AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 22 Febrero 2008

Izquierda liberal
Día internacional de la lengua materna
Antonio Robles Libertad Digital 22 Febrero 2008

Hoy cederé este espacio para difundir el manifiesto que Marita Rodríguez, en nombre de la Asociación por la Tolerancia, ha leído en la plaza San Jaime de Barcelona para conmemorar y reivindicar el derecho que tienen los padres a elegir la lengua en que deben estudiar sus hijos. La perseverancia de esta gran mujer y el apoyo de otros muchos ciudadanos a organizaciones como ésta hará posible que la memoria histórica de mañana avergüence a quienes hoy se comportan como auténticos racistas culturales:

Hoy, 21 de febrero es –según proclamó la UNESCO en 1999– el Día Internacional de la Lengua Materna, y la Asociación por la Tolerancia –un año más– se ve obligada a recordarle a la Generalitat que su política de inmersión obligatoria en catalán es una violación de derechos y una regresión pedagógica que contraviene claramente las recomendaciones de la UNESCO, que quedan resumidas en la famosa frase de 1951: "Es axiomático que el mejor medio para enseñar a un niño es la lengua materna"

Esta no es una reivindicación extravagante de la Asociación por la Tolerancia y de otros colectivos cívicos o una afrenta de Ciutadans, de UPD, o del PP para romper la supuesta cohesió social. Alguien tan poco sospechoso para el catalanismo como el intelectual Josep Benet, en Combat per una Catalunya autònoma, dice, refiriéndose a épocas en que la inmersión era forzosamente en castellano o español:

"Se tortura a nuestros niños durante los primeros años de escuela aprendiendo en una lengua que no es la materna". "Los resultados analizados (desde 1928) mostraron que estos alumnos a los que se aplicaba un programa de cambio de lengua "casa-escuela" presentaban en general peores resultados académicos y niveles más bajos de inteligencia que aquellos niños en los cuales la lengua de instrucción y la familiar coincidían. A partir de estos datos, la Oficina Internacional de Educación manifestó públicamente que la Primera Enseñanza en lengua materna había de ser condición sine qua non para un pleno desarrollo académico y psicológico de los niños."

Esto fue años antes de que la UNESCO sentara doctrina en este mismo sentido.

Resulta que la inmersión en castellano era perjudicial, pero en catalán es el invento del siglo. Ya no existen datos adversos o si existen, se ocultan. Así ha ocurrido con los de los informes PISA que, al margen de los malos resultados del alumnado catalán en general, señalan a los castellanohablantes como los de peor rendimiento. Sólo la Fundación Bofill se atreve a abordar esa diferencia, pero achacándola, por supuesto, al nivel socioeconómico. Las autoridades académicas no están interesadas en estudiar, como cabría esperar, el impacto de la inmersión en los resultados académicos, lo cual hace sospechar que son conscientes de la falta de bondad del método.

Hasta hace poco negaban que no hubiera instrucción en castellano o español; ahora están a la defensiva –algo de mala conciencia deben tener– e intentan justificar la exclusión de la lengua común

1. porque es la única manera de asegurar la supervivencia del catalán,
2. porque es expresión de la voluntad popular,
3. porque lo avala el TC,
4. porque no se puede separar a los alumnos por lengua habitual.

El primer argumento es insostenible. El crecimiento del catalán es un ejemplo que destaca la UNESCO como de vitalidad en auge. Además, si se tratara de salvar lenguas en peligro de extinción, la Generalitat tendría que inmersionar a todos los niños y niñas en aranés en toda Cataluña, o en su defecto, en el Valle de Arán. Pues resulta que no, que allí el catalán también es lengua vehicular. En este caso, se apuesta por el bilingüismo sin mayor problema.

El segundo argumento está por probar. A los padres y alumnos sencillamente no se les da la oportunidad de elegir, a pesar de que tienen derecho a ello en la primera etapa de enseñanza. Se les oculta ese derecho y se obstaculiza su ejercicio cuando alguien lo reclama, o en todo caso, se da como respuesta la atención individualizada, paradigma de segregación y humillación a un menor en el aula.

El tercer argumento es absolutamente falso. El Tribunal Constitucional, en sentencia nº 337, de 23 de Diciembre de 1994, avala el modelo de conjunción lingüística; o sea, el modelo de bilingüismo con las dos lenguas oficiales como vehiculares. Desde las más altas instituciones autonómicas se repite continuamente que el TC respalda la inmersión en catalán. ¡Que digan en qué sentencia! No lo harán, porque no existe; porque ya se encargaron los impulsores de la Ley de Política Lingüística (que es la que impone la inmersión a partir de los 8 años) de que no llegara al TC.

El cuarto es un extraño derecho que no tiene precedente jurídico en ninguna parte y parece destinado a asimilar a la población castellanohablante al catalán; una coartada para evitar que los niños aprendan español con competencia suficiente como para preferir su uso, quizás en algunos casos, al catalán. Precisamente, la UNESCO recomienda que si en una localidad determinada hay diversas lenguas, la escuela deberá encontrar la manera de organizar grupos de instrucción por lengua materna. Pues bien, el artículo 35.3 del Estatut de 2006 dice: los alumnos tienen derecho a no ser separados en centros ni en grupos de clase distintos por razón de su lengua habitual. Hay que prestar atención; ya no utilizan el término lengua materna, quizás para no evidenciar que ese raro derecho (?) es contrario a la recomendación de la UNESCO.

Veamos los mensajes que lanza lo más granado de los distintos partidos políticos sobre la lengua materna cuando ésta es la castellana o española.

Carles Martí (PSC ayuntamiento de Barcelona) compara el castellano "con el árabe o el urdu", ante una petición de adhesión al Día Internacional de la Lengua Materna por parte del PP.

Pere Macias, número dos de CiU en la candidatura por Barcelona para las próximas elecciones al Congreso de los Diputados: "La propuesta de Rajoy (de permitir que los padres también puedan escoger el escolarizar a sus hijos en la lengua común) es montar una Guerra Civil en la próxima generación, a 25 años vista..."

Artur Mas lo arregla... "Lo que Pere Macias dijo es que si se llega a aplicar la política de Rajoy y del Partido Popular en cuanto al tema de la lengua, lo que se está haciendo es plantar las semillas de una confrontación y de una descohesión". El líder de CiU, con anterioridad, ya había aclarado cómo entiende él el respeto al bilingüismo: "Que se monte un colegio privado en castellano para quien lo quiera pagar, exactamente igual que se montó uno de japonés en su momento."

Marta Cid (ERC): "Velaremos por el cumplimiento de la ley de política lingüística que dice que el catalán es la lengua vehicular en la escuela... Y si ha de haber sanciones porque no se hacen las clases en catalán, las habrá."

ERC: "Hay que dejar clara la voluntad de impedir los contenidos de otras áreas en castellano para que no se publiquen libros de texto en castellano como propicia el decreto aprobado por el Consejo de Ministros."

Si nos fijamos en nuestro entorno, el derecho a la elección de lengua de enseñanza por parte de los padres está recogido en todos los países europeos con más de una lengua oficial en todo o parte de su territorio, pero no hay ninguno en el que los alumnos no puedan estudiar en la lengua oficial del Estado.

Estamos ante un abuso político sin precedentes. La convivencia democrática implica igualdad de derechos, y aquí se practica la discriminación desde la cuna; nunca mejor dicho porque la escolarización es cada vez más precoz. Es ese absurdo abuso el que lleva a la exclusión y amenaza la cohesión de la sociedad y los valores de libertad, justicia y pluralismo.

En un día como el de hoy, Día Internacional de la Lengua Materna, hay que reivindicar lo obvio: el derecho a ser educado en la lengua oficial de toda España y materna de la mayoría de los escolares catalanes.

Que recuerden los culpables de este fraude que los que reclamamos un derecho que nos pertenece, simplemente estamos ejerciendo como ciudadanos y que no nos van a callar.

