AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 14 Enero 2008

El presidente lo tiene claro
Luis del Pino Libertad Digital 14 Enero 2008

Zapatero está satisfecho con la sentencia del 11-M. Así lo afirma en la entrevista-maratón que Pedro J. ha publicado en El Mundo entre el sábado y el domingo. Y la razón que da para su satisfacción es que "han pasado poco más de dos meses y hay tranquilidad, hay paz sobre el 11-M". Vamos, que la sentencia ha acabado con la polémica sobre los atentados, a juicio de Zapatero. Por fin se abre camino el silencio.

La afirmación resulta enormemente interesante, como expresión de las intenciones del presidente del Gobierno: para él, resulta positivo que no se hable del 11-M. ¿Expresaría Zapatero esa misma voluntad de silencio en caso de tener alguna posibilidad, aunque fuera mínima, de cerrarnos la boca con argumentos a quienes afirmamos que la versión oficial de los atentados es falsa?

Zapatero no se recata en aseverar que la ausencia de autores intelectuales en la sentencia no tiene importancia, porque él está convencido de que quienes idearon y planificaron el 11-M son los muertos de Leganés. ¿Y cómo llega el presidente del Gobierno a esa conclusión, dado que la sentencia no atribuye a los muertos de Leganés semejante papel? Zapatero llega a esa conclusión, según él mismo nos cuenta, "leyendo la sentencia y contrastando los hechos probados con la información de la que he dispuesto como presidente de Gobierno".

Es decir, que Zapatero dispondría como presidente de Gobierno, según él mismo revela, de información complementaria a la de la propia sentencia. Y esa información complementaria le permite aseverar que los cerebros del 11-M eran los muertos de Leganés.

¿Y cuál es esa información complementaria tan clarificadora de la que Zapatero dispone? Eso no nos lo dice. Como tampoco nos explica por qué no ha puesto esa información tan clarificadora a disposición de los jueces que debían determinar lo que pasó el 11-M. Zapatero "sabe" que los cerebros del 11-M son los muertos del Leganés, pero no puede decirnos qué pruebas tiene. Ni tampoco se lo puede decir a los miembros del tribunal. Ni a las víctimas del atentado. Vamos, que tenemos que fiarnos de la palabra de Zapatero. Si él está convencido de que los cerebros son los muertos de Leganés, nosotros debemos aceptar sin más esa convicción.

¡Se acabaron las investigaciones! ¡El 11-M está claro, al menos para Zapatero, así que el debate debe cesar! ¿No tenemos unos muertos en Leganés a los que cargar el muerto? Pues asunto cerrado.

A mí me gustaría hacer caso a Zapatero. Me encantaría que las investigaciones terminaran porque todo estuviera, por fin, claro. Nada me agradaría más que no tener que seguir tirando de hilos que muchas veces parecen no llevar a ninguna parte. Pero tengo un grave problema, quizá porque mi concepción de la democracia es distinta de la del presidente del Gobierno: creo en el derecho de los ciudadanos a conocer la verdad. Y no acepto que existan hechos que un presidente de Gobierno dice conocer, pero que no pueden comunicarse a los ciudadanos. Es más, cuando alguien recurre al "yo sé algo que tú no sabes, así que tienes que creerme", no puedo evitar llegar a la conclusión de que me están mintiendo.

Esas declaraciones del presidente del Gobierno tienen un enorme valor. Un valor que se deriva, precisamente, de lo que el presidente no dice. Si Zapatero hubiera podido esgrimir un solo hecho, un solo argumento racional, en favor de la tesis de que los muertos de Leganés organizaron el 11-M, lo habría esgrimido sin dudarlo. Sin embargo, Zapatero se ve obligado a echar mano del socorrido recurso del "he llegado a la conclusión, por la información de que dispongo como presidente de Gobierno...". Que no es otra cosa que una nueva versión, un poco más pomposa y solemne, del "fíate de mí", del "te lo digo yo", del "lo sé de buena tinta" o del "te lo juro por mis niños".

Es una pena que ese "fíate de mí" lo exprese Zapatero en la misma entrevista en que confiesa, sin ruborizarse, que mintió a los españoles cuando les dijo que no habría más contactos con ETA después del atentado de la T-4. En la misma entrevista en que deja claro que nada le agradaría más que el que se alcanzara el silencio acerca del 11-M.

La democracia no puede sustentarse en el silencio. Ni tampoco en la confianza ciega en la palabra de los gobernantes. Ni mucho menos en la mentira. La democracia necesita el debate, y que los gobernantes sean sometidos a escrutinio, y que los ciudadanos conozcan la verdad. Toda la verdad. No sólo la que el amo tenga a bien comunicarnos. Es ese derecho al debate, y a la crítica, y a la verdad, lo que diferencia al ciudadano del súbdito.

Zapatero en sus horas más bajas
EDITORIAL Libertad Digital  14 Enero 2008

Pedro J. Ramírez ha sometido al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a una sesión de nada menos que ocho horas de interrogatorio. Quizás demasiadas para mantener esas estrategias que les permiten a los políticos hacer que responden para colar sus mensajes prefabricados. Por esa o por otra razón, Zapatero ha tenido la desfachatez de reconocer lo que siempre hemos sabido, sobrados de pruebas como estábamos. Que la vida de las dos víctimas del atentado terrorista de la T-4 no le impidió seguir negociando con sus verdugos, mientras decía a los españoles que había abandonado las negociaciones con la banda terrorista ETA. Cierto es que “matar habían matado siempre”, como ha dicho el propio Zapatero, y todas las víctimas, de la primera a la última, le han merecido siempre la misma consideración. En su desprecio hacia las víctimas no ha hecho distingos.

Sí. Llevan décadas matando, coaccionando a toda una sociedad, robando, forzando a decenas de miles de personas a abandonar su tierra. Pero pese a ello hay algo que Zapatero no se podía esperar. "Aun sabiendo que tienes enfrente a un grupo terrorista, no era pensable que pudieran cometer una acción como ésa". Habían matado muchas veces, sí, pero lo que no podía esperar es que le dejaran en tan mal lugar. ¡A él! No se lo puede creer. Pese a todo, reanudó las negociaciones no se sabe si por su principio ético de que mientras él tenga la intención de que ETA se acabe hay que intentarlo y por el oscuro influjo de “instancias internacionales”.

Revela una actitud ambivalente respecto de la Ley. Lógicamente no es nada ante su principio ético, localizado en su intención de que la realidad no sea como es y ETA deje de matar. Si la ley dice que en Cataluña no se puede aprender en castellano, “hay que respetar las leyes constitucionales”. Y eso que la Constitución ampara el derecho al uso del castellano. Si la ley permite multar por no rotular en catalán, “hay que respetarlo”. Ahora bien, ¿que la Constitución y las leyes mandan que ondee la bandera en todos los organismos públicos? No es cuestión aquí de hacerlas cumplir. Ante todo ello, lo más que se le ocurre decir a Mariano Rajoy es que por fin Zapatero ha dicho “la verdad”, por reconocer que ha mentido a los españoles.

