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Recortes de Prensa    Miércoles 6 Febrero 2008

En una España sin fronteras internas, con el castellano debería bastar
Editorial Elsemanaldigital 6 Febrero 2008

Una de las grandes conquistas del Estado constitucional liberal, de cuyos inicios en España con la Constitución de 1812 pronto celebraremos el segundo centenario, fue la eliminación de las fronteras interiores que en el Antiguo Régimen existían dentro de las monarquías. La vigente Constitución de 1978, heredera directa de la gaditana, sigue proclamando en su artículo 139.2 que "ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas... en todo el territorio español".

Sin embargo, otro artículo de nuestra Carta Magna, el 3, que proclama que el castellano es la lengua española oficial del Estado y establece que todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla, pero también permite que las demás lenguas españolas sean oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, ha conducido a una situación difícil de entender por muchos ciudadanos: la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España, que el mismo artículo 3 de la Constitución califica como "patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección", se ha acabado convirtiendo en un obstáculo objetivo a libertad de circulación y establecimiento de las personas en todo el territorio nacional.

No se trata sólo de la exigencia del conocimiento de las lenguas cooficiales para el acceso al empleo público autonómico y local, que cierra amplios espacios de ocupación a los españoles procedentes de otras regiones y limita el derecho de todos los ciudadanos al acceso a las funciones y cargos públicos en condiciones de igualdad; todavía más grave es la imposición en los sistemas educativos de la Comunidades Autónomas bilingües de la obligatoriedad de recibir una parte sustancial de la enseñanza en la lengua regional cooficial, cuando no toda ella, como en el caso de la "inmersión lingüística" catalana. ¿Qué familias españoles de otras regiones pueden decidirse en tales condiciones a mudar su residencia a esas Comunidades Autónomas?

Pero esta creación de sociedades cerradas sobre sí mismas, donde la lengua cooficial se convierte en un elemento de separación, de exclusivismo y de privilegio, tiene su contrapartida en la inaceptable presión que supone sobre los propios ciudadanos de las Comunidades Autónomas implicadas, que ven coartadas algunas de sus libertades más elementales en nombre de la mal llamada "normalización lingüística": por ejemplo, la libertad de elegir la lengua en la que quieren que se eduquen sus hijos o la de rotular sus negocios en la lengua oficial del Estado.

Mariano Rajoy se ha ofrecido en esta pre-campaña electoral a garantizar, si llega a la presidencia del Gobierno, algo tan básico como que todos los niños españoles se puedan educar en castellano en cualquier parte del territorio nacional. La sorprendente respuesta socialista ha venido de la mano del presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, quien ha prometido que los niños andaluces podrán aprender catalán, vasco o gallego para aumentar sus posibilidades de empleo.

No parece preciso resaltar que preparar a los futuros ciudadanos para que emigren a otras Comunidades Autónomas es un reconocimiento en toda regla del fracaso de una política socioeconómica aplicada durante décadas de mayoría absoluta; pero lo más grave de la propuesta de Chaves es la resignación y sumisión que supone respecto de las políticas de marginación del castellano que se han emprendido en algunas Comunidades Autónomas. Es difícil concebir mayor admisión de la impotencia del PSOE para asegurar la cohesión nacional y la igualdad de todos los españoles en derechos, deberes y libertades.

Chaves y el catalán
Inmersión a la andaluza
José García Domínguez Libertad Digital 6 Febrero 2008

Siempre que no hubiera ningún micrófono a la vista, el malogrado gastrónomo Manolo Vázquez Montalbán gustaba de repetir que nada hay en el mundo que haga más felices a los catalanes de piedra picada que contemplar a un charnego agradecido. "Como yo", podría haber añadido aquel ilustre hijo de la provincia de Lugo. Aunque el prudente cinismo de los supervivientes le aconsejó esconder su muy personal confesión entre las páginas de aquellos novísimos poemarios que editaba Castellet con la certeza de que nadie los habría de leer jamás.

Huelga decir, pues, que a los nacionalistas les caen literalmente las babitas de satisfacción desde que se han enterado de lo de Chaves. Lo de Chaves, como el lector sabe, es esa nueva academia CEAC apadrinada por la Junta que capacitará a los andaluces con tal de acceder por correspondencia al diploma oficial de charnego agradecido. Sin moverse de casa, sin esfuerzo, sin gastos de envío, y a pagar en cómodos plazos de dignidad menguante. Pues de lo que se trata, según predica él mismo, no es de difundir la cultura catalana en Andalucía, sino de extender a la propia Andalucía una de las formas más patéticas de renegar de lo andaluz en Cataluña.

Así, el fin expreso de esos cursos no consistirá en que, por ejemplo, los de Jaén descubran que fue un paisano suyo, Pepe Ventura, quien se inventó las sardanas. Muy al contrario, lo que Chaves ofrece a su legión de quietos y paraos quedará en un triste salvoconducto gramático avalado por la promesa de abrirles las puertas de una garita de conserje en Barcelona. Un certificado idéntico, por cierto, al que ya ha servido durante veinte años para expulsar de la misma garita a otros tantos andaluces en la misma Barcelona. Con tres capas de maquillaje retórico y una ligera rayita de rimel semántico justo en la comisura del sentido de la vergüenza, se lo ha vendido así: "El objetivo es facilitar a aquellos andaluces que lo requieran su movilidad laboral."

Sin embargo, el muy cuco ha hurtado la información más trascendente. A saber, que la lengua catalana, a diferencia del resto de los idiomas que chapurrea el personal en el planeta Tierra, no consiste en otro vulgar sistema de signos útil para pedir café con leche en los bares, orientarse por los sitios, entablar conversación con el prójimo, y asuntos prosaicos por el estilo. De ahí que los futuros alumnos aún no sepan que el nivel C les abrirá las puertas nada menos que a una nueva identidad, la que sólo se adquiere a través de la inmersión en la norma de San Pompeu Fabra, tal como descubrirán en le primera plana del manual oficial de la cosa.

Que se lo pregunten si no a Montilla, que a estas horas ya debe ir por la página cinco. Como mínimo.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

ETA usa los argumentos de Zapatero, y Rubalcaba le da la razón
Pascual Tamburri elsemanaldigital  6 Febrero 2008

Zapatero y Rubalcaba están haciendo lo que siempre creímos imposible en España: repicar e ir en la procesión. Bueno, teniendo en cuenta su talante de estos días será mejor que no entren en la iglesia, no vaya a ser que rememoren en ella las glorias históricas del PSOE, pero ustedes me entienden. Negocian con ETA por un lado y detienen etarras por otro.

Si esto no estuviese fundado el ministro del Interior podría detenerme y cerrar todos los medios de comunicación que han dado la noticia; pero resulta que no lo ha hecho, porque lo están haciendo de verdad. Las detenciones forman parte de su campaña electoral –porque como descubrieron los socialistas navarros a su pesar, en las elecciones generales da votos estar lejos de los abertzales- y el diálogo es en cambio parte de su estrategia a largo plazo –porque como descubrirá UPN a su costa el patriotismo de Zapatero vale lo mismo que su palabra.

Y además lo están haciendo mal. Detener así a Pernando Barrena, y Dios me libre de sentir por él ninguna pena o simpatía, es quizás un buen negocio electoral pero es una pésima tarjeta de visita democrática. ¿Por qué ahora, por qué así, por qué con la televisión en directo? Ni ética, ni estética, y si los asesinos etarras no merecen nada la dignidad del pueblo español sí lo merece. No olviden ustedes además, amables lectores, que la dignidad que Rubalcaba niega a Barrena su Checa nos la negaría con mucho más gusto y saña a sus verdaderos enemigos.

Y son unos chapuceros. ¿Hacer que negocie Eguiguren con Díez Usabiaga el fin de semana anterior a las últimas detenciones? Indigno. Sobre todo, torpe: como los abogados del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) y Acción Nacionalista Vasca (ANV) han explicado, no tiene sentido instar ahora en el Supremo la ilegalización de unos partidos cuya legalidad se defendió hace un año, con listas formadas por personas que el PSOE y sus fiscales consideraron irreprochables hace unos meses.

Este viernes 8 de febrero habrá una vista en la Sala del 61 del Tribunal Supremo en la que las alegaciones de los abertzales van a poder ser, sencillamente, citas textuales de los responsables políticos y judiciales de hace sólo unos meses. Estoy seguro de que será posible ponerlos fuera de la Ley (porque siempre debieron estar fuera de la Ley), pero van a sacar los colores a toda la izquierda que se ha llenado la boca de Estado de Derecho y los bolsillos de subvenciones, o de cosas peores. Hipócritas.

