AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 4 Febrero 2008

«Kulturkampf»
POR HERMANN TERTSCH ABC 4 Febrero 2008

Hay algo que difícilmente va a cambiar ya en el estado anímico de los españoles y en el escenario político, social y cultural de España en años, sea cual sea el resultado de las elecciones del 9 de marzo. Se equivocan quienes creen que la polarización política, la destrucción del tejido social y de la voluntad de convivencia impuesta a la legislatura se revelará como fenómeno pasajero. El radicalismo sectario y la voluntad excluyente no son la «enfermedad infantil del zapaterismo» (Lenin pixit-dixit) sino la esencia de un proyecto político aglutinado en torno a una persona, rodeado por una guardia pretoriana intelectual encanallada, una sofisticada y abrumadora maquinaria de intoxicación y una soldadesca política que busca la eliminación de todo disenso, crítica y oposición. Aunque Zapatero tuviera un arrebato de decencia para dimitir o su partido para inhabilitarlo, mucho tardará en recomponer el (aún) ciudadano español, la voluntad de convivencia y respeto que existía antes de que Z nos lanzara hacia «las ansias infinitas de paz».

Esta última semana demuestra que la deriva en la que nos embarcó un presidente del Gobierno llegado de la nada con el único bagaje del odio a su antecesor y su mensaje redentorista, nos ha llevado a una situación de difícil retorno. La proclamación oficial de la existencia de un enemigo interno en el sistema democrático se produjo muy pronto en la legislatura cuando Zapatero se identificó plenamente con un bando de la guerra civil y proclamó su voluntad de llevarlo, 70 años después, a la victoria. Para imponer así su intrínseca bondad. Quienes se opusieran se situaban con el mal y eran enemigos a batir y humillar.

Pronto es para hacer balance de tanta desgracia. La catarata de insultos, descalificaciones e insidias, las manipulaciones y tergiversaciones de las palabras críticas hacia el poder la única oposición parlamentaria del PP, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, movimientos cívicos y ahora la Iglesia Católica y la infinita sumisión de la inmensa mayoría de los medios de comunicación al dictado de un líder tan despreciado como temido que muchos se resignan o desean ver ya como fundador de un nuevo régimen, han creado ya en España una situación de democracia anómala. Nada tiene que ver con la legítima y leal competencia entre opciones políticas, diversas y adversarias, pero con vocación de buscar el bien común de toda la sociedad. La voluntad de Zapatero de consolidar un nuevo régimen que nada tiene que ver con letra y espíritu de nuestra constitución, -con una victoria en las urnas que considerarán un plebiscito a favor de toda su política-, se traduce en su política sistemática de quebrar la voluntad de los discrepantes, acallar toda voz crítica y amenazar a disidentes potenciales.

A pocos parece importar que voceros del régimen, desde ministras a columnistas llamen al frentepopulismo con independentistas y socios de ETA a la ofensiva común para la liquidación de la oposición en Cataluña o a la sedación de opositores (curioso resulta que un periódico publique el deseo de una escribidora de ver muerta a una líder de la oposición y la envíe a la sala de urgencias con el doctor Montes. Grave lapsus freudiano de la indigente intelectual. Su periódico no lo percibió, habituado como está al olor de su sentina. Montes debería querellarse contra Torres por sugerir que es Mengele).

Miedo
Este nuevo «Kulturkampf» desatado por Zapatero, ante la temida posibilidad de que toda su tropa reclutada en la selección de los peores del PSOE se quede sin sueldo el 10 de marzo, nos lleva al enfrentamiento social. Aquí no hablamos del Estado laico que Bismarck defendió en su día. Se trata de la persecución de la oposición y por tanto de una voluntad totalitaria cada vez más agresiva. La Iglesia debe callar ante la amenaza de linchamiento. Eso sí, la SGAE tiene franquicia fanariota con el canon. La oposición no debe oponerse ni a la mentira del presidente respecto a las negociaciones con ETA -que ningún jefe de Gobierno europeo habría sobrevivido políticamente-, ni a la coordinación de políticas con la banda terrorista, ni a la ocultación de datos sobre economía. «Nadie se oponga porque no lo vamos a tolerar». Sería recomendable que todos los españoles empezaran a tener miedo.

Entre ETA y los 400 euros
Mentiras socialistas
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 4 Febrero 2008

Más preocupante que la difícil relación del PSOE con la verdad es la posibilidad de que tanto relajo ético acabe contaminando la sociedad española. El 9 de marzo a las ocho de la tarde sabremos si así ha sido, si en una democracia europea es posible renovar la confianza ciudadana mintiendo abiertamente, sosteniendo una cosa y su contraria. En Estados Unidos saltan presidentes, o se ven sometidos a pública humillación, por mentir en asuntos menos importantes.

El proceso de negociación con ETA no es asunto baladí; ha concentrado la atención de los medios durante años y ha suscitado las más duras críticas de la oposición. Los socialistas lo iniciaron con inoportunidad y lo mantuvieron en términos hirientes, errados, absurdos, hostiles con las víctimas, dulces con los terroristas, contraproducentes si atendemos a los objetivos declarados. Con todo, parecía existir una condición: si ETA volvía a matar, se acababa. Lo que significaba que tarde o temprano se acabaría. ETA volvió a matar y el presidente, muy solemne, con su ministro del Interior, muy elocuente, dieron el proceso por terminado. Mentían.

Podían haber seguido haciéndolo sine die, pero, en el curso de una entrevista, el presidente reconoció la verdad. Habría sido un acto de sinceridad de no mediar un inconcebible empeño: sostener que antes no nos había mentido. Obsérvese que para el PSOE no miente quien afirma que la negociación estuvo liquidada con el atentado de la T-4 y que la negociación no estuvo liquidada con el atentado de la T-4.

Tomemos otro ejemplo: la promesa electoral de los 400 euros. Desde que fue formulada, todo el espectro político denunció la falta de progresividad de la medida, empezando por el PP, pasando por los nacionalistas y acabando con IU. Ministros, dirigentes socialistas y palmeros mediáticos han torcido la lógica para negarlo, abusando de la ignorancia general sobre el significado del adjetivo "progresivo" cuando se aplica a una medida fiscal.
Por ejemplo, el portavoz del PSOE en la Comisión Constitucional del Congreso, Ramón Jáuregui, acaba de afirmar que la devolución "es progresiva al máximo porque cuanto más bajos son los ingresos, mayor es el porcentaje de la deducción", ya que se deducen "400 euros en la cuota del IRPF a todos los españoles que hacen declaración de la renta". El mismo día, en el mismo diario, doce páginas después, Pedro Solbes comunica que "unos se llevarán 400 euros, otros 300, otros 180 y quizá algunos no se lleven nada". Ha introducido la progresividad que faltaba. No esperen que nadie se retracte.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Silencio ante las elecciones
¿Dónde está la sociedad civil?
Agapito Maestre Libertad Digital 4 Febrero 2008

Empieza a ser dramático el esfuerzo que malgasta la inteligencia en explicar lo obvio. Cuando una sociedad hace perder su tiempo a los más preparados para que expliquen lo evidente, estamos ante una "sociedad" fragmentada. Rota. Esa es la tragedia de España. Su ejemplo extremo es la reacción ridícula y, por supuesto, totalitaria del Gobierno y todas sus terminales mediáticas, casi todas las existentes en España, ante las consideraciones de los obispos para estimular el voto responsable de los católicos. Antes que analizar el contraste entre la templanza, y a veces excesiva prudencia de la nota de los obispos, con la reacción agresiva del PSOE y la tibieza timorata del PP, debería de preocuparnos la soledad, la extrema soledad, de la Iglesia católica a la hora de debatir con otros interlocutores en el proceso público político.

Las opiniones de la Iglesia han sido, simplemente, estigmatizadas, pero nunca sometidas al contraste con las opiniones de otros actores sociales que deberían de preocuparse por la formación de la opinión pública política. ¿Dónde están esos actores? Callados. Subvencionados. Silenciados por el Gobierno. Muertos. ¿O acaso cree alguien que, aparte de la nota de la Iglesia católica, existe una institución en España con fuerza moral y calidad intelectual suficientes para evaluar el deterioro de nuestras instituciones? ¿Cree algún español que existe una institución equiparable en coraje moral a la Iglesia católica dispuesta a decirle a las elites políticas su opinión sobre el aborto, la educación, la familia, la legislación sobre la historia, etcétera?

Nadie se engañe. Sin sociedad civil desarrollada la democracia queda reducida a un juego cruel entre elites políticas. Parece que las instituciones clave de la sociedad civil, ésas que deberían dar opiniones competentes, han desaparecido. Excepto la Iglesia católica, poquísimas son las voces dispuestas y capaces a orientar moral y políticamente a los ciudadanos sobre la participación en el proceso electoral. Ésa es, en efecto, la tragedia. La vacuidad y el deterioro de cientos de "instituciones" que no sirven ni siquiera para dar opiniones políticas, más o menos solventes, sobre materias que les competen. Que sea la Iglesia católica la única institución autónoma y soberana respecto a los partidos políticos, y respecto al Estado, es una tragedia nacional.

Felicitemos, pues, a la Conferencia Episcopal española por defender su autonomía y exijamos al resto de la sociedad civil que siga su ejemplo, o sea, participe en el proceso de formación política de la voluntad democrática. ¿O acaso el Gobierno se atrevería a estigmatizar a la Academia de Medicina por sacar un documento a favor del derecho a la vida y contra el aborto? ¿Se atrevería el Gobierno a descalificar la opinión de la Academia de la Historia por criticar una ley sobre qué tipo de historia debe enseñarse a nuestros escolares? ¿Perpetraría el señor Guerra alguna coacción sobre la Academia de Ciencias Morales y Políticas porque ésta hubiera criticado el salvajismo que lleva aparejado la nueva ley de "matrimonios"?

