AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 21 Octubre   2007

Negociación con ETA
Los puentes del proceso
Ignacio Cosidó Libertad Digital 21 Octubre 2007

En la lucha contra ETA hace mucho tiempo que las palabras han dejado de ser suficientes. Si el Gobierno quiere mostrar una verdadera voluntad de derrotar a la banda terrorista no sólo debe decirlo, o al menos no decir lo contrario como hizo su ministro de Justicia esta semana, sino que debe también dar muestras con sus hechos de la existencia de esa voluntad inequívoca. Las detenciones de terroristas con las que el Gobierno pretende demostrar esa firmeza es una obligación impuesta a las fuerzas de seguridad por el Estado de Derecho y una muestra de profesionalidad de nuestros cuerpos policiales, pero no resulta suficiente para medir la voluntad política de derrotar al terror. La determinación del Gobierno por alcanzar esa meta hay que valorarla en las propias decisiones del Ejecutivo para aislar política y socialmente a los terroristas, a quienes les amparan y a quienes les representan en las Instituciones.

Las palabras del ministro Bermejo el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados, abriendo la puerta a una nueva negociación con ETA, han venido a darnos la razón a quienes desde la oposición insistíamos en que la voluntad de negociación del Gobierno con los terroristas seguía viva. La respuesta de Zapatero reinterpretando las palabras de su ministro no invalidan esa certidumbre. Mientras Mariano Bermejo continúe en el Gobierno, resultará obvio que hay al menos una parte del Ejecutivo que apuesta por la negociación como única vía para acabar con el terror y, mientras Zapatero no lo cese, significará que el propio presidente está aliado con ese sector.

Pero más allá de la reinterpretación de las palabras –Zapatero se ha mostrado de hecho como un hábil manipulador del lenguaje–, lo que cuentan son los hechos. Y los hechos nos dicen que Zapatero no se ha arrepentido en ningún momento de su negociación con ETA. Es muy difícil rectificar una política si antes no se reconoce su error y es incuestionable que si alguien está convencido de que actuó correctamente volverá a hacerlo de encontrarse en iguales circunstancias.

El segundo hecho objetivo es que el PSOE se niega a revocar la autorización parlamentaria que autoriza al Gobierno a negociar con ETA si ésta muestra el deseo de abandonar la violencia. Si para Zapatero el falso alto el fuego declarado por la banda fue condición suficiente para dar pie a esa negociación, es claro que una nueva declaración de la banda sería suficiente para reabrir el proceso, tal y como defendió el ministro de Justicia, después de las próximas elecciones.

En tercer lugar, el Gobierno se niega a instar la ilegalización de ANV a pesar de que se acumulan las evidencias de que este partido actúa como un mero sucesor de la ilegal Batasuna. Puede que el Gobierno se reserve esta acción como un golpe de efecto electoral más próximo al mes de marzo, en lo que sería una utilización manifiesta de la política antiterrorista con fines partidistas, pero cabe también la hipótesis de que en realidad Zapatero mantenga el convencimiento de que existe una parte de la denominada izquierda abertzale amante de la paz que será un interlocutor necesario en el futuro proceso de negociación. Las declaraciones de algunos socialistas vascos defendiendo esta tesis hacen que no podamos descartar incluso que algunos contactos secretos se sigan produciendo en el País Vasco entre socialistas y representantes del mundo abertzale.

Por último, tampoco ha buscado el Gobierno tras el reinicio de la actividad asesina de ETA recomponer sus relaciones con las víctimas del terrorismo. Por el contrario, el Gobierno ha seguido menospreciando, cuando no descalificando, a las principales asociaciones de víctimas del terrorismo sin el más mínimo gesto de aproximación a las mismas. La querella presentada por un grupo de abogados progresistas contra el presidente de la asociación mayoritaria por supuestas injurias al Gobierno no hará más que enrarecer aún más el ambiente.

En definitiva, si el Gobierno pretende que la sociedad tome en serio su lucha contra el terrorismo, no sólo debería unificar el mensaje, evitando contradicciones tan flagrantes como las provocadas esta semana por su ministro de Justicia, sino que debería demostrar con hechos su verdadera voluntad de derrotar al terrorismo. Lo contrario incita a pensar que estamos ante una mera pose electoral del Gobierno cuya fecha de caducidad coincide con la de las próximas elecciones generales. La impresión que queda en el ciudadano es que el Gobierno se niega a romper definitivamente los puentes por los que debería transitar cualquier futura negociación.
Ignacio Cosidó es senador del Partido Popular por Palencia

El caudillo sonriente
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS. Director de ABC

CUANDO un líder político se ofrece individualmente como el único activo político de una opción ideológica y partidista incurre en un ejercicio de caudillismo. Lo ha hecho José Luís Rodríguez Zapatero al protagonizar un vídeo -estamos ya en la «guerra de los vídeos»- en el que el presidente del Gobierno, jugando con la letra inicial de su apellido, replica a su contendiente -Mariano Rajoy- con una edulcorada sonrisa, un humor impostado y un desenfado indumentario y gestual que resulta frívolo cuando la dimensión de los problemas y tensiones que nos aquejan parecería requerir de mayor seriedad y solvencia.

Probablemente, José Blanco, secretario de Organización del PSOE y urdidor de esta cinta, hombre de una resistencia política encomiable, -¡ojalá Rajoy tuviera alguien tan dispuesto a romperse la cara por él como Blanco por Zapatero!-, administra lo que tiene y, para su desconsuelo, no posee más de que lo que el vídeo muestra. Tras la sonrisa del presidente nada hay: no hay bandera, no hay puño, no hay rosa, no hay libros. Sólo una sonrisa. Se trata de la reducción del socialismo del PSOE a una mueca, del vaciamiento ideológico de la primera organización política nacional, de la banalización radical de la acción política y, en definitiva, de una forma sutil y patológica de nuevo culto a la personalidad del líder.

Creo que el vídeo de Rodríguez Zapatero -con esa orgiástica utilización de la letra Z- es un error mediático que resulta, sin embargo, extraordinariamente aleccionador, porque desnuda la indigencia intelectual del presidente y, al mismo tiempo, denota la crisis de contenidos ideológicos de su partido. El jefe del Ejecutivo es el resultado -como dirigente político- de una constelación de casualidades históricas irrepetibles que su levedad formativa no ha sabido aprovechar. José Luís Rodríguez Zapatero resuelve los problemas -cree que lo hace- negando su existencia o su entidad. Así, los ataques al Rey y la Monarquía no son otra cosa que exageraciones de los medios; los brutales tirones separatistas de los nacionalismos del País Vasco y Cataluña, un episodio más -y no necesariamente más grave- de la sempiterna cuestión territorial española; el vapuleo a los símbolos nacionales tampoco deja de ser un asunto menor sobre el que es poco menos que desleal insistir; por supuesto, la crisis hipotecaria no existe, y la llamada memoria histórica no busca otro propósito que «la paz de espíritu» de los injustamente tratados en el pasado. Nada de lo que ocurre en España es particularmente grave o preocupante para el presidente del Gobierno, como bien dejó manifestado en el Foro de ABC el pasado lunes, apenas turbulencias temporales que remitirán sin mayores ni peores consecuencias. Y en todo caso: aplíquense a esos supuestos la sonrisa como solución. Es decir: la terapia universal se contiene en ese vídeo que sustituye la mueca por la ideología, la escenografía inane por los símbolos de poder y el rigor de la política presidencial por un telegénico rostro político que, alegre y confiando en su nadería, sustituye el Partido Socialista Obrero Español de Pablo Iglesias por el nuevo Partido Zapaterista de José Luis Rodríguez Zapatero.

