AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 20 Enero 2008

Un currículum nacionalista
Isabel Celaá El Correo 20 Enero 2008

Nuestro deber como políticos, especialmente el deber del Gobierno, ha de ser el de crear las condiciones para que todos los vascos -pensemos como pensemos y sean cuales sean nuestros sentimientos de pertenencia- podamos sentirnos como en casa: aquéllos que prefieren definirse sólo como vascos y los que preferimos sumar identidades y definirnos como vascos cuando nos expresamos dentro de España, como españoles cuando lo hacemos dentro de Europa y como europeos cuando lo hacemos en el mundo. La complejidad de nuestra propia sociedad debe ser aceptada, no como lastre, sino como riqueza a preservar, evitando toda pretensión de asimilacionismo o de distorsión de nuestra propia realidad.

Esta actitud, exigible en todos los ámbitos de la vida política, se hace especialmente pertinente a la hora de establecer nuestro currículo educativo, porque la Educación es el carné de identidad de un país, su mejor acreditación. Por ello, fijar los contenidos y la metodología que servirán para establecer el nivel educativo básico de una sociedad es una cuestión crucial y estratégica para cualquier país consciente de que su prestigio se mide por el nivel educativo de sus gentes y por su compromiso con la excelencia. El currículum vasco ha de ser, pues, una pieza cuidada con esmero; y no sólo porque sus contenidos sean distintos a aquéllos que puedan fijar la Comunidad de Madrid o la de Extremadura, sino porque su elaboración ha de ser un acto consciente, amplio e incluyente, además de ser legal y obviamente científico.

Y aquí es donde el Gobierno vasco empieza a fallar. Afirmar, como hace el decreto del Departamento de Educación sobre el currículum, que «el euskera será la principal lengua vehicular en el ámbito escolar» desaloja del consenso a todos aquellos que tienen y sienten el castellano como su lengua principal: un 80% de la población vasca. Niega, además, nuestra propia realidad sociolingüística; y contribuye a restar, y no a sumar, afirmando el objetivo de un bilingüismo equilibrado a cultivar en la escuela. Porque Euskadi tiene dos lenguas oficiales y propias. Imponer una de ellas, el euskera, como lengua principal es un despropósito cultural y pedagógico. O no se menciona ninguna o se mencionan ambas. En caso contrario, se produce un agravio innecesario que contraviene el principio del bilingüismo y atenta contra la autonomía pedagógica de los centros.

Si, además, se habla del castellano sólo como «lengua de pertenencia», para evitar nombrarlo, se está produciendo una ofensa indebida que sólo sirve para aumentar la ficción de un currículum mítico. Nadie que respete su lengua materna debería tolerar la falta de respeto hacia la lengua materna de sus conciudadanos. Por exigencia democrática, pero también por razones de tipo práctico; porque un ataque a la lengua materna de la mayoría generará inevitablemente un enfrentamiento lingüístico que el euskera no podrá soportar.

Más grave aún es la utilización de la escuela y la educación como herramienta de adoctrinamiento nacionalista. El decreto que fija el currículum educativo deja constancia de que está elaborado, y cito textualmente, «a partir de la visión propia y específica de Euskal Herria, entendiendo por tal el ámbito territorial referido al conjunto de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Navarra (Baja y Alta) y Zuberoa». Nada que objetar al término en sí mismo. Euskal Herria existe. Es la Euskal Herria de los territorios del euskera a la que podemos referirnos desde una perspectiva cultural y lingüística. Y es también el País Vasco del Estatuto de Gernika. Pero no existe la Euskal Herria de los siete territorios que, a modo de entidad política diferenciada, el Gobierno vasco introduce en su currículo, y desde cuya perspectiva se fijan las bases del sistema educativo de aplicación en la Comunidad Autónoma Vasca.

Es inaceptable que un currículum que se dirige a la pluralidad de los vascos asuma una perspectiva nacionalista tan singularizada como ésa, que sólo sirve para algunos y que no se corresponde con la realidad vasca. Utilizar la escuela como una herramienta para el adoctrinamiento la prostituye. La función de la escuela no es otra que la de 'educere', educar, sacar lo mejor de cada criatura, al margen de cómo quiere ésta organizar su pensamiento en libertad. Por eso, nuestro sistema educativo no debe marcar como objetivo último de la educación básica -como lo hace este currículo recién nacido- el de «identificarse como ciudadano vasco» en términos exclusivos, sino como algo más: como ciudadano consciente y crítico.

Ya somos vascos y nos identificamos como tales, incluso sin ir a la escuela; y sin que nuestros sentimientos de pertenencia tengan por qué recogerse en un decreto gubernativo. Lo que nos aporta la educación no es el nacimiento, no es la identidad, no es un juego de espejos para seguir contemplándonos en nuestra mismidad. Lo que nos aporta la educación son conocimientos, capacidad de análisis y apertura al mundo para valorarlo críticamente. Ése es el valor añadido de la educación. Y eso es lo que falla en el currículum dictado por el Gobierno vasco. Falla la perspectiva plural. Más que un currículum vasco, es un currículum nacionalista que se sirve de la educación para el adoctrinamiento político. Nace sin nuestro apoyo político. No merece, pues, nuestra confianza. Y no merece tampoco la confianza de una gran parte de la sociedad vasca. Ése es su fracaso.

