AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 25 Octubre   2007

Defensa cede un colegio a la Xunta a cambio de eximir a los hijos de militares de aprobar gallego
ÉRIKA MONTAÑÉS ABC 25 Octubre 2007

SANTIAGO. Para los próximos setenta y cinco años, aunque siempre sujeto a «las necesidades de la Defensa Nacional», el Ministerio que dirige José Antonio Alonso ha cedido a la Xunta de Galicia el uso de las instalaciones y el equipamiento del Colegio de Educación Infantil y Primaria Almirante Juan de Lángara y Huarte, situado en la ciudad de Ferrol y propietada de la Armada.

El Ministerio de Defensa pone una condición para la cesión del colegio y es que los alumnos hijos de militares que vayan a Galicia procedentes de otras comunidades autónomas quedarán exentos a la hora de tener que superar las pruebas de la asignatura de Lengua y Literatura Gallegas, en caso de que así lo soliciten. En esta resolución se advierte de que esta condición no se podrá aplicar a los vástagos de personas que ejerzan otras profesiones que sean diferentes a la función militar.

Esta condición queda reflejado en la resolución ministerial, firmada el pasado 5 de septiembre por el Ministerio de Defensa y la Consellería gallega de Educación y Ordenación Universitaria; una resolución que entró en vigor ayer con su definitiva publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Normativa vigente
En ese acuerdo se estipula que la escolarización de los hijos de personal del Instituto Armado en el Colegio de Educación Infantil y Primaria Almirante Juan de Lángara y Huarte se realizará de acuerdo con la normativa vigente de admisión de alumnos en todos los colegios públicos de Galicia, y recoge expresamente que la consellería deberá «garantizar» el ingreso de los hijos militares destinados a la comunidad gallega o residentes.

Entre algunas de las premisas del texto, también se refleja que el Ejecutivo autónomo se deberá encargar de la realización de «las obras de conservación necesarias» para el buen funcionamiento del centro docente, aunque en el texto también se puntualiza que siempre que se decida poner en marcha alguna mejora, los responsables del centro deberán informar puntualmente al Ministerio de Defensa de su realización y aguardar a su aprobación. Sólo así se podrán iniciar las modificaciones planteadas.

La risa de Zapatero
Luis del Pino Libertad Digital 25 Octubre 2007

Barcelona se hunde como la ciudad sin nombre de la película de Lee Marvin y al final termina colapsando, tragada por una tierra llena de túneles horadados por rufianes, que buscan los tresporcientos que se cuelan por las grietas del suelo. Cien mil usuarios de tren se quedan tirados y la única forma de salir de la ciudad es en globo aerostático.

Mientras tanto, Zapatero se carcajea en un vídeo, hablándonos con la Z, como el hermano de Mafalda: velocidaZ, puntualidaZ, comodidaZ...

El Gobierno se sienta con los asesinos de ETA para discutir la mejor forma de sortear la Ley de Partidos, con el fin de que la banda terrorista vuelva a las instituciones. Los etarras disfrutan otra vez, con el eficaz concurso de Zapatero, de subvenciones públicas y de los datos censales necesarios para elegir a sus víctimas.

Zapatero se despiporra en su vídeo, desgranando tesis filológicas sobre el habla leonesa: verdaZ, lealtaZ, equidaZ...

El tribunal del 11-M se ve abocado a emitir una sentencia sin que sepamos ni siquiera, después de tres años, cómo estaban hechas las bombas con las que se mató a 192 personas. El periódico global intenta a la desesperada que no pinche el globo de la mentira oficial construida por un Gobierno que alcanzó el poder al grito de "España se merece un Gobierno que no mienta".

Zapatero se descoyunta de la risa, encantado de conocerse a sí mismo: honestidaZ, veracidaZ, sinceridaZ...

El Tribunal Constitucional parece un remedo de la novela "Diez negritos", pero Zapatero se deshueva viendo deshojarse la margarita de las recusaciones.

Los ministros lanzan propuestas aberrantes que otros ministros desmienten de inmediato, pero Zapatero se muere de la risa en su mundo virtual de pinipón.

El sector de la construcción se hunde mientras las hipotecas suben y las casas se quedan sin vender, pero a Zapatero se le saltan las lágrimas, que le corren incontenibles por las mejillas.

España logra descender a la altura de Mongolia Exterior en el concierto internacional, pero Zapatero trata de articular una frase y se le escapa la carcajada en un jardín rodeado de bonsáis gigantes.

Leyes orwellianas de desmemoria histórica reabren las heridas que los españoles creyeron cerradas, pero Zapatero se retuerce por los suelos mientras escribe preámbulos esquizoides.

Los batasunos campan a sus anchas por las calles del País Vasco mientras a las víctimas se las amenaza con la cárcel, pero Zapatero se monda leyendo textos de querellas basura.

Los españoles no pueden estudiar en español en buena parte del territorio nacional, pero Zapatero se descuajaringa y se agarra la barriga, sin poder aguantarse los hipidos.

Se entrega la principal empresa eléctrica española al sector público italiano con la inestimable ayuda del Gobierno, pero Zapatero aporrea con el puño la mesa mientras se descojona sobre un ejemplar de la Constitución.

Parece que tenemos una caca de Gobierno. Pero no hay que preocuparse: no es una caca cualquiera. Es la caca que ríe.

Cataluña, muy lejos
Pablo Sebastián Estrella Digital 25 Octubre 2007

El Gobierno ha pasado sin problema el primer trámite de los Presupuestos Generales del 2008, una buena noticia para el presidente Zapatero en un tiempo en el que se le anunciaba una mayor dificultad. Pero el día no era propicio para los festejos porque la crisis de la gestión política y de las infraestructuras catalanas —ayer hubo nuevos problemas en el aeropuerto del Prat— inunda el debate político, en el que tampoco parece estar a la altura de las circunstancias y de la oportunidad el Partido Popular, preso de propios errores como la embestida de Rajoy al cambio climático.

