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Recortes de Prensa    Jueves 20 Diciembre   2007

Un triunfo del Estado de Derecho
EDITORIAL Libertad Digital  20 Diciembre 2007

La sentencia de la Audiencia Nacional que ha declarado la ilicitud de organizaciones del entramado etarra, tales como KAS, EKIN Y XAKI, y que ha condenado a 47 de sus miembros a penas que suman 525 años de cárcel, supone un triunfo del Estado de Derecho que debería llenar de satisfacción a todos los que buscan acabar con ETA, y no negociar con ella.

Como bien ha señalado Ignacio Astarloa, uno de los elementos centrales para la lucha contra el terrorismo es entender que ETA es una organización enormemente compleja, en la que junto a los pistoleros y encapuchados existe una organización con sus brazos político, "cultural", económico y social. De hecho, la presidente del tribunal ha llegado a calificar a algunas de estas organizaciones como el "corazón" y las "entrañas" de la propia ETA.

Este golpe judicial al entramado terrorista alivia en parte, además, el mal sabor de boca que, desde el ámbito político, nos dejaba hace dos días la repugnante negativa de los socialistas y sus aliados nacionalistas a que el Congreso aprobara una proposición no de ley en la que se instaba a los ayuntamientos del País Vasco y Navarra a retirar los nombres de calles, placas conmemorativas o cualquier monumento que homenajee a terroristas, así como la revocación de todos los acuerdos municipales por los que se haya declarado "hijo adoptivo" a cualquier etarra.

Y es que por mucho que queramos felicitar desde aquí a la Asociación Víctimas del Terrorismo –especialmente por su brillante labor en este proceso como acusación particular–, y por mucho que compartamos con ella la alegría por esta sentencia, tampoco podemos olvidar que brazos políticos como ANV y PCTV de esa "organización enormemente compleja" que es ETA siguen al día de hoy sin ser poder ser disueltos mientras el Gobierno de Zapatero no lo inste a los Tribunales a través de la Fiscalía General del Estado.

Menos aún podemos olvidar que al día de hoy, y también por culpa de socialistas y nacionalistas, sigue vigente una resolución parlamentaria en pro de una negociación con ETA que pone en entredicho la certeza y el cumplimiento integro de las penas, empezando pero no acabando con las que hoy ha dictado la Audiencia Nacional.

Sentencia contra ETA
La esperanza de la AVT
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 20 Diciembre 2007

Memoria, Dignidad y Justicia fue el lema con el que tantas veces la AVT ha salido a la calle con la rebelión cívica. Hoy es un día especial tanto para las víctimas del terrorismo como para las personas de bien que representan a la mayoría de la sociedad española.

La Justicia con mayúsculas ha sido la que ha triunfado sobre el terrorismo de ETA. Y este resultado ha sido posible gracias al buen hacer de unos jueces que han aplicado las leyes al margen de cualquier presión mediática o política y, sobre todo, del mal llamado proceso de paz. Las víctimas del terrorismo tenemos hoy un motivo más para seguir confiando en ellos.

Esta decisión justa va a permitir que la red de captación y de propaganda de ETA esté donde debe estar: en la cárcel. Además, ha quedado demostrado que no tienen nada que hacer quienes pretenden cerrar la Audiencia Nacional o sucumbir a las presiones políticas cuando se negocia con asesinos. Siempre mantendremos la esperanza en esa gran mayoría de jueces que no necesitan ser "estrellas" ni acudir a saraos televisivos para que hacer una buena y justa labor por España y la libertad de todos.

Por el contrario, no puedo dejar de denunciar la burda tarea desinformativa de la mayoría de los medios –radio, prensa y televisión– al no informar y menospreciar el trabajo realizado por la AVT y, en especial, por su equipo jurídico, compuesto por Manuela Rubio, Emilio Murcia, Juan Carlos Rodríguez y Pedro Vila. De esta manera, casi diez años de trabajo y esfuerzo extraordinarios han sido ocultados a los españoles. La tantas veces perseguida y denunciada AVT no ha aparecido hoy en los medios de "comunicación".

Gracias a que la AVT ha ejercido en solitario la acusación popular, los jueces han podido meter en prisión a los terroristas y sus cómplices. Por este motivo, pese a quien pese, y aunque quieran concederle el mérito a quienes no estaban personados en esta causa y menospreciar nuestro trabajo, hoy somos más libres y tenemos más motivos para seguir pidiendo Memoria, Dignidad y Justicia.
Francisco José Alcaraz es presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

Sentencia contra ETA
La última victoria de Aznar
GEES Libertad Digital 20 Diciembre 2007

La sentencia hecha pública por la Audiencia Nacional condenando a más de 500 años de cárcel a 47 implicados en el caso EKIN constituye el último gran triunfo de la política antiterrorista practicada por Aznar en sus últimos años de Gobierno. Esa política, inspirada en el Espíritu de Ermua, estaba basada en el principio de que para derrotar al terrorismo no bastaba con detener y encarcelar a los pistoleros, sino que era necesario hacerle frente en todos sus frentes: en el político, en el social, en el mediático y en el económico.

Impulsados por una voluntad casi unánime de la sociedad española y amparados en un amplio consenso político, el Gobierno de Aznar estableció como prioridad para las Fuerzas de Seguridad demostrar las conexiones existentes entre todos los componentes del complejo entramado de ETA. Esa política y ese trabajo policial han recibido hoy un importante espaldarazo judicial. Sólo perseverando en esta vía será posible cercenar la capacidad de regeneración que la banda terrorista ha demostrado a lo largo de su miserable historia.

El Gobierno de Rodríguez Zapatero debería tomar buena nota de la sentencia y volver a la política que llevó a ETA al borde mismo de su derrota definitiva. Por desgracia, no es suficiente para derrotar el terror, como defiende Rubalcaba, con la mera detención de los nuevos e inexpertos pistoleros encuadrados en los diferentes comandos. Es imprescindible acompañar esa imprescindible acción de las Fuerzas de Seguridad, de los fiscales y de los jueces con una voluntad política que permita combatir a los terroristas con eficacia en todos los frentes. Lo más urgente es que el Gobierno inste a la ilegalización de los partidos que actúan como marcas blancas de ETA, que se expulse de las instituciones democráticas a los representantes políticos de los asesinos, que se cercene cualquier posibilidad de dialogo con ellos, que se barra de las calles del País Vasco y Navarra a quiénes practican la violencia, que se elimine cualquier expresión pública de los terroristas, que los símbolos de la Nación y de la democracia sean respetados en todos los pueblos de España y que se cierre cualquier espacio de impunidad para las organizaciones vinculadas a ETA.

No obstante, hay que abandonar toda esperanza de que Zapatero tenga esa voluntad real. Ni su calculada ambigüedad ni su oportunista firmeza dan garantía alguna de esa voluntad. La derrota definitiva de ETA que Aznar estuvo a punto de lograr sólo podrá ser culminada por un próximo Gobierno del Partido Popular. Lograr este objetivo es una de las principales razones para apoyar hoy a Mariano Rajoy.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

ETA se queda sin disfraces
Editorial ABC 20 Diciembre 2007

LA contundente sentencia dictada ayer por la Audiencia Nacional contra el entramado de «frentes» y organizaciones tejido por ETA es el retrato real y completo de esta banda terrorista y supone la culminación de un largo proceso policial y judicial cuyo objetivo ha sido, precisamente, la revelación del verdadero rostro de ETA. El éxito de esta sentencia no se debe a la casualidad ni a impulsos aislados: es el resultado de una política antiterrorista integral, en la que cada institución del Estado se implicó conforme a sus principios de funcionamiento, pero en la que todas se sintieron comprometidas con la aplicación de la ley para la derrota del terrorismo.

A esta sentencia contra el entramado de ETA -que pone fin a un proceso que ABC calificó, en el día en que daba comienzo, como «El Nüremberg de ETA»- se ha llegado gracias a la voluntad política del anterior Gobierno del Partido Popular de no dar a los terroristas ningún margen de actuación, de no conformarse con una dinámica indefinida de atentado-detención, ni de aceptar la inverosímil hipótesis de que un grupo u organización controlada por los terroristas puede ser legal. También ha sido fundamental el apoyo político a las Fuerzas de Seguridad del Estado para que investigaran a fondo, sin condicionamientos extraños, cuál era la realidad de ETA.

Igualmente, esta sentencia refleja hasta qué punto puede llegar a ser eficaz en la lucha contra ETA un Ministerio Fiscal orientado al ejercicio de sus funciones constitucionales, no al servicio de intereses políticos y coyunturales. Por supuesto, los jueces han sido decisivos para que el imperio de la ley cayera sobre los acusados, pero para eso contaron también con leyes adecuadas y el amparo institucional de un Gobierno que, hasta 2004, tenía claro el objetivo de derrotar a los terroristas. En definitiva, el éxito es de un Estado de Derecho y democrático que decidió combatir a ETA con todas las consecuencias.

Que el juicio contra las tramas de KAS, EKIN, XAKI, la Fundación Zumalabe y otras «entrañas» de ETA haya tenido lugar bajo el mandato del PSOE no es más que una coincidencia temporal. Lamentablemente, no responde a una relación de empatía entre la voluntad política del Gobierno y las exigencias del Estado de Derecho. Es más, muchos socialistas no se reconocieron en este proceso, que fue tenido como un obstáculo a la negociación política entre el Gobierno de Zapatero y ETA. Fue Patxi López, secretario general de los socialistas vascos, quien en una entrevista publicada por el diario «Gara» el 13 de noviembre de 2005, y tras negar que los hoy condenados pudieran ser parte de ETA, enmarcó el juicio del sumario 18/98 en «una legislatura con Aznar en la que prácticamente toda Euskadi estaba bajo sospecha». La afirmación, brutal e irresponsable, situaba la acción de la Justicia como producto espurio de la política antiterrorista de Aznar. No fue un error de López. Era eso exactamente lo que pensaba y lo afirmó en «Gara» cuando jueces y fiscales asumían el riesgo de juzgar y acusar a medio centenar de terroristas.

Esta sentencia no refleja la política del Gobierno socialista sobre ETA. Se trata, por el contrario, de la confirmación de que lo acertado era extender la persecución policial y judicial a todas las ramificaciones de ETA. El valor principal de esta sentencia es que levanta definitivamente el velo de los terroristas y de sus colaboradores, aunque éstos estuvieran amparados por una legalidad que desde ayer les es negada. ETA creó una sociedad propia que incrustó en la sociedad vasca. Ya nadie debe dudar de que ETA infecta cuanto toca, y de que todo lo que esté bajo su control directo o indirecto es tan terrorista como los asesinos de Capbreton. Por eso, la gran mayoría de los acusados está condenada por integración en ETA, y muchos de ellos con la agravante de condición de dirigente.

La comparación es odiosa. Mientras los magistrados que han sentenciado y el brillante fiscal que ha acusado, junto a valiosas acusaciones populares, hacían su trabajo, el Gobierno socialista se entretenía en negociaciones con los colegas de los que se sentaban en el banquillo; urdía excusas para liberar a De Juana Chaos; mutilaba la ley de Partidos Políticos frente a ANV y blindaba judicialmente a Arnaldo Otegi, hoy en prisión gracias a una condena heredada de la anterior legislatura. Al menos, el Estado se ha reforzado con una sentencia ejemplar que golpea a ETA y muestra cómo combatir el terrorismo.

