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Recortes de Prensa    Viernes 5 Octubre   2007

¡Pobre y desolada izquierda!
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 5 Octubre 2007

Es posible que Cristina Peri Rossi sea readmitida en Cataluña Radio. ¿Habrá solución, sin embargo, para los millones de niños catalanes a los que nunca se les educará en castellano? Así que la poeta podrá encontrar arreglo para su problema gracias al interés que está poniendo en el asunto el presidente de la Generalidad, pero ¿en qué quedarán los derechos al idioma materno? El manifiesto de intelectuales de izquierda no podrá impedir que Maragall jr. lleve a cabo una nueva inmersión lingüística, ni que los estudiantes se libren de un examen de catalán si quieren acceder a la Universidad. Por supuesto, las oficinas recaudatorias de la Hacienda de Cataluña -¡esta nueva y gran nación!- seguirán beneficiándose de las multas que deberán seguir pagando aquellos empresarios que utilicen el castellano en la publicidad de sus productos. Muerte al idioma común.

A los intelectuales de la izquierda catalana y castellanohablante tan sólo les queda Madrid. ¿Como París al Humphrey Bogart de «Casablanca»? Pero si para un americano la capital francesa podía representar la seducción que tiene la pasión de la libertad, ¿cómo un intelectual de izquierdas podría encontrar la retirada moral en una ciudad que ha servido siempre de asiento a todo tipo de intransigencias, expresión de las concepciones menéndez-pidalistas de España y donde hoy tiene su sede política esa señora neoliberal y antigua que es Esperanza Aguirre?

¡Pobre y desolada izquierda! Huérfana de la conciencia de clase que tan sólo puede dar el proletariado realmente existente; perseguida por «libros negros» sobre el comunismo escritos por ex militantes; abrumada por la hedionda herencia de Craxi y Mitterrand; entregada a Castro como a un falo hombruno; defensora de la eutanasia, el hogar unisexual y la purificación étnica que nos depararán al final las hordas yihadistas... ¿dónde podrá instalarse esta pobre y desolada izquierda sin Nebrija, San Juan de la Cruz y Ortega y Gasset si no es en Madrid?

Problemas principales y problemas accesorios
MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA (de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas) ABC 5 Octubre 2007

EN las democracias contemporáneas hay unos problemas principales, relativos a la esencia del sistema, y unos problemas accesorios, que dependen de la respuesta que se dé a aquéllos. En España tenemos también esas dos clases de problemas.
No estamos habituados a unos debates políticos en los que se distingan claramente las cuestiones esenciales de las secundarias. La mezcla de lo que es principal y de lo que es accesorio se convierte en un obstáculo para mejorar el régimen democrático. La desilusión de los ciudadanos se extiende peligrosamente.

Un problema principal en la presente democracia española lo constituye la forma de elegir a quienes han de representarnos y de gobernarnos. La ley electoral es mala, si por tal se entiende la que desfigura la voluntad popular. Tenemos que reformar las normas que se vienen aplicando desde los días de la Transición. Se afirmó oficialmente entonces que el sistema proporcional configurado por el Real Decreto-Ley de 18 de marzo de 1977 era una solución provisional, sólo aplicable a los comicios del 15-J, pero la ley de 1985 convirtió aquello provisional en permanente, con vocación de definitivo.
Ninguno de los partidos con posibilidades de llevar a cabo la reforma electoral se ha atrevido a acometer esa tarea. Y he aquí precisamente el asunto principal del que dimanan, con relación de causa efecto, otros problemas agobiantes, entre ellos la organización territorial de España.

Con una ley electoral que colocase a cada grupo en el lugar que democráticamente le corresponde, los disparates de los partidos separatistas, y de sus aliados, no nos preocuparían. El vigente sistema electoral potencia desmesuradamente a unas minorías. Cuando ninguno de los partidos de dimensiones nacionales consigue la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados se ve obligado a buscar el apoyo de quienes sólo representan a un porcentaje pequeño de españoles, tal vez el 10 por ciento. El mapa político se desfigura con unas zonas que poseen, o pueden poseer, más poder real que el resto del país.
Problemas inquietantes, como son el uso de las lenguas o la orientación de la enseñanza, dependen de los resultados de la mala ley electoral. Quedamos asombrados ante el espectáculo de un partido que se esfuerza en oponerse a quienes están ventajosamente enfrente (imponiendo la utilización de una lengua, arriando en los edificios públicos la bandera española, tergiversando la historia, dificultando la aceptación de una letra para cantar el himno nacional...); es una batalla que desaparecería con otra ley electoral. Las cuestiones que van a incluirse en los programas para los comicios de marzo -según se rumorea- serían cuestiones accesorias. La principal, en primera línea, debería ser la reforma electoral.

Y no hay que inventar mucho en este campo político. Basta con saber lo que sucede en otras democracias y valorar los efectos producidos por las diferentes legislaciones electorales.

Está suficientemente probado, por ejemplo, el buen fruto de la doble vuelta en elecciones francesas. Con esta receta se ha eliminado a los extremistas de la derecha y de la izquierda. Pero no es ese el problema principal de la democracia española.
Las listas abiertas en un sistema de representación proporcional suscitan la adhesión de algunos ciudadanos, confiados en el buen sentido de los electores para eliminar a candidatos poco recomendables. Sin embargo, la experiencia adquirida con la implantación de listas abiertas nos lleva a la conclusión de que son muy pocos los votantes que alteran las nóminas que les presentan los partidos y que, en cambio, se desata con frecuencia una lucha fratricida entre los aspirantes de una misma lista, registrándose casos de corrupción interna.

La Constitución Española establece que la elección de los diputados se verificará atendiendo a criterios de representación proporcional. Por tanto, queda por ahora fuera de consideración el sistema mayoritario, en distritos unipersonales, tan consolidado en Gran Bretaña.

Con este condicionante constitucional (y sin necesidad de modificar el texto de 1978) puede reflexionarse sobre la fórmula alemana de los dos votos, a mi entender la más conveniente en las presentes circunstancias españolas.

Con una de las dos papeletas el votante se pronuncia a favor de los candidatos presentados en su provincia, que seguiría siendo considerada la circunscripción electoral (art. 68.2 C.E.). Esta elección será personalizada, como sucede en Gran Bretaña, es decir que los votantes conocen, o pueden conocer, las virtudes y los defectos de los aspirantes, dada la proximidad territorial entre los que eligen y los que son elegidos. Se convierten los triunfadores singularmente en «mi diputado», un ser de carne y hueso.

Con la otra papeleta se otorga el apoyo a una lista elaborada por los partidos. En la representación personalizada la iniciativa corresponde a los aspirantes; para el segundo voto, en cambio, adquiere protagonismo el partido, que debe garantizar la visión nacional del panorama político. La mitad de los elegidos son diputados de un concreto distrito y la otra mitad son los diputados de un determinado partido.

Otro requisito a tener en cuenta es el porcentaje, a escala nacional, que debe exigirse a las listas para poder participar en el reparto de los escaños. En el parlamentarismo bicameral, formado por un Congreso y un Senado, la posible marginación en el reparto de los diputados de ciertos partidos de los nacionalismos periféricos quedaría compensada con su presencia en la Cámara Alta, así como en las Asambleas de las Comunidades Autónomas.

En suma, el problema principal, a mi juicio, es la reforma de la ley electoral. Si se acertara en la solución dada a este asunto básico, las demás cuestiones -importantes, pero accesorias- se resolverían con relativa facilidad. Algunos comentaristas políticos de la presente situación española sugieren que primero debe ser el cambio del texto constitucional. ¡Ojalá eso fuese posible con las fuerzas políticas que hoy ocupan el Parlamento!

Hay que esperar lo que proponen para las próximas elecciones los grandes partidos. Tal vez se hable mucho de lo accesorio, o sea de lo que depende de la ley electoral, pero sin abogar en serio por una sustitución de la que está en vigor. Y si así fuera, continuaríamos igual, con una creciente abstención de los ciudadanos.
MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA
de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Manifiesto en defensa de Rossi
Falsas denuncias
Agapito Maestre Libertad Digital 5 Octubre 2007

Cientos de intelectuales denuncian la persecución lingüística en Cataluña. Perplejo me deja este titular de la prensa del miércoles. He comprendido la tragedia al instante. Ya no hay nada qué hacer. Llegan tarde. Evidente. Denuncian sólo para salvarse ellos. Egoístas. Esta denuncia es el acta principal de su autoinculpación. Cientos de intelectuales, que no han dicho nunca nada sobre la tortura a que han sido sometidos millones de ciudadanos españoles en Cataluña sólo por expresarse en castellano, protestan ahora con voces engoladas y vacías sobre la "persecución" de una escritora en una radio pública en Barcelona, concretamente en Radio Nacional de España.

