AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 18 Febrero 2008

El parto de los montes de UPD.
Nota del Editor 18 Febrero 2008

Esperaba con ansiedad la publicación del programa electoral de UPD, dada la indefinición que de los temas linguüísticos hacían gala sus dirigentes en los mítines, y debo decir que estoy francamente apesadumbrado, sus :

7. Modificar el art. 2 CE: donde dice “nacionalidades y regiones” debe decir “comunidades autónomas y ciudades autonómicas”. Se suprimirá el art. 3.3 CE, que dice lo siguiente: “La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Incluir en el art. 14 CE, después de la palabra “raza”, la palabra “lengua”.

Es un disparate dejar vigente el art. 3.2 CE" 2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. "

Propuestas 1
c) Todas las lenguas deberán ser reconocidas en pie de igualdad en los territorios en que sean oficiales, sin que el uso de una u otra pueda ser motivo de discriminación en ningún ámbito, incluidos el educativo y el cultural. Los hablantes de las lenguas son los individuos, por lo que no deberá poder establecerse, entre las lenguas cooficiales, diferencias entre lenguas “propias” y meramente “oficiales”. En particular, ninguna lengua que sea oficial en un territorio podrá ser considerada por los poderes públicos una lengua extranjera o extraña. Las políticas llamadas de “normalización lingüística” deberán respetar el derecho de los ciudadanos a elegir la lengua en la que desean expresarse, tanto en el ámbito público como en el privado. Ninguna medida de protección o fomento de una lengua podrá conllevar merma de derechos de los hablantes de otra.

Es claramente anticonstitucional puesto que la Constitución Española distingue entre el deber de conocer la lengua española y el derecho a usar la lengua regional. Esto es la imposición de la lengua regional de forma burda, el bilingüismo impuesto

4. EDUCACIÓN
A) ENSEÑANZAS NO UNIVERSITARIAS
DIAGNÓSTICO

3 - A esto hay que añadir un factor negativo en las comunidades autónomas bilingües. Nos referimos a las políticas de inmersión lingüística que, sobre todo en Cataluña pero de próxima implantación en el País Vasco y Galicia, han erradicado de la educación pública la enseñanza en lengua materna de los castellanohablantes, una parte considerable de la población. El sistema educativo español se encamina a la división en 17 sistemas diferentes, más empeñados en alimentar diferencias que en compartir un plan de estudios básico. Paradójicamente, esta disgregación del sistema educativo no universitario se produce mientras el universitario comienza a integrarse en un sistema europeo concebido para unificar titulaciones y planes de estudios de las universidades de la Unión Europea,

PROPUESTAS

2 - El reconocimiento, mediante la correspondiente reforma constitucional, del derecho a la escolarización en las correspondientes lenguas maternas oficiales en las comunidades bilingües, y el desarrollo de sistemas educativos bilingües a lo largo de toda la escolarización obligatoria, garantizando el derecho de los padres y luego de los alumnos, a escoger la lengua que prefieran a lo largo de la escolarización, con la garantía de que ambas lenguas oficiales sean adecuadamente enseñadas y aprendidas.

Es claramente anticonstitucional puesto que la Constitución Española impone el deber de conocer la lengua española, pero no impone el deber de conocer la lengua regional.

Terrorismo y elecciones
Germán Yanke Estrella Digital 18 Febrero 2008

Si en las circunstancias actuales la política antiterrorista sigue estando en la agenda de los debates electorales, es que vivimos inmersos en una maldita enfermedad política. No se trata de defender el consenso por el consenso o el servilismo de la oposición al Gobierno, pero sí de poner en vigencia —o volver a hacerlo— instrumentos útiles y eficaces para que una “política de Estado” no deje de serlo.

En las intervenciones electorales de este fin de semana, el presidente Rodríguez Zapatero ha cifrado su patriotismo en su apoyo a José María Aznar en política antiterrorista. Visto así, el observador podía preguntarse si en la última legislatura del PP, el secretario general estaba o no de acuerdo con lo que hacía el Gobierno. Al menos para ver si el “patriotismo” del que hace gala es callar sus discrepancias o, sencillamente, coincidir con la política gubernamental. Lo fundamental de las relaciones entre Gobierno y oposición en esta materia aquellos años fue el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que, en esencia, tenía dos contenidos fundamentales. Uno, para los terroristas: la política no iba a cambiar si cambiaba el Gobierno. Otro, para los firmantes: las modificaciones de envergadura en política antiterrorista tenían que ser pactadas previamente entre los dos grandes partidos. El patriotismo, en definitiva, no es callarse lo que se piensa o coincidir con fortuna, sino establecer instrumentos como el del Pacto. Un patriotismo, como se ve, compartido.

Si las cosas no han sido así en estos cuatro años, se debe a que el PSOE ha dado por fallecido —como un simple papel, según expresión famosa— el Pacto porque quería ensayar una política que nunca tendría el aval del otro firmante. El acuerdo entre ambos partidos para dialogar con ETA ha sido propuesto ahora por dirigentes socialistas como Rodríguez Ibarra, pero refleja más la desesperación por el fracaso del “proceso” que un proyecto positivo y que ya conocíamos: el acuerdo, en general, en materia antiterrorista.

Estando tan claro el procedimiento acertado resulta un tanto triste que, ya a punto de comenzar la campaña, siga la murga de los reproches. El último, el del presidente, que arremete contra su contrincante por haber permanecido en silencio tras la detención de los terroristas de la T-4 que permanecían huidos. El anterior, el malhadado detalle de añadir a la queja por el retraso al instar la ilegalización de ANV y el Partido Comunista de las Tierras Vascas que se había hecho mal. Todo ello síntomas de un problema político en el que la utilización de la política antiterrorista parece más un instrumento electoral que un instrumento eficaz para defender las libertades.

ETA y PCTV
Las lentejas de Zejas
Isabel Durán Libertad Digital 18 Febrero 2008

Las demandas de ilegalización de los partidos de ETA por parte de la Fiscalía General del Estado y de la Abogacía del Estado constituyen auténticas actas de acusación contra los terroristas, pero también contra José Luís Rodríguez Zapatero. El jefe del Ejecutivo, al aportar las pruebas contra ANV y el PCTV, ha facilitado sin saberlo multitud de pruebas contra sí mismo y quizás, además de en las urnas, algún día deba pagar judicialmente por ello.

En los 285 folios del informe aportado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estado se revela hasta qué punto el Gobierno ha ocultado pruebas a la Justicia para que no actuara en tiempo y forma contra las máscaras políticas de ETA, empezando por la primera de ellas, que se llevó el gato al agua con nueve escaños en el Parlamento vasco bajo las siglas del PCTV. Porque esta formación terrorista es, desde entonces, el partido bisagra en la Cámara de Vitoria y hasta el mismísimo lehendakari le debe el cargo no a las nekanes, sino a los pistoleros, con el beneplácito de Zapatero, Rubalcaba, Conde Pumpido y Garzón, por señalar algunos de la pomada de la paz etarra.

Y es que, según consta en los documentos ahora en poder del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional, durante el debate de investidura de Juan José Ibarretxe la policía grabó los mensajes de móviles enviados al partido de las nekanes por los terroristas de Batasuna en los que les daban instrucciones sobre la posición que debían ir tomando en la Cámara vasca. Los etarras ordenaron a su apéndice parlamentario que prestara dos de sus escaños a Ibarretxe para que pudiera formar Gobierno. Es decir, el actual presunto presidente de todos los vascos lo es gracias a los votos prestados por la ETA y ordenados por la organización a través de SMS.

Zapatero lo sabía, tenía las pruebas y las ha ocultado hasta ahora. ¿A santo de qué? Baste un solo un ejemplo: sin el concurso de los nacionalistas vascos, La Moncloa no hubiera sacado adelante la ley más importante del año, los presupuestos generales del Estado. El PNV le debe el puesto a la ETA y el presidente del Gobierno se lo debe, fundamentalmente, a la formación política de Sabino Arana.

Al final la VIII Legislatura ha sido la de las lentejas de Zejas, cocinadas y repartidas entre la ETA y los nacionalistas y si no, que se lean los informes policiales que ahora ven la luz. En resumen, con las lentejas de Zejas los de las pistolas se han puesto las botas. Esperemos que tan brutal atracón acabe con todos en prisión, cocineros y frailes incluidos.

Zapatero no convence
Editorial ABC 18 Febrero 2008

EL presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, encara sus debates televisados con Mariano Rajoy con una opinión pública que se manifiesta de forma crítica con los resultados de sus dos grandes bazas en esta legislatura: la negociación política con ETA y las reformas en el modelo territorial del Estado. Así se desprende de los datos que hoy publica ABC sobre la última encuesta semanal sobre estimación de voto en las próximas elecciones generales del 9 de marzo. Las respuestas de los ciudadanos sobre el proceso de diálogo con la banda ETA tienen la cualidad de reflejar valoraciones discriminadas, de tal manera que la misma mayoría que acepta que José Luis Rodríguez Zapatero hizo bien en iniciar los contactos con los terroristas, es la que, a continuación, reprueba claramente la gestión política del proceso. En efecto, la mayoría reprocha al presidente del Gobierno haber autorizado nuevos contactos con ETA después del atentado de la Terminal 4, en el aeropuerto de Barajas; cree que está injustificada la ocultación por el Gobierno de los contactos que mantenía con ETA mientras declaraba que la negociación había terminado; y si una mayoría obsequia -en franca contradicción con los demás reproches- al presidente del Gobierno con la idea de que actuó con responsabilidad en el proceso de negociación, la misma mayoría le niega haberse comportado con honestidad.

En resumen, estas opiniones demuestran que Rodríguez Zapatero no es fiable para los ciudadanos y que su empeño en disculparse por haber faltado permanentemente a la verdad en la información sobre el proceso de negociación no ha surtido el efecto que esperaba. Es probable que en los debates televisados, el candidato socialista pretenda zafarse de las enormes sombras de su gestión apelando a los Gobiernos anteriores y a la súbita eficacia antiterrorista de las últimas semanas. Pero el problema del Gobierno socialista no sólo es que sale perdiendo en cualquier comparación con la política antiterrorista de José María Aznar, sino también en que esta estrategia de retrospección irrita a los ciudadanos, porque lo que se decidirá el 9 de marzo no es la gestión de Aznar, sino la de Rodríguez Zapatero y su oferta para los próximos cuatro años.

El análisis de la opinión ciudadana sobre las reformas del modelo territorial -con sus elementos añadidos sobre política lingüística e identidad nacional- revela un similar o mayor nivel de crítica hacia Rodríguez Zapatero. No gusta el trato discriminatorio que ha dado a las comunidades autónomas, ni, en concreto, las consecuencias del nuevo Estatuto de Cataluña. El presidente del Gobierno ha conseguido, incluso, que estas cuestiones estrictamente políticas sean también valoradas como prioridades del Ejecutivo, lo que demuestra que no todo es economía en el debate preelectoral. También en este terreno el Partido Popular tiene un buen punto de partida, porque los ciudadanos le conceden mayor confianza que al PSOE en la igualdad de trato a las comunidades autónomas, el fomento del uso del español y la enseñanza de la Historia de España con directrices comunes para todo el territorio.