Terror desarmado
EDITORIAL El Correo 20 Diciembre 2007

La lectura pública de la sentencia por el juicio más dilatado y amplio desarrollado en España contra el entramado político, social, económico y mediático de ETA confirmó ayer la imposición de penas que suman más de 500 años contra 47 de los 52 imputados, once de los cuales son condenados por integración en banda terrorista en grado dirigente. La contundencia del fallo judicial se corresponde con la identificación que efectúa la Audiencia Nacional de KAS, EKIN y XAKI no como meros instrumentos de apoyo a los crímenes etarras, sino como organizaciones constitutivas de las «entrañas» de la banda, coadyuvando decisivamente a la violencia aun cuando sus miembros actúen «desarmados».

Resulta evidente que el proceso ha estado dirigido contra sospechosos concretos por delitos específicos. También que el tribunal ha afrontado dificultades no menores para poder probar las vinculaciones delictivas de algunos de los acusados y su conocimiento de las mismas, en especial en lo que se refiere a los integrantes de la Fundación Joxemi Zumalabe sentenciados por promover la desobediencia civil. Pero la argumentación del veredicto, que desgrana la teorización que ha efectuado la propia ETA sobre el desdoblamiento de sus estructuras, consuma una inédita acción de la Justicia contra el terror socializado. Aquel que han venido practicando quienes han contribuido a perpetuar la violencia sin necesidad de empuñar una pistola, amparándose en la impunidad que les ha proporcionado la cobertura de una falsa legalidad, pero también en el miedo, la condescendencia o la comprensión que ha suscitado su continuada actividad.

El hecho de que buena parte de los condenados sean históricos representantes de la izquierda abertzale refleja nítidamente cómo han operado durante décadas los frentes etarras en el corazón mismo de la sociedad vasca. Porque ha sido ese complejo entramado el que ha permitido a ETA superar las cortapisas de una trayectoria criminal cada vez más marginal y clandestina, haciendo presentes entre la ciudadanía su proyecto fundamentalista y beneficiándose, al tiempo, de las ventajas que comportaba la aparente legitimidad de sus organizaciones.

La constatación por parte del tribunal de que los imputados se han conducido a lo largo del juicio como si no pesaran sobre ellos acusaciones tan graves muestra su desprecio por las reglas del Estado de Derecho que los terroristas pretenden inútilmente subvertir. Pero también un ensimismamiento en sus convicciones sobre la utilidad de la violencia. La condena de ese fanatismo que tanto dolor ha provocado en la sociedad vasca convierte en un ejercicio censurable la actitud de aquellos que siguen dispuestos a cuestionar desde el flanco democrático la licitud de los procesos judiciales que, sentencia a sentencia, responsabilizan a la izquierda abertzale de la insoportable pervivencia del terror.

Terroristas sin pistola
Editorial HERALDO DE ARAGÓN 20 Diciembre 2007

LA sentencia que ayer hizo pública la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional -tras un intento de obstrucción protagonizado por los acusados y sus familiares, resuelto con rapidez poco solemne por la presidenta del tribunal, Ángela Murillo- es la culminación de un largo e interesante procedimiento judicial iniciado en 1998 por el juez Garzón y supone un éxito muy significativo en la lucha del Estado de derecho contra el terrorismo etarra. La Audiencia Nacional ha condenado a un total de 525 años de prisión a 47 responsables de organizaciones del entorno de ETA que configuraban lo que en la jerga de la banda se denomina el «frente de masas» y ha declarado la ilicitud y la disolución de tales entidades: KAS, Ekin, Xaki, Egin, la editorial Orain y la Fundación Joxemi Zumalabe.

La resolución judicial muestra que se puede pertenecer a ETA sin ejercitar directamente acciones violentas y no deja lugar a dudas en cuanto a que todas esas estructuras se inscribían en el organigrama de la banda, ya que esta las dirigía y actuaba a través de ellas. Se afirma, rotundamente, que KAS y Ekin formaban parte de las «entrañas» y el «corazón» de ETA, que Xaki era su «aparato de relaciones internacionales», Egin -el diario en la designación de cuya directiva intervenía la banda-, su «frente mediático» y Zumalabe una colaboradora decisiva. Con la disolución de estas organizaciones y las pruebas que, gracias a la labor policial, permiten condenar a sus dirigentes, se asesta un golpe mayor a la trama que sostiene al terror y que, durante muchos años, creció y obró con impunidad. Además de mermar sus fuentes de dinero, activistas, propaganda y medios para atemorizar a la sociedad, la sentencia ratifica que la calificación que merecen estos individuos es la de terroristas. Aunque no disparen las pistolas.

En el corazón del crimen
EDURNE URIARTE ABC 20 Diciembre 2007

La sentencia de la Audiencia Nacional frenará el gran fraude del entorno etarra. Pero no acabará con él. Quienes han colaborado con ese fraude, los nacionalistas especialmente, y el PSOE en su proceso de negociación, sabían desde hacía mucho tiempo lo que la sentencia ha establecido. Que grupos como KAS, EKIN o XAKI, además de Batasuna, están en el corazón de ETA. En el centro del crimen. Que no son el entorno de ETA, como leyó ayer la magistrada Ángela Murillo, sino sus entrañas.

Los nacionalistas han negado sistemáticamente esa evidencia y lo seguirán haciendo con la sentencia en la mano porque su colaboración con estos grupos es la única manera de dialogar con ETA y sumar presión hacia los mismos objetivos sin que sea moralmente impresentable para la sociedad vasca y para la democracia o sin que las pistolas sean completamente visibles. Y, en su caso, es la mejor manera también de quedarse con los votos de ETA. Entre una alianza con ETA o una alianza con los partidos «españoles» los nacionalistas tienen clara su opción. Ni Zapatero ni el español más proclive a sus demandas recibirá jamás la ovación que Pernando Barrena sí recibió el pasado fin de semana en el Congreso de EA. También le gritaron «asesino», pero fueron minoría. La gran mayoría le aplaudió. No porque ignoraran su pertenencia a ETA sino porque es secundaria respecto a lo esencial, su radicalismo nacionalista.

La completa penetración de ETA en la sociedad vasca se ha realizado a través de la acogida y la colaboración que los nacionalistas han dado a estos grupos en todos los espacios de la vida vasca. Y el gran salto atrás de la lucha antiterrorista se produjo cuando el PSOE tomó el mismo camino en la negociación. Tampoco porque desconociera que Batasuna era ETA sino porque quería pactar con ETA y el único medio para hacerlo presentable socialmente era a través de Batasuna y la Mesa de partidos. Es decir, colaborando en el gran fraude, con la misma estrategia que los nacionalistas.

Si pretenden montar una nueva Mesa de partidos, tendrán al menos que atenerse a la sentencia y llamarle como corresponde: la Mesa con ETA.

Cantos de sirena
Luis del Pino Libertad Digital 20 Diciembre 2007

La debilidad del PSOE en las encuestas está llegando a un punto en el que comienzan a escucharse de nuevo los cantos de sirena dirigidos a tratar de prolongar un poco más la narcotización del PP.

La última ocurrencia, cada vez más repetida como rumor, es la posibilidad de que, en caso de ganar el PP las elecciones sin obtener la mayoría absoluta, se materializara un gobierno de concentración en el que Rajoy fuera presidente y José Bono, una vez defenestrado Zapatero, ocupara la vicepresidencia. El propio Bono no se recata en hacer circular la idea en conversaciones de pasillo y de salón. El objetivo de ese gobierno de concentración no sería otro que cerrar el paso a los movimientos centrífugos que amenazan con hacer volar el edificio constitucional.

Si no fuera porque ya lo hemos vivido todo, la idea podría no estar mal, ¿verdad? ¡Una coalición entre los dos grandes partidos nacionales que nos librara del permanente chantaje nacionalista, acometiendo una reforma constitucional conjunta que reforzara el papel del Estado! ¡Sería perfecto!

Es decir, sería perfecto... si no fuera mentira.

Lo malo es que esa historia ya nos la han contado muchas veces, con infinidad de variantes. ¿Se acuerdan ustedes, por ejemplo, de cómo los periodistas "bien informados" nos aseguraban, por activa y por pasiva, que conocían los nombres y apellidos de los 36 o 40 diputados socialistas que votarían contra el Estatuto catalán, en caso de que éste no naufragara antes de llegar al Parlamento? ¿Y qué hicieron esas decenas de diputados socialistas el día en que hubo que votar el Estatuto? Pues, por supuesto, votar con su partido a favor del Estatuto, como no podía ser menos.

Aquella mentira sobre la supuesta futura rebelión de una serie de diputados socialistas contra el Estatuto catalán no tenía otro objeto que insuflar falsas esperanzas en todos aquellos, empezando por los propios dirigentes del PP, que se oponían a una reforma estatutaria que venía a dinamitar la Constitución del 78. ¿Para qué desgastar al PPC, le decían a Rajoy, oponiéndose frontalmente al Estatuto durante la tramitación en Cataluña, cuando vamos a poder parar ese dislate cuando llegue al Congreso de los Diputados?

De la misma manera, la nueva ocurrencia del gobierno de concentración no tiene otro objeto que insuflar unas esperanzas igualmente falaces en una cúpula del PP que afronta ahora la decisión más trascendental: la de cómo encarar la campaña electoral, si luchando a cara de perro por la mayoría absoluta o continuando con la estrategia de perfil bajo para conformarse con una victoria relativa. El mensaje que se lanza al PP es el de siempre: ¿para qué arriesgarse a movilizar al electorado socialista con un sprint final de dura oposición, cuando una victoria por mayoría simple nos permitiría pactar con Bono?

La misma trampa de siempre. Por supuesto, una vez celebradas las elecciones, esa idea del gobierno de concentración quedará en nada. Porque, si el PP no obtiene la mayoría absoluta, Zapatero pactará con todos y cada uno de los grupos de la cámara para conseguir los escaños necesarios, aunque haya logrado menos diputados y menos votos que Rajoy.

Rajoy no puede vencer nunca en una subasta de apoyos. Zapatero está dispuesto a pagar lo que le pidan, porque los cheques que él extiende los terminamos abonando los ciudadanos, no él. Esos cheques se pagan con los escasos jirones que restan de la Constitución y de la propia Nación, jirones que Rajoy no está dispuesto a entregar y Zapatero sí.

Nadie va a defenestrar a Zapatero después de las elecciones, a menos que el PP obtenga una mayoría absoluta. Ni nadie, ni siquiera Bono, va a mover ficha en el PSOE, por mucho que éste perdiera en marzo una veintena de diputados. La idea del gobierno de concentración es, únicamente, un espejismo más, un nuevo brindis al sol. Los mismos cantos de sirena de siempre, que buscan tan sólo conseguir, in extremis, que el PP llegue hasta el propio día de las elecciones con el mismo perfil bajo que ha estado utilizando durante cuatro años. El mismo perfil bajo, por ejemplo, que ha hecho que Rajoy renunciara a presentar una moción de censura en esta legislatura, desperdiciando así la posibilidad de trasladar a los ciudadanos el mensaje del PP, un mensaje que tan a menudo hurtan todas las televisiones.

Yo no sé si los estrategas del PP buscan obtener una mayoría absoluta. Espero que sí. Pero de lo que sí estoy seguro es de que los ciudadanos necesitamos que esa mayoría se consiga. De otro modo, las cosas van a ir a peor. A mucho peor. Y, desgraciadamente, no es verdad que todas las decisiones políticas sean reversibles. Así que esperemos que, por una vez, no se atiendan los cantos de sirena.

