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Recortes de Prensa    Sábado 12 Enero 2008

La planificación lingüística de los centros educativos
Mesa por la Libertad Lingüística  9 Enero 2008

(Nota del Editor: La Junta de Galicia, siguiendo su programa de inoculación idiomático-identitaria, está ahora activando el denominado Plan de Normalización y Dinamización Lingüística y para ello ha elaborado un manual titulado La planificación lingüística de los centros educativos”,  en cuya primera página hay una carta, que por su gran interés, miembros de La Mesa por la Libertad Lingüística han tenido la gentileza de traducir al español. Los lectores duchos en la neolengua regional pueden leer el "Mein Kampft" completo en http://www.xunta.es/linguagalega/arquivos/Planificacion.pdf).

La Mesa por la Libertad Lingúística pone a su disposición esta carta con unos comentarios añadidos. Creemos que es importante que los ciudadanos estén enterados de lo que pasa y está por pasar en las escuelas.

Ustedes tienen la responsabilidad de hacérselo llegar a la mayor cantidad de personas posible. Gracias anticipadas por hacerlo.

Carta dirigida, por Marisol López Martínez, a los profesores, en un libro que se llama “La planificación lingüística de los centros educativos” desde la Secretaría General de Política lingüística, que ha llegado a los centros para que lo utilicen en la elaboración del Plan de Normalización y Dinamización Lingüística.

             “En los últimos años se produjeron grandes transformaciones en la sociedad gallega que no siempre repercutieron en la buena salud de nuestra lengua[1]. Los estudios científicos realizados en nuestra comunidad señalan dos aspectos preocupantes: por un lado, la quiebra de la transmisión intergeneracional; por otra, una disminución del uso de la lengua en las generaciones más jóvenes, a pesar de ser los que alcanzan el mayor nivel de competencias lingüísticas[2]

            Los procesos sociolingüísticos no son irreversibles si se desarrolla una planificación lingüística adecuada[3]. El ámbito educativo, como institución clave en los procesos de producción y reproducción de los grupos lingüísticos, puede, sumando esfuerzos, conciencias e ilusiones, desarrollar acciones que reviertan en la calidad educativa de la enseñanza[4] y que devuelvan a la lengua gallega el lugar que le corresponde[5]

            Estos materiales que os presentamos quieren servir de referente para el diseño de una activa planificación lingüística que corrija fallos, apueste por nuevas metodologías y procedimientos, mejore resultados y diseñe proyectos de intervención adecuados a la nueva realidad legal y sociolingüística[6]

            Os presentamos un trabajo pionero en Galicia, iniciador de una serie de materiales, dirigido a los agentes y actores de la planificación lingüística en los centros de enseñanza[7]. Se insertan en un conjunto de medidas con las que la Secretaria General de Política Lingüística apuesta decididamente por la dinamización lingüística en el ámbito educativo[8].

             Después de trabajar duro durante muchos años, es comprensible que en algunos casos la rutina y la instalación de las prácticas de siempre se vayan asentando paso a paso, hasta conducir a la dejadez. Es compromiso de esta secretaria general proporcionar el impulso innovador y apelar una vez más a vuestra profesionalidad[9]

            Quiero compartir con vosotros este tiempo nuevo, para hacer juntos del gallego una lengua viva dentro y fuera del centro.


[1] Para la secretaria sólo el gallego, claro, la “propia”

[2] Es decir, lo aprenden, pero no lo quieren hablar.

[3] O sea, no lo quieren enseñar las familias a sus hijos, los hijos lo aprenden en la escuela pero no lo quieren hablar, pero ellos nos quieren salvar de todos los errores y nos van a planificar

[4] ¿Y qué tendrá que ver el idioma en el que se imparta una materia con la calidad de la enseñanza?

[5] A los ciudadanos de a pie nos gustaría que de una vez dijesen cuándo estarán satisfechos en el ascenso de la lengua gallega.

[6] Nueva realidad que quieren crear imponiendo.

[7] Llegado este punto, ¿quién puede pensar que no es necesario que los profesores sean protegidos y defendidos de la imposición lingüística?

[8] Que palabras más hermosas apuesta decidida, dinamización y cuanto totalitarismo encierran.

[9] La profesión de maestro no consiste en enseñar las materias de la mejor manera posible, ahora deben ser ejecutores del Plan que, para cambiar los hábitos lingüísticos de los gallegos, la secretaria ha trabajado concienzudamente; ¡qué triste!

Sacrificados en el altar de la lengua nacional
Kiko Rosique Periodista Digital 9 Enero 2008

Por fin, el Partido Popular ha acertado en su estrategia a la hora de combatir los nacionalismos periféricos. En vez de rasgarse las vestiduras por el separatismo, evidenciando que su motivación última es salvaguardar la unidad de España (un objetivo tan nacionalista y alejado de los intereses reales de los ciudadanos como la construcción de Cataluña o Euskal Herria), ha mostrado una prueba fehaciente de la imposibilidad de estudiar en castellano en una comunidad cuyos habitantes podrían tener un interés objetivo en aprender bien esa lengua, y les ha instado a rebelarse (es decir, les ha cedido la iniciativa) contra la forma en que los dirigentes autonómicos juegan con el futuro de sus hijos, sacrificándolos en el altar de los mitos patrios.

Lo de la lengua propia como elemento necesario y suficiente para otorgar una vitola de nación a una comunidad humana es una cosa curiosa. El primer territorio que consiguió pasar de colonia a Estado independiente, EEUU, compartía lengua materna con la metrópoli de la que se desgajó, y el primer país que se define como nación, la Francia revolucionaria, no se consideraba un colectivo con una lengua, cultura o identidad comunes sino como un conjunto de personas con derechos ciudadanos inalienables por el orden estamental.

Quienes encumbran la lengua como expresión del volkgeist o espíritu del pueblo son los prerrománticos alemanes, encabezados por Herder y Fichte. Deseosos de buscar una legitimidad ancestral distinta a la grecorromana de la que se declaraba heredera la Francia ilustrada dominante en la cultura europea de finales del XVIII, se empeñaron en presentar como encarnación de la esencia nacional a una serie de pueblos desaparecidos que apenas habían dejado huella en la vida y la cultura de sus países. No dejándose arredrar por esta circunstancia, los románticos quisieron creer que el guardián y heredero lineal de esta tradición perdida era la gente llana del medio rural, que había permanecido más o menos inmune a la influencia de la modernidad.

Era más lógico pensar que, a lo largo de siglos de Historia, esos grupos humanos también habrían evolucionado, por sí mismos o influidos por los intercambios personales con otras comunidades, y que ya tendrían poco que ver con esos antepasados primigenios, pero la moda del Romanticismo (probablemente, la corriente de pensamiento que, con un bagaje teórico más pobre y adolescente, ha tenido una influencia mayor en el devenir de la Humanidad) causó furor y, durante el siglo XIX, todos los países de Europa (incluida Francia, que se lanzó a rescatar a los galos) se pusieron a recuperar la lengua y el folklore nacionales. La primera se construyó artificialmente a partir de uno o varios de los muchos dialectos que se hablaban en el territorio, mientras que los cánticos populares requirieron una concienzuda labor de yuxtaposición y reelaboración por parte de los filólogos para que adquirieran densidad de sagas, corpus míticos y poemas épicos, rebasando casi siempre el límite de lo que en términos científicos se catalogaría como falsificación.

