AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 24 Marzo 2008

El PSOE se entrega a los nacionalistas
EDITORIAL Libertad Digital  24 Marzo 2008

A primera vista, el incremento de diputados del PSOE tras las elecciones del 9 de marzo parece ubicar a Rodríguez Zapatero en una situación de mayor fuerza frente a los nacionalistas. Esto es especialmente cierto si reparamos en los resultados de Cataluña y el País Vasco, donde los socialistas han aventajado con claridad a los nacionalistas, y donde sus votos, sumados a los obtenidos por el PP, colocan a los separatistas en una posición de clara desventaja respecto a los dos partidos nacionales, a menos que alguno de ellos renuncie a serlo.

Sin embargo, si algo ha marcado la primera legislatura de Rodríguez Zapatero es su afán por pactar siempre contra el PP, con quien fuera y como fuera, y sin pedir nada a cambio. Recordemos que fue precisamente este entreguismo a los nacionalistas lo que impidió que en 1986 el partido liderado entonces por Felipe González alcanzara la presidencia del Gobierno autónomo del País Vasco. En vez de moderar a los nacionalistas, el PSE, que gobernaba la región en coalición con el PNV, adoptó una actitud sumisa que de poco le sirvió, puesto que los socialistas tuvieron que abandonar el Ejecutivo vasco cuando el lehendakari apostó por el acuerdo con ETA, rubricado en el Pacto de Estella, tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco.

De nada sirvió tampoco el pacto de gobernabilidad alcanzado en 1996 por José María Aznar con Javier Arzalluz, pues tan pronto como pudo el PNV, un partido que no votó la Constitución de 1978, retornó a su posición intransigente y de ruptura con la legalidad vigente en España de la mano de HB. En este sentido, los primeros cuatro años del PSOE en el poder tras los gobiernos del PP han dado alas a los nacionalistas en su afán por consolidar un sistema político anticonstitucional y discriminador en sus respectivas comunidades autónomas. Éste es el resultado de la política a la contra realizada por los socialistas, que más que construir se han dedicado a una tenaz tarea de derribo del legado de la Transición y del espíritu de concordia que guió a sus protagonistas.

Tras el atentado de ETA del pasado viernes, el PNV, lejos de moderar sus mensajes o asumir la disminución de sus apoyos entre el electorado, ha preferido seguir aferrado al mito de la autodeterminación, como si el País Vasco fuera una colonia, y a presentar sus reivindicaciones en el marco de un supuesto conflicto irreconciliable entre los vascos y España. Así hizo ayer domingo Ibarretxe en su discurso del Aberri Eguna, cuando de forma amenazante lanzó un nuevo desafío a la democracia española. No es de extrañar que cosas así sucedan, pues el PSE ha renunciado una vez más a hacer valer la legitimidad de sus votos y a ofrecer una alternativa al secesionismo de Ibarretxe.

Por desgracia, no parece que los socialistas vayan a modificar sus prácticas, ni siquiera cuando dependen menos de los nacionalistas para alcanzar el Gobierno de la nación. El comportamiento de Rodríguez Zapatero, siempre dispuesto a complacer a los separatistas en todo, es el factor fundamental a la hora de explicar el debilitamiento que sufren el Estado de Derecho y la igualdad de los ciudadanos ante la ley a manos de quienes nunca creyeron en ellos. En este sentido, las últimas manifestaciones de los líderes del PSE hacen realidad el peor de los augurios: los socialistas seguirán cediendo y alimentando el separatismo con tal de seguir arrinconando a un PP que sin embargo ha reducido su distancia con ellos. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el PSOE?

Todo contra España
El Plan Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 24 Marzo 2008

Tiene razón Rodríguez Zapatero al decir que el sistema político español es ininteligible sin el PSOE. Su partido ha penetrado, primero, todas las instituciones políticas hasta hacerlas dependientes de la decisión del jefe socialista. Pero, sobre todo, el PSOE ha infeccionado todas las creencias, tradiciones, costumbres y usos de la llamada sociedad española hasta el punto de que existen millones de personas incapaces de actuar de modo autónomo. No pongo ejemplos para no herir la inteligencia del lector, pero bastaría observar la "fidelidad" que mantienen sus votantes para saber que no estamos en una democracia normal. Esto es un régimen político.

Las urnas han "legitimado" el régimen socialista en general, y la "política" de Zapatero en particular para continuar con su plan de terminar con España como realidad nacional. El PSOE destrozará por completo la Constitución. Poco representa ya la Carta Magna, pero en el inmediato futuro no será nada. Podrá apelarse a su espíritu, o quizá citar algún artículo como referencia moral, pero lo real es que esta Constitución ya no representa nada que tenga que ver con una nación democrática. Aquí sólo hay "reinos" de taifas con un jefe socialista: Zapatero. Y el resto está a su servicio.

El PP perdió su oportunidad el día que entró a negociar los nuevos estatutos, y ahora, en la nueva etapa, si no se recompone rápidamente, quedará como un partido residual, a pesar de los diez millones y pico de votos, para legitimar el nuevo régimen instaurado por el PSOE con la colaboración de todos los nacionalistas, incluidos los de ETA. En el diseño de Zapatero la banda ETA desempeña un rol importante. Naturalmente, seguirán cometiendo atentados para recordarle al Gobierno, o mejor, a Zapatero que no se olvide de lo pactado, o sea, que ellos están ahí en igualdad con el PNV. Sin duda alguna, el PSOE y el PNV por un lado, y el PSOE y ETA por otro, ya tienen el plan trazado; otra cosa será cómo se lleve a cabo. Eso es exactamente la política. Eso es lo que harán los socialistas, los nacionalistas y los terroristas. Pero la independencia vasca ya está diseñada. El modelo no es otro que el catalán.

No es, pues, necesario tener la información que el Gobierno le suministra a El País, concretamente al periodista Aizpeloa, para saber que Zapatero consumará lo llevado a cabo ya en Cataluña. El País Vasco tendrá un nuevo Estatuto y ETA luchará por la hegemonía política en competencia con el PSOE y el PNV. ¿Que qué será del PP? Fácil es saberlo. Quedará marginado, o sea, como está ahora. Eso es todo. Zapatero llamará en alguna ocasión a Rajoy para cuestiones menores. Pero, en general, lo despreciará hasta niveles que nadie puede sospechar.

El panorama es crudo. Sin duda. ¿Qué hará el PP? Lo desconozco. Sólo tengo claro el plan socialista. Lo lleva practicando cuatro años. No veo por qué lo va a cambiar ahora, cuando le está dando lo mejores frutos. Ha ganado en el País Vasco y Cataluña. El fin está próximo: Zapatero llevará hasta el final su política, a saber, todo con los nacionalistas, o sea, todo contra España. Decir lo contrario es vulgar. E inmoral. Apelar en estos momentos a la Constitución es grosero, porque está muerta

Rebelión popular contra la dictadura lingüística y por la libertad
Regiones tan distintas como Cataluña, el País Vasco, Galicia y Baleares discriminan al español, mientras surge un movimiento de insumisión popular que llegará incluso a Navarra.
Pascual Tamburri elsemanaldigital  24 Marzo 2008

La Transición incluyó en el "debe" del franquismo una deuda más o menos cierta: la imposición educativa del monolingüismo en España, siendo varias las lenguas y las hablas de la nación. Ahora la situación ha cambiado, hasta el punto de ser perseguidos los castellanoparlantes, o sencillamente quienes quieren conservar su libertad lingüística. En las escuelas de algunas regiones es mucho más difícil hoy usar la lengua de todos que durante la dictadura emplear las lenguas y dialectos de algunos. Y contra esa nueva dictadura liberticida está surgiendo un movimiento cívico que tiene envergadura de rebelión popular.

Un marco legal muy claro
En 1978 quienes pactaron la Constitución creyeron resolver un problema histórico con uno de los artículos mejor redactados de la carta magna, el 3: "El castellano es de lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección". Teóricamente, todos contentos; a la hora de la verdad, la ley de la selva por un lado y el imperio de los complejos por el otro.

Dos cosas recuerdo con claridad de los años inmediatamente posteriores: la densidad, claridad y brillantez de los manuales de lengua y literatura de don Fernando Lázaro Carreter y las clases de don Juan Ororbia Gorráiz de esa misma materia. Sé desde entonces, por ejemplo, que el castellano se llama así hasta el siglo XVI, momento en el cual, al hacerse lengua de todos, empezamos a llamarlo "español". No porque las demás hablas de España no sean españolas, sino porque sólo una lo es de toda España y con dimensión universal.

La decisión política y la evidencia científica llevaron a una concreción legal. El gran problema no está en la Constitución, sino en la potestad de cada autonomía de regular la cuestión por su cuenta, hasta el punto de imponer alguna de "las demás lenguas españolas" en detrimento de la "lengua española oficial del Estado". ¿Y los derechos y deberes individuales? Hace falta un Gobierno dispuesto a velar por ellos, unos Tribunales decididos a protegerlos… o en su defecto gente normal, de la calle, como usted y como yo, que no se quiere dejar pisar.

"Galeuzca", un frente abierto
Está naciendo una coordinadora de varias asociaciones ciudadanas de Cataluña, País Vasco y Galicia para que sea posible estudiar en español. La cuestión tiene un punto cómico, si se ve desde fuera de España: somos el único país donde el problema no lo plantea la protección de una minoría lingüística, sino la opresión, segregación y aculturación de la mayoría a manos de pequeños partidos nacionalistas periféricos, atrincherados en sus respectivas autonomías. Quizás el único caso lejanamente parecido sea el del Alto Adige, pero en Bolzano uno puede estudiar en italiano, cosa que en Santiago, en Barcelona y hasta en Bilbao va a resultar técnicamente imposible con el castellano.

Los primeros 30 años de autonomía han "normalizado" los pequeños idiomas españoles en sus regiones de origen, a pesar de que no eran antes ni son ahora el idioma materno de la mayoría de los ciudadanos ni de la mayoría de los escolares. Esta imposición de hecho se ha realizado a través de la escuela y de las instituciones regionales. Primero se hizo universal la enseñanza del idioma minoritario y universalmente posible su uso como idioma vehicular en todos los lugares, a pesar de que la demanda no era tan grande y el coste fue enorme. Poco importó. Después las Administraciones autonómicas pasaron a considerar mérito preferente, y a menudo requisito, el dominio del idioma ante cualquier convocatoria: esto, con un proceso acelerado de transferencias, obligaba a elegir entre la sumisión o el aislamiento de las instituciones.

