AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 1 Febrero 2008

En suma
IGNACIO CAMACHO ABC 1 Febrero 2008

EN su paulina y electorera caída del caballo de la miopía política, el Gobierno ha descubierto de repente que ANV es, «en suma» (sic), la candidatura de ETA. Pero la contundente aritmética de la abogacía del Estado no era tan clara hace bien pocos meses, cuando las terminales jurídicas de Zapatero en vez de sumar las evidencias de los informes policiales restaban del entorno etarra a los hombres de paz y les salía de la sustracción la «izquierda abertzale», con la que el PSOE se reunía clandestinamente en Loyola y a plena luz en San Sebastián. De aquella resta de conveniencia extrajo Garzón la doctrina coyuntural para hacer la vista gorda a ciertas reuniones batasunas, y surgió el filtro selectivo que dejó pasar en las municipales según qué candidaturas filoterroristas. Este Gobierno, como los niños de la Logse, tiene problemas con las matemáticas, y maneja sin reglas los sumandos, las diferencias y hasta las deducciones, que no son sólo un concepto fiscal, sino también lógico.

Y la lógica lo que deja ver con cristalina claridad es que cada paso que el Gobierno da ahora en la dirección correcta señala hasta qué punto y con qué conciencia se ha movido antes en la equivocada. Ha llovido mucho desde que Fraga dijo en los años ochenta aquello de que los socialistas sólo aciertan cuando rectifican, pero Zapatero se empeña en actualizar el argumento con piruetas de un contorsionismo clamoroso que pulveriza su sinceridad. Porque cuando el poder es capaz de retorcer a su antojo las leyes aplicándoles un criterio meramente relativista, nada garantiza que no lo vuelva a hacer en sentido contrario si las circunstancias propician un cambio de estrategia. Simplemente, ha perdido la credibilidad entre cabriolas de oportunismo.

El mensaje que esta farsa envía a la sociedad resulta confuso, desalentador e irresponsable, porque sitúa a la justicia como una marioneta del Estado, que es lo que piensa el nacionalismo victimista. Lo que han hecho el presidente y sus pretorianos togados es darle la vuelta como un calcetín a una casuística interesada para adecuarla sin tapujos, y con total desprecio de la sensatez de la opinión pública, a las necesidades políticas de cada momento. Y eso es un modo como otro cualquiera de maltratar el Derecho y subvertir el imperativo legal a la razón de la coyuntura política. En suma, un dislate.

Todas estas bruscas contradicciones y componendas, tan desvergonzadas, tan explícitas, erosionan la confianza ciudadana y provocan recelo sobre la posibilidad de que en el futuro se vuelvan a producir contorsiones tácticas a medida de cualquier nuevo giro político. Zapatero no sólo ha incumplido reiteradamente su palabra en todo lo que tenía que ver con el «Proceso», sino que ha perdido toda legitimidad para merecer crédito. Después de este indisimulado apaño ya no se sabe cuál es su verdadero criterio respecto a etarras y batasunos, si el benevolente de hace unos meses o el estricto de ahora, o simplemente si carece de otro criterio que el de su propia utilidad y provecho. Y un gobernante que mastica los principios como un chicle no es fiable. En suma.

Desde el «chapapote» moral e intelectual
INMA CASTILLA DE CORTÁZAR ABC 1 Febrero 2008

«ETA (y con ella el nacionalismo vasco en su conjunto) comenzó a ser débil ideológica y moralmente cuando fue delatada por el Movimiento Cívico no como enemiga de la patria española sino de la igualdad, la solidaridad y la libertad». Así delimitaba Iñaki Ezkerra en Papeles de Ermua número 9 el punto de inflexión entre el Movimiento Cívico Vasco y el Movimiento Pacifista, que le había precedido desde los 80, cuyo discurso podía amoldarse sin dificultad a la conveniencia política y a los consiguientes zigzagueos morales del PNV-EA, capaz de condenar y reprender a ETA a la vez que fomentar su supervivencia con generoso despliegue de medios educativos, políticos y financieros. El movimiento cívico dio en diana al denunciar la podredumbre moral del nacionalismo vasco en su conjunto, delatando así su profunda raíz antidemocrática.
La estrategia totalitaria recurre a la perversión del discurso moral -quizá porque el discurso moral, incluso el pervertido, persuade- en las coordenadas de una incuestionable referencia a la paz, a la reconciliación y al perdón. Nuestra experiencia en el País Vasco es concluyente hasta el hartazgo. Lo grave del momento presente es que el socialismo al uso de Rodríguez Zapatero ha asumido como propia esa misma estrategia mendaz.