A falta de conocer lo que revele la segunda entrega de la interminable entrevista, lo que el ciudadano puede apreciar en la primera es que Zapatero puede a la vez reconocer que ha mentido y hablar de honestidad, sinceridad y ética. Ve que Zapatero es refractario a la realidad y que se justifica en su política de negociación con ETA en que, en su mundo, podría haber salido bien. Que defiende las leyes cuando son opresivas con los ciudadanos y sus derechos más básicos y las desprecia cuando hacen referencia a la dignidad de las instituciones. Lo que aparece en toda su crudeza es un hombre a la defensiva, sin nada que ofrecer a los españoles más que dolidas acusaciones a la oposición de no adherirse a su política, e incapaz de rectificar incluso cuando el fracaso es escandaloso.

Pedro J. entrevista a ZP
Sobre la banalidad del Mal
José García Domínguez Libertad Digital 14 Enero 2008

P.– ¿Y no sintió en ese momento ningún escrúpulo moral al autorizar que siguieran los contactos con quienes acababan de matar, rompiendo sus propias reglas de tregua?
R.– Matar habían matado siempre…

Estamos predispuestos a esperar cualquier cosa del Mal, salvo la vulgaridad. De ahí, por ejemplo, el desconcierto, el escándalo que provocó en tantas conciencias la publicación de “Eichmann en Jerusalén”, la obra póstuma de Hannah Arendt. Y es que pocos descubrimientos sobre la condición humana resultan tan desoladores como comprobar que los actores siniestros de la historia casi nunca están a la altura de sus propios crímenes. Vistos de cerca, ni siquiera se antojan atroces, depravados, sórdidos. Al contrario, suelen resultar tipos vulgares, planos; hombrecillos que se justifican apelando a razonamientos triviales, frases hechas, lugares comunes, convencionalismos. Quizá eso mismo encierre lo definitivamente aterrador en ellos: toparse con lo prosaico allí donde se esperaba entrever la grandeza casi magnética de la sombra de Lucifer.

P.– ¿Cómo se entiende entonces que después de que usted adquiere conciencia de la verdeara naturaleza de esos individuos, continuaran los contactos?
R.– Pero continuaron con una situación ya muy deteriorada. Y fue debido al deseo de instancias internacionales…

“Hice lo que me mandaban”, respondería Eichmann sin inmutarse al ser interrogado en Israel sobre la responsabilidad de sus actos. He ahí, en esa “curiosa y absolutamente auténtica incapacidad para pensar”, tal como la define Arendt, la esencia banal del Mal. Al cabo, la tara de todos los Eichmann que en el mundo han sido no reside en la ausencia de conciencia moral, sino en padecer otra triste limitación que les impide colocarse mentalmente en el punto de vista del otro. Razón última de que jamás sientan la necesidad interior de arrepentirse de nada. Ellos se limitan a cumplir órdenes, tanto da que sean del Führer, de la Historia o de “instancias internacionales”. Sólo órdenes, eso es todo.

P.– Pero usted dice que autorizó esos nuevos contactos a petición de instancias internacionales. ¿No le creó eso un conflicto ético?
R.– En absoluto…

“En absoluto”. Otra vez, la definitiva banalidad del Mal, revelándose ahora en lo clamoroso del contraste. Por un lado, esa estudiada, milimétrica, calculadísima precisión racional en la puesta en práctica de todos y cada uno de sus actos. Por el otro, la alegre, irresponsable indiferencia ante las consecuencias prácticas que se puedan derivar de ellos. Impensable el Diablo actuando igual. No. Lucifer tiene mucha más clase y nunca caería en tamaña grosería intelectual. Al menos, él siempre ha sido consistente, de una coherencia irreprochable en la justificación de todas sus tropelías.

Desengañémonos. Detrás del Mal no se esconde el Diablo sino algo infinitamente más peligroso: la Estupidez.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

ZP se explaya
La nada nadea
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 14 Enero 2008

Hace falta valor para entrevistar durante ocho horas a Rodríguez; vaya desde aquí mi reconocimiento al director de El Mundo. Lo que ha obtenido merece archivo, años de poso, desempolvado y lupa, pues sólo con el tiempo y el distanciado análisis llegaremos a comprender lo cerca que ha estado España de la nada entre 2004 y 2008. Disueltos los afectos y los enconos, un día nos llevaremos las manos a la cabeza, nos preguntaremos cómo fue posible.

Y recordaremos: sobrevino un gobernante que puso boca abajo la política antiterrorista de su antecesor, con la que formalmente había colaborado. Cuando la banda que se enseñoreaba de aldeas septentrionales, que había dejado un millar de cadáveres, que obligaba a políticos no nacionalistas y a periodistas elocuentes a vivir escoltados, estaba a punto de desaparecer de la faz de la tierra, él le tendió le mano sometiendo al Parlamento a humillación. La mimó y cortejó, tuvo palabras agradables para alguno de sus carniceros, aquietó la acción de la justicia por somnolencia fiscal, consintió que sus brazos políticos llegaran a las instituciones, celebraran actos públicos y accedieran al erario, le insufló oxígeno hablando con ella de política a través de su partido, permitió que recobrara su dudoso prestigio en el estrecho segmento social que le es propio y, por tres veces, se negó a retirar su oferta de diálogo en la misma instancia y con la misma solemnidad con que había sido formulada. Paralelamente, minó la moral de las víctimas organizadas, las juzgó severamente, las acorraló. Con todo ello, la banda cobró vigor, se rearmó, se reafirmó en sus convicciones, vio sus objetivos al alcance de la mano y siguió asesinando.

Una vez fue palmario el error de su estrategia, y a punto de someterse a las urnas, el gobernante, inquirido por el periodista ("¿Qué falló entonces? ¿Qué pasó, señor presidente?"), respondió: "Quedó demostrado que no hay nada más nocivo y perverso que el uso de la violencia. [Antes de él, por lo visto, tal cosa no estaba aún demostrada.] Que, como me decía Tony Blair, si es difícil hacerse terrorista es mucho más difícil dejar de serlo".

Rodríguez no se siente culpable de nada. Al contrario: “¿En definitiva qué pasó? Que me entregué a una causa noble, desde principios nobles. Que pedí ayuda y no la tuve.” Pretende no ya que le perdonemos, sino que le aplaudamos por sus nobles intenciones mientras culpamos al PP de sus calamitosos resultados. En efecto, el PP no ha contribuido a una estrategia que se funda en el desconocimiento de que no hay nada más nocivo y perverso que el uso de la violencia. El PP no ha creído necesario someternos a la enésima demostración de un principio que sólo a Rodríguez escapaba. Tiene gracia, Rodríguez. No en balde titula Pedro J. su carta del domingo “Melón con sal”.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Pedro J. entrevista a Z
El error del herrado ZP
Agapito Maestre Libertad Digital 14 Enero 2008

Las declaraciones de ZP a Pedro J. recuerdan unas veces Las zahúrdas de Plutón, y otras el famoso Sueño del infierno, el tercer y quinto sueños respectivamente de Quevedo. El gran lenguaraz de España vuelve a pasar revista en esas burlas veras a los precarios y cínicos argumentos del "gobernante" envilecido por su maldad y torpeza. Son discursos sobre el infierno y la muerte. Son dos discursos inteligentes para comprender la vida política de entonces y de ahora; son dos fórmulas grandiosas para ver el infierno en que ZP ha convertido la política española y para que un vivo, en este caso Pedro J., visite el mundo de los muertos acompañando a la Muerte. ¿Muerte? Sí, escribo Muerte como metáfora de quien está fuera de las categorías normales de la humanidad en general, y del Estado de Derecho en particular.

