AGLI

Recortes de Prensa    Miércoles 13 Febrero 2008

La batasunización de Galicia
EDITORIAL Libertad Digital  13 Febrero 2008

La última región española en incorporarse al selecto club de autonomías donde la democracia, el pluralismo político y el respeto por las ideas del adversario son papel mojado ha sido Galicia. De muy pocos años a esta parte el independentismo gallego ha cobrado una fuerza inusitada y se ha apropiado de todos los ámbitos de la vida pública. Valiéndose de la alianza con el PSOE, que ha entregado en bandeja de plata el poder autonómico al BNG, de la hegemonía en las universidades y del control prácticamente absoluto sobre los medios de comunicación regionales, la izquierda nacionalista galaica es la dueña del discurso y de la calle. Es la que expide los carnés de demócrata y la que dispone lo que puede y lo que no puede decirse en Galicia.

La última hombrada perpetrada por sus jóvenes pupilos ha sido el intento de agresión a María San Gil en la Universidad de Santiago. En un ambiente de total impunidad, un grupo de exaltados se ha abalanzado sobre la diputada regional vasca al grito de "fascista" y "asesina" mientras se apuntaban la sien con el dedo manifestando su deseo de que San Gil sea asesinada por la ETA. No es necesario remarcar que este desagradable suceso a cuenta de una persona que, si por algo se ha significado, es por la causa de la libertad, es un episodio más en la imparable carrera que Galicia y los gallegos han emprendido hacia la batasunización, es decir, hacía la supresión de facto y por la fuerza de las libertades y derechos que consagra nuestra Constitución.

El caso gallego reúne todos los ingredientes de un cóctel que ya ha estallado en el corazón de una región que, hasta no mucho tiempo, vivía plácidamente al margen del violento cainismo nacionalista que ha asolado a Cataluña y el País Vasco. El primer compás de este singular vals hacia la servidumbre voluntaria fue la promoción que el antaño hegemónico Partido Popular de Manuel Fraga hizo del galleguismo folclórico y lingüístico. El segundo compás se trazó cuando el PSOE asumió sin rechistar los postulados étnicos y soberanistas de un nacionalismo gallego que, hasta entonces, nunca había terminado de cuajar. El tercero tuvo lugar cuando la universidad, la cultura y los medios gallegos tomaron como propio el programa social nacionalista encarnado en la entente PSOE-BNG. El cuarto y último se ha producido durante la última legislatura regional, la del bipartito, la que está llevando hasta sus últimas consecuencias todo el compuesto anterior debidamente aliñado de irredentismo y violencia.

Estas son las coordenadas de la nueva Galicia mientras el huracán nacionalista arrecia con fuerza. Los derechos de los castellanohablantes, que son mayoría que aquella comunidad, son conculcados sistemáticamente desde la guardería –las célebres galescolas– hasta los rótulos de los comercios. La prensa local es perrunamente fiel al nuevo paradigma y la menguada intelectualidad gallega, la de los escritores y artistas afectos al régimen, se deshace en apologéticas rapsodias hacia los nuevos amos. En el colmo del desvarío, se ha abierto un debate territorial a imagen y semejanza de los de las Vascongadas o Cataluña para fijar las fronteras de la "nación gallega", en virtud del cual comarcas enteras de Asturias, León o Zamora deberían reintegrarse cuanto antes a la patria perdida.

Que Galicia se hunda aun más en el lodo del tribalismo o que, por el contrario, supere este sarampión totalitario depende enteramente de los gallegos, gente que, por lo general, es juiciosa y poco amiga de radicalismos estériles. Si ellos –y sólo ellos pueden parar este torbellino– dijeran basta, lo de María San Gil y todo lo que le ha precedido será un amargo recuerdo. Si, fruto de los complejos o el amedrentamiento, dejan que la bestia avance su pesadilla no habrá hecho más que empezar. Espejos donde mirarse tienen, ahora sólo hace falta que no quieran parecerse a lo que ven en ellos.

Guerra en Cataluña
Germán Yanke  Estrella Digital 13 Febrero 2008

Cuando Iñaki Gabilondo preguntó en la Cuatro al presidente del Gobierno si garantiza que unos padres puedan escolarizar en castellano a sus hijos en Cataluña, José Luis Rodríguez Zapatero respondió, timoratamente, que él haría cuanto estuviese en su mano para que fuese así. Timoratamente porque, al parecer, el Estado ya no tiene una política educativa común y los deseos del presidente, elegido por todos los españoles, deben ser sometidos a la negociación con los gobiernos autonómicos o quedar a la espera de sentencias judiciales que, en su caso, tendrían el apoyo del Gobierno. Lo curioso es que a esta diplomacia, Convergència i Unió, que no sabe cómo ganar a Esquerra en algunas materias, responde medio enfadado y con una pretendida y no lograda ironía: si las hijas del presidente estudiasen en Cataluña —dice— superarían “el desierto idiomático de su padre”. Ya sólo la frase revela que Artur Mas, autor del asunto, tendría que mejorar su castellano para expresarse como corresponde al líder de un partido político. Pero el asunto no es que se pueda estudiar “el” catalán y “el” español, sino si, en Cataluña o en cualquier otro lugar, prevalece el derecho de los padres a que sus hijos estudien “en” la lengua que deseen. El verdadero desierto es la falta de libertad.

Coincide esta frase de Mas con la que, poco antes, había pronunciado el candidato de su coalición Pere Macías: “Esta propuesta de Rajoy es montar una guerra civil en la próxima generación, a 25 años vista”. La propuesta no era otra que asegurar por ley lo que el presidente del Gobierno quería conseguir sin tanto esfuerzo parlamentario. Ya se sabe que en campaña electoral se dice cualquier tontería impresentable, pero poner a la verborrea un poco de límite no estaría de más. Es decir, que si la libertad no tiene interés para los nacionalistas catalanes, que la consideran menos importante que la inmersión obligatoria en el catalán, además amenazan con la guerra civil. Mas dice que no se tome en su literalidad la frase sino referida a la semilla de la confrontación, así que la culpa no la tiene el candidato atontado sino el que le escucha.

No hay confrontación entre el español y el catalán. La única que debe preocuparnos es que, con la disculpa de hacer de este último signo de una identidad obligada, se vulnere la libertad. Ocurre lo mismo con esa manía nacionalista (y de los asimilados) por la obligatoria rotulación en catalán, con las amenazas a distribuidores de cine sobre el idioma de los doblajes, con el uso arbitrario del dinero público en subvenciones, con la tontería de colocar en las placas el nombre del Rey en catalán, etc. Se diría que, a falta de nación verdadera, se la tienen que inventar. Y lo hacen a costa de los derechos individuales y con la guerra de fondo.

Nacionalismo catalán
Presagios de guerra civil
José García Domínguez Libertad Digital 13 Febrero 2008

Pere Macias, el segundón del pío Duran en la candidatura al Congreso de CiU, es uno de esos nacionalistas tan pulcros y modositos que tanto gustan en ciertos despachos de Génova. Bon noi de capital de comarca, espabilado, trabajador, siempre atento con las ancianas que quieren cruzar la calle, impecablemente uniformado de Massimo Dutti, socio de la tribuna del Barça y, encima, con maña para defenderse con la paleta del pescado, el Pere encarna el paradigma de ese yerno ideal soñado por todas las madres de las oficiales administrativas de segunda con plaza fija en La Caixa y en edad de merecer.

Nada que ver, pues, con la tosca garrulería de los machos alfa de la Esquerra. Nada que ver, entre otras cosas, porque los legítimos legatarios de Terra Lliure todavía no nos han amenazado con una guerra civil, tal como acaba de anunciarnos ese moderado putativo que habla por Mas y responde por Pere. Así, según el modosito Macias, "habrá una guerra civil en la próxima generación, a veinticinco años vista" si el Partido Popular no renuncia a la provocadora ocurrencia de que el español también pueda ser utilizado como lengua de aprendizaje en todas las escuelas de España.

Y por largo que nos lo fíe, si tal como augura el Pere la contienda ha de ser civil, deberemos inferir que la leña se repartirá sólo entre catalanes. Porque bien sabe el marcial Macias desde sus tiempos de pequeño chupatintas en el Ayuntamiento de Olot que las palabras las carga el Diablo. De ahí que nunca hubiese incurrido en un pecado de lesa patria (chica) como el de incluir dentro de nuestra civilizada civilidad a los habitantes del otro lado del Ebro, o sea, els espanyols. Lo que aún no nos ha aclarado es quiénes combatiremos en cada frente, y contra quién. Porque, tal como esté el patio, las posibilidades –los escenarios, que diría un cretino– empiezan a ser tan ricas y variadas como el mapa lingüístico de Zambia, paisito que disfruta del preciado tesoro de alojar a más de setenta idiomas distintos dentro de un único estado en quiebra.

Aunque lo más divertido sería colocar en una trinchera a la ingente prole de Montilla, de Mas, de Duran y del propio Pere, que habla y escribe con soltura dos idiomas universales, además del sermo vulgaris doméstico. Y, en la de enfrente, situar al atrabiliario ejército de los deslenguados por la inmersión; uno que agrupase tanto a los pequeños monolingües en catañol del cinturón de Barcelona como a sus iguales de la Cataluña interior, esa otra pobre carne del cañón nacional-sociolingüístico que cree expresarse en castellano cuando dice "en póngame una Coca-Cola" o "no cal que vengas".

Oi que si, Pere?
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Odio como oferta electoral
Un votante socialista
Agapito Maestre Libertad Digital 13 Febrero 2008

Es un chico joven. Se considera una persona centrada. Normal, muy normal, me reitera varias veces durante nuestra conversación. Creo que no se lo cree demasiado, pero aparenta con cierta decencia su normalidad. Trata de hablar conmigo de "política", sí, de la espuma esa de buenos y malos, derecha e izquierda, Zapatero el bondadoso y la derechona, y otras cosas parecidas. Nada. Majaderías. Formas de ocultar lo fundamental. Lo político. Lo común. Noto que está en plena campaña electoral. Es un sectario en estado puro. No quiere hablar sino apresar al interlocutor hasta conducirlo a la urna para que entregue su voto a los socialistas. Merece la pena hablar de él. Es representante de toda una generación que repite los mismos esquemas resentidos de hace décadas. Vamos a ello.

Lo pruebo, o sea, le levanto la voz. Le digo medio en broma que mire bien y abra los ojos. No te engañes. Estamos sobre un estercolero de propagandistas sin más moral que engañar a sus propios votantes. El PP, al menos, presenta propuestas sensatas y coherentes, aunque a veces lo haga tarde y con poca pedagogía política. Acusa el castigo y arremete con pujanza de novillo. Lo esperaba. Lo dejo hablar lo justo: tiene claras las consignas; a veces, parece que se las hubieran inyectado en vena y son tan suyas como su cuerpo. Su odio sobre la excelencia se le nota demasiado. Es el estro que mueve todas sus consignas. Salta a la vista y, mucho más, al oído; a este tipo de gentes es mejor oírlas que verlas, porque no puede parapetarse en los gestos y las sonrisitas, en las palmaditas de coleguillas y los guiños corporales. Revelan mejor sus "tópicos" a través de las palabras enlatadas y seleccionadas por los conocedores de los viejos arcanos del estalinismo.

Antes de expresar sus auténticas intenciones, buscan el tobillo del contrario, sí, las partes de su alma, que más daño y dolor pudieran causarle. Él que me ha tocado, insisto, es un hombre joven. Tiene 31 años. Trabaja en un grupo editorial importante. Lleva la comunicación de una de sus editoriales. Defiende con ardor la pluralidad informativa de TVE. Nunca el PP hubiera desarrollado una línea más neutral de los partidos políticos, dice muy serio e impostando la voz, que la llevada a cabo por el PSOE en Televisión Española y Radio Nacional de España. Desprecia a Telemadrid. Le dan miedo los programas de Buruaga y Valenzuela. Y, sobre todo, siente pavor de algunos periodistas cuando los ve en Telemadrid. Su fijación con esta televisión es casi patológica. Para nada cita Canal Sur, y eso que pasa buena parte de su vida en Sevilla.