Son asesinos y enemigos armados de España, y soy de los que piensan que deben ser combatidos por todos los medios del Estado, sin concesiones. Pero creo también que en una lucha reconocer la dignidad del rival es también afirmar la propia, y el uso político que el PSOE hace de todo esto es miserable. ETA es el enemigo, pero Zapatero es la indignidad. No me hagan ustedes elegir compañero de tertulia o de viaje entre unos y otros, porque quizás tenga que responder.

Quien calla otorga
POR TERESA JIMÉNEZ-BECERRIL ABC 6 Febrero 2008

Y yo creo que a ETA le hemos otorgado ya bastante, como para regalarle también nuestro silencio. Me resulta curioso que en nuestro país, donde afortunadamente se puede hablar de todo, a la hora de opinar sobre «terrorismo» tengamos que medir nuestras palabras para que no vengan los de siempre a decirnos que hacemos política.

Aquí, la política la pueden hacer sólo ellos, y el resto a hablar de fútbol, como en tiempos pasados. ¿Puede alguien explicarme dónde está esa línea que separa una opinión de un gesto político? Y si es tan amable continuar para hacerme entender por qué se puede hablar de economía sin miedo a que te tachen de manipulador pero a la hora de juzgar los «asuntos del terror» tengamos que mordernos la lengua?

Que en los años ochenta no se hablara de ETA no quiere decir que fuese justo. Al contrario, era una injusticia descomunal, que pesará siempre sobre quienes callaron entonces. Pero que no se hable hoy, no sólo es injusto sino poco saludable para nuestra democracia. ETA no va a desaparecer porque no hablemos de ella; al revés, sin resistencia social se verá fortalecida.

Y los errores de la política antiterrorista de Zapatero no se van a esfumar porque las víctimas no hablen, los obispos no hablen, los adversarios políticos no hablen, los periodistas no hablen o los ciudadanos no hablen. Si usted lo prefiere, señor presidente, hablaremos del precio del café pero eso no borrará la película que usted y sólo usted ha dirigido estos últimos años. Es probable que hoy se avergüence viendo la poca categoría de los actores y el fracaso en taquilla, pero nadie le obligó a filmarla. Yo comprendo que usted no quiera hablar de ella, pero no puede obligar a los que hemos tenido la desgracia de contemplarla, a olvidarla también. No es fácil cancelar de golpe tantas imágenes ofensivas. Pero no desespere, es cuestión de tiempo, antes o después, de su desafortunada cinta no se acordarán más que quienes no la podrán olvidar jamás; las víctimas. No insista en enterrar el terrorismo como tema de debate, porque se pone en evidencia.

Si usted lo hizo todo de buena fe, señor Zapatero, ¿por qué no quiere que se sepa? Siga proclamando sus buenas intenciones, verá cómo hay quien le cree. ¿O es que no está seguro ni usted mismo? No sé, pero cada vez me asombra más este irrefrenable deseo de acallar todas las voces sobre el terrorismo. Y no me contesten que hablar sobre ETA beneficia a los terroristas porque se les hace publicidad. Ése es el argumento que sostienen los «cómodos», aquellos que prefieren hablar de algo más ligero y que afirman: «¡Qué pesados estos protestones siempre con sus muertos a cuestas!».

Decirnos que es mejor no hablar es el modo que tienen de acallar sus conciencias. Es triste y duro pero es necesario -y ellos lo saben- por eso prefieren convencerse de que el terrorismo hay que dejárselo a los gobernantes, aún cuando se equivocan hasta la humillación. Pues no, el terrorismo es un problema de todos, porque yo tampoco creía que me iba a tocar a mí, hasta que vi a mi madre de negro delante de un ataúd recibiendo una medalla. Es muy fácil decir que es mejor callarse para que al final se cansen. Muy fácil y muy hipócrita. No es mejor callarse, es mejor denunciar los crímenes que han cometido, que cometen y que cometerán, sin miedo, sin complejos y con compromiso.

Que se hable; da igual si quien lo hace es creyente o ateo; catalán o vasco; blanco o negro; hombre o mujer... Pero que se haga oír que el terrorismo es sin duda un problema de todos y que todos tenemos el derecho y el deber de no callar. Menos con los terroristas, los españoles tenemos mucho que hablar.

Proceso de rendición
Hagamos memoria
Agapito Maestre Libertad Digital 6 Febrero 2008

Hagamos memoria de lo entregado por el Gobierno a ETA. No consintamos que nos llamen amnésicos. Tampoco que nos acusen de colaboracionistas de un Gobierno que despreció a la oposición, al sistema democrático, para hacer combalaches con los criminales. No habrá genuina memoria sin reconocer el presente, sí, el ambiente de persecución de ETA creado por el Gobierno. Creo que esa persecución responde más a un espíritu teatral que a un afán genuinamente democrático. En otros términos, si el PSOE gana las elecciones, seguirá pactando con los criminales y destrozando, definitivamente, España.

Ésa es una opinión política basada en la experiencia histórica de un Gobierno que ha hecho del pacto con los criminales por un lado, y con los nacionalistas por otro, la base de su política. De acuerdo con esta opinión, el PSOE debería de ser castigado en el recuento de votos de las elecciones próximas; en efecto, la mayoría de los electores, que defiende la unidad de España y acabar con ETA por los medios del Estado de Derecho, deberían de castigar al PSOE el 9 de marzo. Y digo "deberían de" para resaltar que es una conjetura personal, una opinión, que me gustaría que se convirtiese en una obligación de carácter moral.

Por el contrario, hay analistas políticos que creen a pies juntillas que en ningún caso esa opinión influirá en las elecciones. Me admira, lo digo con sana envidia, su contundencia dogmática. Ciertamente, hay quien opina que esa política del Gobierno de concesiones a ETA, que permitió incluso a los criminales participar en el proceso político a través de ANV y PCTV, no influirá decisivamente en las elecciones. Primero, según estos periodistas, porque las acciones teatrales emprendidas por el Gobierno poco antes de las elecciones surtirán efectos en los ciudadanos, o sea, olvidarán los "errores" del Gobierno. Encarcelar etarras, ilegalizar las franquicias de los criminales, en fin, simular a poco más de un mes de las elecciones una batalla retórica contra ETA, y envolverse de modo torticero en la bandera de España, son componentes imprescindibles de la batalla electoral. Son armas decisivas para engañar a los electores.

Admito que esa propaganda conseguirá atenazar a muchos electores, pero me resisto a creer que conseguirá borrar de la memoria de millones de españoles la negociación con criminales, incluso después de haber asesinado. Me parece que si toda esa filfa y embauque electoralista del Gobierno consigue borrar la memoria de los electores, y esto es algo que no dicen los centristas de salón, es gracias a la inestimable ayuda de los medios de comunicación al servicio del Gobierno, que cuestionarán no sólo la maldad política y moral de la negociación del Gobierno con ETA sino que también resaltarán ideológicamente, o sea falsificando, que el Gobierno está en el buen camino.

El pobre Zapatero, vienen a decir estos bienintencionados centristas, se equivocó y ahora rectifica. Falso. Y, precisamente, por esa falsedad, digo que el deber de todo demócrata es denunciar no sólo las mentiras del Gobierno sino las de sus "realistas" seguidores. No vale con decir que no influirá la política terrorista de Zapatero en las elecciones, sino que será necesario, si de verdad creemos en las posibilidades de crear opinión pública política desarrollada en los medios de comunicación, mostrar las mentiras, las contradicciones y, sobre todo, poner de relieve el afán de engañar durante esta campaña electoral a los votantes. He ahí el principal deber del analista político. Es menester dejar claro que lo hecho durante cuatro años es absolutamente lo contrario de lo que ahora escenifica el Gobierno de Zapatero.

Quien ahora rebaja a meros "errores" la negociación antidemocrática, por decirlo suavemente, del Gobierno con ETA sepa que está colaborando muy estrechamente al olvido de sus fechorías fomentado por el propio Rodríguez Zapatero. Quien lejos de rectificar lo hecho en los últimos cuatro años lo elevará a categoría, si las urnas lo revalidan. El Gobierno, pues, no ha rectificado su política de negociación con ETA, sólo está sobreactuando, engañando, o sea, creando un ambiente teatral de "persecución" de ETA, Batasuna y sus alias para que los electores olviden sus negociaciones con los criminales.

