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Recortes de Prensa    Domingo 2 Diciembre   2007

ETA nos puede seguir derrotando
ABC 2 Diciembre 2007
EL único sentido del asesinato de Raúl Centeno no son los porqués que se busquen a ese asesinato sino el hecho de que los de ETA son asesinos y no «hombres de paz». Y la gran derrota que nos ha infligido ETA no son los casi mil asesinatos y los miles de heridos y más de los doscientos mil vascos «exterrados» y los miles de millones de euros extorsionados. Tampoco es el miedo instalado en la sociedad vasca la gran victoria de ETA.

Es una victoria de ETA sobre el Estado de derecho que en decenas de sus ayuntamientos e instituciones no presida el emblema constitucional de todos los ciudadanos sino únicamente aquellos otros emblemas que han extraído su legitimidad democrática en virtud de aquél. Porque sin ETA, al señor alcalde de mi ciudad no se le hubiese ocurrido incumplir la ley enarbolando únicamente la ikurriña y la bandera de San Sebastián en la institución que él gestiona. Ni tampoco el partido socialista se hubiese abstenido ayer en la votación del Parlamento vasco sobre si conviene o no cumplir la ley en lo referente a exhibir la bandera constitucional en las instituciones vascas. Ni tampoco el ministro de Justicia y el de Interior harían la vista gorda al incumplimiento de esa ley.

Es una victoria de ETA que en Euskadi un niño no pueda ser escolarizado en su lengua materna española (en torno al 70 por ciento de la ciudadanía vasca).

Es una victoria de ETA que un dirigente socialista (recuerdo al señor Loza aquél) sostenga que los familiares de presos etarras también sufren, equiparando el dolor de los familiares de la víctima inocente (como ha sido ayer Raúl Centeno) y el de los familiares de sus asesinos. Implica llamar víctimas del terrorismo a los asesinos y también a sus asesinados, como hacen los nacionalistas vascos e IU.

Es una victoria de ETA que el monumento erigido por el municipio al socialista donostiarra asesinado por ETA, Fernando Múgica, se halle obscenamente profanado desde hace mucho tiempo con inscripciones de ETA llamando a asesinar («borroka da bidea» o «Gora ETA») y a nuestro alcalde socialista no le preocupe. Porque la victoria de ETA sobre el Parlamento vasco es aplastante cuando éste tuvo la veleidad de estatuir una proposición no de ley (25 de junio de 2003, instando «a todas las administraciones públicas a la eliminación de pintadas, carteles y a la prohibición de cualquier acto público que atente contra la memoria de las víctimas o que hiera la dignidad de las personas o atente contra los derechos cívicos») que no se cumple en paredes, muros, frontones y caminos del País Vasco, saturados de eslóganes asesinos e injurias a las víctimas.

Pero sin duda, la gran derrota de la democracia a manos de ETA es la esperanza que le ha dado el presidente Zapatero al negociar una salida pactada sin tener que renunciar a sus objetivos ni arrepentirse del mal ejercido. La derrota es haber roto el pacto de Estado contra el terrorismo y con Zapatero hermanado con los partidos políticos nacionalistas y verde-comunistas que justamente se habían negado a suscribir aquel pacto de derrotar a ETA, instalándola de nuevo en las instituciones vascas por expreso deseo de Zapatero.
Por eso, con José Luis Rodríguez Zapatero en el Gobierno, cada asesinato de ETA se nos convertirá en derrota. De ahí que éste último asesinato sea una victoria de ETA.

De Barajas a Capbreton
ANTONIO BURGOS ABC 2 Diciembre 2007

DE diciembre a diciembre, hay que reconocer que en un año hemos avanzado bastante. Descontando, claro está, el papel del almanaque. Las elecciones no estaban tan cerca en 2006 como ahora. En diciembre de 2006, cuando saltó por los aires el estacionamiento de la T-4 de Barajas, y murieron dos inmigrantes, se trató, como saben, de «un accidente». La siniestralidad terrorista, que estaba altita, como los muertos en carretera durante el puente de la Virgen de agosto, o una cosa así. Ahora, como las elecciones están más cerca, y como la banda terrorista se ha limpiado en las cortinas del Estado cuantas veces ha querido y unas poquitas más, ya no es un accidente. Ahora, a menos de 100 días de las elecciones, ZP hace saber que «la ETA no conseguirá nada con la violencia». ¿De verdad que no? ¡Pues anda que no han conseguido nada con la violencia! Pues han conseguido, ni más ni menos, con la violencia de cuarenta años de asesinatos, extorsiones, secuestros, amenazas y coacciones a todo un pueblo, el español de Vasconia, que buscando sabe Dios qué, hubiera un momento en que el Estado se le pusiera de rodillas. ¿O no nos acordamos? Como todas las muertes son la muerte, ¿qué diferencia hay entre la muerte del aparcamiento de Barajas y esta muerte de los servidores de la ley y de la libertad en Capbreton?

Vamos a ver, que yo me entere: el cambio de actitud, el aparente cambio de actitud, de diciembre de diciembre, ¿es porque la ETA rompió la supuesta tregua, o es porque ahora están más cerca las elecciones que entonces, y hay que dar la apariencia de fortaleza, y más estando las encuestas señalando lo que están, aparte del mal comportamiento del jodido pollo en esa inflación galopante que la sueltas en el hipódromo de La Zarzuela (ojú, el nombrecito del hipódromo) y te gana todas las carreras?

Sí, vale, aceptamos la fortaleza del Estado en el cumplimiento de la ley, aceptamos el patatín de la unidad de los demócratas frente a los terroristas y el patatán de que quienes han cometido este primer asesinato de diciembre pagarán por ello. ¿Pero cuántos asesinatos más habrán de venir de aquí a marzo? Y de toda la claudicación anterior, ¿a quién le pedimos cuenta? Sí, ya sé: de todo asesinato de la ETA no tiene la culpa más que la ETA. No voy a ser como aquellos que ya se han olvidado y que andaban por ahí con los retratos de los diputados y lo de «asesinos» bajo su foto. Lo que sí digo es lo que preguntaban los poetas latinos en sus retóricos «ubi sunt». De aquel Proceso de Paz que iba a ser la maravilla de las maravillas, ¿qué se hizo? La culpa de la virtual paralización de los instrumentos políticos, policiales y judiciales en la lucha contra la ETA, ¿a quién hay que apuntársela? ¿Habrían matado ayer en Francia a este guardia civil de haber permanecido en vigor el Pacto Antiterrorista que el mismo ZP propuso un día, de haber seguido aplicándose en todo su rigor la Ley de Partidos, sin sentar a las sanguinarias Nekanes en los ayuntamientos para soltarles la tela de nuestros dineros para que siguieran financiando con ellos su aparato de la muerte?

Sí, sí, vale, grito con vosotros el final del himno de la Benemérita: «¡Viva honrada la Guardia Civil». Pero aquí los guardias civiles han tenido que estar muchos meses tragando quina para obedecer disciplinadamente las órdenes que les mandaban comerse el papel de los dos versos anteriores a ese escalofrío del remate final. «Viva España, Viva el Rey,/ Viva el Orden y la Ley». Aquí ha habido unos vivales que han ordenado a los guardias civiles que permitiesen que se salten el orden y la ley y que miraran para otro lado, para que no les fastidiara nadie el triste jueguecito demagógico del Proceso de Paz de la Señorita Pepis... o de la Señora Sonsoles. Si los que negocian son los negociantes, aquí ha habido unos despreciables negociantes de la paz que hicieron sencillamente almoneda de España para tratar de ganar las elecciones y perpetuarse. Al cambio, como lo de Hugo Chávez, pero sin referéndum. Aunque también con divisa roja: rojo de la sangre de las víctimas que fueron olvidadas en beneficio de los verdugos. A un año de Barajas, a un día de Capbreton, conviene no olvidarlo ni caer en la trampa de tanta Memoria Histórica frente a tanta interesada Desmemoria de la Indignidad Frente a la ETA.

ETA pone deberes al Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital  2 Diciembre 2007

Un guardia civil muerto y otro en coma tras recibir sendos disparos en la cabeza, éste es el trágico saldo del último atentado de la banda terrorista ETA, cometido ayer sábado por la mañana en el sur de Francia. Según la versión oficial, los dos agentes españoles, que iban vestidos de paisano y viajaban en un coche camuflado de la policía francesa, reconocieron a tres terroristas en un restaurantes. Tras seguirlos a la salida, los asesinos los abatieron en el tiroteo posterior. Un “encuentro fortuito”, según las palabras del ministro Rubalcaba.

Sin embargo, esta hipótesis, podría tener una explicación alternativa y mucho más preocupante: el conocimiento y seguimiento por parte de ETA de los movimientos de los guardias civiles españoles, lo que revelaría un doble salto cualitativo en la táctica terrorista, tanto en su aspecto operativo como en el informativo, además de la existencia de un flanco débil en nuestra seguridad. Sea como fuere, lo cierto es que en estos momentos todos los amenazados por la banda terrorista tienen razones para extremar las medidas de precaución y exigir al ministerio del Interior que redoble sus esfuerzos para garantizar la seguridad de los posibles objetivos de ETA.

Por otra parte, el nuevo crimen de los terroristas, que responde a su objetivo de seguir matando y preparando asesinatos independientemente de las falsas treguas o altos el fuego y de las concesiones que el Gobierno pueda hacerles, revela lo pertinente de la protesta protagonizada por la AVT el sábado pasado en Madrid y la plena vigencia de sus exigencias. Urge iniciar las acciones pertinentes que desemboquen en la ilegalización de los brazos políticos de ETA, el Partido Comunista de las Tierras Vascas, y Acción Nacionalista Vasca, y la retirada de la autorización hecha al Gobierno para que negocie con los terroristas. El viernes por la tarde, estos partidos volvían a manifestarse en Bilbao a favor de los presos de la banda asesina.

Sólo la adopción de medidas firmes contra los terroristas y su entorno pueden a estas alturas proporcionar credibilidad a las palabras del Presidente del Gobierno contra los terroristas, quien sin mencionar a ETA por su nombre se comprometió ayer a defender “con toda determinación la libertad contra el terrorismo” y a hacer pagar por sus acciones a los terroristas y a “quienes les prestan apoyo”. Una dureza retórica que contrasta vivamente con la actitud de su Gobierno y de su partido, empeñados en encontrar una salida negociada al terrorismo, tal y como recomendaba ayer el lehendakari Ibarreche en un comunicado que sólo se puede calificar de cobarde y repulsivo.

Como recordaban ayer numerosos representantes del Partido Popular, UPD, el Foro de Ermua y la AVT, ETA es una enemiga jurada de la democracia ante la que el Estado de Derecho no puede ni debe relajarse. Es decir, menos buenismo y más respeto a las fuerzas de seguridad del Estado y a las víctimas del terrorismo, que no piden venganza, sino equidad, y que siempre han renunciado a tomarse la justicia por su mano. De no ser así, la declaración firmada ayer por los grupos parlamentarios del Congreso, que manifiesta su apoyo al Gobierno para vencer a ETA, será otro triste papel mojado y un nuevo fraude a los ciudadanos. No basta con llamar ahora a las cosas por su nombre. Rodríguez Zapatero y su ministro de Interior deben demostrar su voluntad firme de acabar con ETA, sin concesiones y respetando siempre la legalidad.

Ante el estrepitoso fracaso de la política antiterrorista del ejecutivo, saldada con el reforzamiento de la banda y la merma en la libertad y la seguridad de los españoles, sólo cabe por parte del Gobierno la rectificación sincera y la asunción de la responsabilidad por los errores cometidos. De no ser así, deberán ser los votantes quienes, más allá de su ideología política, lo hagan por él en las próximas elecciones generales. Hay que terminar con el juego peligroso de Rodríguez Zapatero con ETA.

La hora de las respuestas
IGNACIO CAMACHO ABC 2 Diciembre 2007

MUCHOS años de sufrimiento han ayudado a crear en la sociedad española un depurado «modus operandi» para reaccionar ante los atentados terroristas con firmeza, unidad, solidaridad y dolor. Ese marco moral, esa especie de plantilla unitaria cuya aplicación casi automática nos hacía fuertes frente a la agresión y la violencia, se hizo trizas de forma estrepitosa el 11-M, y desde entonces impera un vacío quebradizo que ha debilitado la respuesta democrática y ha convertido el terrorismo en una fuente de conflicto político y social. El empeño zapaterista en negociar sin consenso con ETA y su evidente fracaso mal asumido tienen mucho que ver en esta pantanosa debilidad democrática, pero ha llegado la hora de recomponer los trozos de un mecanismo tan eficaz como necesario y volver a distinguir, en medio de la tragedia, entre los adversarios democráticos y los enemigos de la libertad.

Por fortuna, la dirigencia política dio ayer una muestra esperanzadora de cordura, lucidez y pragmatismo en sus reacciones ante el atentado mortal de Capbreton. Ya iba siendo hora de que nuestros principales líderes se pusiesen a la altura de las circunstancias y pisaran con cuidado sobre los cristales rotos de la unidad nacional. Es probable que parte de esa virtud recuperada se deba a la inminencia de las elecciones, a una precampaña electoral en cuyo transcurso los errores se pagan con derrotas, pero aun así vale la pena reencontrar la sensatez después de tanta discordia. Quizá por primera vez en varios años, la clase política tenga la oportunidad de ir por delante de la sociedad y volver a restablecer siquiera parcialmente el liderazgo perdido; es la hora de la prudencia, de la calma y de la madurez. Si se pierde esta ocasión, por desgraciada que resulte, tardarán mucho tiempo en volver a darse las circunstancias precisas y se causará un daño irreparable a la cohesión del Estado.

En la tarde de ayer, mientras los dirigentes de los principales partidos buscaban la respuesta unitaria que exige el renovado desafío del terror, los foros de internet crepitaban de pasión guerracivilista y furor crispado. Nadie ha caído de momento, entre la dirigencia pública, en esa trampa mezquina de los reproches y la discordia que late en parte de la opinión pública al cabo de un trienio largo de desavenencia política. Pero la cáscara de plátano de esa tentación sigue en el suelo de la escena, con el consiguiente riesgo de batacazo para el que cometa la torpeza de pisarla.

Lo que ha pasado en todo este tiempo es algo que permanece sedimentado en la conciencia colectiva, y llegará el momento de que la ciudadanía exprese su juicio en tiempo y forma. Ahora es tiempo de respuestas. El Gobierno ha de ofrecerlas -¿va a permitir Zapatero que los cómplices de los asesinos se presenten de nuevo a las elecciones?- y la oposición respaldarlas. Juntos, como siempre, como nunca debió ser de otro modo. Quizá resulte inútil y melancólico esperar que se olviden de perfilarse ante las urnas, pero al menos es exigible que no se olviden de dónde tienen al verdadero enemigo. Al de todos, no al suyo. Al de todos, al de antes, al de siempre.

El regreso de ETA y su contexto (La deriva de los nacionalismos)
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS, Director de ABC 2 Diciembre 2007

EL asesinato ayer de un guardia civil en Francia -otro se encuentra en estado crítico cuando se redactan estas líneas- perpetrado, de nuevo, por la banda terrorista ETA no precisa, en su desnuda brutalidad, de ninguna exégesis ni interpretación. Es un acto vesánico, de factura mafiosa, de crueldad infinita y vacío del más mínimo sentido. Pero el contexto en el que se produce el crimen y la forma de ejecutarlo, sí requieren de alguna reflexión adicional que active las defensas policiales, judiciales y sociales ante una organización delictiva que, en fase terminal, agota su propia existencia en el hecho de matar, destruir, coaccionar y extorsionar.

La banda terrorista ETA se declara nacionalista vasca, dice pretender la independencia del País Vasco -la autodeterminación y la territorialidad- y proclama que entre aquella comunidad y España existe «un conflicto político» cuya expresión más extrema es la llamada «lucha armada». De estas tesis etarras -en el terreno discursivo- participa el nacionalismo vasco llamado «moderado» y «democrático». A tal punto que el propio presidente del Gobierno vasco ha convocado para octubre de 2008 una «consulta popular» que, o será «resolutiva» sancionando un pretendido acuerdo entre el Ejecutivo autónomo y el Estado, o será «habilitadora» de tal manera que, de no haber acuerdo que ratificar, Ibarretxe se sentirá plenamente legitimado para plantear la soberanía vasca y proponer -otra vez- el estatuto de Euskadi como «comunidad libre asociada a España». Es decir: el nacionalismo vasco, tanto del PNV como el de EA, asumen punto por punto la falacia del «conflicto», la aspiración independentista y, oblicuamente, «explican» que si desaparecieran determinados supuestos políticos y jurídicos, la banda terrorista dejaría de matar. A mayor abundamiento -despachado al exilio universitario estadounidense el defenestrado Josu Jon Imaz y sustituido por un oscuro funcionario del partido, Iñigo Urkullu- tal consulta popular la celebrará el mesiánico lendakari con o sin violencia, importándole bien poco -aunque pueda decir lo contrario- que la actividad terrorista de ETA siga, después de cuarenta años de violencia, legitimada por el discurso victimista del nacionalismo vasco.

Esta directa acusación de connivencia ideológica entre el nacionalismo vasco y la banda terrorista ETA suele escandalizar -pura gestualidad, nada más- a los jelkides del PNV. Pero les guste o no, esa connivencia es rigurosamente cierta y actúa a modo de vasos comunicantes. Sólo cuando el nacionalismo vasco se plante ante ETA, desactive su discurso independentista y ambiguo, niegue legitimidad a las pretensiones etarras y establezca una moratoria sobre las propias, podrá plantearse seriamente una solución. Mientras eso no suceda, el régimen nacionalista que impera en el País Vasco retroalimentará la supuesta pelea criminal de ETA. La involución democrática del PNV es tan clamorosa que ejerce como un efecto llamada a la radicalidad y al paroxismo nacionalista. El inmovilismo nacionalista se corresponde con la contumacia etarra y aquel circuito endogámico que se logró quebrar con la ilegalización de Batasuna en la segunda legislatura del Partido Popular se ha recompuesto en forma de tenaza: ETA revalida su papel de «vanguardia» nacionalista y el PNV -en versión simuladamente moderada- con ANV -ritualmente radical, pero al alimón con aquel-, trabaja desde la legalidad para converger con el tiempo en un mismo objetivo: la Euskadi territorialmente completa e independiente. Para ser sucintos: se actualiza aquello de que unos mueven el árbol para que otros recojan las nueces. Y mientras tanto unos matan -los etarras-; otros no dejan vivir en paz a los disidentes del régimen -los peneuvistas- y hasta los restos mortales de las víctimas -los de Miguel Ángel Blanco- necesitan exiliarse para descansar en paz. Pobre tierra mía.

