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Recortes de Prensa    Miércoles 5 Diciembre   2007

Unidad contra ETA
Luis del Pino Libertad Digital 5 Diciembre 2007

Hoy, los asesinos de ETA han recibido el más demoledor de los mensajes que podían enviárseles. Porque hoy, la ciudadanía española ha mandado un claro mensaje de unidad. Pero de unidad verdadera, de la única unidad que importa: la unidad en el rechazo a los terroristas y en el repudio de la política de gestos vacíos.

La escasa asistencia a la manifestación convocada por los partidos políticos, por la patronal y por las organizaciones sindicales refleja, por contraposición, que la inmensa mayoría de los ciudadanos, ésos que llenan las calles cuando las víctimas les convocan, ésos que hoy han decidido no acudir porque lo que esperan son hechos, y no palabras, han dicho que hasta aquí hemos llegado.

Los españoles se han echado a la calle, a lo largo de los últimos años, para protestar contra el terrorismo en infinidad de ocasiones. A veces para mostrar, ante algún atentado especialmente cruel, su respaldo a un gobierno dispuesto a plantar cara a los asesinos. Otras veces, para exigir más firmeza contra los terroristas por parte de un gobierno al que se percibía demasiado tibio. Pero nunca se han echado a la calle los españoles para pedir que se dialogue con asesinos, ni para pedir que se les conceda ni la más mínima de las reivindicaciones por las que llevan cuarenta años matando, secuestrando, torturando, extorsionando y amenazando.

Los españoles están dispuestos a echarse a la calle cuantas veces sea necesario para unir su voz a otros en la exigencia de libertad, pero jamás van a salir para cubrir el expediente, ni para salvar la cara a nadie que no exprese la más firme determinación de acabar, por todos los medios legales, con los canallas que llevan tiñendo de luto este país durante cuatro décadas.

Estamos hartos de asesinos. Estamos hartos de quienes les apoyan. Estamos hartos de quienes recogen las nueces del árbol regado con la sangre de muchos. Y estamos hartos de quienes no hacen cuanto está en su mano para acabar de una vez por todas, siempre con la Ley en la mano, con los terroristas, con quienes les apoyan y con quienes se benefician directa o indirectamente de que el terrorismo exista.

A partir de ahora, al Gobierno se le abren dos alternativas. La primera es entender que los ciudadanos han dicho que ya basta, cogerse de la mano del Partido Popular y abrir una guerra sin cuartel contra los terroristas de ETA, empezando por retirar la resolución parlamentaria que autoriza a negociar con asesinos. Si así lo hace, tendrá el respaldo de la sociedad española.

Alternativamente, el Gobierno puede huir hacia adelante y hacer oídos sordos al deseo de la inmensa mayoría de los españoles, que no quieren otra cosa que vivir en paz y en libertad.

Mucho me temo que van a volver a equivocarse, pero ojalá que el equivocado en mi pronóstico sea yo y que alguien conserve todavía un atisbo de sensatez dentro de la izquierda española.

De todos modos, no tardaremos mucho en salir de dudas: si en las próximas horas o días se reanudan los ataques contra las víctimas o contra las organizaciones cívicas, será signo inequívoco de que el Gobierno ha decidido huir hacia adelante y de que las negociaciones con ETA continúan. Si eso fuera así, la brecha entre los españoles y quienes les gobiernan sería ya imposible de cerrar.

Esperemos, por el bien de todos, que se termine imponiendo la cordura y que el Gobierno decida volver a la unidad democrática. La verdadera unidad: la de los ciudadanos. La única ante la que ETA nunca puede vencer.

Ni unitaria ni multitudinaria
EDITORIAL Libertad Digital 5 Diciembre 2007

La concentración en repulsa del último atentado de la ETA en la plaza de la Independencia de Madrid ha venido a demostrar de modo fehaciente e inequívoco que la clase política –la misma que, durante el brevísimo acto, se parapetaba tras un férreo cordón policial– y la sociedad civil están a años luz de distancia. Mientras la manifestación del pasado 24 de noviembre fue un clamor popular que llenó durante casi toda la tarde amplias avenidas de Madrid como la calle Santa Engracia, la calle Génova o la plaza de Colón, la concentración del lunes con dificultades se extendió los 300 metros escasos que separan la Puerta de Alcalá de la Cibeles.

Lo forzado de la convocatoria, el miedo de los socialistas a recibir abucheos y la ausencia de organizaciones que, como la AVT o el Foro Ermua, más se han significado en la rebelión cívica contra la negociación marcaron el nulo éxito de una concentración que, inspirada desde el oficialismo, buscaba salir del paso del modo más rápido posible. Los madrileños que de verdad están por la derrota de la ETA, curtidos en una legislatura de protesta y desesperanza, han entendido perfectamente cuál era la intención del PSOE y sus satélites olvidándose de un tinglado gubernamental, de puro compromiso y repleto de palabrería hueca.

Porque lo cierto es que, dejando a un lado los errores de rotulación de Televisión Española, el manifiesto leído junto a la Puerta de Alcalá no ofrece más que las buenas y volátiles palabras a las que es tan afecto el zapaterismo. A la ETA no se la derrotará con una tonelada de corrección política, sino con determinación y ciertos conceptos bien claros en la cabeza de nuestros gobernantes. Así, por ejemplo, seguir a estas alturas pidiendo la "paz" es seguir utilizando el mismo lenguaje que habla el entorno proetarra. Ni el País Vasco ni, mucho menos, en el resto de España padecemos guerra alguna. Lo que sí que padece la nación es una lacra terrorista que va para medio siglo. Esto lo entiende cualquiera que quiera realmente poner al terrorismo contra las cuerdas y es, al contrario, difícil de asimilar para los que creen que para este conflicto existe una salida dialogada.

Los pistoleros que acabaron con la vida de Raúl Centeno no sólo carecen de la más mínima intención de dialogar, sino que, aunque la tuviesen, no serían interlocutores válidos, pues una democracia, un Estado de Derecho, no puede y no debe sentarse jamás en la misma mesa de un asesino. Estos son los principios, principios que, desgraciadamente, no comparte el Partido Socialista. Y con él casi toda la izquierda española, presa del mito del terrorista dialogante y razonable o, en el peor de los casos, sospechosamente atenta a las demandas de los criminales.

Es por ello que, según están las cosas, no sea posible una muestra unitaria y creíble de rechazo a la ETA. Las varas de medir el problema terrorista son, hoy por hoy, tan diferentes que ni esta ni cualquier otra concentración en el futuro vendrá acompañada del espíritu que sería deseable en las circunstancias que vivimos. Es preciso que la izquierda abandone sus ensoñaciones infantiles y que plante cara al terror etarra con el mismo celo que persigue sus fantasmas de una ultraderecha casi inexistente pero que, curiosamente, a socialistas y comunistas se les antoja ubicua. Sólo eso hará posible que, de una vez por todas, el Gobierno tome las medidas que hay que tomar ilegalizando a los brazos políticos de la banda y recluyendo bajo siete llaves cualquier proyecto de diálogo, es decir, de rendición.

¿Está Rajoy por derrotar a la ETA?
Pío Moa Libertad Digital 5 Diciembre 2007

Lo que ha hecho grande a la ETA ha sido la llamada solución política, es decir, la conculcación del estado de derecho en beneficio de la banda de asesinos, propugnada por todos los políticos y periodistas robaperas o recogenueces de España, muy abundantes, como se ha comprobado. El problema clave, por tanto, no ha sido tanto la ETA misma, una organización de capacidad limitada, como esa forma de connivencia con ella, que tanto ha corroído nuestra democracia.

Solo en el período de Aznar, gracias a Mayor Oreja y en contra de los arriolas, cambió aquella orientación, con magníficos resultados. Por desgracia vino luego el grotesco –pero muy peligroso– Zapo a extender la “solución política” hasta una desvergonzada colaboración, disfrazada como "diálogo", con los “hombres de paz”. Colaboración cimentada en el común designio de liquidar la Constitución y la herencia de la Transición. Diálogo entre mafias, subrayado por el acoso a las víctimas directas, la degradación del poder judicial y las maniobras para silenciar a los pocos periodistas y líderes de opinión que denunciaban el cambalache.

