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Recortes de Prensa    Miércoles 20 Febrero 2008

¿Qué harán cuando empiece la campaña?
EDITORIAL Libertad Digital 20 Febrero 2008

Las agresiones, intentos de agresión o simples algaradas a voz en grito cada vez que un candidato no afín al PSOE se dispone a hablar se están convirtiendo en el plato nuestro de cada día. Y eso a pesar de que la campaña electoral propiamente dicha no ha dado comienzo todavía por lo que, en consecuencia, da miedo pensar de lo que la extrema izquierda puede ser capaz cuando se dé el pistoletazo de salida electoral. La semana pasada fue María San Gil, que se encontró frente a una cuadrilla de bárbaros en la Universidad de Santiago. Esta semana el acoso antidemocrático de los nuevos chequistas de la paleoizquierda ya se ha cobrado dos víctimas en sendas universidades: Dolors Nadal en la Pompeu Fabra de Barcelona y Rosa Díez en la Complutense de Madrid.

El modo de proceder es siempre el mismo. Un retén de radicales bien organizados y con las consignas y pancartas listas se sitúa a la entrada de la sala donde, minutos más tarde, el orador señalado por la propaganda va a pronunciar su conferencia. Cuando éste hace acto de presencia el ambiente se caldea y los izquierdistas desbocados arremeten violentamente contra la comitiva. Si se consigue sortear el piquete de la entrada los boicoteadores tratan de introducirse en el auditorio para hacer imposible que el protagonista del encuentro ejerza su sacrosanto derecho a expresarse y opinar libremente. Consumada la operación de repudio los violentos saben que cuentan con la impunidad que la universidad española sabe siempre ofrecer a los que se esconden tras las banderas de la izquierda.

Esta práctica tan totalitaria y nauseabunda no es nueva. Forma parte del manual de agitación que la izquierda lleva interiorizando desde hace más de ochenta años. No dejar hablar al disidente, cortar de cuajo su libertad de expresión, es la primera medida que estos aprendices de tiranos ensayan contra el que se opone públicamente a sus dictados. La siguiente es la de la agresión física, preludio inevitable de la purga. Y todo en nombre de la ideología.

En la España de la Transición se enterraron estos métodos vergonzosos y antidemocráticos métodos de acción política. No fue hasta el virulento estallido de las campañas del Prestige y el "No a la Guerra" cuando la izquierda más cerril recuperó del baúl de recuerdos familiares su propia esencia, la del palo y tentetieso con el que osa decir no a sus postulados. En esto todos los partidos de izquierda democrática y todos los nacionalistas han tenido su parte de culpa. Los primeros por considerar que tales brigadas de choque beneficiaban sus intereses políticos. Los segundos porque el nacionalismo y la violencia van de la mano. De hecho no existe formación nacionalista que no albergue en sus filas jóvenes organizadamente violentos y devotamente enemigos de la libertad de expresión del adversario.

Lejos de disminuir tan execrables hábitos dentro de la izquierda con Zapatero en el Gobierno, han aumentado exponencialmente al calor del discurso gubernamental, centrado en el odio a la derecha, en el contra el PP todo vale y en la hiperlegitimación del social-nacionalismo. Si los grupúsculos de universitarios politizados, ociosos y muy violentos son la mano ejecutora, los grandes partidos de izquierda y nacionalistas son el alma inspiradora. Tanto PSOE o Izquierda Unida como cualquiera de los partidos nacionalistas están todavía por condenar el acoso sistemático que las sedes, cargos y simpatizantes del PP padecieron durante 2003 y 2004. Si aun no han hecho esto, no se les espera en la condena de la persecución que el PP más los recién nacidos UpyD y Ciudadanos han sufrido a lo largo de toda la legislatura.

De aquellos polvos, estos lodos. La campaña aún no ha empezado y la maquinaria de coacción izquierdista está perfectamente engrasada y, lo que es más importante, tensada para hacer de estos comicios una verdadera pesadilla para los candidatos no afectos a la Moncloa. Estas son las cartas que Zapatero y sus socios han repartido para la cita del día nueve. De los líderes del PP, UPyD y Ciudadanos depende hacer frente al sinsentido de los camisas pardas o sucumbir ante ellos enterrando, de paso, lo que queda de democracia en España.

Agresiones nacionalistas
Las semillas del odio
José García Domínguez Libertad Digital 20 Febrero 2008

El primer –y quizá el único– imperativo categórico que deberíamos imponernos los que nos ganamos la vida escribiendo es el de reintegrarles sus significados precisos a las palabras. Ésa empieza a ser una tarea perentoria en todas partes, pero resulta especialmente urgente en el sórdido erial del librepensamiento desde el que ahora mismo tecleo este artículo. Al cabo, el síntoma intelectual más perverso que ha provocado la metástasis del nacionalismo en Cataluña consiste en que se juzguen las palabras no por su contenido, sino por quién las pronuncie.

He ahí el grado cero del envilecimiento irreversible de una sociedad, el que se alcanza al traspasar ese punto de inflexión desde el que no cabe el retorno a la convivencia civil. El que se exterioriza cuando todos los juicios se forman en función de que repercutan o no en "los nuestros". Entonces, hundida ya irremisiblemente en la ciénaga identitaria del "nosotros" frente a "ellos", la eclosión de la violencia física y el terror apenas ha de ser una mera cuestión de tiempo.

Ante el enésimo ataque bárbaro e impune contra un candidato del Partido Popular de Cataluña, muchas voces bienintencionadas, demasiadas, volvieron a hablar de "fascismo" con tal de intentar retratar esa miseria moral colectiva que se ha instalado aquí desde hace un cuarto de siglo. Tornaron, pues, a incurrir el único pecado que no nos deberíamos permitir los que traficamos con las palabras: robarles su partida de nacimiento.

Porque esos niños mimados de la Pompeu Fabra que atacaron a Dolors Nadal no son fascistas. Son nacionalistas catalanes. Sólo nacionalistas catalanes. Y nada más que nacionalistas catalanes. Y tendremos perdida la batalla del lenguaje, que es la decisiva, mientras sigamos empecinados en tildar de "actitudes fascistas" a lo que, en puridad, no es más que el comportamiento canónico de los nacionalistas, ya sean catalanes, vascos o gallegos.

Nacionalistas, y nada más que nacionalistas, son esos llamamientos apenas encubiertos a la santa violencia purificadora que emitió el conseller de Universidades, Josep Huguet, al poco de difundirse por televisión las imágenes del asalto. "Si no eres de extrema izquierda en la juventud, malamente", acertó a balbucear el tipo por todo comentario. Nacionalistas, y nada más que nacionalistas, fueron las exclamaciones de júbilo de la señora –es un decir– Cristina Fallarás, flamante subdirectora de un diario propiedad del Grupo Planeta, festejando el atentado desde los micrófonos de Onda Cero: "Un boicot general a un acto me parece estupendo, me parece estupendo. Me parece un acto de nervio, de proteína social. Lo siento, pero es así." Como nacionalista, y sólo nacionalista, fue el silencio cómplice de TV3, omitiendo el suceso en los titulares de su principal noticiario.

E hipócrita, y sólo hipócrita, ha sido ese comunicado oficial –"son casos aislados"– con el que del Gobierno de la Generalidad ha vuelto a encubrir las semillas del odio que se cultivan cada día en las aulas de sus madrassas.

José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Agresiones de la izquierda
He ahí lo que quería Rodríguez
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Febrero 2008

Es el presidente del Gobierno en persona quien ha lanzado a una piara salvaje a las puertas de la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM para agredir a Rosa Díez, el que azuzó la jauría que atacó a Dolors Nadal en la UPF y el que excitó a las bestias que arremetieron contra María San Gil en Santiago.

Es él, a través de la tensión que genera deliberadamente, el causante de esta violencia política (y de género) que se encarniza con tres mujeres valientes. Una simboliza la dignidad en el País Vasco y avergüenza con su sola presencia a los Patxinadies del claudicante socialismo que un día tuvo derecho a llamarse español. Otra encabeza la lista popular en Cataluña, donde el PSOE se lo juega todo en las próximas elecciones. La tercera representa una brecha del propio PSOE, y por ella puede escapársele a Rodríguez una bolsa de votos imprescindible.

Que el presidente de un Gobierno se declare dispuesto a generar tensión en su país es de por sí motivo suficiente para incluir su nombre en cualquier lista de enemigos de la democracia. Que su compinche mediático le reafirme en su idea bastaría en un entorno de medios de comunicación decentes para jubilarlo. Pero que tras la charla conspirativa de los dos agitadores senior se lancen los junior a la violencia contra los adversarios principales del PSOE es la constatación de lo que algunos ya sabíamos y otros acaso empiecen a entender:

El PSOE alcanzó el poder movilizando el voto de un millón y medio de radicales. Alentó un estado de amenaza y coacción contra su adversario que tuvo sus precedentes en la demagogia del Prestige y el "No a la guerra", su cenit en el golpe político-mediático del 11 de marzo y sus más ominosas derivaciones en la asunción por el gobierno de la cláusula octava de los Pactos del Tinell que habían aupado al primer tripartito: sistemática exclusión del PP, aherrojamiento, cosificación y linchamiento moral (y a ser posible físico) de sus cargos, militantes y votantes.

Por repetir legislatura, repite Rodríguez la jugada de entonces, la estrategia de la tensión, el aprovechamiento político de la basura, de las fuerzas de choque, de la violencia independentista y de la izquierda radical que ha de proporcionarle el millón y medio de votos sin los cuales está políticamente muerto.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Agresiones de la izquierda
Violencia y elecciones
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Febrero 2008

Rosa Díez ha sido agredida. ¿Por qué? Por ser demócrata. Por desgracia, este ataque era previsible, sencillamente, porque otros candidatos demócratas ya habían sido amenazados, insultados y agredidos en situaciones similares. Por otro lado, tampoco la Universidad Complutense, la misma que premió al dictador Hugo Chavez Frías, es un lugar que garantice el debate libre de ideas para alcanzar bienes en común. Hoy por hoy, esta universidad, como en general la mayoría de las universidades de España, está al servicio del poderío socialista, nacionalista e independentista. Nada, pues, es nuevo en la agresión de la dirigente de UPN. Nadie se escandalice ni crea que esto parará el día 9 de marzo. Nadie venga con el cuento de que estos violentos son unos pocos radicales; en efecto, son pocos... Sólo faltaba que hubieran acompañado a esos energúmenos los responsables intelectuales que los protegen, que no son otros que quienes respaldan las políticas de "criminalización" del adversario político.

Por lo tanto, no nos engañemos, esto seguirá, porque es una pieza clave de la estrategia de Rodríguez Zapatero para mantenerse en el poder y, por supuesto, para sobrevivir en la oposición. O sea, pase lo que pase, el PSOE de Zapatero jamás renunciará a la violencia como método de ocupación del espacio público. El pensamiento político de este hombre es corto pero contundente como la tradición socialista: hay que hacer compatible el monopolio de la violencia legítima que tiene el Estado por un lado, con la violencia revolucionaria que, en un momento dado, puede ejercer un partido, o peor, un movimiento socialista, para conquistar la jefatura del Gobierno. Ese esquema clásico de la izquierda totalitaria sigue funcionando en los órganos del PSOE y en la mentalidad de millones de sus votantes. El PSOE no sólo no ha hecho su transición democrática, sino que jamás la hará, porque desaparecería como partido, o sea, como movimiento.

De ahí que Rodríguez Zapatero seguirá utilizando el miedo, la coacción y la violencia contra sus adversarios políticos; pero, sobre todo, no renunciará jamás a seguir negociando con los terroristas para seguir amedrentando a España. Ese uso de la violencia que hace el socialismo es el principal escenario para analizar los ataques a Rosa Díez y al resto de dirigentes demócratas que combaten a Rodríguez Zapatero a través de la palabra y las ideas. Al margen de simulacros y teatros, dudo de que los nacionalistas, los terroristas, los independentistas, los socialistas y los comunistas sean agredidos a la hora de defender sus proyectos.

La violencia que se ejerce en España en las universidades es, en fin, el triunfo de las políticas socialistas de exterminio de la oposición. La izquierda española en general, y el PSOE en particular, nunca pedirá perdón por las agresiones que cometa contra sus adversarios como jamás reconocerá que al negociar con ETA durante más de tres años ha causado un grave quebranto al Estado de Derecho, pues cualquier criminal en potencia, o sea, cualquiera que utilice la violencia física contra su adversario, puede ser elevado a sujeto político.