Pero en el crimen de ayer se encriptan algunos mensajes más y todos ellos tan inquietantes como lo es el contexto que acabo de describir en el que se produce el brutal atentado. La banda terrorista -con escaso margen operativo en España- ha desafiado a Francia y por primera vez consuma un crimen con premeditación y alevosía contra dos funcionarios policiales españoles en labores de información. Estas circunstancias son nuevas, porque el país vecino ha sido -y sigue siéndolo- la retaguardia de los criminales y porque da la entera impresión de que los terroristas disponen de datos suficientes para identificar a guardias civiles que rastrean sus movimientos en una impagable y heroica labor de campo que, más tarde, propicia magníficos resultados policiales. La reacción de París será -hay que suponerlo- contundente a partir del suministro informativo de los servicios españoles y éstos deberán actuar en lo sucesivo con la alerta de que hayan podido ser detectados.

La banda terrorista asume estos riesgos porque le urgía una respuesta inmediata al encarcelamiento de su «trama civil» que va a ser condenada en el procedimiento judicial 18/98, tramitado en la Audiencia Nacional. La inmovilización de todo el entramado de complicidad con el que en el interior del País Vasco cuentan los asesinos, requería -en la lógica abstrusa de los terroristas- una respuesta que acreditase su capacidad criminal ante un auditorio de descerebrados radicales que interactúan con la banda terrorista cuando ésta emite con vibraciones mortuorias y destructivas. La tesis según la cual, el asesinato de ayer en Francia se produjo por la concatenación de casualidades de tal forma que la acción criminal haya respondido al simple aprovechamiento de un encuentro fortuito entre los asesinos y sus víctimas, decidiendo los etarras perpetrar el crimen sobre la marcha, resulta inverosímil por más que suscite alguna sorpresa el desafío etarra de enfrentarse a las autoridades francesas encabezadas por un decidido Sarkozy cuya resolución en estos asuntos es superior a la de sus predecesores.

Por fin, la ejecución del crimen -regresa el tiro en la nuca, el asesinato frío y alevoso- remite a episodios históricos que se creían superados y a técnicas terroristas que se suponían fuera del alcance de los nuevos delincuentes que se integran en ETA. Acaso los asesinos fueran dirigentes de la banda o veteranos en la carnicería humana, pero sea así o no lo sea, los etarras han vuelto a métodos propios de los años de plomo, a las fases terroristas más sangrientas e insoportablemente crueles. Y todo ello compone un cuadro en el que la única y exigible respuesta debe venir de la mano de los dos grandes partidos nacionales -el PSOE y el PP- luego de comprobar que los nacionalismos, incluido el catalán que ayer por la tarde en Barcelona ofrecía un lamentable espectáculo de irrealidad y extremismo, se hayan mostrado insensibles a la tragedia política y humana del atentado. La manifestación de la Ciudad Condal -nacionalismo catalán- y el tumefacto discurso del nuevo presidente del PNV -nacionalismo vasco- son piezas de convicción sobre la estricta necesidad de un pacto de Estado que rescate a la Nación de un futuro que, sobre patético y trágico, resultaría también ridículo en la Europa del siglo XXI.

Contra vileza, convicción
M. MARTÍN FERRAND ABC 2 Diciembre 2007

NO habían pasado muchas horas desde que la Audiencia Nacional ordenara la detención de 46 de los 52 procesados en el «caso Ekin», la red de empresas dedicada a la financiación de ETA, cuando los asesinos de la banda -a traición, como acostumbran- dispararon contra dos agentes de la Guardia Civil que en Capbreton, a un paso de Bayona, trabajaban en acción conjunta con la Gendarmería francesa en una operación «habitual», según ha informado el ministro español del Interior. Se trata de la novena de las intentonas criminales de ETA desde que sus dirigentes anunciaran la ruptura del alto el fuego y, en esta ocasión, consiguieron su sanguinario propósito.

La reacción instantánea, tanto del Gobierno como de la Oposición, ha sido impecable; pero ahí está, de nuevo y en evidencia, la verdadera naturaleza de ETA y sus inspiradores: el asesinato. Ese es el contenido fundamental de una banda que encuentra escondite en el ánimo separatista, muchas veces provocador y pendenciero, de los partidos formalmente democráticos que, sacando los pies del plato constitucional y estatutario, deshonran los símbolos del Estado y exigen un confuso derecho a decidir.

A todos aquellos que defienden a ultranza que el País Vasco es una nación conviene recordarles en ocasiones dolorosas como la que hoy presiden la muerte de Raúl Centeno y la agonía de Fernando Trapero, lo que dijo Antonio Maura en 1908, en el acto inaugural de un monumento sufragado por los madrileños en memoria de los héroes del Dos de Mayo: «Las naciones no mueren por débiles, sino por viles». Esa vileza en la que ETA resulta magistral, algunos vascos protegen, otros consienten, bastantes disimulan y los más padecen sin la rebeldía suficiente es la gran enfermedad que hoy padecen los residentes en las tres provincias vascongadas y, dado el ánimo expansionista de todos los nacionalismos centrífugos, amenaza a sus vecinos en el norte y el sur de los Pirineos.

Lo que no merece sorpresa es que ETA haya vuelto a cometer un acto criminal. Dados sus orígenes, vistos sus integrantes, conocidos sus cómplices y encubridores y analizados sus inconsistentes mensajes, ¿qué otra cosa podrían hacer? ETA es, en su mejor y más favorable interpretación, un disimulo para el asesinato y la extorsión. No cabe esperar su evolución y, mucho menos, su arrepentimiento cívi-co. De ahí el error que José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo durante toda la legislatura que ya toca a su fin. El «proceso de paz», dándolo por bien intencionado, no podía tener otro fruto que el que ahora contemplamos, la muerte de un guardia civil. Todas las plagas que no se extinguen vuelven con más fuerza y brío, más inmunes ante la posible reacción de sus víctimas. Así que, como siempre: contra vileza, convicción y gallardía.

Otra vez el tiro en la nuca
Editorial ABC 2 Diciembre 2007

LA falta de una versión oficial definitiva sobre al atentado que ayer costó la vida a un guardia civil y dejó a otro agente en estado crítico no impide constatar que la acción criminal de ETA es especialmente grave, tanto por el resultado mortal como por sus circunstancias objetivas. El atentado cometido por tres etarras en Capbreton se produce donde menos cabía esperarlo -en suelo francés- y contra las víctimas menos previsibles: dos miembros del Servicio de Información de la Guardia Civil. Cualquier explicación es mala para compensar el dato cierto de que los etarras descubrieron y atacaron a quienes tenían como misión vigilarlos a ellos. Tanto si el atentado estaba planificado con anterioridad, con las víctimas seleccionadas y seguidas; como si los etarras decidieron de forma improvisada acabar con sus vidas -esta es la versión ofrecida ayer por el ministro del Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba-, es evidente que el mensaje de ETA es igual de grave: la banda ha decidido cuidar su propia seguridad y no duda ya en disparar a matar, aunque sea en suelo francés.

La lucha antiterrorista entra así en una nueva dimensión operativa, en la que la colaboración con las autoridades francesas se hace más necesaria aún y en la que los procedimientos de actuación de los funcionarios españoles en el sur de Francia deberán desterrar cualquier hábito o rutina que facilite nuevos atentados terroristas contra ellos. La información oficial sobre este atentado debe ser absoluta y sin reservas, porque esta es la premisa para que, una vez que ETA ha vuelto a dejar claro que su existencia depende únicamente del terror, las fuerzas políticas se pongan de acuerdo, no sólo en la derrota de los terroristas, sino en el procedimiento para llegar a este objetivo y el contenido que habrá de tener esa derrota. A ETA hay que dejarla sin armas y sin esperanzas. La fórmula fracasada del diálogo debe quedar definitivamente descartada, haga lo que haga ETA en el futuro. Contra el terrorismo sólo funcionan la aplicación de la ley, la eficacia policial y la colaboración internacional. Una organización terrorista como ETA, no reciclable para la paz ni la democracia, y quienes han pretendido hacer creer lo contrario con alusiones a «moderados» frente a «radicales» no sólo han fracasado, sino que han mentido y engañado: en ETA y en Batasuna no hay moderados, sólo terroristas, con armas o sin ellas, como los que han sido condenados por la Audiencia Nacional por pertenecer a la banda a través de esos entramados sociales, económicos, políticos y mediáticos que tan eficazmente han servido al terrorismo y tan justamente han sido ahora condenados.

El luto por la muerte de Raúl Centeno debe aplazar cualquier debate político, pero, al mismo tiempo, hace urgente recuperar el consenso antiterrorista entre PP y PSOE, lo que sólo será posible si, de una vez por todas, vuelve a asumirse, como en 2000, que la lucha contra el terrorismo exige un combate sin cuartel contra las coartadas políticas de los terroristas, que no siempre son desplegadas por éstos, sino por aquellos cuya razón de ser en el País Vasco es vivir permanentemente del usufructo de la violencia. Esto es lo que sigue haciendo el PNV, autor material e intelectual -consciente de ello, además- del «plan B» que ahora sirve a ETA para renovar su argumentarlo, porque la nueva propuesta soberanista del lendakari, cuya ejecución conllevaría la celebración de dos consultas populares, supone la definitiva consolidación de una apuesta en la que la violencia de ETA es el estiércol que abona la política del PNV. Desde el momento en que Ibarretxe no condiciona su plan al fin de la violencia, políticamente está aceptando que el terrorismo forme parte de los impulsores de su propuesta autodeterminista, en vez de convertir su desaparición en la condición previa para cualquier iniciativa que implique una reforma del régimen jurídico de la autonomía vasca.

No será posible la derrota de ETA mientras el nacionalismo vasco siga propalando discursos con los que la banda terrorista quiere justificar moral y políticamente su terrorismo. Y esto sucede cada vez que el PNV insiste en afirmar que ETA no es el conflicto que sufren los vascos, sino el reflejo del conflicto que España ha provocado con los vascos. El aislamiento del PNV es tan necesario como el de Batasuna, porque los objetivos de ETA son, en última instancia, el común denominador de un frente nacionalista que se selló en el pacto de Lizarra y que sigue vivo; con otras apariencias, pero vivo. Imaz se fue de la presidencia del PNV porque sabía que su partido iba a dar a ETA, y así lo advirtió, el «plan B» que necesitaba tras el fracaso de la tregua. Lo que no dijo Imaz es que, sin violencia, el lendakari se quedaba sin coartada para lanzar su nuevo plan soberanista. Cuestión de reciprocidad.

El Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo fue el mejor consenso democrático después del constituyente de 1978. Su preámbulo sigue siendo tan válido que podría haber sido redactado ayer mismo. No tiene sentido, por tanto, que el PNV menos fiable, menos leal y más ultramontano se haya encontrado con la obsequiosidad del socialismo vasco, que le ha dado la diputación alavesa y el apoyo a los presupuestos del Gobierno de Ibarretxe, con los que el lendakari financiará su proyecto soberanista.

El espíritu y los compromisos de ese acuerdo de Estado entre PP y PSOE son hoy más necesarios que nunca, porque el tejido institucional contra ETA se ha deteriorado. La Justicia remata procesos iniciados antes de 2004, pero, desde 2004, la Fiscalía General del Estado no ha impulsado ninguna causa penal contra los entramados de ETA. La ley de Partidos se ha aplicado con puro sentido oportunista; tanto es así que la ilegalización de ANV y del Partido Comunista de las Tierras Vascas -aun siendo, como es, imprescindible- ya llega tarde y debe ir acompañada por acciones penales contra sus concejales y diputados, única manera de que pierdan sus actas.

Con detener comandos no basta para derrotar a ETA: hay que volver a purgar el sistema democrático de la presencia del terrorismo, allí donde nunca debió estar, cerrar filas frente a las acometidas de todos los nacionalismos y restaurar el consenso, urgentemente, entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy.

Cárcel o negociación
EDURNE URIARTE ABC 2 Diciembre 2007

Muchos españoles se preguntaron ayer qué sentido y qué valor tenía la convocatoria gubernamental en el Congreso justamente tres días después de que el PSOE, IU y los partidos nacionalistas rechazaran en ese mismo lugar la retirada de la moción para el diálogo con ETA.

Excepto el PP, los partidos que condenaron ayer el atentado etarra son los mismos que rechazaron entre airados y chulescos el miércoles pasado la petición del PP de decir No a la negociación con ETA.

Por eso su repulsa sirve únicamente para poner de manifiesto el cinismo del Gobierno y de algunos partidos en materia de terrorismo.

Repudio del crimen, pero puerta abierta a una nueva negociación con los criminales.Palabras de condena y promesas de justicia, pero mantenimiento de la misma política antiterrorista del inicio de la legislatura, la que rompió el Pacto Antiterrorista.

Lo cierto es que el presidente del Gobierno, que ayer prometía firmeza a las víctimas, mantiene su objetivo de reanudar las negociaciones si se dan las condiciones, o sea, si ETA quiere.

Hasta tres veces le han preguntado por sus intenciones y hasta tres veces ha respondido que «no hay expectativas», es decir, que ETA no quiere.

La moción del diálogo con ETA es un instrumento para el futuro, no un recuerdo del pasado. Por eso se mantiene.
La escenificación del Congreso sólo tiene, en ese contexto, un sentido. La búsqueda gubernamental de una protección parlamentaria para su contradictoria situación. La fabricación de un nuevo parapeto, la falsa unidad. Y un nulo valor.
La condena por parte de quienes mantienen la moción de diálogo con ETA es una farsa, un mensaje engañoso a los ciudadanos, un consuelo tramposo para las nuevas víctimas de ETA.

La única acción políticamente relevante para todos ellos sería la ruptura del proyecto de negociación con los asesinos de Raúl Centeno. La seguridad de que irán a la cárcel y no a una nueva mesa de negociación.

Capbreton
JON JUARISTI ABC 2 Diciembre 2007

SERÍA muy de agradecer que ni el Gobierno ni la oposición utilizaran el atentado de Capbreton como motivo de agitación electoral. Ya nos dimos todos por enterados, antes de que lo reiterase el ministro del Interior, de que se persigue activamente a los terroristas en suelo francés, y a los mandos policiales corresponderá ahora analizar qué errores tácticos de seguridad facilitaron la acción criminal de los terroristas. El hecho de que ETA nunca haya atacado antes a las fuerzas de seguridad españolas en Francia no significa que los agentes operativos en el país vascofrancés o en las Landas puedan relajar las precauciones que tomarían en el Goiherri guipuzcoano. ETA ha secuestrado y asesinado en el departamento de los Bajos Pirineos desde fechas lejanas, y el atentado de ayer demuestra que puede hacerlo todavía con relativa comodidad si se baja la guardia. Hay mucha gente -entre la que me cuento- para la que algo tan trivial como tomarse un café en un bar de Bayona u Hossegor resulta desaconsejable. Me figuro que más lo será para aquéllos cuya función consiste en detener etarras.

Aunque desconocemos todavía algunas circunstancias del caso (no sabemos si los guardias civiles fueron seguidos por los terroristas hasta el centro comercial o si éstos detectaron su presencia allí por puro azar), parece claro que ETA tiene la intención de matar. Incluso si el encuentro entre unos y otros hubiera sido casual, los etarras no habrían asesinado de no tener la consigna de hacerlo en cuanto se presentase la ocasión. Previsiblemente, la banda multiplicará los intentos a medida que se acerquen las elecciones, porque, como ya he comentado alguna vez desde esta columna, le urge vengarse del Gobierno. Necesita humillar a los socialistas, no sólo por la interrupción del «proceso de paz», sino, sobre todo, por la intensa y eficaz actividad policial de los últimos meses. En principio, me inclino a suponer que el atentado no ha sido improvisado sobre la marcha, y que algo habrán tenido que ver en la decisión de llevarlo a cabo las cuarenta y seis detenciones del viernes, pero, dejando a un lado las especulaciones, es evidente que ETA no busca, por ahora, otra cosa que dañar lo más posible al Gobierno del PSOE, y esta situación exige de la oposición -es decir, de la única oposición vigente, el PP- un ejercicio responsable de discernimiento durante todo el período preelectoral.

Un reciente artículo de Florencio Domínguez abordaba, la pasada semana, con envidiable precisión y valentía, lo que, también a mi entender, constituye el fondo de la cuestión. El PP necesita despejar toda ambigüedad acerca de su actual apoyo al Gobierno en la lucha antiterrorista, deslindándolo con nitidez de las críticas retrospectivas y legítimas al «proceso de paz» e incluso -aunque resulte difícil- de las críticas a las calculadas y cínicas reticencias de los socialistas respecto al mantenimiento en el futuro de la actual posición de firmeza frente a ETA y, desde luego, a su innegable rechazo a enfrentar el problema de las organizaciones ancilares de los terroristas que continúan apalancadas en las instituciones vascas y se aprestan a presentarse a las elecciones legislativas. Es cierto que el Gobierno de Rodríguez Zapatero sigue siendo el peor para dirigir políticamente la lucha contra ETA, pero es el único que tenemos, por lo menos hasta marzo. No confío en que ni siquiera ahora les entre en la cabeza que el Estado debe aprovechar las fases de debilidad de las bandas terroristas para acorralarlas y no para negociar con ellas. Sin embargo, la oposición no puede hacer como que no se entera de unos resultados policiales brillantes y que, sin duda, podrían serlo aún más si hubiera en el gobierno alguien convencido de que se puede vencer a ETA sin recurrir a cambalaches. Unos resultados que deben mucho a la colaboración francesa y, desde luego, mucho más al esfuerzo y al espíritu de sacrificio de unas fuerzas de seguridad españolas que se han dejado ayer otra vida en la lucha por una democracia libre de chantajes.

