (53,91%), y más del 90% de los votos afirmativos. Es la frontera del éxito y del fracaso, pues no podría argumentarse que los vascos ansían una vía soberanista si hay menos apoyos que en el Estatuto. No valdrían para esta lectura cifras inferiores por una menor participación - como ha sucedido con los estatutos catalán y andaluz-, pues no se propone una reforma, sino una nueva vía, un nuevo comienzo. Un 54%, pues, y, si no, todos los años del soberanismo, desde Lizarra a esta fecha, acabarán en el ridículo.

¿Hay alguna posibilidad de que la pregunta soberanista logre el apoyo del 54% del censo, en las circunstancias actuales? En la vida todo puede suceder -desde la caída de meteoritos para extinguir dinosaurios hasta la conversión de la batasunía a la democracia-, pero hasta donde podemos colegir a partir de la distribución de votos y de los comportamientos políticos, resulta muy improbable tal evento. Contra lo que se sugiere, el Estatuto de Gernika contó con un respaldo social alto. En España se han celebrado desde 1978 diez referendos (Constitución, OTAN, Constitución europea, País Vasco, Galicia, dos en Cataluña, tres en Andalucía) y el Estatuto vasco está entre las propuestas con más respaldo: sólo le supera la Constitución (59,4% en toda España) y la ratificación de la iniciativa para el Estatuto de Andalucía, 55,9%, cifras que no se alejan demasiado. Después de la Constitución, es el texto que ha obtenido mayor apoyo.

Los resultados de los referendos suelen ser coherentes con los repartos de votos por partidos. No parece verosímil que los votantes del PSE y del PP -cuyo volumen global resulta bastante estable elección tras elección- decidan apoyar el soberanismo plebiscitario. Así que imaginemos que todo el nacionalismo (desde Batasuna al PNV) e IU se lanzan en masa a apoyar la ruptura estatutaria. Cuando alcanzaron más votos fue en las elecciones de 2001, con una participación inusual y la movilización provocada por el frentismo. Obtuvieron, si se les junta, 826.000 votos. En total, el 45,50% del censo, muy lejos del 54%, y ello en circunstancias muy excepcionales, de difícil repetición. Pese a la intensidad de aquel momento, y aunque el censo había aumentado en casi 300.000 votos, ni siquiera consiguieron los apoyos que en 1979 refrendaron el Estatuto. Éstos son los mimbres; lo demás, voluntarismo.

Para conseguir tal resultado el nacionalismo tripartito necesitaría arrastrar en bloque a HB -algo nunca visto y empeño que se antoja difícil, a no ser que optase por una pregunta de una radicalidad extrema y por una política del mismo tenor- sin espantar a la franja moderada de su electorado, además de confiar en que las bases nacionalistas compartan unánimes las incertidumbres soberanistas y que los de IU sigan ciegos a Madrazo, que a lo mejor. Y ni por ésas llegaría a la mitad del censo. Necesitaría además que porcentajes significativos del PSOE o del PP quedaran subyugados por el soberanismo, lo que sólo sucede en las mentes de los encuestadores del Gobierno vasco. De paso, el resultado retrataría las diferencias profundas entre Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, con efectos político demoledores.

¿Y todo esto, para qué? ¿A ver si suena la flauta y la gente dice sí a una pregunta que no tendría detrás un texto como el Estatuto? Es insensato. A estas alturas, me imagino la pregunta soberanista: ¿Entonces, por qué no el referéndum? Entre otras razones, por las que siguen: la política no está para desquiciar a una sociedad ni contentar veleidades políticas; hay unas reglas del juego que no se respetan; se quiere colar la soberanía, el máximo postulado ideológico del nacionalismo, como el punto de partida de las soluciones vascas; el aventurerismo político no debe tener premio; un plebiscito de este tipo propiciaría que el terrorismo actuara para atemorizar a la sociedad y cambiar el voto.

Estamos ante el propósito de un referéndum en el que las circunstancias no parecen las convenientes para el convocante. El riesgo de que termine con un fiasco resulta inmenso, y no se suele llamar a consulta si se tienen las cartas en contra. Suena absurdo, a no ser que se busque algo diferente a lo que se dice y esto sea la ceremonia del Gran Engaño. La única manera de entender el desaguisado es situándonos en los recovecos internos del nacionalismo -y admitiendo que está dispuesto a la irresponsabilidad de gobernar y reventar a la sociedad vasca sólo en función de sus peleas internas-. Quizás lo que se busca no es la victoria imposible del soberanismo, sino crear con el referéndum un banderín de enganche que aglutine a todo el nacionalismo, anclarlo en la hegemonía radical y crear el precedente soberanista: tomar fuerzas para nuevas aventuras. Seguramente ésta es la cuestión, atar el futuro del nacionalismo, y no búsquedas de soluciones para los vascos. ¿Por eso se pone en solfa a la sociedad vasca, desde hace una década?