Sin embargo, tras la crisis de gestión política catalana, en la que tienen sus respectivas cotas de responsabilidad los dos gobiernos, el de Madrid y el de la Generalitat, aparece un desapego general del resto de los españoles por causa del desprecio, cuando no de la agresión de la que han hecho gala, por acción u omisión, los gobernantes y la clase política catalana que se embarcó de manera irresponsable en una fuga hacia delante e inconstitucional, llena de gestos y de comportamientos que han provocado que, al día de hoy, sean muchos los españoles que no compadezcan ni compartan el malestar catalán porque desde Cataluña, sobre todo, ha primado la insolidaridad que abunda en el nuevo Estatuto catalán.

Amén de otros muchos disparates, que van del desprecio y la persecución del idioma español a la marginación de la bandera española, quema de las fotos del Rey y demás desafueros que dan prueba fehaciente de la falta de apego a cualquier atisbo de lealtad a la Constitución, de realismo político y social y de sentido común. Lo que no sólo provoca el rechazo en el resto de España sino que empequeñece la grandeza catalana y aísla su desarrollo y su crecimiento en un mundo global, en el que, como ocurre en la Unión Europea, sólo los estados fuertes tienen asegurado un privilegiado lugar, y no el popurrí de pequeños estados o de naciones sin Estado, destinados a ser cola de ratón en una frondosa jungla de poder dominada por las cabezas de león.

A igual que ocurre en la vida política nacional, con Zapatero o Rajoy, en la Cataluña actual los líderes políticos no han estado ni están a la altura de las circunstancias. Y, después del desbarajuste creado en torno al Estatuto, que primero votaron, luego rectificaron y finalmente aprobaron con una ridícula participación en el referendo –y está por ver el dictamen constitucional—, los gobernantes catalanes han vuelto a la penosa monserga de pedir dinero y a culpar a Madrid, o a España, de su incapacidad política al gestionar la vida pública —desde el Carmel, al AVE, pasando por el Prat, la electricidad, etcétera—, argumentando algunos que esto no pasaría desde la supuesta independencia o situación federal o confederal. La que sería inimaginable con una clase política marcada por un oportunismo nacionalista barato y sin el menor realismo, porque lo esencial en todo proceso descentralizador es la lealtad constitucional, y ésa, al día de hoy, no se ve en los partidos ni en los políticos —no estamos hablando del pueblo catalán, que es más sensato— del momento actual, sobre los que, además, pesan recientes sospechas de la más bochornosa corrupción o exenciones bancarias en destacados casos.

¿Por qué no se rompió el Ave a Sevilla, o no se rompe el de Málaga, el de Valladolid o el de Valencia? Han metido el tren por donde no debían, y lo han hecho todo muy mal, a la vez, con prisas y siempre llorando, cuando no implorando más dinero, por aquí y por allá, intentando impedir cualquier acuerdo de justa solidaridad con otras regiones de España, que están mucho más atrasadas. Y ¿saben cómo se ven hoy los actuales problemas catalanes desde otras regiones y pueblos de España? Imagínenselo.

El incidente provocado por Carod-Rovira en un debate de TVE cuando, con muy malos modales, exigió a los que le preguntaban que se le llamara Josep Lluís, en vez de José Luis, da una idea de todo lo demás. ¿Acaso no se le puso al Rey Juan Carlos en Barcelona, con motivo del foro aquel de las culturas, una placa con el nombre de Joan Carles? ¿Y se quejó, o enfadó, el Rey, o el Gobierno español? ¿Y qué creen que piensan en toda España cuando desde ERC, sentada en el Gobierno de la Generalitat, se apoya a ETA y a Batasuna, que son miembros de una banda criminal, ante el mayor de los silencios y la complicidad de políticos, gobernantes y hasta de los ciudadanos de a pie de Cataluña, que consideran que todo eso da igual? Y éstos son sólo dos ejemplos que resumen todo lo demás.

Irrisorio PP
Pío Moa Libertad Digital 25 Octubre 2007

El PP partidario del “hecho nacional andaluz” quiere oficializar el himno regional cantado por Rocío Jurado. Se jacta, además, de haber dejado “descolocado” al PSOE con su propuesta. El himno, una auténtica patochada como todo lo referente al nacionalismo andaluz empieza: “La bandera blanca y verde /vuelve tras siglos de guerra/ a decir paz y esperanza…”

Basta. ¿De qué siglos de guerra hablan esos cretinos? ¿Y qué decir de la bandera, inventada por uno de los políticos más memos del siglo XX español?

“En los años anteriores, la sensación de ruina de la Restauración y la difusión de los puntos de Wilson habían dado alas a otros nacionalismos. Fue significativo el andaluz, promovido por un notario malagueño, Blas Infante, pergeñador de una doctrina en nada desmerecedora de la de Arana o Prat. Aspiraba Infante a “vivir en andaluz, percibir en andaluz, ser en andaluz y escribir en andaluz”. No llegó a escribir mucho en ese curioso idioma, pero descubrió que “el lenguaje andaluz tiene sonidos los cuales no pueden ser expresados en letras castellanas. Al alifato, mejor que al español, hay necesidad de acudir para poder encontrar una más exacta representación gráfica de aquellos sonidos”. Estas peculiaridades, “influjos clásicos de una gran cultura pretérita”, obligaban a estudiar la conveniencia de “reconstruir (sic) un alfabeto andaluz” para separarlo del “español”, aunque entre tanto fuera preciso “valernos de los signos alfabéticos de Castilla”.