Eta nos puede seguir derrotando
MIKEL AZURMENDI ABC 2 Diciembre 2007

EL único sentido del asesinato de Raúl Centeno no son los porqués que se busquen a ese asesinato sino el hecho de que los de ETA son asesinos y no «hombres de paz». Y la gran derrota que nos ha infligido ETA no son los casi mil asesinatos y los miles de heridos y más de los doscientos mil vascos «exterrados» y los miles de millones de euros extorsionados. Tampoco es el miedo instalado en la sociedad vasca la gran victoria de ETA.

Es una victoria de ETA sobre el Estado de derecho que en decenas de sus ayuntamientos e instituciones no presida el emblema constitucional de todos los ciudadanos sino únicamente aquellos otros emblemas que han extraído su legitimidad democrática en virtud de aquél. Porque sin ETA, al señor alcalde de mi ciudad no se le hubiese ocurrido incumplir la ley enarbolando únicamente la ikurriña y la bandera de San Sebastián en la institución que él gestiona. Ni tampoco el partido socialista se hubiese abstenido ayer en la votación del Parlamento vasco sobre si conviene o no cumplir la ley en lo referente a exhibir la bandera constitucional en las instituciones vascas. Ni tampoco el ministro de Justicia y el de Interior harían la vista gorda al incumplimiento de esa ley.

Es una victoria de ETA que en Euskadi un niño no pueda ser escolarizado en su lengua materna española (en torno al 70 por ciento de la ciudadanía vasca).

Es una victoria de ETA que un dirigente socialista (recuerdo al señor Loza aquél) sostenga que los familiares de presos etarras también sufren, equiparando el dolor de los familiares de la víctima inocente (como ha sido ayer Raúl Centeno) y el de los familiares de sus asesinos. Implica llamar víctimas del terrorismo a los asesinos y también a sus asesinados, como hacen los nacionalistas vascos e IU.

Es una victoria de ETA que el monumento erigido por el municipio al socialista donostiarra asesinado por ETA, Fernando Múgica, se halle obscenamente profanado desde hace mucho tiempo con inscripciones de ETA llamando a asesinar («borroka da bidea» o «Gora ETA») y a nuestro alcalde socialista no le preocupe. Porque la victoria de ETA sobre el Parlamento vasco es aplastante cuando éste tuvo la veleidad de estatuir una proposición no de ley (25 de junio de 2003, instando «a todas las administraciones públicas a la eliminación de pintadas, carteles y a la prohibición de cualquier acto público que atente contra la memoria de las víctimas o que hiera la dignidad de las personas o atente contra los derechos cívicos») que no se cumple en paredes, muros, frontones y caminos del País Vasco, saturados de eslóganes asesinos e injurias a las víctimas.

Pero sin duda, la gran derrota de la democracia a manos de ETA es la esperanza que le ha dado el presidente Zapatero al negociar una salida pactada sin tener que renunciar a sus objetivos ni arrepentirse del mal ejercido. La derrota es haber roto el pacto de Estado contra el terrorismo y con Zapatero hermanado con los partidos políticos nacionalistas y verde-comunistas que justamente se habían negado a suscribir aquel pacto de derrotar a ETA, instalándola de nuevo en las instituciones vascas por expreso deseo de Zapatero.

Por eso, con José Luis Rodríguez Zapatero en el Gobierno, cada asesinato de ETA se nos convertirá en derrota. De ahí que éste último asesinato sea una victoria de ETA.

La zarpa de ETA araña a Zapatero
Alfredo Casquero elsemanaldigital  2 Diciembre 2007

Otra vez. El terror, la miseria moral. ETA. La banda comunista habla. Como hablan las bestias. Haciendo daño. Mucho. Segando vidas, esperanzas, proyectos. Obligando a los ciudadanos decentes a los peores pensamientos. Que una bomba, un día no muy lejano, les explote a todos ellos. Y se los lleve por delante. Y a todos los que les justifican. Malditos. Cobardes. Pero es tal la autoridad moral, tal la distancia que nos separa, que pronto se medita. Se eleva una oración al Cielo por los caídos y se pide que se cumpla la Ley. Esa ley que tan ligeramente el Gobierno de Zapatero no ha querido cumplir. Y uno pide que el Pacto Antiterrorista se aplique. Y se extraña por el hecho de que en estos cuatro años no se ha aplicado. Y entonces nace la indignación contra este gobierno y su presidente. Porque han llamado a otegui hombre de paz. Porque han elevado a mártir al nauseabundo De Juana. Sí los dos con minúsculas. ETA ha asesinado a un Guardia Civil, y herido gravemente a otro. Tan gravemente, que si Dios no lo remedia, serán dos. Dos españoles más muertos por las ideas nacionalistas.

Viene otro pensamiento. Y es el recuerdo brutal de la campaña asquerosa de la SER, y el PSOE, de Gabilondo y otros, tras los atentados del 11-M. Y dan ganas, y dan muchas ganas de utilizar sus argumentos y cargar con el muerto al Presidente, y cargar con la tragedia al Gobierno, y a sus socios, y a sus voceros, por haber tumbado la única política eficaz que se ha demostrado válida contra la banda. Pero aquí hay también distancia. Y es la distancia que separa a la ética en política con la falta de escrúpulos. Ha sido ETA. Ha sido sólo ETA. Y Batasuna. Que ayer pedía una repuesta contundente a las detenciones de los cómplices. Y han respondido. Con el dolor. Siempre el dolo golpeando a los mismos. Benemérita Guardia Civil que han dado ya demasiadas almas en defensa de España. No de la democracia. De España. Porque es España a la que atacan las bestias. La banda comunista y sus socios. Y aquellos quienes defienden su participación en política. Y me viene a la memoria también, las palabras de Llamazares criticando la ilegalización de Batasuna. Y me pregunto qué tiene la izquierda española para sentirse tan atraída por la violencia de izquierdas, y tan firme con la violencia de eso que llaman fascista.

Pero quiero alejar estos pensamientos. Y concentrarme en la espiral de dolor que genera ETA, no contemplado muchas veces por la maldita costumbre de la muerte. Viudas, hijos, hermanos, padres, amigos. Rotos otra vez. Porque otra vez, ETA, la banda comunista ETA, ha hablado. ¿Será momento ya de que el PSOE deje de calcular cuántos votos obtendría pactando con ETA?

«Si vis pacem para bellum»
Roberto Blanco Valdés La Voz 2 Diciembre 2007

Conocen ustedes el clásico brocardo «si vis pacem para bellum» («Si deseas la paz, prepárate para la guerra»), cuyo sentido no era otro que afirmar la capacidad disuasoria de las armas: si todos tienen la posibilidad de utilizarlas, nadie cometerá la estupidez de iniciar una guerra que podría significar la mutua destrucción. En eso se basó, al final, la guerra fría.

ETA ha dado a ese brocardo, sin embargo, otra dimensión, haciendo que lo que los terroristas llaman guerra -los asesinatos, la extorsión y los bombazos- sean la palanca que obligue a las autoridades del Estado democrático a sentarse a negociar para alcanzar lo que los propios terroristas llaman paz: el cese de los crímenes a cambio de la aceptación de sus reivindicaciones delirantes.

Los etarras, que están convencidos de que su guerra es él único camino hacia su paz, nos proponen, pues, un trato bien sencillo (dadnos lo que queremos y dejaremos de mataros) y utilizan con tal finalidad una estrategia que hasta un tonto podría comprender: si no negociáis o si, ya negociando, no os plegáis, reforzaremos la credibilidad de nuestra amenaza asesinando y causando destrucción.

Es lo que ayer volvieron a hacer los terroristas en el pueblo francés de Capbreton, donde dos guardias civiles españoles fueron tiroteados cuando, desarmados, salían de un bar con dirección a su automóvil. La desoladora tragedia de un hombre muerto y otro con heridas de extrema gravedad no puede hacernos perder la auténtica perspectiva en que se sitúan esos crímenes horrendos: la del reforzamiento de la credibilidad de ETA como grupo criminal, con vistas a convencernos a todos -empezando por nuestros gobernantes- de que solo es posible acabar con la banda negociando.

No hay que ser un lince para concluir, visto ese planteamiento, que todo lo que sea mantener abierta la perspectiva de negociación hacia el futuro contribuye a incentivar el mantenimiento de unas acciones criminales que tienen en la búsqueda desesperada de tal negociación su último -y ya único- objetivo.

En los próximos días asistiremos a la ceremonia de dolor e indignación -sincera, desde luego- de todos conocida. Pero nadie explicará por qué siguen rechazándose las propuestas parlamentarias para dar por derogado el acuerdo del Congreso en favor de la negociación con ETA, derogación que encerraría hoy el único mensaje político terminante que puede ayudar a la heroica y eficaz labor de las fuerzas policiales: el de que con ETA ya no hay nada de que hablar, lo que quizá convenza, antes o después, a algunos terroristas de la absoluta inutilidad de sus acciones criminales. Permitirles que piensen lo contrario es la mejor manera de que se sientan animados a seguir.

Para terminar con el dragón
GERMÁN YANKE ABC 2 Diciembre 2007

Chesterton, refiriéndose a San Jorge, escribió que el único modo de matar a un dragón es darle la posibilidad de que él te mate, es decir, hay cosas que a la postre exigen valentía y asumir graves riesgos. Mientras debatimos políticas antiterroristas o teorizamos sobre el terrorismo, sus causas y consecuencias, hay quienes se acercan al dragón y luchan con él. Son personas como Raúl Centeno y Fernando Trapero, asesinado el primero, herido de gravedad el segundo en el sur de Francia por los pistoleros de ETA. Su presencia y su trabajo allí, asumiendo riesgos tan trágicos como este atentado, es lo que ha impedido en el pasado reciente otros atentados y lo que debilita a la banda para que podamos terminar definitivamente con ella. Merecen, por tanto, nuestro reconocimiento y nuestro homenaje.

Una estructura totalitaria
A estas alturas, con el «proceso» roto, queda en determinados sectores del PSOE, y de su opinión pública, la idea de que no hay otro final que el «dialogado». Esta idea se sostiene, no hay que olvidarlo, en base a algunos principios que eran falsos y que el «proceso» ha confirmado como tales. No hay una ideología que usa equivocadamente la violencia, sino una ideología inequívocamente violenta y totalitaria. No hay una «pelea» en lo que se llama Izquierda Abertzale que pueda ser utilizada estratégicamente, sino una estructura totalitaria. No hay modo de, vulnerando la soberanía, preservar a los soberanos. ¿Debe el Gobierno insistir una vez más, si ya ha dicho que perseguirá a asesinos y los que los apoyan hasta detenerlos y ponerlos en manos de la Justicia? Debe más bien darse cuenta de las distintas percepciones y flancos débiles de la estrategia pasada y convencer a unos y a otros.

¿Para no dejar un flanco abierto a la crítica del PP? Bastaría con que no se dejara abierto otro flanco, que es fundamental en la lucha antiterrorista y que forma parte de lo esencial del Pacto contra el Terrorismo: los nacionalistas de uno y otro signo, que han pactado estos años la mayoría parlamentaria, son los que deben saber que no habrá final negociado, que la política antiterrorista será igual gane el PSOE o el PP.

Y el PP, en ese escenario o fuera de él, debería reflexionar. No tiene ningún sentido que mientras Mariano Rajoy apoya lógicamente al Gobierno en la lucha contra ETA, haya otros que pretendan confundir a ministros con terroristas. Con un poco de decencia y sentido común, los que han de colocarse cerca del dragón podrán trabajar más reconfortados.

No estáis solos
TERESA JIMÉNEZ-BECERRIL ABC 2 Diciembre 2007

Me dirijo a los familiares de Raúl y de Fernando para gritarles con toda mi alma que no están solos. Que nosotros, los que hemos visto morir y sufrir a los nuestros y quienes nos apoyan, vamos a luchar sin descanso para que el sacrificio de vuestros seres queridos no haya sido en vano.

Sé que hoy mis palabras no consolarán a unos padres sin consuelo, pero yo necesito decirles que mientras a mí me quede aliento voy a denunciar los crímenes de ETA y a exigir a quien nos gobierne que no le tiemble la mano, ni la voz, a la hora de enfrentarse a la organización terrorista que tanto dolor nos causa, ya sea dialogando o sin dialogar.

Basta de tanto compromiso, hoy, con un muerto y un herido grave y ayer, sin ellos, deberíamos oír que la resolución que permite negociar con ETA queda revocada y los partidos del entorno etarra ilegalizados.

Lo que las víctimas y miles de españoles pedimos el sábado en Madrid, siendo tachados de insensatos y absurdos, volvemos a pedirlo ahora, pero en este momento, con dos familias destrozadas y una sociedad despierta, nadie jugará a humillarnos; es más, tomarán de nuestra pancarta las palabras para sus discursos de condena; por la libertad y la derrota de ETA y nos dirán que los asesinos irán a la cárcel. Y escuchándoles recordaré mi llanto mientras veía a De Juana Chaos saliendo de ella.

Espero que no tengamos que volver a ver la triste y vergonzosa película que Rodríguez Zapatero y su gobierno nos han obligado a presenciar durante estos años y que la paz y el diálogo dejen definitivamente de ser la venda con la que cubrir los ojos de una España que prefería no ver la sangre manchando las aceras de su próspero país.

Unidos sí, pero contra ETA y contra quienes siguen pensando que algo tendremos que darles. ¿Qué más quieren? ¿No le hemos dado ya lo mejor que teníamos? ¿O es que Raúl, Fernando y los miles de muertos y heridos no lo eran?

El discurso de un cínico iluminado
Pío Moa Libertad Digital 2 Diciembre 2007

“Hoy la organización terrorista ETA ha vuelto a cometer un acto criminal”.

La Organización terrorista que Zapo ha potenciado con su mafioso proceso de paz... contra la Constitución, el estado de derecho y la unidad de España

“Dos jóvenes, muy jóvenes, se han entregado por todos nosotros y en nuestra memoria permanecerán para siempre el reconocimiento y el honor”.

Esos jóvenes han sido asesinados, en gran medida, como resultado del proceso de paz, del que se olvida su autor como si nada hubiera pasado. Y el reconocimiento y el honor de ese gobierno hacia ellos se manifiesta plenamente en su hostigamiento incesante contra las víctimas del terrorismo en general y contra Alcaraz en particular: ahí está toda la realidad del sentimiento del gobierno por las nuevas víctimas, a las que tratarán de olvidar cuanto antes.

“La sociedad española, unida hoy en torno al sacrificio de Raúl Centeno y Fernando Trapero”

No, una sociedad no se une en torno a ningún sacrificio personal. Tendría que estar unida en torno a España, la democracia y la Constitución. Pero no lo está por obra de Zapo y su gobierno.

“Cuarenta años de negra historia terrorista no les han bastado para llegar a calibrar la inmensa fortaleza de la sociedad española. Centenares de muertos y víctimas no les han llevado a comprender que jamás conseguirán nada que pretendan con la violencia”

Por el contrario, el mafioso proceso de paz del gobierno les ha dado inmensas esperanzas y le ha facilitado reorganizarse, allegar nuevos fondos y aparecer como hombres de paz mientras las víctimas eran y siguen siendo acosadas por el gobierno.

“Más que nunca, hoy tienen que saber los terroristas que todos estamos unidos contra ellos, todos firmemente comprometidos a defender los valores y las instituciones que nos hacen ser libres”.

Más que nunca debemos saber todos que el gobierno está asaltando la independencia del poder judicial, persiguiendo la libertad de expresión, vulnerando la ley y atacando la unidad de España, atacando los valores e instituciones que deben hacernos libres. Más que nunca debemos desenmascarar la verborrea vacua e indecente bajo la cual se está destruyendo todo lo edificado en España desde la Transición.

Algo debe entenderse de una vez: la supervivencia de la ETA, año tras año, ha dependido fundamentalmente de la colaboración real de que ha disfrutado esa organización por parte de todos los gobieros, salvo el de Aznar, mediante el engaño de la "solución política". Esa falsa solución ha privilegiado el asesinato etarra contra el estado de derecho, contra las víctimas directas, contra la sociedad democrática, ha dado esperanzas, año tras año, al Terrorismo Nacionalista Vasco. Al invertir la política de Aznar, Zapo ha ido mucho más allá todavía: ha justificado, legitimado y recompensado el asesinato como un modo de hacer política, de obtener "diálogo" y concesiones. Las concesiones ya han dejado medio en ruinas la Constitución. De esto Zapo pretende olvidarse y que lo olvidemos. Pero esa política, en ningún momento reconocida como un error, en ningún momento repudiada, continúa bajo las declaraciones puramente hipócritas de un demagogo que se siente heredero del Frente Popular y para quien España no significa nada.
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¿De Cataluña a Catalufia?

Obsérvese la destreza de los catalufos para la insidia: aprovechan las chapuzas de la loquilla de Fomento (todo un gobierno de loquillos encabezado por un loquillo iluminado) para profundizar en la separación, el “desapego”, que dice Montilla, hacia el resto de España. Un desapego cultivado tenaz y arteramente, año tras año, por todos los catalufos incluyendo al charnego agradecido Montilla, un “sembrar el odio con palabras suaves”, como bien lo definió Anguita hablando de Pujol. Desde luego, parece muy aceptable que las infraestructuras de cercanías de las grandes ciudades dependan de éstas y de los municipios circundantes, pero eso nada tiene que ver con la “nación” catalana ni con España: bajo el PP funcionaban perfectamente, cosa que Sirera ha señalado, aunque sin la suficiente energía. En fin, como ha dicho también Sirera, no fue una manifestación contra el caos de las infraestructuras, sino contra España.

Un paso más hacia la liquidación de Cataluña para convertirla en una Catalufia a la medida de estos fanáticos. Ya hoy han logrado, entre otras cosas, reducir la libertad de expresión en mayor grado incluso que en las Vascongadas, entre otras muchas hazañas… Sugiero la difusión por todos los medios de la “Carta de un charnego a unos catalufos”, que pone bastante en claro la situación, sin aceptar la demagogia de los nacionalistas, presuntamente en defensa de Cataluña y en realidad contra ella y contra su historia real y contra la democracia.
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Defender la verdad histórica es defender la libertad y el futuro de la democracia española. Cada cual puede hacer mucho: firmarlo, difundirlo en su entorno y discutirlo para crear opinión pública, apoyarlo económicamente.