Poco a poco los funcionarios, docentes o no, fueron asimilados o trasladados. Después, a partir de la Ley de Política Lingüística catalana de 1998 y ahora con las nuevas medidas galleguistas y abertzales, los objetivos son más ambiciosos: se trata de reducir el español al ámbito familiar, y de discriminar su uso público impidiendo incluso su presencia en las aulas.

En nombre de una libertad teórica, contra la libertad real de las personas.
No todos se someten: en Cataluña Acción Cultural Miguel de Cervantes, la Cervantina, presidida por Manuel Fernández, la Asociación por la Tolerancia presidida por Marita Rodríguez, Convivencia Cívica Catalana, presidida por Francisco Caja, en el País Vasco la Plataforma en Defensa de la Libertad de Elección Lingüística y en Galicia la Galicia Bilingüe que preside Gloria Lago quieren dar la batalla, tanto en las calles como en los tribunales, dentro y fuera de España. Lo que está en juego es importante para todos, porque la existencia de esta reacción pone en entredicho la gran mentira nacionalista, que identifica cada una de esas lenguas minoritarias con la respectiva región, y a ésta con el respectivo separatismo.

El problema de los complejos
Galicia es la prueba de que no sólo los nacionalistas crean problemas a la libertad. Los primeros pasos del gobierno con nacionalistas se han dado cumpliendo la legislación que el PP de Manuel Fraga promulgó aunque se limitase después a aplicarla con sentido común. Fue el ínclito Jaume Matas quien sentó las bases de una situación explosiva en Baleares, donde surgirá antes o después una plataforma por la libertad lingüística.

Navarra, en más de una década de Gobierno de centroderecha, no ha cambiado la Ley del Vascuence, de manera que Xabier Azanza, primero presidente de la Federación Navarra de Ikastolas y nombrado ahora director del millonario Instituto Navarro del Vascuence, proclama muy ufano que "no debe ser tan mala" la Ley porque "se han duplicado los euskaldunes". ¿De manera que la libertad es eso? ¿Fomentar a golpe de euros las lenguas locales prescindiendo de la voluntad de la gente y tratando de imponerse a la lengua de la nación y del Estado, ampliamente mayoritaria incluso en las regiones afectadas y aún más ampliamente querida? La imposición cultural y lingüística está en el programa nacionalista, y se les debe combatir pero no se les puede negar la coherencia. El problema de los complejos en otras latitudes, en cambio, es de más compleja solución.

AGLI: ¿constitucionalistas o apestados?
Nota del Editor 24 Marzo 2008

Hechos: La Constitución Española establece el deber de conocer el español, no establece obligación de conocer lengua regional alguna. Casi todas las asociaciones, veteranas o nuevas, admiten la obligatoriedad del conocimiento de la lengua regional, lo que es claramente anticonstitucional. El Tribunal (Anti) Constitucional dictó, en una terrible sentencia,  que los niños español-hablantes, no son sujetos del art. 3º.1 de la Constitución Española.

AGLI, Asociación Gallega para la Libertad de Idioma lleva más de 20 años documentando la mayoría de las tropelías sufridas por los español hablantes en las zonas con lengua regional, con innumerables demandas y contenciosos en todos los organismos nacionales e internacionales. Por cierto, AGLI es la unica asociación que defiende la letra y el espiritu de la Constitución Española, en el sentido de que el estudio en o la lengua regional sea opcional y en caso alguno obligatorio. Nos silencian, pero aquí seguimos. Hay que resaltar el hecho de que si se admite la obligatoriedad de conocer la lengua regional en la enseñanza, se está reconociendo que los ciudadanos español-hablantes no tienen derechos, que tales regiones son cotos exclusivos para los que hablan la lengua regional, y que los adultos español-hablantes son una anomalía a extinguir.

Hace algunos años, todas las asociaciones que se formaron para la defensa de los español-hablantes, se unieron en la  Federación de Asociaciones por el Derecho al Idioma Común Español, FADICE, y se elaboró un informe, que pueden ver al final de la primera página de AGLI:  Por la normalización del Español: El estado de la cuestión. Una cuestión de estado.

Nacionalismo
La dinámica
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 24 Marzo 2008

El único modo realista de conocer los poderes de cada cual en las nuevas relaciones entre socialistas y nacionalistas vascos es analizar cuántos votos tenía y cuántos tiene cada cual. La retórica de Aberri Eguna puede llamar a engaño, pero las relaciones se basan en el poder más allá de soflamas y frases inspiradas. ¿Qué quieren que les digan el presidente del PNV y el lehendakari a sus seguidores en el "Día de la Patria Vasca"? ¿Qué se han estrellado electoralmente? ¿Qué el PSE tiene muchas cartas para ganarles en las próximas autonómicas?

El "paso de gigante" que Urkullu quiere dar a través de un acuerdo con el PSE –y que logrará– es un nuevo estatuto, ni más ni menos. Las posibilidades de que la reforma complazca a la mayor parte del PNV son las mismas que existen de que el Tribunal Constitucional salve la mayor parte del estatuto catalán, convertido de este modo en modelo a imitar por las llamadas "nacionalidades históricas" y, enseguida, por las otras (incluyendo aquellas gobernadas por el PP y aquejadas del mal centrífugo conocido como "cláusula Camps").

Es pues la dinámica de siempre, sólo que a niveles más ambiciosos de competencias. La dinámica a la que ha empujado la explosiva combinación histórica de un diseño defectuoso del Título VIII –que esboza un modelo autonómico donde las transferencias no tienen fin– más la formación de castas políticas locales ajenas a la lógica del interés común y carentes de cualquier sentido de nación lejanamente parecido al que aún mantiene el PP en su discurso general: la España de los ciudadanos libres e iguales en derechos.

Obsérvese que esa dinámica despliega sus efectos a lo largo de varias décadas (no de cuatro, ocho o doce años) y, por lo tanto, atañe administrarla desde el Gobierno central a los dos grandes partidos. Sería un error dar por hecho que en los turnos del PP la dinámica se ha sujetado, atenuado o detenido. Todo lo contrario. La diferencia es otra, de tipo intencional: los gobiernos populares del 96 al 2004 siguieron la misma lógica con el fin de cerrar el proceso autonómico.

Los resultados están a la vista: el nuevo estatuto catalán se promovió contra el PP, en su segundo mandato, y ni siquiera su posterior consecución (con todas sus bilateralidades, quiebras del poder judicial, insolidaridades territoriales y definiciones nacionales) aplacó un ápice la dinámica centrífuga. Los nacionalistas de CiU lo consideraron un paso más en su larga marcha (no digamos los de ERC), y empezaron a hablar del derecho a decidir. Hoy están divididos en dos grandes grupos: los soberanistas de Mas y la nueva corriente independentista recién nacida tras el 9-M.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

El PNV y la investidura de Zapatero
Pablo Sebastián Estrella Digital 24 Marzo 2008

Las elecciones generales han dejado, lamentablemente, la cosas como estaban, y todo apunta a que iremos de mal en peor, en la política y en la economía, porque todavía estamos por escuchar un discurso claro y firme de Zapatero de compromiso con España, en el que, explícitamente, anuncie su voluntad de rectificar los graves errores de los pasados años a los que hizo referencia —sin citarlos— en la campaña electoral. Mientras que, en la oposición del PP y salvo sorpresas de los próximos meses, parece que el derrotado Rajoy insiste en seguir plácidamente instalado al frente del partido a pesar de que se dejó en las urnas su credibilidad y el escaso liderazgo con los que acudió a la cita electoral. De lo contrario Rajoy, o algún destacado dirigente de este partido, ya habría salido al paso de las últimas y demenciales declaraciones de Aznar sobre la guerra de Iraq.

El colmo de esta situación, en lo que a la cohesión nacional se refiere —que sin duda será determinante para la estabilidad del Gobierno, y la respuesta que merece la crisis económica—, está en la chulesca pretensión del PNV de convertirse en árbitro de la situación política, a pesar de la severa derrota sufrida en las elecciones en las que perdió un cuarto de su electorado, un diputado y cuatro senadores. Convencidos los nacionalistas vascos de que Zapatero les curará las heridas de semejante descalabro con el regalo de un nuevo Estatuto, dotado de altas cotas de soberanía, a cambio de su apoyo a la investidura del líder del PSOE.

Si esto es así, a pesar del claro mandato electoral de la gran mayoría de españoles, que ha castigado de manera explícita a los independentistas del PNV y ERC, estaremos, otra vez, en una situación parecida a la que ya se vivió en la pasada legislatura con el Estatuto catalán, el plato de lentejas por el que Zapatero vendió la españolidad a cambio del apoyo de ERC, de IU (otro confederado arrasado en las urnas) y de un disparatado PSC conducido por Maragall. Lo que provocó una crisis de envergadura que acabó con la cabeza del propio Maragall, abrió una crisis entre el PSOE y el PSC y dio alas a una demencial negociación política con ETA, que acabó con bombas (siguen en ello) y tiros en la nuca.

Lo que debió costarle la derrota a Zapatero si no fuera porque en el PP se siguió, al pie de la letra, el guión de “cómo perder las elecciones” con la inestimable colaboración de Rajoy, Aznar, Acebes, Zaplana, Aguirre, la COPE, El Mundo, la Conferencia Episcopal y la AVT, entre otros. Este PP que, como el PNV, se niega a reconocer sus propios errores, empezando por la necesidad de contar un liderazgo nuevo y dotado de la credibilidad imprescindible para abordar los tiempos difíciles que se aproximan. Y para tomar decisiones de la mayor responsabilidad, llegando, incluso, a facilitar la investidura de Zapatero para que el PSOE no vuelva a caer en los brazos del nacionalismo radical.

Tentación a la que parece inclinarse Zapatero, quien seguramente estará haciendo nuevas cábalas sobre la oportunidad de unir la negociación de un nuevo Estatuto vasco con el fin de ETA, tal y como ya hizo en los pasados años partiendo del Estatuto catalán. Confiando, además, el líder del PSOE en sus dotes de encantamiento y engaño a la hora de sus pactos secretos en el palacio de la Moncloa, algo que algunos valoran como una maquiavélica habilidad del presidente, en lugar de reconocer que todo ello es, más bien, fruto de sus precipitados errores e incapacidad política que, al día de hoy, permanece intacta aunque haya revalidado el triunfo electoral.