Hay una razón decisiva por la cual los románticos alemanes, y después los italianos, no escogen como manifestación esencial del espíritu del pueblo la gastronomía, el vestuario, la religión o las instituciones, y es que lo que entre 1860 y 1870 llegaría a ser Alemania o Italia era hasta entonces un batiburrillo de principados y ciudades sin continuidad geográfica, con formas de gobierno, creencias y costumbres muy distintas, y el único elemento al que podían apelar Herder o Mazzini para reivindicar la existencia de una nación alemana o italiana era que en todos esos territorios había una cantidad variable de gente que hablaba alemán o italiano. Pero que nadie dude de que, si los azares de la Historia militar no hubieran querido que el multilingüe Imperio austriaco hubiera sido en cuestión de diez años derrotado por Piamonte y Prusia, y luego desmenuzado en infinidad de países tras perder la Primera Guerra Mundial, la mentalidad colectiva no daría por sentada la ecuación entre lengua y nación.

Aun con estos precedentes, hoy en el mundo existen unas 8.000 lenguas y solamente unos 200 Estados independientes. Decenas de grupos humanos a los que no se discute el calificativo de naciones autónomas comparten lengua entre sí, mientras que, por ejemplo, en la India se hablan más de 300 lenguas, en el África profunda otros cientos de ellas, y la mayoría de las comunidades que las emplean ni siquiera conciben la arbitraria, vacua y metafísica idea de nación. Pero hete aquí que nuestro pensamiento, que tanto presume de racional, no se ha logrado librar de estas entelequias, y los nacionalistas catalanes y vascos creen irrenunciable mantener vivos el catalán y el euskera para construir Cataluña y Euskal Herria, aunque ello implique realizar agresivas políticas de discriminación positiva o imponer el monolingüismo en la escuela.

Una cosa es valorar el mérito o exigir el requisito de hablar catalán para ser funcionario en Cataluña, algo bastante coherente aunque dificulte el acceso a los puestos por parte de españoles de otras comunidades autónomas, puesto que el catalán es la lengua en la que se sienten más cómodos muchos ciudadanos y tienen derecho a que las instituciones públicas les atiendan en ella. Y otra muy distinta hacer virtual o materialmente imposible que un niño cuyos padres se manejen mejor en castellano, o simplemente crean que su hijo gozará de mejores expectativas profesionales y culturales si aprende dicha lengua, reciba una parte sustancial de su educación en él. Esto es mucho más grave que la perspectiva de que una Cataluña íntegramente catalanohablante se sienta impulsada o justificada para independizarse de España, porque las configuraciones territoriales son una contingencia que puede cambiar o no con el paso del tiempo y no afectan al bienestar de los individuos. Lo intolerable es que, en su objetivo de hacer que las fronteras cambien, los nacionalistas sean capaces de conculcar la libertad o menoscabar las oportunidades de las generaciones intermedias, los ciudadanos a quienes representan y los únicos seres reales y cuyos intereses han de defender por encima de todo. Ni la entidad metafísica Cataluña ni la lengua catalana justifican semejante atropello.

En la pervivencia de una lengua confluye una idea no estrictamente nacionalista (reproduzco parte de otro artículo mío por ahorrar tiempo y circunloquios para decir lo mismo): "la concepción de las lenguas como un bien cultural y un fin en sí mismo digno de proteger a toda costa. Una lengua no es un tesoro cultural más que desde un concepto tradicionalista y patrimonial de la cultura, el que entiende ésta como un inventario de viejos monumentos, un acervo folklórico que, efectivamente [como insinuó un día el presidente del Tribunal Supremo y el CGPJ, Francisco José Hernando (con el que creo que en ninguna otra ocasión he estado de acuerdo)], comprendería por igual el catalán y las sevillanas. El idioma es un rasgo cultural como otro cualquiera de un grupo humano, pero su valor no es intrínseco; no está en su expresividad, en su dulzura, en su concisión, en su riqueza léxica ni en su musicalidad, que eran los elementos que los filólogos románticos de todos los países de Europa valoraban para concluir indefectiblemente que su lengua nacional era la más primorosa. Su riqueza consiste en la capacidad de servir de material para construir bienes culturales, obras maestras de la literatura o el pensamiento, que transformen nuestra manera de sentir o entender las cosas y hagan que el mundo no gire igual a como giraba antes de ser publicadas. Eso es entender la cultura como algo vivo, activo y renovador, y no como un mero muestrario de antigüedades que nos unan a los antepasados y nos faciliten la invención de la nación. En esta concepción, las lenguas podrían formar parte constituyente de nuestra cultura y nuestro volksgeist si, aprovechando que tienen la facultad de configurar y delimitar nuestros pensamientos, el castellano prefigurara unos determinados horizontes estéticos y epistemológicos y el catalán otros distintos. Sin embargo, dado su tremendo parecido, es difícil que las lenguas romances lleguen algún día a diverger de forma sustancial dando lugar a dos culturas distintas, y mucho menos en la era de la globalización que vivimos".

"Por eso, y aunque suene a sacrilegio, no es ningún drama que unas lenguas desaparezcan, porque el idioma en el que se manejen de forma natural los hablantes seguirá produciendo bienes culturales. Los españoles, por ejemplo, habríamos ganado bastante si nos hubieran educado a todos a la vez en inglés, o a lo sumo en bilingüe para entendernos también con nuestros abuelos. Los más dotados de nosotros habrían producido bienes culturales en esa lengua, sin echar de menos nada, y los menos nos habríamos tenido que conformar con utilizarlo para hablar con los amigos o sermonear a los lectores de Periodista Digital, pero nos sería muy fácil movernos por el mundo y disfrutar del idioma que más obras interesantes produce o traduce en la actualidad, en vez de consolarnos cantando con fervor patriótico a las glorias de nuestro Siglo de Oro".

"Dejémonos de tópicos. Las lenguas son una catástrofe para la adquisición de conocimientos y cultura, además de para el intercambio y la comodidad de la comunicación meramente funcional. Aprender una no reporta a quien la llega a dominar más riqueza cultural que la que le ha sustraído la propia existencia de esa lengua, y su conocimiento sólo supone acceder al umbral de otros muchos conocimientos y placeres que nos resultarían más asequibles si estuvieran en nuestro idioma. Muchos siglos antes de que se inventaran el romanticismo, el multiculturalismo y la corrección política, los autores del relato bíblico concibieron el plurilingüismo como un castigo divino por la insolencia de la torre de Babel".

En conclusión, es legítimo que la Generalitat de Cataluña defienda el derecho de los ciudadanos que hablen catalán a seguir haciéndolo, y que active los medios para que las instituciones les atiendan en él, pero no que lo imponga o apoye artificialmente por encima del castellano, que, por lo demás, es tan patrimonio suyo como aquél. La política lingüística en Cataluña es una arbitrariedad intolerable, infinitamente más que el hipotético referéndum de autodeterminación. Y no porque el bilingüismo sea una riqueza como tal; hay cosas que son singulares y otras que son plurales, sin que ello haga a las segundas necesariamente más valiosas, sobre todo en un aspecto, como el de las lenguas, en el que lo fundamental es entenderse. Lo es porque el bilingüismo es la realidad de los catalanes de hoy, por mucho que los cafres de las juventudes de ERC empleen a veces el surrealista insulto "bilingüe" en sus demostraciones de fuerza en la calle para acosar a los miembros del PP o Ciutadans (la estrategia de acción que caracterizaba a los patriotas fascistas, aunque traten de endosarle el calificativo a los acosados). Y, si ni las naciones ni las lenguas constituyen un fin intrínsecamente bueno ni auténtico por el que luchar, mucho menos cuando para defenderlas hay que sacrificar la libertad, el bienestar o las oportunidades de los ciudadanos, que sí lo son. Si el PP insiste en la línea de su campaña lingüística y consigue presentarse como adalid de éstos últimos en lugar de serlo de la unidad de España, ganará muchos puntos en el electorado catalán y, sobre todo, ayudará a desatascar el eterno empate retroalimentador al que está condenada la colisión de los falsos mitos.

www.kikorosique.com

¿Son compatibles el diálogo con ETA y su derrota?
ROGELIO ALONSO ABC 9 Enero 2008

LAS divergencias sobre el significado de la derrota de ETA siguen estimulando distintos enfoques, asumiendo todavía algunos sectores que el diálogo con la banda será imprescindible. Sin embargo, nuestra prolongada experiencia antiterrorista obliga a concluir que el denominado «final dialogado» de la violencia no representa un eficaz instrumento para obtener la deseada y posible derrota del terrorismo etarra. Conviene explicarlo ya que el diálogo con ETA se mantiene como una posibilidad futura pese a los negativos costes de sucesivos contactos. Es preciso hacerlo además porque algunos de quienes expresan su voluntad de derrotar a ETA parecen ignorar que ese fin resulta incompatible con el diálogo con la banda por muy sólidas razones.