YA ESTÁ LA CUENTA PARA RECAUDAR FONDOS A FIN DE INSERTAR EN LA PRENSA EL MANIFIESTO. LA CUENTA, EN EL BANCO DE SANTANDER, PLAZA DE CASCORRO 23, MADRID 28005, A NOMBRE DE MOSAND 2007 ES: 0049 5104 15 2516056920. Como veis, ¡es una tercera cuenta!, fallo debido a inexperiencia en cuestiones burocráticas (el dinero recaudado en las otras dos pasa a esta).

IMPORTANTE: AL HACER EL INGRESO INDICAR QUE ES PARA "MANIFIESTO VERDAD HISTÓRICA".

A sangre fría
Editorial El Correo 2 Diciembre 2007

ETA volvió a matar ayer, once meses después de acabar con la vida de dos ciudadanos ecuatorianos en el aeropuerto de Barajas. El asesinato en Capbreton del guardia civil de 24 años Raúl Centeno Pallón y las gravísimas heridas sufridas por su compañero Fernando Trapero Blázquez, hospitalizado en estado de coma, no sólo certifican cruelmente cuál era el único propósito de la organización terrorista al romper el alto el fuego. También desmienten de la manera más dramática las ingenuas e irresponsables especulaciones sobre una hipotética modulación a la baja de la violencia etarra. Porque el atentado en la localidad francesa constituye, ante todo, una terrible demostración de la frialdad homicida con que están dispuestos a actuar los pistoleros más irreductibles de la banda, capaces de disparar casi a quemarropa a dos agentes de la Guardia Civil con el objetivo de mantener prietas las filas de una izquierda abertzale que camina inexorablemente hacia la clandestinidad. El asesinato supone el peor recordatorio del riesgo que corren a diario los miembros de las fuerzas de seguridad, dentro de nuestras fronteras pero también fuera de ellas, para combatir a aquéllos que amenazan la libertad de todos. Por ello este nuevo atentado, que ha llevado la desolación más extrema a dos familias, ha de conducir al definitivo rearme ético de una sociedad que debe ser consciente de que ETA ha regresado con la exclusiva intención de matar.

La organización terrorista no asesinaba a agentes españoles en Francia desde hace 30 años, aunque resultaría un error enfatizar la relevancia de este atentado minusvalorando la gravedad del resto de las acciones criminales de la banda. Que en su enloquecida huida hacia delante los terroristas no hayan dudado en utilizar sus armas en el país vecino sólo evidencia su empecinamiento en rebasar todos los límites imaginables a fin de perpetuar su inhumana trayectoria. Pero el atentado sí interpela a la reacción contundente de la sociedad y de las autoridades galas, porque ETA no es un problema en exclusiva español. Se ha transformado en una insoslayable amenaza para la propia ciudadanía gala, ante la constatación de que la banda ya no pretende únicamente mantenerse a salvo en su territorio, sino que responde a la colaboración franco-española en materia antiterrorista desafiando a la República. De ahí que resulte inadmisible que desde diversos medios se haya tratado de presentar el atentado de Capbreton como la traslación a suelo francés de la pugna entre ETA y la Guardia Civil; como lo es, incluso más si cabe, la calificación de los terroristas como miembros de una 'organización separatista'. La desarticulación de las estructuras etarras y la detención de sus activistas no debe ser asumida sólo por las autoridades de París como un compromiso para con España. Ha de convertirse en una prioridad para la presidencia de Nicolas Sarkozy y para su Gobierno en relación a la propia seguridad de los franceses, lo que debería conducir a una revisión de la cobertura de la que aún disfruta la izquierda abertzale en Francia. Porque resulta contradictorio que una formación como Batasuna, ilegalizada en España por prestar amparo al terrorismo, pueda replegar periódicamente sus actividades públicas al País Vasco francés, donde goza de personalidad legal desde 2001.

Con su atentado de ayer, ETA vuelve a poner a prueba la unidad de las fuerzas democráticas en España, al tiempo que sitúa al nacionalismo que gobierna en Euskadi ante su cuota de responsabilidad para acabar pronta y definitivamente con la violencia. La condena del presidente Rodríguez Zapatero proyectó una claridad y una determinación que se habían echado en falta en anteriores ocasiones. Pero es sin duda el comunicado de repulsa firmado por la totalidad de las formaciones parlamentarias, los sindicatos y la patronal, en una reunión excepcional en el Congreso, la que permite atisbar una cierta esperanza en la recuperación del mínimo consenso imprescindible para hacer frente al terror. Una exigencia que compete de manera singular a los dos grandes partidos, obligados a garantizar que no habrá fisuras en lo esencial de la estrategia contra ETA, y mucho menos suscitadas por la liza electoral. La escenificación en la Cámara baja del acuerdo por el que se convoca a la ciudadanía a una concentración el martes en Madrid contrasta con la tibieza de la respuesta ofrecida por el Gobierno vasco, en una nueva muestra de sus dificultades para modular su reacción ante acontecimientos tan graves más allá de las proclamas habituales. La inhumanidad de ETA exige tanto del Ejecutivo de Vitoria como de los líderes del nacionalismo una disposición real a sumarse al empeño común de acabar con el terror sin contrapartidas, aparcando aquellas propuestas políticas que por su maximalismo puedan ser aprovechadas por el terrorismo para perpetuarse.

En parejas contra ETA
Florencio Domínguez El Correo 2 Diciembre 2007

Centenares de guardias civiles y policías españoles trabajan al otro lado de la frontera codo con codo con sus colegas franceses realizando vigilancias y seguimientos de terroristas

La Guardia Civil y los servicios franceses de información (Renseignements Généraux) constituyen una eficaz pareja de hecho en la lucha contra el terrorismo etarra. Ayer, una vez más, agentes de ambos cuerpos estaban trabajando juntos cuando dos pistoleros de ETA mataron por la espalda al guardia civil Raúl Centeno, dejando malherido a su compañero Fernando Trapero. Juntos estaban también el 1 de septiembre cuando descubrieron en Cahors la factoría en la que la banda fabricaba explosivos con los productos químicos que roba en Francia y coches bomba con esos explosivos. Juntos estaban los agentes de RG y del Instituto Armado en octubre de 2004 cuando detuvieron a Mikel Antza y localizaron uno por uno casi todos los grandes zulos de ETA.

La lucha antiterrorista en Francia, desde que a mediados de los noventa se retiró a la PAF y a la Gendarmería de la investigación sobre ETA, ha sido cuestión de dos parejas de baile: RG-Guardia Civil, por un lado, y el Cuerpo Nacional de Policía y la Policía Judicial francesa, por otro. Las dos parejas han protagonizado importantes éxitos en el debilitamiento de ETA, aunque cada una de ellas ha desarrollado una estrategia y una metodología de trabajo diferentes.

La Guardia Civil y los Renseignements Généraux han optado por el puro trabajo de inteligencia, desarrollando operaciones a largo plazo con el propósito de obtener la información más amplia posible sobre la estructura de ETA en Francia para poder golpear con más dureza en el momento oportuno. Los agentes de estos cuerpos suelen vigilar durante meses -a veces durante años- a sus objetivos en Francia para conocer sus contactos, sus escondites y sus colaboradores antes de actuar contra ellos. El CNP y la Policía Judicial han trabajado habitualmente -en una y otra estrategia hay siempre excepciones- más a corto y medio plazo, basándose en el acoso insistente de los terroristas, golpeando con más frecuencia para evitar en lo posible que la banda se recupere de los golpes recibidos.

Actuando con dos esquemas diferentes, el resultado global es que ambas estrategias han sido complementarias y cada una de ellas ha hecho importantes aportaciones a la lucha contra el terrorismo etarra.

ETA tiene capacidad para captar los pistoleros que necesita y no tiene demasiados problemas de dinero porque funciona con menos de dos millones de euros al año. En este momento puede tener problemas de abastecimiento de explosivo, pero sigue estando en posesión de armas y, sobre todo, tiene voluntad de continuar practicando el terrorismo. Sin embargo, ETA también necesita dar adiestramiento a sus terroristas, darles instrucciones, tener contactos con ellos, proporcionarles el material, el dinero, las órdenes en cada momento. Y toda esta actividad genérica de encuadramiento se desarrolla en territorio francés. Ese es su punto débil.

En la medida que los agentes policiales de uno y otro cuerpo sean capaces de mantener a raya las estructuras de ETA en Francia, la banda terrorista tendrá problemas de operatividad. Si la presión que se ejerce al otro lado de la frontera no cesa, ETA se verá impedida de desarrollar todas las actividades de encuadramiento sin las cuales no funciona la organización terrorista.

El gran éxito de los últimos años es haber mantenido esa presión sobre los dirigentes de ETA en Francia impidiéndoles desarrollar las actividades que en otro tiempo desempeñaban a la luz del día y casi sin ocultarse. Puede haber en Euskadi decenas de jóvenes deseosos de empuñar una pistola, pero su ánimo violento no podrá materializarse si no hay una organización que les proporcione el arma, les encuadre en células estructuradas, les dé una enseñanza básica para la vida clandestina, les proporcione cobertura, órdenes de actuación, seguridad cuando tienen que huir, etc.

El trabajo de la Guardia Civil con RG y del Cuerpo Nacional de Policía con la PJ en estos últimos años ha permitido mantener a raya a ETA en Francia y a eso obedece la disminución histórica de la actividad terrorista. Decenas de agentes españoles -en ocasiones especiales incluso centenares- trabajan al otro lado de la frontera codo con codo con sus colegas franceses realizando vigilancias, seguimientos, controlando quién entra y quién sale de determinados pisos, quién acude a las citas, fotografiando terroristas de manera subrepticia... Es decir, realizando todo el trabajo policial que nunca se conoce y que es la base de los éxitos posteriores.

Hombres como Raúl Centeno y Fernando Trapero, cuyos nombres sólo salen a la luz cuando ocurren desgracias, realizan todos los días un trabajo discreto y silencioso, pero imprescindible para garantizar nuestra seguridad. A gentes como Raúl y Fernando tenemos que estar agradecidos, al igual que a los responsables políticos franceses que permiten que los policías y guardias civiles españoles trabajen en su territorio. Hasta ahora los agentes españoles trabajan desarmados en Francia, pero quizás haya llegado el momento de plantearse si no es conveniente que puedan ir armados para defenderse llegado el caso, desde el máximo respeto, por supuesto, a la legalidad de la República.

Gratitud y compromiso
Joseba Arregi El Correo 2 Diciembre 2007

Es de bien nacidos dar las gracias a quienes se empeñan en garantizar nuestras vidas, nuestras libertades y nuestro derecho. Cada vez que pensamos en el Estado de Derecho pensamos en los parlamentos, en la justicia, en la división de poderes, en la restricción por el derecho con la que debe ser ejercido el monopolio legítimo de la violencia.

No pensamos en los cuerpos y fuerzas de seguridad que cumplen con su trabajo. Pero no habría Estado de Derecho sin ellos. Su esfuerzo, su profesionalidad, su disposición a correr riesgos es la condición indispensable de la libertad de los ciudadanos, de los sujetos de derecho. La Policía, la Guardia Civil, así como la Ertzaintza y los Mossos d'Esquadra, pertenecen por derecho propio al Estado de Derecho. Son el pilar de la política, por mucho que nos empeñemos en contraponer la labor de la policía a la labor de la política, especialmente cuando del terrorismo se trata.

En el momento de escribir estas líneas, un miembro de la Guardia Civil ha sido asesinado por ETA, y otro se encuentra gravemente herido. Ambos estaban arriesgando su vida -el asesinato pone a las claras de manifiesto que no es una simple frase- para garantizar los derechos y las libertades fundamentales de los ciudadanos españoles, incluidos, especialmente incluidos, los vascos.

Más de un vasco deberá probablemente su vida al trabajo de quienes han sufrido este brutal atentado, y a quienes como ellos tratan de impedir en origen que alguien atente contra su vida, contra sus bienes, contra su libertad. El asesinado, su compañero gravemente herido y todos los demás que en parecidas condiciones arriesgan su vida están cumpliendo el primer mandato del Estado de Derecho: proteger la vida, la libertad y el derecho de los ciudadanos. El asesinado y su compañero gravemente herido estaban protegiendo la vida y la libertad de muchos vascos y de no pocos españoles. Les debemos gratitud sincera.

La lucha contra el terrorismo tiene muchas facetas. Perseguir y detener a quienes atentan contra la vida y la libertad de las personas es una de ellas, y no la menos importante. Pero todos sabemos que es necesaria una fase previa: impedir que se organicen, conocer su organización allí donde se esconden, infiltrarse en las filas de ETA, hacer todo lo posible para que no lleguen a cumplir su objetivo de asesinar, para que así no puedan vivir de la amenaza y de la angustia que provoca la existencia misma del terror.

Más allá de teorías coyunturales y tácticas, si ETA no lleva a cabo su intención de matar -única manera que tiene de conseguir su propósito de crear miedo y angustia y así lograr poder sobre determinados segmentos de la población- se debe a que miembros de las fuerzas de seguridad, de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, han aprendido a trabajar en la fase previa, arriesgan para que los asesinos no puedan actuar. Si ETA no ha matado más en los últimos tiempos se debe a frecuentes fallos técnicos, pero sobre todo a esta labor de prevención.

Es probable que este último atentado suponga algún freno en este tan importante trabajo. De alguna manera ETA le ha devuelto la pelota al Estado de Derecho diciéndole: 'Si tú me persigues en mi escondite, allí donde me organizo, allí donde me pertrecho, allí donde me refugio, y si tú tratas de saber lo que pretendo infiltrándote en mis filas, has de saber que estoy preparado y voy a por ellos, allí donde creen que me controlan. Soy yo el que les controlo'.

El Estado, las fuerzas de seguridad deben saber que las personas de bien, quienes agradecen sinceramente el trabajo que ha costado la vida de un miembro de la Guardia Civil y ha hecho que otro se encuentre gravemente herido, apoyamos esos movimientos tan importantes cuya finalidad es la de hacer efectivo el Estado de Derecho. Ése es el compromiso necesario por parte de la ciudadanía vasca: apoyar sin ambages la labor que salva vidas, libertad y derechos de tantos vascos.

Pero no basta que sea un compromiso de boquilla: estamos con las fuerzas de seguridad. Debe ser un compromiso efectivo, en la medida en que se pregunta qué podemos hacer para que el trabajo de quienes arriesgan su vida sea más efectivo, para que quienes quieren atentar contra la vida, la libertad y el derecho de los ciudadanos vascos y españoles se vean debilitados, aislados, separados de la corriente mayoritaria de la sociedad vasca, sin refugios ideológicos, sin espacios simbólicos protegidos por ser compartidos, sin campanas de oxígeno como la de que se condenan sus medios, pero se comparten sus fines.

Tan importante como la labor de quienes arriesgan su vida para impedir los atentados en la fase previa es la labor previa de lo que se llama deslegitimación de ETA, una deslegitimación que abarca el campo ético por supuesto, pero también el social y el político. Y uno se pregunta hasta cuándo algunos van a seguir diciendo que la ilegalización de Batasuna, el encarcelamiento de sus líderes no aporta nada a la lucha antiterrorista, siendo la medida que mayor debilitamiento estructural ha producido en la estrategia de ETA al obligarle a actuar sólo como organización terrorista, e impedirle jugar el juego doble de ser terrorisa, y además aprovecharse de todas las ventajas que ofrece la democracia.

Compromiso efectivo con los miembros de las fuezas de seguridad y su trabajo arriesgado poniendo de nuestra parte lo que podemos y debiéramos saber hacer: deslegitimar políticamente a ETA, cortarle el suministro de legitimidad, desvincularle de los símbolos compartidos, de los fines compartidos. Romper con ETA y su mundo, su proyecto, sus fines, sus ideales.

Me imagino que el ataúd del guardia civil asesinado será cubierto por la bandera española constitucional. No como muestra de españolismo alguno, sino como reconocimiento del servicio prestado a los valores constitucionales -libertad, derecho, democracia, autonomía, autogobierno, pluralidad de lenguas, de regiones y nacionalidades-. Conviene recordarlo en momentos en los que parece que la prudencia -o lo que sea- impulsa a algunos a esconderla.

Unidad y firmeza, la única respuesta frente al terrorismo
EDITORIAL Elsemanaldigital.com 2 Diciembre 2007

ETA ha vuelto a matar. Y lo ha hecho cebándose una vez más en la Guardia Civil, el cuerpo que ha concentrado lo peor de los odios de esa banda de criminales desde los inicios de su actividad asesina: en esta ocasión, las víctimas han sido dos jóvenes agentes, Raúl Centeno, de 24 años, fallecido, y Fernando Trapero, de 23 años, gravemente herido.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha apresurado a explicar que el atentado fue fruto de un "encuentro fortuito" entre los agentes, que desarrollaban funciones de vigilancia en el sur de Francia en coordinación con la Gendarmería del país vecino, y los terroristas, que habrían reconocido a los primeros. No obstante, no se puede desconocer que los hechos han sucedido inmediatamente después de que la Audiencia Nacional haya ordenado la detención de gran parte de la cúpula pro-etarra, ante la previsión de que en los próximos días se hará pública la sentencia que los condenará a diversas penas de prisión, con lo que bien se pueden interpretar como la respuesta de los terroristas a dicha acción judicial.

La reacción de los partidos políticos y las organizaciones sociales se ha caracterizado desde los primeros momentos por el regreso a la unidad frente al terrorismo. Del partido del Gobierno, el PSOE, ha partido la iniciativa de un comunicado conjunto y una concentración que se celebrará el próximo martes en Madrid bajo el lema "Por la libertad y por la derrota de ETA".

Esto supone un paso adelante extraordinariamente positivo con respecto al clima de enfrentamiento por la política antiterrorista que se ha vivido durante toda esta legislatura, y como tal ha de ser saludado y valorado. Pero ni siquiera en unos momentos como éstos se puede silenciar que no es suficiente.

A estas alturas, y después de haberse demostrado que a ETA se la puede poner contra las cuerdas empleando exclusivamente los instrumentos que el Estado de Derecho ofrece, de ninguna manera cabría aceptar un retroceso a la época en que la unidad democrática contra el terrorismo sólo se traducía en condenas verbales y en una acción policial y judicial insuficiente por las deficiencias de un marco jurídico inexplicablemente renuente a poner fuera de la ley a todo el entorno etarra, sin el que la banda no puede subsistir.

