AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 23 Febrero 2008

La lengua viva
Nacionalismo, esa obsesión
Amando de Miguel Libertad Digital 23 Febrero 2008

José Antonio Villar se define como nacionalista o independentista vasco, "es decir, un generador de tus pesadillas... Casi nadie puede ser no nacionalista como muchos decís [que sois]. Nunca a nadie he oído definir qué es eso de no nacionalista. ¿Por qué no me lo defines tú? Porque tú, conspicuo sociólogo, eres nacionalista español, siéntaste lo que te sientas, basta leerte". Gracias por el tratamiento de "conspicuo" (= ilustre, visible, sobresaliente), aunque mucho me temo que don José Antonio lo dice con ironía. ¿Que cómo defino el no-nacionalismo? Muy sencillo. Es la persona que no tutea a otra que no conoce. Pero hombre de Dios, ¿cómo es posible ser independentista vasco llamándose José Antonio Villar? Tendrá usted que empezar por cambiarse el nombre y el apellido.

Si digo que no me siento nacionalista es que así es. Algo así como ocho de cada diez españoles no son nacionalistas. Es la forma más natural de ser español. Los españoles seguiremos amando al País Vasco aunque lo declaremos independiente. Porque no le quepa a usted ninguna duda, don José Antonio, el País Vasco solo será independiente si lo decidimos todos los españoles. Esa voluntad nacional no podrá ser suplantada por una banda de fascinerosos, de las que ustedes, los nacionalistas, se aprovechan para medrar. En cambio, los no nacionalistas somos las víctimas de esos forajidos. ¿Ve usted la diferencia? ¿Le parece poca? Es la que va de la muerte a la vida.

Alex Tárrega Gil (Barcelona) no se considera nacionalista y se siente tan catalán como español. Añade con ironía: "A qué punto hemos llegado con este país que los catalanes, antes de entablar cualquier comunicación con un desconocido, tenemos que desvelar si nos sentimos españoles o no. Queda claro que usted no me lo ha pedido, que ha surgido de motu propio [sic]". Bueno, no se lo he pedido y, efectivamente, ha surgido motu proprio (digamos bien el latinajo). En cambio, yo no tengo que decir a todas horas que me siento español. Es un dato. A lo que voy, don Alex se queja de mi expresión baleárico para comprender en una sola voz las lenguas, dialectos o variaciones que son el mallorquín, el menorquín y el ibicenco. Ayúdeme don Alex. Ignoro si hay muchas diferencias entre el mallorquín, el menorquín y el ibicenco, o entre las tres lenguas y el catalán. Solo sé que si digo que el idioma privativo de Baleares es el catalán (el català de sos illes), me van a llover protestas de los libertarios que consideran que el mallorquín, el menorquín o el ibicenco son lenguas distintivas. Por otra parte, resulta un engorro tener que decir siempre la letanía del mallorquín, menorquín e ibicenco. ¿No se podría aceptar una solución de compromiso y hablar de un idioma balear o baleárico? Por lo mismo se dice que se expresan en árabe o arábigo los naturales de Egipto o de Marruecos, aunque supongo que entre ellos hay grandes diferencias. Nadie tiene que ofenderse por esas denominaciones genéricas. Supongo que muchos libertarios chinos (si es que hay alguno) me dirían que no existe el chino sino varios lenguajes chinos. No digamos si descendemos a la polémica de si el valenciano es o no catalán.

Cualquier solución que se adopte levantará ronchas nacionalistas en el bando opuesto. Lo mejor en estos casos es acomodarse a lo que digan los naturales. Por ejemplo, la mayoría de los españoles dicen hablar o entender "castellano", aunque solo una fracción sean castellanos. Mejor sería decir "español", pero entonces muchos paisanos de don Alex aducirían que el catalán es también un idioma español. Esto parece el cuento de la buena pipa. Volvamos a lo de Durán i Bas: "nunca nos entenderemos". Claro que ¿por qué vamos a tener que entendernos?

GNB se explaya: "Aterricé en Barcelona a finales de los setenta desde Zaragoza para hacer mi especialidad médica. Recuerdo nítidamente por aquella época una Clave [el programa de José Luis Balbín en TVE] en la que usted tuvo un brillante rifirrafe con un docente nacionalista que se hacía el mártir y le acusaba a usted de exagerado. Le confieso que también a mí me pareció que usted exageraba, pues entonces, ni remotamente se podría adivinar lo que se venía encima". Agradezco el recuerdo, pero en 1980 algunos nos aproximamos a imaginar lo que iba a ocurrir. Por eso nos fuimos de Cataluña, o mejor, nos echaron.

José Luis Matilla (Sant Boi de Llobregat) me cuenta que el Ayuntamiento de su pueblo, regido por el PSC, va a colaborar al pago de una multa que han impuesto en Valencia por la emisión irregular de TV3. Don José Luis ha dejado de hablar catalán al ver cómo sus hijos han sufrido la inmersión lingüística.

Me fatigan las polémicas y diatribas con los nacionalistas. Me alejan mucho del propósito central de estas páginas, que es el de platicar con sosiego sobre la lengua común de los españoles. Los nacionalistas no salen del túnel de sus obsesiones y con ellos no hay sosiego posible. Están siempre tensos, en vigilia constante, dispuestos a morir matando. Nada más lejos de la disposición del resto de los libertarios, que se mueven en el espacio de la relajada conversación. Desgraciadamente, los nacionalistas no cejan en su empeño salvífico o condenatorio. Vuelta la burra al trigo. Diríase que alguna autoridad les impone la misión antibíblica de convertir los arados en espadas. Si siempre ha habido varias lenguas en España, ¿por qué no vamos a convivir civilizadamente los hablantes de unas y de otras? Nadie tiene la culpa (ni el honor) de que el castellano o español sea la única lengua en la que podamos entendernos (o no entendernos) los españoles.

EL SUICIDIO DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Jaime Ignacio del Burgo www.portalelectoral.es/content/view/313/128/  23 Febrero 2008

Hace mucho tiempo que la inmensa mayoría de los “operadores del Derecho” dejaron de tener confianza en el Tribunal Constitucional a la hora de resolver los recursos de amparo al que todo ciudadano, después de agotadas las instancias judiciales, tiene derecho a plantear ante el alto Tribunal si considera que ha sido víctima de una violación de sus derechos y libertades fundamentales.

Al establecer el recurso de amparo, los constituyentes quisieron “blindar” a los ciudadanos contra los atropellos del poder y los abusos de cualquier órgano del Estado. Fueron unos ingenuos. No contaban con que el propio Tribunal Constitucional se encargaría de destruir la confianza de los ciudadanos en el instrumento creado para defenderlos.

Muchos, es cierto, creyeron en un primer momento que el recurso de amparo venía a ser una instancia superior a la del Tribunal Supremo donde cabía revisar todo lo actuado. El Tribunal Constitucional desde el primer momento se vio obligado a dejar bien sentado que su única y exclusiva función era determinar si en algún momento se había producido una vulneración de los derechos fundamentales.

Por eso, desde hace ya bastante tiempo, los ciudadanos que recurren en amparo lo hacen plenamente conscientes de las exigencias de fondo y forma establecidas por la Constitución y la legislación del Tribunal Constitucional. Sin embargo, en su inmensa mayoría pierden lastimosamente el tiempo y su dinero. Porque por regla general el Tribunal se quita de encima tales recursos mediante resoluciones de inadmisión en las que como único “fundamento” se dice que el recurso “carece de contenido constitucional”, y se utiliza para ello una plantilla tipo donde sólo cambia el encabezamiento. La tutela judicial efectiva -que según la jurisprudencia constitucional incluye el derecho a obtener una resolución motivada-, queda pulverizada por el propio Tribunal, pues el recurrente se queda sin saber por qué se considera que su reclamación carece de contenido constitucional.

Claro es que esta regla de indefensión absoluta no rige cuando el recurrente o el asunto de que se trate poseen alguna característica de especial relevancia, o están en juego poderosos intereses o los intereses de los poderosos. Lo irritante de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el caso de los Albertos no es que el Tribunal haya evitado que fueran a la cárcel –nadie desea el mal ajeno- sino que los magistrados han encontrado tiempo para entrar en el fondo de la cuestión y motivar –con mayor o menor acierto- si su recurso tenía o no contenido constitucional, mientras se condena al averno jurídico a miles y miles de humildes recurrentes “anónimos” que ni tienen poder ni dinero para contratar a los primeros espadas del foro.

Dicho esto, el Tribunal ha asestado un golpe de imprevisibles consecuencias al principio de seguridad jurídica, pues el instituto de la prescripción está directamente relacionado con él. A partir de ahora, la dilación dolosa o perezosa de un juez puede enervar el ejercicio de las acciones penales. Y esto es una catástrofe para nuestro Estado de Derecho.

Urge la reforma -¿o supresión?- del Tribunal Constitucional. Algunas sentencias cuando menos sorprendentes cuajadas de votos particulares en asuntos de gran relevancia constitucional, la ferocidad de las luchas intestinas entre sus miembros, la extremada politización inherente al sistema de elección y la demora injustificada e indebida a la hora de resolver las grandes controversias constitucionales [no es admisible, por ejemplo, que vayamos a votar el 9 de marzo próximo sin saber si el Estatuto catalán contiene o no aspectos inconstitucionales], obliga a pensar en posibles reformas e, incluso, a hacer una reflexión profunda sobre la conveniencia o no de mantener la propia institución. La experiencia de los últimos tiempos demuestra que el Tribunal ha caído en la tentación de sustituir –sin legitimidad alguna- al poder constituyente cuando dicta sentencias “interpretativas” capaces de hacer decir a la Constitución lo que en absoluto dice. No es de recibo que el Tribunal por salvaguardar posturas partidistas se preste a la “deconstruccion” de nuestro Estado constitucional.

En cualquier caso, sería mucho más razonable que los recursos de amparo fueran resueltos por una sala especial del Tribunal Supremo. Esto eliminaría, entre otras cosas, el pretexto alegado para justificar el retraso en la resolución de los recursos o cuestiones de inconstitucionalidad contra las leyes y disposiciones generales así como de las cuestiones de competencia. Como también habría que establecer un sistema que garantice que los magistrados del Tribunal sean inmunes a cualquier tipo de presión política o económica. El más efectivo sería el que asegurase que los magistrados, una vez agotado su mandato –prolongado en el tiempo- no tengan necesidad de volver al mercado de trabajo. Algo habrá que hacer. Todo menos asistir impasibles al suicidio del Tribunal Constitucional.

La balcanización

LAURA CAMPMANY ABC 23 Febrero 2008

Es difícil imaginar adónde nos conducirá este primer paso hacia la nada que es la independencia de Kosovo, declarada unilateralmente y pasándose por el arco del triunfo los más elementales principios de la legalidad internacional. Si admitimos que cualquier pueblo, sobre la base de sus señas étnicas o culturales, tiene derecho a marcar sus fronteras y constituir, dentro de ellas, un Estado propio, podría ocurrir que a algunos de los países que han dado el sí quiero al sonado divorcio se les pinchase el globo de la «grandeur», o se les quedase en cueros el «über alles».

