AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 21 Marzo 2008

ADVIERTE DE LOS CONTACTOS PNV-PSOE
DENAES dice que el estatuto prometido por Zapatero para el País Vasco emula al catalán
El presidente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española, Santiago Abascal, ha asegurado que la percepción de que el PNV se aleja de las tesis secesionistas de Ibarretxe es una "ilusión, un espejismo". En declaraciones a "La Mañana" de la Cadena Cope, ha aventurado que el nuevo estatuto propuesto por el Gobierno de Rodríguez Zapatero a los nacionalistas vascos, para alcanzar un pacto post electoral, "se iguala al de Cataluña" y acabará definiendo al País Vasco como una nación.
Libertad Digital 21 Marzo 2008

Los contactos entre socialistas y nacionalistas vascos para conseguir un pacto estable de cara a la próxima legislatura comienzan a dar sus frutos. El último guiño se producía el martes, cuando el PNV aupaba a un dirigente del PSE al frente del banco público alavés. Un panorama que, según Santiago Abascal, no debe de llevar a engaño. Según ha advertido en la COPE, la percepción de algunos medios de que el PNV se aleja de las tesis secesionistas de Ibarretxe es una "ilusión, un espejismo".

El presidente de DENAES ha destacado que, aunque el órdago ilegal del lehendakari quede finalmente rechazado, el daño ya está hecho porque ha obligado al Gobierno de Rodríguez Zapatero a ofrecer a los nacionalistas un estatuto con mucho más autogobierno. En este sentido, ha augurado que el nuevo texto anunciado por los socialistas emulará al catalán y denominará al País Vasco como una nación.

"No hay que ser optimistas porque el Gobierno propone un estatuto que iguala al de Cataluña, que dice que el euskera es una lengua oficial y que el País Vasco sea una nación", resalta.

Sobre la victoria del PSOE en las pasadas elecciones generales, Abascal asegura ver "con preocupación" la próxima legislatura ya que "muchos españoles habíamos puesto nuestra esperanza en expulsar a Zapatero de Ferraz y volver a convertir al PSOE en un partido nacional". Ahora, resalta, "tenemos que analizar las próximas decisiones del Gobierno". Sin embargo, "lo que estamos viendo estos días no es muy positivo".

La obligación de estudiar en vasco
El presidente de DENAES también ha criticado la marginación del castellano en el País Vasco, "una vuelta de tuerca más". Abascal ha hecho referencia a la intención del Gobierno vasco de que sea obligatorio estudiar en vasco en primaria, secundaria y, ahora también, en bachillerato. "Va contra el derecho constitucional de los españoles", sentencia.

Por otro lado, ha felicitado a la alcaldesa de Cádiz, la popular Teófila Martínez, por ondear una majestuosa bandera nacional en la ciudad. Un hecho que contrasta con lo que ocurre en otras regiones de España, como en el País Vasco, donde "la bandera se esconde en el cuarto de las escobas".

Reforma de la ley electoral
Esperar para qué
Jorge Vilches Libertad Digital 21 Marzo 2008

En la configuración de nuestro sistema de partidos, más allá de la suposición doctrinal sobre si es un bipartidismo imperfecto o un pluralismo limitado, es insoslayable que la capacidad para formar un gobierno de coalición a nivel nacional depende del reparto de poder en las autonomías. Es decir, que el PSOE buscará en esta legislatura unos socios y unos acuerdos no en función de un interés general, sino en consonancia con la estrategia en Cataluña o en el País Vasco.

Y obviando esto hay quien cree que es compatible clamar por la reforma de la ley electoral y la estabilidad del sistema, y pedir al mismo tiempo que no se favorezca el bipartidismo. Es más, creen que la mejor solución es dar tiempo a que se limen asperezas y se defina el sistema de partidos, pero al mismo tiempo dicen que vivimos en un país en el que los grandes ejes –forma de gobierno, división territorial, número de naciones– son parte de la lucha política cotidiana.

La estrategia de la prórroga indefinida es la confesión de que faltan ideas o decisión. Porque desde 1977 hemos tenido seis gobiernos con mayoría relativa –contando el que formará Zapatero– y cuatro con mayoría absoluta. Y según se han ido desarrollando los estatutos de autonomía la voracidad nacionalista ha sido mayor y, por tanto, más leoninas las condiciones que han puesto a los ejecutivos para recabar su apoyo. El resultado de estas coaliciones, a ojos vista, está lejos de haber fortalecido el apego a los pilares de la Constitución de 1978.

No se trata de convertirse en anglosajones ni de tener como modelo la Restauración, sino de recordar que en la historia de los sistemas representativos no hay nada eterno, y que la mitificación de épocas y personas es siempre un error. En Europa ha habido sonoros (y sangrientos) fracasos de sistemas que confundieron el respeto a la pluralidad con el fomento de las diferencias. Y hoy, aquí, el negocio político está en la exaltación de lo que separa más que en la defensa de lo que une.

En el análisis politológico de los procesos históricos se evalúan los aciertos y errores de los partidos, de sus líderes y del sistema político, se destripan las estrategias, los discursos y las ideas, se hacen proyecciones. Estamos en ese momento. No es sólo el resultado de las elecciones del 9-M. Por supuesto que sobreviviremos a esta legislatura, pero las leyes que configuran nuestra democracia necesitan una actualización que elimine la incertidumbre en torno al régimen y sus principios; y es prioritaria la reforma de la ley electoral para que la elección popular del Gobierno nacional sea verdadera y no dependa de coaliciones territoriales. Es preciso aprender de la experiencia que nos ofrece la historia. Ya lo escribió en 1952 el judío polaco Jacob Leib Talmon: "el empirismo es el aliado de la libertad, y el espíritu doctrinario es el aliado del totalitarismo".

Nueva legislatura
Vacaciones políticas
Agapito Maestre Libertad Digital 21 Marzo 2008

Los políticos están de vacaciones. El resto, la chusma, no existe. Ya votaron. No hay que darle más. Tampoco hay vida cultural y la "historia" es propaganda electoral para Zapatero. El futuro es incontrolable. Todo es atonía en España. Nada, políticamente hablando, tiene pulso. La muerte de una nación está a la vista, pero la prensa y los medios de comunicación convencionales hacen como si la cosa no fuera con ellos. La prensa de papel del Jueves Santos era patética: anunciaba el regreso del pasado para diseñar el futuro. Filfa. Engaño. Mentiras para sobrevivir a la nada. ¡Que si Bono vuelve para pactar con Montilla! ¡Que si Trillo no tenía responsabilidad sobre el Yak 42! ¡Que si Aznar se equivocó con la guerra de Irak! Mentiras. Formas de ocultar que esto no es una nación sino un gentío. Chusma, chusma y chusma al servicio de la patraña socialista-nacionalista.