Ciertos partidarios del diálogo lo restringen a unas condiciones y contenidos determinados: que ETA manifieste una voluntad de renunciar definitivamente al terrorismo para lograr la excarcelación de sus presos. Aceptar tan errónea premisa induce a repetir los errores de la actual legislatura en la que el fundamental consenso entre PSOE y PP en torno al Pacto por las Libertades fue reemplazado por el diálogo con ETA. La resolución parlamentaria utilizada por el gobierno como pretexto establecía unos límites que jamás se respetaron, al negociarse con ETA en ausencia de la exigida voluntad de abandono del terrorismo. Asimismo, los contenidos del diálogo en ningún momento quedaron restringidos al tema de los presos, asumiéndose una negociación política que perseguía significativas modificaciones del marco jurídico político con la esperanza de que ello disuadiera a ETA de continuar con su campaña.

En consecuencia debe cuestionarse la fiabilidad de un nuevo intento de «final dialogado» supuestamente restringido a una particular coyuntura y temática. Asimismo, aun en tan delimitado marco el ofrecimiento de dialogar con ETA constituye una clara injusticia política llamada a incentivar la perpetuación de la intimidación terrorista como resultado de los frutos obtenidos por la misma. Al eludir las vías de salida del terrorismo que el sistema democrático ya ofrece mediante la normal aplicación del Código Penal, el diálogo con terroristas recompensa una criminalidad política que precisamente debido a su componente político requiere una especial firmeza por parte del Estado en su negativa a premiar a criminales políticos. La interlocución con el terrorista menoscaba a aquellos actores democráticos que respetan los cauces constitucionales y que se oponen al empleo de la coacción para obtener réditos políticos, debilitando además los mecanismos de finalización del terrorismo ya existentes.

Nuestra experiencia antiterrorista confirma cómo la renuncia al terrorismo de destacados etarras ha sido posible precisamente al denegar el Estado cualquier esperanza de beneficios políticos, entre ellos el diálogo, como resultado de la violencia. Por ello, el ventajismo político que el terrorismo extrae al forzar al Estado a replantear su respuesta tras una consolidada democratización, alimenta en el terrorista una positiva racionalización sobre la eficacia de su amenaza. En este sentido, un documento de ETA fechado en los años ochenta ilustraba los contraproducentes efectos para el Estado que la negociación acarrea, revelando una lógica también aplicable hoy: «El marco institucional teóricamente apto para abordar el problema (Parlamento vascongado) ha sido invalidado por nuestra lucha y hemos forzado un reconocimiento del peso real que el MLNV ha adquirido, teniendo que formar esta mesa en nuestro terreno extraparlamentario».

Fiel a ese razonamiento la permanente oferta de diálogo deja de representar un factor de disuasión para abandonar el terrorismo, al saber el terrorista que su promesa de interrupción será siempre recompensada, eliminando por tanto los costes que debe conllevar el uso de la violencia. ETA interpreta que la impunidad para sus presos es una concesión innegociable, progresando el diálogo ofertado a una negociación política intrínsecamente negativa para el Estado. Así sucede al verse éste seducido por expectativas de disolución convenientemente manipuladas por los terroristas. Éstos se ven alentados a sustituir el prometido diálogo sobre «paz por presos» por la negociación de objetivos más ambiciosos al confirmarse la disposición estatal a relegar la aplicación de procedimientos ordinarios del sistema penal inalterables para otros criminales.

Por ello el ofrecimiento de diálogo debilita una política antiterrorista cuya eficacia reclama firmes políticas integrales contra todos los frentes de acción de la organización terrorista. Es el propagandístico uno de estos frentes en el que la banda ha obtenido un considerable éxito como el que supone que significativos sectores políticos y sociales asuman la necesidad de dialogar con ETA. La pedagogía terrorista ha calado en algunos políticos y ciudadanos que aceptan como insuficiente la vía policial y judicial reclamando el diálogo con la banda a pesar de su incompatibilidad. Sobresaliente es la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad al contener la violencia terrorista. Sin embargo, la política antiterrorista no debe limitarse a ese frente policial sobre el que descansan los éxitos judiciales.

Es precisamente una exitosa acción propagandística etarra la que ha conseguido que decisiones judiciales fuesen sometidas a criterios políticos en función de los cuales las acciones delictivas de Batasuna quedaron inmunes ante una falsa voluntad de buscar la «paz» de sus dirigentes. Se asumía así la retórica de la propaganda terrorista, condicionando esa errónea politización de la Justicia decisivas medidas contra ETA. Conviene incidir en la perjudicial dinámica que la propaganda terrorista genera, pues ha logrado persuadir a destacados actores, y puede volver a hacerlo, de la necesidad de poner en suspenso instrumentos antiterroristas que para su plena eficacia reclaman una consistencia inalterable. Insuficiente resulta la contundencia policial si el sacrificado trabajo de los profesionales de la seguridad queda constreñido al supeditarlo a alteraciones políticas contradictorias con la estrategia que debe guiar su labor, esto es, la derrota de ETA.

Dicha derrota debe excluir cualquier legitimación de la violencia como la que supone el reconocimiento del terrorista como interlocutor político cuya criminalidad deja de ser penalizada precisamente como consecuencia de su motivación política. Es justamente la persecución de esos fines políticos la que obliga al Estado a negar al terrorista cualquier gratificación como la derivada de un diálogo que en absoluto se propugna para otros actores violentos en nuestra sociedad ante la injusticia que ello supondría. Mediante unos medios, el asesinato y la amenaza, el terrorista ambiciona la consecución de unos objetivos políticos cuales son la deslegitimación y transformación del sistema democrático. La neutralización de dichas aspiraciones obliga a una constante legitimación de las instituciones incompatible con una injusticia política como la que implica el diálogo con terroristas.

En esas condiciones la derrota de ETA requiere una correcta definición de su verdadero significado, así como una acción comunicativapor parte del Estado que contrarreste la propaganda terrorista que ha extendido la infundada creencia de que únicamente el diálogo garantizará el final del terrorismo. La derrota de la banda exige la desaparición de los asesinatos, pero también la erradicación de su influencia política y social, metas sólo posibles mediante una estrategia de Estado que confronte la diversidad de expresiones que el terrorismo adopta. Ante la privación de derechos y libertades que el terrorismo comporta, es preciso acometer una pedagogía que incida en la ruptura del mito sobre la imbatibilidad de ETA excluyendo el diálogo con ella. Tal y como llegó a aceptar la propia ETA tras la firma del Pacto por las Libertades, esta derrota requiere precisamente la categórica exclusión del diálogo como parte de una política antiterrorista integral que sólo puede ser creíble negando el inevitable precio político que supone aceptar la excepcionalidad de dialogar con la banda terrorista.
ROGELIO ALONSO
Profesor de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos

Pakistán, un modelo para España
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 9 Enero 2008

El Zapitán Zeta y sus fieles amigos Carod, Ibarretxe, Montilla, Chaves , la Trini y Pepiño nos conducen más allá de Europa y de Occidente, en un viaje alucinante.