Frente a ese diálogo dice estar Rajoy, hablando de derrotar a la ETA. Pero a esas palabras, demasiado fáciles, nunca las ha acompañado la denuncia de la colaboración del gobierno con los terroristas y sí, por el contrario, el disimulo al respecto, como si se tratase de un “error ingenuo” del PSOE… y ofreciéndole de paso su “ayuda”. Los hechos pesan más que las palabras, y Rajoy denunció primero el estatuto catalán, clave de dicha colaboración, para imitarlo luego en regiones gobernadas por el PP. Nunca ha ofrecido una resistencia ni una postura clara ante los desafueros contra la libertad de expresión, la corrosión de la independencia judicial o la venenosa falsificación de la historia, tan ligados al "diálogo" mafioso. Ha seguido una línea contradictoria, de encubrimiento, de colaboración práctica con los colaboradores, de parálisis del propio PP a la hora de explicar la situación y ganar a la opinión pública.

Rajoy ya dio su talla, ¿recuerdan?, con motivo de la constitución europea de Giscard: le disgustaba, pero la apoyó y trató de engañar a los ciudadanos. Demostró que, por temor a perder poltronas, o por falta de convicciones o por acuerdo íntimo con los socialistas, está dispuesto a secundar cualquier disparate, a seguir, aunque sea protestando, las iniciativas del PSOE, a traicionar a sus propio votantes. Y después, ante el desinterés popular por la giscardada, ¡el Solemne decía que era Zapo quien se había equivocado! ¡Qué habilidad política!

Y ayer se sumó a la repugnante concentración convocada por el gobierno anticonstitucional, con presencia de matones sindicalistas, manipulada por la televisión pública y en respaldo, una vez más a la “política del gobierno para derrotar a ETA”, frase descarnadamente contradictoria que toma a los ciudadanos por perfectos estúpidos. Partidos, patronal y sindicatos unidos en la farsa... pero que esta vez no han engañado a más de dos o tres mil ingenuos. Es decir, Rajoy apoyó al gobierno que no ha cambiado su actitud "dialogante" en lo más mínimo, y por tanto apoyó indirectamente a la ETA. Y por tanto se sumó al ataque a las víctimas, pues, dice el futurista, estos “se equivocaron” por no arropar la mascarada. Como en el caso de la constitución de Giscard, han sido los ciudadanos quienes han acertado y él quien se ha equivocado (al igual, lamentablemente, que UDP). Porque no está, contra lo que pretende, por derrotar a la ETA sino, también, por el diálogo. Por el diálogo con los dialogantes, contra la ley y los ciudadanos.

Este es tu legado, ZP: una fría y desangelada demostración de división ciudadana
Federico Quevedo El Confidencial 5 Diciembre 2007

Señor Rodríguez Zapatero:

Para quienes el recuerdo del aquel inmenso océano de almas limpias y manos blancas que ocupó el centro de Madrid exigiendo a ETA la liberación de Miguel Ángel Blanco todavía hoy nos pone la piel de gallina, la concentración de ayer supuso un mazazo en el corazón del espíritu de unidad que hasta ahora siempre había sido la tónica dominante en las marchas contra la pandilla de canallas y en defensa de la libertad. Usted no estuvo, es verdad, pero imagino que se lo habrán contado. El agente Raúl Centeno, asesinado por tres terroristas cobardes, de esos con los que usted mantenía oscuras negociaciones hace bien poco –y quien sabe si sigue manteniendo-, no se merecía la decepción del acto convocado para ayer por la tarde. Pero este es, señor Rodríguez Zapatero, el resultado de lo que usted ha sembrado durante estos casi cuatro años de legislatura.

El de ayer fue acto frío, desangelado, cargado de reproches y de rencores. El de ayer fue un acto que demostró que, hoy por hoy, la unidad de los demócratas contra el terrorismo es una quimera. Desde que usted destruyera los puentes que le unían al Partido Popular en el principal reto que tenía la democracia española, la derrota de ETA, la distancia entre españoles de un bando -el suyo-, y españoles de otro bando -el de el fin del terrorismo-, se ha hecho insalvable. Usted no lo vivió ayer, porque se ausentó. Porque le entró miedo a que le abuchearan. Lo dijo su ministro del Interior, sin ninguna clase de pudor al afirmarlo: usted no iría a la concentración que su propio partido había convocado porque no estaba por la labor de que le insultaran. Ya le dije ayer que eso es pura cobardía y no volveré a repetírselo. Pero tiene cierta ironía que quien llegó al poder bajo el paraguas de ser y sentir la calle, ahora la tema como el que teme a los fantasmas de sus propias traiciones.

Los ciudadanos, señor presidente, les han dado a ustedes una lección. Se la han dado a todos los políticos, de izquierdas, de derechas, pero sobre todo a los que desde el Gobierno tenían la responsabilidad de mantener viva la llama de la unidad de los demócratas frente al terrorismo. Esa llama que usted apagó con el aire gélido de la negociación con los asesinos. Me consta que está usted ahora sensiblemente afectado por el atentado de la banda terrorista, pero no tanto por lo que tiene de salvaje y vil –aunque supongo que también-, como por que ha devuelto a la memoria colectiva los tiempos recientes en los que usted negociaba sabe Dios qué cosas con los canallas, y hace dudar a la opinión pública sobre sus verdaderas intencione si vuelve a ganar las elecciones generales de marzo de 2008. Yo, al menos, estoy absolutamente convencido de que su voluntad es volver a retomar el diálogo roto por la coyuntura política. Y ahora es posible que sea aún mayor el número de personas que cree lo mismo.

Ayer, señor presidente, la sociedad española les volvió la espalda. Entraban ganas de llorar viendo la escasa capacidad de convocatoria que tienen todos los partidos supuestamente unidos tras el atentado, y comprobando, sobre todo, como la disminuida asistencia se dividía en dos bloques, el que le apoyaba a usted, y el que le exigía su dimisión. Este es su legado, señor Rodríguez Zapatero. Quizá sea esta, al menos desde mi punto de vista, la peor de sus herencias. Nadie había conseguido nunca dividir a la sociedad española hasta ese extremo. Le recordaba al principio de estas líneas aquella inmensa marea humana que gritaba libertad cuando ETA secuestró al concejal de Ermua para luego asesinarlo, y las largas vigilias reclamando al cielo y a la tierra piedad para con él. No había color, ni ideología, ni religión que impidieran que las manos de miles, millones de españoles se unieran en una plegaria continua y dolorosa, en una letanía de ruegos que los oidos sordos por el odio de aquellos terroristas nunca escucharon.

Ayer fui a la manifestación, temeroso de encontrarme lo que me encontré, y al mismo tiempo confiado en que el sentido común de los ciudadanos se impusiera a la sinrazón de los políticos. Pero el sentido común de las personas de bien les llevó a quedarse en casa, como me decía por la noche un hombre sencillo con lenguaje llano: “Es la primera vez en quince años que no voy a una manifestación contra el terrorismo, pero no quería ir a que me dividieran”. Así debieron de pensar miles de españoles que, de otro modo, hubiesen estado en primera línea guardando silencio en memoria de Raúl Centeno, cuya familia tiene un motivo más para estar triste y desolada. Y usted, señor presidente, es sin duda el máximo responsable de que esto sea así. En su haber ya consta esta inmensa brecha abierta por su política de enfrentamiento, y en el debe el daño irreparable que ha infringido a la lucha contra los asesinos y contra los enemigos de la democracia, de la libertad y de nuestra Nación.

Usted sabrá porqué lo ha hecho.

¿Para qué la unidad?
Ignacio del Río Estrella Digital 5 Diciembre 2007

El asesinato de dos jóvenes guardias civiles, desarmados, incomprensiblemente desarmados, a manos de ETA, ha situado nuevamente el terrorismo en la primera plana del debate político. Y se ha pedido “la unidad de los demócratas” como el bálsamo de fierabrás que todo lo que cura. Al pueblo se le pide que vaya a la calle a concentrarse, manifestarse y aplaudir a los políticos. Pero la gente, que no recibe consignas y que cuando quiere recupera su libertad, grita y pone a caldo a los cargos socialistas.

En la democracia, señores Zapatero y Rubalcaba, hay que aguantar los pitos del respetable, que es el que paga, y hacerse menos cruces porque los ciudadanos expresen su indignación y critiquen en voz alta a sus gobernantes. ¿No contaba Felipe González, en cuyos gobiernos estuvo Rubalcaba, que con la democracia el pueblo deja de ser súbdito para convertirse en ciudadanos? ¿0 está bien llamar asesino a Aznar y mal acusar a Zapatero de abogado de los terroristas?

