AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 29 Septiembre   2007

La ruptura anunciada de España
EDURNE URIARTE ABC 29 Septiembre 2007

HACE tres años que el Gobierno de España ironiza y bromea con la ruptura de España y con todos aquellos que hemos advertido de su llegada, políticos del PP, medios de comunicación, movimientos cívicos e intelectuales. Ayer, el Consejo de Ministros probablemente se reía de la última de esas gracias en el momento en que fue informado de que se acababa de conocer una historia real de asombroso parecido con el objeto de sus chanzas. El lehendakari Ibarretxe había anunciado las fechas de su ruptura con España, 25 de octubre de 2008, primera parte, segundo semestre de 2010, segunda parte. No, no es un chiste, Sra. Vicepresidenta, insistió el informante, ha ocurrido hace unos minutos en el Parlamento vasco.

El 25 de octubre de 2008, independientemente de lo que digan el Parlamento y el Gobierno de la nación y al margen de las leyes y de la Constitución, Ibarretxe realizará una consulta en la que romperá la soberanía depositada en el pueblo español y convertirá de facto a los habitantes del País Vasco en los dueños exclusivos de esa soberanía. El lehendakari declarará unilateralmente el derecho a decidir de los vascos y el acto de ruptura con el Estado habrá quedado consumado, al margen de los mecanismos que puedan habilitarse para contrarrestarlo.

Cómo hemos llegado a esto y qué hacer, son las dos preguntas fundamentales. Sobre la primera, hemos llegado a esto mientras el Gobierno de la nación se reía. Bajo la gravísima responsabilidad de un presidente que ha minusvalorado, ha despreciado, incluso ha ridiculizado todas las llamadas de alerta de la oposición sobre los avances de la radicalización de los nacionalismos, sobre su creciente poder, sobre la degradación de la vida política en Cataluña y el País Vasco, sobre el desamparo de los ciudadanos en ambas comunidades. Sobre los signos peligrosos de un proceso de ruptura de España desde ETA y los nacionalismos vasco y catalán.

Hemos llegado a esto mientras el Gobierno de la nación ironizaba sobre el supuesto alarmismo de la oposición. Y aún peor, mientras negociaba con ETA sobre la unidad de España. En realidad, las ironías de la izquierda sobre la ruptura de España constituyen tan sólo el barniz superficial del proceso que nos ha llevado a la consulta de 2008. En el fondo está la negociación con ETA. Compárense la argumentación del discurso de ayer de Ibarretxe para justificar su plan de ruptura y lo que considera primeros pasos hasta el pleno del Parlamento vasco de junio de 2008, con los acuerdos iniciales alcanzados por el Gobierno y ETA. El contenido es el mismo: reconocimiento de la existencia de un conflicto, compromiso de negociación entre los partidos políticos vascos para alcanzar un pacto sobre un nuevo modelo político y respeto a lo que decidan los vascos. Lo actores también son los mismos: los partidos vascos y ETA.

El Gobierno no ha permanecido impasible ante el proceso de ruptura liderado por los nacionalistas. Es peor. Lo ha legitimado y lo ha alentado. Los fundamentos de este nuevo plan Ibarretxe están en los acuerdos alcanzados por el Gobierno con ETA. Ni siquiera es preciso acudir al documento guardado sobre ese acuerdo en la caja fuerte de un banco que Zapatero se niega a mostrar a la oposición y a los españoles. Los contenidos fueron desgranados por numerosos discursos del propio presidente y de algunos ministros.

Le negociación con ETA y con los nacionalismos para cambiar el modelo político vasco fue la apuesta del PSOE para apaciguar el conflicto nacionalista. Fue su alternativa a la política del PP de cierre del Estado de las autonomías, fortalecimiento de la nación española y firmeza constitucional y nacional frente a las nuevas demandas nacionalistas y a su radicalización.

La radicalización nacionalista, no debemos olvidarlo, ya existía. El Pacto de Lizarra, de los nacionalistas, IU y ETA es del 12 de septiembre de 1998. Ni el PSOE ni este Gobierno han creado esa radicalización. Su grave responsabilidad es que la han alimentado, han pactado con sus responsables y han errado gravemente en la estrategia política para hacerle frente.
En 1998 y hasta 2004 teníamos una estrategia de Estado y una movilización de la nación asumida por ese Estado para responder a la radicalización nacionalista. Hasta 2001 tuvimos, además, un pacto constitucionalista entre el PP y el PSOE en el País Vasco para desarrollar una alternativa nacional y española al nacionalismo vasco desde dentro del País Vasco y con los ciudadanos vascos. Fue la estrategia alentada, promovida y defendida por el PP y por un importante sector del PSOE. Zapatero destruyó esa estrategia. Y en marzo de 2004, cuando estuvo en su mano hacerlo, impuso su estrategia alternativa. El resultado no es un chiste. En el caso del nacionalismo vasco, la ruptura con España tiene fechas concretas. En el nacionalismo catalán, tiene propuestas tentativas de posibles fechas.

Sobre la segunda pregunta, qué hacer, sólo cabe un camino, el de la recuperación de la estrategia que fue destruida por Zapatero para pactar con el nacionalismo radical y ETA. Una acción firme y decidida del Estado contra la sublevación institucional de las autoridades autonómicas vascas. Y una movilización de los ciudadanos españoles contra los intentos de usurpación de su soberanía y contra el desamparo de los ciudadanos vascos atrapados en la sublevación de su lehendakari.
Y esa estrategia sólo es posible con otros líderes al frente del Gobierno, con un cambio en las próximas elecciones generales de 2008 y con un PP que tenga la mayoría suficiente para liderar al Estado contra la secesión vasca. Zapatero está inhabilitado para asumir ese liderazgo y hacer frente al acto de ruptura de Ibarretxe. Su respuesta, ayer, la respuesta del Gobierno de España, al gravísimo anuncio de ataque a la soberanía nacional, fue que hablará con el promotor del ataque. El presidente dialogará sobre la ruptura de España. Ha sido su política y es la única que será capaz de articular de aquí a las elecciones generales y, si gana, de ellas hasta el 25 de octubre. Intentará convencer a los nacionalistas e IU para que no convoquen la consulta. O renegociará sus términos, con ellos y de nuevo con ETA, para suavizar su contenido.

Desde el inicio de la construcción de nuestro modelo autonómico, nuestro problema con la radicalización nacionalista no ha estado en sus propios promotores. No cabía esperar otra cosa de ellos. Nuestro problema ha estado en la respuesta a esa radicalización por parte de los grandes partidos españoles, de los intelectuales y del conjunto de las élites. En la debilidad, en las dudas, en los titubeos, en el lamentable complejo sobre la nación española, en la incapacidad para reivindicar una nación y un Estado fuertes frente a las arremetidas nacionalistas.

Ahora y en el futuro, nuestro problema es el mismo. La capacidad para hacer un Estado y una nación fuertes dentro de los cuales los españoles podamos sentirnos tranquilos y seguros frente a la sublevación de las minorías radicales. El futuro del programa de secesión de los nacionalistas vascos no depende de ellos. Depende de si los líderes que le hagan frente creen en la unidad de España o hacen chistes con ella.
EDURNE URIARTE
Catedrática de Ciencia Política. Universidad Rey Juan Carlos

La respuesta que merece Ibarretxe
Editorial ABC 29 Septiembre 2007

SI el Gobierno vasco no desistiera de la celebración de la consulta popular que, según anunció ayer el lendakari Ibarretxe, se celebrará el 25 de octubre de 2008, las instituciones competentes del Estado, es decir, el Gobierno de la Nación y el Senado, no tendrán más opción que aplicar el artículo 155 de la Constitución y tomar las medidas necesarias para proteger el interés general de España, sin descartar la suspensión de la autonomía vasca en todas o en algunas de sus competencias. Ibarretxe ha hecho bajo el mandato de Zapatero lo que no se atrevió a hacer con Aznar: poner fecha al referéndum de su plan secesionista. No es una coincidencia irrelevante, sino todo lo contrario; es la explicación de por qué el lendakari, cinco años después de anunciar por vez primera su plan soberanista, y dos años y ocho meses después de que el Congreso lo rechazara, se atreve a redoblar su órdago contra el orden constitucional. El contexto le favorece, porque se sube al movimiento nacionalista radical impulsado por Esquerra Republicana de Cataluña y el Bloque Nacionalista Gallego, socios del PSOE con cuyos votos se invistió Rodríguez Zapatero y se sostiene su Gobierno. También, porque enfrente tiene al Ejecutivo más débil y desnortado de la democracia, responsable plenamente, eso sí, de una política de desnacionalización del Estado sin precedentes, ejecutada mediante pactos políticos y reformas legislativas que lo han debilitado. Los nacionalistas nunca han tenido como ahora condiciones tan favorables para el logro de sus objetivos. Y son tan conscientes de esta coyuntura que actúan con la convicción de que no existe un Gobierno de la Nación dispuesto a oponerse con todos los recursos legales a sus iniciativas secesionistas.

En este final de legislatura, Zapatero está recogiendo lo que empezó a sembrar desde el primer día de su mandato. Decía por entonces que el plan del lendakari era consecuencia de la intransigencia de Aznar, pero los hechos demuestran que el último Gobierno del PP impugnó la propuesta soberanista del lendakari ante el Tribunal Constitucional, modificó el Código Penal para castigar la convocatoria ilegal de consultas y referendos -delito derogado por el Gobierno de Zapatero- y creó las condiciones de firmeza suficientes para que, entre otras cosas, accediera a la presidencia del PNV un pragmático como Josu Jon Imaz, defenestrado ahora principalmente porque el presidente del Gobierno ha hecho inútiles a los nacionalistas moderados al premiar a los más extremistas.

Purgado el PNV de cualquier tentativa moderadora y aupado por una coyuntura de la que jamás habían dispuesto los nacionalistas en la historia de la democracia, Ibarretxe lleva a su Gobierno y al nacionalismo vasco a las posiciones políticas más extremistas, instalándose definitivamente como una amenaza directa para la estabilidad del Estado y del orden constitucional. A este nacionalismo no le va a convencer nada el «patriotismo seductor» patrocinado por el Gobierno como coartada de su indolencia ante el incumplimiento de la ley de banderas, ni resulta permeable a un entendimiento político racional y sensato entre las diferentes opciones políticas. Sólo recula cuando se enfrenta a la aplicación estricta de la ley y a la decidida determinación de las instituciones del Estado de no dejarse avasallar, de replicar cada envite soberanista y de mantener sin concesión alguna la unidad nacional y el orden constitucional.

La levedad política de Rodríguez Zapatero es el principal obstáculo del Estado para responder adecuadamente al lendakari Ibarretxe. En enero de 2005, el presidente del Gobierno forzó un debate parlamentario sobre el plan del lendakari cuya finalidad última no fue zanjar la intentona secesionista del nacionalismo vasco, sino entregar al PSOE la iniciativa de un cambio político en la estructura del Estado y, especialmente, en la relación del País Vasco con el resto de España, para convertirla en el capítulo principal de la negociación con ETA y Batasuna, que ya para entonces estaba en marcha. El lendakari se ha limitado a aprovechar el fracaso absoluto de Rodríguez Zapatero en el proceso de negociación con los terroristas y a rentabilizar la pérdida de autoridad moral y política de un Gobierno que difícilmente puede reprochar al Ejecutivo vasco que promueva lo que él mismo aceptó discutir en la mesa política constituida con los terroristas y Batasuna.
Aunque Ibarretxe no ha empleado términos delatores como «independencia» o «autodeterminación», su análisis es plenamente coincidente con el de ETA: ambos comparten la idea de que hay un conflicto político en el País Vasco que está causado por la negación al pueblo vasco de su «derecho a decidir». Por eso, la «hoja de ruta» que propuso ayer Ibarretxe es fiel al Acuerdo de Estella y acaba en el mismo escenario que defienden los terroristas con sus bombas y asesinatos: la territorialidad y la libre voluntad de los vascos.

En suma, el lendakari propone lo mismo que ETA: un proceso de autodeterminación, pero no de paz; un proceso de absorción nacionalista, pero no de libertad. Esta es la razón por la que el lendakari ya no pone como condición previa la ausencia de violencia. Es más, realmente busca sacar partido de su reanudación, porque le ha sido muy beneficiosa al nacionalismo durante décadas. Más de 160.000 vascos han abandonado su tierra entre 1980 y 2000, según un estudio de la fundación BBVA, número suficiente para haber dado al Gobierno de la comunidad otro rumbo en las urnas. Para Ibarretxe, como para ETA, la paz depende de que el Estado se doblegue.