El peligro para España y para el PSOE reside, precisamente, en la estrategia de la sonrisa porque no deja de ser una simple máscara para relativizar -y al mismo tiempo camuflar- la sin par incapacidad del Gobierno y de su presidente en la gestión de los asuntos públicos y de la renovación de su partido. Porque mientras Rodríguez Zapatero sonríe, en Valencia se le ha vuelto a abrir un boquete, después de que persistan las hemorragias en Madrid y Navarra y de que en las tres comunidades los torpes movimientos políticos del presidente hayan acumulado cadáveres en las cunetas. Ahora, Pla, antes Simancas, Sebastián, Alborch, Puras... ¿y cuántos más? Por si fuera poco -para el socialismo en este caso- el llamado «fuego amigo» de la guerra mediática en la izquierda, propiciada por los «nuevos brujos visitadores» de la Moncloa, cordialmente recibidos por Rodríguez Zapatero, proyecta un nuevo, y no se sabe si también sonriente, frente de fricción en el que caerán nuevos chivos expiatorios.

Rodríguez Zapatero ha expropiado el PSOE de la misma manera que lo ha hecho con España: con una sonrisa pero sin justiprecio. José Bono, relegado y, en el futuro -ya veremos- expuesto en el sillón que ahora ocupa un injustamente tratado Manuel Marín; Rodríguez Ibarra, neutralizado en su Extremadura lejana; Nicolás Redondo Terreros -¡qué despilfarro!-, defenestrado y lealmente callado; Rosa Díez, expulsada de hecho del partido, y Felipe González, remitido a la galaxia de las declaraciones inocuas. Sólo Alfonso Guerra -mediante su larga mano en «Temas»- osa desafiar dialécticamente algunas políticas presidenciales, si bien con un énfasis menor y cauteloso. Se ha adueñado del socialismo español el síndrome paralizante de la sonrisa del presidente y nadie dice ni hace nada que pueda contradecir los nuevos códigos de comportamiento zapaterista.

Zygmunt Bauman, en su denostado -por la progresía, a la que denuncia- «Vida líquida», describe a los nuevos especímenes públicos que se guían en sus apegos y compromisos por la «liviandad y la revocabilidad» de sus posiciones y, siguiendo a Jacques Attali, les imputa vivir «en una sociedad de valores volátiles, despreocupados ante el futuro, egoístas y hedonistas». Para estos personajes, dice Bauman, «la novedad es una buena noticia, la precariedad es un valor, la inestabilidad es un imperativo, la hibridez es la riqueza». Y continúa: «dominan y practican el arte de la vida líquida: la aceptación de la desorientación, la inmunidad al vértigo y la adaptación al mareo y la tolerancia a la ausencia de itinerario y de dirección y de lo indeterminado de la duración del viaje». ¿Está describiendo el autor a nuestro presidente? No. Lo que hace es perfilar el estereotipo del novísimo irresponsable que se ha encaramado con éxito a las posiciones de poder en una sociedad -que es líquida porque ha desterrado los valores permanentes- sometida a simulaciones y engaños como los que perpetra -en términos políticos- Rodríguez Zapatero en el vídeo sonriente. El presidente es un hijo vulgar de su tiempo y no lo es, por tanto, de las elites políticas que conducen hoy las ideas fuertes y creativas. El inquilino de la Moncloa es, exactamente, lo que parece: una sonrisa con un fondo de nada.

El decurso de los acontecimientos va modelando un liderazgo virtual de carácter personalista, desideologizado, oportunista y charlatán en el que el socialismo se transforma en un activismo progresista contradictorio muchas veces con los valores de la izquierda y donde la gestión política muta en un ejercicio de ocultamiento, relativización o elusión de los problemas. Salvando las distancias continentales, en España con Rodríguez Zapatero estamos ante un fenómeno caudillista -el presidente, el caudillo- que se basa en la demagogia, que consiste en afirmar lo que «el pueblo» quiere -se supone que desea- oír. Nunca la izquierda en España se perdió de esta forma el respeto a sí misma, ni dejó que uno de los suyos (?) se lo perdiese a los españoles.

Política como espectáculo
IGNACIO CAMACHO ABC 21 Octubre 2007

«Manifiestos, escritos, comentarios, discursos; humaredas perdidas, neblinas estampadas» (Rafael Alberti)
UN minuto y ocho segundos. Eso es lo que dura el mensaje político más celebrado, debatido y comentado de la semana en España, el vídeo de la Z, insustancial apoteosis de la política sincopada: un partido, un programa, una ideología, incluso una Historia, reducidos a una sola letra. Bastante más corto aún resulta el otro momento de oro de nuestras tornadizas audiencias, el chispazo de herida insolencia con que Carod Rovira formulaba su peregrina síntesis nominalista del soberanismo catalán. En total, ni dos minutos de grabaciones de Youtube; en una, un tipo malencarado protesta de su presunta identidad nacional con una frase marmórea: «Yo no me llamo José Luis». En la otra, un muñeco sonriente que sí se llama José Luis cifra su esencia ideológica en el dudoso blasón de una peculiar prosodia de las consonantes dentales. Ésta es la densidad del discurso dominante en la escena pública española. Píldoras de banalidad para consumo de masas, el epítome de la política-espectáculo, el delirio cúspide de la oquedad sonora, los ecos machadianos de la propaganda superpuestos a las voces del pensamiento o el análisis. El marketing como valor supremo, el youtubismo como expresión de una doctrina con menos fondo que una lata de anchoas.

A falta de proyectos que defender, de ideas que discutir, de conceptos sobre los que anclar el debate democrático, los estrategas de nuestros grandes partidos han puesto su futuro en las manos de los gurús de la publicidad, convencidos de que la política no es más que una mercancía de consumo en cuya venta no caben ni siquiera las oraciones subordinadas. No hace demasiado tiempo se trataba de dar con una idea; simple, escueta, contundente, desnuda, fácil de asimilar y de exponer, pero una idea, un fruto de cierta reflexión intelectual que aspiraba a condensar las aspiraciones de un grupo o a reflejar una visión de la sociedad y de su futuro. Eso ya es arqueología; ahora la cuestión es hallar una frase. Una simple expresión cuyo sentido empiece y acabe en su propio enunciado. Un significante sin significado, un envoltorio sin contenido, una fachada sin casa, un vestido sin cuerpo, un libro sin hojas. Un pictograma, una carcasa, un icono. Un fuego de pirotecnia que se disuelva en el aire con un brillante y ruidoso estallido.

Todo este esfuerzo de desnutrición mental, de sintética y vacía trivialidad, ha encontrado en Youtube el ágora de la nueva democracia. Ni parlamento, ni periódicos, ni mítines, ni estrados: el universo bidimensional de la red es la cancha donde se dirime la partida de esta confrontación de la nada consigo misma. Anorexia intelectual, liviandad ideológica, frivolidad política. Filmad un plano, encontrad una palabra, acuñad una consigna, y tendréis la llave de un poder que entre todos hemos convertido en el triste guión de un espectáculo barato, de una sórdida comedia hueca, superficial y volátil.

