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Recortes de Prensa    Jueves 11 Octubre   2007

Atentado de ETA
El lenguaje del proceso le sobrevive
Cristina Losada Libertad Digital 11 Octubre 2007

La negociación de Zapatero con la ETA se fundó públicamente en una falsificación de la realidad y en su necesario acompañante: una perversión del lenguaje. Se instiló en la sociedad un cambio de juicios y valores. La paz sustituyó a la libertad como objetivo último, los cómplices de los terroristas fueron presentados como hombres de paz y los propios terroristas como descarriados que, con generosidad suficiente, podían integrarse. Todo ello formaba un conjunto coherente en el que cada uno de los elementos servía para sostener a los demás. Era un sistema cerrado y autosuficiente, que se desmoronó al salir a la luz la realidad que se había barrido bajo la alfombra. El Gobierno ha tenido que reconocerlo y cerrar el chiringuito por defunción o fin de temporada. Pero sea como fuere, no logra desprenderse del lenguaje del proceso. Se le ha quedado adherido. No era un apósito de quita y pon, sino un injerto que ha prosperado.

Y tanto. Cuando el secretario de Estado de Seguridad dice que el objetivo del atentado contra el escolta Gabriel Ginés era "comprometer la vida de una persona", está eludiendo el término "asesinato". El único alto cargo que el mismo día del bombazo tuvo a bien pronunciar unas palabras al respecto no sabe, no se atreve o no puede salirse de un lenguaje en el que se llamaba "accidentes" a los actos de terror que merecían comentarse. Lo intenta el portavoz del partido con su "lucha implacable" y su jefe lo chafa horas después colocando otra pieza familiar del código del proceso: el "fin de la violencia". Cómo le cuesta a ZP pronunciar "terrorismo".

Ese código, tan útil durante el proceso y tan contraproducente ahora que vamos de "firmeza", no se lo han inventado los socialistas. Lo adoptaron de los nacionalistas vascos. Y otros. Los que comparten objetivos políticos con la banda y que, como acaba de mostrar Ibarreche, no se cuidan de ocultarlo. Con una careta lamentan la violencia y con otra proclaman que no les apartará de sus planes. Claro que no los aparta, ¡los acerca! Es el terror de ETA lo que ha creado las condiciones para que los proyectos secesionistas avancen. Y las han aprovechado a conciencia.

Tras el intento de asesinato de Ginés se ha formado, como siempre en estos casos, un coro suplicante ante los apéndices de ETA. Se les ruega que condenen, se les pide con mucha educación que se hagan preguntas, se les solicita que se aparten de los que matan por su bien –si no "acabarán mal", Bermejo dixit– y se les insta a hacer "política". En suma, se vuelve a instalar en el horizonte un espejismo. Esa ficción, tan central en el código del proceso y tan cara a ZP, según la cual los etarras y sus huestes son integrables y sólo impide ese final feliz su resistencia a aceptar que ésta es una democracia. Un poco de Educación para la Ciudadanía y hala.

Pues no. Los terroristas saben muy bien que ésta es una democracia. Y saben que por los carriles democráticos no conseguirían lo que se proponen. Saben que no habría la masa crítica necesaria para plantear la secesión del País Vasco sin la presión del terror. Que no hubieran logrado sin ella el cuestionamiento de la unidad de la nación. Y que no habrían conseguido finalmente que un Gobierno pusiera sobre la mesa el modelo constitucional para dar cabida a sus exigencias.

Como escribe Alan M. Dershowitz, la respuesta a la pregunta sobre las causas del aumento del terrorismo o, en nuestro caso, de su pervivencia, es tan sencilla como comprobable: porque funciona. Y mientras el Gobierno hable en el lenguaje del proceso, seguirá funcionando.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

EDITORIAL El Correo
Amenaza y seguridad

La unánime repulsa que ha provocado el atentado de ETA contra Gabriel Ginés no ha logrado sobreponerse a las disonancias en los discursos de las fuerzas democráticas, confirmando que la unidad en el rechazo de la violencia no alcanza hoy ni a los diagnósticos sobre la misma ni al alcance de la actuación del Estado de Derecho. La crudeza con que los terroristas certificaron en Bilbao su disposición a volver a matar constituye una amenaza de tal nitidez para la sociedad y la democracia que exigía, a partir del mismo momento en que estalló la bomba lapa, una respuesta institucional tan rotunda y cohesionada que ayudara a mitigar el desconcierto, la desolación y el miedo generados. El silencio que optó por guardar la cúpula del Gobierno no sólo resulta ya del todo contraproducente ante la gravedad de la escalada violenta anunciada por la propia izquierda abertzale. También diluye el efecto de las palabras con las que el presidente Rodríguez Zapatero trató de tranquilizar ayer a la ciudadanía, al asegurar que el Estado se encuentra «muy fuerte y muy preparado para este combate».

