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Recortes de Prensa    Lunes 19 Noviembre   2007

Las lenguas de Europa...y Europa
FRANCISCO RODRÍGUEZ ADRADOS. De las Reales Academias Española y de la Historia ABC 19 Noviembre 2007

ES una misión casi imposible hablar de lenguas y lingüística a un público amplio. La lengua está entre los hombres todos y entre todos y el mundo. Es como nuestra piel, de tan próxima a nosotros.

Y cuando hablo de la lengua no me refiero a esta o aquella. Me refiero a todas.

Pero este no es mi tema hoy, hablo sólo de Europa. La cuestión es esta: Europa ha sido desde el comienzo hasta hoy una geografía creciente. Grecia, la Helenidad mediterránea, Roma y su imperio, el Norte medieval de los Alpes al Báltico y el Atlántico, se añadió Rusia hasta los Urales. Una geografía que poco a poco se hizo cultura. En ello intervinieron sus lenguas.
De las más antiguas sabemos muy poco. Pero sí sabemos de la gran rama lingüística que vino del Asia Central y penetró en varias oleadas, en el quinto milenio, luego el tercero antes de Cristo. Se fragmentó después poco a poco hasta crear un mosaico de lenguas.

Son, ya se sabe, las lenguas indoeuropeas. Pero hay que añadir cosas. Primera, que el Indoeuropeo también salpicó a Asia, piensen en el Irán o la India. Segunda, que no todo es Indoeuropeo en Europa. Con ellos se mezclaron los portadores del finés y del húngaro, también venidos de Asia. Y los del vasco.

O sea: Europa no es geografía, tampoco política, es cultura. Sus lenguas son parte de ella, en la medida en que se han aproximado y se han hecho más o menos semejantes. Es un hecho cultural. Todo a partir de un tronco central, el indoeuropeo, vivo en Europa y Asia y que admitió a su lado troncos minoritarios. Unos y otros se escindieron en muchas lenguas y dialectos.

Y hubo influjos recíprocos. Un proceso cultural, repito, que llegó a todas, en la medida que sea, y como parte del proceso creador de la cultura europea, con sus variantes. Un proceso que creó Europa como un conjunto de culturas y lenguas más o menos armónicas. ¿En qué medida intervino la política? Este es un segundo tema.

Pero el primero es que Europa es, fundamentalmente, cultura, reflejada también en sus lenguas: cultura implantada dentro de una geografía creciente y, en su núcleo más amplio, no el único, en varias lenguas indoeuropeas.

Ahora bien salimos a Europa o, simplemente, leemos u oímos sus lenguas, ¡y nos parecen tan diferentes! Pero hay el estudio científico, lingüístico. Habría que hablar, en la comparación de las lenguas, de dos planos.

En el primero, las lenguas indoeuropeas (las otras son una excepción, luego se aproximaron a aquellas dentro de una cultura en lo esencial común), las lenguas indoeuropeas, repito, a primera vista o primer oído son muy diferentes entre sí: piénsese en las románicas o germánicas o eslavas, etc. No las entendemos. Ni tampoco las variantes indoeuropeas de Asia. Oímos el inglés, el ruso, el hindi, etc. y no entendemos -salvo que hayamos hecho estudios profundos.

La evolución fonética de las lenguas ha acentuado las diferencias, rompe la comprensión. Pero, por debajo de esos sonidos poco comprensibles, hay estructuras gramaticales de las lenguas indoeuropeas que son muy semejantes. Hay un mundo de diferencia respecto al chino o las lenguas semíticas o las amerindias. Son estructuras que, además, se han modificado con el tiempo en el sentido de la convergencia. Pero esa estructura más o menos común es más que de Europa (recuerdo el Indoeuropeo de Asia) y menos que de Europa (recuerdo el finés, el húngaro y el vasco).

Imposible entrar aquí en el detalle: el resumen es que el inglés o el español o el griego o el ruso tienen, aunque no lo parezca, una estructura muy semejante, semejanza que ha crecido con el tiempo.

Este es el nivel antiguo de nuestras lenguas dentro de la geografía europea. Pero desborda a Europa, que Europa a su vez ha recibido otras lenguas.

Pero hay un segundo nivel, el que realmente ha hecho a Europa y es mi tema de hoy: el nivel cultural europeo. El que ha creado una unidad no sólo en las lenguas, también en otras cosas mil.

Insisto en que afecta a todas las lenguas de Europa. Se diferencian así sus lenguas indoeuropeas de las de Asia. Se aproximan en Europa las lenguas indoeuropeas y las no indoeuropeas.

Son influjos que vinieron primero de los griegos, luego de los latinos, luego de los cristianos que se expresaban en griego o en latín o, más tarde, en las demás lenguas. Según las fases y épocas. Pero no sólo esto. Hubo los influjos de las distintas lenguas de Europa unas sobre otras: del español, del italiano, del francés, del inglés, etc. Del griego en el eslavo, del griego y el latín en todas las lenguas posteriores. Y estos influjos han alcanzado también a las lenguas no indoeuropeas, las han hecho europeas. Vasco bake «paz» es el latino pacem, atxeter «médico» es griego (como alemán Artz), independentzia es castellano, euzkadiko tiene un -iko indo-europeo (y la raíz pasó a izquierda).

Por supuesto, las lenguas europeas así conformadas se han extendido por gran parte del mundo.

¿Qué influjos, me dirán? Muchos. Por ejemplo, todos los alfabetos de las lenguas de Europa vienen del griego (también el latino, también el eslavo). Toda la sintaxis compleja de la prosa europea, casi todos los géneros literarios vienen de los griegos y latinos. Casi todo el léxico culto, casi todo el léxico científico viene, directa o indirectamente, del griego y el latino. Estoy hablando de las lenguas en cuanto instrumento de cultura escrita, más allá del intercambio hablado.

Así, sobre una base en parte común, se ha ido creando o reforzando la aproximación de nuestras lenguas, más en el fondo que en lo oído, apenas a veces entendido. De todas las lenguas de Europa. Entre otras cosas, hay un vocabulario internacional común a todas ellas. Prueben con «democracia» o «Universidad» y vean.

Pero hay otro factor a considerar. En el presente lingüístico de Europa, y desde hace siglos, hay lenguas que destacan entre la infinita multiplicidad de las que existen. Son las grandes lenguas comunes, que llegan mucho más allá de sus hablantes nativos: el español, el francés, el ruso, las demás. He hablado aquí de ellas no hace mucho. Son las que mayoritariamente dominan el paisaje lingüístico de Europa.

No vienen directamente del Indoeuropeo o de otra raíz antigua, vienen de la difusión, entre y sobre un grupo de dialectos y aún de lenguas, de esas lenguas que llamamos comunes, usadas para entenderse todos. Son un producto ya de la evolución histórica, ya de la cultural, ya de ambas.

Quedan a su lado lenguas minoritarias, a veces conviven unas y otras. Y pueden convivir. Aunque a veces hay también una lucha que debería llevar a una tregua inteligente. No siempre es así.

Desde comienzos del XIX hay una promoción, por grupos políticos, de algunas lenguas minoritarias: el irlandés, el galés, el bretón, el provenzal, las que sabemos de España, tantas más. En el límite, aspiran al monolingüismo, con daño para las lenguas comunes y sufrimiento para todos. A la larga es una batalla desesperada. ¿Cómo van a competir lenguas con pocos millones de hablantes con otras de cientos de millones y con una historia cultural inigualada?

En fin, Europa es una aproximada unidad cultural que ha crecido desde los griegos a través de etapas conocidas. Se refleja en las lenguas, entre otras cosas.