Otra consideración de Renan viene al caso: «La estupidez humana es lo único que sugiere una idea del infinito».

Tómbola de promesas
Jesús Salamanca minutodigital 27 Septiembre 2007

Muchos ciudadanos pensarán que no ha habido tiempo en los tres últimos años para hacer realidad las necesidades de la sociedad española. El Gobierno Rodríguez ha perdido el tiempo acariciando a ‘La Juana’, presentando a ETA en sociedad, internacionalizando el conflicto y diciéndonos lo contrario de lo que sucedía en los diversos ámbitos sociales y políticos. A los hechos me remito. Por eso no pudieron montar antes la tómbola de las promesas.

Huele a elecciones y no se cortan ofreciendo desgravaciones de todo tipo; aunque sean conscientes de que son promesas para no cumplir, puesto que son de la escuela del profesor Tierno Galván. Ayudas para los jóvenes, la vivienda, la natalidad, el empleo, las pensiones… Como si antes no hubieran sido necesarias. Les cuesta dejar la poltrona. Si hay que prometer se promete lo que haga falta, antes que dejar el sillón, el sueldo, las prebendas, el despacho, la secretaria, el tráfico de influencias y el coche oficial. Aún recuerdo aquel chiste que se aplicaba a muchos de los socialistas de Felipe González que habían tocado poder tras las elecciones de 1982; se solía decir que habían hecho cambio de las cinco “ces”: casa, coche, compañera, cuenta y cartera.

El presidente Rodríguez ya está en campaña. Anuncia lo que haga falta. Por anunciar que no quede, de la misma forma que Manuel Fraga daba la mano a quien se encontrara durante la campaña, hasta el punto – según cuentan – de habérsela estrechado hasta a un maniquí que estaba expuesto a la puerta de un comercio. Eso ya es el colmo del mecanismo condicionado o del instinto del ‘político a piñón fijo’.

Hace unos días caía en nuestras manos un borrador del Plan de Fomento del Alquiler. Lo cierto es que algo muy parecido leí hace tiempo. Allá por la última legislatura de Felipe González. Tengo la sensación de que se están desempolvando proyectos de principios de los noventa que no vieron la luz o que quedaron a medio hacer. Huelo a miedo y a desconcierto. Pero lo más triste es que desde el partido del Gobierno se piensa que no existe memoria histórica. Bien es verdad que ellos lo confunden con la ‘Memoria Histérica’ que anhela desenterrar venganzas, cuentas pendientes y sufrimiento. Todo ello parece ser el signo histórico e inconfundible del socialismo al que aludía Balzac, cuando le achacaba ser un eterno parricida, por matar a su madre, la república, y a su hermanastra, la libertad.

Huelo a engaño, a patraña, a imprevisión. Huelo a miedo. Mucho miedo y muchos miedos. Temores que hacen temblar ciertas estructuras del poder socialista. Un miedo que esconde alfombras polvorientas y conversaciones no ventiladas. Miedo a perder lo que se consiguió sin trabajar y con demasiados muertos por testigos. Un miedo silencioso a que predique GARA o a que la banda asesina hable más alto de la cuenta y pase facturas a quienes han pretendido desestabilizar el Estado de Derecho. Hay temor a muchos miedos inconfesables y a subterráneas e incontroladas vendettas.

Sigue el engaño por todas esquinas. Hasta lo advierte la oposición, después de haber permanecido mucho tiempo sin rumbo serio, con su líder en permanente cuestión y sin una perspectiva de futuro. Hablan de “golpe de efecto chabacano”, de “situación de angustia electoral”, de “anuncios electoralistas sin concretar”,… Es evidente que desde las filas del partido del Gobierno y desde éste anuncian lo que no han sabido cumplir ni podrán hacerlo aunque regresaran al poder. Es el miedo descrito. Un miedo que atenaza, habla y hasta grita compasión.