A pesar de todo, reconozco a los buenos intencionados analistas que quizá haya algo de verdad en esta política teatral. Quizá sea verdad que exista un ánimo de rectificación. Vale. Pero eso no significa que debamos callar, o sea, no recordar ahora en pleno proceso electoral las barbaridades cometidas por el Gobierno con ETA. Eso sería tanto como colaborar a ocultar el mal.

ETA y su “campamento base”
Lorenzo Contreras Estrella Digital 6 Febrero 2008

Esto huele a tragicomedia de intriga. De intriga política, claro está. Y en esa intriga se incluye el misterioso tratamiento judicial y policial aplicado al portavoz y dirigente de Batasuna, Pernando Barrena, hoy metido hasta los ojos en los disfraces —PCTV y ANV— del ilegalizado brazo político de ETA. Barrena fue detenido este pasado lunes por orden de Garzón. Fue el único dirigente notable del mundo batasuno (entiéndase etarra) que, sorprendentemente, no era detenido ni encarcelado cuando esa suerte corrían, entre otros elementos de la organización, Arnaldo Otegi y Joseba Permach. El etarra mantenido en libertad multiplicó sus actividades sin ser molestado, voceó ampliamente las aspiraciones de la banda y en realidad fue dando la medida del talante de ese mundo terrorista bipolar. La organización terrorista, bajo otro grado que en el caso de De Juana Chaos, gozaba a través de Barrena de una consideración que seguramente formaba parte de los ocultos acuerdos o conveniencias establecidos con el Gobierno.

A medida que se ha ido acercando el tiempo de las elecciones de marzo, al Gobierno le ha interesado mostrar dureza o hipócrita firmeza para llegar a las urnas con una artificial “limpieza de imagen”. Esta urgencia se acentuó cuando ETA amenazó con revelar los contenidos de las conversaciones de Loyola, cuyo santuario jesuítico fue testigo de ese proceso de negociación. El llamado “derecho a decidir” y la cuestión de la “territorialidad” vasca eran las claves del arreglo, o desarreglo según se mire en función de los intereses de España; un arreglo —llámese negociación a muerte— que el señor Zapatero y sus colegas han estado negando como elemento de “diálogo” o contenido de la gran componenda que se preparaba y que todavía no cabe descartar del horizonte político si las urnas del 9 de marzo establecen que el poder debe seguir en manos del hombre del talante.

No parece sino que la charla a plena luz —antes se habría dicho con luz y taquígrafos— que Pernando Barrena amenazó por enésima vez con ofrecer para contar lo que se ventiló en Loyola entraba en el guión destinado a marcar los pasos y grados del trayecto abertzale en su etapa definitiva. En Loyola, cuyos secretos manejaba en libertad Barrena, el acuerdo de la autodeterminación y estatuto único para Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra estaba a punto de “cerrarse” según las exigencias etarras. Hasta ese extremo llegaron las negociaciones que Zapatero y su musa Fernández de la Vogue niegan con absoluto descaro. Pero entonces el PSOE se levantó de la mesa secundado por el PNV del hoy defenestrado Josu Jon Imaz, disconforme con los conceptos de independencia y estatuto “a cuatro” como carta indispensable para la configuración territorial de Euskal Herria. En aquella ocasión, Imaz pudo firmar su sentencia de muerte política, ya que, invocando motivos éticos, argumentó para justificar su propia espantada que la “izquierda abertzale” lo que realmente hacía con su actitud imperativa era “poner la pistola en la cabeza del PSOE”.

La impostura, al menos por parte del PSOE y del Gobierno, se había consumado. El último paso estuvo a punto de darse, pero lo que se arriesgaba era excesivo. Convenía, en último término, esperar. Y al PNV de Imaz, ¿le convenía irse del brazo de ETA conforme a la hoja de ruta que la banda marcaba?

La llamada “izquierda abertzale” adujo haber recibido “claras amenazas en la recta final del proceso negociador”. El apresamiento de sus interlocutores, con Otegi al frente y hoy muy calladito, encajaba perfectamente en la tragicomedia. Y Barrena podía acusar al PNV y al PSOE de repartirse los papeles.

Ahora la palabra está en manos del futuro. Para ETA, que incluye al PSOE en su proyecto, el borrador de Loyola permanece como una especie de “campamento base” para alcanzar la cumbre de la “solución definitiva del conflicto”.

La doble vía contra el terrorismo
José Luis Manzanares Estrella Digital 6 Febrero 2008

A última hora, deprisa y corriendo, la Fiscalía y el abogado el Estado piden al Tribunal Supremo la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca (ANV) y del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) como parte del entramado batasuno y, consecuentemente, de la organización terrorista ETA. Ahora se les identifica con aquella “izquierda abertzale” que tanto juego dio durante el fracasado proceso de paz. Es verdad que en estas cuestiones hay que andarse con pies de plomo porque afectan al sufragio activo de muchos ciudadanos y, también, porque cualquier paso en falso nos depararía un lamentable revolcón en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero la presentación de las demandas un poco antes habría evitado que el Tribunal Supremo haya de actuar contrarreloj. Y sorprende que tras años de denuncia pública se haya retrasado tanto el acopio de pruebas.

El más vale tarde que nunca debe aplicarse aquí con reservas. Se empezó con la curiosa fragmentación de las candidaturas —unas legales y otras ilegalizadas— y se terminará, previsiblemente, con una ilegalización plena que, sin embargo, no tendrá efectos retroactivos. Quiere decirse que, a semejanza de lo sucedido en el Parlamento vasco, continuarán en las instituciones unas personas que, en buena lógica, serían miembros de Batasuna y, por ello, de ETA (rama de cuello blanco). No parece, sin embargo, que vayan a la cárcel como integrantes de una asociación terrorista. En nuestro particular laberinto jurídico-político nada es como parece. O al revés.

Hay, se nos dice, una segunda vía que sería como un atajo en la lucha contra el terrorismo: la penal, en manos del juez Garzón. O sea, la jurisdicción ordinaria como encargada de perseguir a los responsables de cualquier delito, incluidos lo de pertenencia a una asociación ilegal, terrorista o no. Y como en esas diligencias caben las medidas cautelares, desde la suspensión de actividades hasta la disolución de la asociación ilegal, se produce un discutible solapamiento con la Ley de Partidos. No tiene mucho sentido que la jurisdicción penal se anticipe, sustituya o contradiga la actuación de aquella Sala especial del Tribunal Supremo. Más lógico sería que el juzgado sólo valorase en el ámbito penal las ilegalizaciones reservadas al Alto Tribunal.

El tipo penal no está pensado para un partido político cuya suerte se confía a un órgano ad hoc. De otro lado, resulta prácticamente imposible sentar en el banquillo de los acusados a todas las personas que colaboran con un partido político. Un problema al que nadie ha sabido —o querido— encontrar solución, quizá porque no la haya fuera de la autolimitación de la jurisdicción penal, dirigida a personas concretas e inoperante respecto a las opciones, censurables o no, de decenas de miles de ciudadanos.

Perspectivas (II). Zapo por mayoría absoluta
Pío Moa Libertad Digital 6 Febrero 2008

Una mayoría absoluta para Zapo suena incluso más improbable que la de Rajoy, pues su gestión ha crispado a la sociedad y generado en ella una oposición muy fuerte. Por esa razón el PSOE tiene que intensificar la crispación a fin de movilizar a los suyos, muchos de los cuales pueden estar lo bastante desencantados para votar a UPD o abstenerse. De ahí su recurso a los tópicos más trasnochados de la izquierda, que también pueden volverse contra él. El deterioro de la situación económica le perjudica, asimismo.

Sin embargo tiene a su favor una oposición irrisoria y sin política propia, que sigue, aunque un poco retrasada, el camino marcado por el gobierno y asiste a la liquidación de las reglas del juego colaborando de hecho a ella; y por esas razones desanima a su vez a muchos votantes conservadores. Ante las insignificantes denuncias de los futuristas, el PSOE se siente sobrado para insultarles, obligarles a dar explicaciones una y otra vez, motejarlos de peligrosa extrema derecha... De hecho, esa mísera oposición ha sido, precisamente, el principal activo de que ha dispuesto el actual gobierno para salirse con la suya y mantener aún hoy sus expectativas de victoria.

Y hasta el argumento de la crisis económica, favorito del PP rajoyano, tiene doble filo: en estos años la economía ha marchado francamente bien, y el PSOE puede no solo ofrecer los datos de su gestión sino indicar, basándose en ellos, que se halla muy capacitado para afrontar una probable crisis económica que no solo afecta a España ni tiene causas exclusivamente endógenas.

