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Recortes de Prensa    Viernes 28 Diciembre   2007

Nacionalismo sin democracia
GERMÁN YANKE ABC 28 Diciembre 2007

Hay un viejo aforismo de la política vasca que dice -y enseña- que los más variados esfuerzos de entendimiento con el nacionalismo vasco terminan dándose de bruces con la realidad de este último y, así, fracasan. Una y otra vez. Hay siempre un periodo intermedio en el que los que esgrimen el aforismo pasan por ser unos radicales antinacionalistas, pero las cosas son como son. Fue Mario Onaindía, por cierto, el que insistió en los últimos años de su vida que la desgracia del nacionalismo vasco era que, en su seno, había diferencias evidentes pero no un proyecto democrático.

Ninguno de los intentos del Gobierno por entenderse e ir de la mano del PNV en estos últimos años ha terminado bien. Hay ocasiones que la necesidad de apoyos parlamentarios produce el espejismo de la moderación, la centralidad y los acuerdos, pero siempre es un espejismo, como se constata en este fin de año. Tras tantas carantoñas, terminamos con el proyecto de autodeterminación de Ibarretxe, con la estrategia de «acumulación de fuerzas nacionalistas» y el enfrentamiento con la Audiencia Nacional esgrimiendo la burda trampa de que quienes son considerados parte de ETA son encarcelados «por sus ideas».

Ni hacía falta ser adivino, ni tampoco esperar mucho, para ver a Iñigo Urkullu, nuevo presidente del PNV, como un pelele del conglomerado nacionalista por el que se inclina su partido. Urkullu dijo ayer a Carlos Herrera en Onda Cero que no cree que todos los condenados recientemente por la Audiencia Nacional sean de ETA, por lo que «hay personas privadas de libertad que tienen un cariz político». Se podrían llenar contenedores con las referencias de hemeroteca en las que, cuando conviene, los líderes del PNV reconocen que la banda terrorista no es un grupo aislado de pistoleros, sino una trama organizada y dependiente en la que juegan su papel los protectores, los secuaces, los buscadores de dinero, los encubridores y los teóricos. Pero cuando su nacionalismo no avanza, ni tiene nada democrático y nuevo que aportar, se modifica la estrategia y se trata de salvar a Batasuna-ETA para salvarse a sí mismos.

La última sentencia de la Audiencia Nacional (como la ilegalización de Batasuna como parte de ETA) no tiene nada que ver con el enjuiciamiento de ideas, como puede muy bien saber Urkullu que es independentista, pretende esa maraña anticiudadana de «construir un pueblo de manera diferenciada» y parece entregado a la vieja máxima de coincidir con ETA en los objetivos aunque no en los medios. Se podrá recurrir y discutir pero los condenados lo son por formar parte de una trama terrorista en mayor o menor medida, y no por lo que piensan, si es que piensan. Cualquier otra interpretación es una mistificación para salvar los trastos, es decir, para unir a los nacionalistas aunque sea tomando el discurso de los más radicales (del partido) y de los violentos (de los aledaños).

Nada más claro, en este sentido, que el lamentable lenguaje de Urkullu. Nunca estuvo dotado para la oratoria ni para la claridad intelectual, pero su descripción de la situación actual y de los objetivos políticos inmediatos es ciertamente pasmosa: «Tenemos que erradicar de la noria política la posibilidad de estrategias de acción y reacción que puedan existir». Pasmoso, insisto, más allá del tan rancio modo de expresión. Este afán era llamado antes «equidistancia», pero es más bien «equiparación» porque el PNV no quiere colocarse a la misma distancia de ETA y del Estado de Derecho, sino en el lado de la unidad nacionalista, en el que está y se quiere que siga estando ETA y los suyos.

La «equiparación», en el imaginario nacionalista, pretende colocar a ambos, y al PNV entregado a la Izquierda Abertzale, en el mismo nivel de legitimación, como si fuese lo mismo el sistema de garantías de una democracia como la española a la ensoñación totalitaria de los violentos con los que se quiere pactar o, en todo caso, arrebatar los votos. Recordemos a Onaindía: sigue sin haber, en el nacionalismo vasco, un proyecto democrático.

El dolor equidistante
CARLOS HERRERA ABC 28 Diciembre 2007

INSISTE el muy reaccionario nacionalismo vasco: hay que recordar a las familias de las víctimas de ETA pero también a las víctimas que mueren en carretera yendo a visitar a sus presos a cárceles lejanas. Se me antoja una primera pregunta: ¿sería menos grave que uno de esos accidentados se matase en un trayecto de escasos cien kilómetros entre prisión y domicilio? ¿Cuál es el límite de distancia después del cual hay que culpar al Estado español? Si se matase en un recorrido urbano camino de la cárcel ¿podría achacarse simplemente a la mala suerte? ¿Ya no sería un héroe de la Patria?

Insiste el obispo Uriarte, pastor de lobos: unos y otros han sufrido y hemos de estar con todos, con los heridos por la muerte terrorista y por aquellos que sientan un nudo en la garganta por no poder cantar en Nochebuena con sus hijos en prisión el «ator, ator mutil». ¿Por igual? ¿Hay que estar por igual con quien ha disparado el revólver y con quien ha recibido la bala? ¿Es el mismo dolor a los ojos del obispo el de quien recuerda a su hijo abatido por las balas que el de quien no puede cantar un emotivo villancico? Compadecerse al mismo tiempo y de la misma manera de un etarra que no puede comer polvorones en su casa y de un padre que no puede tener consigo a su hijo asesinado es una infamia de cura miserable, de sotana cómplice.

Otrosí. Insiste la televisión vasca en la transmisión de lo que sea que hace el «Olentzero», ese mito adaptado a las necesidades patrias que hace regalos a los buenos niños euskaldunes en sustitución de los pérfidos Reyes Magos, poniendo en su boca estas palabras: «Una niña me ha pedido que le traiga en Navidad a su mamá, que está en una cárcel del Puerto de Santa María».

No se acuerda el muñecote de la niña que no tiene mamá precisamente por culpa de la que está en el Puerto, que la destrozó mediante una bomba de amosal. El muñecote responde a un ventrílocuo y el ventrílocuo, a su vez, a un comisario gubernamental, que responde a un gobierno y a una idea perversa de los fines y los medios. Todo por la independencia. Hasta la ignominia, si es necesario.

Tiene poco efecto didáctico que recordemos que la suegra del terrorista -a la que se refieren todos- murió en la carretera porque su yerno es un asesino, no porque el Estado español fuera inductor de su accidente. Si el asesino no hubiese asesinado, hoy no estaría en una cárcel y a su madre política la encontraríamos cocinando bacalao al pil-pil en lugar de morando eternamente en las praderas celestes.

Más: el Gobierno vasco de este crecido Juan José Ibarreche que vuelve a tener el control de los suyos asegura que en el País Vasco se persiguen las ideas. Sin quererlo, tiene razón: se persiguen las ideas de los que no son nacionalistas o no juegan a entenderse con ellos. Y se mata por ello. Se mata a los que no entran en el perverso juego de los silencios cómplices y se mata a los que batallan a una partida de asesinos.