Nadie que lea la entrevista de El Mundo arguya maledicencia contra Pedro J., o sea, nadie acuse de maldad a quien ha descrito con sus preguntas el infierno zapateril, entre otras razones, porque no es posible en un infierno que haya dentro alguien que bueno sea. Otra cosa es que Pedro J. pueda salvarse de esa visita, pues que tengo la sensación de que ni los acompañantes al mundo de los muertos pueden venir luego a contarlo al de los vivos sin haber pagado su canon. Sospecho que elevado. En todo caso, hago votos para que el inquieto y desasosegado editor se salve del oscuro, triste y melancólico infierno que preside ZP.

Lean la entrevista y comprobarán que la mente de ZP ya no oculta su negociación con ETA, con alguien tan horroroso que se arroga el poder de disponer a su antojo de nuestras vidas y muertes, sino que la eleva a categoría determinante de su Gobierno, a la principal aportación de su legislatura, para ser votado otra vez como presidente del infierno del que él mismo es su creador. ZP, en tanto que negocia con ETA y además se vanagloria del asunto, está compitiendo con los criminales en lo que estos defienden, a saber, disponer a su voluntad de la vida y la muerte de los ciudadanos. Nadie negará que, en este punto, ZP se sitúa al mismo nivel que los terroristas, olvidando que hasta el propio Estado moderno renunció hacer tiempo a tener el poder sobre la vida y la muerte de sus súbditos y, más tarde, ciudadanos. Sin esa renuncia del Estado no existiría el Estado de Derecho.

Sin embargo, ese poder, similar al de los terroristas, del que se ha investido ZP para disponer de la vida y la muerte de los españoles, obviamente sin consultárselo a ellos, no sólo no lo oculta sino que lo eleva a precepto político. Terrible. Percatémonos de que no se trata de convertir ese poder político en un infierno sino de presentarlo como única salida. Toda la argumentación de ZP, por llamar algo a quien habla con un sentido diabólico de la política, es un arma arrojadiza para atrapar en sus redes a desdichados y desesperados esclavos de una situación que no acaban de entender: el terrorismo. Intereses inmediatos, tácticas sectarias, mentiras flagrantes, indecentes medias verdades… en fin, un cúmulo de barrabasadas aparecen en esta entrevista que muestran antes a un hombre herrado, un esclavo de su propias salvajadas conceptuales, que a un hombre dispuesto a rectificar sus errores. ZP es la antítesis de un hombre de Estado capaz de aceptar la normalidad política de una democracia desarrollada. Él se cree alguien que crea las reglas políticas. ¡Ay, a veces, asusta el parecido de ZP con Chávez el venezolano!

Y, ya digo, entre todas las salvajadas declaradas por ZP, hay una que lejos de mover al escándalo parece la esencia de la descripción del infierno zapateril; dice ZP que, aunque ETA mató durante la negociación, él "siguió negociando" con los asesinos. Hablamos de política con ETA, dice ZP, pero no hicimos ninguna concesión política. Sí, sí, insiste el presidente, en decir que hablaron de política, "¿pero cedimos algo en política? No. Yo busqué la paz con ETA pero a la vez preparaba la confrontación". No sé qué es peor en punto a calificación moral del personaje, si la primera parte de la afirmación anterior o la segunda.

En efecto, sólo un imbécil, o peor, un desdichado esclavo de las siglas socialistas, podría negar que eso de hablar con ETA, incluso mientras ETA sigue matando, es ya una concesión, un aval político para que la banda terrorista entre en la dinámica democrática. Por este camino de la negociación con criminales y, sobre todo, de elevar a rango político a una banda terrorista, es menester reconocer ante el mundo que ZP se ha adelantado, sobre todo en maldad moral, a su querido Hugo Chávez Frías, quien ahora pide para las FARC, grupo terrorista colombiano, lo que ya ha hecho ZP en España con ETA: que sea tratado como un grupo político.

La segunda parte de la afirmación ("busqué la paz con ETA pero preparaba la confrontación") pasará a la historia de la perversidad política. Esa frase quintaesencia los ruines pensamientos de quien sólo quiere votos para seguir en el poder. Refleja los cautelosos y prevenidos "argumentos" del político desesperado que sólo aspira a captar a solas a cualquier votante resentido, a cualquier individuo, que haga, como el presidente ZP, ostentación de la vileza. En fin, después de haber conseguido de la Muerte una declaración de tanta malicia, creo que Pedro J. perdió una gran ocasión de recordarle las palabras de Quevedo en su descenso a las zahúrdas de Plutón: "Aguarda, que toda paz que no se hace con buena voluntad es sospechosa. Paz rogada, y comprada y pretendida, es salsa y apetito de guerras." Aunque vista la cosa desde la óptica del humano periodista, quizá de la Muerte no puede esperarse otra cosa que no sea el desesperado "sosiego" que ha trascrito con parsimonia el director de El Mundo en esta entrevista.

ZP se explaya
Ocho horas con el demagogo monclovita
José Vilas Nogueira Libertad Digital 14 Enero 2008

Una hazaña periodística. ¡Ocho horas! se ha pasado el Director de El Mundo entrevistando a Zapatero, y otras tantas páginas emplea su periódico, en el número de hoy, para transmitirnos sus propósitos. El alarde de estupidez y abyección del ocupante de La Moncloa es difícilmente igualable. Yo no he sido capaz de leer más que los destaques del periódico. Aun así, les ofrezco algunas perlas del discurso de este innoble demagogo:

1. Para comenzar, el periódico consagra un titular, en primera, a toda plana: "Busqué la paz con ETA pero preparé a la vez la confrontación con ETA".Epifanía de la doblez; pero también,apoteosis de la mentira. Porque le "resultaba inconcebible que hicieran una barbaridad como la de la T-4 como elemento de presión".

2. Sin embargo, la barbaridad no era tan bárbara. Los deseos "internacionales" y los principios éticos zapateriles: "Si autoricé nuevos contactos con ETA tras el atentado de la T-4 fue debido al deseo de instancias internacionales. Mi principio ético era agotar hasta el último suspiro la posibilidad de que no hubiera más víctimas". En qué quedamos, ¿el determinante fue el deseo de "instancias" internacionales o los principios éticos de Zapatero? ¿Cuáles fueron esas "instancias"? Y si hubieran divergido, ¿que habría hecho el demagogo monclovita?

3. Hay que respetar los pactos y las leyes, pero no la Constitución:

3.1 "Hay un pacto de que la lengua vehicular en la enseñanza es el catalán y hay que respetar las leyes constitucionales".

3.2. "A mi no me gusta multar por no rotular en catalán, pero si se hace al amparo de la ley, hay que respetarlo.

Pero, en buena lógica, pactos y leyes constitucionales deberían respetar la Constitución. Y ¿qué dice la Constitución? Que el castellano es la lengua oficial del Estado; que todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla (art. 3.1).