A medida que se fracciona el Estado con sistemas educativos, lingüísticos, jurídicos y fiscales diferentes nos alejamos de los países de nuestro entorno. Los progres ya no toman como referencia Alemania o Italia, donde las transferencias de competencias y poder a los estados federados y las regiones se ha detenido. ¿Qué países han decidido disolverse en aras a la diversidad y la pluralidad que nos harán más unidos? Pues Bolivia y Pakistán.

Reproduzco un artículo de Francisco Sosa Wagner, que conoció al Zapitán Zeta de estudiante, en el que expone el afán adolescente (de adolescentes poco viajados, poco leídos y muy creídos) de encontrar un modelo constitucional:

Todo es, en definitiva, un echar mano al mapa del mundo para encontrar el zapato a la medida de nuestra descompuesta idiosincrasia y de esta pluralidad nuestra, tan rica, porque ¡mira que hemos salido plurales los españoles! Nos ganarán en el extranjero en invenciones y patentes, pero a pluralidad no nos gana nadie. ¡Qué honra y qué gustirrinín!

Este facha (¡mira que reírse de la España plural!, ¿qué dirá Suso de Toro?) ha escrito barbaridades como la siguiente:

Contar con un señor lejano en Madrid ha sido siempre una garantía para muchos secretarios e interventores de pueblo, como lo era tener un juez en Berlín para el campesino prusiano. Pero el Estado actual ha dicho adiós a estas responsabilidades, lo que nos distancia de lo que vieron con claridad los políticos de la II República.

Y como esta otra:

El Estado ha sido introducido en un quirófano sin más luz que la de una vela. Y así se instauran mecanismos de bilateralidad que lo debilitan y lo entregan a poderes territoriales que se fortifican y se «blindan». El blindaje de competencias como la citada bilateralidad, que se «cuela» en las relaciones entre algunas Comunidades autónomas privilegiadas y el Estado, son contrarias al Estado federal.

Otro artículo de otro profesor, Roberto Blanco Valdés:

Ayer se constituyó, sin ir más lejos, una denominada subcomisión de infraestructuras y equipamientos que -como parte de la comisión bilateral Estado-Generalitat prevista en la norma estatutaria- tendrá como misión hacer realidad dos de sus previsiones más alucinantes: la que dispone que el Estado debe invertir en Cataluña en infraestructuras el equivalente a la aportación catalana al PIB nacional, y la que establece que la asignación de esa inversión (que debe figurar, como es obvio, en los Presupuestos del Estado) se realizará por acuerdo entre el Gobierno de España y la Generalitat. Mientras que la primera previsión reducirá de forma sustancial la aportación de Cataluña a la solidaridad interterritorial (y, por tanto, interpersonal), la segunda supone una renuncia inexplicable del Estado al pleno ejercicio de su potestad presupuestaria, que quedará, al fin, mediatizada doblemente: por la obligación de invertir en Cataluña una parte determinada -y fijada externamente- de los fondos presupuestarios estatales y por la obligación de hacerlo, además, según el pacto que resulte con las autoridades catalanas.

Quizás haya llegado el momento de culminar la Transición y deshacer España, esa herencia del franquismo que nos impide regresar a la tribu.

González, Gabilondo, Blanco
Español el último
José Antonio Martínez-Abarca Libertad Digital 9 Enero 2008

Iñaki Gabilondo ha descubierto ahora que es mucho más difícil ser español que inglés. Bienvenido al club. De hecho, ser español es una cosa dificilísima y más difícil aún que se nos está poniendo, y si no fuera porque España es el peor país del mundo para vivir con la posible excepción de todos los demás, habría que exiliarse inmediatamente. Sí, ser español es mucho más difícil que ser inglés, pero tal vez la culpa no sea del todo de la Conferencia Episcopal, como cree Gabilondo. Veamos.

Un inglés se levanta por la mañana y ya de momento tiene el despertar más fácil que un español, porque allí a las seis de la madrugada ya es completamente de día y encima no hay cortinas. Una hora antes, a las cinco, el lechero de sir Winston Churchill le ha traído la leche fresca a su puerta en botellas retornables y también tiene allí enrollado un periódico que nadie roba. El inglés toma su leche mientras lee su periódico y en el periódico no vienen nunca noticias de que el primer ministro no sabe lo que es su nación ni que es algo discutido ni discutible. Tampoco vienen noticias de que el representante de los secesionistas escoceses del clan del "kilt" a cuadros malvas y corinto, un señor muy cursi con bigote de nutria, amenace con paralizar la gobernabilidad de las islas si no se hace inmersión obligatoria en el idioma de las inscripciones rúnicas de los antiguos habitantes de las islas Shetland. Ni de que el trapo de la "Union Jack" se esconda en todos los edificios oficiales o que a la bancada de los "lores" conservadores se la tilde todos los días de heredera de los aliados ingleses de Hitler. Los periódicos dicen las cosas normales que tiene un país normal.

En efecto, el inglés, a partir de que lee la prensa matutina, tiene un día mucho más descansado que el español por sistema. Y todos hemos sentido alguna vez (muchas veces durante los últimos cuatro años) la misma melancolía que ahora Gabilondo por no haber nacido en Kensington Gardens, pero, salvo que Gabilondo ordene otra cosa, los obispos españoles dicen exactamente lo mismo que los ingleses, y aproximadamente lo mismo que los prelados anglicanos. Así que no parece que los que hagan tan incómodo ser español sean ellos.

¿No será que en España los que Gobiernan, los que mandan, los que están llevando a cabo el despojo, y no la Iglesia, son los que hacen y amenazan con cosas que serían inauditas en Inglaterra? Investigue, señor Iñaki, que irá bien por ahí. Porque, y en eso le damos la razón, lo de ser español nos lo están poniendo imposible, mayormente sus amiguetes, los de Gabilondo, y en cambio ser tan inglés como el recién convertido a la fe católica Tony Blair sigue resultando admirable.
Para que nos entendamos, lo de saberse en posesión de aquella nacionalidad me recuerda a una frase de una película española en la que intervenían los grandísimos actores ingleses Peter Cushing y Cristopher Lee, de los que se sospecha en un crimen. "¿nosotros sospechosos? ¡Imposible, señor, nosotros somos británicos!" Y nosotros, tan solo españoles, que si no fuera por los colegas de Gabilondo no sería tan incómodo...
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La dureza táctica del Gobierno
Lorenzo Contreras Estrella Digital 9 Enero 2008

Se da por cercana en el tiempo la ilegalización de ANV, la más conocida de las “máscaras” de ETA tras quedar Batasuna fuera de la ley y sus principales dirigentes encarcelados. Ahora aparece ya perfilada otra denominación sustitutiva de ANV, siempre con la pretensión de hacerse partícipe, contra viento y marea, en las elecciones de marzo. Si lo consigue, tras los repetidos intentos de ETA por burlar la legalidad, pocas veces habrá caído tan bajo el “perezoso” Gobierno de Zapatero ni habrá ascendido tanto la banda terrorista en su última escalada de oportunistas desafíos. Pero es lo que hay. Sus recientes declaraciones a Gara, en forma de entrevista, reflejan su determinación de no admitir demoras en lo pactado, por mucho que el Gobierno niegue haber comprometido “precios”; ni tampoco que le modifiquen, por razones electoralistas ajenas, su propio calendario.