Esto es lo que ha habido y hay, nunca una unidad política. Eso sí, Europa ha conocido terribles enfrentamientos y guerras. Han pasado, la unidad cultural se afirma. La política ha sido varias veces un intento fracasado. Ahora, ¿quién sabe? Aspiramos a que, en todo caso, no rompa tradiciones respetables.

FRANCISCO RODRÍGUEZ ADRADOS
de las Reales Academias Española y de la Historia

Rajoy y el nacionalismo
Tristes presagios de lo que ha de acontecer
José García Domínguez Libertad Digital 19 Noviembre 2007

Hace ya muchos años que rompí –para siempre– con la utopía. Entenderá, pues, el lector que no piense dedicar ni una línea de la columna de hoy a elogiar la muy vibrante intervención de don Mariano Rajoy ante la Conferencia del Partido Popular. Ocurre, simplemente, que si el señor Rajoy llega a ser presidente del Gobierno, no podrá cumplir ninguna de las grandes promesas con las que se comprometió ayer. Y si, no obstante, se empeñase en tratar de cumplirlas, nunca llegará a ser presidente del Gobierno. Porque ni las Cortes van a rescatar competencia alguna con tal de fijar –de verdad– la política educativa, ni les cabrá garantizar por ley –¿ordinaria?– el derecho a usar el castellano en todos los niveles del sistema educativo, ni se abrirá el melón constitucional, ni la Ley Electoral dejará de ser la trampa para elefantes que ha sido siempre. Así de simple. Y es que, como advirtió el clásico en su día, "lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible".

Nada de eso sucederá, entre otras poderosas razones, porque el candidato, en lo que quizá fuera un desliz fatal del inconsciente, repudió de forma expresa la única fórmula que posibilitaría convertir el ramillete de buenas intenciones jacobinas de su discurso en algo más que simple retórica mitinera de fin de semana. "Lo primero que haré, si gano las elecciones, será llamar al principal partido de la oposición y tratar de...". ¿De qué, don Mariano? ¿De explicarle al sustituto de Zapatero que ha llegado usted a un acuerdo de legislatura con Artur Mas, el padre putativo del Estatut?

En fin, hay una expresión catalana, fer volar coloms, que sintetiza con precisión de laboratorio lo acordado en el cónclave popular. Mas no nos inquietemos, que no pasará nada. Pues nada nos impedirá continuar engañándonos como hasta ahora. Persistamos en la ficción de que, en el fondo, los micronacionalistas de traje y corbata son unos chicos muy formales que no aspiran a romper la baraja. Fantaseemos con que podremos seguir llegando a chalaneos coyunturales con ellos, impunemente, igualito que durante el último cuarto de siglo. Abandonémonos de nuevo al noble deporte de soñar despiertos, que, además, sale gratis. Sigamos así hasta que alguien se atreva a aterrizar de una puñetera vez en la realidad y diga: "Lo primero que haré, si gano las elecciones, será llamar al principal partido de la oposición... y proponerle un gobierno de coalición para que de la única forma posible, es decir juntos, intentemos evitar el desastre cierto al que nos abocó la ceguera suicida de los insensatos que redactaron el título octavo de la Constitución".

Pero, mientras tanto, festejemos con cava lo del cambio climático que ha conseguido colar Juan Costa. Eso sí que va a ser un puntazo tremendo en todas las encuestas. Uf, a estas horas Pepiño debe estar temblando.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Rajoy, la alternativa
Editorial ABC 19 Noviembre 2007

PSOE y PP, sobre todo este último, han aprovechado el fin de semana para fijar estrategias de cara a las elecciones generales de marzo de 2008. Los populares lo han hecho con una conferencia política que ha ratificado el liderazgo de Mariano Rajoy, cuya intervención en el acto de clausura fue de gran contenido político y con propuestas que devuelven a su partido la iniciativa ante la opinión pública. Por su parte, y en un gesto inusual de realismo, Rodríguez Zapatero previno al PSOE de que «las elecciones no están ganadas», lo cual es íntegramente cierto, porque la diferencia con el PP, según todos los sondeos, está por debajo de la que registraron las urnas en marzo de 2004. Los socialistas saben que esta legislatura se agota sin haber quebrado, en absoluto, las posibilidades de victoria del PP.

Esta es la premisa del importante discurso que ayer pronunció Mariano Rajoy ante más de 10.000 personas: el PP puede ganar los próximos comicios. Por eso, las propuestas más importantes del líder de los populares están destinadas no a minorías, como ha hecho el PSOE en esta legislatura, sino a mayorías sociales afectadas por la situación económica y las desigualdades territoriales. La oferta estrella de Mariano Rajoy es una reforma fiscal audaz y radical: eximir del impuesto sobre la renta de las personas físicas a pensionistas y trabajadores que cobren anualmente menos de 16.000 euros. Esta medida beneficia a siete millones de personas, lo que demuestra, más allá de sus aspectos técnicos, que el PP ha decidido no camuflar su ideología liberal como la más adecuada para resolver los problemas económicos y sociales de la actualidad y no enredarse con propuestas de pequeño calibre, insuficientes para actuar como revulsivo de ese empate técnico que reflejan las encuestas. Al margen de los eslóganes, la reforma fiscal anunciada por Rajoy aborda directamente el encarecimiento de los precios de los productos básicos y de las hipotecas, así como la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Más dinero en poder de más ciudadanos y menos en el de la administración pública.

Después de unas semanas de atonía, el PP ha sabido situar el debate político en los términos que interesan al ciudadano, lejos de las trifulcas partidistas que tanto alejan a la sociedad de su clase política y tanto convienen al PSOE para nublar la realidad de los problemas. Es ahí, en la gestión eficaz de los recursos públicos, en la apelación al sentido común, en la defensa de soluciones sensatas y en el papel constructivo, y no conflictivo, del Estado donde el centro-derecha que representan el PP y Rajoy tiene toda la autoridad política y moral frente a la izquierda. Tiene razón Rodríguez Zapatero en alertar a las bases socialistas de que las elecciones no están ganadas. Es más, el resultado depende de factores que el Gobierno ya no controla -porque no ha querido y porque ya es tarde-, como el desempleo, la inflación o el endeudamiento familiar, cuya evolución puede hacer que el jefe del Ejecutivo se arrepienta de no haber convocado anticipadamente las elecciones. Ni siquiera son ya válidas las previsiones de crecimiento económico en las que se basa el presupuesto para 2008.

Efectivamente, ya es tarde para que el Gobierno rectifique y no sólo en política económica, sino en aspectos fundamentales de la convivencia política que también estuvieron presentes en el discurso del presidente del PP. Rajoy abordó cuestiones de principio que afectan al futuro de España, como nación y sociedad desarrollada, al proponer una reforma constitucional que garantice al Estado un núcleo irrenunciable de competencias y al comprometerse a defender la igualdad entre españoles, la enseñanza del castellano y la reforma del sistema educativo. Si Rajoy se propuso ofrecer a los españoles un nuevo pacto nacional y constitucional, lo consiguió, sin renunciar al consenso con el PSOE, que lo intentará desde el primer día si gobierna, pero marcando objetivos que, como la declaración de no dar a ETA más opción que la derrota o la rendición, son tan nítidos que los ciudadanos, por primera vez en esta legislatura, ya tienen ante sí una verdadera alternativa de gobierno al PSOE y a Rodríguez Zapatero.

Centrismo
¿Puede aún perder el PP las elecciones?
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 19 Noviembre 2007

Para hallar respuesta, traigo más interrogantes: "¿No tienes enemigos? ¿Es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?" Es cita célebre de Ramón y Cajal (de los dos, Zapatero, de los dos).