El aparente doble lenguaje que el PNV exhibió ayer en el Aberri Eguna (Urkullu ofreciendo a Zapatero un “pacto sin rebajas” e Ibarretxe diciendo que Euskadi nunca se someterá a España y que convocará un referéndum ilegal este año) sólo tiene una posible lectura: el apoyo a la investidura de Zapatero y el respeto a la legalidad vigente sólo será posible por parte del PNV a cambio de un Estatuto con plena soberanía y el reconocimiento del derecho de autodeterminación. En suma, el PNV reclama el mismo derecho a negociar con ellos lo que el Gobierno de Zapatero aceptó a negociar con ETA, aunque no llegara a un acuerdo definitivo. Lo que viene a decir que el PNV se alinea con la estrategia del chantaje de ETA, aunque sin matar: o soberanía y autodeterminación, o referéndum ilegal y amparo político al brazo político de ETA (para empezar en el Parlamento de Vitoria, en ello están).

Es decir, pretenden que Zapatero, en el nombre del Estado español, pague un precio al PNV para que el Gobierno vasco cumpla la ley y, como regalo, los del PNV le garantizan su investidura y la estabilidad de su Gobierno sin que el nuevo presidente tenga que sumergirse en el complicado laberinto de la política catalana.

Y, naturalmente, el acuerdo de legislatura con el PNV parece ser el primer objetivo de Zapatero a la vista de los mensajes que ya lanza su periódico de cabecera —El País—, donde se dice que en la Moncloa preparan un posible nuevo pacto antiterrorista que incluya al PNV y al PP, lo que son ganas de tomar el pelo al conjunto de los españoles, vistos y oídos los discursos del Aberri Eguna.

Más bien, al contrario, Zapatero debería salir al paso de esas declaraciones advirtiendo que no se aceptan chantajes de ilegalidad, ni se dan más cotas de soberanía a nadie (aquí incluido el cupo que pide ERC para Cataluña). Lo que estaría muy bien, recibiría un sincero aplauso del conjunto de los españoles y demostraría que Zapatero aprendió la lección de los pasados errores. Y, además, no pasaría nada en el País Vasco, como no ocurrió nada el día que se le dijo “no” al famoso Plan Ibarretxe. Pero esperar semejante discurso, de firmeza y españolidad, pronunciado por Zapatero sería tanto como descubrir a otro personaje, a no ser que los suyos —con los medios de comunicación incluidos— le obliguen a actuar de otra manera, convencidos del riesgo que incluye, para España y para el PSOE, otro paseo de Zapatero por el borde del precipicio de la dañada cohesión nacional, mientras crujen las cuadernas de la economía y se anuncia un inevitable malestar social.

Elecciones 2004-2008
Atentados electorales y atentados políticos
José Vilas Nogueira Libertad Digital 24 Marzo 2008

Marzo de 2004. Vísperas de elecciones generales. El día 11 se produce un terrible atentado (192 muertos). Los socialistas y sus aliados culpabilizan al Gobierno del Partido Popular, por haber secundado a los Estados Unidos en la invasión de Irak. Medios de comunicación afines difunden la noticia de la presencia de islamistas suicidas en los trenes objeto de la explosión. Se convocan manifestaciones contra el Gobierno. Por primera vez, la jornada de reflexión es violada con manifestaciones y asaltos a sedes del PP. El día 14, contra todas las previsiones, el PSOE gana las elecciones.

La investigación policial comporta una insuperable sucesión de disparates. Se destruyen pruebas (empezando por los mismos trenes), se quebranta la cadena de custodia de otras y algunas aparecen y desaparecen, como en juego de prestidigitación. No se encuentra rastro de islamistas suicidas, pero sí parece que los responsables son unos moros vivalavirgen aconchabados con confidentes policiales, ocupados en el noble negocio del tráfico de explosivos. La instrucción judicial no mejora la investigación policial.

Abandonados los islamistas suicidas, los mismos medios se concentran ahora en atacar a algunos periodistas que, al servicio de la derecha, difunden "teorías de la conspiración". La acusación es, por si misma, formidable. ¿Cómo se pueden hacer explotar sincronizadamente cinco trenes sin previa concitación y planificación? Pues, sí se puede, sentenció el tribunal competente, presidido por un "juez estrella". Como el tiempo apremiaba y la instrucción era una ruina, no se podían determinar los "autores intelectuales", pero había unos moros que pasaban por allí, unos confidentes que andaban por aquí...

Marzo de 2008. Vísperas de elecciones generales. El día 7 un afiliado socialista, ex concejal de Mondragón (Guipúzcoa), es asesinado por un pistolero. Todo el mundo culpa a la ETA, pero a diferencia de lo que suele ocurrir con otros atentados, parece que no se ha encontrado ningún indicio que pueda conducir a averiguar su identidad. Se habla, incluso, de un sicario profesional (lo que sería novedad extraordinaria).

En contra de la habitual parsimonia del Gobierno y de la plana mayor del PSOE, esta vez se vuelcan en homenajes a la familia del muerto. Marcando el territorio y la identidad partidista, dirigentes del PSOE vasco impiden a Rajoy y otros "populares" acceder a la capilla ardiente. El 9 de marzo, confirmando las previsiones, el PSOE gana las elecciones. Pero, curiosamente, la provincia en que el voto socialista sube más, en términos relativos, es Guipúzcoa, seguida por las otras dos provincias vascas.
Naturalmente, antes de estos atentados ha habido otros muchos. Incluso después ya ha habido uno, el viernes pasado en Calahorra, éste sin muertos (la ETA avisó de la colocación de la bomba). No es mi propósito, ni cabría en este espacio, hacer una taxonomía de los atentados. Sólo he querido mostrar, mediante la evocación de su llamativa reiteración en la víspera de las dos últimas consultas electorales, la diferencia entre el atentado "electoral" (entendiendo por tal el que persigue influir en los resultados electorales, a favor de una de las opciones concurrentes) y el atentado "político" (entendiendo por tal el que persigue influir en las políticas del Gobierno establecido). Me parece una distinción suficientemente importante para ser tenida en cuenta.
José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

Equivocaciones
JOSEBA ARREGI El Correo 24 Marzo 2008

Los partidos nacionalistas han remachado la bipolarización producida en la campaña de las últimas elecciones como una de las causas de sus pobres resultados. Han añadido que la bipolarización ha sido buscada por los dos grandes partidos españoles. Mucho menos tiempo han dedicado a señalar que las verdaderas víctimas de la bipolarización han sido los partidos de ámbito estatal, pero pequeños. Son los que verdaderamente salen castigados.

Pero la verdadera cuestión radica en algo distinto, aunque fundamental para el funcionamiento de la democracia. Las elecciones eran para elegir un órgano democrático en el que la representación es la de los ciudadanos tomados como ciudadanos individuales. No se trataba de unas elecciones para definir un órgano de representación territorial. Se ha elegido un órgano que decida las cuestiones que definen la vida de todos los ciudadanos en distintos ámbitos de su vida.

Lo que sucede es que los partidos nacionalistas se desentienden básicamente de las cuestiones que afectan al conjunto, no saben si pertenecen o no a él, si quieren pertenecer a él o no, y de qué manera, y plantean también estas elecciones como si fueran a algún organo de representación territorial: qué puedo obtener para mi territorio, dando por sentado además que sólo ellos y sus votos son los que representan a ese territorio.

Las elecciones generales son malas elecciones para los partidos nacionalistas en la medida en que se desentienden del Estado, se saben sin capacidad de influencia en el Estado, si no es por medio de plantear reivindicaciones territoriales en caso de que su voto sea necesario debido a la aritmética parlamentaria. Pero se presentan, y así se encuentran con la contradicción que, en el caso vasco, es apuntada en los últimos tiempos una y otra vez por la izquierda nacionalista radical: para qué se presentan a las elecciones generales si lo que les interesa es sólo lo que afecta a Euskadi y que debe ser decidido sólo en Euskadi.

Y los planteamientos que hacen después de las elecciones siguen el mismo patrón: estamos dispuestos a pactar, siempre con el que gane -lo cual es clarificador respecto a su implicación en la gobernabilidad del Estado desde supuestos ideológicos y de proyecto político-, si los llamados problemas territoriales pueden ser solucionados. Pero olvidan, como en el caso vasco, que la representación enviada por los ciudadanos vascos a la Cámara que representa a todos los ciudadanos del Estado en su individualidad es de 12 no nacionalistas y 6 nacionalistas.

El nacionalismo del PNV añade además que está dispuesto a apoyar a Rodríguez Zapatero siempre que éste pase por las horcas caudinas de negociar el innegociable plan de Ibarretxe. El añadido de que dicho plan es un plan del partido puede significar mucho para los miembros de dicho partido, pero nada para el resto de la ciudadanía. Con lo que están diciendo que están dispuestos a participar en la gobernación del Estado al que están presentando una demanda de divorcio.

Claro que suelen tener preparada la salida a la contradicción: no se trata de poner en duda al Estado que es España, sino de otra forma de entender el Estado, como si realmente el interés del nacionalismo vasco radicara en encontrar la forma de consolidar y fortalecer el Estado español. O afirman que el problema es que el PSOE y su secretario general, presidente del Gobierno, sí estarían dispuestos a pasar por las horcas caudinas planteadas por el lehendakari Ibarretxe, pero que no lo hacen presionados por el PP.

Y no se dan cuenta de que el Estado es el Estado, de que no hay constitución en el mundo que tenga una disposición en la que prevea su propio harakiri, ni disposición alguna que le marque el camino del suicidio. No se percatan de que de tanto mirarse el ombligo y de tanto marear la perdiz de la ingeniería jurídica en busca de una fórmula mágica capaz de combinar el respeto al pluralismo, la democracia, la consecución de los propios fines nacionalistas, el respeto de la libertad de los no nacionalistas, la consecución de la paz con las concesiones necesarias a ETA para ello diciendo que no son concesiones a ETA sino al nacionalismo democrático, pierden de vista que lo que están pidiendo es que el Estado español, como lo llaman, firme su propia acta de defunción.

No hay presidente de gobierno en España que sea capaz de hacer con la Constitución lo que los nacionalistas vascos pretenden con el plan de Ibarretxe. Lo que no puede ser no puede ser, y es además imposible. Máxime si la forma de plantearlo es la de tú me debes algo, pero yo no te voy a dar nada. En todo caso un apoyo coyuntural que te permita gobernar, pero nada definitivo. Alguien debiera señalarles que lo que el conjunto de los españoles han votado el 9 de marzo ha dado como resultado que alrededor del 92% de los diputados al Congreso pertenecen a uno de los dos grandes partidos estatales, y que el PSOE y el PP suman el 84% del voto del conjunto de los españoles. Algo que todo el mundo debiera tener en cuenta para hablar de políticas de Estado que afectan al conjunto del Estado y a su estructura de poder territorial.