El problema está en ellos y no en los recientemente condenados por pertenencia a banda armada, esos a los que los ibarreches consideran «presos políticos». No hay presos políticos en España. Los que ya están en prisión lo están no por ser independentistas, como reconoció ayer Iñigo Urcullu, que lo es, sino por matar o colaborar en la muerte para conseguir ese nirvana que tanto les excita.

No caben posiciones tibias ante ignominias como las oídas y leídas. No valen contemplaciones interpretativas. No hay dolor equidistante. No puede la política permitirse el lujo de mirar hacia otro lado. La única evidencia palpable y contable son los muertos, no las patrias, y más de uno deberá andar estos días revolviéndose en su tumba. Que tomen nota los tibios y los pontoneros.
www.carlosherrera.com

Nacionalismo y fútbol
Manque pierda
Cristina Losada Libertad Digital 28 Diciembre 2007

Hoy es un gran día para Galicia o más exactamente para Galiza, reducto y bastión del nacionalismo autóctono. Una gran día, no porque la renta per cápita vaya a registrar un aumento súbito, las empresas se den de bofetadas por instalarse en su territorio, la llegada del AVE se adelante milagrosamente y todos los escolares hayan logrado entender, de pronto, los textos escritos en un lenguaje diferente al de los sms. Se trata de algo mucho más trascendental, y es que la selección gallega de fútbol reaparece para un partido contra Camerún. Galiza-Camerún, rezan los carteles. He puesto "contra" por error. En realidad, el partido que esta noche se ventila en el estadio de Balaídos no se juega contra el equipo que envía aquel país africano, sino contra España, que éste y no otro es el enemigo que constituye la razón de ser del tinglado de las selecciones "propias" montado por los nacionalistas con el concurso de la pasividad socialista, ese laissez faire que sólo practican con los que necesitan para mantenerse en el Gobierno.

Será una gran noche de efervescencia nazional. Tremolarán las banderas secesionistas que lucen la estrella roja, lo cual resulta muy apropiado, toda vez que fue en la URSS y del mismísimo Padrecito que un ídolo de esta tribu, Castelao, recibió la revelación sobre el modo de resolver el problema de las naciones y nacionalidades. Un gran teórico, Stalin, aunque se le conozca más por su sobresaliente praxis en las artes de la deportación en masa, la hambruna y el asesinato. Pero bajo las estrellas de la noche de hoy, la diversión está asegurada. Como calentamiento previo, habrá una manifestación para exigir la oficialidad de todo esto y, en especial, la nación, que no hay selección sin nación y viceversa. Así, las huestes movilizadas entrarán con fervor patriótico en el estadio para darle a España, esa malvada entidad sin la que no pueden vivir, lo que se merece. Si se tercia, podrán repetirse las escenas del pasado año en La Coruña, donde en ocasión similar, los hooligans nacionalistas quisieron quemar una bandera española e hicieron destrozos diversos. El cóctel fútbol-nacionalismo produce y necesita esos excesos.

La selección gallega de fútbol, un proyecto estrella del BNG al que se han dedicado esfuerzos y recursos –públicos, naturalmente–, tiene capital importancia porque viene a cubrir un vacío vergonzoso. Y es que aquí, señores, no tenemos un Barça. Los clubs han sido sólo clubs. El fútbol sólo fútbol. Y desde la perspectiva de los nacionalistas de todos los partidos (políticos) eso resultaba lamentable. Máxime cuando se daba la circunstancia de que la lengua tradicional y espontánea en ese ámbito era el español. Con energía y fondos, se ha intentado "normalizar" lingüísticamente a los clubs y si en algún caso la operación ha resultado exitosa, no se ha podido garantizar con ello el triunfo deportivo. Ay. Pero eso, de momento, es lo de menos. Esta noche, por ejemplo, miles de personas, venidas ex profeso de Galiza, asistirán a un partido les guste el fútbol o no. Lo harán por la nazón. Hasta le perdonarán a Laporta que no haya permitido jugar a Eto'o con los cameruneses, un gesto impropio de la solidaridad galeusca, que desluce este ritual de afirmación. Uno que nos retrotrae a aquella longa noite de pedra, cuando el régimen, decíamos, utilizaba el fútbol para adocenar a la población. Ahora es un instrumento de la pedagogía del odio, sin la cual no hay nazón, aunque pudiera haber selección.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Ofensiva contra la AVT
Movimiento socialista contra las víctimas
Agapito Maestre Libertad Digital 28 Diciembre 2007

La socialdemocracia en España es sólo un modo de disfrazar el genuino objetivo del PSOE, que no es otro que ocupar totalitariamente todo el espectro político, social y cultural de una nación. Se trata, en suma, de convertir el partido en una pieza clave de eso que, a comienzos del siglo XX, fue llamado movimiento político-social. Sí, hoy por hoy, el PSOE es más que un partido político; es un "movimiento político", por ejemplo, tiene varias televisiones, por no decir todas, varios periódicos, por no decir que casi todos, que están infectados por la doctrina del propio movimiento socialista, o mejor, disfrutan de sus favores. Etcétera, etcétera. Sustituir al Estado-nación por el Estado-partido primero, y después al partido por el movimiento, fue y sigue siendo el ideal socialista, o sea, totalitario.

He ahí el principal empeño del PSOE que, sin lugar a dudas, está consiguiendo unos increíbles resultados que para sí hubiera querido la Secretaría General del Movimiento de Franco, especialmente a la hora de coordinar políticamente la lucha de los diferentes ámbitos culturales y sociales por impedir que nadie cuestione al "césar" en el poder. En el interior de ese movimiento socialista hay distintas fuerzas con diferentes miras, pero todas coinciden, siguiendo la doctrina de Zapatero, en negar, o mejor, volver a matar civilmente a la víctima.

Terroristas y socialistas, nacionalistas y socialistas, en este punto siguen dándose la mano. Unos y otros están muy acompañados por periodistas, profesores, escritores, en fin, gente del mundo intelectual que está dispuesta a dar la batalla contra la víctima. Es la famosa gente de la Kulturkampf, que tanto éxito tuvo en el movimiento nacionalsocialista. También, hoy, en la España actual, esa Kulturkampf es magníficamente imitada por los "luchadores de la cultura" socialista en los medios de comunicación y, por supuesto, en las universidades.

El objetivo fundamental de la Kulturkampf española, al menos en un punto, hace palidecer de horror al terrorífico Mein Kampf de Hitler; pues éste tenía como objetivo enfrentarse a seres vivos, mientras que los "luchadores" a favor del socialismo de Zapatero quieren volver a matar las víctimas del terrorismo. Su cobardía es doble. Odioso es el criminal que va a por el ser vivo, pero es pérfido, salvaje, el que pretende volver a matar la víctima. Los luchadores de Zapatero no soportan el poder crítico y civil de la víctima, especialmente odian que la víctima de ETA tenga alguna posibilidad de rehabilitarse en el ámbito en el que fue asesinada: el ámbito público. No citaré por sus nombres a ninguno de estos "luchadores culturales", sencillamente, porque no hay nada que discutir con ellos, entre otras razones, porque no ofrecen argumento alguno capaz de resistir la prueba mínima de "verosimilitud" o plausibilidad que un diálogo libre requiere. Sólo me cabe el desprecio de su disparatada verborrea.