Despilfarro público
Solbes y nuestro bolsillo
José Enrique Rosendo Libertad Digital 4 Febrero 2008

Reconozco que me ha puesto los pelos de punta desayunarme la entrevista de Pedro Solbes que este domingo publica El Mundo. El vicepresidente económico, preguntado por la diferencia en el gasto de los distintos ministros de Zapatero frente a los que tuvo Felipe González, dice sin ruborizarse lo más mínimo que "la paradoja es que ahora hay más demanda porque hay más dinero. En la anterior situación, como estábamos con dificultades y en crisis, las propuestas de los ministerios se analizaban con más detalle. Ahora, como ha habido margen de maniobra para elevar el gasto, todos quieren hacer más cosas. Los ministros están para gastar dinero. No les preocupa que las cuentas cuadren". No se queja, sino que admite que eso es así, natural y hasta lógico y plausible.

En la misma entrevista pone un ejemplo bien claro. Rodríguez Zapatero ha incentivado mediante cuantiosísimas subvenciones las energías renovables en España, y en cambio ha prescindido de la energía nuclear, bastante más económica. Solbes confiesa que "tenemos que ser conscientes de que las energías renovables pueden ser más caras que el petróleo a precio más barato", pero se niega a contemplar la energía nuclear (lo dice "el programa", confiesa ufano) a pesar de que en términos de seguridad "el problema está resuelto", y que por tanto la mejor solución es que, como "tenemos un consumo energético muy alto, cuando somos tan dependientes del exterior, deberíamos reducirlo". O sea, apaguen la luz, señores. Es la misma respuesta de siempre: si suben los precios, coman conejo; y si no llegan a fin de mes, es por culpa de la propina que dejan a los camareros.

Un poco antes, Solbes reconocía en el periódico de Pedro J. que no era partidario de rebajar los impuestos, con el discutible argumento de que "ya es relativamente baja nuestra presión fiscal comparada con la media europea". El vicepresidente, vestido de demagogo, sostiene además que si el PP quiere bajar las tasas impositivas tendrá que decidir qué gasto social quiere cargarse; pero entra en contradicción cuando más adelante señala que "en función de los ingresos veremos el margen para hacer cosas de tipo social" de nueva creación: es decir, que reconoce implícitamente que hay margen suficiente bien para aumentar el gasto, bien para reducir los ingresos.

Lo que me sorprende y fastidia es que Solbes y los ministros socialistas no sean conscientes de que la recaudación fiscal procede de esquilmar los bolsillos de los contribuyentes, que son sus legítimos propietarios. Aquí no pensamos que cada euro que se gasta es un euro que le hemos quitado a alguien que se ha esforzado duro por ganarlo, y desde luego no sólo ni en mayor medida a los más ricos, que tienen muchas más facilidades para eludir sus obligaciones. Con el argumento de que pagar al fisco es un deber cívico y un gesto solidario, nos olvidamos que el límite de la legitimidad de los impuestos es precisamente cuando empieza el despilfarro.

Los ministros, sobre todo el de Economía y Hacienda, no están para gastar dinero. Están para hacer políticas eficientes. Y se ha demostrado que cuanto más dinero maneja una Administración, tanto menos eficiente es el gasto: aumenta el número de funcionarios, se incrementa la burocracia y se dificulta el control de las inversiones... El propio Solbes reconoce, en prueba de lo que les digo, que cuando disponía de menos recursos, en los años de González, "las propuestas de los ministerios se analizaban con más detalle".

Solbes ya ha despejado cuál es su receta económica: recaudar mucho, gastar lo que se recauda y, al menos, no generar déficit. Ha demostrado que no tiene una conciencia perfilada de que el dinero pertenezca a los contribuyentes y de que el Gobierno tenga la obligación de cuidar de ese dinero con la responsabilidad de un buen comerciante. Por eso cree que los ministros están para gastar, y no para invertir, el dinero.

En efecto, no se parece a Pizarro. En la entrevista, Solbes dice que Pizarro se ha dedicado a defender los intereses particulares de sus accionistas desde el ámbito privado. Olvida nuestro vicepresidente que Pizarro ha defendido los intereses de cerca de un millón de accionistas de Endesa; es decir, que desde el sector privado también se puede prestar un servicio a la sociedad. A veces, incluso, más directamente que desde las administraciones públicas. Olvida también que Pizarro ha administrado bien la empresa que presidía, y que como consecuencia de su buena gestión aumentó sus beneficios y por tanto inyectó más dinero al Estado por vía fiscal.

Claro, Solbes lleva cuarenta años de funcionario "sirviendo a la sociedad en su conjunto" y es, como buen estatalista, de los que piensa que sólo desde la función pública, desde esa auténtica casta de privilegiados que son los funcionarios a la que él pertenece, se ayuda a los españoles. Ahora resulta que meter la mano en el bolsillo de los contribuyentes se llama "servir a la sociedad". Reconozcamos al menos que la izquierda es muy buena en eso de la propaganda. Al final incluso le tendremos que dar las gracias.

Zapatero no es de fiar
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 4 Febrero 2008

“No confiéis a los cuidados de un insensato
los bienes cuya guarda os haya confiado Dios”
(Corán, IV, 4)

Durante el acto de presentación de candidatos del PP al Parlamento de Andalucía, a cuya presidencia vuelve a aspirar Javier Arenas, Mariano Rajoy dijo, sin citarme, algo que he escrito docenas de veces: “Zapatero no es de fiar”. No le reclamaré a mi paisano derechos de autor. La frase no es la expresión de una idea, sino la constatación de una conducta, y es, por ello mismo, un bien mostrenco. Zapatero es un insensato elevado a la Moncloa por la conjunción de dos desgraciados factores, las desavenencias internas en el PSOE y los efectos del 11-M. No es de fiar; pero, a poco más de treinta días de las próximas elecciones, lo que debiera inquietar al líder del PP no es la escasa —o nula— confianza que merece su antagonista, sino la que él mismo puede ofrecer a los españoles.

“El problema de esta legislatura —como también dijo Rajoy en el acto señalado— no ha sido de ideología sino de sentido común.” Así tiene que ser cuando el único rumbo que dirige la acción de un Gobierno es su sostenimiento en el poder. Aunque sea pagando el precio del descoyuntamiento del Estado, la fragmentación de una Nación en un montón de nacioncitas y el olvido de un mínimo imprescindible de sentido patriótico.

Dado que el “proceso de paz”, columna central del trabajo político de Zapatero en esta legislatura —una espiral repleta de engaños—, y la “memoria histórica”, su guarnición sentimental, no son materia suficiente para una apariencia ideológica, habrá que recurrir a la “alianza de civilizaciones” —ese gran despropósito— para tratar de adivinar el espíritu que anima a un personaje tan hueco y variable como es, a todas luces, el líder socialista. Por eso he buscado en el Corán, teniendo más a mano el Evangelio, la cita que abre hoy esta columna. Le hemos encomendado a un insensato el cuidado de nuestro mayor bien ciudadano, una Constitución que, aunque chapucera, nos sirvió para salir de una etapa que es mejor olvidar y enfrentarnos a un futuro que se está despilfarrando sin más utilidad que la de la continuidad del insensato al frente del Gobierno de España.

Los últimos y forzados enfrentamientos de Zapatero con (parte de) la cabeza de la Conferencia Episcopal son una pirueta más de naturaleza electoral. No es, o no es solamente, lo que dice Rajoy, que “Zapatero está preso de un ataque de nervios”. Es la búsqueda del voto en todos los pliegues de las pasiones, por negativas que resulten, del espíritu español. El anticlericalismo, aquí, viene de lejos, y esta ocasión, en que la mitra no ha lucido el talento con el que suele actuar, le ha resultado pintiparada al PSOE para, según la tradicional costumbre de ir, alternativamente, delante o detrás de los curas, correr detrás de ellos. Tiene su público.

Frente a un PSOE que se ha quitado de encima a muchos de sus mejores nombres y que lidera un necio, tenemos un PP encabezado por un capricho del dedo índice de José María Aznar y acompañado mayoritariamente por una tropa de funcionarios partitocráticos. No es un momento ilusionante. Además, desde una contemplación democrática, no cabe admitir que la ciudadanía se pueda equivocar con sus votos. Ni siquiera con una norma electoral tan peregrina como la que nos asiste.

Dejando a un lado los partidos nacionalistas, que son otra cosa y no necesariamente convergen en el punto común del interés de la Nación española, y en la consideración de que lo que queda de IU, y de lo que en algún momento pudo significar, no es relevante, hay que empezar a pensar en los partidos emergentes, en Ciudadanos y en Unión, Progreso y Desarrollo, UPD, el que encabeza Rosa Díez, la primera mujer en la Historia de España que aspira a la presidencia del Gobierno. Cuando una puerta se cierra, otra se abre y, repito, Zapatero no es de fiar.

Progresismo
Un homenaje emocionante
Germán Yanke Estrella Digital 4 Febrero 2008

En el tráfago de actos todavía preelectorales, en los que los partidos se disputan no solamente programas sino el número de adeptos para llenar más que el adversario un pabellón deportivo o una plaza de toros, se celebró ayer en San Sebastián una reunión más íntima pero, sin duda, más emocionante. En el cementerio de Polloe, su familia y sus amigos recordaron a Fernando Múgica en el aniversario de la aciaga jornada en que fue asesinado por ETA. La familia Múgica Herzog constituye, sin duda, un grupo singular, tan acogedor como heterogéneo, tan habituado a las dificultades para ejercer su libertad (desgraciadamente antes y después de la muerte de Franco) como entregado a la defensa de la de todos.