Este plan de Ibarretxe no sólo no debe recibir la más mínima consideración política ni margen alguno de negociación, sino que debe ser también combatido legalmente con todos los instrumentos del Estado. No es admisible que el Parlamento y el Gobierno de una institución derivada del orden constitucional, como es la autonomía vasca, sean puestos al servicio de una estrategia secesionista que culminará, se produzca o no ese pacto político entre Euskadi y España que propone Ibarretxe, con un referéndum que es, en sí mismo, un acto ilegal de soberanía y autodeterminación. Rodríguez Zapatero y su Gobierno, más obsesionados en atacar al PP por cualquier motivo que en responder con contundencia a la meditada ofensiva soberanista, está llevando al Estado a un punto crítico de debilidad e indefensión frente al nacionalismo. Sus pactos en Galicia y Cataluña lo hipotecan. La mutación filonacionalista del PSE en el País Vasco lo deslegitima. No representa una autoridad disuasoria, sino un estímulo para las continuas acometidas de los nacionalismos. Ayer, el discurso de Ibarretxe fue la prueba.

Emergencia nacional: Reto al Estado de un Ibarretxe fuera de la Ley
Enrique de Diego elsemanaldigital  29 Septiembre 2007

Ibarretxe ha atravesado el Rubicón de la secesión y se ha situado fuera de la Ley, poniendo todo el edificio institucional de la democracia española patas arriba.

29 de septiembre de 2007. La convocatoria de un referéndum para la separación, que el fija unilateralmente para el 25 de octubre de 2008, es un desafuero completo, un acto de soberanía plena que representa una inhabilitación de la Jefatura del Estado –a quien corresponde, en lo formal, tal competencia- y, lo que es más grave, a la soberanía nacional, porque tal cosa como un supuesto derecho a la secesión no existe. Convocando el referéndum, de hecho, Ibarretxe ha proclamado la independencia de una parte del territorio español. En propiedad, debería ser detenido de inmediato y puesto a disposición de la Justicia.

Aviso para navegantes, para incautos, para buenistas y para desinformados: esa consulta no puede celebrarse, ni tan siquiera podría convocarse. No es admisible un debate sobre hipotéticos resultados, porque la soberanía ya ha sido ejercida y no queda otra respuesta al Estado de Derecho que la suspensión de la autonomía vasca y la depuración de responsabilidades penales.

Ibarretxe se ha saltado a la torera la Constitución y el Estatuto de Autonomía, cuya legitimidad, de ambos textos, proviene de la nación preexistente. El artículo 2 de la Constitución de 1978 fija sin sombra de duda que "la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles".

El artículo 62 establece con claridad que es prerrogativa regia "convocar a referéndum", añadiendo que "en los casos previstos en la Constitución". Para que se entienda, el Rey carece de prerrogativa para convocar un referéndum que cuestione la unidad nacional. Mucho menos, por supuesto, el presidente del gobierno autónomo vasco.

Al Gobierno no le queda otra opción que poner en marcha el mecanismo previsto en el artículo 155 de la Constitución y proceder a la suspensión de la autonomía vasca. Dice el citado artículo que "si una comunidad autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación de mayoría absoluta del Senado, podrá optar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general".

No tengo la menor duda de que presuntamente Ibarretxe está incurso en el delito de traición.

Para el caso de que nadie estuviera a la altura de las circunstancias, de que el Gobierno se volviera loco y el Estado de Derecho se inhibiera de manera torticera, la Constitución de 1978 contempla un último recurso en el artículo 8, pues indica que "las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional".

Ibarretxe amenaza de manera directa la soberanía e independencia de España, su integridad territorial y, por supuesto, el ordenamiento constitucional.

La fijación de una fecha ulterior no debe llevar a nadie a engaño, como si se tratara de una gravísima cuenta atrás, el reto al Estado y a la unidad nacional se ha producido ya. Se trata de una convocatoria secesionista en toda regla, de una proclama de independencia. Ibarretxe, por su cuenta y riesgo, ha dejado en suspenso la Constitución y se ha convertido en una amenaza para la libertad personal de todos y cada uno.

Este gravísimo y delictivo reto no sólo se dirige contra la Jefatura del Estado, contra el Gobierno de España, contra las Cámaras parlamentarias, sino directamente contra lo más básico y fundamental: la soberanía nacional. Los ciudadanos han de asumir su propia responsabilidad, sin delegaciones, pues a ellos a los que se interpela. Han de situarse en estado de alerta y movilizarse para exigir que el imperio de la Ley sea respetado, con todas sus consecuencias.

Reagrupamiento nacionalista
POR CHARO ZARZALEJOS. VITORIA ABC 29 Septiembre 2007

Tardó en llegar. Hubo que escuchar un discurso de hora y media para que se produjera la noticia. Y está llegó con el título de fecha: 25 de octubre de 2008. Este día los ciudadanos vascos darán su opinión sobre el eventual e imposible acuerdo con el presidente del Gobierno del reconocimiento del derecho de autodeterminación. Esta consulta «tendrá valor jurídico» y la misma refrendará el acuerdo bilateral . Si no hay acuerdo también habrá consulta cuya pregunta se concretará en el Parlamento vasco, pero que tendrá dos premisas: apelación a ETA, al Gobierno y partidos para entablar el diálogo con los terroristas en los términos de la resolución aprobada por el Congreso y reconocimiento del derecho a decidir. Esta consulta no tendrá validez jurídica —«lo sé», ha insistido Ibarretxe— pero, en opinión de los nacionalistas, será un método de salir de «la espiral».

El emplazamiento está hecho y dicen desde el PNV que «Zapatero deberá recoger el guante». Se trata, en definitiva, de consulta o consulta y todo ello bajo la cobertura del plan Ibarretxe que según el lendakari es el único instrumento con validez jurídica y política hasta que se presente otra propuesta que obtenga, cuando menos, los 39 votos que logró aquella. El lendakari lanzó su estrategia porque «no acertamos a resolver el conflicto vasco entre nosotros y con España— porque «caminamos en espiral», porque «reflexionamos en espiral».

Bilateralidad sin matices
Y por eso se ha tratado de salir de «la espiral» para adentrarse en un camino en el que Ibarretxe quiere hablar de tú a tú con el presidente del Gobierno, sin pasar por el Congreso. Bilateralidad sin matices. «Se trata de un acuerdo político y un papel trae otro papel», afirmaba un Joseba Egibar distendido que ayer vio cómo sus tesis, compartidas por Ibarretxe y ahora por el conjunto del PNV, salían adelante. Un Ibarretxe exultante aseguraba, al abandonar el Parlamento, que «tengo el teléfono abierto». Pensaba en Zapatero.

Ayer Ibarretxe, en su afán de romper la famosa «espiral», optó por romper la vajilla. «Todo lo que ha dicho es coherente con lo que viene diciendo desde 2001 y plenamente democrático», afirmaba Egibar que, según comentó a ABC, «nuestro apoyo a la investidura está ahí». Quiso ser el lendakari quien diera la exclusiva y la dio ante la sorpresa de todos menos de unos cuantos elegidos que ya sabían la fecha. En Eusko Alkartasuna satisfacción. «Es casi vuestro discurso. No os quejaréis», dijo un parlamentario del PNV a su compañero de EA.

Desde ayer, la política vasca se ha metido en un camino sin retorno en la medida en que la concreción de la fecha y de la apuesta supone un antes y un después cuyo final definitivo nadie se atreve a aventurar. Dudaban algunos nacionalistas de la posición que fuera a adoptar el grupo parlamentario del PCTV pero la duda es formal. Llegado el momento apoyarán la consulta y eso ocurrirá en el Pleno que se celebrará en junio del año próximo. El reagrupamiento nacionalista ha iniciado su camino y la semilla de Lizarra se mantiene intacta en la medida en que no hay más normalización que la puesta en práctica de las tesis nacionalistas y dentro de ellas las más soberanistas. «Nadie ha hablado de independencia», murmuraba un parlamentario del PNV.

El espejismo de Imaz No se habla de independencia, pero sí de todo lo demás. De todo aquello, y en los términos en los que Josu Jon Imaz había propuesto que no se hiciera. Allí estaba Josu Jon Imaz. Sonriente y afable. «En la calle, en la calle tengo mucha gente que está conmigo». Ayer, en el Parlamento vasco y a tenor de lo visto y oído, Imaz y lo que él representaba han sido lo más parecido a un espejismo. Una fugacidad cuya memoria, si quedaba alguna, Ibarretxe la acabó de enterrar. Urkullu, discreto y amable, hizo gala de su escasa locuacidad. El que fuera valedor de Imaz tendrá que gestionar la estrategia que nunca quiso Imaz, quien mañana, en el «Alderdi Eguna» (Día del Partido) pronunciará, si se cumple lo previsto, otro discurso de despedida. No hace mucho, el todavía presidente del EBB avisaba de que ETA mataría en nombre de una voluntad no respetada y Román Sudupe auguraba que la consulta traerá más atentados. En Interior del Gobierno vasco están preparados para lo peor. «Aquí nos van a dar duro» auguraba a ABC una voz bien autorizada.

María San Gil y Patxi López cogieron alguna nota y ambos hablaron con Madrid. Los populares con Rajoy y los socialistas con «alguien». Ese alguien les adelantó una declaración de Zapatero que, según Pastor, «no le debe ni recibir». Pero sí, Zapatero va a recibir a Ibarretxe para decirle «que esto no es posible». Los socialistas vascos hicieron suya la frase de Eguiguren que ha sentenciado que «esto es el plan “B” del plan Ibarretxe». López cree que esto «tiene tan poco sentido» que hasta cree que no va a haber consulta. Pero la habrá. «Nunca nos han tomado en serio», decía Egibar, que con diferencia fue el más dicharachero de todos. Ahora lo de Ibarretxe va en serio y cuando esto acabe, es decir, en octubre de 2008, «y sea cual sea el resultado de la consulta, convocará elecciones» que podrán celebrarse a finales de enero de 2009, apenas tres meses antes de la fecha límite.

Con su discurso y estrategia, ayer el lendakari dejó fuera de juego al PSE. Para nada se dirigió a ellos salvo para reprochar la actitud en algunas cuestiones del «Gobierno español». No les dejó sitio para su deseada centralidad pero Patxi López se mostraba tranquilo: «ahora tenemos muchos votos para poder hacer muchas cosas». De entrada, gestionará el emplazamiento de Ibarretxe al presidente del Gobierno. Haga lo que haga Zapatero, los efectos colaterales se van a producir. Sin embargo, Ibarretxe no va a perder la compostura. Y ahora le toca a Zapatero, pero si después de marzo le tocara a Rajoy el emplazamiento será para él. Y si ambos fallan , no importa porque «la espiral» ya se ha roto. Y en octubre, consulta . Y es que el nacionalismo, todo el nacionalismo, ha reanudado su reencuentro porque la semilla surgida en Lizarra no ha muerto.

La carrerilla final
TONIA ETXARRI El Correo 29 Septiembre 2007

Con la fecha de la convocatoria de la consulta popular en dos versiones (la de ratificación o la «habilitadora») Ibarretxe, sólo hizo que servir en bandeja lo que venía barruntando desde hace años. Pero su órdago provocó cierta perplejidad en el Parlamento de Vitoria. Como si sus señorías no terminasen de creer que el lehendakari -a pesar de que no tiene capacidad legal para convocar una consulta, a pesar de que el planteamiento de un acuerdo político entre su institución y el presidente Zapatero implica una interlocución entre iguales, a pesar de que todo el emplazamiento a ETA está ya inventado y el último intento fracasado lo protagonizó el propio presidente del Gobierno con el permiso del Congreso de los Diputados, a pesar de tantos inconvenientes- iba a ser capaz de coger la carrerilla final.

Pues lo hizo. Y provocó la hilaridad, además de la indignación en buena parte de la audiencia, al dar el siguiente trato a la banda terrorista «si todos, incluida ETA, nos hemos manifestado dispuestos a respetar la voluntad popular .». En fin, la consulta o la consulta. Con acuerdo o sin él. Con Zapatero o con Rajoy; da igual. Con el que presida el Gobierno español el próximo mes de octubre. «Un papel lleva a otro papel», decía Egibar para insistir en que el presidente del Ejecutivo español debería «recoger el guante»; que la fórmula rebase el límite Constitucional es lo de menos.