Nada de todo lo que está sucediendo ahora contra la víctima me ha cogido desprevenido. Al contrario, llevo denunciándolo hace años; y, por supuesto, hace tiempo que lo vengo analizado, casi tanto como lleva el "intelectual" de izquierdas se rendido al poder de los pistoleros de ETA. Valga como ejemplo de mi predicción algunos párrafos del discurso que dirigí, como maestro de ceremonia, a los manifestantes que congregó en Madrid la AVT, en noviembre de 2006. Esto fue más o menos lo que dije:

Todos los presentes sabemos por qué estamos aquí. Todos tenemos razones que justifican nuestra participación en este espacio común. Político. Y, por supuesto, todos hemos venido aquí movidos por un sentimiento, una pasión, una razón que se llama solidaridad con las víctimas del terrorismo, que no cesan de enseñarnos que una nación es también una unidad colectiva de sufrimientos.

Sí, la nación, el Estado democrático, España, tiene, por desgracia, una base de sufrimientos. Pero eso no significa, en modo alguno, que un gobernante pretenda construir un nuevo "Estado" sobre la sangre de los españoles asesinados por el terror. Eso sería una maldad, una perversidad, un crimen de guante blanco. Sin embargo, sobre esta vileza opera el Gobierno de Zapatero. En realidad, son tres iniquidades las ya perpetradas por el Gobierno de la nación. Primera, quieren montar un nuevo Estado sobre el sufrimiento de los españoles. Segunda, exigen silencio a las víctimas. Tercera, niegan el sentido democrático de las víctimas.

A esas tres violencias sólo podemos enfrentarle la fuerza de una rebelión ciudadana, una contestación civil, animada por el pensamiento de lo que quiere decir, de verdad, vivir libres. Vivir, sí, como victimas que no se han dejado arrebatar su condición ciudadana por los terroristas y que no se la dejarán arrebatar por nadie. Victimas, sí, que no se han resignado a quedar reducidas a objetos de compasión, porque son sujetos políticos. Ciudadanos. Españoles.

Gracias a la iluminación de esos españoles nos rebelamos civilmente contra el Gobierno que negocia con los terroristas sobre el dolor de sus víctimas. La democracia española no se construyó sobre la sangre, aunque ciertamente su capítulo más trágico es la mucha sangre vertida en ella. Nadie diría que la muerte del ser querido, la pérdida de gentes amigas, la mutilación, el insulto o la amenaza sirviesen a la democracia, ni siquiera para fortalecerla, porque en democracia no sobra ni una sola persona. En todo caso, la democracia siguió a pesar de los crímenes. Pero he aquí que tenemos un Gobierno, el de Zapatero, que se erige sobre el cenagal de un crimen inmenso, imponiendo el silencio que sigue a un acta de defunción.

El Gobierno no sólo se conforma con negociar con los verdugos, sino que le pide a las víctimas que colaboren con ellos. He ahí la maldad contra la que me rebelo civilmente. Sólo alguien al margen de toda idea democrática, de sentido común, puede exigirles a las víctimas que, en aras de una paz de cementerio, se lamenten en silencio y que no tengan más consuelo que sus lágrimas. Se les pide en suma que consientan en su sacrificio. Terrible. Pero, porque ninguna democracia se erige sobre ese modo inhumano de sacrificio, sobre la muerte civil de la víctima, sobre ese crimen de guante blanco, me rebelo civilmente contra el Gobierno de Zapatero y sigo fielmente a la víctima.

Rescatemos la lección de las víctimas, en su calidad de españoles, y sentiremos que nuestra democracia derrotará al terrorismo. Persistamos, amigas y amigos, con la AVT en que su lucha, nuestra lucha, es una contestación ciudadana, una rebelión cívica, para que nadie le impida a la víctima rehabilitar su dignidad a través de su participación en el espacio público del que fue expulsada por el terror.

Miremos, sí, con mirada limpia a las víctimas. Aprendamos de su principal hallazgo: España no está muerta. Han matado a muchos españoles, pero nos quedan su memoria, su dignidad, su justicia. Son las bases para que España no se sienta compadecida por nadie. España sólo quiere ser nación y la víctima, su modelo, su arquetipo, ciudadano.

Después de transcribir estos párrafos, entiendo mejor la afirmación de Heidegger: "filosofía es repetición", repetición y repetición.

Tiempo de cautela para el Gobierno
Lorenzo Contreras Estrella Digital 28 Diciembre 2007

Camino de la terminación del año, el Gobierno de Zapatero presiente que algunas sombras políticamente peligrosas le acechan. Sombras que, según las impresiones que trascienden, se asocian a los intereses electorales de una manera muy acuciante. Hoy por hoy, el Ejecutivo enfoca dos especiales riesgos: Afganistán, y por proximidad Líbano, siempre en relación con la presencia militar española en ambos territorios. En Afganistán, las órdenes del mando español se han hecho sumamente estrictas: más que nunca evitar bajas que desacrediten la imagen zapateril de que el escenario del país asiático estuvo siempre pensado o entendido como una zona de cooperación humanitaria. Más entierros, no, por favor. Más medallas y condecoraciones con distintivo rojo, no, por caridad. El señor Zapatero, que, al contrario que Sarkozy y Prodi, ha tomado contacto con nuestro “cuerpo expedicionario” sólo a través de videoconferencia y no de manera física directa, procura que la presencia militar propia se convierta para el islamismo violento poco menos que en un acto de virtud.

El Líbano también preocupa. El Gobierno tiene que decidir sobre la extradición del traficante de armas Al Kasser, reclamado por la justicia norteamericana, apoyada en este caso por la justicia española, ya que el dictamen judicial que nos corresponde es favorable a esa entrega. Pero se da la delicada circunstancia de que Al Kasser es sirio, aunque con larga residencia en España. Y el Gobierno de Damasco ha advertido que tal extradición, si se produce, entrañará consecuencias para nuestro contingente militar en Líbano, donde Siria manda mucho y asesina todo lo que puede cuando se lo dicta la conveniencia estratégica. Ahí queda, para la memoria inmediata, el caso de Hariri, víctima de atentado poco sospechoso en cuanto a la autoría.

Hay otra mirada del Gobierno de Zapatero que se orienta hacia el País Vasco y todo lo que desde allí se nos derive. La propaganda abertzale, secundada por el Ejecutivo de Ibarretxe, acaba de encontrar otro filón aprovechable para la eterna reivindicación soberanista. Después de una larga indiferencia práctica, los presos etarras retornan al mundo de los sentimientos nacionalistas. Ya no porque estén presos, sino porque están dispersados. Durante semanas y casi meses, el mundo de los encarcelados “mahaikides” batasunos, con el medio olvidado Otegui a la cabeza, no formaba parte del arsenal propagandístico de ETA, que ya es decir. El PNV, tal vez encantado, se había puesto de perfil en esta cuestión. Hasta que ha descubierto que la persecución judicial de los terroristas es una modalidad de terrorismo a la española. Se nota que también para el PNV se acercan los “idus” de marzo.