La incultura de la violencia, o sea, negociar con los violentos y criminales está rompiendo la democracia con la colaboración del presidente del Gobierno, quien es, sin duda alguna, el primer culpable de la violencia que se ha instalados en los espacios público en general, y en las universidades en particular.

Agresiones de la izquierda
Universidad y libertad
Juan Morote Libertad Digital 20 Febrero 2008

La universidad pública española se está convirtiendo en lo que fue la universidad alemana de los años treinta: un reducto de pensamiento único donde la discrepancia es acallada como sea. Esto incluye el recurso a la violencia que, de paso, cumple el fin de prevención general del castigo, disuadiendo a los posibles y escasos intelectuales de pensar como tales.

En el año 1933, Martin Heidegger fue elegido rector de la Universidad de Friburgo, tras haberse adherido al Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NDA), tal y como expuso en su discurso de toma de posesión como rector. Heidegger permitió que los jóvenes de las SA fueran con el uniforme paramilitar a la Universidad "en señal de amenaza y para amedrentar a los discrepantes". Muchos profesores de las universidades alemanas tuvieron que exiliarse a los Estados Unidos o a Suiza; lamentablemente, a otros profesores no les dio tiempo y los deportaron a Dachau o a Treblinka.

La táctica de los nazis, igual que la de los comunistas en la URSS, siempre fue echarle la culpa a la víctima para justificar la agresión. Hablaban insistentemente de "la provocación que suponía la mera presencia de los judíos" para así justificar sus ataques. Eran los judíos, desarmados comerciantes, los que crispaban el plácido panorama de la sociedad nacional socialista.

Hoy, en lugar de atentar contra los judíos, se ha abierto la veda para el insulto, el desprecio y la agresión, si se tercia, contra los candidatos y militantes del PP. En los territorios patrios que padecen gobiernos nacionales socialistas se alienta el odio y se incita a cualquier solución para evitar que el Partido popular vuelva a gobernar. Toda una demostración de falta de convicciones democráticas. La izquierda siempre ha pensado que la única legitimada para gobernar es ella misma.

¡Qué triste es comprobar cómo la universidad española empieza a parecerse a la alemana de 1933! Han pasado setenta y cinco años desde que, bajo el epitafio "la verdad os liberará" (Die Wahrheit wird euch frei machen), Heidegger convirtiera el liceo friburgués en un páramo de odio. Hoy, la universidad española, la que pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos del oeste al este, se ha convertido en un reducto de impunidad para nuestros nazis. En un lugar donde estos niñatos con vocación de represores, añorantes de la checa y el gulag –que por fortuna para ellos nunca conocieron–, ejercen de seguidores de Röhm, tratando de impedir el uso de la palabra en la universidad a María San Gil, a Dolors Nadal o incluso a Rosa Díez, que es de izquierdas pero menos.

Pero las similitudes no acaban aquí. Ni siquiera cuando volvió a su puesto en la universidad, ya en los años cincuenta, Heidegger quiso retractarse de lo que había hecho, ni a pesar de las peticiones de su discípulo Marcuse. De la misma forma, no oiremos de boca de los rectores ninguna petición de perdón a los agredidos, ¿verdad, don Senén? ¿Qué me dice, don Josep Joan? ¿Y usted, don Carlos?

Algún día alguien les escribirá como hizo Jaspers a Heidegger y les recordará la ignominia de su complicidad con el delito. Su culpa es mucho mayor que la de los agresores, porque ustedes han convertido la universidad pública en un coto de caza de la discrepancia política, cuando la universidad ontológicamente es justo lo contrario.

Agresiones de la izquierda
Chanquete no ha muerto
José Antonio Martínez-Abarca Libertad Digital 20 Febrero 2008

Por la puerta de las universidades españolas la gente decente ya sólo va a poder pasar montada en un tanque. Recuerdo el único acto público que he impartido en una universidad, junto con Pablo Molina, mi cofrade –esa palabra que tanto gustaba de utilizar el llorado paisano Campmany–, y un profesor de Teoría Política bastante razonable y no del todo senderista (de Sendero Luminoso). Todavía corre por Google el anuncio que de dicho acto hacía un periódico en la red pagado por el PSOE: "la extrema derecha toma esta tarde la Universidad".

Afortunadamente no hubo que lamentar heridos, porque lo que no hubo que lamentar casi es auditorio, ya que todos estarían camino del exilio justamente alarmados por el anuncio de que íbamos a entrar allí con bigote y tricornio. Esa es la universidad española. Por lo menos hace veinte o treinta años los estudiantes concienciados se conformaban con colgar en el corcho las fotos de los presos de ETA y apoyar que ésta nos matara, pero ahora estos de ETA les parecen unos blandos revisionistas que atentan poco y han pasado a la acción sin esperarles

Es lo que en la intimidad quieren los de PAZ (Plataforma de Agradaores a Zapatero). Bajo su confortable manto ("tu nombre me sabe a tapia", podría cantar Serrat y nos recorrería un escalofrío cementerial por la espalda) se sofaldan todos esos tipos que se han dejado la barba de Chanquete, como el rector de la Complutense, el tal Carlos Berzosa. Eso les sirve para recordar ese célebre episodio antifranquista, el único en sus biografías, del "no nos moverán, del barco del ídem" (de Chanquete, digo). Para que luego diga la tele que ha muerto: hay por lo menos una docena de sosias en el zapaterismo haciendo de bondadosos abuelitos falsos. Son los que en las universidades consienten, cuando no impulsan a sus pequeñuelos para que practiquen la discriminación positiva: todas las hostias para ellas, que hay que aprovechar que en los ambientes progresistas para empezar a repartir siempre es Viernes Santo y Dios no mira porque los maltratadores bien entendidos, en la universidad, están acogidos a sagrado.

Rosa Díez, como antes otras varias mujeres no incluidas en el "bloque de progreso", y por decirlo al estilo de un guión de Tarantino, ha pasado por suficiente mierda en la vida como para tener que aguantar a estos idiotas, pero la han pillado en su día de los buenos propósitos cuando en condiciones normales y en cualquier país normal estos zanguangos deberían estar a estas horas más tiesos que el pollo frito. Porque yendo a la universidad a que no la escuchen y a que le demuestren los éxitos de la ley contra la violencia de género Rosa Díez les estaba haciendo un inmenso favor. El favor democrático de comprarles su derecho a seguir viviendo de esa forma tan estúpida todavía un poco más, un poco más todavía, y que nadie se tome la justicia por su mano, que es lo que piden a gritos.
abarca@libertaddigital.tv

Con Rosa Diéz ( y con Maria San Gil y con Dolors Nadal y con todos aquellos a quienes se pretende extirpar su libertad de expresión que es la de todos)
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 20 Febrero 2008

Les llaman fascistas cuando si alguien se identifica por sus hechos con tal término son ellos.

Se creen lo más progre de universo. Son niñatos consentidos, hijos del capricho, revolucionarios a gastos pagados, cachorros de la reacción y camada ultranacionalista de las cavernas más retrógradas.

Les agraden, les insultan, les intentan atemorizar , les impiden expresarse y proclaman su deseo de verles muertos a manos de quienes consideran sus “héroes”: los asesinos terroristas de ETA.

Liberticidas que abusan y corrompen las libertades que otros duramente conquistaron, derechohabientes sin deberes, fanáticos cuya ideología verdadera es el odio a todo aquel que les razona diferente o que simplemente les razona . Jamás entenderán la “Loa a la duda”, de Bertol Brech porque tal prueba de inteligencia y de humanidad les es ajena.

Peor son los que miran para otro lado. Peor los que dicen no pasa nada. Peor los que cambian de acera si es preciso para no tener que saludar al agredido. Unos por pura cobardía cívica, los otros por cálculo político, algunos incluso por comunidad de fines. Son los peores pues son los que consienten, porque en principio los agresores no son ni “cuatro gatos”. Pero que , en la impunidad y sin respuesta, acaban siendo los amos de las calles, de las universidades, la mafia que impone su terror en cualquier parte, quema cualquier cosa y apunta contra cualquiera que se le oponga.

Estoy con Rosa Díez, con Maria San Gil, contra Dolors Nadal. Estoy, como he estado toda mi vida, contra los fascistas. Se pongan ahora el apellido que les venga en gana y se arropen en la bandera que les convenga.

Dejo aquí el enlace con el pequeño partido, la UdyP de la primera, y les pido a quienes esto leen y si lo consideran oportuno expresen ahí su repulsa y dejen muestra de su solidaridad : esta es la web. www.udyp.es y este el correo : soloqueremoslibertad@gmail.com

P.D. En mi vieja Facultad de Políticas también en aquellos años 70 del antifranquismo había de estos ultraizquierdistas rabiosos cuyo principal enemigo no eran curiosamente la Dictadura sino aquellos que ellos suponían como tibios en la lucha, traidores a la clase obrera y renegados socialdemócratas . Se muy bien que ha sido de casi todos ellos. No faltan en ningún gobierno.

Agresiones reiteradas
EDITORIAL El Correo 20 Febrero 2008

El intento de boicoteo protagonizado ayer por jóvenes extremistas contra Rosa Díez cuando se disponía a pronunciar una conferencia en la Universidad Complutense de Madrid constituye el tercer incidente de inadmisible intolerancia registrado en apenas una semana en distintos campus contra dirigentes partidarios. Los ataques sufridos en tan sólo 24 horas por la líder de Unión, Progreso y Democracia y por la candidata de PP catalán Dolors Nadal reflejan que las manifestaciones de repulsa y las acciones judiciales emprendidas contra quienes provocaron el primer altercado, contra María San Gil, no han ejercido el efecto disuasorio imprescindible para evitar que actuaciones tan reprobables volvieran a repetirse. Que así haya sido certifica que los sectores más dogmáticos e intransigentes siguen concibiendo las convocatorias a las urnas como el ámbito propicio para tratar de imponer sus minoritarias proclamas a través de la fuerza y la coacción.

No es la primera vez que una campaña se ve salpicada de amenazas y agresiones. Pero de igual manera que sería un error incidir en el carácter aislado del acoso padecido por San Gil, Nadal y Díez a fin de trivializar sus graves consecuencias para la libertad de todos, es un exceso atribuir la responsabilidad última de estos brotes de antidemocrática agresividad a la ejecutoria del Gobierno de Zapatero. Especialmente porque la identificación de un aparente motivo como detonante de los desmanes descarga a los protagonistas de los mismos de la culpa individual e intransferible que les corresponde. Pero la asunción de los límites del propio fanatismo y su posible corrección sólo podrán producirse si tanto los responsables políticos como la comunidad universitaria se comprometen a hacer verdaderamente audibles sus expresiones de condena por encima de los gritos de la minoría más radicalizada.

Tres acosadas
Tonia Etxarri El Correo 20 Febrero 2008

Y van tres. Mujeres en los tres casos. Y todavía no ha sonado la campana oficial del inicio de la carrera electoral. Las coacciones para impedir que algunos conferenciantes críticos puedan ejercer su libertad de expresión no son las primeras que se producen en esta legislatura. Vienen de lejos. Está el campo abonado de actos reventados a políticos no nacionalistas. Contra dirigentes del PP, escritores y profesores como Savater, Caja o Espada o Boadella en el mismo recinto catalán donde, sin embargo, pudo expresarse Otegi sin ningún problema.

Pero ciñámonos a la precampaña. En una semana, tres representantes políticas no han podido expresarse en un clima de libertad; como cualquier candidato. Primero, María San Gil (PP) en Galicia, después Dolors Nadal (PP) en Cataluña. Ayer, Rosa Díez (UPD) en Madrid. Demasiada coincidencia para calificar estos episodios de «casos aislados», como hizo la Generalitat cuando los independentistas intentaron reventar el acto en la Universidad Pompeu Fabra.

Y otra fatal coincidencia: en los tres casos las manifestaciones de intolerantes se producen en la universidad, el recinto del conocimiento y la palabra por excelencia. Los boicoteadores del acto de Rosa Díez tuvieron actitudes fascistas (o estalinistas porque decían ser de izquierda) y demostraron estar perfectamente organizados, ya que algunos llegaron a decir que iban a terminar (se supone que impedir que Rosa pronunciara su conferencia) lo que no pudieron hacer con el acto de María San Gil.

