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Recortes de Prensa    Miércoles 3 Octubre   2007

Órdago de Ibarretxe
Zapatero es parte del problema
Ignacio Villa Libertad Digital 3 Octubre 2007

El órdago sin precedentes que ha lanzado el lehendakari Ibarretxe al Estado con el anuncio de su triste referéndum no es sólo consecuencia de la necesidad de un independentista visionario de llevar a cabo golpes de efecto para sobrevivir a su propio partido. Esa consulta es también el efecto directo de la política que el Gobierno Zapatero ha mantenido durante estos cuatro años con los nacionalismos, a los que ha mimado y regalado todo el protagonismo en la vida política parlamentaria. Además, este referéndum es también un acto reflejo del nacionalismo vasco no criminal tras contemplar cómo Zapatero buscaba la rendición ante la banda terrorista ETA en una actitud sin precedentes de cobardía y de mezquindad del Ejecutivo central con los terroristas.

El anuncio de Ibarretxe de la semana pasada poniendo fecha a la independencia del País Vasco forma parte de los pasos que el PNV necesita ir dando para justificarse ante su propio electorado. Envueltos como están en esa dinámica radical, necesitan de un espectáculo político y mediático para llegar con oxígeno a las elecciones. En fin, guste o no guste, ese referéndum forma parte natural de las locuras visionarias de un personaje como Ibarretxe.

En cambio, lo que no tiene lógica alguna es la tibia, pobre y rastrera respuesta del presidente Zapatero al ataque furibundo contra la Nación española que supone la propuesta de Ibarretxe. Refugiado como siempre en sus frases huecas que a nada comprometen, el presidente del Gobierno dijo desde Nueva York: "Me va a escuchar". El Gobierno de España y su presidente tenían la obligación de dar una respuesta política clara, contundente y nítida, pero su reacción ha sido tan pobre como simple, tan cobarde como inútil. Es más, la reunión en la que todos escucharán y serán escuchados tendrá que esperar hasta el 16 de octubre, como si éste fuese un asunto intrascendente que pudiera quedar congelado quince días sin mayores consecuencias.

La irresponsabilidad de Zapatero no se limita sólo a su reacción ante el órdago de Ibarretxe. De hecho, es mucho más grave que haya sido quien en último término ha provocado la situación en la que estamos inmersos: una crisis institucional de unas dimensiones sin precedentes en nuestra democracia, en la que él ha ocupado un papel central. Ibarretxe es quien pretende dar el tiro de gracia a la España constitucional, pero es Zapatero quien la ha puesto en el paredón. Ha sido él quien ha abonado el terreno para que la partición se pueda llevar a cabo. La respuesta pusilánime del presidente del Gobierno a este asalto a la nación es la prueba más clara de que Zapatero es parte del problema, no de la solución. Sin él no nos encontraríamos en esta situación dantesca.

¿ZP, español universal?
Lorenzo Contreras Estrella Digital 3 Octubre 2007

ETA se ha empeñado en canonizar a ZP como un españolista sacrosanto, definiéndole como un sujeto que, en lugar de haber sido engañado y estafado por la banda con su última falsa tregua y con sus correspondientes falaces negociaciones, coronadas por el atentado de Barajas y otros sucesivos desmanes, resulta ser a estas alturas un estafador capaz de engañar a la propia organización terrorista. Esta actitud de la banda favorece electoralmente al líder socialista, que debe a estas alturas estar felicitándose de que tales interpretaciones etarras se produzcan.

El zutabe número 112 de ETA puntualiza que “después de que el Gobierno español, por un lado, y el PNV por otro, se negaran a aceptar un marco democrático para Euskal Herria, se ha abierto una nueva fase de enfrentamiento”.

Pero el enfrentamiento, que como todos ellos siempre es cosa de dos, encuentra en ETA el principal agente provocador y determinante. ETA, por su propia conveniencia coyuntural, ha decidido no cumplir los pactos y acuerdos establecidos con el Gobierno subterráneamente, y ahora, en el zutabe mencionado, dice que Zapatero suscribió un acuerdo con ETA sin ninguna voluntad de cumplirlo y con el objetivo de llevar a la organización a un proceso de rendición para desactivar la lucha independentista.

Esta circunstancia, según ETA, le ha inducido a “reabrir todos los frentes” y abrir una nueva fase de enfrentamientos con España siempre en nombre de la llamada Euskal Herria.

Por supuesto, el mundo etarra acusa también al PNV de haber traicionado nuevamente a Euskal Herria, por intereses económicos concretos y bajo el mandato de Imaz y de Urkullu, dejando sola a la izquierda abertzale. Lo que interesa subrayar ahora es que ETA está haciendo con Zapatero algo que éste no habría imaginado: ponerse en condiciones de que alguien le declare “español del año” a poco que se descuide. Pero se descuidará.

En estas estamos cuando el nuevo arzobispo de Pamplona, monseñor Pérez González, de origen castrense por cierto, afirma que el nacionalismo sólo es mal cuando se radicaliza. Donosa ingenuidad, por lo menos en apariencia. Porque no hay nacionalismo que no sea “genéticamente” radical, sopena de dejar de serlo. Este sucesor de monseñor Sebastián tachado de “nefando españolismo” aspira tal vez a no ser llamado “un tal Pérez González”, para no parecerse a “un tal Blázquez”, como describió Arzalluz al arzobispo de Bilbao en cuanto aterrizó en el Botxo, hace pocos años.

En esto el lehendakari resucita el antiguo Plan Ibarretxe convirtiéndolo en un Plan Ibarretxe bis, de cuyo éxito, en un eventual y muy problemático referéndum vasco, depende la propia supervivencia política del jefe del Ejecutivo de Vitoria.

La situación se complica con el plante del Rey en Oviedo, donde ha venido a preguntar: “¿Qué hay de lo mío?”. El Rey reclama su parte en los 30 años de democracia. Y los primeros que se han apresurado a responderle que tiene los derechos han sido precisamente los socialistas zapateristas, que tanto han contribuido con su republicanismo interesado a remover los rescoldos del antimonarquismo subyacente.

Mejor lo ha expresado el propio Zapatero cuando ha dicho ojalá los 30 años de democracia parlamentaria se conviertan en 30 veces 30 años. Es una manera indirecta de elogiar los años de reinado de Don Juan Carlos. Pero la verdad es que ZP no se ha mostrado demasiado explícito a la hora de concretar méritos. El presidente, en cambio, pasa por ser un patriota español irreprochable.

Sin novedad en el frente
Luis del Pino Libertad Digital 3 Octubre 2007

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Ibarreche anuncia que convocará un referéndum en 2008, independientemente de que ETA deje las pistolas. Cada vasco podrá ir, con la amenaza de la pistola en la nuca, a decir qué opina de que los vascos puedan decidir libremente.
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Deia revela que Zapatero conocía las intenciones de Ibarreche desde el verano, cuando ambos celebraron una reunión secreta, a pesar de lo cual el Presidente no ha comunicado nada a los españoles en estos meses acerca del asalto nacionalista a las estructuras del Estado.
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Ibarreche confirma que el Gobierno mantuvo el diálogo con ETA por lo menos hasta mayo, con tres muertos ya sobre la mesa. Ante esa velada amenaza de continuar con las revelaciones, Zapatero anuncia que recibirá a Ibarreche por el trámite de urgencia.
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Los sucesores de Batasuna se manifiestan impunemente, con la autorización del juez Garzón, por las calles de Lizarza, para poder meter presión, en ejercicio de su libertad de expresión, a una alcaldesa que se ha atrevido a izar la bandera española en territorio comanche.
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El director en funciones del ABC intenta utilizar la figura del monarca como parapeto en el tema del 11-M, vinculando en un editorial una supuesta defensa de la Monarquía y un ataque a los medios que investigan el golpe de estado que llevó a Zapatero a la Moncloa.
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El Secretario de Organización del mismo Partido Socialista que presenta, junto con IU, mociones en favor de la República en distintos ayuntamientos, que aprueba la colocación de murales contra la monarquía y que gobierna en coalición con quienes queman retratos de los Reyes, sale a la palestra para decir que el PP debería exigir a sus medios de comunicación afines que no ataquen a la Monarquía.
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Un periódico digital afín al PSOE publica un titular al más puro estilo cosa nostra, manifestando su retórica "preocupación" por la "integridad física" de los jueces del 11-M.
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Dos gángsteres de ERC son detenidos en Cataluña como responsables de las amenazas de muerte a Albert Rivera, amenazas realizadas después de salir de una reunión del partido independentista. Zapatero sigue sin anunciar a estas horas la ruptura de la coalición con quienes emplean tácticas sicilianas para acallar a los no nacionalistas en Cataluña.
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Los medios de comunicación catalanes silencian la noticia de la detención de esos dos gángsteres.
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Se consuma el desmantelamiento de la parte del sector energético español que no estaba controlada por sectores afines al nacionalismo, con la entrega de Endesa al gobierno italiano.
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Habiendo fracasado la entrega de Endesa a coste cero a la casta que rige los destinos del monipodio catalán, y no habiendo disminuido las necesidades de financiación de los componentes de la casta, se incrementan las inversiones en Cataluña en un 36% para 2008, dejando al resto de las regiones, salvo Andalucía, con las bragas al aire.
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El Partido Socialista de Cataluña presenta la primera promoción de comisarios lingüisticos, que tratarán de formar a los profesores catalanes en las técnicas para evitar que los niños puedan usar el castellano hasta en los recreos.
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El periódico de Zapatero, recién salido a los quioscos, abre la campaña contra los magistrados del Tribunal Constitucional que se oponen a convalidar un Estatuto que convierte definitivamente la Constitución de 1978 en papel mojado.
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El Gobierno de Zapatero sigue sin proponer la anulación del acuerdo parlamentario que autorizó la negociación con los asesinos y sigue sin instar la ilegalización de los herederos de Batasuna.
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El director del CNI incumple su promesa de comparecer en septiembre en el Parlamento para dar explicaciones acerca de ese espía doble que dedicaba sus esfuerzos en los días inmediatamente posteriores al 11-M a elaborar documentales contra el gobierno de Aznar.
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El gobierno Zapatero condecora al policía que ha conseguido la proeza de que los españoles no sepamos qué explosivo sirvió para asesinar a 192 personas el 11 de marzo de 2004.

En resumen, no ha pasado nada en los últimos días que no fuera casi previsible. El golpe de estado del 11-M sigue imponiendo su lógica y aproximándonos a la crisis.

A estas alturas, me temo que ya no queda margen ninguno: no estamos en condiciones de evitar que la crisis estalle. Aunque sí que podemos, y no es poco, gestionar esa crisis de la mejor forma posible. Las provocaciones irán en aumento en las próximas semanas: no les queda otra a los golpistas que tratar de exprimir la naranja hasta el límite antes de que suene la campana, intentar tensar la cuerda para ver si se rompe y buscar, sea como sea, la irreversibilidad de lo hecho.

Así que muchas tacitas de tila para aquéllos que sean propensos a la indignación, porque nosotros sí que no tenemos motivos para ponernos de los nervios.

Al fin y al cabo, no tenemos que ocultar nuestra participación en ninguna masacre. Ni nos espera ningún horizonte penal en caso de perder el PSOE las elecciones.

No por la monarquía, sino contra la democracia
Pío Moa Libertad Digital 3 Octubre 2007

Con motivo del día de la Constitución el rey hizo un buen discurso y, como ustedes recordarán, todos los partidos lo silenciaron cuidadosamente. Sin excluir al PP. Algo muy revelador de la situación en que nos hallamos. Y ahora, de repente, los liberticidas que han invertido el Pacto por las libertades y contra el terrorismo transformándolo en un pacto con los terroristas, los separatistas y contra las libertades, alzan su voz en defensa la monarquía… frente las críticas, muy fundadas, de Jiménez Losantos en la COPE. Como corresponde a su carácter, se rasgan las vestiduras farisaicamente, redoblando sus presiones sobre los obispos para que acallen de una vez al periodista. A uno de los poquísimos periodistas que dignifican la profesión informando y poniendo al descubierto las maniobras de los “ministros ladrones” que intentan acabar con España, como en el drama de Víctor Hugo. El verdadero interés de esa gente es liquidar la Constitución, la integridad nacional y, con ellas, la monarquía. A su vez, la monarquía sirve y se sostendrá si funciona como un sostén de la unidad y la democracia españolas. En otro caso perderá su apoyo social y se verá arrastrada, como ya ocurrió en el pasado.

El rey ha cometido clamorosos errores y omisiones. Tan dispuesto a hablar y entenderse con quienes le atacan frontalmente y sin remilgos, con quienes le insultan, le amenazan y queman en efigie, con quienes desde la Moncloa maniobran con escaso disimulo para socavar la monarquía, ha caído en la tentación de sumarse, bajo cuerda, a quienes intentan hacer enmudecer una voz imprescindible en España. La tentación antidemocrática que bajo ningún pretexto puede permitirse. Hay una experiencia histórica, y es preciso tenerla en cuenta.

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De los Ríos: "El único partido que se opone a la disgregación de España es el PP"
Una gran desgracia de este país es la chusma política que lo mangonea. Y otra desgracia, que el único partido que se opone a la disgregación de España lo haga con tanta flojera que de hecho contribuye a ella. ¿Qué significan, si no, sus estatutos de autonomía?