La eventual ilegalización de ANV será una decisión plagada de bochornosos antecedentes. No se produciría si ETA hubiese reducido su ritmo de extorsiones o reprimido por un tiempo su estrategia asesina. Pero, para el zapaterismo, las urnas son las urnas. Y más perentorio es su reclamo cuando la economía nacional se tambalea. Sobre todo ese factor que el votante nota en su bolsillo. De ahí, como estrategia de distracción, la intensificación de las medidas represivas, siempre el Gobierno con un ojo puesto en los sondeos preelectorales. ETA, mientras tanto, “da facilidades”. Los zulos abastecidos de explosivos y armas son descubiertos con una oportunidad que antes no se presentaba. Las detenciones de activistas, uno de ellos hospitalizado, dotan de dramatismo un escenario ya ensangrentado por los asesinatos de guardias civiles en Capbreton.

Ese episodio del etarra que acaba de ser detenido y hospitalizado después de un “forcejeo” con la Benemérita, acentúa la imagen de severidad que al Gobierno le conviene mostrar en la recta final que conduce a las urnas de marzo. Se trata de un momento en el que la dureza, o la tortura que ETA denuncia, siempre atenta a su propio victimismo, permite al Gobierno venderse como modelo de poder justiciero, entregado a procurar la seguridad ciudadana.

Así pues, si las expectativas no se tuercen, ANV puede quedar fuera de la ley, aunque sólo sea nominalmente. Lo sarcástico del caso es que, por fin, el Gobierno zapaterista haya descubierto pruebas contra ese disfraz de ETA, tras la “ausencia de indicios” de implicación etarra, según Baltasar Garzón, que invocaba en el pasado mes de junio la cautelosa jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El célebre juez comprometía su argumentación en estos términos ahora desacreditados: “No es el momento para afirmar que ANV forma parte o ha sido instrumentalizada orgánicamente por Batasuna-ETA en el marco del complejo terrorista”.

No era entonces el momento. Ahora puede haber llegado. Antes que Garzón, el Tribunal Supremo sin embargo ya había establecido nada menos que “la falta de identidad entre la izquierda abertzale y Batasuna-ETA”, para agregar también que esa izquierda “constituye una opción ideológica legítima, susceptible de expresarse por los cauces de participación política que permite la ley…”.

Cada día se ofrece como más patético un probable resultado electoral que, con los nacionalismos por medio, abone la reanudación de las negociaciones con ETA. Sería el nuevo punto de partida que la propia banda invoca en su entrevista de Gara. Se iniciaría así un recorrido de carácter irreversible hacia lo peor: el desguace de España, ese territorio que ha venido siendo nación, pero cuyo concepto, según Zapatero, es “discutido y discutible”. Amén.

¡Multipliquen por diecisiete y ya verán!
Roberto Blanco Valdés La Voz 9 Enero 2008

Recién aprobado en las Cortes el nuevo Estatuto catalán, realizó el presidente Zapatero una proclama que podría considerarse candorosa si no fuera, en realidad, una muestra patente de cinismo. «Ahí lo tienen», vino a decir el líder del PSOE: «El Estatut se ha aprobado y España no se ha roto».

Aunque la afirmación de Zapatero recordaba a aquella viñeta satírica aparecida en Le Monde al día siguiente de la victoria presidencial de Mitterrand («¡Los socialistas han ganado y la torre Eiffel sigue aún en donde siempre!») lo cierto es que solo la desmesura del PP en la crítica al nuevo texto catalán y su errático empeño en atribuirle peligros increíbles (España se rompe) en lugar de riesgos bien reales (España funcionará mucho peor) podía explicar el habilidoso quiebro del auténtico responsable del fiasco estatutario: como España no se rompe, el Estatut es macanudo.

Para comprobar que no lo es, hay que ir siguiendo su delirante desarrollo, que nos irá indicando hasta qué punto supone el Estatut una fuente inagotable de problemas.

Ayer se constituyó, sin ir más lejos, una denominada subcomisión de infraestructuras y equipamientos que -como parte de la comisión bilateral Estado-Generalitat prevista en la norma estatutaria- tendrá como misión hacer realidad dos de sus previsiones más alucinantes: la que dispone que el Estado debe invertir en Cataluña en infraestructuras el equivalente a la aportación catalana al PIB nacional, y la que establece que la asignación de esa inversión (que debe figurar, como es obvio, en los Presupuestos del Estado) se realizará por acuerdo entre el Gobierno de España y la Generalitat.

Mientras que la primera previsión reducirá de forma sustancial la aportación de Cataluña a la solidaridad interterritorial (y, por tanto, interpersonal), la segunda supone una renuncia inexplicable del Estado al pleno ejercicio de su potestad presupuestaria, que quedará, al fin, mediatizada doblemente: por la obligación de invertir en Cataluña una parte determinada -y fijada externamente- de los fondos presupuestarios estatales y por la obligación de hacerlo, además, según el pacto que resulte con las autoridades catalanas.

Para tener una idea exacta de cómo podrían acabar funcionando (sería mejor decir «disfuncionando») las cosas en España, solo hay que añadir a ese descabellado panorama el que podría producirse si las aludidas previsiones dejaran de ser un privilegio catalán, extendido ya a otros estatutos, y se multiplicaran por diecisiete, que es -no lo duden- lo que terminará por ocurrir más tarde o más temprano. Tendremos quizá entonces el Estado más plural de este planeta, pero también uno de los menos cohesionados y uno de los más ineficientes.

Preparados para matar
Editorial Heraldo de Aragón 9 Enero 2008

Las armas de los etarras detenidos por la Guardia Civil y el arsenal de sus escondrijos en la Guarguera y Lesaca son material para matar, del que responderán ante la Justicia. La investigación judicial sobre las lesiones de Portu, que han causado en medios aberzales una indignación que no suscitan los muertos por ETA, aclarará lo sucedido en ese punto. Lo ya seguro es que la acción policial ha evitado nuevas muertes.

La presencia de ETA en la provincia de Huesca, por la cercanía a la frontera francesa, no es novedad, y de ahí que, cuando lo ha creído pertinente, el Ministerio del Interior haya extremado los controles en sus pasos fronterizos, además de desplegar al Grupo de Acción Rápida (GAR) de la especializada Unidad de Acción Rural (UAR) de la Guardia Civil.

El hallazgo del escondrijo de la Guarguera, zona con numerosos núcleos deshabitados, produce alivio y desazón a la vez, aunque se impone el primero, ya que abundante material mortífero ha pasado a buen recaudo y no será utilizado para sembrar dolor. Al éxito de la actuación policial por la detención de los dos etarras en Mondragón, que ha conducido a la localización de sus almacenes de armas y explosivos, se han añadido las lesiones sufridas por uno de ellos, Igor Portu, a raíz de su detención.

El esclarecimiento de lo sucedido debe producirse por la acción misma de la Justicia, medien o no las acusaciones de tortura que se ha apresurado a lanzar la izquierda aberzale. A estas alturas de democracia y de lucha antiterrorista, la gran mayoría de los ciudadanos y las fuerzas políticas tienen muy claro que el escrupuloso respeto a los derechos humanos de las personas, incluyendo a las que se dedican a matar, no implica que se asigne más credibilidad de entrada a los que se preparan para matar que a quienes se lo impiden y los detienen.

Entre otras causas, porque es usual que se les intervengan documentos, como ha ocurrido en este caso, explícitos en sí mismos. Entre tanto, la gran virtud del sistema democrático que nace del Estado de derecho es que, para empezar, se aplicará, al mismo tiempo, a curar las lesiones de Portu y a investigar cómo y por qué se produjeron. Eso, con independencia de que se le enjuicie por pertenecer a una organización criminal que se caracteriza por secuestrar, torturar y matar a sus víctimas a sangre fría. Las detenciones de Mondragón confirman que ETA persiste en su ser criminal sin que la democracia pueda permitirse bajar la guardia en su combate legítimo contra esta lacra.