Pero, por favor, que nadie le diga que no hay pluralismo en los medios de comunicación de España. Es un oasis de neutralidad en una Europa encanallada. Él disfruta con el humor y la amenidad de Telecinco y la independencia de Antena 3. Sigue a pies juntillas a la prensa de Prisa y no le disgusta el Público. Repite sin cesar que nuestro país está muchísimo mejor que hace tres años. Está muy orgulloso de Rodríguez Zapatero, sobre todo de su buen rollo, de su afabilidad, de su cariño por los débiles y oprimidos. Es un tipo cercano que ni ha destrozado la nación ni ha negociado con ETA. Como si yo no supiera con quien hablo, me reitera, te lo digo yo que soy un tipo muy normal, muy centrado, y que voto al PSOE. Créeme: Rodríguez Zapatero ha puesto a este país entre los mejores del mundo. Estoy a punto de desmayarme, pero antes le gritó alguna obviedad y me contesta con una mala caricaturización de la figura de Rajoy: "Es un viejo, fumando puro en el casino y oliendo a colonia Barón Dandy. A ese tipo yo nunca le votaré."

En esa última frase, un exabrupto sentimentalista, hallamos el compendio de todas las ideas políticas de este muchachote. No digo que los partidos políticos de las democracias avanzadas no recurran de vez en cuando, y con sentido del límite, a la movilización de los afectos y las emociones para captar el voto, pero hacer depender una campaña sólo de eso es tanto como reducir la "vida pública" a resentimientos villanos. Un estercolero: vida pública degenerada. Naturalmente, con música e himno de la alegría a cargo de los auténticos maestros de la campaña socialista: los actores, intelectuales y otras yerbas similares. Alegría para alimentar el encanallamiento de una generación que tiene entre 25 y 40 años.

La sentimentalización de la política conduce a España a un despeñadero de resentidos y totalitarios. La movilización de las emociones para captar el voto tiene un pase, pero cuando esa treta se fundamenta en el odio al adversario estamos a un paso del enfrentamiento social. Lo peor de ese muchachote socialista no es que vote al PSOE. Eso está dentro de cualquier lógica política e incluso electoral. El problema es que odia a los del PP, o peor, estigmatiza a quienes no estén de acuerdo con el PSOE. El odio, sí, impide el desarrollo de cualquier lógica democrática. Precisamente por eso, porque el PSOE ha hecho de ese odio su principal oferta electoral, este país ha retrocedido a sus etapas más crueles.

Odio, sí, y resentimiento ante la excelencia pueden darle la victoria a Rodríguez Zapatero. ¿Resentimiento? Sí, sí, resentido es quien reduce a la oposición al franquismo, cuando los verdaderos hijos del franquismo están en el PSOE, y convierte a Rajoy en una caricatura, un tipo antiguo, engominado y de casino de pueblo.

El peligro Zapatero y los amigos de Rajoy
Pablo Sebastián  Estrella Digital 13 Febrero 2008

Vaya por delante nuestra más indignante protesta por la vil agresión y amenaza de muerte a María San Gil, gran dama de la libertad, en Galicia, a manos de una banda de cobardes descerebrados que prueba que el reguero de pólvora de ETA ha contaminado a los bárbaros de otros territorios como Cataluña y Galicia, los lugares donde los gobiernos del PSOE comparten el poder con partidos que no condenan a Batasuna, ni aplauden su expulsión (tardía) de la política, tal y como ocurre con ERC y BNG. Esperemos que el presidente Zapatero reaccione como debe y ponga punto final a sus temerarias andanzas por el mundo de la violencia criminal, disfrazado de política. Aunque sólo sea por su propio interés electoral que es lo único que al parecer mueve sus rectificaciones, una vez que ha sufrido una pérdida notable de expectativas de voto, hasta situarse en una zona de empate con un PP que tampoco está para tirar cohetes, por causa de la desidia habitual de Rajoy y sus malas compañías.

El empate que señalan todas las encuestas entre el PSOE y el PP prueba un claro desgaste y la pérdida de credibilidad de Zapatero y de su Ejecutivo en sus cuatro primeros años de gobierno, lo que no suele ser así. Y una falta de liderazgo de Rajoy y también de credibilidad por causa de la muy mala compañía de quienes le han acompañado en estos años (Acebes, Zaplana y Aznar), y le siguen acompañando en esta campaña, en la que ha decidido, para colmo, deshacerse de Gallardón. En estas circunstancias, ¿qué podría provocar un vuelco electoral a favor de uno u otro bando? ¿Las promesas electorales, el mal menor, el asalto in extremis al centro? Veamos.

Los ciudadanos no salen de su asombro ante la escalada de ofertas de los políticos en campaña electoral, y suponemos que se preguntarán por qué no hicieron cuando gobernaban todo lo que ahora prometen. Y la respuesta es bien sencilla, porque sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena, es decir, cuando necesitan, desesperadamente, sus votos para permanecer o llegar al poder, y por eso y sin calcular los niveles de gasto que supondrán sus nuevas ofertas, y que, naturalmente, se pagarán con los Presupuestos Generales del Estado, todos disparan con “pólvora de Rey”, gratis total. Convencidos de que si pierden sus promesas se quedarán en nada y que si ganan, como suele ser habitual, las podrán aplazar para reducir el coste.

Y lo sorprendente en esta pública subasta es que nadie, hasta ahora, haya dado un órdago a la grande con un mensaje de este estilo: “yo ofrezco un 10 por ciento más de lo que prometa el contrario”. Bueno, algo parecido hizo el PP con lo de plantar árboles, el PSOE propuso 45 millones de nuevos árboles y el PP ¡500 millones! Y cosa similar ha hecho Zapatero con la rebaja de los impuestos de Rajoy, al presentar su cheque de los 400 euros por voto o declarante de la renta. Y lo mismo pasa con la familia, ayudas y regalos en inmigración, seguridad, sanidad, educación, pensiones, etcétera.

Y pena da que no exista un tercer partido nacional, de centro, en discordia que podría dar la campanada diciendo: “nosotros ofrecemos al conjunto de los ciudadanos todo lo que ofrece el PSOE, más todo lo que promete el PP”. Es decir, el ciento por ciento de todos los regalos, ofertas, rebajas de costes y subidas de salarios. Y los ciudadanos estarían encantados al grito de “nos quedamos con todo”, en vez de tener que preguntar: ¿quién da más?

Aunque es tal el barullo de ofertas y contraofertas, que difícilmente cabe imaginar que las listas de regalos o las promesas específicas vayan a ser la palanca del voto que mueva a los electores, porque al final la cosa se suele quedar en un empate en regalos, rebajas y ofertas, con lo que se volverá al principio del cuento de la campaña electoral, y entonces entrarán en juego otras cuestiones y valores.

Para empezar, la militancia política, ideológica y social. Eso de “vamos a votar a los nuestros”, porque se consideran de izquierdas o de derechas. Un voto a los nuestros que, muchas veces, se hace con la nariz tapada, gafas de sol y tapones en los oídos paro no oler, ver u oír lo que han hecho y hacen sus partidos y políticos de turno.

Y, a partir de aquí, puede surgir el voto de castigo o indignación, que en un primer nivel de protesta pasa por abandonar a “los nuestros” y pasarse a la abstención o voto en blanco, como primera medida. Luego está el voto de castigo positivo a favor de otras opciones minoritarias como IU, Rosa Díez o Ciudadanos. Y, finalmente, está el cambio de caballo en plena carrera. Por ejemplo: el paso del PSOE al PP en 1996, cuando la corrupción del felipismo; o el del PP al PSOE en el 2004 por la guerra de Iraq y las mentiras del 11-M. En ambos casos asistimos a un intenso desgaste y graves errores o abusos de González y Aznar, en situaciones de la máxima tensión política y social.

Pero también hay sitio para un vuelco racional de los resultados electorales, sobre todo cuando se tiene la sensación, como se tiene ahora, de un empate entre el PSOE y el PP, como lo anuncian casi todas las encuestas. Algo que tiene que ver con los sonados fracasos de la legislatura de Zapatero y con la pérdida de credibilidad del presidente, por haberse lanzado con frivolidad a la negociación con ETA, a la reforma de los Estatutos de Autonomía, y a la ruptura de los consensos históricos de la Transición, abriendo las heridas del pasado. Y algo que también tiene que ver con los fracasos del PP y Rajoy por no haber sabido el líder de los populares liderar una oposición mucho más inteligente y menos crispada y callejera, así como por no haber roto con las mentiras de la guerra de Iraq y del 11-M, y con los dirigentes de este partido que estaban en el origen de todo esto que los llevó a la derrota en el 2004, como son Acebes, Zaplana y la omnipresente sombra de Aznar.

En estas explicaciones está el empate, la indecisión y la desconfianza de los votantes nómadas del centro, que no se fían de Zapatero como presidente ni de las compañías de Rajoy (que además ha tirado por la ventana al centrista Gallardón). Y mientras uno y otro no arreglen estos problemas el empate seguirá con todo su dramatismo hasta la larga e incierta noche electoral.

Agresión a San Gil
De la algarada al vandalismo
Ignacio Villa Libertad Digital 13 Febrero 2008

El intento de agresión que este martes ha sufrido María San Gil en la Universidad de Santiago de Compostela es el resultado del trato de favor que han recibido los nacionalismos en esta legislatura. Llevamos cuatro años de un Gobierno dedicado a ponerle una alfombra roja a los radicalismos, a los extremismos, a la algarada callejera, al insulto, a la descalificación y a la persecución hacia los que no piensan como ellos. Ahora todo termina desembocando en agresiones, en exclusiones y en un ambiente contra aquellos ciudadanos españoles que se niegan a comulgar con el pensamiento único y la dictadura nacionalista.

Rodríguez Zapatero lleva cuatro años demonizando al Partido Popular. El Gobierno se ha empleado a fondo para aniquilarlo y dejarlo a los pies de los caballos, en un esfuerzo constante e incansable. Y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Tanto éxito han tenido en sus ataques que al final ha acabado pasando lo de María San Gil en Galicia.

Cuando un Gobierno se abona al insulto y apuesta por la persecución del primer partido de la oposición nada de lo que suceda a continuación puede sorprender a nadie. Hay que recordar que para Rodríguez Zapatero y los suyos el Partido Popular es de derecha extrema, radical, trasnochada, franquista, golpista y mentirosa. Una colección de insultos que, a fuerza de repetirse, terminan encendiendo la mecha de las agresiones y de la violencia.

Los radicales nacionalistas han llegado en esta ocasión a desearle a María San Gil que la asesine la banda terrorista ETA. Este salto cualitativo no es más que otro paso en el proceso absolutamente destructivo comandado por un Gobierno que ha estado durante toda la legislatura intentando destruir políticamente a la oposición. Zapatero se ha pasado cuatro años alimentando los nacionalismos, justificando su radicalidad, calificando de hombre de paz a Arnaldo Otegi, jugando a pacifista e impulsando un proceso de rendición. Tras cuatro años jugando con fuego es normal que al final se haya acabado quemando.

El presidente del Gobierno no se ha cansado en estos años de elogiar sin pudor al extremismo nacionalista, mientras simultáneamente procuraba deslegitimar el trabajo político del Partido Popular. Tanta barbaridad termina generando más barbaridades. Es un auténtico vandalismo político que nadie ha frenado.

Los radicales atacan a un dirigente del PP sin que el PSOE lo condene
EDITORIAL Elsemanaldigital 13 Febrero 2008

La presidenta del Partido Popular en el País Vasco, María San Gil, estaba invitada este martes a pronunciar una conferencia titulada La apuesta de una mujer por el progreso, por la convivencia y por la libertad en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Santiago de Compostela. Nadie más adecuado que la dirigente vasca para hablar desde su experiencia frente al terrorismo y la intolerancia. Nada más lamentable que la actitud de una minoría violenta en la facultad gallega.

Unos treinta jóvenes radicales, de extrema izquierda e independentistas, intentaron boicotear el acto de San Gil, la increparon al grito de "fuera fascistas y terroristas" y sus escoltas, que la protegieron de la agresión, recibieron golpes y lesiones. San Gil está desgraciadamente acostumbrada a acogidas similares en su región y plantó cara a los atacantes con entereza, pero la campaña electoral contribuye una vez más a que se extiendan fuera del País Vasco las costumbres antidemocráticas y delictivas de los cachorros de ETA. El PP vasco no tiene libertad y hay quien se beneficia de que ese clima de insultos, persecución y violencia contra el partido de Mariano Rajoy se extienda al resto de España.

Se está hablando de crispación, y efectivamente a medida que se acerca el 9 de marzo el clima político se hace más tenso. Pero hay un límite, el de la libertad y la legalidad, que no debe rebasarse nunca más -como ya ocurriese aquel 13-M, día de reflexión electoral en el que antidemocráticamente fueron cercadas las sedes del PP-, porque nuestra democracia no resistiría bien otra campaña violenta como la que llevó a la inesperada victoria de José Luis Rodríguez Zapatero el 14 de marzo de 2004. Es importante señalar que siempre que se crispa una campaña electoral son los radicales nacionalistas e izquierdistas los que agreden a los representantes del PP, cercan sus sedes o impiden la celebración de sus actos. El PSOE se benefició en 2004 de ese ambiente, pero en 2008, ocupando el Gobierno, tiene la responsabilidad de impedir que se repita.