Esa afirmación refuerza la impresión de que el Ejecutivo, tras sus inquietantes titubeos cuando ETA rompió la tregua, ha interiorizado que la banda ha decidido regresar al irreductible camino del terror y que, frente a semejante determinación, sólo cabe responder con toda la contundencia democrática del Estado de Derecho. Pero esa convicción requiere de un discurso coherente y riguroso, que permita visualizar un liderazgo firme para enfrentarse a los atentados etarras y al continuado matonismo de la ilegalizada Batasuna. Un objetivo que se ve perjudicado por declaraciones tan desacertadas como las del ministro de Justicia, asegurando que se instará la ilegalización de ANV «cuando la jugada lo aconseje, se den las condiciones o existan pruebas», o por el aparente desistimiento del Ejecutivo a investigar, a través de la Fiscalía, el posible carácter delictivo de las advertencias realizadas por Pernando Barrena. La sociedad, pero, en especial, los amenazados, precisan de la cobertura de un discurso ético unitario que concierne no sólo a la solidez del Gobierno, sino que ha de conllevar la renuncia del PP a modular su discurso en función de las perspectivas electorales y el abandono por parte del Gobierno vasco de las apelaciones baldías a la responsabilidad de la izquierda abertzale. Y antes que nada, se debe reforzar, con todos los medios posibles, la seguridad de quienes son objetivos directos de la banda, incluidos esos escoltas que desde anteayer se sienten en la diana del terrorismo etarra.

Ciclo de violencia
KEPA AULESTIA El Correo

El atentado contra Gabriel Ginés volvió anteayer a despertar a la sociedad vasca del inmediato letargo en que parece sumirse cada vez que ETA deja de actuar durante unas cuantas horas. Aunque junto a ello se produce ese otro adormecimiento, el que provoca la acendrada inclinación a especular sobre los propósitos reales de la banda terrorista, sobre sus objetivos inmediatos, e incluso sobre cuánto explosivo necesitará utilizar antes de anunciar otro alto el fuego o similar. Si nos volviésemos escrupulosamente escépticos, sólo admitiríamos una certeza: que un comando de ETA quiso matar el martes. Pero la bomba-lapa despejó, sin margen de duda, una incógnita que estaba presente desde que los terroristas formalizaran la ruptura de su tregua. No sólo quieren provocar grandes destrozos, sin importarles segar con ellos la vida de guardias civiles o ertzainas. Tienen además la determinación de cometer atentados individuales.

Para quienes rompieron el alto el fuego, en Barajas primero y por escrito después, matar es el único modo de autentificar su decisión. Necesitan matar para probarse a sí mismos y convencerse de lo consecuentes que son. Necesitan matar para silenciar la eventual disidencia que aflora siempre con la inactividad o con la impotencia y las detenciones. Sólo en un segundo plano el atentado constituye un mensaje sangriento dirigido a quienes se sentaron con ellos en la mesa de negociaciones. Es probable que la ETA que rompió la tregua se sentiría satisfecha si en las elecciones generales de marzo Zapatero pierde. Así se cumpliría su augurio de que todo aquel que defrauda las expectativas alimentadas en el seno de la trama etarra de rentabilizar mediante la negociación décadas de asesinatos acaba perdiendo el poder. Pero sería erróneo interpretar lo que haga o deje de hacer la banda terrorista como si obedeciera a una estrategia con objetivos políticos netos. Sería tanto como olvidar que para el terrorismo el medio es el fin; y que matar se ha convertido, hoy y ahora, en un objetivo en sí mismo para ETA.

Sigue pareciéndonos increíble que los integrantes de los amplios círculos concéntricos que rodean a la banda comulguen con tanta naturalidad con el llamamiento «a la guerra». Es porque olvidamos que el sometimiento de los mismos al dictado etarra se hace posible, precisamente, a través de la continuada utilización de la violencia. De manera que, para ETA, el anunciado «nuevo ciclo de violencia» ha de hacerse realidad asesinando. Sólo cabe esperar que no lo consigan. Porque si descubren que pueden matar, ese diabólico ciclo continuará y durante mucho tiempo, hasta que los propios terroristas consideren que haya que darle paso al ciclo de la enésima negociación para cargarse nuevamente de argumentos.

k.aulestia@diario-elcorreo.com

La ETA de siempre
MARÍA SAN GIL NOAIN El Correo

Gabriel Ginés protegía la vida de un concejal socialista en Euskadi, una tierra en donde no todos podemos hacer política en igualdad de condiciones. Gracias a los escoltas que cuidan de nosotros acompañándonos diariamente, los no nacionalistas podemos defender la libertad, la pluralidad y la convivencia en Euskadi. Tres objetivos, libertad, pluralidad y convivencia, que ETA detesta con todas sus fuerzas.