P.D.: Muchas gracias a la AVT por el comunicado de apoyo a Federico Jiménez Losantos y a mí, frente a los intentos del SUP por silenciar a los que estamos dispuestos a seguir investigando el 11-M. Siempre es reconfortante saberse bien acompañado en la lucha por la libertad y por la verdad. Una lucha en la que somos tantos que nunca podrían pararnos, por mucho que lo intenten. Un abrazo fuerte.
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/11-m/11m/sup/kw/noticia_1276319863.html

Nacionalismo y socialismo
Huellas de la sumisión
Cristina Losada Libertad Digital 20 Diciembre 2007

Recientemente, uno de los comisariados que velan en Galicia por la erradicación de la lengua ajena y opresora nos hacía llegar a los que ha recluido en el Sector-6, o sea, a la sociedad, un compendio de directrices que debemos cumplir para satisfacer los deseos de sus autores y del parlamento gallego, que aprobó en su día por unanimidad, bajo la égida de Fraga, una intervención masiva y abusiva –¡mil medidas!– en un ámbito que sólo sobre el papel mojado de la Constitución corresponde exclusivamente al ciudadano: el de emplear una u otra de las lenguas cooficiales. Junto a las instrucciones, que no podían sino resultar grotescas en su forma y en su fondo, como se comentaba aquí y aquí, aparecía, bajo el epígrafe "Análisis de algunos problemas reales", una especie de vaselina conceptual para la imposición.

"En el caso de Galicia", aseveran los gestores (socialistas) de la Política Lingüística, "las personas que utilizan siempre el castellano conocen perfectamente el gallego. Quien en Galicia decida hablar siempre en gallego sabe que ese mismo día puede poner en práctica su decisión (...). Hay personas en Galicia que no hablan nunca gallego, pero que podrían hablarlo si quisieran. Esta es una realidad muy peculiar del caso gallego (...)". A este fenómeno lo llaman, en su jerga, "competencia pasiva" y ha de ser por ella que en los informes que envían a las burocracias europeas, los hablantes de gallego constituyen prácticamente el cien por cien de la población. Cierto que algunos –muchos, según últimas encuestas– no lo emplean habitualmente, pero todos podrían hacerlo y al día siguiente de decidirlo. Sólo falta la voluntad, luego no hay excusas para los que se resisten. Si la anomalía de la "normalización" vive del chantaje emocional, éste, en particular, configura el umbral para la entrada de las sanciones que han de convencer a esos que pueden y no quieren.

La premisa de nuestros comisarios es falsa, a menos que se acepte que el gallego es eso que farfullan los políticos en público, pero caso de existir esa pasiva competencia no sería una realidad peculiar nuestra. Quien abra el libro de Federico Jiménez Losantos, La ciudad que fue, por su página 334, se encontrará con el mismo mendaz argumento aplicado a Cataluña en un editorial de El País, de mayo de 1981. Se titulaba la pieza "Recelos anticatalanes", iba dirigida contra el Manifiesto de los 2.300 y decía que cualquier intelectual residente en aquellas tierras, "y que no sea muy cerrado de actitud o de mollera, si realmente está dispuesto a practicar ese respeto mutuo que se invoca en el mismo manifiesto, puede llegar a entender el catalán en unas semanas, y hasta hablarlo, aunque sea defectuosamente, sin esfuerzos sobrehumanos". Total, que no costaba nada desistir del ejercicio de un derecho y si no lo hacías, o faltabas al respeto o eras bobo.

Toparse veintiséis años después con idéntica incitación a renunciar a la libertad, con similar chantaje y parecida amenaza, conduce a una reflexión melancólica sobre el camino transitado por el socialismo español hasta su fusión actual con el nacionalismo. Aquel editorial de El País fue la primera señal inequívoca de la entrega. Una entrega ideológica por razones crematísticas. Los negocios aconsejaron aquella sumisión entonces y luego, otras. Cuando ya no eran sólo los negocios, sino también el poder lo que dependía de los nacionalistas, el Prisoe pasó a subsumirse. Se convertiría así en miembro acomplejado de ese clan que no conoce ni reconoce libertad ni igualdad, y que explota el mito de la identidad, Blut und Erde, en su beneficio. La tribu es hoy tan fuerte como amplio es el abanico de sus compañeros de ruta. Ahora mismo, al terminar esta columna, ningún medio salvo éste publica una línea sobre la presentación en el parlamento catalán de una propuesta de Convivencia Cívica para disponer de una enseñanza bilingüe.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La profanación de Montesquieu
Pablo Sebastián Estrella Digital 20 Diciembre 2007

El espectáculo lamentable del poder judicial no cesa sino para empeorar. La última hazaña del inefable magistrado del Supremo, Bacigalupo —el importado y cooptado por el PSOE—, ha sido la de apuntillar a la “acción popular” en los procedimientos penales y se une a sus servicios prestados al poder político y al empresarial, como ya ocurrió con los GAL en beneficio del nuevo gran sabio europeo, Felipe González, al que judicialmente no se podía estigmatizar, por sus evidentes responsabilidades políticas, y más que probables penales, en el crimen de Estado y la corrupción de su régimen. O en el furioso ataque —ésa sí presunta prevaricación— al juez Javier Gómez de Liaño, al servicio del que entonces era don Jesús del Gran Poder. Y ahora al servicio de otros poderosos del dinero a los que, una vez protegidos por la Fiscalía del Gobierno y la muy presunta abogacía del Estado, se les quita de en medio la “acción popular”, una vez que decae, por compra, muerte o aburrimiento, la acusación particular, exista o no el delito.

Y no hay partido político, ni en la izquierda, la derecha o el nacionalismo, que se rasgue las vestiduras o que levante la voz porque en el sistema o en el régimen partitocrático español la soberanía reside en el aparato de los grandes o medianos partidos, a pachas con el poder financiero y ambos dos como dueños y señores del Parlamento y de la Justicia, de la que cada vez queda menos, porque se van acumulando graves y truculentas experiencias, convertidas en jurisprudencia, en precedentes o, simplemente, en extraños ataques de ceguera. Con las que justifican, en un momento, la negociación con los terroristas y la vista gorda de la Fiscalía y de los jueces sobre los criminales, tal y como lo hemos apreciado en recientes autos de Garzón —máximo exponente de la promiscuidad con todo poder— y declaraciones del fiscal general durante el último y fallido intento de ese pacto político con ETA, que no fue un diálogo para el abandono de las armas.

Y si esto hacen los Bacigalupos, Garzones y Pumpidos, respectivamente, en el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional y la Fiscalía del Estado, qué vamos a contar sobre lo que está pasando en el Tribunal Constitucional, donde asistimos a una encarnizada lucha por las mayorías, simplemente porque ya se sabe lo que los magistrados pretenden votar a las órdenes de su respectivo partido, y por encima y al margen del orden constitucional. Y a no perder de vista la flagrante bronca pública de la vicepresidenta del Gobierno a la presidenta del Constitucional, o el reciente y sospechoso estrambote del magistrado García Calvo, que veremos cómo acaba.

Y desde luego se dirá que España es un Estado de Derecho, como lo era en el franquismo, con su legislación y jurisprudencia, pero cualquier intento de definir España como un Estado de Derecho democrático, o que hable de la separación de los poderes del Estado y de la independencia judicial, es una falacia y una broma de mal gusto, bien fácil de desmontar, a nada que se analice someramente lo que ocurre a diario en nuestro país, por causa de la dependencia del poder judicial del poder ejecutivo, y éste del aparato de los partidos —donde tampoco existe democracia interna—, que van a medias con otros poderes fácticos como los que les garantizan su financiación, a fondo perdido.

En estas circunstancias no sorprende que la Corte de Estrasburgo tome en consideración algunas de las demandas de Batasuna, cuyo líder supremo, Otegi, fue calificado por el presidente Zapatero como “un hombre de paz”. Como tampoco sorprende que en las proclamas partidarias y electorales de los grandes partidos nadie proponga un proyecto de reforma a fondo de este poder judicial a favor de la auténtica independencia de la Justicia. Vimos el regalo que CiU le hizo al poder judicial con el envío al Consejo del gánster de Estevil, o qué hizo el PSOE con los GAL y la corrupción en el felipismo, o el PP con la instrucción, el juicio y la sentencia de la masacre del 11M. Y lo que es peor, en las asociaciones de jueces, fiscales, abogados y demás cuerpos jurídicos nadie se moviliza para intentar una reforma que facilite la independencia del hoy escarnecido y desprestigiado poder judicial.

O sea, no es que hayan matado a Montesquieu los próceres de la partitocracia española, es que, aprovechando la revisión histórica y el levantamiento de tumbas de pasadas guerras, están profanando su cadáver, no vaya a ser que alguien lo reivindique y lo ponga en pie.

Z y la desigualdad
La nueva desamortización
José García Domínguez Libertad Digital 20 Diciembre 2007

De sobra sé que proponerse un análisis de la obra de Z como estadista es lo más parecido a redactar la biografía de una pompa de jabón. No obstante, y contra lo que muchos creen, el zapaterismo, en tanto que doctrina de Gobierno, no se deja encerrar en aquella frasecita de Heidegger: "La nada nadea". Muy al contrario, en estos cuatro interminables años de horror vacui también hemos asistido a un silencioso proceso de catarsis ideológica en el PSOE que, al cabo, terminará por destruir sus señas de identidad. Y es que poco, muy poco, se ha reparado en que la arribada al poder de esa nueva generación de dirigentes ha supuesto una mutación radical de los fines últimos que marcan la acción del partido. Así, el intervencionismo económico, viejo impulso motriz de la socialdemocracia hispana desde los tiempos de Pablo Iglesias hasta la hégira Felipe González, ha hecho mutis discretamente por el foro.

Tenía que dejar paso a una nueva praxis que mina los principios igualitarios que dieron sentido al propio nacimiento de sus siglas. Porque, hoy, si algo significa en España la palabra "socialismo" es, precisamente, desigualdad. Muerto y enterrado el secular jacobinismo del viejo PSOE; alegremente obviada la contradicción entre el discurso sobre la igualdad de las personas y el de la disparidad entre los territorios; la esencia del zapaterismo se concreta en la promoción de desigualdades selectivas gracias a los usos privatizados de cada vez más parcelas del Estado. Desigualdad exigen de él –y obtienen– los micronacionalistas con tal de que sus encomendados soporten dispar cobertura de prestaciones públicas, en función de cuál sea el feudo que los aloje.

Desigualdad defienden las muy mimadas minorías morales, sexuales y religiosas en su connivencia con el poder en pos de elevar prácticas marginales a canónicas ortodoxias estatales. Y gustoso se la otorga. Por la desigualdad clama esa infinita constelación de grupos sectoriales, lobbies, sindicatos, entramados corporativos y oenegés embarcados en una doble cruzada. Por un lado, la de extender a todos los frentes el asalto a los recursos del Erario. Por otro, la de imponer una legitimación institucional del descontrol absoluto en el goce privado de esos mismos recursos. Bien, pues repasar la colección del BOE durante esta legislatura es leer el cantar de gesta que certifica su victoria total, absoluta, sin paliativos. Al cabo, la almendra del zapaterismo se esconde en la historia de la primera mitad siglo XIX español: es la desamortización al revés.