Marita Rodríguez
Barcelona, 21 de febrero de 2008

Apoyan este manifiesto:
Ciutadans, Partido de la Ciudadanía
Unión Progreso y Democracia
Acción Cultural Miguel de Cervantes
Profesores para el Bilingüismo
Alternativa Ciudadana y Progresista
Ágora Socialista

EDUCACIÓN
El Ararteko advierte de que suprimir la enseñanza en castellano es ilegal
Responde así a la reclamación de la plataforma por la libertad lingüística, que ayer reunió a cientos de personas en Vitoria
LUIS LÓPEZ El Correo 22 Febrero 2008

TRES FAMILIAS PREOCUPADAS
Cómo hacer los deberes en casa

Sofía Alfageme y Roberto Hernández siempre han escolarizado a Malena y Daniel en el modelo A, y temen que la pequeña, Ángela, de 21 meses, no tenga esa oportunidad. «¿Cómo la vamos a ayudar en casa con los deberes?». Preparación para una vida nómada

Maite Almazán vivió su infancia en cinco comunidades diferentes antes de recalar en el País Vasco. «Nunca sabes lo que te va a deparar el futuro, y quiero que Elia estudie y domine su lengua materna, el castellano». José Hipólito, el padre, asiente. Con 'au pair' finlandesa

Sini Tenkanen es una finlandesa de 19 años que, desde hace 5 meses, vive con Laura Cortabarría, Carlos Saenz de Villaverde y con sus hijos Alba, Mario y Aaron. «Allí tienen el mejor sistema educativo, y lo demuestran. Sabe cinco idiomas», dice Laura.

La Ley 1/1993 de la Escuela Pública Vasca permite a los padres elegir entre tres modelos lingüísticos, y cualquier restricción a esta libertad es ilegal si no hay antes un cambio en la normativa. Lo dijo el lunes el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, y ayer lo repitió el Ararteko en su informe. Iñigo Lamarca respondía así a la queja planteada hace un par de semanas por la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, colectivo formado por 1.200 padres y madres que defienden el derecho a escolarizar a sus hijos en su lengua materna. El movimiento surgió el pasado mes de enero ante la preocupación que suscitó en algunos progenitores la aprobación por decreto del nuevo currículum vasco, que convierte al euskera en lengua vehicular en la enseñanza y amenaza con eliminar el modelo A, íntegramente en castellano.

El dictamen del Defensor del Pueblo vasco se refiere expresamente a la resolución del Tribunal Superior en la que, aunque rechazaba la suspensión cautelar del currículum vasco pedida por el PP, «parece realizar una lectura coincidente con la efectuada por nosotros». En concreto, el Ararteko señala que «mientras el Departamento de Educación, Universidades e Investigación no lleve a cabo las modificaciones normativas necesarias, el marco de la ordenación lingüístico-educativa de la CAPV sigue siendo el mismo, lo que, en definitiva, permite la posibilidad de elección entre los tres modelos lingüísticos (A, B y D) que expresamente contempla la disposición adicional décima de la Ley 1/1993». Por su parte, el auto del alto tribunal afirma que «en tanto no se reforme la ley los padres podrán exigir la escolarización de sus hijos en la enseñanza íntegra en castellano». Porque una norma de menor rango, como es el decreto del Gobierno vasco, no puede restringir derechos reconocidos en una ley.

Además, Lamarca señala que «la libertad de elección de la lengua de enseñanza es la base esencial de nuestro sistema», y sobre ella «se apoyan los modelos lingüísticos de enseñanza».

El pronunciamiento del Ararteko fue recibido con entusiasmo por la plataforma de padres. «Cada vez nos sentimos más respaldados», se felicitó ayer María Aldecoa, portavoz del colectivo, que aprovechó para solicitar «una vez más al Gobierno Vasco que anule el decreto 175/2007», el que sitúa al euskera como lengua vehicular. Sin embargo, ¿qué ocurrirá si se modifica la ley y hay vía libre para la enseñanza íntegramente en lengua vasca? «Para eso hace falta un consenso parlamentario que no existe», replica Aldecoa.

Representantes de la agrupación también se reunieron ayer con el responsable de Enseñanza del sindicato CC OO. Javier Nogales respaldó «el derecho que tienen los padres, de acuerdo con la legislación actual, a elegir para sus hijos una educación en la lengua materna».

Mónica Arroyo, otra portavoz del colectivo, matizó que el empeño de la plataforma «no es defender la enseñanza en castellano, sino en la lengua materna, sea castellano o euskera». Aunque también recuerda que el idioma que el Gobierno vasco pretende arrinconar con su nuevo diseño del sistema educativo es el español.

Lucha partidaria
Para reivindicar todo eso, la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística salió ayer a la calle en Vitoria, donde congregó a cientos de personas bajo el lema 'Apostar por la lengua materna es apostar por un País Vasco con futuro'. La convocatoria coincidió con el Día internacional de la lengua materna, proclamado por la Unesco, y sirvió para alertar sobre los peligros de limitar su uso. «Antes de que se produzcan casos de fracasos escolares por problemas idiomáticos, el Gobierno vasco debe tomar medidas y fijarse en cuáles son los modelos que están ofreciendo mejores resultados», rezaba el comunicado, que fue leído por una portavoz.

Se estaba refiriendo a «Finlandia, país que lidera los baremos educativos» y donde los padres pueden «escoger entre sueco y finlandés de manera libre y sin ningún tipo de trauma».

Durante la concentración -donde se pudieron ver caras conocidas como las de Emilio Guevara, ex diputado general de Álava expulsado del PNV, o Miguel Garnica, vencedor en las elecciones de representantes de los impositores en la asamblea de la Caja Vital- también se llamó a impedir que «las lenguas se conviertan en un instrumento de lucha partidaria».

La Coruña: concentración en el Obelisco hoy
Mesa por la Libertad Lingüística 22 Febrero 2008

Hoy celebraremos la tercera reunión de las convocadas -previos los trámites legales- en el Obelisco de La Coruña, a las ocho de la tarde.

Nuestras manifestaciones, convocadas con cumplimiento de la ley, han sufrido un cuádruple ataque:

* la intimidación de los violentos (los mismos que agredieron a un asistente el día ocho, acosaron a María San Gil la semana siguiente y amenazan y hostigan en toda ocasión nuestras actividades y las de Galicia Bilingüe-;

* la presión de los sectarios, que, con el pretexto de la cultura -”a cultura é a nosa alma”-, y el indigenismo, nos invitan a “descolonizar Galiza”, a irnos, por “espanhois”

* la confusión de los mentirosos, que, desde el bien remunerado gobierno municipal “de progreso” que sostenemos con nuestros impuestos, en lugar de escuchar las razones de nuestra oposición a la política lingüística han pretendido reducirla a una maniobra de la oposición.

* la connivencia o el despiste de algunos medios de prensa que ni han contrastado esta imputación ni, a veces, distinguido entre el ejercicio de un derecho y su obstrucción delictiva.

Es curioso que, con pocas y honrosas excepciones  <http://www.laopinioncoruna.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2675_5_168054__Opinion-Galicia-todos>,
no se haya reparado en el hecho, verdaderamente notable, de que los jóvenes revolucionarios de hogaño, en lugar de oponerse al poder defienden sus decretos en la calle, y, en connivencia con quienes lo ejercen, tratan de silenciar a los ciudadanos en el ejercicio de sus derechos fundamentales.

Pese a todo ello, esta tarde celebraremos nuestra tercera manifestación en el Obelisco a la 8 de la tarde, y, con nuestros humildes medios, queremos defendernos:

* de los violentos -confiamos en que las fuerzas de seguridad cumplirán con su deber constitucional-;

* de los sectarios: no estamos contra el gallego ni a favor del castellano. No nos manifestamos contra nadie, contra los derechos de nadie, sino por la libertad de todos, también de quienes nos hostigan. Como ya hemos dicho, no es la libertad, sino los decretos estúpidos que pretenden coartarla, lo que perjudica el
uso normal (libre, el único valioso) del gallego;

* de los políticos mentirosos: no somos instrumento de ningún partido. Tampoco estamos de acuerdo con la política lingüística desarrollada hasta la constitución del “gobierno de progreso”, aunque nunca antes se había producido el nivel de persecución sectaria puesta en marcha por éste;

* de la prensa despistada: no somos “un grupo a favor del castellano”, sino de la libertad; no somos el término equiparable de una ecuación en la que se oponen dos extremos: nosotros exigimos libertad e igualdad para todos (en gallego y en español) mientras que aquéllos con quienes se nos equipara, secundan la imposición para todos (“na Galiza, em galego” -o sea: en portugués-) y lo hacen mediante métodos totalitarios e ilegales.

Portavoces de de la Mesa por la Libertad Lingüística:
* José María Martín, 696 42 02 75
* José Antonio Amado, 606 21 98 59

LENGUA
La UNESCO lanza el año de las lenguas con especial acento en el plurilingüismo
Los idiomas locales se consideran una vía de acceso a la educación y la participación.
EFE. París Heraldo de Aragón 22 Febrero 2008

La UNESCO lanzó ayer en París el Año Internacional de los Idiomas, con un interés especial en el plurilingüismo y en combatir el peligro de extinción que acecha a más de la mitad de las 6.700 lenguas que se hablan en el Planeta. Hay que tratar los idiomas "como si valiesen su peso en oro", afirmó el presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Olabiyi Yaï.