Pueden pensar los líderes del PNV que el resultado electoral último no tiene nada que ver con el plan Ibarretxe. Para quienes quieren, y ahora además pueden, plantear una alternativa de gobernabilidad en Euskadi sin tener que recurrir al nacionalismo, quizá sea lo mejor. Aunque siempre es bueno para la democracia y para el sistema democrático que quienes son actores principales actúen desde la lealtad al sistema y desde un mínimo de asunción del principio de realidad.

Una realidad que en el caso de Euskadi está cambiando. Nadie olvida que se trataba de elecciones generales. Nadie olvida que el comportamiento puede variar si se trata de unas autonómicas. Pero nadie debiera olvidar que ya en las municipales últimas se mostraban tendencias que las últimas elecciones han apuntalado de momento.

Puede que los tiempos estén cambiando, que se va acabando aquello de la centralidad del PNV en el sentido de que era un partido que se podía permitir pactar una cosa para formar gobierno, otra cosa para gobernar alguna diputación, y cosas distintas para gobernar ayuntamientos. Puede que la sociedad vasca ya no admita tan fácilmente esa omnipotencia de quienes la han gobernado hasta ahora. Puede que la política de estirar la cuerda hasta ponerla en el punto de ruptura y mantenerse así todo el tiempo esté condenada porque elementos importantes de la sociedad empiezan a cansarse.

Claro que todavía los resortes con los que cuenta el nacionalismo gobernante son muchos, especialmente desde la adminsitración de la mayoría de los recursos públicos, de los presupuestos públicos y del control de los puestos de trabajo afectos al amplísimo sector público y parapúblico. Pero si ese poder empieza a perder credibilidad social, si ese poder empieza a perder capacidad de convicción, si ese poder se empieza a sentir como simple poder, como poder descarnado, pero sin nada más, empieza lo que los alemanes llaman 'Galgenfrist', el tiempo que queda hasta la horca. Quiere decir que la cuenta atrás ya ha comenzado.

Como en las relaciones de pareja, los mismos involucrados son no pocas veces los últimos en enterarse de que el tiempo se acabó. Puede que en el PNV algunos piensen que la pérdida de votos se debe a que no han radicalizado suficientemente su discurso. Y volverá a aparecer el ensueño de la unidad de acción nacionalista. Sin darse cuenta de que el comienzo del declive se encuentra precisamente en la euforia desatada por la unidad de acción nacionalista que excluía a todo el no nacionalismo de lo que afectara al futuro de la sociedad vasca, y que se materializó en el acuerdo de Estella-Lizarra.

Algún líder nacionalista espetó ante alguna pregunta de si no iba el PNV a criticar el paso dado firmando aquel acuerdo: '¿Qué quieren, un funeral de primera?'. No es que nadie quiera un funeral de primera para aquel desdichado acuerdo, sino que lo que no se entierra, lo que no se critica, lo que no se deja atrás formalmente porque se ha decidido otra cosa sigue fantasmeando por todos los resquicios provocando más desaguisados que si estuviera vivo.

La sociedad vasca necesita nuevos aires, necesita nuevos tiempos. Y los puede tener. Las cosas no pasan en balde. Ni siquiera en esta Arcadia feliz donde superamos la media en todo, aunque no se sepa exactamente en qué consiste esa media. La sociedad vasca puede cambiar. La sociedad vasca está cambiando. Es la mejor esperanza para el futuro. Con toda la prudencia y con toda la cautela necesaria. Pero también con toda la convicción necesaria.

Adios, lenguas moribundas
Manuel Molares do Val Periodista Digital 24 Marzo 2008

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) está pidiendo ayuda pare evitar que desaparezcan a corto plazo 22 dialectos del maya, sin otra grafía que petroglifos, y la jerga garifuna, mezcla de idiomas creada por los zambos centroamericanos hace tres-cuatro siglos.

La Unesco reclama fondos para conservar esos lenguajes, alegando que alguno sólo tiene ya una docena de hablantes; enseguida, numerosas organizaciones respondieron para ayudar a evitar ese Apocalipsis.

Quizás por una reacción emotiva, porque cuando oímos la expresión “idiomas en peligro de extinción”, los humanizamos como si en lugar de una forma expresiva murieran sus hablantes.

Pero esos idiomas no mueren. Matan. Son parásitos que han incomunicado a sus hablantes privándolos de los conocimientos y medios de las de culturas superiores.

Mueren porque han provocado previamente la degradación endogámica de sus víctimas, a las que aisló, empobreció y sometió a la ignorancia.

Y mientras nos apenan esos idiomas inútiles, que además no le dejan nada a la historia ni a la cultura, seguimos asesinando a las dos lenguas esenciales para nuestro acervo lingüístico y cultural, con mitología, historia, filosofía, arte, literatura, teatro, leyes y una elevada capacidad civilizadora: el griego clásico y el latín.

Sólo unos cuantos estrambóticos, helenistas y latinistas, las estudian para recordarnos que sin ellas hubiéramos seguido siendo bárbaros.

Quienes se empeñan salvar lenguas moribundas lo hacen por egoísmo y ansias de notoriedad: “Que los desgraciados sigan siéndolo, mientras los explotamos como representantes de su mundo”. Así piensan políticos, lingüistas y etnólogos que en nombre de supuestos patrimonios de la humanidad exigen mantener idiomas y culturas empobrecedoras.

Adiós, lenguas moribundas, adiós, y que vuestras víctimas progresen hablando idiomas útiles. Porque si un idioma muere es porque antes mató a sus hablantes: aprendamos esa lección.

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LOS PERIODISTAS ESPAÑOLES LOS GRANDES DERROTADOS EN LAS ELECCIONES DE 2008

El periodista y politólogo Francisco Rubiales, al que conviene seguir diariamente en su página de Voto en Blanco, acaba de publicar un análisis sobre la actuación de los periodista españoles en la última campaña electorar. Merece leerse.

Zapatero, según Eguiguren, volverá a negociar con ETA con concesiones y condiciones rebajadas.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 24 Marzo 2008

Que un pronosticador de pacotilla como yo atine cuando pronostico lo que va a hacer Zapatero con ETA solo indica que Zapatero ya solo engaña a quienes desean ser engañados. Había previsto que antes de pasar dos semanas de las elecciones estarían de nuevo encamándose los socialistas de Zapatero con ETA y ya están diciendo bajo que condiciones volverán a la cama con ETA a hacer sus cositas. Lo que jamás habría imaginado es que fuese Zapatero tan traidor que rebajase los prerrequisitos puestos a ETA para volver a sus mutuos escarceos.

La vez anterior exigían la “voluntad inequívoca por parte de ETA de abandonar la violencia" y verificaron que aunque siguiese la lucha callejera, la extorsión y otras actividades etarras habían dejado de momento de matar, ahora solo le exigen a ETA, según palabras textuales de Eguiguren que “tienen que demostrar que han decidido decir adiós a las armas”, imagino que podrán seguir usándolas mientras no las abandonan Genial este Zapatero y eso lo ha dicho el jefe de los socialistas en el País Vasco justito 15 días después de las elecciones, solo 15 días.

Como ven es algo similar a la vez anterior, para negociar con ETA no hace falta que hagan esto o lo otro, solo hace falta que decidan hacer esto o lo otro. A eso se le llama ponérselo a huevo a ETA. Lo bueno que tienen las declaraciones de Eguiguren es que los verificadores estarán frotándose las manos, pues no les va a faltar trabajo ya que deberán verificar fehacientemente que ETA ha decidido decir adiós a las armas.

Zapatero sabe, como sabemos todos, que ETA no entregará jamás las armas porque aun consiguiendo la independencia las necesitará para imponer una dictadura del proletariado en el País Vasco tal y como han dicho los propios de ETA decenas de veces, por eso Zapatero no les exige que entreguen las armas y luego se habla, que ya sería mucho conceder, lo que les exige es que demuestren que han decidido dejar las armas, leve matiz de la base que fundamenta los cimientos del nuevo engaño a los españoles que se dejan engañar.

Así que un día de estos saldrá ETA con un comunicado de esos suyos en el que dirá que han decidido dejar las armas a cambio de la independencia, la anexión de Navarra y la suelta de presos, o sea nada nuevo. Y después saldrá Zapatero diciendo que va a verificar que ETA ha decidido abandonar las armas y que no pide nada a cambio. Después dirá Zapatero que Rubalcaba, si sigue de ministro de la cosa, le ha dicho que ha verificado indubitablemente que ETA ha decidido abandonar las armas y que incluso los etarras le han entregado 12 ollas a presión de las utilizadas para hacer bombas y todo. Y como tiene la autorización del Congreso se meterá de nuevo a la cama con ETA.

Y ustedes se preguntarán ¿qué les va a prometer primero y luego dar Zapatero a cambio de tamaño gesto a ETA?, es fácil, lean las declaraciones de Eguiguren de ayer y en ellas nos dice lo que estaba dispuesto a hacer Zapatero en los escarceos de hace unos meses. En el pasado encamamiento Zapatero estaba dispuesto a que hecha la paz todo lo demás fuese relativamente viable aunque fuese difícil para Zapatero.

El Correo entrevista a Eguiguren:
- ¿Se siente decepcionado?
-Es verdad que yo pensaba que esta vez era la de verdad. Para qué voy a mentir. Pensaba que ETA había decidido terminar con el terrorismo y que lo demás era cuestión ya de buscar un procedimiento, una serie de encajes a las consecuencias de lo que ellos llaman 'el conflicto'. En definitiva, que si había una decisión de vivir en paz definitivamente en Euskadi todo lo demás era relativamente viable, aunque podía ser muy difícil para el Gobierno. La decepción viene de ahí, cuando te das cuenta de que no había decidido todavía decir adiós a las armas.

Vamos, que reconocen que estaban dispuestos a realizar concesiones políticas, pero tranquilos que aquí no pasará nada aunque retransmitan en directo, que no lo harán, los tocamientos ETA – delegados de Zapatero.

Y detalla también Eguiguren las condiciones para volver con ETA a lo de antes, y como antes no piden hechos solo decisiones.

-Decía que la única forma, el día de mañana, de hacer algo parecido es que decidan que han terminado de verdad.
-Tiene que haber una contundente decisión de final, definitiva.

-¿Ya no valdría una declaración de alto el fuego?
-Para que el diálogo el día de mañana sea posible tienen que demostrar que han decidido decir adiós a las armas. ¿Cómo? No sé cómo se hace, pero si sé que si el Gobierno no tiene la convicción absoluta de que es así no va a entrar ya en una aventura de estas porque se ha visto que es muy complejo y muy difícil.

La hoja de ruta de Zapatero al infierno no engaña aunque lo intenta. Quien quiere leer sin tener los ojos cerrados encontrará un párrafo que dice: “La hoja de ruta te enseña, la hoja de ruta entretiene, y yo te digo contento hasta el pacto con ETA que viene”.