España, como mínimo, tendría que fragmentarse en cuatro trozos. Y digo como mínimo porque en cada una de las porciones habría motivos más que suficientes para seguir cortando. ¿No tendrían derecho, por ejemplo los vascoespañoles, a declarar también su propio Estado? ¿Y qué hay de otras posibles diferencias? En una Europa nueva y a la carta, sólo habría que llamar al camarero y pedirle naciones como si fueran platos: aquí una de Galicia, aquí una de Bretaña, aquí una de Baviera, aquí una de Padania... Oído barra. ¡Marchando!

Hechos diferenciales se me ocurren a cientos. Sin salir de Madrid, hay unos cuantos barrios con personalidad bien definida. A los de Chamberí, La Vaguada o Vallecas, los veo perfectamente como Estados. En otros sitios ya me pierdo un poco, pero a mí los arroces no me saben lo mismo en Castellón, Valencia y Alicante. De Murcia y Cartagena, ya mejor ni les hablo. Yo, para ir preparando mi propia independencia, promuevo mi idiolecto, que voy normalizando. Me faltan subvenciones, así es que las acepto. No veo el momento de decirle al mundo que soy la Presidenta de mi cuarto.

Campaña de agresiones
González y Güemes
José Enrique Rosendo Libertad Digital 23 Febrero 2008

El rosario de agresiones que están sufriendo los dirigentes políticos del Partido Popular y de UPD parece no tener fin. Ahora ha sido el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, quienes han paladeado otra dosis de proteína social cuando iban de visita a un nuevo hospital que prestará servicios en una ciudad madrileña gobernada por el PSOE.

Resulta curioso que estos ataques constantes procedan de quienes se autodefinen como moderados, modernos y demócratas de toda la vida y además se permiten el lujo de repartir carnés de fascistas a los demás. El propio Partido Socialista, el mismo día de esta enésima agresión, difundía un vídeo en el que un actor escenificaba a un joven que recorría más de trescientos kilómetros con el único objeto de llevar a su madre a votar, "aunque sea al PP". Nunca confrontar la propaganda política con la realidad ha producido un resultado tan gigantesco de vergonzoso cinismo.

No sé si los manifestantes que increparon a González y a Güemes son o no socialistas de carné, pero lo que nadie puede cuestionarse ya es que este tipo de agresiones se han generalizado con el denominador común de que las víctimas son siempre del mismo bando. Y que en el fondo vienen, como ha reconocido en Libertad Digital TV el propio González, a cumplir aquel deseo de Zapatero de tensionar cuanto sea posible la campaña electoral, para movilizar así el voto más radical de la izquierda, que en la actual coyuntura y como sucediera en las elecciones de hace cuatro años, parece determinante para la victoria socialista.

A ello hay que añadir el silencio, silencio cómplice, de quienes nos gobiernan y cuya primera función debiera ser garantizar no sólo la limpieza del proceso electoral, sin coacciones de cualquier tipo a ninguno de los contendientes, sino el derecho elemental y básico a que la gente, incluyendo a los dirigentes políticos, puedan pasear por las calles o por los pasillos universitarios con libertad y tranquilidad.

Claro que esto último nos lleva a otra consideración. ¿Quién nos está gobernando hoy? ¿Han echado ustedes un vistazo a la agenda electoral del presidente, de la vicepresidenta y de los señores ministros? Es imposible que puedan atender a las cuestiones de Estado, porque sus exigencias electorales han quedado priorizadas por sobre las responsabilidades institucionales que, aunque en funciones, aún les obligan. ¡Qué lejos estamos de aquel Adolfo Suárez de 1977 que no dio un solo mitin porque tenía que seguir siendo el presidente de todos los españoles!

Así estamos: con una crisis evidente que el Gobierno no reconoce por imperativo electoral y con unos políticos dedicados a pegar carteles y dar mítines en vez de afrontar soluciones a la deteriorada situación del país, tanto en términos económicos como de orden público. Con un sector ideológico de este país radicalizado en plan casi batasuno, coartando la libertad del adversario. Y después de las elecciones, tras estas lamentables y generalizadas actitudes, ¿será o no más fácil la convivencia entre los españoles? ¡Cuántas irresponsabilidades!

Diálogo represivo
Andrés MOntero Gómez El Correo 23 Febrero 2008

No es sencillo discernir cuál es el camino más eficiente. Existen paradojas más bien artificiales e interesadas. Algunos dicen que si se presiona o reprime demasiado a la izquierda abertzale corremos el riesgo de radicalizar las posiciones menos fanáticas, empujarlas a la violencia reactiva y cerrar puertas al diálogo. Por el contrario se ha demostrado que si se adopta la vía de propiciar espacios de expresión política para el abertzalismo filoetarra, incluso si se abre un diálogo distensivo con ETA, se facilita la reorganización terrorista, se fortalece el aparato criminal armado de la banda y se retroceden varios estadios en la resolución del problema. La variante represiva del Estado de Derecho tiene el efecto incuestionable de debilitar a la banda y a todas sus estructuras; la variante del diálogo, de momento, no ha arrojado más réditos comprobables que los que ha recogido ETA. Como digo, el dilema es ficticio, el debate, ocioso.

El diálogo lo que fortalece son las expectativas de ETA, banda que ha marcado la negociación como horizonte estratégico de su propia supervivencia. Obviamente, eso no descarta el diálogo como ingrediente estratégico en la política antiterrorista del Estado, pero sí lo condiciona. Que se dialogue no va a reducir las posibilidades de que ETA mantenga la violencia, pero que se intensifiquen los mecanismos de aplicación de la Ley objetivamente constriñe probabilidades de que esa violencia se materialice. El diálogo no reduce, por vía directa, el terrorismo porque lo que hace, en el caso de ETA, es reforzar el modelo de interpretación de la realidad vasca que tiene la banda terrorista. Si, además, durante ese diálogo se distienden los recursos, tanto administrativos como penales, de aplicación del Estado de Derecho, ETA aprovecha para reorganizarse. A fin de entender el metabolismo etarra, es preciso que reconozcamos que ETA no llega, no ha llegado con el ánimo de disolverse a ningún proceso de conversaciones con el Estado. Ese planteamiento a priori, negociar para disolverse, sería el único que podría ligarse racionalmente a una reducción de las probabilidades del terrorismo. Sin embargo, tal escenario no ha ocurrido nunca. ETA siempre se ha aproximado a los tres diálogos oficiales mantenidos con el Estado entendiéndolos como una victoria táctica en su camino estratégico hacia la negociación. Porque en el pensamiento colectivo de ETA, al igual que ocurre con los agresores de mujeres, matar es peor opción que negociar. El argumento etarra es que mata porque no le queda más remedio, porque realmente lo que persigue estratégicamente es que el Estado negocie sus condiciones, se avenga a reconocer alguna de ellas (o todas), y aquí paz y después gloria.

De este modo, dialogar no es la cuestión. El nudo gordiano del antiterrorismo frente a ETA es si hay que modular la presión policial y judicial en algún momento, momentos que suelen coincidir con procesos de diálogo entre ETA y el Estado. En el marco de esta modulación, algunos análisis se preguntan si cabe dejar algún espacio despresurizado de la acción del Estado para que acampen a individuos filoetarras moderados o si, por el contrario, la estrategia antiterrorista debe asfixiar todos y cada uno de los canales de expresión del autodenominado, en lenguaje etarra, MLNV. De nuevo, a mi modo de ver, es otra disyuntiva tramposa. La existencia de frentes (terminología de ETA) sociales, de presos, culturales y políticos en el conglomerado etarra no suaviza la dedicación de la banda a la violencia, sino que, de una manera muy activa, la normaliza en la sociedad vasca. Por ello, precisamente porque ETA ha podido desarrollar ese despliegue social en Euskadi, es por lo tanto la banda, como muchos a su alrededor la consideran, un actor a tener en cuenta en la resolución de un pretendido conflicto de raíces y expresiones políticas.

Así que, ¿se reduce ETA a la mínima dimensión por el imperio de la Ley o se dialoga con ella distendiendo la acción legal? ¿En cuál de los dos casos se reducen mejor las probabilidades de mantenimiento de la violencia a largo plazo? Después de casi medio siglo de actividad criminal, ETA continúa practicando el terrorismo y todavía seguimos haciéndonos preguntas tan básicas como ésa.

A mi modo de ver y con los datos en la mano, lo que más ha debilitado a ETA han sido las secuencias de tiempo en donde han operado en paralelo todos los aparatos del Estado contra todos sus aparatos criminales. Lo que parecería, por tanto, es que esos deberían ser los momentos más convenientes para dialogar con ella. Justo al contrario de lo que se ha venido haciendo. Los hechos han venido demostrando que es absurdo dialogar en distensión porque logramos el efecto contrario al deseado. Sin embargo, igualmente podría advertirse que es improcedente dialogar si lo que hemos decidido es desmantelar todas las estructuras etarras, para qué perder el tiempo hablando. En realidad, parte de la carga de percepción negativa en esta última improcedencia viene del hecho de que para nosotros es muy difícil imaginar a un agente del gobierno hablando con etarras mientras asesinan a un conciudadano. Es de esa escena en parte de donde resulta la asociación entre diálogo y distensión, como si los terroristas fueran menos terroristas, menos criminales, menos asesinos cuando han parado las pistolas para hablar con nosotros. Pues no.

De manera que, si se opta por el diálogo como palanca estratégica del Estado, lo racional es que sea un mecanismo de sondeo que se ponga en paralelo con la acción, lo más intensiva, paralela y distribuida posible, de los distintos poderes administrativos, ejecutivos, policiales y penales del Estado contra ETA. Si el diálogo es, en sí mismo, una herramienta de represión del terrorismo, es decir, está enfocado en el marco de la demolición intensiva de estructuras etarras, puede ser válido e incluso viable. Tal paradigma, no obstante, es complicado y exige, por otro lado, cambiar nuestro enfoque tradicional. Dicho de otro modo, el escenario ideal para dialogar con Otegi es ahora que se encuentra en prisión; hablar con Díez Usabiaga es mejor ahora, cuando todo se derrumba a su alrededor.

Cooperación necesaria
EDITORIAL ElCorreo 23 Febrero 2008

Los gobiernos del País Vasco y Navarra mantuvieron ayer en Vitoria un encuentro institucional sobre política lingüística vinculada al euskera, tras ocho años de completo distanciamiento. Asistieron a esta reunión por parte del Ejecutivo vasco la consejera de Cultura, Miren Azkarate, y el viceconsejero de Política Lingüística, Patxi Baztarrika; mientras que la representación institucional del Gobierno de Navarra estuvo encabezada por el titular de Educación, Carlos Pérez Nievas, y el director del Instituto Navarro del Vascuence, Xabier Azanza. Esta cumbre institucional constituye un significativo avance en el necesario proceso de normalización de relaciones que en el ámbito del euskera corresponde protagonizar a dos gobiernos que comparten la gestión de diferentes competencias en la materia. La voluntad de cooperación expresada ayer por los responsables institucionales de los dos ejecutivos, con el objetivo compartido de fortalecer el uso del euskera como vehículo de comunicación, nace como consecuencia de la recuperación de un clima de mutua confianza institucional que se ha venido fraguando pacientemente durante los últimos meses desde el máximo respeto institucional entre ambos gobiernos, y tiene como objetivo garantizar el futuro de lo que es un patrimonio común de Euskadi y Navarra.