La izquierda española no sólo quiere patrimonializar la moral democrática sino también los insultos de la calle. Aquí de la crispación tienen la culpa Acebes, Zaplana y Jiménez Losantos, que animan y alientan a las víctimas y que preguntan en el Congreso si el Gobierno sigue negociando y por el pacto de Loyola. Aquí todos callados para que no descarrile la hoja de ruta que mima Rubalcaba; y si se asesina a alguien, se dice que es un caso fortuito. Horror, otro accidente. Hay que recuperar la unidad en la plaza de Alcalá, para calmar ánimos y echar tierra, rápidamente, no solamente sobre los féretros, sino también sobre la opinión pública.

La democracia es discrepancia, si no hay acuerdo, y no falseamiento del desacuerdo. Objetivamente, la sociedad española está dividida entre quienes creen que la solución del terrorismo está en su tratamiento como una cuestión política de fondo, con el reconocimiento implícito de una cierta justificación política y moral, y quienes creemos que no tiene justificación y que el Estado de Derecho y la democracia constitucional representan valores irrenunciables que es posible defender con todos los medios que la Constitución proporciona.

El PSOE de Zapatero es el que se ha movido del escenario, realmente se ha salido del Pacto contra el Terrorismo y se ha dedicado a coger atajos a los que manifiesta una renovada propensión. Ha cambiado su política, ha tendido puentes al entorno de ETA, ha matizado su política judicial a través del Ministerio Fiscal y formulado un nuevo terreno de juego, unas reglas nuevas, que han favorecido a ETA y su entorno. Ésa es su responsabilidad en una España donde las pretensiones secesionistas se han revalorizado y no se ha conseguido la paz, ni por la derrota de ETA ni por su rendición.

Bobbio relata que “frente al desencadenamiento de la violencia, aun la terrorista, toda justificación moral y política de la acción violenta debe ser sometida a la crítica más severa”. Y recomienda la máxima “El medio malvado corrompe aun el mejor de los fines”. Aunque ese fin se recubra de la grandilocuencia de la palabra PAZ con mayúscula, que nunca se puede alcanzar sobre la injusticia, la vulneración de la Ley, el engaño y la manipulación.

El PP no tiene que tener miedo a la defensa de su política antiterrorista, que tiene unas coordenadas nítidas: aplicación de la Ley; no a la negociación; no a las cesiones políticas al nacionalismo. Con un único objetivo: la derrota de ETA, su rendición y desarme. La democracia se construye sobre la diversidad y no pasa nada porque se planteen diferentes políticas en una cuestión tan sensible como el terrorismo. ¿No se han propuesto diferentes políticas sobre el modelo territorial, las competencias irrenunciables del Estado y sobre la propia efectividad del pacto constitucional?

Indudablemente sería mejor que tuviéramos una sociedad con amplios acuerdos básicos en el núcleo duro de nuestra convivencia. Pero la forma de llegar a ellos está en el camino de la discrepancia y en la búsqueda de la razón desde la democracia que exige debate, claridad en las propuestas, pedagogía y respeto a los resultados electorales.

Concentración "unitaria"
Otra torpeza del PP
José García Domínguez Libertad Digital 5 Diciembre 2007

Entre las criaturas que han nacido para pastar, tanto da en la sabana como en el Presupuesto, suele primar la idea de que no es necesario que la cebra corra más rápido que el leopardo porque basta con que sea un poco más veloz que el resto de sus iguales. De ahí que, despavoridas de pánico como siempre que el PSOE da la orden de estampida en el rebaño, las cebras de Génova se apresurasen con tal de caer las primeras en esa pancarta que les había tendido Zapatero.

De nuevo resignadas a engañarse a sí mismas, dieron en recitar por enésima vez el sintagma-fetiche de la manida "unidad de las fuerzas democráticas para decirle a ETA..." ¿Para decirle qué? ¿Que antes de que mataran a Estacio y Palate su brazo político era legal y que tras matar a Raúl Centeno seguirá siendo legal? ¿Que De Juana ya está pensando en volver de txiquitos a partir del nueve de marzo? ¿O acaso para explicarle que yerra si cree que todo lo que ha conseguido ha sido gracias a que mató, mata y seguirá matando? Como si el hecho de que sean criminales implicase que, además, fueran idiotas.

Aquí, el terrorismo continúa existiendo por una única razón: porque funciona. Es útil. Altera las percepciones de la realidad y la propia realidad. Logra cambiar la política. Y poco a poco, con cuentagotas –de sangre–, disparo tras disparo, cadáver sobre cadáver, va alcanzando todos y cada uno de sus objetivos. Eso, lo sabe ETA igual que no lo ignoran las cándidas cebritas de todos los partidos que, ayer, se retrataron en Madrid. Y si la dirección del Partido Popular no pretendía decirle nada a ETA al alinearse detrás de esa lona estampada de buenos propósitos navideños, ¿a quién se lo quería comunicar, entonces? ¿A la sociedad, tal vez? En ese caso, ¿qué buena nueva querrían transmitirnos?

¿Que hay que sacarle las castañas del fuego a Zapatero aunque una vez se negó a derogar la resolución del Congreso que le anima a seguir dialogando con los asesinos? ¿Que hay que sacarle las castañas del fuego a Zapatero aunque en una segunda votación volvió a empecinarse en no rectificar? ¿Que hay que sacarle las castañas del fuego a Zapatero aunque por tercera vez insistiera en su afán por entenderse con ellos? ¿O que los últimos serán los primeros ya que el reino de los cielos electorales está poblado de piadosas cebras?
Mañana, al tiempo de que los propios de Bambi se lancen de nuevo sobre la yugular de Alcaraz y las víctimas, alguien nos lo debería aclarar.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Manifestacion "unitaria"
A la sombra del PP
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 5 Diciembre 2007

Vamos a terminar la legislatura con todos los partidos exclamando, reclamando y proclamando lo mismo que al PP le reprochaban. Tanto insistir en que Rajoy estaba solo, y ahora resulta que el único lugar en el que se puede estar sin bochorno es agarrado al faldón de la chaqueta registral del gallego.

Para suscribir el lema de la manifestación de Madrid, el PP no ha necesitado desplazarse un milímetro de sus posiciones. Las mantiene sin matices ni fisuras desde hace diez años, cuando el asesinato de Miguel Ángel Blanco apagó los últimos rescoldos de ingenuidad, pernicioso lastre cuando se trata de luchar contra el terrorismo. Después de aquel crimen, cada cual ha sabido lo que hay. Empezando por quienes han alimentado el espejismo de que cabían el diálogo y la negociación con los terroristas.

Z esperaba un gesto de ETA antes de las elecciones. Ya lo tiene. ¿Y ahora qué? Ahora a sumarse a la única voz posible, a la única opción digna, a la única postura respetable: la ley. La ley a la que ha apelado el PP durante la larga travesía de la legislatura de la vergüenza. Una fortaleza argumental inexpugnable: la ley, siempre la ley y sólo la ley. Por eso el PP, a pesar de su preocupación por la renuncia del gobierno y de sus aliados a los principios, goza de la tranquilidad de estar donde debe. Y por eso corren todos a gritar su lema.

¡Ah, qué despavorida carrera la de los socialistas, los neocomunistas y los nacionalistas para compartir los efluvios del apestado! A ver, chatos, ¿quién quería aquí la derrota de ETA, que es lo que pide hoy el unánime coro? No serían, ciertamente, los que desde TV3 financiaron un acto de las juventudes de ERC en el que participaba el grupo Sociedad Alkoholika con su hit Explota Zerdo. No los que llamaron a Alcaraz sinvergüenza e indecente (el secretario general de los socialistas vizcaínos) o repugnante impostor (el secretario ¡de Libertades Públicas! del PSOE)... por exigir la derrota de ETA.

No el secretario general del PSE, que instó a aceptar algún día razones en ETA. No los partidos que en el Parlamento Vasco solicitaron a Ibarretxe que pusiera las bases para una paz "sin vencedores ni vencidos" (PNV, Ezker Batua y Aralar aprobaron tal porquería como enmienda a una moción del PP que pedía al ejecutivo vasco que trabajase por "la derrota incondicional de ETA").

¿Han abierto los ojos el PSOE, ERC, PNV, IU-ICV, BNG, EA, Na-Bai? No sé, ahí están, a la sombra de los populares en flor.