Una posible mayoría absoluta para Zapo tendría una ventaja aparente: daría al PSOE la libertad de gobernar al margen de los grupos separatistas. Esto podría ser beneficioso, si, como algunos imaginan, las felonías del gobierno se debieran a su dependencia de los votos de sus socios. Pero vista más de cerca, la ventaja se desvanece. La conducta del gobierno proviene de una esencial comunión ideológica, al menos en lo negativo, con separatistas y terroristas: para ninguno de ellos tienen especial valor, por decir algo, los ideales de España y la democracia. Zapo socava ambos, no por presiones de sus socios, sino por convicción propia. Lo cual no excluye que entre unos y otros se peleen y asesten puñaladas traperas, como ha ocurrido tradicionalmente.

Por consiguiente una mayoría absoluta daría más alas, más insolencia y más empuje al proceso emprendido desde el 11-M, mientras que un PP cuyo bajo perfil no obedece a táctica, sino al nivel de sus dirigentes, se hundiría en la depresión, aún más incapaz de replicar al gobierno de lo que ha sido en estos años.

La sociedad se encuentra harto desmoralizada, e indignaciones como las expresadas por Albiac o por Juan Manuel de Prada están plenamente justificadas. Las acciones de Zapo han provocado reacciones sociales fuertes, pero parciales e insuficientes, apenas organizadas, y desviadas por un PP que, insisto, no representa una alternativa real al PSOE. Gane uno u otro partido, la situación tiende a empeorar. En tales circunstancias la reacción popular quizá no se produzca antes de que las miserias socialistas hagan todavía más irrespirable el ambiente en el país. Mal consuelo.
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Repasando las acciones de Rajoy y su grupo, no puede decirse que haga muchos esfuerzos por engañar a la opinión conservadora, es más bien la opinión conservadora la que manifiesta un ferviente deseo de ser engañada.

El PP, por fin, se da por aludido
EDITORIAL  6 Febrero 2008

El así llamado "mundo de la cultura" es desde hace bastantes años feudo de la izquierda más ultramontana y desquiciada. Parece que los artistas, especialmente los actores, por el mero hecho de serlo han de adscribirse de oficio a una opción política determinada que siempre e inevitablemente pasa por el socialismo o, en el peor de los casos, por el comunismo en todas sus variantes liberticidas. Esta disfunción y este absurdo en gente que debería amar la libertad y la individualidad por encima de cualquier otra cosa es algo a lo que ya estamos acostumbrados y que, lamentablemente, no sólo se da en España.

Lo que sí es privativo de nuestro país y de, curiosamente, ciertas repúblicas populares como la cubana o la venezolana, es la unidad y disciplina con la que este grupo actúa. En política son, sospechosamente, una sola voz y ay del que desafíe las directrices o decida ir por libre. Los más activos, comprometidos al máximo con la causa, se encargan de difundir los eslóganes y apadrinar las campañas. Este grupo de vanguardia, acaudillado por la familia Bardem y sus acólitos, marca la línea a seguir por el resto de la profesión que calla, otorga y apenas se significa estampando su firma en alguno de los manifiestos que los "artistas e intelectuales" ofrecen a través de los periódicos.

Con todo, lo que hace especial en España a esta casta de autoarrogados "defensores de la libertad y la democracia" no es su perfecta sincronización con la agenda política de los partidos de izquierda, sino el enemigo que, a modo de diana, es objeto de todos sus vilipendios e insidias. No se trata de un sistema político o de una causa justa sino de un partido, el Popular, que es el espantajo sobre el que descargan toda su ira.

Durante la planificadísima campaña de desestabilización que sucedió al hundimiento del Prestige se erigieron como portavoces de la ciudadanía culpando al Gobierno de entonces de todos los males ecológicos habidos y por haber. Una maquinaria parecida, pero corregida y aumentada, pusieron en marcha cuando, a miles de kilómetros de aquí, George Bush decidió declarar la guerra a Saddam Hussein. La campaña electoral de 2004 y su trágico remate fue otra puesta en escena soberbia de rebeldía perfectamente calculada para culpar al Gobierno Aznar de los muertos en Irak y de los atentados de Atocha.

Conseguido el objetivo de poner a un político amigo en la presidencia, todos sus desvelos se han ido en defender al inquilino de la Moncloa, que derrocha a placer en subvenciones y dádivas para todo tipo de chiringuitos presuntamente culturales. Se han mostrado abiertamente a favor de todas y cada una de las decisiones que Zapatero ha tomado en los últimos años; desde la legalización del matrimonio homosexual hasta el apoyo incondicional al proceso de negociación con la ETA. Tanto servilismo con el poder no ha sido, a pesar de todo, suficiente. Siguiendo la máxima de que el enemigo de mis amigos es mi enemigo han perseverado en su campaña contra el PP, partido ya despojado de las responsabilidades de Gobierno y aislado en las cámaras mediante una alianza de todos los partidos que, no tan casualmente, fue rebautizada por los artistas como "cordón sanitario".

Ante una enemistad tan evidente como irracional, los responsables del PP han pasado varios años tratando de contemporaneizar en la esperanza de que, más tarde o más temprano, los artistas terminarían perdonándoles su "pecado original", que no es otro que pensar y opinar diferente que el politburó artístico. No ha sido así. Con periodicidad fija los representantes del frente cultural del Gobierno han seguido atacando y poniendo en duda la legitimidad del segundo partido más votado de España y del primero en número de afiliados. La voluntad de aniquilar al contrario no ha venido, pues, del PP sino de estos líderes oficiosos de la izquierda cuyo objetivo último es, como bien apuntó Alberto San Juan tras recibir el premio Goya, la disolución de todo lo que les lleva la contraria, ya sea la Conferencia Episcopal o el propio Partido Popular, cuya ilegalización se ha pedido machaconamente desde la izquierda radical.

Para esta batalla no han escatimado invectivas y los populares han pasado de pretender un golpe de estado en la fecunda imaginación de Pedro Almodóvar a ser, simple y llanamente, enemigos del pueblo, socorrida muletilla que los peores genocidas del siglo pasado aplicaban a la víctima que tocaba purgar. Es por ello bueno y necesario que el PP se dé por aludido y pase a defenderse, pues esta acometida disparatada y sectaria no cesa y, lo que es peor, no tiene visos de cesar.

La pregunta del millón
Tonia Etxarri El Correo 6 Febrero 2008

Si en las elecciones autonómicas de 2005, no hubo razones para la suspensión de las actividades del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) y ahora sí, habrá que concluir que la Justicia, a petición de la Fiscalía General, desde luego, se está «adaptando a las circunstancias» políticas. Tal como recomendaba el propio juez Garzón a su regreso de Nueva York cuando el Gobierno de Zapatero se hallaba en pleno proceso de negociación con ETA.

Una condición que nada ayuda a la defensa de la separación de poderes. En fin, serán las circunstancias o será que ahora lo aconseja la jugada (como le gusta decir al ministro Bermejo) el caso es que los informes policiales que ya habían demostrado la vinculación de las 'Nekanes' con Batasuna hace tres años, ahora parecen decisivos para dejar fuera de juego a las formaciones satélite del entorno de ETA.

A los intelectuales demócratas se les ocurren algunas ideas que podrían ser proscritas de la vida pública (las que preconizan el totalitarismo, el sometimiento de la mujer, el 'appartheid', las que promueven la práctica del terror ) pero el proceso de ilegalización de las formaciones 'satélite' de ETA no tiene nada que ver con la «ilegalización de ideas» como sostiene el Gobierno vasco. A los representantes de EHAK no se les acusa de defender la independencia de Euskadi (como lo hace el PNV, EA y Aralar) sino de haber dado de alta a 49 miembros de la ilegalizada Batasuna.

No es que un primo tenga un cuñado cuya madre es de Batasuna, como intentaba parodiar el presidente de EHAK. Se trata de un uso de tarjetas de crédito que ha demostrado la existencia de una «caja única» del conglomerado. Se trata también del intercambio de mensajes telefónicos dirigiendo el debate parlamentario en la sesión de investidura de Ibarretxe. La realidad ha terminado por ser tan burda que ha acabado por superar las sospechas. Otra cosa es el interés electoral que pueda haber animado al fiscal, después de tantos meses de inactividad en ese sentido y de haber arremetido contra quienes criticaban que los socios de ETA se hubieran instalado en las instituciones.

Ahora toca. Por eso la pregunta del millón se plantea en todos los ambientes políticos: ¿por qué ahora y no hace tres años con EHAK, o hace ocho meses con ANV? La respuesta de la Justicia deberá ser más sólida que la utilizada ayer por los socialistas, que recurrieron al cuadro con el anagrama de ETA que adornaba una estancia de Barrena como prueba de cargo.