Tinieblas
JON JUARISTI ABC 21 Octubre 2007

«EN el sentido político, el país vasco es famoso por la organización ETA. En el contexto cultural, está el museo Gugenheim (sic) en Bilbao, y el acontecimiento de Guernica que inspiró a Picasso para pintar el cuadro que lleva el mismo nombre». Así comienza la presentación de la participación vasca en el programa del festival internacional de cultura urbana de Dubrovnik, verano de 2007. Consiste ésta en una serie de cortos de jóvenes directores (el más prometedor se llama Tinieblas González), de los que la «Ministra Vasca de Cultura» (sic) dice sentirse muy orgullosa.

Yo no sé si el tipo ese que se llama Bernard y que ha expuesto en el Guggenheim de Bilbao las fotos de etarras y guardias civiles tiene el genio y el oficio de Tinieblas. Nunca oí hablar de él, pero no dudo de que goce de renombre en los círculos de la pornopolítica. Por otra parte, lo del Guggenheim se veía venir. Si la dimensión internacional de eso que llaman Euskadi se reduce a ETA, la franquicia neoyorquina y el Guernica, tal miseria tenía que reflejarse, tarde o temprano, en la capilla sixtina de la horterez posmoderna erigida a orillas del Nervión. En otras palabras, el «contexto cultural» estaba fatalmente condenado a incorporar el «sentido político», y así lo ha hecho, desvelando la mentira congénita de un retablo de las maravillas forrado de titanio.

El tipo llamado Bernard, ante la indignada reacción de las asociaciones de víctimas, ha pedido el amparo de Reporteros sin Fronteras, que tampoco me suenan de nada, aunque estoy seguro de que, llamándose de esa guisa, serán, cuando menos, antisionistas y antiamericanos a tiempo completo. El tipo llamado Bernard es un cuco. Se las da de reportero gráfico cuya sola función consiste en ofrecer testimonios objetivos de la realidad. En este caso, de la realidad de eso conocido como Euskadi, entelequia sobrepuesta a la realidad que, como toda entelequia, admite también un simulacro de realidad: lo que llamamos representación; o sea, un conjunto de imágenes, de metáforas que sustituyen a la realidad escamoteada. Euskadi es la suma de tres metáforas -ETA, el Guggenheim y el Guernica-, cada una de las cuales, por separado, posee sus propias modalidades de representación (las del Guernica, por ejemplo, abarcan desde las reproducciones domésticas del cuadro hasta las variaciones publicitarias sobre el mismo). Pero el Guggenheim posee además la virtud de convertir todo lo que acoge en representación artística. Un plátano colgado de una pared del Guggenheim no sería un plátano, sino una estúpida obra de arte (del mismo modo que el urinario de Duchamp no es una pipa). Y las fotos del tipo llamado Bernard, expuestas en el Guggenheim, tampoco son un reportaje gráfico de la realidad vasca, sino una estúpida representación artística de la metáfora compleja conocida como Euskadi.

Y ahí precisamente radica la indecencia de su pretensión de exponer la fotografía del cráneo de Miguel Ángel Blanco. Sin entrar en la cuestión de que la selección de las imágenes expuestas haya sido tendenciosa -que lo ha sido-, la mera explicación de los motivos que le llevaron a pedir la venia de la familia de Miguel Ángel Blanco para incluir en aquélla la fotografía denegada resulta tan obscena que ha bastado para desmantelar moralmente el Guggenheim de Bilbao, empresa neocorporativa de espectáculos. Todavía seguirá atrayendo a mi desdichada villa natal, por algún tiempo, un turismo hortera y pretencioso. Pero ahora ya es notoria su condición de dispositivo para aliviar a la gente del peso de toda cultura que implique responsabilidad y resistencia al embrutecimiento.

Los padres y la hermana de Miguel Ángel Blanco han dado otra lección de dignidad a un nacionalismo que ha ido minando eficaz y persistentemente el discernimiento ético de la sociedad vasca. Confieso que estas bravas mujeres de mi tierra, Mari Mar Blanco o Cristina Cuesta, investidas de la grandeza de Antígona, me emocionan más que todo el arte contemporáneo. Mari Mar y Cristina contra la pedantería abertzale del Guggenheim-Bilbao, titanes del dolor contra el titanio inmundo, un atisbo de luz en las tinieblas.

La ley y la memoria ejemplar
GERMÁN YANKE ABC 21 Octubre 2007

Lo de la «memoria histórica», como concepto político, tiene su enjundia porque parte, palmariamente, de una contradicción. Una cosa es la memoria, subjetiva, personal, y otra la Historia que, siendo naturalmente interpretable e incompleta -se integra paulatinamente con la investigación de los especialistas-, trata de presentarnos lo que ocurrió, no lo que recordamos o lo que recuerda el historiador. Sin embargo, aunque la polémica ley que se tramita ahora en el Congreso, no tenga finalmente ese nombre, la «memoria histórica» se ha impuesto como una referencia del debate, quizá porque, en el fondo, hay una pulsión a que nuestra memoria, la de cada cual, se convierta en algo aceptado de modo general, en una suerte de Historia incontestable.

No sólo se da este fenómeno en los que promueven la ley, o quieren ir más allá de su provisional contenido, sino también en sus adversarios. El franquismo, por ejemplo, se ha convertido en un tótem o en un tabú, lo que sin duda tiene más que ver con la memoria mistificada voluntaria o involuntariamente, que con la realidad de la Historia. Para unos, es el emblema o el progenitor de una parte de los españoles. Para otros, un tabú, una condición que no es lícito mencionar. Los primeros, instalados en una parte de la izquierda española actual, buscan la exclusión de otra parte de la derecha identificándola con la dictadura. Los segundos, instalados en una parte de la derecha, parecen considerar que ciertos principios de la dictadura siguen formando parte del acervo de sus votantes y prefieren no mentarlo.

El borrador de la ley, en este contexto, pretende sobreactuar, como si se planteara en plena vigencia del franquismo o como si, subliminalmente, se deseara presentar a una parte de los españoles de hoy como responsables de esa estrafalaria vigencia. No se puede entender de otra manera que, con una Constitución que lógicamente invalida cuanto se oponga a ella, se quiera ahora derogar formalmente bandos de la Guerra Civil, del franquismo naturalmente, y leyes represivas de la dictadura. El PP se pregunta retóricamente si los promotores de la ley entienden que esas normas están todavía vigentes pero el absurdo legal parece subrayar más bien, de modo simbólico, que hay un sector, el que representa el PP, que de algún modo las sigue sosteniendo intelectualmente.

De otro lado, el principal partido de la oposición tampoco puede pretender, como dice insistentemente, que la Transición, deificada a veces hasta el ridículo, haya borrado y terminado con todas las heridas o con todas las injusticias del pasado reciente. Es decir, como si quisiera, volviendo las contradicciones conceptuales del revés, convertir la Historia inmediata, la Constitución y las leyes de la Democracia, en la memoria única de los españoles. De esta otra pulsión, la que inclina al olvido, tampoco son ajenos todos los promotores de la ley que, en ocasiones, dan la impresión de querer ser hoy antifranquistas, más de treinta años después de la muerte del dictador, ya que no demostraron serlo mientras vivía.

Está por ver si este afán reprobatorio del franquismo que quiere alcanzar la Guerra Civil contempla la barbarie que, durante aquellos años de conflicto bélico, se cometieron en ambos bandos o sólo en el del general Franco. Pero la ley quiere rizar el rizo y convertir la anulación de juicios y de decisiones administrativas injustas y sin garantías, en declaraciones, por razones de economía, sin consecuencias jurídicas. Las posibles reclamaciones ante los tribunales revelarían, por cierto, que los descendientes de los agresores están, como los agredidos, bastante bien representados en los grupos políticos hoy en liza, demostrando que no es el franquismo, sino las convicciones políticas personales, el referente de las discrepancias políticas de hoy. Pero, al mismo tiempo, el miedo a las consecuencias muestra también la hipocresía. Por ejemplo, muchas familias y algunas entidades señeras (he vivido casos concretos personales y de entidades como la bilbaína y liberal Sociedad El Sitio) han visto que era imposible la devolución de bienes incautados durante el franquismo por la inexistencia de leyes concretas que regularan las restituciones que se establecieron para partidos políticos y sindicatos.