Es preciso un movimiento ciudadano, que estaba en marcha y de momento ha sido desactivado por el PP con la expectativa de las elecciones. Ese partido quiere hacer creer al país que todo se arreglará si él sube al poder. Lamentablemente, no es verdad. La situación podría, incluso, empeorar.
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En la revista "Chesterton" de octubre:

EL PSOE ANTE LA TRANSICIÓN
Pio Moa

Desde el accidentado congreso de 1970 en Toulouse, los socialistas venían reorganizándose en el interior de España con permiso evidente del régimen, pese a permanecer oficialmente en la ilegalidad. Aun así, progresaban muy despacio, y en 1975, año de la muerte de Franco, seguían formando grupos insignificantes, siendo los principales el de Tierno Galván, el de Llopis, y el de González y Guerra, que se había hecho con el reconocimiento internacional y los fondos correspondientes.

¿Qué llevó entonces a este partido sin historial de lucha antifranquista, con escasas centenas de afiliados muy poco militantes, plagado de rivalidades y confidentes, a protagonizar en buena medida la transición y la democracia –no siempre, ni mucho menos a favor de la democracia–? Se lo planteaban José Luis Gutiérrez y Amando de Miguel en su clásico ensayo La ambición del César: “¿Qué situaciones históricas y personales han tenido que concatenarse para que un puñado de sevillanos avispados, desconectados de los profundos movimientos de la oposición democrática al franquismo, se llevaran el santo y la limosna de la transición democrática española tras ver reducido a cenizas al que fuera poderosísimo partido, el Comunista?”. Los autores aluden a “maquiavélicas astucias, ausencia de escrúpulos ideológicos o de cualquier otro tipo, maniobras audaces, mezclas armónicas de prudencia y osadía a veces suicida, mucha suerte e incesante búsqueda de un bien obsesivo y supremo: el poder”. Esas fueron condiciones necesarias, pero no suficientes. Personas de ese carácter no escasean en ningún partido, y en la mayoría de los casos se quedan en la cuneta.

A mi juicio, y como indicaba en el artículo anterior, el PSOE se convirtió en el eje de la izquierda gracias, precisamente, a su debilidad. Esa debilidad preocupaba a fuerzas decisivas, dentro y fuera de España, temerosas del PCE e interesadas en un partido de izquierda manejable. Su temor se había acrecentado con la experiencia del golpe militar portugués de abril de 1974, conocido por “revolución de los claveles”. El golpe había creado una situación caótica y radicalizada, en la que el Partido Comunista de Alvaro Cunhal hacía su agosto y dominaba parte de las fuerzas armadas; situación que costaría grandes esfuerzos reencauzar. Deriva semejante en España sería harto más peligrosa para Europa, y casi nadie quería correr el albur. Carrillo exhibía actitudes más moderadas que Cunhal, pero pocos confiaban en su eurocomunismo, dada la tradición comunista y su vieja táctica de balar para ocultar los colmillos. Pero este era el partido que sí había luchado contra la dictadura de Franco, había dirigido manifestaciones, huelgas y protestas, disponía de miles de militantes disciplinados y de una probada organización clandestina capaz de multiplicar su efectividad si se la legalizaba. Por lo tanto, se imponía instrumentar contra él un gran partido de izquierda de tipo socialista, y en ese objetivo coincidían los sectores evolucionistas del régimen –que facilitaban la reorganización del PSOE–, los partidos, sindicatos y gobiernos socialdemócratas europeos, e importantes sectores políticos en Usa e Hispanoamérica.

La preocupación se extendió hasta la extrema derecha alemana, según expone Carrillo en sus Memorias. ...

Un partido verdaderamente progresista
Manuel Molares do Val Periodista Digital 3 Octubre 2007

El planteamiento es sencillo: debe reformarse la Constitución para que el Estado recupere competencias que reviertan la deriva española hacia diecisiete sociedades tribales, como mínimo.

Porque volvemos hacia las castas de caciquismos regionales impulsados por un Gobierno débil que necesita apoyarse en quienes los crean.

Contra esta realidad acaba de nacer el partido Unión, Progreso y Democracia, UPD, que abanderan la exdirigente y exeurodiputada socialista Rosa Díez, el filósofo Fernando Savater, el catedrático Carlos Martínez Gorriarán, los responsables del movimiento cívico ¡Basta Ya! Lo apoyan, además, personalidades como Mario Vargas Llosa.

UPD propone recuperar la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, una idea que ha dejado de ser de las izquierdas españolas actuales para pasar, en una paradoja histórica, a las derechas.

Pero UPD es diferente al PP: se declara defensor de un Estado laico, del derecho al aborto, de los enlaces homosexuales y de la Educación para la Ciudadanía desde una óptica de la igualdad, no de la geografía.

El partido nace dentro de una guerra de grupos informativos progubernamentales, uno de los cuales fue fundamental para la llegada de Zapatero al poder, y que será crucial en las próximas elecciones.

PRISA ha estado enviándole advertencias al Gobierno haciendo aflorar poco a poco discrepancias con el zapaterismo. Veremos si le reduce su apoyo y le presta atención a UPD, a la vez que amaina su crítica al PP, como ha comenzado a hacer.

La información del ese grupo hasta las elecciones indicará si ZP ha compensado o no a PRISA con nuevas concesiones los daños económicos causados por sus amigos del periódico Público, La Sexta y Mediapro, que están destruyendo su negocio de televisión por satélite. Todo ello, claro, si Público, que parece un gratuito, resiste hasta entonces.

Zapatero e Ibarretxe
Endemoniados y grotescos
Agapito Maestre Libertad Digital 3 Octubre 2007

Es un hombre fascinante para su pueblo. Pero sospecho que la cabra de la Legión haría correr de miedo a Ibarreche. Ese político rural, que exige a Zapatero que lo trate como a los de ETA, está envalentonado. No es para menos, mientras se sienta apoyado por los criminales de ETA por un lado, y por un Gobierno que, por otro lado, lo necesita para formalizar el contrato final de un sedicente Estado confederal, que ya está funcionando de hecho en una España a la deriva. Ibarreche, pues, seguirá amenazando a todos los españoles de bien con chulerías y mentiras. "El camino no es insultar, ni descalificarme", dice retadoramente el político rural, sino aceptar que los españoles no son nada en este juego terrorífico que él impone en la comunidad vasca y el resto de España.

La fría violencia de sus palabras y las perversidades de sus argumentos ofrecen una curiosa correspondencia con las alabanzas que Rodríguez Zapatero le había dedicado hace tres años y medio. Desde entonces, eludiendo cualquier control democrático, estos dos políticos lo negocian todo de espaldas a la opinión pública y a oscuras. A escondidas, según las peores costumbres, este verano Ibarreche informó a Rodríguez Zapatero de sus planes para separarse de España. ¡Cuántas otras veces habrán negociado sin que lo sepamos los ciudadanos! Tratan de engañarse mutuamente. Son iguales en su maldad. El fondo de las relaciones entre estos dos personajes es tétrico, insondable. Son dos endemoniados. Tanto en el sentido de Fausto, que pierde su alma por la búsqueda del poder, como en el de Dostoyevski, que una araña maligna acaba enredada, presa, en sus hilos finísimos, estamos ante dos endemoniados.

¿Qué se le opone a ellos? Poco, muy poco, caminar agachados y esperar hasta las elecciones de marzo y dejarlo todo a merced del azar. Quizá entonces gane el PP, pero ya será tarde, demasiado tarde, para dar marcha atrás, para corregir y rectificar la destrucción de la nación que han llevado a cabo estos personajes junto al resto de los nacionalistas. Sin embargo, los del PP dicen que llamarán a capítulo Rodríguez Zapatero para que informe de lo pactado este verano con Ibarreche. Terrible. Son grotescos. En verdad, todos los ciudadanos de a pie nos sentimos grotescos ante el poderío y la maldad desplegados por estos señores de la guerra nacionalista contra la democracia, o sea, contra la nación española.

Grotescos, sí, veo a quienes todo lo confían al poder depurador de unas nuevas elecciones generales, sin percatarse de que partes claves del tejido democrático de España están sometidas a necrosis. Son células muertas. Grotescos, sí, son los dirigentes políticos que apelan a palabras inservibles. Grotescos, sí, porque están tan desposeídos del ser como del poder. No quieren enterarse de que el lenguaje matón de Ibarreche es sólo, insisto, una correspondencia de las exaltadas alabanzas, perversos elogios, del presidente del Gobierno a los separatistas vascos.

¿Es España un Estado de Pleno Derecho? ¡Juzgue usted mismo!
Francisco Rubiales Periodista Digital 3 Octubre 2007

¿Es España un auténtico Estado de Derecho? Sin duda el sistema político español tiene rasgos propios de un Estado de Derecho, pero también tiene carencias que son comunes en los estados autoritarios. La mejor manera de dilucidar si somos o no un Estado de Derecho es definirlo y comparar. ¡Juzgue usted mismo si lo somos o no!

El Estado de Derecho existe cuando todo esta regido por leyes justas que tienen vigencia y que garantizan los deberes, derechos y libertades fundamentales. Esas leyes deben perfilar un Estado equilibrado y respetuoso con los individuos, que son los soberanos y dueños del poder.

En un Estado de Derecho la primera obligación del gobierno es cumplir y hacer cumplir la ley.

¿Puede tener vigencia un Estado de Derecho cuando el gobierno ampara la ruptura de los principios constitucionales de igualdad y solidaridad? ¿Existe cuando las banderas nacionales son retiradas de las instituciones? ¿Tiene vigencia cuando la policía permite la kale borroca o las ofensas públicas al jefe del Estado? ¿Hay Estado de Derecho cuando una empresa amiga del gobierno es capaz de impedir la emisión de un partido de fútbol declarado de interés general, como el Madrid-Betis de la pasada jornada, que, según las leyes deportivas, debe emitirse en abierto?

Un Estado de Derecho es “el poder recibido del pueblo, ejercido mediante competencias separadas, definidas y limitadas por las prescripciones de la Ley”. El poder tiene que despersonalizarse, racionalizarse y desconcentrarse. Los poderes básicos del Estado tienen que funcionar con independencia y controlarse unos a otros. El Estado tiene que demostrar su caracter instrumental y los derechos humanos tienen que ser escrupulosamente respetados.

La oponión pública tiene que tener un peso importante y gran influencia ante el poder, mientras que el ciudadano debe participar en los procesos de toma de decisiones. Cuando el ciudadano es ignorado por los poderes, el Estado de Derecho ha sido previamente asesinado.

En un Estado de Derecho, el poder de los partidos políticos y de los políticos debe ser claramente limitado, sometido a controles que funcionen y esos controles deben estar en manos de los ciudadanos o de órganos independientes que sean eficaces en el control. Las utoridades deben estar tan sometidas a la ley como el simple ciudadano. No pueden existir privolegios ante la ley y la igualdad debe ser escrupulosamente respetada.

Donde prevalece el clientelismo no puede existir Estado de Derecho, ni tampoco donde las auoridades gozan de impunidad en la práctica. Cuando el ciudadano tiene miedo de los poderes públicos, no existe Estado de Derecho. Para que exista, son el gobierno y los gobernantes los que deben temer al ciudadano, que es el soberano en democracia.

La función y el deber de las autoridades es impedir que se turbe el orden, que se viole la Ley, que se irrespete a la autoridad. Pero también es deber defender al ciudadano frente al abuso de poder o frente al poder de las mafias y las bandas. Cuando el ciudadano es asaltado o asesinado sin que los servicios de seguridad sean capaces de evitarlo, el Estado de Derecho está ausente.

Si no hay libertad, el Estado de Derecho no existe. Cuando la opinión es un delito, el derecho ha muerto. Cuando la simple sospecha es delito o cuando un inocente pasa meses en la cárcel sólo porque alguien le ha considerado sospechoso, no hay Estado de Derecho, sino un vulgar despotismo. Tampoco existe el Estado de Derecho cuando la policía y otros funcionarios abusan de su poder.

En un Estado de Derecho, la legislación tiene que proteger las libertades, de manera progresiva. No puede convertirse en letra muerta uno de los considerandos del Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Es esencial que los Derechos Humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”.

Cuando las libertades individuales se limitan con la excusa de proteger los intereses públicos o colectivos, no existe Estado de Derecho.

Un Estado de Derecho exige que el ciudadano elija a sus representantes libremente y que pueda controlarlos y exigirles cuentas. Cuando son los partidos los que eligen, ya sea directamente, como en las dictaduras, o a traves de trucos como las listas cerradas y bloqueadas, ese derecho fundamental queda violado y con él la vigencia plena del Estado de Derecho. Cuando los representantes sólo rinden cuenta ante las élites de sus partidos políticos, el Estado de Derecho está ausente.

¿Es España un Estado de Derecho pleno? ¿Usted qué cree?
FR
Voto en Blanco

Ataques a la monarquía
Bienvenido a España, Majestad
Emilio Campmany Libertad Digital 3 Octubre 2007

En 1978, los españoles firmamos un contrato: la derecha se conformó con que fuéramos una Monarquía parlamentaria, la de don Juan Carlos; la izquierda, con que fuéramos un Estado social en el que sus gobiernos pudieran desarrollar políticas socialistas; y el nacionalismo, con que se reconociera el derecho de determinadas regiones a disfrutar de una amplia autonomía. Ése fue el pacto.