“A juicio de Infante, la historia de la región había sido muy mal contada, debido a intereses bastardos que intentaban disimular su realidad nacional. Andalucía había sido nación en tres ocasiones: la protohistórica Tartessos, la Bética del imperio romano y la Al Ándalus musulmana. Después habían llegado la miseria y la opresión españolas. De aquellos tres momentos, el más interesante para él era el tercero, por más reciente: en la “comprensión” del período andalusí debía descansar la recuperación de la “conciencia andaluza”. De modo parecido a Arana, diseñó para su “nación” un escudo y una bandera, verde y blanca, colores de los omeyas y los almohades respectivamente. Ante las burlas y quejas, Infante exclamó: “¡Qué gobierno, qué país! ¡Llegan a sentir alarma ante el flamear de una bandera de inocentes colores, blanca y verde! Le hemos quitado el negro como el duelo después de las batallas y el rojo como el carmín de nuestros sables, y todavía se inquietan”. ¡Un inocente, el buen Infante!, y lo del “carmín de nuestros sables” está sin duda muy logrado. Su fervor por Al Ándalus le llevó a peregrinar a Marruecos en pos de la tumba del rey de la taifa sevillana Al Motamid, y a escribir dramas en honor de él y de Almanzor, enalteciendo las glorias árabes.

“De acuerdo con esas ideas, y remitiéndose al principio de autodeterminación, escribía en un manifiesto el 1 de enero de 1919: “Sentimos llegar la hora suprema en que habrá de consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja España. Declarémonos separatistas de este Estado que, con relación a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de la justicia y del interés y, sobre todo, los sagrados fueros de la Libertad; de este Estado que nos descalifica ante nuestra propia conciencia y ante la conciencia de los Pueblos extranjeros. Avergoncémonos de haberlo sufrido y condenémoslo al desprecio. Ya no vale resguardar sus miserables intereses con el escudo de la solidaridad o la unidad que dicen nacional” (“Una historia chocante. Los nacionalismos vasco y catalán en la España contemporánea”).

Este sujeto fue nombrado a finales de los años 70 “Padre de la patria andaluza” por el Charlamento regional.

Y ahora viene el PP “descolocando” al PSOE a base de mostrarse más maurófilo y “nacionalista” que él, digno seguidor de Infante, como juega a hacerse más progre o más feminista. Esto es hoy el PP, señores, no se llamen a engaño.
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Seis días sin que el PP, absorto en la contemplación del futuro, defienda a Alcaraz de la querella intimidatoria y pro terrorista, denunciando esta como tal.
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Ya está en las librerías “Años de hierro. España en la posguerra, 1939-1945”.

“Los años cuarenta empiezan en España, como en el resto de Europa, con el decisivo 1939, pero de modo opuesto: en España ha terminado una guerra, al norte de los Pirineos comenzaba otra mucho más mortífera…”

Aquella época fue muy compleja, llena de vida y de muerte, muy dramática; fueron los años de las “trece rosas” y el fusilamiento de Quiñones, de la División Azul y la Operación Bodden, de los planes de la Comisión Goldeneye sobre Canarias y Gibraltar y de acercamientos monárquicos a Hitler, de conspiraciones de los generales contra Franco y de invasión del maquis por el valle de Arán, de disputas por el tesoro del “Vita”, de “Ojos verdes” y del premio Nadal, de expansión de Opus Dei y defenestración de Serrano Súñer mezclada con un caso de adulterio, de reconstrucción y represión, hambre y estraperlo, magnos y a veces irreales planes industriales, del CSIC, repoblación forestal y lucha contra la sequía; de intrigas de los embajadores Hoare y Stohrer, de la “Caballería de San Jorge” y tantos otros temas tratados en esta obra. Todo bajo la casi fatal atracción del torbellino europeo, amenazas de invasión de Hitler o de los Aliados y una nada imposible reanudación de la Guerra Civil.

Años de grandes ilusiones y frustraciones, en los que se escribieron algunas de las novelas españolas más importantes del siglo, obras de pensamiento y poesía de gran relieve, la pieza musical más interpretada y conocida fuera de España o el libro doctrinal más influyente internacionalmente publicado en el país en siglos. Fue también la edad dorada del humor, la canción popular, la literatura de kiosco…

La victoria de Franco en la Guerra Civil no garantizaba la continuidad de su dictadura (de la que derivaría, muchos años después, la democracia). Por el contrario, su supervivencia y consolidación, así como su neutralidad en la guerra mundial, fueron hechos sumamente improbables. Sin embargo ocurrieron, y el historiador debe exponer su cómo y su porqué, al margen de mitos y prejuicios. Tal es la tarea que aborda Moa en “Años de hierro” que, como otros títulos suyos, propone una reinterpretación a fondo de un pasado crucial en la configuración de nuestro presente”.
(Contraportada)
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Hoy, en "El economista"
SATISFECHOS DEL HOLOCAUSTO
Pío Moa

Como decía el jueves pasado, lo más parecido al Holocausto en España fue la persecución religiosa del Frente Popular, realizada con sadismo escalofriante. Nunca sus autores ni quienes hoy se identifican con ellos han mostrado pesar por lo hecho, ni propósito de reparación moral, no digamos de arrepentimiento o intención de rectificar. Muy al contrario, todo indica que están muy satisfechos: hasta han tenido la inmensa desfachatez –la criminal desfachatez– de exigir a la Iglesia que pidiera perdón por haber apoyado a quienes la estaban salvando del exterminio. Y ahí siguen con su vesania, empeñados en denigrar las beatificaciones de los mártires, mientras presentan como víctimas del franquismo, con las correspondientes subvenciones e indemnizaciones, tanto a inocentes como a asesinos. Como si los nazis exigieran a los judíos que pidieran perdón, o les negasen el derecho a honrar a sus muertos.