La protesta resulta patética. Ya todo está perdido y ellos protestan con voz aflautada. No son nada. Ya no pueden aspirar a ser reyes y menos todavía a ser amigo de reyes. Y, lo que es peor, siquiera les quedara un poco de coraje intelectual, no podrían admitir que España, la nación española, está herida de muerte. Muchos de esos firmantes han colaborado en la represión de los seres humanos que sólo pueden, o sólo quieren, expresarse en castellano, pero ahora, cuando ya no hay posibilidad de marcha atrás en su colaboración, emiten unos ruiditos de lamento. Pobres perritos falderos del totalitarismo nacionalista. Están acongojados y, por eso, se denuncian a sí mismos para no ser desahuciados de su comunidad. Se equivocan. No están sentenciados a muerte, sencillamente porque ya son cadáveres.

He ahí el hecho irreversible. Han matado, o peor, han colaborado de múltiples formas con el asesinato de una lengua que les daba la vida, pero no lo quieren reconocer abiertamente. Se ocultan bajo falsos manifiestos de denuncia, o mejor, de autodenuncia. El estalinismo de estos cientos de intelectuales siempre es así de cruel y bajo. De perverso. Siento vergüenza ajena de esta gente. No tanto por el retraso en la denuncia, sino porque lo denunciado lo han creado ellos mismos, o peor, lo han encubierto con un silencio cómplice, o con una perversa actividad intelectual. Todos esos intelectuales merecen mi desdén, sí, unos porque han colaborado directamente con los nacionalistas y socialistas; otros porque han recibido dinero de los represores por callar, por no decir nada, sobre lo que estaba pasando realmente; y el resto porque han mirado cobardemente para otro lado, mientras se producían la mayor persecución lingüística contra el castellano de toda la historia de España.

Porque la mayoría de los firmantes de ese manifiesto me han llamado en los últimos veinte años "exagerado", hoy yo tengo el placer de llamarles estultos, cobardes y colaboracionistas de los perseguidores de la cultura que a ellos les ha dado alguna identidad, la cultura en una lengua de comunicación, el castellano. Muchos de los editores y autores, de los actores y profesores, de los periodistas y cantantes, y otras gentes de este jaez, que dicen solidarizarse con una escritora, Cristina Peri Rossi, porque no la dejan hablar en castellano en RNE, no tienen ninguna credibilidad para los españoles. La razón de esta carencia es sencilla: "Sólo da la libertad quien es libre."

Contra la lengua española
Editorial ABC 5 Octubre 2007

EL artículo 3 de la Constitución establece que «el castellano es la lengua española oficial del Estado» y añade que «todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla». No hace falta profundizar en cuestiones jurídicas ni encargar dictámenes a expertos para constatar que la norma fundamental no se cumple en Cataluña en este ámbito tan significativo. De hecho, ni siquiera se hace caso a la interpretación ya consolidada por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre las leyes llamadas de «normalización» lingüística. En los últimos tiempos se suceden las agresiones desde instancias oficiales al bilingüismo natural de la sociedad catalana, siempre en perjuicio del castellano. Unas veces se pretende exigir pruebas de catalán para acceder a la Universidad, sin que el Ministerio de Educación y Ciencia reaccione como es su obligación. Otras veces se expulsa a una conocida escritora de origen uruguayo de un programa de la radio pública por no utilizar dicha lengua. Hace poco se han desvelado los planes de la Generalitat para obligar a los escolares a usar el catalán durante el recreo, lo que supone una intolerable intromisión de los poderes públicos en la vida privada de los ciudadanos. Ahora se trata de imponer la lengua cooficial en la comunidad autónoma como la única forma de relación entre los ciudadanos y la administraciones públicas, lo que implica no sólo un incumplimiento de la ley, sino también la indefensión de quienes no conozcan dicha lengua o prefieran expresarse en castellano.

Al final todos los caminos conducen a un punto de llegada inadmisible en un Estado democrático. Se trata de hacer la vida imposible a los castellanohablantes, convertidos en ciudadanos de segunda división en el ámbito oficial y, en la medida de lo posible, en el plano del comercio o de las relaciones más frecuentes en la vida cotidiana. Es llamativo que este rebrote de la obsesión por la política lingüística se produzca a impulsos de un Ejecutivo presidido por un político socialista cuya lengua básica es ciertamente el castellano. Sin embargo, José Montilla es prisionero de los socios radicales que le apoyan, cuyas exigencias no tendrán fin hasta lograr que se expulse del territorio de Cataluña a la lengua común de todos los españoles. La tarea no será fácil, puesto que se trata de una sociedad que practica el bilingüismo con toda naturalidad y que contempla muchas veces con perplejidad y disgusto las imposiciones de los políticos. Sin embargo, es evidente que una política radical y sectaria -como se pone de manifiesto en la Feria del Libro de Fráncfort- provoca consecuencias muy negativas para la convivencia social y exige una reacción rápida y eficaz del Gobierno en cumplimiento de la legalidad y del sentido común.

Manifiesto en defensa de Rossi
A buenas horas, valientes
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 5 Octubre 2007

Los manifiestos me dan por retambufa. El último que firmé fue contra la entrada de España en la OTAN, uniendo mi nombre al de otros jóvenes socialistas díscolos. Díscolos y consentidos por nuestros mayores del partido, que se mecían complacidos en la ambigüedad. Me equivocaba en cuanto a la OTAN, me equivocaba de partido y, seguramente me equivocaba siendo tan joven, que es, de los tres, el único error que no me es imputable.

Los abajofirmantes profesionales me provocan una severa reacción alérgica que tiene muy intrigado a mi dermatólogo. El manifiesto que no firmará Pepe García Domínguez tampoco tendrá, por tanto, mi firma. Salvo sin embargo de la condición alergénica a algún amigo querido cuyo nombre aparece en la cosa de Peri Rossi, y a unos cuantos conocidos que respeto y admiro. Son gentes que llevan años dando la cara, con el consiguiente riesgo de que se la partan. Pero constan ahí otros nombres... constan ahí otros nombres que no hay por donde cogerlos sin pringarse.

Me ha dado un sofoco (nada que no puedan corregir diez respiraciones profundas y pausadas con los ojos cerrados) cuando he visto que el editorial de El Mundo destacaba su valentía. ¿Valentía? ¿Desde hace cuántos minutos? ¿En que instante se ha vuelto valiente ese editor, aquella escritora, aquellos héroes del silencio?

¿Dónde coño estabais cuando dispararon a Jiménez Losantos y decenas de miles de docentes tuvieron que abandonar Cataluña en el éxodo mudo de los ochenta? ¿Cuándo habéis levantado la vocecita, bienpagaos, mientras el poder erradicaba el castellano de la escuela? ¿Invocaseis acaso el unesco derecho a ser educado en la lengua materna? En cuanto al más infecto documental de TV3, al oír la frase "Esa gente sólo entiende la violencia", con la voz en off asumiendo el lenguaje terrorista, ¿dónde firmasteis, dónde denunciasteis, dónde gritasteis?

No os recuerdo la más discreta queja cuando la izquierda en la que vive vuestra mente y vuestro bolsillo se abrazó al separatismo para gobernar Cataluña. Por mucho que me esfuerce, no viene a mi memoria ninguna protesta vuestra cuando Maragall nombró conseller de Gobernación a quien había colocado sendas bombas en una oficina del INEM de L’Hospitalet y en Hidroeléctricas del Segre, en Olesa de Montserrat.

Despertáis de repente porque una amiga se ha quedado sin tertulia ¡por hablar en castellano! Dios mío, no puede ser, qué barbaridad, esto es persecución lingüística. Pues sí, chatos, la misma que se viene dando desde antes de que os salieran canas. La perseguida más afortunada de Cataluña alega que vive "en una nación bilingüe". Es curioso tratándose de una conciudadana de este columnista, que vive en una nación pentalingüe, con su castellano, su catalán, su gallego, su euskara y su aranés.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Imposición lingüística
Hitler y el CAC
Antonio Sánchez-Gijón Libertad Digital 5 Octubre 2007

El sistema de ideas de todos los nacionalismos se asemeja a un sistema fluvial: posee tramos en que las aguas se despeñan con violencia arrolladora y tramos donde las aguas fluyen mansamente; aunque a veces den un susto. Los tramos violentos y los tramos calmos se alimentan de la misma agua, y ésta produce el mismo efecto: erosionar el suelo, darle forma, labrar valles que separan.

Donde decimos agua pongamos la lengua. Y donde decimos cursos violentos y cursos calmos de un mismo sistema fluvial pongamos el nazismo, por un lado, y el nacionalismo catalán por otro, debido a la utilización que hacían aquéllos y hacen éstos de la lengua como elemento de segregación y de identidad separadora.