González, Gabilondo, Blanco
El trío de la risa
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 9 Enero 2008

De cara a las elecciones, la izquierda más zafia de Europa ha recuperado a un par de humoristas retirados, los señores González y Gabilondo, que han dicho cosas muy ocurrentes sobre la Iglesia. El joven cómico Blanco cierra el trío de la risa. Es de suponer que el progrerío, jubilado o en activo, no sigue su propia moda de la memoria histórica y desconoce la hoja de servicios del partido, por usar una expresión del gusto de Rodríguez. Debe ignorar la tradicional relación que ha mantenido con la Iglesia, un contacto, digamos, combustible. Y si en los treinta quemaban templos, colegios, conventos y bibliotecas, ahora sólo se mofan. Algo hemos ganado.

A González se le ve un tanto despistado. Un hombre tan bondadoso como él sólo puede por error equiparar la actual dificultad de ser español con la de ser vasco (o catalán, que para el caso es lo mismo). Por eso denuncia con su peculiar sintaxis “el debate falsamente identitario de que el que no es como yo no es español o no es vasco”, y nos deja pasmados. Demasiado tiempo en México, o donde sea que lo pase, que él sabrá. Que alguien le cuente que la cosa no va así. Son los nacionalistas periféricos los que niegan la españolidad, la suya y la de sus súbditos (técnicamente no hay ciudadanía donde ellos mandan). La idea de España es integradora; no niega, afirma.

Naturalmente, la aportación cantinflesca de González abunda en el único argumento en el que el socialismo español se puede instalar sin que se le caiga la cara de vergüenza por haberse acostado con los separatistas que no llevan pistola y haber pedido la mano de los que sí la llevan. Y ese argumento es el no argumento, es el lío estatutario, es el galimatías blancuzco, rubalcábico y zapaterino, es la contribución a la confusión de González, que siempre echa una mano cuando se trata de marear al personal con gansadas.

El PSOE empezó pudriéndose por las manos de tanto meterlas en la caja cuando el émulo de Cantinflas era presidente. Con Rodríguez, la podredumbre ha llegado a la cabeza, y no hay modo de que el socialismo español (o lo que sea) produzca una sola idea que no apeste a rancio, a secta cerrada, a tugurio enrarecido.

Ya tenemos las líneas maestras de la demagogia con la que van a contaminar al personal hasta marzo: la Iglesia es una institución muy atrasada que le tiene que dar explicaciones a Blanco sobre el concepto de familia y cuyos obispos se han de releer la Biblia; el problema nacionalista es un asunto desagradable en el que ellos no participan, aunque sí el PP, que es tan “identitario” y tan excluyente como Batasuna. A este guiso inmundo sólo le falta la sal, la algarada callejera, la campaña de mensajes de móvil, el casus belli, la conducción del odio. Sigan atentos.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

No corráis, que es peor
POR IGNACIO CAMACHO ABC 9 Enero 2008

Tal parece que a los políticos lo único que les importa de la desaceleración económica es su influencia en las elecciones. Al Gobierno para taparla, camuflarla o disimularla, y a la oposición para ponerla de manifiesto. Vano empeño el primero porque la gente siente el apretón de la crisis en su cintura, y peligroso el segundo porque muchos electores pueden percibir como interesado regodeo catastrofista el énfasis en resaltar las dificultades. Pero al menos parece más responsable la actitud de advertir de los malos tiempos que la de negarlos con un optimismo tan cerrado como falaz; uno de los dos ha de ganar, y resulta preferible que sea consciente de lo que le espera. Aunque es de temer que ambos lo sepan, sólo que el Gobierno lo esconde con manifiesta intención de engaño.

La importancia electoral del factor socioeconómico en España se ha demostrado históricamente relativa. Nuestros compatriotas acostumbran a votar más con las tripas que con la cartera, por pura afinidad ideológica o visceral, salvo cuando las cosas del bolsillo marchan rematadamente mal (última etapa de González) o extraordinariamente bien (mayoría absoluta de Aznar). Esta legislatura ha estado marcada por un debate de carácter ultrapolítico, denso y crispado, en torno al cual se ha ido forjando el criterio de los ciudadanos con un fuerte tono combativo. El poso de la negociación con ETA, el mecano roto del modelo territorial, la polémica sobre el 11-M o la memoria histórica, la legislación del ámbito familiar o la dureza del enfrentamiento parlamentario han decantado ya el sentido del voto de la mayoría, y es poco probable que los síntomas de retroceso económico incidan de una forma decisiva en el tiempo que resta hasta los idus de marzo. Eso beneficia al Gobierno, desde luego, en la medida que le libra parcialmente de otro frente de desgaste, pero en todo caso constituye una grave irresponsabilidad su negativa a enfrentarse a la realidad de los hechos con un optimismo de conveniencia. Entre otras cosas, porque su capacidad predictiva se ha demostrado tan mejorable como su manejo de los asuntos de Estado.

Y no sólo en materia política. Zapatero estaba convencido, la víspera del atentado de Barajas, de que el Proceso de Paz progresaba adecuadamente. En primavera iba sobrado en la creencia de que el PSOE ganaría en Madrid con cualquier candidato. En diciembre pronosticó una bajada de los precios, mientras Caldera auguraba un descenso del paro. Ya se sabe lo que pasó en todos los casos. Con estos profetas del método «no corráis que es peor», más vale ir construyendo un Arca cuando anuncian que va a lucir el sol. Al menos Solbes calla, pero su silencio da mal fario porque quizá sea el único que sabe leer los mapas del tiempo que viene.

Ahora dicen, qué casualidad, que en marzo escampará. Si no se lo creen, malo, porque nos quieren engañar. Si se lo creen, peor, porque se han embarcado alegre y confiadamente en un derroche de gasto electoralista, mientras todos los datos objetivos contradicen su voluntarismo. Hasta el momento, el presidente ha demostrado que no sabe salir de los embrollos que él mismo crea. Produce pavor pensar cómo puede manejar los que le vengan dados.

Oportunismo del PSOE con ANV
Editorial ABC 9 Enero 2008

EL final inminente de la legislatura exige celeridad en los mecanismos jurídicos para impedir la inaceptable concurrencia a las urnas de ANV, un falso partido que actúa en nombre y representación de la banda terrorista ETA. Por una u otra vía, el Gobierno lleva algún tiempo lanzando mensajes sobre su voluntad política de instar la ilegalización, pero cuando están a punto de convocarse las elecciones, las cosas siguen como estaban. Aunque hay otras fórmulas procesales para poner en marcha el procedimiento, los principios democráticos y el antecedente de Batasuna justificaban que fuera el Congreso de los Diputados el que tomara la iniciativa. De ahí que el PSOE haya incurrido en una grave responsabilidad ante la opinión pública al rechazar la convocatoria de un pleno de la Cámara, solicitado por el PP, rompiendo así la última esperanza de volver a una política de consenso en la lucha antiterrorista. El Ejecutivo contempla la situación a partir de un cálculo estricto de sus intereses partidistas, ponderando ventajas e inconvenientes electorales: por una parte, trataría de consumar el giro españolista emprendido desde la ruptura formal del mal llamado «proceso de paz»; por otra, que por ahora prevalece, se trata de no irritar a alguno de sus socios actuales con la intención de dejar todas las puertas abiertas de cara a los pactos postelectorales. El tiempo pasa sin que Zapatero despeje la incógnita, y después de la maniobra parlamentaria de ayer todo depende de cómo evolucione la investigación del juez Garzón, así como de la actitud del Ministerio Fiscal ante los informes de las Fuerzas de Seguridad. Ciertamente, los antecedentes no invitan al optimismo.