Zapatero y su ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tienen el deber constitucional de garantizar el orden y la correcta celebración de la campaña electoral. No se trata sólo, como ha dicho el secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del PP, Ignacio Astarloa, de unos delincuentes "que no respetan a las personas, las libertades, ni las reglas de la convivencia civilizada". Es un acto a amedrentamiento contra un rival político en tiempo electoral, y el Gobierno tiene la obligación de buscar y castigar a los agresores de San Gil, y de impedir que hechos semejantes se repitan, porque si no podrá ser acusado de tolerar una crispación que le beneficiaría electoralmente.

Como ha dicho Astarloa, la agresión a María San Gil retrata a los agresores y a quienes los jalean y aplauden. San Gil es una mujer con altas responsabilidades políticas, una persona amenazada de muerte por su defensa de la libertad y la democracia, y una conferenciante hostigada precisamente en ese templo de la libertad de pensamiento que se supone que es la Universidad. Salvo que en lo sucesivo los actos de los hombres y mujeres del PP sean defendidos por el Gobierno, habrá que recordar que durante toda esta legislatura el Ejecutivo ha estado aliado con esos mismos radicales y extremistas que ahora atacan al PP como principal actividad electoral.

La crispación y la violencia no son compatibles con la democracia, y la responsabilidad de lo que sucede recae en quien trata de "arrinconar al adversario político con el único fin de perpetuarse en el poder". Esa preocupación de sus rivales es, también, una señal de que el PP de María San Gil y Mariano Rajoy está acertando y de que no tolerará un nuevo 13-M.

La cruz de la campaña
Tonia Etxarri El Correo 13 Febrero 2008

Será que la emulación de la intolerancia consigue acumular fuerzas entre los más fanáticos, pero ahora que se han vivido episodios de violencia callejera en Cataluña como en Galicia que nos resultan tan familiares en el País Vasco, se daba por descontado que la campaña electoral no iba a ser muy distinta. Esta vez le ha tocado el turno a María San Gil, a quien sus jefes y compañeros de partido quieren pasear por toda la geografía española, conscientes de su «gancho» en el contacto directo.

Es cierto que su partido está recuperando la iniciativa del debate electoral en los últimos días y que los sondeos le están situando en un empate técnico, pero el PP tiene el hándicap de la atracción del voto femenino, según revelan algunos sondeos. Tienen a Ana Pastor o Soraya Santamaría, pero Rajoy necesita que María San Gil recorra todos los rincones. Quizás sería más eficaz que se centrara en Vizcaya (hoy vuelve), donde las intenciones de voto dan la pérdida de un escaño al PP a favor del PSE o PNV. Pero, de momento, ayer le tocó a la presidenta del PP vasco recibir el revés de la campaña en forma de insultos y descalificaciones.

Es lo que tiene haber sembrado tantas semillas de agravios. Que si perteneces a un partido a quien el PSOE (por ejemplo) identifica con la «derecha extrema», los «herederos del franquismo» o que sus mensajes tienen tufillo de xenofobia nadie te libra de que te intenten dar un guantazo por mucho que te llames María San Gil, a pesar de lo bien que cae esta mujer en general entre la afición. Pero así está el ambiente de caldeado después de una legislatura francamente crispada. Tanto, que los artistas que apoyan a Zapatero no deben de estar tan alegres como presumen cuando permiten que un director de cine arremeta contra el principal partido de la oposición diciendo que representa a la «teocracia humillante y estúpida». Una afrenta de tamaño sideral para quienes predican la tolerancia.

Será que la culpa la tiene el PP que crispa tanto que los demás le tienen que insultar. Será eso. Del intento de agresión de los jovencísimos nacionalistas gallegos contra María San Gil hay que resaltar sus miradas de odio. Quienes la intentaban agredir la llamaron «fascista» mientras gritaban a favor de las organizaciones satélite de ETA. Qué ironía. ETA mató a su amigo Gregorio Ordóñez, mientras comían los dos y es a ella a quien llaman «terrorista». Hemos avanzado poco en esta asignatura.

¿Qué les habrán contado a estos fanáticos sobre la Historia de los últimos 40 años? El BNG en Galicia y ERC en Cataluña han permitido estas escenas de agresión que se suelen desarrollar con total impunidad. Los dos gobiernan con el PSOE. El presidente Zapatero podría aprovechar para dirigir sus dardos hacia esas esquinas donde, de verdad, anida la intolerancia.

t.etxarri@diario-elcorreo.com

Apología fanática
Editorial El Correo 13 Febrero 2008

El hostigamiento sufrido ayer por la presidenta del PP vasco, María San Gil, increpada al grito de 'terrorista' y 'fascista' en el transcurso de la conferencia que pronunció en la Universidad de Santiago de Compostela, se asemeja en su inaceptable intolerancia a los actos de boicoteo que han promovido de forma recurrente los militantes de la izquierda abertzale en Euskadi. No es la primera vez que San Gil ha soportado expresiones de odio tan primarias como las protagonizadas por la minoría de estudiantes gallegos que forcejearon violentamente con sus escoltas en el centro universitario. Pero sí resulta inédito que las haya padecido fuera del País Vasco, lo que advierte, aún tratándose de un intento de agresión aislado, de los riesgos que comporta la inoculación de la intransigencia más radical en aquellos sectores juveniles que puedan simpatizar con las reivindicaciones del independentismo fanatizado. Porque únicamente caben interpretarse así no sólo la agresividad desplegada por los concentrados y sus proclamas contra 'los españolistas', sino, sobre todo, su inmoralidad irresponsable al desear de viva voz que ETA asesine a quien piensa diferente.

Que la destinataria de semejante mensaje sea una dirigente política tan marcada por el terror etarra y a la que la banda ya intentó matar, junto a algunos de sus compañeros de partido, en el homenaje a un concejal asesinado a su vez, intensifica la gravedad de lo ocurrido ayer en Santiago y, singularmente, los peligros que acechan tras la banalización de la violencia. La ignorancia despreciativa que exhibieron los congregados hacia la trayectoria democrática de quien pretendía utilizar la palabra en un lugar donde ésta siempre debe primar en su sentido más constructivo y conciliador resulta dolorosamente pareja a su reprobable modo de minusvalorar el daño que ha provocado el recurso a la violencia dentro y fuera de Euskadi. La condena unánime de las fuerzas democráticas gallegas y el arropamiento ofrecido por la Mesa del Parlamento vasco a la responsable del PP suponen un imprescindible gesto de repulsa que precisa ser puesto a salvo de la diatriba partidista para poder ejercer un auténtico poder reprobador sobre quienes deben sentirse tan censurados en su conducta como para no repetirla.

La barbarie ha llegado a la Universidad: no podemos cerrar los ojos
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 13 Febrero 2008

¿Cómo creen que me siento ante la noticia de que la presidenta del PP vasco, María San Gil, ha sido atacada cuando se dirigía a impartir una charla en mi Universidad, la Universidad de Santiago de Compostela? La barbarie ha llegado a nuestros campus, y no podemos cerrar los ojos.

No podemos cerrar los ojos, en primer lugar, ante el significado político de esta agresión. Como ha dicho la propia San Gil, los partidos que gobiernan nuestra Comunidad autónoma, el PSdeG y el BNG, deberían reflexionar sobre la clase de sociedad que se está creando en Galicia, en la que la oposición se ve expuesta a este tipo de ataques.

Esto no se zanja con referencias tópicas a que los autores, el grupo Agir, son una minoría radical poco representativa. No es cualquier minoría, ni de cualquier ideología, sino de extrema izquierda y nacionalista, y lo único cierto es que no tenemos más organizaciones violentas que las de ese sector ideológico.

Es evidente que, si la misma energía que se emplea en condenar el "fascismo", el "racismo" y la "xenofobía", se utilizase en combatir estas otras expresiones de extremismo político no estaríamos sufriendo un fenómeno como éste. Pero cuando la agencia Europa Press da la oportunidad, como informa la edición digital del periódico de Santiago, El Correo Gallego, de expresarse a los energúmenos para que, encima, depongan sus impresentables pseudo-excusas, queda claro que hay afinidades y complicidades que no se mostrarían en otros casos.

La Universidad de Santiago está dirigida, amplia y mayoritariamente, por personas de la misma tendencia política que gobierna la Xunta de Galicia. Los que ocupamos puestos de responsabilidad sin compartir esa sensibilidad y los alumnos que tratan de organizarse al margen de la misma tenemos que sufrir en el día a día ciertos acosos, con unas excusas o con otras, algunos sutiles y otros abiertos, pero en todo caso impropios de una sociedad democrática.

Esta situación debe cesar de inmediato. La Universidad no es patrimonio de ningún sector ideológico y tiene que volver a ser un espacio de convivencia y respeto recíproco. Por lo demás, importar a Galicia modelos de intolerancia ajenos es algo que no puede salir gratis y que difícilmente esta sociedad va a tolerar.

En mi toma de posesión como Decano de la Facultad de Derecho, nuestro rector, Senén Barro Ameneiro, nos animaba a esforzarnos por conseguir que la Universidad de Santiago se coloque entre las primeras del mundo. Pues, de momento, vamos por muy mal camino: en lugar de salir en los medios de comunicación por nuestros logros investigadores y por la calidad de nuestra docencia, lo hacemos por disponer de una banda de la porra que las autoridades académicas no logran erradicar.

La agresión a María San Gil: un paso más en la escalada de violencia que fomentan los de la ceja
Federico Quevedo El Confidencial 13 Febrero 2008

Hace unos días en Santa Martín de la Vega aparecieron carteles de Mariano Rajoy con una señal de bala en la frente, y la cartelería de este partido fue quemada así como una bandera española con la que el Ayuntamiento recibe a los visitantes a la entrada de la ciudad. Ayuntamiento que gobierna el PP, claro. Ayer, un grupo de fanáticos fundamentalistas agredieron físicamente a María San Gil y lograron herir a un policía cuando la dirigente vasca del PP acudía a pronunciar una conferencia en la Universidad de Santiago de Compostela. No se si han visto ustedes las imágenes, pero producen escalofríos. Eran chicos jóvenes, universitarios, cuyos rostros reflejaban un odio cruel, la misma sinrazón que mueve a los cachorros de ETA y a todos los fanáticos que existen por el mundo.

Vaya por delante mi solidaridad con María San Gil quien, desde hace mucho tiempo, desde que delante de sus ojos ETA asesinara a Gregorio Ordóñez, viene demostrando una valentía envidiable y un coraje que ya les gustaría a muchos. María lleva, digo, mucho tiempo haciendo frente al odio, la sinrazón y el totalitarismo en el País Vasco. Es increíble que haya tenido que ser lejos de allí, en Galicia, donde haya sufrido uno de los ataques más violentos a su persona por parte de un grupo de chavales a los que alguien ha llenado la cabeza de ideas estúpidas, de odio y de resentimiento. Odio y resentimiento hacia nada que ellos hayan podido conocer, porque por edad su única referencia política es la democracia.

¿Qué es, entonces, lo que les mueve? Estos chicos que demuestran tener el cerebro lavado por algún fanatismo peligroso, son los discípulos académicos del ideólogo de cabecera de Rodríguez, de Suso del Toro, quien ayer mismo se encontraba en Cuba, no compartiendo dolor con la oposición al tirano Castro, sino recibiendo las prebendas del régimen dictatorial. Desde que en Galicia gobiernan socialistas y nacionalistas, se está fomentando un independentismo incipiente que amenaza seriamente con la estabilidad y la convivencia en aquella comunidad autónoma. Y está ocurriendo a una velocidad de vértigo. El fanatismo tiene fácil encontrar discípulos en una juventud sin norte, carente de ideales y acomodada en una sociedad que nada les pide y nada les exige. En el País Vasco ocurre lo mismo, y acaban en la kale borroka, aunque visto lo visto en Galicia, parece que llevan el mismo camino.

La peculiaridad del ataque de ayer a María San Gil es que se produce a menos de un mes de las elecciones. Desde hace varias semanas, pero sobre todo en estos últimos días en los que las encuestas vuelven a pronosticar un empate y los sondeos propios del PSOE no deben ser todo lo satisfactorios que Ferraz quisiera, los socialistas y, sobre todo, sus terminales mediáticas y culturales, han ido incrementando el nivel de acoso y descalificación al PP y a sus votantes y militantes. Los mismos que hacen el signo de la ceja como símbolo de apoyo a Rodríguez y señal de supuesta PAZ, no ahorran toda clase de improperios hacia el PP pero, sobre todo, están enviando a la sociedad un mensaje enormemente peligroso: hay que parar a la derecha. Y para eso parece ser que vale cualquier cosa.