Si las Cortes Generales quieren reparar las injusticias del pasado deberían analizar y aceptar las consecuencias prácticas y jurídicas porque la dignidad de los agredidos no es precisamente lo que han perdido. Y si la sociedad española desea restañar las heridas que aún queden abiertas, en vez de hurgar en ellas en el ruidoso y lamentable debate político, debería profundizar en lo que Todorov llamaba memoria ejemplar. Es decir, aquella que, con un lenguaje comparativo y no beligerante, busca, a partir de los hechos, el modo mejor de comprender y afrontar el presente y de evitar los desafueros y la barbarie del pasado.

Onirismos
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 21 Octubre 2007

Ocupamos el centro de una habitación enorme, atestada de gente. No vemos los rostros de los que nos rodean, ni oímos sus voces, pero sabemos, sabemos infaliblemente, que estamos sosteniendo una conversación en un idioma extraño. ¿En qué hablamos? En balcánico. El balcánico no es un idioma; ningún lingüista ha identificado jamás una lengua concreta que responda a ese nombre. Pero nuestro balcánico es rápido, persuasivo. En cierto instante apretamos los labios, formando con ellos el embudo que permite pronunciar la «u» francesa, y los circunstantes prorrumpen en aplausos. Nos despertamos. ¿Qué cosas admirables hemos dicho mientras éramos el hombre en medio de la habitación enorme? Imposible precisarlo. La gramática onírica conoce caminos, atajos, que no se pueden reproducir en estado de vigilia. Encendemos la luz y nos sentamos en el borde de la cama. En frente hay un espejo, en el que se refleja un tipo con pijama a rayas, sentado en el borde de una cama. A ese tipo le dolerán un poco las articulaciones cuando haga un esfuerzo por incorporarse del todo. Y es que la vigilia es más ingrata que el sueño. El sueño es maravillosamente fácil, es certero. En el sueño, al revés que durante la vigilia, somos capaces de atravesar las paredes y usar una lengua que no figura en el diccionario.

Les he relatado un sueño que he tenido o que habría podido tener. Y también les he relatado la sensación que experimenté escuchando el lunes pasado al presidente, en el Casino de Madrid. Me pareció que el presidente era el hombre de la habitación, y que yo vigilaba su sueño mientras él soñaba. Datos, cifras, hechos, entraban en una retorta mágica y se transformaban en otras cifras, otros hechos, otros datos. Consideremos, por ejemplo, la evolución de nuestra productividad. Ha mejorado durante los últimos meses. Ahora bien, no ha dejado de empeorar con relación a la media de los quince, incluidos los últimos meses. El presidente convirtió el descenso en un ascenso. Y construyó un itinerario fantástico que arranca de las inversiones recientes en «I+D» y concluye, tras el aumento de la productividad, en un aumento simétrico del PIB.

En este caso, el onirismo conceptual resulta más inquietante que la alquimia aritmética. Es notorio que el mecanismo que engrana la investigación con el crecimiento económico opera de modo lento y siempre problemático. Es notorio que una cosa es extender líneas de crédito a las empresas y engrosar el capítulo «I+D», y otra muy distinta que éstas apliquen los recursos con provecho. Es notorio que desde un tiempo crece nuestro PIB, pero no la renta per cápita. Es evidente que este contraste revela que la productividad no va bien. Es claro que hemos echado kilos gracias, en gran medida, a la inmigración masiva, la correlativa moderación salarial, y la subida del consumo interno. Ningún economista pone en duda que esto tiene algo que ver con la evolución negativa de nuestro equilibrio exterior. Ningún economista discute que el endurecimiento del crédito que la crisis mundial en curso ha provocado nos va a complicar la vida. Estos reparos no obran el menor efecto sobre el presidente. Son sólo cicaterías inspiradas por la mala fe. En cierto instante, en referencia a las estimaciones a la baja que el FMI ha hecho sobre el crecimiento económico español, Zapatero crispó el puño y endureció la voz, dibujando con el cuerpo un escorzo hostil. Los lingüistas profesionales sobran... cuando se está hablando en balcano.

El director de ABC levantó cuestiones que Zapatero había eludido en su alocución inicial: el desafío de Ibarreche, el estatuto de Cataluña, etc... Las señales no fueron buenas. Salí con el temor de que no se hubiese renunciado a averiguar un arreglo político con ETA. Las declaraciones ulteriores del ministro de Justicia no han atenuado este temor. Pero no quiero hacer aquí elucubraciones, sino desarrollar una crónica. El presidente, que en la práctica ha consagrado el Estatut, y que libra una batalla campal en el TC con el fin de evitar su revocación jurídica, concibe la explosión estatutaria que gravita sobre el país como la maduración natural del Estado de las Autonomías. Con respecto al Estatut, hizo una reflexión curiosa. Afirmó que se trata de la reforma de un documento constitucional; pero si el Estatut reformado procede de la Constitución, no puede ser inconstitucional, por lo mismo que de un tigre y una tigresa sólo puede salir otro tigre, es decir, una criatura de la misma especie. No hizo, claro esta metáfora concreta, pero el mensaje fue el que acabo de contarles. ¿Cree Zapatero en su argumento? Mi opinión, es que sí. No es, en rigor, un argumento. Pero la lógica onírica no se rige por los mismos principios que la diurna. El presidente navega en un espacio paralelo, y navega aprisa.

La distancia creciente entre la realidad y sus ilusiones, le harán cada vez más incompatible con quienes no se sientan obligados a darle, de oficio, la razón. Los líderes visionarios se pierden de vista, y con ellos, en ocasiones, los ejércitos.

Educación para la Ciudadanía. Jaque mate.

Alejandro Campoy Periodista Digital 21 Octubre 2007

El informe que se enlaza en este artículo lo dice todo por sí mismo. Yo no puedo añadir ni una sola palabra más. Les recomiendo muy encarecidamente su lectura a todos los visitantes de este blog, opinen lo que opinen sobre el tema. A falta de completar otros informes complementarios, ya disponemos del material necesario para acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Lamentamos profundamente haber perdido nuestro Tribunal Constitucional como instancia intermedia, pero éste ha sido asaltado a mano armada y reducido por el actual Gobierno. Lean el informe, por favor.

El catecismo del buen socialista http://documentos.fundacionfaes.info/document_file/filename/1322/papel56_PAPELES.pdf

Programa del PSOE y Ciudadania Educacion, la misma cosa son
www.hazteoir.org
 21 Octubre 2007
 

Querido/a amigo/a:
 
Como sabes, para defender Educación para la Ciudadanía (EpC), Zapatero y sus adláteres suelen aducir que la asignatura fue diseñada para transmitir en exclusiva los contenidos de la Constitución y los Derechos humanos. Alejandro Campoy ha demostrado, una vez más, que ZP, simple y llanamente, miente.
 
No sólo el temario no tiene nada que ver con la Constitución (vídeo: la de 1979, según las Juventudes Socialistas). Alejandro ha demostrado que la asignatura coincide al 95% con el programa electoral con el que se presentó el PSOE a las últimas elecciones generales y con algunas de las principales medidas y legislaciones adoptadas a iniciativa de Zapatero.
 