Quiero, en nombre de miles y miles de ciudadanos, mostrar nuestro respaldo absoluto y nuestro agradecimiento a los escoltas privados y a todos los cuerpos policiales, Ertzaintza, Policía Nacional y Guardia Civil, por su labor encomiable y su profesionalidad, tantas veces decisiva para neutralizar las acciones criminales de ETA y perseguir a los terroristas.

Es cierto que se avecinan tiempos 'oscuros' y un 'ciclo violento', como con total desfachatez amenazan en público los portavoces de Batasuna, y es cierto que ETA va a tratar de marcarnos profundamente con lo único que sabe hacer, que es sembrar muerte y dolor. Pero no es cosa nueva, por desgracia. ETA no ha renunciado jamás a imponer por la fuerza su proyecto totalitario de autodeterminación y territorialidad. La realidad es que, ni ahora ni durante los quince meses del denominado 'alto el fuego permanente', ETA ha cambiado un ápice y sigue siendo lo que era: un entramado terrorista y mafioso que utiliza el asesinato, la extorsión y la amenaza para sus fines.

Pese a que el Gobierno de Zapatero nos contó que la condición para abordar la negociación con los terroristas era la ausencia total de violencia, lo cierto es que durante el 'alto el fuego' ETA realizó más de 500 acciones de terrorismo callejero, mantuvo la amenaza y la presión a los cargos públicos, prosiguió con la extorsión a los empresarios y burló la ilegalización de Batasuna. Además, como se prueba ahora, los comandos de pistoleros aprovecharon este tiempo para rearmarse y reorganizarse. Conclusión: tregua trampa, otra vez, y una falsa verificación del 'alto el fuego' por parte de Zapatero.

El Gobierno español ha perdido mucho tiempo. Es hora de exigir una rectificación sincera, profunda y radical al presidente Zapatero y al PSOE, responsables de haber truncado el camino de la derrota de ETA, que estaba tan avanzado en 2004, y de haberlo cambiado por el de la negociación inútil y la legitimación de ETA-Batasuna con las conversaciones, la inhibición ante el PCTV y ANV, y el aval a la mesa de partidos extraparlamentaria.

Zapatero y el PSOE están compartiendo estrategia con Ibarretxe y el PNV. Un Ibarretxe que se ha situado rápidamente en la primera fila de la ofensiva nacionalista con un proyecto radicalizado y ultranacionalista. Un Ibarretxe que se aprovecha de ETA para avanzar en su senda soberanista y que prefiere construir país de la mano de Batasuna y a espaldas de la mayoría de la sociedad vasca, que lo que quiere es vivir en libertad sin imposición ni miedo. Un Ibarretxe que el mismo día del atentado a Gabriel Ginés sigue apostando por continuar su camino hacia la independencia. Un Ibarretxe que antepone su 'hoja de ruta' contraria a la ley, cuyo objetivo es compartido por ETA, al bienestar y el futuro de nuestra sociedad.

En el proceso auspiciado irresponsablemente por Zapatero los únicos que han ganado han sido ETA-Batasuna mientras que el retroceso para los demócratas es evidente. Desde el Partido Popular exigimos la recuperación de la política que de verdad ha sido eficaz para debilitar a ETA y su entorno, una acción global, judicial, política, policial, contra todo el entramado terrorista.

Exigimos una declaración solemne del presidente del Gobierno que diga con meridiana claridad que rompe cualquier expectativa de diálogo con ETA-Batasuna. Exigimos que se inicien los trámites para ilegalizar a ANV y PCTV, sucursales probadas de Batasuna que no condenan los atentados. Y exigimos, para que Zapatero sea creíble, la revocación de la moción a favor del diálogo aprobada en 2005 en el Congreso. Es tiempo ahora de que los ciudadanos verifiquemos la voluntad de este Gobierno y de este presidente de derrotar al terrorismo.