El truco justificativo de los nazis de izquierda lo empleaba hace poco el pro socialista Santos Juliá, citando a Maritain: "Es un sacrilegio horrible masacrar a sacerdotes –aunque fueran fascistas, son ministros de Cristo– por odio a la religión; y es un sacrilegio igualmente horrible masacrar a los pobres –aunque fueran marxistas, son cuerpo de Cristo– en nombre de la religión". Maritain, que mentía al Vaticano presentando a Franco como un satélite de Hitler (el Frente Popular sí lo fue de Stalin), mentía también al expresarse así. El terror de derecha –como el de izquierda–, mató a pobres, medianos y algunos ricos, por considerarlos enemigos políticos, nunca por ser pobres ni en nombre de la religión. Al hablar como lo hizo, Maritain recogía la propaganda stalinista, la ideología de la lucha de clases que tanto ha contaminado a la Iglesia desde los años 60, llevando a muchos clérigos a defender los totalitarismos comunistas. Todavía engañan a algunos.

La reforma constitucional, un debate delicado pero necesario
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 25 Octubre 2007

Cinco organizaciones cívicas presentan este jueves un proyecto digno de consideración, con muchos elementos interesantes y alguno que podría haberse incorporado también.
Hoy se presenta públicamente en Madrid un documento que no tiene precedentes en la actual etapa democrática: una propuesta articulada de reforma parcial de la Constitución de 1978. Igualmente singular resulta el que no se trate de una iniciativa de partido, sino promovida por un conjunto de organizaciones cívicas que se pueden considerar el núcleo del movimiento de opinión que se ha dado en llamar, justamente, "constitucionalista": Convivencia Cívica Catalana, Foro Ermua, Fundación Concordia, Fundación DENAES (Defensa de la Nación Española) y Fundación Papeles de Ermua.

El contenido de la propuesta www.papelesdeermua.com/html/documentos/Documentos2.pdf
En parte por mi cercanía a algunos de esos grupos y en parte por interés profesional, no he dejado de echarle un vistazo a la propuesta. Y debo decir que me ha sorprendido su carácter ambicioso, porque aborda prácticamente todos los aspectos en los cuales desde el movimiento constitucionalista se venían denunciando las insuficiencias y los incumplimientos prácticos del texto constitucional vigente, y alguno más.

No es posible en un artículo de estas características entrar a fondo en el análisis de la propuesta y ni siquiera me va a ser posible enunciar todos los puntos que toca. Mencionaré, sin ánimo exhaustivo, la consideración expresa de nuestra pertenencia a la Unión Europea; la garantía de la libertad lingüística en todo el territorio nacional y en todos los ámbitos, incluida la enseñanza; la constitucionalización de la Ley de Partidos Políticos; el cambio del orden sucesorio de la Corona para eliminar la precedencia de los varones sobre las mujeres; la modificación del sistema electoral del Congreso de los Diputados para prever, al estilo alemán, la elección de parte de los diputados en circunscripción nacional única; la reforma del Senado para adaptarlo al Estado autonómico; la elección de más de la mitad de los miembros del Consejo General del Poder Judicial por los propios jueces y magistrados; la reformulación de las competencias exclusivas del Estado y la eliminación de la posibilidad de transferencia o delegación de competencia a las Comunidades Autónomas mediante ley orgánica; la exigencia de mayoría de dos tercios en los Parlamentos autonómicos para la reforma de los Estatutos; o la supresión del recurso de amparo con el fin de evitar los conflictos entre el Tribunal Constitucional y el Supremo y la actual sobrecarga del primero.

Yo estoy básicamente de acuerdo con todas estas reformas. Sin embargo, echo de menos una mejora de la garantía constitucional de la autonomía local, a la que habría que dotar de un contenido sustantivo del que hoy carece. Considero, asimismo, un error que no se hayan seguido las sugerencias del Consejo de Estado sobre la conveniencia de que las Comunidades autónomas asuman directamente todas las competencias no reservadas al Estado por la Constitución, porque cortaría de raíz la fiebre de las reformas estatutarias y resolvería de un plumazo la mayor parte de los problemas que plantean las ya aprobadas.

Así y todo, el mero hecho de que se abra el debate y, no en abstracto, sino sobre la base de un texto articulado, merece el más caluroso de los aplausos.

Posibilidades políticas de la reforma constitucional
Una parte de la doctrina jurídica con la que me identifico lo ha repetido hasta la saciedad: la vía de la reforma constitucional apócrifa, que es la que se ha seguido en casos como el del nuevo Estatuto catalán, es un fraude democrático y jurídico. Así lo demuestra la propia inoperancia de esa norma, que parecen haber descubierto ahora sus promotores, pero que no ha evitado que haya dejado sembrada la semilla de la deslegitimación social y política del texto constitucional.

En definitiva, si alguien, sean los nacionalistas, sean los no nacionalistas o constitucionalistas, no está de acuerdo con la Constitución vigente, el único camino democráticamente aceptable que puede tomar es el de plantear su reforma, de manera leal y transparente, en vez de buscar subterfugios para tratar de sortearla. Otra cosa es que los nacionalistas, coherentes hasta el fin en su impugnación de la nación española, actúen como si la Constitución de que la misma se ha dotado, y a la que deben las cuotas de poder que en la actualidad ocupan, no existiese.

Siendo realistas, desde el punto de vista político la única posibilidad que hay de que se ponga en marcha el procedimiento de la reforma constitucional es que en marzo de produzca un cambio político que obligue a reflexionar al PSOE (porque el PP tendrá que asumir por fuerza la necesidad de la reforma si no quiere resignarse a llegar al poder para administrar el caos institucional). La decisión, como no podía ser de otra forma en una democracia, está en manos de los electores, que en estas elecciones generales van a decidir algo más que el Gobierno.