¿Qué cómo me atrevo a poner en un mismo plano el nacionalismo de los nazis con el catalán; es decir, un nacionalismo genocida frente a un nacionalismo de bon seny? Bueno, yo no digo que haya tendencias genocidas en los nacionalistas catalanes; es evidente que no..., excepto algún que otro pistolero, desautorizado con la boca chica por los mandamases del nacionalismo. Lo que digo es sólo que el nacionalismo catalán muestra una tendencia a la aplicación de métodos de asimilación lingüística parecidos a los puestos en vigor por Hitler.

Él mismo nos lo cuenta en sus Conversaciones sobre la paz y la guerra. Hitler prometió hacer en Alsacia y Lorena, que habían sido incorporadas en 1940 al III Reich, lo que los franceses hicieron en esas provincias entre la primera y la segunda guerra mundiales: "Extirparemos despiadadamente el bilingüismo de esos territorios, y los medios radicales a que recurriremos probarán su eficacia incluso sobre la población rebelde a la germanización". Entre esos medios radicales estaba "expulsar de ellas a todos los que no acepten espontáneamente ser alemanes"

Los nacionalistas catalanes parlotean un discurso paralelo, eso sí, más civilizado: extirparemos de Cataluña el bilingüismo con los mismos métodos que aplicó el franquismo para imponer el castellano.

Hitler se mostraba prudente sobre las expectativas temporales de su política."Ya a la segunda generación, o lo más a la tercera, esas regiones estarán completamente pacificadas". Entiéndasele, serán exclusivamente germano-parlantes. No parece que los nacionalistas catalanes vayan a ser tan pacientes en sus ansias por extirpar el castellano del uso habitual de los catalanes. Están metiéndole gas a sus planes liquidacionistas. Véanse los programas de las TV catalanas, lo que le pasa a los rótulos comerciales en castellano, el recreo de los niños, etc. No estoy seguro, sin embargo, de que estén dispuestos a expulsar a todos los que no se sientan "espontáneamente" catalanes y sólo catalanes. Al fin y al cabo, "la pela es la pela".

Como aquellos ultranacionalistas de los cuarenta, los nacionalistas catalanes también saben cómo servir los fines de su "comunidad". El dictador alemán sostenía que la libertad de prensa es "una superstición". Y añadió: "Al principio no resultó demasiado fácil explicarles todo esto a los periodistas, así como hacerles comprender que, perteneciendo a un todo solidario, tenían personalmente ciertos deberes para con la comunidad". Ya que los periodistas no comprendían tan luminosa verdad, "la prensa llegaba a perjudicarse a sí misma". Supongo que esto último lo decía con sarcasmo: qué conveniente y productivo sería para los periodistas seguir las directrices de Goebbels. A fin de cuentas, reflexionaba el führer, "la prensa desempeña un importante papel en la educación del pueblo", y en la educación de los buenos alemanes Hitler no ahorraba dinero.

La labor goebbelsiana en Cataluña está encomendada, en materia televisiva, al Consejo de lo Audiovisual (CAC). Su fin es prevenir la entrada de productos audiovisuales "suministrados desde fuera de la misma comunidad, por medio de operadores salidos de otras tradiciones" (culturales). Esta noble lucha por la propia cultura se reduce a la lengua, la lengua y la lengua; la catalana y, generosos ellos, la microminoritaria aranesa. La cultura catalana expresada en castellano no tiene cabida. Con desenfado, el estatuto del CAC reconoce los derechos otorgados a todos por la Constitución española. Excepto el de servirse de la lengua castellana para producir cultura en Cataluña. No se la menciona ni una sola vez en la ley del CAC. El fin de la ley y el CAC es confesadamente el "refuerzo de la identidad nacional". Con sarcasmo hitleriano, todo esto se hace "como un proceso integrador, en evolución constante y abierto a la diversidad".

Cervantes, vetado
Lorenzo Contreras Estrella Digital 5 Octubre 2007

El despido de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi como tertuliana de Catalunya Radio “por hablar en castellano” ilustra bastante sobre el grado de ruptura al que se ha llegado en la convivencia lingüística que ampara la Constitución. La Constitución de todos, no la que los nacionalistas se están dando a espaldas de la norma suprema.

La escritora uruguaya huyó en su día de su país para escapar de la dictadura que en otro tiempo imperaba. Dio con el remanso democrático catalán, sin pensar que el remanso tenia ya su tiempo pasado. Ahora es una víctima más del sectarismo nacionalista.

Cristina Peri Rossi no se expresaba en catalán aunque lo conozca y entienda. Prefería por pudor utilizar el español “clásico”. Frente a la lengua del gran Verdaguer se veía la necesidad de recurrir al modesto idioma de Cervantes.

Graves circunstancias para sus intereses. Uno imagina la amargura de la escritora exiliada de su país, que ahora conoce personalmente otro tipo de exilio: el lingüístico. Cervantes no sirve para la radio catalana. Está vetado. La pluralidad convivencial va desapareciendo progresivamente. La Babel civilizada no tiene encaje en la excluyente Catalunya del tripartito. Pero no nos engañemos. Esta situación, bajo otro Gobierno, seguirá igual. Los pasos fatales carecen de retroceso.

El señor Montilla, presidente de la Generalitat, no quiso saber en principio nada del asunto que afecta a la escritora marginada. El de Iznájar (Córdoba) tiene, como todos los buenos charnegos, la tendencia devota del emigrado sumiso. De este modo no tendrá necesidad de aplicarse a las claras el síndrome de Estocolmo. Ahora “reina” en el Palau de Sant Jaume y bendice el supuesto, a sus benefactores políticos. El caso de la señora Peri Rossi no cae dentro del campo de sus inquietudes competenciales. Él sí aprendió y practica el catalán, aunque mal, por supuesto, pero se le ha perdonado la deficiencia en su ejemplar manera de sacrificar el propio pudor en aras del poder tomado a préstamo recuérdese que llegó a la presidencia de Cataluña porque ZP hizo en su favor el vacío político a Maragall.

Zapatero podría aprender de las consecuencias de la permisividad de esta y otras administraciones. Pero le da igual. Le da incluso igual el concepto de nación, que para él es discutido y discutible. Así da gusto. Lo que ha manifestado sobre el concepto de nación debería pasarle factura política en las próximas elecciones generales. Siempre, claro está, que los españoles, al margen de ideologías, no hayamos perdido la vergüenza política y el decoro patriótico. Este añejo concepto ya no está de moda ni siquiera para el presidente del Gobierno, que según dicen es de León, aunque no haya nacido allí.

El veto a Cervantes en la Radio-Televisión catalana es la última sorpresa que el destino político nos tenía reservada. Claro que el gran Don Miguel tiene en Barcelona una placa que recuerda el paso novelesco del ingenioso hidalgo. Pero está redactada en catalán.

Allí, en Catalunya, en la playa de Barcino, Don Quijote fue vencido por el Bachiller Sansón Carrasco, disfrazado de caballero rival. Y el hidalgo tuvo que regresar, cargado de amargura, a su aldea manchega, donde murió después de recuperar la lucidez. Descanse en paz.

Del 'hiyab' a la Joven Guardia Roja, la izquierda enseña su rostro más cobarde
Federico Quevedo El Confidencial5 Octubre 2007

De todas las tonterías que he escuchado esta semana entorno al permiso que la Generalitat de Cataluña le ha concedido a una niña musulmana para llevar el velo islámico o hiyab en clase, sin duda la mayor de todas es esa de que hay que ser respetuoso con la ideas religiosas de los demás, con la cultura de otros pueblos. No voy a reiterar el ejemplo de la ablación, pero resulta chocante que quienes defienden esa idea sean los mismos que hace profesión de fe feminista y anticlerical, los mismos que atacan a la Iglesia por oponerse a los matrimonios del mismo sexo pero que, según ese criterio propio de cobardes, parecen decir que hay que aceptar que en Irán cuelguen a los homosexuales a la vista de todo el mundo, o que los talibanes lapiden a las mujeres por el simple hecho de que una ráfaga de aire les levante el burka dejando ver un poco de su muñeca.

No, miren, esto es una cuestión que va más allá del simple hecho de permitir o no el uso de hiyab. Esto forma parte de la hipocresía de una izquierda que es capaz de renunciar a sus propios principios con tal de atacar los principios de los demás, sobre todos si ‘los demás’ son el PP o la Iglesia católica. No se puede haber defendido, como ha defendido la izquierda, supuestamente, la igualdad de la mujer con el hombre, y después aceptar un signo externo cuya significación es la que es, es decir, poner de manifiesto que la mujer es inferior al hombre y que, además, su papel en la vida es servir al sexo masculino y atender sus deseos y necesidades. ¡Hasta aquí podríamos llegar! Porque esto, perdónenme, no es una cuestión de libertad religiosa, sino de si creemos o no en unos determinados valores que empiezan por considerar a todos iguales y no aceptar ninguna discriminación por cuestión de sexo, raza o religión.