La fatalidad ha acudido en auxilio de la propaganda abertzale y soberanista. Resulta que la suegra de un preso etarra internado en la cárcel de Teruel ha muerto como consecuencia de un accidente de automóvil ocurrido cuando esta señora se desplazaba para visitarlo. La teoría peneuvista de la equivalencia entre terrorismo etarra y terrorismo judicial y penitenciario se alterna y fortalece ahora con el nuevo episodio. Lo ha dicho además Askatasuna: la muerte de la suegra del preso etarra “tiene responsables políticos directos”.

Cosas de la criminal dispersión. Eso sí que es un crimen y no, tal vez, la heroica lucha de los “gudaris” con bombas y pistolas bien dispuestas. Pobres etarras lejos de sus casas. Hasta el obispo de San Sebastián, sucesor de Setién, ha ejercitado recientemente su cristiana caridad en la dirección planteada. Pero Etxerat, la organización que vela por los intereses de los presos etarras, no se conforma con los sentimientos fáciles. “Queremos hechos, no palmaditas en la espalda”, ha manifestado. ¿Y qué tal si recordamos los tiros por la espalda?

Letanía de inocentes
IGNACIO CAMACHO ABC  28 Diciembre 2007

INOCENTES los que todavía hace un año, y aún después del atentado de Barajas, se empeñaron en creer que ETA había cambiado o que la podrían engañar. Inocentes, o quizá no tanto, los que además trataron de tomarnos por imbéciles a los ciudadanos pensando que también nos iban a engañar a nosotros. Inocentes los que ahora pretenden que la opinión pública se va a dejar trocar el gato de su sincera contrición por la liebre (o el conejo) de un cambio táctico de actitud antiterrorista. Inocentes, en fin, los que se dejaron envolver en el mantra nebuloso de la pazzzzzzzz para acabar en el naufragio de un nuevo, doloroso y sangriento desengaño.

Inocentes los que aún sueñan con la recomposición del consenso perdido, al pairo del llamamiento enérgico y casi desesperado del Rey. Inocentes los que se fían de la buena voluntad de los nacionalistas para darle estabilidad a una nación de la que no desean formar parte. Inocentes los que esperan que en el futuro se puedan recuperar para el Estado algunas de las competencias esenciales centrifugadas hacia las autonomías en los últimos cuatro años, o incluso antes. Inocentes los que sostienen -¿se lo creerán?- que lo que está pasando en Kosovo, Bélgica o Montenegro no va a tener influencia en el futuro clima político de España. Inocentes los que se agarran a la vaga esperanza de que la solidaridad interterritorial vaya a mantenerse cuando los nuevos estatutos se plasmen en un nuevo modelo de financiación comunitaria.

Inocentes los que no ven venir la desaceleración económica. Inocentes los que imaginan que van a seguir manteniendo su nivel de consumo. Inocentes los que se fían de las promesas electorales sobre fabulosos planes de viviendas o grandes infraestructuras que ni siquiera están proyectadas. Inocentes los que aguardan, como la Penélope de Serrat, un tren que nunca llegará en una estación que nadie va a construir.

Inocentes los que creyeron que los malos tratos domésticos desaparecerían o disminuirían con una ley de endurecimiento de penas. Inocentes los que aceptaron que las regularizaciones masivas de inmigrantes no iban a atraer a muchos cientos de miles más. Inocentes los que pensaron en la eficacia de las nuevas leyes educativas para instruir a la juventud y fortalecer la enseñanza. Inocentes los que se ilusionan con la ampulosa retórica de reformas sociales sin dinero ni interés para desarrollarlas.

Inocentes los que aún estiman que estos cuatro años de incuria han servido para algo. Inocentes, extremadamente inocentes, los que confían en alianzas de civilizaciones y otras teorías del apaciguamiento, los que dan por hecho que si nosotros cambiamos van a cambiar también los enemigos de nuestra libertad. Inocentes los que consideran que, por alarmantes que resulten los síntomas, nunca pasa nada. Inocentes, por último, los que todavía buscan en los periódicos del 28 de diciembre las tradicionales inocentadas, sin percatarse de que hace tiempo que la realidad ha superado de largo cualquier parámetro de imaginación, sorpresa, asombro o perplejidad.

Batasunizar el fútbol vasco
Antonio Basagoiti El Correo 28 Diciembre 2007

La polémica abierta estos días por el cambio de denominación del combinado vasco de fútbol de selección de Euskadi a selección de Euskal Herria ante el habitual partido navideño no es simplemente una discusión entre el nacionalismo democrático y el radical, o el interés mutuo de hacer política con el deporte. Todo esto responde en realidad a una estrategia bien trazada y ejecutada en los últimos tiempos por la llamada izquierda abertzale.

Fue primero la formación que hoy preside Íñigo Urkullu quien decidió utilizar el deporte vasco en general y el fútbol en particular para hacer causa nacionalista. Quisieron convertir la pasión por el deporte rey en patriotismo nacionalista, manipulando el sentido de la selección autonómica y politizando sus partidos, usando la camiseta de la selección de Euskadi en carteles electorales del PNV e incluso por diputados en debates políticos en el Congreso de los Diputados, colocando a afiliados frente a las federaciones, y hasta intentando elegir presidentes del Athletic en los batzokis cuando no avalándolos o tirándolos por declaraciones de un diputado general de Bizkaia.

Y ahora le ha tocado el turno de hacer patria con el deporte a lo que representa Batasuna bajo el nombre que sea. El proceso es el de siempre: el nacionalismo democrático siembra, y el radical cosecha, el PNV se excede y Batasuna desborda, los de Urkullu abren brecha y los de Otegi les acaban ganando. Tan es así que lo que hoy ocurre con la selección de Euskal Herria viene fomentado por una utilización del deporte para su causa a través de una asociación llamada ESAIT (Euskal selekzioaren Aldeko Iritzi Taldea-Grupo de Opinión a favor de las Selecciones Vascas) llena de su gente, tan es así que destacados portavoces de este colectivo han ido de candidatos en listas de ANV en la recientes elecciones municipales, a través de la fagotizacion de las principales peñas futbolísticas del país, y a través también de intentar colarse en el Athletic de la mano de la dirigente radical Jone Gorizelaia, actuando primero como valedora política de un candidato a la presidencia del club de Ibaigane y ahora como opositora también política al máximo mandatario rojiblanco elegido democráticamente por los socios.

Esta claro que Batasuna va ahora a por el fútbol para construir su Euskal Herria de la misma manera que antes fue a por el sindicalismo, a por las cuestiones de juventud o por la educación pública. Y es una pena que en su camino siempre encuentre apoyos indirectos como en esta ocasión. Buen ejemplo de ello son los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma Vasca aprobados por PNV y PSE en los que existen partidas de un millón de euros para «competiciones internacionales y actividades deportivas», de 400.000 euros para «participación nacional de las selecciones deportivas vascas 2008» o los 140.000 euros para el «fomento de los programas de oficialización de las selecciones deportivas vascas» (sección 10, programa 4512, servicio 13, subconcepto 45499, partida 006).