La estrecha relación.
Vicente A.C.M Periodista Digital 25 Octubre 2007

Tan estrecha es la relación entre la libertad de prensa y la democracia, que no hay sitio para que nada pase entre ellas. Una libertad de prensa regulada en la que la crítica a la Corona es rápida y contundentemente censurada. Una libertad de prensa tan estrecha que aquél que osa criticar la Constitución o sugerir que hay que abrir las ventanas y que entre aire fresco a esta democracia, se le tacha de subversivo, revolucionario y anti español.

¿Democracia?. Más bien diría partitocracia y alternancia en el poder. Que hayan pasado 30 años no significa que se haya avanzado en la conciencia democrática, sino que ha pasado el tiempo. Un poder que está empeñado en controlar todos los resortes que le puedan revocar sus decisiones, como el judicial, los medios de comunicación, la censura de los críticos con el sistema, la educación y adoctrinamiento, el arrinconamiento y anulación de los valores espirituales.

Hay una Transición hecha en unos momentos difíciles de la salida de una dictadura, pero está pendiente otra transición real y no vigilada, que tenga en cuenta otras sensibilidades. Que dé la cara de una vez a los problemas de Unidad Nacional, admitiendo que existen otras aspiraciones y que se deben tratar con el respeto y naturalidad propias de una verdadera democracia.

Pero aún estamos a mucha distancia de poder alcanzar un mínimo de consenso, porque hay demasiados intereses en mantener un estatus ficticio. Hay demasiadas ambiciones partidistas para que realmente se pueda avanzar en la reconciliación y en el asentamiento de la democracia en este país. Democracia no es ir a votar cada cuatro años a unas listas cerradas, estancas a las críticas. Democracia no es asistir con impotencia a los acuerdos post electorales donde las minorías sean los árbitros que deciden sobre la mayoría. Democracia no es un Gobierno chantajeado por esas minorías e incapaz de sacra sus propios proyectos.

El no querer dar soluciones reales, solo alargará la enfermedad, que se adueñará del cuerpo y para cuando se quiera poner remedio, ya será demasiado tarde.

ANV o el uso de la “memoria histórica” para sortear la Ley de Partidos
Regina Otaola Libertad Digital 25 Octubre 2007

ETA ha revelado que ANV fue la marca propuesta por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para que la organización terrorista Batasuna pudiera concurrir a las últimas elecciones municipales y forales, lo cual encaja a la perfección en el esquema mental de un presidente del Gobierno que pretende reescribir la Historia reciente de España para situar la legitimidad de origen del actual sistema democrático en 1936.

Porque lo que el Gobierno dejó muy claro a ETA es que no podría presentarse a las elecciones con la marca de Batasuna, lo que también se hizo extensivo a las siglas ASB (Abertzale Sozialistak Batasuna, o “Unión de Nacionalsocialistas”) que incluían dicho término, pero sí abrió la puerta de los Ayuntamientos vascos y navarros a Acción Nacionalista Vasca, con la excusa de que en los estatutos de este partido fundado en tiempos de la II República se rechazaba la violencia.

Esta burda maniobra de ocultamiento fue secundada por el propio fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, que incluso se permitió declarar que “igual nos hemos pasado” al proscribir muchas de las candidaturas de la organización. ¿Qué arbitrario criterio jurídico siguió entonces el fiscal al solicitar al Tribunal Supremo la impugnación de dichas listas? Pues el del alto o medio o bajo grado de “contaminación” de las mismas… con miembros integrantes de la ilegal Batasuna.

El uso de la Justicia y de la Ley de Partidos al antojo del presidente del Gobierno, según sus tiempos en la negociación política con los terroristas, ha dejado maltrecho el Estado de Derecho y ha deslegitimado en consecuencia su acción contra el entorno de ETA. Incluso ahora duda el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, de que haya que proceder contra ANV, pese a todos los informes de las FSE que vinculan a esta organización con Batasuna y a las propias declaraciones de jueces del Tribunal Supremo en el sentido de que el fiscal general los ató de pies y manos al no pedir la aplicación de la Ley de Partidos contra ANV, lo que hubiera acarreado la impugnación de todas sus listas.

Pero lo más pintoresco de esta situación es constatar que según la “memoria histórica” del presidente del Gobierno cualquier organización de tiempos de la II República parece contar de antemano con una legitimidad democrática inapelable, lo que sumado a la Ley de Memoria Histórica que contempla hasta indemnizaciones para los familiares de etarras muertos durante la Dictadura haría de ANV algo más que una marca de ocasión para ETA: un partido político democrático y legal integrado por “hombres de paz”. De este modo, ni siquiera resultaría chocante una “alianza de progreso” entre PSE y ANV, a imitación de la que gobierna Cataluña, ya que el pedigrí democrático de ANV sería equivalente al de ERC.

Pero las pruebas indican que ANV es la continuadora de Batasuna, organización terrorista según la Unión Europea, pese a toda la cobertura ideológica que le pretenda brindar un presidente del Gobierno que parece instalado en el revanchismo guerracivilista. Y como tal debe ser considerada, para su ilegalización, a riesgo de volver a los oscuros tiempos en que la propia ETA gozaba de cierta legitimidad política por su presunta “lucha contra la Dictadura”.