A mi me parece bien que los musulmanes puedan practicar su religión y que no tengan cortapisas para ello. El otro día en la radio una profesora de un colegio del Opus decía que ellos habían habilitado un aula especial para que varios alumnos musulmanes pudieran practicar sus rezos... ¡Un colegio del Opus, que barbaridad! Eso es respetar las creencias religiosas de terceros. Lo mismo que me parece bien que no se les ponga en la comida carne de cerdo, pero de igual manera en Cuaresma no se debería servir carne a aquellos alumnos católicos que quieran cumplir con ese precepto, pero sin embargo esto no ocurre así en la mayoría de los colegios públicos en los que sí que se atiende a la prohibición islámica.

Todo eso está bien, pero el hiyab es un signo de sumisión de la mujer, y una sociedad libre en la que se supone que la mujer es igual al hombre no puede permitirlo, no debe permitirlo, porque de lo contrario lo que estaremos haciendo es caer en la estrategia del apaciguamiento, de la cesión, y eso acabará inevitablemente con la muerte de nuestros propios valores. Y me temo que eso es, precisamente, lo que busca esta izquierda sectaria. Una izquierda que si bien por una parte hace lo posible por ir destruyendo esos valores de libertad, respeto e igualdad que heredamos del humanismo cristiano y del liberalismo, y para ello no duda en hacer concesiones a los perores enemigos de esos valores, por otra no duda en utilizar las peores artes para poner en la picota a quienes no se pliegan a sus deseos.

Eso es lo que le ha pasado a Cristina Peri Rossi. Ya saben, la escritora despedida de Catalunya Radio por no hablar catalán, algo que los intelectuales que la apoyan y ella misma han calificado de persecución, fascismo, etcétera. No le falta razón, y por eso yo he intentado firmar, sin éxito, el manifiesto de apoyo de su página web, pero dicho esto debo coincidir con el único periodista que ha puesto el dedo en la llaga de la verdad, David Gistau, ayer, en El Mundo. Porque persecución lingüística, exclusión, fascismo en definitiva, lleva habiendo en Cataluña desde que el primer tripartito se hizo con el poder, incluso antes, y hasta ahora no habíamos escuchado a Peri Rossi y sus amigos denunciarlo, que yo sepa, sino que más bien parece que hubo connivencia con esa exclusión, esa persecución, ese fascismo, mientras la señora Peri Rossi cobraba del presupuesto público. ¿Es o no es verdad?

¿Se sorprenden de todo esto? Yo no. Por desgracia hemos caído en manos de una izquierda considerablemente cobarde, que cuando no tiene argumentos para defender sus posiciones utiliza vídeos infumables para reflejar una realidad falsa sobre sus contrarios. A mi me gustaría ver a los muchachos de la Joven Guardia Roja del PSOE hoy, en el País Vasco, llevando banderas de España a los ayuntamientos gobernados por nacionalistas radicales que se niegan a hacerla ondear en los balcones consistoriales incumpliendo así la legislación vigente. Pero para eso no tienen lo que hay que tener, de entrada una firme convicción democrática y fe en el Estado de Derecho. Nacho Uriarte, que poco o nada tiene que ver con la imagen que la Joven Guardia Roja quiere trasladar de las juventudes del PP, les ofreció ayer acompañarle, como toda respuesta al vídeo infame. No hubo contestación.

Esta es la izquierda que tenemos. Con los violentos, con los enemigos de la libertad, con los que desprecian los derechos humanos, con ésos apaciguamiento y comprensión. Con quienes defienden la libertad, el respeto a la ley, la solidaridad y la convivencia, a ésos palo y tentetieso. ¿Y esto es lo que van a enseñar en Educación para la Ciudadanía? No, si cuando decimos que es una asignatura de adoctrinamiento nos estamos quedando cortos: es puro estalinismo.

Unidad, Progreso y Democracia: ¿por qué ahora?
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 5 Octubre 2007

Por encima de cualquiera otra, esa es la pregunta fundamental que suscita la creación del nuevo partido que promocionan, entre otros, Fernando Savater y Rosa Díez: la de cuál es la razón que explica que una fuerza de la naturaleza de la que acaba de nacer surja precisamente cuando los socialistas gobiernan en España.

Responder a tal cuestión resulta indispensable, pues, de hecho, el nacimiento de UPD, más allá de la que sea en el futuro su fortuna, es consecuencia directa de la política de estos socialistas. Son la nueva política territorial de Rodríguez Zapatero y, relacionada directamente con ella, la nueva política antiterrorista, las que explican el progresivo surgimiento dentro de la izquierda de amplios sectores de opinión que no entienden, primero, y no comparten, después, la entrega de la nueva dirección socialista a los nacionalistas.

Alguien muy piadoso -o muy sectario- podría pensar que, en realidad, la connivencia del presidente del Gobierno con el nacionalismo es fruto de la necesidad de contar con su sostén parlamentario en las Cortes Generales. Ocurre, sin embargo, que no es cierto: Felipe González tuvo similar necesidad en su última legislatura y ni se le pasó por la cabeza poner patas arriba el Estado al precio, además, de romper los consensos básicos de nuestra sociedad.

Zapatero necesita, sin duda, de Esquerra Republicana, de CiU, del BNG o del PNV, pero sus políticas territorial y antiterrorista, que han asumido por primera vez en la historia del PSOE el discurso, el lenguaje y muchos de los postulados de los nacionalistas, responden, en realidad, al convencimiento estratégico de que darles la razón es la mejor garantía para evitar cualquier avance del Partido Popular y, por tanto -he aquí el auténtico y último objetivo-, para garantizarse la indefinida permanencia en el poder.

Zapatero ha jugado sus cartas, las elecciones dirán con qué ventura. Pero, para hacerlo, ha desplazado de tal modo a su partido hacia los nacionalismos, que antes o después tenía que suceder lo que acaba de pasar: que surgiera alguien dispuesto a articular electoralmente los descontentos que, en la izquierda, ha ido dejando en el camino la disparatada política territorial y antiterrorista del Gobierno.

Como es obvio, tanto el sistema electoral como la tendencia al voto útil que tal sistema condiciona corren contra el éxito inmediato de UPD. Pero aun en el caso de que el nuevo partido no obtenga unos resultados brillantes en las próximas elecciones generales, nadie podrá negar dos cosas evidentes: la valentía democrática de sus promotores, y la existencia de un agujero negro en un partido socialista que parece dispuesto a sacrificar su identidad con tal de seguir en el poder.

Detenciones y chivatazos
EDITORIAL Libertad Digital 5 Octubre 2007

La Policía francesa ha detenido en Hendaya a Juan Carlos Iriarte Pérez, "Juankar", uno de los presuntos intermediarios del aparato de extorsión de ETA desarticulado en 2006 tras una investigación dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska.

Aunque esta detención sea un recordatorio de lo imprescindible de la contribución francesa en la lucha contra ETA, también debe servir para que no olvidemos el infame proceso de paz de Zapatero y, más concretamente, para que no pasemos página a uno de sus más escalofriantes y silenciados capítulos: el chivatazo policial a Joseba Elosúa, otro miembro del aparato de extorsión etarra también investigado por Marlaska.

Aunque no vamos a cuestionar la posterior decisión de Garzón de dejar en libertad a Elosúa por razones de salud, lo que no es de recibo es que a estas alturas mantenga en el cajón la investigación de un caso tan grave como es un delito de colaboración con banda armada perpetrado por policías que podría seguir ordenes de sus superiores; un caso que, en otro país, le habría costado el puesto al ministro del Interior y posiblemente a su superior, pero que aquí está tan silenciado que ha tenido que ser una detención en Francia la que nos lo haya permitido recordar.

La cuestión territorial vasca
José Barros Guede La Opinión 5 Octubre 2007

Los ciudadanos españoles estamos sufriendo un largo y penoso conflicto de organización territorial con dolor, violencia, enfrentamiento y terrorismo, como consecuencia de que determinados partidos políticos y organizaciones nacionalistas pretenden la autodeterminación e independencia de ciertos territorios, (País Vasco, Cataluña, Galicia); a lo que otros partidos de carácter nacional español, organizaciones y fuerzas sociales se oponen.

Salvador de Madariaga escribe en su libro, España, "el español ni es ciudadano de un Estado igualitario como el francés, ni es socio de una sociedad como el inglés, ni súbdito de un imperio como el italiano o el alemán; es un hombre individualista, siente el patriotismo como el amor, en forma de pasión que le absorbe; no pertenece a su país, es el país el que le pertenece, es más patriota de su aldea que de su región, de su región más que de su patria". Continua, "la vida política de España puede simbolizarse entre la dictadura y el separatismo".