No veo a Rajoy con ganas de perder, es poco probable que le cieguen los dioses. No ha vacilado durante su travesía en la oposición a la hora de decir verdades como puños en las Cortes, verdades a veces terribles, pero necesarias. Como la traición de Z a los muertos. Tampoco ha entorpecido o comprometido la independencia de la justicia; más bien ha buscado preservar la división de poderes, que es la forma efectiva de "amarla". Con lo cual, lógicamente, se ha granjeado enemigos.

Lo cual contrasta con el espíritu "sí a todo" de su rival, valedor de separatistas, responsable último de su creciente influencia, de sus sanciones lingüísticas, de su retórica de "banderas del enemigo". Y de un Estatuto inconstitucional que ya ha provocado numerosos conflictos de competencias con su propio Gobierno. Es más, Z vio hasta ayer hombres de paz en Otegi y De Juana, intentó las dos mesas y legitimó socialmente al entramado etarra. Y seguirá en sus trece si gana en marzo.

Para comprender la dinámica del voto español –los trasvases de un partido a otro, o de un partido a la abstención–, para desmitificar el ansiado voto "centrista", formidable espejismo, conviene visitar el análisis de César Molinas en El País, que tiene la virtud de apoyarse en la pura estadística y que es ajeno a cualquier deseo de influir en programas o agendas ajenas. A destacar: "Con una participación lo suficientemente alta y con un voto a IU lo suficientemente bajo, el PSOE siempre ganará unas elecciones generales, haga lo que haga el PP. (...) Es improbable que el PSOE gane las elecciones de 2008 si el voto a IU se mantiene en el 4% y la participación cae por debajo del 71% (en 2004 fue el 76%). Si el voto a IU subiese al 6%, el PSOE necesitaría una participación del 74% o superior para ganar."

O sea, que el PSOE tiene un serio problema si un par de puntos se le van a IU y/o si aumenta algo la abstención con respecto a marzo de 2004, cosa altamente probable, especialmente en Cataluña, donde los socialistas obtuvieron la práctica totalidad de su ventaja en escaños sobre el PP... y que es también, a día de hoy, sede mundial del cabreo ciudadano. Con el importante matiz de que todas las administraciones que afectan a los catalanes están en manos socialistas: no hay forma creíble de esquivar las responsabilidades.

Dado que no se mueven votos del PSOE al PP en una sola legislatura, no hay motivo para renunciar a nada a fin de caer bien a los votantes del partido que ha querido cambiar el régimen del 78. Al PP le basta con seguir donde está, donde ha estado toda la legislatura, dejando que la hemorragia (por leve que sea) de votos socialistas hacia IU o hacia la abstención, siga su curso natural.
Respondo ya al título: sólo si se empeña en perseguir espejismos.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Convención popular
Rajoy, el futuro
Isabel Durán Libertad Digital 19 Noviembre 2007

El líder del Partido Popular se ha dado un baño de multitudes y ha presentado ante 10.000 personas las líneas maestras de su programa para la próxima legislatura. Un Rajoy sereno, solvente, moderado y con apuestas firmes de futuro ha presentado su proyecto estrella: una profunda reforma fiscal por la que todos los trabajadores y pensionistas que ganan 16.000 euros al año o menos no pagarán el IRPF. Es decir, el PP se presenta a las elecciones con un auténtico banderín de enganche para más de siete millones de personas que se verán premiadas con la propuesta del jefe de filas de la calle Génova. ¡Bingo!

Rajoy ha hecho los deberes. Su mensaje tiene en estos momentos una carga adicional ya que llega precisamente cuando miles de familias y millones de ciudadanos acusan el golpe de la subida espectacular de precios de productos básicos, de las hipotecas sin apenas expectativas de solución o de alternativas por parte de un Ejecutivo feliz en sus parámetros macroeconómicos y presupuestos irreales que no ha sido capaz de tomar una sola medida económica desde que llegó al poder, hace ahora casi cuatro años.

Frente al Gabinete monclovita que ve cómo sus mensajes falaces chocan con el muro de la realidad económica del día a día de los españoles llega un proyecto popular con alternativas reales. Y no sólo en cuestiones que afectan a los bolsillos sino las más fundamentales sobre el futuro de la nación española.

Rajoy ha presentado certidumbres y seguridades para una España maltratada por Z y sus socios. Propone la reforma urgente de la Constitución para acabar con la subasta de transferencias a las comunidades autónomas; un nuevo consenso para definir un núcleo básico de competencias del Estado que amplíe hasta dos tercios la mayoría necesaria para aprobar las reformas que afecten al bloque constitucional; la garantía "por ley" del derecho a utilizar y aprender el castellano en todas las etapas del sistema educativo en todos los rincones de España y, la propuesta al Parlamento de una declaración institucional con el compromiso de que no existirá ninguna negociación política con ETA.

Afortunadamente para los españoles, la irresponsable política del presidente Z tiene en Rajoy un valladar que puede ser respaldado por una mayoría de ciudadanos deseosos del restablecimiento de unos valores y principios acordes con la Constitución y no sustentado en quienes quieren acabar con ella. Esperemos que el próximo 9 marzo Rajoy represente el futuro y Rodríguez Zapatero una triste pesadilla del pasado.

Rajoy rompe con los nacionalistas, pero no tiene equipo para gobernar
PABLO SEBASTIÁN ABC 19 Noviembre 2007

HA dicho Mariano Rajoy, y es verdad, que José Luis Rodríguez Zapatero es «perseverante» y que los españoles «saben lo que les espera» si el PSOE vuelve a ganar las elecciones. Aunque no parece que los españoles sepan lo que se les viene encima, vistos los sondeos electorales que anuncian otra victoria socialista en marzo de 2008. Como tampoco da la impresión de que en el PP estén tan convencidos de la gravedad de la situación que pregonan, porque el discurso de Rajoy debió ser acompañado, desde hace tiempo, por decisiones y equipos de gobierno que no se ven, y estamos a poco más de tres meses de la fecha decisiva.

El líder del PP habló ayer con claridad y supo hacer el diagnóstico del mal español. Es, en términos médicos, un buen internista pero no parece ser el cirujano, el líder idóneo para extirpar el cáncer que se ha instalado en el cuerpo de la nación. Lo que nos espera, en caso de victoria de Zapatero, es la implantación paulatina -por la vía de leyes orgánicas y al margen de una franca reforma constitucional- del Estado confederal, una vez que el PSOE controle de manera absoluta el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional. Y no como punto final de un pacto territorial con los nacionalistas, sino como punto y seguido hacia la independencia de Cataluña y el País Vasco, como se deduce de las continuas demandas de autodeterminación que emanan de los gobiernos catalán y vasco.

El control del Parlamento y de los máximos órganos judiciales sancionará el Estatuto catalán que servirá de modelo y trampolín para el nuevo estatuto vasco, más soberanista, para incluir en él las pretensiones de ETA y poder culminar la negociación con los terroristas. Completando, así, la reforma confederal del Estado, con el entierro de la transición y la instauración de un nuevo régimen confederal en España, basado en un pacto de hierro del PSOE con los nacionalistas.
Esto es lo que nos espera si Zapatero vuelve a ganar. Y lo que nos oculta Zapatero para no alarmar a sus votantes y para transmitir a ETA y a los nacionalistas, con sigilo, que acabará la obra iniciada. Porque, en caso de rectificación de su deriva confederal, Zapatero no sólo no podría formar gobierno, sino que pondría en peligro el gobierno catalán y la unidad del PSOE -en Cataluña, Navarra y País Vasco-, sabiendo como saben todos que en el horizonte electoral no se vislumbra ninguna mayoría absoluta.