Trascurridos los años, los nacionalistas han decidido quitarse las caretas y presentarse como lo que son: separatistas. La Constitución de 1978 no les parece suficientemente generosa y, ahora que la debilidad del Estado les hace albergar la esperanza de poder conseguirla, quieren la independencia. Mientras llega, y a cambio de no exigirla de inmediato, extraen de los presupuestos generales cuanto pueden. Tal desafío nunca se hubiera presentado de no ser por la izquierda, que, obligada a abandonar sus políticas por ineficaces, ha decidido resarcirse apoderándose indefinidamente de España con la ayuda de los separatistas. Creen que la sangre nunca llegará al río y que, si llega, siempre podrá recurrir a la derecha para, en el último momento, frenar a sus desleales aliados.

El empeño en conservar a don Juan Carlos como Jefe del Estado, a cambio de consentir que España fuera un Estado social y autonómico, no se debió tanto a que la derecha se sintiera monárquica, que en general no lo era, como al estar convencida de que el Rey, con su innegable autoridad moral, frenaría todo intento serio de romper la unidad de España, que era y sigue siendo el principal bien a preservar.

Durante esta legislatura que agoniza, la unidad de nuestra nación ha recibido severos ataques por medio del estatuto de Cataluña y de la negociación con ETA. Mientras estas dos amenazas han venido pesando sobre España, la derecha ha echado de menos que el Rey no les hiciera frente. Dio la impresión de que don Juan Carlos compartía el diagnóstico de Antonio Hernández Mancha en aquel extraño artículo publicado en El País en junio de 2006: España no se rompe.

Y ahora, cuando los que llevamos años venteando el peligro estábamos ya convencidos de que el Rey, con razón o sin ella, no compartía nuestros temores y por eso prefería no intervenir, irrumpen cuatro desarrapados, queman algunas efigies suyas y, al hacerlo, despiertan inesperadamente su real instinto y logran que baje a defender a la nación, su unidad y, por supuesto, la monarquía que la encarna.

Su gallarda actitud habría sido más creíble si su voz se hubiera alzado antes, cuando el ataque a la unidad de España empezó a producirse en las páginas del BOE, un lugar mucho más peligroso que las plazas de Gerona o los callejones de Lérida.

Con todo, aunque le haya hecho falta ver su retrato boca abajo para darse cuenta de lo que realmente está ocurriendo aquí desde el 11 de marzo de 2004, bienvenida sea Su Majestad. Póngase al frente, y detrás de él nos colocaremos todos, los de izquierda y derecha, los de fuera y dentro del País Vasco y Cataluña, todos los españoles que deseamos seguir siéndolo, o sea, la inmensa mayoría. Todavía está a tiempo. Se me ocurre una buena manera de empezar a ponerse al día: visitar a Regina Otaola en Lizarza. No estará solo.

Amenaza de referéndum
Instrucciones para civilizar a Ibarreche
José García Domínguez Libertad Digital 3 Octubre 2007

Imposible no reconocer a ese clásico de la España cejijunta, el gañán de provincias que hace alardes testiculares a voz en grito desde la barra del bar, cuando se contempla a Ibarreche amenazando al Estado. Así, ayer, como siempre a la hora de los vinos, el lehendakari dio otro puñetazo en el mostrador antes de preguntar si el Gobierno planea enviarle la Policía por el asunto de su referéndum. El gran problema de los gudaris es que son muy buenos violando leyes, llevándose el dinero de la caja, tirando piedras y pegando tiros en la nuca, pero acusan una limitación congénita para manejarse con el pensamiento abstracto. De ahí que, más que antidisturbios, lo que habría que mandarle a Juanjo es el enorme excedente de profesores de filosofía y lógica que dejará sin trabajo la implantación de Educación para la ciudadanía. Porque lo que asiste a ese Estado al que quieren echar un pulso es la fuerza de la razón, no la razón de la fuerza. Y eso a pesar de que, circunstancialmente, lo dirija un idiota en el genuino significado griego del término.

Es menester, pues, que se haga un esfuerzo pedagógico con ellos; sobre todo, porque hemos tendido a pasar por alto la aportación intelectual que ha realizado el nacionalismo a la cultura universal. A los socialistas les cabe presumir –con razón– de teóricos de la talla de Marx, Engels, Gramsci y tantos otros. Los liberales exhiben con orgullo las obras de Adam Smith, Hayek o Popper. ¿Pero a quién nos pueden enseñar los nacionalistas? ¿Sabino Arana? ¿Prat de la Riba? ¿Mussolini? ¿Carod Rovira? ¿Ese notario López que ignora el abecé de los principios fundacionales de la ONU ("todo intento encaminado a romper total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de las Naciones Unidas")?

Al cabo, aunque los pobres sean nacionalistas, no dejan de ser nuestros nacionalistas. Razón de que en su caso estemos doblemente obligados a aplicar la máxima cristiana de enseñar al que no sabe. En fin, en la primera lección, o unidad didáctica que es como se dice ahora, procedería informar a Juanjo de que los vascos – y, por cierto, también los catalanes– ya se autodeterminaron en su día, refrendando por aplastante mayoría la Constitución de 1978. En la segunda, cabría explicarle el significado de la voz "tautología" para que no volviese a caer en esos toscos razonamientos circulares tan suyos; los del tipo: "Euskadi tiene derecho a la autodeterminación porque es una nación". En el control, que ahora también se dice así, el alumno Ibarreche habría de responder a la siguiente cuestión: "Puesto que, antes de votar, se asegura que Euskadi es una nación ¿qué valor tendría lo que opinasen los vascos y las vascas en las urnas? ¿O acaso dejaría de serlo para siempre si ganase el 'no'?"

Si llegados a ese punto del temario progresara adecuadamente, Juanjo se habría ganado su buena copita de Chacolí. O mejor un par, que igual con una sola ya no se motiva.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Ataques a la monarquía
¡Fuego!
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 3 Octubre 2007

En algún momento de septiembre empezó a resultar evidente que las quemas simbólicas del Rey, su ultraje propagado por pueblos y ciudades de Cataluña en actos de flagrante delito (mientras los cien alcaldes que han perdido la bandera de España se echaban la siesta), eran tan espontáneos como las concentraciones del 13-M. Nótese que los ultrajes contaron con la educada presencia estatuaria de la policía autonómica, cuerpo que podría protagonizar un anuncio de Findus por cómo se quedan sus agentes una vez reciben las órdenes del inútil Saura.

El castigo al Rey en imagen (imagen invertida, a lo Mussolini), las llamas punitivas y diarias que le administran, complementan y perfeccionan otra avalancha de fuego, si se me permite el oxímoron: la avalancha nacionalista de la anti España, incubada durante el inacabable pujolismo en los principales aparatos de penetración ideológica (escuela y medios públicos), que el Estado había entregado estúpidamente a sus sepultureros.

Tras larga incubación, el huevo maléfico eclosiona a finales de la segunda legislatura de Aznar cuando los hijos del pujolismo se alían con los supuestos adversarios de sus padres (el inane PSC de Raventós, de Obiols, de Serra). Y en ese punto, el ataque se desata desde la cima sin miramientos, a partir de las instituciones autonómicas recién ocupadas por aquel tripartito que en su día nos pareció alianza contra natura y hoy nos parece lo más natural del mundo.

En pleno incendio, los de Daniel Sirera propusieron la semana pasada al Parlament que condenara "de forma unánime los ataques y las ofensas que se vienen produciendo en Cataluña contra los Reyes de España". La cámara catalana se negó (con la salvedad de Ciutadans) y, aprovechando que el Llobregat pasa por Montilla, emitieron una muy solemne declaración que rezaba:

Como país que ha sufrido el menosprecio y la persecución de sus símbolos nacionales, el Parlament hace una llamada a respetar los símbolos institucionales. Y, al mismo tiempo, expresa la necesidad de que la respuesta a estos hechos por parte de las instancias judiciales, mediáticas y políticas en ningún caso puede ser desproporcionada.

Dejando aparte la discutible sintaxis, y yendo a lo semántico, con "desproporcionado" el tetrapartito se refiere, por ejemplo, a los 15 meses de prisión que la Fiscalía acaba de pedir para los dos encapuchados que prendieron la mecha en Gerona. Lo "proporcionado" es para ellos esconder "la bandera del enemigo" o mirar hacia otro lado cuando las propias juventudes queman imágenes reales. Y cuando el fuego se vuelve cegador, comparar el delito con las críticas al Rey o a la monarquía. En Cataluña no hay dos lenguas. Hay tres.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La Esquerra y la bala
EDITORIAL Libertad Digital 3 Octubre 2007

Que Esquerra Republicana de Catalunya daba cobijo a lo más radical y ultramontano del nacionalismo es algo que no se ocultaba a nadie. Algaradas callejeras, amenazas proferidas en lenguaje grueso y provocativo, batasunización creciente en la calle y en las universidades, acampadas veraniegas para jóvenes con regusto a otros tiempos, pancartas, conciertos; un universo paralelo creado para fanatizar. Estas son las credenciales públicas de la juventud de Esquerra. Cualquiera que viva en Cataluña lo sabe, lo ve con sus propios ojos, lo padece... pero, al menos hasta la fecha, nadie ha hecho nada para frenar esta marea parda.

Hace unos años muchos levantaban el dedo acusador contra el Gobierno Aznar responsabilizándole de haber radicalizado el nacionalismo catalán y vasco por una supuesta intolerancia y falta de tacto. A la vista está que se equivocaban. El nacionalismo periférico, en su cepa actual, radical y desmadrada, no se debe a la pretendida severidad de Aznar, sino a la naturaleza misma de la ideología que lo mueve.

El nacionalismo es por definición irredento, victimista y pendenciero, pero se transforma en una fuerza necesariamente letal cuando la sociedad abierta, la misma que el nacionalista aspira a liquidar, se cruza de brazos y no hace nada. Así ha sucedido en el País Vasco, donde la errática política de Zapatero ha reabierto la espita de la kale borroka y ha insuflado los ánimos que le faltaban al lehendakari Ibarreche para violar abiertamente la Constitución. Algo parecido acontece en la Galicia del bipartito, una región que padece desde hace unos años un virulento brote de nacionalismo radical inédito en aquella autonomía. A este fenómeno, evidentemente, no es ajeno que la Xunta sea patrimonio de una coalición entre nacionalistas y socialistas, ejerciendo estos últimos el papel de compañeros de viaje, de tontos útiles perfectamente sacrificables llegado el momento.

Con la que está cayendo, Cataluña no iba a ser menos. La generación educada por los convergentes en los colegios normalizados, ahíta de nacionalismo y sedienta de vengar ofensas pasadas ya ha salido del cascarón. El caso de estos jóvenes, desafiantes y engreídos en su propio delirio, demuestra que el nacionalismo sólo cría nacionalismo, pero multiplicado por dos; cada vez más intolerante, hiperlegitimado por unos poderes públicos que, a fin de cuentas, beben de la misma fuente. Los ultras de Esquerra, los de la bala sobre el retrato de Albert Rivera, cabalgan sobre la sonrisa cómplice de sus mayores y sacan el máximo partido al hecho de que en Madrid no se les considera una amenaza para la democracia.

Poco o nada puede hacerse para frenar los ímpetus de los nuevos camisas negras si no se reconoce que constituyen un problema de primer orden para la convivencia. Un problema de la misma magnitud que el de los pistoleros de la extrema derecha que se hicieron tristemente famosos durante la transición. En esto, sin embargo, hay dos raseros. Uno aplicable al combinado de izquierda nacionalista que hoy gobierna en España y otro al resto del país. Con estos mimbres y estos prejuicios de partida, los que nos envenenan el día a día, los que se valen de nuestro sistema de libertades para pervertirlas, los aspirantes, en suma, a asesinos políticos serán cada vez más y lo tendrán más fácil.

En la democracia, en el Estado de Derecho, en el principio de respetar la opinión del adversario político y en las reglas de juego se cree o no se cree. No existen puntos intermedios. Esquerra Republicana, fiel a su pasado golpista contra la República, es un partido maximalista que no acepta el sistema político que los españoles nos hemos otorgado a través de la Constitución. Aunque de boquilla y por puro interés coyuntural nutra las instituciones con muchos y muy bien pagados cargos se le rompen las costuras al primer descuido. Sus estatutos, su programa electoral, las declaraciones públicas de sus líderes son un desafío al orden constituido y una invitación a romperlo. Quien quiera ignorarlo que lo ignore, pero no por ello dejará de existir la amenaza.

APLICACIÓN DEL DECRETO DEL GALLEGO EN LA ENSEÑANZA
En castellano, sólo Lengua
"Hay que eliminar el Plan de Normalización Lingüística". Sociedad
La aplicación del decreto del gallego en la enseñanza reabre la polémica entre la comunidad educativa al comprobar que algunos alumnos sólo reciben una asignatura en castellano.
ANA RAMIL.A CORUÑA La Opinión 3 Octubre 2007

Diez asignaturas, ocho libros de texto y sólo uno de ellos en castellano: el de Lengua Española. Esta es la situación con la que han vuelto al cole muchos alumnos gallegos tras la aplicación del nuevo decreto que regula la presencia de la lengua gallega en la enseñanza no universitaria. La ley exige a los centros escolares que impartan como mínimo el 50% de las materias en gallego pero el porcentaje puede ser superior si así lo determinan el claustro y el Consello escolar del instituto. Sin embargo, la comunidad educativa se muestra dividida y algunos padres consideran "excesiva" la presencia del gallego.