Ciertamente, la historia de España narra muchas divisiones y uniones y diversas dictaduras y separatismos políticos de los reinos y de los pueblos hispánicos. El Estado político español presente, tan conflictivo, es el resultado de su historia, que, como dice Zubiri, en su libro, Naturaleza, Historia y Dios, "nuestro presente es el resultado de nuestro pasado y nuestro futuro será nuestro presente".

El Estado político español es, hoy día, un Estado territorialmente autonómico dentro de la unidad de la Nación española, establecido por la actual Constitución de 1978, fruto de un pacto político entre partidos y fuerzas sociales; pero para determinados partidos políticos nacionalistas no es suficiente y pretenden por la vía de la violencia conseguir la autodeterminación e independencia de su territorio.

Ante esta situación, el actual Gobierno socialista propuso "un proceso de paz", sin pagar precio político, como solución a este difícil problema mediante el diálogo con las fuerzas políticas nacionalistas violentas de Euskadi, que El PSOE, IU, ERC y periodistas afines lo defendían. Estos manifiestan que el Gobierno popular de José María Aznar, también, mantuvo contactos con la ETA, en el marco de la tregua de 1998, para verificar si estaban dispuestos a abandonar definitivamente las armas y el terror; contactos que fracasaron ante las exigencias inconstitucionales de esta organización violenta. La mayoría del PP, algunos miembros del PSOE, periodistas de la radio COPE, Onda Cero y líderes de la asociación de víctimas del terrorismo se oponían y oponen a "este proceso de paz", por considerar que ello es una claudicación del Estado español ante las exigencias terroristas. Decían, además, que estos términos no son apropiados, dado que no existía guerra previa declarada por un Estado independiente. Lo que existe es una violencia y un terrorismo de ETA contra el Estado español imponiendo una política de terror y de miedo con la que no se debe negociar, sobre todo, habiendo víctimas mortales y lesionadas.

Proponían y proponen seguir con el "Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo", del 8 de diciembre del 2000, firmado por los partidos PSOE y PP, donde habían acordado combatir el terrorismo por medio de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, de la política penitenciaria y de la colaboración internacional y ciudadana española. Manifiestan que el terrorismo es "moralmente aborrecible y radicalmente incompatible con el ejercicio de la acción democrática, al haber una Constitución y un Estatuto de Guernica, que han permitido la expresión política, cultural y social de la pluralidad que alberga la sociedad española y vasca, y haber unas víctimas del terrorismo que deben constituir nuestra principal preocupación".

El Gobierno actual de Rodríguez Zapatero ha proclamado su adhesión a dicho "Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo", como base fundamental. En su virtud, el 6 de mayo, el Tribunal Supremo ha ilegalizado 133 listas de Acción Nacionalista Vasca, ANV, presentadas ante las juntas electorales de Álava, Guipúzcoa y Navarra para las elecciones municipales y forales, por considerar que sus representantes son personas pertenecientes a Batasuna, partido político declarado ilegal; sentencia que ha sido confirmada por el Tribunal Constitucional. Los ciudadanos españoles, vascos, catalanes, gallegos o de otras comunidades, necesitamos la paz después de cuarenta años de terrorismo, violencia, conflicto, odio y cólera. Entiendo, que tanto el PP como el PSOE desean la paz entre los pueblos, tierras y ciudadanos de España frente al terrorismo y violencia de ETA, pero por vías o estrategias distintas. Mientras, el PP y sus afines propugnaban y propugnan la estrategia o vía "si vis pacem para bellum" (si quiere la paz prepárate para la guerra); el PSOE, era partidario de la "si vis pacem para pacem" (si quieres la paz prepárate para la paz). Ciertamente, lo ideal y lo conveniente era que este gravísimo conflicto de terrorismo y violencia que sufrimos, causado por el problema político territorial de España, se solucionara mediante un diálogo de paz sin violencia. Pero, conociendo la condición humana y su historia, y habiendo existido tanta agresividad y violencia y tantas víctimas mortales y lesionadas, pienso que la vía pacífica no sea efectiva y fructífera. Ahora, en la actualidad, el Sr. Ibarreche, presidente de la comunidad histórica de Euskadi propone al Gobierno del Estado español un referendo no vinculante a los ciudadanos vascos sobre su autodeterminación e independencia política. A esta situación política, el Tribunal Constitucional debe dar una respuesta legal y legítima, y los partidos y las fuerzas políticas deben encontrar un proyecto nacional político y cultural que ilusione y aproxime a los españolistas y nacionalistas mirando más a lo que nos une que a lo que nos separa, y resuelva de forma definitiva la cuestión territorial de España.

¡Es una necesidad social y humana española!

La cruz del nacionalismo
En España decimos a veces "castellano", más que nada porque lo de "español de España" parece una broma. También reconozco que muchos españoles dicen "castellano" para no tener que pronunciar "España" y sus derivados. No es mi caso.
Amando de Miguel 5 Octubre 2007

José Luis Martín Tordesillas me envía un largo memorial sobre la cuestión batallona de la independencia de algunas regiones españolas. Su opinión es que la independencia no está tan mal como lo que realmente quieren los separatistas: la "independencia subvencionada" por el resto de los españoles. Estoy de acuerdo; también en la actitud de hasta-ahí-podríamos-llegar. Añado que, para exigir democráticamente la independencia, tendrían que votarla la mayoría de los españoles, no solo los de la parte secesionista. La solución me parece imposible, a no ser que se plantee una guerra. No está Europa para guerras ni la Magdalena para tafetanes.

Francisco García Fernández opina que no es justa la voz "independentistas" para los que aspiran a separarse de España. Razona así:

¿No sería más correcto llamarles secesionistas? ¿No estarán ellos ganando la primera batalla al hacerse llamar independentistas? Que yo sepa España no ocupó ni las provincias vascas ni las catalanas, aunque ellos digan que sí, sino que han formado parte de España y contribuido a su formación y desarrollo.

Está bien lo de "secesionistas" o "separatistas". En efecto, lo de "independentistas" se debe aplicar más bien a las colonias. El País Vasco o Cataluña no han sido nunca colonias; más bien han dominado y siguen dominando al resto de España. No hay más que ver la gran proporción de tiempo que dedican los medios nacionales a los asuntos relacionados con Cataluña o el País Vasco. La cuestión se traduce después en euros. Esas dos regiones siguen recibiendo un gran "pellizco" de las inversiones públicas, las que pagan todos los españoles. Es el remate de más de un siglo de proteccionismo, la política perdurable que ha beneficiado especialmente a esas dos regiones. Ahora los "separatistas" vascos y catalanes quieren desgajarse de España, pero para seguir mandando ellos y además gozar aún más de la continua subvención del Estado español.

Álvaro Vivar (Madrid) se lamenta de que el presidente Zapatero diga que "Barcelona es una de las capitales más importantes de Europa" cuando tenía haber matizado que "Barcelona es una de las ciudades más importantes de Europa". No me parece atinada esa crítica. Señala el Diccionario de Manuel Seco que capital es la "ciudad en la que residen los organismos de la administración de un estado u otra división territorial". Es claro que Barcelona aparece administrativamente como la capital de Cataluña. Es más, desde el ángulo sociológico, Barcelona destaca por contener más población de la que se puede asignar estadísticamente por ser la capital de Cataluña. La prueba es que tiene un tamaño desmesurado en relación a las ciudades que le siguen en Cataluña según la jerarquía poblacional. La explicación de esa anomalía es que Barcelona ha venido funcionando realmente como la otra capital de España por la concentración de servicios de todo orden (financieros, culturales, etc.). El drama de la Barcelona hodierna es que va a abandonando ese papel para contentarse con ser solo capital de Cataluña. En cuyo caso a la Ciudad Condal le sobra tamaño. En otras circunstancias, la celebración de los fastos conocidos como "la Copa del América" (pues se refiere a un yate famoso) tendrían que haberse celebrado en Barcelona, no en Valencia. Pero la capital de Valencia va recobrando un renovado auge. ¿Cuántos periódicos digitales se emiten desde Barcelona? Casi todos los españoles están en Madrid, y ese hecho no es producto de una decisión del Gobierno de España. Es de lamentar que Barcelona sea cada vez más provinciana. Yo he vivido diez años en Barcelona y me he sentido muy a gusto. Creo que, de repetir la experiencia, me llenaría de tedio o de asco.

José Gutiérrez (Barcelona) añade un dato más al interminable memorial de agravios contra el nacionalismo:

En esta permanente cruzada contra el castellano a la que nos tienen acostumbrados algunos representantes políticos en Cataluña parecía que lo habíamos visto todo, pero resulta que no. El ayuntamiento de Gerona ha puesto muy alto el listón del esperpento lingüístico. El consistorio ha anunciado su intención de "combatir el impacto de las canciones en castellano que proliferan en la zona de ferias de la ciudad". Como primera medida, el ayuntamiento gerundense instalará en el recinto de atracciones un hilo musical que excluirá totalmente los temas con letra en castellano. Y además controlará la lengua que se utiliza en las paradas de venta de castañas. Tal como suena. ¿Hasta dónde quieren llegar algunos políticos en Cataluña, embarcados en esta obsesión enfermiza contra el castellano que roza en lo ridículo? Por cierto, la alcaldesa de Gerona no es de ningún partido nacionalista, sino del PSOE.

