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Recortes de Prensa    Jueves 15 Noviembre   2007

PP y reforma constitucional
Vuelve el fetichismo del consenso

Cristina Losada Libertad Digital 15 Noviembre 2007

Los socialistas han contratado a catorce sabios de alquiler para que, de aquí a las elecciones, recubran a Zapatero con la mermelada de un fruto del que está muy privado: ideas. Claro que no quieren propiamente eso, sino cartelitos con fórmulas y palabras talismán que hagan creer que la confitura, en efecto, contiene ideas e ideas nuevas. La melaza que compongan los catorce será, probablemente, una impostura y caducada, pero el caso es que el PSOE desea presentarse con un surtido de sucedáneos de factura intelectual para alimentar la leyenda. O sea, saben que el aroma de las ideas da prestigio y votos, aunque sólo vayan a emplearlo para tapar el hedor de un balance de gobierno desastroso. Frente a los que piensan que el personal vota con el bolsillo y cierta racionalidad, el zapaterismo apuesta por la capacidad mágica de las palabras para hacer desaparecer una verdad incómoda, que diría el astuto aprendiz de Nostradamus, premio Príncipe de Asturias.

Mientras el PSOE tira de chequera para adquirir una piñata de ideas, al PP se le ofrecen ideas gratis y, de momento, ni las comenta, como ocurre con el proyecto de reforma constitucional elaborado por varias entidades cívicas, que presentaba recientemente, entre otros, uno de sus militantes destacados, Vidal-Quadras. Salvo que la Conferencia Política del partido de la oposición dé una sorpresa, la posición del PP, según adelanto de quien cocina el programa electoral, consistirá en poner el acento en "recuperar los grandes consensos nacionales". Primero, el consenso con el PSOE y luego, si lo hubiera o hubiese, la reforma. Esto es, primero, el procedimiento y luego, el objetivo. Lo que se conoce como poner el carro antes que los bueyes.

Este regreso del fetichismo del consenso, que a decir verdad nunca se ha ido del todo, conduce a callejones sin salida. Pues el problema no es la falta de consenso, sino que la falta de consenso es consecuencia del problema. Si el PP hubiera dado su plácet a la negociación política con ETA, al nuevo Estatuto catalán y a cualquier otro de los grandes y peligrosos disparates de Z, tendríamos el sagrado consenso, pero seguiríamos teniendo el problema, y agravado. La trascendencia de una propuesta de reforma constitucional no reside, de inmediato, en su letra pequeña, sino en su propósito: cortar la subasta de la soberanía nacional e impedir que los nacionalistas chantajeen ad aeternum a los partidos mayoritarios. El problema es que nos hallamos a tres telediarios de las diecisiete "naciones" de la señorita Pepis. Y resulta perentorio coger por los cuernos la situación de emergencia provocada por el entreguismo de Zapatero a los secesionistas, pero incubada previamente en los huecos de la Carta Magna y en los pliegues del sistema electoral.

Frente a esa idea y ese proyecto, que apela transversalmente a cuantos están hartos de las imposiciones nacionalistas, el partido de la oposición se escaquea. Y la sospecha que alimentan tanto esa conducta como ciertas declaraciones es que se está componiendo el atuendo para la cita que, caso de obtener una mayoría relativa, habría de concertar con los jefes de alguna tribu nacionalista. Es como si no quisiera llevar prendas que incomoden a esa novia que le puede caer en suerte y en desgracia, o tratara de cortejarla antemano. Sea como sea, eso del consenso primero y lo demás después, ha de responder a una estrategia. Una perfecta para desmovilizar al potencial electorado.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Análisis de la sentencia (VII): La lenta tomadura de pelo
Luis del Pino Libertad Digital 15 Noviembre 2007

Hagamos unos cuantos números para analizar un aspecto de la sentencia no muy comentado hasta ahora. Esos números se relacionan con una pregunta que resulta fundamental para ver en qué han quedado esas maravillosas investigaciones judiciales y policiales que tan contundente respaldo han recibido en la sentencia. La pregunta es: ¿a cuánta gente se ha condenado por el 11-M?

Repasemos la historia:
1. A lo largo de la instrucción del sumario, se detuvo a un total de 116 personas por su presunta relación con los hechos. Todas, o prácticamente todas, las detenciones se produjeron mientras la Comisión 11-M estuvo abierta en el Congreso: cada pocos días se detenía a algún grupo de magrebíes y el entonces ministro de Interior, Alonso, salía a dar explicaciones a los medios sobre esa "trama islamista" cuyos tentáculos parecían crecer y ramificarse de semana en semana. Esa catarata de detenciones y esas comparecencias del ministro Alonso se terminaron, como por arte de magia, en julio de 2005, cuando la Comisión 11-M echó el cierre sin haber aclarado a los españoles nada de nada.