El nuevo camino emprendido ayer con la reunión celebrada en Vitoria constituye un adecuado punto de partida para desarrollar una fecunda cooperación institucional, orientada a profundizar en la idea de que el euskera debe ser, por encima de todo, una lengua destinada a propiciar la comunicación y el entendimiento entre las personas, y no un elemento de disputa o división. Un idioma vivo que necesita de una labor conjunta que evite su dispersión terminológica y favorezca su evolución y modernización. La voluntad decidida de los ejecutivos vasco y navarro de afianzar su cooperación en relación al euskera, a partir del respeto mutuo, encaja con el propósito de favorecer un clima de normalidad institucional que esté en condiciones de contribuir a un intercambio enriquecedor de información y experiencias, en coherencia con las recomendaciones del Consejo Europeo para la Europa plurilingüe, que aconseja fomentar la colaboración y cooperación entre las diferentes administraciones y gobiernos.

El cacique nazionalista alavés: 108.000 euros para su coche, público, claro
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 23 Febrero 2008

La ventaja (falsa) del Estado de las Autonomías, de que los ciudadanos tengan cerca a la Administración, supone una desventaja: que la Administración está demasiado cerca de los ciudadanos y le es fácil a los políticos y funcionarios hacer cacicadas y silenciarlas.

Las elecciones a las Juntas Generales de la Diputación Foral de Álava, celebradas en mayo de 2007, las ganó el PP. Fue el partido más votado y con más junteros: 15. Le siguió el PSOE y tercero quedó el PNV. Desde 1999 gobernaba la Diputación el PP con apoyos del PSOE. El PNV local, el ABB, estaba a punto de estallar en 2007, pues 12 años fuera de los enchufes eran demasiados para un partido basado en el clientelismo, como CiU.

Sin embargo, la envidia y la estupidez socialistas han dado la Diputación al PNV. ZP y Patxilópez no querían ningún pacto con el PP; antes con Esquerra o con el PNV, esos partidos que anuncian referendos de autodeterminación, pero son progresistas. Así que se negaron a apoyar al candidato más votado en las Juntas. Resultado: el PNV consiguió hacerse con la presidencia. Un punto a favor del sector que forzó la dimisión de Josu Jon Imaz.

Una de las primeras decisiones de Xabier Agirre fue sacar de su despacho la bandera nacional.

Otra de las gracias del PNV: compra de tres coches de gama alta para los cargos de la Diputación. El del cacique mayor, el tal Agirre, costará 108.000 euros. Ésats son las condiciones:

El pliego de condiciones estipula una serie de «requisitos mínimos» que deberá incorporar el nuevo coche. En lo concerniente al motor, por ejemplo, tendrá que ser turbodiésel de inyección directa, con 235 caballos y seis cilindros. Lo más llamativo se refiere a las exigencias del equipamiento. Así, el futuro turismo del diputado general tendrá que contar con apoyabrazos central delantero y trasero con compartimento refrigerado, tapicería de cuero, asientos traseros ventilados y calefactados con ajuste eléctrico o cortinas enrollables con mando eléctrico en las ventanas traseras. (...) el nuevo coche contará con sistema de navegación y sintonizador de televisión, sistema de sonido con ocho altavoces para radio y DVD/CD con reproductor de seis unidades o sistema bluetooth con preinstalación de móvil.

Esplendido, ¿verdad? Menudo coche para moverse por una provincia de 3.000 kilómetros cuadrados y en la que el 75% de su población reside en Vitoria.

¿Por qué no aparece esta cacicada en la prensa nacional? Debe de ser éste el tipo de derroche del que hablaba Pizarro en su debate con Solbes.

Mientras tanto, en Vitoria se cierran dos comercios por cada uno que se inaugura.

El maravilloso país de los vasquitos y las nesquitas:

Un informe confidencial del PSOE acusa al Gobierno vasco de responsabilidad política en el asesinato de Fernando Buesa.

Repetid conmigo: NO HAY CRISIS. ES ANTIPATRIOTA HABLAR DE CRISIS. TODO SE PUEDE DECIR CON UNA SONRISA, SALVO QUE HAY CRISIS.

-Caída de la recaudación del IVA en enero.
-La bolsa española sentencia su sexta semana de caídas del año.
-Llenar el depósito del coche cuesta hoy cerca de un euro más que hace una semana.

Recogida de firmas en protesta por el decreto del gallego
La presencia de la comitiva provocó incidentes en otras ciudades. Un altercado en Vigo se saldó con una persona detenida.
Redacción.A Coruña La Opinión 23 Febrero 2008

Los promotores de la caravana de recogida de firmas "en contra de la actual política lingüística" de la Xunta, la asociación Galicia Bilingüe, extenderán su iniciativa hasta el próximo 1 de marzo, aunque, según dijeron, sólo desvelarán el itinerario que recorrerá su autobús con escasa antelación "por motivos de seguridad". Anunciaron que hoy estarán en A Coruña, en donde la caravana quedará instalada en el Obelisco.

Fuentes del grupo independentista Briga, opuesto a esta iniciativa ya que sostiene que el "único idioma marginado es el gallego", aseguraron que contestarían "como se hizo hasta ahora", y precisaron que las suyas son "concentraciones de diversos grupos, nacionalistas, activistas culturales o independentistas, que acuden de forma espontánea".

Las últimas actividades de Galicia Bilingüe, una conferencia en Vigo y una recogida de firmas en Narón (A Coruña), registraron incidentes e, incluso, en el caso de la ciudad olívica acabó con la detención de una persona. En Narón, el autobús de Galicia Bilingüe apareció con una pintada en la que se podía leer Na Galiza, en galego, por lo que la Policía Nacional identificó a una decena de personas, informa Europa Press.

La presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, afirmó que unas 15 personas "se abalanzaron como si fuesen indios sioux con un spray" y "llegaron a coger a una chica por el brazo", que no quiso presentar una denuncia policial. Por su parte, Briga reconoció que pintaron el autobús, pero lamentaron que "sólo se les identificó a ellos", pese a que también una joven de su grupo "recibió un puñetazo" por parte de un miembro de Galicia Bilingüe.

Las movilizaciones comenzaron tras la aprobación del decreto de normalización del gallego en la enseñanza, que establece un mínimo del 50% de las asignaturas en gallego. Mientras que A Mesa pola Normalización Ligüística denuncia que "no se está cumpliendo esta ley", el organismo que preside Gloria Lago se queja de "la imposición del gallego sobre el castellano". En este contexto, la asociación Mesa por la Libertad Lingüística se concentró ayer de nuevo en A Coruña en contra de "decretos estúpidos que pretenden coartar la libertad".

ANTE LENGUAS COOFICIALES COMO EL CATALÁN
Nadal pide que el aprendizaje del castellano sea obligatorio para los extracomunitarios
Durante una visita a la localidad barcelonesa de Badalona, la candidata del Partido Popular por Barcelona, Dolors Nadal, abogó este viernes porque el conocimiento del castellano sea una de las condiciones en el contrato de integración que propuso Mariano Rajoy para su programa electoral, para los extracomunitarios, algo que no ocurriría con las lenguas cooficiales, como el catalán. Además, apostó por dar prioridad a los inmigrantes que tengan "vínculos previos con España" y los que ejerzan determinadas profesiones "en función de la demanda".
Europa Press Libertad Digital 23 Febrero 2008

Durante una visita a un mercadillo en el barrio de Lloreda, en Badalona (Barcelona), Nadal concretó que esta propuesta abarca "toda España", y que se debe garantizar el conocimiento de la lengua "oficial y común" del territorio entre toda la población, y recordó que es uno de los deberes fijados en la Constitución de 1978.

En este sentido, habló sobre las lenguas cooficiales y manifestó que saberlas no debe ser obligatorio, aunque "se promoverá su conocimiento" porque "facilitan la integración". Sin embargo, insistió en que la "obligación" es garantizar que se conozca el castellano, porque es la "lengua común".

Por otra parte, la popular indicó que su formación aboga por prohibir "por ley" las regularizaciones extraordinarias, por el "efecto llamada" que ha supuesto la que anunció a principios de legislatura el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Por ello, afirmó que "se lanza el mensaje de que quien entra de forma ilegal acaba quedándose" y aseguró que eso contradice los tratados europeos de extranjería. Además, la diputada apostó por "acelerar los procesos de expulsión de los inmigrantes que han entrado de forma ilegal" en España.

Propuso que en los visados que emiten las autoridades españolas se den prioridad aquellos extracomunitarios con "vínculos previos con España", y también los de determinadas profesiones, "en función de la demanda de los diferentes sectores profesionales". La dirigente del PP catalán optó por explicar hoy sus propuestas por inmigración en Badalona, una localidad del cinturón de Barcelona donde hay, de promedio, "un 13%" de población extracomunitaria, aunque en algunos barrios, como Llefià y Sant Roc, el porcentaje "supera el 30%".

GENERAL
Euskadi y Navarra abren vías para impulsar el euskera pese a sus divergencias políticas
M. JOSÉ CARRERO m.j.carrero@diario-elcorreo.com El Correo 23 Febrero 2008

Xabier Azanza y Patxi Baztarrika, a la derecha, se estrechan la mano en presencia de Miren Azkarate y Carlos Pérez-Nievas. / JOSÉ MONTES
Los Gobiernos de Ibarretxe y Sanz deciden coordinar acciones para que la lengua vasca «perviva y crezca»

Resaltan su interés en «normalizar sus relaciones»
El euskera consiguió ayer suavizar las tensas relaciones que desde hace años mantienen el Gobierno nacionalista de Ibarretxe y el del conservador Miguel Sanz. La lengua vasca obró el milagro de ofrecer una fotografía «poco habitual», en palabras de la propia portavoz del Ejecutivo vasco, Miren Azkarate. Y es que la también consejera vasca de Cultura, acompañada con el viceconsejero de Política Lingüística, Patxi Baztarrika, tuvo la oportunidad nada frecuente de ejercer de anfitriona del consejero navarro de Educación, Carlos Pérez-Nievas, quien viajó a Vitoria con el director del recién creado Instituto Navarro del Vascuence, Xabier Azanza.

El encuentro fue presentado como expresión de «la voluntad» de cooperar, «al margen de divergencias políticas», con el único fin de impulsar el euskera. «Queremos que este patrimonio común tenga un porvenir mejor», proclamó la consejera del PNV.

Su homólogo navarro suscribió una a una cada palabra de esta declaración. «Nuestro objetivo es mantener unas relaciones normalizadas y trabajar desde la confianza y el respeto, para que el euskera perviva y crezca», dijo Pérez-Nievas, que el pasado agosto se estrenó en el Gabinete de Sanz de la mano de Convergencia de Demócratas de Navarra (CDN), el partido que lidera Juan Cruz Alli tras protagonizar una escisión de Unión del Pueblo Navarro (UPN).