El PSOE ha invertido en cuatro años todas sus energías políticas en marginar al Partido Popular para tener manos libres en los pactos con nacionalistas, la negociación con ETA y la alteración del modelo de Estado sin pasar por los procedimientos de reforma constitucional. Los españoles no han secundado el voluntarismo de Zapatero y, por eso, ni respaldan su balance ni han desahuciado a la derecha como alternativa. Todo lo contrario. La estrecha diferencia que separa al PSOE del PP encuentra su fundamento en una opinión pública que no sólo está atendiendo a la evolución negativa de la economía. También refleja el sedimento de una legislatura conflictiva y crispada, pero, por lo visto, no en grado suficiente para el presidente del Gobierno, quien apuesta por tensar y dramatizar aún más una situación política marcada por la profunda división que ha provocado el PSOE.

El Mugabe de León
HERMANN TERTSCH ABC 18 Febrero 2008

No hace falta ser muy amigo del presidente del Gobierno para reconocer que gran parte de los daños que ha causado a las instituciones, a la convivencia y al tejido social, aunque demoledores, no han sido intencionados. A nadie le cabe duda de que Zapatero ha creído sinceramente en que podía llegar a un buen acuerdo con ETA que llevara a la banda a dejar las armas por concluir ésta que, coordinando con éxito su política con el actual Gobierno, dejarían de hacerle falta armas para lograr sus fines. No ha funcionado porque los etarras querían más de lo que Zapatero podía dar. Él no podía dar más porque media España ha desbaratado esos planes.

Tiene mucha razón la secta Z en acusar a la oposición del PP y a los movimientos cívicos de ser responsables del fracaso de sus planes. A mucha honra y en beneficio de la sociedad, incluida la parte dispuesta a tragar carros y carretas y a dejarse llevar por una senda de la indignidad. Está claro ya que se equivocaban él y otros cuando creían que su falta de escrúpulos es ya denominador común en esta sociedad que intentan adocenar con su supremacía mediática, su ejército de guionistas en las series televisivas y la omnipresencia de sus mensajes ideológicos del encanallamiento buenrrollista. No les ha salido la operación y ahora recurren a palabras que les eran ignotas como «España» y «patriotismo» porque su única fuente de sabiduría -los sondeos- les han advertido que los españoles están lejos de haber descendido a su catadura.

Pero tampoco hay que ser muy enemigo de Zapatero para saber que muchos de los daños referidos sí son resultado de una clara intención dolosa. Para ello no es necesario conocer el intercambio cómplice de informaciones e intenciones entre el jefe del Gobierno y los muchos sicarios mediáticos con que cuenta. Entre estos daños que han llevado a un deterioro vertiginoso de la calidad democrática en España bajo Zapatero está la interiorización del miedo a discrepar con la política del matonismo que ha adoptado. Y éste es resultado de una estrategia que se ha aplicado con presión. La mentira masiva, la manipulación estadística y el vaciamiento semántico de la palabra no son suficientes por sí solos para evitar el desmoronamiento del crédito de una gestión de incompetencia. La toxicidad del presidente no ha surtido los efectos deseados sobre la población.

El acoso físico a la oposición
No es nuevo que un Gobierno débil busque el voto del miedo. Pero sí es insólito en la Europa democrática después de 1945 que un Gobierno recurra al acoso físico de la oposición. Cierto es que Zapatero ya lo hizo hace cuatro años al violar la jornada de reflexión. Pero, con magnanimidad, se podía interpretar aun como resultado del nerviosismo general tras las jornadas luctuosas habidas y no a la voluntad de amenaza propia de Mugabe en Zimbabwe. Pero el león Mugabe aquí es el Mugabe de León. Tras la negativa de socialistas y nacionalistas gallegos a condenar la agresión de sus «camisas pardas» a Maria San Gil en Santiago, es evidente que existe una voluntad desde el poder de impedir (como en el País Vasco, Cataluña y Galicia) que la oposición pueda expresarse en igualdad de condiciones con los partidos de ese frente popular de la ensoñación zapaterista que nada tiene que ver con la socialdemocracia. San Gil lo dice con claridad: «La actitud el Gobierno ha dado barra libre para atacarnos».

El Mugabe de León quiere que la oposición democrática en este país tenga miedo. La descalificación y la difamación, la muerte civil con que amenazan, va ya acompañada de la violencia física. La política de acoso de esa alianza de independentistas, fuerzas antisistema y socialistas contra el único partido de la oposición, no ya tolerados sino incentivados por el discurso de Zapatero y su Gobierno, supone un escándalo mayúsculo que merece ser denunciado ante la OSCE y el Consejo de Europa.

El triste destino de la mentira
FERNANDO GARCÍA DE CORTÁZAR ABC 18 Febrero 2008

ES 1836. Tras cinco años de amargo aburrimiento como diplomático en Civita-Vecchia, Stendhal decide escribir por segunda vez una biografía de Napoleón. Han pasado quince años desde la muerte del emperador; la mala prensa de la Restauración ha quedado enterrada entre las ruinas de 1830 y la creciente simpatía de la alterada Francia de Luis Felipe de Orleáns; y el gordo, refinado y desencantado cónsul puede, por fin, recordar el sueño juvenil del heroísmo napoleónico sin temor a la censura.

El tiempo nos ha librado para siempre del Stendhal mundano de los salones, de su época amatoria apasionada, de su época de caído en desgracia bajo los reinados de Luis XVIII y Carlos X -«un gobierno que da vómito»- o de melómano de la ópera en Milán, pero no ha borrado del mundo sus proyecciones literarias ni la gran línea de fuerza que las orienta: los años de idealismo y gloria militar vividos a la sombra de Napoleón. Todos conocemos a sus personajes Julien Sorel o a Fabrizio del Dongo, y por eso, ahora, cuando ya cincuentón, Stendhal nos dice que el amor por Bonaparte es la única pasión que le queda, comprendemos enseguida que habla del general republicano y no del emperador. Y descubrimos la clave de bóveda de sus Memorias sobre Napoleón: liberar al héroe, al admirable militar de la campaña de Italia, de los oropeles y la charlatanería imperiales.

Qué gloria -se lamenta Stendhal- hubiera dejado Napoleón si le hubiera alcanzado una bala antes de la coronación, cuando propagaba las ideas de las Luces por toda Europa y aún no se había convertido en el usurpador que roba la libertad a su país y no ve sino dinero y más soldados.

Siempre se fracasa al hablar de lo que se ama. Por eso Stendhal canta la gloria del hombre que parte a la conquista de Italia e ignora la falsa grandeza del emperador. Por eso los nostálgicos de la Segunda República española rezongan ante el recuerdo de la revolución de Octubre de 1934. Por eso De Gaulle afirmaba que Pétain era un gran militar que había muerto hacia 1939, sin presidir el régimen filonazi de Vichy, que sí presidió.

Junto a la historia que se recuerda, casi siempre hay una historia que se pierde. Leamos los anales de Tácito, las vidas paralelas de Plutarco, las memorias de Chateaubriand o cualquier drama histórico de Shakespeare, y seguro que encontraremos, entre las locuras a las que se entrega la humanidad, entre todo el posible repertorio de conflictos, farsas, impuestos, intrigas, zancadillas y batacazos que ofrece la cosa pública, entre la fauna de políticos, bribones, idealistas, justicieros, ladrones o necios que la pueblan, perfiles enmendados, situaciones emborronadas, olvidos significativos.

Nada importa que cambie el decorado de época. Ni siquiera los protagonistas: Hitler por Atila; Trotsky por Danton. La cuestión siempre será la misma. Stendhal ignorando al emperador; Lucano, que escribe su Farsalia con vistas a beneficiar el recuerdo de Pompeyo, comparando a César con la raza de destructores furiosos que se regocijan de la desolación que extienden por el mundo. «Se alegra -dice Lucano- de haberse abierto paso gracias a la ruina de los otros». Hasta Catón, el honorable y vencido republicano, que dejó escrito «de todos los que emprendieron la tarea de destruir la república, sólo César estaba sobrio» hubiera podido sugerir al poeta cordobés que se atuviera un poco más a la verdad.

Nos gusta pensar en la imparcialidad de nuestros juicios y la razón que los ilumina, pero más de una vez vivimos entre el mito y la negación. Deificamos ciertos aspectos de la historia, olvidamos otros. Cuando se trata de intervenir en la refriega política, nuestra mirada es muy parecida a la de Stendhal o Lucano: un texto lleno de pasajes escritos con tinta negra y otros escritos con tinta invisible. Párrafos pletóricos de signos de admiración seguidos de párrafos tachados.

Fijémonos hoy en España. Bajemos la mirada del pasado a la morbosa actualidad de la campaña electoral: descubriremos la fecundidad de la memoria humana, su infinita creatividad, su capacidad de reorganizar el pasado reciente en dibujos que cambian sin cesar y se acomodan a las ambiciones del momento, a nuestro orgullo, a nuestra vanidad.

La parcialidad de Stendhal con Napoleón no es nada, por ejemplo, si la comparamos con la ciega adulación que una autoproclamada intelectualidad progresista rinde a Zapatero. Nada parece contenerlos en el elogio. Como si el grito «¡que viene la extrema derecha!» pudiera borrar los aspectos más sórdidos de la negociación con ETA o las sonrientes cesiones a lo más reaccionario que hoy por hoy existe en España: el nacionalismo sabiniano o el nacional-socialismo de ERC. Como si ya estuviéramos lo suficientemente lejos de las mentiras y los mayúsculos errores del presidente de Gobierno para no ver lo que tiene de trucaje toda esta decoración postiza que le prestan ahora intelectuales y artistas. Más de una vez, el cinismo de unos y el deseo del otro por refugiarse en mundos soñados me ha recordado, estos días de propaganda, aquel comentario que un agente del FBI hacía en un policiaco americano de los años setenta:

«Señor, no me venga con fábulas. No me cuente eso a mí. Él es nuestro candidato, es nuestro hombre, no porque sea capaz, sino porque está hecho del mismo material que todos los buenos candidatos: de tinta».

La democracia, en el fondo, es un sistema de falsedad limitada destinada a la confrontación política, en el que cada bando intenta presentar una parte de la verdad como si fuera toda ella y en el que, muy raramente, la suma de las mitades forma la totalidad. Los unos y los otros, gobierno y oposición, sobre todo en periodo electoral, tienen tendencia a las grandes declaraciones maniqueas, y nadie, es cierto, debería asombrarse de ello. El problema se produce cuando las simplificaciones nos llevan a la caza de brujas, cuando olvidamos que la libertad de opinión es siempre la libertad de aquel que no piensa como nosotros, cuando se huye de la realidad como de la lepra, cuando se sataniza al adversario o se quiere confundir la crítica con el delirio conspirativo.