Zapatero cuida a los nacionalistas porque sabe que dependerá de ellos para gobernar. Como sabe que el PSOE sólo cuenta con su liderazgo de diseño y sonriente, el ángel exterminador de todo lo que toca, o el Bambi de Atila que quema la hierba por donde pasa, una vez que liquidó a los barones del partido -Manuel Marín es su última víctima-, y que sólo le quedan De la Vega, Solbes y Rubalcaba. Zapatero no puede rectificar, está pillado en la trampa nacionalista, conoce sus graves errores sobre la reforma soterrada del Estado y los daños causados a la cohesión nacional y quiere vestir la crisis institucional de segunda «ruptura» con el franquismo, culminando su revisión de la memoria histórica y aparentando la victoria de su particular «guerra civil civilista» hacia el régimen confederal.

Y, frente a esto, Rajoy ha propuesto una reforma constitucional para que el Estado recupere competencias en materias lingüísticas y de educación, el fin de las transferencias y del desarrollo autonómico, la reforma electoral para impedir que los nacionalistas no decidan el Gobierno, y un pacto contra la negociación con ETA. Es decir la recuperación de la «única nación» y la vuelta a un bipartidismo reforzado al margen de los nacionalistas. Rajoy ha roto los puentes con los nacionalistas y sólo podrá gobernar si obtiene una importante mayoría en las elecciones, por eso pedía una victoria con «gran diferencia» sobre el PSOE. Porque si no la obtiene o no llega a la mayoría absoluta, tendrá que o traicionar su discurso, para pactar con CiU o PNV, o no llegará a la Moncloa.

Lo que está en juego es mucho. Lo de bajar impuestos, y subir pensiones -¿y por qué no el salario mínimo?- está muy bien, pero para triunfar falta mucho más. Moral de victoria y equipo con liderazgo que transmita a los españoles la gravedad de la situación y la esperanza de la alternancia. Si esta Conferencia del PP -que ha cambiado el naranja radical por el azul conservador- no hubiera sido abierta por el tenebroso tridente de Acebes, Zaplana y Mayor, agitando el pasado, y, si en contrapartida, Rajoy hubiera reconocido errores anteriores y nos hubiera presentado a Rato, Gallardón, Pizarro, Montoro, Rudí, Barberá, T. Martínez, Juaristi, García Escudero, Pastor y otros, como su futuro gobierno y primeros candidatos electorales, la situación empezaría a cambiar.

Y a tiempo está Rajoy, o la Junta Directiva Nacional del PP si es necesario, de dar un vuelco en el PP y ofrecer a los españoles un liderazgo que rompa, sin más explicaciones, la muralla mediática que defiende la impostura de Zapatero, porque de lo contrario los peores presagios se cumplirán. Si España está tan mal como dice Rajoy, y puede ir a peor con otros cuatro años de Zapatero, y los populares han roto los puentes con los nacionalistas ¿a qué esperan Rajoy o el PP para hacer lo que hay que hacer para ganar?
LA CRÓNICA DEL LUNES

Culpa y responsabilidad
Santiago González El Correo 19 Noviembre 2007

La culpa de los atentados es siempre de los terroristas, pero los responsables de la seguridad de los ciudadanos son los gobiernos

Televisión Española exhibió ayer el vídeo grabado por las cámaras de seguridad de los juzgados de Getxo hace ocho días. Sólo hay en él una secuencia de interés, en la que los dos terroristas actuantes colocan sendos artefactos explosivos: el primero, a las puertas de los juzgados. El segundo, en una papelera situada al pie de las escaleras que conducen a la entrada.

La historia es conocida: una llamada advirtió a la Ertzaintza de la colocación de una bomba a las seis de la mañana del domingo con la intención de que una segunda causara una carnicería entre los artificieros de la Policía autonómica. La Ertzaintza acude al lugar y desactiva la primera bomba, que no había hecho explosión por un fallo mecánico. La segunda, que no fue detectada hasta ocho horas después de la llamada, estuvo en la papelera mientras docenas de agentes, periodistas y políticos iban y venían dentro de su radio de acción.

Las primeras declaraciones del consejero de Interior explicaron que el atentado se había maquinado en Francia y abundaron en la reclamación de la capacidad de investigar en el país vecino. Fue más lacónico al dar detalles sobre el agujero de seguridad que expuso a muchas personas a un peligro cierto durante mucho tiempo. Es verdad que «esto no es una ciencia exacta», como dijo Balza, pero toda imprecisión admite grados y está claro que la mañana del día 11 los protocolos de seguridad que están entre los más altos de Europa, según el propio consejero, no se aplicaron. El Departamento lo reconocía implícitamente una semana después al relevar al ertzaina que debía revisar el vídeo de seguridad.

Algo tendrá que ver en esto el hecho de que la consejería de Justicia sustituyera el año pasado a muchos vigilantes de las cámaras de seguridad por auxiliares carentes de formación. No es comprensible que no se estableciera un cordón de seguridad en toda el área o que no se revisara cada papelera, cada seto, cada lugar susceptible de servir de escondrijo a un artefacto. El problema no es sólo que el agente encargado de supervisar los vídeos se relajara en su tarea. Roza el surrealismo que durante ocho larguísimas horas nadie, ningún responsable se interesara por la información que aportaban las cámaras de seguridad, cuántos eran, qué aspecto tenían, si iban enmascarados, si podía calcularse su estatura aproximada y un etcétera de cuestiones de cierto interés para la investigación.

Hay una explicación bastante simple para hechos como estos: una de las primeras consecuencias de un proceso de negociaciones con una banda terrorista es que la Policía se afloja la faja. No sólo la autonómica; también la otra y los vigilantes jurados y las víctimas potenciales que han vuelto a las viejas rutinas y horarios y ya no miran bajo el coche antes de arrancarlo, es ley de vida.

Examinemos este caso a la luz de la doctrina establecida por el presidente del Gobierno ante la Ejecutiva Federal de su partido. Junto a una obviedad, que la culpable de la violencia es ETA, hizo el diagnóstico más inane de una organización terrorista que jamás haya hecho gobernante alguno: «ETA ha demostrado que es cobarde e incapaz, que sólo sabe usar la violencia sin objetivo y sin estrategia». Parece innegable que los terroristas ahora salen peor cualificados, pero, ¿qué quiere decir 'cobardes'? ¿De veras cree el presidente que los terroristas no tienen objetivos ni estrategia? ¿Qué significa «dejar siempre de lado, entre demócratas y en el debate político, lo que significa el terror»?

Parece que el deber de la oposición en el Parlamento vasco sería preguntar al consejero de Interior qué falló en las medidas de seguridad para hacer posible el desaguisado descrito más arriba. No parece que la seguridad de los ciudadanos sea una cuestión que puedan manejar los gobiernos a su antojo, sin el control de la oposición. La política antiterrorista debería estar fuera del debate partidario, pero sólo hay una manera de hacerlo en democracia: mediante el acuerdo previo entre el Gobierno y la oposición sobre las líneas generales de dicha política. Como lo que establecía el pacto antiterrorista, pero sin incumplirlo.

La culpa de las bombas y la mutilación del artificiero de la Ertzaintza por la explosión del detonador es de ETA; la responsabilidad de la seguridad es del Gobierno vasco. De que ETA haya vuelto a matar y siga intentándolo sólo tienen la culpa los terroristas, pero el Gobierno está obligado a explicar su fallida iniciativa, si cometió error de apreciación, si dijo o no la verdad. De los atentados del 11-M tuvieron la culpa sus autores, no el Gobierno del PP, pero Aznar fue responsable de la gestión de aquella crisis y el PSOE no vaciló en pedirle cuentas y cobrárselas en las urnas. Lo que no sería de recibo es que pasaran la misma factura otra vez en marzo.

s.gonzalez@diario-elcorreo.com

Nuevo Consenso y sentido común: la receta de Rajoy
EDITORIAL Elsemanaldigital 19 Noviembre 2007

España va a llegar a las elecciones generales de 2008 con un rostro diferente al de cuatro años atrás: José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado sin solucionar problemas ya existentes, que se han agravado, ha asistido a la aparición de nuevos retos, a los que no se ha respondido adecuadamente, y las políticas del Gobierno han creado a menudo más dificultades. Mariano Rajoy aspira a ser protagonista de una alternativa exitosa a esa triple amenaza; ayer, al clausurar en Madrid la Conferencia Política del Partido Popular, explicó ante más de diez mil enfervorizados seguidores qué quiere hacer y cómo va a lograrlo.