Leyendo en estas páginas de opinión a Aitor Esteban (PNV) y a José Antonio Pastor (PSE) me acuerdo del conocido dicho castellano de cría cuervos y te sacarán los ojos pero lo importante no son las críticas, lo que hace falta es que con este tema los principales partidos políticos de Euskadi nos pongamos de acuerdo en dos cosas básicas: una, en parar los pies a la batasunización del deporte vasco, la radicalización no es buena en política y tampoco en la economía, en la educación, en la sociedad o en el deporte. Y la segunda, en comprometernos, y eso le hace falta a unos más que a otros, a no utilizar el fútbol con intereses ideológicos poniéndolo lejos de las largas manos de los aparatos de los partidos. De esa manera no sólo la sociedad vasca será mas sana, sino que además hasta a nuestros equipos les podría ir mejor en el terreno de juego, que en el caso del Athletic es lo que más me importa.

Los costes de la política
José Luis González Quirós El Confidencial 28 Diciembre 2007

Una información reciente de este periódico ponía en boca de Françesc Homs, una de las lumbreras que acompañan a Artur Mas camino del “reino de nunca jamás”, el siguiente aserto: “El precio para garantizar un Gobierno de España estable será más alto que hace cuatro años y mucho más que hace ocho. España pagará cada año un precio más caro por las actitudes de PP y PSOE”. Aparte de que se trata de un mensaje escasamente navideño, el asunto me trajo a la cabeza una pregunta que creo tiene interés general: ¿resulta rentable el sistema político? Los nacionalistas nos aprietan porque persiguen el noble ideal de que el resto de los españoles, sin duda más torpes que ellos, paguen por su mero existir, lo que supone, por cierto, que, pese a todo, todavía les queda mucho recorrido. Descontado este capítulo tan genuinamente hispánico, la cuestión se podría plantear de modo un poco más general.

Si se examina la historia económica de los últimos años, se ve con claridad que, durante la transición, que coincidió con una época de crisis muy general, los Gobiernos se dedicaron a temas netamente políticos y se olvidaron casi completamente de la economía, lo que hizo que España experimentara un parón económico del que tardamos en recuperarnos. El conjunto de la historia democrática se suele considerar, sin embargo, como un período de prosperidad y no seré yo quien lo discuta. Ahora bien, una vez que vivimos en una democracia razonablemente asentada, sería necesario valorar la rentabilidad de lo que los españoles invertimos en política, el coste de las administraciones públicas en relación con la calidad de los servicios que prestan.

El presidente del Gobierno anda estos días presumiendo de eficacia a lomos de unos trenes rápidos, trenes que su Gobierno, por cierto, más bien ha detenido que acelerado, hasta el punto de que, al apearse de uno de ellos, ha experimentado un ataque de realismo que le ha llevado a declarar que los hechos son la mejor forma de patriotismo. Es difícil no estar de acuerdo con un pensamiento tan redondo, que recuerda la sabiduría oriental de González cuando subordinaba el color del gato a su eficacia a la hora de capturar ratones.

Ahora bien ¿cuáles son los hechos? Cualquier observador de la vida española notará el contraste entre la mediocridad de muchos empeños públicos (por ejemplo, la educación) y la calidad de muchas de las cosas que hacemos los españoles por nuestra cuenta. Tenemos, por ejemplo, las mejores escuelas de negocios del mundo (incluyendo a las americanas), mientras que la mejor universidad española no aparece sino en la cola de las 200 primeras. El contraste es llamativo porque se hace entre actividades semejantes. La educación universitaria regida por sucesivas leyes (tres en la democracia), es mala, mientras que las escuelas privadas se han aupado, en esas mismas fechas, a la cumbre de su negocio.

Nuestros bancos y empresas constructoras están en la cabecera mundial de sus respectivos sectores, mientras que en mercados regulados, como la electricidad y las telecomunicaciones, pagamos las tarifas más altas de la UE y estamos cada vez más lejos de los países que lideran el desarrollo de Internet. Nuestro cine no es precisamente algo de lo que podamos estar orgullosos, porque ni se vende fuera (a pesar de que España interesa), ni gusta a nuestros compatriotas, pero el Gobierno ha acudido raudamente en auxilio de esta clase de artistas y les ha subido el canon digital para que no tengan problemas con la cartera, lo que resulta muy incómodo cuando se es progresista.

Hay que cerrar los ojos para no ver que la carestía de la vivienda deriva inequívocamente del intervencionismo sobre el suelo, un manantial inagotable de corruptelas de todo tipo, de negocios a cual más oscuro y de financiaciones variopintas. Que haya escasez de suelo en un país en el que, si algo sobra, es terreno baldío, es de psiquiatra, porque ya se sabe que el Código Penal no se ha hecho para tipos tan finos.

Eppur si muove!, se podría decir, porque el país, a pesar de todo, sale adelante, lo que debería inducirnos a pensar hasta dónde podríamos llegar si no tuviésemos que pagar tantas alcabalas y alimentar a tanto personal de oficio incierto. Mucha gente parece conformarse con que los políticos ganen sueldos poco atractivos -tan profundo es el análisis que hacen de lo que pasa a su alrededor-, cuando la situación denunciada debería hacer crecer un sentimiento de exigencia en la eficacia que, siendo optimistas, ha empezado a enseñar la patita con el general aprecio que la gente del común siente por la ministra de Fomento. Necesitamos políticos y funcionarios que sepan estar al servicio del público, que dejen de ser autocráticos.

Muchos ciudadanos, gobernados por partidos nacionalistas, se siguen quejando de “Madrid” y del resto de los españoles, cuando lo que deberían hacer es mirarse con mayor perspicacia en el espejo. En neo-naciones y pre-naciones varias, los políticos se multiplican: más normas, más prohibiciones, más intervención, cada vez más control y menos libertad: el sueño de la identidad trasmutado en pesadilla burocrática.

*José Luis González Quirós es escritor y analista político.

El islamismo sigue avanzando en Pakistán
EDITORIAL Libertad Digital  28 Diciembre 2007

Pakistán es uno de tantos países en poner de manifiesto aquello de que lo peor de la colonización fue la descolonización. Creado artificialmente de la nada como secesión musulmana de la India mayoritariamente hindú, no ha sido desde su independencia lo que se dice un remanso de estabilidad; su historia ha consistido en una continua y sangrienta alternancia entre gobiernos democráticos corruptos y dictaduras militares. Con las elecciones prevista para el 8 de enero, Musharraf pretendía forjar una alianza entre ambos contendientes tradicionales frente al creciente poder del islamismo en el país, esperanza que el asesinato de Benazir Bhutto y la consecuente retirada de Nawaz Sharif parece haber destruido.

Los islamistas han descubierto desde hace tiempo que las elecciones no tienen por qué ser un problema para ellos cuando disponen del recurso del terrorismo para asesinar a candidatos incómodos. Y pocos podían ser menos agradables al islamismo que una mujer laica y pro-occidental. El atentado, bien diseñado para evitar fallos como los que provocaron que fallaran las primeras intentonas de magnicidio, ha puesto de relieve que hacer política es una tarea poco menos que imposible en buena parte del globo, y que requiere de un valor casi suicida.