El objetivo mediático de la estrategia sistemáticamente utilizada por el nacionalismo, que se asocia a una deliberada perversión del lenguaje, es la confusión que imposibilita la distinción, el discernimiento: los conceptos se desdibujan dificultando la catalogación moral de los hechos. La confusión es el eficaz narcótico de las conciencias, que permite con un poco de habilidad (demagogia) justificar lo injustificable. Tras el travestismo conceptual de términos incuestionables (paz, diálogo, reconciliación...) unos pocos átomos de sentimentalismo, que no moralidad, como la «expresa condolencia pública por toda muerte, sea de víctimas o verdugos»; la deletérea culpabilidad colectiva que diluye «la responsabilidad concreta de los terroristas», «o la bondadosa intención de evitar más muertos» logran esa «telaraña moral e intelectual» que imposibilita vislumbrar la verdadera naturaleza del problema y, por consiguiente, atajarlo.

Efectivamente, el abuso de referencias sentimentales es otro elemento de enorme eficacia para lograr la perversión del discurso moral. El recurso abusivo a los sentimientos encuentra coartadas para la justificación de actuaciones objetivamente condenables. Se recurre a los sentimientos como si éstos pudieran ahogar el discernimiento del bien y del mal hasta el punto de atropellar la libertad y eximir de responsabilidad. El intrusionismo de los sentimientos como elemento del discurso intelectual es capital en la manipulación de una sociedad moldeada al albur de una televisión que propicia unas coordenadas mentales al son de «Corazón, Corazón», «Crónicas marcianas» o «Gran Hermano». Para algunos el fin justificó los medios; ahora las buenas intenciones, los buenos sentimientos, justificarían la arbitrariedad, la irresponsabilidad o el recurso a cualquier medio. Podríamos ilustrar esta situación con dispares ejemplos de actualidad: desde el considerar a un terrorista «como hombre de paz» porque quiere conseguir negociando lo mismo que pretendía matando; o el apresurarse a proporcionarle un hijo probeta a una mujer de 60 años, por el único motivo de que «lo anhela», sin reparar en el alcance moral de los medios a los que hay que recurrir, ni considerar las consecuencias (para el niño, por supuesto).

Si al «convincente» ingrediente del sentimentalismo le añadimos un componente de pragmatismo-populismo, que banaliza lo relevante y encumbra lo banal para sentenciar -por ejemplo- que «más muertos que el terrorismo causan los accidentes de carretera» (Alfredo Pérez Rubalcaba); que «todas las ideas son respetables y que las ideas no se pueden ilegalizar» (Patxi López, entre otros), o que «sin armas todo es posible» (José Luis Rodríguez Zapatero); puede establecerse un auténtico «chapapote» intelectual y moral que impide (o dificulta seriamente) el discernimiento de lo que está bien y de lo que está mal; de lo que es relevante y de lo que es banal; de lo que es apremiante competencia del Estado a lo que es puro intervencionismo.

Esta estrategia del lenguaje «biensonante», aparentemente moralista o moralizante, que encubre una distorsión del significado de los conceptos más incuestionables (paz, diálogo, perdón, reconciliación, pluralidad, justicia...) no es una novedad. Es propio de las estrategias totalitarias acceder a este recurso. Lo hizo el nazismo, el marxismo, la teología de la liberación... y es la práctica habitual en gobiernos corruptos u organizaciones mafiosas. De este modo, se derrumba su capacidad para persuadir: de hecho, desisten en persuadir, sólo alcanzan a desinformar, a confundir. La mentira es el método, por lo que bien puede denominárseles «las estrategias de la mentira». En las que cumplen un papel capital los que desde la supuesta independencia (periodistas, representantes institucionales,...) rindan a los «dientes del engranaje» constantes muestras de adhesión, repitiendo casi literalmente las consignas impuestas para salir de apuros, aunque acto seguido haya que cambiar de tercio y decir exactamente lo contrario.

En la estrategia de la mentira, que necesariamente conlleva la estrategia de la perversión moral, se acuñan sin disimulo binomios incongruentes: paz sin libertad; paz sin democracia; paz como estabilidad para dar más poder a los totalitarios; reconciliación sin justicia; perdón sin arrepentimiento. Esta estrategia mendaz siempre orientada a la quiebra de la ley y a la impunidad ha sido la constante en la joven democracia española, de la que sólo ETA y el nacionalismo se han beneficiado. Mientras, este último se ha aplicado con tozudez a plantear la reconciliación, como si ésta fuese posible sin justicia, como una asignatura pendiente.