El mejor ejemplo de esto último lo podemos ver en el anticlericalismo político que ha desempolvado nuestra izquierda, carente de esa modestia que distingue las buenas y verdaderas maneras democráticas. Bandera lamentable. Poblada de espectros. Por supuesto, grito irracional, porque esa Iglesia intransigente y feroz que subleva a nuestra divina progresía sólo existe en su imaginario sentimental, porque la hegemonía católica ya no es omnipresente ni pesa sobre nosotros como pudo hacerlo en tiempos de la Contrarreforma. Ni se endurece, ni ha vuelto a la época de los autos de fe, aunque el sueño electoral de ZP así quiera pintárnosla para atizar la tensión.

Decía Talleyrand que la dulzura de la vida sólo la conocían los que como él habían vivido antes de la Revolución. Después de Zapatero y de sus apologistas es muy probable que no quede reliquia, reflejo ni eco de lo que un día fue la izquierda seria de España. ¿Quién, entre las filas de ésta, se levantará para decirle que ha reducido el viejo amor por los ideales a fingir desesperadamente el retrato que le brindan sus aduladores; que ha reducido los principios a la impostura de creer sus propias mentiras en una legislatura de violencia verbal programada? ¿Quién hará de Pasolini, y a igual que éste a los camaradas del partido comunista italiano tendrá el valor de decir a nuestros artistas e intelectuales zapateristas que la historia, siempre nueva, nos presenta ya otro horizonte, muy distinto al de sus obsesiones, y que el tiempo les ha corrompido tranquilamente?
FERNANDO GARCÍA DE CORTÁZAR
Catedrático de Historia Contemporánea. Universidad de Deusto

 ¿Un nacionalismo de izquierdas? ¿Una izquierda nacionalista?
Gonzalo Sichar Minuto Digital 18 Febrero 2008

Gonzalo Sichar es Profesor de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid y Director de Editorial Sepha. Forma parte de la candidatura de UPyD al Congreso por Málaga

La actual legislatura nos ha recordado otros tiempos, que no por pasados fueron mejores, en los que la alianza entre la izquierda (o las izquierdas) y el nacionalismo separatista era algo tan común que llegó a verse como algo natural. En aquellos tiempos existía una derecha recalcitrante –sería una falta de respeto hacia las víctimas de aquella derecha compararla con el PP de ahora, incluso en su ala más extrema– que servía de excusa para que los socialistas de entonces, como los de ahora, se aliaran con partidos separatistas.

Acaso en España haya sido tan frecuente estos pactos entre izquierda y nacionalistas que no se repara en todo lo que les separa. Joseph Goebbels, en uno de sus once principios de propaganda, decía que había que “simplificar los conceptos, reuniendo a todos los enemigos bajo un sólo símbolo”. Aquí izquierda y nacionalistas han seguido los consejos del ministro nazi. No hay más que ver como en Cataluña cualquier defensa de lo español, sea de una postura progresista, liberal o conservadora, es tildado de fascista. “Todos sois iguales. Todos sois lo mismo”, nos vienen a decir.

En España se ha olvidado que uno de los principios fundamentales de la izquierda es su carácter internacionalista, con la lamentable excepción del “socialismo en un solo país” de Stalin.

En España la izquierda “moderna” incluso ha olvidado hasta el nombre de su país, denominándola con ese concepto franquista de “Estado Español” que se inventaron en la dictadura para contraponerlo a la España de la sociedad civil.

Pero en nuestro país la izquierda oficial ha olvidado también el principio de solidaridad interterritorial entre zonas (no entremos en si son países, regiones, comunidades, comarcas o provincias) ricas y pobres. O como a mí me gusta decir más, entre zonas enriquecidas y empobrecidas, que no siempre coinciden con las anteriores.

La izquierda irrumpió a finales del siglo XIX porque las \”revoluciones\” burguesas liberales no solucionaron los problemas de los excluidos. Por ello tuvo que aparecer un nuevo concepto político que aunase a los pobres de todos los Estados, unos Estados constituidos desde el poder y mantenidos a base de la fuerza militar (todos los Estados y no sólo el español, que esto aunque sea una obviedad hay que recordarlo al nacionalismo centrífugo). El nacionalismo de la Europa de finales del XIX y principios del XX se encargó de hacer de las diferencias de los distintos pueblos un principio de convivencia tan imposible que cada pueblo necesitaba tener su propio Estado, y a ser posible \”puro\” por lo que el \”otro\” debía ser expulsado o asesinado, con lo que fue una época de guerras en la que la clase social baja, por quien siempre ha dicho preocuparse la izquierda, de uno y otro pueblo se mató para el beneficio de los poderosos de uno y otro Estado. La izquierda europea no consiguió en la Primera Guerra Mundial que los principios socialistas de luchar los parias de la tierra prevaleciesen sobre los intereses de los nacionalistas, pero el que no lograra su propósito, porque fue una época donde el nacionalismo logró mayor auge, no quiere decir que cayera o apoyase el nacionalismo, sino más bien que perdió la batalla contra él.

Sin embargo, en el País Vasco la confusión entre izquierda y nacionalismo prevalece. Estamos tan acostumbrados a oír hablar de la izquierda abertzale que apenas reparamos en su significado. La abertzale ezkerra, si hablamos en euskera, o la izquierda nacionalista si empleamos el castellano, pretende ser nacionalista e izquierdista, ¿es esto posible? Si analizamos los contenidos ideológicos del socialismo y del nacionalismo vemos que es difícilmente posible, salvo que se de una situación de crisis y extremismo.

De la unión del socialismo y el nacionalismo surge el fascismo. Es más, el fascismo no es otra cosa que nacionalizar el socialismo. Así surgieron el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes de Adolf Hitler y el Partido Nacional Fascista de Benito Mussolini (no olvidemos su primera militancia socialista), por citar los ejemplos más conocidos mundialmente.

Si nos acercamos más en el tiempo hay otros casos de recuerdo tan triste como los recién mencionados. Y me refiero a cuando en la todavía Yugoslavia el nacionalismo croata luchaba a muerte contra el nacionalismo serbio, amén de otras víctimas no nacionalistas. En Croacia ese nacionalismo era impulsado por fuerzas de derechas, como el conservador HDZ (Unión Democrática Croata) y su rama paramilitar HVO (Consejo de Defensa Croata) y en menor medida (por escasez de efectivos) por el fascista HSP (Partido del Derecho). En Serbia, pese a que el partido más extremadamente nacionalista era el Partido Radical Serbio de Vojislav Seselj (que acaba de quedar segundo en las presidenciales serbias presentando a Tomislav Nikolic), nada podría haber hecho sin el impulso que los socialistas serbios dieron a la limpieza étnica bajo el mando de Slobodan Milosevic.

Y si nos vamos a contextos más alejados vemos como en varios países latinoamericanos padecen gobiernos que mezclan un lenguaje populista del socialismo más caduco con fuertes dosis nacionalistas que, como todos los nacionalismos, reinventan su Historia y echan todos los males de sus economías al enemigo de fuera y a los “traidores” de dentro que “son apoyados por los de fuera”.

En todos estos casos hay algo en común:

- discursos populistas y hasta izquierdistas en algunos casos (el de Chávez es el más claro) mezclados con cierta dosis de nacionalismo;

- prácticas despóticas o antidemocráticas;

- buena relación con el Ejército o al menos con los suficientes sectores como para permanecer en el poder;

- demonización de todo aquel que no comparte su discurso.

Acercándonos a nuestro país, y cuando digo mi país me refiero a España, vemos procesos no iguales pero con características coincidentes.

Estoy de acuerdo con que no se puede simplificar y cada contexto tiene unas particularidades que deben ser atendidas. Desde la izquierda, o mejor dicho desde el progresismo (que ni mucho menos son sinónimos siempre, ni casi siempre), se deben apoyar los procesos de emancipación de pueblos oprimidos . No se debe confundir la resistencia de un pueblo oprimido en forma de movimiento de liberación nacional, que perfectamente puede ser izquierdista (y de hecho lo suele ser), con el nacionalismo.

El discurso de Batasuna y de todo el autodenominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) ha pretendido aparentar la lucha de un pueblo oprimido frente a un Estado opresor porque ETA surgió en momentos de auge de los movimientos guerrilleros en América Latina y de descolonización en África y porque la idea de la liberación nacional frente a la dictadura de Franco era muy vendible. De ahí que los más incautos agradecen a este grupo terrorista la llegada de la democracia española por asesinar al almirante Carrero Blanco.

La llamada “ETA buena” del principio, sólo porque quería hacer creer que combatía a la dictadura franquista cuando en realidad atacaba al Estado español, era un grupo terrorista que venía del nacionalismo tradicional del PNV. Como el PNV venía del tradicionalismo carlista, reminiscencias que aún quedan como los fueros navarros. Pero esa “ETA buena” de bondad tenía tan poco como de socialismo, a menos que le pongamos delante el apelativo de nacional. Esa ETA de entonces sentía mucho aprecio por Jon Miranda, nacionalista vasco y asiduo colaborador en la revista francesa Le Devenir Européenne, fundada por Yves Jeanne, un antiguo combatiente de las SS francesas. En esa revista, en cuyo subtítulo se calificaba de \”etnicismo-socialista\”, se podían leer perlas de Miranda como ésta:

“Pienso que es la raza y no la lengua lo más importante, no concibo que existan vascos sin eusquera, por supuesto, porque el abandono del eusquera pone a los vascos en vías de desracialización [pero] aunque los maquetos o gascones aprendieran vasco, nos serían siempre extraños por la sangre y por el espíritu y, si alguna vez somos libres, espero que el futuro gobierno de Euzkadi expulse a esos semita-camitas españoles y demás negros que se han asentado en nuestra patria o los reduzca a un estrato de humanidad inferior”.

Menos mal que consideraba que había que reducirnos a un estrato inferior, luego no lo estábamos, porque si previamente fuéramos inferiores no sería necesaria tal reducción. En esa revista también escribía con frecuencia otro nacionalista: Federico Krutig de Arteaga. Este miembro de ETA (1965-68) opinaba que:

“Sería falso, así mismo, llevar el anti-racismo al extremo límite y afirmar que ninguna importancia tiene la raza. Una mezcla de vascos con elementos negríticos desvirtuaría la raza vasca y difícilmente se podría tratar de un vasco o un negro”.

ETA, HB, EH, Batasuna, ANV, PCTV y cualesquiera otras marcas que use el entramado terrorista, cuentan la Historia a su modo, ya hemos indicado que esto es típico de todo nacionalismo, y bajo la excusa de soportar el peso de la dictadura española de Franco –olvidando la resistencia antifascista en Madrid, a los comunistas andaluces y asturianos, a los anarquistas catalanes y, lo que es peor, a los carlistas requetés vascos y navarros aliados de Franco de los que en parte maman ideológicamente– empuña las armas como lo hiciera el Frente de Liberación Nacional en Argelia contra Francia y tantos otros grupos en Latinoamérica frente a sus Estados opresores. Pero la dictadura de Franco la sufrieron todos los españoles demócratas e izquierdistas de la época (incluso los monárquicos ahora también se quejan de ella), no sólo los nacionalistas vascos.