Así está el ambiente al culminar una legislatura en la que los pactos del gobierno con ERC y BNG no han servido para atemperar la agresividad de tantos nacionalistas intolerantes. Los de ayer no llevaban banderas independentistas; no. Pero tenían una pancarta que ponía los pelos de punta en la que se recomendaba a los políticos que se suicidaran y cuyo pensamiento intelectual se resumía en la siguiente frase: «La democracia no nos hace libres».

Lo más preocupante, además de la inquietud que despierta una reflexión que acompaña actitudes totalitarias, es la expresión de tanta ignorancia. ¿Cómo pueden llamarle «fascista» a Rosa Díez? Si los agresores son realmente universitarios, ¿qué están aprendiendo en clase? No deben de sentirse muy orgullosos los profesores de estos energúmenos que ni siquiera saben que la democracia sirve para que la libertad de expresión sea un derecho ciudadano que ningún intolerante pueda cercenar.

Rosa, como María o Dolors, sigue con su campaña. Tiene libro autobiográfico, en el que ha colaborado la periodista Chelo Aparicio, y se está dando un baño de contacto con la gente. Como protagonista de su libro y como candidata de UPD. Necesita casi cien mil votos para lograr su escaño en Madrid. Está convencida de que su voz se oirá en el Congreso.

t.etxarri@diario-elcorreo.com

María, Dolors, Rosa
Además de condenar las agresiones hay que defender a los agredidos: de las infamias
EDITORIAL El País 20 Febrero 2008

Ayer fue Rosa Díez, el día anterior Dolors Nadal y hace una semana María San Gil: tres mujeres, candidatas las tres para las legislativas de marzo; y en las tres ocasiones, en recintos universitarios. ¿Qué está pasando para que en Santiago, en Barcelona, en Madrid, unos energúmenos elijan como forma de hacerse notar el intento de agresión a personas que han sido invitadas a explicar su programa o exponer sus ideas ante los estudiantes?

Cuando el sectarismo se junta con la ignorancia el resultado es el esperpento. Los que trataban de impedir que María San Gil expusiera sus ideas llevaban una pancarta en la que protestaban contra la "ilegalización de ideas". Los que en la Pompeu Fabra de Barcelona boicotearon la conferencia que iba a pronunciar Dolors Nadal gritaban "fora feixistes de la universitat", ignorando que estaban imitando a los Guerrilleros de Cristo Rey y otros grupos genuinamente fascistas que quemaban librerías y reventaban conferencias en los años postreros del franquismo. En fin, a Rosa Díez, que lleva un cuarto de siglo bajo la amenaza de ETA, le preguntaron ayer a gritos quiénes son aquí los verdaderos "terroristas".

Un efecto de esa intimidación es dejar de invitar a según quiénes. Por eso, minimizar el acoso con el argumento de que sus protagonistas son pocos es una forma de desentenderse del problema. Por supuesto que son pocos, pero su pretensión de actuar en nombre de una patria o de una causa obliga a los partidos democráticos que se identifican con esas patrias y esas causas no sólo a condenar sin matices las agresiones, sino a defender a los agredidos: a decir claramente que no les consideran fascistas, ni enemigos de Cataluña, ni neofranquistas, ni asesinos.

No puede haber democracia sin reconocimiento del adversario como demócrata. Los intentos de boicotear mítines electorales del PP en las autonómicas catalanas de 2006, los zarandeos e insultos compartidos por el entonces ministro Bono y la entonces eurodiputada socialista Rosa Díez en una manifestación por la unidad en defensa de las víctimas de ETA, son, entre otros muchos del mismo carácter, comportamientos infames. También lo es anegar la condena reglamentaria en un mar de considerandos de los que se deduce que, en el fondo, los agredidos se lo merecían.

Vosotros sois los fascistas
Fernando González Urbaneja Estrella Digital 20 Febrero 2008

Los fascistas son nacionalistas y totalitarios (así reza el diccionario), imponen sus ideas a la fuerza, no toleran a los demás y para ello utilizan la fuerza. En tres universidades españolas de postín, Santiago, Barcelona (la Pompeu) y Madrid, la facultad de Políticas de la Complutense, unas decenas de fascistas han impedido o tratado de impedir con fuerza que tres candidatas a diputadas (¿influirá el hecho de que sean mujeres?) expusieran sus ideas y propuestas en actos públicos, libres y abiertos.

No son suficientes las condenas de oficio, las autoridades universitarias de los tres centros tienen que asumir alguna responsabilidad y tomar decisiones, por ejemplo denunciar activamente a los alborotadores para que el peso de la ley caiga sobre ellos, y abrirles expediente universitario de indignidad y exclusión. No hacerlo es animar más comportamientos semejantes, amparar fascismo en las aulas.

El hecho de que las tres personas atacadas sean críticas con el partido en el Gobierno, con el PSOE del señor Zapatero, no debería dejarles indiferentes, por decencia torera, por sentido democrático y también por cálculo electoral. No quedan bien mirando a otro lado porque las víctimas sean sus adversarios.

Los socialistas miraron a otro lado cuando cuatro años atrás algunos dirigentes del PP fueron acusados en las calles por grupos incontrolados. Se equivocaron, deberían haber salido en defensa de sus adversarios condenando los actos incívicos y antidemocráticos.

Lo ocurrido estos últimos días, tres incidentes serios en tres espacios universitarios distintos, debería merecer un espacio en las frecuentes intervenciones mitineras del señor Zapatero, un gesto de solidaridad, un acto de protesta. No hacerlo demuestra poca sensibilidad y menos inteligencia.

Que no les ocurra a los demás lo que no quieras para los tuyos. Es algo elemental, un principio de ética para principiantes. Conviene que los calificativos se apliquen con propiedad: los fascistas son los que se imponen por la fuerza, desde luego que en ningún caso son María San Gil, Rosa Díez o Dolors Nadal, los fascistas son los otros, los alborotadores que deben ser reducidos y condenados.

fgu@apmadrid.es

El País insiste, Zapatero y Garzón han dejado hacer a ETA-Batasuna.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 20 Febrero 2008

El guión que figura en la hoja de ruta de Zapatero al infierno se cumplió y se sigue cumpliendo a rajatabla.

Acto I, tiempos pre Moncloa, Zapatero negocia con ETA y se publicita que se combate a ETA, se firma el pacto antiterrorista y se miente diciendo que no se habla con ETA.

Acto II, ZP negocia con ETA, se empieza a anular el pacto antiterrorista, se miente diciendo que no se negocia con ETA, se acusa al PP de crispar y de utilizar la lucha antiterrorista como arma política.

Acto III, se negocia con ETA, se lanzan los medios de la división Das Reich mediática a cantar lo heroico de intentar la búsqueda de la paz y que no haya más muertes, se miente diciendo que no se negocia con ETA y se acusa al PP y a la AVT de crispar y desear que ETA mate. En estos tres actos la justicia, o Garzón, hacen un buen uso del derecho alternativo dejando hacer y cuando Marlaska va a detener gentes de ETA se les da un chivatazo desde los contextos zapaterinos.

Acto IV, se negocia con ETA, se aceptan sus condiciones para una tregua sin más, se miente públicamente diciendo que no se está hablando con ETA y que si se cumplen las expectativas (palabra clave en esto) se dialogará con ETA si se verifica que no hay violencia y han renunciado a ella, cuando ya habían aceptado las condiciones establecidas por los asesinos. Se acusa al PP y a la AVT de querer boicotear las esperanzas de paz y de insultar a los de ZP diciendo que mienten.

Acto V, se negocia con ETA, se declara la tregua pactada, Rubalcaba le dice oficialmente a Zapatero que ha verificado que ETA ya no es violenta, ETA sigue a lo suyo de siempre, extorsión, lucha callejera, robos de armas, acumulación de bastimentos terroristas. Se miente negando que haya violencia y se acusa al PP y a la AVT de crispar y desear que no haya paz. Se dan ordenes renovadas de no tocar un pelo ni a los de ETA ni a los de ETA-Batasuna.

Acto VI, se negocia con ETA, ETA mata a dos personas, ZP dice lo que acordó con ETA que son accidentes, se miente diciendo que la negociación se ha terminado, se deja a ETA presentarse a las municipales recomendándoles que lo hagan bajo las siglas ANV, se acusa al PP y a la AVT de mentir al decir que ZP miente y de crispar.

Acto VII, se negocia con ETA, se miente diciendo que la tregua se ha roto y que ha finalizado todo dialogo con ETA, Zapatero pide tiempo muerto a ETA, y ETA bien muerto se lo concede, para que ZP pueda preparar las elecciones figurando como el gobernante que más ha combatido a ETA. Los medios de la división das Reich mediática documentan el giro de la nave zapatera. Garzón comienza a sacar sumarios del cajón para dar caña, pero el del chivatazo a ETA lo deja en el fondo. Se acusa al PP y a la AVT de crispar y no querer combatir a ETA y de mentir al decir que la nueva política de Zapatero es puramente electoral.

Acto VIII, se negocia con ETA, se miente diciendo que ETA esta en las últimas gracias a la lucha sin cuartel de Zapatero y Garzón contra los terroristas, se llega a publicar que ETA está tan mal que muchos presos están pensando en afiliarse al PP y que Batasuna incluso puede desligarse de ETA. Se acusa al PP y a la AVT de boicotear la lucha antiterrorista y de utilizarla como arma política y de no alegrarse de las detenciones que hace Zapatero en persona entre mitin y mitin.

Eso hasta hoy, seguirán los Actos IX, X, XI ... etc con el mismo guión que como ven no cambia, se negocia con ETA, se miente, se acusa al PP y a la AVT de crispar y querer que ETA mate, etc, etc.

A cada dos por tres, Zapatero en persona dice que ZP miente, Rubalcaba da pruebas de que ha mentido, a El País se le escapan detalles que confirman que mienten y que Garzón hace de la justicia un uso adaptativo a las necesidades de la hoja de ruta de Zapatero al infierno.

Estas últimas semanas la misión de la división das Reich mediática con El País como panzer insignia es dramatizar la feroz lucha de Zapatero contra ETA, aunque recuerden que aun están haciendo manitas y cositas aunque sea por poderes y a distancia, pues desde hace 5 años o algo más no han dejado de hacerlas y no dejarán de hacerlas ni de mentir diciendo que no están haciendo nada con ETA. En esta ardua misión a veces se les escapa algún detalle que deja claro lo marcado en la hoja de ruta y realizado por Zapatero y Garzón.

Hoy, El País es contundente, ETA-Batasuna están ya en las catacumbas, ETA nunca ha estado tan débil ni ha habido menos muertes, pero en el trasiego de documentar tanta mentira se les escapa que hasta ahora Zapatero y Garzón habían dejado a ETA y su brazo Batasuna actuar a sus anchas y que ahora ya no.

“Al contrario que en los últimos años, en que se ha movido en una suerte de semilegalidad consentida, Batasuna se encuentra hoy irremisiblemente fuera de la ley, abocada a la intemperie. Una nueva realidad que ha reconocido al emitir su primer comunicado anónimo: sabe que ahora cualquier dirigente puede ir a la cárcel si asume públicamente su representación o se convierten en su portavoz.”

Tienen tan asumido que pueden mentir, que pueden magrearse con ETA, que pueden cometer delitos como no perseguir delincuentes, que pueden incluso reconocerlo sin que les pase nada, que en la biblia progre se publica eso de que ETA-Batasuna se ha movido en una suerte de semilegalidad consentida por Zapatero y Garzón. Y no pasa nada. Dicen que ahora pueden los etarras de Batasuna ir a la cárcel, ahora, no antes. Imputan un delito a ZP y Garzón y no pasa nada, ya que si Zapatero reconoció que mintió, sin que nada pase, nada va a pasar porque se les escape que ahora el gran Z combate a ETA pero que hasta ahora les dejaba hacer porque así le interesaba.

¿En cuantos países sería imputado Zapatero por un delito de alta traición solo utilizando el párrafo ese que hoy publica El País?, ¿y qué decir de Garzón?.