Rodríguez no escucha a su experto en economía. El gobernador del Banco de España se está hartando de pedir prudencia y dar recomendaciones, conocedor de la que se aproxima y del fin del ciclo de bonanza económica. Fernández Ordóñez sabe que las “políticas de alegrías” no son recomendables en época de vacas flacas. Durante su comparecencia en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados, ha apostado por mantener el superávit cuando las cosas vayan mal. “Cualquier tentación de hacer políticas de alegrías sería absolutamente contraproducente”. El gobernador tiene muy claro que el aumento del gasto público genera, entre otras preocupaciones, tensiones inflacionistas. Si con tales recomendaciones no sabe jugar las cartas el presidente Rodríguez, será una prueba más de la incompetencia y del sentimiento de gafe que le acompaña allá donde acude. Y lo que es peor: esa incompetencia y sus gafadas escenas las proyecta con facilidad y de forma permanente

De Manhattan a Teherán
POR HERMANN TERTSCH ABC 27 Septiembre 2007

Por desgracia, la escalada de tensión que genera el programa nuclear del régimen de Teherán y la firmeza que han demostrado en Nueva York los principales países europeos, con Angela Merkel y Nicolas Sarkozy a la cabeza, convierten en patética anécdota muchos hechos que son un escándalo. Véase si no la grotesca llamada del presidente del Gobierno español a los cubanos a que tengan «paciencia» en su demanda de libertad o el hecho de que su ministro de Asuntos Exteriores hunda un poco más nuestra dignidad al anunciar una inminente reunión en Madrid de -ahí es nada- la «Comisión de Derechos humanos bilateral» hispano- cubana.

Algunos pensamos ya que el Gobierno español intenta adquirir en esta materia algo de «know-how» de tan respetables interlocutores carceleros.

Pero siendo tristes y graves las afrentas a la libertad y dignidad de cubanos y españoles que esto delata, las intervenciones en Nueva York de Merkel y Sarkozy deberían dejar claro hasta para los gurús españoles e iraníes de la Alianza de Civilizaciones que ha comenzado la cuenta atrás para el régimen de Teherán. Se lo dicen estadistas que no tienen ninguna gana de llevar a cabo una intervención militar contra Irán. Pero que también saben ya perfectamente que si la comunidad internacional no logra hacer entrar en razón a Mahmud Ahmadineyad, no habrá alternativa. «Un Irán nuclear nos llevará a la guerra», ha dicho Sarkozy claramente.

La escalada de la presión sobre Teherán es manifiesta, y China y Rusia son muy conscientes de ello. Merkel ya ha anunciado también un reforzamiento de las sanciones contra Irán y comienza a extenderse rápidamente la convicción de que no hay mucho tiempo para evitar un dilema sin solución pacífica posible y de consecuencias incalculables. En Berlín y París hay ahora líderes conscientes de su responsabilidad histórica. Es la única buena noticia en un momento en el que un régimen totalitario y dirigido por fanáticos religiosos en lucha sin compromiso contra la civilización occidental está a punto de adquirir un arma nuclear con la expresa voluntad de utilizarla para cumplir designios divinos, el primero la destrucción de Israel.

Percepción de riesgo
La intervención militar israelí del 6 de septiembre en Siria, en rigurosa coordinación con Washington, fue mucho más que una advertencia. Y la extraordinaria oferta de cooperación militar nuclear de París a Berlín es un paso más en la creación de una responsabilidad común ante una eventualidad que ya nadie con responsabilidad considera inverosímil.

El régimen de Teherán ha de percibir, sin margen de duda, la decisión de las democracias occidentales -si pueden, con ayuda de la nueva dictadura rusa o la vieja china, pero si no, sin ella- de impedir a Teherán que haga plausibles sus planes proclamados de destruir Israel y chantajear a los demás. Resulta del todo insoportable la idea de que un régimen como el de Ahmadinayed -que ya ha presentado sus misiles capaces de llegar a Israel y parte de Europa- pueda dictar, bajo amenaza de ataque nuclear, no ya el comportamiento de lo que llama el «ente sionista», sino decisiones políticas, publicación de viñetas o la vigencia de leyes islamistas en Portier, Colonia o Granada.

Sin embargo, la peor noticia no está posiblemente en la amenaza sino en la respuesta. El mayor peligro no es la obcecación del régimen iraní, ni siquiera la parálisis de una Administración norteamericana en paulatino desmantelamiento, sino en la falta de percepción de riesgo de las sociedades occidentales.

En Afganistán se está comenzando a perder una guerra que habría sido ya ganada con mayor disposición europea a la presencia y al gasto, y en Irak rebrotó una guerra que demuestra las trágicas consecuencias de la ruptura de una política atlántica que George Bush dinamitó con su arrogancia y Jacques Chirac y Gerhard Schröder ayudaron a quebrar con sus mezquindades populistas. Por no hablar del presidente del Gobierno español, que pidió la deserción general ante el terrorismo en Irak y tanta baza dio a los enemigos de las democracias occidentales.