En la apertura de los actos en la sede de la institución en París, Yaï llamó a que el plurilingüismo sea reconocido en sistemas educativos, administrativos y jurídicos, las manifestaciones culturales, los medios de comunicación y el espacio cibernético.

"¿Sería posible que los Estados se desarrollaran sin contar con sus idiomas?", se preguntó retóricamente el presidente del máximo órgano ejecutivo de la UNESCO.

El director general de la organización, Koichiro Matsuura, quien no intervino en el lanzamiento del "Año", recalcó en una nota que los Gobiernos y organismos de la sociedad civil deben multiplicar sus actividades en pro del "respeto, la promoción y la protección" de todos los idiomas, en particular de los que están en peligro.

Para la UNESCO, los idiomas desempeñan un rol esencial para alcanzar algunos de los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas. Entre ellos, la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, el logro de la educación primaria universal y la lucha contra las grandes pandemias, además de alcanzar la sostenibilidad del medio ambiente y el disfrute efectivo de los derechos fundamentales.

Entre las herramientas que la UNESCO quiere reforzar en defensa de la diversidad lingüística y el uso de los idiomas maternos, destacan reuniones de expertos sobre el papel de las lenguas en las políticas educativas, la difusión de instrumentos de promoción de la educación bilingüe y plurilingüe y el apoyo a las investigaciones y a la traducción e interpretación.

Tan solo unos pocos centenares de idiomas han tenido el privilegio de incorporarse a los sistemas educativos y al dominio público y menos de cien se utilizan en el mundo digital, según datos de la organización.

Ésta entiende que la capacidad de leer y escribir comprendiendo lo leído y escrito y de pensar críticamente son resultados de una educación de calidad, y destaca que la alfabetización en lenguas de "uso local" es una vía de acceso al aprendizaje y la participación. La UNESCO defiende una educación en la que los ciudadanos puedan aprender su lengua materna, una lengua regional y otra universal.

Denuncian el boicot a actividades del autobús de Galicia Bilingüe
Responsables de la campaña del bus reivindicativo de Galicia Bilingüe denunciaron públicamente la existencia de un incidente en las inmediaciones del Centro Comercial Odeón de Narón, en el que, al parecer, un grupo compuesto por unas veinte personas trató de boicotear sus actividades.
CARMELA LóPEZ > FERROL El Ideal Gallego 22 Febrero 2008

Según los denunciantes, cuando el autobús llegó a la zona de Odeón lo estaba esperando un nutrido grupo de personas, que realizaron una pintada incompleta en el vehículo con la que pretendía ser la frase "Galiza en galego". Al parecer, no lograron completar la operación, debido a que la Policía se lo impidió.

Con posterioridad, y siempre según los denunciantes, se produjeron empujones a los miembros de la operación que se disponían a recoger firmas, por lo que también fue necesario que los agentes de la autoridad policial pusiesen orden en la situación. Aun así, los integrantes del bus se quejaron de que se estaba boicoteando su trabajo, puesto que, con su presencia, disuadían a personas que pudieran haber plasmado su firma en la campaña.

La asociación Galicia Bilingüe está recorriendo la comunidad autónoma con un autobús para acercar sus reivindicaciones a la ciudadanía, centradas en el rechazo a los que consideran una imposición lingüística de la Administración "y en apoyo -especifican- a la libertad de uso de las lenguas oficiales y a la elección por parte de los padres del idioma en el que sus hijos deben recibir enseñanza". Ayer por la mañana estuvieron en Cedeira y por la tarde en Narón.

Galicia monolingüe, Galicia Bilingüe o Galicia en libertad, o generalizando, España monolingüe, España bilingüe o España en libertad.
Nota del Editor 22 Febrero 2008

Algunos sujetos no saben como envolver sus mensajes irracionales para que parezcan racionales.

Comencemos por la UNESCO, que defienden la multiplicidad de lenguas para "la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, el logro de la educación primaria universal y la lucha contra las grandes pandemias", contrario al sentido común que consiste en optimizar todos los recursos, especialmente los educativos, y la movilidad de los trabajadores, que sin fronteras lingüísticas pueden tener mas oportunidades para trabajar.

Sigamos con las asociaciones catalanas que como mal menor aguantan la imposición de la lengua regional porque  "El Tribunal Constitucional, en sentencia nº 337, de 23 de Diciembre de 1994, avala el modelo de conjunción lingüística; o sea, el modelo de bilingüismo con las dos lenguas oficiales como vehiculares." contrario a la propia Constitución Española que sólo impone como deber de conocer el español. Por otro lado, aceptan la teoría de la imposición franquista del español "Se tortura a nuestros niños durante los primeros años de escuela aprendiendo en una lengua que no es la materna". "Los resultados analizados (desde 1928) mostraron que estos alumnos a los que se aplicaba un programa de cambio de lengua "casa-escuela" presentaban en general peores resultados académicos y niveles más bajos de inteligencia que aquellos niños en los cuales la lengua de instrucción y la familiar coincidían. A partir de estos datos, la Oficina Internacional de Educación manifestó públicamente que la Primera Enseñanza en lengua materna había de ser condición sine qua non para un pleno desarrollo académico y psicológico de los niños.", y no se les ocurre aplicar este mismo principio a la imposición de la lengua regional: se les inocula a nuestros niños con una lengua que no es necesaria ni obligatoria ni recomendable.

En penúltimo lugar la asociación gallega Mesa por la Libertad Lingüística, que manifiesta "no estamos contra el gallego ni a favor del castellano", pues nosotros, por el contrario y claramente, no estamos en contra del gallego, y como dice nuestro anuncio estamos por la defensa de los derechos constitucionales de los ciudadanos español-hablantes. No estar en contra del gallego no quiere decir que permitamos su imposición, estamos en contra de su imposición, en contra de su inoculación, no en contra de que quien quiera estudiar los primeros años en su lengua materna, libremente. Sí estamos en contra de tener dos sistemas públicos duplicados de enseñanza media, profesional y universitaria en lengua regional y en lengua española.

Y en último lugar Galicia Bilingüe, que como su nombre indica, no es Galicia en libertad, sino Galicia para los gallegos que hablen únicamente la lengua regional o la lengua regional y el español, ya que un español hablante no cabe en ese espacio bilingüe obligatorio.

Ataques de la izquierda
Democracia dónde, terrorista quién
Jorge Vilches Libertad Digital 22 Febrero 2008

¿Por qué la violencia política ha quedado como patrimonio mayoritario de la izquierda y de los nacionalistas? Me refiero a actos violentos premeditados, orquestados a nivel nacional, con un objetivo político concreto: la desaparición pública del adversario. No se trata de un fenómeno surgido en las últimas semanas, ni siquiera es el resultado de esta campaña electoral, como José Blanco ha manifestado con una evidente irresponsabilidad.

Esa violencia procede del cuestionamiento de la legitimidad del Estado surgido de la Constitución de 1978, del desprecio a sus fundamentos, tanto a los funcionales como a los ideológicos. Esa violencia proviene, además, no de los que añoran el régimen anterior, la dictadura franquista, sino precisamente de los que han nacido y se han educado en democracia. He aquí el problema.

Los violentos sostienen que la Monarquía constitucional y parlamentaria es la continuación del franquismo, de ahí el latiguillo ignorante de llamar "fascista" a todo lo que se mueve. Para los nacionalistas el Estado diseñado en 1978 no es legítimo porque fortalece el "centralismo españolista", "oprime" a las naciones periféricas, y niega el "derecho de autodeterminación". Para los izquierdistas tampoco es legítimo porque consideran que a la muerte de Franco se continuó con el mismo "orden social burgués de dominación", y que el capitalismo no es democrático, ni que las instituciones constituidas por sufragio universal sean representativas.

Esto es especialmente triste, porque lo esperable en una democracia con más de treinta años es que los conflictos se dirimieran a través del debate de ideas, con la lógica, las urnas y el razonamiento. De la misma manera que sería presumible que la violencia política fuera algo impremeditado, indiscriminado y esporádico, no organizado, continuo, y focalizado en la derecha y en los "traidores" a la izquierda.