Rajoy ha sabido anticiparse a la intención del PSOE para rentabilizar electoralmente una cuestión que los socialistas, con el apoyo de IU y los nacionalistas, han rechazado ya cuatro veces. No obstante, el Gobierno y su grupo parlamentario han actuado con el oportunismo que vienen practicando desde el primer día. Por razones tácticas, Zapatero todavía no tiene clara una conclusión que tendría que haber alcanzado mucho antes con argumentos puramente éticos y políticos. ETA no puede ni debe estar presente en las elecciones, porque las instituciones democráticas están reservadas para la gente honorable y no para los asesinos y sus portavoces. Ninguna finalidad partidista debe primar sobre la superioridad moral del Estado de Derecho. La participación en los comicios y la eventual presencia de ANV en el Congreso de los Diputados es contraria al ordenamiento jurídico propio de un Estado democrático. La Ley de Partidos, avalada por la jurisprudencia constitucional, ofrece cauces suficientes para evitar esta consecuencia inaceptable siempre y cuando el Ejecutivo anteponga el interés general a sus conveniencias coyunturales, que le inducen a seguir guardando algunas bazas negociadoras.

PPC
Xavier García Albiol
José García Domínguez Libertad Digital 9 Enero 2008

Cataluña, que en apenas una generación ha renunciado a ser la fábrica de España con tal de constituirse en el granero tontiprogre de Europa, decidirá quién ha de ocupar la Moncloa. En fin, así planteado, el asunto invita a coger inmediatamente un avión y salir huyendo de la Península. Sin embargo, si uno contempla esa fatalidad con mirada serena, concluye que, ni mucho menos, resulta evidente que el drama esté servido. Y es que, por más que berreen y el mucho ruido que hagan, los nacionalistas, parafraseando a Mao, no son más que tristes tigres de papel. Lo demostró por primera vez Vidal-Quadras, cuando su batalla intelectual contra el nacional-progresismo desató tal ola de pánico transversal en el gallinero del “establishment” que algunos aún hoy no se han recuperado.

Volvió a comprobarse en la campaña contra el Estatut, cuando, lejos de amotinarse en las urnas frente al enemigo exterior, los catalanes abandonaron a los nacionalistas a su (pírrica) suerte en el referéndum. Y de nuevo se ha constatado, hace nada, en las Municipales, allí donde el Partido Popular se atrevió a franquear los estrechos márgenes que delimitan la corrección política en el Oasis. La prueba del nueve la constituye el incremento espectacular de votos conseguido por Xavier García Albiol en Badalona, secular feudo socialista y hebilla del cinturón “rojo” que rodea a la capital.

Por eso, ahora, cuando las aguas fecales de la gran fosa séptica identitaria ya llegan desde las víctimas del AVE en Hospitalet hasta el bazar de los padres de Albert Rivera, el PPC esté obligado a designar un candidato que haya comprendido la diferencia entre verlas venir e ir dándolas. Y quien mejor responde a ese perfil ideal resulta ser el propio Albiol. Con razón ese hombre ha devenido en el dirigente popular más denostado por el tripartito y sus legiones de plumillas en nomina. Pues no cabe acusarlos de haber elegido mal su objetivo. Muy al contrario, han acertado de pleno.

Porque resulta que Albiol no sólo demostró ser capaz de frenar la sangría que provoca Ciutadans a los conservadores en todas las circunscripciones de Cataluña. Sino que incurrió en un pecado mucho más grave: robar votos a los propios socialistas dentro de lo que ellos creían su cortijo privado. Llegados a este punto y seguido, uno se siente tentado de obedecer a aquel don Juan de Mairena, profesor de retórica, que sentenció: “De cobardes nunca se ha escrito nada”. Sin embargo, tampoco conviene hurtar al lector el dato de que los meapilas de CiU, tras llenarse la boca acusándolo de “xenófobo” ante su renuencia a izar más mezquitas a Alá el Misericordioso, han optado por plagiar su famoso video en la precampaña. Con un par.

El candidato existe. Se llama Xavier García Albiol. Ahora, es Sirera quien debe tomar la palabra.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

EN UNA LLAMADA TELEFÓNICA A LA GENERALIDAD
El PP demuestra que en Cataluña es imposible estudiar en castellano: "Eso no existe"
El PPC denuncia en un vídeo la marginación que sufre el castellano en el sistema de enseñanza en Cataluña. En el vídeo se puede escuchar una llamada real de una ciudadana al Departamento de Educación de la Generalidad. En ella, pregunta por un centro donde pueda escolarizar a sus hijos en castellano y en catalán. ESCUCHE DENTRO LA CONVERSACIÓN
Libertad Digital 9 Enero 2008

El vídeo, que carece de imágenes, recoge íntegramente el audio de una llamada telefónica al Departamento de Educación de la Generadad por parte de una madre que pide información sobre centros educativos donde sus hijos podrían recibir clases en castellano y en catalán. Sin embargo, y a pesar de su insistencia la telefonista le asegura que esta posibilidad no existe en dicha comunidad.

El vídeo concluye con un doble mensaje escrito sobre fondo negro: "¿Por qué el PSC y los nacionalistas juegan con el futuro de nuestros hijos?" y "Reacciona".

En la presentación del vídeo, el presidente del PP catalán, Daniel Sirera, y el coordinador de campaña, Xavier García Albiol, han explicado que esta grabación muestra "la realidad" y prueba que "en Cataluña no existe ningún colegio en el que se pueda escolarizar a un niño en lengua castellana", lo cual "no es ninguna invención" del PP.

Sirera y García Albiol han remarcado que no se trata de ningún "montaje" sino de una "llamada real" que evidencia que en Cataluña no está garantizado el bilingüismo "por culpa de los nacionalistas" y también de los "socialistas", a quienes han tildado de "fariseos".

En un comunicado enviado a este medio, el presidente del PPC ha señalado que "con 2 horas de clase a la semana es imposible aprender un idioma, sea este el catalán, el castellano o el inglés". Y es este sentido ha añadido que "la Generalidad ofrece recibir clases de diversas asignaturas en inglés y no en castellano, esto demuestra que el castellano no tiene ni siquiera consideración de lengua extranjera en Cataluña"·.

En este sentido, Sirera ha explicado que "éste no es sólo una cuestión del ámbito escolar, se trata de un problema de libertad". "El vídeo explica lo que está pasando en Cataluña, que la Generalidad incumple la ley de política lingüística y también incumple las resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña", ha sentenciado.

Sirera ha recordado que el programa electoral del PP incluye la propuesta de una ley que garantice que todo ciudadano español pueda elegir en qué lengua escolariza a sus hijos con independencia de en qué comunidad autónoma vive.

Con respecto al contenido concreto del vídeo, García Albiol ha asegurado que "cumple la ley", pese a ser una grabación de una conversación telefónica real entre dos personas. Preguntado por si esta ofensiva contra el modelo lingüístico de la enseñanza en Cataluña suponía seguir las tesis de Ciutadans, Sirera ha recordado que "mucho antes" de que el presidente de este partido, Albert Rivera, se iniciase en política, el PP ya defendía estos planteamientos.