La historia de Pakistán pone de relieve las enormes dificultades que conlleva la construcción de un estado democrático en un país en el que se carece de las instituciones y los comportamientos que la hacen posible. Unos problemas que se acrecientan cuando la religión mayoritaria en el país es el islam, como pone de relieve el distinto camino seguido por la India y Pakistán. Precisamente por eso no hay que ser ingenuos y pensar que este horrendo crimen ha destruido el inminente nacimiento de una democracia liberal en Pakistán. Ese punto nunca estuvo en la agenda de nadie ni está en el horizonte del país en un futuro cercano.

El problema, y el peligro, es que Pakistán es una potencia nuclear y un Estado incapaz de controlar parte de su territorio, que es gobernado de hecho por los talibanes. Buena parte de las instituciones del Estado, incluyendo los servicios de inteligencia y el Ejército, están infiltradas hasta el tuétano por los islamistas. El terrorismo es una de sus principales exportaciones al mundo, especialmente a Gran Bretaña. Nada de lo que pase allí puede despacharse despreciándolo como algo que sucede en la otra punta del mundo y que nunca nos va a afectar. Pakistán podría incluso llegar a ganarle la mano a Irán y convertirse en el primer Estado islamista nuclear, un suceso que abriría una nueva era en lo que al terrorismo se refiere.

Las elecciones y el propósito al que servían –que, insistimos, no era el restablecimiento de una democracia liberal que nunca ha existido en el país– parecen haber muerto con Benazir Bhutto, lo que supone un gran éxito para el islamismo. Habrá que esperar a ver si se suspenden o se mantienen pese a todo, y si Musharraf vuelve a sobrevivir a esta nueva crisis. Pero en esa región del mundo, el pesimismo parece la mejor guía para interpretar lo que está sucediendo.

EL GOBIERNO ULTIMA SU GOLPE DE EFECTO
La ilegalización por capítulos de ANV fiscaliza ahora los pagos a Batasuna-ETA
Continúa la ilegalización en fascículos de ANV. De repente, se agolpan las evidencias de que es parte de ETA-Batasuna; evidencias que la Policía y la Guardia Civil siempre han manejado, pero que el Gobierno encubrió para que la banda terrorista pudiera regresar a las instituciones en las últimas elecciones locales en el País Vasco y Navarra. El Mundo informa este viernes que "la Policía investiga pagos a Batasuna desde cuentas municipales de ANV". Los propios pro-etarras descuentan la representación del Gobierno y asumen que "nos ha llegado la hora".
Libertad Digital 28 Diciembre 2007

La dosificación de evidencias prepara el terreno para el gran golpe de efecto que el Gobierno de Rodríguez Zapatero dará justo antes de las Elecciones Generales: la iniciativa de ilegalización de ANV.

Se trata del mismo partido pro-etarra al que el Gobierno permitió presentar 122 listas a las últimas elecciones locales en el País Vasco y Navarra. El Tribunal Supremo hizo constar que no entendía por qué el Gobierno impugnó unas listas y otras no. Las razones, en efecto, no eran jurídicas, sino políticas. Según se ha conocido después, por medio de las filtraciones de ETA a su diario oficioso Gara, el Gobierno estuvo negociando en secreto con la banda terrorista hasta semanas antes de las Elecciones.

El Mundo señala este viernes que "las Fuerzas de Seguridad investigan decenas de cuentas municipales vinculadas a ANV con el fin de conseguir pruebas que fundamenten la ilegalización de este partido. Los agentes", asegura el mismo diario, "están analizando cuál es el destino del dinero del que esta formación dispone en los ayuntamientos que dirige y en aquellas instituciones en las que obtuvo representación en las últimas elecciones locales".

El Fiscal General del Estado ha dado orden de que se empiece a elaborar la demanda de ilegalización contra ANV y también contra el PCTV. También está a la espera de los informes policiales el juez Baltasar Garzón, "sobre el que recae", constata El Mundo "la decisión de adoptar medidas penales y que está de guardia esta semana en el juzgado número cinco de la Audiencia Nacional".

Los propios pro-etarras de ANV parecen contar con toda esta representación del Gobierno, la Fiscalía y el juez partidario, según se desprende de las declaraciones de sus portavoces. "Nos ha llegado la hora", dijo este jueves Arancha Urkaregi. Todo parece estar a punto para que el Gobierno dé el golpe de efecto justo a tiempo de las Elecciones Generales.

Sentencia de papel mojado
BLANCA TORQUEMADA ABC 28 Diciembre 2007

«¿De qué sirve una sentencia si luego se convierte en papel mojado?», se lamenta Consuelo Ordóñez, cuando ha transcurrido casi un año desde que una cuadrilla de alevines del odio pisoteó y destrozó las flores depositadas sobre la tumba de su hermano Gregorio. A raíz de ese ataque despiadado, perpetrado en el cementerio donostiarra de Polloe a finales de enero, tan sólo unas horas después del homenaje que se rindió al teniente de alcalde de San Sebastián en el duodécimo aniversario de su asesinato, los vándalos (casi todos adolescentes de catorce y quince años) fueron localizados, detenidos y posteriormente juzgados por la Audiencia Nacional, que a mediados de julio alumbró una sentencia ejemplar y alentadora: los dos individuos identificados como autores materiales de la profanación fueron condenados a emplear setenta horas en limpiar las pintadas de la «kale borroka» en San Sebastián, en tanto que a sus padres se les obligaba a pagar a la familia Ordóñez la indemnización casi simbólica de 300 euros (600, en total).

Pero, según denuncia ahora la hermana del edil del Partido Popular, tan hermosa y aparentemente reparadora actuación de la Justicia ha quedado vacía de contenido porque el fallo judicial no se ha ejecutado. Nadie ha obligado a los fanatizados chicos a coger el cubo y el estropajo, pese a que el propio fallo judicial establecía que debían hacer esos trabajos el pasado verano, durante las vacaciones escolares.
¿Qué razones ha habido para esta dejación? Consuelo Ordóñez explica que la instancia que debe garantizar que los dos bárbaros cumplan la decisión judicial es la Consejería de Justicia del Gobierno vasco, que, además, cuenta con una oficina específica para la ejecución de sentencias de menores relacionadas con delitos terroristas. «Sin embargo, para nuestro estupor -relata la hermana del asesinado- nos han argumentado que sólo pueden actuar en lo referido a fallos de los Tribunales vascos y no a los de la Audiencia Nacional. El pretexto resulta chocante cuando la limpieza la tienen que hacer en San Sebastián. Más bien parece que no hay voluntad política, y punto».

Así, el Departamento que encabeza Joseba Azkárraga adujo que aún estaba pendiente la firma de un convenio con el Ministerio de Justicia para las situaciones de este tipo. A estas alturas, de hecho, sólo se ha cumplido la parte económica de la sentencia, pues las familias de los dos autores de esta ignominiosa humillación han aportado ya los 600 euros que, tal y como anunció en su momento la viuda de Ordóñez, Ana Iríbar, se destinarán a una asociación de víctimas. «Lo más doloroso -apunta Consuelo Ordóñez- es que una vez que tienes la sentencia en la mano ya no pintas nada. Puedes ser acusación durante el juicio, pero ¿luego, qué?».