Rajoy habló sin medias tintas, de manera sosegada, didáctica, de la necesidad de reformar el marco legal para evitar determinados atropellos como los que se han visto en los últimos años. El líder del PP apuesta por una política que responda sin complejos pero a la vez sin hipotecas, sin miedos pero sin nostalgias, a las necesidades de un país y a las múltiples amenazas que se ciernen sobre la igualdad y la libertad de los españoles. Una reforma limitada de la Constitución, con una gestión coordinada de ciertas competencias básicas de las Comunidades Autónomas, es una necesidad de la convivencia democrática, ya que "el modelo autonómico no puede estar permanentemente abierto". No es admisible por más tiempo que no sea posible aprender y usar el castellano en todo el territorio español, o que los ciudadanos tengan diferentes derechos según su origen. Mariano Rajoy apuesta, con su partido, por una solución a esos problemas que en los últimos años se han agravado: hace falta un Nuevo Consenso.

Pero los problemas que más directa y constantemente afectan a la gente de la calle son los relativos al mercado de trabajo y a la fiscalidad. En unas circunstancias en la que los precios se disparan, las hipotecas suben y los salarios no crecen, "es muy importante aliviar la carga de los ciudadanos", ha dicho entre aplausos el "número uno" popular. Rajoy propone, a partir de 2008, acometer una ambiciosa reforma fiscal a través de un nuevo IRPF en el cual "los trabajadores y pensionistas con ingresos inferiores a 16.000 euros anuales no pagarán", lo cual combina el deseo de una economía más social, favoreciendo a los menos afortunados, y el de una mayor liberalización, reduciendo la presión fiscal en la seguridad de aumentar la eficiencia del Estado y la agilidad del mercado. Es una cuestión de sentido común, y Rajoy pretende ir a las elecciones con éste en su programa.

Para Rajoy, introducir una discriminación positiva que favorezca la inserción de la mujer en el mercado de trabajo es un objetivo de interés general. España necesita a sus mujeres trabajadoras, para las que se prevé una rebaja adicional de impuestos. Dejar que la sociedad sea más libre y que los españoles decidan por sí mismos el uso de sus ingresos es un gesto de confianza en una ciudadanía madura, y es el tipo de política que necesita España en una coyuntura como la que vivimos.

El Nuevo Consenso, al que quiere llamar Mariano Rajoy, "consenso de esperanza y de convicciones compartidas" en una España en la que "cabemos todos y hacemos falta todos", propone un conjunto de soluciones prácticas pero no miopes para los problemas del país en este momento "para cerrar todas las grietas que se han abierto durante estos años".

El programa de Rajoy, frente a las propuestas soberanistas e independentistas, incluye definir un núcleo básico de competencias del Estado que acabe con "la subasta de transferencias" y ampliar hasta dos tercios la mayoría necesaria para aprobar reformas que afecten a la estructura básica del Estado. No es lógico, en efecto, que se exija una mayoría parlamentaria agravada para renovar ciertos órganos, como el Consejo de RTVE, mientras que con mayorías simples se sacan adelante reformas de Estatutos que alteran la convivencia entre los españoles. Ese problema, que no existía en 2004, deberá ser resuelto a partir de 2008.

Pero aún es más ambicioso Rajoy. El líder popular quiere -y con él millones de españoles- establecer que "España no alberga más que una sola nación"; que pueda gobernar el partido más votado; garantizar "por ley el derecho a utilizar y aprender el castellano en todas las etapas del sistema educativo español"; que nadie pueda negociar con terroristas; y hacer una profunda reforma del sistema educativo para que nuestros jóvenes puedan recibir una educación que les permita competir en una sociedad cada día más exigente, porque "el futuro de España pasa porque acertemos en la calidad de la enseñanza".

Rajoy ya ha dicho qué piensa hacer.

Entonces llegó Mariano y empezó a sacar conejos -de los buenos- de la chistera
Federico Quevedo El Confidencial 19 Noviembre 2007

Les decía yo el fin de semana que el PP andaba mirando las musarañas, que parecía que triunfaba esa estrategia tan dañina del perfil bajo, que observaba una ausencia preocupante de sociedad civil en un acto tan importante como la Conferencia Política que iba a servir para dar forma al programa... Pero ayer Mariano Rajoy volvió a poner en práctica uno de esos ejercicios de buen hacer que tanta falta hacen en el centro-derecha español si quiere ganar las elecciones generales. Tan es así que la buena de Carmen Martínez Castro me preguntó si ya se habían bajado de las musarañas y... sí, supongo que sí, al menos Rajoy no parece estar contemplándolas, aunque no se si puedo hacer extensiva esa afirmación a todos en el PP.

Parece que personas inteligentes y de buen criterio como la propia Martínez Castro, como Pío García Escudero, como Sáenz de Santamaría, como Ana Pastor y, en general, ese reducido núcleo de personas que rodean a Mariano Rajoy tienen las ideas claras y una idea bastante acertada de lo que hay que hacer, y eso se notó en el transcurso del acontencimiento que reunía a los ‘populares’ este fin de semana. La primera parte de la Conferencia Política del PP, es decir, la inauguración del pasado viernes, tengo que reconocer que me dejó más bien frío. La segunda, la clausura que hizo ayer Rajoy y ese esbozo perfectamente diseñado del programa electoral, me hace creer que el PP tiene recursos para ofrecer al electorado una alternativa creible a la política errática y radical de Rodríguez Zapatero. Pero, sobre todo, aporta tranquilidad en lo que a las cuestiones fundamentales se refiere.

Desde mi punto de vista, al margen de la propuesta estrella de la exención fiscal para rentas inferiores a los 16.000 euros –de la que ahora les diré algo-, en la primera parte del discurso de Mariano Rajoy hay una serie de ofertas muy valientes, que no dejan de formar parte de eso que en el PP llaman los principios y, por lo tanto, no resultan chocantes, pero que aportan una dosis muy necesaria de serenidad al futuro si después de marzo le toca a Rajoy dirigir los destinos de este país. Me refiero a cuestiones como la limitación de las competencias transferibles a las autonomías, o la anunciada ley por la que se garantiza el castellano en todos los colegios del Estado, o la reforma electoral para que gobierne la lista más votada y, sobre todo, el hecho de que todo esto se quiera hacer desde la búsqueda del consenso, y no desde la anulación de la voluntad del contrario que es como se han hecho las cosas hasta ahora.

La reforma de la Constitución es una prioridad. Y no porque se haya quedado obsoleta, sino porque en esta legislatura lo que sí se ha constatado es que tiene lagunas que han permitido a los nacionalismos radicales y a un Gobierno débil e inestable cuestionar su vigencia. Por eso la reforma tiene que ir, y eso es lo que ha anunciado Rajoy, en el sentido de su fortalecimiento. Y ese lenguaje que tanto le gusta al líder del PP, lenguaje de consenso, de nación, de ciudadanos libres e iguales, es un lenguaje muy próximo al ciudadano medio que ha visto como en estos cuatro años unos han hecho de sus señas de identidad motivo de enfrentamiento, mientras el resto recibía a cambio palo y tentetieso. Y como eso es injusto, y además ha abierto una enorme brecha tanto en términos de solidaridad interterritorial como de igualdad de unos y de otros, ya va siendo hora de que pongamos manos a la obra para volver a cerrar las heridas por las que supura el rencor de una parte de España hacia la otra.