Los ejemplos se suceden por toda Galicia. Alumnos de 1º de Educación Secundaria Obligatoria de un centro de la comarca coruñesa sólo cursan en castellano la materia de Lengua. Dibujo, Ciencias Naturales, Sociales o Matemáticas se imparten en gallego mientras que Francés e Inglés en su respectivos idiomas. Al examinar la lista de libros de texto de 3º de la ESO de otro centro coruñés, la situación es similar. Sólo Lengua Castellana, Gimnasia o Historia de la música tienen su manual en español.

Una situación que rechazan los padres de centros concertados y algunas organizaciones de ciudadanos como Galicia Bilingüe. "La norma está para cumplirla pero es evidente que el castellano está quedando apartado. No pueden obligar a los niños a expresarse en gallego. Quien quiera toda su educación en ese idioma ya tiene las galescolas", señala la presidenta de las APA de colegios concertados de A Coruña, Milagros Cervantes. "Muchos padres se han llevado una sorpresa al ver los libros porque no se mantiene el equilibrio entre gallego y castellano", resalta Gloria Lago, portavoz de Galicia Bilingüe, quien añade: "Creemos que los ciudadanos tienen derecho a elegir en qué idioma escolarizan a sus hijos. Lo que ocurre en Galicia no pasa en ningún otro país de Europa".

Lejos de ser una visión unánime, gran parte de la comunidad educativa gallega -sindicatos de enseñanza, directores y padres- ve con buenos ojos el aumento de las clases en gallego. Para ellos, el objetivo es que los alumnos de la comunidad terminen Educación Secundaria Obligatoria dominando ambos idiomas. "A simple vista puede parecer que se abusa del gallego pero, en realidad, es para lograr un equilibrio en la educación de los menores", señala el presidente de la Asociación de Directores de Colegios Públicos de A Coruña, Venancio Graña. "Si queremos que los niños puedan expresarse oralmente y por escrito en los dos idiomas habrá que potenciar el que tengan menos desarrollado. Por ejemplo, en la ciudad de A Coruña donde la mayoría habla castellano, hay que incentivar el uso del gallego con más materias en esta lengua y en las zonas rurales, al revés". Una opinión que comparte la Confederación de APA de Colegios Públicos de Galicia (Confapa). "Da igual que den todo en castellano o en gallego, la clave es que al terminar ESO tengan un perfecto dominio de las dos lenguas como ya ocurre en otras comunidades como en Cataluña", señala el presidente de la organización, Virgilio Gantes.

Pero no siempre el gallego gana presencia, en otros casos el castellano es el protagonista de la mayoría de las asignaturas. "Hay excesos en ambos sentidos", reconoce José Fuentes, de CCOO-Ensino, quien añade: "Lo ideal es cumplir con el decreto que sienta las bases correctas y no optar ni por el 100% de las asignaturas en gallego ni en castellano porque de este modo lo único que se consigue es crear un conflicto lingüístico inexistente en Galicia".

Por su parte, desde UXT-Ensino se defiende el derecho de los centros escolares a ampliar el número de materias que imparten en gallego. "El decreto lo permite y entendemos que esto no supone ningún problema para los alumnos", señala el secretario xeral de este sindicato, Mariano García.

Otro de los aspectos polémicos en la aplicación del nuevo decreto es el idioma en el que los docentes imparten las clases ya que no siempre un libro de texto en gallego equivale a un profesor dando la clase en ese idioma. "Es horrible que alguien imparta una asignatura en castellano y el libro esté en gallego. Hay que respetar el idioma del manual", señala Virgilio Gantes. "Lo que ocurre es que no hay muchos docentes con amplios conocimientos de gallego", añade. Para solucionar las posibles dificultades del profesorado, la Consellería de Educación ha programado cursos especializados de lengua gallega.

Además, los padres de los alumnos de centros concertados denuncian que se obligue a los niños a expresarse en gallego cuando la materia se imparta en este idioma, idea respaldada por Galicia Bilingüe. "La Lei de Normalización Lingüística establece la lengua en la que debe estudiar el alumno pero no en la que debe hablar. Con estas obligaciones se margina al castellano y se difunde la idea de que una lengua es mejor que otra", señala Gloria Lago.

El inicio del curso ha estado marcado por la polémica en torno al uso del gallego. Visiones diferentes pero con un mismo objetivo: que todos los gallegos de 16 años abandonen la educación obligatoria siendo bilingües.

TERESA VARGAS, PRESIDENTA DE LA MESA POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA
´Hay que eliminar el Plan de Normalización Lingüística´
La mayoría de los colegios da más del 50% de las clases en gallego. Coruña
"Cada padre debe poder elegir en qué idioma le compra los libros de texto a su hijo. Gallego y castellano pueden convivir".
A. RAMIL.A CORUÑA La Opinión 3 Octubre 2007

El decreto del gallego, aprobado este año por el Ejecutivo, lanzó a la calle a cientos de ciudadanos que, englobados en la plataforma Tan gallego como el gallego, reclamaban la libertad de los padres para elegir la lengua en la que se escolarizan sus hijos. Lo que partió como una iniciativa ciudadana se ha convertido ahora en dos asociaciones individuales. La última en crearse ha sido la Mesa por la Libertad Lingüística, cuya presidenta, Teresa Vargas, define como una organización que "nace para eliminar las discriminaciones que existen por razón de lengua".

-¿Cuáles son los objetivos de la asociación?
-Defendemos la libertad de los ciudadanos a utilizar el idioma que quieran. Hoy en día hay discriminación -arropada bajo la denominación de discriminación positiva- hacia aquellos que no hablan determinado idioma. Queremos promover la derogación de los régimenes de intervencionismo lingüístico que sometan a las personas a cualquier tipo de coacción o presión para alterar su opción lingüística natural. Por ello, hay que eliminar el Plan de Normalización Lingüística ya que es la raíz de los problemas, de él derivan las normas que buscan la galleguización de la sociedad.

-¿Qué diferencias presentan con Galicia Bilingüe, la otra escisión de Tan Gallego como el gallego?
-Ellos se centran más en el ámbito educativo y nosotros defendemos la libertad de idioma en cualquier ámbito desde la Administración, la escuela a cualquier otro trabajo.

-¿Qué posición tienen ante el decreto del gallego?
-Estamos totalmente en contra porque creemos que la elección del idioma del libro de texto debe ser una tarea de los padres y no del Gobierno. Tal y como auguramos, la mayoría de libros están en gallego y aproximadamente el 70% de las materias que se imparten en Galicia son en este idioma. El decreto establece un mínimo del 50% pero la Consellería ha mandado una carta a los centros animándoles a subir el porcentaje.

-Pero, ¿no sería necesario un único criterio para que todos los alumnos de un centro tengan el mismo libro de texto?
-Los libros traen lo mismo sean en castellano o en gallego. Nosotros defendemos el derecho a que sea el padre quien decida cuál le compra a su hijo. Ambos idiomas pueden convivir perfectamente.

-¿Y el idioma en el que los profesores impartan las clases?
-Ese tema no nos parece importante, es indiferente y los docentes como cualquier otra persona tienen derecho a utilizar la lengua en que mejor desarrollan sus funciones. Tengo alumnos de otros países que aceptan que les hables en gallego siempre y cuando a la hora de estudiar tengan un manual en castellano.

-¿Aceptan la libertad lingüística de los profesores en todas las etapas educativas?
-En principio, apoyamos esta libertad una vez que los niños han superado la fase de lectoescritura ya que a partir de esa edad, el alumno ya está capacitado para entender en cualquier idioma. En la etapa de infantil el niño debe escolarizarse, según recoge la ley, en su lengua materna.

-Los defensores del decreto aseguran que con él se garantiza que los alumnos serán bilingües al terminar ESO.
-Después de dar gallego toda la vida, los alumnos de Galicia tendrían que salir bilingües aunque no den más asignaturas en esta lengua.

-¿Qué medidas van a tomar contra el decreto?
-De momento, lo más inmediato es que hemos puesto un recurso ante el Tribunal Superior de Xustiza al que cualquier ciudadano puede adherirse.

Medio millar de intelectuales denuncian la “persecución lingüística” en Cataluña
La periodista Cristina Peri rossi fue despedida de su trabajo como tertuliana en Catalunya Rádio “por hablar castellano”
Estrella Digital 3 Octubre 2007

Madrid
Tal y como recoge el diario ‘El Mundo’ en su portada de hoy, "cientos de intelectuales denuncian la 'persecución lingüística' en Cataluña". El periódico asegura que medio millar de personalidades de la escena pública nacional e internacional se han decidido a apoyar a la periodista Cristina Peri Rossi tras su despido de Catalunya Rádio por "hablar en castellano".

El diario madrileño se hace eco de de la creación de un manifiesto en apoyo de la periodista uruguaya, quien ha asegurado sentirse "víctima de una persecución lingüística promovida por intereses estrictamente electoralistas" a la vez que calificó su despido de la cadena pública de "mezquino y torpe". Intelectuales, políticos, periodistas, actores y amigos han querido apoyar a Cristina Peri Rossi.

Muchos de ellos se han decidido a firmar un manifiesto publicado en la web de la periodista e invitan a los que piensen como ellos a adherirse a la propuesta y materializar su disgusto con las acciones ultracatalanistas de algunos sectores de la región.

Firmantes
Entre los firmantes del manifiesto se encuentran escritores como Fernando Savater, Mario Benedetti, Esther Tusquets u Horacio Vázquez-Rial, entre muchos otros, políticos como el líder de Ciudadanos Albert Rivera, periodistas como David Castillo o Javier Lafuente, editores como Mario Muchnik, profesores y cineastas.

Cristina Peri Rossi conoció su despido el pasado mes de septiembre cuando el director de su programa, Gaspar Hernández, indicó que todos los tertulianos debían "hablar en catalán". La escritora fue despedida.

Revuelta intelectual en Cataluña contra la erradicación del castellano
Periodista Digital 3 Octubre 2007

La intelectualidad catalana se ha rebelado públicamente contra la dictadura lingüística que impera en Cataluña con el férreo control del tripartito catalán. Han salido a la palestra en defensa de la escritora Cristina Peri Rossi, que participaba en castellano en programas de Catalunya Radio hasta que esta cadena pública decidió prescindir de sus servicios para cumplir la norma de los medios públicos de que todos sus locutores hablen en catalán.

Entre los firmantes aparecen escritores y artistas como Fernando Savater, José Manuel Caballero Bonald, Mario Benedetti, Ana María Moix, Esther Tusquets, Julia Navarro, Albert Boadella, Félix de Azúa, Ángels Gregori o José Luis Giménez Frontín.

El manifiesto colgado en internet es la última y más firme muestra de apoyo a Peri Rossi desde que su despido de Catalunya Ràdio, «por hablar en castellano» provocara en diversos medios de comunicación de tirada nacional una corriente de opinión crítica sobre la nueva carta de principios de la cadena.

La escritora se enteró de su destitución a mediados del pasado mes de septiembre cuando, sin previo aviso, el director del programa en el que trabajaba, Gaspar Hernández, le comunicó que le habían requerido que todos los tertulianos de su espacio tenían que «hablar catalán». Hernández indicó a la cadena que necesitaba a Peri Rossi «por motivos profesionales», pero no tuvo suerte. A la escritora siempre le ha resultado «paradójico» que se persiga, precisamente, a quien ha defendido siempre la convivencia pacífica del castellano y el catalán.

POR HACER "EXALTACIÓN DE TERRA LLIURE"
Rivera, en referencia a Xavier Vendrell: "Con estos profesores a veces salen estos alumnos"
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, recientemente amenazado de muerte por dos militantes radicales de ERC –identificados este martes–, ha querido mostrar su "satisfacción" por el inicio de la actuación judicial y aunque quiso subrayar que en el partido liderado por Carod Roviera hay políticos "democráticos y respetables" también hay "otros", como su vicesecretario general, Xavier Vendrell, que no siguen esta línea y "que hacen exaltación de Terra Lliure". En declaraciones Onda Cero agregó que dichas amenazas "no son más que la punta del iceberg" tras "demasiados años" en Cataluña en el que se "enseña confrontación" por parte de ciertas ideologías. VEA DENTRO LA CARTA Y FOTO AMENAZANTES.
Europa Press Libertad Digital 3 Octubre 2007

Rivera lamentó al mismo tiempo el hecho de que dos jóvenes de 18 años que militan a un partido amenacen de muerte a su adversario político. "¿Qué concepto de democracia pueden estar aprendiendo? ¿Qué respeto pueden tener por las diferentes ideas?", se preguntó. Dijo haber conocido este martes por la tarde por medio de una llamada de teléfono el secretario general de ERC y el consejero de Gobernación, Joan Puigcercós, que los Mossos de Esquadra detuvieron a dos jóvenes militantes de ERC como presuntos autores de las pintadas de amenaza de muerte que recibió en su domicilio de La Garriga el pasado 19 de septiembre.

A su entender, dichas amenazas "no son más que la punta del iceberg" tras "demasiados años" en Cataluña en el que se "enseña confrontación" por parte de ciertas ideologías. Advirtió así que este problema "hay que erradicarlo" e hizo un llamamiento a la ciudadanía española pidiendo colaboración, puesto que éste, observó, "no sólo es un problema de los que vivimos en Cataluña.