Ese postulado en el que se ha instalado la izquierda tiene, sin duda, un componente totalitario que debería llevar a muchos socialistas de bien a la reflexión. Los que ayer atacaron a María San Gil lo hicieron cumpliendo esa exigencia de parar a la derecha, y lo hacen amparándose en una supuesta bandera democrática, pero una bandera democrática excluyente según la cual solo ellos son acreedores del poder y del sistema, mientras que quienes no piensan como ellos deben ser expulsados del mismo, aniquilados, exterminados... Estos chavales practican la exclusión desde la violencia física, pero no dejan de tener el mismo fundamento que tienen quienes practican la exclusión con violencia verbal proponiendo la sedación masiva de votantes del PP, el cordón sanitario, o el fusilamiento al amanecer (Almudena Grandes dixit).

Cuando se dicen, y se escriben, esas cosas, ¿qué se puede esperar de una cuadrilla de fanáticos a los que han lavado el cerebro con ideas totalitarias y racistas? Ese fue el germen del nazismo, no lo olvidemos, y más recientemente de limpiezas étnicas como las que hemos vivido en Serbia o se siguen sucediendo en algunos países de África. No quisiera pensar que se puede llegar a una situación como esa, pero todo hace pensar que si el PSOE sigue con su escalada verbal contra el PP, aparecerán más fanáticos que creerán hacer suyas las consignas de violencia que emiten algunas declaraciones de líderes socialistas, y de aquí al 9 de marzo podemos ver, de nuevo, escenas que deberíamos borrar de nuestra memoria como las ocurridas en los días siguientes a los atentados del 11-M. Dios no lo quiera, pero para eso el PSOE debería de dejar de radicalizar esta campaña e introducir un debate sereno y, francamente, no creo que lo haga.

Rubalcaba va hacia otras elecciones manipuladas por la violencia
Pascual Tamburri elsemanaldigital 13 Febrero 2008

En 2004, ustedes lo recordarán, hubo unas elecciones generales. Que fueron democráticas es algo que asumimos a beneficio de inventario, porque aunque discutirlo sería muy fácil llevaría a conclusiones harto embarazosas. Por eso el centroderecha español con Mariano Rajoy al frente acató los resultados del 14 de marzo y la victoria de Zapatero. Eso no implica que haya que estar contentos si se repite aquel espectáculo bochornoso.

Es más, si se repitiese sería difícil negar que la democracia estaría siendo una ficción y la libertad sólo una teoría.

Nuestras calles fueron tomadas desde meses antes del 14-M por turbas violentas e insultantes, que realizaron numerosos actos de agresión y coacción contra el PP. El hundimiento de un buque en el Atlántico fue manipulado para acusar al PP prácticamente de haberlo torpedeado desde la calle Génova. Se mintió sin pudor y se vociferó sin rubor contra el Gobierno, el Ejército y el Estado porque el Ejecutivo, que tenía plenas atribuciones para hacerlo, envió tropas a la pacificación de Irak –y podría haberlas mandado también a combatir, pero el caso es que no lo hizo. Los actos del PP fueron saboteados y atacados por los chequistas y aliados radicales del PSOE. Sus políticos y gobernantes agredidos impunemente. Y aquello culminó con un atentado para el que oficialmente aún no hay culpables y con su manipulación mediática, con nuevas mentiras contra el PP, con el cerco de sus sedes y con una jornada de reflexión que en realidad fue de excepción.

Después de todo eso el PP, en un alarde casi franciscano de caridad, aceptó que había sido un proceso democrático limpio y válido. Así se gana el Cielo, pero tal vez no el poder. De todos modos, lo que pudo ser inevitable una vez es inaceptable cuatro años después.

Un nuevo estado de excepción
Estamos volviendo a las andadas. No, no me refiero sólo a que haya más chapapote que en marzo de 2004, porque el PP no lo está usando para devolver lo del Prestige. El PP no es el PSOE, y ni siquiera está recordando que hoy tenemos muchos más soldados, en zonas de guerra y en misiones de combate, de los que teníamos en 2004. Aunque todos esos elementos –más un islamismo incontrolado, más una ETA revitalizada por el "proceso" de Zapatero- están presentes no van a ser utilizados por el PP, porque Rajoy y su equipo no son como el clan de Pepiño. Sin embargo, algo de lo peor de la campaña de 2004 sí se está reproduciendo y puede poner en peligro la democracia.

Los radicales aliados de Zapatero están sueltos, y acaban de atacar a María San Gil. Hay agresiones e insultos, promovidos desde el extremismo y tolerados desde el PSOE y el Gobierno. Es lo que piden, además, los titiriteros canonistas. Si lo de este martes en Santiago va a repetirse sin que Rubalcaba lo impida se podrá decir que vamos a unas elecciones sin libertad para todos. Quizás eso haga posible una victoria de Zapatero, pero devalúa objetivamente nuestras libertades. Si los chequistas y los titiriteros siguen dirigiendo la campaña del PSOE las elecciones de marzo no serán las propias de un país de Europa Occidental.

Nosotros, los animales
Luis del Pino Libertad Digital 13 Febrero 2008

El abogado de los cuatro mandos de la Policía Científica imputados por presunta falsificación de un informe del 11-M ha dicho que la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M y la AVT tienen la misma legitimidad para ejercer la acusación en el caso del ácido bórico "que una asociación protectora de animales".

¿A qué animales se referirá? ¿Con qué animal asociará este señor a las víctimas del terrorismo?

Quizá esté hablando de corderos. ¿No hemos estado enviando españoles al matadero terrorista durante cuatro décadas para que los demás podamos vivir en relativa libertad y algunos se puedan seguir forrando a costa de todos los ciudadanos? ¿No hemos hecho descansar la democracia española sobre el dolor y la sangre de tantos y tantos que renunciaron desde el principio a cualquier tipo de venganza, ofreciéndose como auténticas víctimas propiciatorias en el altar de un régimen corrupto, donde siempre queda impune todo delito cometido al servicio del poder?

O puede que esté hablando de palomas. Porque las víctimas del terrorismo en España no han sido otra cosa que una incombustible paloma de la paz, siempre degollada por quienes han pretendido regar con su sangre el árbol podrido del nacionalismo étnico. Una paloma de la paz que ha entregado más de mil veces su vida ante la mirada impertérrita de quienes recogían las abundantes y lucrativas nueces de ese árbol maldito

O tal vez este hombre sea peor intencionado y esté pensando en dobermans. ¿No ha estado el actual Gobierno intentando por todos los medios descalificar a las víctimas del terrorismo, presentándolas como peligrosos ultras, como desbocados y resentidos extremistas, que con sus ladridos perturban la gloriosa paz a la que nos encaminaban Zapatero y sus colegas etarras de negociación? Hasta ahora, las descalificaciones no habían llegado a dirigirse específicamente contra las víctimas del 11-M, pero parece que la veda se puede abrir de un momento a otro, una vez que el Gobierno ha perdido el control de las víctimas de la masacre de Madrid y éstas han empezado a reclamar la verdad.

Hace ahora cuatro años, José Luis Rodríguez Zapatero accedió al poder a lomos de la mayor masacre terrorista que ha sufrido nuestro país. De entonces a hoy, el Gobierno socialista ha hecho lo posible y lo imposible por que no sepamos quién mató a esas 192 personas. ¿De qué nos extrañamos? ¿Es que a alguien le queda alguna duda de que, para quienes usan la ingeniería social como herramienta de poder, los simples ciudadanos sólo somos animales, cuya única utilidad es la de producir impuestos? ¿Por qué les iba a importar la vida de un animal más o menos?

Como en la obra de Orwell, los cerdos se han hecho con el poder en la granja. Y ahora, algunos animales son más iguales que otros. Mientras que unos disfrutan de la impunidad del poder, para los otros no existe ni la más mínima posibilidad de que se imparta Justicia.

Creo que ya va siendo hora de que nosotros, los animales de a pie, tomemos el futuro de la granja en nuestras manos y exijamos el cierre del matadero. Y el castigo ejemplar de los matarifes.

La Iglesia y el diálogo con terroristas
ROGELIO ALONSO ABC 13 Febrero 2008

LA polémica sobre el comunicado de la Conferencia Episcopal ha puesto de manifiesto la utilización política del terrorismo por parte de diversos sectores políticos y mediáticos. La lectura rigurosa del texto demuestra que no han sido los obispos quienes han instrumentalizado el terrorismo, sino más bien aquellos que profieren semejantes acusaciones. Así se desprende de unas palabras que pueden suscribir muchos ciudadanos con independencia de su adscripción religiosa.

Con objeto de exponer la manipulación que del texto se ha hecho conviene reproducir la literalidad del párrafo que aborda el fenómeno terrorista: «El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo. Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político».

En un sistema democrático estas afirmaciones constituyen simplemente una obviedad, motivo por el que ya aparecían en el Pacto de Ajuria Enea de 1988 y en el Pacto por las Libertades de 2000, ambos suscritos por PSOE y PP. El primero de estos acuerdos definía el terrorismo como «el máximo desprecio de la voluntad popular». Insistía además en «la falta de legitimidad de los violentos para expresar la voluntad del pueblo vasco, así como en el rechazo de su pretensión de negociar problemas políticos, negociación que sólo debe producirse entre los representantes legítimos de la voluntad popular».

El Pacto por las Libertades recalcaba que «la violencia es moralmente aborrecible y radicalmente incompatible con el ejercicio de la acción política democrática». En consecuencia, PP y PSOE se comprometían a «trabajar para que desaparezca cualquier intento de legitimación política directa o indirecta, de la violencia», subrayando que «de la violencia terrorista no se extraerá, en ningún caso, ventaja o rédito político alguno». Añadían ambos partidos que «el diálogo propio de una sociedad democrática debe producirse entre los representantes legítimos de los ciudadanos, en el marco y con las reglas previstas en nuestra Constitución y Estatuto y, desde luego, sin la presión de la violencia», puesto que «la paz, la convivencia libre y el respeto a los derechos humanos son valores no negociables».

En una línea similar el movimiento cívico ¡Basta Ya! criticaba la reunión entre el PSE y el brazo político de ETA en julio de 2006: «Reconocer a Batasuna como un interlocutor necesario implica de modo inevitable cierta legitimación de la violencia como instrumento político válido, pues ese interlocutor no representa otra cosa que los intereses de una banda terrorista que se niega a desaparecer e impone condiciones para dejar de matar definitivamente». Por tanto, ¡Basta Ya! subrayaba que «la celebración de esa reunión ya constituye un pago político a ETA porque reconoce a su brazo político como un partido tan legítimo como los verdaderos partidos democráticos que ellos han perseguido cruelmente todos estos años».

Como confirman estas referencias, no son sólo los obispos quienes han rechazado el reconocimiento, implícito o explícito, de la organización terrorista como interlocutor político. Es evidente que, al contrario de lo que el presidente del Gobierno señaló al acusar a los obispos de utilizar el terrorismo en campaña, éstos sencillamente habían reproducido lo que el propio Rodríguez Zapatero respaldó en otro tiempo. La matización que de la nota ofreció el portavoz de la Conferencia Episcopal revelaba hasta qué punto erraba el PSOE en sus acusaciones a los religiosos. En opinión del obispo auxiliar de Madrid, «en ningún momento dicen los obispos que no se pueda hablar con terroristas para ver las condiciones para su desaparición, sino que los terroristas no pueden ser interlocutores políticos porque sería dar carta de legitimidad al crimen organizado».

En este sentido incluso puede cuestionarse con razonados argumentos si el diálogo que los obispos aceptan no supone precisamente un reconocimiento de la organización terrorista como interlocutor político. Como recogía el Pacto por las Libertades, «los delitos de las organizaciones terroristas son particularmente graves y reprobables porque pretenden subvertir el orden democrático y extender el temor entre todos los ciudadanos». Este mismo acuerdo subrayaba que «nuestro sistema penal ofrece una respuesta jurídica adecuada para reprimir esos delitos», de ahí que sea innecesaria la interlocución con terroristas justificada por el obispo «para ver las condiciones de su desaparición». Puesto que dichas «condiciones» se encuentran claramente explicitadas en nuestro ordenamiento, el diálogo con terroristas supone una desigual distinción entre estos criminales políticos y otros delincuentes. Semejante concesión a ETA contradice los principios en los que los prelados sostienen su oposición a la negociación política con terroristas.