El segundo asunto interesante de las propuesta de Rajoy es la reforma fiscal. Habría que decir la reforma económica, pero comprendo que desde el punto de vista de ‘venta’ electoral es mucho más efectista y vistoso el anuncio efectuado ayer que el enunciado de una reforma más amplia que afecte a distintos sectores de actividad y en la que se incluyan propuestas de liberalización y de reforma económica. La exención del Impuesto para rentas inferiores a 16.000 euros tiene un alcance evidente, y como además el PP ya tiene en su haber dos reformas fiscales muy ambiciosas, nadie puede dudar de la intención de Rajoy de llevar a cabo este anuncio. Claro que se quedaría cojo si después, de una manera menos efectista si quieren ustedes, el PP no lo acompañara de un verdadero programa de reformas fiscales que afecten a las rentas del capital y a los impuestos que gravan la actividad.

Porque siendo cierto que la medida anunciada introduciría en el sistema liquidez suficiente como para fomentar un consumo en desaceleración, no lo es menos que las rentas a las que afecta no son, ni mucho menos, rentas productivas, y que si lo que quiere el PP es favorecer una nueva etapa de crecimiento deberá, también, tener en cuenta a inversores y empresarios. Aplaudamos, por lo tanto, el anuncio de la exención fiscal –todo lo que sea pagar menos impuestos es una bendición del cielo-, pero confiemos en que en otros aspectos que afectan a la actividad económica el PP tenga las ideas claras y avance en los necesarios procesos de liberalización y de reformas que la economía requiere para volver a situarse entre las más avanzadas del mundo desarrollado. Comprendo que el PP no quiere adelantar el contenido de una reforma del mercado de trabajo, pero no estaría de mas saber si tiene intención de llevarla a cabo o, por el contrario, vamos a seguir con un mercado laboral obsoleto.

Y la tercera reflexión a la que me lleva lo que ocurrió ayer en el Madrid Arena tiene que ver con nombres, con personas. No se si por efecto de la ‘Operación Guateque’ o por que Alberto Ruiz-Gallardón elige mal los escenarios en los que tiene que brillar, pero el caso es que el alcalde no encendió ni al más acérrimo de sus seguidores, pese a que hizo una intervención correcta. Sin embargo, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, se demostró como una ‘telonera’ de lujo. En Madrid, Mariano Rajoy no puede llevar al alcalde en el cartel electoral, tiene que llevar a Aguirre como candidata al Senado. El PP tiene equipos muy capaces, a años luz de un Gobierno mediocre en el que se sientan ministros muy incompetentes. Rajoy tiene que contar con todos sus efectivos para ganar las elecciones, con nombres como Aguirre, como María San Gil, como Rita Barberá... Me consta que ese es un debate que se está produciendo en la sede del PP, pero si Rajoy quiere ganar, y hacerlo además por una cómoda distancia, en Marzo, tiene que pedir a los suyos que pongan toda la carne en el asador y se olviden de cuestiones personales para darlo todo en las listas.

Programas electorales II: palabras y hechos
Alejandro Campoy Periodista Digital 19 Noviembre 2007

Parece que el fin de semana clarifica bastante lo que inicialmente no ofrecía sino sólo un mal plagio. De momento, sólo son palabras, pero son las palabras que necesitamos oír los que tenemos que decidir nuestro voto de cara a marzo. Simultáneamente, los hechos vienen a demostrar lo que todos sabemos, menos los que sufren el enroque mental propio del sectarismo de las siglas, que Z sigue teniendo en ETA su principal proyecto programático: Z-ETA.

Y es que Rajoy parece haber decidido lanzarse a la piscina de una vez: a falta de ver todo lo que declaró ayer domingo plasmado en papel, negro sobre blanco, dijo por fin lo que es la verdadera urgencia nacional en estos momentos: una reforma constitucional que defina y deje blindadas las principales competencias reservadas en exclusiva al Estado, y no transferibles bajo ningún concepto a las autonomías; sobre la educación, el verdadero origen de todos los despropósitos nacionalistas y secesionistas, se quedó a medio camino: se limitó a atribuir al Congreso y al Senado la capacidad de garantizar una política educativa comun y homogénea para todo el Estado.

No son las Cortes el lugar más adecuado para ello, sin duda, sino el propio Ministerio de Educación y Ciencia quién debe recuperar la competencia exclusiva sobre el tema; pero hay que situar en contexto esta afirmación: plantear la medida crudamente puede transmitir un sesgo de radicalidad que quizás en estos momentos no convenga al PP, si bien las mayoría de las personas con simple sentido común saben sobradamente que el actual desastre educativo exige una política central y unitaria en todo el territorio nacional.

Junto a ello, la garantía de la escolarización en castellano en todos los rincones del Estado, con el mínimo imprescindible de que esta escolarización sea real para todas las personas que la deseen; se acabó eso de estudiar por decreto ley en catalán, gallego o euskera contra los deseos legítimos y constitucionales de las personas que demandan el castellano como lengua materna. Por supuesto, los nacionalistas recurrirán de nuevo al victimismo de la represión y todas esas niñerías para consumo interno de sus bases, cuando esta propuesta no excluye ni mucho menos que aquellos que deseen una escolarización en su particular lengua materna vayan a tener grantizado también ese derecho. Pero la eterna cantinela de la victimación está servida.

La imponente reforma fiscal que se ha propuesto viene avalada por los ocho años de gobierno del PP en España, entre 1996 y 2004, que demuestran que no se trata de un brindis al sol, sino que es algo que este partido ya ha venido realizando en esos años. Y al final, eso es lo que da credibilidad a un programa, su base en precedentes reales y fácticos, avalados por los datos de gestiones anteriores. No se trata, por tanto ni de una quimera ni de un imposible. El Gobierno de la Comunidad de Madrid camina ya en esa dirección mediante hechos, no palabras.

Discurso, por tanto, que abre muchas esperanzas: ningún tipo de negociación con ETA, reforma para que gobierne siempre el partido más votado y, en fin, un atisbo lo suficientemente claro de lo que percibimos como los verdaderos problemas de España no sólo una buena parte de los potenciales votantes del Partido Popular, sino también un puñado de posibles votantes del Partido Socialista.

Y es precisamente el Partido Socialista el que nos ha puesto sobre la mesa no un flamante discurso ni un cartel de sabios internacionales preparados para cambiar el mundo entero, sino una prueba irrefutable, que ellos ya niegan y niegan y vuelven a negar, no sólo de que continúa la negociación con ETA en estos momentos, sino de que el proyecto electoral de Z pasa por mantener acuerdos de mínimos con la banda criminal para retomar posteriormente, después de las elecciones, la consumación de la entrega de la libertad de muchos ciudadanos a cambio de obtener ventajas políticas y de ceder a los asesinos buena parte de sus reivindicaciones. Y en esta ocasión no se trata de un zutabe filtrado a Gara: se trata de un informe policial, emitido desde el propio Ministerio del Interior que dirige el Sr. Rubalcaba.