El origen de esta violencia es el entorno sociopolítico y cultural, que la ha conferido legitimidad moral siempre que sea hacia determinadas ideas y contra sus representantes. Las décadas de formación de jóvenes en el victimismo nacionalista y el izquierdismo tosco –revestido ahora de multiculturalismo y antiglobalización– han dado su fruto. En el fondo de esa violencia está ese discurso que inunda foros políticos, educativos, culturales y mediáticos, que entiende la democracia como el gobierno de "los nuestros" y el capitalismo como un foco perverso de injusticias. Es esa dialéctica que demoniza al adversario y hace llamamientos para sacarle de la vida pública. Porque el mensaje simple y basto que se transmite es que el adversario es el principio de los males y el obstáculo a superar, convirtiendo las acciones contra él en un servicio a la nación oprimida o a la clase obrera.
Es una violencia, por otro lado, que carece de frenos morales, que es fría, impersonal, inhumana. Porque los agresores creen que los agredidos provocan con sus ideas, su presencia, y hasta su existencia –"¡Ojala te mate ETA!", le decía una descerebrada a María San Gil–. Es más, es que las víctimas buscan la agresión, dicen, para presentarse como mártires. El grito de los que intentaron boicotear la conferencia de Rosa Díez es muy elocuente: "Democracia dónde, terrorista quién". No hay desenfoque mayor. Aún así, lo más despreciable y peligroso es el espectador que justifica, que entiende, que sonríe; ese que un buen día te dice: "Es que se lo merecía".

Ante la crisis
Reformas para la economía española
GEES Libertad Digital 22 Febrero 2008

La desaceleración económica que está viviendo España y a la que nadie aún se atreve a colocar la etiqueta de "crisis" pone de manifiesto numerosos desequilibrios que existían en nuestra economía y en nuestro tejido productivo que van mucho más allá de síntomas como el dato de déficit exterior. Pase lo que pase el 9 de marzo España se enfrenta a una situación difícil en la que está en juego volver a la senda del crecimiento o apearse de ella como en su día lo hicieron países como Italia o Portugal.

Las reformas que precisa nuestro país son varias, de distinto grado de dificultad pero lo que es innegable es que un Gobierno responsable debe hacerlas y asumir el coste. Aquí van algunas ideas.

En primer lugar hay que fomentar la competencia. Sin competencia interna no hay competitividad externa. Se trata de liberalizar, de reducir las barreras de entrada, de primar la entrada de nuevos operadores y de defender al consumidor, principal beneficiario de ello. Se ha relegislar para que los organismos reguladores se dediquen a supervisar y actuar sin interferencias ni objetivos políticos.

Por otra parte hay que reducir el gasto público y hacerlo más eficiente. España cuenta con más de 3 millones de funcionarios. Es necesario que se gaste menos y se gaste mejor el dinero de todos. Los recursos públicos deben ser empleados con eficacia y deben ser transparentes para todos.

Para lo anterior se precisa una reforma fiscal ambiciosa que conlleve una política de reducción del sector público. Se ha de tender hacía el tipo único que consolida sociedades más justas y con menos discriminación ya que la llamada progresividad se aplica ya en el gasto del Estado. La presión fiscal debe disminuir y se debe evitar que, como hasta ahora, el Estado ingrese más por la inflación a través de impuestos indirectos. Se ha de reducir el impuesto de sociedades para situarnos en la vanguardia europea y para que podamos seguir atrayendo capital exterior.

Además de todo ello, la transparencia en el uso de los fondos públicos debe ser mucho mayor y accesible a todos los ciudadanos. El dinero público, de todos, debe ser administrado con transparencia y con una clara responsabilidad del gasto.

Para incrementar la competencia es necesaria una reforma laboral de calado donde se prime la productividad y donde se defienda la valoración individual en detrimento de los convenios colectivos. Se ha de tender a una mayor capacidad de ajuste de la masa laboral con respecto a la demanda y, finalmente, se ha de abandonar la indexación de salarios con respecto a la inflación real ya que elimina los incentivos a la productividad y es claramente una medida que genera inflación.

Una economía moderna no está basada en la industria sino en el conocimiento y la innovación. España debe contar con sectores tecnológicos competitivos y, para ello es necesaria una política de innovación integral que no precisa más gasto público sino una mejora del nivel educativo, una apuesta por las universidades especializadas y por la excelencia académica.

Finalmente, y como cuestión prioritaria, se ha de reforzar la seguridad jurídica de España en general pero del ámbito económico en particular. Esto no sólo significa fortalecer la propiedad privada y garantizar los derechos de los propietarios sino, también, eliminar incertidumbres regulatorias, buscar marcos estables a largo plazo y apostar por la estabilidad.

Los retos no son pocos y, por supuesto, no están exentos del llamado "coste social". Asumir ese coste es el deber de quien aspira a ser un buen gobernante.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Sus pompas y sus obras
FERNANDO SAVATER El País 22 Febrero 2008

La pregunta que más a menudo suelen repetir los cuentistas progubernamentales cuando sale el tema del País Vasco es: "Pero, bueno, ¿ETA está más fuerte o más débil que antes?". Y el partido de la oposición, con su torpeza peculiar, se enreda en disquisiciones sobre que sí pero no y que no pero sí, para acabar reconociendo que no está tan fuerte como estuvo pero tampoco todo lo debilitada que debería estar de haberse seguido la política adecuada. Lo chocante de estas disputas es que han conseguido que no se hable de la situación del País Vasco en la campaña electoral. Sin embargo, lo políticamente importante es cómo está la situación de las libertades y del Estado de derecho en Euskadi; la situación militar de ETA concierne ante todo a las fuerzas del orden, que seguramente tienen su propia y fundada opinión al respecto.

Menos mal que Íñigo Urkullu ha puesto en Madrid los puntos bajo las íes, al modo tradicional del nacionalismo. Zapatero hizo muy mal en negociar asuntos políticos con ETA, porque esas cuestiones -es decir, las reivindicaciones políticas de ETA- debe discutirlas con los partidos nacionalistas vascos. El presidente ha cometido el peor de los pecados: no respetar la división del trabajo. La misión de ETA -cruel y desagradable pero imprescindible- es exigir violentamente que se reconozca la autodeterminación, se revise la relación del País Vasco con el Estado y se amplíe sin límites -aunque en plazos a deter-minar- la hegemonía nacionalista. Pero ETA es un mero y algo brutal instrumento, no un interlocutor válido (ni siquiera cuando adopta ropajes políticos como Batasuna): todas esas cuestiones deben discutirse gracias a que existe ETA, pero nunca con ETA. Son los demás nacionalistas, los de chaqueta y corbata, los que se encargarán con el debido tacto de tan delicadas negociaciones. A la izquierda abertzale no se la debe ilegalizar, así, de golpe, sólo intimidarla lo suficiente como para que comprenda que su futuro y el de sus reivindicaciones pasa por una sumisión a regañadientes al PNV y compañía. Su presión en la calle puede venir bien para que el nacionalismo se ofrezca como moderado mediador entre los feroces y los constitucionalistas. Vaya, tampoco es tan difícil de entender, en que estaría pensando Zapatero...

Para disipar dudas, el PNV ofrece el siguiente lema de campaña: "Yo vivo en Euskadi; y tú ¿dónde vives?". Más claro, agua. Dejemos de lado el apoyo a la gobernabilidad de España que puede esperarse de un partido con un slogan tan acogedor y cosmopolita. Lo interesante es que aquí se plantea, como diría Humpty Dumty, quién es el amo. Yo vivo en Euskadi quiere decir: yo soy quien tiene derecho pleno a mandar aquí. Los demás, sobrevenidos y arrecogíos, que firmen uncontrato más o menos como el disparatado que Rajoy propone para otros inmigrantes.

Pero ya que el lema electoral convoca al "diálogo", tal como ellos lo entienden, intentemos contestar a esa pregunta. Hay varias respuestas posibles. Una: "Pues mire, yo también vivo en Euskadi. Pero no me extraña que no se haya dado cuenta porque, a diferencia de usted, vivo lo más oculto posible. Procuro no hablar como pienso, dejarme ver lo menos posible en las demostraciones colectivas y finjo constantemente que el nacionalismo obligatorio me parece muy bien. No quiero líos para mí ni para mi familia". Dos: "No, yo no vivo ya en Euskadi. Me he tenido que marchar, ¿sabe? Una pena. No me gusta que me coaccionen ni me amenacen. Me harté de ver malas caras por no ser adicto al régimen. De modo que me fui a defender la alegría a otra parte. Ahora ya ni siquiera creo que me gustaría volver. Gracias a ustedes, he cogido asco a lo que más amaba". Tres: "¡Claro que vivo en Euskadi! Y no pienso irme, ni callarme, ni darles la razón a los matones del pueblo. No creo que haya que normalizar políticamente nada aquí, lo que hace falta es que ustedes se acostumbren a ver como normal pertenecer a un Estado de derecho llamado España en lugar de a la tribu de Aitor. Ni tampoco pienso colaborar en su construcción nacional que en realidad consiste en destruir la efectiva nación de ciudadanos a que pertenezco". ¿Hace falta seguir o basta con estas respuestas, señores nacionalistas?