No, hombre, no. A la «voz» de Batasuna no se le ha detenido porque una mano hacendosa le diseñara en 'petit point' el hacha y la serpiente. Seguro que el hallazgo de una factura pagada por un dirigente de ANV tendrá más peso para probar la vinculación entre todas las formaciones que han ido relevando a Batasuna. La detención de Pernando Barrena ha dejado a Batasuna sin voz. Pero la rueda sigue.

t.etxarri@diario-elcorreo.com

Cruzada contra los obispos
Mi mamá me mima
Juan Morote Libertad Digital 6 Febrero 2008

Así rezaba una de las primeras lecciones de la cartilla de iniciación a la lectura que Palau nos proporcionó a varias generaciones de españoles. Si bien parece, a la vista de los acontecimientos presenciados estos últimos días, que algunos dirigentes del PSOE no llegaron a superar tan elevada exigencia académica. Es decir, siguen sin saber leer. Y la verdad es que uno, siendo cándido, se inclina a pensar que sí saben leer, pero no entienden lo que leen.

Al socaire de la nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, los más destacados dirigentes del PSOE se han lanzado, cual gavilán pollero, a la caza y captura del manteo y la mitra, porque como decía la presentadora del telediario de la secta, se trata de "la nota de los obispos contra el PSOE".

Por supuesto que ninguno de los agresores se han leído la nota completa, imagínense leer dos folios, apenas once párrafos. Ni muchísimo menos se han asomado, ni por el forro, al documento del que esta nota trae causa: la Instrucción Pastoral de la Asamblea Plenaria de la CEE que llevaba por título "Orientaciones Morales ante la situación actual de España" de noviembre de 2006. Claro, esta tenía veintisiete folios, nada menos que ochenta y tres párrafos; para José Blanco esto es casi tanto como un libro de derecho procesal.

El pecado de los obispos no es hablar de política, ni siquiera que lo hagan en campaña electoral, como por otra parte siempre han hecho. Lo imperdonable de los obispos es que tienen razón. Especialmente cuando señalan que no es moralmente admisible negociar políticamente con terroristas. ¡Pues claro que no! Ni tampoco es moralmente admisible el ninguneo al que han sometido a las víctimas del terrorismo los progres gobernantes.

Pero está en juego un bien mayor: lo que no admite el Gobierno y sus corifeos es que alguien hable de "verdad" al margen de la voluntad del gobernante. No todo vale en democracia. Como decía Mill en su ensayo sobre la libertad, cuando a alguien se le impide la expresión de una opinión, se comete un robo a la raza humana, ya que si la opinión es verdadera se priva a la sociedad de la posibilidad de cambiar el error por la verdad. Debemos recordar que quien se niegue a escuchar el punto de vista de otro, porque lo tilda de falso, en realidad es como si estuviera afirmando que la verdad que se posee, que "su verdad", es absoluta. Y ese es el dogma de la progresía de este país. Ese es el dogma del talante. Por eso se quiere amordazar a los obispos y también al PP.

Lamentablemente, esto va a ser sólo el principio, ahora saldrán las consignas de Ferraz (como en tiempos del Komintern) hacia todos los rincones de España, con la intención de identificar al PP con los obispos, para tratar de generar en la opinión pública la idea de que la vuelta del PP al poder supondrá la imposición a todos los españoles de las convicciones morales de la Iglesia Católica.
Mientras tanto, José Blanco y sus adláteres seguirán amenazando a los católicos en la persona de sus prelados, y seguirán sin leer nada, porque ninguna falta les hace, no vaya a ser que al leerlo lo entiendan y se den cuenta de que su diatriba no se compadece con la realidad. ¡Lástima de cartilla Palau!

El País dice de nuevo que Zapatero miente y mintió en lo del ANV
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 6 Febrero 2008

Zapatero y su tropa saben que han caído en una trampa lógica al instar ahora la ilegalización del partido de ETA llamado ANV alegando que es un terminal político de ETA, ya que si es ahora de ETA debemos deducir que era de ETA ya cuando se presentó a las elecciones municipales y Zapatero se lo permitió, para más INRI hay informes de igual entidad y con las mismas pruebas que las utilizadas ahora con fecha del 2005 que avalan la dependencia de ETA de la ANV. Como saben que eso canta más que la santa de Zapatero en sus días de gloria han pergeñado la teoría de la fagocitación post electoral. La teoría fagocitaria viene a decir que ETA se adueño del ANV tras las elecciones “fagocitándolo” y “abduciendo” a los concejales electos de ese partido. Listos estos chicos, así consiguen una medalla al descubrir el juego de ETA en lugar de una condena por cometer un delito dejando a los terroristas participar en las municipales. Solo que eso es mentira cochina y hasta El País lo dice.

Hoy El País tira por tierra el intento de Zapatero, Pumpido y sus fiscales bien mandados al decir simplemente que ETA-Batasuna, con gran ingenio presentaron al PCTV y al ANV, desmontando la fagocitación con abducción tras las elecciones. Dicho de otro modo, El País viene a decir que Zapatero miente, que Pumpido trolea y que los fiscales se inventan fagocitaciones abductoras solo para ocultar la realidad de que ETA desde el principio ha controlado y dirigido a ambos partidos porque siempre han sido ETA.

El País dice que Zapatero pudo prevaricar y puede que esté prevaricando ahora ya que ETA, desde antes de las elecciones, era quien controlaba los dos partidos que dice Zapatero que ha fagocitado ETA tras las elecciones.

“Tras la ilegalización dictada hace cuatro años, Batasuna se dedicó al juego del ratón y el gato con el Estado en las municipales de 2003, las europeas de 2004, las autonómicas de 2005 y las municipales de 2007. El ingenio de la organización terrorista para saltarse a la torera la interdicción de concurrir a las urnas obtuvo resultados desiguales. El ratón cayó en la trampa de la LOPP varias veces pero finalmente burló al gato en dos ocasiones: EHKA logró nueve escaños en el Parlamento de Vitoria y ANV conquistó 457 concejales en los comicios de 2007.”

Estos progres mandones están convencidos de que los demás estamos obligados a tragarnos sus mentiras reiteradas y bien gordas. Se sabe que Zapatero no instó la ilegalización del ANV y del PCTV siendo ambos ETA en su misma mismidad porque estaba encamado con ETA haciendo cositas y ahora que necesita ocultar sus pecaminosos tocamientos bajo las sábanas suizas con los etarras quiere que creamos que ha descubierto que ETA fagocitó al ANV tras las elecciones y por tanto es un héroe nacional prevaricador.

Si hasta para El País la ETA es la dueña y señora del PCTV y del ANV desde mucho antes de las elecciones a las que ambos se presentaron, para El País Zapatero es un prevaricador mendaz.

Solo una pregunta a Zapatero que me puede resolver una duda tipo atroz ¿Cómo leches se pueden abducir a 437 concejales y 42 alcaldes sin disponer de un OVNI con la ITV pasada?. ¿Zapatero, has sido tú también abducido por ETA?. Echando mano del mecanismo ultra progre de la convicción personal, diré que tengo la convicción personal de que la respuesta a la primera pregunta es que no hubo abducción, pues siempre estuvieron en el OVNI etarra y a la segunda es que si hubo abducción.

Documentación
El País, artículo “El juego del ratón y el gato”
La Verdad, artículo “El Gobierno pide al Supremo que ilegalice ANV porque es «parte integrante de ETA»
El abogado del Estado cree que, tras las elecciones locales de mayo, Batasuna «fagocitó» el partido y sus ingresos y «abdujo» a sus 437 concejales y 42 alcaldes “

Del monólogo fascista de Alberto San Juan y otras múltiples razones para romper con ZP
Federico Quevedo El Confidencial 6 Febrero 2008

Ha llegado un punto, señoras y señores, en que esto es insoportable. El grado de asfixia al que el Gobierno y el partido que le apoya está sometiendo a todo lo que sea discrepancia con la verdad oficial es bárbaro. Las terminales del poder socialista se han puesto en guardia para procurar la censura y la marginación de todo aquel o aquellos que quieran expresar en libertad su opinión diferente e incluso crítica con el Gobierno de Franco Zapatero. Si levantas la voz contra Rodríguez, hacen lo imposible por hacerte callar. Y esto es solo la punta del iceberg, porque si Franco Zapatero gana las elecciones, la revancha, la venganza, va a ser brutal. Tuvimos un anticipo de lo que la izquierda guarda en su oscuro reverso en la gala de entrega de los Goya el pasado domingo, cuando el actor Alberto San Juan llamó a la disolución de la Conferencia Episcopal.