2. De esos 116 detenidos, sólo 29 personas (9 de ellas españolas) llegaron a juicio. Los demás, un total de 87 personas, fueron exonerados de cualquier tipo de cargo. Es decir, durante la instrucción del sumario se detuvo a 87 personas no relacionadas con la trama del 11-M. Por regla general, a esos detenidos se los ponía en la calle a los pocos días o semanas de su detención. Eso sí, sin rueda de prensa del ministro Alonso en la que se ofreciera ningún tipo de explicación.

3. De los 29 imputados que llegaron a juicio, sólo 28 lo terminaron, ya que tanto la Fiscalía como todas las acusaciones retiraron durante el juicio todos los cargos contra uno de los hermanos Moussaten, que quedó inmediatamente en libertad.

4. De los 28 imputados que llegaron al final del juicio, 7 han sido absueltos por el tribunal, con lo que sólo ha habido 21 condenas. Cinco de esos 21 condenados ya están en la calle, al haber cumplido ya la pena de prisión impuesta por el tribunal.

5. ¿Y cuántos de los condenados han sido condenados por el 11-M? Pues exactamente 3: Emilio Suárez Trashorras, Jamal Zougham y Otman El Gnaoui. Todos los demás condenados, un total de 18, lo han sido por diversos delitos, pero no por los hechos del 11-M. Y buena prueba de ello es que sólo esos tres condenados que hemos mencionado tendrán que indemnizar a las víctimas de la masacre. Los restantes 18 condenados no tendrán que pagar un duro a las víctimas, porque no se los condena por el atentado.

Es decir, que el resultado de tres años y medio de investigación policial y judicial es que se ha condenado a 3 personas por el 11-M: un español y dos marroquíes. Y ninguno de los dos marroquíes condenados es islamista.

Como diría Zapatero: todo está claro. Demasiado claro, añadiría yo.

Tribunal Inconstitucional
Manuel Molares do Val Periodista Digital 15 Noviembre 2007

Cuando se necesita la suma de minorías para gobernar hay que entregarles soberanía perdiendo lo más venerable, como puede ocurrir con el Tribunal Constitucional (TC) al regalárselo a los nacionalistas para pagarles su apoyo a Zapatero.

Si las concesiones fueran solamente para los cuatro años que dura cada legislatura no habría grandes problemas porque los errores los corregiría otra administración. Aunque, dado el interés pactista que muestran Rajoy y el PP con los nacionalismos, hay quien duda de su capacidad para reequilibrar el Estado si gobiernan.

En todo caso la situación será irreversible si se le entregan definitivamente las llaves del Reino a quienes desean desmantelar España. Llaves que están, sobre todo, en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y en el TC.

Si acceden a ellos más nacionalistas e independentistas que ahora romperán el precario equilibrio que mantienen los partidos mayoritarios sobre como interpretar la Constitución. La pelea actual entre el PP y el PSOE por la renovación de ambos organismos está centrada, básicamente, en la responsabilidad que se le otorgará a esos nacionalistas que detestan España.

Por ejemplo, el CGPJ tiene un componente, Alfons López Tena, exnacionalista moderado convertido al independentismo, que trata de desgarrar el Estado en todas sus declaraciones y propuestas al Gobierno de los jueces. Además, podrá participar en la elección de magistrados del TC, e incluso serlo más adelante.

A la vez, y usando la nueva Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (LOTC), los nacionalistas del Senado han pactado con el actual PSOE el nombramiento de sus simpatizantes como magistrados.

Con dos como López Tena entre los doce magistrados del TC ya tendríamos un Tribunal Inconstitucional perfectamente democrático, pero capaz de desmontar el Estado interpretando la gran Ley al gusto de los independentistas que gritan “Adiós, España”.

Apoyo social a las víctimas
Editorial ABC 15 Noviembre 2007

AYER informaba ampliamente ABC acerca de la encuesta encargada por la Fundación Víctimas del Terrorismo. Los datos son abrumadores en cuanto al apoyo que la inmensa mayoría de los ciudadanos presta a las víctimas y a su exigencia de justicia, concebida como una cuestión que afecta más a la moral pública que a las posiciones partidistas en una coyuntura determinada. Rodríguez Zapatero debe reflexionar seriamente sobre algunas cifras: la mitad de los españoles cree que el problema del terrorismo ha empeorado, frente al 32 por ciento que opina lo contrario, y las expectativas sobre el final de ETA son mucho más pesimistas que optimistas, en concreto, el 60 frente al 33 por ciento. La gente -incluida una buena parte de los votantes socialistas- se queja rotundamente de la falta de transparencia del Gobierno de Zapatero al explicar el diálogo con la banda, una opinión compartida nada menos que por dos tercios de los encuestados. El escepticismo se convierte en desconfianza absoluta cuando la pregunta menciona la voluntad de ETA y de la izquierda abertzale de poner fin a los actos violentos, pues el 85 por ciento considera que tienen «poca o ninguna»; más aún, este porcentaje negativo llega al 90 por ciento sobre su intención de aceptar las reglas del juego democrático. Los españoles exigen al PSOE y al PP un acuerdo básico en esta materia, según la opinión que apoya el 79 por ciento, lo que supone la petición inequívoca de que se vuelva a los tiempos del Pacto por los Libertades y Contra el Terrorismo y una crítica severa de las desavenencias partidistas. Sin embargo, existe una actitud de realismo teñido de pesimismo sobre la posibilidad de que se produzca un acuerdo, ya que el 63 por ciento lo considera improbable.