Agregó, sobre los jóvenes que amenazaron a miembros del PP en la celebración de la Diada de Cataluña, "sentir más pena que otra cosa". "¿Qué pueden estar percibiendo, leyendo o haciendo en reuniones de algunos partidos para que lleguen a este punto? –señaló–. Creo que ese es el problema real que tenemos ahora en la democracia española con los nacionalismos". Señaló que, en su opinión, estos hechos demuestran que hoy "hay personas fanáticas y fundamentalistas" que llegan al punto de lanzar amenazas de muerte a compañeros políticos y lamentó la "falta de libertad de expresión" que implica este hecho. "Ahora mismo en España, el nacionalismo más radical para mí es uno de los problemas más graves que hay en este país", enfatizó.

El presidente de Ciudadanos anunció además que el próximo domingo 7 su partido convocará una marcha en Barcelona a la que invitó a todos los partidos "de todos los colores políticos" para que "la gente normal demuestre en Cataluña que hay muchos demócratas que respetan las instituciones, no queman fotos de los Reyes y respetan la pluralidad política".

Albert Rivera: “El objetivo final del nacionalismo es dinamitar las estructuras del Estado, la igualdad de los ciudadanos y la democracia en sí”
El presidente de Ciutadans-Ciudadanos apuesta por sumar fuerzas con UPD, del que valoran la experiencia política de Rosa Díez y la aportación intelectual de Fernando Savater
Anuncia que los candidatos de su partido se elegirán por listas primarias y que serán los militantes de la formación quienes confeccionarán su programa de cara a las generales
Ana Arenal Estrella Digital 3 Octubre 2007

Madrid
Lleva poco tiempo en política pero su apuesta decidida por la vía constitucionalista y su defensa de los símbolos nacionales ya le ha costado recibir graves amenazas por parte de los sectores más radicales del indepentismo catalán. Para el líder de Ciutadans-Ciudadanos, "el objetivo final del nacionalismo es dinamitar las estructuras de Estado, la igualdad de los ciudadanos y la democracia en sí", por lo que apuesta decididamente por un cambio de modelo de Estado que defienda la igualdad de todos los españoles. Un objetivo principal que comparten con la "recién nacida" formación Unión, Progreso y Democracia (UPD), con la que esperan estrechar lazos de cara a las generales.

-La quema de fotografías de los Reyes y el cuestionamiento de los llamados símbolos nacionales por parte de los sectores más radicales del independentismo catalán han sido protagonistas de la actualidad en las últimas dos semanas. Miembros de su partido, incluido usted mismo, han recibido amenazas. ¿Cuál es su diagnóstico sobre lo que está pasando en Cataluña?
-Yo creo que lo que está pasando en Cataluña es que el independentismo más radical se siente libres para poder llevar a cabo este tipo de acciones. No hay que olvidar que en el Gobierno de la Generalitat hay miembros independentistas e incluso políticos de ERC con escaño que se han autoinculpado en los recientes casos de quema de fotografías de los Reyes. El presidente de la Generalitat está haciendo una dejación de funciones, hay una tibieza a la hora de actuar que los independentistas detectan y aprovechan para arremeter contra los imbolos de consenso, las instituciones democráticas y la democracia en sí. El diagnóstico desde nuestro partido es que, mientras se le de carta blanca al nacionalismo, mientras gobierne y tenga resortes en su poder como los medios de comunicación, la educación y la cultura, hará todo lo posible para que ese objetivo final de la independencia les quede más cerca.

-Ciutadans ha convocado una manifestación de protesta para el próximo domingo en Barcelona. ¿Qué es lo que reivindica con ella?
-Nosotros encabezamos la única manifestación prevista en Cataluña en favor de la convivencia y del respeto a las instituciones democráticas, y lo hacemos porque creemos que ante esta avalancha de manifestaciones ilegales que van por la vía del independentismo, hace falta un partido que apueste por una vía pacífica y de convivencia. Y creo que es importante que los ciudadanos participen ofreciendo, de alguna manera, una resistencia cívica a todo ésto, porque si no se le pone freno, la situación puede agravarse cada vez más.

-¿Han pesado en su ánimo las amenazas recibidas?¿Cree que podrían influir en su futuro político?
-Todo lo contrario, esto no hace más que justificarlo. Estas amenazas sólo demuestran que aquí hay dos tipos de ciudadanos, los que son democráticos y los que no. De lo que sí nos quejamos es que de que parece que las acusaciones o amenazas que recibimos por parte del nacionalismo siempre tienen una disculpa, siempre se ven desde una perspectiva más tibia. En el fondo, el objetivo final del nacionalismo aunque sea a través de las instituciones, es siempre el mismo: dinamitar las estructuras de Estado, la igualdad entre todos los ciudadanos y la democracia en sí. Por tanto, lo que más nos preocupa a nosotros es, no sólo que haya energúmenos que se atrevan a amenazar a cargos públicos, que quemen símbolos o que intenten destruir el consenso y la convivencia, sino que las instituciones no sean suficientemente claras ante hechos de esta naturaleza. Ciutadans-Ciudadanos presentó la semana pasada en el Parlament una propuesta de resolución para que se condenara expresamente la quema de símbolos y se manifestará el apoyo de todas las instituciones públicas catalanas a la jefatura del Estado. Esa resolución no fue votada por el partido socialista, ni por Convergencia, ni Esquerra, ni ICV, sólo el PP y nosotros la votamos.

-En esta llamada ‘guerra de los símbolos’ ustedes apuestan por defenderlos con firmeza e incluso han puesto en marcha una campaña para que se cumpla la Ley sobre el uso de la bandera española en todos los edificios autonómicos. ¿Cree que esta defensa, que comparten con el PP, puede vincularles a la derecha de cara al electorado?
-No, yo creo que justamente nosotros representamos lo que venimos reivindicando desde el principio, un espacio de centro-izquierda que no tiene por qué dinamitar las estructuras básicas. Yo creo que el grave error de este país es precisamente considerar que el nacionalismo es progresista. Desde los partidos tradicionalmente de izquierdas se ha legitimado al nacionalismo, se le ha dado una especie de cultura de modernidad, cuando es lo más reaccionario que existe. En Europa al nacionalismo radical se le llama extrema derecha y aquí en Cataluña y en España se le llama de izquierdas o progresista.

En cualquier caso, la unión de partidos progresistas y partidos conservadores en conceptos de Estado, en unos mínimos de democracia debe ser el futuro de España. Yo creo que, en España, si no hay un acuerdo entre partidos progresistas y conservadores en la estructura del Estado, el modelo territorial, la condena y persecución de las posturas antidemocráticas e incluso, del nacionalismo más radical... si no hay un acuerdo en todo eso, sólo salen adelante los nacionalistas. Por tanto nosotros estamos por la labor de buscar pactos y acuerdos con todos los partidos constitucionalistas, sean de izquierdas o de derechas.

-El sábado se presentó en Madrid UPD, el nuevo partido encabezado por Rosa Díez y Fernando Savater. La ex dirigente socialista reconoció que hay sinergias importantes entre ambas formaciones y que no descartaba articular en el futuro un trabajo en común. ¿En qué punto están las conversaciones?¿Qué forma podría adoptar esa colaboración?
-Yo estuve invitado el otro día en el acto de presentación de UPD y nosotros, evidentemente al igual que dice Rosa, así lo vemos y lo venimos manifestando hace tiempo. Creemos que, a pesar de ser dos partidos diferentes y con modelos de partidos distintos, sí coincidos programáticamente. Pensamos que puede ser muy sencillo ponerse de acuerdo en el programa electoral, ya que ellos defienden lo que Ciutadans-Ciudadanos viene defendiendo hace dos años, y eso nos da más la razón en pensar que cada vez somos más los españoles que creemos en esa vía, así que vamos a hacer todo lo posible para que los españoles puedan tener en el mes de marzo una única lista electoral, ese nuestro objetivo prioritario y entiendo que también en UPD hay voluntad de llegar a acuerdos. Además, valoramos mucho la experiencia política profesional de Rosa y la aportación intelectual de Fernando Savater, por lo que vamos a intentar ir de la mano. En cualquier caso, nosotros somos ya un partido con presencia en once comunidades autónomas y con militantes en todas ellas, por tanto nuestra estructura ya consolidada puede servir para apuntalar o para mejorar todavía más esta nueva opción política. La suma de fuerzas sin duda va a ser una opción muy interesante para todos los ciudadanos que estan hartos del bipartidismo y de la crispación.

-Ustedes defienden la prioridad de los ciudadanos y sus derechos por encima de las ideologías. ¿Cuáles son sus principales propuestas programáticas de cara a las generales?
-Nuestro programa electoral lo confeccionarán los militantes mediante propuestas y enmiendas. Esta es nuestra forma de entender la política interna en el partido, no obstante, sí que tenemos algunos objetivos básicos que hemos dado a conocer hace mucho tiempo, como es la reforma de algunos artículos de la Constitución que pueden dar con un modelo cerrado de Estado y un modelo de derechos iguales. Apostamos además por una reforma profunda del sistema electoral, es decir, creemos que hay una sobrerepresentación de los localismos en la ley española. Nosotros planteamos que haya una parte de los diputados que se puedan escoger por lista única a nivel nacional y también creemos que es importante la implantación de listas abiertas. Somos el único partido que ha venido defendiendo las listas abiertas y también la limitación del mandato de los presidentes de las Administraciones. Por otro lado, también creemos que hay otros temas de Estado, como la inmigración, la ley del suelo o la vivienda, que no pueden ser ignorados por miedo electoralista u objeto de políticas sectáreas. En el caso concreto de la inmigración, yo creo que es uno de los temas que nadie quiere tocar, sobre los que nadie quiere hablar. Nosotros vamos a hacer una propuesta novedosa en ese campo.

-¿Cree que el hecho de que Ciutadans sea, en origen, una formación catalana nacida como respuesta al nacionalismo catalán, puede ir en su contra en las generales?
-No, la novedad que representamos es justamente que haya nacido un partido de ámbito nacional y voluntad nacional inequívoca desde una comunidad autónoma. Entendemos que poco a poco la gente se ha identificado con la iniciativa y ya es consciente de que se puede mirar por España y por el interés general de todos independientemente de donde haya nacido uno. Igual que aplicamos este principio para los ciudadanos lo aplicamos para las formaciones políticas.

-¿Cuál es el ‘caladero de votos’ de Ciutadans-Ciudadanos?
-Bueno, yo creo que hay una parte muy importante de la sociedad que además es la gran olvidada, que es ese conjunto de ciudadanos que dejan de ir a votar desencantados por las alternativas, o incluso gente joven que acude por primera vez a votar y a la que no le gustan los 'menús' electorales que se le presentan. También creemos que hay un espacio de gente progresista claramente desencantada con la política de cesiones ante el nacionalismo, de no tener un modelo claro de estado, de no defender la igualdad de derechos... Hay una voluntad clara por nuestra parte de sacar de casa a mucha gente para que participe en la vida política. Nosotros vamos a escoger a nuestros candidatos por listas primarias, eso es un ejemplo de democracia interna que ningún partido sigue en España en estas elecciones.

-¿Qué resultados esperan conseguir en marzo?
-Eso dependerá mucho de cómo evolucione la situación hasta marzo. Nosotros somos un partido en continuo crecimiento y por eso no nos vamos a plantear esto sólo a nivel electoral. Nacimos de un movimiento cívico de bases que tiene a 4, 6, 8 años vista intentar cambiar e influir en la sociedad, aunque obviamente queremos tener representación y vamos a estar por la presencia en el Parlamento. Nuestras mayores expectativas se centran en las grandes urbes, pero al margen de eso, los resultados también pueden variar en función de las posibles coaliciones. Desde luego nuestra primera opción clara y lógica ir de la mano de UPD o de otros movimientos políticos o cívicos que surjan, ya que sumar fuerzas puede ser la fórmula y, evidentemente, si en el espacio político que representamos hay tres listas electorales, será todo más complicado. No obstante, si conseguimos una única lista será muy fácil llegar al Parlamento.

-En el caso de que su partido obtuviera un resultado que le permitiera influir en la formación del nuevo Gobierno. ¿De qué dependería que se inclinaran por apoyar a uno u otro partido?
-Hombre, nosotros somos un partido respetuoso con la voluntad de la gente, es decir, que a priori, lo lógico y en función del pacto que hay implícito en la democracia española desde sus inicios, es que gobiernen los partidos que ganen las elecciones. Al margen de quien gane, lo que sí tenemos claro es que nosotros no vamos a apoyar a cualquier precio a nadie, sino que estaremos al lado de quien asuma nuestras tesis de regeneración democrática y de modelo de Estado. Si los partidos a los que prestamos nuestros votos, en caso de investidura, no respetan estos principios y siguen con la misma línea, pactando con los nacionalismos, no reformando la ley electoral, no regenerando la vida política, no abordando los temas fundamentales que preocupan a los ciudadanos, desde luego no seguiran contando con nuestro apoyo. Lo que no tenemos es ningún complejo de apoyar o al PSOE o al PP, no cerramos las puertas a ninguno de los dos.