Pero mucho nos tememos que ésto no se va a producir porque contamos con un presidente del Gobierno que no ha renunciado al diálogo con ETA y que, si gana las elecciones, retomará un 'proceso' que se encuentra aparcado por las partes a la espera de retomarlo a la mínima oportunidad. Lo sabe ETA y lo sabe un Zapatero que no corta de raíz este nefasto proceso. La verdad es que sólo el Partido Popular y Mariano Rajoy son hoy garantía para la derrota definitiva de ETA. Los hechos así lo prueban.

Escupir sobre la tumba de los padres
Pío Moa Libertad Digital 11 Octubre 2007

En boca de sociatas y separatistas la memoria histórica solo puede ser lo contrario de lo que enuncia, como ocurre con su alianza de civilizaciones, su proceso de paz, su matrimonio homosexual y prácticamente todas sus iniciativas. En rigor, su memoria histórica no pasa de una indecente colección de embustes a cual de mayor tamaño. Pretende hacer creer que la democracia estaba representada por el Frente Popular, una caterva de políticos stalinistas, marxistas radicales, anarquistas, racistas y golpistas que habían destruido la legalidad republicana y que, para más inri, tenían la desfachatez de proclamarse “el bando republicano”; identifica como víctimas tanto a los inocentes que entonces cayeron como a los asesinos y chequistas, no pocas veces sádicos espeluznantes, que fueron fusilados o condenados a prisión perpetua: todos víctimas por igual para esta gente, Besteiro y García Atadell. Por algo quieren anular –perfectamente en vano, claro– las sentencias franquistas: justamente para ocultar los datos; encubre el hecho de que los jerifaltes huyeron de España con enormes fortunas saqueadas a diestra y siniestra, dejando abandonados a sus sicarios, a quienes iban a ajustar cuentas muy estrechas sus enemigos; intenta olvidar, en fin, el gran número de asesinatos, torturas, detenciones ilegales, etc., perpetrados entre las propias izquierdas.

Esto no pasaría de ser una manifestación más de la increíble degradación moral de esta gente, que se supera a sí misma cada día, si no fuera porque estos autoproclamados herederos de aquel Frente Popular aspiran, de acuerdo con su carácter totalitario, a imponer por ley su encanallada versión. Por eso esta ley típicamente tiránica y antidemocrática debe ser desafiada por todos los demócratas, y debe emprenderse una amplia labor de saneamiento de la memoria. Pues estamos asistiendo a la enésima, pero especialmente orquestada, campaña de lo que Besteiro llamaba “envenenamiento de las conciencias”. La ley de “memoria histórica” es una pieza clave en todo este proceso de liquidación de la Constitución por medio de la inversión del Pacto por las libertades y contra el terrorismo.

Hay otra vertiente muy definitoria de los promotores de esta ley: en su mayoría provienen del franquismo o de familias franquistas. Tiene mucho interés el libro de César Alonso de los Ríos Yo tenía un camarada, pues permite constatar, una vez más, de qué estofa se compone nuestra clase política, o una parte demasiado grande de ella: unos tipos lo bastante degenerados como para escupir a diario sobre las tumbas de sus padres y abuelos. Los del PP contemplan el vomitivo espectáculo sin intentar aclarar nada, piensan que ello podría perjudicar sus expectativas: “hay que mirar al futuro”. A los futuros cargos políticos. Un gargajo más, en este cementerio.

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Blanco: "La Historia nos ha enseñado que cuando la derecha grita ¡España! muchos españoles se estremecen"

Traducción: "Cuando alguien grita ¡España!, los corrutos se estremecen".

No le falta algo de razón a este mandria: nunca oiremos a los corrutos gritar ¡España!, salvo por engañar. Y cuando la derecha y la no derecha gritan ¡España!, los que antaño gritaban Viva Rusia y ahora gritan cualquier cosa contra España, se estremecen. Pero poco, más bien lo fingen, por hacerse las víctimas. Porque ahora, como en los tiempos del viva Rusia, vuelven a sentirse fuertes y a la ofensiva. Peligro.

Pacto de sangre
Por IGNACIO CAMACHO ABC 11 Octubre 2007

JUAN Carlos Domingo y Gabriel Ginés nunca rompieron el Acuerdo Antiterrorista. De hecho lo vivían con la intensidad y la cohesión de un pacto de sangre bajo una cotidiana amenaza común. El uno, militante del PSOE, haciendo política como concejal de Galdácano; el otro, del PP, protegiéndole como escolta para que pudiese hacerla, según la macabra lógica (?) de un País Vasco en el que representa un peligro mortal ejercer según qué derechos. La bomba que estalló el martes en el coche de Gabriel pudo llevarse a cualquiera de los dos por delante, o a los dos juntos; ambos simbolizan así el drama del constitucionalismo vasco, en el que las fronteras de la ideología se borran en la desazón de una vida real que unifica a las víctimas de la coacción mientras los estados mayores de la política escudriñan sutiles divisiones de galgos y podencos entre juegos macabros de aprendices de brujo.