¿Qué hay de asuntos ciertos? Pocos. Lo único fetén es que Zapatero está en Doñana de vacaciones. Ojalá se quedara allí hasta las próximas generales. Cuanto descansaríamos de sus maldades. Rajoy se ha ido a México. Pues que tenga feliz estancia en Nueva España; también podría pasar allí una larga temporada velando armas hasta que lo mande venir el jefe del nuevo régimen; Celia Villalobos y su marido se sobran y bastan para disciplinar a su gente: "Si tiene cojones Esperanza", dicen que dijo la señora del asesor de Rajoy, "que se presente". He ahí contenida toda la vida política de una nación fragmentada. La frase se las trae, pero es lo más "universal" que alcanza el casticismo ibérico.

Por cierto, a propósito del jefe de la oposición, los periódicos sociatas, casi todos, están felices con su candidatura para seguir presidiendo el PP. Ninguno hace la más mínima observación al candidato que perdió las elecciones; por el contrario, están contentos y apoyan a Rajoy porque éste los ha tratado bien. Siempre recordarán la entrevista del jefe del PP al director de El País. Esa pieza contiene el futuro de España, o sea, el PP apenas se diferencia nada del PSOE, excepto que el segundo tiene afán de poder y mandar y el primero se conforma con obedecer los dictados de los nacionalistas y socialistas.

Ya digo, todo es cansino en la tierra de María Santísima, salvo que los nacionalistas, o sea, los socialistas más sus vasallos en las provincias catalanas, vascas y gallegas, quieren más escisiones y diferencias entre ellos, los pueblos elegidos por los dioses, y los "españoles". Ellos quieren ser más vascos, catalanes y gallegos que los españoles. Eso es todo.

Por otro lado, el personal está sosegado y con la panza llena. Creen que están en el mejor de los mundos posibles. Además, los periódicos de papel no crean otra opinión que la sociata, o sea, basura a granel y todos felices. Menos mal que todavía hay mujeres capaces de cantar las verdades del barquero. Me conformo con un par declaraciones para pasar el día un poco más sosegado. La primera es de Monserrat Nebrera: "El PP hay que reformarlo completamente". De acuerdo, amiga, además, no me importa que eso lo digas en la radio o en los órganos del partido, porque lo importante es reconocer una evidencia. La segunda es de Rosa Díez: "Se ha roto España porque se ha roto la igualdad entre los españoles." Vale.

El largo rastro de ETA
Editorial ABC 21 Marzo 2008

EL hallazgo de dos fiambreras con explosivos y un temporizador en Ciudad Real es un hecho que demuestra la perseverancia de ETA en su actividad criminal, por encima de las treguas y ceses temporales de su violencia terrorista. Los expertos policiales determinarán a qué época corresponde el material localizado casualmente junto al parque natural de Cabañeros, pero poco importa esta precisión temporal, menos aún si fue anterior o posterior al «alto el fuego» de 2006, porque ya se conoce de manera contrastada que ETA mantuvo su actividad logística intacta durante su última tregua. A pesar de los informes de «verificación» presentados por el Gobierno -según los cuales, el alto el fuego etarra era completo-, mientras el Ejecutivo negociaba con la banda armada, ETA robó cientos de pistolas, reorganizó «comandos», infiltró terroristas en España, mantuvo la extorsión a los empresarios, determinó objetivos, decidió la comisión del atentado en el aeropuerto de Barajas e hizo seguimientos a víctimas potenciales.

Por eso, que ahora se encuentre material explosivo en Ciudad Real no sólo no es motivo de sorpresa, sino que se ajusta a la estrategia de ETA que, en todo momento, consiste en mantener la violencia terrorista. Como indicio sobre la actividad actual de los terroristas, el hallazgo puede no resultar muy ilustrativo, pero tiene un significado político evidente porque ratifica el error cometido la pasada legislatura de desmantelar la política antiterrorista de los gobiernos del PP, que estaba pactada con el PSOE, para sustituirla por una agenda oculta -basada en la simulación ante la opinión pública y en una suerte de diplomacia privada con ETA- de negociación política con los etarras. El segundo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero debe tener muy presentes los errores cometidos por su aventura negociadora. Pedir que sea el PP el que cambie de actitud es una auténtica osadía y mal comienzo, porque, al margen de los resultados electorales, el diagnóstico y los pronósticos que hizo Mariano Rajoy fueron mucho más acertados que el voluntarioso esfuerzo del Gobierno socialista por recrear ante la opinión pública una ETA inexistente. La ETA que existe, la que siempre ha existido y seguirá existiendo, es la que dejó las fiambreras en Ciudad Real, la que mató en Barajas, Capbreton y Mondragón, y la que seguirá alternando asesinatos con treguas para lograr sus objetivos.

Sabiendo que la naturaleza criminal de ETA es inmutable, el nuevo Gobierno socialista habría de asumir que la derrota de los terroristas es la única opción de su política y que el único aliado fiable en esta estrategia es el Partido Popular. A estas alturas no tiene sentido matizar que «con violencia no hay diálogo», porque ya no debe haber diálogo en ningún caso, con violencia o sin violencia. Aquella fue la condición de la resolución parlamentaria de mayo de 2005 y el primero en incumplirla fue el presidente del Ejecutivo, cuyo gobierno ya estaba entonces pactando con ETA -que seguía atentando- las condiciones de la tregua y la agenda política de la negociación.