La Iglesia vasca sale muy mal parada de la encuesta realizada por el prestigioso equipo científico que elabora también el «euskobarómetro». Los encuestados califican con una baja nota de 3,6 el apoyo de la Iglesia vasca a las víctimas. Es una tendencia ya reiterada en la opinión pública, reforzada en los últimos tiempos ante la reaparición de monseñor Setién, anterior obispo de San Sebastián, a quien mucha gente reprocha una aparente equidistancia entre víctimas y asesinos que se traduce en la práctica en una identificación con los fines que persigue el terrorismo. Es notorio que la postura de otros titulares de las diócesis vascas, como es el caso de monseñor Blázquez, sea percibida con criterios más favorables, pero no cabe duda de que la encuesta envía un mensaje ciudadano a las autoridades eclesiásticas que no debería caer en saco roto.

El Gobierno se equivocó de forma evidente al plantear una política de diálogo con ETA y de aislamiento del PP, identificado durante toda la legislatura como un obstáculo para el mal llamado «proceso de paz». La ruptura formal de la tregua ha dejado las cosas todavía más claras: ETA es una banda de asesinos dispuestos a seguir haciendo lo único que saben hacer, y cualquier concesión política resulta inútil e insuficiente. A pesar de que ha cambiado la retórica gubernamental, muchos ciudadanos siguen pensando que el PSOE está dispuesto a reemprender el diálogo después de las elecciones si las circunstancias lo permiten. Como demuestra la encuesta, la opinión de los españoles es abrumadoramente contraria y refleja a la vez un afecto y una consideración hacia las víctimas que va más allá de cualquier opción política. La sociedad tiene una deuda moral con los que más daño han sufrido por culpa de los enemigos de la libertad de todos, y es un dato positivo que la gran mayoría reconozca esta obligación, porque algunos partidos son incapaces de estar a la altura de las circunstancias. En este sentido, las operaciones de maquillaje promovidas por Ibarretxe no consiguen engañar a nadie. La legislatura está a punto de terminar y es notorio que las cosas han ido a peor, como demuestra el sondeo encargado por la Fundación que preside Maite Pagazaurtundúa. Ojalá los responsables políticos, en especial el presidente del Gobierno, entiendan el mensaje inequívoco que les transmite una gran mayoría social.

Los políticos en estanflación
VALENTÍ PUIG ABC 15 Noviembre 2007

LA coincidencia de una fase de lideratos linfáticos con un período intenso de turbulencia política exterior e interior añade riesgo a una vida pública española bajo sospecha de estanflación. Es decir, en un período inflacionario y recesivo a la vez, políticamente hablando. Hay demasiada política y demasiada mala política. Se atribuye a la hegemonía de los partidos que el clima sea crispado. En realidad, lo que sucede es que carecemos de minorías selectas con suficiente peso como para despojar a la política de sus excesos de mediocridad. Una opinión pública muy frágil no tiene mucho interés en arbitrar estas situaciones. Eso algo tiene que ver con las sedimentaciones estancas en los partidos, con la falta de movilidad interna, con un concepto de partido jerárquico y no de red, con una inercia de resultados esterilizantes. Quizá también tenga que ver con la carga excesiva que implica un sistema de reputación y promoción política basado en franjas de poder municipal, provincial o autonómico. Una cosa es aprovechar la experiencia y otra muy distinta abrazar el escalafón.

En su reciente ensayo «La antipolítica», Roland Hureaux aplica a la clase política francesa el principio de entropía, constatando cómo ha bajado el nivel de los políticos de Francia en los últimos quince años. Es un declive que no sólo se da en Francia y que corresponde analógicamente -dice Hureaux- a lo que los físicos llaman la entropía de los sistemas cerrados. Hay un momento en que la clase política se autorrecluta y asume de modo exclusivista su propia renovación. Es un proceso de naturaleza autista. Así ocurre que el nivel general baja a causa de que «el grado de organización de un sistema cerrado tiende a degradarse con el tiempo», al igual que en el segundo principio de termodinámica. En España, como ocurre en Francia, quizás el incremento de los feudos locales -municipales, provinciales, autonómicos- en no poca medida contribuye a esa menor excelencia de la clase política. Afecta también a las clases dirigentes en su más amplia acepción. Si en el pasado eran los líderes nacionales quienes imponían sus candidatos locales, ahora son los líderes con poder local -los barones regionales- quienes determinan los equipos de los líderes nacionales, las listas de candidatos en las elecciones legislativas y, en otra medida, incluso las condiciones totales y excluyentes para el acceso al liderato nacional. Es una deformación de los modos representativos.