En sus intervenciones, los dos representantes gubernamentales no eludieron los enfrentamientos que sus respectivos gobiernos han protagonizado. Sin embargo, «hoy estamos aquí para hablar de futuro, no de pasado. Las lenguas sirven para el entendimiento y éste parte del respeto al otro», señaló Miren Azkarate. Por su parte, Carlos Pérez-Nievas quiso resaltar que había acudido al encuentro como miembro del Gobierno de Miguel Sanz «no para hablar de la gran política, sino del euskera».

Los dos consejeros aludían de esta forma al último desacuerdo que han protagonizado Euskadi y Navarra. La desavenencia se produjo en noviembre pasado a raíz de la publicación del decreto del currículum educativo vasco, que regula los contenidos de la enseñanza obligatoria.

El Gobierno de la Comunidad foral presentó un recurso contencioso-administrativo contra este documento. Para el Ejecutivo de Miguel Sanz, las referencias a Navarra que figuran en el preámbulo de la normativa suponen una «injerencia», debido a que se «arroga sin legitimidad ni título jurídico alguno la competencia para determinar la pertenencia de este territorio a Euskal Herria». La decisión de recurrir el decreto fue calificada de «exageración» por parte del Gabinete Ibarretxe porque «está demostrado fehacientemente -dijo entonces Miren Azkarate- que existe una realidad cultural y lingüística que se llama Euskal Herria».

¿Qué pasará si los jueces dan la razón a Navarra? ¿El Gobierno vasco modificará el preámbulo?, preguntaron ayer los periodistas. «Lo analizaremos», se limitó a decir la portavoz del Gabinete Ibarretxe, tras señalar que no le gusta responder a cuestiones futuribles. «En Navarra pediremos que se cambie, no tengan dudas», remató el consejero navarro.

Esta controversia no ha sido obstáculo para que, de manera discreta, hayan tenido lugar una serie de encuentros previos al escenificado ayer ante los medios de comunicación. Y es que el Gobierno vasco, que mantiene acuerdos con Francia para garantizar la supervivencia de la lengua vasca en Iparralde, tiene un especial interés en suscribir pactos similares con Navarra.

Reuniones técnicas
En el mismo sentido, el Gobierno foral no ve con malos ojos «un acercamiento» al Ejecutivo vasco siempre «desde una relación de respeto y mientras no se politice, para que se refleje lo bien avenidos que a nivel cultural y popular estamos. Se trata, en definitiva, de estudiar la forma de no perjudicar un desarrollo de la lengua vasca a costa de otro».

La relación que las dos comunidades vecinas han emprendido gracias al euskera va a tener nuevos encuentros. El primero de ellos se producirá el próximo miércoles y consistirá en una reunión de los equipos directivos del Instituto Navarro del Vascuence y de la viceconsejería vasca de Política Lingüística.

El objetivo de este encuentro y de los sucesivos es coordinar las actuaciones de las dos administraciones en una serie de cuestiones. Entre otras, se refirieron a la necesidad de caminar de la mano en materia de toponimia, terminología científica, lenguaje administrativo y contenidos de los libros de texto. Asimismo, quieren cooperar en traducciones, euskaldunización de adultos y campañas de fomento del euskera.

Esta serie de cuestiones se concretarán en «todos los convenios que sean necesarios». Los primeros acuerdos se firmarán en verano, de forma que estén en marcha para el inicio del curso 2008-09.

Por un nuevo sistema educativo
Xoán Xulio Alfaya http://blogs.periodistadigital.com/galhispanos.php 23 Febrero 2008

La Unión Democrática de Estudiantes ha presentado en el Aula Magna de la Universidad San Pablo CEU un vídeo que denuncia las ideologías y doctrinas
causantes del fracaso escolar en España: el antiautoritarismo, la pedagogía y el nacionalismo.

El vídeo, cuyo guión ha sido elaborado por el Presidente de UDE, Álvaro Vermoet, explica los resultados académicos de España, critica la hipocresía de la izquierda en asuntos como la Reforma de las Humanidades y la inmersión lingüística y reivindica una mayoría social que devuelva a la enseñanza la disciplina, el esfuerzo y la autoridad del profesor. El vídeo, que tiene una duración de diez minutos, puede verse en Youtube haciendo clic en los siguientes enlaces:

Primera parte: http://es.youtube.com/watch?v=0DksHaUR7l4
Segunda parte: http://es.youtube.com/watch?v=aq2LdvtdZ5U

El tema me afecta muy directamente, pues todavía tengo dos hijos en edad escolar. Como estoy divorciado, los veo cada quince días y el otro día pude ver con qué tipo de libros están siendo adoctrinados mis hijos. A uno de ellos le dieron para leer un libro de Méndez Ferrín. No sé qué puede aprender un adolescente de un autor que admira y le escribe poemas a un siniestro dictador como Fidel Castro, un autor cuyos libros rezuman odio y sectarismo y que si en sus manos estuviera metería a media Galicia en campos de exterminio. No suelo leer sus artículos, pero recuerdo uno en concreto en el que enumeraba los sectores sociales que estaban de sobra en la “nazón de Breogán”. Eran si mal no recuerdo, y siguiendo este orden, los obispos, los curas, las monjas, los narcotraficantes, los taxistas y, en general, toda la burguesía empresarial y de un modo especial todos los gallegos que pertenecen o votan al PP.

¿Quienes se salvarían entonces? Los asalariados, es decir, los que venden su fuerza de trabajo. Dice Karl Marx: “Lo que el obrero vende no es directamente su trabajo, sino su fuerza de trabajo, cediendo temporalmente al capitalista el derecho a disponer de ella. Tan es así, que no sé si las leyes inglesas, pero sí, desde luego, algunas leyes continentales, fijan el máximo de tiempo por el que una persona puede vender su fuerza de trabajo.

Si se le permitiese venderla sin limitación de tiempo, tendríamos inmediatamente restablecida la esclavitud. Semejante venta, si comprendiese, por ejemplo, toda la vida del obrero, le convertiría inmediatamente en esclavo perpetuo de su patrono”.

Lo curioso es que la esclavitud se restableció anacrónicamente en los dos regímenes totalitarios que asolaron la Europa del siglo XX: el nazismo y elcomunismo. Y los trabajadores no vendieron su fuerza de trabajo, sino que se la robaron porque sí. De la esclavitud en los campos de exterminio nazis sabemos mucho gracias al cine, no así de la esclavitud en los países donde logró implantarse el comunismo. Pocos saben que, por ejemplo, la autopista de Kolymá, a causa de la enorme cantidad de esclavos que murieron durante su construcción, sería apodada como “La Ruta de los Huesos”, ya que los restos óseos de miles de obreros muertos serían utilizados como material poroso en la mezcla para la construcción. La obra faraónica fue llevada a cabo en un clima inclemente, con temperaturas que iban de los -70ºC a los -60ºC y, en algunos casos, como en los picos de las Colinas del Este de Siberia, donde el viento se incrementaba, los -80ºC.

Muchos trabajadores agotados, como el de la imagen, murieron congelados. En esta obra faraónica no sólo se emplearon esclavos (en lenguaje marxista,
“disidentes” o “enemigos del pueblo”), sino que además sus huesos fueron empleados como material de construcción. El escritor y poeta Varlam Shalámov fue prisionero del Gulag y durante su cautiverio trabajó como esclavo, entre otros, en el proyecto de la autopista. Escribió “Relatos de Kolymá” (Editorial Minúscula).

En las 350 páginas del libro, traducido por Ricardo San Vicente, Shalámov describe la psicología del preso, su lucha por hacerse con un pedazo de pan extra, su pérdida de esperanza, la evaporación de valores como la amistad, la honradez, la generosidad, el amor o la compasión en un entorno tan hostil que, a menudo, el instinto de supervivencia sucumbe ante un irrefrenable deseo suicida.

La autopista de Kolymá fue una de tantas obras faraónicas llevadas a cabo con mano de obra esclava y no creo que la única en la que los restos óseos de los esclavos fueron utilizados como material de construcción. Aquí tienen unas cuantas imágenes de la esclavitud restablecida en Kolymá por obra y gracias de quienes pretendían crear una nueva sociedad en la que, por fin, habría desaparecido la explotación del hombre por el hombre:

http://gulagmuseum.org/museums/museum_06/index_eng.htm

Autores de un nivel ético similar al de Méndez Ferrín son los que se les recomienda leer en las escuelas e institutos gallegos a nuestros hijos.
Gallegos Hispanohablantes http://blogs.periodistadigital.com/galhispanos.php

EL ARTEFACTO TENÍA ENTRE 3 Y 4 KILOS DE EXPLOSIVO
Estalla una bomba-trampa contra la Ertzaintza en una zona cercana al Pagasarri tras un aviso de ETA
El artefacto disponía de un sistema antimovimiento preparado para explosionar en el momento en que fuera manipulado
AGENCIAS BILBAO El Correo 23 Febrero 2008

La bomba que ha estallado este mediodía en un repetidor de televisión del Monte Arnotegi, en Bilbao, podía ser una trampa dirigida contra la Ertzaintza, según han informado fuentes de la investigación. El artefacto tendría que haber estallado a las diez de la mañana de acuerdo con el aviso efectuado por un comunicante que dijo hablar en nombre de ETA a la Asociación de Ayuda en Carretera de Bilbao (DYA). Sin embargo a la hora indicada, la bomba, que estaba colocada en una caja depositada en una de las ventanas de la caseta del repetidor, no ha hecho explosión.

Los artificieros de la Ertzaintza han adoptado medidas de seguridad en previsión de que pudiera tratarse de una trampa o de que hubiera algún otro artefacto oculto preparado para alcanzar a los agentes, tal y como ETA quiso hacer en el Palacio de Justicia de Getxo el 11 de noviembre.

Después de esperar un tiempo por precaución, los artificieros han tratado de neutralizar la bomba a distancia utilizando un robot. La explosión se ha producido en el momento en el que la máquina teledirigida movía el artefacto. La explosión ha causado daños al robot.

A falta de confirmar oficialmente las características de la bomba, las primeras hipótesis que se manejan indican que el artefacto no estaba preparado para estallar a la hora anunciada por los terroristas, sino que tenía un mecanismo trampa para que provocara la explosión cuando los agentes de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza manipularan la bomba. El empleo de un robot manejado a distancia ha evitado que ningún de los policías especializados sufriera daños.

Canales y emisoras dañadas
Desde el Ayuntamiento de Bilbao se ha informado de que, a consecuencia de este atentado, dos canales de las emisoras internas de la Policía Municipal han quedado dañados.

El campus donde no se deja hablar
La universidad vive escenas de intolerancia antisistema - A diferencia de otras épocas, los radicales ahora están preparados y coordinados
DANIEL BORASTEROS El País 23 Febrero 2008

No son actos espontáneos o inconexos, como en otros tiempos. Pequeños grupos de radicales y violentos se han propuesto amedrentar a los políticos y sacarles de la universidad, territorio obligado de ideas y debate. Son minoría, pero suman lo que algunos llaman un nuevo "fascismo rojo".