Por la libertad lingüística en Galicia
Cartas al Director El Mundo 19 Noviembre 2007
Sr. Director:

Cada vez existen más ciudadanos que están pidiendo cambios coherentes en ciertas políticas educativas que vulneran la libertad de los padres. La Administración debe abstenerse de imponer hábitos lingüísticos a los ciudadanos y de establecer cuotas mínimas de hablantes. El esfuerzo de los padres por educar y enseñar a sus hijos en una lengua distinta a la materna en tantas asignaturas (desde el 50 al 100%) como obliga el último decreto autonómico 124/2007, está ocasionando muchísimo malestar cada vez más manifiesto, al encontrarse los padres indefensos ante tanta intransigencia en donde parece que prima la primacía de los gobiernos frente a los individuos, algo que recuerda a sistemas felizmente superados.

La política lingüística en Galicia no puede estar normalizándose eternamente mediante la imposición y, bajo el pretexto de recuperar hablantes para una lengua, vulnerar los derechos de los hablantes de la otra lengua que, además, también es oficial. Crece el número de personas que se atreven a reclamar el derecho a elegirla como lengua docente para nuestros hijos, como sucede en todos los países donde existe bilingüismo. Existen ya varias plataformas que defienden la existencia de una Galicia bilingüe y que han formado una mesa por la libertad lingüística. Sus miles de simpatizantes consideran que cuando en un territorio existan varias lenguas oficiales su enseñanza debe ser obligatoria como asignatura en los correspondientes planes de estudio, pero de manera que exista libertad de elección por parte de los padres o, si es el caso, de los alumnos respecto de la lengua en que éstos han de recibir el resto de la enseñanza.

El uso de la lengua es un ejercicio de libertad y la historia demuestra que las lenguas no se pueden imponer ni prohibir. Lo mejor es caminar por la vía de la naturalidad, sin obligaciones ni cambios bruscos que generen conflictos.
Paula Puente Puig. La Coruña.

MANIFESTACIÓN DE LA AVT: 24 DE NOVIEMBRE
Alcaraz: "Los contactos del PSOE con ETA confirman nuestras peores sospechas"
El presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, ha destacado que la última reunión entre el PSE y ETA, destapada por El Mundo, confirma "nuestras peores sospechas". En declaraciones a "La Mañana" de la Cadena Cope, ha asegurado que esta noticia es un argumento que da "mucha más solvencia" a la manifestación que la AVT celebra el próximo día 24 por las calles de la capital. En este sentido, Alcaraz ha recalcado que el proceso de negociación con los asesinos "sigue vivo" y que el mal llamado proceso de paz se retomará "tras las elecciones".
El PSE lo niega "rotundamente"
Libertad Digital 19 Noviembre 2007

El nuevo contacto entre la banda terrorista ETA y miembros del PSOE vasco pone en evidencia las peores sospechas de la AVT. Así lo ha destacado su presidente, Francisco José Alcaraz, en declaraciones a la Cadena Cope.

Alcaraz ha destacado la importancia de la manifestación del próximo día 24 para dejar claro que no van a aceptar el chantaje terrorista y para exigir firmeza al Ejecutivo. En este sentido, ha apuntado que nunca pensó que "iba a tener que hacer frente a un gobierno que iba a defender la negociación con los terroristas.

El presidente de la AVT entendió que "había que salir a la calle" cuando tuvo la certeza de que "el proceso de negociación iba a salir a adelante" y era necesaria la movilización social. "Fue una advertencia a nuestro gobierno de que no nos íbamos a quedar callados", destacó Alcaraz.

Los ciudadanos que vivan fuera de Madrid y deseen acudir a la marcha "Por un futuro en libertad. Juntos, derrotemos a ETA" pueden llamar al 911299073 para informarse sobre los autobuses que serán fletados el próximo 24 de noviembre.

Tranquilo ante su paso por los tribunales

A pesar de tener que ir a los tribunales por algunas afirmaciones realizadas sobre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Alcaraz ha asegurado que está "tranquilo y dispuesto asumir la decisión del tribunal". Eso sí, tiene claro que tras esta humillación moral está "el Ejecutivo Socialista". "Yo me ratifico en todo lo que he dicho", sentencia.

El PP garantizará por ley el uso del castellano en el sistema educativo
C. H. ABC 19 Noviembre 2007

MADRID. Si hubo dos momentos en que Rajoy aunó todo el entusiasmo de sus simpatizantes fue a la hora de anunciar sendas propuestas electorales de distinto cariz. La primera la constituyó el anuncio de que, en caso de gobernar, se garantizará por Ley el derecho a utilizar y a aprender el castellano en todas las etapas del sistema educativo en toda España. «No es razonable -dijo el líder del PP al respecto-que quienes tienen la ventaja de que su lengua materna sea una de las mayoritarias del planeta, no puedan utilizarla en su propia casa». Los diez mil asistentes al mitin recibieron la propuesta puestos en pie.

Ley electoral
Similar entusiasmo (aplausos y clamor, todo junto) recibió cuando, a continuación, defendió que es necesario poner fin a los «chalaneos de los resultados electorales» por entender que no es razonable que quienes menos votos obtienen en unas elecciones «determinen el futuro de todos». «Ese es el mejor camino para que los ciudadanos piensen que su voluntad no cuenta para nada», agregó. En definitiva, en las Comunidades y ayuntamientos «debe gobernar quien gane las elecciones» lo que exige una reforma de la ley electoral que, en un principio, se iba a circunscribir sólo al poder municipal.

Entre la panoplia de iniciativas, también se comprometió a que, de llegar a la Moncloa, propondrá que el Parlamento apruebe una declaración institucional manifestando el compromiso de que no existirá ninguna negociación política con ETA. «El terrorismo no admite más solución que la rendición o la derrota», aseveró conforme a su discurso habitual.

Modelo de enseñanza
Tal y como hiciera el candidato francés a la presidencia de la República, Nicolás Sarkozy, Rajoy también habló de educación, y aunque no bajó al terreno de lo concreto, calificó de modelo de «tercera clase» el sistema actual. Conceptos como el esfuerzo, mérito, perseverancia y disciplina, que tanto valen para el deporte, dijo Rajoy, deben ser «virtudes» aplicables a la educación.

Además, cree que «urge una reforma constitucional limitada» destinada a corregir lo que el PP entiende son «defectos» de nuestro sistema. A su juicio, «necesitamos que concluya esta subasta de transferencias que no tiene más razón de ser que las conveniencias políticas del momento ni más objetivo que el desmantelamiento del Estado».

Bloque constitucional
Dado que el PP ahondará en esta cuestión en una cita monográfica a celebrar en Madrid los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, el candidato popular explicó lo ya conocido; esto es, establecer mayorías de dos tercios para todas las reformas que afecten al bloque constitucional o garantizar la capacidad de las Cortes para regular la política educativa y lingüística. «No es razonable que hoy se exijan dos tercios para elegir el Consejo de RTVE y, en cambio, un Estatuto de Autonomía se apruebe por mayoría simple». denunció Rajoy.

LOS SOCIALISTAS LO NIEGAN
El PSE se reunió con ETA en octubre y la banda quiere el triunfo de ZP
Elsemanaldigital 19 Noviembre 2007

Los contactos tuvieron lugar a mediados de octubre en la frontera austroalemana, y podrían desembocar en un "gesto" de los criminales antes de las elecciones.

19 de noviembre de 2007. Dirigentes del PSE y ETA se reunieron en octubre, según un informe de la Policía, desvelado por El Mundo. Pakito y Henri Parot podrían estar detrás de este contacto para dar lugar a un gesto de la banda terrorista que supondría un apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero de cara a las próximas elecciones generales. Por su parte, la Comisión Ejecutiva del PSE-EE ha emitido un comunicado negando que dicha reunión se haya producido: "Es radicalmente falso", dicen.

Antonio Rubio desvela en El Mundo un informe policial en el que se dice que "por parte de miembros del Partido Socialista de Euskadi se continúan los contactos con miembros de la banda terrorista ETA, concretamente la pasada semana se celebró una reunión en una pequeña localidad situada entre las fronteras alemana y austriaca".