Esa extrapolación política del principio de entropía no tiene solución, al menos a corto plazo. Las excepciones son contadas porque la clase política también recela de la meritocracia. Dice Hureaux que a veces el barón regional coopta un sucesor tan cualificado como él; más a menudo lo prefiere menos cualificado y, desde luego, nunca más cualificado. Al prolongarse en la vida política este sistema, el nivel de calidad selectiva baja de forma irremediable. De tal manera se llega a la estanflación. Hemos visto cómo la mediocridad de las organizaciones políticas tiene un poder decisivo a la hora de marginar individualidades de calidad. Todo eso da prioridad al arribismo, a los aventureros, a los mediocres, al trepa y al jeta

Las leyendas del zapaterismo abundan en el relato de la formación de un gobierno con cupos ministeriales sugeridos por los barones regionales. Esa leyenda suele contarse con nombres concretos. Para el caso, la anécdota es lo de menos: lo diagnosticable es que los motivos por los que un barón regional propone nombres de ministros no siempre son altruistas, y que por querer quitarse un estorbo de delante trasladan a la vida nacional los desastres que incubaban en su gobierno autonómico. Así, antipolítica y estanflación cooperan al modo de sistemas parasitarios. De la calidad de la vida pública depende -como dice Pérez Díaz- que el país no se sienta involucrado en la realización de modelo normativo alguno y, simplemente, dé por sentado que quiere vivir en paz, ser próspero y feliz, pero con los menores costes posibles; y llama a esto ser moderno. Como en las situaciones de estanflación económica, el perjuicio de la estanflación política lo pagan los ciudadanos en forma de líneas ferroviarias con socavones o dislates museísticos.
vpuig@abc.es

PROPONE REFORMAR LA CONSTITUCIÓN
Díez: "La legislatura se inició con el mayor drama humano de la democracia y concluye sin que se haya resuelto"
La portavoz nacional del nuevo partido UPD, Rosa Díez, propuso este jueves en Murcia una reforma constitucional "sin complejos" que devuelva las competencias de educación al Estado y, entre otras cosas, revise el sistemas electoral y el fiscal, suprimiendo el cupo vasco. Esta propuesta va en línea de la planteada por la plataforma "Por la Concordia Nacional y la Reforma Constitucional". En su balance de los 4 años de Zapatero, Rosa Díez señaló que "la legislatura se inició con el mayor drama humano de la democracia, el del atentado del 11-M, y concluye sin que se haya resuelto".
EFE Libertad Digital 15 Noviembre 2007

En la rueda de prensa de presentación de este nuevo partido en la región de Murcia, Díez, quien confió en poder formar grupo parlamentario tras las próximas elecciones generales, precisó que la reforma fiscal afectaría a los cupos vasco y navarro para garantizar la igualdad en el pago de impuestos de todos los españoles.

Respecto al sistema judicial, opinó que es un "escándalo" que el Consejo General del Poder Judicial esté formado por "delegados de los partidos políticos, sin que se respete la separación de poderes", al igual que ocurre, añadió, en los casos del Tribunal Constitucional y de la Fiscalía General del Estado.

En cuanto al sistema electoral, a pesar de que el programa de UPD aún no está elaborado, Díez se mostró partidaria de un modelo similar al alemán, con 350 diputados que se elijan por circunscripciones provinciales y otros 150 que requieran un mínimo de votos en circunscripción única, de forma que se garantice que los partidos por los que se presentan tienen representación nacional.

La devolución de las competencias educativas desde las comunidades autónomas al Gobierno central tendría como objetivo "mejorar la influencia y la competitividad de generaciones futuras, pues es el instrumento más igualitario que conformar un país", dijo.

En su opinión, en España se ha cubierto un ciclo de bipartidismo con dos grandes formaciones, PSOE y PP, "que no han sido capaces de defender lo que une a los ciudadanos y que han hecho de la confrontación el fondo del negocio político, sin llegar a acuerdos transversales en asuntos de Estado, por encima de las siglas".

Desde su llegada al Gobierno central en 2004, aseguró, "el PSOE decidió romper y quebrar unilateralmente no sólo todos los consensos básicos con el PP, sino también las posibilidades de alcanzarlos; la legislatura se inició con el mayor drama humano de la democracia, el del atentado del 11-M, y concluye sin que se haya resuelto", añadió.

"El Gobierno, sometido a una presión constante y excesiva de los nacionalistas, ha pactado el modelo territorial con partidos que creen en el Estado; la política antiterrorista, con quienes nunca quisieron derrotar a ETA, y la exterior, buscando amiguetes peligrosos con tal de hacerse la foto con ellos y de que insultaran suficientemente a Estados Unidos", indicó.

Sobre este último punto, y en referencia al incidente diplomático de la Cumbre Iberoamericana de Chile entre España y Venezuela, Díez calificó de "bochornoso" el hecho de que "quienes no respetan la democracia se dediquen a dar a España lecciones de ella".