No solo nos merecemos un gobierno que nos mienta, sino un gobierno que venda nuestro futuro a ETA por un plato de Paz y doce puntos para que Zapatero aspire al premio Nóbel. Si en los últimos 8 actos planificados en la hoja de ruta de Zapatero al infierno han estado negociando con ETA y mintiendo diciendo que no estaban negociando con ETA ¿podemos adquirir la convicción personal de que en estos momentos Zapatero sigue negociando sus cosas con ETA y mintiendo diciendo que no hay nada con ETA salvo su persecución?, podemos, vaya que si podemos.

El progresismo intolerante ya no sonríe
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20 Febrero 2008

Una de las características que más se ha destacado en esta legislatura de Zapatero es la falta total de aquél "talante" que iba a impregnar su mandato. Desde el día siguiente de aquella farsa desde el balcón de Ferraz, lo que ha habido es un mal llamado progresismo y además intolerante.

Cada uno de los sonrientes y orgullosos líderes que esa noche del 14M del 2004 se asomaban al balcón, han ido cambiando su sonrisa a un rictus de crispación y de intolerancia propio de regímenes dictatoriales. Solo les falta su propia guardia de seguridad, aunque gustosos esa labor se la hacen agrupaciones de extrema izquierda siempre dispuestas a boicotear cualquier acto de la derecha.

Un Presidente promotor de un sueño federalista, que los nacionalistas se han encargado de transformar en un rosario de reclamaciones independentistas, a pesar de la mejora en los Estatutos. Un Presidente obsesionado con el acercamiento político a ETA para pasar a la posteridad como el "gran pacificador". Para ello no le ha importado mentir a los ciudadanos, sino también al propio Congreso, abusando de un persmiso que tenía limitaciones de aplicación. Una legislatura basada en la mentira en todos los foros y en el intervencionismo desde los despachos de Moncloa.

Una Vicepresidenta cuyo gasto en su fondo de armario es el secreto mejor guardado del Reino, pero que desde luego es evidente que tamaña colección de trapitos ha debido salir de los presupuestos generales del Estado, por aquello de "gastos de representación". Y menuda representación, sobre todo en los ataques desaforados al PP aprovechando las ruedas de prensa tras las sesiones de los Consejos de Ministros.

Un Vicepresidente económico que nunca se opondrá a las directrices de su jefe de Gabinete, aunque vayan en perjuicio del erario público. Y lo peor es que se considera el más capaz en España en su profesión, no sé si el Sr. Rato opinará lo mismo. Sin embargo, contra esa subjetiva apreciación, los hechos demuestran que en las dos veces que ha estado como ministro de Economía, España se ha empobrecido y el paro ha aumentado. Aún está sin explicar el escabroso asunto de la venta de la tercera parte de las reservas de oro del Banco de España.

Un ministro de Trabajo, incapaz de mantener intacto el archivo histórico Nacional de Salamanca, su tierra por la que juró defenderla del expolio. Un ministro que ha creado el ya acuñado "efecto Caldera" o efecto llamada con el "papeles para todos", provocando la invasión de inmigrantes sin capacidad real para devolverles a sus "países de origen o para atender sus necesidades básicas. Personas que son abandonadas en las calles a su suerte en cualquier lugar de la geografía hispana.Y ahora vuelve a su otra marca personal "Tipex Caldera" aplicando el borrador a las listas del paro, cambiando las reglas de contaje a su conveniencia.

Un ministro del interior, el Sr. Rubalcaba, antiguo portavoz del infame gobierno socialista de D. Felipe González, con ese GAL por el que puede haber estado haciendo penitencia en el trato político con ETA y la deferencia con los etarras a pesar del chantaje, de los atentados y de los muertos. Incluso ahora, pillado en otra mentira más, se mantiene imperturbable y sin la mínima dignidad para presentar su dimisión. Las detenciones habidas deben ser más producto de la profesionalidad de las FyCSE y de la cada vez más interesada colaboración de Francia.

Un ministro de Justicia, que se declara "rojo" y actúa con desprecio absoluto por la Ley, siguiendo aquella consigna dada por otra colega de Gabinete, de que "el dinero público no es de nadie". Claro y por eso lo gastan sin dar cuentas ni mirar el gasto, ni tan siquiera pedir la licitación de obras. Un pisito "normal" de 200m2, a todo lujo. Todo lo contrario que pensaba su colega de Vivienda que decía que con uno de 30m2 era suficiente para los jóvenes españoles, y con las kellifinder de regalo.

Una fiscalía General que ha seguido fielmente el mandato de Moncloa. Que no le ha importado mancharse las togas no ya con el polvo, sino con el fango de esa ciénaga que ha sido el proceso impuesto por Zapatero para negociar con ETA. Y ahora, en los estertores de este efímero régimen progresista, aprovecha para premiar a sus leales empleados a cargos en el Supremo en la fiscalía de Madrid.

Y por no mencionar a la inefable e incompetente ministra de Fomento. Su última apuesta con el AVE de Barcelona esperemos que no acabe en tragedia al no haberse cumplido las preceptivas pruebas de seguridad, obviándose la mayor parte de las mismas y limitando la experiencia de los maquinistas a un cursillo acelerado. La culpa será de los subcontratistas, no lo duden.

Pues motivos tienen para que esa sonrisa inicial se les haya congelado y se quede en una sonrisa macabra. Solo hace falta que los ciudadanos si aún les queda alguna conciencia y sentido común, no vuelvan a cometer el mismo error el próximo 9 de marzo. Es hora de que no dejemos que se sigan riendo del pueblo español.

El PNV divide a los presos etarras
Lorenzo Contreras Estrella Digital 20 Febrero 2008

La acumulación de acontecimientos políticos de signo preelectoral está determinando un cierto olvido o relativización de lo que ETA pueda dar de sí en la inminente campaña. Los sondeos del CIS sobre tendencias del electorado han acaparado la atención en un sentido predominante. Al mismo tiempo se quiere hacer constar que la banda terrorista se encuentra en su momento más bajo en mucho tiempo. Los cuerpos de seguridad del Estado lanzan mensajes optimistas, mientras, tanto en Francia como en España, las detenciones de activistas y dirigentes etarras experimentan un notable crecimiento. De este modo se va entrando en la magia de las cifras traducibles en votos. Zapatero no pierde ocasión de subrayar que su innegable aproximación “dialogante” a la organización criminal se ha transformado luego en una enorme actividad represiva, de la cual intenta sacar renta política con vistas al 9 de marzo. La reciente captura y práctica desarticulación del “comando” responsable del atentado de la T-4 de Barajas se “vende” a la opinión pública como la gran respuesta del Gobierno al fracaso de unas negociaciones que, por cierto, no cesaron después de tan tremendo episodio. Ahora las cárceles van “hospedando” a los más significados dirigentes de la llamada izquierda abertzale, cuyo silencio actual como tales “capos” de la propaganda etarra parece indicar que no encuentran adecuados continuadores. Un reciente informe “interno” de las Fuerzas de Seguridad, no tan interno porque se ha filtrado a los medios de comunicación afines al Ejecutivo, habla de una “situación de máxima debilidad” de ETA, y en ese informe se insinúa la existencia de un movimiento de indisciplina dentro de ella, con ramificaciones en su militancia reclusa. La alta dirección de la banda, según tan alentadores y “preelectorales” informes, habría tomado medidas para frenar esa tendencia, sin que conste todavía un estado de disidencia intestina.

Por primera vez en la historia de ETA se acusa con especial claridad una “crisis de presos etarras”. Pero la dirección de la banda ha procurado que el llamado “Colectivo de Presos Políticos Vascos” se presente como una coherente voz política en cuyo mensaje se manifiesta esta conclusión: “Euskal Herria debe superar los límites legales, políticos, económicos y represivos de España y Francia”.

En apariencia, una voz uniforme y disciplinada, dentro de los tradicionales baremos de ese batallón de “gudaris en cautividad”. El citado “colectivo” (EPPK en sus siglas vascas) acusa tanto al “Gobierno de España” como al PNV de haber hecho fracasar el proceso de negociación. Simultáneamente ha trascendido que ETA giró cartas o mensajes al Gobierno instando en el 2006 a emprender tales contactos. Del contenido de esas cartas se deduciría el grado de “entreguismo” de Zapatero. Pero va a ser difícil que esos escritos se revelen, salvo que ETA, como vulgarmente se dice, tire de la manta. Naturalmente si le conviene hoy.

El intento de la dirección etarra para presentar una situación normalizada en su “colectivo” de presos tropieza con un significativo hecho: EPPK ha informado de la decisión de expulsar de su seno a José Luis Álvarez Santacristina y Kepa Pikabea “para salir al paso de las confusiones e intoxicaciones que puedan derivarse de la actuación de estos ciudadanos vascos y de la manipulación del enemigo”.

Álvarez Santacristina formó en su día parte de la delegación etarra en las fracasadas conversaciones de Argel, cuando gobernaba Felipe González. Dice EPPK que con la mencionada expulsión, cuya fecha se remonta al mes de diciembre, se sale al paso de los “encuentros privados en prisión” de Pikabea y Álvarez con el asesor de la Oficina para la Atención de Víctimas Terroristas, dependiente del Gobierno de Vitoria, o sea, del PNV.

El episodio de los presos es actualmente revelador. ETA está alarmada. De ahí el mensaje. En tiempo de elecciones, la banda puede tener algo “ruidoso” que decir.

Hijos de la ira
POR LAURA CAMPMANY ABC 20 Febrero 2008

Primero fueron los insultos a San Gil en Santiago, luego el ataque a Nadal en Barcelona y ahora, ayer mismo, el intento de boicot, y de nuevo la lluvia de improperios, a Rosa Díez en Madrid. No en la calle, ni en las verdulerías, ni en los chats internautas, sino donde madura el pensamiento, y allí donde la diosa Atenea, que lo es del arte y la ciencia, puede que ahora se esté lamiendo las heridas, y preguntándose quiénes son, y de dónde salen, y quién los azuza o financia, estos nuevos chacales de la España borrosa, estos nuevos cachorros de la ira.

Es realmente curioso que semejantes energúmenos, al amparo de un ojo entre bizco y miope, tachen precisamente de fascistas a las conferenciantes acosadas, culpables solamente de sus propias ideas, todas ellas pacíficas e inmaculadamente democráticas. Son lobos pregonando la crueldad del cordero, cocodrilos llorando por los dientes, fanáticos, niñatos, soplagaitas, gentuza sin vergüenza, fulanos execrables, atilas de opereta, asnos de coz y flauta. Y menos mal que son un hecho aislado, porque (según las últimas estadísticas) salimos a unos cuantos por semana.

Aún no hay cadáveres, pero ya ven que ladran los perros, como para abonar los «rosales del día». Y eso que ni siquiera cabalgamos. Como busca y ansía nuestro desconcertante presidente, la tensión va in crescendo a medida que arrecia la campaña. Se han poblado las aulas de amigos y enemigos. Gentes que vociferan y otras a la que callan. Como unas azucenas letales, proliferan las cuadrillas más tristes, las camisas más negras. A la ira le gusta comerse las palabras. Y mientras, Zapatero, con la zampoña puesta, repartiendo sus zetas entre paces y zarpas.

ETA lanza su campaña "puerta a puerta" en Lizarza
Regina Otaola Libertad Digital 20 Febrero 2008

Desde la Corporación municipal de Lizarza hemos vuelto a denunciar la campaña organizada por ETA-Batasuna para recoger firmas en el pueblo y pedir la dimisión de los miembros del equipo de Gobierno. Y condenamos esta campaña porque los proetarras son muy libres para montar al aire libre el teatro que consideren, pero desde luego supone una estrategia de intimidación intolerable pasarse puerta por puerta para recabar las respuestas de los vecinos.

De hecho esta campaña iba a tener una duración de dos semanas, en las que los representantes de los terroristas en el pueblo pensaban cosechar cientos de firmas en las mesas que instalaron en la Plaza de la Libertad a tal fin. Pero la realidad de Lizarza es que han tardado dos meses en recabar las 400 firmas que dicen tener, dos meses en los que se han visto obligados a llamar puerta por puerta a los vecinos para sonsacarles un voto afirmativo a su propuesta.

Sabemos que la estrategia de presión de los terroristas pasa en este caso por deslegitimar al actual Gobierno democrático y legal de Lizarza, pero no van a conseguir sus objetivos. Nosotros vamos a seguir trabajando como hasta ahora, para devolver la libertad y la normalidad democrática a los habitantes de Lizarza. Porque los miembros de este equipo no vamos a renunciar a nuestra obligación democrática al frente del Ayuntamiento.