Por eso, tras la recuperación de la unidad, ha de venir el regreso a la firmeza antiterrorista, y la primera prueba sería la inmediata ilegalización de las organizaciones mediante las cuales los etarras han vuelto a las instituciones.

Aunque quede poco de legislatura, esa recuperación de la letra y el espíritu del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo sería sin duda apreciada por tantos españoles para los que la errática política con respecto a ETA del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es uno de los principales factores que les aleja del mismo. Porque el objetivo no ha de ser, como equivocadamente se ha venido repitiendo desde el entorno del Presidente, que ETA mate poco a cambio de lo que sea, sino derrotar de manera definitiva y por completo a los terroristas dentro de la ley sin pagar ningún precio político por ello.

Unidos frente al terrorismo
Julia Pérez/Federico Quevedo El Confidencial 2 Diciembre 2007

Lo nunca visto. Todos unidos frente al terrorismo para "derrotar a ETA" con la fuerza del Estado de Derecho. Nunca antes se habían juntado partidos, patronal y sindicatos para escenificar la condena de un atentado terrorista, el ocurrido el sábado en Francia cuando un comando acabó con la vida del guardia civil Raúl Centeno Pallón, 24 años, mientras su compañero Fernando Trapero Blázquez, 23 años, permanece en coma profundo, sin actividad cerebral, en un hospital de Bayona. Habría que remontarse a la década pasada, a la época de Ajuria Enea, para encontrar un gesto político similar, donde se busque lo que une en lugar de lo que separa. PSOE, PP, CiU, ERC, PNV, IU, BNG. Hasta 17 organizaciones convocaron a una concentración para el próximo martes, en Madrid, bajo el lema: "Por la libertad y para la derrota de ETA".

Todos estaba algo descolocado con el nuevo papel. El portavoz socialista, Diego López Garrido, insistía en resaltar lo que les une al PP, un comunicado conjunto como elemento que "contribuye a fortalecer esta unidad de ahora en adelante". Mientras, el secretario general del PP, Ángel Acebes, se defendía de alguna pregunta e iba a lo básico: que ellos apoyan cualquier iniciativa que contribuya a la derrota de ETA, en especial en un día tan dolosoro como el sábado. De oficio, los populares dejaron constancia en la reunión que reclaman la ilegalización de ANV y del PCTV-EHAK, al ser brazos políticos de la banda terrorista. Luego, López Garrido envió un mensaje de largo alcance: sigue vigente la ley de partidos, osea, sigue abierta la puerta de las ilegalizaciones a las formaciones que no condenen la violencia.

En el ambiente había un cierto vértigo ante el salto cualitativo de ETA: por primera vez en treinta y un años se atrevía a asesinar a quemarropa en Francia, allí donde se refugia. Era una posibilidad que auguraban los especialistas. Pero la república gala no se anda con chiquitas y lleva tiempo acumulando razones para actuar con más fuerza contra la banda y su mundo, no en vano este verano se llevaban registrados más de treinta ataques anónimos con artefactos incendiarios contra inmobiliarias, oficinas de turismo y casas de jubilados de Aquitania, bajo la bandera de una presunta lucha contra la especulación inmobiliaria y con el lema: "Euskal Herria no está en venta". Premeditado o no, el atentado de ETA es visto como suicida por los expertos.

El primero en reaccionar ante el atentado fue el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien resaltó desde La Moncloa la juventud de ambos funcionarios, que entregaron su vida "por nosotros y por nuestra libertad", sacrificio del que "permanecerá para siempre" el reconocimiento y el dolor por esta pérdida. Solemne, vestido de oscuro, Zapatero resaltó la unión de los demócratas: "Defenderemos nuestra libertad frente a cualquier tipo de coacción", frente a unos etarras que "jamás conseguirán nada con la violencia".

"Pagarán por ello". Es de destacar que, en su declaración, el presidente se comprometió a que el Gobierno perseguirá a los autores del atentado "y a quienes les apoyan" y cumplirán íntegramente la condena que establezca la justicia. El Código Penal incluye el cumplimiento íntegro de las penas para los terroristas, pero el hecho de que Zapatero lo quisiera resaltar implica que, en teoría, el presidente cierra la puerta a rebajar las penas a estos asesinos en una ulterior negociación con ETA. En dos ocasiones hizo un reconocimiento explícito a la labor de la Guardia Civil y del resto de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Un gesto para la historia. Por primera vez en 40 años de terrorismo, el embajador de Francia asistió a una condena de un atentado de ETA junto a un presidente español. Con el rostro muy serio, Bruno Delaye, que así se llama el diplomático, estuvo sentado en la primera fila de la sala de prensa de La Moncloa. No quiso hacer declaraciones, pero reconoció dos motivos para su presencia: el atentado ocurrió en suelo francés y trabajan codo con codo con los españoles en el combate frente a ETA. "Somos solidarios en esta lucha".

El presidente canceló su agenda del fin de semana. Incluido el acto donde el PSOE iba a celebrar el XXV aniversario de su famoso triunfo, con la asistencia de Felipe González y Alfonso Guerra juntos, por primera vez desde que hace más de diez años rompieran toda relación. En el acto, el presidente del partido, Manuel Chaves, leyó un comunicado de condena y toda la plana mayor del PSOE guardó un minuto de silencio.

Y Zapatero llamó a Rajoy... para leerle un teletipo

El atentado terrorista cogió al líder del PP, Mariano Rajoy, en pleno acto de clausura de la Conferencia Política sobre el modelo de Estado organizada por su partido. Por primera vez en muchos meses, el presidente del Gobierno se puso en contacto telefónico con el líder del principal partido de la oposición.

Poco antes de las once de la mañana, cuando intervenía en el acto el coordinador del Programa Electoral, Juan Costa, el líder del PP recibió una llamada en su móvil de Zapatero. La conversación fue escueta, Es más, según fuentes del PP consultadas por este diario, no pasó de una mera información de los hechos por parte del presidente del Ejecutivo al líder del PP, tan somera que, según estas fuentes, “prácticamente estaba calcada de los teletipos”.

Ningún detalle adicional. Ni siquiera una invitación a tratar el asunto personalmente. Ni mucho menos información sobre la reunión que, al mismo tiempo, desde Ferraz se estaba convocando para la tarde en el Congreso de los Diputados. Fue José Blanco, secretario de Organización del PSOE, quien a renglón seguido de la llamada de Zapatero a Rajoy se puso en contacto con el secretario general del PP, Ángel Acebes, para informarle de la misma.

Rajoy subió a la tribuna con evidente gesto de gravedad. Interrumpido por vivas a la Guardia Civil, transmitió el pesar del PP por esta muerte a la familia del agente asesinado y a todo el Cuerpo del que dijo que trabaja con “empuje, coraje y determinación” en la defensa de las libertades de todos los españoles. Rajoy expresó su apoyo al Gobierno en la lucha contra ETA y antes de continuar el acto todos los asistentes guardaron un minuto de silencio.

Posteriormente, Rajoy emitió una declaración de condena en la que recuerda que España es una nación de 45 millones de habitantes, la nación más vieja de Europa y que ha pasado "por muchos avatares a lo largo de su historia" y "un grupo terrorista no va a ganar jamás esta batalla”. Y concluyó solemne: “Derrotaremos a ETA y recuperaremos los derechos de los ciudadanos, que lo sepan todos los españoles, vamos a derrotarlos”.

ETA: en busca del tiempo perdido
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 2 Diciembre 2007

Estamos, tristemente, donde estábamos con ETA, donde a pesar de las ensoñaciones, hemos estado siempre. Los terroristas tan solo buscan imponer sus dictados a base del terror. Sólo cabe derrotarlos o rendirse ante ellos.

Estábamos cerca de lo primero con la unidad esencial de las fuerzas democráticas. Con toda la organización al borde del colapso en lo policial, en lo social, en lo económico y en lo internacional. Pusieron una vez más su tregua trampa y el Gobierno cayó en ella y se adentró en el frustrante y frustrado Proceso de Paz. No entendió , ni siquiera tras la mortal explosión de la T-4 , lo que era evidente. Que no cabe diálogo con quien pone en la mesa de negociación una pistola y una bomba como argumento. Hasta que las propias palabras de la banda se lo decretaron no se resigno al alto el fuego. Su credibilidad quedó en serio entredicho.

Hubo pues de iniciar la marcha atrás, la recuperación del tiempo perdido, la recuperación de la acción policial, de la contundencia judicial, la vuelta del juez Garzon a ser juez y no “comprensiva madre” de los tentáculos terroristas de la banda, el retorno del fiscal a serlo y dejar de parecer ser el defensor de los imputados y el restañar los errores cometidos y que habían llenado de zozobra al pueblo español : Otegui era un “hombre de paz”, De Juan Chaos un partidario del “proceso” y lo peor y hasta ahora irremediable porque el Gobierno se resiste al remedio :ETA-Batasuna, a través de ANV había vuelto a las instituciones municipales.

Hoy sigue en las instituciones y hoy habría de ser un día decisivo, con las sangre de esos guardias civiles reclamándola, para que dejara de una vez de estarlo. No puede aprovecharse de los beneficios del sistema democrático ni participar como uno más del club quien rechaza sus esenciales principio, su base fundamental. Renunciar a la violencia como forma de acción política. Condición del más elemental sentido comun y piedra angular de cualquier sistema basado en el derecho y en el respeto a los derechos humanos.

Los jueces en la senda de la justicia ponen entre rejas a los cabecillas del entramado civil del terrorismo. Los jueces han de poner ahora fuera la ley a ese partido que no es otra cosa que uno de los tentáculos del monstruo. Y nosotros hoy debemos de llorar por la nueva victima asesinada, apretar los dientes, seguir adelante, ir a por ellos sin ninguna duda y hacerles ver a cada instante que han de perder toda esperanza de doblegarnos. Que vamos a derrotarlos. Y para ello , para derrotarlos y nada más que para ello, todos vamos a estar juntos . Que nadie vacile ni ahora ni cuando vuelvan a estar al borde de la derrota y nos vuelvan a tender la trampa.

El camino de la lucha
Vicente A.C.M. Periodista Digital 2 Diciembre 2007

Tal parece que esa va a ser la respuesta del mundo abertzale a las detenciones y prisión de los condenados en la causa 18/98 contra el mundo de financiación y propaganda de ETA. Hoy en el GARA, zutabe virtual de ETA hay un artículo de un tal Fede de los Rios en el que directamente se aboga por la lucha para según este sujeto "Lo importante ahora, es saber si nos quedamos en casa rumiando nuestra indignación por la injusticia, o ponemos manos a la obra para sacar a los compañeros y compañeras presos".

A los terroristas les llama el diario GARA "militantes" y expresa la noticia de esta manera:

Militantes de ETA dispararon en la mañana de ayer a dos guardias civiles que identificaron en una cafetería de Capbreton, causando la muerte de uno de los agentes españoles y dejando en estado crítico al otro.

La hipocresía de este diario es un insulto a la democracia y a los demócratas. Su sesgada forma de relatar los hechos da por bueno el que unos terroristas maten a dos agentes de la Guardia Civil solo por el hecho de serlo, Tampoco dice la noticia que esos disparos fueron hechos por la espalda, en lo que fue una auténtica ejecución.

Ayer las buenas palabras y el falso consenso de todas las fuerzas políticas, deberán ser seguidas de actuaciones contundentes contra este mundo de apoyo a ETA. No es creíble una postura de un Gobierno que se niega sistemáticamente a anular el permiso de negociación que obtuvo del Congreso de los Diputados en unas determinadas condiciones. Estas han cambiado de forma radical desde el atentado de la T4 en Madrid y que ha seguido con diferentes actos terroristas fallidos, hasta este asesinato cobarde de un guardia civil y posiblemente de su compañero.

No es creíble el giro dialéctico sin que este venga acompañado de acciones eficaces del aislamiento del apoyo y fuentes de financiación. La ilegalización de ANV y el PCTV no admite más demora. Pruebas las hay y los jueces solo esperan que se les presente. Ya lo dijeron en su auto de ilegalización de la mitad de las listas electorales.

Si la izquierda abertzale dice que es hora de "lucha", nosotros los demócratas responderemos a esa lucha con toda la fuerza del Estado de Derecho. Eso es lo que los ciudadanos esperan de su Gobierno y de sus dirigentes. No hay lugar a la negociación. No hay lugar a la permisividad. Es la hora de la lucha y de alcanzar la derrota de ETA y de todos aquellos que la apoyan.

Los "cachorros" de ETA acaban de sellar el destino de la banda
Jean Chalvidant elsemanaldigital 2 Diciembre 2007

(Investigador del Departamento de Amenazas Criminales Contemporáneas en el Instituto de Criminología de la Universidad Paris II Panthéon-Assas.

Se sabía que un día ocurriría. Que Francia, que hasta ahora había estado a salvo de los asesinatos de ETA, acabaría viéndose salpicada directamente por su terrorismo.

Nada extraño, ya que pese a la eficacia de la Policía y la Gendarmería, constituye aún la base de la organización. Pero esta vez, ha habido sangre derramada. Y uno, y quizá dos muertos. Inaceptable, afirma la ministra de Interior francesa. Es lo mínimo que puede decirse. Pero se queda corta, Madame. Los actos serían más convenientes que las palabras.

Sobre el territorio francés, hasta ahora, los etarras, cuando estaba a punto de ser arrestados, procedían de la misma manera: manos arriba, gritaban a las fuerzas del orden "Somos de ETA, no disparéis" y se rendían. En eso obedecían las consignas de la banda, que prefería ver a sus militantes en prisión, pero vivos, antes que en una tumba e inútiles para la causa. Al fin y al cabo, ETA ya tenía suficientes mártires. Entonces, ¿por qué el sábado abrieron fuego? En mi opinión, y habida cuenta de las informaciones recogidas sobre el terreno, no creo que la cúpula de la banda haya enviado órdenes diferentes a sus hombres. Los acontecimientos de Capbreton deben ser interpretados como una falta de sangre fría por parte de los terroristas, que habiendo reparado en unos posibles agentes de paisano, han sufrido un ataque de pánico y han apretado el gatillo. La responsabilidad hay que buscarla en la falta de preparación, en la improvisación, en la juventud e inexperiencia de los cachorros de ETA, que esperan mañanas gloriosas y, sin embargo, se encuentran recluidos en apartamentos, sin derecho a salir, a hablar a cualquiera. Y es que nunca se repetirá lo suficiente que la palabra clave para un terrorista en la clandestinidad es "espera": de una orden, de una acción, de un atentado del que hablará toda la prensa. Pero en vez de acción, las nuevas hornadas de etarras pasan su juventud y su tiempo bebiendo cervezas, viendo series de televisión, desmontando armas inútiles o tirándole los tejos a las militantes de la organización. Todo eso está muy lejos de la independencia del País Vasco.

De todo esto, hay una lección que pueden sacar las autoridades francesas: ante el crimen y el terrorismo no hay fronteras. Lo sabían la Gendarmería y los servicios especializados en la lucha contra ETA. El asesinato de las Landas va a reforzar la represión. Y ETA, con sus trescientos militantes, no tiene los medios suficientes para abrir un segundo frente sobre suelo francés. Esa es la primera lección, y sin duda la más importante, a tener en cuenta de este asesinato, el número 828 de los cometidos por la banda terrorista y primero sobre territorio de Francia: que toda una época acaba de cambiar.

Mi Gobierno Popular
Manuel Molares do Val Periodista Digital 2 Diciembre 2007

Amigos y compañeros del Partido Popular: no toleraré que me digáis eso de “Mariano, piénsatelo dos veces” porque no rectificaré. El proyecto que os presento es la única vía para ganar las elecciones de esta primavera.

Sabed que es imposible triunfar con la mayoría absoluta necesaria para recuperar las atribuciones del Estado cedidas a los nacionalismos, también por mí en época de Aznar, y que sólo han logrado estimular las crecientes exigencias de los independentistas.

A los que les entregará Zapatero lo que deseen si gana, además de que se plegará a ETA. Y lo hará aunque haya militantes del PSOE indignados, pero sólo en secreto, con su aventurerismo.

Sin mayoría absoluta necesitaríamos un gobierno de coalición. Una “grossen koalition” a la alemana, pero será imposible mientras mande Zapatero en su partido porque él y sus incondicionales creen que es un ungido, iluminado por las estrellas.

Necesito dos millones de votos de la izquierda para obtener mayoría absoluta. Y para atraer voto socialista voy a anunciar solemnemente que la mitad de mi Gobierno estará formada por respetados miembros del PSOE.
Ya he alabado públicamente a Felipe González, anteponiéndolo a Zapatero, para que sepan que puedo enaltecer a algunos de los suyos.

Haré ministro de Exteriores a un socialista, como Sarkozy. También nombraré a Rosa Díez, fundadora de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y escisión del PSOE, vicepresidenta segunda.

Durante cuatro años seremos centristas. Debemos conseguir que los nacionalismos crecientemente radicalizados, al perder su capacidad intimidatoria, aparezcan ante todos como lo que son, un bluf.

Por tanto, no toleraré celos ni peleas entre vosotros por unos puestos u otros. Menos aún las de Aguirre y Gallardón. Es la supervivencia de una idea de España o la disolución a la que nos aboca el zapaterismo.

Con ZP del dicho al hecho hay trecho y es infinito.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 2 Diciembre 2007

Quiero equivocarme, deseo firmemente tragarme mis palabras, espero tener que felicitar a Zapatero por pasar de las palabras a los hechos, mas me temo que una vez más las inconfesables realidades de Zapatero hagan que se cumplan mis más negros augurios. Zapatero puede que tenga el don de la palabra pero hasta ahora no ha demostrado tener el don de convicción para que le creamos cuando dice que perseguirá “a quienes prestan su apoyo” a ETA. Yo no creo a Zapatero y deseo creer, yo sé que miente Zapatero y deseo que la realidad me desmienta, yo tengo la convicción de que ZP dejará a ETA presentarse a las elecciones generales próximas y ansío tener que retractarme de ese tipo de convicción.