Si esos apellidos están unidos a la batalla por la libertad y contra el terrorismo en el País Vasco, el asesinato del dirigente socialista, en presencia de su hijo, revela que el enemigo era y sigue siendo tan real como bárbaro. El terrorismo nacionalista no es un instrumento “equivocado” (como dicen algunos nacionalistas), ni incluso un método inmoral, para objetivos que, sin esos aditamentos, podrían ser aceptados por otros. En la entraña de ETA y Batasuna, en su ideología y su esencia política, está la violencia y el totalitarismo. Es algo que ya estaba acreditado en la sociedad española, que tuvo la lógica consecuencia política y judicial y que, desgraciadamente, pareció olvidarse o querer olvidarse durante el “proceso” hasta que, de nuevo, se haya vuelto afortunadamente a la realidad.

En las palabras que ayer pronunció en el cementerio de San Sebastián José María Múgica, hijo del asesinado (y testigo de su asesinato), la firmeza contra el terror tenía un doble atractivo. Por un lado, el carácter de política de Estado por lo que todos cuantos ansían el imperio de la Ley y la libertad sienten añoranza de que, contra el terrorismo, los dos grandes partidos estén unidos, no por inercia ni incluso por una suerte de eficacia técnica, sino por convencimiento. En segundo término, por comprobar que esa firmeza, la de los demócratas, no tiene por qué perder el tono de quienes la sostienen no por viscelaridad, sino por convicciones democráticas y constitucionales.

Es lógico que, con esos precedentes, personas de toda ideología no totalitaria hayan querido, como otros años, acompañar a los Múgica en este homenaje: dirigentes socialistas del País Vasco y Madrid, diputados populares como Gustavo de Arístegui, juristas y colegas de Fernando Múgica, ciudadanos anónimos que, como siempre, están en la primera línea de la defensa de la libertad y de la solidaridad con las víctimas.

Seguramente hubo ayer actos más multitudinarios, aunque el de San Sebastián fuera muy nutrido. Pero ninguno más significativo de cómo se ha de enfrentar el más grave riesgo contra nuestra libertad.

La nueva derecha y la vieja izquierda con las que amenaza Zapatero
Pascual Tamburri elsemanaldigital 4 Febrero 2008

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, amenizó el pasado fin de semana con su idea de que España "tiene derecho a una nueva derecha, a ver una derecha y un Partido Popular que no ponga todas sus energías y esfuerzos en atacar al Gobierno utilizando el terrorismo". Algo raro está pasando cuando desde el Gobierno se sugiere qué renovación ha de emprender la oposición, y encima en plena campaña electoral. Raro, raro, raro.

Zapatero cree que el PSOE ganará las elecciones "con una mirada positiva, con una sonrisa amplia, sin contestar sus insultos y descalificaciones". Mientras tanto, ese mismo seráfico partido de la izquierda gubernamental ha resucitado todos sus fantasmas sangrientos. El PSOE "positivo" de Zapatero es anticlerical en un sentido cada vez más rancio, cosa bastante normal en un partido nostálgico nada menos que de la Segunda República y de la Guerra Civil; mientras el aún presidente del Gobierno predica talante (laico, eso sí) la cuestión nacional, la cuestión religiosa y la violencia terrorista se han convertido en motivos de división y de crispación, como en los peores tiempos de nuestro pasado. Es la obra de una izquierda del Pleistoceno y de su Líder Máximo.

¿Puede una izquierda semejante pedir renovación o modernidad a la derecha de Rajoy? Objetivamente no, puesto que el PP habla de problemas de hoy y de soluciones de mañana, mientras que el PSOE gimotea sus derrotas de anteayer y propone las soluciones ya fracasadas tiempo atrás en todo el mundo. Podrán convencer más o menos las ofertas de Rajoy, pero lo único seguro es que desde la izquierda no hay argumentos razonables para reprocharle arcaísmo; al contrario. Y sin embargo…

El arma secreta de la izquierda pleistocena son los complejos, miedos y timideces de sus rivales. De poco sirve que el análisis de la realidad del PSOE sea patético y que su programa sea un conjunto de insensateces radicales ya caducadas; de poco, mientras desde el PP esto no se diga con claridad y no se rechace la presunción de superioridad moral que la izquierda española, última entre las europeas, aún se considera autorizada a exhibir.

La izquierda aún no ha hecho examen de conciencia del Muro de Berlín, de la invasión y ocupación de Europa y de un siglo de genocidios que le son enteramente achacables. Ciertamente España necesita que su derecha crezca, se diversifique y viva en el tiempo de hoy, pero antes que eso necesita que no se deje acomplejar. Al revés, hay que contestar a Zapatero con sus armas, señalando sencillamente cómo de la mano de los nacionalistas tribales, de los veteromarxistas y de los republicanos no se pueden dar lecciones de modernidad. Esa derecha, la que no tenga miedo de contestar así, es la que Rajoy necesita también a su alrededor.

Y, por supuesto, mucho más aún Miguel Sanz.

La desmemoria del fiscal general
Editorial ABC 4 Febrero 2008

LA trayectoria de la Fiscalía General del Estado en relación con las formaciones de la izquierda abertzale que retomaron el testigo de Batasuna -el Partido Comunista de las Tierras Vascas y Acción Nacionalista Vasca- no puede calificarse como errática o ambigua porque implicaría connotaciones exculpatorias. Hasta que las necesidades electorales del PSOE han exigido un cambio de rumbo, la Fiscalía ha mantenido durante esta legislatura una estrategia cuyo objetivo era frenar cualquier investigación judicial contra el entramado político de ETA y facilitar así las negociaciones políticas con los terroristas que el Gobierno estaba gestionando desde 2005, después de varios años de contactos preparatorios entre el Partido Socialista de Euskadi y Batasuna, ya ilegalizada. El blindaje judicial de Otegi -fallido finalmente ante una decisión del Supremo por una querella procedente de la anterior legislatura y que mandó al líder batasuno a la cárcel- o la arbitraria excarcelación del etarra Juan Ignacio de Juana Chaos no fueron los episodios más significativos de esta labor de escudería llevada a cabo por la Fiscalía General del Estado. Sí fueron escandalosos, pero la labor de fondo se venía haciendo desde que el Gobierno permitió la comparecencia del PCTV a las elecciones autonómicas vascas de 2005, luego culminada con el pase de la mitad de las listas de ANV a las municipales de 2007.

De la noche a la mañana, donde no había más que discursos de crispación del PP -se llegó a decir que el PP quería muertos- y manipulación ideológica de las asociaciones de víctimas, el fiscal general del Estado ve ahora vinculaciones inequívocas entre el PCTV y ANV con ETA, incluso utilizando para llegar a esta conclusión informes de la Guardia Civil de 2005, que en su momento fueron desechados por la Fiscalía. En julio de 2005, el juez Fernando Grande-Marlaska admitió a trámite una querella de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) contra los dirigentes del PCTV por integración en banda armada. La Fiscalía, por indicaciones de Conde-Pumpido, se opuso a la admisión de la querella, apelando a la «libertad ideológica» y a que, según recoge el auto judicial, «el PCTV no ha puesto su organización política a disposición de la banda terrorista ETA». Aunque la admisión de una querella no entraña ningún juicio condenatorio y no supone la celebración de la vista oral, la Fiscalía no quiso siquiera que se investigara la relación del PCTV con Batasuna, a pesar de que la Guardia Civil había presentado al juez un documento cuyo título lo decía todo: «Informe sobre la caracterización de EHAK como operativa sucesión de Batasuna». Y de este informe decía el auto judicial que «se refiere principalmente como EHAK ha procedido a asumir los postulados de Batasuna, así como de la propia organización terrorista ETA, en el sentido de que la izquierda abertzale debía estar ampliamente representada en el citado Parlamento».

Otras pruebas avalaban el informe de la Guardia Civil y la admisión de la querella de la AVT, pero la Fiscalía se mantuvo sumisa a la necesidad política del Gobierno de ceder al interés de ETA de dar libertad de maniobra a sus «satélites» políticos. El Ministerio Fiscal ni siquiera apoyó el trabajo de las Fuerzas de Seguridad del Estado en el desenmascaramiento del PCTV. La servidumbre de los grupúsculos de la izquierda abertzale a los designios de ETA es una característica fija de la historia de esta organización terrorista. Pero el proceso de negociación política con los terroristas promovido por el PSOE desde 2002 y dirigido por el Gobierno hasta 2007 se ha basado en una continua negación de las evidencias, en una desfiguración intencionada de los perfiles de ETA y en un desistimiento de las responsabilidades legales y políticas del Gobierno y de la Fiscalía en la lucha contra ETA. Obviamente, ha sido la legislatura con menos muertos en la historia de ETA, pero este periodo que acabó el 30 de diciembre de  2006 empezó antes de que llegara Zapatero al poder. ETA no pudo matar desde junio de 2003, no porque el Gobierno de Aznar estuviera ofreciendo a Batasuna treguas y negociaciones bajo cuerda, como ahora se sabe que estuvo haciendo el PSE, sino porque dedicó todos los recursos del Estado a perseguir a los terroristas dentro y fuera de España. Entre ellos, un Ministerio Fiscal que cumplía con su deber constitucional de promover la acción de la justicia.

El cabreo sociata
El cabreo sociata
POR JUAN MANUEL DE PRADA ABC 4 Febrero 2008

DECÍA Chesterton que necesitamos curas que nos recuerden que vamos a morir; pero -añadía- también necesitamos curas que nos recuerden que estamos vivos. La reciente nota de los obispos españoles ha sido, desde luego, elaborada por curas capaces de resucitar a un muerto; y esto es lo que ha cabreado sobremanera a los sociatas, que nos quieren a todos fiambres y quietecitos en nuestro ataúd, embalsamados con los santos óleos del pensamiento único. La izquierda ha conseguido imponer una visión hegemónica del mundo, o dicho más rotundamente, ha logrado sustituir cualquier visión del mundo por el espejismo del Matrix progre: quien se atreva a poner en entredicho tal visión o espejismo es de inmediato anatemizado, como un réprobo o un blasfemo.