Para bajarte el análisis comparativo entre el programa de uno de los manuales de EpC (Octaedro) y el programa del PSOE, pincha en: http://www.arsuaga.net/wp-content/uploads/epc-programapsoe.pdf
 
Con la asignatura de EpC, Zapatero quiere imponer sobre el 100% de los niños, de forma obligatoria (o sea, totalitaria), su programa electoral.
 
Repasando el cuadro comparativo, sobran las palabras: EpC es puro adoctrinamiento ideológico. Una nueva demostración de la razón que asiste a los padres objetores a la asignatura.
 
¿Qué puedes hacer?
 
2)      Firma en http://www.epcno.org
3)      Apoya la campaña con 8 euros al mes: http://www.hazteoir.org/haztesocio/unete-contra-epc
 
¡Gracias!
 Ignacio Arsuaga y todo el Equipo de HO


PARA DETENER LAS COACCIONES POR OPONERSE A EPC
Profesionales por la Ética anima a los padres objetores a recordar sus derechos mediante un burofax
Profesionales por la Ética ha denunciado la dura represión que alumnos y padres, contrarios al "adoctrinamiento" de Educación para la Ciudadanía, están recibiendo por parte de algunos centros educativos y Administraciones. Según la asesoría jurídica de Profesionales por la Ética, las coacciones cesan cuando se les recuerda, a través de burofax, cuáles son los derechos de los padres, recogidos en la Constitución y amparados por la jurisprudencia nacional e internacional.
Libertad Digital 21 Octubre 2007

Libertad Digital, a través de una información directa de Profesionales por la Ética, ha podido conocer algunos ejemplos que ilustran perfectamente la coacción a la que son sometidos alumnos y padres cuando anuncian su decisión de objetar ante una polémica asignatura, Educación para la Ciudadanía (EpC), que conculca sus derechos:

María C., una madre de Jaén, explica que después de comunicar su objeción en el Instituto de Secundaria donde su hijo cursa 3º de la ESO, el primer día de clase, el jefe de estudios la llamó y le dijo que si su hijo no entraba en clase de EpC ella tendría que ir a buscarlo porque en el centro no podía estar. Ante la firme postura de María, defendiendo su derecho a objetar, el chico permaneció en el pasillo mientras la Junta de Andalucía acosaba a la madre solicitándole que acreditara "la representación legal de su hijo". Una situación surrealista teniendo en cuenta que su hijo tiene 13 años y no ha dejado de estar a su lado desde que nació.

En Barcelona, un grupo de padres ha recibido notificación de la Generalidad de Cataluña "desestimando" sus escritos de objeción de conciencia.

En Toledo, provincia con más de 4.000 objetores, los padres también han recibido escritos de la Junta de Castilla-La Mancha rechazando la comunicación de los padres relativa a la objeción, acción que está siendo recurrida. Hay que recordar que sobre Ángel Felpeto, delegado de Educación en Toledo, existe una querella criminal (que ya ha sido admitida a trámite) por obstaculizar los derechos fundamentales de los objetores.

Un derecho recogido en la Constitución y amparado por la jurisprudencia

José Luis Bazán, Doctor en Derecho y responsable de la Asesoría Jurídica de Profesionales por la Ética, puntualiza que "el derecho a la objeción de conciencia no lo concede la Junta de Andalucía, ni la de Castilla-La Mancha ni la Generalidad de Cataluña" sino que está "recogido en la Constitución y amparado por la jurisprudencia nacional e internacional y es la expresión de la voluntad de los padres".

Bazán no ha desconectado su teléfono móvil desde la primera semana de septiembre. Ante una llamada de petición de ayuda de padres objetores pone en marcha la "Operación Defensiva" con la colaboración de una treintena de abogados, que desde todos los lugares de España, trabajan desinteresadamente a favor de los derechos fundamentales de padres y madres.

El mensaje es claro: "si es Vd. Funcionario, que sepa que está violando la Ley 30/1992 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y Reguladora del Procedimiento Administrativo Común, conculcando los derechos constitucionales de los padres, amparados por la Carta Magna y las Sentencias 53/1985 y 15/1982 del Tribunal Constitucional además de otras sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía". Bazán, también, recuerda que la vigente Ley Orgánica (LOE) obliga al director del centro a mediar en la resolución de conflictos y a impulsar la colaboración de las familias.

Por su parte, Leonor Tamayo, coordinadora de Redes Locales de Objetores de Conciencia de Educación para la Ciudadanía, explica que "la realidad es que en un año se han producido veinte mil objeciones de conciencia. Si esta asignatura permanece, ¿qué Gobierno, Administración, Comunidad Autónoma... puede resistir a la voluntad persistente de los padres?. Estamos ante un movimiento sin precedentes y las coacciones y las amenazas, lejos de amedrentar a los objetores, les animan a seguir en esta singular batalla por la libertad de educación y los derechos fundamentales".

EL FORO ERMUA APOYA A JOSÉ ALCARAZ ANTE SU IMPUTACIÓN EN LA AUDIENCIA NACIONAL
Y SE ADHIERE A LA CONCENTRACIÓN DE LA AVT DEL 24 DE NOVIEMBRE
Foro de Ermua 21 Octubre 2007

· Considera la imputación de José Alcaraz un ataque a la libertad de expresión y le ofrece proceder a autoinculparse en el proceso.

· Hace suyas las palabras del Sr. Alcaraz: son numerosos los datos que avalan que Zapatero pactó con ETA su declaración institucional en el Congreso para iniciar el diálogo con ETA; la negociación política con ETA supone legitimar los cientos de asesinatos provocados por la barbarie terrorista; el Gobierno ha sido el valedor del proyecto de ETA expuesto en Anoeta.

· La legislatura de Zapatero ha sido la de mayor hostigamiento a las víctimas y a quienes se oponen a sus proyectos de negociación con ETA y la de mayor docilidad con la banda terrorista.

· La concentración convocada por la AVT para el día 24 de noviembre es totalmente oportuna: éste es el momento de exigir al Gobierno que reconozca su error, que deje las ambigüedades y demuestre que las medidas parciales contra el entramado ETA – BATASUNA son algo más que propaganda electoral. Para ello debe adoptar medidas concretas como: 1º.- revocar la resolución del Congreso que autoriza la negociación con ETA y recuperar el Pacto Antiterrorista, 2º.- terminar con la aplicación dosificada de la Ley, 3º.- Interesar de la Fiscalía para que pida prisión para toda la Mesa Nacional de Batasuna, 4º.- Ilegalizar ANV y el PCTV, 5º.- Adoptar todas las medidas, incluso legislativas, para sacar a los representantes del conglomerado terrorista ETA-BATASUNA de las instituciones, donde están gracias a la actitud del Gobierno de J. L. Rodríguez Zapatero.

Bilbao, 21 de octubre de 2007
La querella contra D. José Alcaraz por declaraciones en las que criticaba al ejecutivo del Sr. Zapatero y su negociación con ETA suponen un intento de amedrentamiento de las personas que discrepan del Gobierno y un grave ataque a la libertad de expresión, plenamente coherente con lo que ha sido esta legislatura. Una legislatura en la que hemos visto cómo se calificaba de hombre con discurso de paz a Otegi, mientras se insultaba y acosaba desde todos los ámbitos a las víctimas del terrorismo; cómo dirigentes del conglomerado ETA – BATASUNA actuaban en nombre de una organización terrorista con el beneplácito del Gobierno, de la Fiscalía y del Juez Garzón, mientras las víctimas del terrorismo tienen que sufrir procesos ante los tribunales: ahí está la querella felizmente archivada contra Mikel Buesa y, ahora, la admisión a trámite de la querella contra José Alcaraz. Ha sido, en definitiva, la legislatura de la docilidad con ETA y el hostigamiento a las víctimas del terrorismo y quienes nos oponemos a la negociación con ETA.