El secuestro de la República
Manuel Muela* El Confidencial3 Octubre 2007

Las últimas controversias sobre la Monarquía, y concretamente sobre su titular, el Rey, acompañadas de manifestaciones con la quema de fotografías en poblaciones de Cataluña, han situado a la República y al republicanismo en el centro de una polémica a la que ambos son ajenos. Porque, en mi opinión, estamos asistiendo a un episodio más de la crisis del régimen de la Transición impulsada por algunos de sus protagonistas, especialmente los nacionalistas, que son conscientes de su fuerza para condicionar la política general de España.

Para nadie es un secreto que la situación política española presenta una imagen de degradación nada acorde con las pautas que serían exigibles en un país relevante de la Unión Europea: las prioridades públicas están centradas en satisfacer las ansias de poder de las diferentes clases políticas florecidas al amparo del Estado de las autonomías, con olvido, en la mayoría de los casos, de los intereses de una población que trabaja, paga sus impuestos y contempla atónita los ajustes de cuentas entre los gestores públicos. La desconfianza se adueña de los españoles, sin que nadie asuma sus responsabilidades en una crisis constitucional que no ha hecho sino explotar a lo largo de esta legislatura, y que amenaza con prolongarse en la siguiente.

El orden constitucional de 1978, cuyo sostén es la llamada monarquía parlamentaria, aunque sería más apropiado denominarla partitocrática, ha alimentado el crecimiento de poderosas fuerzas centrífugas que han ido fagocitando los valores de libertad, igualdad y justicia, en los que se fundamenta cualquier Estado democrático. Tales valores han sido sustituidos bien por la adoración a lo étnico en aquellas regiones con presencia nacionalista, bien por el cultivo casi folklórico del localismo en aquellas otras que las imitan. La conclusión de ello es la insolidaridad y el cantonalismo, ambos letales para la supremacía del Estado como garante de la transformación libre y democrática del país.

En ese contexto aparecen los ataques a la Monarquía y a su titular, con escándalo farisaico de muchos que saben lo difícil que resulta evitar que la institución y su titular salgan indemnes del desbarajuste en que se encuentra inmerso el régimen de la Transición. Entonces se pone en circulación el cliché manido de la República y el republicanismo, como si fueran los agitadores insolentes y anárquicos en el mundo suave y ordenado del orden de la Transición. Practicar un secuestro del republicanismo absolutamente desleal es una manera tosca de desviar la atención sobre los problemas que atenazan a la gobernación del país y la falta de iniciativas solventes para encararlos y resolverlos.

Como todos aquellos movimientos políticos que han sido protagonistas de nuestra historia, el republicanismo español tiene una historia con luces y sombras. En el caso que nos ocupa, sin embargo, el republicanismo no solo es ajeno a lo que está sucediendo, sino que, como consecuencia del apartamiento y el ostracismo al que fue condenado desde los inicios de éste régimen constitucional, puede presentarse ante la sociedad española como una opción política de orden y democrática, capaz de unir en su seno las esperanzas de quienes aspiran a hacer de España un país moderno y libre, metas por las que siempre lucharon los liberales y republicanos españoles.

No son la República y el republicanismo los que pretenden subvertir el orden constitucional: son los protagonistas y beneficiarios del mismo los que lo subvierten a diario con el consiguiente descrédito del poder público. Es momento de que cada uno asuma las responsabilidades que le corresponden, sin endosar a otros sus errores e incompetencias.

Lo que parece claro es que la experiencia de todos estos años y los acontecimientos que vivimos justifican la necesidad de construir un orden distinto que permita la recuperación de instituciones de contenido genuinamente democrático. Para ese objetivo, el pensamiento republicano liberal, hasta ahora ausente de la política española, podría aportar una alternativa de cambio para los ciudadanos.

En ocasiones anteriores, los republicanos de España se cargaron de razones para su apelación republicana en momentos de grave crisis nacional, sin demagogia ni improvisaciones. Ante la crisis del régimen de la Monarquía, el republicanismo debe aspirar a convertirse en una referencia integradora y no sectaria del cambio progresivo y ordenado de nuestro país, aplicando la razón y el valor del interés general a los problemas que preocupan a los españoles. La agitación y las proclamas dinamiteras son algo marginal en las que República y republicanismo no tienen arte ni parte.

*Manuel Muela es Presidente del Centro de Investigación y Estudios Republicanos.

Limpieza ideológica y referéndum
Editorial ABC 3 Octubre 2007

EL presidente del Gobierno y el lendakari Ibarretxe se reunirán el próximo día 16 en La Moncloa para tratar la propuesta de referéndum que anunció el jefe del Ejecutivo vasco en el pleno del Parlamento de Vitoria. La posición de Rodríguez Zapatero es, según ha manifestado, oír al lendakari y que éste le oiga para decirle que se opone a su plan. Parece que se va a entrar en una etapa de tira y floja con declaraciones en las que Ibarretxe hará uso de argumentos utilizados por el presidente del Gobierno durante la negociación con ETA y Zapatero tendrá que recurrir a la contundencia verbal que le exige la pretemporada electoral, aunque, dado el calendario del plan del lendakari, el tiempo de las acciones legales contra la convocatoria del referéndum no vendrá hasta después de las elecciones generales. Sin embargo, el problema sigue siendo el empeño con el que el PNV se mantiene en el radicalismo y renueva su estrategia de aprovechar las consecuencias del terrorismo para alcanzar sus objetivos, disfrazando sin rubor sus propuestas inconstitucionales de referendos con un falso propósito de «normalizar» la vida política vasca.

La única «normalización» política y social que requiere el País Vasco es la erradicación de todos los efectos del terrorismo de ETA y de la hegemonía nacionalista y, puesto que el lendakari confía tanto en la consulta popular, habrá que hablar de la recomposición del censo electoral que los terroristas y sus cómplices han ido purgando desde hace treinta años. La Fundación BBVA ha puesto cifras a este éxodo forzoso, que, entre 1980 y 2000, habría sacado de sus hogares a 160.000 vascos. Ciertamente, no es el terrorismo la única causa de este flujo de salida desde el País Vasco, y el informe cita también los procesos de desindustrialización de esta comunidad. Sin embargo, es un hecho sociológico perfectamente acreditado que la presión terrorista y la colaboración nacionalista han sido las principales causas de la descapitalización humana de sectores fundamentales de la sociedad vasca. Este dato es tan objetivo que incluso tiene su acreditación judicial. El 16 de octubre de 2002, el juez Baltasar Garzón dictó un auto en el que imputaba a ETA y a Batasuna -cuyos dirigentes, como Joseba Álvarez, empiezan a ser justamente detenidos ahora por los mismos presuntos delitos que están cometiendo desde hace tres años- la perpetración de un crimen contra la humanidad previsto por el Código Penal y el Estatuto de la Corte Penal Internacional, al ser responsables del exilio forzoso de miles de ciudadanos vascos. En concreto, Garzón afirmaba que «se ha presionado hasta la expulsión de facto, no sólo a políticos profesionales y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sino a miembros de la Policía autonómica (...), concejales no profesionales de partidos no nacionalistas, empresarios, periodistas, escritores, intelectuales, profesores de Universidad, abogados, jueces y fiscales, y otros profesionales».

El fundamento de aquella resolución judicial no puede ser más actual porque Garzón se proponía acreditar que la limpieza ideológica del País Vasco tenía como objetivo «predeterminar con una determinada tendencia ideológica la composición del cuerpo electoral llamado a decidir la eventual y futura consulta de un referéndum de autodeterminación, para así asegurar el resultado afirmativo de aquél». Las diligencias abiertas por Garzón tenían que establecer «los medios a través de los cuales ETA y su complejo terrorista y especialmente HB-EH y Batasuna han propiciado la «depuración» del censo electoral del País Vasco». Quizás Ibarretxe haya tenido en cuenta la afirmación de un dirigente de Batasuna, transcrita en el auto de Garzón: «Unos años más y ya podremos hacer el referéndum». Por su parte, el Foro Ermua constituyó las «Comisiones de la Diáspora» precisamente para reivindicar el derecho de los vascos exilados por la presión terrorista a reintegrarse al censo electoral de cualquier consulta soberanista. Sin duda, la sociedad vasca ha sido depurada hasta el extremo de alterar su verdadera identidad. La falta de libertad y la limpieza ideológica nunca pueden ser aceptadas como consecuencias inevitables del terrorismo nacionalista porque, en tal caso, ETA estaría logrando uno de sus principales objetivos.

Otro colapso para ZP
Ignacio Camacho ABC 3 Octubre 2007

YA tiene otra vez dos camiones pesados atravesados en la carretera. El presidente quizá creía haber despejado la pista hasta las elecciones generales, y se veía circulando hasta marzo por la autovía de la política social y las dádivas subvencionadas del Estado-maná, pero de repente se ha encontrado de nuevo con dos tráilers cruzados en mitad del tráfico, imposibles de evitar sin reducir la velocidad de crucero. En la matrícula traen impresa la denominación de origen del crispado primer trienio de la legislatura: el conflicto territorial, reavivado en su máxima expresión por el Plan B de Ibarretxe, y la impugnación del concepto mismo de España, simbolizado en la persona y la figura del Rey. Aunque los fantasmas del pasado siempre vuelven, en esta ocasión se trata de un pasado tan reciente que lo que ocurre es que jamás se han ido.

Podrá gestionar el envite con mayor o menor acierto, pero lo tiene delante en un momento inconveniente para sus intereses. Zapatero se negó a adelantar las elecciones generales confiando en inaugurar una minilegislatura de ocho o diez meses en la que, fracasados sus objetivos generales, pudiese manejarse con una agenda nueva, amable, despejada de reveses y conflictos. Dinero asistencial a manos llenas, presión policial sobre los mismos terroristas que había llegado a considerar «hombres de paz» y énfasis retórico en el «Gobierno de España» frente al ominoso recuerdo del rompecabezas catalán y el carajal estatutario. Con eso, pensaban los estrategas de Presidencia, se le podía dar la vuelta a un estado de opinión que hizo crisis en las municipales, cuando los paseos de De Juana Chaos y la arrogancia soberanista del tripartito le dieron el triunfo al PP. Y no parecían irles mal las encuestas cuando el cartero de los problemas pendientes ha vuelto a llamar a la puerta de La Moncloa.

Y llama con fuerza y ruido. La determinación secesionista del lendakari tiene un efecto convulsivo en la opinión pública nacional, ante la que el debilitado ZP no va a poder ponerse de perfil, como le gustaría, pensando en retomar su proyecto de avance confederal si renueva el mandato. En Cataluña, las hogueras de los maulets republicanos utilizan como combustible el símbolo más apreciado y estable de la nación española: la Corona, que figura desde hace décadas como la institución más valorada por los ciudadanos. Por muchos esfuerzos que haga el Gobierno por desmarcarse de las fogatas independentistas, resulta imposible de olvidar que los mentores de esa progenie pirómana son socios del Partido Socialista en Cataluña y sostienen en el Congreso la estabilidad del Ejecutivo.

Toda esta alharaca revoltosa pone sordina a los mensajes positivos en los que el Gabinete ha depositado sus mejores esperanzas electorales, y regala al PP munición fresca para el combate final. Ahora el presidente va a tener que bajarse de su vehículo tuneado de promesas para apartar los obstáculos atravesados en la calzada. Aunque lo logre, será difícil que en el esfuerzo no pierda parte de su ventaja.

El PP lo tiene claro
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 3 Octubre 2007

Hace tan sólo unos días, los dirigentes del PP jugaban a imaginar gobierno con el PNV. ¿Una insensatez? Tanta que ha bastado el anuncio del Referéndum para no dejar nada de ella. Por lo mismo hay que preguntarse por los criterios políticos de la dirección de un partido capaz de llegar a tales desvaríos. No sólo hace temblar la temeridad de sus planteamientos, sino la desinformación sobre los que aquéllos están montados, la ignorancia total sobre el PNV que aquéllos revelan y sobre el proceso que hemos vivido estos últimos años. ¿O acaso han llegado a pensar que la situación actual es la de 1996?

Por lo mismo, es insensato creer que CiU es la misma que hizo el pacto parlamentario con José María Aznar hace once años.

Ni Cataluña «vive» la misma situación. Día sí y día no arde el Rey boca abajo. Maragall exige el salto a la independencia, y Pujol denuncia la ascensión del separatismo. Durán Lleida corre peligro de quedarse en la cuneta, como Imaz. Ya no vale hablar catalán en la intimidad. Ahora está prohibido hablar castellano en público. Tiempos de inquisición. Totalitarismo a tope. Está vigente el «pacto del Tinell». El PP tendrá que ir en marzo por todas. La coalición con los nacionalistas es privilegio y condena del PSOE.

Está la incógnita del partido de Fernando Savater. Por lógica, cabe pensar que los votos desencantados del PSOE se quedarán en él y no irán al PP. En términos gráficos, que no le lleguen a María San Gil los votos de aquellos socialistas vascos que sintieron náuseas ante las negociaciones de Zapatero y ETA. No tendrán que ir a la derecha. Seguirán en la casita progre, y de ese modo se librarán de caer en las torpezas de la derecha en la educación, el clericalismo, la sexualidad, la eutanasia... Para los socialistas, es tan de derechas el PP que escandaliza incluso a Vargas Llosa, en su día fulminado por la izquierda peruana y hoy en esta especie de exilio político y editorial.