Este Matrix progre ha sido asimilado también por la derecha, que ha renunciado a presentar batalla a su adversario allá donde esta batalla resultaría eficaz e ilusionante, esto es, en el ámbito de las ideas. La derecha acata la visión del mundo preconizada por la izquierda; y toda su acción política se limita a introducir variantes nimias en el funcionamiento de esa gran máquina que es el Matrix progre, sin atreverse a inutilizar sus engranajes. De este modo, incluso sus triunfos puntuales en las urnas son a la postre manifestaciones de una derrota mucho más vasta: la derrota de quien dimite vergonzantemente de sus ideas, para allanarse servilmente a una visión del mundo que no es la suya, una visión del mundo cuya hegemonía no se atreve a discutir, por temor a que se le tilde de «extremista». Mientras la derecha no se atreva a atacar los fundamentos de ese Matrix progre, mientas no tenga redaños para negar su vigencia, cualquier triunfo electoral que obtenga será tan perecedero como las «verduras de las eras» de las que nos hablaba Manrique. Mientras la derecha no se atreva a ofrecer otra visión del mundo alternativa al Matrix progre, estará arando sin bueyes.

¿Por qué los sociatas se han cabreado tanto con la nota de los obispos? No, desde luego, porque «intenten imponer una creencia», como sostiene Zapatero, cuyo lema electoral, «Motivos para creer», es toda una declaración de fe mesiánica en el Matrix progre. El involuntario humorista Pepiño Blanco, en uno de sus hilarantes accesos de estulticia, ha remachado: «Si no nos calló Franco, no nos van a callar los obispos»; que es tanto como atribuir a los obispos un poder omnímodo, pues desde luego con Franco los sociatas estuvieron calladitos como profesionales del amor mercenario. Pero los obispos no quieren callar a nadie, ni «imponer a nadie sus creencias»; en la nota que ha desatado las iras de los sociatas especifican muy humildemente que sólo piden «libertad y respeto para proponer nuestra manera de ver las cosas, sin que nadie se sienta amenazado ni nuestra intervención sea interpretada como una ofensa o como un peligro para la libertad de los demás». La razón por la que los sociatas se han puesto como la niña del exorcista es, pues, de una índole muy diversa.

Y es que la nota de los obispos no impone nada, sino que propone; no calla, sino que enuncia. Y lo que los obispos proponen y enuncian es lo que nadie se atreve a proponer y enunciar en el Matrix progre: nada más y nada menos que una visión alternativa del mundo que ataca los cimientos de trampantojo sobre los que se asienta la hegemonía del pensamiento único. Una visión del mundo que reclama «exigencia moral», que apela a «principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano», que preconiza una sociedad «libre y justa» que no se avenga a cambalaches con quienes anhelan su destrucción. Es natural que quienes han introducido la amoralidad como cimiento de la acción política, quienes han declarado abolidos todos los principios como medio para alcanzar sus fines, quienes están dispuestos a cualquier cambalache reaccionen como la niña del exorcista. La nota de los obispos, para cualquiera que la lea sin las anteojeras del Matrix progre, es extraordinariamente vivificadora. Necesitamos curas dispuestos a recordarnos que aún estamos vivos, por mucho que les joda a los sepultureros.
www.juanmanueldeprada.com

La pinza que ahoga al PP
La pinza que ahoga al PP
POR EDURNE URIARTE ABC 4 Febrero 2008

El efecto Tinell ahoga al PP en las encuestas, en una pinza entre el PSOE, IU y nacionalistas en la que la diferencia de 3,8 puntos se multiplica por tres en el aroma que destilan los diversos indicadores. Con un 38,6% de intención de voto, el PP presenta imagen de minoría arrinconada por una confluencia de votantes socialistas, nacionalistas y radicales alineados en las mismas posiciones. A favor del benefactor de los nacionalistas y en contra de los disidentes del nacionalismo.
La pugna electoral de las encuestas no es entre el PSOE y el PP. Lo es entre el PP y una alianza práctica del PSOE con nacionalistas e IU que sostiene una valoración de Zapatero y de la acción del Gobierno muy por encima de lo que cabe esperar de la fidelidad de los propios votantes socialistas. Y de los propios hechos. Sea la eficacia del Gobierno o la calidad política de Zapatero.

El 5,4 de Zapatero frente al 3,9 de Rajoy indica su magnanimidad con el poder nacionalista más que su liderazgo. Su disposición a una continuación de la cesión del poder del Estado allí donde los partidos nacionalistas y la izquierda radical, que ya son lo mismo, lo demanden. Fue la apuesta de Zapatero y las encuestas refrendan su eficacia electoral.

La extrema derecha, cuya presencia tanto ha agitado el PSOE, es un mero fantasma en términos electorales. Ni existe ni da votos o liderazgo. Pero la extrema izquierda y el nacionalismo independentista constituyen una realidad que da aprobados y liderazgo en las encuestas. Y probablemente bastantes votos a tenor de datos como la valoración de Zapatero entre los votantes de IU, mejor que la del propio Llamazares.

La UPyD que nació para frenar el desproporcionado poder de los nacionalistas en la política española quizá contribuya paradójicamente a que ese poder se agrande en la próxima cita electoral. Su mensaje, tan agresivo con quien coincide, el PP, como con el PSOE, divide la alternativa a Zapatero. Y sus votos, que restarán sobre todo del PP, quizá sean decisivos para que la alianza de Zapatero con el nacionalismo y la izquierda radical tenga otros cuatro años para deconstruir España.

UPyD, lengua y libertad

JORGE ARTURO MUÑOZ EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES 4 Febrero 2008
 
Para el ejercicio y protección de la libertad, lo ideal es que no haya intervención alguna por parte de los poderes públicos en cuestiones lingüísticas. Correspondería a los ciudadanos decidir espontáneamente según el contexto, situación, conocimientos y necesidades comunicativas, qué lengua usar y cuáles aprender.

La administración debería ceñirse simplemente a escoger una o más lenguas para publicar sus leyes y textos, lógicamente, las más implantadas. Sin embargo, cuando un grupo, poco importa que sea minoritario o mayoritario, pertrechado de una ideología incompatible con la dinámica de una sociedad abierta y moderna, pretende expulsar progresivamente de la realidad la lengua de gran parte de la población, primando otra igualmente implantada, deviene necesaria la regulación mediante leyes que, como es nuestro caso, reconocen la coexistencia de dos lenguas oficiales por igual. No se engañen: a partir de ahí los añadidos como el concepto de lengua propia, son subterfugios a posteriori para reducir la permeabilidad de la sociedad a las lenguas y producir tensiones donde no debería haberlas. Pues con esa premisa se procede a juzgar la realidad con el espíritu del comisario político reconvertido en lingüístico, y se actúa contra la diversidad imponiendo el monolingüismo. Resultado: otra libertad escamoteada a los ciudadanos, como ocurre en el ámbito educativo, especialmente sensible a la influencia de ideologías de todo pelaje, que siempre han intentado adueñárselo.

UPyD propone la defensa de un efectivo y real bilingüismo. Eso implica modificar el artículo 4 del Estatuto de Autonomía de Baleares para eliminar el concepto de lengua propia del mismo, condición para recuperar una verdadera igualdad entre las dos lenguas definidas como oficiales. O ampliarlo a las dos.

Hace tiempo que el maquiavelismo alicorto del PP y PSOE hicieron suyos los prejuicios del nacionalismo sin someterlos a una crítica racional. Prueba de ello es que su política lingüística es casi idéntica. Las leyes autonómicas no deben ir en un sentido contrario a las nacionales (Constitución) o declaraciones internacionales (Carta Europea de Lenguas Regionales y Minoritarias, art. 8.1). Sí, para escándalo de mentalidades pacatas, somos un partido laico y algo irreverente lingüísticamente hablando.

Esta iniciativa tendría otras consecuencias. Que la meta de la educación sea prioritariamente la catalanización de la población escolar, a juzgar por los últimos pasos y disposiciones de las autoridades educativas de Baleares, nos induce a pensar que quien debería buscar soluciones para el desaguisado educativo está tan cegado, que es incapaz de hacer un diagnóstico ajustado a la realidad e inepto para aplicar medidas eficaces que mejoren la misma. No nos impresiona la supuesta envoltura científica con la que los dogmas del nacionalismo se disfrazan en forma de sociolingüística. Quien se asome a ese campo sin ideas preconcebidas se topa con conceptos que los nacionalistas parecen ignorar deliberadamente: externalidad de uso. En virtud de ésta, ni los comisarios lingüísticos imponen lenguas ni los dictadores las hacen desaparecer, ya que es mucho más potente el dinamismo y el orden espontáneo de las sociedades modernas, que la imposición de modelos ideales de enjundiosa ingeniería sobre la realidad. Por ejemplo: no existe una confabulación de poderes en la sombra que imponga el inglés a costa de erradicar el swahili, sino que la gente procura aprenderlo motu proprio por las posibilidades comunicativas y formativas que aporta su dominio en el mundo actual.

Apliquen el mismo concepto a cualquier otra lengua y comprenderán que hay formas científicas y desapasionadas que permiten comprender la realidad sin visceralidad alguna. Eso les permitirá reconocer como normales los usos establecidos de las lenguas a raíz de múltiples factores sociológicos. Y se reduciría el intervencionismo que, en nombre de supuestos agravios del pasado, se traduce en absurdas políticas que coaccionan derechos individuales, hoy en retroceso. Porque ése es el precio que se paga por anteponer los mitos colectivos a los derechos de los individuos, verdadera conquista de la civilización. Es hora de que un nuevo partido contrarreste la demagogia que la sentimentalización general de este tema ha producido en perjuicio de las libertades lingüísticas.