Recuerdo un breve diálogo, que puede ser expresivo del deliberado contexto «pseudomoral» en el que se camuflan los estrategias de la mentira, entre dos personajes de la película «El fuego de la Venganza» de Tony Scout. Basada en hechos reales, se desarrolla en el actual México, donde una extensa organización mafiosa, autodenominada «Cofradía» Libertad (creo recordar), que aglutina entre otros a un notable número de policías corruptos, perpetra secuestros de los que obtiene suculentas retribuciones económicas. Los protagonistas no escatiman los más crueles recursos para dar eficacia a sus procedimientos coactivos. Tony Scout se prodiga en exponer gráficamente el contexto social y familiar de la historia, mostrando innumerables crucifijos, imágenes de la Guadalupana, rosarios y velas que muestran las supuestas convicciones cristianas de los componentes de la banda y de la sociedad que los padece con resignada pasividad. El breve diálogo al que quería aludir, porque quiebra con humorística crudeza la farsa, es el mantenido entre un anciano anónimo, que viene a expresar el «sentir popular», y el protagonista John W. Creasy (interpretado por Denzel Washington). Creasy, escolta de una niña de nueve años que es secuestrada y al parecer asesinada, se prepara para administrar «la justicia por su mano» contra el jefe de la policía, miembro de la «Cofradía»:

-«La Iglesia dice que hay que perdonar», le espeta el anciano al percatarse de las intenciones de Creasy. A lo que éste responde:
-«El perdón es entre ellos (los mafiosos) y Dios. Yo sólo les facilito la entrevista».

Creasy diseccionó bien los conceptos, los despegó del chapapote moral e intelectual, pero recurrió a la venganza. Las víctimas del terrorismo en España tienen discernimiento conceptual -lo han demostrado una vez más en al IV Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo-, pero no se vengan: siguen delegando en el Estado de Derecho la aplicación de la Ley y la administración de la justicia, en un ejercicio de civismo y calidad moral sin precedentes. Enorme responsabilidad la de Rodríguez Zapatero y de quien le sustituya -más pronto que tarde, espero- en La Moncloa.

Recordar a las víctimas es mostrar el verdadero rostro de ETA
Regina Otaola Libertad Digital 1 Febrero 2008

Este miércoles hemos recordado y honrado a Antonio Jiménez Becerril y a su esposa Ascensión García, asesinados por ETA hace ahora 10 años. También el pasado viernes homenajeamos a Gregorio Ordóñez, cuyo asesinato tuvo lugar hace 13 años. En ambos casos, se trata de concejales del PP que se implicaron en la derrota de ETA y en la defensa de las libertades. Y en ambos casos pagaron con su vida este compromiso político.

Nosotros no nos hemos olvidado de Antonio, de Ascensión, de Gregorio, de tantos y tantos otros concejales asesinados por la organización terrorista por oponerse a sus designios totalitarios con la palabra y la razón como única arma. Nunca podremos olvidarlos, porque su ejemplo nos impulsa a mantenernos firmes en nuestras convicciones y en nuestras posiciones, así como nos ayuda a tener muy claro cuáles son las razones de los terroristas, sus proyectos y sus intenciones también en la hora actual.

Porque ahora que el Gobierno parece tener prisa por ilegalizar a los representantes de ETA-Batasuna en las instituciones democráticas, hay que seguir insistiendo en que todos estos trámites ya habían sido resueltos en su día con la ingente labor desarrollada por el último Gobierno Aznar en el ámbito jurídico, amparada por la Ley de Partidos, que hacía imposible a los proetarras utilizar cualquier resquicio legal para colarse de rondón en los ayuntamientos o en el mismo Parlamento Vasco.

Pero como José Luis Rodríguez Zapatero necesitaba a ETA para escenificar el “proceso de paz”, del que se excluyó de primeras a las víctimas del terrorismo como si se trata de peligrosos elementos contrarios a la convivencia de los españoles, PCTV y ANV fueron sometidas a un auténtico lavado de imagen por parte de los socialistas, gozando de este modo de una legitimidad política otorgada por el propio Gobierno español.

En consecuencia, aunque ahora el PSOE busque denegarles dicha legitimidad política en este tiempo concreto de la negociación con los asesinos, mediante argumentos que hubieran debido impedir ya antes de las últimas municipales la presentación de sus candidaturas, hemos de recordar una vez más cómo la distancia del Gobierno respecto a los asesinados por ETA es producto directo de sus conversaciones con los terroristas, porque las víctimas le estropeaban a Rodríguez Zapatero la foto con los “hombres de paz” que fueron sus verdugos.

No hace tanto tiempo, realmente, desde que Rodríguez Zapatero motejaba de “foto del pasado” la imagen de Pilar Elías con Rosa Díez, contraponiéndola a la “foto de los nuevos tiempos” protagonizada por la abogada proetarra Jone Goirizelaia con la parlamentaria vasca del PSE, Gemma Zabaleta. Para nosotros, por el contrario, la memoria de los crímenes de ETA y de sus víctimas es esencial para seguir en el presente como personas libres y responsables, y no como pobres entes amnésicos que no recuerdan que los que hoy les sonríen pretendían matarles ayer, como es el caso de muchos socialistas en el País Vasco.

Por eso, conservar la memoria de las víctimas del terrorismo siempre significará, en parte, recordar lo que es ETA, lo que pretende la banda terrorista a través de las amenazas, la extorsión y los asesinatos, y por qué nunca podremos resignarnos a una paz sin vencedores y vencidos que no sería ni digna, ni justa, ni duradera.