Seamos optimistas: después de lo oído en Manhattan, Zapatero y el excéntrico y agónico Prodi parecen ya los últimos reductos del solipsismo izquierdista europeo. París y Berlín saben lo que nos jugamos. Y Londres, en campaña electoral o no, ha demostrado siempre tomar la decisión correcta cuando de la supervivencia de las libertades se trata.

LUIS CARBONEL, EN EL BLOG DE LIBERTAD DIGITAL SOBRE EPC
Los padres católicos estudian movilizarse por la libertad educativa
El presidente de CONCAPA va a plantear este sábado nuevas acciones para variar el signo de Educación para la Ciudadanía. Luis Carbonel ha señalado al blog sobre EpC de Libertad Digital que si no consiguen que la asignatura sea voluntaria y sus contenidos consensuados, "es muy posible" que convoquen una manifestación reivindicando "no sólo libertad de enseñanza sino medidas efectivas para terminar con el fracaso escolar". Además, La Razón revela este jueves que el Gobierno ha decidido concentrar en una única asignatura Filosofía y EpC con un programa en Primero de Bachillerato que no contempla en ningún momento el estudio de la Constitución.
Libertad Digital 27 Septiembre 2007

El presidente de CONCAPA, Luis Carbonel, reiteró la necesidad de que los padres que tengan pensado objetar contra Educación para la Ciudadanía lo hagan aunque sus hijos no vayan a cursar esta asignatura.

En el blog sobre la asignatura de adoctrinamiento que en Libertad Digital escribe el analista de este diario Álvaro Vermoet Hidalgo, que es consejero titular del Consejo Escolar del Estado y de la Comunidad de Madrid, además de presidente de la Unión Democrática de Estudiantes, el presidente de CONCAPA consideró "sencillamente imposible" que haya una asignatura obligatoria con contenidos gubernamentales y que respete la conciencia de todos.

Insistió en que este Gobierno "repite como coartadas que en EpC se trata de estudiar la Constitución" cuando "no se habla de la bandera, la unidad española, la solidaridad interregional, el papel del ejército, etc".

Fuera Filosofía
Por otra parte, según informa este jueves La Razón, el Gobierno ha decidido eliminar Filosofía de Primero de Bachillerato para introducir la nueva asignatura. El borrador que ultima el Ministerio de Educación que dirige Mercedes Cabrera refleja que Introducción a la Filosofía se convertirá en Filosofía y Ciudadanía.

Es especialmente reseñable –añade el rotativo– que la nueva asignatura divide los contenidos y reduce de manera significativa el peso de la rama tradicional del pensamiento. Además, a pesar de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha basado la nueva asignatura en la Constitución, lo cierto es que la Carta Magna o el sistema político español no constan en toda la redacción del programa.

Rosa Díez: “Aspiramos a ser una pieza clave en la formación del próximo Gobierno de España”
La ex eurodiputada socialista presenta junto a Fernando Savater las líneas básicas de Unidad, Progreso y Democracia (UPD, el nuevo partido que encabezan y que se constituirá oficialmente este próximo sábado
Ana Arenal Estrella Digital 27 Septiembre 2007

Madrid
“Aspiramos a ser una pieza clave en la formación del próximo Gobierno de España”, con esta rotundidad resumió hoy la ex eurodiputada socialista Rosa Díez los objetivos de Unidad, Progreso y Democracia (UDP), el partido impulsado por el filósofo Fernando Savater que se constituirá formalmente como tal este próximo sábado y que nace, en palabras de sus por el momento más destacados representantes, de la necesidad de ofrecer a la ciudadanía aquello de lo que los dos grupos mayoritarios no se ocupan, “interesados exclusivamente por sus pugnas internas y sus perspectivas a medio y largo plazo”.

Con un ideario que se niegan a calificar como de derechas o izquierdas y que definen simplemente como progresista, UDP dará sus “pistoletazo de salida” este sábado con una base inicial de 3.500 asociados de toda España, según explicó ayer Rosa Díez en un encuentro organizador por el Forum Europa. “El 90 por ciento de estas personas nunca han militado antes en un partido político y en este momento sienten la necesidad de hacerlo”, subrayó Díez antes de recalcar que, precisamente por este motivo, “la aventura se presenta emocionante”.