También contra ella lucharon comunistas, socialistas y demócratas –aunque desde luego no tantos como dicen ahora, si hubiera habido tanto opositor activo al régimen no me cabe duda de que la democracia habría llegado antes– de todas partes de España, aunque las armas sólo las tomaran el FRAP, ETA y el GRAPO. Qué \”curioso\” es que salvo el FRAP, que fue aniquilado policialmente, los otros dos grupos armados han seguido matando durante la democracia (que aunque es fácilmente mejorable permite expresarse a cualquier opción política).

ETA nació de una escisión del PNV (de derechas) y la ideología racista del fundador del nacionalismo vasco, Sabino Arana, no ha desaparecido ni en la organización armada ni en su cachorros de Jarrai, Segi… No podemos seguir hablando de una izquierda abertzale, porque sencillamente estos dos vocablos son antagónicos. O se es de izquierda o se es nacionalista. Hay abertzaleak extremistas (los de HB, ETA, KAS, MLNV,…) y abertzaleak moderados u oportunistas (los de PNV y EA) pero el nacionalismo en sí nunca puede ser de izquierdas, es un concepto burgués.

Prueba y error
Santiago González El Correo 18 Febrero 2008

El socialismo felizmente gobernante reaccionó vivamente cuando el diario más afín a la izquierda abertzale dio a conocer una versión de parte de lo que ocurrió en las conversaciones tripartitas de Loyola entre el PSE, Batasuna y el PNV de septiembre a noviembre de 2006. Asistimos entonces a una discusión que ha aflorado en un par de ocasiones más con tintes surrealistas entre los partidarios del Gobierno y sus opositores a ultranza. Sostenían los primeros que a ver a quién vas a creer, a un Gobierno democrático o a una organización terrorista y replicaban los segundos que ETA mata, pero no miente.

Ninguna de las dos vías es apropiada, epistemológicamente hablando. Entre un Gobierno democrático y una banda terrorista, cualquier persona bien nacida sabe a quién elegir, pero para aproximarnos a la verdad no es suficiente. Tanto uno como otra pueden tener excelentes motivos para decir la verdad o para mentir. Por otra parte, a quien está dispuesto a asesinar a sus contrarios, la barrera ética entre decir la verdad y mentir no debe resultarle infranqueable. Es preferible creer a quien nos diga la verdad.

ETA y Batasuna, efectivamente, ofrecían un relato parcial y sesgado. Lo supimos cuando Josu Jon Imaz explicó que los radicales habían llegado a un acuerdo con sus interlocutores sobre el derecho a decidir y que fue ETA quien desautorizó el pacto. Sin embargo, su mentís a Batasuna no respaldaba la versión socialista. Urkullu ratificó la explicación de su antecesor el viernes en el Foro Nueva Economía y añadió algún detalle más. Por ejemplo, que durante la tregua, el PSOE «cruzó una barrera que nunca debió haber cruzado y quiso negociar con ETA directamente cuestiones políticas». Un poco más adelante, le sumaba algo que es una novedad radical en la trayectoria del PNV y, en el presente, algo revolucionario en la política vasca y aun en la española, al admitir que tal comportamiento puede serle reprochado al PNV en los últimos 30 años: «puede ser, pero con dos matizaciones. Una, el PNV nunca ha tenido en su mano poder satisfacer las demandas políticas de ETA. Y dos, que de experiencias anteriores era necesario aprender, para no volver siempre a la misma casilla de salida».

Aprender de los errores sí es un procedimiento. Contrastar nuestras ideas, creencias o prejuicios con los hechos es un método más apropiado para llegar al conocimiento que confiar a ciegas en la palabra de un gobernante o un terrorista. El viejo procedimiento de la prueba y el error. En otro caso, nos condenamos a repetirnos, a volver a la salida en un juego de la oca que nos lleva periódicamente a la casilla de la calavera.

Es evitarse antiguos sofocones. En el otoño de 1986, Herri Batasuna mantuvo conversaciones con el PNV en la herriko taberna de Durango. ETA preparó el terreno con el asesinato de cinco personas. Un resignado Xabier Arzalluz explicaba el sentido (no deseado) de las conversaciones en una puesta al día del Santo Job o en la aplicación estricta de la máxima de la otra mejilla: «¿Otra vez para que nos partan la cara? Pues sí, otra vez para que nos partan la cara».

El primero de los matices que señala Urkullu requiere otro posterior: nadie podría satisfacer las exigencias políticas de ETA. Tampoco el presidente Zapatero. La autodeterminación y la territorialidad, de las cuales no se han apeado los terroristas ni sus valedores desde que en abril de 1995 dieron a conocer la Alternativa Democrática para Euskal Herria, no son concesiones que graciosamente pueda hacer ningún Gobierno. La reforma constitucional que ello requeriría de manera inexorable exige una mayoría parlamentaria muy cualificada y muy lejana a la que hoy podría alcanzarse si no fuera por un improbable acuerdo entre los dos grandes partidos españoles. Lo único que podía cederles Zapatero es tratarles como interlocutores políticos.

El presidente del EBB se ha quejado también de que el PSE haya intentado copiar aquí el modelo Maragall: desalojar al nacionalismo más pragmático del poder mediante una alianza tripartita, con Madrazo en el papel de Joan Saura y Arnaldo Otegi en el de Carod Rovira. Eran los tiempos en que Zapatero decía que el hoy encarcelado ex portavoz de Batasuna «es líder de la izquierda aber-tzale y ha tenido un discurso por la paz». Patxi López reclamaba «libertad de pactos, libertad de alianzas y posibilidad de alternancia». Entrevistado por 'Gara' el 13 de noviembre de 2005 y preguntado si eso suponía «un intento de gobierno con Batasuna», respondió: «que cada uno lo interprete como quiera».

Es verdad que la tregua anterior, la de Lizarra, fue precedida por un pacto político que suscribieron el PNV y EA con ETA durante el verano de 1998 y que en aquel acuerdo se excluía explícitamente de cualquier alianza con el PSOE y el PP, pero la posibilidad de que Urkullu haya llegado a la conclusión de que todo aquello fue un error es una novedad apreciable. Ahora sólo falta que se lo explique claro a todos sus jelkides. Y a los dirigentes socialistas.

s.gonzalez@diario-elcorreo.com

Editorial Heraldo de Aragón
Los riesgos de Kosovo 18 Febrero 2008

Teniendo en cuenta la evolución de los acontecimientos, la independencia de Kosovo era prácticamente inevitable. Pero eso no significa que se trate de un paso acertado ni conveniente para la estabilidad de la región. La secesión pone en evidencia la incapacidad de la comunidad internacional para mantener las garantías dadas a Serbia, sobre su integridad territorial, en 1999, cuando la OTAN intervino militarmente para frenar los abusos contra la población albanokosovar. No resuelve, por otra parte, la espinosa cuestión de las relaciones entre los diversos grupos étnicos, simplemente da la vuelta a la situación, pues en el nuevo Estado existirá una importante minoría serbia. En todo caso, las autoridades kosovares han conseguido de momento solo lo más fácil, pues a partir de ahora tendrán que hacer frente a unas perspectivas poco halagüeñas, con un país empobrecido, absolutamente dependiente de la ayuda exterior y atenazado por poderosas mafias. La principal preocupación es que la transición se realice de manera pacífica y no dé lugar a una nueva oleada de violencia étnica. Para ello será fundamental el papel de la misión policial y administrativa con la que la Unión Europea tutelará los primeros pasos del nuevo Kosovo. El peligro es que la independencia de Kosovo acabe provocando nuevos episodios de inestabilidad en la maltratada región de los Balcanes.

Rosa Díez, mejor que el PP
LAS PESQUISAS DE MARCELLO Estrella Digital 18 Febrero 2008

Quien no quiera saber nada de Zapatero, y dude sobre el PP, al menos en Madrid, que vote a Rosa Díez, que ya sale en las encuestas y que es el voto útil de la dignidad. Porque lo de Zapatero es un disparate y lo del PP es de aurora boreal. Y si no, asómense al lío que tienen organizado en la base de su campaña electoral.

Están los aparatos de los partidos políticos, sus candidatos estrella y sus más devotos militantes con la nariz pegada al escaparate de las encuestas, que siguen el ritmo que marca el poder, es decir, el Gobierno, con la sana y malvada intención de volver locos a los del PP. Los que, por cierto, si se pasan un gramo más de tontos explotan, porque hay que ver la que liaron con lo de los debates de la televisión para acabar atados de pies y manos en la cueva del felipismo televisivo, entregados, como unos pardillos que son, a Manolito Campo, Manolito Chen.

Esto de Rajoy tiene poco arreglo. Y, lo que es peor, acabará mal, como el rosario de la aurora, y no sólo en la cúpula en la anunciada lucha a muerte por su sucesión —batalla en la que no se descarta a Rodrigo Rato, veremos si como señal asoma la cabeza por la campaña electoral—, sino también en los cuadros y bases del partido, donde han visto el tráfico de candidatos de las listas sin tener en cuenta el esfuerzo y los méritos de las bases, sino los amigotes de la cúpula del partido con el tráfico abundante de cuneros de un lado, de los tránsfugas del Parlamento Europeo que vienen a ver si suena la flauta, de otro, o de los paracaidistas, tipo Cayetana, banda de impostores que se van a quedar cuatro años a mesa y mantel instalados en la cómoda oposición, pidiendo a las bases que sigan remando y esperando una mejor ocasión.

El caos del PP es completo. Cuatro años de bronca oposición —Zapatero les ha pedido que sigan un poco más a ver si se acerca a los 170 escaños—, a tortas por las listas del Congreso, un tardío programa electoral plagado de regalos y ocurrencias —¿por qué no hicieron todas sus propuestas a lo largo de la legislatura en el Congreso de los Diputados?—, y, para colmo, todavía no han terminado de preparar los anuncios y eslóganes de la campaña electoral que ahí está. Porque a Gabriel Elorriaga, o a algún listo que habrá copiado a Obama, se le ha ocurrido una frase de última hora que echa por tierra todo el trabajo que los expertos contratados han realizado desde hace ya varias semanas y meses. ¿Acaso la frase es la del “cambio necesario”?

Y por si algo les faltara, el debate televisado a los cuatro vientos y bajo el control del felipista furibundo de Manolito Campo Vidal, en vez de haberse acogido a la Asociación de la Prensa de Madrid, que para eso está. La cosa, como diría Rajoy, es muy sencilla, donde no manda capitán manda todo el mundo y crece la confusión. Y Rajoy ya está de viaje, y Acebes, el otro que debería organizar a la organización, está medio escondido porque ahora le han dicho, como a Zaplana, que no saquen el careto demasiado porque los dos tienen mala imagen y quitan votos al PP. ¿A favor de quién? Pues de Rosa Díez, por lo que se oye y lo que se ve.