La amenaza del terrorismo islamista planea sobre España
EDITORIAL Elsemanaldigital  20 Enero 2008

La cooperación internacional se ha revelado fundamental en la detención en Barcelona por la Guardia Civil de doce paquistaníes y dos hindúes –a los que a primera hora de la noche de ayer se añadió otro paquistaní más- que, según el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, conformarían "un grupo organizado que estaría aprovisionándose de material susceptible de fabricar explosivos". En efecto, los servicios de inteligencia de otros países europeos alertaron al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de la posibilidad de que se estuviese preparando un atentado islamista en nuestro territorio y, en especial, de Francia provino la advertencia de la presencia en la capital catalana de alguno de los individuos detenidos.

Lo sucedido demuestra, una vez más, la importancia de que los países sometidos a la amenaza terrorista trabajen juntos para hacerle frente, y de que no haya vacilaciones en la escena internacional cuando de luchar contra el terrorismo se trata. En particular, si se empieza a poner en duda la calificación de los grupos terroristas y de las organizaciones que los sustentan y ayudan, todo este esfuerzo cae por tierra.

Por eso, si muchas han sido las equivocaciones del presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero - que, por cierto, desde Portugal denominaba a los detenidos en Barcelona de "activistas radicales", eludiendo una vez más llamar a los terroristas por su nombre- en su "proceso de paz" con la banda terrorista ETA, uno de los peores fue llevar al Parlamento Europeo la cuestión, socavando décadas de esfuerzo de nuestra diplomacia para conseguir que ninguna compresión hacia los criminales subsistiese en el resto de Europa.

Esto mismo hace intolerable el reciente reconocimiento por el Parlamento de Venezuela, con la aquiescencia del presidente del país, Hugo Chávez, del "carácter beligerante de los movimientos insurgentes, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Ejército de Liberación Nacional (ELN)", dos de las más crueles y despiadadas guerrillas que siguen actuando en el continente americano y que no admiten ni merecen otra consideración que la de organizaciones terroristas.

Nuestro país se ha convertido en un objetivo especialmente vulnerable a la amenaza terrorista en las fechas que están por llegar. La manera en que los atentados del 11 de marzo de 2004 lograron alterar el normal desarrollo del proceso democrático constituye un precedente muy peligroso que puede animar a cualquier grupo de fanáticos a intentar hacer lo mismo cuando se acercan una nuevas elecciones generales.

En estas circunstancias, a los ciudadanos no les queda otro remedio que confiar en que la profesionalidad de los servicios de inteligencia y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sepa sobreponerse a los lamentables errores cometidos durante esta legislatura en materia de lucha antiterrorista. Las detenciones de Barcelona son, sin duda, una señal de esperanza en este sentido.

Pettit y otros: ni sabios ni oportunos
Editorial ABC 20 Enero 2008

LA afición un tanto arbitraria y episódica de Rodríguez Zapatero hacia el mundo intelectual -progresista, por supuesto- está en el origen de una extraña ocurrencia que acaba de causarle un pequeño disgusto. Se reunió estos días en Madrid el panel internacional formado por catorce «sabios» de nivel bastante irregular, con algunas ausencias muy señaladas. La visita de los asesores a su «pupilo» presidencial no ha sido precisamente un éxito. Para empezar, no ha venido el principal de todos ellos, Philip Pettit, teórico del «republicanismo cívico», a pesar de la devoción que siente por él su discípulo de La Moncloa. Sin embargo, el mensaje que transmite en su libro «Examen a Zapatero» incluye algunas afirmaciones muy peregrinas. Por una parte, salva la cara del Gobierno en la negociación con ETA, pero también critica sin rodeos la dispersión de presos.

Apoya a Zapatero en su «lucha» contra la Iglesia, pero le estropea el giro españolista cuando califica de «inevitable» que los niños en Cataluña no estudien en castellano.

Alguna de sus opiniones merece apenas una sonrisa por su falta de rigor y solidez, mientras que otras resultan sencillamente intolerables porque habla de lo que no sabe acerca de asuntos muy serios para la democracia española. Pettit goza de un discreto prestigio en el ámbito de la filosofía política. Su obra está basada en algunos tópicos poco novedosos sobre la democracia participativa. Por eso, Zapatero debería saber que una cosa es el debate académico entre los expertos y otra la responsabilidad que asume un presidente del Gobierno a la hora de avalar unas ideas que carecen de sentido en el contexto de la política real. Dado el nivel que exhibe el sociólogo de origen irlandés es probable que en Ferraz echen de menos a otros autores españoles de cabecera al servicio de su «ídolo».