Se trata de una carrerilla con atajo para desviar la realidad tan molesta de la persistencia del terrorismo. Ibarretxe, ahora por fin liberado de la voz de la conciencia que no era otro que el propio Imaz, ha querido cerrar su etapa de gloria poniendo fecha a la consulta. A las urnas el 25 de octubre del 2008. Atención, pregunta sobre el rechazo a la violencia y, de paso, sobre el derecho de autodeterminación. Una curiosa propuesta expuesta justamente después de que hubiese clamado por no confundir la paz con la normalización política.¿En qué quedamos?

Imaz, que había entrado en el hemiciclo manifiestamente triste, preocupado y huidizo, que se dio un abrazo «de rosca» con el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, hizo 'mutis por el foro' al terminar la sesión. La prensa lo buscaba en vano. El lehendakari, con la convocatoria de la consulta, para acumular fuerzas nacionalistas a pesar de la tregua de ETA rota, le había dejado «a los pies de los caballos».

El socialista Patxi López le dice que no cuente con él para esta iniciativa que divide a la sociedad y recuerda, de paso, que le eligieron lehendakari no para formular preguntas sino para dar respuestas. Desde el PP, María San Gil resaltando que con una consulta sobre la autodeterminación (uno de los precios políticos exigidos por ETA) le está dando la razón a la banda.

Que tanto el PSE como el PP no se vayan a implicar en este referéndum, es una circunstancia que no le preocupa en absoluto al lehendakari. Porque esta consulta, con la excepción de EB, él la concibe para la sociedad nacionalista. Desde el entorno parlamentario de Batasuna ayer se le dijo que no se fiaban de su propuesta. Como pose, se admite. Pero la experiencia invita a pensar que acabarán dándole los votos que necesita. Como ocurrió con su plan.

t.etxarri@diario-elcorreo.com

Reto a la legalidad
EDITORIAL El Correo 29 Septiembre 2007

El discurso que ayer pronunció el lehendakari Ibarretxe en el pleno de política general presentó dos países que no pueden existir en el mismo lugar al mismo tiempo. De un lado, un país pacífico, dinámico y próspero, que se habría erigido en referente de España y de Europa en multitud de sectores de la actividad económica y social. De otro, un país abrumado y paralizado por la pervivencia de un conflicto político secular que sus líderes se mostrarían incapaces de resolver. Tal esquizofrenia en la visión de la realidad sólo puede conducir al error. Por eso, incluso en ese país del conflicto la visión que ayer ofreció Ibarretxe apareció radicalmente desenfocada y desfigurada. Y, por lo mismo, las propuestas que a continuación avanzó para librarlo de él resultaron profundamente equivocadas.

Equivocadas, en primer lugar, en el manejo de la oportunidad y de los tiempos. Carece del más mínimo realismo la propuesta de alcanzar con el presidente del Gobierno un pacto de la envergadura del que se propone en el plazo de tiempo que va desde ahora hasta el próximo mes de junio, prescindiendo del dato fundamental de la celebración de elecciones generales justo en la mitad de ese periodo. El lehendakari debe saber que el acuerdo es imposible en tales condiciones. Lo cual hace pensar, no ya que la propuesta esté condenada al fracaso, sino que ha sido deliberadamente diseñada para acabar en él. Igualmente, la idea que ayer expresó el lehendakari de que su consulta constituiría un 'mandato' para que ETA, tras renunciar a su actividad terrorista, se sentara a negociar su propia desaparición con el Gobierno no puede tomarse sino como un acto del más iluso voluntarismo. Sólo el hecho de atreverse a exponerla indica a las claras la falta de sentido de la realidad en que se mueve su autor. Con consulta o sin ella, ETA sabe muy bien cuál es la voluntad de la inmensa mayoría de esta sociedad, y el problema consiste precisamente en su empecinamiento en no hacerle caso alguno. Así planteada, la consulta sólo serviría, en el mejor de los casos, para justificar la persistencia de ETA, al menos, hasta que la consulta se celebrara y, en el peor, para invitarla a influir en su celebración o en su resultado. Con ello, el lehendakari no hizo sino caer en el error que constantemente denuncia en los demás: la confusión de la paz con la política o, como él mismo gusta de decir, de la pacificación con la normalización.

Siendo todo esto grave, mayor gravedad revistió aún el planteamiento de fondo que pudo traslucirse en la intervención del lehendakari. Cuesta creer que Juan José Ibarretxe no se percate de que la definición que él hace del supuesto conflicto político vasco y la solución que a continuación le ofrece son radicalmente nacionalistas. No parece darse cuenta de que la pluralidad política de la sociedad vasca implica precisamente una variedad de interpretaciones, todas ellas vascas, de esa realidad supuestamente conflictiva. En este sentido, resultó significativa la oferta de una negociación y un acuerdo directos con el presidente del Gobierno español, como si el lehendakari tuviera, en esta materia concreta, la representación consensuada de toda la pluralidad vasca y no fuera, como tantas veces lo ha demostrado, la quintaesencia de la parte más nacionalista de esa pluralidad. Porque quien asume de verdad esta pluralidad ha de ser consciente de que, para presentar oferta alguna de pacto al Gobierno español, le resulta del todo imprescindible haber alcanzado antes un consenso entre los representantes de la ciudadanía vasca que le sirva de base para una eventual negociación con la representación estatal. Esta confusión de tiempos y procedimientos demuestra por sí sola hasta qué punto se encuentra lejos el lehendakari de haber asumido el auténtico significado de un país.

Por otra parte, y más allá de estas consideraciones, la intervención que ayer hizo el lehendakari constituyó un reto de enorme calado al orden constitucional en que se inserta nuestro autogobierno. Situado a espaldas de la legalidad vigente, el lehendakari pretendió basar todas sus propuestas en una concepción adánica de la 'democracia' y de la 'voluntad popular', revelándose así más como un visionario mesiánico que como un líder político responsable. Podría minimizarse la objeción diciendo que se trató de un 'brindis al sol' sin consecuencias reales. Sin embargo, conocida la tenacidad de Ibarretxe y el predicamento que ha demostrado tener en su partido a raíz de la retirada de su actual presidente, Josu Jon Imaz, quizá fuera más procedente que las instituciones democráticas y, más en concreto, el Gobierno de Rodríguez Zapatero, se tomaran muy en serio sus propuestas y se prepararan para darles la respuesta más adecuada, que no puede ser otra que la reafirmación de la plena y efectiva vigencia del orden constitucional. Porque la mera iniciación de un diálogo que tiene ya claramente predeterminado su final en la mente de uno de los interlocutores -o adhesión o ruptura- puede encerrar mayores riesgos que la negativa a emprenderlo mientras no estén claras las reglas comunes a las que todos van a atenerse en el juego.

País Vasco: la cuenta atrás ha comenzado
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 29 Septiembre 2007

Eran muchos los que pensaban que el lendakari Ibarretxe nunca anunciaría lo que ayer finalmente prometió: que convocará un referendo sobre la autodeterminación el 25 de octubre del año 2008.

Es así como todos los teóricos de que Ibarretxe amagaría pero nunca se atrevería a hacer realidad sus amenazas se han quedado con un palmo de narices. También los forofos del presidente Zapatero, que se creyeron aquel cuento chino de que su buenismo y su entrega a los nacionalismos harían desistir al lendakari de convocar una consulta radicalmente contraria a las previsiones de la Constitución y de la ley.

Porque la consulta no sólo es disparatada e ilegal en sus contenidos (¿cómo preguntar a los vascos sobre algo que, de ser aprobado, supondría una violación flagrante del principio de unidad del Estado consagrado en la Constitución?), sino también en el procedimiento a través del cual pretende instrumentarse: una consulta popular que, sencillamente, nadie salvo el presidente del Gobierno, previamente autorizado por la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados, puede convocar.

Ibarretxe sabe que su convocatoria es ilegal, pero, en el punto de radicalidad soberanista al que ha llegado, tal cosa le da igual. Como le da igual incumplir su compromiso, reiterado una y mil veces y ahora reinterpretado con argumentos de cutre leguleyo, de que nunca realizaría su consulta mientras ETA subsistiera. Que ETA subsiste es algo de lo que podrán informarle puntualmente los ertzainas que hace cuatro días vieron cómo la banda terrorista volaba sus cuarteles en Zarauz.

Pero el lendakari argumenta ahora, ¡en el colmo del cinismo!, que no puede permitirse que ETA impida al pueblo vasco decidir sobre su futuro. Por ello está dispuesto a convocar un referendo ilegal en el que los contrarios a la autodeterminación tendrían que hacer campaña con el riesgo cierto de ser asesinados o perseguidos por los pistoleros de una banda terrorista. ¿Se imaginan el espectáculo? No, ningún demócrata de verdad puede llegar a imaginárselo.

Ibarretxe planteó ayer, con toda la solemnidad de una sesión parlamentaria, el que con seguridad constituye el más grave desafío con que ha tenido que enfrentarse la democracia española hasta la fecha. Sólo cabe ya esperar que ese renacido «Gobierno de España», que tenemos ahora hasta en la sopa, sepa estar a la altura de unas circunstancias tan extremadamente graves. Pues lo que nos jugamos en el envite es bien fácil de expresar: si quien -el lendakari- ostenta constitucionalmente la más alta representación del Estado en el País Vasco puede violar de un modo flagrante, y en su letra y en su espíritu, la Constitución en que se fundamenta su poder.

Zapatero no es capaz de responder al desafío de Ibarretxe
Editorial Elsemanaldigital 29 Septiembre 2007

El anuncio por parte del lendakari Juan José Ibarretxe de la fecha en la que piensa celebrar su referéndum soberanista, con o sin autorización del Gobierno, constituye un desafío de tal calibre a la legalidad vigente que no puede quedar sin respuesta por parte del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Y las débiles declaraciones de éste desde Moscú sobre que piensa escuchar al lendakari, pero que Ibarretxe también le tendrá que oír a él, no parecen la reacción más adecuada ante la gravedad de la situación.

Lo primero que debería quedar claro es que la legitimidad de semejante referéndum no tiene nada que ver con el hecho de que ETA continúe o no desarrollando su actividad criminal. La Constitución atribuye al Estado la competencia para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum, y no hay ninguna circunstancia que pueda justificar que un gobierno autonómico se arrogue esa prerrogativa.

Pero es que, al margen de la cuestión competencial, el propio contenido de la consulta que planea Ibarretxe es completamente anticonstitucional. Una alteración del marco político-institucional del País Vasco – en realidad, también del de Navarra, por no hablar de la parte de Francia reclamada por los nacionalistas – que no se vaya a articular a través de la vía de la reforma estatutaria exigiría una reforma constitucional sobre la que el Parlamento vasco no tendría nada que decir, y quienes tendrían que pronunciarse serían no sólo los electores de esa Comunidad Autónoma, sino las Cortes Generales y el pueblo español en su conjunto.

Se puede estar en desacuerdo con este orden de cosas, que es el que establecen la Constitución y la legalidad vigente, y soñar con que todo fuera de otra forma. Sin embargo, quien ocupa un cargo público no tiene otra alternativa que cumplir la ley, algo que parece estarse olvidando por parte de algunas fuerzas políticas y del propio Gobierno en polémicas como la relativa al cumplimiento de la ley de símbolos oficiales.

Convendría recordarle algo al lendakari Ibarretxe en estos momentos, y si Rodríguez Zapatero carece de la determinación necesaria para ello, la sociedad española tendrá que hacerlo por él: su legitimidad para ocupar el cargo que ostenta no proviene de una inexistente voluntad soberana de los vascos, sino de la Constitución en cuyo marco se elaboró el Estatuto de Autonomía que ha permitido que el País Vasco goce de autonomía en el seno de la indisoluble unidad de la nación española.

Ciertamente, resulta difícil que el actual presidente del Gobierno sea capaz de frenar lo que él mismo ha propiciado con su irresponsable actitud no sólo de comprensión, sino de abierta connivencia con las más extremistas ocurrencias de los nacionalistas, como ocurrió con el nuevo Estatuto catalán o con la negociación política con ETA. Por ello, el pueblo español tiene el próximo mes de marzo próximo la oportunidad de llevar al Gobierno a quien, ante todo, esté dispuesto a restablecer el respeto por las leyes y las instituciones democráticas.