ETA no da ningún motivo para conservar expectativa alguna de diálogo con sus dirigentes. Cualquier hipótesis en este sentido procede sólo de un error inexcusable de percepción por parte de quien crea que sigue siendo posible el final dialogado de la violencia. Con ETA, esta fórmula para poner fin al terrorismo es una contradicción en los términos, moral y política, que sólo es viable para los terroristas si se incluye la aceptación de sus exigencias máximas, es decir, la amnistía, la territorialidad y el derecho a la autodeterminación. Con toda lógica interna, ETA no mató mientras el Gobierno negociaba con su cúpula. Después de tres años y medio de fabulación socialista en torno a ETA, lo que está siendo eficaz es lo que pedía el PP: aplicación de la ley, persecución policial, expulsión de sus testaferros de las instituciones y cooperación internacional. No es el PP el que tiene que cambiar de actitud cuando los hechos le han dado la razón frente al error histórico del Gobierno socialista de haber abdicado la lucha sin cuartel contra ETA durante más de tres años. Ahora, Rodríguez Zapatero tiene en sus manos recuperar el consenso con Rajoy e iniciar el proceso de erradicación de ETA.

Ni contigo, ni sin ti
Vicente A.C.M. Periodista Digital 21 Marzo 2008

La cómoda mayoría calificada por el Sr. Zapatero, se está transformando en incómodidad a la hora de llegar a pactos que no pongan en peligro la defensa de la Constitución y de la Ley. Nadie puede inocentemente creer que el PNV sea algo diferente del propio Gobierno que preside el País Vasco, ni que su gobierno se basa en pactos con otros grupos nacionalistas. El plan Ibarretxe ha contado y cuenta con el total apoyo del ejecutivo del PNV.

Salir diciendo que el tema del referéndum o de la consulta popular es algo a discutir entre los gobiernos de España y de El País Vasco, no deja de ser una pretensión que conlleva implícitamente el reconocimiento a un status de igualdad con quien solo ostenta una delegación de poder emanada de la propia Cosntitución. No hay nada que discutir. Se debe aplicar la Ley que prohibe expresamente a una Comunidad Autónoma promover este tipo de consultas, exclusivas del Gobierno de España y del Congreso de los Diputados.

Así que el Sr. Urkullu podrá vender su apoyo como quiera y podrá intentar sacar el mayor provecho en el desarrollo de las ya exageradas atribuciones autonómicas, pero no puede ni debe conseguir aumentar el desequilibrio entre las distintas regiones de España. El Gobierno debe velar porque así sea y no se tenga que empezar a aplicar la llamada "cláusula Camps" en el amejoramiento en cascada de todos los Estatutos de Autonomía. Si así ocurriera, la bancarrota del Estado es segura.

Por otra parte, la postura del PSE respecto a ANV, en el caso de los ayuntamientos gobernados por esa formación, no deja de ser voluntariamente pausada y morosa, a fin de facilitar los acuerdos de gobierno con el PNV. Su cambio de posición política forzado tras el asesinato de su compañero D.Isaías Carrasco no hace ni dos semanas, no es lo suficientemente sincero y da la impresión de recorrer un camino embarrado.

Ni contigo, ni sin tí, parece querer decirles a los nacionalistas, en una indefinición que tendrá que resolver antes de la sesión de investidura. Si cede a las pretensiones nacionalistas, incumplirá la Constitución. Y si no cede, el pacto será imposible. El referéndum se hará, porque no está en el ánimo del PNV impedir que el Gobierno de la Comunidad Autónoma de El país Vasco y su Presidente lo hagan realidad en octubre.

La autodeterminación infinita
Roberto Blanco Valdés La Voz 21 Marzo 2008

Uno de los rasgos definitorios de la modernidad es el mestizaje. Solo cuando un grupo humano vive aislado de su entorno puede aspirar a la pureza lingüística, racial o religiosa. Y, en ocasiones, ni siquiera en esos casos. Vargas Llosa relata en una de sus novelas menos celebradas (El hablador) la historia de un minúsculo pueblo peruano (los machiguengas) que, aún a mediados del siglo XX, se resistía a toda comunicación con los blancos, pero resalta como tampoco ese pueblo era homogéneo: «Había, entre los machiguengas más primitivos, un pequeño grupo o fracción aun más arcaico enemistados con el resto: los llamados kogapakori». Y es que ni entre los kogapakori ni entre los machiguengas -como, salvadas todas las distancias, entre los serbios o los albanokosovares- la capacidad de convivencia depende del logro de la homogeneidad, sino de la capacidad de vivir juntos.

Los nacionalismos parten, sin embargo, de todo lo contrario: como escribe Ernest Gellner, de que las naciones «están ahí» esperando que alguien venga a liberarlas y de que, dado que debe haber correspondencia entre la unidad social y la unidad política, cuando hay nación y no hay Estado se produce una tragedia que los nacionalistas deben reparar. El gran instrumento para ello es el derecho de autodeterminación.

Acontece, sin embargo, que, a diferencia de los pájaros, las naciones no son fáciles de identificar (Gellner de nuevo), por lo que el ejercicio del derecho de autodeterminación plantea, entre otros muchos, un gravísimo problema: que no es posible fijar cuando se agota.

Así, más allá de las razones históricas de unos y de otros (también la historia se inventa y se reinventa), los conflictos que vienen produciéndose en el norte del recién nacido Estado kosovar (en Mitrovica) responden, como era fácil de prever, al mismo principio que determinó hace unas semanas la independencia de Kosovo: la búsqueda obsesiva de la congruencia entre la unidad social y la política.

Jaleados sin duda por el régimen serbio, y movidos en gran medida por ese panserbismo agresivo que condujo a la antigua Yugoslavia a la guerra civil, primero, y a la limpieza étnica, después, los serbios de Kosovo -mayoría al norte de Mitrovica- rechazan pertenecer a una nación de mayoría albanokosovar y exigen, cuando no la anulación de la recién proclamada independencia, su derecho de autodeterminación para reintegrarse a Serbia. Aunque seguro que habrá argumentos históricos para sostener una solución y la contraria, la pregunta que plantea al fin este último conflicto es inquietante: ¿por qué si los albanokosovares tienen derecho a autodeterminarse de Serbia no han de tenerlo los serbios a autodeterminarse de Kosovo?

Irak, cinco años después
EDITORIAL Libertad Digital 21 Marzo 2008

El quinto aniversario de la guerra de Irak ha traído consigo varias encuestas cuyos números absolutos han centrado la atención de los periodistas españoles, pese a que no decían nada nuevo, mientras las tendencias que reflejaban eran cuidadosamente ignoradas pese a que resultaban ser, ellas sí, la noticia. Y es que tanto iraquíes como norteamericanos parecen haber doblado un recodo y son ahora mucho más optimistas tanto en lo que se refiere a la situación actual como en el futuro.