Las declaraciones del Sr. Alcaraz son tan básicas que cualquiera que haya estado informado de lo sucedido en la negociación con la banda terrorista debería compartirlas. Desde luego, el Foro Ermua las suscribe punto a punto; es cierto y hay datos más que suficientes para considerar acreditado que el Sr. Zapatero pactó con ETA su declaración en el Congreso; es cierto que al iniciar una negociación política con ETA legitimó los asesinatos de ETA; es cierto que el Gobierno del Sr. Zapatero asumió el proyecto de ETA expuesto en Anoeta: una negociación política dividida en dos mesas, la de ETA y la de partidos, con la inclusión del partido de los terroristas. Por ello, el Foro Ermua ofrece a la AVT y al Sr. Alcaraz en particular proceder a autoinculparse en el proceso.

Por otra parte, la Asociación Víctimas del Terrorismo ha convocado una concentración en la Plaza de Colón de Madrid para el 24 de noviembre de 2007 a las 17:00 horas exigiendo la ilegalización de ANV y del PCTV, la retirada de la resolución del Congreso que habilitaba al Gobierno a dialogar con ETA y la vuelta al Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo. El Foro Ermua, como es habitual, apoya a las víctimas del terrorismo y coincide plenamente con los objetivos de la marcha por lo que se suma a la movilización.

Pese a las declaraciones del Presidente del Gobierno, el Ministro de Justicia ya ha anunciado que se volverán a dar las condiciones para continuar la negociación con ETA. Es éste, por tanto, el momento para exigir al Gobierno que deje las contradicciones y las ambigüedades y demuestre que las medidas parciales adoptadas contra el entramado ETA – BATASUNA son algo más que meras decisiones movidas por intereses electorales y que: 1º) Promueva la revocación de la resolución del Congreso que autorizaba el diálogo con ETA y que ha traído las funestas consecuencias que conocemos, 2º) Termine con la aplicación dosificada y calculada de la Ley guiada por criterios meramente políticos; 3º) Interese de la Fiscalía General del Estado, de acuerdo con lo dispuesto en el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, la prisión para toda la Mesa Nacional de la organización terrorista Batasuna por su diaria reiteración en el delito, 4º) Inste la ilegalización de ANV y el PCTV ante el Tribunal Supremo y su suspensión en la vía penal, 5º) Adopte las medidas necesarias, incluyendo la iniciativa legislativa, para expulsar a los representantes de los terroristas de las Instituciones que ocupan gracias a los desaguisados legales y políticos cometidos por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

España no puede tener sobre sí la amenaza permanente del reinicio de una negociación política con los terroristas en las que se ha engañado a la población, se ha incumplido de manera sistemática la Ley, se ha puesto en actitud de semitregua al Estado y se han traspasado todas las líneas rojas que de manera reiterada se aseguró se respetarían, permitiendo con ello que ETA vuelva a recuperar la esperanza y se encuentre en uno de sus momentos de mayor fortaleza política de los últimos tiempos. La movilización ciudadana es fundamental para evitar que, como todo parece indicar, se retome la negociación después de las elecciones generales si gana el Partido Socialista de Rodríguez Zapatero. Por ello, hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que acuda a la Plaza de Colón a las 17:00 el día 24 de noviembre de 2007. “POR UN FUTURO EN LIBERTAD. JUNTOS, DERROTEMOS A ETA”.

MAR BLANCO REIVINDICA SU DERECHO A OPINAR COMO VÍCTIMA
"Alcaraz tiene el respaldo de todos los españoles que se han manifestado contra la negociación con ETA"
La hermana del concejal de Ermua asesinado por ETA hace ya diez años ha salido en defensa de Francisco José Alcaraz, que deberá declarar ante el juez por criticar la negociación de Zapatero con la banda terrorista. Mar Blanco ha calificado la situación de "increíble" y "denigrante" y se ha preguntado "hasta qué límite" van a tener que aguantar las víctimas "esta presión por parte del presidente del Gobierno". Tras recordar que Alcaraz tiene el respaldo de todos aquellos que se han criticado con él en la calle la negociación con ETA, ha recordado que las víctimas tienen derecho a opinar.
Libertad Digital 21 Octubre 2007

En declaraciones a la Cadena COPE, Mar Blanco ha calificado lo ocurrido de "denigrante" e "increíble" y ha dicho que no sabe "hasta qué límite" van "a aguantar esta presión por parte del presidente". "Estamos en un país de libertad y si no podemos decir nuestra opinión como víctimas…", ha lamentado.

Además, Blanco ha recordado que las críticas por las que se le imputa a Francisco José Alcaraz un delito "no las dice" solamente el presidente de la AVT. Alcaraz, ha recordado, "tiene el respaldo de la mayoría de los españoles, que nos hemos manifestado contra esta negociación" en la que "hemos visto cómo Zapatero prestaba sus manos a los terroristas" y llamaba a Arnaldo Otegi "hombre de paz".

"Hemos tenido que soportar cosas denigrantes", ha insistido Blanco, que no entiende por qué ahora "no podemos decir que estamos en contra". Para la hermana del concejal asesinado por ETA, se trata "de una presión más por parte del presidente del Gobierno". "Yo pensaba que no nos podíamos asombrar más", ha lamentado antes de denunciar que se le ocurran "estas cosas tan raras" al jefe del Ejecutivo.

Además, Mar Blanco se ha referido a las declaraciones del ministro de Justicia en dejaba la puerta abierta a retomar la negociación con ETA. En su opinión, Bermejo "ha dicho a la opinión pública el sentimiento del conjunto del Gobierno". "Hay que recordar que en una entrevista de RNE el presidente del Gobierno aseguró que si en la próxima legislatura era presidente, volvería a reintentarlo", ha dicho Blanco, para quien "en este Gobierno" sigue reinando "el pensamiento de seguir poniendo en marcha la que es para ellos la única vía para acabar con ETA": la negociación. "Estoy convencida de que actualmente puedan seguir intentándolo" y "que esa puerta se ha mantenido abierta", ha insistido Blanco.

Interior
Un nuevo «insulto» a las víctimas
Covite responde que los etarras eran «igual de terroristas» con Franco
R. L. V. La Razón 21 Octubre 2007

MADRID- El simple hecho de que los herederos de sus verdugos puedan exigir indemnizaciones pese a los crímenes cometidos en los últimos años del franquismo es «una indignidad», según las víctimas. Para ellas, no hay diferencia entre matar en democracia o en otro régimen político si el que aprieta el gatillo es un terrorista. «Un terrorista no deja de serlo por matar en un régimen dictatorial o hacerlo en otro», explica gráficamente Cristina Cuesta, portavoz del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite) y gerente de la Fundación Miguel Ángel Blanco.

Cuesta entiende que indemnizaciones como las que posibilita el artículo 10 de la Ley de Memoria Histórica contribuyen muy poco a la lucha contra el terrorismo. «Sería darle un respaldo ideológico al terrorismo, por el mero de hecho de haber sido ejercido en un periodo no democrático, que no tiene sentido. Sería algo así como exaltar la actividad criminal», reflexiona la portavoz de Covite.