Algún otro invitado de los que sí acudieron a la cita habló también más de la cuenta. El discutido premio nobel Joseph Stiglitz no parece estar en condiciones de dar lecciones en un momento tan complejo para la economía española. Torben Iversen, otro premio nobel, dejó caer algunos comentarios sobre el empleo femenino en nada coincidentes con las tesis defendidas por muchas mujeres en el PSOE. Entre imprudentes y ausentes, lo cierto es que al final, y pese a las propagandísticas expectativas que había levantado Zapatero, ha pasado sin pena ni gloria la clausura de los trabajos de este cónclave tan progresista, cuyos miembros ofrecen la imagen de haber disfrutado de una grata excursión por Madrid sin que sus aportaciones a la batalla de las ideas puedan tildarse de memorables.

A estas alturas, deberían saber en Ferraz que hay cosas más importantes que hacer para atender a los problemas de los ciudadanos que prestar atención a este grupo heterogéneo que actúa al modo de una «brigada internacional» zapaterista. No hay visos de que el conjunto de afines reunido estos días, y calificado con suma generosidad como grupo de «sabios», vaya a contribuir mucho a que el PSOE gane las elecciones.

No hemos dado la talla
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 20 Enero 2008

La semana ha sido ubérrima, desde el punto de vista noticioso. Aparece Pizarro como la gran esperanza blanca del PP en Madrid; al día siguiente, se desata la crisis Aguirre/Ga-llardón, y el alcalde anuncia que dejará la política. ¿Lo hará? No lo creo. Pero se han abierto, innecesariamente, vías de agua en el casco de la derecha, y en el momento más inoportuno. La pluma de un columnista se agita y como impacienta cuando se suceden tantos acontecimientos, y tan importantes, en tan poco tiempo. No les voy a hablar aquí, sin embargo, ni de Pizarro ni de la crisis del PP. No lo voy a hacer, porque el domingo 13 ha ocurrido algo mucho más considerable todavía.

En realidad, han ocurrido dos cosas a la vez. La primera es que el presidente del Gobierno admitió, indirecta aunque inequívocamente, que había faltado a la verdad en su relato a los españoles de la negociación con ETA. La segunda, es que no pasó nada. Malo es que un presidente no diga la verdad en asuntos de gigantesca trascendencia para los intereses generales. Pero es mucho peor aún que no se registre una reacción pública proporcionada a la enormidad del hecho.
Por «reacción pública», entiendo una respuesta en la que deberían estar incursas las instituciones y las personas. Y que se extendiera de izquierda a derecha. Puesto que una ocultación imperdonable no representa un agravio a tal o cual color político. Supone una lesión a la democracia, la cual está por encima de todo color.

¿Qué ha impedido que se produjera la reacción? El cuadro es complejo, y más bien penoso. Se comprueba, en primer lugar, que la simplificación sectaria ha hecho estragos. Por descontado, el PP puso el grito en el cielo. Pero como lleva poniéndolo desde el comienzo de la legislatura, sin distinguir siempre entre lo principal y lo secundario, sus protestas no han adquirido el relieve que convenía. La proximidad de las elecciones ha acentuado, de añadidura, los reflejos defensivos de los partidos. Manda una única consigna: ganar. Sin esa consigna, de acuerdo, no habría partidos. Ahora bien, es fatal, es horrendo, que los partidos no sean más que máquinas de ganar. El caso es que en las filas socialistas el silencio ha sido beatífico.

Ese silencio se comprende, claro está. El que lo comprenda sin experimentar un sentimiento de escándalo, ha perdido, no obstante, la noción de lo que es una democracia, o para ser más exactos, la dimensión de responsabilidad moral que va aneja a la representación democrática. El desaguisado viene de lejos. El trágala del Estatuto catalán, forzado por una iniciativa personal del presidente, ha operado, junto a otros episodios notables, como emoliente. Algunos socialistas ilustres protestaron. Pero se sometieron a la hora de depositar su voto. La defensa de los principios habría sido interpretada, inevitablemente, como una deslealtad al partido. Es el fruto ingrato de la guerra. Cuando hay guerra, todo se subordina a la necesidad de partirle la cara al enemigo, y la coherencia o el criterio propio se convierten en lo que los escolares denominan «marías». Se rebajan a la condición subalterna de virtudes civiles, cuyo ejercicio se reserva para mejor ocasión.
La resulta es un olvido colectivo de las reglas de juego, y de las premisas elementales en que aquéllas se basan. O si se prefiere, la consecuencia es una desvirtuación asombrosa del discurso político. Las palabras pierden su sentido habitual. Y la anulación de las palabras destruye la posibilidad de analizar el significado de las conductas.

Se me antojó especialmente sugestivo -estoy empleando, faltaba más, un eufemismo- que el presidente afirmase que se había hablado con ETA de la Constitución, aunque sin el propósito de hacer concesiones políticas. Es un resumen eficaz de la doblez con que ha actuado el Gobierno. ¿Había necesidad de hablar de la Constitución cuando la idea era atar cabos sobre las condiciones de la rendición? Mejor aún: ¿por qué hablar de la Constitución cuando los interlocutores, de tomarnos al pie de la letra la resolución congresual del 2005, tenían que haberse rendido para ser interlocutores?
No es cierto que las urnas bendigan, o castiguen, las iniciativas del poder. El voto envía una señal equívoca, que puede leerse en distintas claves. El votante se pronuncia, simultáneamente, sobre la economía, la política exterior, o la social. O reitera sus inclinaciones partidarias. Ciertas cuestiones se aclaran sólo en sede parlamentaria o hablando en el foro público. No hemos dado la talla.