De agosto a aquí, el número de iraquíes que considera que su propia vida está marchando bien ha subido del 39 al 55%, los que piensan que la seguridad allí donde viven es buena ha pasado del 43 al 62% y el porcentaje de quienes creen que dentro de un año estarán mejor ha subido del 23 al 46%. Asimismo, aumentan del 37 al 49% quienes aprueban la invasión norteamericana y disminuyen del 47 al 38% lo que desean que el ejército estadounidense se marche. No obstante, aunque la mejora es evidente en estos y muchos otros apartados, es evidente que hay mucho por hacer, pero la nueva estrategia del general David Petraeus ha mejorado suficientemente la seguridad en el país como para que los principales problemas sean ahora políticos, centrados sobre todo en la arquitectura institucional y el reparto de los beneficios del petróleo.

Mientras tanto, en Estados Unidos vuelve a haber una pequeña mayoría (53%) que considera que su país terminará alcanzado sus objetivos en Irak, algo que no sucedía desde verano de 2006. Un cambio que casa mal con el derrotismo de los candidatos demócratas Obama y Clinton y beneficia claramente a John McCain, que ha apoyado al presidente Bush durante estos cinco años, aun criticando los errores que consideraba que se habían cometido, que han sido muchos, sin duda. Como, por otra parte, sucede en todas las guerras. Aplaudió con entusiasmo, sin embargo, la nueva estrategia ideada por Petraeus, y ese acierto puede ganarle una parte importante del voto independiente norteamericano si las cosas siguen mejorando en Irak.

En España, desgraciadamente, el nivel del debate sobre el conflicto está y ha estado siempre bajo mínimos. Primero, por la decisión de Aznar de apoyar a Estados Unidos y su renuncia a explicar a los ciudadanos, un día sí y otro también, por qué lo hacía, permitiendo que los españoles recibieran la información de manos de telediarios monocordes y tertulianos de tercera. Segundo, por el convencimiento de tantos de que el 11-M fue consecuencia de "la foto de las Azores", pese a que nunca hayan existido pruebas al respecto y haya quedado en el juicio tan descartado, en principio, como la implicación de ETA.

Muchas posturas de corte moral contrarias a la guerra de Irak se han basado en la creencia de que quienes nos hemos declarado a favor lo hemos hecho porque no teníamos que sufrir las consecuencias de una conflagración sangrienta, al contrario que los iraquíes de a pie. En cambio, nosotros pensamos que muchos moralistas de salón se opusieron a la guerra porque no tenían que vivir con las consecuencias de su heroica pose, al contrario que los iraquíes de a pie bajo Sadam.

Por más que se diga que la guerra es el infierno, no cabe duda de que no es lo único que entra en esa categoría. En España jamás se ha producido un debate sereno sobre la situación en Irak antes y después de la guerra y no esperamos que se produzca ahora, porque en cuestiones de política internacional, aquellas sobre las que los ciudadanos no tienen contacto directo, se depende enormemente de la impresión que nos dejan los medios de comunicación. Y mientras éstos nos han mostrado los horrores de la guerra, y ocultado celosamente los progresos, jamás nos enseñaron los horrores del régimen de Sadam mientras se producían. En esas condiciones, defender que nos alegramos de que Irak no sufra ya una tiranía y esté construyendo poco a poco un sistema democrático suena casi a herejía. Pero lo cierto es que Libertad Digital no nació para nadar con la corriente.

Retirada de tropas
El error Kosovo
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 21 Marzo 2008

Hasta Umberto Eco cree que George Bush es un imbécil comparable a esa cuarta parte de los ingleses que creen que Churchill es un personaje imaginario. La preposición es engañosa; sin el "hasta" se entiende mejor: una legión de personas afirma que Bush es imbécil porque se ven avaladas por autoridades como Umberto Eco. De cómo ha convenido durante décadas a los americanos que sus presidentes fueran tenidos sistemáticamente por estúpidos me ocupé en La Ilustración Liberal. No voy a repetirme.

Recuerdo lo anterior para que conste que no media prejuicio cuando afirmo que el presidente de los Estados Unidos, con sus colegas británico y alemana, entre otros, han cometido esta vez una verdadera estupidez al alentar y reconocer la independencia de Kosovo. Los agentes supuestamente más sensatos y responsables de la comunidad internacional han vuelto a acercar una mecha encendida a esa zona conocida por todos los manuales de historia contemporánea como "polvorín balcánico".

Destaco ese aspecto, el del peligro, por encima de varios otros condenables: la independencia de Kosovo viola flagrantemente el Derecho Internacional y establece un precedente de alteración de fronteras por motivaciones étnicas que presagia una retahíla de conflictos encadenados y que descarta las consideraciones de legalidad en este tipo de decisiones para volver a conceptos que, desde que se formulara el derecho de autodeterminación en los catorce puntos de Wilson, no han dado más que disgustos.

Mueve a Alemania el oscuro sueño u obsesión de su Mitteleuropa, a los británicos el seguidismo de los Estados Unidos y a estos, probablemente, la vigencia de parámetros propios de un paradigma superado, el de la Guerra Fría, con la consiguiente inclinación a implantar una base de operaciones en ese estadito artificial para marcar a Rusia. La cuestión es: ¿qué mueve a España?

España tiene 585 hombres en la zona. Estaban bajo el paraguas de las Naciones Unidas y con una misión de paz específica. El cambio radical de la situación nos deja sin ese paraguas y con unas tropas dedicadas ahora, en la práctica, a reprimir a la población serbia. Si la postura del Gobierno español es la de no reconocer al nuevo Estado, lo lógico sería que las tropas regresaran. Y van a regresar, sólo que para ser relevadas por otras. Incomprensible. Incoherente. Ilegal. Inconveniente. Inadmisible.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Kosovo
La caballería acude al rescate... del Gobierno
GEES Libertad Digital 21 Marzo 2008

Lo que el Gobierno de Rodríguez Zapatero es incapaz de explicar convincentemente, a saber, que no reconoce la independencia de Kosovo pero que esa negativa no tiene repercusión alguna en nuestra acción exterior, sobre todo en lo tocante al despliegue español en la zona, viene perfectamente explicado por el mando del contingente español, el coronel José Acevedo Espejo, en una entrevista en exclusiva al diario El País. El coronel español afirma tajantemente que "no hay contradicción sobre el terreno" y añade: "Somos exquisitamente neutrales."