Jorge Arturo Muñoz es miembro de la candidatura de UPyD al Congreso por Baleares.
30 de enero de 2008

Bilingüismo impuesto, no gracias.
Nota del Editor 4 Febrero 2008

Acabo de leer el articulo de Jorge Arturo Muñoz, miembro de la candidatura de UPyD al Congreso por Baleares,
de título "UPyD, lengua y libertad" en el que manifiesta que "UPyD propone la defensa de un efectivo y real bilingüismo. Eso implica modificar el artículo 4 del Estatuto de Autonomía de Baleares para eliminar el concepto de lengua propia del mismo, condición para recuperar una verdadera igualdad entre las dos lenguas definidas como oficiales. O ampliarlo a las dos."

Y el planteamiento es totalmente incorrecto, incluso ahora, con el tenebroso Art. 3º de la C.E., puesto que las dos lenguas oficiales no pueden ser iguales pues el deber de conocer es aplicable únicamente al español.
.
Hay derecho a usar la la lengua regional para dirigirse a la administración regional y local, derecho que se pierde en cuanto se sobrepasa la frontera geográfica regional y/o en cuanto se pretende comunicar con otro español que no tiene el deber de conocerla.

Imponer el apredizaje de y en cualquier lengua regional es contrario al espíritu y la letra de la Constitución Española, y por tanto es una burda mentira decir que defiende la libertad y por tanto los derechos de los españoles hablantes.

El plan definitivo para derrocar a Zapatero
http://www.hazteoir.org/haztesocio/yo-rompo-con-zapatero/  4 Febrero 2008

Colabora ahora para conseguir que Zapatero no repita como Presidente del Gobierno. Hemios diseñado un plan para concienciar a los votantes sobre la verdadera naturaleza de Zapatero. Queremos llegar a muchos cientos de miles de españoles, también con anuncios en prensa. ¿Nos puedes ayudar?

Haz un donativo ahora http://www.hazteoir.org/haztesocio/yo-rompo-con-zapatero/

Querido/a amigo/a:
HazteOir.org ha decidido promover una campaña para hacer conocer a la sociedad la realidad de Zapatero. Queremos que la gente, cuando salga a votar el 9 de marzo, lo haga con pleno conocimiento de causa.

Queremos que los votantes acudan a las urnas conscientes de que “cuatro años de Zapatero han marcado España”. Estamos convencidos de que Zapatero ha imprimido su marca imborrable en la familia española, en la vida de los no nacidos, en la imagen exterior de nuestra nación, en el sistema territorial, en la Educación y en la propia Constitución. Lo hemos podido comprobar la semana pasada con los exabruptos y amenazas de destacados miembros del PSOE - incluido Zapatero - contra la libertad de expresión de los obispos. Quieren cerrarles la boca. Y eso, en mi pueblo, no es más que una muestra del totalitarismo de este Gobierno.

Queremos hacer llegar nuestro mensaje – cómo no – a través de Internet, de YouTube, del correo electrónico… Pero queremos saltar las barreras tecnológicas para estar también presentes en los medios de comunicación tradicionales: los periódicos, las revistas, las calles…

Para eso, nos hace falta reunir varias decenas de miles de euros.

Este es el momento idóneo. Somos muchos los ciudadanos que, después de 4 años de Zapatero, queremos cambiar el Gobierno. Los que queremos apostar por un futuro en paz y en libertad. Si conseguimos mantener y contagiar esta esperanza, en marzo podemos ver a Zapatero de patitas en la calle.

Pero para que todo esto ocurra, necesitamos trabajar duro. Necesitamos convencer a todo el que coincida con este planteamiento para que salga a votar. Debemos tratar de neutralizar los sucios trucos de este Gobierno para conseguir que la gente se quede en su casa.

Este es el motivo por el que HazteOir.org ha planeado la más importante – y eficiente –iniciativa de la historia de nuestra democracia para conseguir movilizar el voto en defensa de los valores. ¿Puedes aportar 30 euros para conseguir hacer más efectivo nuestro esfuerzo? Puedes hacerlo desde: http://www.hazteoir.org/haztesocio/yo-rompo-con-zapatero/

Vamos a usar toda nuestra capacidad para influir en estas elecciones. Nuestro plan se basa, entre otras, en las siguientes estrategias:

• Marketing viral para hacer llegar nuestro mensajes a la comunidad de internautas
• Presencia en las noticias de los medios de comunicación
• Anuncios en la prensa escrita
• Internet

Nuestra propuesta es muy sencilla:
En marzo tenemos la mayor oportunidad de enderezar el camino que ha emprendido nuestro país bajo la Presidencia de Zapatero. Al mismo tiempo, podemos volver a poner de moda la defensa de los valores.

Para ayudarnos en esta campaña con una pequeña contribución de 30 Euros, visita:
http://www.hazteoir.org/haztesocio/yo-rompo-con-zapatero/

¡Muchas gracias!
Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HO

Años de tocino
Pío Moa Libertad Digital 4 Febrero 2008

“Podría, en fin de cuentas, soportar que la vida me la jodieran grandes monstruos del mal a escala histórica. Los que invocara un Joseph Roth descuartizado entre dos guerras. Que me la joda una banda de idiotas es más de lo que todo estoicismo podría hacer tolerable. No hay siquiera epopeya en ver perecer este país a manos de caricaturas: Pepe Blanco, Zapatero, Rubalcaba… Muy miserables hemos debido de ser –y muy medrosos– para merecernos esta casquería.

Y no hay dolor al contarlo. Ya. Ni siquiera la rabia asesina del vencido. No es ni resignación. Sólo vergüenza. No se puede vivir con eso. Y el país, estupefacto, asiste a las risibles discusiones entre políticos estólidos. Y todo se desmorona. Sin grandeza.

Porque no hay grandeza. Ni siquiera un apunte grave de tono elegíaco. Y quizá es eso lo más terrible. Lo que más me sorprende, en todo caso, de este extraño presente en la España que se derahace. No hay posibilidad de encajar lo que pasa en sistema de mitologías que conmueva. Y, cuando eso sucede, cuando el relato colectivo se ha esfumado, y en su lugar no quedan más que momentos dispersos, ajenos, planas descripciones truncadas donde la épica no es ya creíble, es que no queda nación…”

(Gabriel Albiac, Contra los políticos)

Bien descrito: la generación de tocino, los años de tocino, el país hundiéndose en un lento y enorme remolino tocinoso. La abyección ha llegado ya muy lejos, la reacción es escasa y rajoyes apenas mejores que los zapos contribuyen al proceso. No obstante, yo tengo esperanza.
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"Entre otras decisiones, el consejo político de UPyD aprobó el programa electoral tras debatir más de 14 ponencias y más de 50 enmiendas. Una de las prioridades del programa será la reforma constitucional dirigida a cerrar el modelo territorial del Estado, para delimitar las competencias que habrán de ser de las autonomías y las del Estado, recuperando para éste algunas como la relativa a educación.

También la formación política apuesta por el impulso de medidas encaminadas a reformar la legislación electoral, "para corregir la situación actual que tiende a otorgar el papel de árbitros de la política nacional a formaciones que sólo persiguen el beneficio de una parte, cuando lo la liquidación misma del conjunto de la nación".

Tengo grandes objeciones contra este partido. Pero en las circunstancias actuales me basta esto para votarle. Esto que los rajoyes, sorayos y arriolas nunca serán capaces de decir con claridad. Eso que, si lo dicen a última hora y como una cosa más, huele demasiado a argucia para no perder algunos votos, para engañar a algunos votantes, porque su único objetivo real es conseguir el poder, no se sabe bien para qué, acaso para subir unas décimas el índice de crecimiento económico.

FUERON AL MENOS 4 REUNIONES Y PARTICIPÓ EGUIGUREN
Zapatero autorizó más contactos con ETA tras la T-4 al recibir un mensaje del Sinn Fein
Los detalles de los contactos entre Gobierno y ETA después del atentado de la T-4 de Barajas se siguen sucediendo. Esta vez, El Mundo revela que Zapatero autorizó nuevas reuniones con los terroristas tras recibir un mensaje del Sinn Fein, que le comunicó que ETA tenía una nueva propuesta. Estas reuniones, al menos cuatro según el diario, se realizaron en Ginebra y en algunas de ellas participó el presidente del PSE, Jesús Eguiguren.
Libertad Digital 4 Febrero 2008

Según la información de El Mundo, los hombres de Zapatero estuvieron en las reuniones con ETA en Ginebra tras recibir un mensaje del Sinn Fein que les comunicó que los terroristas tenían una nueva propuesta para ellos. En esos encuentros, los enviados del Gobierno, entre los cuales estuvo el socialista vasco Jesús Eguiguren, negociaron las listas que se presentarían en las elecciones entre otras cosas.

Además de Eguiguren, también se personó un hombre de confianza del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Ángeles Escrivá, que firma la noticia de El Mundo, cuenta que se trata de una persona que no tiene relevancia pública a nivel político. Además, también estuvo presente el ex fiscal Javier Moscoso, muy cercano a Zapatero.

Las armas de ETA
La historia circular de ETA, su resistencia a desaparecer medio siglo después de su creación, se explica por la deslegitimación del Estado en Euskadi. Un clima que el nacionalismo institucional vasco abona
JOSÉ LUIS BARBERÍA El País 4 Febrero 2008

Con la negociación clausurada y la ilegalización de sus pantallas políticas en el horizonte inmediato, ETA trata de volver por sus fueros de la "socialización del sufrimiento": meter el miedo a los políticos no nacionalistas, a la resistencia cívica vasca, a los representantes del Estado, exportar el pánico de los coches bomba. A la espera de una fase más propicia para la negociación política, fía su supervivencia al despliegue de una nueva espiral violenta, ahora netamente independentista, con la que envolver y arrastrar a sus simpatizantes. El victimismo -"nos ilegalizan, nos torturan"- y la idea de que "la solución" sólo llegará de la mano de la reestructuración-descomposición -"democratización", dicen ellos-, del actual ordenamiento jurídico español son sus nuevos banderines de enganche.