El nacionalismo vasco se aparta ahora con disgusto de ETA, pero no renuncia a las ventajas que ETA ha conseguido para él. Hablando teológicamente, para que me entiendan mejor, ha renunciado a Satanás pero no a sus pompas ni a sus obras. Porque sabe que sin las pompas y obras de ETA su proyecto sería uno más entre otros y no el destino obligatorio sin el cual no se obtendrá la paz.

Lo malo, ay, es que el mito de la invulnerabilidad de ETA (y de sus portavoces políticos) se está derrumbando estrepitosamente. Cuando se le aprietan de verdad las tuercas policiales y jurídicas, en España y en Francia, el terrorismo queda reducido a algo maligno y dañino, todavía apoyado por demasiados fanáticos, pero que pronto dejará de ser políticamente determinante. Y ello pese al contagio en otras autonomías, desde los antropoides célticos que atacaron en Compostela a María San Gil, tan similares en procedimientos y coreografía a los que padecí yo hace tres años en la Universidad de Barcelona, hasta las piaras de descerebrados que han hostigado a Dolors Nadal y a Rosa Díez en otras dos universidades... por el momento. Es el nuevo juego de rol de nuestros nenes "progres", hacer de batasunitos. Ante esta decadencia, es comprensible que los nacionalistas movilicen a todo el que aún les pueda servir como escudo político para aprovechar los estertores de su ventaja mal adquirida, desde el colectivo Erabaki -for-mado en gran parte por sus habituales rentistas sociales- hasta los jugadores y técnicos de la Real Sociedad, esos que nunca pudieron protestar públicamente por un asesinato pero ahora vienen a explicarnos que los procesos de ilegalización son "políticos" y que hay que respetar la "decisión del pueblo", que seguramente será "normalizadora". Pobre gente.

Pero resulta que, pese a quien pese, soplan vientos de cambio en el País Vasco. Un grupo de padres alaveses y vizcaínos ha formado un colectivo a favor de la enseñanza en castellano y contra la imposición del euskera en el nuevo currículo vasco. Aunque lejos de ser mayoría, cada vez hay más euskaldunes que dan la tercera de las respuestas antes indicadas al lema del PNV. En el principal debate político de ETB1, Kalaka, se oyen ahora en vascuence argumentos bien razonados y expuestos sin temores ni temblores a favor de las tesis constitucionalistas hasta ayer proscritas -¡y no sólo por los nacionalistas!- como crispadoras.

Por lo visto, se va acabando ya el juego de la obligatoriedad social del nacionalismo y de la perpetua deslegitimación del Estado en beneficio de los violentos y sus rentabilizadores. Como bien dice Joseba Arregi, que sabe de lo que habla, "se ha acabado el juego de conceder que el nacionalismo, este nacionalismo que huyó a Estella-Lizarra y es incapaz de encontrar el camino de vuelta, que es el camino de su homologación democrática, tiene derecho de primogenitura sobre la sociedad vasca, sobre la cultura vasca, sobre el euskera, sobre la historia vasca" ("Se acabó el juego", Diario Vasco, 10-2-08).

Sería un excelente momento para que los constitucionalistas se dejaran de si son galgos o podencos y cerraran filas ofreciendo una alternativa conjunta en Euskadi. Pero los socialistas parecen más interesados en desmarcarse del PP que en mostrar firmeza ideológica ante el nacionalismo. No han escarmentado. Lo peor no es que se entendieran ayer con Batasuna, sino saber por una indiscreción de Miguel Buen que volverían a negociar "si se dieran de nuevo las condiciones adecuadas". O sea que aún no se han dado cuenta de que nunca se dieron tales condiciones y que su primer error fue creer que se daban. Los que lo cometieron -y probablemente indujeron a Zapatero a cometerlo- siguen a la cabeza del PSE. Se ha dicho muchas veces que la permanencia de Acebes y Zaplana, ligados a la guerra de Irak, etcétera, al frente del PP dificulta la aceptación de este partido por votantes de centro. Pues bien, ¿cómo creer que el PSE no va a incurrir en sus viejos errores con ETA-Batasuna, mientras sigan como líderes Egiguren, López, Pastor, Ares, Buen... por no mencionar al insufrible Odón Elorza? Con ellos ahí hay pocos motivos para creer y muchos para desconfiar.

Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

Cuando la historia se repite
Lorenzo Contreras Estrella Digital 22 Febrero 2008

Ya que no pródiga en circunstancias felices, la vida política es rica en acontecimientos que apartan la atención común de las “grandes realidades” que los partidos crean o tratan de imponer. Lo normal ahora es que los medios, sobre todo los audiovisuales, bombardeen a la opinión pública con discursos y mítines dirigidos a determinar el sentido del voto en las próximas urnas de marzo. Pero a veces surgen incidentes y episodios que roban esa curiosidad y la dirigen hacia las viejas constantes de la vida. Por ejemplo, una colisión de criterios entre tribunales que libra de la cárcel o del castigo penal a unos ciudadanos poderosos, cual es el caso de la discrepancia —una más— entre el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional que ha servido para que “los Albertos” famosos no tengan que responder penitenciariamente, ni de ninguna otra manera, de los oscuros negocios de Urbanor, más conocidos como el escándalo de las Torres Kio.

También sucede, como acabamos de ver, que los llamados “jóvenes antisistema” revientan discursos o comparecencias de figuras políticas en actos propios del tiempo que ahora transcurre. Ha sido el caso de Rosa Díez, la socialista disidente, cuando ha intentado pronunciar una conferencia de propaganda electoral en la madrileña Universidad Complutense. Un caso que se suma al parecido boicot que sufrieron las candidatas del PP, María San Gil, en Santiago de Compostela, y Dolors Nadal, en Barcelona, amenazadas y coaccionadas por fascistas de izquierda y fascistas nacionalistas que, paradójicamente, utilizaban procedimientos violentos, y por consiguiente facciosos, para acusar a las intervinientes de lo mismo que esos reventadores demostraban ser.

En el primer caso, el de “los Albertos” (Cortina y Alcocer), se ha repetido un fenómeno que la historia remonta a los tiempos de la Roma clásica. Cuenta Theodor Mommsen, en su monumental Historia de Roma, que, a la muerte del dictador Sila, los grupos que se disputaban el poder, dejado en herencia más o menos libre, se organizaron en heterias, lo que hoy llamaríamos sociedades secretas o más propiamente grupos de presión. Y dice el historiador alemán, escribiendo en presente histórico, que entonces “la heteria decide la elección, ordena la acusación, guía la defensa, gana al abogado de nombradía, y en caso de necesidad negocia con el empresario que trafica en gran escala los votos de los jueces”. Valga esta cita, a la luz del desenlace del “caso Kio”, para indicar que en todo tiempo se cocieron habas, y los romanos lo hicieron con tal perfección que marcaron pautas susceptibles de invadir también el siglo XXI.

En cuanto a los incidentes padecidos por Rosa Díez en la Universidad Complutense, llama la atención que el rector, Carlos Berzosa, de temple socialista y probablemente también de ideología y carné, no autorizara la presencia de la fuerza pública para proteger y amparar el derecho de su antigua correligionaria o compañera de ideas, hoy fuera del PSOE y candidata del nuevo partido Unión Progreso y Democracia (UPyD).

Según alguna versión, el “abstencionista” Berzosa adujo que reclamar la presencia policial en determinado grado podría deteriorar más todavía una situación que ya controlaba, en forma de escolta de la candidata, una decena de policías nacionales. La actitud del rector podría responder a un antiguo celo institucional por preservar al alma mater de profanaciones de su recinto. En tiempos del franquismo, la Universidad concentraba una buena parte de la rebeldía contra la dictadura. Y entonces solía ocurrir que los rectores salieran en alguna ocasión, físicamente, en defensa de los estudiantes. Esto ocurrió en cierta ocasión con D. Leonardo Prieto Castro, catedrático de la Facultad de Derecho. Los policías, entonces llamados “grises”, enchufaron mangueras de agua entintada contra la masa estudiantil que asomaba del recinto. El pulcro y atildado don Leonardo fue alcanzado de lleno por el impúdico chorro, y resultó en toda su figura e indumentaria pintado de verde.

Los reventadores de la conferencia de Rosa Díez han repetido la historia a su manera.