El otro día, un preboste del PNV, no recuerdo cual, se preguntaba ¿Si Zapatero negoció con ETA lo de la autodeterminación porqué no puede hacerlo con nosotros?. Este hombre parece que no tiene idea de qué va la cosa. Si Zapatero lo pacta con ellos y ETA sigue a lo suyo no le darán el título de El Pacificador y menos el Nóbel, por eso Zapatero tiene claro que tiene que ser con ETA.

Un pacto de sometimiento
Vicente A.C.M. Periodista Digital 24 Marzo 2008

Según filtraciones, lo que está preparando el Sr. Zapatero con el PSE y el PNV es ofrecerle al PP un pacto de sometimiento, que no de lucha anti terrorista. Un pacto por el que se hará lo que diga el PSE, esto es buscar una salida dialogada a tres bandas entre ETA, PNV y PSE, donde no se hable ni de víctimas, ni de derrotar a ETA.

Por otro lado el PNV, como no se podía esperar menos, hoy en el día de la patria vasca, Aberri eguna, han lanzado sus consignas de llegar a las más altas cotas de soberanía. Esto es, la independencia, porque estar por debajo de esa alta cota es algo que consideran estar sometidos a España y que no van a consentir.

Así que el Sr. Ibarretxe y el Sr. Urkullu, mantienen intacto su programa de referéndum ilegal para ocubre próximo y mientras, pretenden obtener un silencio cómplice del PP en los acuerdos y pactos con ETA, para buscar "una salida al conflicto". No puede ser otra la respuesta del PP sino la de negarse a participar en este contubernio nacionalista y socialista. No se puede convertir en estatua nuda e impasible ante la rendición de la soberanía nacional del pueblo español.

No se trata de que hoy el discurso nacionalista fuera más incendiario que en otro momento, sino que ha marcado con claridad cuales son los objetivos en el corto plazo. "Este año será el del desbloqueo político en Euskadi" y que " Euskadi no ha estado ni estará subordinada a España".¿Quieren más claridad de palabras?.

Pero no es lo malo el que el nacionalismo vasco del PNV se radicalice, sino que el PSE y el PSOE estén dispuestos a aceptar estas reglas del juego y sentarse a dialogar conceptos como territorialidad, independencia, calificados como "pasos de gigante" en el avance de la autonomía del País Vasco, hasta que se logre alcanzar esa alta cota de decisión. Palabrería que solo significa que es un "trágala" que el PSOE va a admitir y que quiere contar con la aprobación o silencio del PP implicándole en esa burla de la Constitución.

Se puede engañar, disfrazar la verdad con palabras rebuscadas, pero no lograrán engañar a muchos ciudadanos y espero que tampoco al PP, al que otra vez le dejan como única alternativa de defender la dignidad de las víctimas. El juego cínico e hipócrita no prosperará, aunque busquen culpabilizar otra vez al PP de ser inflexible. Pero es que con las convicciones profundas y la propia dignidad del Estado hay que ser inflexible y mantenerlas y defenderlas a cualquier precio y no en función de lo que "aconseje la jugada".

Si el PSOE solo ve el camino de la rendición, hay otros muchos que creemos que el camino es la derrota de ETA.

ETA sigue presente
Jesús Salamanca Minuto Digital 24 Marzo 2008

ETA ha dado muestras de su maldad en Calahorra. Es lo que sabe hacer: destruir, matar y extorsionar. Pero ante semejante barbarie, la ciudadanía ha sabido responder con tranquilidad y entereza; es la diferencia entre los asesinos y los ciudadanos que creen en el Estado de Derecho y en la democracia.

Nadie duda que el coche-bomba dirigido contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Calahorra tenía una clara intención: matar. El alto grado de serenidad que han mostrado los calagurritanos, en las horas posteriores al brutal atentado, dice mucho y muy positivo de ellos. Su alcalde lo ha definido perfectamente al incidir en que han demostrado “gran serenidad en un momento tan duro y complicado como éste que nos ha tocado vivir. Hemos visto un comportamiento magnífico por parte de todos los ciudadanos”.

La banda asesina pretende extender por toda España la represión que existe en el infierno nacionalista vasco. Unos aprietan el gatillo y otros hacen el agosto con el miedo, la represión y la expulsión. ETA mata y el PNV hace lo demás, a veces con la mediocre colaboración de algunos miembros del PSE.

No hace mucho, con motivo del asesinato del socialista, Isaías Carrasco, demostrábamos que el gatillo se puede apretar de muchas maneras. ETA lo aprieta para matar; pero que nadie olvide que se puede matar de muchas formas. Yo lo tengo muy claro: los antojos y atajos negociadores de Patxi López, Eguiguren y Moscoso y otros son más formas de ‘apretar el gatillo’. El cuerpo muere una sola vez, pero los sentimientos pueden estar muriendo toda una vida. Mi duda está en si los once millones de apoyos al PSOE refrendan la forma de actuar de López, Eguiguren, Moscoso y Rodríguez en lo que a la negociación se refiere.

Nadie puede dudar de la cantidad de medios que reclaman tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional. Se pasan la vida pidiendo medios humanos y materiales, sin que Mesquida se acuerde de ellos, hasta que explota un coche-bomba o se produce una víctima mortal; es el momento de hacerse la foto y ahí sí que acude raudo y veloz, con preparadas declaraciones en el bolsillo.

Es muy doloroso oír a algunos amigos – eso sí, en voz baja para que no transcienda a las altas esferas del Cuerpo – que a veces carecen hasta de gasolina para los vehículos oficiales, con lo que hacen los servicios a medias o sencillamente no los hacen. A pesar de ello, ahí están, siempre en su sitio y alertas a lo que pueda pasar. La Guardia Civil es anónima, pero siempre presente. Otra cosa bien distinta son sus dirigentes políticos, solo presentes cuando hay televisión, prensa y ciudadanos dispuestos a escuchar siempre lo mismo desde hace años. Desde hace muchos años.

Cada vez que escribo sobre ETA, me acuerdo de las tonterías y barbaridades que decía Joan Mesquida en la víspera de las desafortunadas declaraciones del presidente Rodríguez, en diciembre de 2006. Llegó a afirmar que no existía constancia de que ETA se estuviera rearmando y, mucho menos, reorganizando. En teoría, lo sabíamos todos menos él. Pero estoy seguro que el ínclito, Joan Mesquida, pretendía salvaguardar la tregua-trampa. El tiempo habla a poco que lo sometamos a reflexión. Y Mesquida ya no puede quedar en buen lugar.

Insisto en que hay muchas formas de apretar el gatillo. Como insisto en que parte del PNV y del PSE lo han apretado, conscientes de lo que hacían. Ahí están las pruebas. ¡Ah, no me vengan con estadísticas de muertos, como si ahí estuviera la esencia de la tregua! Esas estadísticas llevaron a Múgica a mandar a freír espárragos al PSOE, como lo han hecho muchos otros.

Precisamente, por ese tipo de atrocidades, Rosa Díez se ha convertido en la gran esperanza parlamentaria. Ella sola puede desmerecer a las huestes de Rajoy, hoy enfrentadas en provincias y listas para la ‘Noche de cuchillos largos’ en cualquier momento. No obstante, y seguro de ese desmerecimiento, por claridad, conocimiento y merecimiento, debe ser la base del entendimiento – junto con otras fuerzas parlamentarias – para volver al Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, que el socialismo de Rodríguez se pasó por el ‘arco pernil’.

Si Napoleón decía que “imponer condiciones excesivamente duras es dispensar de su cumplimiento”, estamos convencidos que no va a ser éste el caso de quienes creen que se puede acabar con ETA. Existen varias fórmulas dentro del Estado de Derecho, pero tengo mis dudas respecto a si todos quieren que ETA desaparezca. ¿Qué sería del PNV sin ETA? ¿Y del PSE? ¿Qué harían sin ETA gentes como Patxi López, Ibarretxe, Eguiguren, las Nekanes, Barrena, Otegi, Permach, Arzalluz…? En fin, la reflexión y la conclusión son libres. ¿Alguien cree que el protagonismo del PNV sería como con la existencia de ETA? ¿O se convertiría el PNV en uno de tantos partidos minoritarios de España?

El daño que personajes como los citados han hecho a la sociedad vasca, deberían llevarlos a reflexionar sobre una máxima que siempre debe imperar en la mente de un ciudadano o ciudadana dignos: “Jamás hubo una guerra buena o una mala paz”. Alguien dijo, y siento no recordar quién, que interesarse por los intereses de todos, es propio de un gobierno ordinario; preverlos es digno de un gran gobierno.

9 de marzo, cabalgar el tigre
Xuan Cámara Minuto Digital 24 Marzo 2008

Las urnas han hablado y Zapatero ha obtenido su victoria más que por acabar de devorar los restos de separatismo (ERC) e izquierdismo radical (IU) por impulsarse en los colectivos a los que ha dado un trato preferente: mujeres ,jóvenes e inmigrantes. Todo ello se traduce en conservar el enorme granero de votos del 11M pasado casi intacto: sumando los nuevos votos del PP (541000) y los del partido de Rosa Díez (300000) es decir, los socialistas críticos con el desguace nacional y la inmigración a mansalva representan menos del 8% del total del 2004. la crisis económica aún no se muestra con todo su rigor y en una sola legislatura la gente no puede percibir la gravedad de muchas de las decisiones tomadas.

A largo plazo la victoria es algo pírrica ya que no aumenta su distancia respecto a la oposición y aritméticamente ni separatistas ni la izquierda esta en condiciones de asegurarle la investidura así que Zapatero tendrá que pactar con los nacionalistas vascos y catalanes cuando esta en el aire tanto el plan Ibarreche como el fallo respecto a la constitucionalidad del Estatuto catalán..los nacionalistas ganan en España merced a la ley electoral hasta cuando pierden en las elecciones.

Respecto al Partido Popular consigue los mejores resultados en número de sufragios de su historia ligeramente por detrás de la mayoría absoluta del 2000.

Es interesante constatar como por ejemplo ha calado su discurso de mayor rigor y firmeza respecto a la inmigración en los barrios obreros de Madrid (el “cinturón rojo”) así en Parla , Fuenlabrada (+10%) Móstoles , Pinto o Getafe (+7%) .La cuestión es que Rajoy sólo ha hablado de este tema como quién dice en la hora 25, en el debate con Zapatero; no se atrevió el PP a hacer una campaña especifica al respecto y tampoco faltaron saboteadores como Carlos Clemente viceconsejero de inmigración de Aguirre que prometió otra regularización masiva (1) contradiciendo las palabras de Rajoy y el propio programa del PP de prohibir regularizaciones por ley.