Gabriel Albiac / Filósofo
«En política es preferible un corrupto a un incompetente»
El filósofo arremete en su último libro contra las miserias de la «casta» que nos gobierna - «Un dirigente que vive de su cargo es un siervo absoluto de su partido y un peligro para la ciudadanía»
Gonzalo Suárez La Razón 20 Enero 2008

MADRID- Una imponente estantería blanca preside la entrada a la buhardilla de Gabriel Albiac en pleno centro de Madrid. Sus recovecos están repletos de libros que el filósofo ha manoseado en infinidad de ocasiones. Pero también abundan los tomos sin abrir por culpa de la apretada agenda de su dueño, que apenas descansa entre seminarios, tertulias radiofónicas y trabajos para prensa. «Para cualquier intelectual que se tome su actividad en serio, escribir de política es una tortura», reconoce. «Jamás dejas de preguntarte cuánto tiempo has desperdiciado con esta banda de necios, en vez de dedicarlo a actividades infinitamente más placenteras».

Este rencor acumulado a lo largo de los años enciende la última obra de Albiac, «Contra los políticos». Se trata de un acerado texto contra la mediocridad de nuestros gobernantes y las inmorales acrobacias que ejecutan para mantener sus poltronas bien calentitas. «En las últimas décadas se han convertido en una auténtica casta», denuncia. «Es una capa social totalmente endogámica, que se autorreproduce y es impermeable respecto al resto de la sociedad, a la cual parasita. Y que considera que el hecho de llegar a la esfera de lo político es un privilegio vitalicio».

-Ha titulado su libro «Contra los Políticos». ¿Se refiere a todos los políticos o sólo a los que nos ha tocado padecer?
-El conflicto con lo político forma parte de la condición ciudadana misma. Es un mecanismo de autodefensa contra el Estado, una máquina imprescindible que, sin embargo, acumula en sí tanto poder que sin una resistencia explícita acaba laminándote. Los políticos no son más que el sistema funcionarial que permite la actividad de esa máquina. Y este principio universal que ya formuló Epicuro llega en estos momentos a su hipérbole, hasta convertirse en una caricatura.

-Uno de los ejes de su libro es la denuncia de la liviandad intelectual de nuestros gobernantes?
-Hay un fenómeno terrible: que las dos terceras partes de los políticos españoles no podrían disfrutar del mismo nivel de vida si estuvieran en la empresa privada. Que un político tenga que vivir de su cargo, que a su vez depende del líder de su partido, resulta terrible. Es un siervo absoluto de su partido y un peligro para el ciudadano, porque es una persona dispuesta a cualquier cosa para que no le desalojen del poder.

-Imaginemos una persona culta, eficaz y con escrúpulos morales. ¿Llegaría lejos en nuestro sistema político?
-En España, imposible. Criticamos el aristocratismo de la política francesa, pero al menos todos sus presidentes del último medio siglo eran cultos: Charles De Gaulle, Georges Pompidou? Puede que François Mitterrand sea uno de los personajes más sórdidos del siglo XX, pero tenía una formación académica irreprochable. Si tuvieran que competir con esos personajes, ¿a qué habrían llegado Pepe Blanco o José Luis Rodríguez Zapatero? Ni a bedel de una sede provincial.

-¿Y qué opina de los líderes del PP?
-Tengo la impresión de que la generación de Rajoy tiene un nivel académico muy superior, aunque tengo serias sospechas sobre las generaciones más jóvenes. Se está produciendo un fenómeno gravísimo: hay muchas personas que pasan directamente de la carrera, acabada o no, al aparato funcionarial de las formaciones políticas. Y no olvidemos que las juventudes de los partidos son un eco de la concepción totalitaria, una invención de dictadores como Hitler o Stalin.

-¿Qué le recomendaría entonces a un joven que quiere dedicarse a la política?
-Que se labre una vida académica y económica antes de saltar a la política. Sólo se es un hombre libre cuando uno ha asentado su autonomía laboral.

-¿Mete en ese saco a Manuel Pizarro?
-Sí, aunque no podemos tomarle como norma general porque es un personaje extraordinario. La política debe ser un momento en la existencia del hombre, no toda su vida desde la adolescencia hasta la muerte.

-Antes citaba a Mitterrand. ¿Prefiere la corrupción a la incompetencia?
-En política, sí. La incompetencia es mortal. Ahora padecemos la mayor colección de incompetentes que haya controlado un país europeo en el último medio siglo. Ni siquiera la Italia de Andreotti era comparable. Era un personaje detestable, pero en el terreno de conocimiento de la política era un premio Nobel al lado del menos incompetente de nuestros ministros.

-O sea, que como dice en su libro: «No existen malos ni buenos. Solo malos. Malos hábiles o torpes. Vencedores o vencidos»...
-Ese es el principio de la democracia que formula Hobbes. Quiero que me gobierne un malo, siempre que disponga de los procedimientos que me permitan defenderme de él. La relación del ciudadano con el político siempre es de conflicto, así que quiero que la máquina constitucional me permita protegerme.