Velvetpac sostiene que "Catalunya, Euskadi, Nafarra y Galiza son naciones con una cultura propia, con una historia común e incluso con un lenguaje propio". En cambio, España es una entelequia basada "en una Monarquía impuesta, una Constitución generada desde el miedo y una (in)transición que se ha engrandecido para esconder sus carencias". Bien, mi idea es aproximadamente la contraria de la que farfulla el señor o la señora Velvetpac. España es una nación con prescindencia del régimen monárquico y de la actual Constitución. Podría ser una República con una Constitución muy distinta, pero seguiría siendo España. También podría dejar de serlo, pues nada es eterno. Pero nadie puede borrar mil años de Historia. Las Historias de Cataluña, Vascongadas, Navarra y Galicia resultan ininteligibles si no se ven como partes de la Historia de España. También las de Baleares, la Comunidad Valenciana y las demás regiones-autonomías-naciones (táchese lo que no corresponda). La vitalidad de la nación española es tal que cuenta con el sentimiento de muchos españoles que no quieren serlo o con el de muchos extranjeros que ahora se incorporan a España.

Pilar Pato (La Coruña) me cuenta que su hijo de 12 años le preguntó: "¿Por qué en los juegos a nuestro idioma lo llaman español y nosotros lo llamamos castellano?". Es una razón histórica. El español nació en Castilla, aunque en la parte que es hoy propiamente País Vasco o Rioja. Pero en seguida ese nuevo romance se abrió camino con fuerza, se expandió por otros reinos y luego en muchas tierras de ultramar. A partir de ahí se llama mejor "español", porque va unido a la Historia moderna de España y porque es el único idioma en que se entienden (o no se entienden) todos los españoles. Pero el español de España es solo un dialecto del español fundamentalmente americano, constituido, a su vez, por muchos otros dialectos. Para reconocer ese hecho, en España decimos a veces "castellano", más que nada porque lo de "español de España" parece una broma. También reconozco que muchos españoles dicen "castellano" para no tener que pronunciar "España" y sus derivados. No es mi caso.
Contacte con Amando de Miguel mailto:fontenebro@msn.com

Cuestión de Justicia
MAITE PAGAZAURTUNDUA El Correo 5 Octubre 2007

Caty Romero vino a vivir a Euskadi por amor. Después del asesinato de su marido, en la década de los 90, apareció una pintada que decía: 'Morcillo, jódete'. Años después, Caty fue una de las fundadoras del Colectivo Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite.

Nati Rodríguez tuvo que clamar para que borraran una pintada en el garaje donde guardaba su coche. Habían asesinado a su marido, en el año 2000, y nadie borraba aquel 'ETA mátalos'. Nati es presidenta de la Fundación Fernando Buesa Blanco.

Cristina Cuesta era una joven estudiante cuando asesinaron a su padre y al escolta de éste. Poco después se convirtió en una de las pioneras en la ruptura del silencio espeso contra las víctimas de ETA. Contra las víctimas de ETA es una forma precisa y objetiva de denominar el tratamiento a las víctimas del terrorismo etarra en la década de los 80. Un tratamiento como la pintada humorística que se podía leer en la Universidad sobre el asesinato de la familia Garrido -padre, madre e hijo-, perpetrado en el hermoso centro de la ciudad de San Sebastián. Además de a los Garrido, la banda mató en aquel atentado a otra ciudadana que pasaba por allí, si no me falla la memoria.

Cierro los ojos y veo a Caty, a Nati, a Cristina, a Ana María, a Teresa, a Javier, a Angel, a Silverio y a tantos otros que no se comportaron como esclavos ante el poder del miedo a ETA en la sociedad vasca. Y es que hay deberes que están por encima de las arbitrariedades políticas, de la lealtad de partido, del tacticismo político o del narcisismo que se ve -de forma creciente- en la opinión pública que nos circunda. Son los deberes con los seres queridos y los deberes ciudadanos en el sentido democrático más profundo para que la sangre no llame a más sangre sino a la Justicia.

El País Vasco es rico, es hermoso, se vive con una engañosa tranquilidad si se aparta la mirada de la impunidad ambiental y de la corrupción moral que ha traído el miedo a ETA. Algunas víctimas, algunos ciudadanos, nos han ido arrojando a la verdad como lo hicieron Fernando Buesa y Gregorio Ordóñez. A ambos los asesinaron siendo parlamentarios de la Cámara autonómica vasca. A Fernando lo asesinaron, entre otras cosas, por realizar el discurso más noble y mejor argumentado contra el derecho de autodeterminación. A Gregorio lo asesinaron por animar a los ciudadanos a plantarle cara a ETA y por declararse vasco y español sin complejos.

El 25 de junio de 2003, el Parlamento vasco aprobó una proposición no de ley con una serie de medidas que podían significar una agenda inequívoca de deslegitimación de la violencia, con hechos, desde el mismo corazón de la sociedad vasca. Unas medidas para acompañar a las víctimas y, además, unas propuestas para hacer frente en el sistema educativo vasco al adoctrinamiento y reclutamiento de niños que, con astucia, realiza el mundo que rodea a ETA dentro de nuestra sociedad.

Los acuerdos de hace cuatro años no se han desarrollado plenamente. Habrían necesitado voluntad política y un liderazgo inequívoco que encabezara la lucha contra la impunidad social del mundo de ETA. No entiendo por qué el lehendakari Ibarretxe no ha convertido esos acuerdos en una auténtica 'hoja de ruta' política contra ETA y por la libertad de los ciudadanos amenazados y perseguidos No entiendo por qué tiñe de desconfianza el trabajo de gente de su Gobierno y de sus filas políticas que desean estar con las víctimas y darle prioridad al combate contra la impunidad social de ETA, mediante la necesaria deslegitimación concreta de ese mundo.

Los acuerdos de 2003 pedían un claro liderazgo institucional que diera preferencia a esta cuestión. Las resoluciones que se aprueben a partir de ahora en el Parlamento vasco sólo podrán pasar de las palabras a los hechos si existe un liderazgo institucional que vuelque toda su energía en convertirlas en realidad. Es cuestión de Justicia, de Dignidad y de Memoria, pero también de respeto a las víctimas y de prioridades en la agenda política.

Un camino de humana libertad
ANA IRÍBAR El CorreoEl Correo 5 Octubre 2007

Con motivo de la celebración del pleno monográfico sobre las víctimas en el Parlamento vasco, me atrevo a plantear las siguientes reflexiones. Para empezar, considero que defender la memoria de las víctimas del terrorismo es equivalente a defender los principios democráticos y el marco institucional presente que garantiza los derechos de todos los vascos y todos los españoles. Además, las víctimas lo son por su incuestionable origen político. ETA ha asesinado, secuestrado y extorsionado para conseguir objetivos políticos y, por consiguiente, el devenir de la política autonómica o nacional estará fatalmente ligado a nuestras aspiraciones: a mayor grado de estabilidad democrática, mayor fortalecimiento del Estado de Derecho, mayor nivel de satisfacción para las víctimas.

La resolución aprobada por todos los grupos parlamentarios en el Parlamento vasco el 25 de junio de 2003, que contempla numerosas medidas de apoyo a las víctimas del terrorismo, recoge y satisface todas las aspiraciones y demandas de éstas. Es un ejemplo de lo que nuestros representantes políticos son capaces de hacer, aunque tarde. Sin embargo, el proyecto en cuestión nunca fue llevado a la práctica, con la excepción de cuatro actos altisonantes y de evidente calado propagandista para el actual lehendakari.

Más adelante, en 2006, desde la Dirección de Apoyo a las Víctimas del terrorismo del Gobierno vasco se nos presentó a las víctimas un nuevo proyecto, 'Paz y convivencia', fechado en abril de 2006, en el que se analiza la situación presente como si el terrorismo y sus consecuencias formaran parte del pasado, y se fija como objetivo principal la consecución de una sociedad reconciliada, apenas unas semanas después de que ETA declarara un alto el fuego, hoy suspendido. En este documento, las víctimas del terrorismo somos el eje 2, de los cinco que aparecen. Se anima al ámbito municipal en la tarea de recuperación del aliento ético previo a una serie de actuaciones tales como exposiciones (sobre el sufrimiento y generosidad de las víctimas), campañas en los medios de comunicación (donde se vea el dolor de las víctimas y que favorezcan mensajes de paz y convivencia de todos los vascos), la creación de una jornada institucional y, finalmente, se habla de impulsar una ley de solidaridad con las víctimas o de eliminar pintadas y nombres de calles ofensivos para ellas.