4. Ahora bien, si resulta incómodo no es obligado respetar la ley: "Soy partidario de que la bandera ondee en todos los edificios públicos, pero no (...) voy a condenar a compañeros que ganan elecciones en sitios difíciles".

5. La honestidad, una función del sentimiento catalán: "Cuando dije que el concepto de nación es algo discutido y discutible hice una reflexión honesta dirigida al sentimiento catalán". Esto es, el sentimiento catalán es el árbitro de la honestidad de Zapatero. Sin ese sentimiento, Zapatero queda desprovisto de criterios de honestidad, y la nación podría ser algo indiscutible. Y para colmo, el déspota monclovita tiene muy mala comunicación con ese sentimiento, ya que, por desgracia, la mayor parte de la clase política e intelectual catalana considera que Cataluña es indiscutiblemente una nación.

Para qué seguir. El gobierno de Zapatero es un caso límite de la demagogia que domina la política contemporánea. La mayoría de las gentes parece estar satisfecha con esta democracia virtual, meramente aparencial, mientras los oligarcas de los partidos de izquierda y nacionalistas, en colusión, disponen no ya de sus vidas y haciendas, sino incluso de sus conciencias. Estamos entregados a un totalitarismo anestésico. Pero con el dolor desaparece el sistema de alarmas contra la enfermedad. Cuando despertemos –si es que despertamos– ya no habrá remedio.
José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

De las mentiras confesadas de Zapatero a los cincuenta días de Rajoy
PABLO SEBASTIÁN ABC 14 Enero 2008

LAS elecciones generales se encaminan hacia un duelo personal entre dos, entre Zapatero y Rajoy, en pos de la movilización y concentración de los votantes en torno al PSOE y al PP, sin que Gaspar Llamares o Rosa Díez puedan interferir en el resultado final. Una batalla política que La Moncloa pretende simplificar en torno a un duelo entre la izquierda y la derecha, y no sólo, como pretenden los populares, a cuestiones de estabilidad y de confianza ciudadana a la hora de hacer frente a los nuevos desafíos de los nacionalistas, la crisis de la economía y la ruptura de la convivencia.

Y, vista la precampaña electoral y los vaticinios de las encuestas, se puede decir que la incógnita reside en saber quién será perdedor y no el triunfador que al día de hoy no aparece por ninguna parte. Y, por extraño que parezca, podría darse el caso de que pierdan los dos si, por ejemplo, el PP gana por pocos diputados y el PSOE pacta un gobierno con los nacionalistas. Incluso un empate en escaños dejaría tocados a Zapatero y Rajoy.

De ahí la importancia que los estrategas de los partidos dan a los debates por televisión, que los mítines y entrevistas previas están desactivando, o siendo utilizados por los candidatos para que sus asesores elaboren fichas y argumentos ante las preguntas y acusaciones esperadas del contrario. Por más que en, esos ensayos previos, se puedan escapar autoinculpaciones, como las que confesó Zapatero al diario «El Mundo», desvelando que mintió a los españoles, porque negoció con ETA sobre cuestiones políticas, como Navarra y autodeterminación, y que no dijo la verdad cuando, después del atentado de Barajas de finales de 2006, afirmo solemnemente que habían suspendido -liquidado, añadió Rubalcaba- los contactos con ETA, que el Gobierno reanudó en el 2007.

La propia velocidad que el Gobierno está imprimiendo al procedimiento para ilegalizar a ANV y PCTV, que se iniciará esta semana con ayuda de los maleables Garzón y Pumpido, prueba que Zapatero legalizó las nuevas plataformas electorales de Batasuna como otra concesión política y que las va a cerrar ahora por claro interés electoral. Aplicando la venda con la que tapar, con antelación, la herida que abrirá ETA con un nuevo atentado, del que está convencido el Gobierno, lo que dañará sus expectativas electorales.

Como las está dañando la crisis económica, contra la que Zapatero agita la bolsa del superávit de las cuentas públicas del Estado, como si el sonajero de un brujo se tratara, sabiendo que las monedas no suenan en los bolsillos de muchos ciudadanos a los que Solbes recomienda no dejar propinas, comer conejo, alquilar viviendas en vez de comprarlas, y visitar los bares.

Al tiempo, y para desagraviar a la «nación discutida y discutible», Zapatero inventa homenajes a las Fuerzas de Seguridad, con seis banderas españolas al fondo, mientras justifica que sus alcaldes oculten la enseña nacional y da por buena la normativa que margina el idioma español en Cataluña y País Vasco. Y todo ello mientras se presenta, en el homenaje al Rey, vestido de paladín de la Constitución de 1978, que él mismo ha cuestionado con el Estatuto catalán.

De lo que no dice nada Zapatero, y el que calla otorga, es si piensa reabrir la negociación con ETA, o qué hará con la pretensión del PNV de convocar un referéndum, o si piensa contar en Madrid con ERC, como el PSC-PSOE en Barcelona. O cómo actuará si el Tribunal Constitucional echa por tierra artículos del Estatuto catalán -del que ha dicho que «no es principio ni fin de nada»-, o qué pasará en Navarra si los escaños de Nafarroa Bai acaban siendo decisivos para su mayoría. O cómo piensa actuar frente a la crisis económica que ya está aquí. Parece claro que, si gana las elecciones, y vista la ilusión que le hicieron los regalos electorales de los cardenales Rouco y García Casco, Zapatero revisará los acuerdos entre la Iglesia y el Estado y reformará la ley del aborto con plazos.

Rajoy tampoco dice demasiadas cosas de lo que va a hacer y, menos aún, con quién. El líder del PP permanece en su mecedora convencido, como la liebre frente a la tortuga del cuento, que la carrera se gana en la recta final. Por ello, de momento sólo nos ha anunciado una rebaja de impuestos como el bálsamo de Fierabrás que ha de curar todas las heridas que su anunciado tsunami de la economía dejará en el territorio español.

Mientras tanto, Rajoy, el número uno de la lista que Aguirre presentará por Madrid, cuida su imagen y deshoja la margarita de sus candidatos y de su programa electoral, convencido de que conseguirá ¡en sólo 50 días! lo que no alcanzó en cuatro años: una perspectiva de clara victoria que le permita gobernar. Para lo que necesitará el compromiso del electorado conservador un guiño al centro, que se llama Gallardón, y un equipo de Gobierno, por el que Zapatero le va a preguntar.
La campaña electoral discurre como si los dos púgiles en liza sólo fueran a celebrar el último asalto, con el cuerpo magullado, cansados y sin que los árbitros del combate tengan decidido el final. En el que ambos podrían dar con sus huesos en la lona, ofreciendo un resultado inédito que Zapatero y Rajoy pretenderían justificar para permanecer ambos al frente del PSOE y del PP, lo que, en ese caso, sería muy difícil de imaginar.
LA CRÓNICA DEL LUNES

Zapatero miente y pide a ‘El Mundo’ que rectifique
Pablo Sebastián Estrella Digital 14 Enero 2008

La entrevista del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, con Zapatero, con comida incluida, ha servido para saber que el presidente es miope, algo que políticamente era conocido, como se sabía, y presume de ello, que el periodista era habitual comensal de José María Aznar. El despliegue del encuentro no sabemos qué impresión habrá causado en el PSOE y su cinturón mediático. Puede que, para los de Prisa, que siempre han lamentado esa relación, éste haya sido otro encuentro a incluir en la lista de los “brujos visitadores” de Zapatero.