IGOR PORTU, MARTÍN SARASOLA Y EL HUIDO MIKEL SAN SEBASTIÁN
Los etarras detenidos en Mondragón son los autores del atentado de la T-4
EL MUNDO 9 Enero 2008

MADRID.- Los etarras Igor Portu y Martín Sarasola detenidos el pasado fin de semana son los autores materiales de la colocación del coche bomba que estalló en el aparcamiento de la T-4 en Barajas, según ha confirmado el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Según ha explicado el minstro del Interior, Igor Portu y Martín Sarasola fueron, junto a Mikel Sebastián, en este momento buscado por la Guardia Civil, los autores materiales del atentado que el 30 de diciembre de 2006 le costó la vida a Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio en la Terminal 4 del madrileño aeropuerto de Barajas.

Las investigaciones policiales abiertas le atribuyen a esta célula otros atentados como el transporte de la furgoneta que estalló en un olivar de la localidad castellonense de Les Coves de Vinromá.

También se les acusa de ser los tres encapuchados que aparecieron armados con fusiles de asalto en Aritxulegi (Guipúzcoa) el 24 de septiembre de 2006.

Ambos terroristas fueron detenidos el pasado domingo en a localidad guipuzcoana de Arrasate fruto de las medidas de reforzamiento de los controles de seguridad que se han realizado a lo largo del mes de diciembre en esa zona.

Gracias a su arrestro, la Guardia Civil pudo localizar este martes dos zulos con material explosivo. El primero en el termino municipal de Sabiñánigo (Huesca), en el que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hallaron 125 kilos de componentes explosivos, detonadores y pistolas.

El segundo fue hallado por la tarde en la localidad de Lesaka. El escondite se encontraba soterrado en un lugar próximo a la vivienda que se está construyendo Martín Sarasola en una zona denominada "Otsango Auzoa", a las afueras de Lesaka.

En este escondite la Guardia Civil confirmaba esta mañana que se hallaron 26 kilos de componentes explosivos en bolsas de kilo y medio, informaron fuentes de la investigación.

CAMPAÑA POR EL BILINGÜISMO
El PP denuncia en un 'spot' la imposibilidad de estudiar en castellano en Cataluña
EFE El Mundo  9 Enero 2008

BARCELONA.- El Partido Popular de Cataluña (PPC) ha presentado una nueva campaña, como anticipo a la carrera electoral, en la que denuncia la imposibilidad de los padres catalanes de escolarizar a sus hijos en castellano en una escuela sufragada con fondos públicos.

En el vídeo -titulado 'Sí, digui'm','Sí, dígame', en catalán- se reproduce una conversación real entre una madre y una funcionaria del departamento de Educación de la Generalitat en la que la madre pregunta incesantemente a la representante de la Administración pública catalana si existe alguna posibilidad de que sus hijos puedan estudiar en castellano en una escuela de Cataluña y es contestada con continuas negativas por parte de la funcionaria.

La madre, que insiste en que en su casa se utiliza el catalán, esgrime como argumentos que, por motivos de trabajo, su familia viaja mucho y que por esta razón está interesada en que los niños tengan un buen conocimiento del castellano.

Ante esta petición, la funcionaria vuelve a repetir que no es posible, recuerda a la progenitora que existe una asignatura específica de castellano obligatoria en todas las escuelas y le informa de que, en determinadas escuelas, existe la posibilidad de que algunas materias, como matemáticas, sean impartidas en inglés.

La madre vuelve a la carga y expresa a la funcionaria que su voluntad es que su hijo pueda hablar "perfectamente en catalán y castellano", a lo que la trabajadora de la Generalitat responde que no hay inconveniente para que no sea así.

La última petición de la madre es que su hijo pueda estudiar el 50% de las asignaturas en castellano y el resto en catalán, a lo que la funcionaria contesta que es una fórmula inexistente.

La conversación acaba ahí, y en la pantalla aparece el mensaje "¿Por qué el PSC y los nacionalistas juegan con el futuro de nuestros hijos" y un "Reacciona", como arenga a los ciudadanos.
Sirera: 'No es ningún montaje, es una llamada real'

En la presentación del vídeo, que puede ser visionado en la página web del partido, el presidente del PP catalán, Daniel Sirera, y el coordinador de campaña, Xavier García Albiol, han explicado que esta grabación muestra "la realidad" y prueba que "en Cataluña no existe ningún colegio en el que se pueda escolarizar a un niño en lengua castellana", lo cual "no es ninguna invención" del PP.

Sirera y García Albiol han remarcado que no se trata de ningún "montaje" sino de una "llamada real" que evidencia que en Cataluña no está garantizado el bilingüismo "por culpa de los nacionalistas" y también de los "socialistas", a quienes han tildado de "fariseos".

El desprecio al castellano en las escuelas catalanas
EFE El Confidencial  9 Enero 2008

Una prueba más de que estudiar íntegramente en español es un empresa más que imposible en algunos territorios de España, en los que las competencias en educación son un bien muy apreciado por los partidos nacionalistas. El PP catalán ha elaborado un vídeo preelectoral en el que denuncia que el Gobierno tripartito de la Generalitat no permite que los padres puedan escolarizar a sus hijos en castellano. De hecho, demuestran cómo es incluso más fácil estudiar en catalán e inglés que en el idioma común de todo el país.

El vídeo, que carece de imágenes y mantiene permanentemente en negro la pantalla, recoge íntegramente el audio de una llamada telefónica al Departamento de Educación de la Generalitat por parte de una supuesta madre que pide información sobre centros educativos donde sus hijos podrían recibir clases tanto en castellano, como en catalán.

Durante más de dos minutos la persona del Departamento de Educación que atiende a la mujer le explica que en Cataluña la enseñanza se imparte en catalán, en virtud del sistema de inversión lingüística implantado desde los años ochenta, y le asegura que con dicho sistema todos los alumnos, al final de la enseñanza obligatoria, dominan tanto el catalán como el castellano.

En inglés antes que en español
Sin embargo, la mujer insiste en preguntar si existe alguna escuela que ofrezca algunas clases en castellano, aparte de la propia asignatura de lengua castellana, a lo que la telefonista responde que hay algún centro que empieza a impartir alguna materia, como matemáticas o ciencias naturales, en inglés.

El vídeo concluye con un doble mensaje escrito sobre fondo negro: "¿Por qué el PSC y los nacionalistas juegan con el futuro de nuestros hijos?" y "Reacciona".

En la presentación del vídeo, que puede ser visionado en la página web del partido, el presidente del PP catalán, Daniel Sirera, y el coordinador de campaña, Xavier García Albiol, han explicado que esta grabación muestra "la realidad" y prueba que "en Cataluña no existe ningún colegio en el que se pueda escolarizar a un niño en lengua castellana", lo cual "no es ninguna invención" del PP.

Sirera y García Albiol han remarcado que no se trata de ningún "montaje" sino de una "llamada real" que evidencia que en Cataluña no está garantizado el bilingüismo "por culpa de los nacionalistas" y también de los "socialistas", a quienes han tildado de "fariseos".

Aludiendo al hecho de que la Generalitat "da posibilidades de hacer algunas asignaturas en inglés", Sirera ha denunciado que el castellano "no tiene la consideración ni siquiera de lengua extranjera".

El PP garantizará por ley la educación en castellano
Sirera ha recordado que el programa electoral del PP incluye la propuesta de una ley que garantice que todo ciudadano español pueda elegir en qué lengua escolariza a sus hijos con independencia de en qué comunidad autónoma vive.

Con respecto al contenido concreto del vídeo, García Albiol ha asegurado que "cumple la ley", pese a ser una grabación de una conversación telefónica real entre dos personas.

Preguntado por si esta ofensiva contra el modelo lingüístico de la enseñanza en Cataluña suponía seguir las tesis de Ciutadans, Sirera ha recordado que "mucho antes" de que el presidente de este partido, Albert Rivera, se iniciase en política, el PP ya defendía estos planteamientos.

 

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