Porque además sabemos que ni los nacionalistas, ni por supuesto los proetarras, tienen legitimidad alguna para pedirnos la dimisión: los proetarras porque fueron ilegalizados, y los partidos nacionalistas porque fueron incapaces de presentar una candidatura a este Ayuntamiento, del que el anterior alcalde, Joseba Egibar, salió huyendo tras intentar repartirse el Poder con miembros de las candidaturas ilegalizadas.

Y junto a la connivencia de los nacionalistas vascos, de nuevo he de recordar que gracias a la política del Gobierno socialista los representantes de ETA-Batasuna han vuelto a enquistarse en las instituciones democráticas y a ejercer presión contra los cargos electos en todos aquellos municipios donde sus candidaturas fueron ilegalizadas, como en Lizarza.

Esperemos que tras el 9-M el nuevo Gobierno del PP ponga fin a estos apaños de los socialistas y los nacionalistas con los terroristas, que sólo han servido para reforzar a una ETA-Batasuna que de nuevo trata de hacerse presente en los municipios vascos por todos los medios.

De mudanzas y huelgas
Juan Francisco Martín Seco Estrella Digital 20 Febrero 2008

Existe una cosa que se llama pudor y buen hacer democrático. El pudor obliga, por ejemplo, a un Gobierno en funciones a tomar exclusivamente decisiones de trámite e inexcusables, lo que, es verdad, no siempre se hace. El pudor debería conducir a que poco antes de unas elecciones generales ningún ministro diese por sentado que va a continuar en el cargo. Primero, por respeto a los electores, nadie puede garantizar que ganará los comicios; y, en segundo lugar, porque aunque sea consideración al futuro presidente del Gobierno, que debe gozar de toda la autonomía e independencia posibles para formar su propio Ejecutivo. Obrar de otra manera es de una pedantería, arrogancia y prepotencia que raya en lo grotesco y en lo ridículo.

Creo que era San Ignacio el que decía “en tiempos de tribulación, no hacer mudanzas”. No sé si estamos en tiempo de tribulación, pero sí de elecciones, y en estas circunstancias el señor ministro de Justicia debería haberse abstenido de hacer mudanzas. Lo de menos es si el piso necesitaba o no de arreglo, o si 250.000 euros parece o no una cantidad excesiva para acondicionar una vivienda. Lo importante es que queda menos de un mes para la consulta electoral y el decoro, un mínimo de modestia y respeto democrático deberían conducir a que ningún miembro del Ejecutivo suponga que va a seguir en el cargo.

Mientras el ministro hace mudanza, los juzgados permanecen cerrados y, según parece, excepto morirse poca cosa más se puede hacer en estos momentos en la Administración de Justicia del Estado, es decir, en aquellas comunidades a las que aún no se les han transferido las competencias. Nueve mil funcionarios están en huelga. Razón: que quieren equipararse retributivamente con sus homólogos de las administraciones autonómicas. Parece justificado. El único inconveniente es que motivo similar en mayor o menor medida pueden aducir la totalidad de empleados públicos de la Administración Central. En muchos casos, la diferencia retributiva con sus equivalentes de las Comunidades Autónomas o de los Ayuntamientos resulta escandalosa. La situación es tanto más hiriente cuanto que los mecanismos de reclutamiento en estas administraciones han sido en muchos casos bastante dudosos.

Existe un elemento añadido que viene a agravar la situación, convirtiendo lo que puede ser un caso de desigualdad retributiva en un mecanismo de distorsión funcional. El Ministerio de Administraciones Públicas se empeña en mantener la movilidad de personal entre todas las administraciones, lo que genera que el Estado sufra una sangría permanente de recursos humanos, normalmente los mejores, atraídos por unas retribuciones muy superiores en la Administración periférica. Cada vez son más las Comunidades Autónomas que juegan al victimismo reclamando al Estado supuestos déficit mientras asumen gastos superfluos o extraordinarios y retribuyen a sus funcionarios muy por encima de lo que lo hace la Administración Central.

Decía Feuerbach que el hombre se empobrece para tener un dios rico. El Estado lleva mucho tiempo empobreciéndose, no sé si para tener unas Comunidades Autónomas ricas, pero, desde luego, sí costosas. Y como los dioses no son todos iguales, tampoco lo son las Comunidades, lo que genera un claro proceso de desigualdad. Estamos empeñados en acentuar la pluralidad, y nos olvidamos del máximo valor constitucional, que es la igualdad. La pluralidad está bien en el ámbito cultural y en el de las costumbres, si es que la globalización y las multinacionales nos lo permiten. Resulta un poco irónico pretender remarcar las diferencias entre las regiones españolas cuando vemos que la homogeneidad de costumbres y de hábitos se extiende imparable desde Arkansas hasta China. No hay un lugar en el mundo que esté libre de la Coca-Cola y de su modo de vida. La pluralidad, por el contrario, en ningún caso puede servir de coartada para establecer una desigualdad en los impuestos, en las prestaciones sociales, en el desarrollo económico, en la educación, en la sanidad o en las retribuciones de los funcionarios, que es lo mismo que decir en los servicios públicos.

www.telefonica.net/web2/martin-seco

Kosovo, espejo de contradicciones
Editorial ABC 20 Febrero 2008

A pesar de que el Gobierno español ha tomado la decisión acertada de no reconocer la declaración unilateral de independencia de Kosovo, su posición al respecto evidencia las debilidades de su política exterior, especialmente hacia Europa, y las contradicciones de su política interior. España es un país que debe prestar mucha atención a los movimientos secesionistas en Europa porque, aun cuando las comparaciones no sean homogéneas, los nacionalismos tienden a buscar su propio beneficio de las crisis ajenas. Por eso, la falta de voz propia del Gobierno español en el debate europeo sobre Kosovo pone de manifiesto, una vez más, la ausencia de liderazgo e iniciativa de nuestra diplomacia y la abdicación de la defensa de intereses que nos conciernen. Al final, los grandes estados de la Unión Europea apoyan la secesión de Kosovo, lo que ratifica la fuerza diplomática de Estados Unidos incluso en asuntos de la órbita europea. Aunque el desacuerdo de Bruselas no hubiera podido evitarse, el Gobierno español tenía que haber asumido mayor compromiso en un debate que, en última instancia, revela los efectos perniciosos del nacionalismo.

En cuanto a la política interior, es pura hipocresía que el Gobierno socialista se lamente por la independencia de Kosovo y mantenga como aliados de confianza a los nacionalistas más radicales, especialmente Esquerra Republicana de Cataluña, los únicos que la celebran. El PSOE ha fomentado en España el nacionalismo separatista que ha triunfado en Kosovo y que pretende aplicar a Cataluña y al País Vasco la misma fórmula. Por más que se pretenda marcar distancias entre España y el nuevo Estado, el patrocinio socialista del separatismo catalán y la negociación política con Batasuna y ETA deja un rastro peligroso de falta de convicción en el principio de unidad nacional y en la integridad territorial de España.

Para remate de despropósitos, el Gobierno ha justificado a cuenta de Irak su oposición a la independencia de Kosovo, destacando que en ambos casos se ha vulnerado la legalidad internacional. Parece que el PSOE tiene débil la memoria y olvida que la secesión kosovar tiene su antecedente en la campaña aérea de la OTAN contra Serbia, en 1999, sin autorización de Naciones Unidas y apoyada por los socialistas. Y olvida igualmente que el Gobierno de Rodríguez Zapatero apoyó en junio de 2004 la intervención aliada en Irak votando a favor de una resolución de la ONU que, además, pedía el envío de tropas a ese país árabe. El Gobierno exhibe una lamentable pobreza de argumentos cada vez que recurre a Irak como el comodín de esta legislatura fallida, ya sea para pedir votos a la extrema izquierda, ya sea para excusar su desordenada política exterior.

La libertad amenazada
Por M. Martín Ferrand ABC 20 Febrero 2008

EL paso del tiempo, unido a la pereza conformista, está debilitando mucho las tres patas sobre las que la Vieja Europa, de la que se destila la Unión Europea, construyó su fortaleza: la cultura griega, el derecho romano y la moral cristiana. La Europa de la libertad, aunque hoy nos resulte quimérica, alumbró, desde el pensamiento y el mercado, unos supuestos que decaen y, al hacerlo, amenazan nuestro futuro. El hecho de que los grandes europeos, en servil seguimiento de los EE.UU., se hayan apresurado a reconocer la independencia de Kosovo es una traición a la inercia de la Historia que asienta todo un Continente y, por buscar otro caso distinto, pero también significativo, la nacionalización del banco Northern Rock, la chapuza asistencial con la que el Gobierno de Gordon Brown ha tratado de echarle unas medias suelas al agujero financiero instalado en el Reino Unido, marca también el final de una época.

La Unión que buscaba el mercado desde supuestos de libertad y competencia se olvida de sus principios y, tanto en la economía como en la política, echa por tierra los valores que le han servido de médula a lo largo de los siglos. No debe extrañarnos, en consecuencia, que esa crisis ética que sacude a nuestros vecinos nos afecte a nosotros y se ponga en evidencia en un proceso electoral. La renuncia a los valores establecidos, el vale todo como táctica para la solución de los problemas acuciantes, lleva a los despropósitos que luego nos duelen y, en cualquier caso, erosionan lo que de fundamento arrastra el Estado y anima -o animó- a la Nación. Impedir que un grupo de fascistas, el calificativo más científico que les corresponde, cercene la libertad de Dolors Nadal y su expresión en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, como también le ocurrió a María San Gil en la de Santiago de Compostela y, ayer mismo, amordazó a Rosa Díez en la Complutense de Madrid, son reflejos del mismo fenómeno que afecta al Continente. Es la versión folclórica, a la catalana, a la gallega o a la madrileña, de un mal que, con epicentro en la crisis de autoridad y con prioridad de lo económico sobre lo ético, puede llegar a señalar el punto final de veinticinco siglos de una Europa que, con sus males, viene siendo la inteligencia y el modelo en que se inspira -o inspiraba- el resto del mundo.

Lo grave no es que surjan casos como el de Kosovo, el Northern Rock o los de Nadal, San Gil y Díez. Si fueran aislados cabrían en el cupo de patologías agudas que puede permitirse un cuerpo sano. Son señales de enfermedades crónicas y, lo que es peor, no le importan mucho a casi nadie. El modelo clásico de libertad, el que tiene a la persona como unidad de valor y objeto de respeto, tiende a sublimarse y, por ello, se puede quitar la palabra a un candidato electoral, nacionalizar un banco o darle la independencia a unos forajidos. ¿Para evitar males mayores?

Nuestros Kosovos
Por César Alonso de los Ríos ABC 20 Febrero 2008

Podríamos llamarlos hispano-kosovares. Son los miembros de Gal-euz-ca. Independentistas gallegos, euskaldunes, catalanes. En realidad, ellos han venido reclamando una solución parecida a la que terminó con toda Yugoslavia. Desde Eslovenia hasta hoy. Kosovo es su último argumento. Sin sangre, por cierto. Limpio. Con la anuencia de Europa. Como «lo» que ellos vienen reclamando. Ellos, que tienen la fuerza moral y política de estar gobernando ya en estos momentos con los socialistas en Cataluña y en Galicia, y que lo han hecho ya en el País Vasco durante trece años. También algunos de ellos han hecho pactos como del Tinell. Para impedir que españolistas como María San Gil y Dolores Nadal, fachas ellas, puedan utilizar la Universidad.