Consuelo Ordóñez, hermana de Gregorio Ordóñez, concejal del PP asesinado en 1995 y primera víctima de la brutal estrategia de «socialización del dolor» puesta en práctica por ETA a mediados de los 90 para extender los atentados a todos los estratos de la sociedad más allá de las Fuerzas de Seguridad y Armadas, tampoco entiende que los terroristas muertos en la década de los 70 puedan ser indemnizados como «luchadores de la libertad y la democracia». «¿Por qué siguen, entonces, matando cuando ha llegado la democracia si estaban luchando por esa libertad y esa democracia ahora alcanzados?», se pregunta entre desconcertada e irritada Ordóñez.

Carlos Ábalos, portavoz de la junta directiva de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), tampoco ahorra descalificaciones para el proyecto. «Una vez más, nos parece un insulto para las víctimas. Es otro modo de profanar las tumbas de nuestros muertos», se lamentó Abalos.

Reconocimiento
Coincidiendo con al análisis de Cristina Cuesta, el directivo de la AVT cree que conceder ayudas a los beneficiarios de los etarras muertos en los 70 es «un reconocimiento a esos asesinos» y pide que no se deje «ni un resquicio» a la posibilidad de que las familias de las etarras reciban dinero.
Ábalos advierte de que ya han tenido que «tragar» con la imposición del PNV de que la Ley de Solidaridad con las Víctimas haya asignado indemnizaciones a víctimas de los GAL.

Callejero etarra: el doble asesinato de las víctimas
ALBERTO LARDIÉS. PAMPLONA. ABC 21 Octubre 2007

Además de asumir el asesinato de sus familiares y de sufrir el desamparo al que la sociedad las sometió durante años, las víctimas del terrorismo de ETA tienen que soportar el oprobio y la humillación de que numerosas calles, plazas y parques del País Vasco y Navarra lleven el nombre de los verdugos etarras. Hernani, Echarri-Aranaz, Cizúrquil y Lizarza son algunos de los ejemplos más flagrantes de esta ignominia en la que se ve reflejada una vez más una sociedad donde se castiga a las víctimas con el olvido y se premia a los asesinos con lugares que les recuerdan por sus «hazañas» del tiro en la nuca o el coche-bomba, con la complacencia o la permisividad de unas autoridades que no hacen nada en esta época de revisionismo histórico. ABC ha recorrido estos pueblos en los que reina la indignidad.

Hernani
Hernani, de unos 20.000 habitantes y muy cercano a San Sebastián, es uno de los feudos tradicionales de ETA-Batasuna, y eso se refleja en sus calles hasta el punto de que desde hace ocho años un parque de juegos infantiles cercano al centro histórico del pueblo lleva el nombre de «José Manuel Aristimuño, Pana», un sanguinario etarra muerto en un tiroteo con la Policía. Una de las múltiples víctimas de «Pana» fue el comandante Jesús Velasco Zuazola, al que asesinó el 10 de enero de 1980 delante de sus hijas, a las que llevaba al colegio. La viuda del fallecido, Ana María Vidal-Abarca, ha sido en estos años un ejemplo del coraje cívico frente a la barbarie terrorista, e incluso fundó la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Una de las hijas de ambos, Ana Velasco, que se enteró de la existencia de este parque que rinde culto al asesino de su padre gracias a la información publicada por este periódico el pasado lunes, se muestra con la lógica indignación que le produce esta colosal infamia.

«Los etarras ya sabemos lo que son, unos asesinos y criminales con los que hay que terminar. Es tremendo que estos etarras tengan organizaciones como Batasuna-ANV que les apoyen y les soporten, y que son las que les nombran hijos predilectos del pueblo o les ponen calles, pero no es de extrañar que así sea, ya que son los mismos unos y otros», afirma Velasco con la entereza de quien ha sufrido los años del olvido a las víctimas en los que lo habitual era esa frase del «algo habrá hecho».

«Lo lacerante y escandaloso -añade- es que partidos que se dicen democráticos, como el PNV, permitan esto, miren para otro lado, no hagan nada para impedirlo. El PNV, que ostenta el poder en el País Vasco, es el responsable último de estas situaciones denigrantes, demenciales, que constituyen un mundo al revés, que es una barbaridad». Respecto a lo paradójico de que muchos niños crezcan jugando en un parque «bautizado» con el nombre de un asesino, Velasco no se siente sorprendida: «Es que quizás a esos niños les han dicho en el colegio que este etarra es un luchador por el pueblo vasco. Es algo intolerable». La familia Velasco estudia la forma de emprender acciones legales, entiende que la Fiscalía del Estado tiene que actuar de alguna manera, ya que cree que «lo único que hace falta es voluntad», y no puede comprender que el Código Penal no contemple estas situaciones como delito de apología del terrorismo o algo similar. Respecto a la promesa del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de intentar corregir estas situaciones en la ley de víctimas, paralizada desde hace meses, Velasco exige «respuestas inmediatas» para estos casos.

Pero en Hernani la ignominia no sólo esta presente en el parque «Pana». No muy lejos está la plaza principal del pueblo, la «plaza de los gudaris». Allí se encuentra el ayuntamiento, que, como no podía ser de otra manera, incumple la ley, ya que no ondea la bandera española. En cambio, sí cuelgan de los balcones adyacentes numerosas fotografías de presos etarras y todos los carteles habituales de la simbología de la banda, sin olvidar una pancarta del sindicato proetarra LAB donde se protesta contra la pretendida «represión» que suponen las detenciones de los líderes de Batasuna. Dos señoras que permanecen sentadas en un banco rehuyen contestar sobre estos asuntos. Parecen mostrar indiferencia o quizás costumbre.

Echarri-Aranaz
La mayoría de esos lugares que honran a etarras se encuentran en el País Vasco, sobre todo en Guipúzcoa, pero en Navarra también hay hueco para este tipo de infamias. Los retratos de tres etarras -Iosu, Axio y Peio-, junto al hacha y la serpiente y unas palabras en su honor, dan la bienvenida a los visitantes de Echarri-Aranaz. Con toda seguridad, este pequeño pueblo de 2.500 personas es el lugar que mejor escenifica la subversión de valores de esta sociedad enferma. Es de sobra conocida -no por el paso de los años se pierde la gravedad del asunto; al contrario, se agrava- la historia de la familia Ulayar. En 1979, Jesús Ulayar, ex alcalde del pueblo, fue asesinado en la puerta de su casa por los cinco balazos que le disparó el etarra Vicente Nazábal, también vecino de la localidad. Años después, en 1996, Nazábal, que hoy trabaja en Pamplona junto al líder de Nafarroa Bai, Patxi Zabaleta, fue nombrado hijo predilecto del pueblo con los votos a favor de Herri Batasuna y las abstenciones de los dos partidos en el poder, el PNV y EA.

Esa afrenta que aún continúa no es la única por la que han tenido que pasar los miembros de la familia Ulayar, ya que, años después del vil asesinato, el Ayuntamiento llamó «Plaza de los gudaris» a la plaza contigua a la casa de la familia, a unos 50 metros. Una vivienda que, dicho sea de paso, durante mucho tiempo tuvo colocados contenedores -no una placa o una foto del asesinado- en la puerta, también por «gentileza» del Consistorio, y que desde hace tres años presenta un aspecto humillante para cualquier ojo sensible: un anagrama de ETA, un «Gora ETA» y un «Españoles conquistadores fuera» pintados encima de las manos blancas sobre pintura azul que los Ulayar y sus amigos colocaron en el 25 aniversario del asesinato, en enero de 2004. Hay que disimular para tomar una fotografía de la placa con el nombre de la plaza, puesto que una mujer desde una ventana y un señor que pasa rumbo a su huerta lanzan miradas inquisitivas, de rechazo.