La escrupulosa separación entre «negociación política» y «diálogo» es de muy difícil, si no imposible mantenimiento, como confirma nuestra experiencia antiterrorista. El propio presidente del gobierno incumplió las condiciones fijadas para entablar el diálogo con ETA al iniciarlo a pesar de que en ningún momento se dieron las condiciones exigidas por el Parlamento, esto es, una «clara voluntad de poner fin a la violencia». En cambio el gobierno aceptó un diálogo con la banda que en seguida progresó a una auténtica negociación política, evidencia que en absoluto puede ocultar la ficticia disociación entre ETA y Batasuna con la que se ha justificado la interlocución con el movimiento terrorista.

Quienes diferencian entre «diálogo» y «negociación» suelen rebasar el límite entre ambos aludiendo al valor positivo del objetivo perseguido: la paz. Esta aspiración ha sido instrumentalizada para presionar a la sociedad con la intención de que acabe asumiendo concesiones inaceptables política y moralmente. Sirva como ejemplo la carta de adviento del obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, días antes de que ETA asesinara en Barajas. En ella se distribuía equitativamente entre representantes políticos democráticamente elegidos y una organización terrorista la culpa y la responsabilidad por las dificultades que atravesaba «el camino hacia la paz», reclamándose de ambos «interlocutores», colocados en el mismo plano de legalidad y moralidad, que recuperasen la «confianza mutua». Con ese fin planteaba: «Recuperar la confianza reclama ofrecer signos inequívocos de una auténtica voluntad de paz. Tales signos producen una distensión, bien necesaria en estos momentos».

Injusto resultaba demandar de un Gobierno democrático «signos inequívocos de una auténtica voluntad de paz» y «distensión» frente a una banda terrorista, estableciendo indebidas comparaciones como estas: «El diálogo suele bloquearse con frecuencia porque los interlocutores, condicionados por el entorno, no renuncian a aspiraciones maximalistas o no se apean de posiciones excesivamente rígidas. La paz posible reclama unapronta renuncia a ambas actitudes. La grandeza de ánimo para recortar aspiraciones y el coraje para flexibilizar posiciones desatascan los bloqueos que, si se prolongan, pueden acabar arruinando los procesos. Comprendemos que resultan muy costosas las dos actitudes requeridas. Pero la paz es un bien superior que merece y necesita estas renuncias».

Esta lógica encubre una falsa separación entre el «diálogo» y la «negociación» con ETA, conduciendo a una negativa situación que el jesuita José María Tojeira describió así para El Salvador: «No es bueno, ni justo que se conviertan en protagonistas de la paz aquellos que crearon víctimas». Como se deduce de los numerosos y fracasados contactos con ETA, el diálogo con la banda induce a reconocerla como interlocutor político. Semejante reconocimiento en una democracia consolidada, incluso cuando se alega que con ello se persigue la desaparición del terrorismo, no contribuye a tal fin. Por el contrario, esta contraproducente injusticia política y moral incentiva la perpetuación de la amenaza violenta.
ROGELIO ALONSO ABC
Profesor de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos


30 radicales intentan agredir en Santiago a María San Gil, presidenta del PP vasco
Los estudiantes se abalanzaron contra los populares al grito de "Fuera fascistas". Dos escoltas resultaron heridos leves. Tres furgonetas con antidisturbios protegieron la salida de la dirigente.
XERARDO PORTO.SANTIAGO La Opinión 13 Febrero 2008

Al grito de "Fuera fascistas", un grupo de 30 independentistas intentó agredir ayer en Santiago a la presidenta del PP vasco, María San Gil, quien acudió a impartir una conferencia en la Facultad de Económicas con motivo de los 40 años del centro.

Los jóvenes, tanto a la entrada como a la salida del acto, se abalanzaron sobre la dirigente del Partido Popular, que tuvo que ser protegida por sus escoltas y por vigilantes de la universidad. En los enfrentamientos, dos de los guardaespaldas, así como algún estudiante, resultaron heridos con contusiones leves e incluso uno de ellos con un corte en una mano.

La cita estaba programada para las 12.30. María San Gil llegó acompañada de dirigentes del PP, entre los que se encontraban Alfonso Rueda, secretario de organización del PP gallego, y Gerardo Conde Roa y María Jesús Sáinz, candidatos compostelanos en las próximas generales del 9-M. Les esperaban un grupo de jóvenes pertenecientes a Agir, que se autodenominan una organizaçom estudantil da esquerda independentista, aunque estos negaban su adscripción a ningún colectivo.

Los carteles que portaban, con frases como Espanholistas fóra de Galiza, Fascismo nunca máis o No a la ilegalización de partidos, remitían a dicho colectivo, que inmediatamente colgó imágenes de la trifulca en su web.

Dentro de la facultad, los independentistas cargaron contra el grupo de María San Gil, parapetada detrás de sus escoltas. Antes de la conferencia fue cuando tanto agentes como estudiantes resultaron lesionados, aunque ninguno de gravedad. Un cámara de la TVG paró una de las agresiones dirigidas a la política vasca.

Mientras San Gil pronunciaba su conferencia, a la que asistieron unas sesenta personas, los jóvenes interrumpían constantemente desde el exterior de la sala, custodiada por los agentes, con gritos de "Fascista", "Terrorista" o "Ilegalización del PP".

Uno de los alborotadores, que negaba que fuese una acción premeditada y defendía la espontaneidad gracias al boca a boca entre estudiantes, trataba de justificar su violenta protesta: "Estamos en contra de que con el dinero del pago de nuestras matrículas, vengan fascistas a la USC".

Una profesora universitaria coorganizadora de las conferencias identificó a varios agresores procedentes de otras facultades y los vinculó a otras acciones de protesta en otros centros de la USC.

María San Gil, parece que habituada a este tipo de boicoteos, no perdió la sonrisa y rechazó abandonar la facultad por otro sitio, como le ofrecía la organización, y salió por la misma puerta. Antes se lamentó: "Es una pena que en una universidad, se supone un foco de libertad, pasen estas cosas".

A la salida, una hora después, los mismos gritos, los mismos empujones y similar enfrentamiento que a la entrada, sólo que esta vez tres furgonetas con una docena de antidisturbios de la Policía Nacional aguardaba a los independentistas (no pueden entrar en el centro sin una orden del rector). La cosa no fue a mayores, y los dirigentes populares abandonaron la facultad caminando.

La conferencia, que llevaba por título La apuesta de la mujer por el progreso, por la convivencia y por la libertad, era la primera de una serie sobre la mujer en la sociedad y en la economía para celebrar el 40 aniversario de la fundación de la facultad compostelana de Empresariales. Los organizadores contaban con traer en futuras ocasiones a la coruñesa Rosalía Mera, cofundadora de Inditex, o a Magda Salarich, ex directora de Citroën en España y ahora directiva del Santander.

Inmediatamente, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, lamentó el "intento de agresión" que sufrió la presidenta del PP vasco y exigió a la Delegación del Gobierno que investigue a los autores de las "amenazas de muerte" contra la política popular.

El líder del PP gallego declaró que no se puede ser "tibio" a la hora de condenar estas actitudes, por lo que exigió al bipartito que condenara este acto, que relacionó con el del viernes en A Coruña, cuando "independentistas" reventaron una concentración de una asociación que recogía firmas por la enseñanza bilingüe.

disturbios en la universidad
Boicotean con violencia e insultos un acto de María San Gil en Santiago
Miembros de la organización estudiantil e independentista Agir participaron en la protesta
Tres escoltas de la presidenta del PP vasco sufrieron contusiones en un forcejeo con manifestantes
La Voz 13 Febrero 2008

Al grito de «María San Gil, fóra da Galiza», un grupo de jóvenes intentaron ayer reventar la conferencia que la presidenta del Partido Popular del País Vasco ofreció en la Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais de Santiago, centro en el que, a pesar de los abucheos a la conferenciante, de momentos de tensión y de varios encontronazos entre los escoltas de San Gil y los manifestantes, se desarrolló finalmente la charla titulada La apuesta de una mujer por el progreso, por la convivencia y por la libertad.

Cuando María San Gil llegó hacia el mediodía a la Facultade de Económicas, acompañada, entre otros, por el secretario de Organización del PPdeG, Alfonso Rueda, y por los candidatos populares al Congreso y al Senado, Gerardo Conde Roa y María Jesús Sainz, respectivamente, unos veinte jóvenes que aguardaban en la puerta irrumpieron con gritos y con pancartas.

Uno de los grupos que participaron en el intento de boicot fue la Organización Estudiantil da Esquerda Independentista Agir, cuyos miembros lanzaron consignas contra la conferenciante y, a través de un comunicado, argumentaron su acción en base a la siguiente explicación: «Agir organizouse para boicotar a presencia deste elemento fascista nunha palestra, para mais ironia, organizada sob o nome de A muller na sociedade e na economía».

Un portavoz de esta organización aseguró asimismo que el acto «non foi convocado coa intención de agredir a San Gil», y reconoció la existencia de un «forcexeo» entre estudiantes y guardaespaldas en el que habrían resultado contusionados tanto tres escoltas de la presidenta del Partido Popular vasco como algunos de los manifestantes.

La conferencia de San Gil se pudo celebrar finalmente en el salón de grados sin que, en nigún momento, cesasen los gritos de los artífices del boicot.

Finalizada la charla, y según pudo saber La Voz, a la conferenciante se le ofreció la posibilidad de abandonar la facultad compostelana a través de una puerta trasera que comunica con un despacho, medida que San Gil rechazó.

Vigueses por la Libertad condena el intento de agresión a María San Gil en la Universidad compostelana
www.viguesesporlalibertad.es 13 Febrero 2008

Vigo, 12 febrero 2008.- La asociación ciudadana Vigueses por la Libertad manifiesta su más enérgica condena del intento de agresión que ha sufrido este martes, 12 de febrero, la dirigente del Partido Popular vasco, María San Gil, en la Universidad de Santiago de Compostela por parte de un grupo de nacionalistas que, entre otras barbaridades, manifestaron su deseo de que “ojalá ETA le pegue un tiro”.

San Gil, que está amenazada por la banda terrorista y que tuvo que presenciar hace años el asesinato de su amigo y compañero de partido, Gregorio Ordóñez, por unos pistoleros de ETA, ha tenido que soportar en Galicia el acoso, las amenazas y los insultos de unos nacionalistas que recurren a medios antidemocráticos y violentos contra quienes no piensan como ellos.

Vigueses por la Libertad advierte que éste es el tercer incidente provocado en menos de una semana en Galicia por grupos de la órbita nacionalista, que emplean las tácticas que en otro tiempo utilizaron las “camisas pardas” de los nazis para amedrentar a sus adversarios y a la población. El viernes en Coruña y el sábado en Vigo, miembros de dos asociaciones fueron acosados, amenazados e insultados por pandillas de ese tipo cuando celebraban actos legales y pacíficos.

Esta asociación reclama del Gobierno autonómico y de los partidos que lo componen, PSdG y BNG, que condenen estas coacciones y amenazas inadmisibles. Especialmente, cuando se da el caso de que las víctimas de esa violencia son personas opuestas a determinadas políticas gubernamentales, o como en el caso de San Gil, dirigentes del principal partido de la oposición.

La impunidad de que parecen disfrutar estos grupos de matones sólo está alentando las conductas antidemocráticas, intolerantes y liberticidas de quienes tienen por objetivo intimidar a todos cuantos no aceptan los dogmas y los planes del nacionalismo excluyente.

Vigo, 12 de febrero de 2008

OFRECÍA UNA CONFERENCIA
Independentistas gallegos intentan agredir a María San Gil en Santiago
Un escolta y dos vigilantes sufren heridas al proteger a la líder del PP vasco cuando acudía a dar una charla en la Universidad
D. S. OLABARRI El Correo 13 Febrero 2008

Alrededor de una veintena de estudiantes independentistas trataron ayer de agredir a María San Gil en la Universidad de Santiago de Compostela. Antes y después de pronunciar una conferencia en la Facultad de Económicas, la presidenta del PP del País Vasco sufrió los insultos y los intentos de agresión de un grupo de jóvenes radicales que, al tratar de acercarse a la dirigente popular, mantuvieron un forcejeo con el equipo de seguridad de San Gil, compuesto por dos escoltas y reforzado con cuatro guardas privados del centro. Fruto del enfrentamiento, un guardaespaldas resultó herido con un corte en la mano y dos vigilantes y algunos estudiantes sufrieron diversas contusiones.