Y así, hasta que el propio Estado se desvanezca igual que una pompa de jabón.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La Audiencia Nacional da a ETA el golpe más duro de la historia
EDITORIAL Elsemanaldigital 20 Diciembre 2007

Este miércoles se hizo pública la sentencia de la Audiencia Nacional en el sumario 18/98, en el que se juzgaba a decenas de acusados de integración en ETA y de diversos tipos penales relacionados con el terrorismo. Las penas, que varían entre los 2 y los 24 años de prisión además de multas e indemnizaciones por distintos delitos cometidos, suman 520 años de cárcel para casi todos los encausados. Sólo seis de ellos son absueltos y quedarán en libertad. Pero, con ser una excelente noticia, esas condenas no son la mejor novedad para la democracia española.

La auténtica importancia del sumario y de la sentencia radica en que se ha probado la integración en ETA de distintas asociaciones, grupos, fundaciones y empresas, y que la colaboración en las actividades ilícitas de esas entidades supone ya sin dudas una actividad terrorista punible. ETA es mucho más que una dirección política y una serie de comandos armados y asesinos: detrás de la banda hay todo un entramado financiero, social, doctrinal, jurídico y mediático que durante décadas permaneció impune. Esta sentencia sacude a ETA donde menos golpes había recibido hasta ahora.

Los etarras ahora condenados y sus acompañantes interrumpieron la lectura de la sentencia por parte de la presidenta del tribunal, la magistrada Ángela Murillo, con gritos y cánticos abertzales, pero su altanería no oculta la victoria del Estado de Derecho contra el terror totalitario. Esta sentencia ha culminado un trabajo de investigación que inició hace una década el juez Baltasar Garzón, y llega tras un juicio de más de un año de duración. Aunque ha terminado dando la razón a quienes confiaban en la labor de los jueces, se ha dilatado sin duda en el tiempo. Ese tiempo, a partir de la sentencia leída en la Casa de Campo de Madrid, puede recuperarse con nuevas investigaciones que completen y amplíen la obra iniciada en el sumario 18/98.

El fallo declara la ilicitud de KAS, Ekin y Xaki por ser partes de la misma banda ETA, y de otras sociedades como la Fundación Joxemi Zumalabe, Orain, Ardatza, Hernani Inprimategia, Publicidad Lema 2000, Erigane, M.C. Uralde, Untzorri Bidaiak, Ganeko y el Grupo Ugao Gadusmar, por colaborar decisivamente con la banda armada. No se trata sólo de la condena de algunas personas que pertenecen a esas entidades, sino de la comprobación de que diversas personas jurídicas eran meras tapaderas para apoyar y realizar actos de terror. Los cambios de nombre y de teóricos directivos de las asociaciones han supuesto un complejo trabajo de seguimiento, pero la instrucción ha sido correcta y ha logrado certificar que ETA ha dispuesto y sigue disponiendo de personas y de siglas que le permiten continuar existiendo pese a la presión policial. Desde hoy esa presión puede extenderse a más partes de la trama etarra sabiendo que los jueces están dispuestos a aplicar la Ley cuando los delitos se prueban.

Es importante, además, ver cómo los argumentos de la defensa etarra han sido enteramente rechazados por el tribunal. Este sumario no juzgaba las ideas de los acusados, y no se trata de violar las libertades de expresión, asociación y reunión. Esas libertades y derechos, que la democracia española afirma mientras ETA los viola, son algo muy diferente de la colaboración por cualquier medio con una banda armada. En España es lícito ser independentista, pero no lo es, ni puede serlo, extorsionar, informar, recaudar, reclutar y agitar en beneficio de ETA. Los condenados, desde hoy, se reunirán con la mayor parte de los etarras en el lugar donde todos ellos deben congregarse por el bien de España, del País Vasco y de la libertad: en la cárcel.

España: políticos ignorantes, arrogantes y alienados
Francisco Rubiales  Periodista Digital 20 Diciembre 2007

Mientras que el gobierno, ante la indignación generalizada, recomienda comer conejos para combatir la carestía de la vida en estas fiestas navideñas, ante la imposibilidad de comprar carnes de calidad y mariscos, o culpa al ciudadano de la inflación galopante que vacía el bolsillo del consumidor, muchos españoles piensan que la clase política está tan alienada y alejada de la realidad que ya no puede ejercer con eficacia el liderazgo.

Ciertamente, a juzgar por las encuestas e informes, los ciudadanos y los políticos españoles viven ya realidades diferentes y quizás irreconcialibles porque habitan mundos demasiado distintos: el mundo difícil y costoso del ciudadano, cuya calidad de vida desciende como consecuencia de la inflación, de la inseguridad ciudadana y de otros factores negativos, y el del político, cada día más elitista, que se ha hecho en España ignorante, arrogante y millonario.

Sólo si se asume esta separación dramática entre el pueblo y sus dirigentes es posible entender la enorme y creciente dificultad que demuestran los poderosos en España para entender y solucionar los problemas de la población, sobre todo el encarecimiento de las hipotecas y de la cesta de la compra, que hace cada día más difícil llegar con dinero hasta el final del mes.

Los bancos reconocen que los impagos empiezan ya a ser un problema en España y algunas oficinas bancarias e inmobiliarias empiezan a ofrecer a sus mejores clientes oportunidades para comprar pisos a buen precio, procedentes de viviendas que sus compradores han perdido porque no pueden pagarlas.

En este difícil contexto, ha causado indignación la frívola explicación ofrecida por el ministro de Economía, Pedro Solbes, según el cual los españoles desconocen el valor real del euro porque dejan propinas demasiado cuantiosas en los bares y restaurantes, lo que significa nada menos que culpar de la inflación al sufrido consumidor.

La impresión general de los ciudadanos es que los políticos han perdido la capacidad de comprender y entender la vida de los ciudadanos, lo que les impide también gobernar con eficacia. No pueden entender la importancia de la carestía de la vida porque sus sueldos millonarios les hacen inmunes a la pobreza; no pueden comprender el drama de la inseguridad ciudadana en las calles y barriadas porque viven en residencias seguras y con escoltas pagadas por el Estado; no pueden solucionar los problemas del tráfico rodado, cada día más denso, insufrible y peligroso, porque, al viajar con chofer, escolta y en coches blindados, desconocen el drama; ni siquiera saben los precios de los productos de primera necesidad porque el elitismo del poder y sus elevados sueldos les permiten vivir en burbujas de opulencia y lujo.

Mientras la inflación golpea con dureza el bolsillo de los ciudadanos españoles, no dejan de publicarse noticias que indignan a la ciudadanía. La más reciente ha sido la del presidente del gobierno socialista de Castilla La Mancha, que se ha subido su propio sueldo en más de un 70 por ciento.

El descontento ciudadano español con el liderazgo político es creciente, paralelo al divorcio, tambien creciente, entre el ciudadano y el poder, un drama cuyas consecuencias más inmediatas son el incremento de la abstención electoral y el desprestigio de la política, de los políticos y hasta del mismo sistema democrático.

El último informe de Transparencia Internacional revela que los españoles consideran a sus partidos políticos como una de las instituciones más corruptas y rechazadas, junto con la policía.

Así es imposible que en España pueda existir una democracia, un sistema que se basa en la confianza de los administrados en los administradores y de los ciudadanos en la justicia y equidad del sistema.

Voto en Blanco

Memoria histórica
¿Honrar a los muertos?
Pío Moa Libertad Digital 20 Diciembre 2007

Una de las argucias más hipócritas que han manejado los políticos y subvencionados de la "memoria histórica" es que durante 40 años se ha honrado a los muertos de un lado y ahora, para que hubiera "reconciliación", convenía honrar a los del bando izquierdista y separatista. Acción muy oportuna por cuanto estos últimos serían, precisamente, los "republicanos caídos o fusilados por defender la democracia y la legalidad".

Ya he dicho y documentado ampliamente que el Frente Popular no defendió ninguna democracia, sino un proceso revolucionario. La pretensión oficial equivale a suponer que Hitler defendía a los judíos o un disparate semejante. Toda la historiografía construida sobre esa falsificación es, y solo puede ser, pura filfa, y todas las maniobras políticas asimilables pura demagogia y envenenamiento interesado de la conciencia de los ciudadanos. No voy a insistir ahora en ello, aunque conviene recordarlo una y otra vez, porque estos señores explotan su predominio abusivo en los medios de masas para difundir sin tregua sus evidentísimos embustes, usando el dinero de todos, como corresponde a un estilo corrupto bien acreditado.

Por otra parte, los caídos de ambos lados fueron ya honrados en tiempos de Franco. Lo atestigua, entre otras cosas, el Valle de los Caídos, donde están sepultados por igual restos de soldados nacionales, revolucionarios y separatistas. Entonces, ¿a quiénes quieren honrar estos políticos de ahora? Pues, evidentemente, a los fusilados en la represión franquista, pintada con colores absolutamente exagerados y demagógicos. Los "estudios" en que se respaldan, subvencionados por el poder con intenciones políticas bien claras, son por ello mismo lo contrario de una labor intelectual honesta, independiente y solvente, y carecen del menor crédito.

Por otra parte, en esa represión cayeron tanto inocentes como culpables de crímenes escalofriantes, y ahora que tanto hablan de las "trece rosas" conviene recordar que hubo otras "rosas", hasta de cinco años y menos, asesinadas por aquellos grandes demócratas del Frente Popular. Salta a la vista que ahora no se trata de honrar a los inocentes, sino a los criminales, a quienes se pretende igualar con aquellos como supuestas "víctimas del franquismo": absoluta, desvergonzada deshonra de los inocentes.

He dicho que los autores de la retorcida e inmoral Ley de Memoria Histórica se identifican con los chequistas. No acerté del todo. Con quienes se identifican realmente es con los jefes del Frente Popular, los que huyeron llevándose inmensos tesoros y dejando a sus sicarios a la intemperie, expuestos a la venganza de Franco. Cabría decir que es ahora cuando se acuerdan de sus devotos chequistas. Pasa como con su antifranquismo retrospectivo: un poco tarde. Tardanza que no logra disimular intenciones más actuales y no menos espurias.

El desengaño catalán
GABRIEL TORTELLA El País 20 Diciembre 2007

Argentina es un país políticamente sorprendente: su clase media tiene un alto nivel cultural, sus universidades producen científicos de talla mundial, al igual que la tienen sus artistas y escritores, y sin embargo sus votantes se han equivocado tantas veces, sus políticos han dado tales muestras de venalidad e incompetencia sin por eso perder popularidad, que uno queda pasmado. Lo mismo, o parecido, se podría decir de Cataluña. Buscando un denominador común que explique tal desfase entre la esfera intelectual y la política de ambas sociedades sólo encuentro uno: el nacionalismo. En ambas está arraigado ese sentimiento victimista que busca en el exterior la causa de los problemas propios, tendencia muy humana pero muy peligrosa, contra la que Casio advierte en el Julio César de Shakespeare: "La culpa de nuestra subordinación, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos".

El inconveniente de buscar en el exterior la causa de nuestros problemas, de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, estriba en que, las más de las veces, nos equivocamos, y eso nos impide darles solución. Si un país se empeña en atribuir sus dificultades al Fondo Monetario Internacional o al imperialismo norteamericano, mal podrá resolverlas, por dos razones: la primera, porque no está en su poder modificar los estatutos del FMI ni la política exterior de Estados Unidos; la segunda, porque con toda probabilidad sus verdaderos problemas se deben a unos gobernantes ineptos y rapaces y a un electorado desorientado.