Rubalcaba tenía razón
EDITORIAL Libertad Digital 29 Septiembre 2007

No solemos darle la razón al ministro socialista que, en plena jornada de reflexión, dijera aquello de que España no merecía un Gobierno que no mintiera, para luego contarnos que "había verificado" la intención de ETA de dejar las armas, entre otras perlas. Pero es cierto que el primer Gobierno de Aznar "negoció mal y muy rápido" con los nacionalistas para ganarse su apoyo y que, ante las prebendas que obtuvieron del acuerdo de legislatura, se crecieron. El consiguiente "radicalismo nacionalista" fue denunciado por don Alfredo cuando PNV, CiU y BNG firmaron en 1998 la Declaración de Barcelona, en la que se comprometieron a colaborar en pos de un reconocimiento de sus respectivas "realidades nacionales".

El Gobierno Aznar ha sido el que más ha descentralizado el Estado español, cediendo a las autonomías la mayor parte de las competencias que los estatutos marcaban como propias de los gobiernos regionales y que aún conservaba la administración central y una parte considerable de los ingresos del Estado. Por indicar unas pocas cifras, durante sus dos legislaturas el porcentaje de funcionarios del Gobierno central sobre el total de empleados públicos en toda España pasó del 30% al 10%, mientras que el de las autonomías creció del 9,8% al 48,2%; los Presupuestos Generales del Estado pasaron de suponer el 34% del gasto público total para bajar hasta el 23%, mientras que los presupuestos autonómicos aumentaron del 19% al 28%.

Pero Aznar también decidió incluir en el Código Penal una condena de cinco años de cárcel para la convocatoria de un referéndum ilegal, porque dentro de la ley y de la lealtad se podían conseguir muchas cosas, pero fuera de ellas no. Aquello fue calificado como el epítome de lo rancia, centralista y autoritaria que era la derecha española. Se ve que en ese momento para los socialistas lo que privaba era ser débiles para, también, apaciguar a los nacionalismos, cuya radicalidad era consecuencia esta vez de la intransigencia de Aznar. Cuando llegaron al poder los socialistas, decidieron eliminar ese delito del Código Penal. Ahora, Ibarretxe anuncia la convocatoria de su referéndum ilegal. Ciertamente, como dijo Rubalcaba en 1998, la debilidad da alas al "radicalismo nacionalista".

El diseño institucional español, dibujado durante la transición, ha mostrado sus carencias durante todo el tiempo transcurrido desde entonces, pero no ha sido hasta el Gobierno de Zapatero que los nacionalistas han llegado a la conclusión de que pueden lanzar su último órdago y llegar a independizarse, que es lo que sueñan y anhelan. Que exista en Madrid mucho periodista y político cínico que cree que lo único importante es el dinero y el poder no significa que no haya quien tenga ideales, aunque sean más bien totalitarios.

Pero los nacionalistas, aunque sin duda ávidos de competencias y dineros, lo que han buscado siempre con más ahínco es otra cosa: legitimidad política para su ideología y sus proyectos de secesión o, como han sido calificados en sucesivos eufemismos, "autodeterminación" y "derecho de los vascos y vascas a decidir". A Ibarretxe, Quintana, Carod o Mas les importan tres pimientos los derechos individuales y la democracia liberal; lo suyo es conseguir que su región se convierta en un país independiente. Cuanto más se les da, más quieren.

Y Zapatero no ha hecho otra cosa que darles lo que quieren desde que llegó al poder. Desde la retórica, como cuando afirmó que la nación era un concepto "discutido y discutible", hasta la realidad legal. Ha concedido lo que jamás ningún Estado puede conceder: considerar a una de sus partes como un igual con el que debe tratar de tú a tú en todas las instituciones del Estado. Naturalmente, los nacionalistas han dado el siguiente paso lógico: convocar un referéndum ilegal para independizarse, los vascos en 2008 y los catalanes, según Carod, lo harán en 2014.

Evidentemente, si se les permite realizar una consulta y la pierden, como parece probable, seguirán educando a los niños en el odio a España, acosando y censurando a quienes no piensan como ellos (y matándolos) y seguirán haciendo un referéndum detrás de otro hasta que consigan una sola vez el resultado deseado. Da lo mismo que ETA siga existiendo y que no haya libertad para que los no nacionalistas puedan vivir en el País Vasco con los mismos derechos y posibilidades de expresarse. A los que no necesitan escolta para pasear por las calles no sólo les trae eso sin cuidado: les viene muy bien y lo aprovechan para recoger las nueces.

La solución, desgraciadamente, no llegará ni aunque el Tribunal Constitucional declare fuera de la ley al Estatuto de Cataluña, ni aunque Zapatero se pusiera duro de verdad con Ibarretxe (que ya ha anunciado que no lo hará), porque el problema tiene raíces más profundas. Existen competencias, como la educación o la policía, que no pueden cederse a comunidades autónomas cuyos gobernantes han demostrado tamaña deslealtad. Ha llegado la hora de actuar. Zapatero no lo hará. ¿Será capaz Rajoy de hacerlo si gana las elecciones?

Rio Cabe
El partido de Penélope
Serafín Fanjul Libertad Digital 29 Septiembre 2007

No me refiero a esa Penélope, sino a la otra: aquélla, procedente de la Épica, que pasó a la Historia por haber urdido sagaz industria para irse librando de unos pesadísimos pretendientes que le comían la hacienda con vistas a comérsela a ella entera. Mientras, su marido andaba tonteando con Circes, Didos y sirenas y chafándole su único ojo al Cíclope al que, no sé por qué, veo un parecido con Pedro Solbes, próspero ciego de profesión. Mas dejemos a los troyanos, a los aqueos y los lotófagos y pensemos en la acción fundamental de la bella Penélope (la otra, de nuevo): tejer y destejer. Lo que apaña por el día, lo desbarata en la noche. También son ganas... de ser fiel al coime y, de camino, de no caer en las fauces de un macarra con clámide y sin grebas. Tejer y destejer, ya digo. Resultado cero, en términos económicos y políticos.

La mala uva y el desencanto que en sectores hasta de izquierda ha provocado Rodríguez fueron gestando la conversión del descontento en movimiento político, la traducción en cabezas visibles y acciones publicitarias del malestar conseguido durante cuatro años por la traición sistemática al ideario socialista y a la patria común, por la incompetencia y el amiguismo, por la utilización del Estado y sus pertenencias como Puerto de Arrebatacapas donde pagar a los sumisos y pulverizar a opositores y tibios. Como es sabido, el punto de mayor fricción y conflicto es la unidad nacional, que ya no anda en almoneda, sino corriendo de mano en mano de compradores o arrendadores descuidados, cada uno atizándole su bocado, su pellizco o soplamocos. Según.

Y ahí aparece Rosa Díez, cumpliendo el papel que otros no pudieron, o no quisieron cumplir. Porque en el PSOE abundan los rezongones de pasillo, pero también los estómagos agradecidos que, sin el pesebre del partido, vivirían ayuno perpetuo. Y no es plan, hija, no es plan. Como quiera que sea, vaya nuestra simpatía por algunas de las personas que, bien como dirigentes, bien como simpatizantes, han mostrado su apoyo a un intento de componer una izquierda nacional y que no se avergüence de ser ambas cosas, armonizando conceptos y posturas que, de ningún modo, son antitéticos y cuyo actual dislocación y enfrentamiento proceden, a partes iguales, del oportunismo y de la monumental incultura política e histórica de la autotitulada "izquierda", tan atenta a negocios y corbatas como despectiva con la Nación que les da de comer a diario. Sin embargo, nuestra simpatía personal por Rosa Díez, Maite Pagazaurtundúa o Boadella no puede llegar a cegarnos del todo. El caso de Mikel Buesa no lo vemos claro y, por lo tanto, preferimos no opinar, aun suponiendo –por descontado – que mientras no se demuestre lo contrario, es una persona honrada, con broncas y choques con compañeros en la desgracia y la persecución, pero básicamente honrado. Y no es poco en la España actual.

Son los que tejen de día. Pero, junto a ellos, personajes turbios de trayectoria zigzagueante y contradictoria, eficientes comensales en la mesa de Polanco, han olido que hoy tocan otros papeles no menos estelares y –tal vez – fructíferos que los disfrutados hasta la fecha de la mano de González y Rodríguez, pero que para marcar bien su territorio deben acudir a la reinvención cotidiana del nacionalcatolicismo –cuyas injerencias y preponderancia no vemos por parte alguna – y a una toma de posición respecto a la Nación Española que, como mínimo, debe alertarnos sobre las metas reales de esta gente. Si para ellos, los savateres, España es un mero problema de sudores y soplidos unos dedos más abajo del ombligo, no sé qué pito ni qué flauta tocan en el nuevo partido. A no ser que su verdadero objetivo, que en modo alguno creo que sea el de Rosa Díez, consista en impedir que gane las elecciones el PP distrayendo unos cientos de miles de votos de la prioridad básica en este momento: sacar de La Moncloa al okupa que la ocupa. Son los que destejen.

Y ahí llegamos a una evidencia: los votos no son de nadie sino de los votantes y el UPD –o como se llame– tiene el mismo derecho a pedirlos que otro cualquiera. Una obviedad. Otra cosa es la conveniencia global de dividir la protesta contra Rodríguez, aunque a la vista de los titubeos e inconsecuencias del PP –obsesionados sus más conspicuos mandones con la pesadilla del centrismo y la moderación– uno a veces no sabe si preferir la tisis a la pelagra, o sea abstención o muerte, o dicho de otro modo, socialismo o muerte. Y valga la redundancia, que diría un cubano. Sin enredarnos en elucubraciones de a quién va a restar más votos el UPD –me temo que a la izquierda, pocos, porque la golfería ambiental es mucha–, lo que sí podemos hacer es reclamar a don Mariano que se deje de alardes de Repelente Niño Vicente planteando baterías de cinco mil preguntas al gobierno –oigan: que no exagero– y se moje bien mojado en lo que de verdad nos preocupa a sus votantes: la unidad y subsistencia de nuestro país. Que orille los terrores ante el qué dirán los asalariados del negocio de Polanco y denuncie con claridad la hecatombe y basura que todos los días nos vuelca encima Rodríguez. Verá qué poquita pupa le hace el partido de Penélope, la otra.

Perspectivas
Pío Moa Libertad Digital 29 Septiembre 2007

Dice el PP que Zapo ha perdido el control de la situación. No tanto. Para Zapo el Rojete, que España se desintegre y que la democracia se haga trizas no es un panorama preocupante, en realidad es su objetivo. Solo le preocupa que su partido pueda perder el poder en el proceso, si este se vuelve demasiado desordenado. Que es lo que, por fortuna, está pasando.

Es el PP el que ha perdido la perspectiva con Rajoy y compañía. Con este partido pastelero y poltronero de señoritos, el PSOE puede volver a ganar, o quedar en posición de gobernar junto con los gángsters separatistas. Por eso es tan importante que el partido de Mikel Buesa y de Rosa Díez señalen el verdadero programa ante la crisis. Ya lo sugirió Mayor Oreja en su momento sin que sus colegas pitonisos le hicieran el menor caso. Entonces el PP tenía el poder y grandes posibilidades de llevar adelante la reafirmación de la democracia; ahora la tarea es mucho más ímproba, y el nuevo partido demasiado pequeño y un tanto confuso. Pero es una tarea imprescindible.

Por fortuna, decía, las torpezas de Zapo y los apetitos desmesurados de los separatistas y terroristas están desordenando el programa de liquidación de la democracia española. Ante la miseria del PP, es posible que sea por ahí por donde naufrague el infame intento, aunque ello solo podría dar lugar a un caos, si no surge el programa y el partido adecuados a la crisis.

PPlejos
Iñigo de Garés Periodista Digital 29 Septiembre 2007

Así anda el personal en la calle Génova de Madrid y sus aledaños, con las últimas hazañas de Miguel Sanz: perplejos; que en su caso, y jugando con las siglas, será que andan PPlejos. Me lo decía una destacada miembro el partido de Rajoy: "¿a qué esta jugando vuestro presidente?"

Porque no lo entienden. No acaban de comprender que se produzcan cambios en la política de educación lingüistica, que se esté día sí, día también, lanzando brindis al PSN; que se refrene a diputados nacionales y senadores la iniciativa parlamentaria, para que no hagan preguntas al gobierno socialista que puedan contaminar los nuevos aires de "buen rollito". "¿Qué está haciendo Sanz?", me dice ella, PPleja.

No hemos tenido nuevos datos, pistas, indicios, menos aún certezas, sobre el pacto de julio con Zapatero. Pero ya es un clamor, sobre todo entre los socios de Madrid: UPN se ha quitado de enmedio como oposición; al menos hasta después de las Generales.

Mi elevada interlocutora amaga, apunta, señala: "porque si van a querer un grupo parlamentario fuera del Popular, en las Generales nos presentamos en Navarra y a ver qué pasa".