Todo esto no ha servido para que la “Brunete mediática” pida de inmediato la cabeza de Rajoy (Pedro J Ramírez, Isabel San Sebastián, el grupo Vocento, etc.) sugiriendo que se lance a la búsqueda de “nuevos caladeros” de votantes. Y al respecto hay que recordar:

-El fracaso continuo y reiterado del PP en Cataluña que permitió la victoria de Zapatero se debe precisamente a la defenestración de una persona con convicciones firmes (Vidal-Quadras) a cambio de los buscadores de “nuevos caladeros” con las consecuencias ya conocidas.

-Rajoy ha tenido que lidiar con auténticos canceres (una educación publica que es una fabrica de analfabetos y parados, una política de inmigración laxa y desregulada, la guerra de Irak, no reformar la ley electoral, la consolidación y extensión del asfixiante monopolio de la izquierda en los medios de comunicación ) motivados por Aznar y que por una mala entendida lealtad no ha denunciado aunque ha dado visos de querer reverter la situación.

-Los peores resultados del PP se dan allí donde más exacerbado se encuentra el “centrismo” paniaguado y la corrección política (Galicia, Baleares,..).

¿Es que para mostrarse más agradable a los que nunca le van a votar tiene el PP que renunciar a una educación de calidad donde prime el mérito y el esfuerzo o al control y seguridad de las fronteras o a dar prioridad social a los españoles o a entender España como un Estado-nación y no perseguir a los que se expresan o pretenden ser educados en español?

Decía Julius Evola en su obra “Cabalgar el tigre” que las fuerzas que fueron puestas en marcha contra la antigua civilización europea puede que en un futuro no muy lejano acaben por volverse en contra de quienes las diseñaron: un sistema autonómico confeccionado para disgregar el Estado-nación es hoy valuarte del mismo en determinadas CCAA, quién sabe si la inmigración no terminara por galvanizar los diferentes pueblos de España en uno sólo.

Lo que esta claro es que los viejos preceptos –el conservadurismo timorato, el”centrismo”, el constitucionalismo-incluso si fuesen seguidos, no darán ya los mismos frutos.

(1) “Metro Madrid” 21-02-2008

Aporía de las bombas
POR IGNACIO CAMACHO ABC 24 Marzo 2008

EN uno de los momentos más tensos de la última legislatura, Rajoy encerró a Zapatero en una feroz aporía: «si no negocia le ponen bombas, y si no se las ponen es que está negociando». Se olvidó de un tercer supuesto, más atroz pero no menos real: que negociase mientras le ponían bombas, como en efecto ocurrió tras el atentado de la T-4. Por eso el presidente ha generado un problema de credibilidad antiterrorista, que desde luego no le ha impedido ganar las elecciones, pero sí nubla la confianza en su palabra, incluso en medio de un escenario tan inquietante como el retorno de ETA a su siniestra normalidad sangrienta.

Estos días se ha sabido, por boca de un funcionario indiscreto, que Tony Blair, consejero áulico de ZP en el fracasado proceso negociador, se sentó él mismo a hablar con los jefes del IRA para desbloquear el colapso de los acuerdos de Stormont. El precedente resulta de lo más alarmante si se considera el pragmatismo relativista de nuestro presidente, capaz de saltar sobre los principios como un funambulista suicida. Tomando la cuestión por el lado más benévolo, ese ejemplo demencial ya habría sido utilizado como modelo para proseguir las conversaciones después del bombazo de Barajas. Pero queda la posibilidad pesimista: que Zapatero se reserve un salto al vacío como pirueta estelar de sus ejercicios de ingeniería política.

De todos modos, el peligro de la cuestión no consiste en lo que pensemos los ciudadanos, sino en lo que puedan elucubrar, en su delirio, los terroristas. Mientras Zapatero se niegue a zanjar de forma expeditiva el debate sobre una vuelta a la negociación, mientras se refugie al respecto en casuismos y ambigüedades, ETA podrá pensar que los atentados y los contactos no son incompatibles, y alentará alguna clase de expectativa. La única vía capaz de cerrar esa alucinación desvariada es el retorno al Pacto Antiterrorista, donde está escrito que el Estado no negociará, no pactará y no cederá bajo ninguna circunstancia y en ningún supuesto a otorgar al terrorismo una sola concesión política. Con la firma del presidente, que fue por cierto el autor de la iniciativa. El problema consiste en que Zapatero ha dado muestras sobradas y explícitas de que ya no cree en ese método. Que para él, el horizonte final pasa por una «foto», una mesa, un acuerdo, aunque las condiciones ya no puedan ser las que ensoñó en el quimérico autismo del mandato anterior.

Es ahí donde está el punto de quiebra de la unidad y del consenso. En la falta de claridad, en la indeterminación sobre los principios que sustentan la cohesión del Estado. En la ausencia de un concepto común sobre la «solución final» de un terrorismo que, aunque acorralado y exangüe, conserva notable capacidad de daño. Alrededor del dolor de las víctimas siempre habrá consenso; lo difícil, lo improbable, es volver a lograrlo, después de tantas mentiras, sobre la confianza esencial de que no habrá más procesos, ni más citas, ni más cabriolas sobre el alambre de un desvarío. Y de que, con o sin bombas, la trágica aporía de la negociación será lo que siempre debe ser: un ilógico sinsentido.

De Irak a Kosovo
Las vergüenzas de Z
Isabel Durán Libertad Digital 24 Marzo 2008

Todavía no ha sido investido presidente del Gobierno en su segundo mandato y ya ha empezado a saltarse la ley. José Luis Rodríguez Zapatero patrocinó personalmente durante su primera legislatura la Ley de Defensa Nacional que impone la autorización previa del Parlamento para el envío de soldados españoles fuera de nuestras fronteras. Al igual que para el leonés de Valladolid el concepto de nación es "discutido y discutible", las leyes están hechas para saltárselas o manejarlas al antojo de su presidencial voluntad. Y es que el Gobierno en funciones ha enviado a Afganistán un contingente nuevo de soldados, 36 para más señas, sin someterse a la preceptiva aprobación parlamentaria y bajo el artificio de una supuesta urgencia, no inexplicada e inexplicable. Todo un ejemplo de los cuatro años próximos que nos esperan.

Por supuesto que España debe luchar contra el terrorismo en Afganistán y en donde haga falta, pero que no se engañe burdamente a los ciudadanos. España no sólo no está en el país afgano o en el Líbano poniendo tiritas, sino que desde el 8 de junio de 2004, es decir, con Zapatero ya instalado en La Moncloa, votó en la ONU a favor de que todos los países enviasen soldados a Irak para mantener allí la paz. Hace falta tener la cara como un piano para decir que la culpa de Irak la tiene el trío de las Azores y negar, como hace el PSOE, cualquier implicación en lo que allí ocurre desde entonces hasta hoy con su apoyo explícito a la resolución 1546.

Tres cuartas de lo mismo sucede con Kosovo donde el 18 de febrero pasado se ha producido una declaración de independencia unilateral y cuyo Gobierno está formado por miembros del Ejército de Liberación de Kosovo, una organización considerada terrorista incluso por el Departamento de Estado norteamericano hasta 1998. Zapatero se mostró muy valiente cuando salió a la calle en manifestaciones donde se llamaba asesinos a Aznar y a todo el PP por no haber una resolución de la ONU, en su opinión, suficientemente clara para avalar el envío de tropas al Irak de Sadam Hussein. Sin embargo, ahora la Resolución 1244 ha quedado pulverizada porque citaba expresamente "el principio de soberanía e integridad territorial de la República Federativa de Yugoslavia", algo que evidentemente se ha violado de manera flagrante. Pese a ello, Zapatero mantiene que España puede y debe mantener sus 585 soldados en Kosovo.

Ante tal violación, ZP no reconoce la independencia de Kosovo, que considera tan ilegal como la invasión de Irak al decir de Moratinos, pero mantiene nuestras tropas allí destacadas. Tanta hipocresía, tanta doble moral, tanta progresía de boquilla produce bochorno. A Zapatero le están quedando las vergüenzas al aire tras haber conseguido que España no cuente ya nada en el mundo mientras hace el ridículo por sus incongruencias de campeonato. El tablero internacional se ha complicado sobremanera debido al peligroso juego del presidente norteamericano en los Balcanes, pero el jefe del Ejecutivo español está contento porque tras las elecciones ha recibido la felicitación de George Bush. Todo un éxito de Zeta que explica por qué ahora envía los soldados a Afganistán sin el aval del Congreso que él mismo impuso, aunque haga el paripé de una votación a posteriori con dos semanas de retraso.

QUÉ HARÁ CON LA JUSTICIA EN SU SEGUNDO MANDATO
De la Ley a la Ley, pasando por Zapatero
El presidente tiene prisa por tomar posiciones en la Justicia. No ha esperado a ser investido para transmitir sus propósitos. Lo ha hecho esta semana, a través de una instrucción del fiscal general del Estado y de un globo sonda en El País. Los fiscales ya pueden dirigir operaciones policiales sin control de los jueces, y el Gobierno quiere reformar el CGPJ para intervenirlo y nombrar una gestora cuando el mandato en funciones se prolongue "demasiado tiempo". El control judicial del cambio de régimen político y la eventual persecución de opositores se perfilan como objetivos del asalto final a la Justicia. Libertad Digital repasa los antecedentes de ese proceso, para conocer mejor lo que dará de sí.
V. Gago Libertad Digital 24 Marzo 2008

El Gobierno ha emitido los primeros signos de las posiciones que piensa tomar en la Administración de Justicia durante el segundo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero.

La Instrucción del Fiscal General del Estado a sus subordinados para que ordenen diligencias a la Policía Judicial, aunque exista una instrucción judicial abierta, y el globo sonda lanzado a El País sobre una reforma legal que permitirá al Gobierno intervenir el Consejo General del Poder Judicial cuando éste se encuentre en funciones, son dos señales muy claras de la importancia que el Gobierno del PSOE va a dar al control de la Justicia en los próximos años.

La prioridad está totalmente justificada. Sin el apoyo de decisiones judiciales favorables, los pilares del proyecto de José Luis Rodríguez Zapatero no aguantarán.

El Estatuto de Cataluña, la reforma del Estatuto vasco –incluida la probable creación de un órgano de co-gobierno con Navarra–, la imposición lingüística de los nacionalistas, la eventual persecución policial y judicial de elementos opositores como periodistas o plataformas cívicas,... todos los resortes del cambio indoloro de régimen pasan por recortar la independencia de los jueces y fiscales, y por eliminar los últimos escrúpulos legales para usar a la Policía como instrumento contra la Oposición.