El altercado se produjo a mediodía. Invitada por la Universidad gallega para ofrecer una ponencia titulada 'La apuesta de una mujer por el progreso, la convivencia y la libertad' -que se enmarca dentro de una serie de charlas sobre 'La mujer en la sociedad y en la economía'-, San Gil fue recibida a la entrada de la facultad entre gritos e insultos, proferidos por unos treinta jóvenes que se identificaron como miembros de la organización estudiantil independentista AGIR. Allí mismo, la líder de los populares vascos vio cómo los radicales se acercaban a ella en actitud amenazante mientras le llamaban «fascista», «española» y «terrorista», además de lanzar proclamas de apoyo a Segi y Jarrai.

Acompañada por el secretario de organización del PP gallego, Alfonso Rueda, y por otros candidatos a las elecciones generales -como Gerardo Conde Roa y María Jesús Sainz, entre otros-, San Gil, según testigos presenciales, trató de rebajar la tensión que se respiraba en el centro universitario. Se dirigió a algunos estudiantes -que también reclamaban la «ilegalización del PP»- y les dijo que la «democracia se construye con diálogo» y que «hay que sumar, no dividir». Sus palabras, sin embargo, no sirvieron para calmar los ánimos.

La dirigente conservadora decidió proseguir con su conferencia en medio del griterío que se produjo en el exterior del salón de actos con el objetivo de boicotear la conferencia. Los gritos, los insultos y los pitidos continuaron hasta el final de su intervención.

Pese a la presencia de los alborotadores, la dirigente del PP de Euskadi se negó a abandonar las instalaciones por la puerta de atrás y, ante el medio centenar de personas que asistieron a su ponencia, anunció su intención de salir por la misma puerta principal por la que había entrado. «¿Hemos hecho algo malo? Pues yo salgo por la puerta aunque sea más o menos violento», dijo antes de abandonar el salón de actos.

«Terrorista, fascista»
Y en la salida volvió a encontrarse con los mismos estudiantes y volvieron a reproducirse los enfrentamientos con los escoltas. Aunque en menor medida. De hecho, para evitar que la política popular resultase agredida, la Policía Nacional decidió reforzar la seguridad y trasladó hasta la facultad tres coches con sus correspondientes dotaciones de agentes para escoltar la salida de la presidenta del PP vasco. Los policías debieron separar a algunos jóvenes que acosaban al grupo de acompañantes de San Gil, quien pudo abandonar a pie el centro universitario.

La dirigente popular confesó posteriormente que se sentía «enormemente soprendida» por la algarada y advirtió de que este episodio «debería hacer reflexionar a los políticos de Galicia sobre cómo puede ser que en una universidad, que se supone que es un foco de libertad de expresión, ocurra un incidente de estas características». «Pasaron una hora gritándome 'terrorista' y 'fascista', y si algo defendemos en el PP es la libertad», subrayó San Gil.

TAMPOCO EN GALICIA LA INTIMIDAN
María San Gil tiró de coraje y se negó a salir por la puerta de atrás
Elsemanaldigital.com 13 Febrero 2008

"Ojalá te mate ETA", tuvo que escuchar la presidenta del PP vasco, quien ha recibido el apoyo de numerosos miembros de su partido tras el intento de agresión sufrido en Santiago.

Si no hubiera sido por el dispositivo de seguridad, la presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil, difícilmente hubiese llegado a pronunciar su conferencia en la facultad de Económicas de la Universidad de Santiago de Compostela. Aun así, medio centenar de estudiantes gallegos de ideología independentista insultaron e increparon a la política vasca cuando entraba a la facultad.

El equipo de seguridad de San Gil, formado por dos escoltas, reforzados por cuatro policías de Santiago de Compostela, se vio obligado a mantener un arduo forcejeo con un grupo de radicales para evitar que la dirigente popular resultase agredida. Uno de sus escoltas resultó herido con un corte en una mano y dos policías sufrieron contusiones. Pero pronunció su conferencia entre pitidos y consignas independentistas como "españolistas fuera de Galiza" o directamente proterroristas como "ojalá te mate ETA". Una brutal aseveración que, según han reconocido a Elsemanaldigital.com fuentes del entorno de María San Gil, "le llegó muy hondo".

El inquietante e indignante episodio tuvo una segunda parte. Al finalizar su conferencia, y según han relatado las mismas fuentes, la policía intentó convencer a San Gil de que abandonase al salón de plenos por la puerta de atrás. Ella se negó en redondo. "Hubiese sido la primera vez que María se deja intimidar. Porque, además, lo que estaba en juego era nada más y nada menos que la esencia de todo sistema democrático: su derecho a discrepar y la libertad de expresión". De esta forma, arropada por dirigentes del PPdeG que habían asistido a la conferencia, volvió a encontrarse con los radicales que habían pretendido boicotear su acto y se reprodujeron los enfrentamientos con los escoltas.

La Policía Nacional decidió reforzar la seguridad y trasladó a la Facultad tres coches policiales con agentes para escoltar la salida de la presidenta del PP del País Vasco, pero sólo tuvo que separar a algunos jóvenes que empujaban y se lanzaban contra el grupo de acompañantes de la dirigente popular, que abandonó a pie las instalaciones docentes.

Difundidos los hechos, María San Gil empezó a recibir las llamadas de afecto de todo su partido, empezando por los miembros del grupo parlamentario vasco. "Está tranquila, muy tranquila. La entereza de María es fuera de lo común", han coincidido en subrayar a este periódico varios de sus interlocutores, todos ellos miembros del PP.

"Es evidente –comentan en privado estas fuentes populares– que la agresión a María San Gil está relacionada con la feroz campaña de demonización del PP que arrancó con la legislatura y que el PSOE y sus socios nacionalistas se han encargado de alimentar a diario". También enciende la luz de alarma respecto al retroceso democrático en Galicia, donde en los últimos meses se han sucedido actos muy similares al terrorismo callejero corriente en el País Vasco.

Los ‘borrokas’ que intentaron agredir a San Gil ya están por toda España
Minuto Digital 13 Febrero 2008

El intento de agresión a María San Gil en Santiago ha puesto de manifiesto que los radicales gallegos han aprendido muy bien las lecciones de los ‘ultras’ vascos.

Los tentáculos del terrorismo etarra se reparten por toda la geografía española. Posiblemente sea Cataluña la región en la que puedan tener una presencia más importante los miembros de organizaciones cercanas a ETA o de vinculación con la Kale Borroka.

Tal como recogía El País en su edición del 1 de Junio, la preocupación en Cataluña sobre la proliferación de grupos de Kale Borroka es muy importante.

“La “extensión” de grupos de jóvenes violentos en Cataluña podría desembocar en la aparición de una kale borroka (lucha callejera) “contra la convivencia social”. Así lo cree el líder de Convergència i Unió, Artur Mas, que ayer instó al Gobierno tripartito catalán a luchar con “rotundidad” y “contundencia” contra estos grupos”

Pero la Kale Borroka ya existe en Cataluña, y así se ha puesto de manifiesto en numerosas ocasiones. La celebración del 12 de Octubre en Montjuïc suele ser el escenario preferido para su aparición. Según fuentes de las fuerzas de seguridad la presencia de miembros de la Kale Borroka también se ha detectado en numerosas operaciones contra casas de “okupas”. En estas operaciones la policía habría requisado numeroso material ilegal e incluso material impreso en el que se explicaría con todo lujo de detalles la fabricación de pequeños artefactos explosivos y cócteles molotov.

La Comunidad Valenciana ha sido escenario del trabajo de la Kale Borroka llegada desde el País vasco apoyada por elementos “catalanistas” vinculados a conocidos partidos independentistas y pro catalanistas de la región. También se habría detectado una colaboración muy fluida con grupos anarquistas. La Kale Borroka en Valencia ha tenido como objetivo más importante a Coalición Valenciana. La importación desde el País vasco de las formas y modos de la violencia callejera han tenido como consecuencia numerosos ataques a sedes de este partido político valenciano. Su presidente Juan García Sentandreu ya habría cursado varias denuncias en las que pondría de manifiesto la colaboración de independentistas catalanes, vascos y valencianos.

La violencia anarquista tampoco ha faltado a su cita. Un artefacto explosivo enviado a la sede de un partido político explotó en las manos de un funcionario de correos.

Los lazos de la Kale Borroka con grupos castellanos también ha sido evidente durante años. La vinculación de grupos como Izquierda Castellana con el separatismo vasco es importante. Tenemos que sumar a esto, el apoyo que grupos violentos de RedSkins prestan a estas formaciones.

Izquierda castellana es un grupo de extrema izquierda liderado por Doris Benegas, hermana del socialista vasco Txiki Benegas. Entre las numerosas colaboraciones de estos grupos destacan los foros y mesas que auspiciados por Izquierda Castellana dan voz a las formaciones separatistas vascas. Un ejemplo de esta colaboración se puede verificar en la información que publicamos el 12 de Marzo en Minuto Digital, en la que se ponían de manifiesto los estrechos lazos entre estos grupos violentos:

Doris Benegas se encarga de dar carta de naturaleza y voz a las organizaciones separatistas en Castilla. En esta ocasión les organiza una jornada que, bajo el nombre de “Por una solución política y dialogada a la cuestión vasca”, intenta dar cobertura a las organizaciones ilegalizadas en el País Vasco.En el acto participará la propia Doris Benegas y Joseba Álvarez, diputado de Sozialista Abertzaleak.

Será el sábado 12 de marzo a las 20:00 horas en el salón de actos de los sindicatos, en la calle San Pablo de Burgos.

Mientras infinidad de ciudadanos vascos viven perseguidos por las bandas mafiosas en el País Vasco, los cómplices de todo esto gozan de la libertad suficiente como para reírse de todos los ciudadanos españoles.

La Kale Borroka también tiene presencia en Madrid de mano de grupos de extrema izquierda, “okupas” y estudiantes independentistas vascos de la universidad madrileña. Estos grupos han protagonizado importantes disturbios que no han tenido demasiada repercusión en prensa pero que han logrado amedrentar a numerosos estudiantes. Fuentes universitarias consultadas por Minuto Digital han confirmado que la extrema izquierda controla la mayoría de actividades en los campus madrileños y que algunos sindicatos de estudiantes habrían desaparecido por las presiones de estos grupos violentos.

En Galicia es evidente la relación entre la AMI, Asamblea da Mocedade Independentista, y la Kale Borroka. Sin ir más lejos el pasado día 24 de Junio de 2006 miembros de AMI viajaron al País Vasco para participar en un encuentro internacionalista auspiciado por la organización ilegalizada SEGI. Con la presencia del sindicato radical LAB, en este encuentro se organizaron unas charlas “para denunciar la situación de los presos políticos vascos”

El encuentro fue amenizado por grupos musicales del entorno radical como E.H.Sukarra, Reincidentes, Habeas Corpus y Skalariak. Las jornadas fueron clausuradas por Arnaldo Otegui.

Esta vinculación es la que ha facilitado acciones como la de la colocación de una bomba en Santiago de Compostela, o los incidentes de semanas atrás con amenazas y agresiones de independentistas gallegos a miembros del PP o Democracia Nacional.

Radicales gallegos abren otra campaña de agresiones e insultos a dirigentes del PP
JOSE LUIS JIMÉNEZ. SANTIAGO. ABC 13 Febrero 2008

Varias decenas de jóvenes radicales independentistas gallegos intentaron ayer agredir a la presidenta del PP vasco, María San Gil, que pronunciaba una conferencia en la Facultad de Económicas de la Universidad de Santiago (USC). Tan sólo la intervención de los escoltas de la dirigente popular y tres guardias de seguridad de la universidad impidieron la agresión, que no obstante se saldó con contusiones leves en dos de los guardaespaldas de San Gil.

Los agresores profirieron insultos y amenazas contra la parlamentaria vasca y el nutrido grupo de miembros del PP gallego que la acompañaban, tales como «asesina», «fascista» y «terrorista», llegando a gritar «ojalá te peguen un tiro» o «a ver si os ponen una bomba bajo el coche», al más puro estilo de las juventudes batasunas.

Esta chispa que ahora prende en Galicia no es nueva en el resto de España, donde el PP viene haciendo frente a actos hostiles. Una de las primeras piedras de la crispación corrió a cargo del colectivo de actores y representantes del mundo de la cultura que expresaron su apoyo a Zapatero el pasado sábado, y que tildaron al PP y sus votantes de «turba de mentirosos que piensa, desde su imbecilidad, que todos somos más imbéciles que ellos». El lunes, un cartel de Rajoy en Madrid aparecía pintado con un disparo en la frente, y ayer se sumó a la campaña el dirigente de ERC Joan Puigcercós, que llamó a Manuel Pizarro «sinvergüenza» y «provocador».