Hoy estamos invitadas a un pleno monográfico sobre nosotras mismas y la suerte que corrieron nuestros familiares, nuestro padre, nuestro hermano, nuestro marido, nuestro hijo. Ante esta convocatoria, a la que asistiré desde el mayor de los respetos por una Cámara en la que trabajó Gregorio Ordóñez y que nos representa a todos los vascos, quiero manifestar, una vez más, desde mi infinita paciencia, mi frustración ante la incapacidad política y ética del lehendakari y su equipo de gobierno para llevar a cabo las medidas aprobadas en este Parlamento vasco de apoyo a las víctimas del terrorismo.

Quiero denunciar las constantes 'contradicciones' del lehendakari y su Gobierno, que atentan contra la dignidad de las víctimas. Aprovecho para recordarle que, hasta ahora, he encontrado consuelo en los juicios y las detenciones, en acuerdos como el de Por las Libertades y contra el Terrorismo, de los que usted y su Gobierno siempre han estado muy lejos. El lehendakari debe saber que sólo siento repugnancia cada vez que se sienta a departir con la pareja de De Juana, o con Otegi, o con cualquier individuo antidemocrático y proetarra. Debe saber que cuando no se expulsó a HB de la Cámara vasca, tras ser ilegalizado como partido, sentí un dolor muy intenso -no sé si es éste el dolor que mostrará en sus exposiciones- y vergüenza. Debe saber que cada vez que entorpece una investigación, una actuación para derrotar a ETA, está añadiendo más sufrimiento a los familiares de las víctimas del terrorismo.

Y para muestra un botón: la sentencia que establecía unas horas de trabajo (limpiar calles de pintadas) a los dos jóvenes inculpados por atentar contra la tumba de Gregorio Ordóñez el pasado mes de enero no ha podido ejecutarse porque, según denuncia el juez del caso, el consejero de Justicia vasco dice no tener medios. Mientras, el lehendakari convoca a las víctimas y, recientemente, pide perdón. No comparto ese uso cobarde, hipócrita de las víctimas cuarenta años después del primer atentado; ahora pretenden exhibirnos en museos y centros, exponer nuestro dolor, nuestro sufrimiento, no la persecución política a la que fueron sometidas las víctimas, como Gregorio Ordóñez. Porque sólo quieren esconder la realidad, tan incómoda siempre para los sucesivos gobiernos vascos nacionalistas. No comparto esa equidistancia, ese querer estar a buenas con todos. Sencillamente, no se puede proclamar a los cuatro vientos que se apoya a las víctimas del terrorismo mientras se asumen medidas políticas e ideológicas que de alguna manera protegen a la banda terrorista. Todo esto no es una mera contradicción, es simplemente juego sucio. La partida debe jugarse con las reglas bien aprendidas y respetadas y las manos sobre la mesa. Ya está bien de deslealtades. No se puede dar de comer con la misma mano a las víctimas y a los asesinos. Nunca aceptaré la mano que ha sido previamente tendida a los terroristas.

Guárdese, lehendakari, su aliento ético. A mí, particularmente, me resulta fétido.

Quiero también reprobar públicamente la manipulación pretenciosa del lenguaje y, con ésta, de la realidad que ejerce impúdicamente el lehendakari y todo su equipo de gobierno. Llaman 'Paz y convivencia' a su proyecto de reconciliación, llaman 'propuesta para la convivencia en Euskadi' al nuevo estatuto político que ya fue rechazado en Las Cortes. Aconsejaría al lehendakari y a su Gobierno que no trabajasen tanto por la paz, que dediquen el mismo esfuerzo, la misma tenacidad, a combatir y derrotar a ETA. Sólo entonces entenderé y compartiré su proyecto. Sólo entonces podremos empezar a hablar de reconciliación y convivencia y demás juegos lingüísticos. Pero debe entender que sin ley, sin justicia, sin una sociedad justa que distinga de la mano de sus instituciones entre la inocencia de los asesinados y la culpa de los asesinos, nunca será posible. Guárdese de entonar un mea culpa, sobre todo cuando no es sincero, De serlo, debió haberlo pronunciado hace muchos años y de manera espontánea. Pero ni usted ni los gobiernos que le precedieron han mostrado un ápice de humanidad y lo que hoy deseo, muy especialmente como madre, es, tomando prestado a Amin Maalouf, empezar un camino de humana libertad.

Esos trapos llamados banderas
Antonio Robles Libertad DigitalEl Correo 5 Octubre 2007

Durante muchos años he despreciado las banderas, todas las banderas. Creía que era un símbolo de racionalidad. En realidad exagero un poco; nunca me preocupó el asunto y siempre vi como una extravagancia abandonarse al rito de sus colores.

Sigo pensándolo, porque siempre estuve en contra de las fronteras; y las banderas, al fin y al cabo, son los símbolos de la autoridad de esas fronteras. Identifican y ejercen el derecho de propiedad para comerciar, defenderse y atacar con o a otras fronteras.

Como ven, mi falta de aprecio a esos "trapos" (desprecio progre al uso) es tan romántico como poco riguroso. La realidad es demasiado compleja como para reducirla a esos parámetros, pero nací en un contexto franquista y crecí agredido por un símbolo que confundía con el propio régimen.

El origen de ese desprecio o, mejor dicho, no aprecio (nunca fui irrespetuoso con ninguna), debió ser esa identificación con el rechazo al régimen franquista. Por eso, seguramente, no veía a la bandera española como la bandera de España, sino como el símbolo agresor de la dictadura. No debo ir mal encaminado, porque una de las decisiones primeras de la democracia fue cambiar el color de los trajes de los "grises" para no confundir a la policía nacional con la policía agresora del régimen franquista.

Por esa misma identificación, pero en sentido contrario, los españoles de mi generación solían apreciar el valor de las banderas prohibidas (senyeres, ikurriñas, etc.). Juventud, divino tesoro.

Muerto Franco, pronto me di cuenta que si la catedral de Santiago de Compostela no era "facha" a pesar de haber sido utilizada como símbolo religioso por el régimen, ¿por qué iban a serlo los colores de la bandera constitucional? Ya dijo el comunista Carrillo en 1997 que si despreciábamos a la bandera nacional española, sería la ultraderecha la que acabara apoderándose del símbolo. El viejo zorro la clavó.

Por entonces, comprendí el error, pero mi desapego a los "símbolos patrióticos" y la presión nacionalista contra ellos me impidieron comprender la verdadera dimensión del error. Y es ahora, cuando hemos visto a los nacionalistas despreciar al "trapo" ajeno y sacralizar "el símbolo nacional" propio cuando todos nos hemos dado cuenta de que defender la bandera constitucional no es defender identidades nacionales excluyentes, sino derechos constitucionales. Entiendo que, en uno y otro caso, tratar de trapo lo que es un símbolo preñado de tanta carga emocional pueda llegar a ser ofensivo. Y si respetamos los símbolos religiosos o las ideas políticas con normalidad, parece gratuito no hacerlo con los símbolos nacionales.

Pero aquí nos jugamos algo mucho más radical y general que la buena educación y la tolerancia estética. Cada vez que alguien descuelga del mástil del Ayuntamiento la bandera española, lo que en realidad está haciendo es expulsar de esa institución todo lo que esa bandera representa y ampara la Constitución. Cada vez que se niegan a presidir un acto institucional con su presencia están excluyendo los derechos democráticos de miles de españoles. Cada vez que alguien se niega a restituirla en su sitio se está negando a admitir a todos los que están amparados por su legalidad. Cada vez que queman una bandera española están quemando todo lo que odian y odian todo lo que representamos quienes nos consideramos españoles, demócratas y defensores de la libertad de todos, incluida la que les permite a ellos estar en desacuerdo con nosotros.
antoniorobles1789@hotmail.com

De «hombres de paz» a «hombres de presidio»

A. MARTÍNEZ. MADRID ABC 5 Octubre 2007

Una a una, y a ritmo creciente según se acercan las elecciones, todas las piezas que conformaban el rompecabezas del «proceso» de negociación abierto por el presidente del Gobierno con la banda asesina ETA van ahora cayendo. Desde la ruptura de la tregua, aquellos que para Rodríguez Zapatero eran «hombres de paz» (así denominó el líder socialista a Arnaldo Otegi) son hoy, en su mayoría, «hombres de presidio». La lista de nuevas incorporaciones al colectivo de presos etarras es tan exhaustiva que alcanza a todo el «comando» político de ETA: desde el encargado de recabar apoyos internacionales para la causa (Joseba Álvarez) al responsable de coordinar la lucha en favor de los reclusos (Juan María Olano), pasando por buena parte de sus portavoces; los «duros», los «blandos», todos los sectores del mundo proetarra parecen tocados. Anoche, en la localidad guipuzcoana de Segura, y como de un juego de bolos se tratara, un «strike» judicial del juez Garzón terminó de una sola tacada con el resto de las piezas que aún se mantenían en libertad. El juicio contra todo este entramado podría celebrarse en el mes de junio del año que viene.