Sin embargo, como señala el dicho popular “donde hay confianza da asco”, todo apunta a que las cosas no fueron tan cordiales como parecía y que el presidente —que cayó en la trampa, como un incauto— se enfadó y acabó enseñándole los dientes a su entrevistador, al que le pidió autocrítica y una rectificación sobre la fallida conspiración del 11M. Algo que dejó desconcertado a Pedro J., que no sabía cómo salir del enredo, y al que una vez más fustigó Zapatero acusándole, de manera más o menos velada, de querer subvertir el mapa mediático español, al margen de la competencia empresarial.

Aunque se cree muy listo y capaz de liquidar a adversarios de su entorno y ajenos, lo cierto es que el presidente sigue siendo un pardillo, que se prestó a una especie de “tercer grado”, en el que sólo faltó la sentencia final o las conclusiones con las que el entrevistador pudo decirle al presidente: usted es un mentiroso, mintió a los españoles, antes de la negociación con ETA, durante la negociación y después del atentado. Porque una cosa es que se sepa que los enviados de Zapatero a la negociación con ETA y Batasuna hablaran en Loyola de la autodeterminación del País Vasco y del futuro de Navarra, o que, tras el atentado de Barajas, y la promesa del presidente de suspender la negociación, se publicara que hubo nuevas conversaciones, y otra muy distinta es el que presidente presuma de todo ello como parte de su intento de paz, idealista y salvador, cuando ya son cuatro las vidas que los de ETA han segado desde el fin de una tregua, que nunca existió y que nadie comprobó.

Zapatero es una máquina de contar mentiras. Miente sobre todo, sobre ETA y sobre Otegi y De Juana Chaos, sobre la nación española, el Estatuto de Cataluña, sobre las banderas, la enseñanza del español en el País Vasco y Cataluña. Miente sin parar y se le nota, y ya veremos si esta entrevista que él concedió, confiado en que le serviría de entrenamiento para su mano a mano con Rajoy en televisión, no le acaba saliendo mal, porque en ella se reconocen mentiras que, en una democracia de verdad, le habrían costado el cargo al gobernante.

Además, la conversación deja meridianamente claro que Zapatero todavía no se ha recuperado del fracaso político, ni del lío del Estatuto catalán, y habla y habla, buscando ocurrencias y escapatorias que dejan al descubierto su escasa preparación, la pobreza de su discurso político y su levedad como presidente de la nación. Y no digamos su estatus de mentiroso profesional. O sea, el fin justifica los medios y las mentiras, e incluso la vulneración de la legalidad con la ayuda de esos dos pájaros que son Pumpido y Garzón, que un día hablan de un extraño “estado de necesidad” para permitir la legalización de ANV y negociar con ETA y otro, como los que se inician esta semana, se deciden a ilegalizar a ANV y al PCTV, a ver si se puede salvar al muñeco de la Moncloa de la quema electoral. Cosa que, por cierto, no lo tendrán muy difícil, vista la ayuda y la impagable colaboración que les aporta Rajoy.

Al final Zapatero presumirá, ante sus colabores, de haberle dado un palo a Pedro J. sobre la conspiración del 11M, y de haberlo callado, porque al final el director de El Mundo se lo tragó. Pero el garrotazo de Zapatero no es nada o casi nada, como la pobre imagen de mentiroso empedernido y de perdido en su laberinto que da. Y eso que sólo hemos visto la mitad de la entrevista, aunque no cabe la menor duda del que el resto lo confirmará.

‘Si vis pacem, para bellum’
Ignacio del Río Estrella Digital 14 Enero 2008

Zapatero podría haber utilizado la frase para justificar su dualidad en la negociación con ETA, en su entrevista con El Mundo que titula: “Busqué la paz con ETA pero preparé a la vez la confrontación con ETA”. Una extensa y larga conversación en la que a Pedro J. Ramírez se le va vivo Zapatero, que incluso se permite algún arreón dirigido a los tobillos del periodista.

El líder del PSOE no llega en mala forma a las elecciones y, como enseña la experiencia, se necesita una alta dosis de contradicciones y errores para que un Gobierno pierda unas elecciones o que la oposición sea capaz de poner sus garras políticas en los puntos dolorosos y vulnerables de su trayectoria. Algo que no ha sucedido estos últimos años y que tampoco resalta en la entrevista de El Mundo, a no ser que el efecto bumerán estuviese descontado.

Zapatero se ampara en la nobleza de sus ideales en el abortado, de momento, camino de la negociación con ETA, que tuvo un segundo tiempo por solicitud de “instancias internacionales” después del atentado de la T-4, en “que no era pensable que (ETA) pudiera cometer una acción como ésta”. Explicaciones difícilmente defendibles y que merecían que el entrevistador pidiese que se le dijera qué instancias internacionales vinculan una decisión política del Gobierno de España y que razonara su capacidad de predicción de los actos terroristas de ETA.

La excusa absolutoria política que se autoasigna Zapatero refleja una de las líneas básicas de su comportamiento. Los fines nobles, la paz, que no haya más víctimas, como si fuesen de responsabilidad compartida, sana el peor de los resultados. Y también se ampara en el principio de que la acción política no tiene límites —“la política puede ayudar al fin de la violencia”—, que le sirve para justificar encuentros, conversaciones y promesas que dinamitan los cimientos de nuestro ser político y jurídico: el derecho de los vascos a decidir sobre futuro.

Junto al paroxismo de la política, la certeza de la Ley para justificar las discriminaciones, como la del castellano en Cataluña o los favoritismos en las concesiones discrecionales de medios comunicación. No hay violaciones mientras los tribunales no condenen a los violadores. Por eso el que quiera defenderse frente al Gobierno, que acuda a los tribunales.

La entrevista es un buen antecedente de lo que se le viene encima a Rajoy en los dos debates, cuya oportunidad para el líder de la oposición es más que discutible. Habría bastado con un debate, cara a cara, y una entrevista conjunta televisada con tres periodistas reconocidos que hubieran sometido a ambos candidatos a sus preguntas. Rajoy se va a encontrar una difícil lidia y, o acierta en el tono y en sus destinatarios, que son los electores desencantados e indecisos, o se puede encontrar con algunos revolcones en el debate y en el día después, porque para Zapatero la realidad y la contradicción son las metáforas de su discurso.

La regeneración de nuestra democracia, la reforma de la Ley Electoral que sustituya las agencias de colocaciones en que se han convertido los partidos, la modernización de la Administración Pública y la mejora del catálogo de derechos de los ciudadanos en su relaciones, la reforma de una vez, en profundidad, de la Justicia interminable en el tiempo que padecemos y un Estado de garantías para los ciudadanos que asegure igualdad y libertades por encima de los poderes territoriales, tendrían que estar en el centro del debate electoral. Un debate donde la responsabilidad de los periodistas está en conectar los canales de comunicación de la opinión pública para que los políticos respondan. Y unos candidatos que se ganen la nominación, como en Estados Unidos, una democracia que, como explicó Tocqueville, sigue dando un ejemplo de libertad.