Es una etapa inaugurada bajo la doble frustración de asistir al encarcelamiento de los dirigentes más notorios de su trama civil sin haber podido convalidar la ruptura de la tregua con una cadena de grandes atentados. Arruinado por el trabajo policial, las torpezas domésticas y la mala suerte, el proyectado "festival" de T-4, que debía colocar al Gobierno contra las cuerdas y, quién sabe, reabrir, quizás, los contactos, ha resultado todo un fiasco. Como el desconcierto y el desgaste son considerables en la base electoral, ETA ha ordenado el "cierre de filas" en Batasuna. Éstas vienen a ser sus instrucciones para la fase en la que "reabre todos los frentes" y el Estado responde desplegando los suyos: "Que nadie se mueva, hay que impedir las fugas a Aralar, EA o al PNV, abortar la idea de que somos la causa de los problemas de Batasuna, insistir en que la simbiosis es imprescindible para el triunfo".

Burlar la condena al ostracismo de su brazo político es ahora un objetivo prioritario. ETA pugna como nunca por estar presente en los parlamentos e instituciones, busca aliados en otros independentismos del Estado y trata de reforzar sus conexiones en el nacionalismo sindical y político vasco, aunque sin entregarse a la estrategia de la consulta para la autodeterminación y la paz que ha reactivado Ibarretxe. Ahora que el conjunto del nacionalismo comparte sus presupuestos autodeterministas, se propone dar una vuelta de tuerca más en la domesticación de la sociedad y en la escenificada confrontación con el Estado, ascender un nuevo peldaño reivindicativo inabordable por el nacionalismo institucional. Continúan soñando con pasar a la historia no como unos idiotas criminales, sino como los patriotas que abrieron la espita independentista.

ETA vuelve al planteamiento de que la negociación es sólo un medio, no un objetivo, y que de lo que se trata ahora es de seguir "trabajando" en la "construcción nacional", asentar un embrión social y político de Estado vasco, empujar y empujar hasta llevar la situación a un punto de ruptura irreversible con España. El modelo irlandés tendrá que esperar. Ya llegará el tiempo de la definitiva negociación en la que materializar lo obtenido, pasar por caja y cobrar. "No puede haber derrota porque nuestro objetivo es político y estamos más cerca que nunca de conseguirlo", sostienen. Autodeterminación y territorialidad (Navarra, el País Vasco francés), son dogmas innegociables.

Arrostrar las consecuencias de su decisión está resultándoles una empresa mucho más costosa de lo que imaginaban. Han salido de la tregua bien pertrechados en la logística, pero la reestructuración interna que debía volver loca a la policía se ha demostrado vulnerable a las primeras de cambio. La sucesión de desastres ha acabado también por engullir al comando estrella que bajo las órdenes directas del jefe militar, Txeroki, venía marcando desde 2001 la pauta terrorista a seguir. La convicción de que al menos uno de sus aparatos estaba infiltrado o mordido por la policía y el temor a que la "contaminación" se extendiera a través de las interconexiones entre unas y otras estructuras llevó a ETA a crear grupos autónomos, dotados de su propia logística y armamento. La obsesión por la seguridad encuentra refugio en la endogamia. "¿De quién puedes fiarte absolutamente?", ésa es la gran cuestión del momento. El caso del grupo Elurra resulta paradigmático. El lugarteniente de Txeroki, José Antonio Aranibar, natural de Lesaka (Navarra), capta a un amigo del pueblo, Mattin Sarasola, para que se integre en un comando especial y éste recluta a su vecino Igor Portu, quien, a su vez, hace lo propio con otros dos amigos de la infancia. El objetivo es sobrevivir. "Con menos, podemos hacer más si estamos seguros", piensan los terroristas. Parece claro que, cegados por el voluntarismo y el fanatismo criminal, sobrevaloraron su capacidad al romper la tregua.

Desde que Francia entró resueltamente en juego, la debilidad de ETA ha pasado a ser estructural, por mucho que logre adaptarse a la situación, causar grandes quebrantos y estirar largos años su fase terminal. En la medida en que actúan sobre la cabeza de la organización y no sólo sobre los ejecutores de los atentados, la justicia y la policía francesas reúnen ahora una información cualificada superior a la que se recaba en España. La previsible ilegalización de sus siglas de conveniencia, que arruinará, a medio plazo, el saldo político obtenido durante la tregua: particularmente, las 42 alcaldías de ANV y el grupo parlamentario en la Cámara vasca, encamina a ETA-Batasuna hacia la comprometida encrucijada que en marzo de 2006 le condujo al "alto el fuego permanente".

¿Por qué persisten, entonces? Porque confían en su capacidad de regeneración y saben, por experiencia, que se puede contar con los errores y contradicciones del enemigo. Su fuerza, sus mejores armas, son el particular microclima político vasco que permite que en una población como Lesaka de 2.700 habitantes surja, como por generación espontánea, una célula entera de ETA. Es la permanente deslegitimación nacionalista del Estado lo que asegura la pervivencia de ese estado de cosas ambiental, lo que permite a los avalistas de ETA moverse como pez en el agua, también en la radio-televisión pública. Si las instituciones vascas proclaman que la condena de la trama civil de ETA supone criminalizar las ideas y respaldan la visión de una Euskadi sojuzgada por España, si Arnaldo Otegi endurecía sus exigencias después de entrevistarse con el lehendakari, si el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga (EA), reprueba por la mañana el bombazo al juzgado de paz de Sestao y por la tarde, en el congreso de su partido, aplaude la presencia del dirigente de Batasuna, Pernando Barrena, ¿cabe escandalizarse de que una parte del nacionalismo legitime la industria política del asesinato?

Con siglas legalizadas o no, el terrorismo mantiene engrasada la maquinaria de adoctrinamiento juvenil, de colonización de los movimientos sociales, de aleccionamiento y propaganda de la violencia, de intervención en la vida política y social. Pero la alternativa pedagógica que la situación reclama, mucho más tras la retirada de Josu Jon Imaz, no está en la agenda constitucionalista. El País Vasco ha sido sacrificado a los intereses partidistas en una legislatura en la que las dos grandes formaciones han socavado a conciencia la credibilidad del poder judicial, clave para encauzar la situación en Euskadi. No cabe establecer el principio de que "con el PP, ni a heredar" y luego lamentarse de que Álava, pieza maestra para condicionar el plan Ibarretxe, haya pasado a manos del PNV, la tercera fuerza; como tampoco cabe lamentarse del currículo vasco de Educación o de las ayudas públicas a los familiares de los presos de ETA, si el Presupuesto ha sido aprobado con tus votos.

Políticamente, el meritorio gesto personal de restituir la bandera española en municipios hostiles es un brindis al sol si sólo sirve como alharaca mediática que garantiza portadas y no está acompañado de un trabajo de campo efectivo. Es en Euskadi, sobre todo, donde tiene sentido llenarse la boca de las palabras víctimas y terrorismo y actuar en consecuencia. Sólo una política de Estado, de un Estado con memoria, y una presión sostenida en todos los planos puede achicar el espacio de ETA e impedir su regeneración ad aeternum.

ENTREVISTA: La precampaña electoral DANIEL SIRERA Presidente del PP de Cataluña
"El catalanismo es una ficción, sólo es nacionalismo"
PABLO XIMÉNEZ DE SANDOVAL - Madrid El País 4 Febrero 2008

La promesa de Rajoy de garantizar por ley la enseñanza del castellano en toda España tiene detrás un nombre: Daniel Sirera (Badalona, 1967). Es presidente del PP de Cataluña desde octubre, con la etiqueta de hombre del aparato cuando se le compara con su antecesor, Josep Piqué. Sirera ha hecho de la oposición a la política lingüística de la Generalitat el eje de su discurso.

El eje del discurso de Sirera es la oposición a la política lingüística

"Mi lengua materna es el catalán", aclara. "Pero en Cataluña no puedes escolarizar a tus hijos en castellano. Para hacerlo tienes que llevarlos al colegio alemán, como hace el presidente Montilla". Los de Sirera, que le hablan en catalán, van a uno concertado, y estudian "de la única forma posible, en catalán", con dos horas de castellano. "Con dos horas nunca aprendes el castellano bien".

Recientemente, el PP catalán ha colgado un vídeo en la web del partido en el que una ciudadana catalana llama a la Consejería de Educación y pregunta si puede escolarizar a sus hijos en castellano. Responden que no. La llamada es real. "Reto a cualquiera a que me enseñe un colegio catalán donde se estudie en castellano", dice Sirera, poniendo expresión de no bromear.

Reconoce que su política es casi marginal en Cataluña, donde es la cuarta fuerza parlamentaria (la segunda en las europeas). "No somos alternativa de Gobierno". Pero añade: "No es una maldición bíblica, hay que trabajárselo". La diferencia es que "nuestro espacio en Cataluña lo ocupan otras fuerzas. Pretendemos representar a gente a la que no le gusta el coto cerrado de la política catalana".

Lo que Sirera entiende por "coto cerrado" es que los partidos catalanes pueden ser nacionalistas o no, de izquierdas o derechas, pero todos, menos el PP, se declaran catalanistas. Sirera rechaza el término. "En Cataluña, los partidos han tratado de construir una ficción que llaman catalanismo, pero que en realidad es nacionalismo". Asegura que "la mayoría de la gente no es nacionalista, pero ellos transmiten la idea de que si no compartes este ideario nacionalista no eres catalán".

Descartado el catalanismo, carga también contra el independentismo. "¿Vamos a hacer como Quebec? ¿Un referéndum cada dos años hasta que suene la flauta? No hay nada más anticatalán que querer que Cataluña sea independiente. Sería un desastre".

El corazón de su discurso es la política lingüística de la Generalitat. Habla de ello en términos de persecución. "Por ejemplo, yo puedo poner una tienda en Madrid con un cartel que diga es veneu bolets y no pasa nada. Pero si pongo una en Barcelona que diga se venden setas, me ponen una multa".