Los jóvenes más escorados a la izquierda de la universidad española -"el capitalismo no es ni puede ser democrático. Sus partidos no nos representan. Sus elecciones no son legítimas"- han decidido que los "políticos fascistas" no pueden hablar en los centros educativos durante la campaña electoral. Una decisión que circula por Internet y que afecta a casi todo el arco parlamentario, habida cuenta de que Rosa Aguilar, la alcaldesa de Córdoba de Izquierda Unida, es conocida en estos ámbitos como Rosita la facha.

En los últimos 10 días, hasta ocho miembros de partidos (con especial predilección por los de la oposición) han visto cómo se reventaban sus actos universitarios. "Se trata de mostrarles que no nos parece bien que vengan a hacer proselitismo en plena campaña con el dinero de las matrículas de los estudiantes".

Esto lo aclara un "indignado" portavoz de Agir, el grupúsculo mayoritario en el boicoteo a María San Gil en la facultad de económicas de Santiago. "Se trataba de que supiera que no era bien recibida. No de callarla. Eso es lo que hace ella con otros en su país. Lo nuestro era pacífico", insiste.

Pero las imágenes de televisión parecen un bucle encasquillado que le desmiente. Un grupo de jóvenes con un objetivo se divide en dos "de manera organizada", subraya David, un policía de base experto en tribus urbanas. Unos, el grueso, se quedan fuera haciendo mucho ruido. Otra fracción se mete en el aula donde el político de turno va a dar su conferencia. Cuando el personaje empieza a hablar, los de dentro y los de fuera despliegan sus pancartas y elevan el nivel de decibelios. Después, los vigilantes intentan expulsarlos del acto. En ese momento, todo se vuelve confuso y se transforma en una pequeña batalla con golpes y carreras. De hecho, las detenciones siguen produciéndose. Ayer fue detenido "Mario, de historia" por "las fuerzas imperialistas españolas" por el forcejeo con la escolta de San Gil.

Un goteo de día a día. Primero, María San Gil (PP) en Santiago, después Dolors Nadal (PP) en la Pompeu Fabra de Barcelona, más tarde Rosa Díez (UPD), en la Complutense, el jueves Rafael Simancas (PSOE) y Teófilo de Luis (PP).

Según la comunidad autónoma donde esté el centro educativo, la protesta se acompaña de una bandera u otra. En Galicia, Cataluña y el País Vasco, se transmuta en reivindicación independentista. Pero, en esencia, es la misma idea. Todos los grupos mantienen contacto entre sí y profundo acuerdo con las causas "nacionales" de los otros.

Los chicos que irrumpieron en la Complutense a reventar el acto de Rosa Díez dan una explicación menos "pacifista" que la de los gallegos de Agir. "Todo ha sido ingeniería política. Aprovechan la coyuntura mediante su victimización para sacar rédito político". Y prosiguen: "En vista del éxito de San Gil y Nadal, Díez vino a provocarnos para que sucediera lo mismo". Y pasó lo mismo. "No se podía evitar, era nuestra responsabilidad, aunque se nos pueda acusar de hacerle el juego", es la conclusión.

Todavía mucho más crudas son las opiniones vertidas en las páginas de Internet que frecuentan los autodenominados "antifascistas". "Que se joda con su terrorismo verbal y que se pudra en su mierda", apunta con muy poca diplomacia sobre María San Gil un participante en uno de los foros de kaosenlared.net. "Vienen a tocarnos los cojones y después llamarnos fascistas", resume otro. Esto les irrita especialmente, que se les compare con fascistas.

Y eso es, precisamente, lo que hace el catedrático Antonio Elorza, organizador de la conferencia de Rosa Díez: "Es fascismo rojo. La Internacional Follonera". "No era un batiburrillo de incontrolados", denuncia Elorza. Hay más cosas que sorprenden a algunos profesores de la Complutense. Por ejemplo, el nivel de conocimiento que tienen los cargos universitarios de estos chicos y su tibieza a la hora de enjuiciar su comportamiento.

Elorza, en contra de algunas voces que recuerdan muchos precedentes, recalca que sólo recuerda una cosa semejante: "Cuando un grupo de falangistas quiso reventar un homenaje a Machado en 1967". El catedrático revela que esta semana ha hallado en su cajetín una escueta nota: "Antonio, ¿quién te paga?".

Pero sí hay precedentes. Felipe González fue zarandeado en la Complutense. Josep Piqué tuvo que suspender un acto en la Pompeu Fabra. La diferencia es que aquellos actos eran espontáneos. Los de ahora, no. Están preparados. La irrupción de Internet ha sido "decisiva" para la coordinación de esta clase de grupos, "tendentes al desorden por su naturaleza", según uno de sus propios miembros en Madrid.

"Avisamos hasta al decanato de que esto iba a pasar", revela uno de los participantes en el incidente en Santiago con María San Gil. En Madrid, los carteles convocando a la conferencia de Rosa Díez habían sido sustituidos por la imagen de un político pegándose un tiro. En la Pompeu Fabra también hubo premeditación. "La mayoría de los chicos son normales, aunque a veces no lo parezca, y estos episodios son muy raros. No corresponden al perfil de nuestros alumnos", dice Marc Permanyer, portavoz de la universidad barcelonesa.

La policía no cree que sean tan aislados. "Esto lo hacen los que nosotros llamamos los antitodo", revela un agente con experiencia en las brigadas de intervención especial. "Los antitodo montan lío donde pueden y siempre, y se pasan las consignas por el boca a boca". Además, apunta a que su querencia por el espacio universitario no es casual: "No hay que olvidar que en la universidad, salvo permiso expreso del rector, no puede entrar la policía. Por eso es especialmente fácil montar follón en las aulas".

Una de las afectadas, Rosa Díez, insiste en que "no son chavalines, sino un grupo muy violento y organizado". Además, revela que los mismos carteles que invitaban a revolverse contra ella en Madrid adornaban ayer las calles de Jerez, donde tenía un acto electoral. Según Díez, estos colectivos "están envalentonados" porque desde amplios sectores políticos, incluido el Gobierno, se minimiza sus acciones.

Quien no minimiza los incidentes es Bruno Calvo, estudiante de derecho y políticas en la Universidad Autónoma de Madrid. Bruno, timbre de voz juvenil y algo titubeante, está muy orgulloso. No tanto de sí mismo, como de la respuesta casi uniforme que recibieron el pasado jueves unos 15 jóvenes que trataron de reventar un acto con políticos en su facultad. 15 chicos, "ligados a la coordinadora antifascista", se apostaron junto a la puerta y empezaron a corear consignas contra los políticos. Entonces, y estos sí de manera espontánea, los otros asistentes al acto les afearon su conducta: "¡Cobardes, dad la cara y no os escondáis bajo la pancarta!". La verdad, los chicos no se esperaban que su réplica fuera a dar resultado. Pero funcionó. "Se largaron. Dieron a una alarma antiincendios y se marcharon". Bruno opone una frase muy corta a los argumentos de los que esgrimen los boicoteadores. "La universidad está para debatir, ¿no?". Las caras de los que pretendía acallar a los políticos no les eran desconocidas al resto de sus alumnos. "Había chicos que en el día a día son normales, pero que luego se juntan con otros y se les va la cabeza", cuenta uno de los asistentes. "Varios van a mi clase", insiste, desmontando la idea que barajan algunos portavoces de las universidades de que los "folloneros vienen de fuera". No siempre.

El catedrático de sociología de la Universidad de Deusto y experto en la franja juvenil Javier Elzo aprecia que algo está pasando. No está seguro, pero atisba cambios. "Están emergiendo colectivos muy pequeños, a izquierda y derecha, que pasan a la acción violenta muy rápido", observa. "Todos estos están al margen de los partidos, claro está, pero evidentemente ayuda a su surgimiento los cuatro años de terrible crispación política en España", concluye sopesando las palabras.

Los grupos a los que se refiere el sociólogo no cuentan con muchos simpatizantes. Pero sí que ha aumentado su visibilidad. Precisamente, por este tipo de acciones. Ese es su objetivo último. Hacerse visibles.

Kosovo, el fracaso de la OTAN
FLORENTINO PORTERO, Analista del Grupo de Estudios Estratégicos GEES ABC 23 Febrero 2008

SI algo se ha hecho bien en la gestión de la crisis de Kosovo ha sido la administración de los tiempos. Estados Unidos no ha tenido prisa, ha movido ficha con claridad y ha logrado su objetivo sin demasiadas resistencias. Sin embargo, eso no oculta el hecho realmente relevante, los Estados miembros de la OTAN han fracasado en Kosovo, la intervención no ha logrado sus objetivos y ahora se trata de retirar las tropas lo antes posible.

La persecución de la población albano-kosovar por el gobierno serbio de Milosevic generó una reacción de solidaridad entre la población europea. Los gobiernos del Viejo Continente se sintieron, una vez más, impotentes para reaccionar y, una vez más, fueron con la cabeza baja a mendigar en Washington una acción militar. Ni Clinton ni el Congreso deseaban involucrarse en un conflicto ajeno a sus intereses nacionales. Si al final lo hicieron fue para preservar la cohesión de la OTAN y para tratar de frenar una deriva que podía llevar a un enfrentamiento entre dos Estados miembros de la Alianza -Grecia y Turquía- si la crisis se extendía a Macedonia.

Desde las conversaciones de Rambouillet hasta hoy Estados Unidos ha dado a entender que la independencia era una opción sensata. Al fin y al cabo son una antigua colonia que se rebeló contra su metrópoli. Sienten simpatías por los «pueblos oprimidos» y una antigua tendencia a pensar que si se equiparan estados con naciones el resultado es más estabilidad. Ellos animaron el rediseño de las fronteras europeas tras la I Guerra Mundial y con ello prepararon el camino para la II Guerra Mundial. Mientras tanto se quitaron de en medio dejando que la Sociedad de Naciones se fuera a pique. Bush quiere dar carpetazo a este problema y piensa que la opción más fácil es la desmembración territorial. Serbia es responsable de lo que ocurrió, luego Serbia debe pagar. Altos funcionarios del Departamento de Estado han justificado lo ocurrido con dos argumentos: la convivencia entre serbios y albano-kosovares es difícil y la gran mayoría de los segundos quería la independencia. Perfecto ¿Qué harán cuando los kurdos esgriman esos mismos dos argumentos para justificar su independencia de Irak? ¿Qué harán cuando Turquía invada el Kurdistán para prevenir un alzamiento kurdo en su propio territorio?

Los europeos tienen muy presente lo que ocurrió tras la I Guerra Mundial y entre sus hobbies no está el jugar a dibujar fronteras. Sin embargo, están presos de su impotencia, de su cobardía y, sobre todo, de su falta de valores. Saben perfectamente que lo que tenían que haber hecho era dejar claro desde el primer momento a los albano-kosovares que el compromiso con su seguridad era sólo equiparable a la defensa de la integridad territorial serbia. Esa actitud habría llevado a un choque con las guerrillas del UÇK, que tenía que haberse asumido como parte del cometido del despliegue militar. Pero los europeos no son capaces ni de eso. Se pliegan ante el miedo a un enfrentamiento crónico y optan por seguir pastueñamente el dictado norteamericano.