Regulado desde hace siete años
La Ley Orgánica 7/2000 recoge que la competencia para conocer de este tipo de delitos cuando los perpetra un menor (en este caso se trata del de humillación a las víctimas del terrorismo estipulado en el artículo 578 del Código Penal) corresponde al Juzgado Central de Menores de la Audiencia Nacional, mientras que la ejecución de las sentencias se ha de llevar a cabo «con el control del personal especializado que el Gobierno ponga a disposición de la Audiencia Nacional, en su caso, mediante convenio con las Comunidades Autónomas». Pero siete años después de la entrada en vigor de esta normativa, tal convenio no existe en el País Vasco.

Ordóñez denuncia, en suma, que no se han puesto los medios para atajar estas jaurías: «Pidieron perdón, sí, pero la ley se tiene que cumplir. Cuando se les juzgó se argumentó que si habían andado con malas compañías, que si estaban desorientados por su edad... Pero uno de los condenados es hijo de un miembro significado del sindicato LAB. Casi nada es casual en esa tierra, ni siquiera el «desliz» de unos adolescentes».

DEBATE LINGÜÍSTICO EN EL AYUNTAMIENTO
Losada anuncia cambios en la norma para priorizar el gallego
Los guardianes del idioma. A Coruña / Metro
El PP y los vecinos acusan al Gobierno local de provocar una imposición lingüística y apuestan por la cooficialidad.
Rubén García / Marcos Otero.A Coruña La Opinión 28 Diciembre 2007

El alcalde frenó el discurso optimista con que el que la Concejalía de Normalización Lingüística presentó el borrador de la normativa para convertir el gallego en el primer idioma del Concello. Javier Losada aseguró que la iniciativa está "muy verde" y que aún tendrá que ser estudiada por todos los integrantes del equipo de gobierno -concejales socialistas y nacionalistas- y "retirar lo que se tenga que retirar" del anteproyecto. El regidor no confirmó en ningún momento que los ediles de la Corporación hablarán en gallego en sus actos públicos, como propone el texto.

Losada coincidió con la concejal de Normalización Lingüística, Ermitas Valencia, en que la futura norma permitirá el "impulso" del gallego. Pero los dos no muestran una misma idea de hasta qué punto debe promocionarse el idioma autonómico. Mientras el borrador propuesto por Valencia habla del gallego como "el idioma propio del Ayuntamiento de A Coruña de acuerdo con la normativa vigente", Losada enfatizó ayer la idea de que ese es un "idioma cooficial" y que se debe "garantizar la libertad de los coruñeses". "Es un proyecto que aún está muy verde y estoy convencido de que cuando salga, como todos los proyectos que las concejalías ponen en marcha, será un fiel reflejo de la ciudad. Será una ordenanza transigente, integradora, abierta, sin dogmatismo y con respeto a los derechos de todos los coruñeses", añadió el alcalde.

Losada advirtió de que la norma no está cerrada y será objeto de modificaciones: "En su momento se estudiará [el texto] para mejorarlo, añadir lo que haya que añadir, retirar lo que se tenga que retirar y ratificar nuestro compromiso con el impulso a nuestro idioma cooficial que es el gallego". La Concejalía de Normalización pretende que la ordenanza se apruebe en el primer trimestre del año.

La principal polémica del anteproyecto radica en que se establece que los concejales deberán ofrecer sus discursos públicos en gallego, una práctica poco habitual en el Ayuntamiento entre los representantes del grupo socialista. Sobre esta posibilidad de hablar en gallego, Losada prefirió no pronunciarse: "Se verá al final el resultado de esta propuesta. [La futura ordenanza] Es trasversal y tendrá que ser estudiada a fondo por todo el Gobierno municipal. Estoy convencido de que saldrá siempre con transigencia, espíritu coruñés y con respeto absoluto a la legislación", apuntó -en castellano- el alcalde.

Valencia remitió al resto de concejalías una copia del borrador de la normativa y, hasta ahora, no ha recibido ninguna contestación al respecto, ni positiva ni negativa. El propio Losada reconoció que aún no la había leído. Según la edil de Normalización Lingüística, ningún representante del PSOE en el Ayuntamiento le ha mostrado su negativa a la propuesta. Donde sí las ha encontrado Ermitas Valencia es en la oposición.

El PP afirmó ayer que el borrador es "una normativa global para la exclusión del castellano para imponer el gallego". Los populares apostaron por el bilingüismo para "respetar la libre decisión del ciudadano a escoger cualquiera de las dos lenguas oficiales". El grupo que encabeza Carlos Negreira exigió al Ayuntamiento que "en todas las comunicaciones" con los ciudadanos emplee ambos idiomas, ya que el uso exclusivo del gallego supondría, en su opinión, "la imposición de una de las lenguas en detrimento de la otra".

El máximo responsable de la Federación de Asociaciones de Vecinos de A Coruña y Área Metropolitana, José Antonio Folgueira, criticó ayer que el Ayuntamiento promueva una ordenanza en la que se otorga prioridad al gallego frente al castellano. Para el líder vecinal, la propuesta contribuirá a crear una "rivalidad" entre ambas lenguas.

"No hay que imponer nada, las imposiciones, la mayoría de las veces, lo único que provocan son rechazo. No se debe remover en estas cosas", justificó Folgueira para mostrar su desacuerdo con la nueva iniciativa municipal impulsada desde la Concejalía de Normalización Lingüística.

El presidente de la federación defendió a ultranza el uso del "bilingüismo" entre políticos y ciudadanos porque "nadie menosprecia el gallego". Folgueira insistió en que la decisión de otorgar prioridad al gallego puede provocar la "exclusión" del castellano.

La otra federación vecinal, la de Salvador de Madariaga, optó por no analizar la decisión de Normalización Lingüística de priorizar el gallego en María Pita. Un portavoz, Gerardo Crespo, declinó hacer declaraciones porque "no es un asunto primordial y prioritario". Esta federación no explicará su postura hasta leer el borrador de la ordenanza.

Losada dice que la ordenanza sobre el uso del gallego «está muy verde»
El PP asegura que la propuesta es «un elemento de lesión de los derechos de los ciudadanos»
El alcalde afirma que el idioma es «cooficial», mientras que el borrador pone que es el «propio» del Concello
E. Silveira La Voz 28 Diciembre 2007

La Concejalía de Normalización Lingüística ya ha remitido a todos los ediles del Ayuntamiento su propuesta para la ordenanza de impulso del uso del gallego. El alcalde, Javier Losada, aseguró ayer que todavía no la ha leído, pero comentó durante un acto oficial en el parque de Santa Margarita que el proyecto todavía está «muy verde». Añadió que el gobierno bipartito tendrá que estudiar este borrador «para mejorarlo, añadir lo que haya que añadir y retirar lo que se tenga que retirar» en su articulado, así como para ratificar «nuestro compromiso con el impulso a nuestro idioma cooficial, que es el gallego, garantizando la libertad de los coruñeses».