Este informe policial, clasificado de confidencial, fue enviado enviado por Miguel Ángel Fernández-Chico, director adjunto operativo de la Dirección General de la Policía, a los expertos antiterroristas.

El documento consta de un único folio en el que se describe la estrategia que piensa desarrollar ETA en los próximos meses y de cara a las elecciones generales de marzo de 2008. Según el informe, este encuentro se celebró en la semana del 15 al 21 del pasado mes de octubre.

Lo publicado por El Mundo deja en evidencia los repetidos desmentidos de varios miembros del Gobierno a las declaraciones del ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo sobre posibles encuentros con terroristas para impulsar el "proceso de paz" en caso que se dieran "las condiciones". Esta revelación ocurre sólo un día después de Patxi López dijera que le dan "asco" las críticas de María San Gil a la negociación con ETA.

La Generalitat destina más de 25 millones de euros a abrir una red de ‘mini-embajadas’ por todo el mundo
Julia Pérez El Confidencial 19 Noviembre 2007

La Generalitat de Cataluña destinará el próximo año 25,6 millones de euros para abrir una red de oficinas en el extranjero, una especie de trasuntos de embajadas, a pesar de carecer de competencias en Asuntos Exteriores y en Comercio Internacional. Así consta en los presupuestos del Ejecutivo autónomo que se debaten en el parlamento regional.

La apertura de estas oficinas se realizará bajo la excusa de oficinas comerciales y con la intención de apoyar a las empresas catalanas en el extranjero, competencia que corresponde al Estado. Tanto las relaciones exteriores como el área de comercio están controladas por Esquerra Republicana, ya que las primeras son responsabilidad del vicepresidente de Cataluña, Josep Lluís Carod-Rovira, y la segunda del conseller Josep Huget. El presupuesto que manejará Carod en total para las relaciones exteriores en 2008 supone un aumento del gasto en un 28% y supera los 86 millones de euros.

El nuevo Estatuto de autonomía sólo contempla que la Generalitat promoverá sus intereses en el exterior en aquellos ámbitos “derivados de sus competencias” y deberá respetar las competencias del Estado, como son las relaciones exteriores. El Ejecutivo catalán tampoco tiene la responsabilidad del fomento del comercio internacional, sino sólo del comercio interior.

Pero ni por esas: hace un mes abrió una oficina en Washington para intermediar ante el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la OEA y el Banco Interamericano del Desarrollo, entre otros. Situada en a tres calles de la Casa Blanca, en Connecticut Avenue, esta ‘embajada’ tiene como misión servir de lobby para las empresas catalanas que quieran conseguir contratos de los organismos multilaterales.

El consejero de Innovación, Universidad y Empresa, Josep Huget, es el responsable de la ‘embajada’ en Washington. De él depende el organismo propietario: el Consorcio de Promoción Comercial de Cataluña (COPCA), que posee 38 oficinas en todo el mundo situadas en las capitales comerciales de 31 países.

Interlocución en los organismos multilaterales
Carod dispone de la llave principal para ser interlocutor en los organismos multilaterales: los fondos de cooperación al desarrollo, cuya cuantía supera los 53 millones de euros para 2008. La Generalitat distribuye este dinero, de fondo a fondo, y de esta forma consigue la interlocución internacional. Lo hace a través de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD).

La agencia catalana entrega el dinero a la Agencia Española de Cooperación Internacional que dirige Leire Pajín, ya que es una competencia estatal. Pero en la documentación que se entrega a los organismos internacionales figura expresamente el nombre del "Gobierno de Cataluña" como donante, debajo del español. De ahí que luego el Ejecutivo de Carod aspire a ser considerado interlocutor.

Ya existen documentos de organismos internacionales donde consta, por ejemplo, que el Gobierno de España aporta 100 millones de dólares y, de ellos, un millón de euros provienen de la “Generalitat de Cataluña”. Es el caso del dinero aportado por España al Fondo Global contra el sida, la tuberculosis y la malaria (ver convenio).

La página web del COPCA informa a las empresas catalanas que mantienen una estrecha colaboración con la Agencia Catalana de Cooperación y se ofrece para obtener los contratos de ayuda al desarrollo que convoquen los organismos multilaterales. Se trata de una actividad lobista propia de países desarrollados y que va justo en dirección contraria a lo que realiza el Gobierno socialista. Pajín y su equipo entregan el dinero a fondo perdido y consideran casi un anatema la llamada tasa de retorno (el porcentaje del dinero entregado a la ayuda al desarrollo que regresa al país donante en forma de contratos obtenidos por sus empresas).

LA EJECUTIVA SOCIALISTA VASCA NIEGA EL ENCUENTRO
Dirigentes del PSE y ETA se reunieron en octubre, según un informe de la Policía
ANTONIO RUBIO El Mundo 19 Noviembre 2007

MADRID.- "Por parte de miembros del Partido Socialista de Euskadi se continúan los contactos con miembros de la banda terrorista ETA, concretamente la pasada semana se celebró una reunión en una pequeña localidad situada entre las fronteras alemana y austriaca".

Ése es el primer párrafo de un informe policial clasificado de 'confidencial' enviado por Miguel Ángel Fernández-Chico, director adjunto operativo de la Dirección General de la Policía, a los expertos antiterroristas.

La Comisión Ejecutiva del PSE-EE, por su parte, ha emitido una nota en la que señala que es "radicalmente falso" que los socialistas vascos mantuvieran el mes pasado reuniones con representantes de la banda terrorista ETA, según informa Efe.

El documento consta de un único folio, que describe pormenorizadamente la estrategia que piensa desarrollar la banda terrorista ETA en los próximos meses y de cara a las elecciones generales de marzo de 2008.

Consta en un informe 'confidencial' enviado por el director adjunto de la Policía a los expertos antiterroristas

El encuentro tuvo lugar en la semana del 15 al 21 de octubre. Hay que recordar que Jesús Eguiguren, presidente de los socialistas vascos, tuvo un papel muy activo en las anteriores negociaciones con ETA y en la proclamación de la tregua de marzo de 2006.

En otro párrafo del texto se recoge cómo piensa la banda terrorista ETA ayudar al PSOE para que gane los comicios de marzo: "Para conseguir que el PSOE obtenga la victoria, ETA hará un gesto encaminado al fin del terrorismo en fechas próximas a las elecciones".

El informe-análisis no concreta el "gesto" de la organización terrorista con los socialistas, pero todos los indicios apuntan a que ETA podría decretar una nueva tregua antes de las elecciones de marzo de 2008.
'La única esperanza'

El análisis reflejado en el documento policial subraya los motivos por los que ETA, aparentemente, no quiere causar muertos con sus atentados: "Ya que la única esperanza de la banda es que el PSOE gane las elecciones, tras las cuales tienen posibilidades de llegar a un alto el fuego consiguiendo buena parte de sus objetivos y la liberación de los presos".

El informe termina con la reflexión de que "la situación actual tanto demuestra a la banda terrorista que no es posible continuar con la violencia"

La referencia a los presos es la que ocupa mayor espacio en el informe-análisis policial. En uno de sus párrafos, el autor del documento aclara el momento, situación e importancia que tiene el colectivo de los presos de ETA en la negociación. "Los verdaderos interlocutores de la banda terrorista serían Henri Parot y Francisco Múgica Garmendia (Pakito) y que el colectivo de presos es quién -sic- la última palabra en las negociaciones".

El informe termina con una reflexión sobre el momento actual: "Todo ello es debido a que la situación actual tanto en el País Vasco como en el resto del país demuestra a la banda terrorista que no es posible continuar con la violencia".

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