EL GOBIERNO PIDIÓ UN ENCUENTRO DISCRETO
Zapatero aceptó una propuesta escrita de ETA para iniciar una "negociación política"
El Gobierno de Rodríguez Zapatero dio luz verde a los primeros contactos con ETA tras recibir tres cartas de la banda terrorista en la que le proponía una comunicación permanente para comenzar una "negociación política". Según informa este lunes El Mundo, las comunicaciones –cada una de ellas con el respectivo sello de ETA– llegaron a manos de un político socialista francés quien a su vez se las entregó personalmente a Rubalcaba. En otra carta, Otegi le propuso a Zapatero convertirse en "el Tony Blair español".
Libertad Digital 18 Febrero 2008

La periodista Ángeles Escrivá revela este lunes en el diario El Mundo que fueron tres las cartas que ETA envió al Gobierno antes de anunciar la tregua de marzo de 2006. Según la información, el Gobierno aceptó todos lo que en ellas se apuntaba, incluidos términos como "negociación política" y el objetivo de la misma: resolver "el conflicto entre España y Euskal Herria". El Ejecutivo sólo pidió que el encuentro fuera discreto y que la iniciativa impidiera nuevos actos de terrorismo.

ETA hizo llegar las cartas a Rubalcaba a través de dos intermediarios. El primero fue un cura francés quien a su vez se la entregó a un político socialista francés. Éste se las entregó en mano al propio ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba. Cada una de ellas sirvió para que los terroristas citaran al Gobierno español en un hotel en la ciudad suiza de Ginebra.

Después de la primera carta que llegó a Zapatero en la navidad el año 2004 –en la que preguntaba la predisposición para tener una comunicación permanente– y antes de que llegara la segunda en marzo de 2005, Arnaldo Otegi envió otra misiva a Zapatero en la que le proponía que se convirtiera en el "Tony Blair español" para lo que tendría que estar dispuesto a que aceptara lo que desde su parte se decidiera y para "negociar la desmilitarización unilateral del conflicto, la puesta en libertad de los prisioneros políticos vascos y el reconocimiento de las víctimas".

La segunda carta de ETA al Gobierno se remitió en febrero de 2005 y sirvió para que ETA planteara al Gobierno una "negociación política" mientras que en la tercera ETA comunicó que había elegido como mediador a la Fundación Henry Dunant y que citaba al Gobierno en un hotel de Ginebra. El director de la fundación levantó acta de esa reunión en julio de 2005. Apuntó que "el Gobierno español respetará las decisiones que sobre su futuro adopten libremente los ciudadanos vascos".

Desde la cofa
Ni un paso atrás
José Carlos Rodríguez Libertad Digital 18 Febrero 2008

Hay una idea que ha sobrevivido entre los cascotes del marxismo, quizás porque, aunque haya sido adoptada en la práctica por éstos, es muy anterior. Es aquél ideal de fabricar un hombre nuevo con las aulas como un torno y la mente de los jóvenes, incorruptos aún por las costumbres e instituciones establecidas, como arcilla en manos del artista.

El origen está en la tabla rasa de John Locke y su ensayo sobre el entendimiento humano. El último año del XVII se publicó en Francia y causó gran impresión en Claudio Helvecio, quien tras decir que "Locke ha abierto el camino a la verdad", llevó la tabla rasa al tablero de las aulas. Si nuestro conocimiento viene de las impresiones del exterior, ¿por qué no cambiar las circunstancias para remodelar al hombre? Y ¿qué sitio más adecuado para modelar las conciencias que la educación? Entendía por ésta no sólo la escuela sino las circunstancias sociales impuestas por la legislación. El francés fue rescatado por Gregori Plekhanov, cuyo nombre no le dirá nada si no añado que es el fundador del marxismo ruso. De ahí a Lenin sólo había un paso.

Nuestra izquierda, tan cutre como la que más y con un espíritu totalitario que rezuman por los poros, ha hecho suya la pretensión de convertir a los hijos de todos en instrumento de sus sueños de transformación social. Los padres no tienen nada que decir, porque sus planes no tienen por qué coincidir con los de la izquierda, irredenta de sus viejas aspiraciones. Si se amoldan, bien, que siempre hubo una parte de la sociedad cautiva, encantada de gritar "vivan las caenas".

Pero otra parte de los españoles son aún conscientes de sus derechos y sencillamente no están dispuestos a ceder. Frente a la imposición de Educación para la Ciudadanía, el último de los arbitrios socialistas para hacer de la sociedad lo que ésta no quiere ser, se ha levantado una auténtica revuelta social, un movimiento de objeción de conciencia incomprensible para quien no concede el derecho de que los demás tengan conciencia propia. Ni un paso atrás es su lema. Ni un paso atrás, porque sería una traición a la defensa de nuestros derechos y nuestra libertad. Ni un paso atrás porque los socialistas están dispuestos a tomar todos los pasos adelante que sean necesarios para imponerse sobre cada uno de nosotros y nuestros hijos. Ni un paso atrás porque nos asiste nuestro derecho a desengancharnos del Estado cuando éste se arroga el poder de decidir por nosotros lo que nos concierne.

José Carlos Rodríguez es miembro del Instituto Juan de Mariana

LLEGARÁN HASTA LA ÚLTIMA INSTANCIA JUDICIAL
Objetores a EpC de toda España se comprometen a no dar "ni un paso atrás"
Familias objetoras a Educación para la Ciudadanía han anunciado este fin de semana su intención de llegar hasta las últimas instancias judiciales en defensa la libertad de conciencia y de educación de sus hijos. Unos quinientos padres han acudido al I Encuentro de Objetores de Conciencia a EpC organizado por Profesionales por la Ética. VEA AQUÍ el vídeo de la campaña Ni un paso atrás.
Libertad Digital 18 Febrero 2008

 "A los padres no nos va a parar nadie". "Objeto para enseñarle a mi hijo que la conciencia está por encima de la ley". "Educación para la Ciudadanía es una patada en la puerta de nuestras casas porque se introduce en nuestra familia". "Me han llegado a decir que puedo ir a la cárcel por objetar". "En el colegio me citaron a una entrevista por haber objetado y me hicieron una encerrona con el Inspector de Educación".

Estos han sido algunos de los testimonios y expresiones de 500 padres objetores a Educación para la Ciudadanía que se han reunido este fin de semana en el colegio Monte Tabor de Pozuelo de Alarcón (Madrid). A pesar de estos testimonios, a veces dramáticos, la actitud unánime de los padres objetores coincide con el lema del encuentro: Sin Miedo.

Los asistentes al encuentro eran representantes de 37 asociaciones o entidades y 24 plataformas de padres y madres que se han constituido todas las comunidades autónomas españolas durante el último año.

El encuentro tenía como objetivos los siguientes:

1. Hacer presente ante la opinión pública una realidad social que, a pesar del silencio oficial, se está extendiendo por toda España.
2. Propiciar el encuentro humano, el reconocimiento, la solidaridad y el intercambio entre las plataformas de padres objetores.
3. Reforzar el apoyo a las familias objetoras por parte de las entidades que están sosteniendo la campaña por la libertad de educación y el rechazo a Educación para la Ciudadanía.

En el transcurso del encuentro también se ha realizado un breve repaso a la historia de esta campaña frente a Educación para la Ciudadanía. En este sentido, José Luis Bazán, coordinador de la Asesoría Jurídica de Profesionales por la Ética, ha resumido la situación de los recursos judiciales a los que ha dado lugar la imposición obligatoria de esta asignatura:

ASTURIAS
23 recursos contencioso-administrativos: 19 por el procedimiento especial de derechos fundamentales y 4 por el procedimiento ordinario. - Dictadas 7 sentencias que, reconociendo el derecho a la objeción, entienden que no se puede considerar vulnerado hasta que se concrete en proyectos docentes y actividad del profesor.

ANDALUCÍA
Presentadas 12 demandas contra los decretos autonómicos de EPC y al menos otros 15 recursos (Huelva, Cádiz, Sevilla, Córdoba) contra inadmisiones de la objeción. La Justicia ha permitido que los hijos de objetores no acudan a clas de EPC, como medida cautelar, hasta que no haya sentencia definitiva.

ARAGÓN
Presentados al menos 5 recursos por parte de padres de Alcorisa (Teruel) y Zaragoza.

CATALUÑA
1 000 padres adheridos al recurso presentado por la Fundación Abat Oliba, e-Cristians y Juristes Cristians contra los decretos catalanes de EPC. El TSJC no ha admitido este recurso y ya se ha anunciado nuevos recurso ante el Tribunal Supremo.

PAÍS VASCO
Recurso de 14 padres de Vizcaya: admitido a trámite por el TSJPV por la vía de procedimiento especial por vulneración de derechos fundamentales.

Recurso contencioso administrativo ordinario presentado por 341 padres de Guipúzcoa.

NAVARRA
En preparación la presentación de recurso contencioso-administrativo contra denegaciones administrativas de objeción frente a EPC

Además, en el I Encuentro de Objetores a Educación para la Ciudadanía se han entregado los Premios para la Libertad, que han recaído en las siguientes personas o entidades:

* Premio Libertad e Imaginación: PLATAFORMA NAVARRA EDUCA EN LIBERTAD. (Navarra)
* Premio Libertad Familia Comprometida: FAMILIA CASANUEVA GARCÍA DE ALVEAR (Cantabria)
* Premio Libertad Centro Educativo Sin Miedo: COLEGIOS CARDENAL SPÍNOLA Y ABAT OLIBA (Barcelona)
* Premio Libertad Agrupación de Valientes: PLATAFORMA LUCENTINA POR LA LIBERTAD DE EDUCACIÓN (Lucena, Córdoba)
* Premio Libertad Cuantos Más Mejor: FORO DE LAICOS ASIDONIA (Asidonia, Jerez).
* Premio Libertad Profesores en Marcha: ASOCIACIÓN EDUCACIÓN Y PERSONA (Castilla-La Mancha).
* Premio Libertad Sólo Ante el Peligro: PLATAFORMA SORIA EDUCA EN LIBERTAD (Soria).
* Premio Libertad Arrojo Jurídico: CARLOS SECO GORDILLO (Sevilla)

Durante este I Encuentro de Objetores a EpC, se ha presentado el vídeo de la canción Ni un paso atrás, himno del movimiento cívico de objeción a la asignatura de adoctrinamiento, producido y realizado por Profesionales por la Ética.
http://es.youtube.com/watch?v=mrU8v1J0BTA

El error Kosovo
EDITORIAL Libertad Digital 18 Febrero 2008

La intervención militar contra Serbia tuvo su justificación. El historial de Milosevic y los crímenes que entonces cometía contra los kosovares merecían que los ejércitos occidentales pararan al serbio. Eso sí, aquella fue una intervención ilegal, inmoral e ilegítima, según el barómetro de Zapatero, para el que todo lo que no avale la ONU padece el estigma de las tres íes, aunque en aquella ocasión no mereciera que levantara el trasero de su asiento en las Cortes para denunciarlo con la tensión y el dramatismo que la ocasión merecía.