Las banderas como excusa
Jesús Prieto Mendaza El Correo 22 Febrero 2008

El 22 de febrero de 2000, hace hoy ocho años, morían asesinados Jorge Díez Elorza y Fernando Buesa Blanco. Sus asesinos apretaron el mando a distancia que activó la bomba esgrimiendo como excusa que lo hacían en nombre de la patria vasca, una nación representada para ellos por los siete herrialdes y por los colores de la ikurriña.

Ciertamente una bandera, como un himno, representa a todo un pueblo y es mucho más que un conjunto de colores para la ciudadanía. Si realmente supera la mera imagen de trapo coloreado, esto ocurre puesto que la bandera encierra en sí toda una simbología para una comunidad determinada. Es ese elemento simbólico el que convierte una tela en un objeto con un valor añadido, precisamente por ser en sí la representación de un Estado, nacionalidad, región, ciudad o club de futbol.

Jamás he portado en mi solapa bandera alguna, incluso me atrevería a afirmar que quienes portan de forma ostensible enseñas, sean las que sean, me infunden cierto temor; pero a pesar de ello las respeto, pues no puedo sino pensar que al hacerlo estoy reverenciando a aquellos hombres y mujeres de bien que las sienten como suyas. Y he aquí la fundamental asociación simbólica de una bandera con las personas a quienes representan.

La bandera española que porta en su uniforme una joven teniente médico ayudando a evitar que mueran don niños afganos destrozados por una mina antipersonal es merecedora de mi veneración. Por el contrario, esa misma bandera (realmente no sería la misma, puesto que probablemente estaríamos hablando de una enseña preconstitucional) portada por un salvaje neonazi no me provoca sino náuseas.

De igual manera la ikurriña portada por Unai Basurko merece todo mi afecto y reverencia, pues representa, me representa, a todo un pueblo de bien, el vasco. Aún así, si es portada por sujetos de la catadura moral de 'Txapote' o de los asesinos de Jorge y Fernando, no puedo sino asociarla a nuestro reprobable y particular fascismo 'made in Euskal Herria'.

Esto que yo experimento, y que ocurre a muchos de nuestros conciudadanos, es un sentimiento de normal asociación entre el símbolo y a quien a éste vemos asociado. Relación que mencionaba ya Ernest Renan en sus ensayos sobre la nación.

Ernest Renan pronunció su famosa conferencia '¿Qué es una nación?' en 1882, finalizada la guerra franco-prusiana que supuso la reivindicación de Alsacia y Lorena por la potencia germana, escudándose precisamente en la cercanía cultural y lingüística de sus habitantes con Alemania. Su concepción de nación huía expresamente de la afinidad lingüística, para centrarse en la voluntad de los ciudadanos de pertenecer a Francia. Podríamos por lo tanto afirmar que su teoría, que renegaba de la comunidad étnica, estaba fuertemente anclada en la concepción francesa de nación surgida en la Revolución de 1789: comunidad de ciudadanos libres, individualista y electiva. Tanto es así que, alejándose de concepciones primigenias o historicistas de los derechos del Medievo, insiste en reinventar las naciones desde los derechos individuales de los ciudadanos y desde la mezcla de las diversas poblaciones de un mismo país. Así, Renan pone como ejemplo de vieja nación histórica a España por dos motivos: el primero, por la fusión de siglos entre las diferentes poblaciones que la han constituido y el segundo, haciendo referencia a las grandes empresas bélicas y de conquista comunes en las que todos participaron.

Creo, desde mi más profundo respeto a muchos de mis amigos, que la visión que transmite el nacionalismo vasco y que ha sido tradicional desde su fundación, se acerca más a la perspectiva de nación de Herder o Fichte; es decir, a un concepto de nación basado en la lengua, un pasado sin mezclas con otros grupos humanos y una pasada edad de oro primigenia (nativismo). Una visión más romántica que modernista, perspectiva ésta que resalta, una vez más, las diferencias y particularidades de cada grupo. Una definición de nación, y por lo tanto de identidad y pertenencia, que está, a mi modo de ver, más anclada en parámetros contrarrevolucionarios anteriores a 1789 (los derechos seculares del pueblo vasco son nuestra Constitución) que en la línea de ciudadanía marcada por la modernidad.

Es esta visión narcisista de la cuestión vasca la que critico, pues ya estoy un tanto hastiado de los discursos que inciden en las explicaciones de carácter culturalista, que intentan definirnos desde la exacerbación de la alteridad y a partir de la pertenencia a un determinado grupo cultural claramente definido desde los orígenes del hombre (concepto identitario éste que aumenta en la medida en la que se produce un progresivo proceso de vaciamiento de contenido de la ciudadanía definida desde la modernidad), perspectiva que ha alimentado durante décadas el sustrato teórico de quienes han hecho del tiro en la nuca su estandarte.

Es esta definición de nación, la que priva a una sociedad de su preciada complejidad, de sus contradicciones, de sus diferencias y por lo tanto de su vitalidad; hecho este que la inhabilita para poder reinventarse, para poder redefinirse día a día con las aportaciones de su propia pluralidad social. Decía mi antiguo y estimado profesor, Demetrio Velasco que la ciudadanía es la expresión de la dignidad del ser humano, de su autonomía y capacidad de autodeterminación para poder crear con sus iguales una vida en común digna de seres libres y sujetos de derechos por el mero hecho de ser hombres, no por pertenecer a pueblos o estamentos corporativos privilegiados. Recordemos que Fernando Buesa y Jorge Díez ya habían sido apartados, hacía tiempo, de la condición de ser de los nuestros. Y recordemos también que la manifestación de adhesión al lehendakari que siguió al asesinato (grave error del que todavía a día de hoy no se ha pedido perdón) subrayó con tinta infame esa exclusión.

No hace tanto, Josu Jon Imaz escribía en un celebrado, y para mí extraordinario, artículo lo siguiente: «Que el amor a lo propio no nos lleve a construir el futuro contra nadie». Como ese árbol al que equiparaba su obra Eduardo Chillida, enraizado en la tierra vasca pero con sus ramas y hojas abierto al mundo.

Detrás de esa bandera Fernando Buesa Blanco y Jorge Díez Elorza también caminarían decididos. ¿Por qué no empezamos ya a tejerla?

Delincuencia y agresiones en la Universidad
Miguel Ángel Manjarrés* Estrella Digital 22 Febrero 2008

De las agresiones sufridas por conferenciantes políticos en las últimas semanas hay un par de detalles que llaman poderosamente la atención, sobre todo desde el punto de vista informativo: los radicales y la Universidad. El brutal y cerril comportamiento de unos tipos criados en las ubres de una sociedad sin control educativo aparece matizado en los medios con cierta palabrería que disimula la realidad o que, en todo caso, advierte de situaciones coincidentes que nada importan al asunto en sí.

Hay una interés general por identificar la postura política de los agresores, como si tal aspecto diese la causa profunda del acto o, quizá, dejase lavada la fe del periodista. La palabra más usada es radicales, con la que viene ahora a llamarse a todos aquellos jóvenes que, en la defensa de su opción política, emplean medios violentos contra el adversario. Radicales de las izquierdas galleguistas zarandean a María San Gil; radicales de la Esquerra catalana atacan a Dolors Nadal; radicales de izquierda arremeten contra Rosa Díez (los periodistas, tan águilas, han señalado también la coincidencia de que se trata de tres mujeres: qué tropa, Dios mío). Radical, pues, se ha convertido en sinónimo agradecido de izquierdista extremo, inconformista, utópico, simpatiquillo si se quiere. Son chicos que no pueden soportar parados el avance enemigo y que, por convicción, por pasión juvenil y emulación de algunos líderes de la cuerda, se aprestan a impedir que los otros hablen y, si se puede, a darles algún escarmiento físico. Su juventud, de hecho, funciona también de lenitivo, pues ¿quién no perdona los pecadillos de la edad, tan propensa a la acción?

En cualquier caso, y en la España actual, la presencia de semejantes angelitos es particularmente abundante en las periferias nacionalistas, donde al absurdo mismo de dicho sentimiento se acomodan, a modo de salvoconductos, otros apelativos que los medios respetan en sus explicaciones. La sola expresión “joven radical de la izquierda galleguista” (y sustitúyase el último apellido por otro cualquiera) debería avergonzarnos a todos, pues que en tales casos se usa, como eufemismo ramplón, por el término real de delincuente. Quien comete un acto de semejante violencia está infringiendo la ley, y poco importan su pensamiento político (disculpen el oxímoron), su adscripción sexual o su gusto culinario. El hecho mismo es cosa, sin más, de policías y jueces.