EDITORIAL
A Dios lo que es de Dios y a Z lo que es de Z
Editorial Elsemanaldigital 1 Febrero 2008

Los tiempos electorales se prestan a las situaciones más contradictorias. Este jueves, en presencia de la canciller alemana Angela Merkel, la política española mostró su capacidad para la paradoja. Interrogada por un periodista, la líder conservadora mostró su evidente preferencia por Mariano Rajoy, aunque la cumbre hispanogermana había sido incluida entre los eventos de la precampaña de José Luis Rodríguez Zapatero. Y después Merkel tuvo que ver cómo el presidente eludía responder a la nota de la Conferencia Episcopal para las elecciones, que no podía resultarle más incómoda. Y más inesperada.

El PSOE ya sabía que en las elecciones de 2008 no iba a poder contar con el apoyo de la jerarquía eclesiástica. Era casi de esperar alguna observación de los obispos para orientar el voto de los católicos, por supuesto sin mencionar siglas pero sí con referencias a temas polémicos como el matrimonio entre personas del mismo sexo y la legislación educativa, incluyendo la Educación para la Ciudadanía. Era un mal ya descontado, que el Gobierno estaba preparado incluso para capitalizar enrocándose en una defensa de los "derechos civiles" supuestamente amenazados por la Iglesia y por el PP. Pero Zapatero se encontró con algo que no esperaba.

Por supuesto que el comunicado que leyó monseñor Juan Antonio Martínez Camino evitaba pedir el voto de los católicos para ninguna sigla; y por supuesto que explicaba la imposibilidad moral del voto por quien ataca a la familia o a la escuela católicas. Pero hubo algo más en las palabras que desgranó el jesuita.

"No se puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni se la puede tener como interlocutor político", dice la Conferencia Episcopal. Aceptar la legitimidad política del terrorismo es contrario a la moral católica, y los católicos no pueden apoyar a quien reconoce en un grupo terrorista, negociando con él, un interlocutor válido. El PSOE, que esperaba verse negados los votos de los católicos por causa del divorcio, el aborto y la enseñanza, se ha encontrado con una condena a la que difícilmente se pueden oponer argumentos.

No vale ni siquiera el viejo esquema anticlerical, porque la condena eclesiástica de la negociación con ETA es la misma que en otro tiempo suscribía el PSOE de la mano del PP. Además, como el mismo PSOE dijo en su comunicado de respuesta, "cualquier organización tiene derecho a expresar sus preferencias políticas", y negarle ese derecho precisamente a la Iglesia sería del más rancio anticlericalismo. También el PSOE tiene derecho a opinar que "los obispos y los dirigentes del PP se han pasado toda la legislatura manifestándose juntos en contra de las leyes de derechos civiles que ha aprobado el Parlamento" y que "el PP ha secundado las posiciones del sector más duro de los obispos y ahora el sector más duro de los obispos apoya al PP" .

Quien siga las indicaciones morales de la Iglesia ante el voto ya sabe cuáles son, y en un régimen de normalidad civil no debe sorprender ni que los obispos expresen su opinión ni que sean criticados por quienes no la compartan. Lo único que sobra son los sofocos y enfados del PSOE, como si cupiese pedir a la Iglesia un franciscanismo universal y permanente. Cuando lo que realmente ha causado enfado en Ferraz es que, al mentar los tratos con ETA, se le ha recordado la dimensión menos ética y estética de la Legislatura.

El vídeo del cenizo
Lorenzo Contreras Estrella Digital 1 Febrero 2008

El zapaterismo ha buscado una fórmula verbal para privar de fundamento la crítica política de su principal oponente: llamarle “cenizo”. Mariano Rajoy, por virtud de esa propaganda detractora, no merece crédito porque todo lo ve negro. Y no es verdad que todo lo vea de ese color. Lo que ocurre es que el negro, evidentemente, predomina en el actual escenario político. A veces alterna con el gris, y así hay que reconocerlo.

El PSOE ha lanzado un vídeo contra el PP y, por supuesto, contra su líder, acusándole de catastrofismo. Hay que volver al negro: el vídeo es un desastre, merecedor de figurar con todos los “honores” en la antología de los peores productos del ingenio, si por ingenio entendemos puro artificio, sin más, para atacar o defenderse. Como en la guerra se dice de determinados artilugios.

Al PSOE, o a su Gobierno, no puede funcionarle esta escopeta, a menos que el tiro salga por la culata. Esto parece en todo caso la crisis del ingenio en su acepción clásica. Ese personaje videofilmado que se pasea por diversos ambientes arruinando cualquier asomo de optimismo ajeno es, como arma dialéctica, un recurso barato. El Gobierno de los cuatrocientos euros a lo loco, de los desmanes de la Maleni, de la marginación diplomática, de las ocultaciones de la verdad hiriente, y de tantos otros disparates, ofrece demasiados flancos vulnerables como para permitirse usar el sarcasmo y además sin gracia. Pero lo intenta. Y hasta puede ocurrir que, como siempre pasa en estos casos, convenza a los convencidos. Y eso es lo peor: se iría al garete cualquier asomo de alternancia política porque el electorado se ha configurado en compartimentos estancos. No hay un trozo del electorado flotante que, hoy por hoy, dé la sensación de desprenderse de su bloque.