Por ello, concluyó, "la política exterior está completamente errada, aunque parece que el Gobierno se ha dado cuenta de ello y ha decidido nombrar a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, coordinadora de Exteriores".

OFICIALIZA EL ADOCTRINAMIENTO POLÍTICO EN LAS ESCUELAS
Vitoria aprueba el decreto educativo que apuesta "por construir una visión de Euskal Herria"
El Gobierno vasco ha publicado este jueves el decreto que institucionaliza el adoctrinamiento político en las escuelas vascas. En el mismo, se establece el currículo de la Educación Básica que se implanta en la comunidad apuesta "por construir una visión específica de Euskal Herria", que incluye a la comunidad vasca, a Navarra y a los territorios franceses que reivindican el nacionalismo como una misma realidad. Además, afirma que el euskera "será la lengua principal".
Agencias Libertad Digital 15 Noviembre 2007

Según publica el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), con fecha del pasado 13 de noviembre, el decreto se elabora "desde la voluntad de construir una visión global, plural y abierta, a partir de la visión propia y específica de Euskal Herria, entendiendo por tal el ámbito territorial referido al conjunto de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Navarra (Baja y Alta) y Zuberoa".

Tras recordar que la sociedad vasca, y especialmente la comunidad educativa, han realizado en los últimos cursos un amplio debate "sobre lo que considera necesario como formación básica a lo largo del periodo de escolarización obligatoria", señala que el nuevo marco normativo prevé unas enseñanzas mínimas con carácter básico, y corresponde a la Comunidad Autónoma establecer el currículo e implantar las etapas educativas de Educación Básica, que está formada por la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria.

Asimismo, recoge "el tratamiento de las competencias básicas que incluyen las relativas a la lengua y al patrimonio cultural específico de Euskal Herria". "El desarrollo de las competencias básicas va a permitir a los estudiantes integrar sus aprendizajes, poniéndolos en relación con distintos tipos de contenidos, y utilizar esos contenidos de manera efectiva cuando resulten necesarios y aplicarlos en diferentes situaciones y contextos, especialmente en lo referido a la cultura vasca", señala.

El decreto destaca que el tratamiento de las lenguas es una "de las cuestiones prioritarias". "Los artículos dedicados al bilingüismo, plurilingüismo y proyecto lingüístico de centro se inscriben en el contexto del Marco de Referencia Europeo para las lenguas, de manera que se consiga la sintonía entre la política lingüística de la Unión Europea y los proyectos lingüísticos de los centros, respetando lo que dicte el Parlamento vasco", indica.

Según explica, "el objetivo que se quiere alcanzar es crear un marco que responda a las necesidades de un contexto plurilingüe, en línea con la realidad sociolingüística y sociocultural, para que el alumnado alcance un conocimiento suficiente de las dos lenguas oficiales y de una o dos lenguas extranjeras".

Euskera
En este sentido, afirma que "el euskera será la lengua principal en este nuevo marco, dado que en el actual escenario sociolingüístico las condiciones del entorno favorecen el uso de la lengua castellana, y que la praxis y las evaluaciones han demostrado que la exposición al euskera en el proceso de enseñanza-aprendizaje resulta fundamental para adquirir una capacitación comunicativa oral y escrita suficiente".

"El euskera debe ocupar el papel integrador que le corresponde en el sistema educativo como lengua principal de uso en el mencionado proceso de enseñanza-aprendizaje. El castellano será utilizado, asimismo, como lengua de aprendizaje para garantizar el conocimiento adecuado del mismo", señala.

En sus disposiciones generales, apunta que "las áreas de conocimiento y las materias de la Educación Básica integrarán las competencias educativas generales y desarrollarán las competencias básicas en todas sus dimensiones, incluyendo las relativas a la lengua y al patrimonio social y cultural propio y específico del Pueblo Vasco o Euskal Herria".

En este sentido, aboga porque el alumnado "aprenda a comunicarse en las dos lenguas oficiales y en, al menos, una lengua extranjera, aprendiendo a utilizar e interpretar de forma crítica los medios de comunicación y las tecnologías de la información y de la comunicación así como los lenguajes artísticos de la expresión musical, corporal, plástica y visual".

También considera que los alumnos tienen que "aprender a vivir juntos, a mantener interacciones positivas y a utilizar el diálogo y la negociación en situaciones conflictivas, a participar de manera activa y democrática, a cooperar y trabajar en grupo y a respetar la diversidad, manteniendo actitudes solidarias".

Cultura de la paz
Asimismo, establece que "la convivencia escolar implica la educación para la paz positiva, los derechos humanos, la justicia, la solidaridad y la inclusión". "El Departamento de Educación, Universidades e Investigación promoverá el desarrollo de proyectos globales de centro dirigidos a la creación de una cultura de paz y unas prácticas fundamentadas en el respeto, el diálogo, la regulación y control emocional, el tratamiento ético de los conflictos y los derechos y deberes de todas las personas de la comunidad educativa", indica el decreto.