Y el que se queda perplejo -pero no PPlejo,je,je-, entonces, soy yo. A éstos no les han contado, no saben cómo funciona ésto en Navarra. La simple idea de una confrontación electoral entre UPN y PP en Navarra rozaría lo buñuelesco. Ya se intentó. Ya se hizo. Y el resultado hizo que el PP desapareciera de la Comunidad Foral, tanto como que UPN se convirtiera en su sucursal -su "marca", se dice ahora- en la región, con todo lo bueno y lo malo que una y otra cosa conllevaban.

Tiendo a pensar que el Partido Popular, en Navarra, en liza con UPN, se llevaría una bonita - tanto como predecible- colleja electoral. Ni estamos en los ochenta, ni Jaime Ignacio se basta ya solo para abanderar, liderar y defender con garantías un proyecto "popular" en Navarra. Entre otras cosas porque el votante medio de Jaime Ignacio ya era bastante provecto hace veinte años y los humanos, lo que son las cosas, tenemos fecha de caducidad hasta como votantes.

Afectaría al resultado de UPN, por supuesto, porque el perfil del votante es absolutamente el mismo. Y todo lo que perjudica a UPN, en nuestra tierra, beneficia al PSN y a los nacionalistas vascos, si a estas alturas ambos no son ya lo mismo.

"Fracasaríais y perderíais, perderiamos todos, Navarra", le dije. Y ella siguio PPleja. No, a éstos no les han contado.

Post Scriptum: Se sugería hace unas semanas en este blog, que va camino de ser oráculo de lo que va a pasar en nuestra tierra: Cervera vuelve a asomar la gaita. Esta vez con ínfulas de presidenciable. Lo dice Diario de Navarra hoy. Tampoco hagan mucho caso. Santiago siempre ha sido un maestro en el arte de que los medios le lancen en plan globo sonda. Como cuando quería ser eurodiputado, ¿se acuerdan?

Al PSOE se le empiezan a nublar las elecciones
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 29 Septiembre 2007

Lo vieron negro después de las municipales, de color de rosa tras el debate del Estado de la Nación y los tropezones del PP y vuelven ahora, con el otoño a tener la sensación de que va a castaño con tendencia a oscuro. Se les nota mucho en que cada vez hablan más a Irak. Al PSOE- es una reacción inmediata- en cuanto se le tuerce la encuesta saca a Irak en procesión y a José Maria Aznar de romería.

Pero es que tiene poco más que pasear. Al otrora jaleadísimo “Proceso de Paz” ya se sabe, ni mentarlo. Y cruzando los dedos para que los chicos de Rubalcaba sigan siendo tan eficaces como hasta el momento. La cosa de ANV es otra espina y ahora Ibarretxe les pone encima de la mesa el órdago donde queda demostrado que el bálsamo de Zapatero no sólo no rebaja la erupción nacionalista sino que la está convirtiendo en viruela.

Por el lado catalán les quema todo . Porque allí sacarán mucho voto, pero cada uno que obtienen puede ser a costa de perder otros por las Españas. El Estatut fue un lío prescindible cuyos nocivos efectos no han acabado ni para el PSOE ni lo que es peor para toda la nación y el conjunto de la ciudadanía . Y lo peor son los compañeros de viaje y ,allí, de Gobierno a quien ya no se les sujeta ni un ansia ni un cerillazo a la bandera.

Así la cosa había que echar mano de la economía -¿quién nos iba a decir que en marzo a lo que se puede jugar la urna es a la cartera?- pero resulta que está como de mírame y no me toques y la bonanza que parecía no tener fin se ha resfriado. Por ahora, la enfermedad no parece que pase del estornudo pero quien más quien menos teme la fiebre y que derive en pulmonía . Por si fuera poco los jamones y lomos embuchados que había en la despensa no han tenido la gratitud que se esperaban. Y mucho por culpa del “fuego amigo”.

Porque todo lo anterior es más pequeño si se tiene para contrarrestar al más potente de los altavoces. Como hasta ayer se tenía. Pero la jugada de la Sexta, del meter la mano en la caja del fútbol y lo del periódico de cabecera y mesilla de noche les ha ganado sino la enemistad, que es mucho decir, pero si la desconfianza y el cabreo, de toda la flota PRISA. Que es mucha flota y con dos portaviones , el País y la SER, como para tenerla enfrente y cambiarla por un par de canoas de diseño. De mucho diseño, si, pero hoy por hoy , canoas.

A la hora de la verdad la única ideología de una empresa-y nada más que eso es PRISA- es su cuenta de resultados. El zarpazo a la Chacón y el recado a Zapatero ha sido y está siendo cada día de los de pensárselo y si se une ello a que los herederos parecen haber pactado con Rajoy-la comida del 27 del mes pasado fue importante- que apoyo por supuesto no, pero cornadas en la femoral tampoco, es para que Pepiño Blanco tenga que salir hablando a cada minuto de Irak y la “vice” echándole las culpas, cada viernes, de la crispación al PP . Pero de Irak no vienen féretros y de Afganistán si. Y el cuento de las misiones de paz sólo se lo creen algunos de los que todavía acuden a los mítines. El resto ve lo que hay: guerra. Lo mismo que por mucho que se esfuerce Maria Teresa Fernández de la Vega , los que convocan referéndum ilegales y que pretenden expropiar la sobreraza del pueblo español sobre una parte de su territorio, los que queman fotos de los reyes y banderas de España o proclaman la tercera republica no son los del PP, sino aliados suyos, socios incluso en gobiernos y en algún caso sus propios concejales. Y está claro que si no hicieran tales disparates , el PP no podría utilizarlos.

Total, que nublada viene la cosa. Ni son buenas las señales ni pinta a bien el invierno. Y esta mañana mismo la sensación que muchos tienen es que la primavera está en el aire.

Sra. de la Vega, tiene usted todo mi desprecio
Alejandro Campoy Periodista Digital 29 Septiembre 2007

Muy Excelentísima, Ilustrísima y Elegantísima Sra. Vicepresidenta del Gobierno:

El asunto al que vengo dando vueltas desde esta mañana es intentar comprender por qué me ha insultado usted hoy. Me ha llamado ruin y miserable y me ha dedicado todo su desprecio. No acabo de entenderlo: yo creí que usted era jurista, y que sabía que los señores del PP que tanto le molestan no son más que unos tipos a los que hemos puesto ahí unos cuantos millones de españoles, entre ellos yo, y que por lo tanto me están representado a mí, mejor o peor, pero que a fin de cuentas sólo son unos testaferros de mí mismo, que soy el que detenta la soberanía nacional junto a todos mis compatriotas.

Como resulta que usted sólo es otro testaferro elegido por otros cuantos millones de ciudadanos a los que se supone que representa, no le voy a consentir que me insulte gratuitamente. Y mucho menos por un motivo en el que los representantes que yo he elegido están actuando de acuerdo con lo que yo espero de ellos, que no es otra cosa que la defensa del país en el que vivo, España, y sus símbolos.

No le consiento que se atreva usted a afirmar sobre el anuncio del Lehendakari Ibarretxe de convocatoria de un referéndum ilegal para el 25 de Octubre de 2008 en el País Vasco que "el Gobierno cumple y hará cumplir la ley". ¿Además de insultarme, me toma por imbécil? ¿Está haciendo su Gobierno cumplir la ley de banderas? ¿Está cumpliendo su Gobierno su obligación de perseguir el delito de ultrajes a la Corona? ¿Está cumpliendo su Gobierno con su obligación constitucional de "remover todos los obstáculos que impidan el disfrute real de la igualdad y libertad de todos los españoles" (CE, art. 9)?.

¿No fué usted misma la que declaró hace poco pomposamente que la Ley de Banderas no se puede cumplir? ¿Está su Gobierno protegiendo los derechos y libertades básicas de Regina Otaola? ¿Está su Gobierno amparando los derechos elementales de Cristina Peri Rossi, expulsada de su trabajo en los medios catalanes por hablar castellano? ¿Está su gobierno amparando a todos los políticos que reciben amenazas de muerte a diario?. Usted ha perdido ya hasta la última gota de dignidad que pudiera haber tenido alguna vez.

Su gobierno ha rebasado con mucho los límites de lo humanamente tolerable en una democracia, su gobierno es indigno, indecente y posiblemente ilegal por prevaricación como mínimo, su gobierno ha marcado una de las páginas más negras de la Historia de España, y no voy a soportar tranquilamente a que encima me insulte desde su ampuloso y suntuoso palacete donde parece situarse más allá del bien y del mal cuando pontifica.

Su gobierno no me merece el más mímino respeto: ya no les reconozco a ustedes como el Gobierno de mi nación, pues no puedo soportar ni tolerar que el que se supone que es mi gobierno y debe ampararme conforme a derecho, se permita la chulería además de insultarme. Usted y el resto de la recua dirigida por ese lunático que ronda por esos mismos pasillos en los que usted se ha tomado la libertad de despreciarnos a millones de españoles son sólo una plaga bíblica que ha caido sobre España, una pandilla de sinvergüenzas que han llevado al país a una situación límite, en la que cualquier pequeño detonante puede hacer saltar todo por los aires.

Se me acaban los epítetos para etiquetarles, Señora de la Vega, pero lo que ustedes han hecho en esta legislatura criminalizándonos a la mitad de los españoles sólo puede considerarse como un delito de lesa patria, como una política de autoaniquilación del imperio de la ley, como una traición a toda una nación, como un sectarismo infame y totalitario que ha derrumbado por completo todos los pilares de nuestra convivencia y tiene ahora mismo al pais en llamas. ¡Desaparezcan ya, de inmediato, antes de que sea demasiado tarde!.

Reciba usted el más absoluto de mis desprecios, señora. A partir de este momento no les reconozco ya legitimidad alguna, y espero que llegue el momento de hacer efectiva esa rebeldía y poder declararme abiertamente en desobediencia civil.

EL FORO ERMUA DENUNCIA LA COACCIÓN DE IBARRETXE AL DÉBIL GOBIERNO DE RODRÍGUEZ-ZAPATERO
Foro de Ermua  29 Septiembre 2007

Ante la coacción de Ibarretxe, amparado en la violencia terrorista de ETA, exigimos al Gobierno de Rodríguez Zapatero la utilización decidida y rigurosa de todos los mecanismos del Estado de Derecho para hacer cumplir la Ley y el compromiso a no iniciar ningún tipo de negociación con el Gobierno vasco mientras el Lehendakari no retire formalmente las amenazas vertidas.

Bilbao. 28 de septiembre de 2007. El Debate del Parlamento vasco sobre política general que ha comenzado hoy en Vitoria, pone de manifiesto la extrema gravedad de la situación que requiere actuaciones firmes del Gobierno de Rodríguez Zapatero: el lehendakari ha hecho pública de manera expresa su rebeldía frente a la legalidad vigente; ha sometido a coacción al Gobierno central y al Parlamento español; y ha puesto fecha al comienzo del intento de secesión del País Vasco.

Ha hecho pública su rebeldía al anunciar que convocará un referéndum o “consulta habilitadora”, pese a que la competencia para ello corresponde en exclusiva al Estado central, de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 92 y 149.1 32ª de la Constitución española.

Somete a coacción al Gobierno central al exigir un pacto político según sus intereses y amenazar, para el caso de que el Estado no se pliegue a sus exigencias, con la convocatoria de dicho referéndum.

Pone fecha al comienzo del intento de secesión del País Vasco al fijar para el 25 de octubre de 2008 la realización de un referéndum habilitador que suponga un mandato para conseguir la soberanía vasca, o lo que es lo mismo, que los vascos decidamos unilateralmente nuestro futuro. Y profundiza en esta vía secesionista al fijar para 2010 un referéndum resolutivo, con intención de proclamar la independencia.

Todo ello lo hace, además, amparado en la violencia terrorista de ETA. Vincula la solución al problema terrorista con la concesión de la soberanía al País Vasco, aumentando así la coacción a los españoles y legitimando la acción de los terroristas. El Lehendakari nos ha dicho claramente que mientras no se ceda al nacionalismo, ETA no tiene por qué desaparecer[1].