En otros tiempos, cuando desde la izquierda se hacía un llamamiento de ese tipo, las consecuencias solían ser bastante sangrientas. Hoy supongo que no se llegará a tanto, pero supone una clara advertencia sobre lo que se nos viene encima: una política fascista de eliminación política del contrario. Cuando algo le molesta a la izquierda, la solución es hacerlo desaparecer, y lo visten de comportamiento democrático. Qué quieren que les diga, no me cansaré nunca de denunciarlo, porque creo que la libertad merece la pena. Les recomiendo un video, magnífico, que resume en pocos segundos lo que han sido estos cuatro años de política de palo y tentetieso de Rodríguez y, sobre todo, lo que serán otros cuatro años más en manos de este líder totalitario: http://es.youtube.com/watch?v=cvrhk_7qRlM. Y les recomiendo, también, una página web en la que, si quieren, pueden hacer el gesto de romper con Franco Zapatero.

Romper con Rodríguez es una exigencia de salud democrática. Este Gobierno no duda en usar todos los medios a su alcance para amordazar al discrepante, incluidos los jueces y los policías. Ayer mismo, el candidato del PP en Valencia, Esteban González Pons, lo denunciaba con una crudeza atemorizadora al señalar que De la Vega no acepta un debate con él porque en televisión “no tiene jueces ni policías”. González Pons aseguraba sentirse “intimidado” por la vicepresidenta, la cual ha presentado una demanda contra él por una crítica política del candidato ‘popular’, hasta el punto de que éste afirmaba que De la Vega “ha intentado taparme la boca”. Esa es la actitud que impera en este Gobierno: cuando algo o alguien le molesta, busca su extinción, su desaparición. Lo que nos estamos jugando en estas elecciones no es más que continuar por ese camino de servidumbre que denunciaba Hayek y por el que nos conduce la política totalitaria de Rodríguez, o volver a caminar por la senda de la libertad.

El monólogo fascista de Alberto San Juan la noche de la gala de los Goya es la expresión cruda de la realidad de este país y de la voluntad totalitaria de quien nos gobierna. La izquierda más radical y estalinista se siente identificada con esta forma de gobernar en la que Rodríguez ha conseguido hacerse un hueco en la historia de los políticos más nefastos que han gobernado este país. Si Franco Zapatero gana, en su hoja de ruta para imponer un Estado Socialista está el aprobar leyes que van a mermar seriamente nuestras libertades, leyes dirigidas a controlar desde el poder el acceso de los ciudadanos a la información y a Internet, leyes que van a permitir el control desde las terminales mediáticas del poder de los contenidos de aquellos medios que quieran ser independientes, leyes que, en definitiva, van a amordazar a los periodistas y lo van a hacer, por desgracia, con la colaboración de muchos compañeros que hoy todavía viven con una venda en los ojos que les impide ver la realidad. Por eso les invito a ustedes a romper con Rodríguez y a que, a su vez, hagan lo mismo sus amigos y conocidos. Este país, su democracia y su libertad, lo necesitan.

Zapatero juega con dos barajas
Editorial ABC 6 Febrero 2008

EN su condición de candidato socialista a la presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero debería aclarar con cuántos programas electorales se presenta a los próximos comicios generales del 9 de marzo. Hasta ahora se sabía que era el candidato único del PSOE y del Partido de los Socialistas de Cataluña, pero después de que este grupo anunciara el pasado lunes sus propuestas sobre financiación para la autonomía catalana, hace falta una explicación de Rodríguez Zapatero. Los socialistas catalanes, cuya cabeza de cartel es una ministra del Gobierno de la nación -Carme Chacón-, reclaman para Cataluña un sistema de financiación similar al establecido para el País Vasco a través del concierto económico y la publicación de las balanzas fiscales, es decir, lo que cada comunidad aporta al Estado y recibe de éste. Ambas propuestas no sólo no están previstas en el programa del PSOE, al menos en lo que se conoce hasta ahora, sino que se oponen abiertamente a los planteamientos tradicionales del socialismo español, siempre crítico con el sistema del concierto económico vasco, y al criterio del vicepresidente Pedro Solbes, contrario a la publicidad de las balanzas fiscales, por el efecto lesivo que produciría en el principio de solidaridad entre las regiones.

¿A qué carta electoral juega Rodríguez Zapatero? No es admisible participar con dos barajas, y lo responsable es que el candidato socialista a la presidencia del Gobierno se descarte de una y actúe con sinceridad, diciendo a los electores qué programa aplicará si gana las elecciones: el del PSOE o el del PSC, porque ambos no son compatibles en una cuestión tan esencial como es la financiación autonómica. La presencia de una ministra del Gobierno central al frente de unas iniciativas electorales del PSC tan contrarias al interés general es un síntoma grave de la pérdida de rumbo del PSOE como partido nacional. Puede que la tentación del PSOE y de Rodríguez Zapatero sea la de perpetuar el experimento confederal que pusieron en marcha con el estatuto de Cataluña y la de tratar a Cataluña como si fuera una realidad ajena al Estado español y, por tanto, desconectada de los intereses comunes a todos los españoles. Los resultados de este aventurerismo político saltan a la vista y es muy significativo que ERC haya apoyado sin fisuras las propuestas del PSC, lo que demuestra que no pueden ser beneficiosas para el conjunto de España. En el fondo, el problema es que el PSC acredita que nada cambia en Cataluña a pesar del nuevo estatuto y de que en la Generalitat hay un presidente socialista. Sigue la misma obsesión reivindicativa, el victimismo de siempre y la permanente imagen quejumbrosa de una clase política que parece incapaz de vivir sin estar enfrentada a Madrid.

Motivos para creer
POR IGNACIO CAMACHO ABC 6 Febrero 2008

QUISIERA tener motivos para creer que hay algún motivo para creer que el Gobierno no volverá a negociar un acuerdo político con los terroristas a los que está encarcelando y expulsando de la política. Quisiera tener motivos para creer que todo este alborotado y presuroso cambio de actitud, este repentino turboconvencimiento de que Batasuna es ETA, responde a algo más que a una oportunista conveniencia electorera. Quisiera tener motivos para creer que no nos están tratando de tomar el pelo, o al menos quisiera que ellos tuviesen algún motivo para creer que no nos lo vamos a dejar tomar. Quisiera que me explicasen con algún argumento alejado de la simpleza demagógica o de la consigna esquemática cuáles son realmente los motivos que tienen ahora para creer lo contrario de lo que con tanta convicción defendían hace bien pocos meses.

Quisiera tener motivos para creer que los 132.000 nuevos parados de enero no son el punto de inflexión de la desesperanza.

Quisiera que ellos tuviesen algún motivo para creer en el futuro en vez de albergar serios motivos de alarma. Quisiera tener motivos para creer que Zapatero no pretende alquilar votos con subvenciones y descuentos. Quisiera tener motivos para creer que la crisis económica es un fantasma exagerado por la oposición. Quisiera tener motivos para creer que no se acercan años de fatiga y quebranto, y que no estamos retrocediendo aceleradamente hacia un inquietante horizonte de zozobra.

Quisiera tener motivos para creer que el presidente ha aprendido de sus errores, y que no volverá a reincidir en su temeraria agenda de desestructuración territorial y de fractura civil. Quisiera tener motivos para creer que acepta tal cual es la realidad de la nación española. Quisiera tener al menos un motivo, uno solo, para creer que realmente se ha dado cuenta de que ha cometido algún error en esta legislatura desdichada. Quisiera tener motivos para creer que volverá el consenso, la cordura y la concordia. Quisiera tener motivos para creer que no hay motivos para dudar de la palabra de quien tanto ha mentido y tanto ha ocultado.

Quisiera tener motivos para creer que los que proponen que creamos en ellos tienen ideas en vez de ocurrencias, proyectos en vez de sonrisas, argumentos en vez de frases, talento en vez de talante, generosidad en vez de sectarismo. Quisiera tener motivos para creer más allá de la alharaca de la propaganda y la retórica. Pero, al repasar estos cuatro sombríos años de poder baldío, de pactos rotos, de agendas ocultas, de crispaciones gratuitas, de problemas artificiales, de trucos improvisados y de armonías quebradas, no hallo una sola razón, ni un indicio, ni un atisbo siquiera, no ya para creer sino para albergar apenas una leve sospecha de optimismo, una ligera brizna de entusiasmo, un trivial barrunto de que merezca la pena confiar en los responsables de esta triste etapa de incompetencia y desaliento.