El decreto afirma que uno de los fines es que el alumno se indentifique "como ciudadano vasco en un entorno multicultural, valorando de forma positiva, tanto la lengua y cultura vasca como las lenguas y culturas de pertenencia y referencia, para que, a partir de las identidades múltiples, construya cada uno su propia identidad de forma inclusiva, así como para construir un marco de referencia común compatible".

El currículo vasco considera "como ámbito educativo de referencia el periodo de escolaridad obligatoria desde los seis a los 16 años, considerándolo un continuo que tiene su iniciación como práctica generalizada en la Educación Infantil".

De esta forma, se ha optado por elaborar un único Decreto de Educación Básica que recoja las dos etapas que la forman. Además, otra "aportación novedosa respecto a decretos anteriores es el carácter competencial del currículo presentado" que incluido los denominados "cuatro pilares de la educación: Aprender a conocer, Aprender a hacer, Aprender a vivir juntos y Aprender a ser".

dice que "el entorno" ya favorece al castellano
El currículo vasco afirma que "el euskera será la lengua principal" en el sistema educativo
El decreto publicado en el BOPV apuesta por "construir una visión específica de Euskal Herria", que incluye Navarra y el País Vasco francés
EUROPA PRESS BILBAO El Correo 15 Noviembre 2007

El decreto por el que se establece el currículo de la Educación Básica que se implanta en la Comunidad Autónoma Vasca apuesta "por construir una visión específica de Euskal Herria", que incluye a Euskadi, Navarra y el País Vasco-francés. Además, afirma que el euskera "será la lengua principal", ya que las condiciones del entorno "favorecen el uso del castellano"

Según publica el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), con fecha del pasado martes, 13 de noviembre, el decreto se elabora "desde la voluntad de construir una visión global, plural y abierta, a partir de la visión propia y específica de Euskal Herria, entendiendo por tal el ámbito territorial referido al conjunto de álava, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Navarra (Baja y Alta) y Zuberoa".

Tras recordar que la sociedad vasca, y especialmente la comunidad educativa, han realizado en los últimos cursos un amplio debate "sobre lo que considera necesario como formación básica a lo largo del periodo de escolarización obligatoria", señala que el nuevo marco normativo prevé unas enseñanzas mínimas con carácter básico, y corresponde a la Comunidad Autónoma establecer el currículo e implantar las etapas educativas de Educación Básica, que está formada por la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria. Asimismo, recoge "el tratamiento de las competencias básicas que incluyen las relativas a la lengua y al patrimonio cultural específico de Euskal Herria".

El decreto destaca que el tratamiento de las lenguas es una "de las cuestiones prioritarias". "Los artículos dedicados al bilingüismo, plurilingüismo y proyecto lingüístico de centro se inscriben en el contexto del Marco de Referencia Europeo para las lenguas, de manera que se consiga la sintonía entre la política lingüística de la Unión Europea y los proyectos lingüísticos de los centros, respetando lo que dicte el Parlamento vasco", indica.

En este sentido, afirma que "el euskera será la lengua principal en este nuevo marco, dado que en el actual escenario sociolingüístico las condiciones del entorno favorecen el uso de la lengua castellana, y que la praxis y las evaluaciones han demostrado que la exposición al euskera en el proceso de enseñanza-aprendizaje resulta fundamental para adquirir una capacitación comunicativa oral y escrita suficiente". Así pues, "el euskera debe ocupar el papel integrador que le corresponde en el sistema educativo como lengua principal de uso en el mencionado proceso de enseñanza-aprendizaje.

'Ciudadno vasco'
El decreto afirma que uno de los fines de este nuevo currículo es que el alumno se indentifique "como ciudadano vasco en un entorno multicultural, valorando de forma positiva, tanto la lengua y cultura vasca como las lenguas y culturas de pertenencia y referencia, para que, a partir de las identidades múltiples, construya cada uno su propia identidad de forma inclusiva, así como para construir un marco de referencia común compatible".

El curriculo vasco considera "como ámbito educativo de referencia el periodo de escolaridad obligatoria desde los seis a los 16 años, considerándolo un continuo que tiene su iniciación como práctica generalizada en la Educación Infantil". De esta forma, se ha optado por elaborar un único Decreto de Educación Básica que recoja las dos etapas que la forman. Además, otra "aportación novedosa respecto a decretos anteriores es el carácter competencial del currículo presentado" que incluido los denominados "cuatro pilares de la educación: Aprender a conocer, Aprender a hacer, Aprender a vivir juntos y Aprender a ser".