Esta situación de evidente rebeldía la ha hecho posible, en el largo plazo, treinta años de condescendencia y cesión frente al nacionalismo que ha sido siempre correspondida por éstos con la más absoluta deslealtad. Y en el corto plazo la ha hecho posible la estrategia del Gobierno de Rodríguez Zapatero de pacto con el nacionalismo radical; un Gobierno que se ha adentrado en una reforma de la estructura del Estado sin acuerdo con el principal partido de la oposición y con los únicos apoyos de los nacionalismos independentistas; un Gobierno que ha iniciado un proceso de negociación con ETA basado en la cesión política y el engaño a los ciudadanos y que, cuando como era de prever, ha sido radicalmente superado por las exigencias del nacionalismo, se ha visto en una situación de extrema debilidad.

La rebeldía expresa de Juan José Ibarretxe requiere de acciones efectivas y ahonda en la necesidad de una reforma constitucional que permita que la democracia española funcione de manera eficaz y estable, que garantice la libertad, igualdad y solidaridad entre todos los ciudadanos y que impida el sometimiento a coacción de la inmensa mayoría de los españoles por parte de unos pocos.

Exigimos al Gobierno de la Nación y al Partido Socialista de Rodríguez Zapatero:

· Que no cedan al chantaje del lehendakari Ibarretxe y que no emprendan ningún tipo de negociación con él mientras no retire formalmente del horizonte político cualquier consulta popular unilateral e ilegal.

· Que manden al país un mensaje claro, expreso y terminante: a quien no acate la legalidad vigente, le caerá todo el peso de la Ley. Porque la Ley es la expresión de la voluntad de la nación española, única en la que reside la soberanía.

· Que comiencen conversaciones con el Partido Popular para alcanzar los consensos necesarios con objeto de, cualquiera que sea el resultado de las próximas elecciones generales, impulsar una reforma constitucional que sirva para resolver los problemas de fondo que padece el sistema político de España.

El infierno vasco
Carta de Iñaki Arteta  29 Septiembre 2007

Estimados amigos de DENAES,

Como puede que conozcáis, el cine social en nuestro país prescinde año tras año, salvo contadísimas excepciones, de acometer propuestas cinematográficas que se introduzcan en el terreno de la situación política y social que en el País Vasco han creado el nacionalismo y el ejercicio del terrorismo. Nuestra productora ya ha realizado y estrenado varios trabajos en esa línea (Voces sin libertad, Trece entre mil, ver www.treceentremil.com) habiendo sido todos ellos reconocidos internacionalmente con importantes premios.

En estos momentos nos encontramos en la fase final de un nuevo proyecto titulado “El infierno vasco” cuya temática se acerca al círculo no menos trágico de los que se vieron, y aún se ven, obligados a huir, a dejar su tierra vasca presionados o directamente amenazados por el entramado nacionalista excluyente. Las treinta entrevistas ya realizadas a empresarios, políticos locales, escritores, periodistas, policías, etc. configuran un espectacular paisaje aún desconocido por una importante porción de españoles y la denuncia expresa de una situación insostenible en un Estado democrático como es el nuestro.

Pero después de una denodada tarea de búsqueda de apoyos institucionales (el Ministerio de Cultura nos ha denegado por tercera vez subvención para el proyecto), nos vemos obligados a buscar fondos al margen de los canales habituales que financian el cine en nuestro país. Nuestra iniciativa en estos momentos es la de encontrar al número suficiente de ciudadanos que nos ayuden a completar los 120.000 € que nos son necesarios para afrontar la fase final de la producción de “El infierno vasco” aportando para ello a fondo perdido 500€.

Adjuntamos el número de cuenta destinado a ese efecto. Nº cuenta: 2100 1636 95 0200120110. En el caso de que se efectúe la donación nos gustaría poder conocer los datos del donante para incluirle (si es que quiere) en el apartado de agradecimientos de los títulos de crédito, podamos invitarle al estreno y enviarle una de las primeras copias en DVD de la película terminada. Vaya por delante mi agradecimiento a los miembros de la Fundación, tan sensibles a la cuestión que tratamos. Recibe un fuerte abrazo.

Iñaki Arteta LEIZE producciones 94 437 18 95 leize@teleline.es
Aptdo. De Correos 73 48900-Baracaldo Vizcaya

EXPULSIÓN DEL CENTRO DURANTE LA HORA DE LA ASIGNATURA
Primeras represalias contra los menores que objetan a Educación para la Ciudadanía
En Andalucía, varios menores objetores a la polémica asignatura Educación para la Ciudadanía han sido "invitados" a abandonar su centro escolar durante la hora que dura la asignatura, según publica este sábado La Razón. Los padres se muestran preocupados por lo que hagan los niños a la hora en la que le obligan a abandonar el centro y por quién se ocupará de él. La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, todavía no ha señalado ninguna directriz al respecto.
Libertad Digital 29 Septiembre 2007

Desde el Foro de la Familia se denuncia que "son muchas las llamadas que estamos recibiendo de madres llorando ante las presiones a las que se ven sometidas desde instituciones y colegios, especialmente en Andalucía", según publica este sábado La Razón.

Desde la Junta de Andalucía se tiene especial interés en intentar reducir las objeciones de conciencia a Ciudadanía y ocultar su verdadera dimensión. Para ello ha empezado a reclamar a los padres objetores más documentos, en el plazo improrrogable de diez días, o entenderán que las familias han desistido de la objeción que plantean ante la asignatura.

"La Consejería de Educación miente"
Por parte de la Consejería de Educación de la Comunidad andaluza, se asevera que en toda Andalucía sólo se han presentado 252 objeciones a Educación para la Ciudadanía, datos que son desmentidos tajantemente por los padres objetores que con los originales sellados en la mano atestiguan que sólo en el municipio cordobés de Lucena se han presentado 311 objeciones.

La consecuencia de la lucha política desatada por el intento de imponer a los menores y a sus familias los valores particulares de un Gobierno, que no cuenta con el consenso ni de la comunidad escolar ni del Parlamento, y que al final se está plasmando en varias Educaciones para la Ciudadanía, según sea el signo político de cada comunidad autónoma, tiene como primeras víctimas a los menores.

Los padres denuncian que los colegios e institutos públicos andaluces no tienen un protocolo de actuación ante los casos de objeción. En algunos casos se está expulsando al menor del centro, durante la hora que dura asignatura, y en otros se le manda a la biblioteca.

En el mejor de los casos, las consecuencias serán que los niños suspenderán la materia pero no se les aplicará la regulación de absentismo que rige en Andalucía porque "no van a faltar el suficiente número de horas para que se les aplique este régimen disciplinario".

LOS PROETARRAS AUMENTAN LA PRESIÓN CONTRA LA ALCALDESA
Garzón y el Gobierno vasco permiten la nueva manifestación contra Otaola en Lizarza
La campaña de presión del entorno etarra contra Regina Otaola continuará este fin de semana con una manifestación por las calles de Lizarza. Pese a que el juez Marlaska prohibió la que se iba a celebrar el pasado sábado, Garzón informó este viernes al Departamento vasco de Interior de su decisión de no prohibir el acto convocado para mañana sábado. Aprovechando la decisión judicial, el Ejecutivo de Vitoria tampoco ha prohibido la marcha pese a tener potestad para ello.
Agencias Libertad Digital 29 Septiembre 2007

Según informó la Consejería de Interior en un comunicado, la Audiencia Nacional comunicó este viernes su decisión de autorizar la convocatoria, si bien requiere a la Ertzaintza para que informe al comunicante de la misma de la prohibición de "proferir o esgrimir lemas de carácter ilegal o en favor de organizaciones que hayan sido ilegalizadas".

Esta manifestación fue convocada el pasado sábado, cuando la Ertzaintza impidió a los proetarras iniciar la manifestación que habían convocado contra la alcaldesa de Lizarza, Regina Otaola, por las calles de la localidad guipuzcoana.

En aquella ocasión, el Gobierno vasco no había prohibido la marcha pese a haber sido comunicado al departamento del Interior por un ex concejal de Batasuna-ETA en Tolosa. Horas antes del inicio de la misma, fue el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska quien decidió prohibirla.

El magistrado, que el viernes anterior por la noche información a la Ertzaintza sobre las características de la convocatoria, y dictó el sábado un auto en el que señalaba que la marcha estaba convocada por un ex concejal de Batasuna-ETA, en referencia a Iñaki Elduayen, y que se iba a celebrar en "un contexto de coacciones, amenazas y enaltecimiento del terrorismo".

Marlaska enmarcaba el objetivo de la convocatoria en "una actuación penal relevante y nunca amparada en meras discrepancias políticas", que, a su juicio, podría constituir delitos de coacciones, amenazas terroristas o enaltecimiento del terrorismo.

Sin embargo, el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha decidido no prohibirla. Sólo a solicitado a la Ertzaintza que vigile el desarrollo de la concentración y advertido a los convocantes que no podrán proferir amenazas ni incurrir en otros hechos delictivos. Así, el juez prohibe "esgrimir lemas de carácter ilegal o en favor de organizaciones que hayan sido ilegalizadas".

La asociación Dignidad y Justicia remitió ayer, jueves, un escrito al juez en el que solicitaba la prohibición de la manifestación al considerar que persigue los mismos objetivos que la que fue prohibida por la Ertzaintza, "gracias a la intervención judicial" el pasado día 22 bajo el lema "Otaola kampora. Errepresionak ez" (Otaola fuera. No a la represión).

Por otra parte, la Audiencia Nacional remitió a la Ertzaintza un escrito disponiendo que se adopten las medidas necesarias para impedir la celebración de un acto convocado por EKIN-ETA para el mediodía del próximo domingo en el monte Besaide, en homenaje a los etarras fallecidos.

El Departamento vasco de Interior informó de que, según se detalla en la instrucción judicial, remitida durante la mañana de hoy a la Consejería dirigida por Javier Balza, se trata de un "acto unitario de homenaje a los miembros fallecidos de ETA", que ha sido convocado mediante octavillas "por la asociación declarada ilícita EKIN".

La respuesta que merece Ibarretxe
PD/Agencias Periodista Digital 29 Septiembre 2007

Si el lendakari Ibarretxe persistiera en su anunciado proyecto de celebrar un referéndum independentista el 25 de octubre de 2008, las instituciones competentes del Estado, es decir, el Gobierno de la Nación y el Senado, no tendrán más opción que aplicar el artículo 155 de la Constitución y suspender la autonomía vasca.

Estamos ante un chantaje sin precedentes a España, a la que Ibarretxe pone una pistola en la sien y le insta a ceder por las buenas o por las malas, ya que, según su planteamiento, o se llega a un acuerdo en términos satisfactorios para los nacionalistas o sigue adelante hasta proclamar la independencia tras una segunda consulta en 2010.

Zapatero ha cometido el imperdonable error de negociar con los nacionalistas el concepto de nación, el modelo de Estado y los símbolos nacionales.

Ha cedido tanto ante los nacionalistas que parte de los suyos -el PSC- aliados con ERC e IU se han atrevido a formular la inconstitucional propuesta de que el presidente sustituya al Rey como jefe del Ejército. De aquellos polvos, vienen estos lodos.

Para expresarlo con una metáfora, los errores y las frivolidades de Zapatero han prendido fuego al bosque y ahora el presidente carece de capacidad y argumentos para actuar de bombero.

Ibarretxe ha hecho bajo el mandato de Zapatero lo que no se atrevió a hacer con Aznar: poner fecha al referéndum de su plan secesionista.

No es una coincidencia irrelevante, sino todo lo contrario; es la explicación de por qué el lendakari, cinco años después de anunciar por vez primera su plan soberanista, y dos años y ocho meses después de que el Congreso lo rechazara, se atreve a redoblar su órdago contra el orden constitucional.

El contexto le favorece, porque se sube al movimiento nacionalista radical impulsado por Esquerra Republicana de Cataluña y el Bloque Nacionalista Gallego, socios del PSOE con cuyos votos se invistió Zapatero y se sostiene su Gobierno.

También, porque enfrente tiene al Ejecutivo más débil y desnortado de la democracia, responsable plenamente, eso sí, de una política de desnacionalización del Estado sin precedentes, ejecutada mediante pactos políticos y reformas legislativas que lo han debilitado.

Los nacionalistas nunca han tenido como ahora condiciones tan favorables para el logro de sus objetivos. Y son tan conscientes de esta coyuntura que actúan con la convicción de que no existe un Gobierno de la Nación dispuesto a oponerse con todos los recursos legales a sus iniciativas secesionistas.