Todo se le está poniendo al Partido Popular muy claro, y no sólo para ganar, sino también para administrar la posible victoria...

El separatismo gallego no quiere turistas
Redacción MinutoDigital 3 Octubre 2007

Al más puro estilo talibán, los grupos separatistas gallegos mantienen abierta una ‘campaña’ contra el turismo que llega a Galicia del que opinan es puro ‘colonialismo’. La campaña va acompañada de diversos ataques a oficinas de turismo gallegas. Hasta ahora sólo se habían producido campañas contra turistas en países islámicos o bajo regímenes marxistas.

Los protagonistas de esta campaña son, otra vez, la radical AMI (Assembleia da Mocidade Independentista)

AMI, Assembleia da Mocidade Independentista, es un grupo para-terrorista que imita en Galicia las actividades de Jarrai o SEGI en Vascongadas. De hecho sus integrantes reconocen abiertamente sus relaciones con el entorno etarra y justifican los atentados de ETA. “La organización apoya cualquier método que utilice un pueblo para defender sus derechos fundamentales, la libertad y la autodeterminación, incluida la violencia defensiva, aunque AMI no la emplea. Estamos en contra de la violencia que tortura y niega la autodeterminación al pueblo”, manifiestan los integrantes de esta organización.

El atentado más sonado de estos aspirantes a asesinos, fue perpetrado con motivo de la festividad del Apóstol Santiago, cuando hicieron estallar un artefacto explosivo en pleno centro de la ciudad de Santiago de Compostela, sin que afortunadamente causase victimas. Pero sus actos violentos son numerosos: envío de cartas bomba, quema de banderas, agresiones a agentes de la autoridad, incendios en cajeros automáticos y mobiliario urbano, pintadas, amenazas públicas a distintas personas e instituciones e injurias a la monarquía, las Fuerzas de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas, que apuntan a una incipiente estrategia que quiere llevar a Galicia las tácticas de la kale borroka desarrolladas en Vascongadas.

El grupo reproduce exactamente las mismas pautas de comportamiento violento que se vienen repitiendo en Vascongadas, es más, se encuadran dentro del Movimiento de Liberación Nacionalista Galego (MLNG). Para ellos, representan la vanguardia de la lucha revolucionaria para la liberación nacional y social de Galicia. Nós-UP, sería otro de los grupos separatistas integrados en este demencial movimiento independentista.

Fuego enemigo sobre el Estado
FRANCISCO SOSA WAGNER, EL MUNDO 3 Octubre 2007

En el segundo decenio del pasado siglo XX un catedrático alemán, Rudolf Smend, hilvanaba sus teorías, en las soledades de su cátedra en Bonn, manejando los trebejos y las sutilezas que son propias del razonamiento jurídico. Dándole a su magín privilegiado dio con la fórmula de la lealtad federal calificándola como un ingrediente indispensable de la estructura federal del Estado. Smend advirtió que existe, inspirada en principios «no escritos», una relación funcional entre la Federación y los Länder que se halla situada más allá de las técnicas organizativas concretas puestas en pie por el texto constitucional y que se resume en la fidelidad de las partes a aquellos compromisos básicos que sirven de soporte a las relaciones entre los diversos componentes del Estado. Smend se apoyó, para construir su tesis, en los modelos americano y suizo y, a partir de sus enseñanzas, acierta con esta locución o con las de «conducta amistosa» o «amabilidad federal» y cuyo fundamento, plenamento jurídico, ha de buscarse en el «contrato» sobre el que el mismo Estado se asienta.

A mi juicio, esta lealtad es en efecto el gozne del Estado, la bisagra que sirve para facilitar el movimiento o el acomodo entre las piezas del sistema político descentralizado. Actúa como telón de foro que es aquel que, en el teatro, cierra la escena prestando su sentido a la decoración toda. Si lo trasladamos al ámbito del derecho constitucional, es el entibo del razonamiento judicial, el hilo de Ariadna que no debe perder de la mano ni el juez, cuya misión es componer conflictos, ni el político que ha de adoptar decisiones porque, si ello ocurre, uno y otro se desorientarán irremediablemente en el laberinto de los intereses enfrentados, tan abundantes en el Estado descentralizado.

Puede decirse que la lealtad, al estar solo parcialmente prevista en textos legales positivos, carece de cuerpo porque es más bien espíritu: la esencia o la substancia aglutinante (el adhesivo) de la organización política. Representa -dicho de otra forma- el confín que marca el territorio de las buenas maneras, más allá del cual se abre otro en el que no es difícil que se extiendan la sombra del desconcierto y el germen del despropósito.

Hoy, esta moneda de la lealtad, acuñada en la lejana ceca centroeuropea, es de circulación corriente en nuestro Tribunal Constitucional (así, sentencias de 18 de enero y 14 de marzo de 2007).

Pero Smend, un protestante muy activo en su iglesia, cuyo alejamiento del ideario nazi le obligó a abandonar Berlín y refugiarse bien calladito en la universidad de Göttingen, había avanzado más en sus reflexiones lúcidas al construir su teoría de la «integración». Si alguna justificación tiene el Estado es precisamente como realización de una comunidad de valores vividos y actualizados, no pues como una suma de elementos disgregados. De ahí deriva su legitimidad porque sin «integración» no hay Estado, siendo la Constitución el resultado formalizado de esa comunidad vertebrada. El Estado existe cuando hay un grupo permanentemente relacionado que se siente como tal, que recrea y actualiza los valores de que se nutre la «integración», y que es capaz de participar en la vida y en las decisiones de la colectividad. La «integración» es pues el meollo de ese gran artilugio, es su sustancia, el espíritu que lo anima, aquello que determina su existencia y lo justifica. Smend cita diversas modalidades de tal integración, así por ejemplo, la identificación de la colectividad con figuras y personajes concretos (el jefe del Estado o el del Gobierno) o con las instituciones básicas como el parlamento y las elecciones. O aquellas formas de vida que representan una «síntesis social» , elementos para la continua restauración de la comunidad política en cuanto agrupación de voluntades, cauce para la actualización de unos valores determinados e integradores, entre los que, en fin, se encuentran aquellos de contenido simbólico, caso de las banderas.

Así razonaba Smend a quien dolía la república de Weimar, pobre barquilla zarandeada por los extremismos totalitarios de la derecha y de la izquierda, y advertía de la fragilidad de las instituciones democráticas y más aún de la extrema fragilidad de las estructuras políticas descentralizadas. La historia le daría la razón y uno de esos totalitarismos, el de derechas, acabó con la república, con la integración y, en definitiva, con las buenas maneras que son al cabo la traducción al romance de esa integración y esa lealtad por las que clamaba Smend.

Pues bien, son esas «buenas maneras» las que se han perdido en nuestro panorama político quedando comprometido así el quebradizo edificio institucional. Porque se comprenderá que la lealtad salta irremediablemente por los aires cuando el presidente de una comunidad autónoma se atreve a desafiar al Estado del que forma parte y del que es representante en su territorio, convocando un referéndum ilegal. Cuando tal despropósito ocurre, nos hemos instalado en las peores maneras y hemos sacado el juego político del casino donde se guardan las reglas para acomodarlo, extramuros del mismo, en una timba donde imperan la maña y la trampa.

Se pierden algo más que las «buenas maneras» cuando queman las fotos del Rey unos republicanos que, por cierto, nunca han tenido la amabilidad de aclararnos cuál es la república que puebla sus sueños: la alemana, la italiana, la cubana o la argelina. Por no aclarar, ni tan siquiera nos aclaran su posición en lo que constituye la summa divisio de tal forma de organizar el Estado, es decir, si quieren una república parlamentaria o presidencialista porque el asunto no es baladí en orden, sobre todo, a la forma de elegir a quién encarna esa república. ¿Hay que explicar a estas alturas que al presidente federal alemán no lo eligen los ciudadanos sino un colegio político? ¿Y que al presidente francés sí lo elige el pueblo pero ello da lugar a un modelo bien distinto, con componentes autoritarios bien visibles?

Tales actitudes resultan de una gravedad extrema. Pero no merecen más dulce calificativo las voces de aquellos nacionalistas catalanes que están poniendo en cuestión al propio Tribunal Constitucional porque temen que formule objeciones a algunos artículos del Estatuto que aprobó la población de aquel territorio (una minoría de la misma). Somos varios los que hemos advertido el peligro que anida en este pasatiempo consistente en enfrentar la legalidad constitucional, cuyo garante es el Tribunal, con el juicio popular. Pura dinamita, amable lector. Pues manipulando con esa dinamita estamos y encima sin tomar las precauciones propias de los especialistas de la policía. Y, asimismo, dinamitando estamos la lealtad, la integración y la summa summarum cuando algunas fuerzas políticas se atreven a pedir al Gobierno que maniobre para evitar un juicio adverso del Tribunal Constitucional. Se han publicado hace poco en Alemania las memorias de Roman Herzog, presidente de aquella república entre los años 1994 y 1999 (Jahre der Politik, Siedler, 2007). Pues bien, este hombre, catedrático de derecho público, fue también magistrado y presidente del Tribunal Constitucional. Entre sus reflexiones, de subido interés, destaca la de que en los cincuenta años de su existencia, el Tribunal ha adquirido tal «autoridad» que un político o un órgano público que se opusiera a una de sus decisiones, sería sin más barrido de la escena. La clave del Estado de Derecho se halla pues en esa «autoridad» que, por su trabajo, el tribunal ha conseguido y en la confianza que por ello le muestra el soberano, es decir, el pueblo mismo.

¿Qué hacer?, como rezaba el título de un libro con el que muchos entretuvimos nuestra atolondrada juventud. Pues se impone que el Gobierno de España -y con él, la oposición- enarbolen el estandarte de la razón constitucional con valentía y sin complejos ante quienes intentan, no ya fragmentar el Estado, sino triturarlo. ¿Qué tal, señores socialistas y señores peperos, si de momento nos ponemos a defender la dignidad de nuestro Estado constitucional y nos olvidamos de la temporada de saldos y rebajas abierta con las ofertas de dodotis para el nene y la nena, la motorola para el adolescente enrollado y el viagra para el anciano abatido?

Francisco Sosa Wagner es catedrático de Derecho Administrativo. Su último libro es: El Estado fragmentado.

El Govern formará a 3.000 maestros en las técnicas para aplicar la inmersión lingüística
REDACCIÓN, EL MUNDO 3 Octubre 2007

FEl conseller d'Educació, Ernest Maragall, se ha propuesto mejorar el sistema de inmersión lingüística en las escuelas catalanas.Con este fin presentó el pasado mes de julio un plan consistente en formar a maestros, para que, a su vez, éstos puedan enseñar a sus colegas las técnicas más avanzadas en esta materia.

El objetivo de este plan, que se desarrollará entre este año y 2013, es el de lograr que todos los docentes de primaria de los colegios públicos de Cataluña apliquen con corrección el sistema de inmersión lingüística, consistente en sumergir a los alumnos en la lengua catalana con independencia del idioma que hablen en sus casas.

El proyecto de Maragall arrancó ayer con la puesta en marcha del primer curso para docentes. La Generalitat ha escogido para la ocasión a 17 maestros de acreditada experiencia profesional.Todos ellos tienen una amplia formación universitaria y más de 25 años de ejercicio del magisterio a sus espaldas.

Desde ayer ampliarán su formación gracias a las enseñanzas de 11 expertos en el campo de la inmersión lingüística, una técnica educativa que se aplica con éxito en el Quebec, una zona de Canadá donde se educa a los niños en francés, aunque el inglés es la lengua oficial del país.
«Error de rumbo»

La idea del conseller es que los primeros licenciados en esta escuela de inmersión lingüística se dediquen en el futuro a transmitir los conocimientos que adquieran a otros maestros de una serie de escuelas seleccionadas a tal efecto por la Generalitat. El Govern prevé que con este sistema unos 3.000 docentes de 500 escuelas estén al corriente de la metodología que deben aplicar en el año 2010.

El sistema de inmersión lingüística se aplica en Cataluña desde los años 80, cuando Jordi Pujol lo importó del Canadá. Sin embargo, Ernest Maragall y su equipo consideran que en los primeros años de la década de los noventa hubo «un error de rumbo», que propició una cierta relajación en la aplicación de este método educativo, según explicó ayer el subdirector general de Lengua y Cohesión Social, Josep Vallcorba, informa Efe.

Además, la situación sociolingüística en Cataluña ha cambiado desde aquella época, ya que ahora son muchos los alumnos inmigrantes procedentes de muy diversos países que asisten a las escuelas públicas catalanas. «En aquel tiempo podían convivir en las aulas dos lenguas, ahora hay más de 20 idiomas y culturas», indicó Vallcorba durante la inauguración de este primer curso de formación de profesores, informa Europa Press.

El proyecto de formación del profesorado, que costará 2,3 millones de euros, se completará con la elaboración de un listado por parte del cuerpo de inspección educativa en el que se incluirá a los centros de enseñanza con más diversidad de lenguas y que servirá para seleccionar a las escuelas que necesitan impulsar la enseñanza del catalán.

«La formación que reciban ahora estos docentes debe llegar a todo el país y a todas las escuelas para poner en marcha el nuevo sistema de inmersión lingüística», aseguró el conseller Maragall durante la inauguración del primer curso de formadores en inmersión lingüística.