Los mismos que se escandalizaban en Europa porque Estados Unidos intervenía en Irak, sin una Resolución del Consejo de Seguridad que explícitamente le autorizara para ello, ahora consideran legítimo reconocer la independencia de Kosovo; la segregación de un territorio de soberanía serbia sin el consentimiento del Parlamento de Belgrado; sin un aval de la Unión Europea; sin una Resolución del Consejo de Seguridad; y contra otra Resolución de dicho organismo en la que se establecía, como uno de los objetivos de la presencia de las fuerzas internacionales en Kosovo, garantizar la integridad territorial de Serbia ¡Eso es coherencia! Claro, que esos mismos tampoco sintieron necesidad de Resolución cuando mendicaban en Washington una intervención militar en Kosovo, situación excepcional que interrumpía el cansino y estéril discurso antinorteamericano, expresión de la impotencia y decadencia europea.

No puede sorprender que naciones vecinas, o aquellas que como España tienen un serio problema de cohesión nacional, se hayan negado a seguir ese camino. La independencia de Kosovo no resuelve un problema, más bien alimenta la tensión en los Balcanes y fuera de ellos.

Ya sabemos que es posible declarar la independencia de un territorio sin el consentimiento del Estado soberano ni del Consejo de Seguridad. También sabemos que las estrategias moderadas y parlamentarias no funcionan. Rugoba lo intentó y no consiguió nada. En cambio la violencia vende. La UÇK asusta y se convierte en un actor relevante con quien hay que negociar. Igual que Zapatero negocia con ETA la organización territorial del Estado o Moratinos reivindica el papel de Hamas o Hizboláh. Como el relativismo nos ha llevado a la renuncia de principios y valores, como todo vale ¿cómo no reconocer el hecho de que los violentos ejercen poder? ¡Y hay quien se atreve a decir la sandez de que la independencia de Kosovo es un caso excepcional que no servirá como precedente!

Las huidas tienden a ser desordenadas, como lo es la argumentación de lo ocurrido. Estaba claro, y así quedó plasmado en las resoluciones del Consejo de Seguridad, que la salvaguardia de los derechos de los albano-kosovares no tenía porqué alterar las fronteras. No se trataba de resolver la crisis de los Balcanes volviendo a caer en la tentación de constituir estados con una población homogénea. Sin embargo, Estados Unidos y las grandes naciones europeas han caído ¿Qué pasará ahora con la República Srpska, la autonomía serbia en Bosnia? ¿Con qué argumentos se les va a negar su anexión a Serbia? La viabilidad de Kosovo es dudosa. Apenas dos millones de habitantes, un bajo nivel cultu-ral, una agricultura de subsistencia, una minería por explotar y, sobre todo, dos fuentes de ingresos: las aportaciones internacionales y el contrabando. Si se trata de dar a albano-kosovares la oportunidad de ser ellos mismos ¿Qué haremos si deciden unirse a Albania? ¿Qué argumentos podremos esgrimir para evitar un acto legal de dos Estados soberanos?

La población serbia vive con inevitable ansiedad la humillación a la que está siendo sometida. No sólo se le quita por la fuerza parte de su territorio, además tiene que escuchar las amenazas de la Unión Europea, su futuro inevitable, su puerta al desarrollo y a la modernización. La tensión se canaliza en la calle y se expresa en incendios y demás actos violentos, que sólo empeoran la situación.

Rusia aprovecha la crisis para dividir Europa y para subrayar el injustificado comportamiento de los estados miembros de la Alianza ante el resto de la comunidad internacional. Las amenazas siguen en pie. El Trandniester moldavo o los territorios de Abjacia y Osetia del Sur en Georgia, todos ellos de mayoría rusa, podrían proclamar la segregación de sus estados respectivos para incorporarse a la Madre Patria ¿con qué legitimidad condenaríamos esas acciones? Rusia ha llegado a amenazar con el uso de la fuerza para defender los intereses de Serbia. De hacerlo, ¿acaso no le ampararía tanto la Carta de Naciones Unidas como las resoluciones del Consejo?

La OTAN asumió el reto de estabilizar los Balcanes tras la desintegración de Yugoslavia y ha demostrado que hasta una crisis pequeña como lade Kosovo es demasiado plato para tan poco estómago. Llegaron para evitar la limpieza étnica contra los albano-kosovares y han concluido siendo los garantes de la limpieza étnica contra los serbios ¿Qué podemos esperar de este resto de la Guerra Fría en la campaña de Afganistán, una guerra en toda línea que se combate rechazando que es una guerra, negándose algunos de sus miembros a luchar y manteniendo a las tropas escondidas en sus cuarteles mientras la guerrilla talibán ocupa el terreno?
Ni la Unión ni la Alianza han dado la talla en esta ocasión. La crisis balcánica está sin cerrar y quedamos a la espera de ver las consecuencias.

La derecha en un búnker
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 23 Febrero 2008

UNA guía electoral socialista sostiene que Rajoy ha conducido a su partido a un «auténtico búnker de extrema derecha». Yo creo que a Rajoy se le pueden colgar muchos sambenitos, pero tildarlo de extremista es tan inverosímil como calificarlo de sex-symbol. La izquierda española, ya se sabe, tiene el monopolio en el reparto de anatemas ideológicos; y puede jactarse de haber logrado que el subconsciente colectivo haya hecho propias sus caracterizaciones más burdas y esquemáticas. España es ese país donde uno puede decir «soy de izquierdas» como formulación orgullosa; en cambio, a nadie se le ocurre decir «soy de derechas», porque sería tan oprobioso como decir «padezco lepra» o «tengo fimosis». Y así, desde hace años, la gente de derechas en España anda inventándose rocambolescas designaciones que disfracen su adscripción ideológica: que si liberal, que si reformista, que si patatín, que si patatán.

La batalla de las ideas empieza a perderse en la batalla de las palabras; y desde que la derecha española admitió que declarar sin ambages su adscripción era un baldón o una ignominia, cedió a su contrincante un terreno que le será muy difícil recuperar. Una vez cedido ese terreno, resultan más bien patéticos sus esfuerzos por «conquistar el centro», por la sencilla razón de que el llamado centro es una región brumosa, cuyas coordenadas las establece quien maneja el cotarro. En España el cotarro lo maneja la izquierda, que puede situar el centro donde le pete; y, así, el esfuerzo de la derecha por acercarse al centro es tan estéril y conmovedor como el del gozquecillo que corre en pos de un hueso que nunca puede alcanzar, porque la izquierda lo acerca a su terreno tirando de un hilo. Y, mientras tira del hilo, la izquierda se descojona del gozquecillo

Menos inverosímil que la adscripción ideológica extremista resulta la ubicación de la derecha en un búnker, lugar al que desde luego no la ha conducido Rajoy, sino la hostilidad del Régimen. Un búnker, según su acepción originaria, es un refugio subterráneo para protegerse de bombardeos; y en España, para ser de derechas, hay que conformarse con vivir en un búnker, porque en cuanto enseñas la jeta te la parten. Bueno, en realidad no hace falta ser de derechas para que te la partan; basta con que no comulgues con los principios del Régimen. En los últimos días se han repetido los episodios de agresiones verbales y zarandeos a diversas personalidades políticas (siempre mujeres, por cierto, para añadir más vileza a la cobardía) que pretendían proclamar sus ideas en varias universidades públicas españolas. Los rectores de tales universidades, en un alarde de cinismo, han declarado sentirse abochornados por los incidentes, alegando que la universidad es un foro para «el debate de ideas». ¿A quién pretenden engañar estos señores? Las universidades públicas españolas son, desde hace mucho tiempo, centros de proselitismo izquierdista donde los cachorros del Matrix progre reciben adiestramiento, feudos de orientación ideológica donde se promueve sin rebozo la demonización de la derecha y donde la adscripción al Régimen es el mejor salvoconducto para el medro personal. En algunas se tolera a los profesores de derechas, a cambio de que se estén quietecitos en el búnker; en otras, ni eso.

Se pretenden presentar estos incidentes como acontecimientos aislados; y tal vez lo sean en un sentido sarcástico: en efecto, la visita de una personalidad política (pero lo mismo podría predicarse de personalidades de cualquier otro ámbito social, intelectual o artístico) no adscrita al Régimen a una universidad pública española constituye un «acontecimiento aislado». Sería muy aleccionador que alguien elaborase un estudio sobre la orientación ideológica de las personas que, a lo largo de un curso académico, son invitadas por las distintas universidades públicas españolas a impartir conferencias o participar en «debates de ideas»: descubríamos enseguida que la visita de políticos e intelectuales de derechas es -por decirlo con un eufemismo- algo menos que asidua; y los pocos que son invitados han de llegar avergonzándose de serlo, como si padecieran lepra o fimosis, no sea que les lluevan las tortas.
Ser de derechas, en España, es vivir en un búnker.
www.juanmanueldeprada.com

25 años de presiones al TC
POR J. ALBIOL. MADRID. ABC 23 Febrero 2008

Desde que el Tribunal Constitucional quedó formalmente constituido el 12 de julio de 1980, sus más de 25 años de historia han estado jalonados de intentos de presiones e interferencias -cuando no injerencias en toda regla-, por parte del poder político, que con mayor éxito en unos casos, y menor en otros, nunca ha dejado de hacer sentir su influencia en la trayectoria del órgano que configura con sus sentencias el desarrollo de nuestro Estado de Derecho.

La función del TC para determinar qué es constitucional o no y, por tanto, su potestad para revocar normas del Estado -y para dejar en evidencia a quienes las promulgan-, o para amparar a los ciudadanos por la vulneración de derechos fundamentales, nunca ha dejado de situar al Tribunal en el disparadero porque la imagen de un Gobierno desautorizado resulta, a menudo, demoledora para sus intereses.

Rara vez el TC ha podido sustraerse al ruido de la pugna política cuando queda obligado a dirimir cuestiones que afectan al poder político o a quienes lo encarnan. De ahí, que también sea innegable el interés de los partidos por situar en el TC al mayor número de magistrados posible con la vitola de «afines», haciendo un uso extensivo y adulterado del sistema de designación de magistrados. En estos más de veinticinco años -desde que el primer TC dictó en 1983 la polémica sentencia que avaló la expropiación de Rumasa hasta la imagen de la vicepresidenta del Gobierno abroncando a la actual presidenta del Tribunal el pasado 12 de octubre, con el Estatuto catalán como fondo-, lo único que no ha variado ha sido la tentación de los partidos por reconducir al Tribunal. Esto es lo que, con el paso de los años, ha contribuido a alimentar en el ciudadano una desazonante sensación de desprestigio de la institución.

El valor del voto de calidad
En efecto, se cumplen ahora 25 años desde que en 1983 el holding de empresas de Rumasa, propiedad de José María Ruiz-Mateos, fue expropiado en una de las primeras decisiones del Gobierno de Felipe González. El decreto ley de expropiación fue recurrido ante el TC por AP y, en una tensa votación que concluyó en empate, el voto de calidad del presidente de la institución, Manuel García-Pelayo, inclinó la balanza a favor de la constitucionalidad del decreto socialista.