A partir del 9 de marzo, ellos, los independentistas, serán necesarios para gobernar gracias a esa Ley Electoral maravillosa que nos dimos en la Transición, y por la que media docenas de partidos, que no llegan al diez por ciento, determinan la relación de fuerzas parlamentarias. Pero no hay que asustarse. No pasa nada.Nunca pasa nada. Son invenciones de catastrofistas. «Esto» no se rompe. «Esto» no está roto. ¿Quién pudo decir tal disparate? Pura propaganda en este momento especial de las elecciones. En realidad, ni a Carod Rovira, ni a Ibarretxe, ni a Más, ni a Otegi, ni a Quintana les interesa poner fronteras. Viven mejor así. Nos sacan mejor el dinero así. Nos amenazan con el separatismo simplemente para acojonarnos, pero a ellos, como a todos, lo que les importan son los problemas cotidianos, los verdaderos, los de la cesta de la compra... Si acaso, la lengua. La cuestión de la Nación es un pretexto. Incordiante, desde luego. Especialmente si llega en plenas elecciones legislativas. ¡Si, al menos, hubiera sido en unas autonómicas! Quizá el Gobierno español tendría que haber conseguido retrasar unos pocos días la independencia de Kosovo. Al fin y al cabo, la «consulta popular» que ha propuesto el lendakari será para la vuelta del verano. Unas semanas más tarde la independencia de Kosovo no habría supuesto tanto engorro.

El español como lengua propia
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 20 Febrero 2008

Reseña recibida de Lugo Liberal.

El español como lengua propia
Irene Lozano

La conveniencia de cuestionar «verdades» instaladas más a fuerza de reiteración e imposición que de honradez intelectual ha llevado a Irene Lozano a huir del fango de la corrección política en su obra «Lenguas en guerra», galardonada con el Premio Espasa de Ensayo 2005. En un terreno pantanoso, anegado de ampulosos ropajes identitarios y abonado por una insidiosa «culpabilización» del español, Lozano argumenta sólidamente cómo a las lenguas se les ha arrebatado en España «la inocencia original» de su función de intercambio y comunicación para convertirlas en un elemento de exclusión y discriminación que no se corresponde con su realidad social e histórica. En Cataluña, en el País Vasco, en Valencia o en Galicia. «Es una falacia -dice- cómo utilizan los nacionalismos la expresión «lengua propia», porque igual de «propio» es en todas las Comunidades autónomas el español. Tenemos la inmensa fortuna de disfrutar de una lengua común».

-El PSOE acaba de aceptar que el nuevo Estatuto de Cataluña recoja el «deber» de conocer el catalán. ¿Cómo interpreta el hecho?
-En primer lugar, con sorpresa, porque el pasado mes de mayo el Partido Socialista no estaba de acuerdo con ese punto, y ahora sí. Una vez más, se está utilizando la lengua como moneda de cambio, en una intragable equiparación simbólica del catalán y el castellano, por encima incluso del criterio del Tribunal Constitucional, que ya calificó en su sentencia 84/1986 como contraria a la Carta Magna la imposición del «deber» de conocer el gallego en la Ley de Normalización Lingüística de esa Comunidad autónoma de 1983. Creo que los socialistas se suben ahora al carro de una interpretación flexible de la Constitución y aducirán que el deber de conocer el castellano no tiene por qué excluir el deber añadido de conocer otra lengua en un determinado territorio, pero ese camino es muy peligroso por el uso que el nacionalismo puede hacer de él, como filtro laboral y elemento de discriminación. No es una medida lingüística, sino política, que implica primar a los comprometidos con una determinada ideología, a los «aculturados» en el catalanismo. En esa línea va igualmente el hecho de que en Galicia se estén eliminando los test en castellano en algunas oposiciones.

-La tesis principal de «Lenguas en guerra» es que el bilingüismo es lo verdaderamente «propio», frente a la exclusión del español en las regiones que además hablan catalán, vasco o gallego...
-Es lo natural, porque ha sido así durante siglos. Hasta la dictadura de Franco en España nunca hubo una utilización ideológica sistemática del español. Ha sido la lengua de comunicación aceptada y libremente asumida en todas las regiones sin la percepción de que la generalización de su uso significara el aplastamiento de las lenguas minoritarias, porque han coexistido. El hablante la valoraba, y la valora, como instrumento útil, como «lengua franca». Salvo algunas leyes del siglo XIX sobre la obligación de redactar la documentación en castellano que nunca llegaron a ser de general aplicación, en España la construcción nacional jamás se sustentó sobre la lengua mayoritaria, como sí ocurrió por ejemplo en Francia, Alemania o muy especialmente Italia. En esos países el ideal revolucionario o el romántico, según el caso, sí contribuyeron a la asfixia de las lenguas minoritarias. En España no.

-Usted recuerda en su libro un factor importante, que es la diferencia entre competencia y uso de una lengua...
-Claro, porque con las políticas de normalización se generaliza la competencia, pero no se logra imponer el uso. Con las «inmersiones» es cierto que un porcentaje creciente de los ciudadanos de esas autonomías es «competente» en catalán o vasco, o sea, capaz de comprenderlo y de utilizarlo, pero el «uso» no se incrementa ni mucho menos al mismo ritmo que la competencia. Actualmente, el uso del catalán en Cataluña está en un 50 por ciento y el del euskera» en el País Vasco en un 15. Incluso se está detectando que en determinados medios sociales ese uso está descendiendo. Esto queda fuera del control de los políticos. Muchas veces se exige el catalán para acceder a un determinado trabajo y luego no se usa en ese ámbito laboral. Pero al impregnar el conocimiento y uso de la lengua de la adhesión a unos determinados valores se hace saber, en definitiva, que quien la haga suya va a gozar de unos determinados privilegios. Se convierte la lengua en un factor de discriminación.

-También analiza cómo el franquismo ha distorsionado este debate...
-Sí, por dos factores fundamentales: Primero porque ideologizó de forma generalizada la lengua española (la del «imperio»), y en segundo término porque al convertir al catalán, al gallego o al vasco en lenguas marginadas en los espacios públicos aproximó a los sectores nacionalistas y a la izquierda, lo que consolidó una sintonía que no es natural y que ahora sigue vigente. No olvidemos que la raíz de la izquierda es internacionalista. El tradicionalismo catalanista defensor a ultranza de la lengua es de raíz ultraconservadora, igual que el vasco que, después de haberse fundado en la raza, traspasó esa identificación excluyente a la lengua porque el nazismo y la Segunda Guerra Mundial convirtieron en inaceptables los planteamientos etnicistas. A unos y a otros, nacionalistas e izquierda, los unió en la dictadura su condición de «víctimas» y esa anomalía pervive hasta el punto de que se convierte hoy en la «pinza» que pretende culpabilizar a la lengua, al español, lo que considero un gravísimo error. Esto provoca que hoy en Cataluña la «normalización» atenace a la sociedad y que, como reacción a este y a otros excesos, haya nacido la plataforma de Albert Boadella.

-Además, su ensayo reflexiona sobre cómo han cambiado las tornas: antes del franquismo se reivindicaba la españolidad de las otras lenguas peninsulares (salvo el portugués, claro) y ahora ese planteamiento es marginal en todos los foros de discusión.
-Así es. En 1931, con la llegada de la Segunda República, se debatió si se debía denominar a la lengua oficial español o castellano porque muchos diputados de la periferia consideraban que ello podría poner en cuestión la españolidad de las demás lenguas. Gabriel Alomar, intelectual y parlamentario mallorquín argumentó su temor de que se negara el carácter español a la lengua catalana. Ahora el interés de los nacionalismos extremistas es el contrario, el de negar a toda costa la españolidad de las otras lenguas.

-¿Por qué se convirtió en lengua común el español, si, como usted defiende, sólo durante durante unas pocas décadas ha funcionado a golpe de imposición?
-Precisamente por su carácter de lengua dúctil, sin temores a la «contaminación». Siempre se ha dicho que el euskera fue la «partera» del castellano, al que debe su fonética, las cinco vocales. La realidad lingüística bilingüe de muchas zonas de España no es de anteayer y está magníficamente reflejada en las glosas de San Millán de la Cogolla donde se han encontrado acotaciones a lo escrito en latín en castellano y en euskera. Aquellos cenobitas eran perfecta y naturalmente bilingües. Luego, el español se extendió y generalizó en América más por el empuje de la burguesía de los nuevos Estados después de independizados que bajo dominio del «imperio». De hecho, antes se había considerado que para la evangelización eran más útiles las lenguas indígenas, y ocurrió que algunas de ellas incrementaron su implantación mientras aquellos territorios fueron españoles. El Imperio español se fundó en la fe, no en la lengua.

-Otro dato interesante es que la Constitución de la II República impedía cualquier tentación de arrinconar al español...
-Sí, en el artículo 4 se decía literalmente que «a nadie se le podrá exigir el conocimiento ni el uso de una lengua regional». Otro aspecto importantísimo es que se salvaguardaba el derecho de todos los ciudadanos a no verse privados del acceso al español culto, a través del artículo 50, que estipulaba que era obligatorio «el estudio de la lengua castellana, y ésta se utilizará también como instrumento de enseñanza en todos los centros de instrucción primaria y secundaria de las regiones autónomas».

-Sin remontarnos a esos años, hoy en día tampoco en el resto de Europa se suelen utilizar las lenguas minoritarias como las únicas vehiculares para la enseñanza...
-España es hoy con diferencia el país más proteccionista con las lenguas minoritarias. Algunos aspiran a que esto sea como Suiza, con sus cuatro idiomas oficiales, pero es realmente absurdo porque nosotros tenemos la suerte y el privilegio de contar con una lengua común y ellos no.

-¿Por qué considera tan dañino el concepto de «lengua propia» que esgrimen algunos nacionalismos?
-Al menos es uno de los más insidiosos, porque no responde a la realidad. Es lamentable cómo se recoge ese concepto, por ejemplo, en el Estatuto de Baleares. Lo que implica tal uso de «propia» es que la que no es esa lengua queda catalogada como «ajena», lo que relega al castellano a la categoría de algo artificial e impuesto. Se impregna de valores a la «lengua propia» frente a la otra. Es una estrategia delirante, casi como del siglo XIX. Tiene únicamente el propósito de proyectar todos los sentimientos del grupo sobre lo particular.

-¿Hay actualmente persecución del castellano en Cataluña o el País Vasco?
-El término «persecución» es duro y hay que matizarlo mucho. Sí hay persecución moral y dificultades objetivas para escolarizar a los niños en castellano. Ahí se demuestra que al español no se le da la misma consideración que al catalán. Y en el País Vasco la imposición del euskera es especialmente artificial, dado su nivel de uso. En el País Vasco y en Galicia hubo una renuncia de las élites sociales a la lengua, porque se asociaba el gallego y el vasco al mundo rural. El castellano tuvo una rápida penetración en el País Vasco en buena parte por la enorme fragmentación dialectal del euskera, circunstancia que lo hacía menos útil para la comunicación.

-¿Es la actual Constitución culpable de esta «guerra de lenguas»?
-Sí, en parte. En ese aspecto de la Constitución hubo absoluta dejadez. En su redacción se dejó el terreno abonado para los problemas cuando ni siquiera se enumeran las otras lenguas de España. Ahí cabe todo, el bable, el canario... Además, la Carta Magna comete el error de ceder al poder autonómico la regulación de la lengua, lo que ha propiciado que se intente convertir a la lengua minoritaria en dominante y excluyente. Para los políticos es una ventaja, porque les otorga parcelas de poder y de influencia, pero para los ciudadanos es un grave perjuicio.

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NOTA: Irene Lozano (Madrid, 1971), licenciada en Lingüística Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y periodista, acumula ya una fértil trayectoria como escritora. Hace sólo diez meses alumbró la ambiciosa biografía «Federica Montseny. Una anarquista en el poder» (Espasa). Anteriormente había publicado «Lenguaje femenino, lenguaje masculino, ¿condiciona nuestro sexo la forma de hablar?» (Ediciones Minerva, 1995). El Premio Espasa de Ensayo 2005 por «Lenguas en guerra» la ha refrendado como una voz nítida y original: «Los hablantes están demostrando que usan la lengua que les resulta eficaz y satisfactoria en cada momento, más que la que se les impone por decreto, por mucho que se empeñen siniestras «oficinas de vigilancia lingüística». Está demostrado que es la lengua materna la que se transmite como lengua de habla a la siguiente generación, no la de la escuela. Así, nos podemos encontrar con un panorama de futuros ciudadanos que no dejarán de hablar en español aunque se les haya educado en catalán o vasco, y a los que, sin embargo, se les habrá privado del castellano culto, que hasta la introducción de estas políticas se adquiría en el sistema educativo. Es un empobrecimiento atroz y una desgracia».