Tras señalar que afronta este nuevo reto con el mismo entusiasmo con el que hace más de treinta años se incorporó a las filas socialistas en su Bilbao natal, Díez defendió el papel de UPD como el de un árbitro necesario entre los dos partidos mayoritarios en un momento en el que, según apuntó, “se han tirado por tierra consensos básicos, como el del modelo de Estado. “Con la tramitación del Estatuto catalán hemos estado caminando hacia un Estado confederal sin que hubiera un debate previo, sin que los ciudadanos tengamos voz ni voto en ello”, denunció la ex diputada.

En este sentido, Diez criticó la gestión del Gobierno de Zapatero –“no ha sido ejemplar desde ningún punto de vista”, aseguró- por hacer dejar las mayorías necesarias para aprobar las políticas de Estado, “en manos de quienes no creen en el Estado, de los partidos nacionalistas que están constantemente apuntando a la secesión, aunque naturalmente nunca piensen en llevarla a cabo” zanjó.

Protagonismo del Estado
Devolver el protagonismo al Estado “entendido como la suma de los ciudadanos” y defender la igualdad real entre ellos es precisamente el eje del programa del nuevo partido. “Un partido, señaló Díez, que constituye una experiencia novedosa en toda Europa, porque a diferencia de los que resultan de la escisión de otro, o de la unión de dos grupos, nace de un movimiento cívico”.

Respecto al programa electoral de UDP, Savater y Díez esbozaron como una de sus líneas básicas una reforma constitucional que revise y deje claros "por escrito" los límites competenciales, especialmente en algunos sectores entre los que Rosa Díez destacó la Educación. “La descentralización ha sido positiva y ha tenido un recorrido de treinta años, pero a lo mejor ha llegado el momento de someterla a revisión”, puntualizó.

En la misma línea se manifestó Savater, que defendió la cesión de competencias como una herramienta funcional, “pero no porque ‘pertenezcan’ a las Comunidades Autónomas”. Otra de las propuestas básicas del nuevo partido es una reforma de la Ley Electoral con una vía de doble circunscripción: una territorial y otra nacional, “que acerquen los partidos a los electores”.

UDP aspira a atraer a los votantes de todas las ideologías, aunque Rosa Díez se mostró convencida de que una parte muy importante del ‘caladero electoral’ de la nueva formación pueda venir de la izquierda desencantada y “del 20 por ciento de los votantes que se abstienen sin ser abstencionistas”. Con los resultados que arrojen las generales de marzo esperan tener la posibilidad de influir en la formación del nuevo Ejecutivo. “Queremos ser una pieza clave para la formación del Gobierno de España” subrayó Rosa Díez, que no descartó un posible trabajo en común con Ciutadans en el futuro.

Savater: “Queremos que los cambios se planteen y se materialicen”
Interrogados sobre el lado de la balanza por el que se inclinarían en caso de tener la llave para la formación del Gobierno, Fernando Savater desligó las ideologías de las propuestas y manifestó que apoyarán exclusivamente “en función de las políticas que nos ofrezcan”. “Nosotros no vamos a hacer exposiciones ideológicas, queremos hechos. Queremos que los cambios se planteen y se materialicen”, advirtió el filósofo, que dejó claro que no participara en UDP como gestor sino como militante “y haciendo las cosas que sé hacer”.

La política antiterrorista, una cuestión fundamental para ambos, por su condición de vascos amenazados por ETA, sólo puede seguir, a su juicio, el camino de la derrota de los terroristas. Ante las voces críticas con el uso exclusivo de la vía policial, Rosa Díez indicó que la Policía forma parte de la política y para derrotar a ETA “hay que utilizar la política, la Ley y la unidad de los demócratas”.

Fernando Savater, por su parte, calificó de error la definición como “dialogo” de los contactos entre el Gobierno y ETA: “A eso no se le puede llamar diálogo, porque el Estado nunca puede sentarse a hablar con unos terroristas, otra cosa es la negociación que algún día será necesaria cuando dejen las armas”. El filósofo también denunció la hipocresía del PNV al aprovecharse del clima de amenaza que se vive en el País Vasco para hacer planteamientos como los del referéndum sobre la autodeterminación. “Pero si en el País Vasco nadie se atreve a decir lo que piensa al vecino de al lado” lamentó.