A la luz de esta clarificadora experiencia de sufrimiento compartido, ninguna persona sensata entiende en España que el Pacto por las Libertades continúe convertido en papel mojado. Cada día que pase sin ser reconstruido constituirá un monumento a la sinrazón política, esculpido por dirigentes incapaces de generosidad y de autocrítica. Si nuestros dos grandes partidos no se unen siquiera para desfilar ante la ruleta sumarísima de la muerte, no habrá ningún resquicio de esperanza en el que los ciudadanos puedan atisbar su anhelo de un Estado unido frente a la amenaza terrorista.
Corresponde desde luego a quien rompió el acuerdo proponer el primer paso adelante para recuperarlo. Pero es probable que Zapatero no lo quiera dar porque prefiere arrostrar en solitario la cara amarga del desafío que emprendió al lanzarse por su cuenta a una negociación embarrancada. Tampoco parece dispuesto a arrostrar la carga de rectificación que supondría rescatar el consenso, ni aceptar como impuestas las condiciones -sobre todo, la ilegalización de ANV y la respuesta conjunta al Plan B de Ibarretxe- que el PP le pondría para restablecerlo.

Con la vista puesta en las elecciones, el presidente sigue empeñado en hacer las cosas a su modo, para obtener un beneficio político improbable desde el momento en que todo el país ha percibido la debilidad de su juego. Ilegalizará a ANV, como ha dicho el ministro Bermejo, «cuando convenga a la jugada», y afrontará el reto soberanista a su manera. Cuenta con que el PP tendrá que apoyarlo de todos modos, y en su soberbia pretende darle solo la vuelta a un partido cuyo resultado se puso él mismo cuesta arriba al fracasar en su temeraria estrategia de diálogo.

Se trata de un juego absurdo, egoísta y quizá suicida, que debilita al Estado y compromete al Gobierno ante una más que verosímil situación crítica. Pero que, sobre todo, desprecia la realidad arriesgada y dolorosa del País Vasco, en el que socialistas y populares viven al borde de un idéntico abismo al que se asoman sus propias vidas. No es razonable que la arrogancia de un político a la deriva ignore hasta ese punto la cordura por un puñado de votos que acaso ni siquiera obtenga por este camino.

Zapatero vuelve a dividir a los españoles con su Memoria Histórica
Elsemanaldigital 11 Octubre 2007

En la recta final de la legislatura, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha logrado finalmente el apoyo de algunos de los grupos del Congreso y el Senado para sacar adelante una Ley de Memoria Histórica que será inevitablemente polémica. A más de siete décadas de la Guerra Civil, cuando prácticamente ninguno de los dirigentes de los dos bandos entonces enfrentados está en vida, el PSOE busca reabrir heridas que la historia ya había cerrado. Aparte de sus propias convicciones personales, Zapatero cree tener un interés electoral en la maniobra.

Los españoles no sienten la necesidad de una Ley de esta naturaleza, que no responde a las demandas de la España de 2007. La reconciliación nacional ya se produjo, culminando en la Transición, de modo que volver a clasificar legalmente a los ciudadanos en buenos y réprobos, juzgando lo que hicieron sus mayores en un pasado casi remoto, es algo totalmente improcedente para la gente de la calle. Más aún, que un Gobierno defina por Ley qué es la verdad histórica jurídicamente admisible y qué no lo es roza el ridículo si nos comparamos con los países de nuestro entorno. Será una Ley, si como parece llega a aprobarse, fuera de lugar y fuera de nuestro tiempo.

Si esto es así, ¿por qué Zapatero se lanza a una nueva aventura política cuando está ya a la vista la convocatoria de elecciones generales? Precisamente pensando en éstas, ya que el PSOE quiere presentar al Partido Popular fuera de un amplio consenso que reuniría a todos los demás partidos parlamentarios en una condena póstuma del franquismo y en una exaltación de la Segunda República y del Frente Popular. Dividir a los españoles por acontecimientos muy lejanos y discutibles permitiría a Zapatero hablar de un PP "aislado" y "radicalizado" en esta larga campaña electoral.