-Sin embargo, los ciudadanos permitimos que a los políticos mentir les salga gratis. ¿Por qué?
-Porque, en nuestra sociedad, los mecanismos de producción de conciencia son tan brutalmente fuertes que quien los controla puede generar en la cabeza de los ciudadanos lo que quiera

-Pero eso también ocurre en sociedades más avanzadas que la nuestra?
-Ya, pero no padecen la concentración tan fuerte que se ha producido aquí. Además, en otros países se castiga más duramente a los políticos, no hay tanta fijación del voto. Los británicos votan laborista o conservador en función de acciones concretas, para premiarles o castigarles, no en función del esquema izquierda/derecha. Pero, como contrapartida, se está produciendo un aterrador desafecto entre la población y los políticos. Está calando la idea de que los intereses de los políticos y los ciudadanos son muy distintos. Y, si no se corrige, las consecuencias pueden ser muy graves.

-También podría interpretarse como una reacción muy sana de un electorado harto de que le tomen el pelo?
-¡Si a mi ese hartazgo me parece sanísimo! Es más, me parece necesario para atenuar la prepotencia y la impunidad de los políticos. Pero si estos se empecinan en seguir encastillados en su mundo aparte, puede producirse una situación muy incómoda.

-Entre los vicios que más critica en su ensayo está la obsesión de nuestros partidos con la retórica guerracivilista?
-Es que vivimos una paradoja tremenda. Tenemos una sociedad muy moderna en determinados aspectos como el económico o el de los usos sociales, pero nuestra estructura política resulta absolutamente arcaica. Los ciudadanos se sitúan ante las urnas en términos que metaforizan la actitud ante lo político de los años 30. El eje de división de voto sigue una especie de continuidad genealógica. Cada vez que nos encontramos ante un proceso electoral, se recogen todos los tópicos más extraños, sobre todo en el caso del Partido Socialista.

-Es como si se repitieran las elecciones del 36 una y otra vez?
-Sí. Y la sociedad española de hace tres cuartos de siglo se parece tanto a la actual como a Mozambique.

-O sea, que el eje izquierda/derecha ha dejado de tener relevancia...
-Sí. Un anacronismo así sólo existe en España. El fenómeno Sarkozy se explica por la voladura de ese tipo de toponimias y el paso a una política transversal. Es una metáfora que surgió en la Revolución Francesa y que a lo largo del siglo XX dejó de tener sentido para convertirse en una máscara justificatoria. Y en España quedó definitivamente arrojado por la borda en los años del felipismo. ¿Para qué servía invocar la gran mitología de la izquierda? Para justificar el asesinato de Estado o el robo de fondos públicos. Pero usted no es de izquierdas: usted es un asesino, un ladrón o un secuestrador.

-En uno de los pasajes más duros de su libro, describe los partidos como «una juramentada red de apoyos mutuos entre la mafia y la francmasonería»?
-Es terrible decirlo, pero es así. Y especialmente en las autonomías, donde el poder apenas cambia de manos?

-Y habla de la ley de financiación de los partidos como «una incitación material al robo y el soborno»?
-Es que sus cuentas no cuadran por ningún lado. La financiación de los partidos reposa sobre una inmensa ficción, porque lo que cobran es muy superior a lo que gastan. En Francia, el ex primer ministro Pierre Bérégovoy se suicidó cuando la Prensa descubrió que había recibido un préstamo a un interés menor al habitual. Y aquí cuando el PP propuso algo tan fundamental como que los bancos no puedan perdonar las deudas a los partidos, el resto de formaciones vetó esta iniciativa. Nuestra casta política ha establecido todos los sistemas de impunidad para quedar prácticamente al margen de la ley. Lo terrible es que en España haya que dedicar tanto tiempo a decir que esto es una locura.

-Estando en la situación actual, ¿qué podemos hacer para defendernos de los políticos?
-Resistir como se pueda. Ante los abusos de los políticos nos queda el voto. Y las sociedades maduras no lo utilizan tanto para afirmar como para negar. Ya que no siento ninguna identificación con un partido político, sí que puedo expulsar aquella que me parece insoportable. Y la incapacidad de Zapatero es de un nivel tan inconcebible que me niego a pagar las consecuencias.

-Si tanto le fatiga el mundillo de la política, ¿por qué dedica tanto tiempo de su vida a analizarlo?
-Porque si alguna obligación moral le queda al intelectual es la función de freno, de resistencia. Tenemos que decir: «Mire, no voy a cerrar los ojos y mirar a otra cosa. Tengo que decir que esto es un horror».