Los cambios de criterio antiterroristas y la fiabilidad de Zapatero
Editorial Elsemanaldigital  14 Enero 2008

Según noticias muy fiables, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tramita la suspensión de actividades del partido político abertzale Acción Nacionalista Vasca, como preámbulo al proceso de ilegalización por el Tribunal Supremo. ANV, como el Partido Comunista de las Tierras Vascas, habría violado la vigente Ley de Partidos y no sería más que una sigla instrumental de la banda terrorista ETA. Una vez iniciado el trámite de ilegalización, ANV y PCTV dejarían de poder actuar en la vida pública, a la espera de una sentencia rápida y definitiva sobre su identidad con Batasuna, y por consiguiente con ETA.

La consecuencia más inmediata de un cese de actividades de los partidos proetarras sería su ausencia en las elecciones generales de marzo. Un resultado que alegra a una inmensa mayoría de los ciudadanos, ya que no se trata de poner fuera de la Ley unas y otras ideas, sino de que los terroristas no estén en las instituciones, y no se sirvan de ellas para sus crímenes. Herri Batasuna y después Batasuna, durante décadas, han gobernado Ayuntamientos y Diputaciones, han tenido parlamentarios, diputados y senadores y han gestionado a su gusto –es decir, el de ETA- presupuestos y medios públicos e información sobre los ciudadanos vascos y navarros. Esa situación era insostenible y fue liquidada por la Ley de Partidos; aplicada a ANV y PCTV tendrá el mismo efecto positivo para la paz pública y la convivencia democrática.

Sin embargo, este horizonte positivo tiene circunstancias que lo ensombrecen. La primera será la permanencia de centenares de cargos electos en las instituciones durante años. La segunda es la actitud del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

La ilegalización de ANV y PCTV podrá anular su existencia jurídica, pero no priva a quienes concurrieron en sus listas a las anteriores elecciones vascas, navarras y municipales de sus puestos en Diputaciones, Ayuntamientos y Parlamentos. Desde allí, hasta el final de los mandatos correspondientes, seguirán sirviendo al mismo proyecto al que ahora sirve. Algo parecido sucedió cuando Batasuna fue puesta fuera de la Ley.

Ese problema lo solucionará el paso del tiempo. Un problema que debe ser resuelto antes es la falta de fiabilidad del Gobierno del PSOE. Aunque ahora Zapatero y su ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba hayan dado el visto bueno a la ilegalización hay que recordar que ellos mismos quisieron que esas candidaturas se presentasen y fuesen consideradas legales, incluso en 2007. ANV y PCTV tienen cargos institucionales porque el PSOE y el Gobierno los consideraban interlocutores válidos en su "proceso de paz". Los que hace unos meses eran legales y personas "de paz" hoy son ilegales, coincidiendo con la convocatoria de las elecciones generales y con la mala opinión que los españoles tiene sobre la política antiterrorista de Zapatero. El presidente del Gobierno no es fiable porque cambia de criterio en asuntos esenciales según cambian sus intereses electorales. Y no es fiable porque después de asesinar ETA en la T-4 de Barajas a dos personas, a finales de 2006, siguió autorizando contactos con la banda, a pesar de negarlo en público. Bien está que ANV desaparezca, pero al mismo tiempo Zapatero debe responder en las urnas de su incoherencia.

Receta para su creación
Régimen despótico sobre una mayoría democrática
Pedro de Tena Libertad Digital 14 Enero 2008

Este es un ejercicio de estrategia pero, al contrario que en las novelas, mayoritariamente negras, cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia. Pongamos que la acción tiene lugar en una Comunidad que llamaremos A. y que, tras una larga dictadura nacional, se ha llegado, por vía de consenso, al establecimiento de una democracia, en la que muchos creen pero no así P, siendo P el partido que tiene por finalidad la construcción de un régimen despótico a partir de una mayoría democrática. Tiempo de ejecución: 25 años.

1.-Habiendo tres adversarios democráticos, pongamos por caso, P trata, en primer lugar, de acusarlos de inmoralidad como si fueran enemigos, justo lo contrario de lo que aconseja Stuart Mill en su ensayo sobre la libertad. A uno, se le identifica con la represión y la explotación hacia los trabajadores, con la ruina ancestral de la región y, además, con el régimen dictatorial anterior. A otro, se le relaciona con una dictadura de un país lejano de izquierdas demasiado acostumbrado a las inercias del viejo régimen. Al tercero, se le succionan sus posiciones ideológico-regionalistas con la intención de ocupar su arco electoral, se les neutraliza y finalmente se les acusa de alta traición.

2.-Una vez conseguida la mayoría, P se alía uno con uno de ellos, el dictatorial de izquierdas, para gobernar en la mayoría de los Ayuntamientos con la intención de debilitar la presencia, los recursos y las posibilidades presentes y futuras de los otros dos en las siguientes elecciones regionales, que, finalmente, gana P por mayoría absoluta. A partir de ese momento y eludiendo los principios de mérito y capacidad –sustituidos ahora por el nuevo y falaz principio de la mayoría ("como tengo la mayoría soy dueño legítimo de todo por mandato popular y debo mandar en todo, no sólo en el gobierno")–, se trata de organizar las reglas de juego de modo que la mayoría política se convierta en mayoría total: mayoría institucional, mayoría burocrática, mayoría empresarial, mayoría financiera, mayoría mediática, mayoría cultural y, en definitiva, una nueva mayoría social. Esto es: el despotismo ya previsto por Tocqueville.

3.-Como hay que construir una Administración de nuevo cuño, una administración regional descentralizada pero centralista en la región, se recurre a los afiliados, los correligionarios, afines, familiares y simpatizantes, a los que se va situando en posiciones preferentes, primero eventualmente, muchísimos a dedo, y luego se regulariza su situación administrativa, es decir, se les deja fijos y estables a través de ofertas de empleo público favorables a los miembros de P

La Administración Local se amplía extraordinariamente mediante ofertas de empleo público "controladas" por tribunales donde la mayoría suele ser de P. De este modo, gane quien gane en el futuro, la mayoría de la nueva burocracia, sea educativa, sanitaria o meramente administrativa regional y/o local, será fiel a P. A la heredada de la dictadura se la compra o se la somete.

4.-Dado que esta Administración maneja unos gastos corrientes crecientes, P va impulsando empresas de amigos y afines para la realización de trabajos y servicios con el fin de gestar una nueva y dependiente clase empresarial a su servicio. En cada sector de la estructura económica se van introduciendo nuevos empresarios financiados con dinero público según varios métodos, obligando a que los viejos se plieguen también al nuevo régimen si quieren sobrevivir. P juega a ello con los contratos públicos o los dineros de las Cajas de Ahorros, de modo que, poco a poco, se establecen sectores de fieles y simpatizantes en las organizaciones empresariales, a las que van minando desde el interior hasta colocar a sus peones en puestos clave de estas organizaciones.

5.-Hay que organizar de manera inmediata el mundo de la comunicación. En una primera fase, se introduce a los periodistas afines en el canal público de televisión, se empiezan a comprar los medios locales y provinciales relevantes derivados de la dictadura mediante empresas ad hoc y finalmente se pone en marcha un único canal de televisión regional con el fin de influir decisivamente, marginando la presencia de las demás fuerzas políticas, en la conciencia de las generaciones presentes y futuras.