Esta espita de tensión contra el PP se abrió antes de las municipales de 2003, cuando con motivo de la guerra de Irak y el accidente del «Prestige» los candidatos y dirigentes populares eran increpados al grito de «asesinos» y «mentirosos».
Espoleados por la manipulación mediática y política entre el 11 y el 14 de marzo de 2004, grupos descontrolados también hostigaron al PP frente a sus sedes. Se han producido situaciones especialmente virulentas en Cataluña, donde Ángel Acebes y Josep Piqué tuvieron que abandonar escoltados algunos actos, al margen de los ataques a sedes del PP.

Críticas al Rectorado
En el exterior de la Facultad de Económicas de Santiago aguardaban efectivos de la Policía Nacional, que no pudieron intervenir debido a la negativa expresa del vicerrector de la USC, Lorenzo Fernández Prieto, en contacto telefónico con la vicedecana de Económicas, Pilar Díaz. Desde el Decanato se insistió al vicerrector en la «necesidad de la intervención policial para garantizar la seguridad» de San Gil, a lo que se opuso Fernández Prieto porque «no hacía falta». Ante la imposibilidad de actuar de la Policía, la presidenta del PP vasco tuvo que ser protegida hasta la calle por sus guardaespaldas, tres guardias de seguridad de la USC y distintos concejales y simpatizantes del PP compostelano, que sirvieron de cordón ante los golpes de los exaltados. San Gil se negó a salir por la puerta de atrás, como se le llegó a proponer «porque si no lo hago en el País Vasco ni lo hacen mis alcaldes y concejales amenazados, no lo voy a hacer yo», comentó a quienes la rodeaban.

No obstante, la presencia de esta treintena de radicales -en un acto reivindicado en su web por la asociación estudiantil AGIR- ya era conocida desde la noche del lunes, según fuentes del PP y la Universidad consultadas por ABC. Ni ante esta previsión de riesgo, el Rectorado de la USC vio oportuno autorizar el despliegue policial dentro de sus instalaciones.
Un portavoz del Rectorado expresó a este periódico su repulsa por lo sucedido, si bien matizó que «no está claro que los participantes sean estudiantes», una afirmación desmentida por la decana de Económicas, Maite Cancelo, quien aseguró que son personas «identificadas con nombres y apellidos» después de haber participado en otros actos de boicot a la Universidad.

Entre los agresores se encontraban alumnos de las facultades de Políticas y Económicas vinculados a AGIR, una asociación consentida por la propia Universidad como representante del colectivo estudiantil «y que voy a pedir que se ilegalice inmediatamente», avanzó Cancelo.

La decana acusó al rector de la USC, Senén Barro, de «mirar a otro lado» y haber «dado alas» a la proliferación de grupos radicales enmascarados bajo los sindicatos estudiantiles con su actitud permisiva ante varios incidentes vividos en los últimos meses. «Si alguien quiere minimizar esto, miente», afirmó Cancelo, quien reunirá al Consejo Decanal hoy para remitir al Rectorado una protesta formal por su actitud. «No se puede agachar la cabeza ante esta gente, porque hoy te dan cuatro gritos, mañana te pegan y pasado te ponen una bomba», dijo.

«Tibieza» de la Xunta
El presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, demandó ayer una «declaración inmediata del Gobierno de la Xunta, sin frivolidades», ante el primer ataque a un dirigente popular en suelo gallego. «La tibieza de este gobierno empieza a preocupar», indicó Feijóo a ABC, «y un acto así no se puede dejar pasar por alto». Hoy pedirán la apertura de una investigación oficial. Desde Génova, Ignacio Astarloa tildó de «nazis» a los agresores de San Gil.

El PP intentó sin éxito que el Parlamento gallego leyera un comunicado de condena por lo sucedido, ya que los grupos socialista y nacionalista prefirieron estudiarlo previamente, y hoy se sabrá si proceden a condenar en el pleno de la Cámara lo sucedido. Fuera del Hemiciclo, PSOE y BNG sí mostraron su repulsa por lo ocurrido en sendos comunicados, no así la Xunta con su presidente al frente, Emilio Pérez Touriño. El silencio del mandatario autonómico se produce en una semana cargada de incidentes de independentistas radicales.

El pasado fin de semana reventaron sendos actos de recogida de firmas de la asociación Galicia Bilingüe en La Coruña y Vigo en defensa de la enseñanza del castellano en la educación pública, que se saldaron con un miembro de Nuevas Generaciones del PP herido leve en la ciudad herculina. Esta actitud es similar a la del alcalde nacionalista de Gondomar (Pontevedra), Antón Araúxo, que prohibió al autobús de esta asociación de padres de alumnos estacionar en su localidad por motivos ideológicos.

Grupos organizados dentro y fuera de la Universidad gallega
Las organizaciones independentistas radicales se sirven, siguiendo el modelo vasco, de sindicatos y asociaciones estudiantiles para captar a nuevos miembros y financiarse. En el caso gallego, las distintas fuentes consultadas coinciden en reconocer que «son las mismas personas, aunque las siglas sean distintas». En esta ocasión, el distintivo empleado fue el de AGIR, reconocida como «legal» por la USC, quien consiente su existencia pese a ser autora de actos de boicot a eventos académicos. Por detrás está la larga mano de otros grupos como AMI, Briga, Independenza Galega (cuyos activistas Ugío Caamaño y Giana Rodrigues atentaron contra una oficina de Caixa Galicia) o Resistencia Galega, autora de diversos atentados de poca intensidad en los últimos meses.

TVE, PSOE y Xunta banalizan la agresión a María San Gil
 Periodista Digital 13 Febrero 2008

Resulta inédito que María San Gil padezca ahora en Galicia intentos de agresiones provenientes del independentismo fanatizado. Hay que reconocerle al tándem PSOE-BNG haberle dado alas a los energúmenos separatistas potenciando la inmersión lingüística y la política cultual excluyente. La agresión a San Gil no puede ser minimizada por más que los sectores afines al PSOE y la Xunta se empeñen en restarle importancia.

El PP intentó sin éxito que el Parlamento gallego leyera un comunicado de condena por lo sucedido, ya que los grupos socialista y nacionalista prefirieron estudiarlo previamente, y hoy se sabrá si proceden a condenar en el pleno de la Cámara lo sucedido. Fuera del Hemiciclo, PSOE y BNG sí mostraron su repulsa por lo ocurrido en sendos comunicados, no así la Xunta con su presidente al frente, Emilio Pérez Touriño. El silencio del mandatario autonómico se produce en una semana cargada de incidentes de independentistas radicales.

Si hubiera sido José Bono el agredido el PSOE y sus acólitos hubieran montado otro show mediático. Pero al tratarse de San Gil es distinto. Ella está acostumbrada. Son los peligros que acechan tras la banalización de la violencia amparada por el Gobierno socialista en esta legislatura. Fue esta banalización la que llevó a Lorenzo Milá en TVE a decir en su telediario que "Escoltas de San Gil y jóvenes estudiantes se enfrentan ...". Los escoltas siempre provocando. No sorprende esta indecencia en boca del mismo presentador que comparó al PP con Batasuna.

Aunque el BNG condenó la agresión, su digital afín Vieiros no lleva el tema en su cabecera. Una mención muy abajo y con un titular que ofende: "Incidentes a las puertas de la USC en una conferencia de la presidenta del PP vasco". Repite como Milá el enfoque de los "forcejeos entre estudiantes y escoltas".

LA USC PROHIBIÓ ENTRAR A LA POLICÍA
La actitud del rectorado de la USC también merece una repulsa al prohibir entrar a efectivos de la Policía Nacional, que no pudieron intervenir debido a la negativa expresa del vicerrector de la USC, Lorenzo Fernández Prieto, en contacto telefónico con la vicedecana de Económicas, Pilar Díaz.

Cuenta ABC que desde el Decanato se insistió al vicerrector en la «necesidad de la intervención policial para garantizar la seguridad» de San Gil, a lo que se opuso Fernández Prieto porque «no hacía falta». Ante la imposibilidad de actuar de la Policía, la presidenta del PP vasco tuvo que ser protegida hasta la calle por sus guardaespaldas, tres guardias de seguridad de la USC y distintos concejales y simpatizantes del PP compostelano, que sirvieron de cordón ante los golpes de los exaltados. San Gil se negó a salir por la puerta de atrás, como se le llegó a proponer «porque si no lo hago en el País Vasco ni lo hacen mis alcaldes y concejales amenazados, no lo voy a hacer yo», comentó a quienes la rodeaban.

Entre los agresores se encontraban alumnos de las facultades de Políticas y Económicas vinculados a AGIR, una asociación consentida por la propia Universidad como representante del colectivo estudiantil. Estos radicales campan a sus anchas gracias a la vista gorda del rector de la USC, Senén Barro, que mira para otro lado y da alas a la proliferación de grupos radicales enmascarados bajo los sindicatos estudiantiles con su actitud permisiva ante varios incidentes vividos en los últimos meses.

Los nacionalistas amenazan con una guerra civil si el español vuelve a las aulas catalanas
 Minuto Digital 13 Febrero 2008

El número dos de CiU al Congreso por Barcelona, Pedro Macias, ha amenazado con que el modelo lingüístico “segregador” que quiere implantar el PP en las escuelas catalanas puede acabar provocando una “guerra civil” dentro de una generación.

En un acto en Gerona organizado por la Cámara de Comercio gerundense, Macias ha arremetido contra las propuestas lingüísticas del PP. Mariano Rajoy, aseguró que los padres tienen derecho a elegir la lengua vehicular en la que son educados sus hijos aunque no se haga todo en la misma aula y que en ninguna parte del territorio nacional a nadie se le puede privar de cursar sus estudios en castellano.

Sin embargo el coordinador general del programa electoral del PP, Juan Costa, matizó estas propuestas en el sentido de que se establecerá “un porcentaje más alto o más bajo de utilización del castellano como lengua vehicular” atendiendo a la realidad sociocultural de cada zona geográfica. Asimismo, señaló que las asignaturas que se estudien en cada uno de los cursos lectivos podrán ser unas veces en castellano y otras en la lengua cooficial de la comunidad autónoma. Así, dijo por ejemplo que en la Comunidad Valenciana un año se podrá estudiar geografía o matemáticas en valenciano y al año siguiente en castellano.

Costa precisó que en las comunidades con lengua cooficial se tendrá que atender a la “realidad social de cada una de las zonas y a la realidad de los usos lingüísticos”, de forma que se decida si la presencia del castellano alcanza una participación del 35, del 55 o del 60 por ciento.

Pero aún con esta decepcionante propuesta del PP, que no garantiza la libertad de elección de idioma por los padres, los nacionalistas consideran, en palabras de Macias que Rajoy propone una “auténtica barbaridad” porque implica “partir Catalunya en dos mitades” y “dividir” la comunidad, al “segregar” a los alumnos en función de la lengua, un modelo opuesto a la “integración” por la que apuesta CiU. “Esta propuesta de Rajoy es montar una guerra civil en la próxima generación, a 25 años vista”, ha sentenciado.

Ya saben ustedes cual es ese modelo de “integración” de CiU: educación única y exclusivamente en catalán, desterrando el español del estado totalitario catalán.

Macias, que acompaña a Josep Antoni Duran Lleida en la lista de CiU al Congreso por Barcelona, considera que Rajoy formula este tipo de propuestas porque “sabe que no lo tirará adelante, lo hace simplemente para ganar unas docenas de votos en algún punto de la geografía española”.

EL FUTURO DE LA EDUCACIÓN EN EUSKADI
El Tribunal Superior decidirá en 15 días si suspende de forma cautelar el currículum
Ha admitido a trámite el recurso del PP contra el decreto vasco, que prima el euskera Educación asegura que cuenta con el apoyo de la mayoría y que «no incumple la ley»
MARTA FDEZ. VALLEJO m.f.vallejo@diario-elcorreo.com El Correo 13 Febrero 2008

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha admitido a trámite el recurso del PP contra el decreto de currículum vasco, un documento que fija el euskera como el idioma principal en el sistema educativo. Los jueces decidirán antes de dos semanas si ordenan la suspensión cautelar de la aplicación de esta normativa, en vigor en las escuelas, solicitada por los populares. Fuentes del alto tribunal explicaron ayer que la sentencia sobre este recurso -que reclama el respeto a la elección de la lengua en la enseñanza- estará antes del verano. Una decisión judicial que, si da la razón al PP, echará por tierra la principal reforma educativa de la consejería de Tontxu Campos. «Es un primer paso, importantísimo», valoró el parlamentario popular Iñaki Oyarzabal.