Autonomías
Seis estatutos pendientes del 9-M
Castilla-La Mancha, Asturias, Extremadura, Murcia, La Rioja y Canarias prevén aprobar las reformas la próxima Legislatura ? Madrid y Cantabria lo descartan
Galicia, País Vasco y Navarra desistieron de sus proyectos de reforma tras intentarlo sin éxito en esta Legislatura.
Redacción La Razón 20 Enero 2008

madrid- Las comunidades de Castilla-La Mancha, Extremadu- ra, Asturias, Murcia, La Rioja y Canarias prevén ver reformado su estatuto de autonomía durante la próxima Legislatura siguiendo el camino iniciado por la Comunidad Valenciana y concluido también por otras cinco comunidades a lo largo de estos últimos cuatro años de Gobierno socialista.
El proyecto de reforma de Castilla-La Mancha es el único que se encuentra ya en el Congreso para ser aprobado por las Cortes Generales después de haber superado todos los pasos en el Parlamento autonómico. Todos los trámites necesarios para la aprobación de una reforma estatutaria y el colapso de la Comisión Constitucional de la Cámara Baja impidieron que el texto saliera adelante esta Legislatura.

Sin embargo, el estatuto castellanomanchego llega al Parlamento nacional consensuado por PSOE y PP, por lo que no se esperan cambios sustanciales durante su tramitación y saldrá adelante a los pocos meses de constituirse las nuevas Cortes surgidas de las elecciones generales de marzo de 2008, según Ep.

Los parlamentos autonómicos de Extremadura y Asturias también han empezado ya a debatir sus respectivas reformas y esperan poder remitirlas a las Cortes Generales la próxima Legislatura. En Extremadura, un comité de expertos está elaborando un documento de propuesta, que se prevé esté concluido entre abril y junio de 2008 para que el trámite parlamentario concluya a lo largo de 2009. Al igual que en otras autonomías, todo este proceso ha sido acordado entre las dos fuerzas de la Cámara extremeña -PP y PSOE-, que mantienen un consenso total sobre este tema.

Mientras, en Asturias el pasado mes de octubre fue constituida la ponencia encargada de redactar la reforma del Estatuto y en este momento está analizando un amplio volumen de información relativo a otras reformas y recursos jurídicos sobre las mismas. En principio, la voluntad es la de alcanzar un consenso entre las tres fuerzas mayoritarias, aunque un acuerdo entre PSOE y PP permitiría sacar la reforma adelante sin apoyo de IU-BA-LV, que mantiene importantes discrepancias en materias como la lengua. De reforma estatutaria también se habla en La Rioja y Murcia, aunque en estos dos casos el proceso se encuentra en una fase muy inicial. En Murcia se constituyó en octubre de este año una Comisión especial para la reforma del Estatuto de Autonomía de la Región, mientras que en La Rioja se espera que el próximo año se forme la ponencia parlamentaria para debatir el tema. La última de las comunidades que tiene previsto que la reforma de su Estatuto de Autonomía sea aprobada durante los próximos cuatro años es Canarias, después del intento fallido sufrido esta Legislatura. El Parlamento canario ya aprobó un texto que fue remitido al Congreso, pero la falta de consenso entre los partidos hizo imposible que saliera adelante y tuvo que ser devuelto al Parlamento autonómico para su revisión. Durante el debate de retirada del texto de la Cámara Baja, el presidente de Canarias, Paulino Rivero, anunció su intención de presentar una nueva propuesta de reforma en el año 2008 que contenga las materias en las que sí existía acuerdo entre PP, PSOE y Coalición Canaria, algo para lo que reclamó «un esfuerzo de generosidad» a sus adversarios políticos.

Rosa Diéz en Sevilla: la democracia como espectáculo que fascina
Francisco Rubiales  Periodista Digital 20 Enero 2008

Rosa Diéz pronunció en la noche del miércoles 18 una conferencia en una aborrotada aula magna de la Universidad de Sevilla, donde consiguió centenares de futuros votos y se metió en el bolsillo a los casi quinientos asistentes al acto con sólo exhibir la grandeza y la limpieza de la democracia.

La portavoz del nuevo partido Unión Progreso y Democracia (UPyD) tuvo el acierto de hablar de democracia con naturalidad, de sus postulados imprescindibles e irrenunciables, y consiguió dos efectos fulminantes: se ganó a la audiencia, que le aplaudió a rabiar, y puso en evidencia con fulgurante claridad que España no es una democracia, sino una sucia y despreciable oligocacracia de partidos.

Habló de libertad, de ciudadanos controlando el sistema, de los poderes básicos del Estado funcionando con idependencia, del imperio de la ley, de la igualdad como alma de la democracia, de acabar con las ventajas fiscales vascas y navarras, de juego limpio, de limitación de los mandatos de los poderosos y de equilibrar un país hoy dominado por los nacionalistas más insolidarios y desaprensivos.

Con sólo exhibir la democracia verdadera ante una sociedad acostumbrada a padecer a la democracia tramposa y degradada de los políticos, logró el milagro de despertar el entusiasmo en la sala. La audiencia descubrió de pronto la dimensión del engaño a que está siendo sometida por unas élites políticas que han perdido la ilusión y que sólo poseen ya el ansia de poder y de privilegios. La gente descubrió que está siendo suciamente engañada y que España es cualquier cosa menos una democracia.

Dijo que la Constitución y la Ley Electoral deben ser reformadas para conseguir la democracia, y la audiencia lo vio claro. Advirtió que en cualquier país puede ocurrir lo que, por desgracia, ha ocurrido en España, "que un gobernante sin escrúpulos llegue al poder", pero la diferencia está en que en una democracia auténtica existen leyes que impiden que ese personaje nefasto y dañino arrase la nación, mientras que en España existe vía libre para todos sus despropósitos y desmanes.