A este fin, además de asegurar el acceso a los puestos de trabajo a los afines mediante formación acelerada impartida por correligionarios y pruebas "intervenidas", se promueven productoras afines de modo que la capacidad de producción esté siempre en manos "amigas" o de "pata negra".

En cuanto a los medios privados de comunicación, o bien se favorece abiertamente a los "amigos" mediante publicidad institucional y favores varios o bien se condiciona incluso a los más neutrales mediante operaciones de crédito o privilegios puntuales.

Una vez penetrado el conjunto, se recurre al fútbol, más que nunca antes, a la chabacanería populachera a través de una proliferación extraordinaria de programas basura y a la manipulación sistemática de todo contenido, contribuyendo, como en la vieja dictadura, a la desactivación, a la ridiculización o marginación de la crítica y al adormecimiento intelectual.

6.-La ocupación del mundo financiero se realiza a través de las Cajas de Ahorros, más del 50 por ciento del sistema financiero de la región, en cuya dirección se sitúan a personas claves vinculadas a P habilitando leyes propias para ello. Así se maneja el flujo financiero de inversiones, se ocupan las entidades financieras siguiendo los modelos aplicados ya para controlar la administración. Después se purgan las plantillas y se nombran en todos los puestos de dirección de personal a simpatizantes de P. Las cajas de ahorro serán un instrumento de P para condicionar las pequeñas políticas municipales, la política social y los préstamos a empresarios y proyectos de inversión. Además, los simpatizantes de P expanden el mensaje del régimen y amedrentan a los jubilados con la cantinela de que si P se va del poder, sus pensiones peligran.

7.-El futuro empresarial, industrial, agrario y de servicios se condiciona desde el poder político regional habida cuenta de la inmensa cantidad de fondos propios y fondos externos de cohesión que se manejan, además del Presupuesto anual. A los propietarios del sector agrario se le respeta la propiedad y se les amenaza con una reforma agraria extemporánea, para, finalmente, someterlos al egoísmo de los fondos de cohesión y solidaridad. La conflictividad social de los viejos jornaleros se apaga con fondos concedidos con un criterio clientelar y con prebendas corruptoras de una, tal vez, nobleza original.

El sector servicios se rinde poco a poco ante la evidencia de la ausencia de infraestructuras que se impulsan según interese a P en las zonas gobernadas por P

El sector industrial se abandona y se comienza un nuevo sector que se llamará estratégico o de innovación y será impulsado mayoritariamente con dinero público, y dirigido por gestores procedentes de la burocracia de P. Naturalmente, todo fondo público de origen presupuestario es discriminado en razón de la presencia y los intereses de P. Aparecen nuevas corporaciones privadas industriales que apoyarán a P en todos sus nuevos proyectos. Para mayor lealtad, P colocará en los puestos de relevancia a personalidades afines.

8.- Se organiza el universo "titiritero" impulsando a los artistas afines y debilitando a los hostiles, desde los niveles de las ferias municipales a la televisión pública regional. La educación se vertebra mediante el dominio casi absoluto de la Universidad, a la que se asfixia mediante un sistema endogámico de promoción a partir de los afines y se somete a los fondos de investigación dominados por el presupuesto gestionado por P. Lejos de convertirse la educación en un ejercicio crítico de aprendizaje se transforma en prácticas de adoctrinamiento según las cuales los afines son progresistas y todos los demás, son reaccionarios, conservadores y, en último término, fascistas.

9.-El orden y la seguridad futura se organiza con fundamento en dos pilares básicos: la puesta en marcha y la potenciación de una serie de empresas de afines del sector de la seguridad ciudadana privada y la constitución de una escuela "pública" de policía local y autonómica dirigida por los afines a P, de modo que el entramado de la seguridad local y privado, cuando menos, quede suficientemente ligado a P. A escala nacional, la penetración corresponde a sindicatos y cuerpos bien controlados por P.

10.- Socialmente, la dependencia de los sindicatos "afines"(o de clase) mediante inyecciones financieras periódicas directas vía Fundaciones o indirectas con excusa en la formación u otros servicios, garantiza el dominio de P, avala el apoyo decisivo en los momentos "complejos", anestesia los movimientos de los trabajadores y reduce las movilizaciones en épocas de crisis. Incluso se permite influir en la composición de sus órganos directivos. Con los empresarios se hace lo mismo en un proceso que lleva incluso a la sumisión de sus organizaciones y sus dirigentes. Con las asociaciones civiles, de vecinos, ONG´s, deportivas, culturales o de cualquier otro carácter, se condiciona la circulación y la inyección de dinero público a la presencia de miembros afines a P en sus cargos directivos o se las critica, se las raciona, se las persigue y se las extingue.

Y ahora juegue a ponerle realidades políticas a la A y a la P a lo mejor podrá empezar a comprender mucho mejor la mitad, o casi, de la realidad política nacional española. En cualquier caso, recuerde el principio: el problema es que la minoría que lo refundó no creyó nunca en la democracia liberal y sus exigencias.

Hemos omitido el recurso a las prácticas corruptas o irregulares para la financiación extraordinaria e ilegal de sus actividades y otros procedimientos amorales. Dicha omisión no los hace inexistentes.

La Fiscalía acepta el órdago de ANV y denuncia a la alcaldesa de Hernani por enaltecer el terrorismo
El Confidencial 14 Enero 2008

La izquierda radical abertzale ha interiorizado que las siglas legales con las que ha venido operando en las instituciones de Euskadi y Navarra –el Partido Comunista de las Tierras Vascas y Acción Nacionalista Vasca- quedarán proscritas antes de las elecciones generales, hasta el punto de que ya no parece importarle ofrecer evidencias que justifiquen su marginación política. La alcaldesa de Hernani, Marian Beitialarrangoitia, cerró el sábado el mitin de ANV en el pabellón Anaitasuna de Pamplona pidiendo en euskera que se homenajeara no sólo a todos los presos de ETA, sino de manera concreta a Igor Portu y Martín Sarasola, los dos presuntos terroristas imputados por el atentado de Barajas con el que la banda rompió la tregua. “¡Os queremos!”, llegó a proclamar la regidora.

El órdago fue aceptado ayer mismo por la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que denunció a la alcaldesa por un delito de enaltecimiento del terrorismo, castigado con hasta dos años de prisión. En su denuncia, pide al juez de guardia, Santiago Pedraz, que cite a declarar a la edil, al tiempo que pide informes ampliatorios a las Fuerzas de Seguridad por si alguno de los asistentes al acto incurrió en algún delito.

En realidad, todos los asistentes al acto de Pamplona saltaron como un resorte ante el llamamiento de la alcaldesa radical. Sus palabras fueron cerradas con una salva de aplausos y gritos, también en euskera, de ‘El pueblo no perdonará’, una de las consignas más repetidas por el entorno de ETA cada vez que se ha detenido a activistas de la banda y se han denunciado supuestas torturas.