La admisión a trámite significa que el recurso «cumple los requisitos formales» para poner en marcha el proceso, aclararon fuentes judiciales. El tribunal valorará en los próximos días si la aplicación del currículum supone un «perjuicio» para la comunidad educativa que haga necesaria su suspensión cautelar. «La sentencia final no se demorará más de cuatro o cinco meses porque se trata de una cuestión de interpretación jurídica: comprobar si el decreto incumple la Ley de la Escuela Pública Vasca», añadieron las mismas fuentes.

Libertad de elección
Los populares apoyan su recurso en la cuestión lingüística. Consideran que la nueva normativa «intenta imponer una lengua oficial sobre otra, supone en la práctica la desaparición del castellano e impide ejercer el derecho de elección de lengua para la escolarización», detalla el parlamentario Iñaki Oyarzabal. A su juicio, el decreto no cumple la Ley de la Escuela Pública Vasca, que fija ese derecho de los padres a optar por cualquiera de los dos idiomas.

«El recurso tiene como objetivo garantizar la libertad de elección de lengua», remarcó el portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda. En su opinión, el fin que persigue el currículum es «fundamentalmente que no haya esa posibilidad de elegir». «Busca un sistema de inmersión lingüística como en Cataluña», subrayó Oyarzabal. Desde el PP argumentan que el decreto señala los niveles que se deben lograr en euskera, unas metas que en la práctica «conducen a la desaparición de la enseñanza en castellano». Oyarzabal consideró muy positiva la admisión a trámite del recurso para que «el movimiento que ha surgido en Euskadi en favor de la libertad de elección de lengua» sepan que «están amparados por la ley». «Los colegios que sienten una gran indefensión y han comenzado a modificar sus proyectos lingüísticos tiene que saber que el decreto no les obliga a suprimir los modelos», añadió.

El Gobierno vasco deberá ahora enviar el expediente con toda la documentación sobre el decreto en el que se recoge lo que debe aprender un escolar vasco desde los 6 a los 16 años. El PP preparará una argumentación más extensa sobre su recurso.

El Departamento de Educación recibió la noticia con preocupación. «No tenemos constancia oficial de la aceptación a trámite del recurso presentado por el PP ni del contenido de ese recurso», censuraron. Añadieron que el currículum ha contado «con el apoyo y el consenso de los principales agentes educativos» y que «no incumple ley alguna». «El único camino para que los alumnos lleguen a dominar la lengua es reforzarla en el sistema educativo, con una discriminación positiva», señalaron desde la consejería.

En este mismo sentido la parlamentaria de EA Idoia Cuadra argumentó que el currículum pretende «corregir» una situación para que se «cumpla la ley», pero «no plantea la desaparición del castellano». Según apuntó, «la ley establece que los escolares deben acabar la enseñanza con el dominio real de las dos lenguas oficiales y con el actual sistema de modelos no se logra. Por eso se fortalece el euskera».

Aguirre abrirá un colegio público en catalán en Madrid
Aguirre abrirá un colegio público en catalán en Madrid
J. A. LÉRIDA. ABC 13 Febrero 2008

A este paso, estudiar en catalán en Madrid va a ser más fácil que hacerlo en castellano en Cataluña. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció ayer la creación el próximo curso de una escuela pública donde el catalán será la lengua vehicular y que será bautizada con el nombre del ex presidente de la Generalitat Josep Tarradellas. El colegio ofrecerá también horas de castellano «para asegurar el bilingüismo» que ampara la Constitución y que no se salvaguarda en la escuela pública catalana.

Aguirre hizo este anuncio en Lérida, durante un almuerzo con militantes del PP, que recibieron la noticia con una salva de aplausos. La escuela sólo se creará si existen alumnos suficientes que lo justifiquen, algo sobre lo que la presidenta del PP madrileño tiene pocas dudas: «Dada la importante colonia catalana que reside en Madrid, es probable que la demanda sea suficiente». Y si no hay bastantes alumnos, la Comunidad pondrá a disposición de alumnos y padres los medios para que los estudiantes catalanohablantes que residan en Madrid puedan estudiar en su lengua materna.

La lengua de los nacionalistas
Aguirre justificó su compromiso -que no es electoral, porque en los comicios autonómicos fueron en mayo del año pasado- apelando a la Declaración de Derechos Humanos que, recordó, «especifica en su artículo 26.3 que alumnos y padres tienen derecho a escoger el tipo de educación que habrá que dar a sus hijos». La dirigente del PP madrileño también recordó que la Unesco recomienda que la primera educación «se desarrolle en la lengua materna del alumno». «Eso no se produce en Cataluña, porque los partidos nacionalistas utilizan la lengua en su beneficio», subrayó Aguirre. En ese sentido, «el PP quiere acabar con los usos partidistas de las lenguas». Cuando Aguirre habla de partidos nacionalistas incluye también al PSC, ya que «los socialistas catalanes se han convertido en un partido nacionalista más» desde que gobiernan con ERC.

La escuela llevará el nombre de Josep Tarradellas, «porque siempre quiso ser el presidente de todos los catalanes y no sólo el de unos pocos». Aguirre comenzó su intervención en Lérida con unas palabras en catalán a los «estimats afiliats y simpatizants del PP». «No consintáis que nadie os acuse de no querer la cultura catalana. Aquí nadie tiene derecho a dar carnés de buen y mal catalán», subrayó.

Aguirre y la Declaración de Derechos Humanos
Nota del Editor  13 Febrero 2008

En primer lugar, la Sra Aguirre debería haber hablado de los derechos de los niños a ser educados en su lengua materna cuando su partido, el PP abortó (con perdón) la ley de normalizaciòn lingüística en Galicia y cuando no presentó recurso de inconstitucionalidad contra la ley de inmersión catalana.

También habría que recordarle que el Tribunal Constitucional en una sentencia contra natura y ley determinó que los niños no tienen derechos constitucionales relacionados con la lengua materna.

También habría que recordarle que el mismo derecho que defiende para los catalanes, es igualmente aplicable a los numerosos  chinos, gallegos, rumanos, vascos, polacos, valencianos, rusos, árabes, franceses, alemanes, ingleses, suecos, daneses, etc,. que residen en la comunidad de Madrid.

Lo raro es que no diga nada sobre los otros grupos que no tienen el poder político que puede necesitar para gobernar si no consigue la mayoría directa, así que parece que está preparando el camino para trapichear España con los nacionalistas y gobernar en contra de la otra mitad de los españoles, como hizo Aznar en su primera legislatura, descabezando el PP en Cataluña y permitiendo la ignominiosa y anticonstitucional inmersión lingúística en contra de los Derechos Humanos que ahora dice defender.

Con Gallardón creando el movimiento contínuo de empleo a base de controladores de la ORA y con Aguirre creando empleo para los lingüistas regionales e internacionales, los socialistas herederos de Stalin y sus secuaces y los nazionalistas no tienen que mentir más para conseguir mantenerse en el (des)gobierno (ahora) de España.

En cualquier momento, esto de las autonosuyas va a reventar, los ciudadanos estamos hartos de que nos esquilmen con cientos de mecanismos tributario-confiscatorios y la numerosa nómina de profesionales de la política, gastando a mansalva la pólvora del rey, o sea, nuestro dinero, el de Vd. y el mío.

Recurso del PP ante Estrasburgo por caso Garachico
ABC 13 Febrero 2008

El PP de Tenerife hizo público ayer que recurrirá finalmente al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo la sentencia del Constitucional en la que de desestima el recurso y la cuestión de inconstitucionalidad presentada contra la Ley de Igualdad que le impidió presentarse a las elecciones locales en el municipio de Garachico, por concurrir con una candidatura conformada únicamente por dieciséis mujeres.

Así, los abogados del PP ya preparan una demanda, que no podrá presentarse hasta que se notifique oficialmente el fallo de la sentencia del Alto Tribunal. Los populares plantean que «la modificación que la Ley de Igualdad introdujo en el artículo 44 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, que impide que una candidatura formada íntegramente por mujeres se presente a unas elecciones, conculcaría el artículo 23 de la Constitución, que consagra los derechos de sufragio pasivo y de participar en asuntos públicos».

En el lado opuesto se encuentra el PSOE, que ha censurado la decisión de los populares. La secretaria regional en materia de Igualdad de los socialistas, Marián Franquet, señaló a ABC que este recurso es jurídicamente «inviable» y políticamente «inaceptable». Además, ha instado a los populares a que «pidan perdón» por la utilización «electoralista» que se ha hecho de las mujeres.

Estimado el recurso contencioso administrativo contra la orden de traducir la programación de Lengua española al gallego
email  13 Febrero 2008

Queridos amigos:

Aunque no sé si ya tiene alguna importancia, os comunico que el recurso contencioso administrativo que el que suscribe interpuso contra la orden de traducir la programación de Lengua española al gallego ha sido estimado y dicha orden ha sido anulada.

Si entiendo bien la sentencia (me pierdo un poco en el lenguaje jurídico), lo que viene a decir es que la administración nunca justificó en qué norma se basaba para obligarnos a redactar las programaciones en gallego y que en los diversos decretos que desarrollan la ley de normalización lingüística no existe ninguna norma que obligue a la redacción de las programaciones en gallego.

La sentencia es recurrible pero no sé si la administración recurrirá, ya que el Decreto 124/2007 de 28 de junio supone un cambio de criterio y en él (el primero que habla de la lengua de las programaciones didácticas) se admite que la programación de Lengua española se escriba en castellano.

Yo sigo con un montón de dudas jurídicas: ¿qué pasa con las programaciones de otras asignaturas?, ¿y con las actas de las reuniones de departamento y otros documentos elaborados por el departamento?

En cualquier caso esta sentencia ha sido para mí una pequeña alegría y supongo que también lo será para vosotros. Por eso quiero compartirla.

Aprovecho para reiteraros el agradecimiento por el apoyo que en su momento me disteis.

Un fuerte abrazo,
Eduardo Puertas Castaños.

Catorce millones de personas estudian español en todo el mundo
J.G.C.MADRID ABC 13 Febrero 2008

Un mapa de la lengua española, del vehículo en el que nos expresamos, comerciamos, emigramos y también en el que nos comunicamos en el ámbito global: tal es el alarde del «Atlas de la lengua española en el mundo», presentado ayer por la Fundación Telefónica. Se trata de un amplio estudio sobre la presencia del español en el resto del mundo, realizado en colaboración con el Instituto Cervantes y el Real Instituto Elcano, pero con la colaboración de Academias y otras instituciones, un equipo bajo la dirección de José Luis García Delgado. http://www.abc.es/informacion/documentos/AtlasI.pdf

Entre las novedades que aporta este trabajo, firmado por Francisco Moreno Fernández y Jaime Otero Roth, destaca el recuento más real hasta la fecha de todos los hablantes. Entre los que tienen el español como lengua materna y los que lo estudiaron como lengua extranjera sumamos casi 500 millones de personas, exactamente 438 millones, sobre todo por el recuento de los 14 millones de personas que estudian español en todo el mundo. Es el mayor de nuestros activos a nivel mundial. Es la tercera lengua más hablada de las seis mil que dan voz al mundo.

Con ese fundamento demográfico, el Atlas describe desde los datos más cuantificables hasta otros datos más sutiles y difíciles de diferenciar, como el uso en comunidades con otras lenguas nativas, desde las indígenas hasta las de países de la UE, sin olvidar la heredad del judeoespañol.

Sobre el valor identitario de la lengua, habla en sus conclusiones el estudio. La lengua española es «un club» cuyo prestigio creciente influye no sólo en los mercados globales, sino también en los flujos migratorios que ven en el conocimiento del idioma un elemento determinante a la hora de elegir destino. Además, la procedencia del condominio lingüístico hispano reduce drásticamente los costes de integración.

La creciente presencia del español en Brasil y Estados Unidos también tiene un capítulo destacado en el trabajo, así como la creciente incidencia de nuestro idioma entre los profesionales de la UE, que ven con su conocimiento abiertas las puertas de muchas oportunidades que inciden, como ya Martín Municio recontó hace años, en un 15 % de nuestro Producto Interior Bruto.

El estudio se enmarca en un proyecto de análisis económico del que ABC ya adelantó sus bases el pasado domingo. Sus conclusiones pondrán en manos de nuestras autoridades y empresas una herramienta muy útil para aprovechar los recursos casi infinitos de nuestra cultura. El español es nuestro petróleo, como se suele decir, pero, según sentencia de Antonio Muñoz Molina, su desafío no es el inglés, sino la pobreza. Si el equipamiento tecnológico de la comunidad hispana fuera como el de la anglosajona, la presencia del español en la red se multiplicaría por tres.

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