Cabe hacerle algunas preguntas al militar español y obligarle a recordar algunos hechos nada baladíes. Es verdad que una cosa es el nivel táctico, donde los militares efectúan su actividad, y otra el estratégico o incluso el político. Pero ninguno de los tres puede encerrar graves contradicciones. Y nosotros creemos que las contradicciones están a la orden del día, diga lo que diga Acevedo Espejo.

Parea empezar, ¿qué quiere decir el coronel con ser "exquisitamente neutrales" en Kosovo? ¿Neutrales entre quienes? El coronel, diga lo que le diga el mando aliado, debe saber que la declaración de independencia kosovar es, según el actual Gobierno español al que sirve, ilegal. Así lo ha declarado el ministro de Asuntos Exteriores y esa es la razón de la negativa del Gobierno a su reconocimiento, la quiebra de la legalidad internacional. Por lo tanto, ¿dónde está la neutralidad cuando lo que se separa es una facción que no por mayoritaria ha dejado de colocarse del lado de la ilegalidad y una minoría que lo que pide es que se siga cumpliendo la ley? El coronel Acevedo Espejo puede creer que interponiéndose entre un bando y otro su actuación es "exquisitamente neutral", pues así fue al fin y al cabo en Bosnia. Pero cabe recordar que allí las partes, todas las partes, otorgaron su visto bueno a la presencia de tropas de la OTAN. Y en el Kosovo actual no es así.

En segundo lugar, ¿en qué principios se basa el mando español para reafirmar su neutralidad? ¿Por qué se es más neutral protegiendo la decisión unilateral, ilegal, de la independencia y no accediendo a lo que ahora pide la minoría serbia, integrarse con los suyos? Hay que recordarle que hasta hace muy poco su presencia en la zona era la de un despliegue en suelo de la república de Yugoslavia y Serbia, la legítima y soberana entidad con la que se negoció la presencia de la OTAN tras la guerra de 1999. Y que ahora los soldados españoles han pasado a estar en un territorio que se autodefine como soberano. Aún peor, soberanía que es rechazada políticamente por el Gobierno español. Al asegurar que él obedece las órdenes de la OTAN, está diciendo muy poco de la autoridad del Ejecutivo nacional.

Cuando hay un bando que se ha colocado en la ilegalidad, desde el punto de vista del Gobierno socialista español, y otro que representa la continuidad de la legalidad, quedarse en medio no es una optar por la neutralidad. Puede que responda a una realidad inevitable, pero en verdad lo que esconde es la cobardía de Rodríguez Zapatero para hacer lo que debe, retirarse de Kosovo, cueste lo que le cueste frente a nuestros aliados de la OTAN.

Puede que las declaraciones del mando español en Kosovo sean bienintencionadas, pero tal y como las ha reflejado El País sólo sirven para salvar al Gobierno del atolladero donde él solito se ha metido. ¿Es esa la tarea legítima de un militar español? Nosotros creemos que no. Diga lo que diga, el militar español está amparando una situación ilegal tal y como la define su propio Gobierno.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La libertad, una causa noble
RAFAEL l. BARDAJÍ ABC 21 Marzo 2008

El tantra usado por la izquierda infantil para hipnotizar al país entero fue «Aznar mintió y la gente murió», pero es tan indemostrable como falso. Es verdad que no se encontraron las armas de destrucción masiva que todo el mundo, cinco años atrás, creía que tenía Sadam. Y todo el mundo va desde Bush y Blair a Putin, Chirac, los propios generales iraquíes y hasta el mismísimo Rodríguez Zapatero, quien el Congreso no lo discutía sino que pedía más tiempo para que los inspectores le desarmaran. La doctrina oficial de la Internacional Socialista, dicho sea de paso.

En cuanto al segundo aspecto, que el 11-M fuera el lógico resultado del apoyo al derrocamiento de Sadam Hussein, que no a una guerra donde España no participó, está también muy lejos de resultar cierto, a tenor de los continuados esfuerzos del jihadismo global para volver a atentar en nuestro suelo. España es su diana por muchas otras razones, más poderosas, que Irak. Desde estar en Afganistán a ser, a sus ojos, Al Andalus, tierra a recuperar.

Ahora se cumplen ya cinco años de la intervención, pero también es a la vez el primer aniversario de algo que los detractores de la guerra no quieren ver, el de la puesta en marcha de la nueva y exitosa estrategia americana en Irak. Por primera vez en mucho tiempo Al Qaida en Irak está bajo mínimos, el ejército Mahdi se mantiene calmo, las tribus suníes colaboran con el proceso político y es posible empezar a hablar de una mejora en la seguridad, en el entendimiento entre las partes y de mayores perspectivas para la recuperación económica.

No es una situación aún normal, pero es mucho mejor que hace quince meses y más prometedora. Quienes comparan la coyuntura actual con las condiciones de vida bajo Sadam se están haciendo trampa. Lo que habría que comparar es lo que tenemos con lo que podría haber sido un Irak bajo Sadam, uno de los peores sátrapas de la Historia, libre de sanciones y constreñimientos. La libertad para el pueblo iraquí es una causa noble. ¿Qué está haciendo usted por ella?

España en Kosovo: el enésimo dislate de nuestra política exterior
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 21 Marzo 2008

Mantener nuestras tropas en la región después de la declaración unilateral de independencia supone apoyar una secesión ilegal en perjuicio de nuestros propios intereses.

Pero ¿alguien es capaz de entender nuestra posición en relación con el renacido conflicto de Kosovo? ¿Cómo se puede explicar que sigamos teniendo en el territorio tropas bajo mandato de la ONU después de la declaración unilateral de independencia por parte de los albano-kosovares, que vulnera todas las reglas admitidas en el Derecho Internacional y que nuestro Gobierno no ha reconocido?

Una neutralidad imposible
El coronel al mando del contingente español, José Acevedo Espejo, ha declarado que en Kosovo "somos exquisitamente neutrales". Con todos los respetos por tan estimable profesional de la milicia, eso ya no es así, ni en la teoría ni en la práctica.