Esos gobernantes indignos, además, con toda seguridad utilizarán el señuelo exterior para distraer al público de su inepcia y latrocinio. Y una vez tragado el anzuelo nacionalista es muy difícil librarse de él: como al pez que picó, los esfuerzos por librarse lo clavan más en la carne. Cuanto peor vayan las cosas (que se venga abajo el sistema de transportes, por ejemplo, o se cuarteen los edificios, o se hagan evidentes el fracaso educativo, la corrupción y el soborno) más se atribuirá el fracaso a la perfidia exterior y el ciudadano medio, ya convencido de que pertenece a una colectividad sojuzgada, se indignará más con el enemigo externo: en Argentina, el imperialismo yanki (o el español, si a mano viene); en la Alemania de Hitler, los judíos; en la Italia de Mussolini, las naciones plutocráticas; en la España de Franco, el comunismo y la conspiración judeo-masónica; en la Cataluña de hoy, Madrid.

Se entra así en una espiral de razonamiento enfermo que puede conducir a proposiciones delirantes. Pocos recuerdan hoy que cuando Rusia lanzó el primer sputnik; el anticomunista general Franco echó el agua a su molino diciendo en un discurso que eso demostraba la eficacia de los regímenes autoritarios. En Cataluña se lleva años pidiendo la publicación de las famosas "balanzas fiscales", que demostrarían que Madrid explotaba a Cataluña. Ya el concepto de "balanza fiscal" es dudoso; pero cuando una entidad seria como el Servicio de Estudios de BBVA publica unas balanzas confeccionadas por un grupo de economistas de prestigio y se demuestra que Madrid es la comunidad más "explotada", los nacionalistas siguen impertérritos; una de dos, dicen: o seguimos pagando demasiado o, si no pagamos demasiado, es gracias a los nacionalistas.

En otras palabras, cualquier causa y su contraria tienen idéntico efecto: si nos explotan, necesitamos nacionalismo; y si no, también. El caso es parecido al del alcohólico que achacaba sus males a la soda.

Por increíble que parezca, tal cúmulo de disparates es aceptado por mucha gente. Pero, según el aforismo que se atribuye a Lincoln, "no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo". Hay muchos catalanes desengañados de tanta falacia nacionalista y tres libros recientes lo demuestran. Uno de ellos, quizá el que más eco haya tenido, es el de Albert Boadella, Adiós, Cataluña, cuyo título ya dice mucho, además de que está en castellano; los otros dos están en catalán: Diari d'una escèptica, de Teresa Giménez Barbat, y Filologia catalana, de Xavier Pericay.

Los tres tienen mucho en común, entre otras cosas que sus autores son fundadores del partido Ciutadans y ya no militan en él; son además autobiográficos, están escritos en primera persona, y son crónicas del desengaño, aunque no de la desesperación. Además, los tres están llenos de humor, la némesis del nacionalismo. El de Boadella es proverbial, y le ha concitado el odio implacable de las mentes embotadas por el provincianismo localista. El de Giménez Barbat y Pericay es más irónico, pero también demoledor para las certidumbres de serie. Aparte de retratar a sus autores, los libros retratan a la sociedad en que se mueven, y describen, cada cual a su manera, su decepción ante la deriva nacionalista de una Cataluña que durante la transición parecía encaminada a convertirse en una sociedad libre y vibrante (en gran parte ya lo era) y a la que el nacionalismo está reduciendo a una versión mediterránea del Mundo feliz de Aldous Huxley.

El libro de Pericay se subtitula Memòries d'un dissident, y narra la gradual caída de las escamas de los ojos de una persona que estudió filología catalana porque quería defender su lengua, alguien que siempre habló y escribió en catalán y que trabajó en diversos departamentos del Ayuntamiento de Barcelona en áreas de filología y periodismo, que comenzó muy cerca de un nacionalismo de las letras (en un capítulo se define "nacionalista y de izquierda") y que acabó harto y asqueado precisamente por conocer tan desde dentro aquel ambiente con sus hipocresías, sus mezquindades y sus arribismos, "aquella amalgama de instituciones, asociaciones y capillitas que repartía certificados de catalanidad".

Giménez Barbat escribe un diario desde octubre de 2003 hasta junio de 2005. Nos abre su corazón, su cerebro, su blog, y su cocina, nos presenta a sus amigos y comenta la actualidad; utiliza el método platónico-socrático, con diálogos político-filosóficos, en particular los que mantiene con su amiga del alma, que es separatista, y de la que jamás consigue que le explique qué beneficios obtendría el catalán medio con la independencia. En filosofía profesa el escepticismo agnóstico, que también se aplica a los mitos políticos: "Después de años y años de dar la matraca, adoctrinándonos en la escuela o a través de la tele, la radio, los periódicos, el teatro, etcétera, ahora la gente cree que la vida es imposible sin que la nación sea la cuestión número uno. Somos el único país del mundo occidental con estas obsesiones".

El libro de Boadella, subtitulado Crónica de amor y guerra, nos cuenta su amor por Dolors y su aversión por el nacionalismo. Es muy divertido; recomiendo especialmente la narración de sus contactos con Jordi Pujol: su entrevista por mor de una letra de cambio, donde el entonces banquero exhibe su "sonrisita diferencial" y sus expedientes de empresa; también el uso que se hizo de un cabezudo con efigie del honorable. Impresiona la ristra de insultos que se han dirigido al autor en los medios, y que él coloca al comienzo del libro: las sabandijas que durante el franquismo vivían bajo las piedras con la democracia se permiten llamar "fascista" a Boadella.

Los tres libros podrían tener un título común: Al Taxidermista, igual que Edmund Wilson tituló A la estación de Finlandia su libro sobre los orígenes de la revolución rusa. Los tres autores nos cuentan el camino que les llevó a fundar, en el restaurante de ese nombre, el partido antinacionalista que cosechó nada menos que 90.000 votos en las pasadas elecciones. Afortunadamente, no todos los catalanes gritan viscan las caenas.

Gabriel Tortella es catedrático emérito en la Universidad de Alcalá.

La Iniciativa de los 50.000
www.criterio.es 30 Diciembre 2007

El día de ayer quedará marcado en el calendario como una fecha más en la lista de agravios acontecidos en Cataluña protagonizados por la clase política contra los ciudadanos de la región. Por primera vez en la Historia, un representante de la sociedad civil hablaba desde el atril del Parlamento catalán con el aval de más de 50.000 ciudadanos de Cataluña -con nombre, apellidos y DNI; que no es poco en la Cataluña actual- para tratar el tema lingüístico, discriminatorio, en las escuelas. Para pedir que se cambie el actual sistema de inmersión lingüística que no solo discrimina a los niños que quieren ser escolarizados en castellano o español, lengua oficial de Cataluña, sino que además les perjudica en su aprendizaje.

Pero, este día también será recordado por otros dos motivos. A saber, el primero de ellos -sin que sorprenda, lamentablemente- es la actitud y decisión adoptada por el PSC en la votación celebrada ayer en el Parlamento regional. Hasta hoy, nunca antes el PSC había votado en contra del fomento y aplicación real del bilingüismo en las instituciones públicas catalanas. Desde hace 10 años su voto era el no voto. La abstención. Ayer, cruzó esa frontera que le separaba del nacionalismo rancio que, encabezado por CiU, ha gobernado Cataluña hasta la llegada de Pasqual Maragall y posterior relevo de José Montilla. Ayer, el PSC -en la imagen Joan Ferran, Daniel Font, que habló en nombre del PSC, y Manuela de Madre- votó en contra de que el bilingüismo sea oficial en las escuelas y no solo real, en la calle.

La versión del PSOE en Cataluña debería explicar a sus votantes -en una mayoría abultada castellanoparlantes y bilingües- las razones de su voto en el Parlamento catalán. Pero, también el PSOE debería explicar a todos los ciudadanos de España qué vota su hermano en Cataluña. ¿Qué hace falta que suceda o se vote para que se pueda optar por el PSOE en Cataluña? ¿Qué es necesario que suceda en Ferraz para que se den cuenta de que el mayor enemigo electoral del PSOE es el PSC?

El 19 de diciembre de 2007 volverá a marcarse con rojo en el calendario por un tercer motivo. El desprecio de la prensa, sobre todo la regional, siempre tan cercana al poder político en Cataluña, a una Iniciativa Legislativa Popular avalada por más de 50.000 ciudadanos de Cataluña -representados, también, por varios centenares a las puertas del Parlamento durante más de dos horas, frío incluido-. Los lectores de determinados diarios de información (dicen) conocerán de pasada que ayer se rechazó una propuesta ciudadana en el Parlamento catalán. Estos medios, ni tan siquiera se preguntan por qué más de 50.000 personas son capaces de estampar su firma en dicha propuesta y, menos aún, por qué 111 diputados -110 más uno, delegado de ICV, mediante la aprobación de la enmienda a la totalidad presentada por todos los grupos parlamentarios menos PP y Ciutadans- son capaces de rechazarla. Nada. No hay músculo crítico periodístico, en Cataluña, fuera de una discusión... ¡por el control de los medios de comunicación públicos!

Así las cosas, el 19 de diciembre de 2007 incrementa la lista de fechas -y estas no son míticas- a recordar por los agraviados ciudadanos de Cataluña. El Manifiesto de los 2.300 -citado ayer por Irene Rigau (CiU), desde el atril, como si de apestados fueran aquellos que lo firmaron-; la aparición de asociaciones y organizaciones cívicas que de manera altruista y sin recursos económicos llevan defendiendo la libertad lingüística desde los primeros años 80, cuando se redactaba la primera ley de política lingüística de Jordi Pujol; las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que obligan, como marca la ley, a que las escuelas ofrezcan la posibilidad de elegir la lengua de escolarización de los niños, entre las dos oficiales, hasta los 7 años; la aparación del movimiento Ciutadans de Catalunya, promovido por intelectuales catalanes; la entrada de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía en el Parlamento regional -con el desprecio diario por parte de más de un diputado regional a los tres representantes: ¡Vosotros estáis de paso!, les han llegado a decir-... a estos hay que sumar ahora el parlamento de Francisco Caja, ayer, en nombre de más de 50.000 ciudadanos de Cataluña, y el rechazo a la iniciativa que defendían, bajo la ignorancia y el desprecio del Gobierno regional excepto el consejero de Educación -como muestra la imagen-.

De una cosa pueden estar seguros el día después de otro varapalo a la libertad en Cataluña, contra la ilusión, mezclada con la razón, no hay fuerza política que venza. Ayer, desde el atril del Parlamento catalán se volvió a escuchar el "Venceréis, pero no convenceréis".

Empezó con Rodríguez Zapata y aborta con López Aguilar
Pascual Tamburri elsemanaldigital 20 Diciembre 2007

2007 será recordado por pocas cosas verdaderamente importantes, y por una multitud de patinazos. Será el año en el que Zapatero, dialogante con la ETA, se encontró con cuatro muertos entre las manos. Es el año en el que el PSOE, esquizofrénico, oscila desde el centrismo casi confesional de Vázquez y casi chovinista de Bono hasta el fanatismo ultraizquierdista y laicista que ha sacado a los católicos a las calles. Será un año con una historia difícil de escribir.

Quien tenga que escribirla –y será dentro de muchos años- no podrá obviar dos nombres, los de dos hombres que se conocen, que tienen algunas cosas en común y otras evidentemente muy distintas, y que han sido protagonistas a su pesar en los dos extremos del año.