Presentó a UPyD como un partido que no va a ganar las elecciones, pero sí aspira a obligar a los demás partidos a que abran los debates que el país necesita, sobre todo el de la reforma del sistema para que sea realmente democrático.

Las demandas y sueños que transmitió Rosa son las demandas y sueños de los miles de demócratas españoles actualmente frustrados y desilusionados con la corrupción y la podredumbre del sistema: instaurar la igualdad entre los ciudadanos y pueblos de España, otorgar al ciudadano el papel de protagonista y de controlador del poder que la democracia exige, erradicar la corrupción, limitar los mandatos de los políticos a dos legislaturas, abrir los partidos políticos a la sociedad y reducir su desmesurado poder, lograr que los poderes básicos del Estado, sobre todo el Judicial, sean independientes, defender el español como idioma común, controlar el desatado poder de los nacionalistas, derrotar a los terroristas....

A Zapatero, simplemente, lo destruyó como sólo sabe hacerlo quien lo conoce desde dentro. Rosa afirmó que Zapatero ha legitimado a ETA, no sólo porque ha presentado y recomendado a los criminales en el Parlamento Europeo, sino porque ha hablado con los asesinos de política y ha negociado con ellos en presencia de observadores internacionales, satisfaciendo de ese modo el mayor sueño de ETA, la razón por la que la banda asesina lleva más de tres décadas matando ciudadanos. Argumentó con claridad y solvencia que quien es capaz de pactar con los que desean la destrucción de España, sólo porque quiere mantenerse en el poder, no es ni demócrata ni digno.

Terminó su intervención rechazando el voto de los que quieren que todo siga igual y de los que sólo desean que pierdan los otros para que ganan los suyos. Dijo que a UPyD únicamente le interesan los demócratas, los que quieren cambiar las cosas, "regenerar la política para controlar a los políticos".

Y finalizó: "Queremos recuperar para la política a la gente desesperanzada de la política. La Utopía es posible. Creo en los milagros laicos".

Voto en Blanco

POR UN EURO
Las rebajas de enero de Zapatero: lanzadores de bombas para Marruecos
Elsemanaldigital 20 Enero 2008

La crisis diplomática por la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla se resuelve por cauces discretos. Que han incluido la cesión de varios lanzadores de bombas para cazabombarderos a las FAR.

REGALADOS
Los ocho lanzadores de bombas de Mirage F-1, valorados en 86.848 euros, han sido entregados a Marruecos por un simple euro.

La venta de los lanzadores de bombas de aviación ha sido prácticamente un regalo camuflado con un precio simbólico de un euro. Por menos de lo que cuesta un café en un bar español, las Fuerzas Armadas Reales (FAR) de Marruecos han recibido ocho aparatos valorados en 86.848 euros.

La decisión, según ha podido saberse, fue adoptada en el Consejo de Ministros del pasado viernes. El asunto fue tratado de forma muy discreta y justificado dentro de la "colaboración entre ambos países", destinada a "fortalecer la excelente relación de hermandad" entre las Fuerzas Armadas españolas y las marroquíes.

Al parecer, los lanzadores son del tipo CLB-30, un soporte que puede ser equipado a cazabombarderos Mirage F-1 y Northrop F-5. Se trata de un instrumento que permite lanzar bombas de caída libre. En este caso, los ocho lanzadores han sido reemplazados por otros más modernos, si bien el estado de los antiguos es de plena operatividad.

En caso de tratarse del CLB-30, como parecen apuntar diversas fuentes, es una herramiento adaptada al lanzamiento de bombas Mark-82 (Mk-82). Estos artefactos no son guiados, si no de caída libre, por lo que sus objetivos no están tan definidos como las bombas guiadas. Con un peso medio de 227 kg., que varía en función de su configuración –pueden ser adaptadas para incrementar su onda expansiva o su capacidad de fragmentación y metralla–, cuentan con un núcleo explosivo conformado por 87 kg. de Tritonel.

Educación
El talento, condenado al fracaso
Más de 300.000 niños españoles tienen un elevado cociente intelectual, pero el sistema educativo no aprovecha sus capacidades - El 99% de los superdotados no llegan a ser reconocidos como tales
Los padres de niños con altas capacidades reclaman que el sistema se adapte para evitar que su talento se desperdicie.
Marta Borcha La Razón 20 Enero 2008

Madrid- Muestran inquietud y sensibilidad, curiosidad por la ciencia y ansia de conocimiento. Frente a muñecas y coches de bomberos, prefieren los minerales, el ajedrez y el microscopio. Son menores talentosos y superdotados, una condición que debería ir unida al éxito académico, lo cual, sin embargo, nada tiene que ver con la realidad.

Lejos de potenciar sus capacidades, el sistema educativo español destierra a estos niños al olvido institucional. Así lo reconoce el propio Ministerio en su último estudio sobre el fenómeno, en el que desvela que existen 300.000 alumnos extraordinariamente capacitados en la educación obligatoria, el 99,4 por ciento de los cuales no se conoce, ya que sólo se ha identificado a un 0,6 por ciento, un total de 2.000 niños.