En este final de legislatura, Zapatero está recogiendo lo que empezó a sembrar desde el primer día de su mandato. Decía por entonces que el plan del lendakari era consecuencia de la intransigencia de Aznar, pero los hechos demuestran que el último Gobierno del PP impugnó la propuesta soberanista del lendakari ante el Tribunal Constitucional, modificó el Código Penal para castigar la convocatoria ilegal de consultas y referendos -delito derogado por el Gobierno de Zapatero- y creó las condiciones de firmeza suficientes para que, entre otras cosas, accediera a la presidencia del PNV un pragmático como Josu Jon Imaz, defenestrado ahora principalmente porque el presidente del Gobierno ha hecho inútiles a los nacionalistas moderados al premiar a los más extremistas.

Purgado el PNV de cualquier tentativa moderadora y aupado por una coyuntura de la que jamás habían dispuesto los nacionalistas en la historia de la democracia, Ibarretxe lleva a su Gobierno y al nacionalismo vasco a las posiciones políticas más extremistas, instalándose definitivamente como una amenaza directa para la estabilidad del Estado y del orden constitucional.

A este nacionalismo no le va a convencer nada el «patriotismo seductor» patrocinado por el Gobierno como coartada de su indolencia ante el incumplimiento de la ley de banderas, ni resulta permeable a un entendimiento político racional y sensato entre las diferentes opciones políticas. Sólo recula cuando se enfrenta a la aplicación estricta de la ley y a la decidida determinación de las instituciones del Estado de no dejarse avasallar, de replicar cada envite soberanista y de mantener sin concesión alguna la unidad nacional y el orden constitucional.

La levedad política de Zapatero es el principal obstáculo del Estado para responder adecuadamente a Ibarretxe.
En enero de 2005, el presidente del Gobierno forzó un debate parlamentario sobre el plan del lendakari cuya finalidad última no fue zanjar la intentona secesionista del nacionalismo vasco, sino entregar al PSOE la iniciativa de un cambio político en la estructura del Estado y, especialmente, en la relación del País Vasco con el resto de España, para convertirla en el capítulo principal de la negociación con ETA y Batasuna, que ya para entonces estaba en marcha.

El lendakari se ha limitado a aprovechar el fracaso absoluto de Zapatero en el proceso de negociación con los terroristas y a rentabilizar la pérdida de autoridad moral y política de un Gobierno que difícilmente puede reprochar al Ejecutivo vasco que promueva lo que él mismo aceptó discutir en la mesa política constituida con los terroristas y Batasuna.

Aunque Ibarretxe no ha empleado términos delatores como «independencia» o «autodeterminación», su análisis es plenamente coincidente con el de ETA: ambos comparten la idea de que hay un conflicto político en el País Vasco que está causado por la negación al pueblo vasco de su «derecho a decidir».

Por eso, la «hoja de ruta» que propuso ayer Ibarretxe es fiel al Acuerdo de Estella y acaba en el mismo escenario que defienden los terroristas con sus bombas y asesinatos.

Zapatero y su Gobierno, más obsesionados en atacar al PP por cualquier motivo que en responder con contundencia a la meditada ofensiva soberanista, está llevando al Estado a un punto crítico de debilidad e indefensión frente al nacionalismo.

Sus pactos en Galicia y Cataluña lo hipotecan. La mutación filonacionalista del PSE en el País Vasco lo deslegitima. No representa una autoridad disuasoria, sino un estímulo para las continuas acometidas de los nacionalismos. El desafío de Ibarretxe es la prueba.

Vargas Llosa se "sube a la tribuna" para apoyar el nacimiento del partido de Rosa Díez
Juan Cruz Osta Periodista Digital 29 Septiembre 2007

Hasta la bandera. Exultantes han aparecido Boadella, Savater, Rosa Díez... Y Vargas Llosa. El escritor peruano, firme defensor del liberalismo, vuelve a subirse a la tribuna para hablar de política, y lo hace en las filas de Unión, Progreso y Democracia. Nace este sábado un nuevo partido "progresista para España". Vienen dispuestos a dar la lata "contra los que quieren romper el Estado". "Un día histórico".

Carlos Martínez Gorriarán, Arcadi Espada, Mikel Buesa y, también, Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, han estado en las primeras filas. El día desapacible que ha amanecido en Madrid no ha impedido que el Recinto Ferial de la Casa de Campo estuviera hasta arriba de público.

El primero en tomar la palabra ha sido el dramaturgo Boadella, que se ha destacado por las denuncias a los abusos del nacionalismo catalán. Ha hecho un discurso plagado de humor en el que ironizado sobre lo que es ser de derechas o de izquierdas.

"A mí me gustan los pasodobles. ¿Los pasodobles son de izquierdas o de derechas?"

Tras él, el filósofo Fernando Savater. El ideólogo de Unión, Progreso y Democracia ha avisado que "nuestro partido nace para incordiar".

"Donde esté la bandera se van a defender mis libertades públicas. Y el que no quiere que esté la bandera es porque va a conculcar mis libertades".

"Nosotros queremos ser iguales ante la ley".
Mario Vargas LLosa, el escritor mundialmente conocido, se ha subido a la tribuna:

"Después de mi aventura en el Perú en el año 1990 prometí no subirme a una tribuna para hablar de política. Hoy día estoy rompiendo mi palabra. Lo hago por el gran cariño que siento por España".

"Han creado la ilusión mentirosa de que puede haber nacionalismo progresistas. El nacionalismo es una ideología profundamente reaccionario, de raices antidemocráticas".

"Pienso que el PP es que tiene una política económica más moderna. Pero yo no compagino con este partido porque yo estoy a favor de un Estado laico. Yo creo en la despenalización del aborto, el matrimonio gay, la adopción de hijos por parejas homosexuales..."

"Estoy aquí para ofrecer mi entusiasmo y mi solidaridad con este partido".

"ES LA BANDERA QUE HE VISTO EN DEMASIADOS FÉRETROS"
La última en tomar la palabra ha sido la voz cantante del nuevo partido que nace de Basta Ya. "Hoy es un día histórico. Nace en España un nuevo partido".

"España se rompe si se rompe la igualdad, no si se cae un trozo de mapa".

"Hay mucha gente en España que no resigna a que las cosas continúen como están. Las personas de Unión, Progreso y Democracia, en su mayoría, no han militado nunca en un partido político".

"En España se está produciendo una degración del orden constitucional seria, preocupante".

La ex eurodiputada del PSOE ha hecho una defensa encendida de la bandera española:

"La bandera de España no es simplemente un trapo. Donde no ondea la bandera no se respetan nuestros derechos constitucionales. Además, es la bandera que he visto en demasiados féretros de gente que ha dado su vida por denfender la libertad".

Educación
Las primeras víctimas de Ciudadanía
Dos estudiantes de Córdoba fueron invitados a abandonar el centro por sus directores durante la hora en la que se impartía la asignatura. Los padres preguntan: «¿Quién se hace responsable si a los niños les ocurre algo?»
Dos familias cordobesas denunciaron ayer el trato que reciben sus hijos por objetar frente a la asignatura
P. Manzano La Razón 29 Septiembre 2007

Madrid- La confrontación entre los opositores a Educación para la Ciudadanía y el Gobierno, que hasta el momento se había quedado en el campo dialéctico, sin afectar a los verdaderos implicados, los menores, ya tiene efectos prácticos. Las amenazas vertidas desde distintas instituciones (Ministerio de Educación y Consejerías de Educación) sobre los efectos que tendría objetar empiezan a plasmarse. Son varios los casos ya ocurridos en Andalucía en el que los menores que se niegan a recibir la materia se ven abocados a estar una hora en la calle, esperar en un pasillo o tener que abandonar el centro.

El primer caso se produjo ayer en un instituto público de Córdoba. Según denunciaron desde el Foro de la Familia, un estudiante de catorce años que cursa tercero de Secundaria fue «invitado» a abandonar el centro por parte del director y la jefa de estudios cuando manifestó que no quería impartir la asignatura. ¿Por qué no lo denuncian los propios padres? «Porque tienen miedo. Hay muchas presiones desde la Consejería de Educación y los padres quieren proteger a sus hijos», responden en el Foro de la Familia. Además, «están pensando, aconsejados por un abogado, si presentarán una denuncia o un recurso administrativo».

No hablan de un caso en concreto, «son muchas las llamadas que estamos recibiendo de madres llorando ante las presiones a las que se ven sometidas desde instituciones y colegios, especialmente en Andalucía» .

Biblioteca o la calle
Dos nuevos casos más fueron también ayer presentados, esta vez los padres sí decidieron dar datos concretos, en los que a los menores se les presiona desde la dirección del colegio. La Plataforma Lucentina por la Libertad de Educación invitó a dos familias que explicaron la situación que han vivido sus hijos en sus colegios.

Los primeros en tomar la palabra fueron Lidia y Rafa, cuyo hijo cursa tercero de ESO en el Instituto Público Juan de Arejuela, y que explicaron que «la dirección del colegio manifestó al niño que será expulsado del centro durante la hora en que se cursa la asignatura». De hecho, los padres manifestaron que se le había recomendado que sus padres vinieran a recogerlo durante las horas lectivas de la asignatura.

Antonio José y María del Carmen, padres de otro menor del colegio público Clara Campoamor, manifestaron que a su hija la mandan a la biblioteca durante la hora en la que se imparte la materia.

Ambos casos, explicaron los progenitores, tendrán consecuencias parecidas: los niños suspenderán la materia pero no se les aplicará la regulación de absentismo que rige en Andalucía: «No van a faltar el suficiente número de horas para que se les aplique este régimen disciplinario», les aclararon en los colegios. Además, las familias manifestaron no tener queja del trato que han recibido los niños en los centros, aunque evidentemente «estemos en contra de sus decisiones». Tampoco han tenido los estudiantes objetores problemas con sus compañeros: «Lo que les dicen sus amigos es qué suerte que tienen, que ya les gustaría a ellos saltarse la asignatura», comentaron desde la Plataforma Lucentina.

Para los opositores no se trata sólo de un problema de objeción, situaciones como las acaecidas en Córdoba pueden desembocar en problemas de seguridad. ¿Qué hace el niño durante la hora en la que le obligan a abandonar el centro? ¿Quién se ocupa de él? ¿Está garantizada su seguridad?, se preguntan los padres y las asociaciones objetoras. La delegada de Educación de Andalucía, Dolores Alonso, contestó a estas dudas: «Si ocurre una situación como ésta, los padres tienen que acudir a la Inspección». Preguntada por su opinión ante este tipo de soluciones que han planteado en algunos colegios, Alonso dijo que «estoy totalmente en contra».

Sin embargo, desde la Plataforma no comparten que ésta sea la visión real que tiene la Consejería de Educación. En el comunicado que hicieron ayer público manifiestan que: «La Plataforma Lucentina ha comunicado que los padres que nos hemos lanzado a defender la libertad representamos, además, a otros muchos que por mantener su intimidad, o por miedo a represalias, o por su relación o la de sus familiares con la Junta de Andalucía, o por otras razones, no se atreven a objetar frente a Educación para la Ciudadanía».

Polémica sobre el número
Otro de los frentes que está abierto entre los opositores y las instituciones es el número de objeciones que se han presentado. Ayer era en Córdoba donde bailaban los números. La Consejería de Educación cifraba en 252 el total de objeciones presentadas en toda Andalucía. En la capital lucense, los opositores contestaron ayer a la Junta. «La Consejería miente», dijeron literalmente.

La Plataforma Lucentina enseñó los originales de las copias selladas que se han presentado en su localidad: 311, de las cuales 307 pertenecen a Lucena y cuatro a la vecina localidad de Cabra. «Es falso lo que dijo la delegada provincial de Educación, Dolores Alonso, cuando aseguró que a su despacho, ni oficial, ni extraoficialmente, han llegado casos de niños que no asistan a clase de Educación para la Ciudadanía». También volvieron a repetir que la Consejería miente reiteradamente sobre el número total de objeciones presentadas en toda Andalucía. «Sólo en Lucena hay más de las que la Administración admite en toda la Comunidad».

Los opositores fueron más allá en su denuncia y explicaron que la Administración, a su juicio, no está jugando limpio. «En una nueva maniobra para amedrentar, dividir y hacer una criba de los padres que hemos objetado, ha comenzado a enviar a los padres lucentinos un requerimiento en el que se obliga a los padres a presentar, en el improrrogable plazo de diez días, una serie de documentos o si no se tendrá por desistida la objeción», denunciaron. Una actuación que creen que no es necesaria, «ya que tienen los datos de los padres que hemos objetado a través del sistema informático».

La Junta dice que son escasas
La consejera andaluza de Educación, Cándida Martínez, aseguró ayer que las objeciones a la asignatura de Educación para la Ciudadanía presentadas a su departamento son «escasas, a pesar de la repercusión que ha tenido esta materia educativa en la sociedad».