La actual misión de la OTAN amparada por la ONU se basa, como no podía ser de otra forma, en la intangibilidad del statu quo de Kosovo como provincia autónoma bajo soberanía serbia. Una vez que esa situación ha sido rota de forma unilateral por los representantes políticos de la mayoría de la población de la provincia, mantener la ficción de que nada ha cambiado y de que lo que antes era una fuerza de interposición y preservación de la paz puede continuar siéndolo en los mismos términos, es un engaño susceptible de producir consecuencias extremadamente perturbadoras.

Si la minoría serbia del territorio se rebela contra esa ilegal e ilegítima declaración de independencia, como ya está empezando a suceder, el objetivo de la misión se convertirá en un sarcasmo, pues quienes reclaman el respeto de la legalidad internacional serán aplastados por los llamados a defenderla ¡y todo bajo cobertura de la ONU! Por tanto, la supuesta neutralidad entre las dos comunidades enfrentadas de la que hablaba el coronel Acevedo encubre en el momento presente una inclinación evidente a favor de la parte que ha vulnerado el Derecho Internacional.

Tirando piedras contra nuestro propio tejado
Desde una perspectiva "realista" de la política exterior, hay que preguntarse a continuación si nuestros intereses nacionales demandan tamaño sacrificio de la moral y la justicia. Y esto es, para mí, lo peor del caso: encima, estamos tirando piedras contra nuestro propio tejado.

España es un país que sufre tensiones secesionistas. Por más que nuestras circunstancias no sean equiparables a las de la antigua Yugoslavia, vamos a sentar un precedente gravísimo al colaborar activamente, como lo estamos haciendo, con una actuación de la Comunidad Internacional organizada consistente, ni más ni menos, que en proteger por medios militares una secesión realizada en perjuicio de la integridad territorial de un Estado soberano.

Desde el momento en que los albano-kosovares declararon unilateralmente la independencia y la Comunidad Internacional, empezando por la propia Unión Europea, optó por tolerar tal ruptura de las reglas de juego, España debió retirar sus tropas de Kosovo. Dejándolas allí, de nada vale que nos neguemos a reconocer esa independencia de iure, porque de facto hacemos algo más que reconocerla: contribuimos a imponerla por la fuerza.

Una guerra "ilegal" que no provocará manifestaciones de protesta
En caso de que se llegue a emplear la violencia para reprimir una eventual revuelta generalizada de los serbios de Kosovo contra la declaración unilateral de independencia del territorio, nos hallaremos, patentemente, ante una guerra "ilegal", en el sentido de contraria a las normas del Derecho Internacional. ¿Habrá manifestaciones masivas de protesta en las que se tildará al pacifista Rodríguez Zapatero de "asesino" por meternos en un conflicto de este tipo (y esta vez de verdad y no con meros gestos diplomáticos)?

Ah, pensará el lector, pero es que ésta no sería una guerra iniciada por los estadounidenses por sucios motivos relacionados con el control del petróleo, sino de la romántica causa del pueblo albano-kosovar, históricamente oprimido por los serbios. Craso error: la declaración de independencia de Kosovo sólo se explica por el apoyo de los Estados Unidos, que tienen intereses geoestratégicos en el territorio, y por la inveterada debilidad europea a la hora de formular una política exterior propia.

Yo aprobé en su momento nuestro alineamiento con los Estados Unidos en la guerra de Irak. Los intereses estadounidenses en Oriente Medio son los nuestros, y no creo que nadie esté tan fuera de la realidad como para creer que la economía y el bienestar de ellos dependen del petróleo, pero los del resto de Occidente, España incluida, no. Sin embargo, también advertí entonces que las alianzas exteriores se tienen que basar exclusivamente en las exigencias de los intereses nacionales y no en prejuicios ideológicos. Pues lo que reclaman nuestros intereses en Kosovo está muy claro y deberíamos obrar en consecuencia

Kosovo, un espejo convexo
ABEL B. VEIGA COPO ABC 21 Marzo 2008

¿Y ahora qué?, libertad tutelada, independencia en el papel pero ¿y en los hechos? ¿Qué ocurrirá ahora en los Balcanes? Nace un nuevo Estado en el corazón de Europa, el fracaso artificial de aquella Yugoslavia de Tito se desmorona totalmente. La Federación deja paso a siete países más de espaldas los unos frente a otros que colaborando y con relaciones estables. Las heridas abiertas son cicatrizadas a bisturí diplomático, aunque se fuerce la legalidad. Limpiezas étnicas, odios ancestrales, conflictos políticos, incluso religiosos y hoy en 2008 y de modo unilateral pero con total apoyo de Estados Unidos y en menor medida de Alemania, Reino Unido y Francia, como principales valedores, los kosovares proclaman su independencia y nacimiento como estado propio sin tener en cuenta todo el derecho internacional. Hace mucho que Naciones Unidas ha dejado de ser creíble, eficiente y convincente. Ceja en sus funciones cuando no debe y emprende tareas y disputas que a veces debe y otras no. El cinismo del mundo y en particular de Occidente es claro, como su doble rasero, hoy interesa esta independencia sobre todo en Washington, no en cambio en los territorios palestinos. Cuánta hipocresía y cuánta arrogancia mentirosa y mezquina. De paso una nueva cuña y chirla en el zapato descosido de la Unión Europea, amén de un empeoramiento en las relaciones con la Rusia post Putin.

No se ha parado nadie en pensar la viabilidad de este estado, auténtico problema para una Unión Europea totalmente desunida y sin ideas ni proyectos. Ésta hará un nuevo ejercicio de calculada ambigüedad, de cierto cinismo y ni reconocerá ni negará nada, simplemente apelará al mejor juez, el paso del tiempo. Aportará policías, aportará jueces y aportará millones de euros, promesas de futuro y poco más. Kosovo será un estado, un estado más bien protectorado tutelado por fuerzas internacionales y el empeño norteamericano. Y Rusia elevará el tono desenfadado, cambiará su política geoestratégica en sus fronteras con Europa, aplacará todo conato de independencia desde Osetia a Abjazia, Nagorno Karabaj, sin olvidar la brutal y genocida represión chechena y distraerá la atención acusando a Europa y fustigando la independencia en otros lares. Pero nada ni nadie puede parar lo imparable, la voluntad inequívoca de un pueblo de transitar hacia su propia libertad. Sólo es cuestión de tiempo, y éste enfriará odios y aplacará iras y venganzas. Pasada una década y aún con un empobrecimiento o deterioro del nivel de vida, nadie se acordará de estos problemas. Así sucedió sin ir más lejos en la vecina Bosnia Herzegovina, atrapada en el tiempo y a varias décadas de desarrollo del resto de Europa.