Pero hay otro aspecto curioso en todos estos ataques obscenos a la libertad de expresión, que permite esbozar una leve sonrisa a los beneficiados o simpatizantes: el lugar en que se han producido, es decir, la Universidad. El Rector de la Pompeu Fabra, donde casi amoratan a la Nadal, ha dicho con cierto empaque: “la Universidad es el lugar para la razón y la palabra”. O sea: el maldito tópico que vuelve a matizar con otra perspectiva el vil delito. El medio universitario no tiene por qué añadir ningún plus de gravedad a la cosa, pues la infracción de las leyes también cabe entre sus paredes. Las conferencias se dan en las aulas magnas, en las plazas de toros o en el salón de un hotel, pero parece que todos estamos de acuerdo –la prensa la primera– en reconocer que su violenta interrupción nos solivianta más en el primer caso. Pasa lo mismo que con los asesinatos terroristas: está mal que maten a un policía, a un político o a un juez, pero que se carguen a un profesor, a un niño o a un periodista que cumple su deber es ya una salvajada. Los grados que asumimos para la valoración de un mismo delito nos delatan a las claras.

Asimismo, hemos asimilado sin mucha crítica la conversión de la Universidad en lugar sagrado de la libertad de expresión, quizá por el cuento añejo de la libertad de cátedra. Les puedo asegurar que no hay allí mucha más enjundia política ni intercambio de ideas que en las mesas de una oficina cualquiera, por no hablar ya de intrigas, pasillos y otras menudencias propias de todo microclima. Pero el tópico funciona siempre: quienes impidieron hablar a las tres conferenciantes seguramente eran estudiantes universitarios, chicos formados, comprometidos, quizá algo exagerados, pero que acabarán una carrera y formarán parte en unos años del sustrato cualificado del país. Y todos, de nuevo, sentimos el escozor de la gradación mental: no es lo mismo, claro, que agredan a Rosa Díez unos jóvenes estudiantes de la Complutense que unos soldadores, unos labradores menos jóvenes o unos riquillos fachas sin oficio ni beneficio. Las hostias universitarias, parecen advertirnos los medios, tampoco son para tanto (ahí tienen, si no, al rector Berzosa, que estima innecesaria la apertura de investigaciones sobre las agresiones a la candidata de UPyD porque, al fin y al cabo, pudo hablar).

Lo que de verdad enseña el asunto, en cualquier caso, es que hay cierta precaución por llamar delincuentes a tales sujetos, pues que ello vendría a indicar el cese brutal de la educación española, perdida en la bruma de la taifa autonómica. Pero, por lo que puede apreciarse, andamos sólo en el comienzo.

*Miguel Ángel Manjarrés es profesor de la Universidad de Valladolid.

España, en juego
Editorial ABC 22 Febrero 2008

LA campaña electoral que comenzó la pasada medianoche puede ser, de todas las celebradas hasta el momento, la más influyente en el resultado de las elecciones generales, no tanto por forzar un imposible cambio masivo de voto entre partidos, sino por enviar a o rescatar de la abstención a un pequeño pero decisivo porcentaje de votantes. Las encuestas publicadas en las últimas semanas coinciden en que la ventaja del PSOE sobre el Partido Popular es menguante, que la abstención perjudica a los socialistas y que el resultado final puede ser contradictorio, en el sentido de que es posible que el partido que tenga más escaños no sea el más votado. Los principales partidos manejan estas claves en la construcción de sus estrategias, y así se explica que el PSOE haya recuperado la agresividad de 2004 y actúe como un partido de oposición, que no defiende su gestión y que apela a las emociones en vez de proponer un programa de gobierno para cuatro años. Nada tan revelador de la preocupación socialista por el fracaso de cuatro años de presión y tensión contra el PP que oír nuevamente a Rodríguez Zapatero sacar pecho con la retirada de las tropas desplegadas en Irak, como si el desplante a los aliados -no sólo a Estados Unidos, también al resto de democracias occidentales que siguen el país árabe- justificara la legislatura y le eximiera de rendir cuentas por su gestión de gobierno. Hasta el momento, el PSOE va a la contra del PP y por detrás de las propuestas de Rajoy. Los socialistas eluden hablar de resultados de la legislatura porque la cercanía del PP en las encuestas demuestra que no han sido ni buenos ni eficaces para garantizarse una campaña tranquila. Para Rodríguez Zapatero todo lo que sea bajar el número de escaños obtenido en 2004 es un fracaso objetivo. El PSOE ha optado por la agitación de la extrema izquierda -aun a riesgo de que ciertos grupos se sientan legitimados para atacar violentamente al PP- y por cargar su mensaje electoral en la súbita eficacia antiterrorista, velo con el que quiere cubrir la grave responsabilidad política contraída por Rodríguez Zapatero en las negociaciones mantenidas con Batasuna y ETA desde el comienzo de su mandato.

La renuncia socialista a defender un programa explica el éxito preelectoral del PP con algunas de sus principales propuestas, como la reforma fiscal, la enseñanza del castellano, el contrato de integración para inmigrantes y la lucha contra la delincuencia y la inseguridad. Rajoy comienza la campaña de una manera difícilmente imaginable hace sólo un año: acortando distancias con Rodríguez Zapatero, inquietando a los estrategas socialistas y haciendo aflorar lo más extremista e intransigente de la izquierda, lo que, a su vez, contribuye a extender la imagen de moderación, tranquilidad y confianza en sí mismo del líder del PP. Los avances conseguidos en la precampaña no deberían, sin embargo, llevar al PP a un exceso de confianza ni a renunciar a un discurso que añada a las propuestas concretas de gestión política una visión de futuro sobre España, más allá del compromiso electoral de reparar los daños que esta legislatura ha causado a la cohesión de la sociedad española y a la estabilidad constitucional del Estado. Hace falta en esta campaña que se defienda una idea concreta de España, después de un mandato socialista caracterizado por la ausencia de un proyecto digno de llamarse nacional. Esta responsabilidad incumbe a Rajoy. Se inicia así una campaña en la que, por vez primera, los votantes saben que las cuestiones de Estado no están a salvo de la discordia partidista. Hasta ahora, había líneas rojas que PP y PSOE no habían cruzado, lo que daba continuidad al orden constitucional, a la integridad política del Estado, a la contención de los nacionalismos y a la lucha contra ETA. Los socialistas han renunciado a ese patrimonio constitucional. El próximo 9-M, los españoles decidirán si quieren cambiar o no de gobierno, pero también tendrán en su voto la decisión sobre el futuro de España, como Estado y como nación, porque, vistas la política de alianzas con los nacionalistas y las rupturas de los consensos constitucionales lideradas por Rodríguez Zapatero, nadie puede llamarse a engaño sobre lo que está en juego en las próximas elecciones generales.

La establecida desigualdad
POR M. MARTÍN FERRAND ABC 22 Febrero 2008

LOS acreditados estafadores Alberto Cortina y Alberto Alcocer no tendrán que ir a la cárcel por haberles birlado 4.000 millones de pesetas a sus socios en Urbanor. Así lo ha decidido, en una de sus piruetas procesales, el Tribunal Constitucional, ese innecesario adminículo garantista que, para que no nos falte de nada, incluye el Título IX de la Constitución vigente. Es el mismo Tribunal Constitucional que, cuando lo presidía Manuel García Pelayo, sirvió a los intereses del Gobierno de Felipe González y dio por buena la irregular expropiación de Rumasa a José María Ruiz Mateos. La complejidad técnica de este tipo de asuntos y el temor que las togas inspiran a quienes podrían ocuparse de ellos hace que tengan menos acogida en los medios informativos de la que su gravedad aconseja; pero, van calando en la ciudadanía que, sin entenderlo del todo, se solivianta ante el establecido amancebamiento entre los tres grandes poderes del Estado y las colisiones, más forzadas que naturales, entre un Tribunal Supremo y uno Constitucional que no existe en buena parte de las democracias más avanzadas y que muy bien podría ser aquí una sala especializada del «órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes».

La ciudadanía, más sutil de lo que le reconocen los partidos clásicos y más perezosa de lo que quisieran los grupos políticos emergentes -como el UPyD-, no metaboliza con facilidad estas graves muestras de desigualdad. El hecho cierto de que sea más fácil ir a la cárcel por el tirón de un bolso que por una gigantesca estafa escandaliza mucho y acarrea un creciente y generalizado desprecio por las instituciones en las que, se supone, radica la esencia de la democracia. El respeto a las formas y las apariencias no es asunto menor. Es, en la cotidianeidad, algo más tangible y próximo que los grandes principios. Muchos ciudadanos, los que son capaces de anteponer su identidad, dignidad y criterio a los planteamientos partitocráticos, tienden a la automarginación cuando advierten que los valores elementales brillan por su ausencia.