García-Pelayo, y el TC en su conjunto, estuvieron sometidos a una fuerte presión desde el Gobierno para que no decayera la expropiación. En 1986, García-Pelayo, muy criticado públicamente, dejo la presidencia de un TC bastante desacreditado y se marchó a Venezuela. Otro episodio en el que el TC se vio incomodado desde el Ejecutivo se produjo cuando el PSOE aprobó la ley de seguridad ciudadana -«la ley de la patada en la puerta»-, siendo José Luis Corcuera ministro del Interior. Él vinculó la continuidad en su cargo a la constitucionalidad de la ley, con lo que el TC dictó su sentencia bajo la amenaza cierta de causar una crisis de Gobierno.
En noviembre de 1993, el TC, en una sentencia unánime, sostuvo que un precepto de esa ley era incompatible con el artículo de la Carta Magna que garantiza la inviolabilidad del domicilio, y posteriormente Corcuera dimitió, como se había comprometido. Muchos otros episodios tampoco han quedado exentos de gran tensión política porque los fallos del TC determinarían el devenir de leyes o el reforzamiento o no de estrategias políticas.

Es el caso de la excarcelación de la mesa nacional de HB, en el año 2000; de la denegación de los recursos de amparo a los condenados por el «caso Marey» -la cúpula de Interior en la etapa de los GAL- en 2001; del aval jurídico del TC a la Ley de Partidos, base posterior para la ilegalización de Batasuna en 2003, pese a las coacciones ejercidas desde el PNV; de la denegación del amparo a Javier Gómez de Liaño, quien sería indultado por el Gobierno del PP y repuesto para la judicatura tras ser condenado por prevaricación en el «caso Sogecable»; o, incluso, el caso de la anulación de las condenas al general Manglano y al coronel Perote por las escuchas del Cesid, que concluyó con la decisión del TC de repetir el juicio, en el que finalmente resultó exonerado el ex director de los servicios secretos.

Carrusel de recusaciones
La última batalla política es la del Estatuto catalán, aún sin resolver, y que ha motivado una reforma unilateral por parte del Gobierno para prorrogar automáticamente el mandato de su presidenta, María Emilia Casas, para impedir que el voto de calidad cambie de manos, y que, a su vez, ha sumido al TC en una crisis sin precedentes, plagada de recusaciones para apartar a magistrados de la toma de decisiones. La legislatura ha concluido, el TC sobrevive en un ambiente casi irrespirable y no se sabe aún si el Estatuto es constitucional o no.

Víctimas que «distorsionan»
MERCEDES DE LA MERCED ABC 23 Febrero 2008

Participé en «la pegada» de carteles en Salamanca y acudí a la conferencia organizada por la AVT en la que María del Mar Blanco y Gotzone Mora contaron episodios tenebrosos de la convivencia en el País Vasco. Lo que narraron no es historia. Es la realidad de hoy mismo: concejalas del PP agredidas seis veces e invitadas a abandonar la universidad porque ir a clase con guardaespaldas «distorsiona el ambiente». En cambio, se mira para otro lado cuando la «kale borroka» arrambla con las aulas con o sin alumnos dentro.

Me cuenta Gotzone que a los empresarios les siguen llegando cartas de extorsión con el nombre de sus hijos y que la Policía francesa valora en 2,6 millones de euros la recaudación de ETA en el último año. En esto, Zapatero abre la campaña dedicando tres minutos a las víctimas de ETA cuando no ha querido saber nada en cuatro años. Nunca reconocerá que darle carta de naturaleza política a una banda terrorista ha sido una cesión que una democracia no puede consentir.

Cada vez que presume de «proceso de paz» arroja una piedra a la convivencia pacífica y da alas a los terroristas. También Rubalcaba, cuya máxima es «el fin justifica los medios», recupera el habla para anunciar que ETA puede matar antes de las elecciones, aunque «está probablemente más débil que nunca». ¿Pero alguna vez ha renunciado a asesinar? ¿Y qué significa ese «probablemente»? ¿Lo está o no lo está? En fin, ya se sabe que si usted le pregunta la hora a Rubalcaba le mentirá, pero no se lo tenga en cuenta. Lo hace para practicar.

Comunicado nº26
Constitucionalistas: entre la libertad y la ley 
N.O.A. Núcleos de Oposición Antinacionalista 23 Febrero 2008

            Entre los grupos que constituyen el movimiento de resistencia a las tiranías nacionalistas y sus cómplices institucionales, forman un nutrido sector los constitucionalistas. Desde grupos locales a entidades veteranas, basan su discurso de defensa de la libertad en la defensa de valores constitucionales que están siendo pisoteados o ninguneados.

         Totalitarismo y legalidad 
       
El constitucionalismo en la Historia de España arranca en 1812, con las Cortes de Cádiz. Fue el más importante logro del siglo XIX en conjugar el moderno constitucionalismo con el régimen monárquico, lo que le granjeó la enemistad de los liberales moderados. Se reconocía como ley suprema el gobierno representativo, la separación de poderes y la independencia judicial. 

            La Constitución actual es la de 1978. El problema es que el origen de este texto es la necesidad de componendas y pactos entre todos los sectores emergentes de oposición al agonizante régimen franquista: demócratas del sistema e izquierda (especialmente el PCE), nacionalistas y extrema izquierda. (Una buena descripción se encuentra en “Así se hizo la Constitución” -Joaquín Aguirre Bellver, 1978-, donde se dice que “hemos encargado hacer nuestra democracia a unos pícaros”). 

            En la izquierda pronto reinaría en solitario el PSOE, gracias al apoyo del presidente Suárez y al dinero de los socialistas alemanes. La derecha, siempre acomplejada, ya desde los años 30, terminaría agrupada en AP, al final más sólida que la élite de notables de UCD. Los extremos desaparecieron ya en los 80 y quedan los nacionalistas

            Buena parte de la constitución está enfocada a ellos. La organización territorial, heredera de los nefastos estatutos autonomistas azañistas de la II República, o el sistema electoral desequilibrado

            El problema es que los nacionalismos no están ni estarán satisfechos con una subdivisión territorial y unos derechos hegemónicos que no sean absolutos. Con un voto estable, que aumenta con la proliferación de sus organizaciones y tendencias supuestas, manifiestan de un modo cada vez más arrogante y directa su deslealtad al sistema, a la democracia y a la Nación española

            Combinan la corrupción, el caciquismo y los componenetes del conchabeo partitocrático con el constante aumento de su poder y la aceleración de la escalada nacionalista, promovida por el desarrollo de grupos extremistas de alborotadores que ingresan en el sistema parlamentario. 

            Se equivocan los que creen que el nacionalismo es sólo una forma de legitimar un poder creciente e ilegítimo, es mucho más: es la pulsión totalitaria. 

            Con los nacionalismos tenemos el mismo problema que con los islámicos, o anteriormente con los fascismos y el comunismo. Es esa ansia de totalitarismo, de totalidad egocéntrica de la ideología nacionalista, de metas desmesuradas y descabelladas de “limpieza étnico-lingüística”, con la que tropezaron las democracias europeas en los años 30, en los 40 y ahora, y con las mismas bonitas palabras: autodeterminación, derechos, comunidad, víctima... Ya las utilizaba Hitler.

         Los límites de la democracia
         La democracia consiste en dotar a cada ciudadano del derecho al voto, y de permitir el libre juego de tendencias y facciones. Dejando a un lado la fosilización y corrupción del sistema por los partidos, existen muchas maneras de limitar en la práctica el modelo democrático sin socavar su formalismo. 

            Comunistas, fascistas, nacionalistas, populistas y autoritarios de todo tipo han sido maestros en conquistar y desvirtuar la democracia y en transferirse su legitimidad (“democracia popular”, “democracia socialista”, “democracia orgánica”, “democracia social”)

            La legalidad revienta cuando organizaciones desleales ingresan en el sistema y adquieren un cierto volumen, introduciendo elementos de funcionamiento o de principios que son espúreos.  

         Legitimidad versus legalidad 
       La inserción de estas organizaciones en el sistema les da además un plus de legitimidad, de derecho y credibilidad de sus presupuestos ideológicos. Lenin y Hitler lo sabían bien, y todos los políticos populistas (Morales, Fujimori, Chaves...). Con todo, el nacionalismo es un totalitarismo más puro y letal que el resto de ellos juntos. Ya dijo el filósofo de la “nueva” izquierda, Herbert Marcuse, que no puede aplicarse la democracia a los que desean destruirla. 

            La fusión de las lealtades al Pueblo, Nación y Estado crea un “nuevo mundo feliz” en el que los problemas desaparecen, junto con la pluralidad, las facciones y los sectores sociales. Los métodos, los resultados y las intenciones reales de tales regímenes se hacen visibles posteriormente, y para entonces es casi imposible superar la barrera de legalidad, legitimidad, ideología y coerción que poseen

            La deslealtad que ellos demuestran para con la democracia no la permiten ni en pequeñas dosis a sus hipotéticos opositores: es el camino de Robespierre y Stalin, y los ramalazos que ya tuvieron Arzalluz, Pujol, Carod... 

            La democracia no supone un obstáculo para ellos, que utilizan su nombre para encubrir abusos de todo tipo: culturales y políticos. 

            Así, cuando hablamos de la “Constitución de 1978”, ¿a qué momento idealizado de su aplicación nos referimos?, ¿y en qué papel situamos a los nacionalistas?, ¿en el de comparsas necesarios?, ¿como expresión de “hechos diferenciales” reales y no creados por ellos?. 

            ¿Hasta donde la negación de la Nación, los insultos al Ejército, la persecución del idioma, de la libertad de expresión, de información, la unidad fiscal, todo ello citado en la Constitución?. 

            ¿En qué punto de la desintegración de nuestra Nación y de saqueo de nuestra economía deberíamos habernos plantado?, ¿cuánta deslegitimación y cuánta desigualdad aguanta el sistema?.

         La encrucijada constitucional 
        El inestable sistema autonómico ha estallado cuando los partidos nacionales han incentivado el cambalache con los nacionalistas, por motivos de matemática electoral, y cuando se ha apoderado de uno de los partidos, eliminando a todas las facciones, un personaje político con ansias de puro poder o con metas inconfesables. 

            El baile de localismos, “descentralización”, regionalismos, federalismos, partitocracia, autonomismos, fuerismos y nacionalismos ha generado un aumento de la burocracia de un 1.700 %,  del gasto estatal, y de los impuestos, sin contar con la infinita corrupción y la multiplicación de la represión a la lengua y cultura españolas por parte de una caterva de palurdos y coléricos nazis provincianos. 

            Si la Constitución del 78 quería ser un freno para los nacionalismos ha fracasado. Si quería ser un pacto duradero ha fracasado. Es hoy una estructura rebasada. Y los mismos que la violan piden su reforma mientras blindan sus estatutos autonómicos. Supremo cinismo político.