Nada más lejos de la realidad. A la búsqueda de una "memoria" que por definición es subjetiva y por consiguiente no legislable, Zapatero ha colocado a su partido en una posición sin precedentes en muchos años. El PSOE rompe con esta ley la concordia y el mutuo perdón consolidados en la Transición, que se convirtieron en el fundamento de la democracia española. Quizás así Zapatero lograse algún apoyo más en una hipotética sesión de investidura y en una inmediata campaña electoral, pero la "memoria" que la Ley dispone supone romper con la pacificación que hizo posible la Constitución.

Realmente, la Carta Magna de 1978, expresamente y en todo caso por su propia naturaleza, ya derogó "cuantas disposiciones se opongan a lo establecido en esta Constitución". Derogar detallada y literalmente los fundamentos jurídicos del alzamiento de 1936 y del régimen de Francisco Franco es legalmente innecesario, y sólo sirve para dos procesos que Zapatero sugiere pero que una inmensa mayoría de españoles no desea: la rehabilitación sin matices de todo lo hecho en la España republicana, y la liquidación de una Transición que precisamente se hizo "de la Ley a la Ley". Todo eso es puesto en duda por una Ley que el PP no votará y que Mariano Rajoy tendrá que revisar en su programa electoral para 2008.

Bilingüismo pacífico versus imposición coactiva
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 11 Octubre 2007

La Xunta muestra al español como un idioma opresor
Periodista Digital, 09.10.2007

El anuncio de las galescolas que acaba de sacar la Xunta muestra a los galegofalantes como víctimas de la opresión del castellano. Aunque en Galicia siempre ha existido un bilingüismo pacífico, la Xunta pinta un paisaje donde gracias a sus galescolas los gallegos tienen mayor libertad y autonomía.

La primera imagen, en sepia para recordar al franquismo y la vetustez de los opresores de antaño, es la de un hombre mayor regañando a los niños por hablar el idioma “paleto”. El castellano, nos da a entender la Vicepresidencia que coordina el nacionalista Anxo Quintana, es un idioma opresor hablado por déspotas que no permitían hablar en gallego. Ahora, con las galescolas y sus mandilones se respira "libertad e igualdad".

Galescolas, guarderías en gallego
"Escolas galegas e en galego do século XXI". Así definió el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, la nueva red de escuelas infantiles que supondrá la puesta en marcha, durante este año y el que viene, de 99 nuevas guarderías públicas en Galicia. Con un presupuetso de 29 millones de euros, las galescolas serán reductos donde los niños "desarrollen su identidad" haciendo hincapié en el uso de la lengua, ya que se cumplirá el plan de normalización lingüística aprobado por unanimidad en el Parlamento. Este documento establece que haya una oferta educativa en gallego para los niños gallegohablantes durante la etapa preescolar -de cero a tres años-, y que los castellanohablantes reciban al menos un tercio de los contenidos de su horario semanal en lengua gallega.

Sea cual fuere ese ADN gallego que el BNG dice conocer y preservar como nadie, el departamento que dirige el nacionalista Quintana quiere que no haya ni rastros de españolidad en las galescolas. Para ello convocó un concurso público para que los diseñadores interesados diseñen un mandilón para los niños y un chándal para los educadores que encaje con el logo de las galescolas y que ofrezca una imagen vinculada a estos centros como red institucional gallega «con identidad propia».

Roberto Blanco Valdés, una de las pocas voces constitucionalistas que quedan en la prensa gallega, comentaba con fina ironía en la Voz de Galicia:

A fin de cuentas, el auténtico objetivo de la norma es que los profesores, los cuidadores y los niños vayan vestidos de gallegos. ¿Y como se viste uno de gallego?, se dirán ustedes llenos de estupor. El asunto es de importancia, pues dado que de gallegos vamos vestidos por definición todos los que vivimos en Galicia, sólo existen tres posibles respuestas a la exigencia de la Vicepresidencia: que niños y personal vayan de calle, vayan de traje regional o vayan, no de gallegos, sino de galleguistas. [...] Sólo nos queda, por tanto, la opción del galleguismo. ¿Es eso –que el uniforme de las galescolas sea acorde con la que, según el BNG, es la identidad propia de Galicia– lo que va a exigir la Vicepresidencia? Todo parece indicarlo, lo que nos lleva a un escenario, entre cómico y lunático, que soy incapaz de imaginar. O casi sí: basta con recordar a los niños vestidos con mono gris de la China popular. Todos iguales. Todos con la misma identidad. Es lo que tiene el patriotismo: que se empieza recitando El dos de mayo («Oigo patria tu aflicción...») y se acaba controlando la ¡identidad gallega! de un modesto mandilón.