Martínez hizo estas declaraciones con motivo de la presentación ayer por varias plataformas de padres de centros educativos de la provincia de Granada, de 207 nuevas objeciones de conciencia a la asignatura de Educación para la Ciudadanía ante la Delegación de la Consejería de Educación en Granada. La consejera indicó que se trata de una asignatura «obligatoria» recogida en una ley orgánica de educación y aprobada en el Parlamento español en la que los alumnos «estudiarán valores constitucionales como la libertad, justicia, participación y el respeto entre las personas». En este sentido, aclaró que «no se está menoscabando el derecho de nadie, sino formando mejores ciudadanos

«Ternera» prestó los votos de Batasuna a Ibarretxe para que convocara la consulta
J. PAGOLA. MADRID ABC 29 Septiembre 2007

ETA avaló en su día las pretensiones independentistas del plan Ibarretxe tras constatar, junto a la presencia de elementos negativos —la exclusión, en una primera fase, de Navarra y el País Vasco francés—, la incorporación de aspectos positivos —la consulta popular, el derecho a decidir, o la puesta en cuestión del actual marco jurídico político—.

El visto bueno, con matices, de la banda a la propuesta soberanista del lendakari comenzó a gestarse durante el debate interno «¿Orain zer?» (¿Ahora qué?), celebrado en agosto de 2003. Los cabecillas etarras consideraban que el plan Ibarretxe, con las oportunas «aportaciones» de la «izquierda abertzale», podría abrir el camino a una reedición del pacto de Estella. De hecho, entendían que la propuesta independentista del lendakari venía a ser la respuesta del PNV y EA a la exigencia formulada por «Mikel Antza» en el encuentro que mantuvieron en julio de 1999 para fijar un calendario que trasladara al País Vasco a la independencia. La falta entonces de respuesta por parte de los nacionalistas fue utilizada por ETA para romper aquella tregua trampa.

«Acumulación de fuerzas»
Así pues, en el mencionado debate interno «¿Orain zer?», los dirigentes etarras apostaban por «dar un nuevo paso en la acumulación de fuerzas», en referencia al logro de un gran frente nacionalista-abertzale.

Tras el citado proceso interno, la cúpula etarra transmitió a Batasuna el mensaje de que tomar el plan Ibarretxe como punto de partida y apoyar cualquier iniciativa que supusiera su avance no significaba asumirlo en su textualidad. Es más, según las consignas de la banda a su brazo político, había que subrayar los aspectos positivos —derecho a decidir, consulta popular— para a renglón seguido recordar que eran reivindicaciones que la «izquierda abertzale» estaba defendiendo desde hace muchos años. Por ejemplo, la propuesta de «dar la voz al pueblo vasco» (consulta popular) ya la incluía ETA en su macabra «alternativa democrática», difundida en 1995, precisamente, en el mismo comunicado en el que se declaraba autora del atentado contra Aznar, en el que falleció una anciana.

A partir de ese momento la banda terrorista se ha erigido en «gendarme» del plan Ibarretxe. Primero, porque se atribuye el papel de promotor —fueron los etarras, según alardean, los primeros que pusieron sobre la mesa la fórmula de una consulta—. Y, segundo, porque con sus críticas, a veces frontales, quiere lanzar a Ibarretxe la advertencia de que no debe dar por seguro que el texto es inamovible, ya que si quiere implicar a la «izquierda abertzale» tendrá que asumir sus «aportaciones».

En ese contexto, el 27 de octubre de 2004 ETA autorizó a Batasuna la presentación de la oferta de Anoeta, una «hoja de ruta» diseñada de tal forma que pudiera en su día «ensamblarse» al plan Ibarretxe.

Préstamo hipotecario
Con estos precedentes, el 30 de diciembre de ese mismo año, el proyecto soberanista del lendakari fue aprobado por mayoría absoluta en el Pleno del Parlamento vasco, gracias a que Batasuna le prestó los votos de tres de sus seis representantes. Los suficientes para que saliera adelante. El entonces portavoz de la coalición Arnaldo Otegi se encargó de recordar a Ibarretxe que se trataba de un préstamo con elevados intereses, que le iban a dejar hipotecado en el futuro. Todo ello con el aval de ETA y, para que así constara, Otegi leyó desde la tribuna de la Cámara una carta de su jefe, «Josu Ternera». En la misiva, el cabecilla etarra advertía al lendakari que los votos dados por la banda a su propuesta constituían la «aportación de la izquierda abertzale» para abrir un proceso que tuviera como objetivo «dar la palabra y la decisión al pueblo». Precisamente, lo que anunció ayer el lendakari.

El 1 de febrero de 2005, sin embargo, el plan Ibarretxe y su planteamiento estrella, la consulta popular, sufrían el primer gran revés, al ser rechazado por el Congreso de los Diputados. El proceso de negociación abierto poco después entre ETA y el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, del que quedó excluido el lendakari, acabaron por conducir su propuesta a vía muerta.
Pero la decisión de la banda criminal de dinamitar el «alto el fuego permanente», y el anuncio del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, de no presentarse a la reelección, han dado oxígeno al moribundo plan soberanista. Los propios dirigentes de Batasuna declaraban no hace mucho que Imaz, desde el EBB, era uno de los mayores obstáculos para el plan Ibarretxe.

Unos nacionalistas y su pastor
Arcadi Espada, EL MUNDO  29 Septiembre 2007

Querido J:

Creo que desde los tiempos de Luis de Galinsoga y La Vanguardia Española, aprox, no se había producido el hecho de que un catalán (es verdad que Galinsoga lo era adoptivo, pero tampoco vamos a discriminar) presentara un proyecto de diario al presidente del Gobierno español, como ha sucedido con el empresario Jaume Roures y el diario Público. La presentación debió de ir estupendamente, porque el presidente envió a Mtfdlv y a tres ministros a la presentación del nuevo diario. Ni el Conde de Godó ni el fallecido Antonio Asensio (visibles empresarios periodísticos de Cataluña) llegaron jamás a un grado de intimidad semejante con un presidente español. Aunque la intimidad se refleja en este acto de presentación, no tiene al periódico como principal tema. Público es como la hojita más o menos parroquial que dan en los cines progres; y lo que le importa a Zapatero, a Roures y a esa intimidad es la misa, es decir, la película. La película de la cadena La Sexta, de los derechos televisivos y del control, en fin, de una parte de la tarta (como dulcemente les gusta llamarlo) del básico negocio audiovisual.

Las razones del presidente Zapatero para buscar la cercanía y la complicidad de Roures son interesantes, aunque me disculparás que en algún punto sean cargadamente especulativas. Es un lugar común que parten de la displicencia, tal vez de la soberbia y acaso del desprecio con que los dirigentes de la prensa socialdemócrata le trataron como secretario general del PSOE y aun después, como presidente del Gobierno, indicándole de manera demasiado obvia y enérgica el camino a recorrer. En el reciente homenaje a Jesús de Polanco, Felipe González erró gravemente desde el punto de vista moral al comparar la guerra de fútbol... ¡con las guerras de Irak! Pero también desde el punto de vista técnico cuando se refirió a la necesidad de que cesara el fuego amigo entre Sogecable y Mediapro, las dos empresas que se disputan el control del deporte. Puede que haya fuego, pero en ningún caso amigo, porque los amigos de Felipe González nunca lo han sido de Zapatero.

La causa es, antes que nada, generacional. Lo primero que necesita un adolescente es hacerse con amigos propios y los ha encontrado en el grupo de Roures. Lo segundo es viejos que apartar y que el desgarro sea un punto dramático: pocos viejos tan adecuados como González o Juan Luis Cebrián. Por si fuera poco, la nueva socialdemocracia presenta un intenso aroma periférico que conecta bien con esa Nueva España que Zapatero quiere construir a partir de la segregación del Reino de León (metáfora). Desde luego, Zapatero no quiere destruir España. ¡Estaría bueno convertirse en presidente autonómico! Sólo cree que España necesita hacerse de nuevo y, aun más, que la van a hacer los nacionalistas y un pastor. La idea presidencial puede ser más o menos nebulosa, pero ofrece un llamativo empirismo cuando se examina a la luz del sistema de negocio que ha hecho rico y famoso a Roures. El difunto Montalbán ya presagió que España era poco más que la Liga de fútbol, pero su sentencia era, al cabo, la de un español, aunque apenado y de izquierdas. Hoy España es la Forta, es decir la Federación de Televisiones Autonómicas, es decir, una unidad de negocio en lo universal, gestionada por las élites provinciales. La traslación del mecanismo a lo político no repugna a Zapatero, y mucho menos a las élites.

El negocio de Roures se ha basado en la venta (en la intermediación, más precisamente) de los derechos futbolísticos a esas televisiones y en la explotación de su programación. Y en el fondo en una especial relación entre el poder público y la empresa privada. Más que de relación, yo hablaría de colusión, que es un pacto entre dos que perjudica a un tercero. Pero no me acabo de decidir porque en las comunidades nacionalistas no ha habido nunca tercero: todo ha sido uno y en beneficio de uno, que es la nación, principio de la legalidad vigente. Para entender bien cómo ha funcionado este negocio en Cataluña, y entender así el subidón de Roures, es útil el precedente de Banca Catalana. La defensa nacionalista sobre este pormenor de la historia bancaria española ha sido siempre la misma: si se conculcó la ley, fue con el acuerdo de los accionistas, que prefirieron perder dinero para que lo ganara Cataluña. Basta cambiar accionistas por ciudadanos para que se entienda perfectamente el sentido final del pujolismo. Por cierto, que las similitudes no acaban ahí. Está la característica más llamativa del Departamento de Recursos Humanos de Banca Catalana, repleto de comunistas, y la evidencia de que lo mismo sucedió después con la primera plantilla de la Generalitat. El suc. DesPedazado.

En cuanto a lo concreto: Jaume Roures, periodista deportivo en la fundación de TV3, ha llevado a cabo, en estrecha complicidad con su compañero Tatxo Benet, dos importantes operaciones sólo contradictorias en apariencia. Primero, la privatización de las retransmisiones deportivas de la televisión pública, fundamentalmente los partidos del FC Barcelona. Y paralelamente, pásmate, la nacionalización de este organismo privado, siempre más que un club. La privatización se entiende rápido: a partir de un cierto momento es una empresa privada, una productora, y no sólo TV3 (u otras televisiones) la que negocia con el FC Barcelona (u otros equipos) los derechos de retransmisión de los partidos. Más sofisticada fue la nacionalización del equipo de fútbol: mientras el FC Barcelona pagaba una nómina a sus jugadores, TV3 les abonaba salarios extraordinarios en concepto de derechos de imagen. Así se hizo un equipo que llamaron el dream team y así acabó Jaume Roures, como representante, ya entre otras muchas cosas más, de un entrenador de esa época (y jugador célebre en el pasado) llamado Johan Cruyff. El dinero público está en la base de la fortuna de Roures y de los éxitos del equipo de fútbol. Sin duda. Pero lo interesante es observar este paisaje desde la óptica nacionalista. Desde esa óptica sólo hay una evidencia: una empresa catalana controla buena parte del negocio televisivo español, y planta cara, teniendo además como insólito aliado al presidente del Gobierno español, a uno de los grupos mediáticos más poderosos de Europa. Y en cuanto al equipo de fútbol sobran las explicaciones: si la televisión es la lengua, el fútbol es el músculo de la construcción nacional. Otra cosa, puramente marginal, es que cuatro gatos, contados tú y yo, manifiesten su reticente resentimiento ante las (presuntas) colusiones.

La historia de cómo un voluntarioso periodista deportivo se ha convertido a los 57 años en un tipo realmente poderoso informa sobre muchos asuntos interesantes de la organización política y económica española y es un caladero abundante de metáforas. Para no caer presa de patas en ellas me he ido a ver los papeles públicos de Roures. Y la verdad es que su hoja de servicios es notable: le he llegado a contar 58 empresas actualmente participadas. Desde la A de Alternativa TV S.L. hasta la V de Video Shoppping Broadcast S.L. Y 24 extinguidas, desde Audioclip S.A. hasta Zeligstudio. Todo el establishment de TV3 aparece en un lado u otro: Joan Majó, Jaume Ferrús, Enric Canals, Oriol Carbó, Joan Ubeda, Miquel Calzada... La privatización y la nacionalización, sintéticamente consideradas.

Te habrá llegado que Roures fue troskista. El camarada Melan. Pero, sobre este punto, la noticia portentosa es que continua siéndolo.

Sigue con salud. A.
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