Concentración "unitaria"
Un cercado para las víctimas
Agapito Maestre Libertad Digital 5 Diciembre 2007

La concentración del Gobierno y los políticos ha quedado reducida a un cercado para matar civilmente a las víctimas del terrorismo. No lo conseguirán... Los terroristas de ETA matan españoles y los políticos de una falsa democracia los rematan. Unos les quitan la vida y los otros desprecian a los muertos. Los primeros son asesinos y los segundos criminales de guante blanco. Son distintos. Claro. Muy distintos. Unos son crueles criminales y los otros son hombres-masa, gentes reducidas a naturaleza, incapaces de ver que un hombre muerto merece respeto. Recuerdo y trato cotidiano. Los terroristas son criminales. Los hombres-masas son peores que salvajes, sí, son los bárbaros que administran los restos, las ruinas, de una "cultura" política decadente. Tienen en común muchas perversidades. Unos matan la vida y otros atentan contra la memoria del muerto. Unos odian la vida y los otros aborrecen el camposanto. Infames son todos.

Esa comunidad de infamia, que comparten los asesinos y los bárbaros, es el techo que cobija las nauseabundas negociaciones entre criminales y políticos de la barbarie. Todos son deslenguados, vanos y sin juicio. Su indocilidad intelectual y moral es el preámbulo de su indocilidad política. Los ciudadanos van por un lado y ellos por otro. O peor, han osado ocupar con sus inmundicias, durante dos minutos, el espacio público, ese ámbito sin dueño concreto que las víctimas del terrorismo habían devuelto a los españoles para que creciéramos moral y políticamente. Los organizadores de la concentración no han atendido las razones de los hombres excelentes. No han reparado en la vida de los asesinados. No han querido compartir juicio moral alguno con las víctimas.

Han despreciado, en fin, a millones de ciudadanos que han descubierto sus miserias. Sólo tenían un objetivo: sentar cátedra de pestilencia. Un coro de plumillas, trincones y maleantes de la "argumentación" política han cantado las miserias de estos catedráticos de la infamia y el buen orden. La televisión pública estuvo en la concentración. Recibía órdenes directas de La Moncloa. Inundaron las ondas de falsedades: cambiaron el lema de la protesta y en lugar de libertad pusieron paz.
Excepto llegar sin demasiados sobresaltos a las "votaciones" de marzo, a ese odioso paripé de una nación que no es nación, nada les importa a los salvajes que trapichean, primero, con los criminales y, luego, con el dolor de las víctimas inocentes. En la Puerta de Alcalá tuve la sensación de que esta gente había convertido el recuerdo de la víctima en un cercado para rematarla. Una "civilización" que no sabe tratar a sus muertos está al borde de la barbarie. Quiero creer, sin embargo, que la fortaleza moral del pueblo español, de esos millones que han acompañado a las víctimas en estos últimos años, está al margen de las miserias de los políticos que organizaron ese horrible cercado.

El País, rabioso e histérico por el gran fiasco, apalea editorialmente a la AVT
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 5 Diciembre 2007

Gracias a las enseñanzas de Barrio Sésamo sabemos, a pesar de los esfuerzos de la progresía prisáica en contrario, que no es lo mismo mucho que poco, que no es igual cinco mil que quinientos mil, que no es lo mismo dos horas que dos minutos, que no da igual la mentira que la verdad. La concentración convocada por Zapatero para taparse sus vergüenzas y avalada por todas las fuerzas separatistas además del PP ha sido un fracaso estrepitoso, vergonzoso, impensable que ha hecho que la bilis y el furor revanchista de la progresía se vuelque vía editorial de El País sobre la AVT que ha tenido la osadía de llevarles la contraria otra vez y de haberles hecho enfrentarse a sus soledades, pues utilizando sus propias palabras el país ha dejado solos a los partidos.

El País tiene auténticos hitos infames, pero el de hoy contra la AVT es un monumento a la ignominia revanchista, padecen el síndrome de los cuatro gatos, pues no más de 4.000 fueron los asistentes a la gran manifestación convocada por todos los partidos, por casi todos los medios y claro el culpable de semejante fiasco es la AVT que no asistió. Eso lleva a los chicos progres y biliosos y espumeantes de rabia de El País a poner en su editorial estas cosas:

“La importancia de la concentración "por la libertad, para la derrota de ETA" celebrada ayer en Madrid no deriva tanto de la participación ciudadana (muy escasa) como del carácter unitario de la convocatoria”

Me recuerda el famoso recurso del perdedor, eso de que lo importante no es ganar sino participar. Menuda unidad, se manifiestan contra ETA y para homenajear a las nuevas víctimas de ETA y las víctimas de ETA no van, preciosa unidad. Estos progres que se han pasado casi cuatro años vacilando del cordón sanitario gestado contra el PP van ahora de unitarios, y el PP se lo cree.

“Además, no es el papel de la AVT convertirse en censor de las iniciativas de los partidos. Como otras organizaciones cívicas nacidas contra ETA, la AVT tenía sentido como referencia suprapartidaria, impulsora de la unidad de acción contra el terrorismo. Ésa fue durante años una de sus señas de identidad esenciales, y de ella emanó su legitimidad ante la población. Esa legitimidad la ha dilapidado del todo desde que la dirige Francisco José Alcaraz, experto en convocar manifestaciones cuando no hay víctimas y en borrarse de ellas cuando sí las hay”

Ni más ni menos que decretan la muerte civil, costumbre esa muy polanquiana, de la AVT, ya no tiene legitimidad la AVT porque Prisa así lo dice y por supuesto mucha menos su presidente Alcaraz porque El País así lo decreta. Vean la infamia de acusar a la Asociación de Víctimas el no ir a manifestaciones cuando hay víctimas y que solo las organizan cuando no las hay, o sea que ya ni las víctimas son victimas, cuando van las víctimas a una manifestación no son víctimas porque han dejado de serlo porque la progresía mediática de El País así lo dice.

El final del editorial es apoteósico pues declara urbi et orbe que a medio día es de noche y a las 4 de la madrugada es de día y quien no se lo crea no es demócrata.

“Hay síntomas para pensar que la presión de la opinión pública en favor de una respuesta unitaria acabará venciendo las resistencias sectarias que aún existen. La convocatoria de ayer podría haber marcado el inicio de esa tendencia. Sin embargo, apenas acudieron 7.000 personas”

Son tan burros, pero tan burros que dicen que hay síntomas de que la presión de la opinión pública acabará venciendo a los sectarios de la AVT, y encima dicen, exagerando la cifra de asistentes, que solo fueron 7.000 al gran fiasco de los cuatro gatos.

Vean un ejemplo de su sectarismo asnal, en el mismo periódico cuantifican el número de asistentes en una primera tanda de cálculos en “Miles de personas” podrían haber dicho eso de un mogollón o una incontable cantidad porque al parecer no pudieron contarla ya que luego la cifraron en “alrededor de 5000 personas” y en el editorial en “apenas 7000 personas”. Si aplicamos el mismo ratio que ellos, que cuando en las de la AVT dicen 500.000 ellos dicen que 50.000, ahora si dicen los convocantes de PRISA que 5.000 debemos imaginar que fueron la décima parte, o sea 500.

Solo recordar que cuando calibraron el número de asistentes a la última manifestación de la ilegitimizada AVT también dijeron que habían acudido miles de personas, mas o menos por tanto lo mismo que a la manifa pelada de ayer. Mucho lagrimear cual cocodrilos pelando cebollas por las víctimas del terrorismo de ETA y vean. Son así estos chicos progres socialistas.

ANV, AVT y PNPN
ANTONIO BURGOS ABC 5 Diciembre 2007

DÁMASO Alonso dijo que el XX era «el siglo de las siglas», pero el XXI lo sigue siendo. Y mucho más. Los acrónimos nos tienen rodeados. Y muchas veces son siglas que suele cargar el diablo. ¿Pues no que en los últimos días se me ha hecho la ficha un lío entre la ANV y la AVT? Como solemos además pronunciar las siglas formando sílabas, sin deletreo a la americana, y aquí la CIA es la CIA de toda la vida, y no la Ce I A, de ahí quizá mi confusión. Tanto odio reconcentrado he oído y leído contra la AVT, tanta descalificación de la AVT, que llegado un momento me he creído que era la ANV. Y por el contrario, he visto tantos paños calientes, tanto «estamos reuniendo pruebas» y tanta falta de calzones ante la ANV, que, llegado un momento, me he llegado a creer que la ANV era la AVT.