«La ley dice que estos niños tienen que ser identificados entre los 4 y los 7 años, pero esto no se cumple, porque el sistema educativo falla. Hay métodos eficaces que no se utilizan. Estos menores sufren un terrible abandono y se les niega su derecho a desarrollar sus capacidades», explica Yolanda Benito, psicóloga y presidenta del Centro Huerta del Rey de Madrid, especializado en la superdotación.

¿Bendición o martirio?
Lo que en un principio parece una bendición puede terminar en martirio. «Que estos niños sean atendidos como se merecen depende del profesor de turno. Si quiere implicarse y tiene vocación, funcionan de maravilla, si no, los chicos pasan un auténtico calvario. Si la enseñanza no se adapta a su estilo de aprendizaje, cuenta con todos los números para fracasar», señala José Antonio Montes Plazas, presidente de Asociación Española de Superdotación y Altas capacidades (Aesac).

Educación lo confirma: el 70 por ciento de estos escolares obtiene «rendimientos bajos», y entre el 35 y el 50 por ciento de ellos forma parte del grupo que padece el fracaso escolar. El problema, expone el presidente de la Aesac, es que los equipos pedagógicos están «saturados» para atender los asuntos de inmigración y de niños con discapacidades: «Aparte, hay equipos específicos para niños con problemas auditivos y de visión, pero no para los superdotados. Hay recursos para el síndrome de Down y las deficiencias auditivas o de visión, pero no se atiende a los superdotados, que también requieren una educación especial».

Hasta el juzgado
Lola Gil, madre de un superdotado, conoce muy de cerca esta problemática. Su peregrinaje para hacer cumplir los derechos de su hijo terminaron en los tribunales: «Desde que empezó Primaria, Javier tuvo problemas en el cole, no atendía, molestaba a los demás, sus cuadernos eran un desastre, pero la profesora nos decía que luego lo sabía todo». Al terminar tercero, Lola observó aptitudes impropias de su edad: «Se leyó en dos días ?La historia interminable? y aprendió en un momento con su hermana mayor a dividir varias cifras». Jugando al parchís, recuerda, «cuando comía una ficha llevaba directamente la suya a la casilla correspondiente sin tener que contar las veinte, era más rápido que nosotros».
Esta madre llevó a su hijo a un gabinete psicopedagógico, donde descubrieron que Javier tenía un cociente intelectual de 158, muy superior a la media. Los psicólogos le aconsejaron un avance escolar de dos cursos, algo que rechazaron desde el colegio donde estudiaba el niño. Lola presentó entonces un recurso contencioso-administrativo. La jurisdicción le dio la razón. Hoy, Javier tiene 12 años y cursa tercero de ESO: «Tiene mucho carácter y es muy extrovertido. En clase tiene pocos amigos, le ven como a un bicho raro y no le aceptan en su grupo».

Para Benito, las diferencias «son costosas de aceptar y, muchas veces, mal entendidas», algo que afecta a estos menores: «No son niños mejores que otros, sino que requieren una educación adaptada a su ritmo de aprendizaje». Frente a los niños, las niñas con altas capacidades se vuelven invisibles: «Los niños suelen tener un bajo rendimiento escolar. Las niñas son un grupo de riesgo, porque pasan más desapercibidas y tratan de integrarse. Además, los padres suelen pensar que sus hijas son muy trabajadoras pero no creen que tengan una inteligencia superior».

Montes Plaza reconoce que existen programas puntuales para superdotados y talentosos, pero que no dejan de ser «pequeños parches». Por ello, demanda adaptaciones curriculares. «Hoy, si hay suerte, aceleran el curso de los chavales, pero no se les hace un seguimiento», lamenta el presidente, quien recalca que «no son niños problemáticos, los problemas surgen porque no se les atiende adecuadamente y están abocados a educarse en un ambiente hostil, donde los machacan».

La falta de diagnóstico de estos niños les conduce al fracaso escolar, pero, como aprecia Montes Plaza, no sólo «se está perdiendo un potencial, una capacidad, un talento que afecta y daña principalmente al niño, sino que también afecta a la sociedad». La inteligencia que no se ejercita se pierde. Muchos de los niños talentosos llegan a cursar estudios superiores, pero la historia se repite. No hay datos sobre el número de superdotados en la Universidad española, que cuenta con millón y medio de alumnos, pero los expertos estiman que cerca del 1 por ciento lo son, es decir, 14.233. Otros 14.000 no cursan ninguna carrera.

Altas capacidades
Sólo ocho centros de Educación Superior tienen asignaturas de doctorado sobre altas capacidades en las facultades de Educación y Psicología. Entre ellas se encuentra la Universidad de Navarra. Javier Tourón, profesor de Psicología de este centro, recuerda que la «fuga de cerebros» empieza en la escuela: «El sistema educativo español ha olvidado que su objetivo principal es la excelencia. Los planes se organizan por edad y no por capacidad, y muchas mentes no se desarrollan todo lo que podrían. A nadie se le ocurre que un niño con retraso aprenda como los demás, y con los superdotados debería pasar lo mismo».

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