Sin embargo, lo que no tiene defensa alguna es la misión de la ONU encargada desde entonces de mantener el orden en la región. En estos años, 200.000 serbios la han abandonado debido a una violencia por parte de los albanokosovares tan reprochable como la que habían sufrido ellos con anterioridad. Quedan 120.000, que estarían aún más expuestos a lo que decidiera la mayoría en un Kosovo independiente que ahora. Por tanto, los hechos demuestran que las tropas internacionales que debían mantener la paz y la estabilidad han fracasado miserablemente, como sólo la ONU sabe hacerlo.

Sin duda, para muchos es más fácil renegar ahora de las responsabilidades que contrajimos al intervenir militarmente en Kosovo reconociendo su independencia, ya que de facto casi lo es ya. Pero no lo es, o no debería serlo para España. Ya nos recordó Putin hace pocos días el precedente que supondría el reconocimiento de la independencia de Kosovo para nuestro país. El Gobierno hace bien en rechazar este proceso, por más que el nulo peso internacional de Zapatero haga de esta postura un hecho completamente irrelevante a efectos prácticos. Además, ¿cómo creer que España rechaza esta declaración unilateral cuando contribuye a la misión europea encargada de dar cuerpo a este nuevo Estado?

Kosovo
Justicia para Serbia
José García Domínguez Libertad Digital 18 Febrero 2008

Hoy debería ser un día de inmensa felicidad para las plañideras transversales de la izquierda y la derecha que corrieron a encender sus velitas y sus mecheritos cuando se les apareció en la Plaza Mayor el espectro de Mendiluce travestido de ángel exterminador de Yugoslavia. ¿Se acuerdan? Fue muy emocionante. Además de muy útil, claro. Pues aquellas filantrópicas llamas iluminarían al compañero Javier Solana con tal de que ninguno de los misiles cargados de uranio empobrecido que debía lanzar contra las entrañas de Serbia dejase de arrasar su objetivo. Gracias a las velitas, todo salió a la perfección: no falló ni uno. Tan perfecto salió todo que ni siquiera al culiparlante Rodríguez se le ocurrió estropear la fiesta con su cantinela favorita, la de las guerras ilegales que no están ungidas con el caldito del Consejo de Seguridad de la ONU.

Teníamos que ayudar a destruir un estado soberano que quedaba a dos horas de avión a fin de que Alemania volviese a disponer de su patio trasero de siempre en Mitteleuropa. Pero, sobre todo, urgía sentar el precedente internacional que nos permitiera a nosotros mismos dar un paso definitivo hacia el abismo. Otro propósito que también coronamos con gran éxito de crítica y público. Así, gracias a la lucidez estratégica que nos guió en los Balcanes, a estas horas la única Yugoslavia que aún resta en pie en el continente ya se llama España. Acaso sólo faltó que a Garzón le hubiera dado por encerrar a Peter Handke en Alcalá-Meco para que, cautivo y desarmado el instinto de conservación nacional, las alegres tropas de la miopía histórica hubieran alcanzado sus últimos objetivos.

Nos sobran los motivos, pues, para descorchar una botella de cinismo y, mientras la parte de los criminales de la UCHK que no anda desvalijando urbanizaciones en Marbella proclama la secesión de Kosovo, emborracharnos con la espuma de nuestra genial estupidez. Ellos y sus primos-hermanos, los ustachi que aplicaron su propia limpieza étnica en Croacia sin que las boquitas de piñón de la Unión Europea dijesen ni mu, son, como diría Kissinger, nuestros hijos de puta. De ahí que el muy rebelde y pacifista Gobierno español se haya apresurado a besar los pies del pato cojo que habita la Casa Blanca, ofreciéndose como alfombra para lo que sea si de lo que se trata es de violar la legalidad internacional en esa provincia serbia.
En fin, Rajoy, en un alarde de optimismo antropológico, le acaba de pedir al Adolescente que sepa estar "a la altura de las circunstancias" en ese asunto. Aunque uno se conformaría con que el propio Partido Popular no se escondiese au dessu de la mêlée tras la bendición de Bush a la próxima carnicería en suelo europeo. Veremos.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Kosovo
La semilla de la guerra
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 18 Febrero 2008

Es estúpido impulsar un cambio en el status quo cuando no hay unidad sobre su conveniencia ni siquiera en el seno del club impulsor, la Unión Europea, cuyas radicales discrepancias en asuntos tan serios como el respeto a las fronteras establecidas, las vías de acceso a la soberanía o la evaluación de los riesgos colectivos ilustran a la perfección las razones del estrepitoso fracaso de aquella Constitución Europea, arrogante e ingenua.

Es temerario, sobre reprobable, alentar y apadrinar una violación de la legalidad internacional cuando lejos de protegerse los derechos humanos se está poniendo en peligro a una minoría acorralada. Particularmente temerario cuando tal minoría cuenta con un Estado valedor, Serbia, y un megaestado nuclear históricamente aliado y protector, Rusia.

En tan temeraria estupidez ha incurrido el grupo de estados en cuyas manos reside la paz mundial y la efectiva garantía de los valores occidentales: Estados Unidos y los grandes de Europa. Para entender que ese territorio que fugazmente (en las magnitudes de la historia) un día se llamó Yugoslavia es un polvorín –que lo fue antes de Tito y lo siguió siendo después, que lo es ahora mismo–, no hace falta haber leído mucho. De hecho, basta con constatar que nuestro tercer contingente militar internacional en número de efectivos está desde 1999 protegiendo la seguridad de la minoría serbia en Kosovo. ¿Por qué la estaríamos protegiendo junto con treinta y cuatro países más si no existiera riesgo para los 120.000 serbios que se han quedado allí tras el abandono de 200.000? ¿Por qué cree la sabia diplomacia europea que salieron huyendo esos 200.000?

Hallo en la crónica de María Ramírez en El Mundo un párrafo que contiene la clave de la catástrofe que se avecina: "Aunque en privado los diplomáticos europeos dudan de la viabilidad del desastrado país, [de] la conveniencia de crear un 'Estado puro' en los Balcanes o [de] las consecuencias de violar la legalidad internacional, en público, los grandes de la UE (...) establecerán relaciones diplomáticas en las próximas horas."

Añado que algún pequeño de la UE, algún disminuido voluntario de la UE, como España, combina su público rechazo a la declaración unilateral de independencia kosovar con una inexplicable contribución a la misión europea, consagrada a desplegar un nuevo funcionariado policial y aduanero que ha de dar cuerpo a un Estado inconveniente, indeseado e ilegal. Otra vez la semilla de la guerra en Europa. Felicidades, idiotas.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Declaración unilateral
EDITORIAL EL Correo 18 Febrero 2008

La declaración del Parlamento de Kosovo proclamando un 'Estado democrático, libre e independiente' culmina el proceso de segregación unilateral del hasta ahora territorio serbio y abre una etapa de incertidumbre sobre la viabilidad del nuevo estado y la estabilidad de los Balcanes. La declaración de independencia, que se ha vuelto inevitable, ha suscitado posiciones encontradas en la comunidad internacional al soslayar el derecho internacional entrando en colisión con la resolución 1.244 del Consejo de Seguridad de la ONU que garantizaba la integridad de las fronteras de Serbia. Pero también coloca a la Unión Europea en una comprometida situación en la que se juega su credibilidad como potencia pacificadora obligada a hacer habitable el territorio desde el plano de la seguridad y el derecho. Las sangrientas consecuencias que provocó la división de la ex Yugoslavia deberían haber actuado como razón suficiente para que las potencias implicadas -Estados Unidos, Rusia y, singularmente, la UE- propiciaran una salida negociada que tuviese en cuenta los variados intereses que confluyen en el territorio kosovar. La comunidad internacional afronta la compleja declaración de independencia con un despliegue de más de dieciséis mil soldados bajo el mando de la OTAN para intermediar entre la mayoría albanesa y la minoría serbia de Kosovo; en tanto que la misión Eulex de la UE desplegará dos mil jueces, policías y agentes de aduanas en un intento de garantizar que el nuevo estado no resulte fallido.

Pero la escisión dentro del propio territorio de Kosovo a la que tiende la frustrada comunidad serbia, o sus efectos sobre la estabilidad serbo-bosnia, unidas al aislamiento hacia el nuevo estado con que amenazan las autoridades de Belgrado, podrían desbordar a las instituciones mediadoras. La incomodidad del Gobierno español ante la disparidad de criterios entre sus socios europeos no debe impedirle mantener su propia posición en la Unión; no tanto para desactivar las inaceptables comparaciones entre el ejemplo kosovar y el afán soberanista presente en los nacionalismos vasco y catalán, como para defender que se preserve la legalidad internacional. Desde esa perspectiva, la presencia de seiscientos militares españoles en la ex provincia serbia no debería suponer una contradicción insuperable para la diplomacia española, sino que más bien confiere una fuerza legitimadora de la que no puede prescindir. La declaración de independencia de Kosovo obliga al Consejo de Seguridad a encauzar en lo posible la situación resultante hacia el derecho internacional. Como obliga a la Unión Europea a ofrecer la postura unitaria y activa que no ha sido capaz de brindar hasta la fecha.

España pierde en Kosovo
ALBERTO SOTILLO ABC 18 Febrero 2008

La participación española en operaciones militares internacionales es un deber con nuestros aliados y una obligación para nuestra seguridad. Pero lo menos que deberíamos pedir a nuestras autoridades es que esas intervenciones no se salden necesariamente con la ruptura del país en el que se ha actuado. La última, en Kosovo. No deja de ser un sarcasmo que tantas vidas, dinero y sacrificio como ha invertido España en los Balcanes se salden con la independencia unilateral de una provincia que alcanza ese objetivo bajo el liderazgo de Hashim Thachi, antiguo líder de la guerrilla del UÇK, donde era conocido con el sobrenombre de «Serpiente». O que la pasada intervención en Irak degenere en la ruptura de un Estado que, entre otras consecuencias, consolida día a día la independencia del Kurdistán. La solidaridad internacional no debería estar reñida con la presunción de que a España no le interesa romper Estados ni alentar la secesión unilateral de «Freedonias», «Silvanias» ni «Kafiristanes». Tal vez este presupuesto no sea tan popular como las tómbolas de precampaña electoral. Pero no deja de ser llamativa la imagen de nuestras fuerzas vivas -tirias y troyanas- escondiendo la cabeza por igual ante una realidad de la que otros no van a dejar de tomar nota.

Que sea una irresponsabilidad consagrada por EE.UU. -ansiosa de dar carpetazo a ese latazo de los Balcanes- no parece gran consuelo. Se engaña quien crea que aquí acaba el desmadre balcánico. La memoria de la guerra aún está viva en Bosnia. No parece previsible otra matanza en lo inmediato. Pero no es menos ineluctable que los serbios de Bosnia seguirán todos los pasos legales dados por Montenegro y Kosovo para provocar su escisión y culminar esa aberración que es la creación de nuevos estados en función del componente étnico de su población.