-Pare usted el carro...
-Eso era cuando se escribía a máquina, que tenía carro. Ahora será en todo caso pare usted el teclado y la pantalla del ordenador...

-Pues pare entonces lo que le salga de los procesadores de textos, pero pare lo que tenga que parar, por favor, que me estoy haciendo también con la ficha un lío... A ver si me aclaro y me lo explica usted: la ANV es la Asociación de Víctimas del Terrorismo, ¿no?

-No, la ANV es la nueva marca de las Nekanes etarras, esas tías tan feas con pelos de rata, esa franquicia que ha puesto la ETA para que le sigamos pagando dinero de los presupuestos a fin de que luego, en Francia, puedan descerrajar los tiros en la nuca que tengan por conveniente a los guardias civiles que tienen el honor por divisa...

-Entonces todo eso que largaban contra ellos porque no iban a la manifestación donde los mismos que negociaron con los terroristas y gobiernan en los ayuntamientos en coalición con sus colegas dicen ahora que los etarras ya no son «hombres de paz», ¿no era contra los de la ANV, los de Acción Nacionalista Vasca?
-No, era contra los de la AVT, los de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

-¿Y por qué echan contra la AVT esos cojones que no tienen el coraje de echárselos a la ANV para declararlos de una vez fuera de la ley?
-Eso mismo digo yo, y eso mismo me estoy preguntando hace una jartá de tiempo.

-¿Pero usted no leyó el otro día que la ETA, con el muchacho que mataron en Capbreton, vamos, con el del «encuentro fortuito» que dijo Rubalcaba, con el del «tiroteo» contra los que no pueden llevar armas para seguir sirviendo a España fuera del territorio nacional, ha asesinado ya a 206 guardias civiles?
-Sí que lo leí...

-¿Y usted sabe calcular y aforar cuántos son 206 guardias civiles en orden cerrado?
-Así de pronto, no; hace tanto tiempo que hice la mili...
-Pues yo se lo voy a decir a usted. Esa cifra son dos compañías de guardias civiles al completo. Casi un batallón, como los de guardias jóvenes de la Escuela de Valdemoro que desfilan por la Castellana el Día de la Fiesta Nacional, que por cierto además es el día de su Patrona, la Virgen del Pilar.

-Pero eso no importa y hasta es políticamente incorrecto recordarlo. Tenga en cuenta que muchos de esos 206 caídos por la Patria, los asesinados en los tristes años 80, fueron enterrados de tapadillo, mientras la gente decía tan campante que morir por España les entraba en el sueldo...
-¿Y ni por respeto a esos 206 guardias civiles, y a los policías nacionales asesinados, y a los militares caídos, y a los políticos, periodistas y señores particulares muertos por la ETA le dan cuartelillo a la AVT?

-Es que, insisto, no es la ANV...
-¿Pues sabe usted lo que le digo? Que, hablando de siglas, aquí el que parece que gobierna es el que usted inventó: el PNPN.
-¿El PNPN?
-Sí, el Partido del No Passsssa Nada...

Divorcio entre la calle y la clase política
Redacción MinutoDigital 5 Diciembre 2007

Lo más destacable de la manifestación de ayer de repulsa contra el atentado de ETA, ha sido la notoria ausencia de las propias víctimas de ETA. A mucha gente se le atragantaba eso de ir a hacer teatro de la mano de quienes han negociado con los terroristas una salida política, o que aún con el cadáver caliente del guardia civil Raúl Centeno se siguen negando a ilegalizar a ANV. La hipocresía de aparentar unidad, cuando no la hay, ni existen deseos por parte del gobierno que la haya, no es compatible con quienes de verdad sienten en sus carnes el dolor de ver a nuestros mejores jóvenes caer asesinados por culpa de la mesiánica idea de una patria vasca.

No, no se puede ir de la mano de los nacionalistas que buscan exactamente lo mismo que ETA, y que condenan los asesinatos hoy, para subvencionar mañana a los familiares de los asesinos y defender su presencia en las instituciones democráticas. No, no se puede ir de la mano de quienes hace una semana criticaban a la AVT por exigir la ilegalización de ANV y han abandonado la única política que ha dado resultados positivos en 30 años para acercarnos al fin de ETA.

No tiene sentido que el pueblo llano que siempre ha estado con las víctimas se junte con una clase política que en el Congreso ha permitido la vergüenza de permitir al Gobierno negociar políticamente con ETA, pese a que nunca ha hecho manifestación alguna de voluntad de abandonar la violencia como argumento.

Y es que no se pueden juntar quienes pretender derrotar a ETA y todo lo que significa e implica la banda separatista, con quienes quieren que todo se solucione con un pacto, con un consenso entre terroristas y políticos para que no haya vencedores ni vencidos.

Por eso ayer la manifestación nos ha recordado de nuevo aquellos años de plomo, en los que las víctimas enterraban solas a sus muertos y en los funerales oficiales el pueblo llano abucheaba a las autoridades, porque en su humilde sabiduría, acertaban a comprender, que la culpa de lo que pasaba con ETA y con Batasuna, la tenía también quien lo consentía.

Recoger la siembra. El fracaso.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 5 Diciembre 2007

El fracaso estrepitoso de un Gobierno que convocó una concentración a la que no se atrevió ni a ir, mandando a un Ministro de segunda fila. El fracaso de una oposición que cumplió un papel de comparsa oficial, pero que se quedó despreciada por su incondicional base electoral, que pocos días antes había llenado las calles acompañando a la AVT. El fracaso de una inexistente Unidad que no ha conseguido engañar a los ciudadanos que no creen. La huida de un Presidente para escenificar una cínica solidaridad con el dolor de una familia, tras negarla voluntaria y sistemáticamente a las miles de la AVT.

Ayer,por desgracia, los partidos recogieron la siembra de estos casi cuatro años de legislatura. Se creen erróneamente que los ciudadanos son manipulables y que al menor toque de llamada acudirán en masa a seguir a estos desprestigiados líderes.¡Qué equivocados están!. Ayer sufrieron el ridículo más espantoso y soportaron el desplante y el bochorno más grande de toda su vida política.

Ayer se vieron desnudos, solitarios en una concentración que quedó en esperpento y funerario. Una respuesta ciudadana, un castigo ejemplar de una sociedad que no admite la manipulación ni las mentiras. Una sociedad que es adulta y se niega a que se la intente ocultar la verdad como si fuera incapaz de asimilarla.Una sociedad que no necesita tutores, ni salvadores. Una sociedad que no se va a dejar amordazar y que saldrá a la calle, no cuando se lo sugieran, sino cuando libremente lo decida.

Mucho han de reflexionar estos líderes para asimilar el mensaje que ayer se les transmitió en Madrid. Mucho ha de reflexionar el PP si por mantener una falsa foto de Unidad, abandona sus principios y no exige con firmeza las responsabilidades a quien las tiene, el Gobierno, que sigue dando "largas" y respuestas deliberadamente ambiguas que no le comprometen en la verdadera lucha anti terrorista. Si hubiera voluntad, ya se habrían empezado a tomar medidas. Pero desgraciadamente, las declaraciones van en el sentido contrario.

A quien le engañan una vez puede aducir buena voluntad y credulidad, pero a quien le engañan siempre, solo demuestra estupidez.

El déficit de credibilidad de Zapatero se evidenció ayer en Madrid
EDITORIAL Elsemanaldigital 5 Diciembre 2007

Ayer martes a las siete de la tarde los madrileños estaban convocados a una concentración en repulsa por el atentado de ETA del pasado sábado en Capbreton (Francia). La cita, para pedir la derrota de la banda terrorista tras su último crimen, convocada por todas las formaciones políticas con representación parlamentaria (PSOE, PP, CiU, ERC, PNV, IU-ICV, BNG, CC, CHA, EA, Na-Bai y Nueva Canarias), además de por una consistente representación social articulada por las patronales CEOE y CEPYME y los sindicatos CC.OO., UGT y USO, no fue ni de lejos seguida por los ciudadanos de forma multitudinaria, como lo han sido otras convocatorias similares.

El balance político de la iniciativa era bueno ya antes de su celebración: la recuperación de la unidad antiterrorista es sin duda positiva para la mayor parte de los observadores, ya que nadie ignora que ETA estuvo a punto de ser derrotada a través del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que firmaron el PP y el PSOE y llevó a la banda casi a la extinción. El PP y las víctimas del terrorismo siempre ha mantenido que aquella política era la adecuada y es positivo ver que los demás ahora vienen a darles la razón.