El PSOE expulsa al dirigente del Foro Ermua agredido en marzo por seguidores de Ibarretxe
L. R. N. La Razón 27 Septiembre 2007

Madrid- La dirección del PSOE confirmó ayer oficialmente la expulsión del partido de Antonio Aguirre, militante del PSE y actual dirigente del Foro Ermua, quien en marzo pasado fue agredido a las puertas del Palacio de Justicia de Bilbao por simpatizantes del lehendakari, Juan José Ibarretxe, quien se disponía a declarar junto a Otegi. La secretaría de Organización y Coordinación del PSOE en Madrid envió a Aguirre un escrito en el que le confirma su expulsión y le remite el expediente que ha llevado a esta decisión.

En este escrito, la dirección traslada al afectado que la Comisión Ejecutiva Federal acordó el 17 de enero su expulsión. La Secretaría de Organización añade que esta resolución fue enviada por correo certificado al afectado, al que se reprocha que no recogiera la notificación de la oficina de Correos, algo que hizo que la comunicación y el expediente fueran devueltos. El expediente justifica la decisión por las críticas que ha dirigido a la estrategia política seguida por el secretario general del PSE, Patxi López. La dirección socialista destaca cómo Aguirre, en su calidad de miembro de la dirección del Foro Ermua, es corresponsable de la querella que esta asociación presentó contra Patxi López y Rodolfo Ares por haberse entrevistado con la ilegalizada Batasuna.

ETA amenaza con usar las «armas más poderosas para liberar a Euskal Herria»
La banda anima en su último «Zutabe» a luchar contra la «opresión de España y Francia»
J. M. Zuloaga La Razón 27 Septiembre 2007

Madrid- ETA anuncia en su publicación interna, «Zutabe», que «utilizaremos las armas más poderosas que tengamos para llevar el proceso de liberación de la nación contra el enemigo, con el convencimiento de los objetivos, luchando siempre por la dignidad y la coherencia, por el pueblo, junto al pueblo».

El diario abertzañe «Gara» publicó ayer un avance del número 112 del «Zutabe», en el que la banda terrorista subraya que «todavía habrá que luchar mucho para conseguir la libertad de Euskal Herría». Los pistoleros señalan que no van a detenerse ni ante las amenazas, injurias, traiciones o cobardías, ya que «ese tipo de mensajes corruptos sólo pueden provenir de pensamientos que jamás han conocido la dignidad. Sólo los que han llegado a convertir en delito tener memoia y dignidad, y aquellos que no saben lo qué es la coherencia pueden intentar hacernos creer que un pueblo oprimido dejará de luchar sin conseguir lo que le corresponde».

A este respecto, la banda terrorista ETA señala que no conocen la historia del pueblo vasco ni la de la propia banda quienes piensan que « vamos a vivir negando lo que somos»

ETA arremete contra quienes «están oprimiendo y deshaciendo nuestro pueblo» y que dicen que «no hay razones para la lucha armada», para que se acepte «la opresión de España y Francia» y que Euskal Herria «no sea más que una trozo de tierra de sus grandes Estados».

Los terroristas afirman, además, que quienes señalan que «luchar no tiene sentido», quieren hacer creer que los objetivos de la banda son «utopías» y que «pierdan la esperanza de ser libres».

La organización terrorista extiende también sus duras críticas a todos aquellos que «aquí y hoy, colaboran con el enemigo y repiten el mismo mensaje, muchos de ellos tratando de calmar sus conciencias».

Homenaje a «Pelopintxo»
En el último número de su publicación interna, la banda terrorista dedica también un capítulo especial al «Gudari Eguna» -día del soldado vasco en euskera-, que centra en la figura del etarra Sabino Euba, alias «Pelopintxo», que falleció a consecuencia de un cáncer el pasado mes de agosto.

Así, afirma que Euba «demostró en todos los pasajes de su vida que el camino se hace luchando y con las acciones de cada día» y recuerda una frase suya según la cual «todavía habrá que luchar mucho para conseguir la libertad de Euskal Herria». A este respecto, los terroristas ETA afirma que llevarán «hasta el final» este mensaje dejado por su ex dirigente.

El PSOE ampara la retirada de la bandera española de las instituciones gallegas
Rechaza en el Parlamento autonómico una iniciativa del PP para que se cumpla la Ley de Símbolos
Paco Rodríguez La Razón 27 Septiembre 2007

Madrid- El Grupo Socialista en el Parlamento gallego rechazó ayer, con el apoyo de sus socios nacionalistas, una proposición no de ley presentada por el PP que instaba a la Xunta al cumplimiento de la Ley de Símbolos de la Comunidad Autónoma. La citada norma establece que «la bandera de Galicia debe utilizarse conjuntamente con la de España en todos los edificios oficiales y en los actos oficiales que en ellos se celebren».