Yo sé positivamente que nuestro presidente no anulará el mandato del Congreso que le dieron para negociar con ETA, como sé que dejará campando a sus anchas a los etarras de ANV y de PCTV. En definitiva es triste, y más con ese joven en coma y ese otro recién asesinado, saber, que en cuanto se enfríe la noticia, las víctimas de ETA volverán a ser machacadas con todos los medios que tiene a su alcance.

Querría no tener la sensación, al leer las palabras de Zapatero sobre el asesinato en Francia de un guardia civil, de que es un llanto jeremiaco con una elevada cantidad de lágrimas de cocodrilo.

Con Zapatero se puede decir que del dicho al hecho hay trecho y que ese trecho no tiene fin porque nunca llega al hecho, no obstante si debo agradecer una cosa a Zapatero, y lo hago ya mismo, le agradezco el que esta vez no haya llamado al asesinato del guardia civil “accidente”

Si tras los asesinatos de la terminal de Barajas Zapatero no tardó muchas semanas en sentarse a la mesa o acostarse en la cama con los asesinos, la única duda que yo tengo, para mi desgracia, es saber cuantas semanas tardará esta vez ZP en sentarse en la mesa o acostarse en la cama con los asesinos, es saber que truco emplearan él y los etarras para conseguir que estos se presenten a las elecciones generales de marzo, es saber si se inventarán algún nuevo argumento para no sacar de las instituciones a quienes prestan apoyo a los terroristas, es saber en fin si Zapatero por fin busca el fin de ETA o de quienes buscan el fin de ETA. Y daría lo que no tengo por saber a qué próxima manifestación de las víctimas acudirá Zapatero luciendo una bandera de España. Lo tiene fácil para conseguir que le creamos.

A Nachito Preescolar
Alejandro Campoy Periodista Digital 2 Diciembre 2007

Querido Nachito:

Considerando que de momento estás estrenándote en tu flamate puesto de director del anti-país y que aún estás en un nivel preescolar, como bien indica tu apellido, intentaré ser lo más benevolente y didáctico contigo. Verás, se trata de tu portada de hoy, y el asunto tiene que ver con un artículo de la Constitución que debes repasar al menos diez veces todas las noches antes de irte a dormir con tu peluche. Mira, te lo voy a explicar pasito a pasito para que no te pierdas y puedas hacer luego la tarea en casa.

Se trata de un articulito que recogías, no sé muy bien porqué, en el primer número de tu folleto, y es el artículo 20.1, letra d: "Se reconoce y protege el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión...". Vayamos, pasito a pasito, desgranando las implicaciones de este artículo. Comenzamos por el verbo "recibir". Este infinitivo implica que yo, como lector de tu panfletillo, tengo el derecho reconocido y garantizado a recibir información veraz, VERAZ, que significa que es verdad lo que me cuentas, Y EN CONSECUENCIA TÚ TIENES LA OBLIGACIÓN DE DECIRME LA VERDAD. Y mira las consecuencias que tiene esto, chiquitín: si tú no me cuentas la verdad y pretendes engañarme con las cosas que me cuentas, entonces yo me puedo mosquear contigo y buscarte algún problema.

Y mira por donde, tu portadita de hoy pretende engañarme, a mí y al resto de tus lectores. Por eso prefiero explicártelo despacito primero para que pienses en ello, porque si no te estudias bien el tema y luego me apruebas el examen, entonces tendré que mosquearme mucho contigo, guapito de cara. Mira lo que dices en tu portadita: ETA VUELVE A MATAR... Y EL PP VUELVE AL CONSENSO. ¡Malote, chico travieso!, esa portadita es una mentira flagrante y tu eres un gamberrete que se dedica a engañar a sus lectorciños. Vamos, como digo, pasito a pasito:

-Primero: ¿Te has leído el manifiesto que parieron ayer en el Congreso de los Diputados entre todos los partidos y agentes sociales?. Seguro que no, por lo que te voy a resaltar la frase más relevante: APOYAMOS Y APOYAREMOS AL GOBIERNO PARA DERROTAR A ETA.

-Segundo: ¿Me puedes decir cuál es el partido político que lleva cuatro años diciendo que hay que derrotar a ETA?. Pues mira, chiquillo, es el PP.

-Tercero: resulta, por tanto, que el comunicado acordado y firmado por todas las fuerzas políticas y sociales supone que tu "Cordoncito Sanitario" es el que cambia de posición, y no el PP, por lo que el titular correcto de tu panfleto no debería ser "EL PP VUELVE AL CONSENSO", sino "EL CORDÓN SANITARIO VUELVE AL PACTO".

Estoy seguro de que lo has entendido. Pues bien, me copias mil veces la frase "El Cordón sanitario vuelve al Pacto", y luego te explico que esta frase tampoco es del todo cierta. ¿Ya has terminado?. Pues mira, ricura, la frase no es del todo cierta porque aunque todos los partidos que han estado colaborando con ETA todo este tiempo hayan rectificado y firmen ahora por la derrota de la banda, hoy en día el papel no vale ya ni para uso higiénico, y deberán ser lo hechos los que demuestren que realmente, al menos el PSOE, sí vuelve de hecho al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo procediendo del siguiente modo:

1.- Instando de inmediato la ilegalización del PCTV y ANV.

2.- Revocando de una vez y para siempre la maldita autorización del Congreso para negociar con la carroña asesina.

Entonces, y sólo entonces, podremos decir con propiedad que EL PSOE VUELVE AL PACTO. Pero lo que tú dices es falso, engaña a tus lectores y manipula a conciencia, por lo que incumples el artículo de la Constitución que te he señalado. Por lo tanto, estás castigado de rodillas con los brazos en cruz en un rincón de la clase y con orejas de burro. Y si aún así no te aprendes todavía la lección, igual recurrimos a un buen par de bofetones bien dados que en la antigua escuela franquista tenían a veces el efecto de reiniciar cierta actividad neuronal hasta entonces bloqueada.

La señora Cataluña dice que con la independencia los trenes serán puntuales
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital

Todo se puede decir con una sonrisa, decía el Bobo Solemne. Todo se arregla con la independencia de Cataluña, dicen los bobos con barretina.

Cuando la señora Cataluña sea independiente –propuesta con la que estoy cada vez más de acuerdo-, no habrá atascos de tráfico, ni goteras, ni charcos, ni impotentes, ni cornudos, ni suspensos, ni cambio climático, ni impuestos. Así piensan los separatistas que ayer se manifestaron en Barcelona. Mientras que el PSOE tuvo la decencia de suspender un acto preelectoral como respeto a los dos guardias civiles tiroteados por tres etarras, los nazis catalanes mantuvieron su manifestación en la que el desastre que ha causado Maleni fue la excusa para pedir la independencia.

Julià de Jòdar:

Yo me manifiesto por la independencia, el sábado, básicamente. Las infraestructuras con la independencia irán de maravilla.

Sí, bien lo saben aquí.

Fue un espectáculo surrealista. Se mezclaba una reclamación política con un asunto de ingeniería. Entre los promotores estuvieron los dirigentes del partido golpista ERC... que gobiernan con el PSC y votaron a ZP como presidente de Gobierno. También estuvo Jordi Pujol, que construyó 200 de kilómetros de autopistas de peaje y luego quería que los demás españoles le diésemos dinero para compensar a las empresas concesionarias (vinculadas a La Caixa) y suprimirlos.

en Cataluña había 443 kilómetros de peaje en 1980; hoy, 653. (...) De 1980 a hoy han sido inaugurados los túneles del Cadí (1984) y Vallvidrera (1991), la autopista Rubí-Terrassa (1991), la Terrassa-Manresa (1989) y la del Garraf (1998). Siempre de peaje y por concesión del Gobierno catalán. El Ejecutivo central socialista prorrogó y prolongó la autopista del Maresme (1995).

También estuvo Puigcercós (ERC), que admitió que la Generalidad supervisaba a Endesa para impedir nuevos apagones. Y Joan Laporta, que no sé cómo no retira al Barcelona de la Liga española. ¡¡¡Y Pasqual Maragall!! El socialista que puso a ZP en la secretaría general del PSOE, que gobernó Cataluña cuatro años; y cuando tiene problemas médicos, se marcha a la Universidad de Harvard, como hace cualquier catalán que no se fía de los hospitales catalanes gestionados por nacionalistas catalanes.

La oligarquía catalana en pleno, hasta representantes del cine porno; sólo faltaron los directivos de La Caixa y Montilla. Lo más divertido es que los explotados aplaudían y cantaban cuando sus amos tocaban el silbato.

Párrafo de un artículo de Gregorio Morán:

Una parte de la clase política catalana está haciendo esfuerzos supremos para crispar la sociedad y así poder tapar sus vergüenzas. El escándalo de Renfe y cercanías de Barcelona, digo bien, de Barcelona, es responsabilidad principal y fundamental de nuestros políticos. ¿Quién decidió que el AVE debía llegar a Barcelona en la estación de Sants? Aún estoy esperando que esos tribunos nos lo cuenten. ¿Quién, cómo y dónde se decidió que ése era el trazado exigido políticamente contra todos los informes técnicos que lo desaconsejaban? ¿Y no se acuerdan del clamor por que alcanzara el aeropuerto de El Prat? A ver, ¿dónde se han escondido los editorialistas que engalanaron la alternativa?

Después de leer la crónica de la manifestación, me pregunto: ¿tenemos que aguantar los insultos y los escupitajos de esta gentuza?, ¿dónde están los catalanes supuestamente sensatos y opuestos a los separatistas? El tertuliano de etarras, J. L. Carod, ha dicho que quiere la independencia en 2014, y estos siete años los dedicará a ordeñarnos. Quizás haya que dársela antes y así nos libraríamos de memos como esta señora, que no quiere que sus hijos aprendan castellano:

Tengo dos hijos de 10 y 8 años. Estudian en una escuela pública, por tanto siguen el modelo de inmersión lingüística. Les tengo que dar la razón a quienes dicen que no es el mejor sistema. Y es que yo no haría nada en castellano durante toda la primaria. Lo contamina todo. En casa, la lengua vehicular es el catalán, y estoy harta de batallar con los niños porque no me hablan en mi lengua. La mayoría de alumnos son castellanohablantes, y eso provoca que el catalán solo sea la lengua que se utiliza con el profesor. Ya ni siquiera hablan catalán entre ellos. Ni siquiera en casa es posible quitarse el castellano de encima. Vaya futuro le espera al catalán si su supervivencia depende de los niños de hoy, abocados a la castellanización desde cualquier canal de comunicación.

Pues vaya futuro les espera a sus hijos, señora, con una madre como usted y unos gobernantes como los que ya conocemos.

CODA: Los separatistas ondearon cientos de banderas inconstitucionales. ¿O es que sólo son inconstitucionales las banderas constitucionales con el escudo que era legal cuando se aprobó la Constitución, a la que juraron lealtad los Cebrianes y demás progretas?

Una reforma sensata de la Constitución
Editorial ABC 2 Diciembre 2007

MARIANO Rajoy presentó ayer en Madrid la propuesta del Partido Popular en materia de reforma constitucional de cara a las próximas elecciones. Es un compromiso en firme del centro derecha para impulsar la revisión de la norma fundamental, aunque, como es evidente, las mayorías exigidas para ello sólo pueden alcanzarse mediante un acuerdo con el PSOE. Se trata por tanto de un capítulo esencial en la búsqueda del «nuevo consenso» que forma parte del programa popular. Hay muchas y buenas razones para promover esta reforma, que no puede ser objeto de la improvisación y el oportunismo, sino de un estudio serio y riguroso. De ahí que sea muy positivo el apoyo académico y doctrinal que ha recibido el PP por parte de expertos en Derecho Constitucional y Administrativo. Frente a la «deformación» del modelo de Estado, que consiste en degradar la Constitución y cambiar el sistema por la vía de las reformas estatutarias, Rajoy ofrece un mecanismo de reforma limitada y sensata, manteniendo la plena vigencia de los valores y principios que inspiraron el éxito de la Transición. Es irrenunciable la construcción de una nación de ciudadanos libres e iguales, ajena a los privilegios territoriales que rompen las reglas del juego en un Estado social y democrático de Derecho. La calidad democrática y el fortalecimiento institucional son también aspectos básicos de una propuesta cuya finalidad última es poner coto a la deriva confederal encubierta del modelo territorial que ha impulsado Rodríguez Zapatero.

En la clausura de la conferencia política sobre el modelo de Estado, Rajoy habló con acierto de dar rango constitucional a la práctica del consenso en los asuntos de interés nacional. El Estado debe ser viable y capaz de desarrollar políticas comunes al servicio del interés general y en defensa de los derechos de todos los ciudadanos. Para ello, se pretende determinar el núcleo de competencias estatales que tienen un carácter irrenunciable e indelegable, en materias como unidad de mercado, lucha contra las catástrofes, urbanismo, vivienda, inmigración y, por supuesto, enseñanza de la lengua común de todos los españoles. Merece mención especial el capítulo dedicado a reforzar las instituciones. Así, la exigencia de mayoría cualificada de dos tercios en el Congreso para aprobar estatutos de autonomía y grandes leyes territoriales, o de tres quintos para modificar el régimen del Tribunal Constitucional o del Consejo General del Poder Judicial, son criterios muy razonables a la vista de la mala experiencia de los últimos tiempos. El PP no pretende elaborar una nueva Constitución, sino -muy al contrario- asegurar el mantenimiento de las grandes decisiones constituyentes de 1978, puestas en cuestión por una política irresponsable y partidista. Por eso las elecciones del 9-M se plantean como una encrucijada en la que los españoles decidimos entre una propuesta sensata para reforzar la Constitución vigente y una aventura soberanista que escapa al control de quienes la impulsan.

El guardia civil herido en el atentado de ETA está en coma profundo sin actividad celebral
Francia levanta el dispotivo especial activado después del atentado, pero la búsqueda de los tres etarras continúa.- Las fuerzas de seguridad trabajan con la hipótesis de que los tres etarras fueran parte de un comando listo para entrar en territorio español.- Rubalcaba asegura que la decisión de ilegalizar a ANV es de los "tribunales"
EFE - Bayona (Francia) El País 2 Diciembre 2007

El agente de la Guardia Civil, Fernando Trapero, herido ayer en el atentado perpetado en Capbreton (Francia), está en coma profundo y sin signos de actividad cerebral, según el parte médico facilitado esta mañana.

Angel Piquemalle, director del Hospital Côte Basque de Bayona donde se encuentra internado el herido ha dado a conocer a las 09.15 hora local el siguiente parte médico: "El paciente sigue en estado de coma profundo, sin signos clínicos de actividad cerebral. Se le va a practicar otro escáner en el transcurso de la mañana para confirmar su estado clínico".

El responsable del centro médico anunció que la siguiente comunicación médica sobre el estado de Fernando Trapero se dará a conocer a las 13.00 horas. Preguntado por los periodistas, Piquemalle indicó que el guardia civil está "casi en situación de muerte cerebral".

Francia levanta el dispositivo especial
Las fuerzas francesas del orden han levantado el dispositivo especial activado ayer tras el atentado contra losdos guardias civiles en el suroeste de Francia, pero continúa la búsqueda de los tres autores, según han asegurado fuentes próximas a la investigación.

Las fuentes explicaron que el llamado "plan Epervier", activado ayer tras el atentado y que moviliza a numerosos medios terrestres y aéreos, es eficaz sólo en las primeras horas para tratar de localizar a fugitivos, de ahí que se haya levantado durante la pasada noche.

Pero prosigue la búsqueda de los tres presuntos etarras, dos hombres y una mujer, que en su huida ayer secuestraron a una conductora para robarle su coche, un Peugeot 307, cerca de Mont-de-Marsan, antes de soltarla poco antes de las 13.00 locales a unos quince kilómetros al sur de Burdeos.

Hipótesis de que fuera un comando listo para entrar en España
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en declaraciones a la cadena SER, ha señalado que la investigación trabaja con la hipótesis de que los tres terroristas que ayer asesinaron al agente Raúl Centeno y hirieron gravemente al agente Fernando Trapero, formaran parte de un comando listo para atentar en territorio español.

"Las fuerzas de seguridad están trabajando con la hipótesis de que fuera un comando listo para entrar en España", ha asegurado Rubalcaba quien ha señalado además que están investigando el material hallado en el vehículo abandonado por los terroristas en su "huida no premeditada".

En dicho vehículo, examinado por los expertos de la policía científica, se encontró una pequeña cantidad de una sustancia que puede servir para la fabricación de explosivos.

El titular de Interior ha querido recalcar que "no estamos ante un acto premeditado". Rubalcaba ha narrado como los agentes se encontraron en la cafetería, "que no era un lugar habitual de los agentes como se ha señalado", con los tres etarras, al filo de las 9.20 de la mañana de ayer.

"Estamos ante presunciones, porque desgraciadamente no hay testigos oculares", ha asegurado el ministro del Interior, que ha confirmado que los agentes trabajaban en una operación de persecucióna a miembros de ETA en territorio galo. Preguntado sobre si los agentes no iban armados, el ministro del Interior no ha querido confirmar este extremo: "No lo puedo decir. No es objeto de mi trabajo".

Posible ilegalización de ANV
Alfredo Pérez Rubalcaba ha señalado que la no condena por parte de ANV del atentado es una pista cara a su ilegalización. "Cada vez que no se produce una condena se está más cerca de la ilegalización de ANV", ha asegurado Rubalcaba, quien ha querido "dejar claro que es una decisión judicial".

Rubalcaba ha declarado que las fuerzas de seguridad investigan las relaciones entre ANV y Batasuna, y que "pasarán segundos" para promover ilegalización si se tienen las pruebas suficientes.

"Serán el fiscal y el abogado del Estado los que tendrán que decidir", ha reiterado Rubalcaba. "No podemos ir a los tribunales sin la certeza de que lo que tenemos son pruebas suficientes".

ETA vuelve a matar
Las asociaciones de víctimas convocan protestas en toda España Cambiar el tamaño del texto
Redacción La Razón 2 Diciembre 2007

Madrid- Las asociaciones de víctimas del terrorismo y los colectivos cívicos reaccionaron al asesinato perpetrado por ETA ayer mostrando su repulsa ante esta acción y convocando para hoy concentraciones en toda España.