Su primera decisión en un muy hipotético Gobierno catalán del PP sería "eliminar las multas y sanciones lingüísticas".

El estreno del discurso antinacionalista de Sirera en Madrid fue el pasado 18 de diciembre, cuando las Cortes reprobaron a la ministra de Fomento y pidieron al presidente del Gobierno que la destituya por su actuación en el caos de Barcelona. La iniciativa prosperó en el Senado, después de fracasar en el Congreso. Sólo fue aprobada con los votos del PP. La moción la presentó Sirera, su único senador catalán. El Grupo Popular en el Senado se lo reconoció con una de las ovaciones más apasionadas de la legislatura.

Lo que puso de rodillas a los senadores populares, poco dados a aplaudir nada que no sea un rapapolvo a Zapatero, fue un discurso antinacionalista hecho, quizá por primera vez en Madrid, en clave catalana, no madrileña. Sirera respondió a tres senadores catalanes (de PSC, CiU y ERC) con argumentos que sólo se aprenden si se vive y se trabaja en el Parlamento catalán. Para el espectador mesetero y primerizo, en aquel debate Sirera parecía jugar con las cartas marcadas, como si se supiera de memoria lo que iba a decir cada uno de sus contrincantes. "Después de tantos años en política, me los conozco a todos", explica. Con 40 años, aspecto de 30 y voz de 20, Sirera es "el benjamín de los presidentes regionales del PP".

¿Y Piqué? "Me lo he encontrado en dos cenas del partido y en el aeropuerto de Barajas".

Los nacionalistas tienen el triple de poder en el Congreso que el primer partido de la oposición
M. CALLEJA. MADRID. ABC 4 Febrero 2008

Que los nacionalistas gozan de un poder en el Congreso que sobrepasa de largo su representación parlamentaria es algo conocido y asumido por los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, que son los únicos que pueden formar gobierno en España, pero que se ven obligados a pactar con los grupos minoritarios si no consiguen mayoría absoluta. ¿Pero hasta dónde llega la influencia real de estos pequeños partidos? Según un informe del Gabinete de Análisis Demoscópicos al que ha tenido acceso ABC, el poder efectivo de los nacionalistas ha triplicado al del PP en la legislatura recién acabada.

La influencia real de los partidos en un Parlamento y su capacidad de conformar mayorías ganadoras se mide con el «índice de poder efectivo», o índice de poder de Banzhaf, que fue el profesor estadounidense que lo divulgó a escala mundial. Este índice, que se cuantifica matemáticamente, es usado en grandes instituciones internacionales como la ONU y el Parlamento Europeo para hacer una mejor distribución de poder. En España, este índice sirve para comprobar la capacidad de los partidos de formar coaliciones que alcancen los 176 diputados requeridos para sacar adelante la mayoría de las leyes, incluidos los presupuestos de cada año. En un sistema como el español el poder real no lo otorgan los votos, ni siquiera los escaños obtenidos, sino que es la capacidad de formar esas mayorías y de influir en sus decisiones.

El poder real
Con los 164 escaños que consiguió el 14 de marzo de 2004, el PSOE encabeza ese índice, con un 51,6 por ciento. En segundo lugar se encuentra el PP, con 16 escaños menos y con una influencia muchísimo menor: 10,6 por ciento. Lo más llamativo es el índice de poder efectivo, o influencia, que han tenido los nacionalistas en su conjunto: 33,7 por ciento. Tres veces más que el PP, lo que da una idea muy clara de lo que ha sido la última legislatura. No hay que olvidar que los nacionalistas han tenido un total de 33 escaños, menos del 10 por ciento del Congreso de los Diputados, frente a los 148 del principal partido de la oposición (42,3 por ciento).

CiU sería la tercera formación con más poder efectivo en las Cortes: un 10 por ciento, sólo seis décimas menos que el PP, pese a tener 138 diputados menos que los populares. Algo parecido ocurre con ERC, que con sólo ocho diputados en el Congreso tiene un índice de poder del ocho por ciento.

Este panorama podría repetirse en los próximos años, si se mantienen los resultados ajustados que reflejan las encuestas. En esta situación cada voto será fundamental para decidir el partido ganador, pero también para establecer cómo gobernará durante la próxima legislatura y qué grado de dependencia tendrá de los partidos minoritarios y nacionalistas. Variaciones muy pequeñas en el voto pueden provocar grandes alteraciones en el poder efectivo de cada partido. No es lo mismo un acuerdo político con un solo partido, como puede ser CiU, que con cuatro o cinco grupo diferentes.

En las pasadas elecciones, las de 2004, el partido más castigado en el índice de poder efectivo fue el PP. Pero en el escenario actual es el que se encuentra en mejor posición de salida para recuperar ese poder real, principalmente a costa del PSOE, según se explica en el informe demoscópico. El PSOE es, hoy por hoy, el más vulnerable a cualquier cambio de voto que haya entre su electorado y entre el del PP. Un ligero ascenso del voto a los populares supondría una merma significativa de poder efectivo del PSOE, que tendría que forzar aún más las alianzas parlamentarias para poder conseguir mayorías. Esto le obligaría -en caso de seguir siendo el partido ganador- a un mayor entendimiento con el PP.

El peligro para el PSOE es real, ya que, como informó ABC, en caso de empate de votos, el PP podría conseguir hasta ocho diputados más que sus adversarios socialistas. En esa situación, el poder efectivo de los populares doblaría al del PSOE, al tener posibilidad de conformar el doble de coaliciones ganadoras. Es cierto que no todas las coaliciones matemáticamente posibles son viables desde el punto de vista político: Rajoy nunca pactaría con ERC, y Zapatero tendría muy difícil recabar el apoyo de ese partido y de CiU a la vez.

Movilización electoral
Un retraimiento del voto conservador, por leve que fuera, causaría que el índice de poder real del PSOE se disparara. Los populares lo saben, de ahí que la movilización electoral en la campaña es clave.

Izquierda Unida también se encuentra bien situada, ya que lo que pueda perder en representación parlamentaria puede recuperarlo en capacidad de conformar coaliciones ganadoras con el PSOE. El caso de IU es especial, ya que tiene tres diputados menos que ERC, pese a tener el doble de votos.

Si gana Zapatero, si gana Rajoy...
Un país bloqueado por la política, una economía a las puertas de la crisis, un futuro sentenciado para el que pierda y minado para el que gane, una reforma del modelo institucional y territorial difícilmente reversible... Al próximo presidente del Gobierno le espera una agenda "a la italiana".
V. Gago Libertad Digital 4 Febrero 2008

Los clásicos primeros cien días de un jefe de Gobierno se repetirán una y otra vez a lo largo de los próximos cuatro años, como un bucle del tiempo. La agenda que tendrán que afrontar José Luis Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy, si consiguen formar Gobierno tras las Elecciones más reñidas de la etapa constitucional, se corresponde con la de un país bloqueado por la política, un panorama que recuerda la crisis crónica en la que se ha instalado el sistema institucional italiano.

 
Después del 9-M, ¿qué?
La agenda de Zapatero
La agenda de Rajoy
Crisis económica. Más gasto público para parchearla.
Crisis  económica. Le tocará gestionarla, pero tendrá muy poco margen para aplicar las reformas que son necesarias, porque estará en minoría.
                                                                   
Rehusará un pacto nacional con el PP. Volverá a elegir el "cordón sanitario" con los nacionalistas. Pacto nacional.- Con el PSOE post-Zapatero, será muy difícil. El PSOE se fragmentará en tribus locales de fuerte afinidad nacionalista (Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia,...) que no querrán saber nada de un pacto con el PP. Es muy difícil que el PP saque adelante su reforma para blindar las competencias del Estado y los cambios en la Ley electoral para acabar con el chantaje de las minorías nacionalistas.
Instituciones bajo control. La Monarquía pasará a ser una institución "tolerada". Perderá del todo su perfil moderador.
Instituciones. El PP las respetará e intentará restaurar su vigor, aunque habrán quedado seriamente dañadas después del mandato de Zapatero.
 
Afianzamiento del modelo federal. Desarrollo de los Estatutos. Negociación con Ibarretxe para aplicar su Plan por la vía de los hechos consumados. Culminará la voladura controlada de la Constitución, sin necesidad de reformarla. "De la Ley a la Ley..." Política de hechos consumados y control de los órganos judiciales para garantizarse el respaldo.
Una tensión constante del modelo territorial. Rajoy tendrá que elegir: o pacta con los nacionalistas y cede; o bien no cede y expone su Gobierno a la inestabilidad.
 
 
 
 
 
 
 
 
Negociación con ETA. Más secreta y más política. Lucha anti-terrorista.- El PP volverá a hacerse cargo de unas fuerzas y cuerpos de seguridad cuyas cúpulas directivas han sido fuertemente infiltradas y contaminadas bajo el mandato de Zapatero y de los ministros Alonso y Rubalcaba.
Política Exterior. Se acentuará la irrelevancia de España. Etapa de aislamiento. Política Exterior. Rajoy deberá restaurar el prestigio de España en la primera línea del mundo, dilapidado durante el mandato de Rodríguez Zapatero.
Justicia. Asalto final al CGPJ, el TS, y el TC Justicia. Seguirá bloqueada. El PSOE post-Zapatero no estará en condiciones de pactar nada con el PP.
Hegemonía cultural. El control ideológico de los medios, la industria del entretenimiento y la Educación se intensificará. Implantación definitiva de EpC. Hegemonía cultural. El Gobierno Rajoy tendrá tantos frentes abiertos, que no se ocupará de este importante flanco estratégico. Se limitará a suprimir EpC y a eliminar el canon, pero no tocará la estructura de medios de comunicación (concesiones de radio y televisión), ni el sistema educativo, ni hará nada por contrarrestar el aplastante pensamiento único en las universidades públicas.
Gestos centristas. Gallardón, ¿ministro "independiente" de un gobierno presidido por ZP? Gestos centristas. Rajoy tendrá que hacerlos para contentar a sus socios nacionalistas y a la Opinión periodística, cultural y académica de izquierdas.
Retroceso de la libertad. El vacío social, el repudio y hostigamiento de los opositores civiles y políticos se redoblará. Libertad. Es de esperar que con un Gobierno del PP no retroceda, pero también es previsible que no hará nada por afianzarla definitivamente frente a las tentaciones del poder en el futuro.
 