El diputado Enrique López Veiga exigió el cese del vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, y de la Consejera de Cultura, Anxela Bugallo, debido a los numerosos incumplimientos detectados por los populares. Según indicó, se tiene constancia de que ninguno de los consejeros nacionalistas tienen la bandera española en su despacho, de que estos símbolos no estuvieron presentes en los actos de toma de posesión de los altos cargos del BNG y de que su uso ha sido rechazado en varios actos institucionales.

El diputado popular explicó que lo único que pretende su partido es que se cumpla la normativa autonómica, pero «lo que está consiguiendo el bipartito es que toda España esté empezando a creer que no nos sentimos españoles. Ésa es la opinión de unos pocos, porque la mayoría de los gallegos nos sentimos gallegos y españoles».

Los argumentos esgrimidos por los socios del bipartito para rechazar la propuesta volvieron a ser el «centralismo» y su «agresiva» oposición. El representante del BNG, Pablo Gónzález Mariñas, calificó la proposición no de ley de «insulto» y acusó a los populares de «buscar problemas donde no los hay». A su juicio, la iniciativa es fruto del «sarampión de españolismo», que es un mal que padece el PP en toda España. Por ello, tildó la medida de «fariseismo político» porque «cuando (el PP) gobernaba en Madrid no decía nada de que en los ayuntamientos del País Vasco y Cataluña no ondease la bandera española».

En la misma línea se pronunció la diputada del PSOE, Beatriz Sestayo, que tildó la iniciativa de «desafortunada» e insistió en la idea de que el problema es «el centralismo nacionalista impuesto desde Génova».

Convivencia Cívica recurre al TSJC el decreto de Educació
EL MUNDO  27 Septiembre 2007

BARCELONA.- La entidad Convivencia Cívica Catalana ha presentado un recurso contencioso-administrativo ante el TSJC por entender que el decreto del Departament d'Educació sobre enseñanzas mínimas excluye la lengua castellana como lengua vehicular o de enseñanza «reduciendo su presencia a una mera asignatura de dos horas de docencia semanales».

En su recurso, presentado ante la sección quinta de la sala contenciosa-administrativa, la entidad también denuncia «la ilegalidad de obligar a los escolares a utilizar exclusivamente la lengua catalana incluso en el patio», al haber convertido en lectiva la hora de recreo.

La entidad solicita medidas cautelares para evitar que entre en vigor el decreto, y advierte de que las llamadas asignaturas estructurales comunes se imparten en catalán en detrimento de las horas de Lengua y Literatura castellana, «justamente lo que el Real Decreto proscribe en su anexo III».

Según la entidad, si no se estima la petición de medidas cautelares, la aplicación del decreto provocará «gravísimos perjuicios» al hurtárseles la posibilidad de un aprendizaje adecuado de la lengua y literatura castellana».

Y, de nuevo, a vueltas con el catalán
EL MUNDO 27 Septiembre 2007

Vayamos por partes. Para no confundirnos. Porque el tema pinta peliagudo. Que el catalán es una lengua minoritaria, es cierto.Que por esa razón hay que protegerlo a través de una discriminación positiva, seguramente, también. Que o lo cuidamos o lo perdemos, una verdad como un templo. Pero más allá de eso, del mimo que requiere y merece, siempre está la educación y el sentido común.

Y dirán ustedes -y con una cierta razón-: y todo esto, así de entrada, a qué viene. Pues allá voy. Ahora mismo se lo explico.Para que, con todos los datos ante los ojos, juzguen también ustedes.

La pasada semana un equipo de la televisión alemana se paseó por Cataluña para grabar un programa sobre el independentismo catalán, un reportaje que se emitirá próximamente por su segundo canal. Entre la Feria de Fráncfort y ese posible referéndum previsto para 2014, los catalanes estamos de moda y el resto quiere saber, conocernos un poco más. Hasta aquí bien. Sigamos.

Los de la cadena alemana contrataron para el citado documental los servicios de un free lance, práctica habitual en estos casos y justificada, además, porque recurrieron a un periodista y cineasta, Florian Borchmeyer, que hablaba castellano, lo que -pensaron- le daba más puntos para entender y hacerse entender y así poder sacar algo en claro sobre lo que está ocurriendo por estos lares.