El proceso de deterioro de Batasuna es palmario. Especialistas antiterroristas consideran que a estas alturas, para el Gobierno el entramado Batasuno ha pasado de ser un mero estorbo —el recuerdo impertinente de un fracaso político sin matices cosechado durante el año que oficialmente duró la negociación— a convertirse en una baza electoral. Así, algunas fuentes no descartan que el frente carcelario siga creciendo exponencialmente durante los próximos meses.
El cerco del Gobierno parece total y supera a la propia Batasuna. Como ayer informaba ABC, el Ejecutivo prepara ya la demanda para instar a la ilegalización de la otrora «absolutamente limpia», según sostenía entonces el gabinete Zapatero, ANV, última marca electoral de ETA contra la que no se quiso actuar en vísperas de las elecciones. Anoche mismo, el fiscal general afirmó que se actuará contra ANV «cuando haya base legal y probatoria».

Además de la presión exterior, Batasuna vive un proceso de erosión endógena.El Gobierno confirma la existencia de discrepancias internas en el entramado, como ha publicado ABC, acrecentadas tras la ruptura del «alto el fuego». Así, los ministros de Interior y de Justicia aludían a estas diferencias pocas horas antes de la macrorredada de Segura. La brecha aumenta su grosor. Y se visualiza de forma muy nítida con la marcha de Íñigo Iruin —un histórico en la militancia Batasuna y arquitecto de lo que debía ser su «relegalización» en tiempos de la tregua—, que también quiere poner pies en polvorosa.

VIGILARÁN LA ENSEÑANZA DE LA RELIGIÓN
Profesionales por la Ética denuncia que EpC impone una "escuela única en Cataluña"
Profesionales por la Ética, tras analizar de forma exhaustiva los decretos de la Generalidad que desarrollan las enseñanzas de primaria y secundaria, ha denunciado que la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía impone un modelo "de escuela única en Cataluña". El presidente de esta asociación, Ramón Novella, explica que la normativa establece que la asignatura "en tanto que educación en valores, debe estar presente en la vida del centro, impregnando su proyecto educativo, dentro y fuera del centro". Además, advierte de que vigilarán que la enseñanza de la religión católica "respete los valores estatutarios", abordarán "dilemas morales" y buscarán "formar un pensamiento único".
Libertad DigitalEl Correo 5 Octubre 2007

La asociación Profesionales por la Ética de Cataluña, tras un análisis exhaustivo de los decretos de la Generalidad que desarrollan las enseñanzas de educación primaria (Decreto 142/2007, de 26 de junio) y secundaria (Decreto 143/2007, de 26 de junio), advierte en un comunicado enviado a Libertad Digital que la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía impone un modelo de "escuela única en Cataluña".

Según explica Ramón Novella, presidente de Profesionales por la Ética, el artículo 8.3 del Decreto de Secundaria establece que la asignatura –que en Cataluña se denomina Educación para el desarrollo personal y la ciudadanía–, "en tanto que educación en valores, debe estar presente en la vida del centro, impregnando su Proyecto educativo, contemplando el trabajo desde todas las materias curriculares, desde las actividades que tienen lugar dentro y fuera del centro".

Control a la religión católica
La nota añade que el Decreto de Primaria (Disposición Adicional Primera, 3) establece que "la determinación del currículo de la enseñanza de la religión católica y de las diferentes confesiones religiosas será competencia de las autoridades religiosas correspondientes", pero matiza que "deberá respetar los principios, los valores, las libertades, los derechos y los deberes constitucionales y estatutarios. El Departamento de Educación velará por su cumplimiento".

Igualmente, Profesionales por la Ética advierte de que, en Cataluña, la polémica asignatura "se introduce de lleno en cuestiones morales que pertenecen a la vida familiar y privada de los alumnos". Señala algunos ejemplos como que "en el Decreto de Primaria, al definir la competencia social y ciudadana en la que educará a los alumnos, se indica que Educación para el desarrollo personal y la ciudadanía debe crear en los alumnos una nueva perspectiva de entender el mundo que acabe incidiendo en la propia realidad y contribuya a cambiar percepciones, actitudes y prejuicios".

Dilemas morales
En el mismo apartado, se especifica que "esta asignatura incluye el desarrollo de todas las dimensiones personales y la construcción responsable de la propia identidad". Entre los objetivos generales de Educación Secundaria Obligatoria "se especifica que se orienta al reconocimiento de la diversidad afectivosexual".

Del mismo modo, en los contenidos de la asignatura para 4º de ESO (Educación Ético-Cívica) "se abordarán los dilemas morales" aplicados a conductas de riesgo que afectan a la salud o la integridad personal y a la de los demás, "especialmente en relación con la sexualidad".

El comunicado de Profesionales por la Ética explica que "como no podía ser menos, Educación para la Ciudadanía, en su versión catalana, incluye la obligación de asumir los derechos y deberes derivados del Estatuto de Cataluña como referencias ética de conducta. (Objetivos de Educación para el desarrollo personal y la ciudadanía, Real Decreto 143/2007)".

Pensamiento único
El riesgo de adoctrinamiento político está muy presente en los contenidos de la asignatura en 4º de ESO, que incluyen "la valoración de la necesidad de preservar la memoria histórica de la lucha por la democracia". A juicio de Ramón Novella, Educación para el desarrollo personal y la ciudadanía "busca formar a los ciudadanos en un pensamiento único al margen de las convicciones de los padres y los proyectos educativos de los centros". Asegura que "es una pretensión totalitaria que afecta a toda la sociedad porque trata de adoctrinar y formar moralmente a los alumnos sin tener en cuenta las convicciones de los padres".

Finalmente, Novella señala que la mayoría de los centros educativos de Cataluña que tienen un proyecto educativo propio no han entendido aún que "todas las materias curriculares, libros de texto y actividades escolares y extraescolares serán sometidos a una estrecha vigilancia" por parte de la Generalidad para ver si están o no de acuerdo con los valores de Educación para el desarrollo personal y la ciudadanía.

En este sentido, Novella afirma que "la iniciativa de los colegios de la Fundación Abat Oliva (vinculada a la Fundación San Pablo CEU) de impugnar los decretos y apoyar la objeción de conciencia de los padres constituye una apuesta por la libertad y los derechos fundamentales de todos".

ESPAÑA Y LIBERTAD SE ADHIERE A LA MANIFESTACIÓN DE CIUTADANS EN BARCELONA
Nota España y Libertad 5 Octubre 2007

Bilbao, 4 de Octubre de 2007.- España y Libertad se quiere adherir a la manifestación convocada por Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, anunciada para el próximo 7 de octubre en Barcelona en protesta por la quema de fotos de los Reyes y por la falta de libertad de los cargos públicos en Catalunya.

España y Libertad considera intolerable el deterioro de las libertades que está sufriendo Cataluña, con continuas amenazas, algaradas y convocatorias anticonstitucionales por parte de los radicales independentistas, que parecen querer seguir la senda del País Vasco marcada por la izquierda abertzale.

España y Libertad estará presente en Barcelona junto a Ciutadans en la defensa de la unidad de España, pues consideramos que los ataques contra la Corona, tal y como han reconocido los mismos extremistas, constituyen en realidad un ataque contra España.

A la vez exigimos de las autoridades el escrupuloso respeto del Estado de Derecho y la persecución de cualquier actividad delictiva realizada por los secesionistas, al igual que se empleen los medios necesarios, incluido el uso de la fuerza, para impedir la celebración de nuevos actos en los que ya se ha anunciado la intención de reiterar comportamientos delictivos consistentes en quemar imágenes de la familia real.

España y Libertad aprovecha igualmente para mostrar su solidaridad con los cargos electos tanto de Ciutadans como el PP en Cataluña, que están sufriendo el acoso de los nacionalistas catalanes.

Mas información
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La Asociación por la Tolerancia se suma a la manifestación
Asociación por la Tolerancia 5 Octubre 2007

Por la convivencia y en defensa de las instituciones democráticas
Convocada por Ciudadanos - Partido de la Ciudadanía para el próximo domingo día 7 de octubre.

Comenzará a las 11,30 h en la Plaza Urquinaona de Barcelona , y terminará en la Plaza Sant Jaume, con la lectura de un manifiesto.

 El silencio y la dejación de las mayorías hace que se fortalezcan las minorías violentas. Los que creemos que la actual ofensiva nacionalista supone un peligro para la convivencia, tenemos la obligación moral de movilizarnos.

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