El paseo
http://blogs.periodistadigital.com/galhispanos.php 6 Febrero 2008

Tomiño es muy aburrido. Aquí las horas duran el doble que en Vigo, o sea que cada día tomiñés tiene 48 horas frente a las 24 que tiene en la "ciudad olívica". Así que he decidido retomar el blog que había interrumpido el 31.10.2007 si mal no recuerdo. La única actividad cultural que hay en este pueblo es el fútbol televisado y yo apenas sé lo que es un gol. Lo siento por quienes no comparten mis ideas.

El paseo
Cuando estaba cumpliendo el servicio militar, abrumado por la pérdida de tiempo que éste suponía para mí, escribí una novela corta titulada “El paseo”. Como por aquel entonces no existían los ordenadores personales ni las fotocopiadoras, hice varias copias del manuscrito original en un papel muy fino utilizando para ello papel de calco, también llamado papel carbón, que era el único método que me permitía hacer hasta cinco copias a la vez del mismo texto, aunque las dos últimas resultasen prácticamente ilegibles.

Cuando me licencié comprobé que en mi cartilla militar me habían asignado la especialidad de “desinfector”, es decir que en caso de guerra, supongo que mi oficio consistiría no en matar seres humanos, sino los piojos de los demás soldados, así como la desinfección de las instalaciones militares. De vuelta a Vigo, viviendo con mi padre, solía ir a tomar café a la cafetería “Tamanaco”, justo enfrente de mi casa, hoy desaparecidas ambas, la cafetería y mi casa, al ser fagocitadas (¡cómo no!) por la misma entidad bancaria.

Tengo que decir que mis padres estaban separados, lo que constituía un terrible pecado que, en aquellos tiempos, debíamos expiar los hijos con humillaciones y marginaciones que ahora no hacen al caso. Allí, en el “Tamanaco”, propiedad de un gallego retornado de Venezuela, coincidía con uno de los escritores más prolíficos e influyentes del galleguismo cultural al que llamaré don Heriberto, pues no me parece correcto, a tenor de lo que sigue, decir su nombre y apellidos completos.
Mi padre, conocedor de mis aficiones literarias, nos presentó y me recomendó que entablase relación con él y, como buen hijo, así lo hice. Don Heriberto y yo charlamos así varias tardes, entre café y café, hasta que un buen día le dejé una de las copias de mi manuscrito de “El paseo”. Don Heriberto, que dirigía una importante editorial, lo leyó, le gustó y me dijo: “Podemos publicártelo, pero con una condición, que sea en gallego”. Y añadió: “Yo te lo puedo traducir, pero no debes decírselo a nadie”. Yo, que había sido un lector precoz de los clásicos castellanos, cuyas obras se encontraban arrinconadas en un armario inservible en casa de mi abuela, en Tuy, creo que no peco de soberbia si digo que ya entonces escribía un castellano bastante bueno. El castellano era la lengua que se hablaba en mi familia, en la que fui educado tanto en casa como en el colegio y por la que, además, yo sentía una especial atracción. El castellano era, en definitiva, mi “lengua propia”

Recuerdo como si fuera hoy mis primeras lecturas. Cuando mis compañeros de colegio leían a Emilio Salgari o a Julio Verne, yo ya conocía y admiraba lo mejor de la literatura castellana: “El Quijote”, “El lazarillo de Tormes”, el “Cantar del mío Cid”, “La Celestina”, “El conde Lucanor”, Quevedo, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega, Tirso de Molina, Góngora, Baltasar Gracián, Jorge Manrique, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Ramón María del Valle-Inclán, Emilia Pardo Bazán, Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Antonio Machado, las primeras obras de Camilo José Cela (para mí las únicas verdaderamente buenas): “La familia de Pascual Duarte”, “Pabellón de reposo”, “Viaje a la Alcarria”, “La Colmena”, “Tobogán de hambrientos”, etcétera.

A esa edad, puede decirse con toda propiedad que un servidor era ya un bicho raro, un auténtico tipo sospechoso de no se sabe qué, pero sospechoso al fin y al cabo. Recuerdo de un modo especial que “La Celestina”, escrita durante el reinado de los Reyes Católicos, estaba por aquel entonces totalmente prohibida para un adolescente, lo que me hacía vivir permanentemente en pecado mortal, ya que era incapaz de renunciar a tan apasionante lectura.

Volviendo a don Heriberto, cometí el gravísimo error de aceptar su propuesta y dejar que mi primera novela, escrita en castellano, fuese publicada en gallego en el año de desgracia de 1970. Recomiendo a los escritores jóvenes que por nada del mundo cometan el tremendo error que yo cometí y que me metió en un callejón sin salida al tratar de adaptarme a un galleguismo cultural que no iba conmigo, por más que hubiera nacido en Randufe (Tuy) en un barrio limítrofe entre lo rural y lo urbano. El ansia de publicar de un joven puede hacer que cometa errores de ese calibre. Si bien ya he logrado perdonarme a mí mismo, no cedí nunca a la pretensión de algunos de hacer de Galicia un país monolingüe en el que entran en conflicto el gallego,

considerado como “lengua propia” de Galicia por el Estatuto hoy en día vigente, y el castellano, lengua de colonizadores, depredadores culturales y violadores de nuestra identidad.

Varios años más tarde me enteré de la razón profunda por la cual la publicación de mi libro en gallego había sido una decisión correcta por parte de don Heriberto y mi malestar carecía de todo fundamento: “Si vivieras en Francia, tendrías que publicar en francés, si vivieras en Inglaterra, tendrías que publicar en inglés, si vivieras en Alemania, tendrías que publicar en alemán. Pues bien, si vives en Galicia tienes que publicar en gallego”.

El 90% de la población de Vigo habla castellano. Yo fui educado en castellano. En mi familia nunca se habló en otro idioma que el castellano. Yo pienso, siento, escribo y sueño en castellano, pero vivo en un país que, al parecer, tiene una “lengua propia” que es el gallego y una “lengua impropia”, colonizadora, impuesta, ajena a nuestra idiosincrasia, que es el castellano. Yo siempre había creído vivir en un país bilingüe, pero resulta que la “verdad” oficial es otra. Galicia es y debe ser monolingüe en gallego y el castellano debe ser erradicado. Los gallegos que lo hablamos, lo pensamos, lo amamos y lo defendemos no somos verdaderos gallegos, sino gallegos de segunda.

Vivir para ver.
Gallegos Hispanohablantes
http://blogs.periodistadigital.com/galhispanos.php

Un colectivo organiza una concentración por la libertad lingüística
La protesta se llevará a cabo el viernes en el Obelisco a partir de las 20.00 horas.
Redacción.A Coruña La Opinión 6 Febrero 2008

El Obelisco será el lugar en el que se concentren el próximo viernes a las 20.00 horas los integrantes de la Mesa por la Libertad Lingüística, quienes convocan a los ciudadanos a sumarse a su protesta bajo el lema Por la libertad lingüística, no a la imposición.

El colectivo organiza esta movilización para motivar una reflexión sobre la realidad lingüística, ya que considera que la situación actual "ha llegado a unos extremos en los que ya no podemos estar callados y permanecer impasibles ante la intromisión en nuestras vidas, libertades y derechos fundamentales".

La Mesa por la Libertad Lingüística se proclama en contra del último decreto de la Xunta sobre el uso del gallego en el sistema educativo, así como sobre los que se preparan para fomentar su empleo en el comercio. La asociación asegura defender el derecho individual a expresarse en la lengua que se prefiera pero afirma que nadie "puede arrogarse el derecho de decirnos en qué idioma tenemos que hablar, estudiar o comerciar".

Solicitamos su ayuda:
Concentración en el Obelisco de La Coruña
La Mesa por la Libertad Lingüística ha convocado a sus asociados, simpatizantes y demás ciudadanos a una serie de concentraciones a celebrar en La Coruña con un lema sencillo pero, en nuestra opinión, de candente actualidad e imperiosa urgencia:
POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA, NO A LA IMPOSICIÓN.

Creemos que ha llegado el momento de salir a la calle para llamar a la reflexión a la sociedad gallega y a la coruñesa en particular, puesto que la situación ha llegado a unos extremos en los que ya no podemos estar callados y permanecer impasibles ante la intromisión en nuestras vidas, libertades y derechos fundamentales. Ejemplos concretos los tenemos en la educación con el reciente decreto 124/07 de la Xunta de Galicia y ya se están preparando los correspondientes decretos para "normalizar" al comercio gallego.