2007 empezó con la guerra aún no resuelta del Estatuto separatista de Cataluña llevado al Tribunal Constitucional. Allí, más por despecho que con argumentos sólidos, el presidente andaluz de la Generalitat, José Montilla, lanzó a sus servicios jurídicos a pedir la recusación del magistrado del Tribunal Constitucional Jorge Rodríguez Zapata. Éste, víctima inocente de la impotencia del PSOE, será el nombre con el que se recordará el inicio de la batalla política por los puestos en el TC. Una batalla que, por cierto, hace evidente, por imposible que sea, la necesidad de cambiar las normas constitucionales al respecto.

Pero las normas constitucionales que no han cambiado son las relativas al derecho a la vida, y lo sabe bien nuestro otro protagonista de hoy, el canario doctor Juan Fernando López Aguilar. Las matrículas de honor son ya un lastre para la vida pública, y esto sin distinción de región ni de ideología. López Aguilar, desplazado del Ejecutivo por Mariano Fernández Bermejo, derrotado por el PP y reducido a la impotencia en su tierra, tiene en este final de año su ámbito político más relevante en la dirección del PSOE. Y en ella está destacando por algo que, por mucho que le moleste recordarlo, debería serle ajeno.

Allá por junio y julio de 2004, en los comienzos de esta misma y agónica legislatura, el PSOE anunció su programa laicista, manifiestamente incompatible con la moral cristiana en algunos puntos; no ya sólo en los consolidados, como la vigente Ley del aborto, sino en la ampliación de ésta, la manipulación de embriones, la sugerencia de la eutanasia y la alteración radical del matrimonio. Cuando era joven, López Aguilar, como Rodríguez Zapata, manifestó fehacientemente ser católico, y en 2004 se indignó cuando se le recordó este pequeño problema de incompatibilidades.

Incompatibilidades sólo morales, caballerescas y anticuadas si se quiere, pero para algunos de nosotros aún importantes. López Aguilar se nos enfadó en 2004, pero el Gobierno, con él en la cartera de Justicia, se saltó lo que antes llamaban Derecho Natural a cuenta del matrimonio. Y se volverá a enfadar, pero no está bien que el mayor defensor de una ampliación del aborto, en la dirección del PSOE, haya sido Juan Fernando. Antes de que político, que ministro, que catedrático y que doctor López Aguilar dijo ser, como Rodríguez Zapata, varón, español y católico. No es buena noticia que 2007 termine, o aborte, con la noticia de esta desagradable incoherencia.

El conjunto de penas supera los 525 años de cárcel
La AN condena a 47 responsables de KAS, EKIN y XAKI, a las que define como el “el corazón” de ETA
Antes de comenzar la lectura, La presidenta del tribunal tuvo que desalojar la sala ante el altercado que protagonizaron los acusados y los familiares que los acompañaban
El tribunal de la Audiencia Nacional que ha condenado a 47 responsables de organizaciones del entorno de ETA asegura que las que configuraban el llamado "frente de masas" -KAS, EKIN y XAKI- eran "las entrañas" y "el corazón" de ETA y que el diario EGIN constituía su frente mediático al estar dirigido por la banda. Así lo establece la sección tercera de la Sala de lo Penal en la sentencia que ayer hizo pública y por la que ha condenado a 47 de los 52 acusados en el sumario 18/98, instruido por el juez Baltasar Garzón, a penas que suman 525 años de cárcel.
Efe/ Estrella Digital  20 Diciembre 2007

Las Claves
El tribunal explica en su resolución cómo se puede ser integrante de ETA sin necesidad de emplear la lucha armada, ni otro tipo de violencia, sino formando parte de sus frentes de “masas” y “mediático”. También ha considerado probada la “capacidad de sustitución” que ETA posee, ya que “cuando se ilegalizan algunas de sus estructuras, se crean otras con distinto nombre, con apariencia de legalidad y con los mismos cometidos; y problema resuelto”

Los Datos
El tribunal no ha creído la versión de los acusados de que EKIN era independiente de KAS, y sostiene que era el “disfraz” que utilizó la coordinadora, que fue declarada ilícita en 1998, para ocultarse bajo el manto de una aparente legalidad
Se basa para ello en una noticia aparecida en la agencia Amaiur Press el 23 de septiembre de 1999 en la que se anunciaba la aparición de EKIN como sucesora de KAS y en la valoración del “traspaso fluido de militantes” de Jarrai a KAS y a EKIN, entre otras pruebas

Madrid
Imagen de los condenados
La presidenta del tribunal, Ángela Murillo, leyó en audiencia pública un resumen de la sentencia, que consta de 1.100 folios, de la que ya se conocía en parte el fallo, después de que el pasado 30 de noviembre la Sala ordenara la detención de 46 condenados, de los que 35 ingresaron en prisión y tres -Miguel Angel Zuloaga, Inmaculada Berriozabal y Nekane Txapartegi- permanecen huidos.

Antes de comenzar la lectura, la magistrada tuvo que desalojar la sala ante el altercado que protagonizaron los acusados y los familiares que los acompañaban y que comenzó cuando la procesada Teresa Toda dijo: "no aceptamos esta sentencia. Es un juicio político".

En ese momento, Murillo la interrumpió con un "¡cállese, cállese!" y al ver que Toda y los acusados que se encontraban en la sala comenzaban a entonar con el puño en alto el himno "eusko gudariak" (soldado vasco) les expulsó de la sala con un "¡fuera, fuera!" indicando con un gesto de la mano que salieran.

Los veinticuatro acusados que asistían a la lectura en el habitáculo blindado y que también cantaron el citado himno, algunos incluso subidos de pie en los banquillos, comenzaron a golpear los cristales de la sala, por lo que la magistrada pidió que se los llevaran a calabozos.

"Acumulación de fuerzas"
Tras este incidente, la magistrada leyó el resumen de la sentencia en la que ha quedado demostrado que la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS) y EKIN formaban parte de las "entrañas" y el "corazón" de ETA dentro de un proceso que la banda terrorista denomina de "acumulación de fuerzas", tal y como consta en la documentación que le fue intervenida en Bidart (Francia) en 1993 al etarra José María Dorronsoro.

El tribunal explica en su resolución cómo se puede ser integrante de ETA sin necesidad de emplear la lucha armada, ni otro tipo de violencia, sino formando parte de sus frentes de "masas" y "mediático" y así condena a 31 de los acusados de pertenencia a banda terrorista, once de los cuales han sido condenados en grado de dirigentes.

También ha considerado probada la "capacidad de sustitución" que ETA posee, ya que "cuando se ilegalizan algunas de sus estructuras, se crean otras con distinto nombre, con apariencia de legalidad y con los mismos cometidos; y problema resuelto".

De este modo, el tribunal no ha creído la versión de los acusados de que EKIN era independiente de KAS, y sostiene que era el "disfraz" que utilizó la coordinadora, que fue declarada ilícita en 1998, para ocultarse bajo el manto de una aparente legalidad.

Se basa para ello en una noticia aparecida en la agencia "Amaiur Press" el 23 de septiembre de 1999 en la que se anunciaba la aparición de EKIN como sucesora de KAS y en la valoración del "traspaso fluido de militantes" de Jarrai a KAS y a EKIN, entre otras pruebas.

Aparato de relaciones internacionales
En cuanto a XAKI, el tribunal sostiene que "no es ni más, ni menos, que el aparato de relaciones internacionales" de ETA que desempeñaba sus funciones en París, Bruselas y América Latina, a través de "miembros de la ilegalizada formación política Herri Batasuna-Euskal Herritarrok".

"ETA -según el tribunal- decidía en primera persona la estrategia a seguir, también en el plano internacional, faceta importante que la organización no podía descuidar, en tanto que entendía el fracaso de las conversaciones de Argel" entre ETA y el Gobierno de Felipe González en 1988.

Respecto a las relaciones de ETA con el Gobierno, la sentencia también aborda lo que opina la banda terrorista de sus treguas y, según se desprende de documentos intervenidos a miembros de la organización, considera que "la lucha armada no se suspende por la vigencia de una tregua, pues lo único que queda en suspensión es el accionar armado".

En cuanto al denominado frente mediático de ETA, la sala considera acreditado que el diario EGIN, clausurado en 1998, y las empresas relacionadas con la editorial ORAIN estaban "dirigidas por ETA" y concluye que los acusados Teresa Toda y Javier María Salutregui fueron designados por la banda para dirigir el periódico tras una reunión con el dirigente etarra José Luis Alvárez Santacristina, "Txelis".

Sobre la Fundación Joxemi Zumalabe, impulsora del DNI vasco, el tribunal asegura que "colaboró decisivamente" con la organización terrorista, ya que, la campaña de desobediencia civil que desarrollaba era "complementaria a la ejercida por el brazo armado, por el frente de masas y por el frente mediático".

Por todo ello, la sentencia declara la ilicitud y la disolución de todas estas organizaciones, así como el decomiso de sus bienes y de cuantas sumas de dinero se hayan intervenido.

"KAS era parte de las entrañas de ETA y Ekin, su corazón"
 Periodista Digital 20 Diciembre 2007

¿Y qué dirá ahora el socialista Patxi López? El que hace un año afirmaba en el diario Gara que el juicio de los facinerosos de Ekin era parte de "una legislatura con Aznar en la que prácticamente toda Euskadi estaba bajo sospecha". Ángela Murillo, la presidenta del tribunal de la Audiencia Nacional que ha juzgado el caso Ekin, lo ha dejado muy claro: "KAS era parte de las entrañas de ETA y Ekin, su corazón". ¿Y ahora?

"La Koordinadora Abertzale Socialista (KAS) no constituía sólo un conjunto de organizaciones satélites que giraban alrededor de la organización terrorista ETA, no.

Era mucho más que eso, era parte de las entrañas de ETA, conformando la dirección de uno más de sus frentes, junto al armado y el político, llamado por la misma organización terrorista 'frente de masas' y 'frente mediático' al que tanta y tanta importancia dispensaba esta organización, considerándolo de vital importancia sobre todo a la hora de actuar en conjunción con la lucha armada".

LO DE PATXI LÓPEZ
La opinión de Patxi López no es de hace mucho. La expresó y muy tajante el 3 de septiembre de 2006, en una entrevista-masaje que le hicieron los periodistas del proetarra Gara.

Allí, aprovechando que su jefe Zapatero estaba en pleno "proceso de paz", el líder de los socialistas vascos cargó contra el Foro de Ermua por defender la unidad de España "con la derecha más reaccionaria".

Ademas de eso, Patxi exculpó a los imputados por el macrojuicio del sumario 19/98 contra el entramado mediático, financiero y político de ETA, subrayando que "personalmente" no creía que sean parte de la banda terrorista.

Sobre el próximo juicio del sumario 18/98 referente al "caso Ekin", el periodista pregunta a López si cree que los acusados son miembros de ETA, y, de nuevo, obtiene la respuesta esperada: "Pues no, pero eso lo tendrán que dictaminar los jueces. Yo personalmente no lo creo así, pero pasamos una legislatura con Aznar en la que prácticamente toda Euskadi estaba bajo sospecha. No coincido con ese planteamiento. Ahora la Justicia tendrá que actuar en base a su independencia".

Estamos a la espera de que Patxi López aparezca y haga nuevas declaraciones.

LA MAGISTRADA DE HIERRO
La magistrada destaca que "Ekin no es en realidad otra cosa distinta que la misma KAS disfrazada, eso sí bajo el manto de aparente legalidad que ya no responde a las siglas KAS".

Ese disfraz fue adoptado después de que Baltasar Garzón declarase ilícitas sus actividades en 1998. Pero KAS siguió actuando bajo el manto de Ekin, ya que "integra una parte esencial de la organización terrorista ETA, no siendo simplemente una organización que le preste su apoyo, que esté en su entorno, sino que está en su corazón, exactamente igual que KAS".