Javier Losada explicó que está convencido de que cuando se apruebe la ordenanza ésta será «fiel reflejo de la ciudad: transigente, integradora, abierta, sin dogmatismos y con respeto a los derechos de todos los coruñeses».

El alcalde evitó responder por el momento si apoyará la propuesta incluida en el borrador para que los ediles realicen todas sus intervenciones públicas en el idioma gallego. Sobre este punto solo comentó: «Se verá al final del resultado de esta propuesta que ha hecho la Concejalía de Normalización Lingüística, ya que como es una competencia transversal deberá ser estudiada a fondo por todo el gobierno municipal».

Sobre si habrá respaldo unánime del gobierno local a la ordenanza, Losada insistió en que está convencido de que «saldrá siempre con transigencia, con espíritu coruñés y con respeto absoluto a la legislación».

Por su parte, el portavoz del grupo municipal del PP, Carlos Negreira, aseguró ayer que defiende un bilingüismo en el que se respete la libre decisión del ciudadano a escoger «cualquiera de las dos lenguas oficiales» y le recordó a Losada que el Ayuntamiento debe garantizar los derechos lingüísticos de todos.

Aseguró que el borrador no es un elemento de fomento del gallego, «sino una normativa global para la exclusión del castellano para imponer el gallego y, por tanto, un elemento de lesión de los derechos de los ciudadanos que usan el castellano, que también es idioma oficial». Propone el uso de ambos idiomas en las comunicaciones y «una convivencia armónica».

Educación
Contra objeción, persecución
Los objetores aseguran que en 2007 han pasado de la «indiferencia» del Gobierno a recibir amenazas ? Denuncian la «inacción» del PP y que Rajoy no les haya recibido
Los 22.000 opositores a la materia acaban 2007 entre las «coacciones» del Ejecutivo y el desinterés de la oposición.
R. Serrano La Razón 28 Diciembre 2007

madrid- Los opositores a Educación para la Ciudadanía hacen balance de su año más duro. En 2007 han visto cómo sus protestas eran desoídas por las autoridades y la asignatura que ellos consideran un intento de «adoctrinar» a sus hijos se implantaba en siete autonomías. Pero, además, han constatado cómo el Gobierno y las autonomías socialistas han pasado de la «indiferencia» inicial a las «amenazas» y «persecuciones» que, aseguran, muchos alumnos objetores sufren en la actualidad. Mientras, en el PP han encontrado «buenas palabras, pero ninguna acción». Es el análisis de la asociación Profesionales por la Ética, una de las principales plataformas objetoras.

En el documento, que será hecho público hoy, los objetores, además, denuncian que ni el presidente del Gobierno ni el líder de la oposición han tenido tiempo para recibirlos. En el caso de Zapatero, recuerdan que prometió acoger «con responsabilidad» su petición.

Los opositores a la asignatura son, en la actualidad, en torno a 22.000 en toda España. Pero fueron unas pocas familias las que iniciaron el movimiento que, en un principio, según denuncian, el Gobierno trató «con desprecio e insensibilidad». Sin embargo, «a medida que aumentaba la reacción», el Ejecutivo adoptaba otra estrategia: la amenaza. En junio, la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, anunciaba que «quienes no cursen Educación para la Ciudadanía no obtendrán el título académico». A su vez, Cabrera censuraba la «campaña de desobediencia civil».

Una vez iniciado el curso empezó la persecución. Suspensos, expulsiones y «amenazas» en las aulas son algunos de los casos relatados por esta organización. La respuesta de la oposición no ha sido la esperada. El PP ha intentado luchar contra la materia desde dentro. Ha «retrasado todo lo posible» su implantación y ha «recortado» contenidos. Las familias, no obstante, consideran esta fórmula «inviable». Pero lo que más preocupa y «decepciona» es el hecho de que «Rajoy no haya accedido todavía a recibir a los objetores».

Educación
la justicia europea respalda el derecho a objetar
La Razón  28 Diciembre 2007

Desde que comenzó la batalla educativa de Ciudadanía, los objetores han buscado el respaldo de las instituciones europeas. En los últimos meses han salido a la luz diversas sentencias dictadas por el Tribunal de los Derechos Humanos de Europa (TDHE) que avalaban el derecho que tienen los padres a decidir la educación que deben recibir sus hijos. Así, el TDHE sentenció sobre la educación sexual que se impartía en las escuelas públicas danesas en 1976 que «se prohíbe al Estado perseguir una finalidad de adoctrinamiento que pueda ser considerada como no respetuosa de las convicciones religiosas y filosóficas de los padres».

Otra sentencia, del 20 de agosto de 1994, decretaba que «la libertad de pensamiento, conciencia y religión representa uno de los logros de una sociedad democrática», lo que a juicio de los representantes de Profesionales por la Ética supone un sustento a sus tesis.

En Grecia, en 1996, la sentencia hablaba de que «además de la obligación primaria de no injerencia, existe una obligación positiva de hacer», en referencia al respeto que el Gobierno debe tener a la educación que los padres quieran dar a sus hijos.
Por último, la sentencia más reciente es de 2007, sobre un caso planteado en Noruega, y en la que el tribunal aceptó la reclamación de unos padres que exigían que sus hijos no acudieran a las clases de religión luterana.

Todos estos fallos están ya siendo estudiados por los representantes de los objetores para aportar jurisprudencia europea a su reclamación.

El italiano es el idioma oficial... de Italia
AGENCIAS. ITALIA ABC 28 Diciembre 2007

La afirmación aparentemente sin controversia contó con la oposición de 75 miembros del Parlamento, incluyendo izquierdistas que dijeron que tiene un sabor a imperialismo cultural, y separatistas del norte que sospechan ante prácticamente cualquier dictado de Roma.

El diputado Federico Bricolo del partido Liga del Norte expresó que su nacionalidad, y como consecuencia su idioma, no es la italiana sino la veneciana. Agregó que "millones de hombres y mujeres de todo el mundo" hablan el dialecto de Venecia.
"Es el idioma que se habla en mi familia, en las escuelas, en el trabajo. Soy veneciano, señor presidente, mi idioma es el de Venecia", dijo Bricolo en su dialecto, antes de que se apagara su micrófono debido a que violó la regla que establece que en el Parlamento sólo puede hablarse italiano.

Franco Russo, del principal partido comunista de Italia, dijo que la Constitución de la posguerra deja fuera deliberadamente cualquier mención al idioma, en reacción contra los intentos del dictador Benito Mussolini de "italianizar" el país a la fuerza.

El cambio en la Constitución, aprobado por 361 contra 75, es puramente simbólico y no altera el estatus legal que otros idiomas gozan en distintas partes de Italia, como el alemán en la región de Alto Adige y el francés en Val d'Aosta.
Pero los que apoyaron el cambio dijeron que era hora de que se reconozca al idioma como parte fundamental de lo que compone a la Italia moderna, un país que fue creado en 1870, al unificarse regiones rivales y ciudades estado.

Fue el dialecto toscano el que emergió como idioma nacional de Italia, aquel en el que en el siglo XIV Dante escribió su poema épico medieval del Infierno. Pero mucha gente aún habla los dialectos locales, algunos de los cuales son prácticamente incomprensibles para personas de otras partes del país.

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