Creemos en la libertad, defendemos el derecho del individuo a expresarse en el idioma de su preferencia; creemos también en la diversidad, cada cual es libre de hablar el idioma que estime conveniente y nadie puede arrogarse el derecho de decirnos en qué idioma tenemos que hablar, estudiar, comerciar, hacer documentos administrativos, entendernos en suma.

Por todo ello, hemos decidido dar un paso adelante y plantar cara a la imposición lingüística y solicitamos el apoyo de su medio de comunicación para que haga llegar a la sociedad coruñesa nuestra convocatoria.

Será el próximo viernes 8 de Febrero en el Obelisco a las 20:00 horas.
Las siguientes serán el 15, 22 y 29 de Febrero y el 7 de Marzo.
Muchas gracias por su apoyo.
Reciba un cordial saludo

Convocatoria a socios, simpatizantes, colaboradores y ciudadanos en
general:
<http://libertadlinguistica.com/index.php?option=com_content&task=view&id=94&Itemid=1>

Hemos tomado la iniciativa de una campaña de concentraciones contra la imposición lingüística, todos los viernes durante este mes preelectoral, *en el Obelisco de La Coruña, a las ocho de la tarde*, empezando *el próximo día 8*.

La evidente oportunidad de la movilización aconseja que la asociación la respalde, o, mejor aún, que se ponga al frente, lo que hace al transmitir esta convocatoria.

Pese a su premura, hacemos un llamamiento a todas las personas hastiadas del mangoneo burocrático de la "política lingüística" para que nos acompañen bajo un lema que todos podemos compartir:

*Por la libertad lingüística,
No a la imposición*
<http://libertadlinguistica.com/index.php?option=com_content&task=view&id=94&Itemid=1>

Excusamos decir lo importante que es que la convocatoria cuente con la máxima asistencia posible, pero tampoco nos vamos a arredrar por ser unos pocos: ya hemos sido menos, y ya seremos más.
Reciba un saludo.

Socios promotores,
José Mª Martín López-Suevos, Teresa Vargas, Carmen García, Lucía Lino,
Mercedes Mendoza, Concha Pedrido, José Antonio Amado

MESA POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA
www.libertadlinguistica.com <http://libertadlinguistica.com/> info@libertadlinguistica.com
606 219 859

La campaña de Galicia Bilingüe perseguida por el BNG
 Minuto Digital 6 Febrero 2008

El ayuntamiento de la localidad pontevedresa de Gondomar, presidido por el BNG ha impedido que el autobús de la asociación Galicia Bilingüe desarrollase en dicha localidad su labor de información a los ciudadanos gallegos sobre la campaña de recogida de firmas que tiene en marcha para oponerse al Decreto que impone el gallego en un mínimo del 50 % de las asignaturas del sistema educativo, reservando tan sólo para el español asignaturas como gimnasia o expresión plástica.

Una de las razones que el consistorio gallego, uno de los pocos presidido por los separatistas del BNG, alegó para negar el permiso para incluir Gondomar en el itinerario del autobús de Galicia Bilingüe fue que la dirección del Ayuntamiento que se hacía constar en la solicitud, se había puesto en español: Plaza de la iglesia. La respuesta del regidor fue descarada: “Na vila de Gondomar non existe ningunha praza con esa denominación”, en gallego se dice Praza da Iglesia.

El alcalde del BNG además dejó clara la posición contraria al pluralismo democrático de su formación, al calificar de agresión contra la lengua gallega lo que propone la asociación Galicia Bilingüe. En la denegación oficial hacía constar su «compromiso con la defensa de nuestra lengua, el gallego, por lo que no entendemos las agresiones contra la misma que ustedes proponen desde su asociación». Por último, Araújo Quintás, alcalde del BNG de Gondomar, manifestó que «el gallego es una lengua minoritaria que viene siendo agredida desde hace más de 500 años desde muchos ámbitos y de múltiples maneras, hasta conseguir casi su extinción».

Galicia Bilingüe propone la libertad de elección de idioma en el ámbito educativo por parte de padres y alumnos, así como la plena libertad de los ciudadanos para usar el español o el gallego, ambas lenguas co-oficiales en Galicia en sus relaciones con la Administración, sin ninguna imposición por parte de los poderes públicos.

Por lo que se ve el BNG tiene miedo a que los gallegos sean libres y ejerzan sin coacciones sus derechos lingüísticos.

El estudio del catalán, gallego y euskera era ya un compromiso de Zapatero en 2004
J. MORILLO ABC 6 Febrero 2008

SEVILLA. La reivindicación de los partidos nacionalistas de comunidades históricas con lengua propia -Galicia, Cataluña y País Vasco- para que sus diputados se puedan expresar en su propio idioma en las Cortes Generales, contrasta con el escaso interés que muestran por promover el conocimiento de las lenguas cooficiales -gallego, catalán y euskera- en su propia Comunidad. De hecho, en las tres comunidades históricas que cuentan con lengua propia no se pueden estudiar los idiomas de las otras dos en las Escuelas Oficiales de Idiomas, salvo en Cataluña, donde sólo se imparte euskera.

Pero estas circunstancias no han impedido al presidente Andaluz, Manuel Chaves, incluir en el programa electoral del PSOE que promoverá la enseñanza en las Escuelas Oficiales de Idiomas las lenguas cooficiales del Estado español, cuando haya demanda y con el objetivo de facilitar a los andaluces la movilidad laboral.

Un favor a Zapatero
Con esta propuesta, Chaves se convierte en el único presidente autonómico que asume el fomento de las lenguas cooficiales en su Comunidad y, de paso, le hace un favor, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Y es que esta iniciativa no hay que leerla en clave andaluza -sólo ha provocado rechazo o frialdad en la comunidad-, sino nacional.
Porque con esta promesa, Chaves, que también es presidente del PSOE, ofrece a Zapatero un nuevo argumento para hacerle el juego a los nacionalistas de estas comunidades, que serán necesarios para la estabilidad de la legislatura para cualquiera de los dos partidos que finalmente gobierne, neutralizando, además, la posibilidad de que la medida tenga un coste electoral para el secretario general socialista.

De hecho, fue el propio Zapatero quien en noviembre de 2004 se comprometió con la Entesa Catalana de Progrés -formada por PSC, ERC e ICV- en aprobar un Real Decreto para desarrollar la enseñanza del catalán, el euskera y el gallego en las Escuelas Oficiales de Idiomas. Este compromiso adquirido nunca lo llegó a cumplir y, dos años después, la Ley Orgánica de Educación, tan sólo recogía, en el apartado sobre la enseñanza de otras lenguas, que las Escuelas Oficiales de Idiomas fomentarían especialmente el estudio de las lenguas oficiales de la UE y de las lenguas cooficiales existentes en España.

Un paso más
Ahora Chaves da un paso más y se compromete a fomentar el estudio de estas tres lenguas cooficiales, haciendo un guiño a los nacionalistas y sin coste político alguno para Zapatero. De hecho, la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, se limitó, al ser preguntada ayer por la propuesta, a expresar solamente apoyo, pero nada más.

De paso, los socialistas andaluces socavan la imagen del PP, al que se presenta como rancio representante del nacionalismo español y desvía la atención sobre los pésimos datos del paro y la crisis económica.

De este argumentario se valió ayer el portavoz del Gobierno andaluz, Enrique Cervera, a pesar de que se trataba de una propuesta del PSOE-A y no de la Junta. En ese sentido, dijo: «Me parece peor que se manden mensajes de hostilidad», en referencia al PP, «a comunidades que son tan españolas como Andalucía». Cervera, que tachó al PP de reaccionario, denunció la «manipulación grosera» que, en su opinión, ha hecho este partido de la propuesta, ya que lo único que persigue es que «todo el que tenga interés en estudiar una lengua cooficial pueda hacerlo sin tener que ir a una escuela privada».

Por su parte, el presidente del PP-A, Javier Arenas, acusó a Chaves de «estar entregado a la España asimétrica que intenta consagrar las desigualdades entre los españoles». Además, consideró más prioritario que exista bilingüismo en Andalucía, expresando su preocupación a que la Junta se esté planteando que «la segunda lengua -en referencia al francés- no sea obligatoria en bachillerato, sino optativa, lo que es un profundo error bajar el nivel del sistema educativo».

De cumplirse la promesa electoral del PSOE-A, Andalucía será la única Comunidad socialista donde podrían estudiarse las tres lenguas cooficiales.
 

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