Educación para la Ciudadanía
Cartas de amenaza contra los objetores
Los opositores a Ciudadanía reciben cientos de misivas de administraciones e institutos que avisan de que sus hijos no pasarán de curso - Padres de Granada denuncian que en las clases «se incita a la bisexualidad»
R. Serrano La Razon 15 Noviembre 2007

MADRID- «Mira, Santiago, defiende tus principios y lo que tú quieras, pero no metas a tu hijo en esto porque va a tener problemas serios». Ésta es la «amenaza» del director del colegio de su hijo que recibió Santiago Celes, un objetor de conciencia contra Educación para la Ciudadanía de Teruel. Y sólo fue eso gracias a que vive «en un pueblo pequeño, Alcorisa, donde todos nos conocemos y nos llevamos bien». El de Santiago es uno de los cientos de casos en los que los padres han recibido notificaciones, verbales y por escrito, de los institutos en los que se les advierte de represalias para sus hijos si no cursan la nueva asignatura. «Después de esta conversación, recibí una carta en la que me decían que la asignatura es obligatoria y que no cabe otra posibilidad que cursarla», explica.
Su caso no es aislado. En los dos meses que han transcurrido desde el inicio del curso escolar, el Foro Español de la Familia y Profesionales por la Ética, dos de las organizaciones que promueven la objeción de conciencia contra la nueva materia, han recibido cientos de consultas y denuncias ante comunicaciones similares de las siete autonomías donde se ha empezado a impartir. «Estamos atendiendo llamadas de toda España, aunque más de Andalucía y Extremadura», explica Benigno Blanco, presidente del Foro. Jaime Urcelay, portavoz de Profesionales por la Ética, coincide con que «son los padres andaluces los que más presión están recibiendo».

Asignatura suspensa
Es el caso de María Dolores Cano, una madre de seis niños de Bollullos del Condado (Huelva). Uno de sus hijos estudia 3º de ESO, el curso en el que se ha implantado la asignatura, por lo que ella y su marido decidieron presentar la objeción. «Primero nos enviaron una carta de la Consejería en la que nos pedían los motivos por los que nos oponíamos. Respondimos con nuestras motivaciones, sobre todo religiosas, porque somos una familia católica». Después de esto, la familia de María Dolores no volvió a tener noticias de la Junta. Eso sí, «el director del instituto me comunicó que el niño se quedará en la biblioteca durante la hora de clase, pero la asignatura la llevará suspensa y se le pondrá falta de asistencia».

A otros padres «se les ha llamado directamente por teléfono para decirles que sus hijos no pasarán de curso», señala Blanco.
En el caso de María C., una madre objetora de Jaén que denunció su caso a Profesionales por la Ética, la posición que adoptó el instituto donde estudia su hijo es pedirle que fuera a buscarlo si no iba a entrar en clase. María se negó, alegando su derecho a objetar y que, durante el horario lectivo, la responsabilidad de los niños es del centro escolar. Como consecuencia, el niño se quedó en el pasillo y a ella, la Junta de Andalucía le exigió «que acreditara la representación legal de su hijo».

Los que se echan atrás
Ante esta situación «casi todos los padres se mantienen firmes, pero algunos se han echado atrás», reconoce Blanco. «Lo hacen por la situación de sus hijos en el centro, no pueden más con la presión, no quieren que sus hijos tengan problemas académicos y es comprensible», asegura. Así que hay varios niños, hijos de padres opositores, que están asistiendo a clase. De ellos, las organizaciones objetoras están recibiendo información de contenidos polémicos de la asignatura.Ç

José Luis Amat, portavoz de los objetores de Granada, comenta un caso reciente que les han comunicado. «En un instituto de la provincia, una profesora explicó, ante la pregunta de una niña sobre la homosexualidad, que todos debían tener relaciones sexuales con personas de distinto sexo y del suyo propio, para después elegir lo que prefieren». Los padres de esta niña, que se plantean denunciar al instituto, prefieren guardar el anonimato, pero su caso, de acuerdo con Amat, tampoco es aislado, puesto que «nos han llegado noticias de institutos de Córdoba y Jaén donde se han dado lecciones similares de la asignatura». Se trataría de una interpretación libre de la educación afectivo sexual, uno de los contenidos de la nueva asignatura que han provocado más oposición.
Los objetores se plantean ahora si presentar más recursos en los tribunales o rendirse y enviar a sus hijos a clase. De momento, se conforman con que la situación de los niños se haya normalizado y que pasen una hora estudiando en la biblioteca.

Jugando con fuego
José Luis González Quirós* El Confidencial 15 Noviembre 2007

Jugar con fuego no sería peligroso si no fuera porque, con frecuencia, el divertimento suele acabar mal. Ahora menudean los que piensan que los españoles estamos empezando a jugar con fuego. Tal vez se equivoquen, pero da que pensar que a estas alturas de la historia haya gente deseosa de rebobinar las guerras del abuelo, repitiendo sus frases, consignas y bravatas. Ahí hay un rescoldo de odio y de muerte que había dejado de ser una amenaza, pero que algunos parecen empeñados en avivar. Lo malo del fuego es que puede acabar extendiéndose, independientemente de la voluntad de quien quiere controlarlo, de manera que pueden bastar unos pocos dándole a la antorcha para que el panorama se torne incandescente.