Sin embargo, la convocatoria de ayer reveló los puntos débiles de la actual lucha contra el terrorismo: el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no quiso participar en ella a pesar de que sí encontró tiempo en otros momentos para pedir autorización al Congreso de los Diputados para negociar con ETA, sí autorizó a sus representantes que dialogasen políticamente con los asesinos de Capbreton y sus cómplices, sí apoyo llevar a la Eurocámara el debate sobre la ilegal Batasuna y sí mantiene aún en las instituciones sin instar su ilegalización a partidos como ANV y PCTV que no condenan los crímenes de ETA. De mismo modo que Zapatero no se sintió con fuerzas para manifestarse contra sus interlocutores de esta legislatura, los españoles participaron en la concentración en mucha menor medida que cuando las manifestaciones no las convocaba Zapatero. El lema de ayer al igual que el motivo fueron los mismos que en otras ocasiones, pero el convocante último no logró enganchar a los ciudadanos.

El presidente del Gobierno ha demostrado en esta ocasión ser el eslabón débil de la lucha anti ETA. AVT y Foro de Ermua, con el único apoyo del PP, han demostrado varias veces que reúnen más consensos contra el terrorismo que el líder socialista. Y es que éste, a pesar del apoyo de las fuerzas parlamentarias, no es creíble como enemigo de la banda después de haber tratado con ella. El movimiento cívico también ha señalado qué necesita Zapatero para recuperar de verdad la unidad de los demócratas contra ETA: renunciar de inmediato a todo contacto político con terroristas, ilegalizar los instrumentos electorales de la banda y hacer imposibles sus objetivos.

Quizás por no estar dispuesto ahora a esos pasos Zapatero no estuvo ayer en la concentración de Madrid; y quizás por no apoyar una convocatoria de quien hace tan solo unos meses afirmó que el dirigente de la ilegal Batasuna, Arnaldo Otegi, era un "hombre de paz" o aceptó el chantaje para excarcelar al sanguinario terrorista De Juan Chaos, los ciudadanos fueron menos numerosos que nunca en una concentración para derrotar a ETA. El hecho es que sí estuvieron, y fueron aplaudidos por su coherencia, representantes del PP como Mariano Rajoy, Ángel Acebes y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Porque los ciudadanos que llegaron hasta la Puerta de Alcalá sí tenían claro quienes en todo momento han querido derrotar a los terroristas y quienes, por el contrario, han estado durante años tratando a escondidas con sanguinarios terroristas enemigos de la democracia.

¿Quién teme la ilegalización de ANV?
Roberto Blanco Valdés La Voz 5 Diciembre 2007

La pregunta que encabeza esta columna tiene dos respuestas diferentes: las dos son innegables, aunque una resulte más evidente que la otra.

Empezando por la primera, la ilegalización de ANV asusta, como es obvio, a quien directamente perjudica. Es decir, a Batasuna -y, por tanto, a ETA- que retornaron a la legalidad a través de ese partido fantasmal que todos supimos desde el primer momento lo que era: la última careta de ETA-Batasuna para burlar su expulsión del sistema democrático, en el que no pueden estar quienes defienden la violencia terrorista.

ETA-Batasuna sufrirán perjuicios evidentes (sociales y económicos) como consecuencia de la ilegalización de su careta, aunque tales perjuicios quedarán muy amortiguados por el hecho de que nadie podrá ya privar de sus escaños a los cientos de representantes que ANV obtuvo en las elecciones municipales y autonómicas navarras: 437 ediles (que permiten a ANV gobernar en 42 ayuntamientos) además de junteros en los parlamentos provinciales de Álava y Vizcaya.

Es precisamente esta realidad escandalosa la que obliga a buscar una segunda respuesta a la pregunta previamente formulada. Y ello porque la permanencia de todos esos representantes en sus puestos constituirá una prueba de cargo permanente contra el presidente Zapatero, cuyo empecinamiento en no dar por terminado un llamado proceso de paz que nunca llegó a existir en realidad es la única razón que explica que haya hoy cientos de concejales de un partido que acaba de negarse a condenar el gravísimo atentado de ETA en Capbreton, como ya se había negado a condenar todos y cada unos de los atentados cometidos por ETA hasta la fecha.

El Gobierno, que sabe lo que se le vendrá encima en cuanto ponga en marcha el proceso para la ilegalización judicial de ANV, ha venido retrasando esa medida con la esperanza de que la sangre no llegara al río y pudiera así evitar aparecer como lo que es en realidad: el responsable directo de que Batasuna haya entrado de nuevo en las instituciones para hacer desde allí lo que ha hecho desde siempre: defender los crímenes de ETA.

Algunos lo preanunciamos ya hace muchos meses. El 17 de junio del pasado año yo escribí en esta columna lo que sigue: «Batasuna ha vuelto a los ayuntamientos, pese a que millones de personas sabíamos que así sucedería si se daba a ANV vía libre. De que sus miembros amparen el terrorismo solo son responsables ellos mismos. De que puedan hacerlo otra vez desde las instituciones, habrán de responder el fiscal general del Estado, el ministro de Justicia y el presidente del Gobierno». Y eso es lo que pronto tocará: responder de una política desastrosa que pretende sepultarse bajo toneladas de retórica.

BAJO LA PETICIÓN DE LA AVT Y DIGNIDAD Y JUSTICIA
La Audiencia reprocha a Garzón que se extralimitara al rechazar la suspensión de ANV
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha reprochado al titular del Juzgado de Instrucción número 5, Baltasar Garzón, que se extralimitara en abril y junio pasado por rechazar la suspensión de actividades de Acción Nacionalista Vasca (ANV). Concretamente, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y Dignidad y Justicia (DyJ) le solicitaron que les trasladara los informes elaborados por la policía nacional y autonómica vasca sobre la posible vinculación de esta formación con Batasuna y ETA pero el magistrado se negó.
Europa Press Libertad Digital 5 Diciembre 2007

En un auto hecho público, la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal admite el recurso de apelación que presentaron la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y Dignidad y Justicia (DyJ) contra dos resoluciones de Garzón en las que desestimaba la suspensión de actividades de ANV, "dada su no vinculación con ETA-Batasuna"; y obliga al magistrado a retrotraer sus actuaciones a este momento, lo que permitiría la celebración de vistillas con audiencia de las partes para evaluar esta cuestión.

Según la Sala, en un auto del 28 de abril y una providencia del 25 de junio Garzón "no contestó a lo pedido", en referencia a la solicitud de las partes de que les trasladara los informes policiales elaborados sobre esta cuestión, y "concedió algo no pedido", en alusión al rechazo de la suspensión de actividades de la formación nacionalista.

El magistrado desestimo entonces trasladar esta información a las partes a pesar de que la Fiscalía solicitó el 21 de junio que Guardia Civil y Policía Nacional emitieran un informe sobre las actividades que la formación desarrolló antes y después de las elecciones y con motivo de la constitución de las Corporaciones locales, el pasado 27 de mayo.

Los magistrados de la Sección Cuarta, Fernando Bermúdez de la Fuente, Teresa Palacios y Ricardo Rodríguez, entienden que "no consta que los informes fueran "notificados a las partes para que por las mismas se pudieran efectuar las alegaciones que tuvieran por conveniente sobre ellos".

Garzón ha emitido este miércoles un auto en el que vuelve a rechazar celebrar las vistillas que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y Dignidad y Justicia (DyJ) le solicitaron para que les trasladara los informes relativos a esta cuestión argumentando que "la ley no impone al juez de instrucción las medidas a adoptar o que éstas tengan carácter imperativo en fase de instrucción".

En relación con el conocimiento por las partes de los informes policiales que solicitaron, Garzón señala que los pidió el 17 de abril y los incorporó al procedimiento el día 27. En este sentido, indica que, si el proceso "era y es examinado por las partes prácticamente a diario, hasta que se acordó el secreto el 25 de junio de 2007", éstas tuvieron la posibilidad de realizar "una petición ampliatoria", lo que no hicieron. Esto demostraría, según el magistrado, la "aquiescencia" de las asociaciones "con el contenido" de los autos.