Salvador Ulayar, hijo del asesinado, cree que el nombre de la plaza, como los otros agravios sufridos, es «un insulto más contra la memoria de mi padre. Lo que se hace en el caso de mi padre y de tantos otros que han muerto por defender la libertad es disparar contra su tumba, un insulto póstumo añadido. Asesinan dos veces». Además, Ulayar denuncia la «hipocresía» de los etarras, puesto que «Asio» -uno de los retratados a la entrada del pueblo-, que ha recibido varios homenajes y que al parecer tuvo un monumento a su memoria en el cercano alto de Lizarraso, donde apareció muerto, fue asesinado por la propia banda. Y, en lo referente a que haya que esperar a una ley de víctimas para que desaparezcan los nombres de estas calles y plazas, asegura que para resolver este problema no hace falta ninguna ley, sino «voluntad política» -en esto coincide con Ana Velasco-, y le pide a Zapatero «que no se esconda».

Hoy, la plataforma Vecinos de Paz de Berriozar exige que Jesús Ulayar sea nombrado hijo predilecto del pueblo a título póstumo y que se retire ese mismo honor inmerecido a su asesino, Vicente Nazábal. El Ayuntamiento, con todos sus miembros de Nafarroa Bai tras la ilegalización de la lista de ANV en los pasados comicios, no ha respondido de momento. Una batalla para que se haga justicia que no cesa.

En otra parte del pueblo, que está lleno de «goras» a ETA, de banderas de España tachadas y de carteles reivindicativos de presos etarras, una placa con su fotografía y una escultura recuerdan a Mikel Arregi Marín, un concejal de Herri Batasuna del cercano pueblo de Lakuntza que murió por disparos de la Guardia Civil tras saltarse un control de carretera. En su pueblo natal, la antigua calle mayor también lleva su nombre.

Cizúrquil
Si lo de Echarri-Aranaz sobre símbolos que recuerdan a etarras tiene trazas de aberración moral, lo de Cizúrquil (Guipúzcoa) no aguanta comparación. Este municipio de 2.800 habitantes está gobernado por el PNV porque los proetarras -que llaman «ladrones» en varias pancartas a los actuales ediles de otros partidos- no fueron capaces de presentar una «lista limpia» en las elecciones del 27 de mayo. En el Ayuntamiento sólo ondea una bandera, la ikurriña, y el hueco que debería ocupar la enseña nacional ha quedado para uno de esos carteles que pide la vuelta de los «presos políticos» a «Euskal Herria».

El pueblo se divide en dos partes, y cada una de ellas tiene la correspondiente plaza en honor a un etarra, con escultura incluida en ambos casos. En la parte baja, el homenajeado es Joseba Arregi, un miembro del «comando Madrid» que falleció en dependencias policiales en 1981. La plaza que lleva su nombre, la más grande del pueblo, alberga entre otras cosas la casa de cultura y tiene en un lateral un monolito de piedra donde un lauburu y unas palabras casi ininteligibles por el paso del tiempo que exaltan la memoria del etarra. Muy cerca de allí, en una glorieta, un cartel de grandes dimensiones pide la libertad para los detenidos, en referencia a los líderes de Batasuna recién encarcelados.

En la parte alta, el recordado es Jose Luis Geresta, más conocido como «Ttotto» u «Oker», que apareció muerto en marzo de 1999 con un disparo en la cabeza. La plaza que le recuerda se llama «el txoko de Totto» y en ella destaca una escultura de madera tallada con forma de puño en la que se puede leer en euskera: «Joxelu Geresta "Ttotto». 11-3-1970. ?-3-1999. Asesinado. Hasta la victoria siempre». Este «mártir» de la causa formó parte del «Comando Donosti» junto a García Gaztelu, «Txapote», e Irantzu Gallastegi, «Amaia», y se sospecha que participó en los asesinatos de Miguel Ángel Blanco y Fernando Múgica, entre otros.

Lizarza
La localidad de Lizarza está de actualidad desde que, en un acto de valentía y compromiso con sus ideas, la «popular» Regina Otaola se hiciera con la alcaldía en las pasadas elecciones municipales. Pero hasta entonces, durante muchos años gobernaron el pueblo las diversas ramas políticas de ETA, y ello dejó un poso de indignidad que aún está por curar, puesto que la plaza del Ayuntamiento, este sí, con bandera española, se llama «Txirrita gudarien», en honor al etarra José Bernardo Bidaola, alias «Txirrita». Un auténtico «héroe» para algunos de sus convecinos, que también eligieron su nombre para denominar a una asociación proetarra que tiene su sede en la propia plaza. La nueva alcaldesa, que viajó hasta el pueblo entre el ya habitual enorme despliegue de seguridad que le acompaña, confirmó a ABC lo dicho un par de días antes: «Lo vamos a cambiar, por supuesto, ya estamos en ello».

Además de por su nombre, esta plaza destaca por su «decoración», a base de decenas de ikurriñas y de distintas pintadas de «goras» a ETA, de anagramas de la organización terrorista, de amenazas de muerte a la alcaldesa -«Otaola Lupera» (Otaola bajo tierra)- o de defensa de los «presos políticos». De hecho, el pasado fin de semana los proetarras realizaron nuevas pintadas en la propia fachada del Consistorio, sobre la pintura utilizada para tapar las pintadas que había anteriormente. Incluso la enseña nacional está algo chamuscada en su parte inferior como consecuencia del intento de calcinarla que perpetraron los proetarras también el pasado fin de semana. Por supuesto, los aledaños de la zona están empapelados de carteles, entre los que destaca uno que dice «No al proceso de paz», y que se ilustra con un fotomontaje de una pancarta tras la que aparecen juntos Ángel Acebes, José María Aznar, Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba, Josu Jon Imaz, Íñigo Urkullu y Patxi Zabaleta.

Como le ocurre a la nueva alcaldesa, los policías encargados de su seguridad y los medios de comunicación no son recibidos por los vecinos con agrado. Amén de que aparecen nuevamente las miradas inquisitivas que salen de los balcones, están los gestos inequívocos de desprecio a pie de calle que son fácilmente identificables. «Aquí nos odian, se nota, ya no nos querían antes, pero ahora, con lo de la alcaldesa, aún menos, no nos quieren ni ver», comenta un agente de la Ertzaintza.
Ayer mismo, según denunció la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), se celebró en la localidad vizcaína de Amorebieta, por supuesto con total impunidad, un homenaje al miembro del «comando Madrid» José Andrés Izaguirre Gogorza, alias «Gogor», precisamente compañero de fechorías del etarra Joseba Arregi con plaza a su nombre en Cizúrquil.
Cristian Matías, del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasvo (Covite), cree que todas estas calles, plazas y parques representan «algo humillante. Es un insulto para las víctimas, al igual que los homenajes o los nombramientos de hijos predilectos y esas cosas. Es totalmente inconcebible, seguro que eso no pasa en ningún otro sitio, es como si se recordara a los criminales del Holocausto o como si en Madrid se pusieran calles con los autores del 11-M». Matías asevera que son muchísimas las calles, plazas y monumentos que exaltan la memoria etarra y está convencido de que «una persona que ha quitado la vida a otra porque no comulga con sus ideas no merece homenajes de ningún tipo».

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