Todas las cargas de profundidad que la situación permitía han sido ya lanzadas por una y otra parte, sin ningún efecto que, a priori, se considere revulsivo. Esto no tiene pinta de cambiar. Salvo que algún islamista haga una barbaridad o ETA, en el mismo sentido, decida echarle una mano a la oposición, el empate tiene todas las papeletas compradas. Y desde luego, si el precio del cambio ha de contabilizarse como tragedia, valga la resignación. Una resignación, o rebeldía impotente, que no debe valorarse siempre como efecto de meras frustraciones ideológicas, o de intereses, porque lo que España se juega en los próximos cuatro años suscita algunas inquietudes más nobles. Ya puede el vídeo de turno jurar que España no corre riesgo de orden territorial, que Navarra no estará en venta, que la Nación, discutida y discutible como concepto (lo cual dista de ser una bagatela), no está en peligro de sufrir graves menoscabos de su identidad… Ya puede decir lo que le apetezca. La realidad es que el Gobierno, cuando ha frenado en su boca a boca con ETA, por ejemplo, lo ha hecho porque le ha llegado el efecto de ciertas alarmas elctoralistas y ha preferido curarse de aventuras inmediatas. Pero curarse en salud. Y cabe insistir: con perspectivas de corto alcance. Las aventuras ya tendrán su momento.

El Gobierno, al que en algunos ámbitos se atribuye miedo al resultado de las urnas, sólo ha tomado precauciones. Precauciones desde un sentimiento de confianza predominante. El zapaterismo sólo tiene miedo. ¿A quién? A la Iglesia católica. Su reacción al discurso de Garcia Gasco, cardenal de Valencia, en la manifestación de las víctimas del terrorismo, no ha pasado inadvertida donde, por razones obvias, tenía que detectarse. Con ETA bajando la guardia, el Gobierno del PSOE, el zapaterismo en suma, únicamente mide la importancia de la ofensiva mitrada. Cuidado con ese poder que todavía guarda las facturas de la desamortización de Mendizábal. Parece broma, pero no lo es.

ETA no ceja
Editorial El Correo 1 Febrero 2008

El hallazgo y desactivación, por parte de la Ertzaintza, de un bidón con 40 kilos de amonal y preparado para explotar confirma con hechos el anuncio que ETA hizo al dar por finalizado el alto el fuego: golpear al Estado en todos los frentes. Conviene, por tanto, recordar que los períodos de inactividad de la banda terrorista no indican nunca falta de voluntad de atentar. Sólo son signo de incapacidad o cálculo interesado sobre cómo y cuándo hacerlo. Así lo ha confirmado la experiencia. Sin embargo, tal y como ponen de manifiesto los resultados del sondeo que ayer mismo hizo público el CIS, la sociedad tiende a elevar o bajar la guardia sobre el terrorismo a tenor de las acciones criminales que ETA comete. Los picos de preocupación social coinciden siempre con la cercanía de un atentado, mientras que la inquietud se relaja cuando la banda no actúa. Y no sólo a la ciudadanía le ocurre esto. También algunos responsables políticos, cuando los períodos de inactividad terrorista se prolongan, se sienten tentados a especular sobre presuntas crisis de la banda o supuestas presiones de su entramado político. Frente a este relajamiento de la conciencia social y estas tentaciones políticas, conviene recordar que en la naturaleza misma de una organización terrorista está el querer hacerse presente con atentados siempre que pueda y estime conveniente, y que nada desarma y desmoviliza más a una sociedad que el hacerla creer lo contrario.

Mientras ETA no anuncie su definitiva disolución y haga entrega de las armas, su voluntad de atentar ha de darse por descontada y nadie debería especular con ninguna otra posibilidad. El riesgo está ahí y no puede minimizarse. Por fortuna, las Fuerzas de Seguridad del Estado están demostrando regirse por esta convicción y acompañando su vigilancia preventiva con éxitos que contribuyen a fortalecer la confianza de la ciudadanía. Su labor es primordial en la tarea común de erradicar el terror de nuestro país. Pero, para aumentar aún más su eficacia, resulta imprescindible que sientan el arrope de una sociedad consciente de la amenaza que la acecha y de unos responsables políticos unidos en la consecución del único objetivo que cabe perseguir: la erradicación del terrorismo.