Con este método educativo, el catalán se convierte en la «lengua vehicular» de la educación. Lo que significa que los maestros se dirigen a los alumnos siempre en este idioma, sin perjuicio de las horas lectivas que puedan impartirse de otros idiomas como el castellano o el inglés. En otras autonomías, como Euskadi, se descartó en su día este método y se optó por crear una red de escuelas en vasco y otra paralela en español.

Catalán para que los inmigrantes tengan «igualdad de oportunidades»
REDACCIÓN, EL MUNDO 3 Octubre 2007

BARCELONA.- La Plataforma por la Lengua reclamó ayer a la Generalitat que la futura Ley de acogida de inmigrantes, cuya aprobación se prevé para final de año, garantice el derecho y el deber de saber catalán en aras de la igualdad de oportunidades.

La Plataforma argumentó en un comunicado que el conocimiento de la lengua es un instrumento ideal para evitar la discriminación y contribuye a la inclusión social. Por ello, valoró de forma positiva que el catalán sea la lengua vehicular de la formación e información que ofrecerán los servicios de primera acogida, pero consideró que «la eficacia de la ley puede verse reducida» y es necesario «velar por el cumplimiento del derecho y el deber lingüístico de todas las personas».

El programa de formación, que podría durar un año y se hará en colaboración con administraciones locales y entidades sociales, tendrá como ejes fundamentales la lengua, el trabajo y la sociedad.Así, deberán acreditarse, con asistencia o una prueba, el nivel de catalán, informa Europa Press.

De hecho, existe un «bajo conocimiento del idioma» catalán entre las comunidades extranjeras afincadas en Cataluña. Según el Idescat, el 64,6% de los chinos no entienden el catalán, así como tampoco el 38,6% de los marroquíes, el 30,7% de los rumanos y el 21,4% de los ecuatorianos.

Además de fomentar la formación, la ley incentivará la contratación en origen. Con la nueva ley, la Conselleria de Acció Social i Ciutadanía desarrolla el artículo 138.1 del Estatut, que señala que se debe regular por ley la competencia exclusiva de acogida.Además, la Generalitat tiene prevista la creación de la Agencia de Migraciones en Cataluña y cerrar próximamente el Pacto Nacional sobre Inmigración.

Este proyecto no cuenta con el beneplácito de CiU, cuyo portavoz en el Parlament, Felip Puig, criticó ayer al Govern por preparar la ley de acogida de inmigrantes sin acordar antes el Pacto Nacional de Inmigración, que debe consensuar con la sociedad civil y los partidos de la oposición. Según Puig, se está comenzando «la casa por el tejado».

Para Puig, «no es ni correcto desde el punto de vista formal, ni lógico desde el punto de vista estructural», que el Govern «inicie sus estrategias sobre inmigración a través de la ley de acogida» sin un consenso sobre un «espacio catalán de acogida».

Puig opinó que la ley -que se deriva del nuevo Estatut- es un «intento de protagonismo del Govern y de ERC mal planteado», apostando por medidas «unilaterales» en lugar de avanzar hacia un gran pacto con todos los sectores implicados.

La cultura se moviliza al fin contra la dictadura lingüística
EDITORIAL, EL MUNDO 3 Octubre 2007

El despido de Cristina Peri Rossi como colaboradora de Catalunya Ràdio por hablar en castellano ha propiciado un movimiento de solidaridad hacia la escritora y de condena al régimen de exclusión lingüística que atenaza Cataluña. Varios centenares de intelectuales han firmado ya el Manifiesto contra la persecución lingüística, un documento que, al trasluz de las últimas decisiones del Govern tripartito en materia de política cultural, educativa y sobre medios de comunicación, trasciende la mera expresión de solidaridad para entrar de lleno en el ámbito de lo político.

Entre los abajofirmantes aparecen intelectuales que ya se habían significado contra la cosmovisión nacionalista, como Savater, Boadella o Espada. Pero también figuran personalidades menos habituales en este tipo de pronunciamientos, tanto catalanes de nacimiento o adopción como de fuera de Cataluña, lo que sugiere hasta qué punto el hartazgo frente al nacionalismo y sus derivas merece la solidaridad de los intelectuales: los poetas José Manuel Caballero Bonald y Mario Benedetti, las escritoras Ana María Moix y Esther Tusquets, o los editores Jorge Herralde, Beatriz de Moura y Mario Muchnik.

El manifiesto en sí supone un acto de valentía de quienes viven y trabajan en una sociedad en la que el apartheid lingüístico determina la mayoría de las veces no sólo la política de subvenciones, sino también la de exclusiones y la de penas o multas, tal como se ha visto en el caso de Peri Rossi, o con la normativa que sanciona a los comercios si rotulan en castellano. No en balde, Ciutadans pedirá al Defensor del Pueblo que recurra ante el Constitucional el precepto de la nueva ley de TV3 que convierte el catalán en la única lengua institucional de los medios públicos, y que sirvió para barnizar de legalidad la laminación de la escritora uruguaya afincada en Barcelona. Está por ver si el caso Peri Rossi sirve para prender el hastío que en la sociedad produce la política lingüística del tripartito, si bien para recordar iniciativas similares hay que remontarse al Foro Babel (1996), y al Manifiesto de los 2.300 (1981).

En respuesta a este documento, en el que cientos de intelectuales reivindicaban el castellano como parte del patrimonio cultural de Cataluña, Terra Lliure tiroteó al periodista Federico Jiménez Losantos. En cualquier caso, no cabe duda de que el Manifiesto contra la persecución lingüística puede vehicular la oposición ciudadana al rodillo de la imposición de que hace gala la Generalitat. Es paradigmático que mientras cientos de ciudadanos catalanes luchan, negro sobre blanco, por quitarse la mordaza, el Govern persista en su política de la exclusión, con la excusa de corregir el, a su juicio, «error de rumbo» y el excesivo «relajo» con que se acometió la inmersión lingüística en la escuela en los años 80. Con la intención de recuperar el tiempo perdido, quizá, el conseller de Educación, Ernest Maragall, presentó ayer la primera promoción de comisarios lingüísticos, un grupo de especialistas en inculcar directrices a los profesores para abortar cualquier resquicio de bilingüismo en las aulas... y en los patios de recreo.

Cientos de intelectuales denuncian la 'persecución lingüística' en Cataluña
Suscriben un manifiesto en contra del despido de la escritora Cristina Peri Rossi como tertuliana de Catalunya Ràdio por «hablar en castellano»
alex.salmon@elmundo.es El Mundo 3 Octubre 2007

BARCELONA.- Se acercan al medio millar y van en aumento. Personalidades de la escena pública nacional e internacional han suscrito un manifiesto en solidaridad con la escritora Cristina Peri Rossi tras ser despedida como tertuliana de Catalunya Ràdio.

Al poco de conocer la decisión de la emisora, la autora uruguaya se sintió «víctima de una persecución lingüística promovida por intereses estrictamente electoralistas» y tildaba la decisión de la cadena pública de «mezquindad y torpeza». Su denuncia no ha caído en saco roto y son muchos los que están a su lado. Sobre todo, intelectuales, políticos, periodistas, actores y amigos.

Los más concienciados firman el manifiesto hecho público en el propio blog de Peri Rossi (perirossicristina.blogspot.com), donde invitan a adherirse a todos los que piensen como ellos.

Entre los firmantes, buena parte de ellos, se encuentran centenares de figuras vinculadas al mundo de las artes, las letras y la universidad como las de Fernando Savater, José Manuel Caballero Bonald, Mario Benedetti, Ana María Moix, Esther Tusquets, Julia Navarro, Arcadi Espada, Horacio Vázquez-Rial, Albert Boadella, Mario Muchnik, Félix de Azúa, Félix Ovejero Lucas, Francesc de Carreras, Nuria Amat, José Domingo, Cristina Huete, Beatriz de Moura y el ex secretario general de Presidencia en los gobiernos de Jordi Pujol Carles Duarte.

El manifiesto colgado en internet es la última y más firme muestra de apoyo a Peri Rossi desde que su despido de Catalunya Ràdio, «por hablar en castellano» provocara en diversos medios de comunicación de tirada nacional una corriente de opinión crítica sobre la nueva carta de principios de la cadena.

La escritora se enteró de su destitución a mediados del pasado mes de septiembre cuando, sin previo aviso, el director del programa en el que trabajaba, Gaspar Hernández, le comunicó que le habían requerido que todos los tertulianos de su espacio tenían que «hablar catalán». Hernández indicó a la cadena que necesitaba a Peri Rossi «por motivos profesionales», pero no tuvo suerte. A la escritora siempre le ha resultado «paradójico» que se persiga, precisamente, a quien ha defendido siempre la convivencia pacífica del castellano y el catalán.

En un artículo publicado en EL MUNDO el pasado 27 de septiembre, Cristina Peri Rossi exponía de su puño y letra que «los fascismos tienen algo en común: siempre son excluyentes. Excluyen por motivos ideológicos, de raza, de sexo... o de lengua. Y es paradójico que me ocurra a mí, Premio Ciutat de Barcelona de Poesía en 1992 por el libro que se titula precisamente Babel bárbara y donde se exalta la diversidad de lenguas, la Babel mítica. ¿Paradójico o síntoma de los tiempos que corren? Quizás no sea casual. Quien defiende Babel es discriminada».

En ese mismo artículo manifestaba que «habría que recordar que un reglamento no puede ir contra la ley, y que por el momento, y espero que también en el futuro, Cataluña es y será una nación bilingüe, por lo cual no se puede perseguir o expulsar a nadie de su trabajo por motivos lingüísticos».

La ya ex tertuliana de Catalunya Ràdio defendía en su escrito que en el espacio en el que intervenía «todos hablaban en catalán, salvo yo, que lo hacía en castellano; nunca fue obstáculo para que nos comprendiéramos y parecía un modelo ideal de convivencia lingüística, sin rigideces, sin exclusiones. Entiendo, leo y traduzco del catalán desde hace muchos años, pero me expreso mejor en castellano (me ocurre igual con el francés o el italiano) y vivo en una nación que tiene la suerte de ser bilingüe. Así lo es en la calle, en el metro y en la comunidad vecinal», añadía.

La cadena esgrimió como causa del despido de Peri Rossi la Carta de Principios del 17 de julio de 2006, fruto del acuerdo político entre CiU y el tripartito, que recomienda la prioridad de invitados que hablen en catalán. «El programa cumplía el requisito, dado que sólo yo hablaba en castellano, pero una exigencia oral reclamaba hablar sólo en catalán», recordaba la escritora en su artículo publicado en este diario.

El diputado de Ciutadans-Partit per la Ciutadania José Domingo avanzó ayer que su partido pedirá al Defensor del Pueblo que presente un recurso ante el Tribunal Constitucional (TC) contra el precepto de la nueva ley de TV3 que dice que el catalán es la lengua institucional de los medios públicos catalanes.

En rueda de prensa, Domingo explicó que su partido se desplazará a Madrid la próxima semana para entregar al Defensor del Pueblo una solicitud en la que le piden que «interponga recurso» contra dicho precepto.
Anticonstitucional

Ciutadans entiende que, al igual que el Defensor del Pueblo recurrió el artículo del Estatut que fija la obligación de conocer el catalán, debe actuar de la misma forma en el caso de este artículo de la Ley de la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV), que se aprobará hoy.

Domingo afirmó que al referirse al catalán como única lengua institucional de TV3 se «vulneran» los derechos lingüísticos de los catalanes, algo que va en contra de la Constitución. Por otra parte, Domingo insistió en que Ciutadans también reclama la derogación de la carta de principios de los medios públicos de la Corporació por «condicionar la presencia de invitados en TV3 a que sepan catalán».

El partido que lidera Albert Rivera fue el único que en el reciente debate de política general se mostró especialmente crítico con la normativa que regula los medios de comunicación en Cataluña y con el modelo excluyente que, en opinión de este partido, están obligados a seguir los medios públicos catalanes.

Durante su intervención en el Parlament de Cataluña, Rivera también aprovechó para denunciar ante el president Montilla el despido de la escritora Cristina Peri Rossi, pero éste no quiso entrar en el asunto.

Lista completa de los firmantes en: www. perirossicristina.blogspot.com
Sobre Peri Rossi

En este diario defendemos la libertad de utilización de lenguas.Y más en Cataluña. Aquí poco importa en qué idioma se habla o en qué lengua se escriba. Nuestra militancia en esa decisión tiene tanto sentido común que nadie dice nada en contra. Cristina Peri Rossi es articulista de la casa. Es normal que la información sobre su veto en Catalunya Ràdio por hablar en castellano haya sido noticia de este diario. ¿Su repercusión?: En el resto de España, total. En los otros periódicos locales, nula. No me extraña.El imaginario en que vivimos sigue hipnotizando a una gran parte de la sociedad mediática, no a la de la calle que poco a poco se entera de lo que le han hecho a la escritora. Tampoco me extrañan algunas reacciones. Sobre todo, la que argumenta que después de 35 años viviendo la autora en este lugar del mundo podría haber aprendido ya la lengua del país. Error. La poeta luchó por el catalán cuando tocaba. Pero, además, es que el país no tiene una lengua, sino dos. Y los ciudadanos son libres de elegir.La Corporació puso por escrito una norma de facto. Y eso es lo peligroso. Reglar la censura por como hablas.


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