Fuente: http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/01/00285-el-espanol-como-lengua-propia.html

De la tragedia el drama
Por Tomás Cuesta ABC 20 Febrero 2008

Se habla mucho estos días sobre el tono dramático que el señor Zapatero quiere imprimir a la campaña sin reparar en que, cualquier cosa que diga, ya lo dijo, y mejor, Paquita la del Barrio: «Teatro, lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada, estudiado simulacro». Ahí tienen al pendejo retratado sin fárrago. Malevo, fingidor, ensoberbecido, fatuo. Molde de la doblez y fragua del engaño. Tanto es así que el lema con más gancho en el abigarrado «hit-parade» de las pancartas sirve para explicarle a un niño de primaria en qué diantre consiste un pleonasmo. «Zapatero embustero»: eso es un pleonasmo. O una redundancia, para no andarnos con palabros. Cuando el señor Zapatero habla de dramatismo, haciendo gala de un desparpajo irresponsable, es imposible obviar las circunstancias que le llevaron al poder un 14 de marzo. De aquella tragedia inmensa vinieron estos dramas. La consecuencia de haber firmado, a ciegas, una letra de cambio avalada por el trauma es que ahora nos roan las canillas los intereses usurarios. «Zapatero usurero». Que usura es, en efecto, trapichear con alimañas, especular con la memoria de los asesinados y poner a un país al borde del desahucio.

El presidente es un actor sin repertorio que se limita a interpretar su propio personaje. Un sonriente figurón de puertas hacia dentro (un vulgar figurante cuando sale de casa) que dice digo o Diego conforme sople el aire. Y con la misma firmeza en ambos casos. Huérfano de valores (incluso los bursátiles le han abandonado) y horro de sustancia, arroja caramelos a la tropa («¡joder, qué tropa!», como decía el clásico) que cree a pie juntillas en lo de los Reyes Magos. Pensar que Zapatero puede continuar en el Gobierno después de haber mentido a tirios y a troyanos, es un acto de fe tan raro en estos tiempos que su análisis le correspondería al Vaticano. ¿Y amenaza con romper el Concordato quien reivindica la fe del carbonero y el misterio insondable de los gobiernos trinitarios? Menos lobos, señores, que todavía no ha nevado. Menos lobos, que queda mucha fábula y el señor Zapatero fabulando es un hacha (la bicha, ni mentarla).

La farsa, por tanto, está dispuesta y el gran farsante ocupa el escenario. El primer acto consiste en dar estopa; el segundo en dar leña; el tercero en dar palos. Con eso -y con la rifa; la rifa que no falte- sobra para descerrajar la puerta grande y para salir a hombros de la plaza. El «panem et circenses», que denunciaba Juvenal, no tiene cabida en la modernidad rampante y lo que pide el cuerpo, porque lo dicta el marketing, es estacazo y dádivas. Gracias a Zapatero siempre toca, si no es un pito una pelota; de ahí que se lo rifen sus incondicionales. El premio, por supuesto, tendremos que pagarlo y nos saldrá más caro el collar que el galgo. Largo me lo fiáis: que le echen un ídem mientras tanto.

Montaigne nos enseñó que el más difícil arte al que puede aspirar el ser humano consiste en «rester soi-même», seguir siendo uno mismo en cualquier circunstancia. Y hay que reconocer que Zapatero -que, muy probablemente, confundirá a Montaigne con una etapa alpina del devaluado Tour de Francia- encarna el ideal del autor de los «Ensayos». No por virtud, por descontado, sino por impotencia manifiesta, porque la nada es inmutable. «Rester soi-même» es, para nuestro héroe, perseverar en la ignominia con un celo monástico y no apearse nunca del burro del engaño. O sea, que, de aquí a las elecciones, aunque persista la sequía, veremos llover sapos. Un espectáculo grosero, atropellado y tabernario, pero que tiene su puntito y que, además, es gratis. Sólo nos queda el recurso al pataleo, que es inseparable del teatro.

Valle-Inclán, por ejemplo, que profesaba a Echegaray un odio infatigable, acudía a todos sus estrenos para montar la parda. Y, una noche, al escuchar que la heroína tenía la piel de seda y los nervios acerados, se alzó como un resorte en el patio de butacas. «¡Ezo -gritó- no ez una zeñorita: ezo ez un paraguaz!». Don Ramón, según cuentan, ceceaba a destajo, pero, al menos, sus zetas reventaban de gracia. «La comedia é finita»: ríete, payaso.

Precampaña
Rajoy promete «mucho castellano, catalán e inglés» en su visita a Lérida
M. Pardeiro La Razon 20 Febrero 2008

BARCELONA- Mariano Rajoy acudió ayer a Lérida para arropar al cabeza de lista del PP por esta provincia, el antiguo diputado José Ignacio Llorens. Esta demarcación, junto a la de Gerona, son las dos únicas de toda España donde el PP se quedó sin representación en 2004 y el objetivo del candidato es recuperar el terreno perdido. A petición de Llorens, Rajoy acudió ayer a la capital del Segrià para tratar de reconquistar el apoyo de los leridanos.

El presidente del PP puso especial énfasis en sus propuestas económicas y de inmigración, dos de los ámbitos en los que se está también se está centrando la campaña de Llorens por las comarcas de Lérida. Rajoy también quiso abordar el capítulo lingüístico y se comprometió a impulsar la enseñanza en Cataluña de «mucho catalán, mucho castellano y mucho inglés». El candidato popular subrayó que la cuestión básica en educación es defender «la libertad de los padres de dar a sus hijos la educación que quieran».

En este punto, Rajoy alertó de que lo que pasa en España «no pasa en ningún otro lugar del mundo». «Aquí hay niños españoles que no pueden estudiar en español», lamentó.

Concluido el capítulo sobre educación, el candidato del PP repasó algunas de sus propuestas estrella en economía y enfatizó que el PP se encontró en 1996 con una situación económica muy deteriorada, que logró reflotar. «Entonces el ministro de Economía era este vicepresidente tan brillante que tenemos ahora», ironizó en alusión a Pedro Solbes.

Tras destacar que piensa acometer una importantísima rebaja del impuesto sobre la renta, así como simplificar los tramos, Rajoy sentenció: «la economía va a ser mi prioridad». Pero el candidato popular no olvidó esbozar algunas de sus ideas respecto a la política de inmigración en un lugar como Lérida, donde llegan muchos extranjeros a recoger la fruta y luego se quedan en España sin papeles. «Orden y control», sintetizó.

Finalmente, el líder del PP se comprometió a dar un nuevo impulso a las infraestructuras en Lérida, después de que, según Llorens, la provincia haya sido olvidada por el gobierno socialista. Habrá nuevas autovías y mejores enlaces entre las comarcas, prometió.

RUSIA Y CHINA CONTRA EEUU, FRANCIA Y EL REINO UNIDO
Conflicto diplomático en la ONU por la declaración de independencia de Kosovo
La declaración unilateral de independencia de Kosovo ha provocado una crisis al seno del Consejo de Seguridad de la ONU. El máximo órgano permanece dividido en dos bandos profundamente divididos: EEUU, Francia y el Reino Unido piden el reconocimiento inmediato a lo que se oponen Rusia y China. El consejo escuchó al presidente de Serbia, Boris Tadic, que pidió declarar "nula e inválida" la separación kosovar.
EFE Libertad Digital

El Consejo de Seguridad de la ONU reprodujo las profundas divisiones ya conocidas sobre el reconocimiento de Kosovo, con el apoyo de EEUU, Francia y el Reino Unido y el rechazo de Rusia y China, contrarios a que la secesionista provincia serbia se convierta en el 193 Estado del mundo. El desacuerdo en el Consejo se basa en la interpretación legal de una de sus resoluciones, la 1.244, adoptada en 1999, que recoge el plan de paz internacional para Kosovo y garantiza a Serbia la soberanía y la integridad territorial.

El máximo órgano de decisiones de la ONU escuchó al presidente de Serbia, Boris Tadic, quien pidió que la decisión sea declarada "nula e inválida" y advirtió de que ese reconocimiento tendrá "consecuencias impredecibles". En ese sentido, las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur anunciaron que "próximamente" pedirán a Rusia, a la pos-soviética Comunidad de Estados Independientes (CEI) y a la ONU que reconozcan su independencia.

En su intervención, el presidente serbio afirmó que Serbia "nunca reconocerá la independencia de Kosovo. Nunca renunciaremos a Kosovo ni abandonaremos la defensa de nuestros legítimos intereses. Para los serbios y sus instituciones, Kosovo siempre será parte de Serbia".

El embajador ruso, Vitaly Churkin, afirmó que la decisión de Kosovo supone una "abierta violación" de la ley internacional, y "una amenaza a la paz y la seguridad en los Balcanes". Por su parte, el embajador de China, Wang Guangya, dijo que Pekín "se opone a toda declaración unilateral de independencia" y pidió "una solución mutuamente aceptada y negociada" entre Belgrado y Pristina.

El embajador británico ante la ONU, John Sawers, señaló que estos acontecimientos "son inevitables y excepcionales", y responsabilizó al fallecido presidente serbio Slobodan Milosevic de la situación. En tanto, el embajador estadounidense, Zalmay Khalilzad, dijo que "en ejercicio de nuestros derechos soberanos, EEUU reconoce la independencia de Kosovo", y subrayó que la independencia de Kosovo es ya "irreversible" y "plenamente de acuerdo con la resolución 1.244".

En Europa, la UE logró ya una posición común sobre la declaración de independencia de Kosovo, que insiste en que es un caso único que no sienta precedentes, y deja que cada país miembro decida si reconoce la secesión. Ya han anunciado el reconocimiento de Kosovo países como Albania, Alemania, Afganistán, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Costa Rica, Dinamarca, Estados Unidos, Estonia, Eslovenia, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Polonia, Reino Unido, Suecia y Turquía.

China, Chipre, Eslovaquia, España, Grecia, Georgia, Holanda, Portugal, Rusia, República Checa, Sri Lanka y Vietnam, entre otros, han anunciado, por su parte, que rechazan la declaración unilateral de independencia realizada por Pristina.

Radicales ante las catacumbas
Batasuna se halla desorientada políticamente, sin estructura ni referentes - Afronta la disyuntiva de sobrevivir clandestinamente o desmarcarse de ETA
GENOVEVA GASTAMINZA - San Sebastián El País 20 Febrero 2008

El comunicado de una anónima Mesa Nacional con el que abría el diario Gara su edición la pasada semana es lo que mejor ilustra la situación en que se encuentra la izquierda abertzale tras la última actuación judicial que ha desentrañado los nexos entre PCTV y ANV con Batasuna y ha encarcelado a sus últimos dirigentes conocidos. Fuentes del entorno abertzale coinciden en afirmar que el arresto de quienes trataban de recomponer la dirección ha dejado a la formación "descabezada" y en plena clandestinidad, sin el mínimo margen de maniobra política.

Al contrario que en los últimos años, en que se ha movido en una suerte de semilegalidad consentida, Batasuna se encuentra hoy irremisiblemente fuera de la ley, abocada a la intemperie. Una nueva realidad que ha reconocido al emitir su primer comunicado anónimo: sabe que ahora cualquier dirigente puede ir a la cárcel si asume públicamente su representación o se convierten en su portavoz.

Desde las filas abertzales reconocen sentirse desbordados por la intensidad de la presión del Estado, cuyo alcance les ha dejado sin respiración, con una mínima capacidad de reacción y sin saber vislumbrar aún sus consecuencias. "Batasuna está desorientada políticamente, sin estructura interna y, lo que es peor, sin referentes", describe un militante abertzale que reconoce su angustia por "no ver una salida" a la situación.

¿Cómo se van a poder sobreponer si ni tan siquiera se pueden reunir?, ¿quiénes y cómo van a adoptar las decisiones en condiciones así, de dura clandestinidad?, se pregunta ese y otros miembros de la izquierda radical. Por el momento, se imponen "tiempos de resistencia", añade con desolación. No hay elección y resistir es la única salida para una formación que ya ha conocido tiempos difíciles. Pero jamás como los actuales.

Por un lado, ante una situación extrema como la presente, no sería sorprendente que la respuesta de ETA fuera, con toda probabilidad, la consigna de "barra libre", asegura a este periódico otra fuente abertzale. Esto supondría activar todos los "frentes de lucha", incluida una kale borroka sin límites, como ya se apuntó este fin de semana. Nos encontramos, por tanto, "en la situación de mayor peligro", añade la misma fuente. Sin embargo, ETA tiene esta disposición desde que rompió la tregua, pero los hechos han ido demostrando que su capacidad operativa es limitada y que pasa actualmente por momentos de un forzado "repliegue".