El modelo de Zapatero consiste en ir de la Ley a la Ley para reformar el sistema como le exigen sus fáusticos socios. A diferencia de la Transición, ahora el cambio no llegará por un acuerdo de la sociedad, sino para la exclusión de la mitad de ésta a manos de la hegemonía cultural y política de la otra mitad.

El experimento con la Justicia ya se ha intentado durante el anterior mandato, y ahora recibirá un impulso a gran escala para garantizar, hasta donde el poder del Gobierno pueda manipular las instituciones, el respaldo legal a las operaciones básicas del cambio de modelo político: Estatuto de Cataluña, evolución hacia un Estado Libre Asociado en el País Vasco –con Navarra dentro, probablemente–, negociación con ETA sobre los presos, aislamiento o, en su caso, criminalización de periodistas, líderes de movimientos cívicos y cualquiera que se oponga con cierto éxito al Gobierno.

Las primeras medidas y anuncios son harto elocuentes, en esa dirección.

Convertir a los fiscales, que dependen jerárquicamente de un superior nombrado por el Gobierno, en instructores policiales fuera del control de los jueces abre la puerta a detenciones-espectáculo. No hay nada nuevo en ello.

El Gobierno ha venido practicando el escarnecimiento policial y judicial contra opositores –cargos públicos del PP y simples afiliados del PP, el presidente de la principal asociación de víctimas del terrorismo, periodistas,...– durante el anterior mandato.

Con nuevos poderes policiales en manos del fiscal general del Estado, no cabe sino esperar que esa tendencia se acentúe a medida que el cambio de régimen de la Ley a la Ley lo demande para erradicar obstáculos legales y políticos.

La otra medida anunciada esta semana es aún más explícita de su intencionalidad política.

Según El País, el Gobierno prepara una reforma legal para poder intervenir directamente el Consejo General del Poder Judicial bajo determinadas condiciones, entre otras, que sus miembros hayan concluido el mandato y se encuentren en funciones durante "demasiado tiempo".

El Gobierno podrá disolver el CGPJ y nombrar una comisión gestora de cinco miembros, una vez vencido un plazo determinado del mandato en funciones. De creer lo anunciado por el diario pro-gubernamental este sábado, la reforma eliminará, en la práctica, la independencia judicial y la separación de poderes del Estado.

El mandato en funciones de los miembros del CGPJ es una atribución contemplada expresamente por la Ley Orgánica del Poder Judicial (Artículo 115.2) y no reviste ninguna anomalía, desde el punto de vista de la legitimidad y operatividad del Gobierno de los Jueces.

El Gobierno quiere limitar el mandato en funciones de los jueces, no para reforzar su independencia, sino para intervenirlo directamente con una comisión gestora. Todo un aviso de lo que le espera a las instituciones de la Justicia en los próximos años.

Para hacerse una idea ajustada de lo que puede dar de sí otro mandato de Rodríguez Zapatero en la calidad del Estado de Derecho, basta con repasar algunos antecedentes significativos de los últimos cuatro años:

DETENTIONES CON PRUEBAS FALSIFICADAS POR POLICÍAS
El lunes 24 de enero de 2005, Isidoro Barrios y María Antonia de La Cruz, un jubilado y una ama de casa de Majadahonda afiliados al PP, fueron detenidos por sorpresa, cuando se encontraban en comisaría declarando voluntariamente por una falsa denuncia del entonces ministro de Defensa, José Bono, que aseguró haber sido víctima de una agresión durante una manifestación de la Asociación de Víctimas del Terrorismo celebrada en Madrid dos días antes.

Se falsificaron pruebas y se manipularon testimonios para incriminar a los dos militantes del PP, según se demostró en el juicio por detención ilegal contra Rodolfo Ruiz, comisario jefe de la Brigada de Información de Madrid; Javier Fernández, inspector jefe y José Luis González, inspector.

DETENIDO SIN ORDEN JUDICIAL
El miércoles 23 de enero de 2007, hacia las 9 de la mañana, agentes de la Policía Nacional llamaron a la puerta del domicilio de otro alcalde del PP para detenerlo. No estaban solos. Como en otras ocasiones, las cámaras de la agencia Efe y de TVE fueron oportunamente convocadas para servir la primicia a todo el país.

La Brigada de Información dirigida por la comisario María Concepción Vega Camaño, antigua asistente de Seguridad de Felipe González en La Moncloa, culminaba así una operación contra la corrupción urbanística que incluyó el espionaje telefónico al presidente de la Comunidad Autónoma y a su consejero de Medio Ambiente.

El alcalde pasó 24 horas en los calabozos policiales, sin saber de qué se le acusaba y sin poder explicarse, mientras en el exterior, la Prensa divulgaba todos los datos de la investigación policial. Otros cargos públicos del PP antes y después que él no tuvieron tanta suerte y fueron retenidos hasta 72 horas entre juicios paralelos alentados por las filtraciones policiales.

Cuando, ya en libertad con cargos, el político pidió formalmente ver la orden judicial de su detención, el juez le contestó que no podía enseñársela porque no hubo tal orden.

Pocos días después de la operación policial, el PSOE lanzó oficialmente al ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, como candidato a la Presidencia autonómica de Canarias. El político del PP detenido sin orden judicial era Francisco González, alcalde de Mogán (Gran Canaria), y hoy sigue a la espera de un juicio, lo que no le ha impedido presentarse en las pasadas Elecciones locales y volver a ser elegido por mayoría absoluta.

EL COMITÉ MUNDIAL DE LIBERTAD DE PRENSA, EN ALERTA POR ESPAÑA
El 5 de diciembre de 2007, el entonces director de La Razón, José Alejandro Vara, fue condenado a seis meses de cárcel por no destacar en la portada del diario una rectificación. La petición de la pena partió de la Fiscalía y el juez la hizo suya.

Casi al mismo tiempo, la Fiscalía solicitaba fianza de 700.000 euros para dos periodistas de El Mundo que habían investigado un caso de espionaje en la Junta de Andalucía, en el que estaría implicado el presidente Manuel Chaves. Las pruebas contra este político, mientras tanto, desaparecieron del juzgado. El Comité Mundial de Libertad de Prensa denunció el intento de usar la Justicia para censurar a periodistas críticos con el Gobierno.

EL ESPECTÁCULO DEL TC
La noche del sábado 10 de mayo de 2007, en el límite del plazo para el cierre de las inscripciones electorales, el Tribunal Constitucional bendijo las listas de ANV-ETA que el Gobierno decidió no impugnar para cumplir su parte del acuerdo con la banda terrorista, forjado en reuniones secretas posteriores al asesinato de dos ecuatorianos en la terminal del Aeropuerto de Madrid Barajas, el 30 de diciembre de 2006.

Una semana antes, el 5 de mayo de 2007, el Tribunal Supremo había observado la incongruencia de pedir la prohibición de la mitad de las listas electorales y hacer la vista gorda a la otra mitad, como hizo el Gobierno.

El Constitucional no sólo dio por buena la decisión del Gobierno, sino que enmendó la plana al Supremo, señalando que habría sido "desproporcionado" prohibir todas las listas.

Este comentario, que proporcionó al Gobierno un valioso aval a su política de cesiones encubiertas a la banda terrorista, dividió a los magistrados. Luego se supo que su inclusión en el texto de la sentencia obedeció a "un error informático", pero su utilización por el Gobierno como argumento de legitimidad ya era un hecho y, además, la Presidencia del TC nunca llegó a retirar ese comentario de la sentencia consolidada.

LOS ALBERTOS, UNA ESTAFA CON BULA
El martes 19 de febrero de 2008, el Tribunal Constitucional anula la condena a tres años y cuatro meses de prisión que el Supremo impuso a Alberto Cortina y Alberto Alcocer por estafa y falsedad en documento mercantil en la venta de la sociedad Urbanor.

Según quedó probado en la sentencia, Los Albertos estafaron a sus socios en Urbanor más de 3.000 millones de pesetas durante la venta de la sociedad a la kuwaití KIO.

El TC consideró que el delito había prescrito cuando se presentó la querella contra Los Albertos, el 6 de enero de 1993.

En su voto particular, el magistrado Ramón Rodríguez Arribas advirtió que el TC puede haber invadido competencias interpretativas de la jurisdicción ordinaria sobre la prescripción de los delitos.

También señaló que la doctrina del Constitucional podría sentar un precedente de impunidad de las infracciones penales probadas.

SERÁ NO ESCRITO Y NO HABLARÁ DE LAS VÍCTIMAS
El PP se entera por El País de que Zapatero le ofrece un pacto con el PNV y sin derrotar a ETA
El PP se ha enterado este domingo por El País de lo que va a ofrecerle Rodríguez Zapatero: un pacto anti-terrorista no escrito, que incluya al PNV, que no hable de derrotar a ETA ni de hacer justicia a las víctimas, y que comprometa al PP a no criticar lo que haga el Gobierno con la banda terrorista. Los píos deseos de Zapatero remiten a los del presidente del PSE, Jesús Eguiguren, quien en El Correo ha adelantado que los socialistas no descartan volver a "dialogar" con ETA.
V.Gago Libertad Digital 24 Marzo 2008

El nuevo pacto anti-terrorista será un acuerdo entre caballeros, no incluirá entre sus principios la derrota de ETA y garantizará el silencio de la Oposición sobre cualquier medida que el Gobierno adopte sobre la banda terrorista. El PP ha conocido este completo bosquejo de los planes de Rodríguez Zapatero por una información que hoy le escribe su cronista más fiel, Luis R. Aizpeolea, en El País.

El diario pro-gubernamental asegura que el presidente ya tiene en mente una oferta al PP y el PNV para superar el pacto anti-terrorista de 2000.

La justificación de un nuevo acuerdo es que la situación es distinta a la del año 2000, ETA está más débil y su entorno político está en "proceso de ilegalización" y con algunos de sus dirigentes en la cárcel.

Si el panorama fuese como lo pinta el Gobierno a través de su diario amanuense, entonces la justificación para un nuevo acuerdo carece de lógica. De la misma forma, se podría defender la continuidad de un acuerdo, el de 2000, que ha debilitado a ETA, ha metido en la cárcel a sus portavoces políticos y ha llevado sus partidos-pantalla a un "proceso de ilegalización".

El problema es que el panorama no es tal y como lo describe el diario pro-gubernamental y, por lo tanto, el globo sonda que el Gobierno ha lanzado a través de El País transporta premisas trucadas.

Sobre la supuesta "debilidad operativa" de ETA, no hay más datos que las impresiones que facilita el Gobierno, y éstas se han demostrado erróneas, en los últimos cuatro años.