Nadie se acordará de las Resoluciones de Naciones Unidas menos de las que no interesan como aquella de 1999 en concreto la 1.244 que establecía la integración de Kosovo en los restos de la extinta Yugoslavia y, por tanto, en Serbia, sucesora jurídica de aquel ente en el derecho internacional. Las matanzas y la sed de venganza posterior forman parte del drama balcánico, pero ¿puede el derecho internacional frenar las ansias de independencia y de libertad de un pueblo que no se siente parte de otro, y que probablemente no lo es? Ese es el dilema, la frontera que separa el hecho de que esta declaración fáctica y no solemne todavía de un nuevo estado en Europa, la vieja Europa sea la última o la primera de una nueva tanda, como la que surgió con la caída del telón de acero y la desmembración de la Unión Soviética y la que sucedió a las guerras en Bosnia, Croacia y Kosovo. ¿Quién garantizará el respeto a la minorías -un cinco por ciento de la población kosovar es serbia, con lo que eso supone-, así como la transición hacia un verdadero estado democrático y de derecho? Y en ese espejo se miran vascos, catalanes y, en menor medida, gallegos, pero también escoceses, irlandeses, corsos, flamencos y valones, turco-chipriotas, osetios, abjazos, etcétera.

La Gran Serbia de Milósevic ha dejado paso, tras miles y miles de muertos, amén de la vergüenza de Europa incapaz de atajar aquella locura balcánica a mediados de los noventa, a siete estados, siete países que llaman con insistencia a las puertas de la Unión Europea. Uno de ellos, Eslovenia, preside hoy la Unión. El limbo jurídico en el que ha dormido desde hace diez años Kosovo deja paso, a expensas de toda legalidad internacional, que todavía asiste a Serbia pero que ha perdido eso sí toda legitimidad o autoridad moral, a un país incierto y con enormes dificultades.

Kosovo, tan lejos y tan cerca
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 21 Marzo 2008

LAS declaraciones del coronel Acevedo Espejo, jefe del contingente español desplegado en Mitrovica, «en Kosovo somos exquisitamente neutrales», me recuerdan las de Beltrand Duguesclin ayudando a Enrique de Trastamara a matar a Pedro I: «Yo no quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor». En este caso, nuestro señor son la OTAN y la Unión Europea. En Kosovo no se puede ser neutral, exquisita o rudamente. Se está por su independencia o se está porque continúe formando parte de Serbia. Y la OTAN y la UE están descaradamente por su independencia, con sus tropas respaldándola con sus armas.

¿Qué hacen 585 soldados españoles, ese es el volumen del contingente desplegado en Kosovo, defendiendo una independencia que el Gobierno español no reconoce? Pues harían el ridículo si la cosa no fuera tan grave políticamente y tan peligrosa militarmente, como dan fe las heridas recibidas por el sargento Miguel Ángel Molina durante los enfrentamientos en Mitrovica. Ridículo al hacer una cosa y decir la contraria, que es la mejor forma de recibir bofetadas por todas partes. Sin duda el gobierno Zapatero quiere quedar bien con los grandes países europeos que le ninguneaban y ahora le necesitan. Mejor dicho, necesitan a los soldados españoles para hacer de bomberos en unos Balcanes que han vuelto a ponerse al rojo por su manía de hurgan en su avispero étnico. Nadie podría reprochar a nuestro presidente que quisiera hacer méritos en un asunto que no nos afectara. Lo malo es que los hace a costa de los intereses españoles, y ese es un lujo que no puede permitirse ni permitírsele a ningún gobernante.

Aparte de que, al hacerlo, está violando la normativa internacional, aunque esto cuenta ya menos. El Tratado de Helsinki estableció que las fronteras europeas no podrán ser alteradas sin el acuerdo de todas las partes envueltas, ratificando así la doctrina de la ONU que garantiza la integridad de los Estados miembros de la organización. Sin embargo, las fronteras de Serbia han vuelto a ser alteradas por haberlo decidido Estados Unidos, Alemania, Francia, el Reino Unido y algunos otros. Ello hace prácticamente irreversible la independencia de Kosovo, sea legal o no. El dicho «vinieron los sarracenos y nos molieron a palos, pues Dios ayuda a los malos cuando son más que los bueno» redobla su efectividad cuando los malos son, encima, más ricos y poderosos.

Pero la cosa no va a quedarse ahí, como ocurre con todas las arbitrariedades, y los recientes disturbios en Mitrovica, en los que murió un policía ucraniano y resultó herido el sargento Molina, son sólo un adelanto de lo que se nos viene encima. Mitrovika es un enclave serbio dentro de Kosovo, como Kosovo es un enclave kosovar dentro de Serbia. Y si se admite que los kosovares tienen derecho a la autodeterminación, los mitroviquenses tienen también derecho a autodeterminarse.

Iniciándose así otra desintegración en cadena dentro de ese polvorín que vuelven a ser los Balcanes.

La crisis golpea a España por partida doble. Como europeos, nos afecta de rechazo la desestabilización que acarrea la parte más vulnerable del continente. Pero como españoles, nos alcanza de lleno el impacto de que el derecho a la autodeterminación prevalezca sobre el derecho de los Estados a su unidad. Sobre todo teniendo en casa dos reivindicaciones de ese estilo, la vasca y la catalana. Hasta ahora, España venía contrarrestándolas escudada en la normativa internacional. Pero no podrá seguir haciéndolo cuando esta normativa ha cambiado y, encima, los soldados españoles están defendiendo que una región serbia se independice cuando le pete y Europa la apoye.

Lo menos que podríamos hacer en esta situación sería retirar las tropas españolas de Kosovo, comunicando que allí no tienen nada que defender. Pues sería el colmo que algún soldado español muriera defendiendo intereses contrarios a los de su patria. Por muy exquisitamente que lo hiciese.

ADIÓS A LA IGUALDAD
Rosa Díez explica con contundencia por qué España ya está rota
Elsemanaldigital.com 21 Marzo 2008

La gran acusación de Zapatero al PP y a quienes fuera del PP se han opuesto al Estatut y a la negociación con ETA, ha sido que su catastrofismo sobre la unidad de la nación es irreal.