ESPALDARAZO A GARZÓN
La decisión de los tres magistrados de la Audiencia Nacional, Ángela Murillo, Luis Martínez de Salinas y Nicolás Poveda, constituye un espaldarazo a las tesis defendidas por el juez Baltasar Garzón y el fiscal Enrique Molina de que ETA no son sólo sus comandos.

La sentencia se basa fundamentalmente en los documentos ocupados a dirigentes de ETA, como José María Dorronsoro Malaxetxeberria, en Bidart (Francia), en 1993, en el que se detalla el Proyecto Udaletxe, un plan de actuación para todas las estructuras de la izquierda abertzale para actuar bajo la dirección de "La Vanguardia", es decir, de ETA.

Así, no hay que pertenecer al aparato militar para ser de ETA, puesto que se puede participar en distintas estructuras de la banda terrorista, como los aparatos políticos -KAS y Ekin-, de relaciones internacionales -XAKI-, mediático -Orain, Egin, Egin Irratia, Ardatza, Erigane, Hernani Inprimategia-, financiero -Gadusmar, Ganeko, Itxas Izarra- o de desobediencia civil -Fundación Joxemi Zumalabe- .

La presidenta destacó que la denominada "Asociación Europea XAKI no es, ni más ni menos, que el aparato de relaciones internacionales de la organización terrorista", desempeñando sus funciones en París, Bruselas y América latina.

El tribunal considera acreditado también que el diario Egin y la emisora Egin Irratia, así como la empresa Orain, que tenía la propiedad de los citados medios de comunicación, estaban dirigidos por ETA.

La sentencia dedica un amplio apartado en señalar que Xabier Salutregi y Teresa Toda, últimos director y directora adjunta de Egin, fueron designados por la dirección de ETA y que para ello tuvieron una reunión orgánica que duró tres días en un hotel en Francia en febrero de 1992 con José Luis Álvarez Santacristina, Txelis, por entonces ideólogo de la banda y posteriormente expulsado de la organización terrorista por postular el fin de la lucha armada.

La sentencia dice textualmente que a partir de 1992 "Egin llegó a estar plenamente subordinado, tanto en sus funciones como en su organización a la estrategia global de ETA, si bien bajo la cobertura aparente de ser un periódico plural e independiente. Sin embargo, la organización terrorista imponía sus directrices en el funcionamiento y organización del grupo editor, transmitiendo las mismas a través de claves directas de comunicación".

A su vez, "la dirección de ETA recibía puntuales informes sobre el estado del grupo empresarial y luego emitía las oportunas instrucciones a los emisores de los informes, llegando a supervisar la designación de los cargos de los Consejos de Administración e incluso a decidir el nombramiento del equipo de dirección del diario".

Egin, según la sentencia, "avisaba públicamente de la puesta en marcha de operaciones policiales dirigidas contra ETA o sus grupos de apoyo permitiendo así conocer al resto de colaboradores dicha circunstancia y con ello eludir la acción policial".

Además, disponía de secciones como Merkatu Txikia (Pequeño Mercado) y Agurrak (Saludos) que eran "habitualmente utilizadas por los miembros y responsables de ETA para el mantenimiento de contactos, tanto entre militantes de la organización armada como entre éstos y sus responsables".

La sentencia dedica también un amplio espacio a la Fundación Joxemi Zumalabe, que según el criterio de los magistrados, "impulsó la desobediencia civil colectiva como forma de lucha complementaria".

El argumento empleado, como consta en el documento Piztu, confeccionado por el condenado y huido Miguel Ángel Zuloaga, es que si con las acciones guerrilleras (acciones armadas) fue posible desestabilizar al Estado opresor (Estado Español), "¿por qué no volverles locos con las acciones desobedientes, para que no pudiéndonos hacer nada, les rompamos en los morros su propia legalidad?".

El caso es que el documento fue suavizado por miembros de la Fundación Joxemi Zumalabe y fue incautado a miembros de la cúpula de ETA. Por tanto, según el tribunal, la citada fundación no formaba parte de la organización terrorista, pero colaboró con la misma en el impulso de la desobediencia civil.

A la lectura de la sentencia no comparecieron tres de los condenados que se encuentran en ignorado paradero, el propio Zuloaga, Inmaculada Berriozábal y Nekane Txapartegi.

CONDENADOS, HUIDOS Y LIBRES
- Mikel Zuluaga, Nekane Txapartegi e Inma Berriozabal son los tres únicos condenados que no han sido detenidos. Están en búsqueda y captura. A pesar de haber una orden de detención contra ellos, Nekane Txapartegi e Inma Berriozabal asistieron el pasado día 2 de diciembre a una manifestación convocada en Bilbao por Askatasuna en solidaridad con los acusados.

- José Luis Elkoro, sobre el que ha recaído la mayor pena (24 años), no ingresará en prisión por motivos de salud. El que fuera uno de los fundadores de Herri Batasuna, de 72 años, rehusó participar ayer en el alboroto que provocaron varios acusados del juicio.

- El juicio comenzó el 21 de noviembre de 2005, con 56 acusados en el banquillo, pero terminó, después de 126 jornadas con 52, después del fallecimiento del ex dirigente de la izquierda abertzale Jokin Gorostidi; de la exclusión por motivos de salud de Iñigo Elkoro y José Ramón Aranguren, y de que el fiscal decidiese retirar la acusación que pesaba sobre José Ignacio Uruñuela.

LA LUCHA ARMADA NO SE SUSPENDE POR UNA TREGUA
La sentencia del caso Ekin detalla, según los documentos incautados a ETA en 1994, que “la lucha armada no se suspende por la vigencia de una tregua, pues lo único que queda en suspensión es el accionar armado”.

En uno de esos documentos, ETA explica que durante los procesos negociadores con el Gobierno deben continuar otros tipos de lucha, como por ejemplo, la de masas. ETA señala que KAS en todo momento debe “arropar y nutrir a la lucha armada, siendo imprescindible la correcta interrelación entre ambas, sobre todo en las fases de tregua, de cara a mantener la presión que un suspenso del accionar armado pudiera conllevar”.

Por ello, exige de KAS “la dirección política que permita la participación de sectores de masas en la lucha del MLNV”.

Había una "caja común" de la que Otegi recibió pagos

La sentencia recoge que la contabilidad encontrada en los ordenadores incautados a los procesados demuestra que existía una “caja común” para varias de las estructuras dependientes de ETA y había trasvase de fondos entre ellas, por ejemplo: Herri Batasuna, Gestoras, Askapena, Jarrai, LAB o Xaki. Lo dijo Mikel Egibar en su declaración y los datos aparecieron en el ordenador del contable y tesorero de KAS, Vicente Askasibar, ocultos con claves numéricas.

Askasibar reconoció que pagaba los sueldos y gastos de los liberados, como Arnaldo Otegi, Segundo Ibarra, Paul Asensio, Mikel Oyarzun, Elena Beloki, Félix Ibarra o José Luis García Mijangos.

LA TRAINERA DE KAS ESTABA PATRONEADA POR ETA
La sentencia reproduce una portada del boletín 69 de ETA, Zutabe, donde puede apreciarse que la “trainera de KAS está patroneada por ETA, y las demás organizaciones no siguen sino el ritmo que ésta marca”.

Los procesados han dicho que KAS desapareció en 1995, y que cuatro años después nació Ekin, sin ningún tipo de parecido con la anterior. La sentencia dice: “Eso es radicalmente incierto”.

“Una imagen vale más que mil palabras”.

UN PROCESO CONTRA DOS DE LOS ABOGADOS
El tribunal ha deducido testimonio contra los abogados José María Elosua y Jone Goirizelaia por haber acusado de malos tratos sin prueba alguna a varios funcionarios, agentes de la Guardia Civil. Ello quiere decir que avala la apertura de una investigación a los letrados para depurar las responsabilidades correspondientes.

Los magistrados han criticado la actitud rupturista de los acusados, que durante todas las sesiones intentaron “paralizar este juicio para siempre”.

LA AUDIENCIA NACIONAL, IMPLACABLE
Tras la sentencia, la puntilla legal a ETA queda en manos del Gobierno
Elsemanaldigital 20 Diciembre 2007

ZP abrió la puerta a PCTV y ANV y quedan como últimos respiraderos de la banda terrorista una vez desarticulada toda su "entraña". Todo está pendiente de la ilegalización de ambos partidos.

La Audiencia Nacional ha dictado sentencia en el juicio más largo de los celebrados bajo su jurisdicción, y lo ha hecho con penas ejemplares y con una calificación de los hechos que no deja lugar a dudas. Llega así a su final el megaproceso contra el aparato de agitación, propaganda y relaciones internacionales de ETA, el célebre sumario 18/98 instruido por Baltasar Garzón e iniciado durante la primera legislatura de José María Aznar, y que supuso en la práctica el desmantelamiento de toda la estructura legal de la banda terrorista.

Ese desmantelamiento adquiere ahora carta de naturaleza, máxime después de que la sentencia leída por la juez Ángela Murillo haya dejado perfectamente claro que Kas, Ekin y Xaki, que operaban con absoluta impunidad, son "mucho más" que organizaciones satélite de ETA: son Kas era parte de "sus entrañas", y Ekin, "su corazón". Así lo ha evidenciado, por otra parte, el comportamiento de los 52 encausados. Un comportamiento calificado por la sentencia como "esperpéntico", en la medida en que "testigos miembros de ETA que están cumpliendo severas condenas por su participación en execrables acciones terroristas tildaban a los acusados de auténticos héroes".

Pero los "héroes" van a acabar entre rejas, tras volver a demostrar su catadura en el momento de leerse la sentencia. Teresa Toda, directora adjunta de Egin, se levantó interrumpiendo a la presidenta del tribunal para declarar que no aceptaban la sentencia porque se trataba de un "juicio político". Tras desobedecer la orden de guardar silencio, fue expulsada, momento en el que los 24 acusados que se encontraban en la jaula de cristal entonaron el Eusko Gudariak. Murillo no se anduvo con contemplaciones y vació la sala de etarras.

Serán 525 años de prisión en total los que cumplan los condenados: 47 de los 52 (los cinco absueltos lo son de delitos fiscales y contra la Seguridad Social), aunque tres están en busca y captura después de huir durante la libertad provisional.

Por integración en organización terrorista en calidad de dirigente se condena, entre otros, a Xabier Alegría (18 años), responsable de Ekin, sucesora de Kas; a Txema Matanzas (14 años), abogado de Gestoras Pro Amnistía; o a José María Olarra (13 años), ex parlamentario de Herri Batasuna.

Por integración en organización terrorista, a José Luis Elkoro, presidente del consejo de administración del diario Egin, a varios miembros de su equipo de investigación y a quien fue seleccionado por ETA para dirigir el diario, Xabier María Salutregi.

Por colaboración con organización terrorista, a Teresa Toda, directora adjunta de Egin, y a su redactor jefe de opinión, Sabino Ormazábal, así como al miembro de Kas Pablo Gorostiaga.

Además la sentencia utiliza como prueba de la vinculación del aparato de relaciones internacionales, Xaki, con ETA, la presencia en su seno de representantes de Herri Batasuna, lo cual refuerza aún más la doctrina bien asentada en la jurisprudencia de la identidad entre los brazos políticos de ETA y ETA misma.