En su resolución, Garzón insiste en los argumentos que utilizó en las resoluciones en las que rechazó la petición de las asociaciones de víctimas (el 28 de abril y el 25 de junio) y añade que, "una vez se alce el secreto" sobre la pieza relativa a ANV, "se pondrá a disposición de las partes afectadas por la medida el resultado de las diligencias para su conocimiento y efectos".

En este sentido, señala que "existen múltiples diligencias acoradadas para determinar la realidad que hoy día no se ha logrado demostrar por el recurrente y peticionarios de la medida", en referencia a la vinculación entre ANV y Batasuna-ETA. En este sentido, considera "dudoso" que "se pueda imponer" la obligación de trasladar las diligencias a las partes, tal y como solicitaron DyJ y la AVT en razón del artículo 129 del Código Penal, al considerar que en el actual momento procesal no existen "indicios racionales de criminalidad suficientes". Según recalca, el juez de instrucción "debe de analizar los hechos, las diligencias y los datos que deben incorporarse y que se incorporan al sumario, y, sólo después, ser valorados por las partes, para, en función de su resultado, solicitar lo que convenga a su derecho".

La Fiscalía recurrirá la decisión
La Fiscalía anunció que recurrirá el auto en súplica al considerarlo "incongruente y contradictorio", ya que Garzón no incurrió en ninguna infracción que justifique la nulidad de las actuaciones. "Una nulidad se decreta únicamente existe una infracción de ley importante, lo que no se ajusta a este caso", señalaron fuentes fiscales.


Bengoa ya había sido detenido y condenado por reclutar terroristas para ETA
El terrorista de ETA Asier Bengoa, detenido hoy en Francia junto con la también etarra Amaya Alonso por el asesinato de los dos guardias civiles en Capbreton, había sido detenido en 2003 en un operación contra ETA tras aparecer en los papeles incautados a Susper. Dedicado a la captación de terroristas, obtuvo información de agentes de la Guardia Civil gracias a los datos que le facilitaba la que por entonces era su novia, que se dedicaba al cuidado de ancianos a domicilio, entre ellos, la madre de un agente. Mientras, el guardia civil que resultó gravemente herido, el agente Fernando Trapero, ha fallecido este miércoles por la mañana en el hospital.
Europa Press Libertad Digital

Bengoa, cuya identificación total está pendiente del cotejo de huellas, ya había sido detenido el 1 de abril del año 2003 junto con otras 27 personas acusadas de captar terroristas para ETA, a raíz de la incautación en Francia de los papeles del dirigente etarra Juan Fernández Iradi, Susper. El 5 de abril de ese año el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, acordó contra él la medida cautelar de prisión en espera de celebración del juicio.

En septiembre de 2006 comenzó el juicio contra él y otros 17 colaboradores de la banda. Diez días antes de que la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia dictara sentencia, se le puso en libertad porque la condena contra él iba a ser de siete años y medio de cárcel, ya había pasado cerca de la mitad de esta pena en prisión. El 17 de noviembre de 2006 se hizo pública la sentencia que le condena a siete años de cárcel por un delito de colaboración con organización terrorista.

Según la sentencia de la Audiencia Nacional, los papeles de Susper contenían numerosos listados con nombres de personas encargadas de reclutar a futuros terroristas y reunir información sobre objetivos.

"Pescadores" y "pianistas"
Este grupo de apoyo a los grupos de ETA se dividía en dos subgrupos: el de captación, denominado 'arrantza' (pescador, en euskera), cuyo cometido principal era la distribución de cartas de captación entre personas cuyo perfil las hacían candidatos a entrar en ETA, y el de los 'pianistas', dirigido a la obtención de datos sobre futuros objetivos.

La Audiencia Nacional consideró acreditada la colaboración con ETA de los acusados a través de las pruebas practicadas durante el juicio, que consistieron en sus declaraciones y las testificales de los funcionarios de la Policía que participaron en la investigación, así como lo dicho por particulares que facilitaron "puntuales datos" sobre los hechos que se les atribuían.

Datos sobre guardias civiles
Asier Bengoa, que en la documentación intervenida en 2003 aparecía como el responsable del grupo de captación para ETA en Álava y su entonces compañera sentimental, Agurtzane Izarza Hernández, habrían elaborado informaciones sobre guardias civiles y policías. Izarza, aprovechando su trabajo de cuidado de ancianas a domicilio y en concreto, de la madre de un guardia civil, facilitó a ETA datos sobre un agente. Izarza fue detenida el pasado 24 de noviembre en Vitoria, después de que el juez Garzón liberara una requisitoria para su detención por el mismo caso.

Las detenciones en Francia
Los dos terroristas, que estaban armados en el momento de la detención pero no opusieron resistencia, están prestando declaración ante las autoridades francesas para esclarecer su relación con el último atentado de ETA. La Gendarmería también está tomando las huellas dactilares a los dos detenidos para tratar de cotejarlas con las encontradas en el lugar de los hechos.

Los expertos antiterroristas franceses llevan a cabo pruebas de balística y de identificación de huellas dactilares para averiguar si ambos formaban parte del trío que atentó contra los agentes españoles Raúl Centeno y Fernando Trapero. A falta de los resultados definitivos, algunos datos apuntan a que los disparos contra los dos agentes fueron hechos por la misma pistola.

Una hora después de la detención, el Ministerio francés del Interior señaló a través de un comunicado que la pareja "corresponde a la descripción de los individuos buscados por el homicidio" de Capbreton. Sin embargo, las fuentes francesas de la investigación mantienen prudencia y, por el momento, insisten en que la detención es en relación con el intento de robo a punta de pistola, el lunes pasado, de un vehículo "Golf" en Gabillou. Entretanto, las fuerzas de seguridad galas siguen buscando al tercer implicado en el tiroteo, ya que todos los testigos apuntan a que fueron tres los terroristas que perpetraron el atentado contra los agentes de la Guardia Civil.

Atentado en Capbreton
El lunes pasado, dos días después del atentado, dos presuntos etarras, un hombre y una mujer, intentaron robar un coche a punta de pistola en el suroeste de Francia. Según los primeros elementos, la edad de los protagonistas del intento de robo rondaría la de los miembros del grupo etarra. Los hechos ocurrieron en la localidad de Gabillou, cerca de Périgueux, que dista unos 310 kilómetros de Capbreton y unos 137 de Burdeos.

Tras un forcejeo con el propietario, la pareja desistió de su objetivo y se alejó en un vehículo "Clio" de color verde en el que había llegado hasta allí. A raíz del incidente, la Policía interrogó al propietario del vehículo y a dos familiares, testigos de la escena e inspeccionó el "Golf" en busca de elementos de interés para la investigación.

Châteauneuf-de-Randon está cerca de Toulouse, en una zona en la que ayer por la tarde la Gendarmería estableció un sistema de control ante la posibilidad de que la pareja estuviera en la región. Algunas llamadas a la Policía habían apuntado la existencia de una pareja que hablaba francés con acento español y que se movía en esa zona.

A raíz del atentado, sin precedentes en suelo francés, la Gendarmería lanzó un llamamiento a los ciudadanos para tratar de localizar a los tres implicados y difundió un número de teléfono gratuito para recibir las llamadas. En su mensaje de alerta, la policía francesa informaba de que los terroristas hablaban español y francés "con acento" y que eran peligrosos y estaban armados.

Libertad lingüística
Andoni Unzalu Garaigordobil El Correo 5 Diciembre 2007

Hablar sobre el euskara sigue siendo entre nosotros problemático porque lo hemos convertido en algo tabú. Existen unas tesis oficiales que monopolizan lo políticamente correcto, y cualquier discrepancia lanza al crítico al terreno de los enemigos del euskara. Esto hace que las opiniones reales de los grupos o personas de Euskadi no tengan una representación pública proporcional. Bueno será por tanto aclarar algunas cosas: yo no estoy en contra del euskara, todo lo contrario, llevo muchos años reivindicándolo y soy defensor de su fomento y de medidas de discriminación positiva.

Y ahora que celebramos el 25 aniversario de la aprobación de la ley del euskara, es buena oportunidad para plantear un debate franco y sin prejuicios. El entonces consejero, utilizando eufemismos muy escogidos, manifestó que toda política lingüística requería necesariamente de «presión» y que crearía asimismo «incomodidades» a los ciudadanos. Dicho esto sin más, seguramente todos convendremos que es verdad, aunque tendremos que debatir cuáles son las presiones legítimas y hasta qué punto los ciudadanos deben asumir las incomodidades. Pero, sobre todo, debemos aclarar a qué nos autoriza, y en qué casos, el hecho de meter presión y crear incomodidades.