 
La situación puede resumirse en la siguiente disyuntiva: si es investido Zapatero, su gobierno gozará de una relativa estabilidad gracias al apoyo de los enemigos de la Constitución, que se volverán más usureros que nunca en el cobro de sus servicios, mientras el modelo constitucional de 1978 naufraga definitivamente y la derecha entra en crisis.
 
En cambio, si es Rajoy quien consigue investirse, su Gobierno no gozará de un sólo día de estabilidad, a menos que haga las cesiones de sus principios y de su programa que le exigirán los nacionalistas.
 
El difícil pacto PP-PSOE
La solución en la que está pensando el líder del PP –un pacto nacional con el PSOE– es, como mínimo, complicada. Nadie sabe cómo será el PSOE post-Zapatero. Rajoy está pensando en un partido renovado, unido y nacional, un PSOE sensato. No está escrito, en absoluto, que ésa vaya a ser la salida a la escabechina interna que seguirá a una derrota de Zapatero.
 
Pueden acabar imponiéndose los intereses de las poderosas federaciones que hoy no se distinguen de una fuerza nacionalista. Aunque pierda Zapatero, Montilla, Touriño y Patxi López seguirán dependiendo de pactos con nacionalistas e independentistas para gobernar. Ninguno de estos líderes respaldará un pacto nacional con el PP. Y si llega a firmarlo por su cuenta y riesgo el sucesor de Zapatero, cabe la alta probabilidad de que lo saboteen desde sus predios de poder.
 
El propósito de Rajoy de promover una reforma constitucional basada en un blindaje de las competencias del Estado y un cambio de la Ley Electoral para acabar con el chantaje de las minorías nacionalistas puede acabar quedándose en un sueño.
 
A las puertas de una crisis económica
A la crisis del modelo institucional, se unirá la crisis económicas que ya está a las puertas.
 
Si Zapatero consigue formar Gobierno, su receta consistirá en dilapidar el superávit para parchear las urgencias del corto plazo.
 
Y si es Rajoy quien gobierna, su margen de maniobra para aplicar las reformas necesarias será muy escaso. Cada medida que proponga dependerá de los intereses de las fuerzas nacionalistas en las que pueda estar apoyándose. Los sindicatos, por su parte, tomarán buena nota de la debilidad de un Gobierno en minoría.
 
A Rajoy le tocaría gestionar una crisis sin poder tocar el sistema para imprimirle mayor libertad.
 
Política anti-terrorista
En el frente anti-terrorista, las diferencias de política serán radicales, en el caso de que gobierne Zapatero o Rajoy.
 
El socialista intentará otra vez lo que él llama "el final dialogado de la violencia". Pero esta vez, previsiblemente, lo hará con mayor secreto y dispuesto a poner más cesiones políticas que antes. Si ya ha mentido una vez sobre la continuidad de la negociación –según reconoció en su reciente entrevista a El Mundo–, no hay razón para pensar que no volverá a hacerlo.
 
Y si es Rajoy el elegido presidente por el Parlamento, su política será de firmeza contra el terrorismo, de eso no hay duda. Lo que está por ver es si tendrá el completo control del aparato anti-terrorista y de los Servicios de Inteligencia del Estado, después de una nueva etapa de infiltraciones de mandos de obediencia socialista en la cúpula de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
 
La Justicia: asalto o bloqueo
Un capítulo decisivo en la agenda de España después del 9-M será la Justicia. Si es Zapatero el presidente investido tras las Elecciones, el asalto a los órganos judiciales por parte de la pinza formada por el PSOE y los nacionalistas se consumará sin remisión. Será un paseo militar. A partir de ese momento, el PSOE y sus socios tendrán pista libre para cancelar por la vía de los hechos consumados la Constitución de 1978 en todos los preceptos que aún estorben para culminar el cambio del modelo de nación.
 
Y si es Rajoy el investido por el Parlamento, la situación de bloqueo continuará, a menos que el presidente popular consiga pactar la renovación de los órganos judiciales –CGPJ, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional, Fiscalía General del Estado,...– con las fuerzas nacionalistas, con lo que el sistema jurisdiccional pasará a estar controlado por la llave de las minorías nacionalistas.
 
Y es que gane quien gane el 9-M, la agenda la marcarán los enemigos de la Constitución de 1978.

CALIFICA A ZAPATERO DE "CASTIGO DIVINO"
Vidal Quadras: "El 9 de marzo hemos de reaccionar. Tenemos que salir de esta mierda"
El ex presidente del PPC ha participado este domingo en un acto de precampaña para arropar a sus compañeros de partido. Tras calificar a Zapatero de "castigo divino", "lastre" y "freno", ha insistido en la necesidad de un cambio el 9-M: "Tenemos que salir de esta mierda". También ha hablado del "moroso" Montilla y del cerebro de José Blanco.
Europa Press Libertad Digital 4 Febrero 2008

Vidal Quadras participó en un mitin en Lérida, que reunió a más de 500 simpatizantes, con el que entró en la precampaña de las elecciones generales para arropar al candidato popular por la provincia al Congreso, Josep Ignasi Llorens.

"Zapatero es un lastre, un freno, un castigo divino", afirmó, mientras que el número 2 del PP por Madrid, Manuel Pizarro, "es un estímulo, un motor un referente, no hay color".

De Duran Lleida, dijo que "es el mejor antídoto en Cataluña contra el insomnio", e indicó de la cabeza de lista socialista por Barcelona y ministra de Vivienda, Carme Chacón, que "sí es joven", pero es una juventud "mal aprovechada" ya que "todavía no se ha enterado de cómo funciona el mercado inmobiliario", señaló.

Al referirse a los socialistas, dijo no entender por qué están preocupados por la fuga de cerebros. "Están preocupados por la fuga de cerebros. No lo entiendo, porque a ellos no les afecta. ¿Os imagináis el cerebro de Pepiño huyendo?", se preguntó en referencia al secretario de organización del PSOE, José Blanco.

A José Montilla le calificó de "moroso", argumentando que no paga sus deudas, en alusión a la condonación de la deuda por parte de La Caixa. También citó a Montilla para criticar su apoyo a Gas Natural en la OPA que la compañía impulsó sobre Endesa y en la que insinuó, con un gesto, que a Manuel Pizarro le habían sugerido que la apoyara a cambio de dinero, hecho al que Pizarro se negó.

En el mitin, en el que algunos asistentes reclamaron a los políticos locales que hablaran en castellano, Vidal Quadras también criticó la reforma del Estatuto. "El nuevo Estatuto de autonomía ha quebrado el espinazo del pacto de la transición y de la Constitución de 1978", afirmó en un discurso en el que criticó que se favorezca el catalán.

"La obligatoriedad del catalán va a empobrecer Cataluña hasta extremos inconcebibles porque no habrá ni procuradores, ni jueces, ni médicos de fuera que puedan ocupar una plaza", sostuvo. Sentenció, además, que "va a aldeanizar Cataluña, al encerrarse sobre sí misma de tal manera que todos los que apoyaron este Estatuto estarán arrepentidos".

En este sentido, consideró que el nuevo Estatuto rompe la unidad de la administración de Justicia, rompe la unidad de mercado y rompe la solidaridad. "Define una nación dentro de una nación, lo que destruye una nación", subrayó.
Vidal Quadras se refirió también a las declaraciones de Zapatero en las que reconoció que había seguido negociando con ETA tras el atentado de la T-4.

"En un país normal, un tipo como Zapatero habría durado 24 horas porque sus propios correligionarios le habrían dado una patada", argumentó en un mitin en el que criticó también los casos denunciados de abortos con fetos de ocho meses, que calificó de "atrocidad".

"El 9 de marzo hemos de reaccionar. Tenemos que salir de esta mierda. El 9 de marzo nos jugamos más que la alternancia del poder, nos jugamos la existencia de España como nación y nuestra dignidad como personas morales", dijo Vidal Quadras para terminar su intervención.

KELME ME HA GANADO COMO CLIENTE
X. email  4 Febrero 2008

Supongo estáis enterados de las declaraciones de Oleguer, jugador del F.C. Barcelona, defendiendo la puesta en libertad del miembro de ETA José Ignacio de Juana Chaos y despreciando una sentencia dentro de un estado de derecho (estado que por lo visto él también desprecia).

Por este motivo, la marca que patrocinaba a este jugador (KELME) ha rescindido el contrato con dicho jugador. Esto ha ocasionado un boicot por parte de grupos independentistas a la empresa KELME, en aras de la libertad de expresión mandando un mensaje bajo el titulo 'Kelme me ha perdido como cliente'.

Te propongo mandar un mensaje con el texto: KELME ME HA GANADO COMO CLIENTE, en relación con la decisión de suspender el patrocinio a Oleguer, por sus declaraciones apoyando al ASESINO José Ignacio de Juana Chaos a todos tus contactos para solidarizarnos con una empresa que ha tenido los cojones suficientes para quitar públicamente el patrocinio a un individuo que apoya a los ASESINOS.

Si opinas como yo, reenvía el mensaje a los contactos que creas interesados para que KELME se vea apoyada en su correcta y valiente decisión.

KELME ME HA GANADO COMO CLIENTE, PUES HA TENIDO MÁS COJONES QUE EL "TOROPAÑÓ" QUE YA ES DECIR.
 

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