Y ahora ¿qué?
Aunque ya se presumían las sentencias, y los aparatos hoy condenados estaban desarticulados hace años por la investigación de la Audiencia Nacional, el fallo que ha leído este miércoles la Sección Tercera de la Sala de lo Penal sanciona jurídicamente el final de la impunidad de ETA ante la ley. Se acabaron los tiempos en que los comandos asesinos eran detenidos mientras el diario Egin campaba a sus anchas, y mientras empresas e instituciones daban cobertura nacional e internacional a las actividades terroristas.

Ya sólo quedan dos excepciones: el PCTV, al que José Luis Rodríguez Zapatero permitió presentarse en las elecciones vascas del 17 de abril de 2005, y ANV, buena parte de cuyas candidaturas recibieron idénticas bendiciones para las elecciones municipales del 27 de mayo de 2007. Los diputados autonómicos, concejales y junteros obtenidos (antes y después de la declaración formal de tregua) son el último resquicio legal de ETA.

La Audiencia Nacional deja ya pues la última pelota en el tejado del Gobierno. Mariano Fernández Bermejo y Cándido Conde-Pumpido parecen apuntar a que se darán pronto los primeros pasos de la ilegalización. Pero quedan 80 días para el 9-M y el tiempo corre en favor de ambas organizaciones.

La sentencia del «caso Ekin» destapa la ETA asentada en España desde hace 30 años
J. PAGOLA. MADRID. ABC 20 Diciembre 2007

Con la sentencia del «caso Ekin», dada a conocer ayer, la Audiencia Nacional pone al descubierto la ETA asentada en España, que, durante los últimos 31 años, ha hecho posible la supervivencia de la ETA de los «comandos» instalada en Francia, e impone elevadas penas a 47 de los 52 procesados, como jefes y lugartenientes de la trama. Tres de los condenados, Miguel Ángel Zuloaga, Inmaculada Berriozábal y Nekane Txapartegi, se encuentran en paradero desconocido, quién sabe si para ponerse a las órdenes de «Josu Ternera».

El reciente ingreso en prisión de 35 de los 52 procesados presagiaba el contenido y la orientación de la sentencia. Una sentencia que da cuerpo jurídico al desmantelamiento de parte de esa obra de ingeniería financiera, mediática, lucha de masas -KAS, Ekin, Egin-; internacional -Xaki- y desobediencia civil -Fundación Joxemi Zumalabe-, que los estrategas de ETA habían ido construyendo y activando desde los subterráneos del terror.

La resolución, por tanto, crea un precedente jurídico y constituye un auténtico aviso a navegantes para otras causas abiertas contra el complejo etarra, como los casos Egunkariak, Udalbiltza, Gestoras pro Amnistía o Batasuna-«herriko tabernas». Supone, al mismo tiempo, expresa voluntad por parte de la Justicia de dar continuidad a los recientes golpes asestados a las tramas de ETA en España, como la detención e ingreso en prisión de la mayoría de los miembros de la mesa nacional de Batasuna, ordenada por Garzón para evitar la reorganización de un partido ilegal, al que el «proceso de paz» había dado alas.

La tercera pata del trípode
Así pues, la Sección Cuarta establece que tanto la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS) como su sustituto Ekin no eran sólo «organizaciones satélites, que giraban alrededor de la organización terrorista ETA, no». En efecto, KAS, constituida como tal en 1976, «era parte de las entrañas de ETA, conformando la dirección». En concreto, según deja ver la resolución, constituía una de las patas del trípode sobre el que se ha venido sosteniendo ETA desde la misma Transición. Y como tal, asumía la dirección del «frente de masas» y del «frente mediático», a los que la banda da enorme importancia como complemento de lo que denomina «lucha armada», dentro de esa estrategia que los etarras llaman «acumulación de fuerzas», desplegada, sobre todo, cuando ha pretendido forzar a los sucesivos gobiernos a una negociación política.

Los frentes «militar» y «político» completan ese trípode necesario para que la banda se perpetúe en el terror. Fracturado uno de esos frentes de lucha, el complejo ETA se queda cojo, pero sólo de una «pata». Aunque malamente, podrá seguir activo, hasta su completo desmantelamiento.

La sentencia pone al descubierto a la ETA tramposa, al dejar claro que Ekin es lo mismo que KAS, aunque «disfrazada, eso sí, bajo el manto de aparente legalidad». Y la banda se vio obligada a envorverla bajo ese disfraz para hacer creer que la Koordinadora Abertzale Sozialista se había disuelto cuatro años antes, tras el auto dictado por el magistrado Baltasar Garzón el 5 de noviembre de 1998, en plena tregua de Estella, que declaraba ilícitas las actividades de KAS. En definitiva, según una de las conclusiones, KAS y Ekin, más allá de constituir meros grupos de apoyo, son, eran, el «corazón» que ha dado plena vida a ETA.

Y si KAS-Ekin eran el motor de ETA en España, Xaki constituía su siniestra «representación diplomática» en el extranjero. La sentencia, que denomina a esta trama como el «aparato de relaciones internacionales» de la banda, pone al descubierto su forma de actuar y las redes de las que se servía, entre ellas las delegaciones que Herri Batasuna y sucesoras establecieron en París, Bruselas e Iberoamérica. Todo ello encaminado a la vieja pretensión de internacionalizar el «conflicto vasco» y, también, de dar a los etarras la cobertura necesaria en terceros países.

Los chivatos de «Egin»
La sentencia reconoce, también, la pieza clave que constituía el periódico «Egin» en la estrategia etarra. Marcaba posibles objetivos e incluso proporcionaba información operativa a ETA para la comisión de atentados. Atentados a los que luego daba valor, al enmarcarlos dentro de un «conflicto político». Servía, además, de cobertura para comunicaciones internas de la banda y contribuía al blanqueo de dinero. No menos importancia da la sentencia al papel que ejercía la Fundación Joxemi Zumalaba dentro de la estrategia de «desobediencia civil» promovida por la propia ETA, como instrumento complementario a la «lucha armada» y la «lucha de masas». Si es posible desestabilizar al Estado con atentados, «por qué no volverles locos con las acciones desobedientes, para que, no pudiéndonos hacer nada, les rompamos en los morros su propia legalidad», planteaban los cabecillas.

Desmantelada parte de la ETA asentada en España, la sentencia impone elevadas condenas a sus jefes y «lugartenientes». Penas que, para los cabecillas, van desde los 18 años de Xabier Alegría a los 11 de Olatz Eguiguren, pasando por los 17 de Carlos Trenor, los 14 de Rubén Nieto y José María Matanzas, y los 13 de Elena Beloki, Mikel Egibar, José María Olarra, Vicente Askasibar, Segundo Ibarra, José Antonio Etxeberría y Juan María Mendizábal. Se da el hecho de que José Luis Elkoro, a quien se le ha impuesto la condena más elevada -24 años- no fue a prisión, por enfermedad.

Educación
Padres de Cádiz presentan 240 objeciones de conciencia a Ciudadanía
V. Menacho La Razón 20 Diciembre 2007

madrid- El Foro de Laicos Asidonia ha presentado en la Delegación Provincial de Educación de Cádiz 240 nuevas objeciones de conciencia de padres y madres gaditanos contra la asignatura Educación para la Ciudadanía. Con estas objeciones, este foro ha superado las 520 copias entregadas a la administración, ya que, desde que comenzó el curso, el interés de los padres y su demanda de información sobre la asignatura ha crecido notoriamente, según indican. En total, en la provincia de Cádiz hay más de 700 objeciones contra Ciudadanía. En el conjunto de España, el número asciende a 22.000.

A juicio del Foro de Laicos Asidonia, el incremento de objeciones es imparable, pese al acoso y la falta de sensibilidad por parte de la Junta de Andalucía, que amenaza y amedrenta a los alumnos y padres para que desistan del derecho constitucional a la objeción. Pese a ello, está estudiando, junto con los servicios jurídicos de Profesionales por la Ética, acciones judiciales contra los profesores, tutores y directores de centros que no respetan este derecho.

Además, emplazan a la Junta de Andalucía a que no demore más la resolución del contencioso que han presentado varios padres ante el Tribunal Superior de Andalucía. Este tribunal ya ha emitido tres autos en contra de la Junta y a favor de los padres.

«Un intento de dividir España por motivos lingüísticos»
CiU, PSC, Esquerra y BNG consideran inaceptable la propuesta de Rajoy de garantizar la enseñanza del castellano
BARCELONA EL MUNDO 31 Diciembre 2007

La propuesta de Mariano Rajoy de redactar una ley que garantice la enseñanza del castellano en toda España ha sido recibida en Cataluña como una ataque «al modelo de convivencia», un intento de «dividir España» y «un nuevo episodio de la campaña anticatalana del PP».

CiU, Esquerra y el PSC consideran que tras la iniciativa del líder popular subyace la voluntad de marginar la lengua
catalana. El portavoz parlamentario de los republicanos, Joan Ridao, calificó ayer el proyecto de «auténtica obscenidad
destinada a capturar el voto ultra».

Ridao razonó que lo que pretende el PP es dictar «una ley de antinormalización lingüística». Algo que, en su opinión, no
tendría sentido, pues el catalán es una lengua en posición de «debilidad» frente al castellano, que «es el tercer idioma más
hablado del planeta».

La diputada de CiU Irene Rigau acusó al Partido Popular de tratar de obtener «un rédito electoral» con esta propuesta «basada en una falsedad», ya que los informes científicos «demuestran que el nivel de castellano en Cataluña es equiparable al de otras zonas de España».

Y el portavoz de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, subrayó que la iniciativa del PP tiene como finalidad «dividir
España y sus comunidades por motivos lingüísticos».

«Todo apunta a que el PP seguirá haciendo una campaña contra Cataluña, continuidad de la campaña del Estatut», manifestó
Iceta.

La llamada normalización lingüística, que obliga a que el catalán sea la lengua vehicular de la enseñanza, opera en Cataluña
desde los primeros años 80, pues la Generalitat tiene competencia en materia educativa desde su restitución. Sin embargo,
esta competencia no es plena. El artículo 131.3. a) del nuevo Estatut legitima al Estado para marcar unas bases generales en
materia de programación y de diseño de los planes de estudios.

De acuerdo con este precepto, Rajoy podría dictar una ley para reforzar el estudio del castellano en los colegios catalanes,
aunque esa norma acabaría a buen seguro en el Tribunal Constitucional, pues los partidos catalanes no están dispuesto a
retroceder en esta materia.

Y no sólo los catalanes. El BNG arremetió también ayer contra lo que considera un proyecto «inasumible» dirigido a «reforzar el españolismo y el bipartidismo».

En declaraciones a Europa Press, el portavoz del Bloque en el Congreso, Francisco Rodríguez, criticó por «intolerante y
excluyente» la idea de garantizar por ley el derecho a utilizar y aprender el castellano en todas las etapas educativas.

En este sentido, ahondó en que esta propuesta «está fundamentada en una visión de España como Una, Grande y Libre, aunque presentada democráticamente». «Es inasumible en un Estado en el que existen distintas naciones», zanjó el portavoz del BNG.

Además, la propuesta de Rajoy podría complicar las cosas al PP a la hora de buscar alianzas para gobernar. Ya ayer, Esquerra retó al candidato de CiU al Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran Lleida, a que aclare si está o no dispuesto a pactar con los populares. Independentistas y socialistas han encontrado en la iniciativa del PP una manera de atacar a CiU, para quien sería inaceptable una ley de estas características.
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