Legalidad contra falsa memoria
Editorial ABC 1 Febrero 2008

EL principio de legalidad penal está por encima del oportunismo político que se desprende de la Ley de Memoria Histórica, aprobada a toda prisa por el PSOE y algunos de sus socios en el último tramo de la legislatura. Así se desprende del escrito de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, presentado ante el juez Baltasar Garzón, por el que solicita el archivo de las denuncias por «delitos de lesa humanidad», presuntamente cometidos durante la Guerra Civil. En el estricto ejercicio de sus funciones en defensa de la correcta aplicación de las leyes, la Fiscalía estima que estos crímenes habrían prescrito a tenor de la Ley de Amnistía de 1977, en la medida en que el Código Penal vigente en su momento los tipificaba en las categorías ordinarias de asesinato, detenciones ilegales y otros. La cuestión estriba, por tanto, en que el Estado de Derecho está por encima de la pretensión de dividir a la sociedad entre «buenos» y «malos», incluso con efectos retroactivos, vulnerando así las reglas más elementales del Derecho Penal, configurado desde la Ilustración con una estricta naturaleza garantista. Más aún, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras aparece recogida literalmente en el artículo 9.3 de la Constitución y en el artículo 25 de la misma recoge también la regla básica de que nadie podrá ser condenado por delitos que, en el momento de producirse, no estuvieran tipificados como tales según la legislación vigente en esa circunstancia.

Por muchas ganas de revancha que tengan algunos sectores minoritarios, la sociedad española cerró sus heridas históricas durante la Transición, con el propósito decidido de mirar hacia el futuro. Entre los errores más graves de Rodríguez Zapatero figura, sin duda, la reapertura de cuestiones que se daban ya por zanjadas, no en virtud de un imaginario pacto de silencio, sino del firme deseo de construir sobre bases nuevas un Estado democrático de Derecho. Para dar gusto a sus socios radicales -que, como de costumbre, nunca se conforman con nada- el PSOE consiguió la aprobación de una ley absurda y sin sentido, que confunde interesadamente la memoria individual con la objetividad de los hechos históricos, y que se remite a un mero ejercicio de retórica sin validez jurídica alguna por mucho que haya quien pretenda atribuirsela. En este caso, la Fiscalía ha actuado conforme a los principios de legalidad e imparcialidad. La prescripción es una institución que se justifica por razones de seguridad jurídica y constituye por ello una exigencia ineludible del imperio de la ley. Por tanto, no debe prevalecer ninguna actitud partidista, que intenta de cumplir compromisos al servicio de sus intereses particulares en contra del interés general de todos los españoles.

El PSOE abre el Congreso a las lenguas autonómicas mientras cierra al español las escuelas en Cataluña y Galicia
 Minuto Digital 1 Febrero 2008

El candidato del PSOE por Toledo y ex ministro de Defensa, José Bono, ha dicho que en el Congreso, cuya presidencia ocupará previsiblemente si su partido gana las elecciones del 9 de marzo, ha abierto la posibilidad a que en el Congreso se permita el uso de las lenguas autonómicas con una reforma del reglamento que así lo permita.

En todo caso ha aclarado que el que no sea así, no implica “rechazo” ni “fobia” al resto de lenguas del territorio nacional. En un almuerzo informativo en el Club Siglo XXI, señaló que en el Congreso se hablará catalán, vasco o gallego “solamente si las leyes lo autorizan”, lo que, indicó, “no es fobia al resto de lenguas españolas”.

Curiosamente mientras los socialistas en Madrid se plantean la posibilidad de permitir el uso de las lenguas autonómicas en el Congreso, en Galicia y Cataluña lo que apoyan es que los españoles carezcan del derecho a educar a sus hijos en español.

También en Europa se pretende avanzar en el reconocimiento de las lenguas autonómicas españolas como lenguas oficiales de la Unión Europea al mismo nivel que el alemán, inglés, francés y pro supuesto el español. La Comisión Europea ha puesto en marcha un nuevo foro de debate en Internet, el ‘Debate Europe’, que cuenta con un canal en catalán, por lo que, por primera vez, esta lengua aparece en una web de la UE al mismo nivel que los otros veintitrés idiomas oficiales.

El director de la Representación de la Comisión Europea en Barcelona, Manel Camós, ha destacado que la creación de este nuevo foro “representa un paso adelante muy importante” en lo que respecta a la normalización del uso del catalán por parte de las instituciones europeas.

“Por primera vez en una página de la UE, el catalán tiene la misma visibilidad y aparece al mismo nivel que las 23 lenguas oficiales europeas”, ha señalado Camós, que ha subrayado que con esta iniciativa “la Comisión Europea demuestra su voluntad de conectar con los ciudadanos en su propia lengua”.

Sin embargo, ninguna otra lengua regional, del más de centenar con que cuentan los países de la Unión ha sido “distinguida” con tal privilegio.

Rosa Díez reta al PSOE y al PP a defender el castellano
J. FOGUET - Barcelona El País 1 Febrero 2008

La cabeza de lista de Unión, Progreso y Democracia (UPD) por Madrid, Rosa Díez, arremetió ayer contra PSOE y PP por su "tibieza" en la defensa del uso de la lengua castellana en el modelo educativo. Díez manifestó que "no se puede llamar política lingüística el excluir la enseñanza del español, porque además se pierde competitividad".