El Foro Ermua hizo un llamamiento a los ciudadanos de Madrid, País Vasco, Navarra y Cataluña a que se concentren hoy lunes a las 20.00 horas para expresar su condena por el atentado de ayer. En concreto, el Foro ha pedido a los ciudadanos que acudan a la Plaza de Colón de Madrid, la Plaza Moyua en Bilbao, los jardines de Alderdie Eder en San Sebastián, la Plaza Correos de Vitoria, la Plaza del Vínculo de Pamplona y la Plaza de San Jaime de Barcelona.

El tributo de la AVT
La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), por su parte, convocó a la sociedad española a «manifestar su tributo a la Guardia Civil» mañana, 3 de diciembre, a las 12.00 horas, con una concentración silenciosa de cinco minutos en todos los Ayuntamientos de España. Asimismo la Asociación que preside Francisco José Alcaraz hizo extensivo ese tributo a los miembros de los tres Ejércitos, de la Guardia Civil y de todos los Cuerpos Policiales de España, así como a todos aquellos escoltas de empresas privadas que velan por la seguridad de los amenazados.

Otras asociaciones, como Gesto por la Paz, la Federación de Municipios, la Asociación de Municipios Vascos y la Federación de Municipios Madrileños también se sumaron a estas concentraciones de repulsa. El Ejecutivo vasco, de la misma, convocó por su parte una manifestación de repulsa al atentado para mañana.

En Francia, desarmados
D.M./J.P. ABC 2 Diciembre 2007

MADRID. Las operaciones que llevan a cabo la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía en territorio francés contra ETA son consideradas por los expertos antiterroristas como de máximo riesgo, ya que en ocasiones los agentes, que no pueden llevar sus armas reglamentarias, se encuentran frente a frente, en parajes inhóspitos, con criminales provistos de pistolas. Sin ir más lejos, fue el caso de ayer, cuando los agentes fueron tiroteados sin opción a defenderse.

Desde hace tiempo, los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado que trabajan codo con codo con sus colegas franceses en el combate contra ETA vienen expresando la necesidad de que se dé amparo legal que les permita investigar en territorio galo con sus armas reglamentarias, no ya para efectuar detenciones, sino como medida de seguridad y de legítima defensa. Las fuentes consultadas por ABC sostienen que cuando los agentes españoles investigaban a la banda en territorio francés de incógnito, al no estar prevista una colaboración operativa con sus homólogos galos, era comprensible que no llevaran sus armas reglamentarias. Pero ahora, que desde hace un tiempo esa cooperación se ha materializado con la creación de patrullas mixtas e incluso comisarías conjuntas, está más que justificado que los operativos españoles vayan en igualdad de condiciones que los policías galos, y más en un marco como el de la Unión Europea.

Santuario de los terroristas
La actuación de la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía en Francia se remonta a hace muchos años, incluso a los orígenes de ETA. La complicidad de las autoridades de París en aquellas fechas con la banda convirtió el sur de Francia en el santuario de los terroristas. Por aquellos tiempos, las Fuerzas de Seguridad del Estado llegaron a elaborar un censo con más de 200 etarras, en el que figuraban incluso los domicilios de San Juan de Luz, Bayona, Hendaya o Biarriz en los que vivían en la máxima impunidad. Tanto, que durante el día trabajaban como camareros de un bar o dependientes de un comercio y por la tarde noche pasaban a España para asesinar.

Ante la permisividad de Francia, los agentes españoles se vieron forzados a cruzar la frontera para realizar investigaciones que, concluidas, pasaban a sus homólogos galos, con desigual suerte. Poco a poco, a partir de comienzos de la década de los noventa, París comenzó a colaborar con cuentagotas, pero la tibieza de esa cooperación mantuvo la necesidad de que la Policía española permaneciera en labores de investigación al otro lado de los Pirineos. Uno de los casos más llamativos fue el de la operación de Bidart, llevada a cabo en exclusividad por la Guardia Civil. En muchas ocasiones con elevado riesgo de enfrentarse, desarmados, a etarras que sí portaban pistolas y de la peligrosidad de «Pakito», y en el mejor de los casos a policías franceses que tenían orden de detener a los agentes españoles si eran descubiertos en acto de servicio. Como botón de muestra, la Policía francesa descubrió en Ghétary, cerca de Biarriz, un micrófono enterrado en la playa que había colocado la Benemérita para interceptar las conversaciones de los máximos dirigentes de ETA «Pakito», «Txelis» y «Fiti». El descubrimiento provocó una queja de las autoridades de París. En otras ocasiones, agentes de la Guardia Civil que fueron sorprendidos en sus vigilancias a los terroristas fueron arrestados y conducidos a España.

Por fortuna, la colaboración ha ido mejorando hasta quedar plasmada ya en la constitución de patrullas mixtas y el establecimiento de comisarías compartidas por agentes de Francia y España. Una vez alcanzado este elevado nivel de colaboración estable e institucionalizada, la asignatura que queda aún pendiente es crear la cobertura legal para que los agentes españoles puedan llevar armas en las misiones que desarrollen en Francia contra ETA. Y más aún desde el momento en que París considera a la banda como un problema propio. Los trágicos hechos de ayer pueden ser ese acicate.

REACCIONES AL ATENTADO
Los grupos parlamentarios se unen y convocan una concentración para el martes en Madrid
AGENCIAS La Razón 2 Diciembre 2007

MADRID.- Todos los grupos parlamentarios, los sindicatos y las patronales acordaron este sábado un comunicado conjunto en respuesta al atentado perpetrado en el suroeste de Francia, que costó la vida al guardia civil Raúl Centeno Pallón e hirió de gravedad a su compañero Fernando Trapero Blázquez.

A ellos se han sumado el Rey Juan Carlos y el Príncipe de Asturias, quienes han transmitido al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, su condena por el "cobarde" atentado perpetrado por ETA y le han pedido que transmita a los allegados del agente el pesar de la Familia Real.

Representantes de los partidos y los máximos dirigentes de los sindicatos UGT, CCOO y USO y las patronales CEOE y CEPYME se reunieron desde pasadas las 18.00 horas en el Congreso de los Diputados para buscar una respuesta unitaria.

ERC, que en un principio no iba a acudir a la reunión al considerar que "ETA no debe marcar la agenda de reuniones", envió finalmente a una asesora técnica.

Según explicó el portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, las organizaciones firmantes convocaron una concentración en la Puerta de Alcalá, en Madrid, para el próximo martes a las 19.00 horas. El lema más probable es "Por la libertad, para la derrota de ETA", informa Efe.

"ETA nunca conseguirá doblegar a la democracia", afirmó López Garrido, para quien el hecho de que el acto criminal se haya cometido en territorio francés "refuerza el convencimiento" de que es necesario seguir colaborando con París en la lucha antiterrorista.

Previamente, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mostró su total repulsa al atentado y lanzó una advertencia a la banda terrorista: "Defenderemos nuestra libertad frente a cualquier tipo de coacción".

En una declaración institucional, Zapatero expresó su solidaridad con la familia del guardia civil asesinado y con su compañero gravemente herido y ha asegurado que "una vez más el terrorismo ha golpeado" a este colectivo. "Otra vez han ofrecido el mayor de los sacrificios. Dos jóvenes, muy jóvenes se han entregado por nosotros y por nuestra libertad", sentenció el presidente.

Asimismo, aseguró que ETA "no conseguirá nada con la violencia" y que "más que nunca la banda terrorista tiene que saber que estamos unidos contra ellos". El presidente prometió a la familia que, aunque no "podemos devolver la vida a quien hoy hemos perdido", los que ha cometido el ataque "pagarán por ello".

Durante la mañana, el PSOE suspendió el acto en el que iban a intervenir Zapatero, Felipe González y Alfonso Guerra en conmemoración del 25º aniversario de la victoria electoral de 1982 y lo reconvirtió en una declaración de condena del terrorismo.

Manuel Chaves, presidente del partido, leyó un comunicado en el que manifestó la solidaridad y el apoyo de toda la organización con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Rotunda condena

El líder del PP, Mariano Rajoy, transmitió al Gobierno todo el apoyo de su partido para derrotar a ETA. Rajoy inició con estas palabras el discurso de clausura de la Conferencia política del PP sobre modelo de Estado y también emplazó a los asistentes a guardar un minuto de silencio por los hechos ocurridos.

El líder del PP extendió el apoyo al Gobierno y a las Fuerzas de Seguridad del Estado y transmitió también su pesar y su sentimiento a las familias y a la Guardia Civil.

Recordó que él fue ministro del Interior y desde este cargo subrayó la "energía, empuje y coraje" con el que trabaja este cuerpo para defender la libertad, palabras que fueron coreadas por los asistentes a la Conferencia con un "viva la Guardia Civil".

El líder del PP aseguró que ETA jamás va a ganar esa batalla, "derrotaremos a ETA y recuperaremos los derechos de los ciudadanos".

Por su parte, el próximo presidente del PNV, Íñigo Urkullu, condenó la acción terrorista y pidió a ETA "que empiece por su final". Asimismo, expresó la "rotunda condena" de su partido ante este atentado y transmitió "la solidaridad y la cercanía" del PNV a la familia de las víctimas.

También Gobiernos autonómicos como el gallego o el vasco se sumaron a la condena al atentado. "Hoy, quizá más que nunca, debemos recordar que la paz no puede sustentarse sobre contrapartidas políticas, pero la política puede hacer mucho por la paz", manifestaron las autoridades vascas en un comunicado en el que también recordaron que han dicho "en muchas ocasiones que la violencia de ETA no es el camino. La violencia no lleva a ninguna parte y sólo aporta dolor y sufrimiento a la sociedad".

También se refirió al crimen Batasuna en un comunicado fechado en la localidad vascofrancesa de Bayona. A juicio de la formación, ilegalizada en España, se pone de manifiesto "la urgencia" de un "escenario democrático, un escenario de superación del conflicto". "Nuestra receta es retomar la posibilidad de una solución sobre bases sólidas, para solucionar definitivamente el conflicto", indica la nota.
Concentraciones

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) convocó para el próximo lunes concentraciones silenciosas de cinco minutos ante los Ayuntamientos de toda España en protesta por el atentado.

A través de un comunicado, el presidente de la FEMP, Pedro Castro, expresó su más enérgica condena por el atentado y se dirigió al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para trasladarle la solidaridad y el apoyo de todos los Gobiernos locales españoles a las familias de los guardias civiles y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Tras manifestar el apoyo unánime de la FEMP al Ejecutivo en la lucha antiterrorista, Castro hizo un llamamiento a todos los alcaldes españoles para que convoquen a todos los ciudadanos a realizar concentraciones silenciosas de cinco minutos el próximo lunes, día 3, a las 12.00 horas.

Varios encapuchados calcinan un autobús de Bizkaibus en Getxo
El ataque se produjo a las 22.29 horas. La unidad de Bizkaibus que cubre la línea Muskiz-Getxo se encontraba estacionada en una rotonda de la calle Gobelaurre
D. S. O. El Correo 2 Diciembre 2007

Sólo unas horas después de que la Audiencia Nacional ordenase detener a 46 miembros del «frente político y social» de ETA, grupos de radicales provocaron ayer diferentes altercados en las calles de Euskadi en una nueva oleada de sabotajes. El más grave fue el incendio de un autobús en Getxo. No se produjeron heridos, pero el vehículo quedó totalmente calcinado.

El ataque se produjo a las 22.29 horas. La unidad de Bizkaibus que cubre la línea Muskiz-Getxo se encontraba estacionada en una rotonda de la calle Gobelaurre cuando, según el departamento de Interior, un grupo compuesto por al menos tres encapuchados, apareció junto a la cabina. «No había viajeros y obligaron al chófer a bajarse», relataron las mismas fuentes. Instantes después introducían en su interior una bolsa con líquido inflamable y le prendían fuego. Los bomberos llegaron poco después, pero el vehículo ya había ardido por completo.

La actividad de los violentos, en cualquier caso, se extendió por las tres provincias. En Azpeitia ayer por la tarde arrojaron pintura contra la vivienda de un concejal socialista, aunque ya de madrugada varios desconocidos incendiaron dos contenedores en Soraluze. Sólo veinte minutos después, en Zizurkil, en un ataque casi simultaneo, los radicales prendieron fuego a tres contenedores de recogida selectiva de envases.

Los desperfectos más graves en territorio guipuzcoano se produjeron varias horas después en Renteria. La humareda provocada por el incendio de un contenedor de papel obligó al desalojo preventivo de los vecinos del primer piso del inmueble más cercano. también en Zegama ardieron otros ocho contenedores.

Las acciones de kale borroka empezaron en Markina, de madrugada. Varios desconocidos lanzaron un artefacto incendiario y rociaron con líquido inflamable la puerta de entrada del Juzgado de la localidad vizcaína, ubicado en la calle Zeharkalea. Como consecuencia del fuego, la puerta y la fachada del edificio quedaron ennegrecidas. El incendio no provocó más daños gracias a la intervención de los vecinos, que sofocaron las llamas con cubos de agua antes de que llegasen los Bomberos.

Vitoria también vivió durante la madrugada de ayer distintos episodios de violencia callejera. Sobre las once y media de la noche, un grupo de radicales cruzó varios contenedores en la calle Siervas de Jesús de la capital alavesa.Poco después, los mismos desconocidos atacaron las cristaleras de tres entidades bancarias, según informaron fuentes de Interior.

El PNV, impávido ante el crimen, invoca el referéndum haga lo que haga ETA
M. LUISA G. FRANCO ABC 2 Diciembre 2007

BILBAO. El mismo día y casi a la misma hora en el que la banda terrorista ETA volvía a asesinar, un impertérrito PNV aprobaba la ponencia política que retira de los documentos del partido la condición de «ausencia de violencia» (incalificable eufemismo de terrorismo etarra) para la celebración de la «consulta» a la sociedad vasca (otro eufemismo, esta vez de referéndum por la autodeterminación) propuesta por Ibarretxe. El partido dirigido a partir de hoy por Íñigo Urkullu pretende seguir la senda soberanista marcada desde el Gobierno vasco y detallada en el «plan Ibarretxe», independientemente de que ETA mate o deje de hacerlo. De esta forma, el impávido PNV converge en lo esencial con los asesinos: la autodeterminación, como estadio previo a la independencia, objetivo que se establece haya muertos o no.
Atrás quedan las condiciones fijadas por la anterior dirección, que priorizaban el final de ETA. Ahora, a tenor de las declaraciones realizadas ayer mismo por Urkullu, se le pide a ETA que «termine ya», mientras el partido, sin esperar respuesta de la banda terrorista, sigue su batalla política por conseguir que el Gobierno reconozca el «derecho a decidir» de los vascos.

El PNV y el Gobierno vasco condenaron, por supuesto, el primer atentado mortal de ETA desde la colocación de la bomba en la T-4. Urkullu, todavía como portavoz de la ejecutiva del PNV, reclamaba a la banda terrorista ETA que acabe con su «pretensión de perpetuarse a sí misma» y la responsabilizaba de impedir la existencia de un pueblo vasco en paz. El Gobierno autonómico decía a ETA que «la violencia no es el camino» y que «los problemas políticos se resuelven haciendo política, hablando y dialogando, buscando acuerdos y soluciones entre todos los representantes legítimos de la sociedad», pero no «tiroteando». Con esa declaración, el Ejecutivo de Ibarretxe condenaba, pero simultáneamente daba una coartada política a los etarras, interpretando que, aunque el método es el equivocado, el objetivo es resolver «problemas políticos».

Final dialogado
En la ponencia política aprobada ayer, el PNV apuesta por un «final dialogado de la violencia», sin reserva alguna respecto a la actuación de ETA. Joseba Egibar no tuvo en cuenta el atentado de Francia cuando declaró en la Asamblea que se abría para su formación «un momento lleno de oportunidades políticas» y que el PNV debería traducir su «liderazgo» en «acciones» concretas.

«El futuro político de los vascos y las vascas no puede estar secuestrado por las decisiones de un grupo violento», afirma la ponencia para justificar el no tener en cuenta los atentados de ETA. El texto dice además que el argumento de que «mientras exista ETA no se podrá abordar el contencioso vasco» es una «excusa política del Estado para no reconocer la realidad de la existencia de la nación vasca». La reivindicación de la autodeterminación es el núcleo de la ponencia política, algo que no resulta ninguna novedad respecto a textos anteriores. «La posición política del PNV se sustancia en el reconocimiento de la existencia del pueblo vasco como sujeto político y el derecho a la libre determinación del mismo, por lo que el PNV impulsará el reconocimiento de Euskadi como sujeto político con capacidad de decisión, superando el status y condición política y administrativa de parte subordinada del Estado», se afirma.

En cuanto al respaldo al referéndum, la ponencia señala que «sería deseable, ante posibles situaciones de bloqueo, que fuera la propia sociedad vasca quien, a través de un instrumento democrático como es la consulta popular, validara un proceso que nos permita superar los obstáculos existentes y que comprometa a todos a respetar la voluntad popular».

Realismo euskaldun
EDITORIAL El Correo 2 Diciembre 2007

La celebración mañana del Día Internacional del Euskera coincide, en la edición de este año, con el 25 aniversario de la promulgación de la llamada Ley del Euskera. Un momento adecuado para echar la vista atrás y evaluar en qué medida el restablecimiento de la democracia y la puesta en marcha del autogobierno han propiciado que el principio de que 'el euskera es patrimonio de todos' se haga realidad. Desde que en octubre de 1968 Euskaltzaindia adoptó las primeras normas para la unificación literaria, el llamado 'euskera batua' fue ocupando prácticamene todo el espacio del euskera escrito, de su uso académico y de su presencia en los medios audiovisuales y, por ende, de la extensión de su conocimiento. Paralelamente, una lengua que era eminentemente coloquial se convirtió en un vehículo cultural. Este proceso, generado en tres décadas, condujo a una ruptura excesivamente abrupta con la tradición literaria y oral, de manera que la necesaria estandarización de una variante común ha supuesto también un apreciable empobrecimiento de los recursos lingüísticos que emplea la inmensa mayoría de los euskaldunes.