Perfecta imagen del fracaso: rebalcanización del conflicto, creación de estados étnicamente puros, autodeterminación por hechos consumados, humillación del vencido y garantía de que la próxima generación de los Balcanes también tendrá su guerra. Para que no se diga.

DESARTICULADO EL 'COMANDO ELURRA'
Los dos etarras del comando de la T-4 llevaban un mes vagando por el monte
Ambos carecían de documentación falsa o tarjetas de crédito que les facilitaran la huida
MELCHOR SÁIZ-PARDO EL Correo 18 Febrero 2008

Formaban parte de uno de los comandos más activos, pero apenas han podido sobrevivir un mes en la clandestinidad. La captura el viernes de Mikel San Sebastián, 'Pottoko', y Joseba Iturbide, 'Makarra', los únicos autores del atentado a la T-4 que quedaban en libertad, ha evidenciado los problemas de la banda para por esconderles en un lugar seguro tras la detención de sus compañeros el pasado 6 de enero. El acoso policial y el hostigamiento judicial en Francia del último año han comenzado a pasar factura al 'aparato de acogida', según los mandos de la lucha antiterrorista. En sólo doce meses han caído tres 'taldes' de vanguardia mientras trataban sin éxito de que alguien les escondiese al otro lado de la frontera.

Según los expertos, 'Pottoko' y 'Makarra' llevaban un mes vagando por el Pirineo navarro. Perdidos sin que ningún colaborador del denominado 'harrera' ('aparato de acogida') se hubiese ocupado de ellos. Desde que sus compañeros de comando Mattin Sarasola e Igor Portu fueran arrestados, los dos huidos se habían dedicado a malvivir en el monte. Sin armas, sin tarjetas de crédito y sin que la banda les hubiera proporcionado documentación falsa con la que poder alquilar una habitación. Sólo llevaban poco más de mil euros, el dinero que pudieron recoger a toda prisa y del que iban tirando para comer.

«La casa más vigilada»
Al parecer, nadie había explicado a Iturbide y a San Sebastián qué hacer si el 'comando Elurra' tenía problemas. Su inmediato superior jerárquico, Joseba Aranibar, había sido detenido el pasado julio y recibir instrucciones se convirtió en algo complicado para los dos huidos. Tras un mes de periplo, 'Pottoko' y 'Makarra' llegaron hace menos de una semana a la casa de San Juan de Luz. No sospechaban que el único refugio que les ofrecía ETA suponía en realidad meterse en la boca del lobo. La vivienda de José Antonio Martínez Mur, 'Txetxu', y de su mujer Asunción Bengoetxea era quizás «la casa más vigilada de todo el País Vasco francés», en palabras de los mandos del operativo.

El antiguo polimili y su esposa estaban siendo investigados desde hacía meses por la Policía, la Guardia Civil y los servicios antiterroristas galos. Tenían el convencimiento de que era un miembro del 'aparato financiero' de ETA y que jugaba en un papel importante en el cobro del 'impuesto revolucionario'. La policía sabía perfectamente de su pasado y le permitía vivir con su verdadera identidad. «No había sido detenido ni hostigado porque su libertad era mucho más valiosa». Su casa era vigilada «24 horas al día».

Y el pasado jueves esas vigilancias dieron un «inesperado fruto». Los agentes galos comprobaron que la familia Martínez tenía huéspedes y la sorpresa fue que eran del comando de la T-4. Tras un día de debate, se decidió su captura. Algunos operativos apostaban por esperar a ver si por la casa pasaba el propio 'Txeroki' para hacerse cargo de los activistas. Otros defendieron la captura inmediata ante el riesgo de que huyeran de nuevo.

El rocambolesco periplo de los huidos del 'comando Elurra' no ha sido una sorpresa para las fuerzas de seguridad. En realidad, desde hace un año ETA se ha mostrado incapaz de esconder en suelo galo a sus activistas fugados. La historia de San Sebastián e Iturbide es casi idéntica a la que vivieron Asier Larrinaga y Garikoitz Etxebarria, dos de los activistas del 'Vizcaya' huidos en diciembre de 2006, tras descubrir la Ertzaintza en Amorebieta y Atxondo varios zulos. Tras dos semanas en el monte, ambos fueron detenidos el 9 de enero de 2007 en Ascain. Habían acudido al pueblo a comprar algo de comer, ya que vivían acampados en un bosque a la espera de que algún 'laguntzaile' (colaborador) se ocupara de ellos. Nunca llegaron a estar en manos del 'aparato de acogida'.

José Antonio Amado: "Los niños se pueden quedar sin educación en español"
La Mesa por la Normalización Lingüística es el colectivo que ha convocado, los dos últimos viernes en el Obelisco, la protesta contra del decreto de la Xunta que intenta normalizar el gallego dentro de los centros escolares. Desde entonces se ha escuchado hablar de ella pero sin conocerla, ahora su portavoz la presenta.
ENTREVISTA DE CAROLINA REGUEIRA El Ideal Gallego 18 Febrero 2008

José Antonio Amado es uno de los que sujetan la pancarta durante las manifestaciones de los viernes en el Obelisco, porque aunque hasta ahora sólo se hayan celebrado dos todo el mundo sabe ya de que se tratan. Pues bien, Amado es miembro de la Mesa por la Libertad Lingüística y sus compañeros le ceden el rango de portavoz ya que otros confiesan que "se calientan".

?Hasta ahora nunca se oyera hablar de la la Mesa por la Libertad Lingüística. ¿Cómo y cuándo se fundó ?
?Surge cuando la prensa empezó a publicar los preparativos del decreto 124/07 que iba a modificar el 247/95. El germen fue en febrero del año pasado y luego creamos la iniciativa ciudadana "tan gallego como el gallego" que reunió muchas firmas contra el decreto y como necesitábamos personalidad jurídica para impugnar el decreto creamos dos asociaciones Galicia Bilingüe y la Mesa por la Libertad.

?¿Cuál es su ideario?
?Creemos en un modelo de bilingüismo que confíe en las dos lenguas, la única ley justa es en la que los hablantes tienen los mismos derechos. Nuestros principios son dos: libertad e igualdad, esto comporta tolerancia y convivencia. Esta misma tolerancia queremos que reine en todos los ámbitos a partir de la primera edad, el estado no sustituye a la madre en la adjudicación de la lengua.

?¿Cuántos miembros son?
?Miembros de cuenta, unos 60.

?¿Qué ocurrió el primer viernes según ustedes, cuál es su versión?
?Habíamos convocado legalmente una manifestación y cuando llegamos resulta que tenían preparado una contramanifestación que es un delito, el código penal lo tipifica como tal, y no pudimos desarrollarla. La Policía protegió nuestra integridad física pero no el derecho a concentrarnos.

?Un resumen de por qué protestan.
?Porque los niños que son castellano hablantes se pueden quedar sin educación en español.

?¿Siguen afirmando que no hubo carga policial a pesar de las imágenes?
?Yo no la vi, pero estaba muy nervioso. Pero me reafirmo en que fue una pantomima, una representación para aparecer como víctimas delante de la opinión pública.

?¿Qué solución pondría para que esto no se volviera a repetir?
?La aplicación de la ley, la mejor solución, hay medios y cuando alguien quiere delinquir debe impedírsele.

?¿Y si ellos no se quieren ir?
?Si alguien persevera en el delito, otro alguien tendría que venir a impedírselo. Nuestra reunión era un derecho, cumplimos las formalidades.

?Colgaron unas indicaciones en la web para venir a la manifestación. ¿Por qué?
?Sí, en vista de lo que pasó el otro día, fue muy grave. El último viernes celebramos nuestra reunión y pudimos dirigirnos a la gente pero el otro día no fue posible. Temíamos que la maniobra de intoxicación de los políticos y que la estrategia de disuasión de los medios pudiera disuadir a la gente. Lo hicimos para que el que viniera supiera a que atenerse y si las cosas se ponían violentas saber cómo reaccionar.

?¿Cómo se definen políticamente?
?Con ningún partido político. Esa intoxicación, tiene por objeto desmovilizar a la gente. No es una cosa de partido, no estamos de acuerdo con la política lingüística de ningún partido, pero tampoco son todas iguales. La mejor política lingüística es como la mejor ley de prensa la que no existe. Pero bueno, la asociación es plural. Los políticos se creen que no hay más juego que el que ellos hacen.

?¿Por qué escogieron el viernes 7 para la última manifestación? ¿No cree que se puede relacionar con las elecciones?
?Sí, es que coinciden que los consejos escolares están aprobando el plan lingüístico de los centros que sólo sirve para aumentar la tasa del gallego y coincide con el calendario electoral. Pero fue una cosa muy poco meditada. El tema del 7 me preocupa porque está cerca la jornada electoral y tendremos que hablarlo. Cabe la posibilidad de que lo pensemos.

Tras Kosovo, Euskal Herría
Vicente A.C.M. Periodista Digital 18 Febrero 2008

El lehendakari Ibarretxe en Stanford se explayó para seguir promocionando en Europa su Plan de Autodeterminación. Acude al derecho a decidir de los pueblos, recurriendo incluso a citas de presidentes norteamericanos como Wilson y a resoluciones de la ONU. La más que previsible declaración de independencia de la provincia Serbia de Kosovo es un antecedente que no va a ser desaprovechado por el PNV y sobre todo por ETA para reivindicar la independencia de El País Vasco, incluida Navarra.

El Gobierno de Zapatero está intentando no dar la cara en un tema en el que no puede apoyar tan claramente la política de una UE dispuesta a dar la bienvenida l nuevo mini país de Kósovo, cuya población es mayoritariamente albanesa. La antigua Yugoeslavia ha sido desde su desmembración una fuente de conflictos y de choques étnicos y culturales en los que ha implicado a Europa.

España con el gobierno del PSOE y sobre todo con Zapatero como Presidente, ha demostrado ser débil y excesivamente dispuesto a aceptar el diálogo político con la organización ETA,. Este hecho ha sido reconocido por el propio PNV y ha confirmado fechas y lugar de la celebración de las reuniones, afirmando que el PSOE ha traspasado la línea. El engaño a los ciudadanos ha sido total.

Así que tras Kosovo, la siguiente víctima de las declaraciones de independencia en cadena, vía referéndums ilegales, será España si es que Zapatero gana las elecciones. Ibarretxe va a desafiar al con su Plan mediante su consulta en Octubre, y solo puede ser detenido mediante la suspensión de la Autonomía y el enjuiciamiento del Lehendakari por el Tribunal Supremo.

La duda que queda en el aire es si ETA va a entrar en campaña para favorecer las expectativas de la victoria de Zapatero y su talante negociador. Tengo motivos para creer que Zapatero nos quiere imponer su visión de pesadilla de una nueva España. Impidamos que España sea una nueva Yugoeslavia.