Tal y como anticipó El Confidencial, el mitin organizado por ANV se transformó en un gesto de reconocimiento a los miembros de la organización terroristas y también en un intento de cerrar filas ante una campaña electoral en la que, según todos los indicios, ni el PCTV-EHAK ni ANV podrán estar presentes. Los portavoces radical insistieron en que ‘la lucha es el único camino’ y llamaron a los suyos a trasladar el “clamor” soberanista al “corazón del Estado” a pesar de la ofensiva que ultima el Gobierno en su contra: por una parte, la petición para que se suspendan penalmente sus actividades y las del PCTV en el juzgado de Baltasar Garzón por la vinculación de ambos partidos con la ilegalizada Batasuna; y, por otra, la demanda de ilegalización –más larga en el tiempo- ante la Sala Especial del Tribunal Supremo. En un gesto que trata de mostrar fortaleza ante sus bases, ANV ha puesto incluso nombre a sus cabeza de lista: por Navarra, la portavoz en el Ayuntamiento de Pamplona, Marine Pueyo por Navarra, así como Andoni Elorrieta, Miren Legorburu y Aitor Bezares por Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, respectivamente.

No perderán sus escaños
Lo que no impedirá ninguno de los procesos judiciales que puedan impulsarse, como ya demostró en su día la propia ilegalización de Batasuna, es que retengan sus escaños los nueve parlamentarios del PCTV en la Cámara de Vitoria y los más de 400 concejales de ANV en Euskadi y la comunidad foral Navarra. La eventual disolución de sus grupos en las instituciones supondrá la inclusión de cada uno de sus miembros en el Grupo Mixto, pero todos podrán seguir haciendo política institucional. Al PCTV le quedarían apenas unos meses por delante, dado que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, ya ha anunciado que adelantará las elecciones autonómicas previstas inicialmente para 2009; la fecha podría ser la del 26 de octubre, justo 24 horas después del día en el que el presidente vasco pretende convocar su consulta autodeterminista, que se transformaría así en un cita con las urnas perfectamente legal. En cuanto a ANV, podrá mantener sus alcaldías tres años más a menos que el resto de los partidos no se unan para arrebatarles aquellos ayuntamientos en los que no gobierna con mayoría absoluta.

En medio de todo ello, y mientras el Gobierno vasco asegura que el sistema democrático español "no da garantías" para evitar casos de supuestas torturas como los del etarra Portu –lo ha dicho el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga-, los violentos prosiguen con su campaña de coacciones. Especialmente preocupantes resultan las pintadas amenazadoras aparecidas contra los concejales del PSE en el Andoain, localidad guipuzcoana donde los socialistas vienen sufriendo un reiterado hostigamiento por parte de la izquierda radical que les obligó, incluso, a abrir una salida de emergencia en la casa del pueblo para poder huir en caso de sabotaje. ETA asesinó en ese municipio al columnista José Luis López de Lacalle y a Joseba Pagazaurtundua, hermano de la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo.

rafael puertas / fundador de la ong intervida españa
«Intervida ha pagado el precio de no querer catalanizar la organización»
«La Generalitat quiere hacernos pagar el precio de no ser de su color político»
J. Rodríguez La Razón 14 Enero 2008

MADRID- La ONG Intervida está en el disparadero. Sus fundadores están apartados de la dirección mientras el asunto se dirime en los tribunales. El juez Garzón será el encargado de determinar qué hay de cierto sobre el supuesto desvío de dinero procedente de los socios de la organización. Rafael Puertas, uno de los fundadores de la asociación, rompe su silencio para denunciar lo que considera una persecución perfectamente calculada. Además, el próximo lanzamiento de un libro sobre el caso apunta a un auténtico complot para cambiar el rumbo de la ONG más grande de España.

-¿Cómo se desencadenó todo?
-Hace cuatro años, cuando detectamos a un directivo español en Perú que nos había estafado. Se recuperó casi todo a base de mucha pelea y lucha. Este facineroso nos amenazó, nos dijo que si no retirábamos la denuncia tenía contactos para hacernos daño. Hubo una denuncia en España y otra en Perú. Allí se comprobó que no había nada de todo aquello y está condenado por estafa y por presentar una denuncia falsa. Aquí, sin embargo, hay una señora fiscal que se pasa cuatro años investigando y pide cuatro prórrogas. Todo un récord. No encontraba nada y pedía una nueva prórroga. Viajó a Perú y en todo el tiempo que estuvo allí no hizo nada. Ni siquiera visitó las escuelas cuestionadas.

-Se ha hablado de facturas a detectives...
-Nos llegan voces de que esto está montado y decidimos contratar a un detective para hacer averiguaciones sobre el autor de las denuncias, sobre otra organización que pensábamos podría estar detrás de todo esto y para ver si había micrófonos dentro de las oficinas para sacarnos información. Están destruyendo Intervida cuando en toda la querella no hay elemento probatorio alguno. Para nosotros es una manipulación política de la peor clase.

-¿A qué se refiere con «manipulación política»
-La Generalitat ha nombrado a tres administradores. Deberían continuar con la gestión tal y como iba porque no se ha demostrado que haya delito. Estos señores lo están haciendo al revés. Hacen lo que desde hace tiempo buscaba la Generalitat, hacernos pagar el precio de no ser de su color político, de su ideología, de su fundamentalismo catalán. Habíamos recibido a través de unos abogados sugerencias de que teníamos que catalanizar la organización, que la comunicación tenía que ser en catalán. Nunca nos plegamos a eso. Lo primero que hicieron los administradores fue quitar todos los carteles en castellano y ponerlos en catalán. Dijeron a la plantilla que las comunicaciones en el interior iban a ser en ese idioma. De hecho, el que está a la cabeza ha tenido varias salidas de tono con castellano hablantes. Nos han colocado a un fundamentalista al frente de una organización de ámbito estatal. Un político profesional nacionalista catalán para una organización apolítica... Tiene el perfil necesario para catalanizar la organización. Es lo que hay detrás. Es lo único que les importa.

-Los gestores han asegurado que moralmente podría ser reprochable el criterio empresarial por el que se ha regido la organización.
-En cinco años nos convertimos en la primera ONG de España. Es un modelo que ha demostrado su eficiencia. Podemos discutir el modelo de gestión, la ética es la de los resultados. ¿Hemos ayudado a más gente? Sí. ¿Hemos robado dinero? No. Estamos de acuerdo con la mayoría de las campañas que se hacen, pero no tenemos una postura antiglobalización. Ha surgido un cierto fundamentalismo por el que una ONG tiene que ser de izquierdas y defender determinados postulados. Otras ONG piensan que Intervida se va a partir y les gustaría repartirse los trozos. Eso es lo que piensan aunque no lo digan públicamente. Nos sentimos muy orgullosos de haber aplicado criterios empresariales, de haber llegado a cinco millones de beneficiarios y de haber hecho la mayor obra social de los últimos años.

-Se habla de estafa, de apropiación indebida...
-Se nos acusó de haber desviado más de 200 millones de euros y no sólo es falso, si no que es imposible en el mundo actual con los controles que hay. Han mirado hasta las facturillas y si hubieran encontrado algo lo hubieran llevado al juzgado, pero sólo han podido transmitir un anónimo. Los propios interventores han reconocido que el dinero está ahí. ¿Por qué no lo dicen más alto y más claro? La Generalitat ha puesto sus grapas y no quiere sacarlas.

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