            No ha sido una buena constitución como no lo fue la republicana. Podría haberlo sido sin el problema nacionalista o sin haberse doblegado a él. El consenso sistemático con organizaciones desleales ha terminado con ella y con cualquier proyecto de estabilidad. Sólo el adoctrinamiento de la población de sus territorios es un problema que requiere grandes remedios. 

            Para plantar cara a esta situación y recobrar las libertades es para lo que muchos se han movilizado. Pero hay que señalar sin vacilar el daño y los culpables y proponer la solución, y no paliativos y contemporanizaciones que son de hecho colaboracionismo. Ya no es sólo la Constitución, es la democracia, el Pueblo y la Nación mismos. 

            Llegados a esta situación, las fuerzas demócratas sólo pueden verificar lo elevado de la apuesta y lo radical del antagonismo, más allá de cualquier apariencia de legalidad formal, al estilo del nefasto Herrero de Miñón. 

            No es una cuestión de reforma o interpretación, son los propios fondos y formas los que han sido quebrantados. Porque el legalismo sin legalidad conduce a la eliminación práctica de los derechos. 

 N.O.A. Núcleos de Oposición Antinacionalista
www.nucleosoa.org
oa@nucleosoa.org

Adheridos a la plataforma España y Libertad
Adheridos a la plataforma Comunidad Antiterrorista

Los simpatizantes de la mesa por la libertad lingüística se reúnen en el Obelisco sin incidentes
J.B. La Voz 23 Febrero 2008

Tal y como han venido haciendo los viernes de las últimas semanas, unas 150 personas se concentraron en el Obelisco para mostrar su rechazo a la normalización lingüística. En esta ocasión, no se produjeron incidentes ni los convocantes sufrieron una contramanifestación. La actividad de sus contrarios apenas se limitó al reparto de folletos con la leyenda «En Galiza, en galego».

De todos modos, la policía realizó algunas identificaciones en la zona. Durante el acto, se repartieron folletos animando al boicot contra determinados establecimientos de la ciudad, por su supuesta conexión con los grupos nacionalistas.

Concentración tranquila en defensa del español
El Ideal Gallego 23 Febrero 2008

La Mesa por la Libertad Lingüística repitió ayer de forma tranquila la concentración que cada viernes lleva a los defensores del uso del castellano a reunirse en el entorno del Obelisco. Pasadas dos semanas desde los incidentes que les enfrentaron de forma verbal con un grupo de opositores, congregado de forma paralela para defender el gallego, la concentración se desarrolló en esta ocasión en un clima de calma y civismo tutelado por las fuerzas públicas.

El PP tilda de disparate que Cataluña haga «relaciones internacionales» en Aragón
ROBERTO PÉREZ ABC 23 Febrero 2008

ZARAGOZA. El Partido Popular ha criticado con dureza la decisión de la Generalitat catalana de enviar a su director general de Relaciones Internacionales, Ángel Cortadellas i Bacaria, para presidir este domingo un acto en Zaragoza. Se trata de la celebración de los 45 años de existencia que acumula la Casa de Cataluña en la capital aragonesa. Como adelantó ayer ABC, la Casa catalana en Zaragoza explicó que los asuntos relativos a las casas regionales de Cataluña, tengan su sede en España o en el Extranjero, es una competencia asignada a la Dirección General de Relaciones Internacionales de la Generalitat. Sin embargo, para el Partido Popular aragonés no se trata de algo casual o de un mero encaje administrativo de competencias en el seno de la Generalitat.

Así, el líder de los populares aragoneses, Gustavo Alcalde, interpretó ayer este hecho como una muestra más de «las pretensiones del nacionalismo catalán». Declaró que «en cualquier caso, me parece patético; no deja de ser más que una demostración del patetismo al que ha llegado el nacionalismo del que participa el PSC y a los que está dando alas Zapatero día sí y día también».

Alcalde afirmó que el hecho de que se elija al director de Relaciones Internacionales para un acto a celebrar en Aragón supone «un disparate». En tono irónico, el presidente del PP aragonés indicó que el presidente de la Generalitat, «Montilla, cuando se trata de hacer el ridículo, lo borda». «Este capítulo pasará a los anales del disparate y de la estupidez. Es inconcebible que se entienda una visita a Zaragoza como un acontecimiento de relaciones internacionales de Cataluña», subrayó Alcalde, quien insistió en que este tipo de actuaciones no contribuyen a lo que marca la realidad de «500 años de historia compartida entre estas Aragón y Cataluña.

Pero el líder de los populares aprovechó para lanzar otra crítica añadida a la Generalitat catalana y derivó la polémica hacia el conflicto que se arrastra desde hace más de una década a vueltas con los denominados «bienes de la Franja». Son las 113 obras de arte aragonés que siguen en poder del Museo Diocesano de Lérida -en cuyo patronato rector está la Generalitat- y que no se devuelven a la Diócesis aragonesa de Barbastro-Monzón a pesar de las sentencias y pronunciamientos reiterados de las autoridades eclesiásticas. Alcalde afirmó que «le pediría a Montilla que, en lugar de enviar al director de Relaciones Internacionales, mande a Aragón al señor Tresserras, consejero de Cultura de la Generalitat, y que lo envíe a Aragón con las 113 obras de arte que pretenden apropiarse».

Estalla una bomba-trampa contra la Ertzaintza en un repetidor de televisión de Bilbao tras un aviso de ETA
EFE. BILBAO ABC 23 Febrero 2008

Un artefacto, con entre tres y cuatro kilos de un explosivo aún por determinar, ha estallado este mediodía en un repetidor de televisión de Bilbao, según ha confirmado un portavoz del departamento vasco de Interior. La bomba ha hecho explosión sobre las 11.59 horas, después de que un comunicante, en nombre de ETA, anunciara a la DYA, a las 08.40 horas, la colocación del artefacto en el Monte Arnotegi, próximo al Pagasarri.

Fijó el estallido para las 10.00 de la mañana aunque se ha registrado dos horas después, cuando un robot de los artificieros de la Policía autonómica inspeccionaba la bomba. No se han registrado heridos porque, tras el aviso, la Ertzaintza había acordonado la zona.

Fuentes del departamento vasco de Interior sospechan que la bomba, del tamaño de una caja de cartón, podía ser una trampa dirigida contra la Policía autonómica, como ya ocurrió en el atentado del pasado 11 de noviembre en el Palacio de Justicia de Getxo.

Este mediodía, tras esperar un tiempo por precaución, los artificieros han tratado de neutralizar el artefacto a distancia utilizando un robot y ha sido en ese momento, cuando la máquina teledirigida movía el artefacto, cuando se ha registrado la explosión, que se ha oído a varios kilómetros de distancia. Estaba preparado para estallar en cuanto fuera manipulada.

Un mecanismo trampa
A falta de confirmar oficialmente las características de la bomba, las primeras hipótesis que se manejan indican que el artefacto no estaba preparado para estallar a la hora anunciada por los terroristas, sino que tenía un mecanismo trampa para que provocara la explosión cuando los agentes de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza manipularan la bomba. El empleo de un robot ha evitado que alguno de los policías especializados sufriera daños.

El artefacto estaba colocado en una caseta donde están instalados los equipos que suministran energía a un repetidor de televisión ubicado en la cima del monte Arnotegi, de 426 metros, dentro del término municipal de Bilbao.

Este es el segundo atentado terrorista de ETA en lo que va de año después de que el pasado día 7 estallara un artefacto en el edificio de los Juzgados de Bergara, que causó importantes daños materiales. En esa ocasión, la bomba estaba compuesta por quince kilos de explosivo repartidos en dos mochilas que fueron colocadas en la sede judicial poco antes de la medianoche por un individuo que fue grabado por las cámaras de seguridad.
El Ayuntamiento de Bilbao ha precisado que, a consecuencia de este atentado, dos canales de las emisoras internas de la Policía Municipal han quedado dañados.

ETB relega un documental sobre las víctimas de ETA a la madrugada
BLANCA TORQUEMADA ABC 23 Febrero 2008

MADRID. La Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT) denunció ayer un episodio cicatero que ha puesto de relieve, una vez más, la tibieza de la televisión pública vasca frente a la criminalidad etarra. La emisión del documental «Corazones de hielo», en el que se recogen testimonios de víctimas de ETA sobre la base argumental clásica de «Antígona», había sido fijada para hoy, pero lo que la FVT no esperaba era que se relegase a las 0,30 horas del domingo, esta próxima madrugada. Una franja horaria de escasísima audiencia por el «efecto salida» del sábado noche.

La presidenta de la FVT, Maite Pagazaurtundúa, había solicitado por escrito a Euskal Telebista que emitiera el espacio porque la entidad, que colabora con todos los colectivos de víctimas, considera fundamental este tipo de revulsivos para la recuperación de la fibra ética de la sociedad vasca. La Fundación, además, cedió todos los derechos de emisión a la cadena pública para que el documental no le supusiera a ETB coste económico alguno. La contestación de Euskal Telebista fue favorable y aseguró que lo programaría antes del 29 de enero.

En un comunicado difundido ayer, la Fundación ha informado de que después de esta primera respuesta afirmativa, hace sólo una semana, los representantes de la dirección de ETB les comunicaron que vería la luz hoy sábado, pero unos días después instalaron definitivamente el espacio en la programación del domingo, a las 0,30 horas.

«Corazones de hielo», realizado por Pedro Arjona y producido por Jorge Martínez Reverte con la colaboración de la Fundación Víctimas del Terrorismo, expone la situación de quienes han sufrido el terror etarra en el País Vasco, a través de diez mujeres que luchan desde hace años por restituir la dignidad del ser querido asesinado. Las protagonistas de ese recorrido, tan necesario como turbador en una sociedad anestesiada, son Teresa Díaz Bada, hija de un superintendente de la Ertzaintza; Cati Romero, viuda del sargento de la Policía Municipal de San Sebastián Alfonso Morcillo; Cristina Cuesta, hija del delegado de Telefónica en Guipúzcoa Enrique Cuesta; Pilar Ruiz, madre de Joxeba Pagazaurtundúa; Consuelo Garrido, madre de Miguel Ángel Blanco; Natividad Rodríguez, viuda de Fernando Buesa; Pilar Linto, viuda Juan Sánchez Sierro, electricista; Pilar Elías, viuda de Ramón Baglietto; Ana María Vidal Abarca, viuda del comandante de Caballería Jesús Velasco, y Aisha Mohamed, viuda del policía nacional Mohamed Abderraman.

A Pilar Elías no le ha sorprendido nada la decisión de Euskal Telebista, aunque sí le ha dolido profundamente lo que ve como «una maniobra más» de la televisión pública vasca: «Cuando me dijeron que ETB había hecho caso a la Fundación y que iban a emitirlo pensé que era rarísimo, y, mira por dónde salen ahora. En realidad, no se podía esperar otra cosa».

La concejal del Partido Popular en la localidad guipuzcoana de Azcoitia opina que «sin ninguna duda, han cambiado el día con malísima intención, con premeditación y alevosía. Han escogido el momento en que no lo vea nadie». Así, lamenta, «nos tenemos que conformar con el apoyo que recibimos en otros lugares de España. Yo estuve en la presentación del documental en Logroño y en Madrid, y tuvo una excelente acogida».
 

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