La ex eurodiputada socialista y ex consejera del Gobierno vasco bajo el mandato del peneuvista José Antonio Ardanza señaló que "el Gobierno de España debe defender el uso del castellano como lengua común". En este sentido, Díez reiteró una de las ideas fundamentales del nuevo partido UPD que es que el Estado español tenga la competencia exclusiva en educación para evitar así problemas de competencias.

Además, para la líder de UPD, deben eliminarse los "privilegios" de algunas autonomías, incluso las fiscales que disfrutan País Vasco y Navarra, ya que "se debe profundizar en la igualdad, sea de personas o de territorios".

El PP evita concretar en su programa cómo garantizará la escuela en castellano
Todos los partidos acusan a Rajoy de querer imponer la segregación lingüística
MIQUEL NOGUER - EL PAÍS 1 Febrero 2008

Enseñanza en castellano para quien lo desee. Mariano Rajoy ha reiterado esta promesa machaconamente y el Partido Popular de Cataluña lo ha convertido en su principal arma en el Parlament para arañarle votos a Ciutadans. Pero nadie en el PP sabe exactamente cómo se aplicará esta promesa en caso de victoria electoral. Tanto es así que el programa que los populares están a punto de presentar no concreta cómo se garantizará en todas las comunidades bilingües la enseñanza en castellano. Lo confirmó ayer a EL PAÍS el presidente del PP de Cataluña, Daniel Sirera. "El programa dirá una cosa tan simple como que los padres deben tener derecho a escoger qué lengua desean para la escolarización de sus hijos", explicó Sirera.

La elección de esta fórmula evitará al PP una difícil papeleta: concretar si quiere o no clases segregadas según la lengua de los alumnos. El programa dejará abierta esta opción, pero también haría posible el modelo que el PP catalán defiende para Cataluña: establecer un determinado número de clases que impartir en catalán y otro en castellano. ¿Mitad y mitad? "No necesariamente, sólo queremos evitar que los alumnos estudien en una única lengua como en la actualidad", dijo Sirera. "De hecho, lo único que queremos es aplicar la Ley de Política Lingüística de 1998, en la que en teoría ya se garantiza el derecho a recibir la primera enseñanza en la lengua materna".

El presidente del PP catalán ha sido el encargado de redactar la parte del programa del partido referente al modelo lingüístico escolar. El texto final será publicado en breve. Más allá de las inconcreciones del programa, Sirera se muestra partidario de que los niños a partir de seis años, cuando empieza la enseñanza obligatoria, sean escolarizados en su lengua materna para, de forma progresiva, ir aplicando la otra lengua cooficial. Con todo, niega que esta fórmula implique necesariamente estudiar en aulas separadas. "La segregación no es nuestro modelo", dijo.

La candidata del PP por Barcelona, Dolors Nadal, también avaló la inconcreción del programa del PP, algo que intentó vender en clave positiva. "Así serán las autonomías las que tengan margen de acción para aplicar el derecho a la enseñanza en castellano", dijo. La falta de concreción facilita enormemente las cosas al PP. Por una parte, porque tendrá las manos más libres en caso de gobernar, pero también porque no deberá enfrentarse con las comunidades bilingües que gobierna o ha gobernado para cambiar su modelo.

Ninguno de los principales partidos catalanes dio crédito ayer a las palabras de Sirera. Todos mantienen que la fórmula del PP es la de la segregación de los alumnos según su lengua materna. De ahí que al PP le volvieran a llover críticas por querer destruir el actual modelo lingüístico.

La candidata del PSC por Barcelona a las elecciones generales, Carme Chacón, mantuvo que el PP busca la "segregación" y advirtió de que ésa "no es una apuesta que Cataluña avale". "No hay catalanes de primera y de segunda por cuestiones de lengua", dijo. El candidato de Iniciativa-Esquerra Unida, Joan Herrera, llegó más lejos y pidió un "cordón sanitario alrededor de un PP salvaje".

Sólo Ciutadans defendió, en parte, la idea del PP. El líder de la formación, Albert Rivera, dijo que su apuesta lingüística es aún más clara y pidió que la enseñanza en la lengua materna se aplique hasta los ocho años y que sólo a esa edad se comience a incorporar la otra lengua cooficial, además del inglés.

LUCHA ANTITERRORISTA
ETA preparaba un atentado inminente con la potente bomba hallada ayer en Getxo
El artefacto, compuesto por 40 kilos de amonal y cordón detonante ocultos en un barril de cerveza, fue encontrado de forma casual por un ciudadano en una zona de huertas
O. B. DE OTÁLORA/ I. SÁNCHEZ DE LUNA o.b.otalora@diario-elcorreo.com El Correo 1 Febrero 2008

Todas las luces rojas en la lucha antiterrorista se encendieron ayer tras el hallazgo en la localidad vizcaína de Getxo de una potente bomba de ETA compuesta por cuarenta kilos de amonal ocultos en un barril de cerveza. El explosivo estaba ya mezclado y sólo faltaba por colocarle el detonador, lo que indica que quienes la habían fabricado se disponían a utilizarla de manera inminente. Según los expertos de la lucha antiterrorista, el artefacto habría sido fabricado por el 'comando Vizcaya', el único grupo de la banda que permanece en activo tras las sucesivas caídas de células etarras en Francia y España.