Imposición del gallego
La red de galescolas que impulsó el BNG sin reparar en gastos forma parte de un plan de choque para imponer el gallego en la educación. Al igual que la Rusia de los Soviets, la Xunta ha llegado al extremo de contratar personal para establecer controles sobre los profesores que enseñen en castellano materias que deberían ser inculcadas en gallego.

Así lo establece el Artículo 17 del Decreto que aprobó Educación en el que habla de "equipos de normalización lingüísticas" en sintonía con el Artículo 20 que habla de "servicios de inspección". Es evidente que la Xunta no está interpretando bien la Carta Europea para las Lenguas Minoritarias y Regionales ya que supone que todas las familias gallegohablantes van a preferir una inmersión lingüística al gallego en la enseñanza, lo cual es desmentido por los indicadores sociológicos de la comunidad que datan que el uso de gallego continúa, a pesar de todas las campañas y los millones de euros invertidos en su promoción, en franco retroceso.

nueva ofensiva terrorista
Cuatro presuntos miembros de ETA asaltan una fábrica de productos químicos en el sur de Francia
El material robado, nitrometano, puede ser empleado en la fabricación de explosivos
AGENCIAS BAYONA El Correo 11 Octubre 2007

Cuatro presuntos miembros de ETA encapuchados y armados con pistolas asaltaron ayer una empresa de productos químicos en el departamento francés de Loire, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista gala. El material robado es susceptible de ser empleado en la fabricación de explosivos. El comando quiso llevarse cuatro cubas de nitrometano, de 200 kilos cada una, pero no pudieron porque pesaban demasiado, por lo que cargaron 400 bidones de cinco litros cada uno en una furgoneta de la compañía y se dieron a la fuga.

La empresa de los laboratorios Labema que ha sido objeto del robo de material químico en la localidad gala de Saint Etienne, valora en unos 20.000 euros las pérdidas sufridas, según ha informado el director de la fábrica a la prensa local. Las mismas fuentes han indicado que el nitrometano que se llevaron cuatro encapuchados no era puro sino diluido y, por lo tanto, que ese componente no podría ser utilizado por sí sólo para fabricar explosivos.

Los hechos fueron cometidos por cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, que irrumpieron en la fábrica ayer, miércoles, poco después de las 18.00 horas, cuando no se encontraba en el local más que el director de la compañía, al que maniataron para cometer el robo. A continuación, cargaron los productos químicos -400 bidones de cinco litros- en dos coches de la propia compañía.

El modo de operar hace pensar en ETA y los ladrones, dos hombres y dos mujeres, parece que conocían la empresa y sabían lo que almacenaba. De hecho, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de la Presidencia, María Teresa Fernández de la Vega, ha aseverado hoy que "todo apunta" a que la banda terrorista ETA haya sido la autora del robo.

Acceso fácil
La fábrica de Labema , en un punto con acceso fácil a una autopista. Al igual que han hecho en otras ocasiones, uno de los miembros de ETA se identificó como policía para conseguir que le franquearan la puerta de la empresa y en ese momento aparecieron los otros etarras que amenazaron al empleado que había en ese y lo redujeron.

El modus operandi de los asaltantes, característico de otras actuaciones habituales de ETA, y el producto del que se apoderaron, hacen sospechar a los servicios policiales franceses que el asalto sea obra de la organización terrorista. Además, se da la circunstancia de que el pasado 11 de julio la policía francesa detuvo en Angulema a dos miembros de ETA, Iker Mendizabal Cubas y Jon García González, cuando circulaban con una furgoneta cargada de componentes para la fabricación de explosivos.

Labema, que se encuentra situada en la calle Denis Papin, de Lorette, fabrica inhibidores de corrosión líquida en fase acuosa y sus productos están destinados básicamente a la industria de la pintura y de los revestimientos, así como al sector de aceites y lubricantes y carburantes especiales para modelismo. Por otro lado, la fiscalía de Saint Etienne, aunque privilegia la hipótesis de la autoría de ETA, no descarta que pudiera tratarse de un caso de espionaje industrial si finalmente se confirmara que los encapuchados se llevaron consigo dos ordenadores de la compañía con fórmulas químicas que podrían usarse para la falsificación de productos.