Los "delitos" de Alcaraz
Alejandro Campoy Periodista Digital

Como bien es sabido, Francisco José Alcaraz ha sido imputado al admitirse a trámite una querella interpuesta contra él por una panda de colegas del Gobierno, querella que ya fué desestimada en su momento por disparatada y sin fundamento. En concreto, se le imputan los delitos de claumnias e injurias graves contra el Gobierno. Veamos entonces la tipificación de ambos delitos:

CÓDIGO PENAL. TÍTULO XI.
DELITOS CONTRA EL HONOR.
CAPÍTULO I.
DE LA CALUMNIA.
Artículo 205.
Es calumnia la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad.

Artículo 206.
Las calumnias serán castigadas con las penas de prisión de seis meses a dos años o multa de doce a 24 meses, si se propagaran con publicidad y, en otro caso, con multa de seis a 12 meses.

Artículo 207.
El acusado por delito de calumnia quedará exento de toda pena probando el hecho criminal que hubiere imputado.

CÓDIGO PENAL. TÍTULO XI.
DELITOS CONTRA EL HONOR.
CAPÍTULO II.
DE LA INJURIA
Artículo 208.
Es injuria la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación.

Solamente serán constitutivas de delito las injurias que, por su naturaleza, efectos y circunstancias, sean tenidas en el concepto público por graves.

Las injurias que consistan en la imputación de hechos no se considerarán graves, salvo cuando se hayan llevado a cabo con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad.

Artículo 209.
Las injurias graves hechas con publicidad se castigarán con la pena de multa de seis a catorce meses y, en otro caso, con la de tres a siete meses.

Artículo 210.
El acusado de injuria quedará exento de responsabilidad probando la verdad de las imputaciones cuando éstas se dirijan contra funcionarios públicos sobre hechos concernientes al ejercicio de sus cargos o referidos a la comisión de faltas penales o de infracciones administrativas.

Pues bien, según lo tipificado en nuestro Código Penal, y tal como se resalta en negrita y subrayado, sólo hay delito cuando las imputaciones se realizan con pleno conocimiento de su falsedad o temerario desprecio a la verdad. Sin embargo ambas condiciones faltan por completo en las palabras pronunciadas por Francisco José Alcaraz en las que los querellantes justifican su acusación. La misma la fundamentan en afirmaciones como éstas:

"La ruptura del diálogo tras el atentado de la T4 es un paréntesis que tanto ETA como el Gobierno han ideado para retomar el proceso".

"El diálogo con ETA supone legitimar los cientos de asesinatos y los miles de heridos provocados por la barbarie terrorista".

"Zapatero es el embajador de ETA, el presidente hace tiempo que habla, siente y padece como los propios terroristas".

¿Realizó el Sr. Alcaraz estas declaraciones con "pleno conocimiento de su falsedad y temerario desprecio a la verdad?. Imposible. Por el contrario, existen numerosas sospechas de que todo ello sea cierto, por lo que no sólo Alcaraz, sino millones de ciudadanos nos vemos en la imposibilidad de "despreciar temerariamente la verdad" cuando nos encontramos noticias como éstas:

El Gobierno y ETA acordaron el alcance del alto el fuego y el anuncio de Zapatero
Palabra por palabra. Así pactaron en julio de 2005 el Gobierno y ETA los contenidos de la declaración de alto el fuego de los terroristas e incluso la que pronunció el propio presidente del Gobierno en junio de 2006 en el Congreso de los Diputados. Según asegura «Gara» en su edición de hoy, estas diez conversaciones de entre dos y tres horas de duración «en un lejano país europeo» ya tuvieron «el formato y el desarrollo de un auténtico y profundo proceso de negociación».

En las primeras reuniones, celebradas «en un lejano país europeo» y bajo la supervisión de una organización internacional de mediación, se abordó «el modo en que el presidente español haría una declaración de respeto a la decisión de la ciudadanía vasca y cómo previamente ETA proclamaría un alto el fuego que terminaría siendo definido como permanente en el acuerdo».

Según «Gara», ambas partes pactaron finalmente la siguiente declaración, que es muy similar a la que Zapatero pronunciaría finalmente en junio de 2006:

«El Gobierno español respetará las decisiones que sobre su futuro adopten libremente los ciudadanos vascos. Dichas decisiones deberán ser adoptadas en ausencia de cualquier tipo de violencia o coacción, respetando las normas y procedimientos legales, los métodos democráticos y los derechos y libertades de los ciudadanos».

De todo ello se sigue que no sólo es imposible un temerario desprecio a la verdad y un pleno conocimiento de la falsedad de las afirmaciones vertidas por Alcaraz, sino que existen suficientes elementos indiciarios de que todo lo declarado por Alcaraz se corresponda con la verdad. Aunque este punto no puede ser probado, pues la prueba irrefutable son las actas que permanecen ocultas en algún lugar ignoto, sí demuestran contundentemente que no existe delito ni de injurias ni de calumnias. Pero hay más:

El Gobierno trasladó a ETA en diciembre su disposición a derogar la Ley de Partidos tras las generales, según el Zutabe

CARTA EN FEBRERO.
El siguiente punto que relata ETA es el envío que hace de una carta al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a lo que el Ejecutivo respondió afirmativamente. Sin embargo, la detención del 'negociador' Jon Iurrebaso antes de que se celebrase la reunión frustró ésta.

A pesar de ello hubo otra reunión a principios de mayo en la que se trató la ilegalización de las listas de la izquierda abertzale. El Gobierno, según ETA, quería "negociar" cuáles se podían presentar. "El Gobierno dijo que se iban a ilegalizar todas las listas de las plataformas y querían negociar con ETA las posibilidades que podría haber con las listas de ANV. Como moneda de cambio, establecían un 'gesto' o declaración pública que debía realizar ETA", recoge el 'Zutabe'.