La bomba fue localizada de forma casual por un paseante el martes por la noche en una zona conocida como Estrada de Diliz. Se trata de un área de huertas, con pequeños bosques y caseríos aislados, situado no muy lejos del Club Hípico La Galea, entre los barrios de Santa María de Getxo y Azkorri. Este vecino avisó el miércoles por la mañana a la Policía Local de Getxo, que envió una patrulla a examinar el objeto, un barril de cerveza del que salían unos cables eléctricos, abandonado en un camino sin salida que conducía a un caserío. Los agentes sospecharon que podía contener una bomba y entonces alertaron a la Ertzaintza.

La Policía autónoma llegó a la Estrada de Diliz a las doce y media de la mañana. Los efectivos no acudieron a examinar el artefacto de inmediato. Getxo fue escenario el pasado 11 de noviembre de un atentado-trampa de la banda, en el que el 'comando Vizcaya' intentó asesinar a los ertzainas que se disponían a investigar una amenaza de bomba en los juzgados de la localidad. Ayer, este Cuerpo tomó todas las precauciones posibles ante el temor a que ETA hubiera colocado algún tipo de dispositivo en la zona con el objetivo de matar a los policías vascos que acudiesen a examinar el barril manipulado.

Tras casi cinco horas de trabajo, cuando comprobaron que no había ninguna celada, los artificieros procedieron a desactivar la bomba. Los miembros de la Policía Científica continuaron posteriormente la recogida de pruebas en el terreno en busca de evidencias de los etarras que habían manipulado el artefacto. Asimismo, la Ertzaintza interrogó a dos vagabundos que se refugian de manera habitual en una casa abandonada de las inmediaciones por si pudieran aportar algún indicio.

El barril de cerveza contenía alrededor de cuarenta kilos de amonal así como cordón detonante. Los etarras no le habían colocado el detonador ni había evidencias sobre si iban a utilizar un temporizador o un mando a distancia. ETA emplea los recipientes metálicos para dirigir la carga explosiva de sus bombas hacia puntos concretos, a modo de cañón. El barril hubiera producido también abundante metralla en caso de estallar.

Abandonada
Según un comunicado del Departamento de Interior, el hallazgo parece apuntar a «una entrega de material entre miembros de ETA, posiblemente con la intención final de utilizar el recipiente como un artefacto explosivo para la comisión de un atentado». Según los expertos, el montaje de la bomba se corresponde a una fase en la que los terroristas ya han elegido el objetivo y decidido atentar contra él, ya que el reparto de material se realiza de manera habitual con los componentes explosivos separados para evitar que un error en la manipulación produzca una explosión fortuita. Las mismas fuentes especulaban ayer con la posibilidad de que los miembros del 'comando Vizcaya' estuvieran montando la bomba en el camino de Estrada de Diliz y decidieran abandonarla y huir a toda prisa cuando, por causas que se desconocen, se sintieron descubiertos. Las circunstancias, en este sentido, son similares a las registradas en diciembre de 2006 cuando un embrionario 'comando Vizcaya' se dio a la fuga y abandonó en un camino de Amorebieta cincuenta kilos de explosivos al sospechar sus miembros que habían sido detectados por las fuerzas de seguridad.

Dos miembros del talde fueron detenidos en la frontera cuando pretendían cruzar a Francia. En la célula también militaba Saioa Sánchez, la etarra arrestada más tarde en el país vecino como sospechosa de haber asesinado a dos guardias civiles en Capbretón. Tras la caída, el grupo fue sustituido por los 'liberados' -a sueldo de la organización- Jurdan Martitegi Lizaso y Arkaitz Goikoetxea. Ambos son los presuntos responsables de todos los atentados cometidos en el País Vasco desde el fin de la tregua. Su rastro ha aparecido en el ataque a la Guardia Civil de Durango, así como en los perpetrados contra los juzgados de Getxo y Sestao. también se les vincula con la bomba lapa colocada en el coche de un escolta en Bilbao y en la explosión registrada en la comisaría de la Ertzaintza de Zarautz.

Los dos etarras pudieron huir temporalmente a Francia en noviembre, después de que la Ertzaintza divulgara sus fotografías. El día de Navidad, ETA colocó una bomba en la casa del pueblo de Balmaseda. Desde entonces, el comando ha guardado silencio y, durante un mes, tampoco ha intentado cometer un atentado. Su rastro reapareció ayer en Getxo.
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