Entre 1981 y 2001 el porcentaje de ciudadanos de Euskadi que dijeron ser capaces de comunicarse en euskera pasó del 22% de la población al 32,2%. Pero es posible que el resultado de las encuestas sociolingüísticas no responda a la realidad exacta del conocimiento social del euskera y de su uso. Las oportunidades para la utilización del euskera se reducen en la medida en que el tercio de la población que se dice capaz de comunicarse en dicha lengua habita fundamentalmente entre una amplia mayoría de monolingües castellanoparlantes. El aprendizaje del euskera no encuentra en muchas ocasiones posibilidades de continuidad ni en el ámbito profesional ni en el privado. Las audiencias de los medios en euskera permanecen prácticamente estancadas desde hace veinte años; y algo parecido ocurre con el consumo de productos culturales en euskera.

La no correspondencia entre el incremento de los índices de conocimiento y los índices de uso y consumo constituye el dato más elocuente para concluir que el horizonte de una sociedad simétricamente bilingüe integrada por ciudadanos simétricamente bilingües es una quimera tan irrealizable como inconveniente resultaría mantenerlo a modo de estrategia de política lingüística. En una sociedad abierta, el aprendizaje y el uso del euskera corresponden al ámbito de las decisiones personales. En una sociedad globalizada, el acceso a la información se diversifica de tal manera que será muy difícil que la incorporación de nuevos euskaldunes mantenga los niveles de incremento señalados y que aumenten sustancialmente los índices de uso y consumo respecto a los actuales.

La enseñanza en España cada vez va peor, y ZP ni se preocupa
Antonio Jiménez elsemanaldigital 2 Diciembre 2007

Que la enseñanza en España dista mucho de responder a los niveles de calidad exigibles a la novena potencia económica del mundo está fuera de discusión.

Hay un consenso general en la sociedad española sobre el déficit de los sistemas educativos gestionados por los gobiernos autonómicos. Entre la desvergonzada impostura que los nacionalistas han fabricado a medida de sus intereses políticos sobre la Historia de España e impuesto en los libros de texto que estudian los alumnos del País Vasco y Cataluña, la persecución obsesiva del castellano y una manifiesta incapacidad general para frenar la inquietante sangría estadística de abandonos escolares antes de concluir el bachillerato o de acceder a la universidad, a nadie sorprende que los organismos internacionales de educación sitúen a la enseñanza española en el furgón de cola de la Unión Europea.

El Informe Pisa elaborado por la OCDE relega a los alumnos españoles de entre los 400.000 "examinados" de 57 países sobre conocimiento en ciencias al puesto 31. Zapatero, nada más llegar a La Moncloa, tuvo la oportunidad histórica de apostar por una enseñanza consensuada con el PP que pusiera veto al lamentable estado de cosas descrito pero, sin embargo, optó por derogar la Ley de Calidad de la Enseñanza aprobada por el gobierno de Aznar antes que aprovechar sus aspectos positivos y llegar a un acuerdo sobre los demás.

Nos encontramos ahora con una Ley de Educación socialista que inevitablemente modificará el PP si Rajoy gana las elecciones con el perjuicio que de nuevo se causará a un sistema inestable y confuso como el que hay en España desde la infausta LOGSE.

En Andalucía Chaves y Arenas se han lanzado a una carrera en pelo para ofrecer cheques escolares a los bachilleres andaluces ya sea para combatir el fracaso escolar o para estudiar un idioma en el extranjero. Y no está mal que mientras las arcas públicas lo permitan ,cosa que desgraciadamente empieza a cuestionar la situación económica incierta y preocupante que se augura para mediados de 2008, la Junta de Andalucía apueste por incrementar la dotación presupuestaria en Educación.

Sin embargo todo ese esfuerzo económico resulta inútil mientras no se resuelvan los verdaderos problemas estructurales que padece el sistema educativo en España y que no se deben tanto a carencias económicas severas como a la indisciplina en las aulas, a la falta de autoridad de los docentes que se sienten desprotegidos y desmoralizados, al escaso apego al esfuerzo y al trabajo de los chicos y al relativismo moral contagioso de una sociedad anestesiada en materia de principios y valores y obsesionada por el consumismo y el dinero fácil.

Iniciativas como las de los "chequechollos" andaluces pueden ser atractivas para captar votos pero no eficaces para frenar el abandono de las aulas o la caída de las graduaciones, ni para evitar que España termine importando a la larga a profesionales médicos, informáticos o de ingeniería de la UE o de India que resuelvan en parte el gravísimo problema de productividad y competitividad que tiene nuestra economía.

ANIVERSARIO DE LA LEY DE NORMALIZACIÓN
Más de 200.000 vascos se han sumado al euskera, que afronta el reto de ganar la calle
La mitad de los jóvenes son ya bilingües, pero no despega la utilización cotidiana ni el consumo cultural
AITOR ALONSO a.alonso@diario-elcorreo.com El Correo 2 Diciembre 2007

«Es lamentable, pero se nos ha muerto». El consejero de Educación del primer Gobierno de Carlos Garaikoetxea, Pedro Miguel Etxenike, forzó el tono dramático el 24 de noviembre de 1982, fecha «histórica» en la que dio inicio el debate en el Parlamento vasco acerca de la Ley para la Normalización del Uso del Euskera. Trataba de llamar la atención sobre el desastre que supondría la falta de acción pública en materia lingüística y sobre el significado del mandato constitucional de dar «respeto» y «protección» las lenguas minoritarias del Estado. «¿Qué significa eso para los aquí presentes?», espetó a la Cámara, recuerdan algunos parlamentarios. «¿Construir un mausoleo para enseñar a los turistas dentro de unos años y decirles: aquí está enterrada una lengua que no resucitará? ¿Tener que admitir que es lamentable, porque era la lengua más extraña que teníamos, no emparentada con el Indoeuropeo, pero que se nos ha muerto? Confío en que ninguno de ustedes entienda que respetar y proteger es eso».

Hoy, un cuarto de siglo después de aquella sesión resuelta con una mayoritaria aprobación de la Ley, el euskera no sólo no ha muerto ni precisa mausoleos, sino que todos los agentes coinciden en que la situación de la lengua que el Estatuto de Gernika reconoció «propia» del pueblo vasco y declaró cooficial en Euskadi «ha mejorado de forma innegable», como certifica el Consejo Asesor del Euskera, el organismo que coordina la política lingüística. En veinticinco años, más de 200.000 vascos se han sumado al idioma y las estadísticas -el último gran estudio corresponde a 2001- afirman que uno de cada tres ciudadanos de la comunidad autónoma es capaz de expresarse tanto en euskera como en castellano, mientras al filo de 1982 apenas suponían un 20%.

En conjunto, son casi 640.000 los bilingües que residen en la comunidad, una cifra que se espera ver rebasada en la próxima oleada de datos cuyo trabajo de campo ya se ha efectuado y cuya publicación está prevista para principios de 2008. La realidad social se completaba en 2001 con un 18% de personas que entienden el idioma, pero lo hablan con dificultad -los denominados bilingües pasivos- y aquellos que desconocen por completo la lengua y son capaces de expresarse únicamente en castellano, que representan aún el conjunto más numeroso. Son casi el 50% del total de la población de Euskadi y la demostración más palpable, para el viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno vasco, Patxi Baztarrika, de que «aún queda mucho por hacer».

La aprobación de la Ley del Euskera fue el pistoletazo de salida de un entramado de políticas públicas destinadas a la recuperación del idioma, que ha tenido como puntas de lanza a lo largo de estas dos décadas y media las normativas de creación de la radio televisión pública vasca, la regulación de las condiciones lingüísticas del funcionariado, la revisión de los modelos educativos y el proceso general de euskaldunización de la sociedad, entre otras. Operaciones en las que se han invertido millones de euros -sólo el área de Política Lingüística recibe 40 millones al año de los presupuestos públicos- y que han navegado todas ellas entre críticas que reflejan en sí mismas la pluralidad del país: de un lado, aquellas que han censurado su carácter «traumático» para muchos vascos desconocedores del euskera que se han visto obligados a aprenderlo «bajo amenaza de perder el empleo», apunta Andoni Unzalu, de la fundación Aurten bai; y, de otro, aquellas que juzgan que el proceso se ha abordado de forma «insuficiente» y con excesiva «lentitud» en el reconocimiento de los derechos de los vascoparlantes, una postura habitual en la izquierda abertzale.

Un fenómeno joven
«La normalización se hizo como se podía y como se debía hacer», manifiesta Joseba Erkizia, director de HABE, la entidad pública que coordina la alfabetización de adultos. «Ha sido un proceso costoso, que ha requerido y requiere mucho tiempo, dedicación y esfuerzo, pero satisfactorio porque se ha hecho con consenso y con voluntad social», interpreta. Los euskaltegis públicos y privados -más de un centenar en la actualidad-, han sido la principal 'fábrica' de 'euskaldunberris' -o neo-vascófonos, en la jerga sociolingüística-, aquellos que han aprendido el idioma con el handicap de proceder de familias castellanoparlantes y abordar el euskera a una edad adulta. Cerca de 40.000 personas han pasado cada año por las aulas, algunas hasta conseguir el EGA -el certificado más elevado de conocimiento, que aprueban un millar de vascos cada año- y muchas más hasta niveles inferiores. Los euskaltegis conocieron su mayor auge en el curso 1995-96, con 44.855 matriculados. El más bajo, en 2002-03, con 33.168. Este ejercicio, la red contará con 37.700 alumnos. Tres de cada diez son funcionarios o profesores en busca de perfil lingüístico.

La actividad de los euskaltegis es la que ha permitido que el número de bilingües «crezca en todos los tramos de edad, con la excepción de los mayores de 65 años», refleja Baztarrika. Pero el principal proveedor de nuevos euskaldunes ha sido el sistema educativo obligatorio. La caída en picado del modelo A -de enseñanza en castellano-, que ha pasado de ser el elegido por el 78% de los alumnos al 22% en el curso 2006-07, ha dado paso a un escenario mayoritario de modelos bilingües -B y D-. Ello ha dado lugar a que el euskera se vea como un «fenómeno joven», dado que es en las edades más tempranas donde reside el mayor conocimiento. La mitad de todos los bilingües tiene menos de 30 años y la mayoría de ellos, además, procede de hogares donde el castellano ha sido la lengua materna.

«Producción automática»
Pero la «producción automática» de euskaldunes, como se ha referido el ex consejero de Cultura Joseba Arregi al proceso de recuperación del idioma, se ha encontrado con que la sociedad no ha seguido el mismo ritmo frenético en cuanto a la utilización efectiva del euskera, cuyo crecimiento no es equiparable al aumento experimentado en el conocimiento. No hay que rebuscar mucho en los documentos oficiales para encontrar alusiones a la evidencia. El propio consejo asesor del Euskera sitúa el «desfase entre conocimiento y uso del idioma» como una de las «profundas debilidades estructurales» de la lengua vasca, mientas Baztarrika prefiere interpretar que se trata del «gran reto del futuro».

Los estudios sociolingüísticos señalan que la mitad de la población entre 16 y 24 años es bilingüe y puede expresarse de forma correcta en euskera, pero sólo dos de cada diez adolescentes lo hacen en casa y su entorno más cercano. Para el responsable de HABE, Joseba Erkizia, este exiguo porcentaje entra dentro de la «normalidad». «Es algo que ha ocurrido en todos los países que han afrontado procesos de recuperación idiomática», asegura. «El euskera ya no es un fenómeno rural. Dos de cada tres vascoparlantes viven en ámbitos urbanos, en las capitales o en municipios grandes donde es mayoría la población que sólo se expresa en castellano», añade Baztarrika. «El uso depende de la densidad de hablantes y de las oportunidades para hacerlo, y en los lugares donde vive la mayoría de los euskaldunes no se dan estas condiciones en su expresión óptima».

Andoni Unzalu, crítico con el proceso euskaldunizador, cree que parte de este desapego al uso cotidiano del euskera se debe también a que «se ha perdido la lealtad al idioma que existía hace 25 años». «El euskera -se explica- se ha puesto por encima de otros derechos. Para muchos vascos obligados a aprenderlo, sólo ha significado una vía para encontrar un trabajo en la Administración, un ámbito en el que la euskaldunización ha sido desmedida porque no se ha centrado en los puestos de atención al público, sino que está repleta de empleados que jamás tienen contacto con los administrados pero a quienes se les demanda conocimiento de euskera. En casos así, una vez obtenido el trabajo, el euskera no tiene ninguna función para ellos», argumenta Unzalu. Baztarrika, en este sentido, admite «incomodidades inevitables» en el proceso de recuperación del euskera, pero considera que una labor de «ingeniería social» de este calado nunca está exenta de «luces y sombras. Aunque creo sinceramente que han sido más las primeras que las segundas», apunta.

Si el uso cotidiano de la lengua acumula un notable desfase respecto a la extensión de su conocimiento, el consumo cultural también es reflejo del mismo fenómeno. La televisión pública en euskera, ETB-1, ronda un escaso 5% de audiencia, algo que no sorprende a intelectuales como el catedrático y vicepresidente de Euskaltzaindia Henrike Knörr, dado el «chandalismo-arlotismo» de «toda esa gente que aparece en la pantalla» y que resta atractivo a la lengua. «Tenía razón Kirikiño cuando decía que el euskera tiene que ponerse el sombrero», apostilla.

Pero no es el único ejemplo. El sector editorial, que saca al mercado 1.600 títulos anuales en euskera con tiradas medias de entre 2.000 y 2.500 ejemplares, asiste a un índice de lectura habitual del 3,1%, según los datos de la Asociación de Editores. De cada cien libros que se venden en Euskadi, 94 son en castellano. El cine es marginal y dentro de las artes escénicas sólo el teatro infantil, «muy vinculado a las actividades extraescolares», apunta Jorge Giménez, presidente del colectivo, goza de supremacía sobre su oferta análoga en castellano.

«Los editores hemos crecido en publicación y facturación en lo relativo al producto en lengua vasca, e incluso nos hemos colocado bien en literatura de adultos y textos infantiles. Pero el sector no crece como era de esperar a la luz de los datos de nuevos hablantes», admite. «No nos engañemos -apunta Knörr-, el país no puede dar mucho más de sí. 750.000 hablantes es una cantidad respetable, pero no podemos compararnos con la realidad española, francesa o inglesa».

Pese a todo, el euskera está vivo y no muerto, como se presagiaba de forma apocalíptica en 1982. Y, para algunos, será la lengua de las élites «en diez o quince años», apunta Patxi Baztarrika. «El 44%de los alumnos que se han incorporado este año a la Universidad han solicitado cursar las carreras en euskera. Son por tanto bilingües, y ellos serán los que lideren las empresas, la Administración y la sociedad de este país dentro de pocos años. Sólo cabe ser optimista».

Cuatro miembros de la AVT plantan cara en San Sebastián a un centenar de proetarras
J.P./C.M. ABC 2 Diciembre 2007

MADRID/SAN SEBASTIÁN. Tres miembros de la AVT y uno del Foro Ermua contra casi un centenar, los de siempre, sin dejarse amilanar pese a la evidente desproporción. Los de siempre eran los familiares y amigos de los procesados en el macrojuicio del «caso Ekin» contra las tramas políticas, financieras, económicas e internacionales de ETA. Se habían reunido ayer en un hotel de San Sebastián para comparecer ante los medios de comunicación, con una versión única y sin preguntas, tras las detenciones en cadena ordenadas (46) el viernes por la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

En la mesa, bien arropados y con gesto desafiante, se sentaron algunos de los condenados por colaboración con la banda como Teresa Toda (diez años) y Olatz Altuna (nueve), pese a tener órdenes de arresto por el sumario 18/98 que aún no se habían ejecutado. Toda fue detenida horas después en Urnieta. La rueda de prensa todavía no había acabado cuando se conoció el atentado de Francia. Tres miembros de la AVT y uno del Foro de Ermua se acercaron hasta el hotel donostiarra donde se celebraba el acto con una pancarta en la mano, firmada por la AVT. Bajo el lema «Memoria, dignidad y justicia», y sin arredrarse, plantaron cara a los proetarras.

Una decena de jóvenes increparon a los representantes del colectivo de víctimas al grito de «españoles, fascistas», que fue respondido por los primeros. La situación se tensó por momentos cuando del intercambio de palabras y gritos se pasó a la escenificación de amenazas, con más de uno de los filoetarras llevándose el dedo índice al cuello en un gesto más que elocuente. «Sois hombres muertos», se pudo oír con nitidez a algunos de ellos, según testigos de los hechos.

A los filoterroristas se sumó un hombre de bastantes más años, que agredió con un paraguas a uno de los portadores de la pancarta de la AVT, mientras lo increpaba -sufrió una lesión leve en la cabeza por el golpe-, y en mitad de los paraguazos otros radicales aprovecharon para quitarles la pancarta y arrojarla al suelo. Sólo la intervención de dos agentes de la Ertzaintza evitó que el incidente derivara en unos hechos más graves. Consiguieron disolver a los radicales y los miembros de las asociaciones pudieron recuperar su pancarta y su lema. Será la misma que volverán a alzar hoy con idéntica convicción en la manifestación convocada por el Foro Ermua en San Sebastián.

A la salida de la rueda de prensa, ni los perseguidos ni sus amigos mostraron el menor interés por lo que había ocurrido a las puertas del hotel. No obstante, a Toda y a Altuna les quedaba poco tiempo de libertad. Ayer, Policía y Guardia Civil continuaron con las detenciones ordenadas por la Audiencia Nacional. De los 46 condenados a los que se tiene que buscar, treinta y cinco ya están en prisión, según fuentes de Prisiones.

Violencia callejera
Treinta y dos -la mayoría arrestados en el País Vasco y Navarra- han ingresado en las últimas 48 horas en la cárcel, mientras que otros tres ya estaban encarcelados. Entre ellos han sido condenados 14 individuos por integración en organización terrorista, en grado de dirigente. Todos han sido ya capturados. Entre los últimos detenidos se encuentra Miriam Campos (11 años por pertenencia a banda armada); Teresa Toda (10 por colaboración) y Mikel Aznar (9 por el mismo delito). Treinta y tres de los procesados durmieron anoche en Soto del Real.
Pero las detenciones no frenaron a los otros de siempre. Una docena de contenedores ardieron en varias poblaciones de Guipúzcoa y un grupo de desconocidos cruzó varios contenedores y rompió los cristales de tres bancos en Vitoria, según fuentes de la Ertzaintza.
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