El PSOE respalda al BNG en su política separatista contra España
 Minuto Digital 18 Febrero 2008

La semana pasada PSOE y BNG se negaron a condenar en el parlamento gallego las agresiones contra María San Gil, precisamente para evitar condenar también los actos de los radicales nacionalistas contra los colectivos gallegos que defienden el bilingüismo en contra de la política de inmersión lingüística de la Xunta. Y es que el PSOE gallego, como el catalán, respalda la política nacionalista de progresiva exclusión del español del ámbito autonómico.

La penúltima del PSOE ha sido plegarse a los deseos del BNG para oponerse a que la selección española de futbol vuelva a jugar en Galicia. PSOE y BNG se opusieron en el Parlamento gallego a una proposición no de ley del PP que instaba a la Xunta a «iniciar las gestiones» para que el combinado nacional de fútbol volviera a disputar un encuentro en Galicia, lugar que no pisa desde 1996.

El parlamentario popular, Ignacio López Chaves, defensor de la iniciativa manifestó que el PSOE «es capaz de rechazar una propuesta que iba a redundar en beneficio de la proyección exterior de Galicia», tal y como demuestra el éxito del encuentro que enfrentó en 1999 en Vigo a España y Brasil, última vez que la selección jugó en Galicia, «a cambio de evitar la puesta en escena de cualquier símbolo que pueda identificar Galicia con España». «Es una muestra más del entreguismo del PSOE al mundo nacionalista».

Y es que el PSdG ha puesto en manos del nacionalismo la cultura y el deporte, ya que la consejera de Cultura de la Xunta es la nacionalista Ángela Bugallo, una de las firmantes de la llamada Declaración de San Mamés que reivindicaba la participación de las selecciones autonómicas en las competiciones oficiales, firma que contó con el respaldo del presidente de la Xunta, el socialista Touriño, en contra incluso del criterio de sus compañeros de partido en el País Vasco.

Recordemos también que mientras el PSOE rechaza cualquier declaración unilateral de independencia de Kosovo y niega que el caso se pueda extrapolar a los problemas de independentismo que hay en algunas zonas de España, tiene como socios de gobierno a partidos abiertamente separatistas, como ERC o el BNG, a los que ha dado responsabilidades públicas.

Sin ir más lejos el portavoz del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en el Congreso, Francisco Rodríguez, consideraba en relación a este tema de la independencia kosovar, que el apoyo de la mayor parte de la Unión Europea a la independencia de Kosovo ha puesto de manifiesto las ‘contradicciones’ de la política comunitaria en cuanto a la secesión, ya que, mientras la respalda para provincia serbia, la niega para otros territorios intracomunitarios.

El 60% reprocha a Zapatero que prime el interés autonómico por encima del Estado
J. L. LORENTE. MADRID.ABC 18 Febrero 2008

La mayor parte de los españoles censura la labor que el Gobierno socialista ha desarrollado en materia de política territorial durante estos últimos cuatro años. Así lo refleja la encuesta continua que el Instituto DYM realiza para ABC con el objetivo de medir las tendencias del electorado, así como el trabajo desempeñado en la legislatura recién acabada tanto por el Gobierno como por la oposición. La opinión mayoritaria -el 60 por ciento- reprocha al Ejecutivo socialista que haya primado el interés de las comunidades autónomas por encima del conjunto del Estado.

Además, el 40 por ciento cree «excesivo» el grado de autogobierno que otorga a Cataluña su nuevo Estatuto de Autonomía. Por último, son más numerosos los españoles que consideran que, en diversos ámbitos de la política territorial, un Gobierno del Partido Popular lo podría hacer mejor que un Ejecutivo del PSOE.

El líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó a la Moncloa hace cuatro años con la intención de abrir el melón de las reformas estatutarias. La estrategia del Gobierno conllevó un nuevo y polémico proceso autonómico, en el que la mayor parte de las comunidades tensaron al máximo la cuerda para lograr los más altos niveles de autogobierno. En este escenario y con la premisa de que los socialistas no contaban con una mayoría sólida y estable en el Congreso, proliferaron los desafíos nacionalistas, especialmente en Cataluña y el País Vasco, con el anuncio de sendas consultas de autodeterminación.

Inversión en infraestructuras
Así las cosas, el Instituto DYM examina en su encuesta la labor del Gobierno en materia de política territorial. El sondeo deja claro que, en este ámbito, los socialistas no salen bien parados. Casi dos de cada tres españoles -el 60 por ciento de los encuestados- opinan que el Ejecutivo socialista ha dado más peso a los intereses de las comunidades autónomas que al del conjunto del Estado en la asignación de las inversiones en infraestructuras. Así lo piensan, incluso, buena parte de los votantes socialistas (el 48 por ciento) y una amplia mayoría del electorado popular (el 79 por ciento).

En sentido contrario, sólo el 27 por ciento de los encuestados cree que el Gobierno ha primado el interés del Estado sobre el de las Comunidades autónomas. Esa opinión es compartida por el 42 por ciento del electorado socialista y del 10 por ciento de los votantes del Partido Popular.

El nuevo Estatuto de Cataluña divide a la sociedad española, posiblemente más de lo que lo que lo hizo a principios de los años ochenta, cuando se aprobó el antiguo texto estatutario. Ganan los encuestados -cuatro de cada diez- que creen «excesivo» el nivel de autogobierno que la reforma otorga a la Generalitat de Cataluña. El 34 por ciento lo considera «adecuado» y sólo el 13 por ciento opina que es «insuficiente». En este capítulo de la encuesta se ve clara la división existente entre el electorado del PP y el del PSOE. La mayor parte de los votantes del primer partido de la oposición -el 71 por ciento- rechazan por «excesivo» el poder actual de la Generalitat. Esa opinión es compartida por el 28 por ciento los encuestados que en los últimos comicios votaron a los socialistas.

En sentido contrario, uno de cada dos electores del PSOE -el 50 por ciento- considera «adecuado» el nivel de autogobierno del Ejecutivo autonómico catalán. Sólo el 14 por ciento piensa así entre el electorado del Partido Popular.

Conocimiento de la lengua
La encuesta intenta sondear la opinión ciudadana sobre qué partido lo haría mejor en materia de política territorial. En todos los parámetros consultados, los populares ganan a los socialistas.
Así, el fomento del conocimiento de la lengua castellana y la promoción educativa de la Historia de España son logros que se creen más factibles con un gobierno del PP que con otro del PSOE. La victoria de los populares en esos dos ámbitos es tan clara que hasta la mayoría de los votantes socialistas prefiere al PP.

En concreto, el 62 por ciento de los encuestados dice que los populares gestionarían mejor que los socialistas el uso de la lengua española en cualquier lugar del país, frente al 28 por ciento de los ciudadanos que apuesta por el PSOE. El 57 por ciento de los votantes del PSOE cree que el PP lo haría mejor en este ámbito. Ese porcentaje se eleva al 76 cuando se pregunta al electorado popular. En sentido contrario, el 40 por ciento de los electores socialistas y el 15 de los populares prefieren al PSOE.

En cuanto al conocimiento de la Historia de España en la enseñanza primaria, una amplia mayoría -el 56 por ciento- admite que se alcanzarían más avances con el PP. Esa opinión es compartida por el 52 por ciento del electorado socialista y el 68 por ciento del popular. En sentido contrario se manifiestan el 50 por ciento de los encuestados que hace cuatro años votaron al PSOE y el 21 de los que lo hicieron por el PP.

La diferencia es más apretada cuando se pregunta a los ciudadanos por el partido que gestionaría mejor la equiparación de las condiciones de vida en todas las comunidades autónomas. El PP se impone esta vez, pero por la mínima. El 34 por ciento apuesta por el principal grupo de la oposición y el 33, por el partido mayoritario. En este capítulo, los votantes del PSOE -54 por ciento- prefieren a Zapatero y los del PP -66 por ciento- a Rajoy.

La Comunidad Valenciana es la única en la que baja la lectura en lengua vernácula
ABC 18 Febrero 2008

MADRID. El número de personas que leen en valenciano en la Comunidad valenciana, ya sea como lengua habitual u ocasional, descendió 2,1 puntos en 2007, al pasar del 5, 7 por ciento en 2006 a un registro de 3, 6 el pasado año. Asimismo, se da la circunstancia de que esta comunidad autónoma fue la única en la que la lectura en lengua vernácula empeoró sus resultados en este período.

Así se desprende del estudio «Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros 2007», elaborado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) y al que ha tenido acceso Europa Press. Tras el descenso experimentado por los lectores en lengua propia en esa Comunidad, el valenciano cae por debajo de los índices que consigue, por ejemplo, el gallego y se sitúa sólo por delante del euskera.

El informe revela también la situación que se está produciendo en otras comunidades y sus conclusiones establecen que en Cataluña y Baleares la lectura en catalán llegó al 15, 4 por ciento. Los datos reflejan que subió su índice de lectura respecto a los dos años anteriores, cuando se registró un 14, 9 en 2005 y un 13, 6 en 2006.

Gallego
Por lo que respecta al gallego, el índice se llegó al 3,9 en 2007, cuatro décimas más que en 2006 (3, 5). El euskera presenta los niveles más bajos, aunque ha conseguido incrementarlos, ya que pasó de un 1,8 por ciento en 2006 al 2,2 en 2007.
Frente a lenguas extranjeras, el idioma mayoritario de lectura es, por supuesto, el castellano, con cifras que oscilan ligeramente pero que se mantienen siempre superiores al 99 por ciento en el período analizado. Tras este idioma, la siguiente lengua de lectura es el inglés, con un 18, 4 por ciento. El francés aparece en cuarto lugar con un 5, 8 y otros -diferentes a las lenguas autonómicas- suponen un 3, 1 por ciento.

El mismo estudio da cuenta también del idioma habitual de lectura de los españoles. El castellano es la lengua en la que lee habitualmente libros el 93, 1 por ciento de los entrevistados, seguido del catalán con un 4 por ciento, detalla el documento.
Observando el idioma habitual de lectura por comunidades autónomas, en Cataluña el 21, 6 por ciento de los lectores elige habitualmente el catalán. En el País Vasco, el 6, 4 por ciento opta por el euskera, mientras que en Galicia los lectores fieles al gallego son el 4, 9 por ciento y en la Comunidad Valenciana representan el 1, 9 por ciento.

Conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna
Asociación por la Tolerancia  18 Febrero 2008

La Asociación por la Tolerancia convoca una Concentración / "performance" el Miércoles 20, a las 18,30h en la Plaza San Jaime de Barcelona.

Nadie puede invocar la diversidad cultural para vulnerar los derechos humanos garantizados por el derecho internacional, ni para limitar su alcance. ( Declaración universal de la UNESCO sobre la diversidad cultural)

No basta con tener razón, cuando los políticos dan la espalda a la ciudadanía hay que manifestarse para reivindicar lo obvio: que la oficialidad del castellano en Cataluña sea un hecho y que la enseñanza en esa lengua materna sea posible
 

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