Grosso modo, la ley persigue dos objetivos diferentes. Uno, reconocer a todos los ciudadanos derechos lingüísticos, es verdad que hace hincapié casi exclusivo en los derechos de uso del euskara, aunque mantiene la salvaguarda de que «nadie puede ser discriminado por razón de lengua». Y el otro objetivo sería impulsar medidas para el fomento del uso del euskara. Son dos cuestiones totalmente diferentes y que deben ser analizados de forma separada.

Existe la tendencia generalizada de considerar el uso del euskara como un derecho absoluto. Lo primero que hay que decir es que el uso del euskara es una opción amparada por el principio de libertad lingüística, lo mismo que pertenecer a un sindicato en concreto es una opción amparada por la libertad sindical, pero que no puede devenir en una obligación colectiva, como algunas opiniones manifiestan. Lo segundo que hay que decir es que la libertad lingüística debe materializarse conjuntamente con otros derechos reconocidos en nuestra legislación, es decir, que el derecho a usar el euskara es un derecho entre otros derechos. El sentido común nos informará, sin duda, de que la aplicación simultánea como valores absolutos de todos los derechos no es posible y que la aplicación concreta de cada uno deberá respetar las limitaciones impuestas por la no agresión a otros derechos y la proporcionalidad de los medios. Aunque la declaración de un derecho sea genérica, su aplicación concreta tiene necesariamente limitaciones y restricciones. Si, pongamos por caso, en Dima sólo hay un padre que pide ejercitar su opción de escolarizar en castellano a su hijo (derecho que también reconoce esta ley), seguramente le tendremos que responder que en Dima no va a poder ser, que tendrá que ir a Igorre o Galdakao. Si alguien nos dice que tiene derecho a ser funcionario le diremos que sí, pero que el acceso a la función pública debe ser respetando la igualdad de oportunidades y la libre concurrencia de todos los ciudadanos. Quiero con esto decir que, por ejemplo, si alguien dice que la ley reconoce el derecho de que siempre y en cualquier circunstancia debe haber un funcionario que le atienda personalmente en euskara, está haciendo una interpretación desmedida de la norma. Resumiendo, la ley reconoce la opción de los ciudadanos a relacionarse con la Administración en euskara, y por tanto impone a los poderes públicos la obligación de que, de forma razonable y con el menor perjuicio de otros derechos, los ciudadanos puedan materializar esta opción. Y aquí nos encontramos con un asunto problemático pero del que tenemos que hablar con franqueza: el acceso a la función pública.

El que sea problemático no nos debe asustar, porque cuando tenemos que conjugar varios derechos diferentes, necesariamente surgirán problemas. La posibilidad de usar el euskara en la Administración tiene para los euskaldunes una carga simbólica muy importante, cosa que debemos comprender y respetar, pero asimismo es necesario respetar la igualdad de oportunidades y el que nadie sea discriminado por razón de lengua. Y me reconocerán que el restringir el acceso a los que no saben euskara, alguna discriminación por razón de lengua supone. Éste es un tema especialmente conflictivo porque la Administración pública vasca, con sus 100.000 puestos, es el mayor nicho de empleos de calidad, y esta oferta está financiada por todos los ciudadanos sin distinción. Y entramos en colisión con uno de los principios más básicos y mejor interiorizados en las sociedades democráticas: la igualdad de oportunidades; todos somos iguales, todos debemos tener las mismas opciones en libre concurrencia.. Para buscar algo de luz deberíamos hacernos la siguiente pregunta: ¿Qué persiguen las medidas de euskaldunización de la Administración? El objetivo fundamental de estas medidas no es el fomento, sino posibilitar que los ciudadanos que lo deseen puedan optar por el uso del euskara en sus relaciones con la Administración (no incluyo aquí al sistema de educación, que es un tema más complejo). Por tanto, toda medida que se adopte debe justificar que persigue este objetivo y no otro. Por ello toda medida que regule el acceso a la Administración deberá examinar dos cosas: que restrinja lo menos posible la igualdad de oportunidades y que el objetivo de la norma sea garantizar de forma razonable a los usuarios la opción de utilizar el euskara. El objetivo, por tanto, no es euskaldunizar la Administración sino atender en euskara a los usuarios que así lo soliciten.

Otra cosa diferente son las medidas para el fomento del uso del euskara. Hay que aclarar que el fomento en sí no es ningún derecho, sino la opción concreta de los poderes públicos. En este sentido, la Administración vasca no es neutra con respecto al euskara, y así se reconoce en la ley que comentamos, debe decididamente apoyar y adoptar las medidas adecuadas para el fomento del uso del euskara. Pero esta posición a favor del euskara no se fundamenta en ningún derecho, sino en un mandato popular. La Administración vasca debe apoyar con medidas de discriminación positiva al euskara porque la mayoría de los ciudadanos de Euskadi así lo solicita, no porque haya un derecho especial.

Con este artículo no pretendo criticar o analizar las políticas concretas que ha desarrollado la Administración vasca estos años sino, más bien, definir el marco general en el que tenemos que plantear el debate, aunque quisiera terminar con dos apreciaciones personales. Una, que el futuro de una lengua siempre es el resultado de la suma de decisiones individuales de los hablantes, no de las medidas burocráticas que adopte la Administración. Y dos, tengo la impresión de que en las políticas aplicadas hasta la fecha se ha primado de forma desproporcionada el carácter normativo y, en cambio, ha existido cierta dejadez en las medidas de fomento. Dicho de otra manera, frente a los que manifiestan que se ha derrochado dinero a favor del euskara soy de la opinión de que la desmesura ha sido en la publicación de normas restrictivas, pero que mucho dinero no se ha gastado, probablemente se debería gastar bastante más en medidas de fomento, aunque seguramente de forma diferente.

A CORUÑA
El PP exige que los textos para los vecinos estén en castellano
REDACCIóN > A CORUñA El Ideal Gallego 5 Diciembre 2007

El grupo popular presentará en el próximo pleno una moción en la que instan al gobierno local a que adopte las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento del derecho de cada ciudadano a comunicarse y recibir la información en la lengua oficial que desee garantizándose a la existencia de ambos idiomas en todos los documentos oficiales, materiales informativos, divulgativos u otros, editados por el Ayuntamiento o sus centros u organismos.

La propuesta de los populares se presentó ante las peticiones recibidas por parte de numerosos vecinos y asociaciones de la ciudad que reclaman el respeto de los derechos lingüísticos recogidos en la Constitución. En la Carta Magna se establece, dicen, el uso de la propia lengua.


EL FORO ERMUA SECUNDA LA
CONVOCATORIA DE CONCENTRACIONES HOY MIÉRCOLES A LAS 20H.
COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA 5 Diciembre 2007

Bilbao. 5 de diciembre 2007. El Foro Ermua apoya la convocatoria de la AVT a realizar concentraciones hoy miércoles a las 20h. frente a los Ayuntamientos de las capitales de España en protesta por el asesinato del Guardia Civil Fernando Trapero, quien ha fallecido esta mañana a consecuencia del atentado de ETA el pasado sábado en Capbreton.

En MADRID la concentración será hoy (a las 20h.) en la PLAZA DE LA VILLA.

En las dos siguientes ciudades la concentración tendrá lugar mañana JUEVES, día 6, a las 20h:

SAN SEBASTIÁN. Plaza de Guipúzcoa.
PAMPLONA. Plaza del Vínculo.

ILEGALIZACIÓN DE ANV y PCTV
POR LA ANULACIÓN DE LA MOCIÓN DEL CONGRESO DE MAYO DE 2005

En La Coruña, en la Plaza de María Pita, frente al ayuntamiento, hemos conseguido reunirnos al menos personas, a pesar del enorme atasco que seguro que ha impedido la llegada de muchos más. Se ha dicho el lema "ILEGALIZACIÓN DE ANV y PCTV"  y la ANULACIÓN DE LA MOCIÓN DEL CONGRESO DE MAYO DE 2005 (NO A LA NEGOCIACIÓN CON  LOS TERRORISTAS), se ha mantenido un minuto de silencio, se ha manifestado el dolor y apoyo a las familias de los dos guardias civiles asesinados por los terroristas y se ha vitoreado a la Guarcia Civil.

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