La sombra de la discordia civil vuelve a hacerse presente cada vez que los políticos deciden no ahorrarnos un exabrupto, cada vez que renuncian a la contención, cada vez que consideran que su oficio es la persecución, el acoso y derribo del adversario sin importar medios ni principios. Si los ciudadanos respondiesen a esa machacona y torpe política con el desdén, no habría problema alguno, por más que la belicosidad de los líderes busque acentuar la agresividad de los hooligans con menos cerebro. Cuando la lucha sin cuartel se adueña del panorama, la democracia acaba pareciendo una cosa degenerada y estéril. Es paradójico que sigan alabando retóricamente a la democracia quienes pretenden, en el fondo, una lucha más integral y sin reglas, una vía para aniquilar al adversario.

Nuestras dos grandes fuerzas políticas deberían ser muy exigentes y alejarse de los esquemas maniqueos, pero, desgraciadamente, el sentido bélico con el que se afrontan las campañas ayudará poco en los próximos meses. Se impone Goebbels, la propaganda a todo trapo, la demonización del adversario, su sacrificio en el altar del triunfo de los ideales que le son ajenos. Goebbels decía que la propaganda era buena siempre que resultase efectiva, sin importar para nada que fuese inteligente o necia. La idea, muy coherente tratándose de un nazi, debería hacer saltar todas las alarmas cuando quien la sostiene supuestamente pertenece a un defensor de la democracia liberal.

Habría que preguntarse por las razones de este nuevo prestigio de la violencia y el radicalismo entre nosotros. Estamos, sin duda, ante un asunto complejo, pero me parece que hay una que tiene la importancia suficiente como para ser destacada. Frente a los conflictos, la joven democracia española ha tendido, en general, a apostar de una manera tan decidida como ingenua por el apaciguamiento, en lugar de centrarse, por encima de todo, en la defensa de nuestros intereses y principios. La enseñanza que de ello se puede extraer es bien simple: la violencia es rentable, el Estado no se atreve al empleo de la fuerza legítima, el Estado es débil y cobarde. Cualquiera que eche la vista atrás verá cómo, desde la vergonzosa salida del Sahara hasta nuestra marcial retirada de Irak, hemos cedido siempre (con una mínima excepción) ante la amenaza exterior.

La misma estrategia, en el fondo, se ha aplicado en el caso de terrorismo, de modo que serán pocos los que se atrevan a afirmar que el terrorismo no ha obtenido ya las rentabilidades políticas, indirectas, pero obvias, que buscaba. Con unos u otros motivos, hemos superado ampliamente los límites razonables de la rehabilitación personal de quienes han protagonizado crímenes en el pasado, convirtiéndoles en respetables pacifistas e incluso en héroes, cosa que ahora está empezando a suceder en Cataluña y en el País Vasco, donde a notorios criminales se les ha dedicado una calle.

Decía Maquiavelo que “un hombre que quiera en todo hacer profesión de bueno fracasará necesariamente entre tantos que no lo son”. La democracia española ha escogido con frecuencia el curioso sistema consistente en lanzar bravatas para proceder inmediatamente a entregar el botín al adversario, una lección que muchos se han aprendido de memoria. El viejo Theodore Roosevelt recomendaba, por el contrario, hablar con suavidad y empuñar un buen garrote, si de lo que se trata es de llegar lejos. Nosotros, sencillamente, hemos decretado que el garrote es antiestético y que los nuestros sirven para curar heridos y salvar focas (a pesar de lo cual seguimos comprando tanques, supongo que más que nada por tradición), cuando según nuestros más prestigiosos pensadores del momento deberíamos gastar ese dinero en ambulancias y otros gadgets para ayudar a ese tercer mundo que tanto nos ama y respeta. Dicho lo cual, sería realmente pintoresco que los enemigos de fuera (aunque gente hay empeñada en no verlos) no nos hubiesen perdido completamente el respeto.

De fronteras para adentro el panorama es idéntico. Los que gritan no tienen por qué tener razón, pero suelen acabar llevándose el gato al agua, de manera que no habría que extrañarse si apareciesen émulos de ETA y de sus fámulos (obviamente antifascistas) en más de una ciudad.

Algunos pueden pensar que es mejor exorcizar la violencia a base de lenguajes belicistas y maneras efectivamente conejiles, una receta sin duda excelente para pacifistas integrales, consecuentes y kantianos, pero escasamente práctica ante personas menos integras. El lenguaje maniqueo acaba pervirtiendo las maneras civiles y la carencia de cualquier forma de respeto por nuestra propia nación, por nuestras instituciones y derechos, nos convierten en terreno abonado para cualquier clase de gentes sin escrúpulos, dispuestos a proclamarse parte de la famélica legión. Estamos, efectivamente, jugando con fuego y habría que saber poner límites tanto a la belicosidad verbal como a la cobardía de hecho. De no rectificar pronto, lo lamentaremos.

*José Luis González Quirós es analista político y escritor
 

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