La jornada de lucha de la pasada semana fue un intento de Batasuna de practicar su política de "resistencia" destinada a demostrar que no ha perdido capacidad de movilización. La huelga resultó, sin embargo, una demostración de debilidad por la limitada incidencia que tuvo, pese a los numerosos actos de sabotaje y coacción desplegados. El sindicato LAB, el único organismo legal que le queda al entramado abertzale, asumió la convocatoria, pero el eco entre los trabajadores fue inapreciable salvo en los municipios donde tiene más electorado ANV. Las elecciones del próximo 9 de marzo son el otro reto inmediato al que pretenden responder con la idea de demostrar que la izquierda abertzale sigue políticamente activa. No han renunciado a participar en las urnas y tratarán de proyectar la ficción de su fuerza electoral reclamando como propios los votos nulos.

Las fuentes abertzales citadas comienzan a atisbar con mucha preocupación las consecuencias que puede acarrear esta clandestinidad a la que le condena la política de firmeza del Gobierno central, sea del signo que sea. Creen que la nueva estrategia que impide toda actividad institucional y política puede empujar a Batasuna a enfrentarse irremediablemente a la disyuntiva de "tener que elegir entre lo malo y lo peor". O asumir su desaparición como frente político e institucional del mundo que aglutina ETA, al no poder subsistir utilizando la ventaja de la legalidad, o romper ese vínculo político-militar con la organización terrorista y convertirse en una fuerza política independiente, desmarcándose claramente de la violencia. En definitiva, entre sobrevivir en el papel subterráneo de la alegal KAS o su sucesora Ekin, o desmarcarse definitivamente de la banda.

"Las dos opciones son igual de malas y, sobre todo, muy difíciles de tomar para Batasuna", afirma otra fuente cualificada, mientras admite que la militancia se encuentra desconcertada y no atisba cuál de estas dos opciones puede estar la salida a esta situación límite. Reconsiderar la estrategia a estos niveles requiere, además, un debate en profundidad dentro de Batasuna. "Y la clandestinidad en la que hay que moverse hoy en día no ofrece las condiciones óptimas para ese debate", añade.

Tampoco quedan líderes. Las sentencias judiciales y las operaciones policiales han hecho estragos entre los dirigentes más cualificados de la formación. Casi un centenar de personas han ingresado en la cárcel sólo en estos tres últimos meses. Entre los encarcelados hay personas de "las cuatro generaciones de la izquierda abertzale", apunta otro militante de Batasuna, quien destaca el fuerte impacto de las últimas operaciones, que han retirado de la circulación a los cuadros más activos e implicados que seguían en libertad, lo cual dificulta todavía más si cabe una reflexión a fondo sobre el futuro.

Las distintas fuentes coinciden en que Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga, el actual secretario general de LAB, serían hoy por hoy las personas más capacitadas para liderar Batasuna en esa difícil coyuntura. Ellos han sido y son esos "referentes" que necesita Batasuna para aclararse y decidir cómo tira para adelante: con o sin ETA. Pero Otegi está en la cárcel y tiene otras causas pendientes que lo mantendrán entre rejas. Rafa Díez es la autoridad reconocida que queda en libertad. Ha sido interlocutor cualificado en casi todos los procesos de diálogo abordados con la izquierda abertzale. Su próxima salida de la dirección de LAB le dejaría las manos libres para asumir esa tarea sin implicar al sindicato.
El jefe encarcelado

- La detención en 1998 de la Mesa Nacional le lanzó como nuevo portavoz abertzale.

- Ha participado en las conversaciones que mantuvo Batasuna con partidos democráticos vascos y tanto con representantes del Gobierno de Aznar como con el de Rodríguez Zapatero.- Cumple en la cárcel de Martutene una condena hasta agosto. Pero tiene otras causas pendientes.
El líder en libertad

- Dirige desde hace dos décadas el sindicato LAB, la estructura legal más posibilista y con mayor incidencia social que tiene el mundo abertzale.

- El próximo abril abandonará su cargo al frente del sindicato y pasará a un segundo plano sin relevancia pública.- Interlocutor imprescindible en las conversaciones que ha protagonizado Batasuna, Díez está también encausado en un sumario judicial.

Mena propuso en una reunión con generales que el Rey frenase el Estatut
El general retirado sostiene que cinco de los 13 jefes del Ejército le apoyaban
MIGUEL GONZÁLEZ - Madrid El País 20 Febrero 2008

"Llegado el caso, tendrá que ser esa misma institución [la Corona], respaldada firmemente por las Fuerzas Armadas, la que salvaguarde la unidad de España si los políticos la ponen en peligro y la Justicia no interviene". La frase, inequívocamente golpista, la pronunció el teniente general José Mena ante el Consejo Superior del Ejército, que reúne a los máximos jefes del Ejército de Tierra, el 26 de octubre de 2005. La revela el propio militar, ya retirado, en el libro Militares. Los límites del silencio, que ayer presentó en Madrid.

Lo sorprendente es que Mena siguió siendo jefe de la Fuerza Terrestre, con 30.000 militares bajo su mando, hasta casi tres meses después. Fue el 6 de enero de 2006 cuando, con motivo de la celebración de la Pascua Militar en la Capitanía General de Sevilla, amagó con una intervención de las Fuerzas Armadas si el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, aprobado el 30 de septiembre de 2005 por el Parlamento catalán, desbordase los límites de la Constitución.

El entonces ministro de Defensa, José Bono, consideró que era Mena quien había sobrepasado todos los límites, por lo que ordenó su destitución, su pase forzoso a la reserva y un arresto domiciliario de ocho días, medidas que confirmó luego el Tribunal Supremo.

Mena sostiene que esa misma tarde, cuando ya había estallado el escándalo, recibió llamadas de nueve de los 12 tenientes generales en activo; aparte del entonces jefe del Ejército de Tierra, José Antonio García González. "Tan solo uno se ofreció a secundar mi actitud", relata Mena en su libro, "a lo que me negué rotundamente pues, como le dije, el efecto que yo perseguía ya se había conseguido [...]. Cuatro se mostraron de acuerdo con lo que había dicho, deseándome suerte ante el panorama que se avecinaba", agrega. "Cuatro más me llamaron para interesarse por mi estado de moral. Los tres que no me llamaron, [estaban] curiosamente destinados en el Órgano Central del Ministerio de Defensa y en el Estado Mayor de la Defensa".

De la frase anterior se deduce qué tenientes generales no le llamaron: su sucesor como jefe de la Fuerza Terrestre, Pedro Pitarch; el jefe del Mando de Operaciones, Bernardo Álvarez del Manzano; y el actual jefe del Ejército de Tierra, Carlos Villar.

En cambio, Mena se niega a revelar la identidad de los que estaban de acuerdo con él o del único que se mostró dispuesto a secundar su actitud y, por tanto, a cometer un acto de indisciplina que hubiera obligado al Gobierno a destituirle y arrestarle también. Sí se sabe que, en la ya citada reunión del Consejo Superior del Ejército, le respaldó el entonces jefe del Mando de Canarias, Emilio Pérez Alamán.

Con la excusa de que EL PAÍS publicó, el 19 de enero de 2006, "una alusión bastante aproximada pero incompleta" de lo tratado en aquella reunión, Mena se considera exonerado de su deber de guardar secreto y revela parte de lo que allí se trató.

Además de criticar a su entonces superior, Bono, al que tacha de "populista", Mena se extendió sobre el Estatuto catalán. En su opinión, cabían tres hipótesis: que saliese adelante en los términos en que lo aprobó el Parlamento de Cataluña, lo que juzgaba "imposible"; que se adaptase plenamente a la Constitución, lo que veía improbable; o que se aprobase "con algunas modificaciones" que no resolvieran los problemas que planteaba a las Fuerzas Armadas. En ese caso, proponía la intervención del Rey, "respaldada firmemente por las Fuerzas Armadas", por encima del Gobierno, el Parlamento o el Constitucional.

"Cuando finalicé mi exposición", agrega Mena, "el JEME [Jefe del Estado Mayor del Ejército] señaló que no correspondía al Consejo Superior del Ejército entrar en disquisiciones políticas [...]. En el descanso, varios consejeros [tenientes generales] me dijeron informalmente que estaban de acuerdo con lo que yo había dicho".

Lo que supone que se le permitió acabar su arenga y no fue destituido de modo fulminante.
Una arenga de tono golpista

- Discurso de Mena ante los tenientes generales reunidos en sesión secreta el 26 de octubre de 2006. "Si esto se produce [pacto sobre el Estatuto catalán que no resuelva todos los problemas que preocupan a las Fuerzas Armadas] con la aquiescencia del Gobierno, alguien tendrá que decir algo. Pero ¿quién es ese alguien? Por supuesto que no puede ser un militar. La confianza en la Justicia (entiéndase Tribunal Constitucional) no pasa por su mejor momento. Entonces, ¿quién? Afortunadamente contamos con una institución que salvó la democracia en España el famoso 23-F. Llegado el caso tendrá que ser esa misma institución [La Corona] respaldada firmemente por las Fuerzas Armadas, la que salvaguarde la unidad de España si los políticos la ponen en peligro y la Justicia no interviene".

Precampaña
El general Mena carga de nuevo contra el Estatut «que amenaza España» Cambiar el tamaño del texto
R. N. La Razon 20 Febrero 2008

El teniente general retirado y ex jefe de la Fuerza Terrestre del Ejercito José Mena Aguado volvió ayer a levantar la polémica. A pesar de que su discurso durante la Pascua Militar de 2006, en el que denunció la «democracia demediada» y cargaba contra el Estatut que «amenazaba la nación española» le valió el cese en su cargo y ocho días de arresto domiciliario, el ex militar mantiene sus convicciones y no se calla en sus críticas contra el texto catalán que, sostiene, «ha abierto la caja de los truenos» para el resto de las autonomías. Por este motivo, el PP ha exigido al Gobierno que aclare «inmediatamente» qué va a hacer con Mena, ante lo que el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, replicó recordando que ya «no tiene ninguna vinculación con las Fuerzas Armadas».

Fue durante la presentación de su libro «Los militares. Los límites del silencio», donde Mena se reafirmó en las polémicas ideas que expuso durante su discurso en el acto de la Pascua Militar de Sevilla y señaló que con sus palabras, que le costaron el puesto, únicamente reflejaba «la inquietud y preocupación» de los 30.000 militares que en esos momentos tenía bajo su mando. De hecho, el ex teniente general aseguró que lo que le llevó a escribir el libro presentado ayer fue la «inexactitud» y «tendenciosidad» de lo publicado en los días posteriores a su cese, el «trato injusto «recibido de una parte importante del Ejército», la «deuda pendiente» a saldar con las personas que apoyaron su actitud y el derrotero que está siguiendo la situación política española. Además, Mena ofrece las «claves» de su discurso y da respuestas a interrogantes que quedaron sin contestar por el «silencio» autoimpuesto.

ELECCIONES 2008 - Precampaña electoral
CiU vincula el permiso de residencia a saber catalán
J. G. A. - Barcelona El País 20 Febrero 2008

El programa electoral de Convergència i Unió (CiU) recoge la idea de regular los derechos y deberes de los inmigrantes. Los nacionalistas entienden que la mejor manera para hacerlo es "vincular la obtención del permiso de residencia permanente al conocimiento de la lengua y al cumplimiento efectivo de las normas democráticas de convivencia como escolarizar a los hijos o respetar la igualdad entre hombre y mujer". No lo cita pero se refiere a la lengua catalana, y también pide el traspaso de la competencia ejecutiva de inmigración para la Generalitat.

Además, la federación nacionalista comprende en su programa la lucha contra la inmigración ilegal y consideran que la Generalitat debe tener plenas competencias en esta cuestión, siempre coordinándose con la administración estatal. Dentro del programa de la candidatura de Josep Antoni Duran Lleida se propone que "los ayuntamientos deben poder acreditar que los inmigrantes que ejerzan el derecho al reagrupamiento familiar disponen de vivienda y de medios económicos de subsistencia". CiU también propone promover, como alternativa a la residencia permanente, mecanismos que potencien la "inmigración de temporada".

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