Florian Borchmeyer es filólogo y habla un castellano que ni los de Valladolid. Explica además el buen hombre que se estuvo un tiempo en Cuba preparando otro documental, Habana: arte nuevo de hacer ruinas -estrenado en varios festivales internacionales y con un premio en el de Munich-, lo que le ayudó a perfeccionar el idioma. Con esos mimbres, los de una lengua compartida, Florian se había hecho la idea de que las cosas, aunque nunca claras, por lo menos serían comprensibles. Pero, cuando llegó a Barcelona, cuando empezó a trabajar, vio que el castellano no iba a serle de tanta ayuda como él pensaba.

Una de las primeras entrevistas que tenía concertada era con el vicepresident de la Generalitat, con el republicano Josep Lluís Carod-Rovira. Y para allí se fue Florian con su cámara y sus preguntas. Cuando llegó y empezó a hablar con Carod se llevó la primera sorpresa; y todavía no se ha respuesto. El vicepresident no quiso que le hicieran la entrevista en castellano, aunque también sea lengua oficial de Cataluña. Se negó a contestar al alemán en cualquier otra lengua que no fuera el catalán. «Eso sí, me hablaba muy despacio para que así pudiera entenderle, porque si hablas castellano y francés, el catalán más o menos lo entiendes», explicaba después el periodista.

¿Hacía falta el desaire? ¿Quizás Carod quería hacer hincapié en que Cataluña is diferent?

Florian se dio cuenta de las diferencias, pero también pensó que la actitud del vicepresidente era algo ridícula: ¿si ambos comparten una lengua por qué no utilizarla? Eso es lo que dice el sentido común y nada tiene que ver con intentar salvaguardar una lengua para que no quede aniquilada bajo la presión del inglés o, incluso, del castellano.

Comen lengua
ARCADI ESPADA, EL MUNDO 27 Septiembre 2007

Cada cierto tiempo, y coincidiendo con necesidades administrativas, algún cómico de la lengua sale a la calle y da unas cuantas voces, siempre las mismas: ¡Las lenguas se mueren! Uno de mis favoritos es el forense David Crystal, autor de un libro (¡Cambridge University Press!) titulado La muerte de las lenguas, el cual lleva a plantearse seriamente la posibilidad de que humana y técnicamente sea posible escribir más estupideces de un tirón, desde la primera, en la primera página, embutida en este impresionante apotegma: «Decir de una lengua que ha muerto es como decirlo de una persona». La muerte de las lenguas (síncope) es un floreciente negocio que cada vez tiene más promotores. El último, cuyas excrecencias leo en el terso blog de mujer-pez (mujer-pez.blogspot.com) es un David Harrison que no duda en encadenarse a uno de los más queridos tópicos de la secta, que es el de equiparar la diversidad biológica y la lingüística, de modo similar a como Lacan equiparaba ecuaciones y psicoanálisis.

«Las lenguas están más en peligro que las especies de peces, pájaros o plantas», ha dicho Harrison. Desde luego no soy proclive a que me ciegue la pasión por los animalitos (siempre he apreciado una insoportable falta de correspondencia entre el cariño que el hombre siente por ellos y el que ellos sienten por el hombre), pero hay algo suavemente conmovedor en que un material biológico organizado de una manera determinada e irrepetible desaparezca engullido por un medio que se ha vuelto hostil. A pesar de que hay cerdos joselitos nacidos para ser jamón, no parece que los animales extintos hubiesen elegido ese destino de poder ser consultados. El instinto de cualquier ser vivo tiende a la supervivencia.

No es el caso de las lenguas, naturalmente. Porque las lenguas, una forma de respiración articulada, no son seres vivos y no tienen instintos. Son sólo una marca de vida, y más concretamente, de vida humana, pero confundirlas con un ser vivo es lo mismo que confundir un semáforo con una ciudad. Hasta tal punto esa confusión es falsa e inmoral que la muerte de las lenguas (una expresión por lo demás puramente metafórica, porque las lenguas sólo se transforman) es un dictado del instinto de supervivencia humano. A diferencia de los animalitos, las lenguas se extinguen por un proceso de decisión voluntaria del hablante, muy parecido al que le lleva a abrir la boca para respirar y seguir comiendo. Las lenguas mueren porque los hombres quieren vivir, y vivir mejor (de ahí que ninguna comunidad de hablantes abandone una lengua por otra menos útil), y porque el sentido del habla no está en el fetichismo de la diferencia sino en el favorecimiento de la cooperación.

(Coda: «Los cuentos en yuchi hablan de la creación del mundo a partir del agua, con la ayuda de un cangrejo. La tribu habría nacido a partir de una gota de flujo menstrual en el cielo». (Cada dos semanas muere una lengua, La Vanguardia, 25 de septiembre.)
 

Recortes de Prensa   Página Inicial