Todo esto no hace sino confirmar la total ausencia de un "desprecio temerario a la verdad", mientras que justifica plenamente motivos más que clamorosos para la sospecha. Sin embargo, Francisco José Alcaraz sí ha cometido un delito flagrante: convocar a todos los españoles a un último esfuerzo por la libertad y la dignidad el próximo 24 de noviembre. Y ese es el tipo de delito que no consiente el actual Gobierno.

¿Qué ocurrió tras la lectura pública de un manifiesto de rechazo a todo proceso negociador por parte de Savater, al que el Foro de Ermua consiguió sacar del salón de su casa por una vez en esta legislatura? Que en una semana todos los miembros del Foro se vieron obligados a llevar escolta por orden del Ministerio del Interior, mientras que Fernando Savater volvía a aparecer en alguna lista de ETA. ¿Quién le puso en esa lista, ETA o el Ministerio del Interior?. Es éste el tipo de delitos que el actual Gobierno no puede tolerar. Entretanto, ¡más morfina para el votante, que no abra los ojos como sea!.

Morir por el idioma
Manuel Molares do Val Periodista Digital 25 Octubre 2007

Muy pronto los niños vascos críticamente enfermos morirán con más facilidad que los de las regiones sólo castellanohablantes.

Aunque el nacionalismo podrá proclamar orgulloso que se irán de este mundo como heroicos abertzales, entregando sus vidas para imponer el euskera en la medicina.

Esta sí que es una gran noticia que debería provocar debates políticos y periodísticos sobre a dónde nos lleva el nacionalismo que va imponiéndonos las leyes más autistas y endogámicas.

La denuncia procede del doctor Juan Casado Flores, del Hospital del Niño Jesús, de Madrid, que recientemente participó como miembro en el tribunal de selección de pediatras para niños críticamente enfermos de los hospitales públicos del País Vasco.

Explica que el baremo para elegir a los médicos en Euskadi concede 16 puntos al euskera, mientras que al inglés un máximo 2 puntos, aunque casi todos los avances científicos se publiquen en ese idioma y ni uno sólo en el regional.

Frente a ese baremo, un sabio con cientos de investigaciones plasmadas en “papers” y ponencias en congresos tiene un máximo 4 puntos. Haber recibido todos los cursos y entrenamientos posibles, 6 puntos. Ser catedrático de universidad en la materia, 1,20 puntos.

Es decir, el peor candidato euskerahablante vale por 13,3 catedráticos y por cuatro Nobel de Medicina.

Y esto que ocurre ahora mismo en el País Vasco, aunque el sistema se inició en Cataluña, aparece en otras regiones con lengua propia. Dejan morir por el idioma.

El observador recuerda el reciente fallecimiento de una niña vasca de vacaciones en un pueblo catalán: sería una tragedia griega que los dos médicos que la auscultaron sin descubrir que iba a morirse hubieran sido seleccionados por el método lingüístico que se usa ahora en la comunidad de esa víctima.

Timbrazo de Cortes constituyentes
POR VALENTÍ PUIG ABC 25 Octubre 2007

LA alternancia democrática y el particularismo de los partidos nacionalistas presentan para sectores políticos y ciudadanos una incompatibilidad creciente que deriva de discrepancias a menudo tan acusadas en razón de la desarticulación territorial. Suenan las alarmas cuando la invertebración tiene más peso que el equilibrio institucional de 1978. Tenemos en los últimos tiempos los dos planes Ibarretxe o una nueva configuración estatutaria de Cataluña que por una parte tiene atisbos de inconstitucionalidad y por otra dimana de un referéndum con abstención muy pronunciada. En momentos así aumenta la sospecha de que ni tan siquiera el nuevo Estatuto catalán o lo que se llama «proceso vasco» son un punto de llegada sino una fase más en la estrategia nacionalista.

Organizaciones y entidades como Foro de Ermua o Fundación Concordia propugnan ahora mismo una reforma parcial de la Constitución española con la finalidad de evitar que la conformación de mayorías de gobierno dependa en forma ineludible de la bisagra de uno u otro nacionalismo. En realidad, se están pidiendo unas elecciones a Cortes constituyentes. Es una propuesta que, como es sabido, requeriría un consenso político de tanta amplitud que se hace prácticamente inimaginable entre el PP y el PSOE de Zapatero. De una u otra forma, la convocatoria y la aprobación de la reforma constitucional harían necesaria algo así como un ejecutivo de unidad nacional, un gobierno de coalición. La mayoría requerida en ambas Cámaras es de dos tercios, con posterior disolución, nuevas elecciones, ratificación de la reforma y convocatoria de un referéndum.

En las actuales circunstancias, sólo una mayoría de envergadura y duración hasta ahora inéditas podría garantizar la consecución de los objetivos de esta reforma. Son objetivos de calado notable: circunscribir con exactitud el modelo territorial, fortalecer las competencias del Estado, retocar la línea sucesoria de la Corona, reforzar la independencia del Constitucional -miembros vitalicios- y del Consejo General del Poder Judicial, con rectificaciones en el Senado. Es de fuste el cambio en el sistema electoral: 500 diputados, 350 para circunscripciones provinciales y 150 para el conjunto del territorio español como circunscripción única. Se sustituye la terminología de «nacionalidades y regiones» por «comunidades autónomas». Se formula que la bandera propia de las Comunidades Autónomas puede utilizarse junto a la bandera de España en los edificios públicos.

Ahí está la propuesta, clara, en la plazuela donde se platican los grandes asuntos. No es aventurado deducir que los proponentes desean influir activamente en lo que ya es una campaña electoral, con la intención de que los dos grandes partidos se definan sobre sus alianzas post-electorales en caso de no haber mayoría absoluta. A la vista de lo que consideró crisis de la Restauración, el joven Ortega -entre otros, no pocos- decía en 1917 que la única salida era la convocatoria de Cortes Constituyentes. Fue año de poco trigo, el PSOE quería la república, estalló la revolución soviética, hervían las Juntas de Defensa, hubo la gran huelga con sangre en las calles. Con las Cortes suspendidas se reúne -de forma ilegítima- la Asamblea de Parlamentarios.