Ha sido un leit motiv para los socialistas, y el argumento lo esgrimió José Luis Rodríguez Zapatero durante sus debates con Mariano Rajoy: las previsiones de que el Estatut rompía la unidad de España no se habían verificado, demostrando el catastrofismo de quienes las hicieron.

Sin embargo, la presidente de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha explicado este jueves por qué no se trata de previsiones, sino de una realidad: España ya está rota desde el momento en el que los españoles ya no son iguales. Un discurso coincidente en esto con el de Rajoy, quien llevó como punto número uno de su programa la defensa de España como "nación de ciudadanos libres e iguales".

Díez formuló ésta y otras opiniones durante una rueda de prensa en Salamanca en la que valoró los resultados de su partido el 9-M: "Hemos conseguido colar la piragua entre dos grandes portaviones porque realmente había más necesidad que dificultades", y en un escenario donde la polarización entre los dos grandes partidos primaba más un voto contra alguien que a favor de alguien, lo cual "tiene más mérito".

Rosa Díez fue muy crítica con Zapatero, porque el "optimismo antropológico" del que presume el presidente del Gobierno "se ha basado en la negación de la verdad", en particular en relación a la crisis económica, aunque en general "en esta legislatura la perversión del lenguaje ha pervertido la política".

En referencia a los calificativos de "crispadora" y "antipatriota" que el PSOE utilizó contra ella en la campaña electoral, Rosa Díez argumentó que cuando decía que España se rompe lo decía porque realmente considera que es un hecho probado: "Se ha roto España porque se ha roto la igualdad entre los españoles".

Sobre el actual sistema educativo, la presidente de UPyD considera necesario un gran pacto de Estado y se mostró convencida de que la asignatura de Educación para la Ciudadanía es necesaria, pero consensuada por todos los partidos, ya que en España no ha existido nunca una pedagogía de la democracia.

Por último, aclaró que su partido se presentará a las elecciones en el País Vasco, a las europeas y a las próximas municipales. Y piensa que el futuro les sonríe: "Con los resultados de las pasadas elecciones generales sabemos que conseguiríamos muchos concejales e incluso alguna alcaldía".

SÓLO QUIERE "PERPETUARSE EN EL PODER"
Gotzone Mora cree que el PSOE "en estos momentos de socialdemócrata no tiene nada"
La ex concejal del PSE-EE en Guecho confiesa en una entrevista publicada este viernes en El Mundo haber recibido la noticia de su expulsión del partido con sorpresa, al haberse enterado por los medios de comunicación y en medio de la Semana Santa. Mora, expulsada por pedir el voto al PP ante la negociación del Ejecutivo con la banda terrorista ETA, asegura que el PSOE "en estos momentos de socialdemócrata no tiene nada", y que se va a "a defender con todas las de la ley, aunque me tenga que ir a los tribunales".
Libertad Digital 21 Marzo 2008

En la entrevista concedida al diario El Mundo para su edición del viernes, la ex concejal confiesa el dolor por las formas empleadas para su expulsión, que ha sido instrumentalizada "lo mismo que instrumentalizaron el asesinato del último militante del PSOE. Lo único que importa al PSOE es perpetuarse en el poder".

Mora confiesa en El Mundo sentirse "maltratada por mi partido, del que he recibido el silencio más increíble". Asimismo, denuncia que "Odón Elorza impidió que mi hijo pudiera acceder a un puesto de trabajo, y a mi hijo el pequeño, el delegado del Gobierno le echó de otro. Mi marido, cuando ha tenido ataques en la universidad, estuvo solo".

Gotzone Mora asegura que ahora "el PSOE en estos momentos de socialdemócrata no tiene nada". "Yo antes de ser miembro del PSOE soy una ciudadana demócrata de este país" y ante la evidencia de que "el Partido Socialista entra en concesiones con una banda terrorista", "yo no puedo seguir votando a un partido de ese calibre".

"Hace una década me dijeron que me había convertido en un objetivo de ETA porque era miembro de la Ejecutiva del PSE. Ahora el partido me expulsa cuando llevo casi un década privada de la libertad mínima", se lamenta.

El Ministerio pide explicaciones al Gobierno vasco sobre el nuevo currículo educativo
ABC 21 Marzo 2008

MADRID. El Ministerio de Educación y Ciencia, que dirige en funciones Mercedes Cabrera, ha hecho un requerimiento a la Consejería de Educación del País Vasco para que aclare ciertos aspectos del decreto que establece el nuevo currículo educativo de la Enseñanza Básica, ante las «discrepancias de interpretación» que plantea, informa Servimedia.

La Consejería vasca de Educación publicó en el Boletín Oficial del País Vasco, con fecha de 16 de octubre de 2007, el decreto que establece las competencias y conocimientos de la Educación Primaria y de la Educación Secundaria Obligatoria. Fuentes del Ministerio de Educación confirmaron que este Departamento envió un requerimiento aclaratorio sobre ese currículo a la citada Consejería, al que ésta ya ha dado una respuesta, que será sometido a evaluación. Ni el Ministerio de Educación ni la Consejería vasca quisieron especificar a qué puntos del decreto hace referencia el requerimiento. De cualquier forma, el Ministerio insiste en que todo este proceso «es un procedimiento de diálogo y negociación entre dos administraciones» para resolver «discrepancias de interpretación».

El currículo aprobado por el Gobierno vasco ya chocó en su día con la oposición del PP, que solicitó la suspensión cautelar del decreto que lo regula ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. El PP, cuya solicitud fue denegada, alegaba que el nuevo currículo trata de imponer el euskera sobre el castellano.

Asimismo, el Parlamento de Navarra aprobó, a finales de febrero, una moción del PSN en la que se pedía al Gobierno vasco que «modifique su comportamiento hacia la Comunidad foral» y que respete «la voluntad de su ciudadanía», en referencia a la inclusión, en el preámbulo del decreto, de Navarra dentro del concepto de los nacionalistas vascos de «Euskal Herria» . Ese preámbulo señala que «este decreto se elabora, por tanto, desde la voluntad de construir una visión global, plural y abierta, a partir de la visión propia y específica de «Euskal Herria», entendiendo por tal el ámbito territorial del conjunto de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa, Lapurdi, Navarra (Baja y Alta) y Zuberoa».

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