Si el derecho procesal se antepone a la razón y convierte en inútiles el penal y el civil es como si la caligrafía pasara a ser determinante de la literatura y, por ello mismo, tuviéramos que rendir más honores y atención a un pulcro pendolista que a Miguel de Cervantes, que, dicho sea de paso, tenía muy mala letra y escribía con borrones. Mariano Rajoy, siempre mal aconsejado, empujado por esa pérdida de respeto a los valores tradicionales, se ha pasado al tuteo para reforzar la fuerza populista de sus, por otra parte acertados, alegatos contra José Luis Rodríguez Zapatero. En uno de ellos debiera incluir, por si las encuestas se equivocan, un firme propósito de devolvernos la independencia de los poderes del Estado y el ahorro de un TC que no nos lleva más que al disparate.

Jugar con fuego en los Balcanes
José Javaloyes Estrella Digital 22 Febrero 2008

Se esperaba una vigorosa reacción de los serbios, paralela a la firmeza del Gobierno en rechazar la independencia unilateral de Kosovo, pero no era del todo previsible la magnitud de la protesta habida ayer en Belgrado, frente al Parlamento, primero, y luego derramada contra las embajadas de los países más representativos de la ya larga crónica del desmembramiento de Yugoslavia.

El incendio de la evacuada sede de la representación diplomática de los Estados y los ataques contra la de Gran Bretaña, Turquía y Croacia, pese a la inicial pretensión del Gobierno serbio de que todo discurriera pacíficamente, parece el principio de una ola de agitación patriótica cuyo fondo y cuya extensión no cabe calcular en estos momentos. Otras derivadas del indignado rencor de los serbios pueden estar esperando a la vuelta de unas pocas fechas o de sólo unas horas.

Las cancillerías que se han apresurado a endosar la proclamación unilateral de la independencia kosovar —a las que ayer se sumaba Alemania— estarán ahora posiblemente sumidas en la reflexión sobre si se correspondía con la exigible prudencia la decisión de entrar por el camino de una ilegalidad internacional cierta. Pues los términos de la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU establecían, tan clara como tajantemente, que la independencia de cualquier otro elemento de la antigua Yugoslavia habría de hacerse mediante el acuerdo con el Gobierno de Belgrado. Así se hizo hasta que llegó el turno al Kosovo. Eso que ayer reclamaban los manifestantes en Belgrado “corazón de Serbia”…

Pero lo que ha prevalecido sobre los Balcanes, tras del fracaso histórico de Yugoslavia después de la muerte del presidente Tito, ha sido el mismo principio wilsoniano, norteamericano, que inspiró y condujo a la liquidación del Imperio Austrohúngaro. Es decir, la apuesta por las causas nacionalistas y la fragmentación de los conjuntos supraétnicos con los que se había rearticulado Europa.

A más corto plazo, lo que cabe temer es la propagación de las llamas y de los desórdenes en los Balcanes. Y en el medio plazo, la desestabilización del Caucaso.

Bush, con la asistencia coral de sus aliados, acaba de destapar del todo la Caja de Pandora.

Educación
Pasos para presentar una objeción
 La Razon 22 Febrero 2008

- Lo primero es rellenar un documento de objeción. Está disponible en www.cece.es, www.profesionalesetica.org o www.forodelafamilia.org.
- En el documento, que sirve para Educación para la Ciudadanía, Educación ético-cívica y Filosofía y Ciudadanía, el padre o madre especifica que «la formación moral» de estas materias «es contraria a las convicciones que deseo formar en mi hijo». Para ello, se ampara en el artículo 16 de la Constitución.
- Es necesario un documento por cada hijo. Puede hacerse en la secretaría del centro, en la Consejería de Educación o en la Delegación Provincial.
- En caso de respuesta, sobre todo, denegatoria, contactar con la asesoría jurídica de Profesionales por la Ética (in-fo@profesionalesetica.org)
- El alumno objetor no ha de entrar en clase de Ciudadanía, pero sí estar en el colegio durante la misma.

Destituido un coronel por un informe crítico con la Ley de Memoria Histórica
PALOMA CERVILLA. MADRID. ABC 22 Febrero 2008

Las Fuerzas Armadas han vuelto a dar un nuevo sobresalto al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, cuyas decisiones en el ámbito de la unidad de España, como la reforma del Estatuto de Cataluña, o de revisiones del pasado, como la Ley de Memoria Histórica, continúan generando debate interno en el seno de las Fuerzas Armadas.

Coincidiendo en el tiempo con la presentación del libro del teniente general José Mena, apartado del Ejército de Tierra por criticar la reforma del Estatuto catalán, ayer se conoció que otro militar, en esta ocasión el comandante militar de La Coruña y Lugo, el coronel Lorenzo Fernández Navarro de los Paños y Álvarez de Miranda, ha sido expedientado y cesado de destino.

¿Cuáles han sido los motivos de la destitución de este militar? Pues una de las leyes más polémicas aprobadas por el Gobierno socialista, como es la Ley de la Memoria Histórica, que ha provocado un denso debate en las Fuerzas Armadas. Las fuentes militares consultadas por ABC han confirmado todos los extremos de este cambio de destino. El origen de la situación se remonta a la petición que realiza el Ministerio de Defensa a los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire para que realicen un inventario de los símbolos que se pueden ver afectados por esta nueva ley.

Falta leve y arresto
En el caso de la Comandancia Militar de La Coruña, el coronel del Ejército de Tierra Lorenzo Fernández Navarro de los Paños envía a principios de enero su informe al general jefe de la Cuarta Subinspección General del Ejército de Tierra, con sede en Valladolid, relativo a los escudos oficiales preconstitucionales existentes en esta Comandancia Militar. Una vez analizado el contenido del informe, el general jefe de la Subinspección General cita en Valladolid al coronel y le comunica que ha incurrido en una falta leve, que conlleva treinta días de arresto. Un arresto que comienza a cumplirse a primeros de febrero.

Mientras el coronel Lorenzo Fernández Navarro cumple su arresto, su superior en Valladolid envía el informe que éste ha realizado y que ha motivado su arresto al general jefe de la Inspección, con sede en Barcelona, para que determine si la falta que se ha cometido es de carácter grave, con lo que se le abre un expediente que se empieza a tramitar. Una vez finalizada la tramitación del expediente se determina el cese de destino por falta de confianza de sus mandos, siempre según de las fuentes militares consultadas. Un cambio de destino que comenzará a ejecutarse cuando cumpla el arresto de un mes impuesto.

«Falta de templanza»
¿Tan graves eran los términos del informe como para provocar el arresto y la destitución del comandante? A juicio de las autoridades, sí. El escrito, según la Inspección, se refería a la Ley de la Memoria Histórica 52/2007 y, a su juicio, suponía una «crítica partidista», «con falta de templanza» y que no cumplía el objetivo inicial del informe. Además, siempre según estas fuentes, «se vierten opiniones gratuitas y tendenciosas de una ley aprobada en las Cortes». En el informe se vertían comentarios tales como «la República fue un golpe de Estado civil », la Ley de Memoria Histórica «pretende la represión» de «los malos» o la ley «niega la legalidad de Su Majestad el Rey y pone en entredicho la Constitución».

A la vista de estas afirmaciones, las autoridades militares concluyen que la conducta de este coronel supone el incumplimiento de la legislación, concretamente los artículos 46 y 182 de las Reales Ordenanzas militares.

Las consideraciones de otras fuentes consultas matizan sustancialmente las opiniones vertidas por estas fuentes militares oficiales. Así, las fuentes críticas califican de «aséptico» el informe y un análisis «nada trascendente», mostrando su sorpresa por el arresto, que calificaron de «extraño», según publicaba ayer «La Voz de Galicia». Estas mismas fuentes apuntaban a que se había abierta una investigación contra Fernández Navarro, con el único objetivo de «hacer callar» las corrientes de opinión que se están creando dentro de las Fuerzas Armadas sobre esta ley, que tanta polémica ha originado. Otras fuentes militares consultadas por ABC afirman que la actitud del coronel arrestado no es más que «el reflejo del malestar que hay en el Ejército» con las decisiones del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Un malestar que está empezando a aflorar de forma espontánea, ya que estas mismas fuentes, procedentes del Estado Mayor, llegan a apuntar que la elaboración del contenido de dicho documento se debe a una «iniciativa personal» del propio militar.
 

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