Fráncfort: campaña para ERC
Assumpta Roura La Voz 11 Octubre 2007

La queja del director de la Feria del libro de Fráncfort, el señor Juergen Boos, por la ausencia de autores catalanes que escriban en castellano en el recinto del importante centro anual de negocios de las industrias editoriales, donde la cultura catalana ha sido invitada especial, ha sido insistente y de larga trayectoria. Desde el invierno pasado hasta hoy ha predicado en el desierto su malestar por esta ausencia. La razón objetiva está de su lado. Dicha feria del libro, la más importante del mundo de iniciativa privada, mueve millones y se concreta en una compra y venta de autores de todo el mundo por parte de los agentes especializados en el menester.

En realidad, si Barcelona no fuera capital real de la industria editorial en lengua española, la cultura catalana jamás habría sido invitada. Al señor Boos, alto ejecutivo nada menos que alemán, al final le pedirán cuentas de beneficios y pérdidas sus jefes y organizadores privados, lo mismo que si se tratara del salón del automóvil. Los autores catalanes más reconocidos en el mundo, y, por tanto, para la industria editorial, los que mayores beneficios aportan, no estarán allí como soporte publicitario de su obra que, tratándose de números, es mano de santo. Pero el señor Bargalló, ex vicepresidente de la Generalitat y actual presidente del Instituto Ramón Llull -que es la institución que mima a quien escribe en catalán, nacida bajo los auspicios del señor Pujol por aquellos años en que era presidente con el pretexto de que el Instituto Cervantes no quería escritores catalanes, hecho que es completamente falso, pero parece que no importa-, decidió secuestrar la cultura a favor de su política, interpretarla a su manera y hacer selección entre amigos y enemigos. Ni Juan Marsé, ni Vila Matas, ni Mendoza, Cercas, Zafón, todos catalanes, y tantos otros cuyas obras son reconocidas fuentes de negocio, están hoy en Fráncfort, y eso supone pérdidas.

En su lugar, 139 escritores en lengua catalana, unos pocos muy buenos, y la mayoría ni fu ni fa o lamentables, tienen una semana de vacaciones pagadas a cargo de erario público a cambio de hacer publicidad para Esquerra Republicana. No promocionan Cataluña, sino a ERC. Cataluña es otra cosa, señores y ojalá Manuel V. Montalbán levantara la cabeza para explicar su argumento: los que escribimos en castellano en Cataluña ya somos el ejército de ocupación lingüístico. Pero eso sí, al enemigo no le damos ni agua.

Pese al separatismo, los catalanes leen en castellano
Redacción MinutoDigital 11 Octubre 2007

Imaginamos que la imposición linguística y los millones de euros que la potencian no son suficientes para variar la realidad. Y es que según datos de la propia Conselleria de Cultura de la Generalidad sobre los índices de lectura y compra de libros del 2006, el 78,7% de los encuestados afirma que su idioma habitual de lectura es el castellano, frente al 20,1% que declara que es el catalán y el 0,7% que prefiere el inglés.

En la lista de los 25 títulos más leídos del 2006, solo figuran libros editados en castellano, sean originales o traducciones. Entre los 20 libros más comprados tampoco figura ningún título editado en catalán, aunque Albert Sánchez Piñol sí está entre los autores más comprados.

Para intentar que los catalanes dejen de leer en castellano la Generalidad se gastará en los próximos tres años 24 millones de euros, el doble de lo que destiaba hasta el momento.

El CGPJ rechaza expedientar a una juez por pedir el uso del castellano
N. C. ABC 11 Octubre 2007

MADRID. El Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha rechazado por diez votos la propuesta del vocal Alfons López Tena de abrir expediente disciplinario a una juez de Barcelona por solicitar a un testigo que prestara declaración en castellano al no disponer el tribunal de intérprete en ese momento y a la vista de que los acusados (algunos de origen marroquí, dominicano y ecuatoriano) no entendían el catalán. López Tena -promotor del Círculo de Estudios Soberanistas, desde el que se defiende la independencia de Cataluña- pretendía además poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía, propuesta también rechazada.

Fuentes del CGPJ han explicado que la apertura de expediente disciplinario se rechazó porque ya se ha incoado por el Servicio de Inspección una información previa (que probablemente quede en archivo) a raíz de la denuncia presentada por la Asociación de Juristas en Defensa de la Lengua Propia. Lo cierto es que, hecha la petición por la magistrada, el testigo accedió sin problema a declarar en castellano, pero la protesta de los letrados de la acusación obligó a suspender el juicio. Después, el tribunal acordó solicitar un traductor.

Las fuentes del CGPJ entienden que la magistrada actuó correctamente pues por encima de los derechos lingüísticos se encuentra el derecho a la defensa, que en este caso podía verse claramente perjudicado.
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