Es difícil que la tracción de un convoy sea la de una locomotora que ya transita en dirección contraria. Noventa años después de la propuesta de Ortega, no parece que haya de dar resultado pedir al PSOE de Rodríguez Zapatero que cambie radicalmente de sentido, que anule sus asociaciones parlamentarias actuales y que a la vez no busque sustituirlas por las del PNV o CiU. Son manifiestas las consecuencias de pagar el caro precio de la invertebración para estar en el poder. En el caso del PP, alguna tensión interna habrá y quizás sea el partido más afectado por la propuesta de reforma constitucional aunque lo que se pretenda es reprender a Zapatero. De una parte, el PP accedió al poder en 1996 pactando con PNV y CiU después de estar años en la oposición diciendo que eso nunca sería. Pero lo evidente es que a Rajoy le corresponde liderar una alternativa de poder que pueda desasirse de la dependencia voluminosa que Zapatero mantiene -por ejemplo- con ERC y a la vez suplementar en su caso una mayoría insuficiente. Mientras tanto, la ley electoral es la que es.
vpuig@abc.es

La AVT convierte la concentración del día 24 de noviembre en una marcha
R. L. V. La Razón 25 Octubre 2007

madrid- La gran acogida que, según asegura la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), ha tenido la convocatoria del próximo día 24 de noviembre ha motivado que el colectivo que preside Francisco José Alcaraz haya decidido cambiar su formato de concentración por el de manifestación.

Según explicó ayer la AVT en un comunicado, este nuevo acto de la que denominan «Rebelión Cívica» recorrerá, desde las cinco y media de la tarde de la reseñada fecha, las calles Santa Engracia y Génova de Madrid, desde la Glorieta del Pintor Sorolla hasta la Plaza de Colón. En esta ocasión, explica el comunicado, el acto comenzará y finalizará con «singulares actos de homenaje y recuerdo a todas las víctimas del terrorismo».

Con esta nueva manifestación, que tendrá por lema «Por un futuro en libertad. Juntos, derrotemos a ETA», la AVT quiere reivindicar fundamentalmente dos cosas. La primera, que se ilegalice a Acción Nacionalista Vasca (ANV) y al PCTV, dos partidos «que siguen sin condenar los atentados de ETA». «Las víctimas consideramos indignante que los representantes políticos de los terroristas estén en las instituciones porque supone, entre otras cosas, una traición y un insulto para aquellos que han sido asesinados y heridos por defender la libertad y la democracia en España», explica la AVT en su comunicado.

Negociación
El otro objetivo de la protesta es conseguir que se retire la resolución aprobada en el Congreso de los Diputados que habilita al Gobierno a dialogar con ETA y recuperar el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo. «El Gobierno socialista no cumplió dicha resolución porque negoció antes y después de ésta sin que ETA dejara las armas, incluso con atentados, muertos y heridos».

Para este colectivo, la actitud del Ejecutivo ha sido «una traición en toda regla a las víctimas y a todos los españoles. Además, es necesario retirarla porque a ETA se la vence, no se la convence. El Ejecutivo debe ser valiente y volver al Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, que situó a la banda terrorista contra las cuerdas», añade.
«La sociedad española tiene el derecho y la necesidad de vivir en libertad. Y es obligación y responsabilidad del Gobierno garantizar las medidas necesarias para derrotar a los terroristas», concluye.

Documental sobre las víctimas de ETA
Pagazaurtundúa presenta «Corazones de hielo»
Ep - Madrid.- La Razón 25 Octubre 2007

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, presenta hoy, en el Salón de Actos de Altadis (Madrid), el documental «Corazones de hielo», realizado por Pedro Arjona, en el que se repasa en profundidad la situación de las víctimas del terrorismo de ETA en el País Vasco.

El argumento está basado en el clásico personaje de Antígona, a partir de los textos de Sófocles, María Zambrano y Jean Anhouil. Las protagonistas son diez mujeres que representan, en cada momento de su testimonio, la dureza de la pelea por rescatar la dignidad del ser querido asesinado, el derecho a una sepultura digna, a reivindicar su nombre en público y a exigir el final de la impunidad de los terroristas para poder realizar el duelo.

Las mujeres que intervienen en «Corazones de hielo» son Cristina Cuesta, Caty Romero, Teresa Díaz Bada, Pilar Ruiz, Consuelo Garrido, Natividad Rodríguez, Pilar Linto Iriarte, Pilar Elías, Aisha Mohamed y Ana María Vidal Abarca, todas ellas madres, hijas o viudas de víctimas del terrorismo de ETA.

El documental ha sido producido, en colaboración con la Fundación, por Jorge Martínez Reverte, con guión de Felipe Hernández Cava. Tras su estreno en Madrid, se presentará el próximo mes de noviembre en las localidades de San Sebastián, Logroño y Barcelona, con la colaboración de Ibercaja, de las asociaciones de víctimas y de colectivos cívicos.

Difusión de valores
Con la realización de este documental, la Fundación pretende «cumplir los objetivos fijados desde en momento de su creación de divulgación de valores como la no violencia, la tolerancia y la democracia, así como trasladar a la sociedad una mejor comprensión de la situación de las víctimas del terrorismo».La Fundación Víctimas del Terrorismo espera que el contenido de «Corazones de hielo» se difunda por toda España, por lo que desean contar con la ayuda de los medios de comunicación para conseguir su objetivo.

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