Se dio por "verificada" la falsa tregua, y ETA no ha dejado de armarse –robó más de 300 pistolas en plena "tregua"–, de atentar y de matar; se anunció por el presidente del Gobierno que en el plazo de un año "estaríamos mejor", y ETA mató a dos personas al día siguiente en el atentado de la T-4 de Barajas; se saboteó la acción anti-terrorista de jueces con un chivatazo impune que permitió huir a la cúpula financiera de la banda terrorista; y se ha puesto en manos de los cargos públicos de ANV datos sensibles de potenciales víctimas de ETA.

Respecto a la premisa de la ilegalización de ANV-Batasuna-ETA, su toma en consideración como estímulo para un nuevo pacto anti-terrorista no puede prescindir del hecho de que ANV ha vuelto a las instituciones gracias al Gobierno de Rodríguez Zapatero, que los líderes hoy encarcelados de Batasuna eran calificados hasta hace poco como "hombres de paz" y, sobre todo, que desde el Gobierno, su ministro de Justicia ha defendido la doctrina de una aplicación de la Justicia adaptada a las circunstancias.

Según El País, el acuerdo que Rodríguez Zapatero va a ofrecer a Mariano Rajoy y a Íñigo Urkullu (PNV) será no escrito y descansará en cuatro principios:

1) Lucha policial. El Gobierno da por descontado que tiene ante sí una ETA más débil, "aunque pueda cometer atentados". Zapatero se concede a sí mismo la ventaja de "un gran conocimiento" de la banda terrorista, lo que explicaría, según El País, los "éxitos" policiales, la mayoría de los cuales han sido protagonizados, al menos en la fase de detenciones, por las fuerzas francesas de seguridad.

2) Lucha judicial y aislamiento del entorno político. También se da por "debilitado" al "entorno político de ETA", dice El País, "con la Dirección de Batasuna en prisión y las organizaciones abertzales que aún tienen representación municipal o parlamentaria, ANV y PCTV, en proceso de ilegalización". La información de El País oculta un recordatorio esencial: que esas fuerzas políticas de ETA están en las instituciones gracias a que el Gobierno, tal y como dijo el Tribunal Supremo en su sentencia del 5 de mayo de 2007, decidió no instar la ilegalización de todas las listas electorales, sino sólo de una parte.

3) Colaboración internacional. Zapatero esgrime la colaboración con Francia, que ya estaba en marcha con el pacto anti-terrorista de 2000, y presume de "la pérdida de los apoyos internacionales que quedaban a ETA: el nacionalismo irlandés; Suráfrica,...", cita El País algunos de los más pintorescos. De nuevo, el diario pro-gubernamental borra de su memoria uno de los mayores éxitos internacionales de ETA, la división del Parlamento Europeo y la victoria pírrica del PSOE al llevar a la Cámara una moción de apoyo a su negociación con la banda terrorista, en octubre de 2005.

4) Sacar la política antiterrorista del debate. El presidente, que no contempla a las víctimas ni la derrota de ETA en su oferta, no se olvida de incluir el punto más importante para su discurso ambiguo y pragmático: obtener un compromiso de silencio del PP ante las maniobras de un político que ya ha demostrado que sabe negociar con ETA de espaldas a la Opinión Pública, como reconoció el propio Zapatero en su última entrevista concedida al diario El Mundo.

La inmersión lingüística ahuyenta a los «fichajes» de las empresas gallegas Cambiar el tamaño del texto
Galicia Bilingüe: «Los empresarios tienen problemas para contratar a gente de fuera»
La Xunta de Galicia financia una línea telefónica que atiende casos de discriminación a los gallegoparlantes.
P. Oroel La Razón 24 Marzo 2008

Madrid- Con el modelo catalán en la retina, la Xunta de Galicia ha puesto en marcha en los últimos años toda su maquinaria institucional para fomentar el uso del gallego en la comunidad autónoma, una iniciativa que va lastrando poco a poco la presencia del castellano tanto en la enseñanza como en la Administración. El Ejecutivo del socialista Emilio Pérez Touriño
(aliado con los nacionalistas del BNG) se ampara en la Ley de Normalización Lingüística (aprobada en 1983 durante el mandato del popular Gerardo Fernández Albor) y en la normativa que la ha desarrollado. Pero el BNG va más allá, y sus propuestas lingüísticas van desde galleguizar los apellidos de los cargos públicos hasta fomentar la inscripción de lápidas en gallego o imponer esta lengua en la Administración de Justicia.

Pero los planes lingüísticos de la Xunta se han topado con una china en el zapato. La asociación Galicia Bilingüe ha emprendido una cruzada en contra de una ley que consideran obsoleta y que propicia, en su opinión, el arrinconamiento progresivo del castellano con el «fomento» del gallego como excusa. Su presidenta, Gloria Lago, denuncia que la normativa «está sirviendo para imponer, en lugar de para fomentar, la lengua gallega». Para conseguir su objetivo, en menos de dos meses ya han recogido más de 60.000 firmas sirviéndose de un autobús que recorre la geografía gallega y que ya despertó las iras de los nacionalistas.

Según Galicia Bilingüe, varias empresas de renombre se han dirigido a la asociación para poner en su conocimiento «los problemas que tienen para contratar a empleados de fuera de Galicia, que no quieren trabajar aquí para que sus hijos no sufran la ?inmersión lingüística?».

Lago se queja, además, de que la Xunta financie la denominada «A liña do galego» (una línea telefónica impulsada por la Mesa por la Normalización, una asociación que promueve la difusión del gallego), una línea telefónica abierta para atender las posibles discriminaciones sufridas por los gallegoparlantes. Desde noviembre del pasado año, dice Lago, «sólo han recogido 19 casos, algunos como el de un ciudadano al que la Guardia Civil multó y, en lugar de registrar su nombre como Anxo, anotó Ángel».

Según los datos oficiales que maneja Galicia Bilingüe, la Xunta gastó el pasado año 23 millones de euros en el fomento del gallego. Las propias cifras del Ejecutivo de Touriño indican que el 91% de los gallegos habla esta lengua (frente a un 68% que la lee y un 57% que la escribe).

El empeño por el euskera se estrella contra la realidad
El castellano sigue como lengua más usada en el País Vasco pese a los esfuerzos por imponer la otra lengua cooficial
La lucha por aislar al español en las escuelas choca con el uso cotidiano que hacen los vascos del euskera.
F. de la Peña La Razón 24 Marzo 2008

madrid- El Gobierno nacionalista del País Vasco se empeña año tras año en expandir el uso del euskera entre una población que mayoritariamente sigue utilizando el castellano como lengua principal en sus conversaciones cotidianas. Los constantes análisis de las autoridades autonómicas sobre la expansión de la lengua cooficial en las tres provincias constatan que estas políticas se dan de bruces una y otra vez contra una realidad mucho más pragmática. Los pasos que da el euskera entre los ciudadanos vascos son demasiado cortos, por lo que las políticas de promoción de éste son cada vez más extremas. Para 2008, el presupuesto de la Viceconsejería de Política Lingüística del Ejecutivo autonómico se eleva hasta llegar casi a los 54 millones y medio de euros.

Muestra de este cada vez mayor empeño nacionalista por que el euskera sea de una vez por todas el idioma único en el País Vasco son los últimos movimientos en materia de enseñanza en la comunidad autónoma. La reforma en el sistema de Educación vasco pretende dejar como lengua única el euskera arrinconando al castellano a una presencia residual, equiparado a la enseñanza del inglés, en pos, aseguran, de un modelo trilingüe.

A este modelo se unían otras opciones como mantener las tres líneas actuales (euskera con asignatura de castellano; castellano con asignatura de euskera o ambas lenguas por igual), pero reforzando la enseñanza en euskera; 50 por ciento en lengua vasca con castellano e inglés; o dar autonomía a cada escuela para que elabore su recorrido lingüístico según las necesidades del alumnado.

Mientras se deciden por uno u otro modelo, el Gobierno vasco ya ha apostado por la eliminación del castellano en la enseñanza pública y así lo hará saber en la próxima reunión de los presidentes de comunidades autónomas con Zapatero.

Obstáculos
Los principales afectados por este empeño nacionalista en imponer el euskera a toda costa son los niños que estudian en las escuelas de la comunidad autónoma y los padres que pretenden que sus hijos aprendan en castellano, porque esta pretensión es ya casi un sueño. La constante reducción de plazas para estudiar en castellano y las largas que dan muchos colegios vascos a los padres que preguntan por el modelo A (enseñanza íntegra en castellano) hacen casi imposible la escolarización en la lengua de Cervantes.

De este arrinconamiento del castellano en las aulas del País Vasco nació la Plataforma por la Libertad Lingüística, integrada por 2.000 padres de alumnos, que luchan por poder elegir la lengua en la que estudien sus hijos, hasta el punto de llevar la política lingüística del Ejecutivo autonómico al Tribunal de Luxemburgo al entender que el Gobierno de Ibarretxe utiliza la subvención que concede a los centros educativos para imponer su modelo lingüístico.

Este empeño del nacionalismo vasco se estrella de bruces contra los propios estudios que promueve para analizar la implantación del euskera. Como ejemplo, el realizado recientemente por la Viceconsejería encargada de la lengua sobre el paisaje lingüístico. La primera conclusión del estudio es que «la presencia del euskera en el ámbito público es notablemente mayor que en el ámbito privado». El análisis se centra principalmente en el aspecto comercial de la implantación del euskera, en los rótulos y en su uso verbal en las transacciones económicas. En el 70 por ciento de los establecimientos minoristas, hostelería y otros servicios no se usa nunca o casi nunca el euskera. Sólo el 9 por ciento lo utiliza como lengua principal en las conversaciones orales. La diferencia es mayor si se analizan las empresas con atención directa al cliente. El 47 por ciento no usa nunca el euskera. Sólo el 0,5 por ciento emplea siempre la lengua vasca. En la rotulación exterior de los comercios, el castellano gana por tres puntos al euskera (22 por ciento frente a 19 por ciento y un 54 por ciento bilingüe). En los mensajes de megafonía, arrasa el castellano (52 por ciento) frente al 20 por ciento en vasco. Con este panorama, el Gobierno regional tiene claro que la única salida es la imposición.

Partidos
La obligatoriedad de saber vasco no afecta a los consejeros de Ibarretxe
Redacción La Razón 24 Marzo 2008

Madrid- El acceso a una plaza en la Administración vasca obliga a un conocimiento exhaustivo del euskera. En las oposiciones para acceder al servicio de Salud vasco, acreditar un conocimiento medio del euskera supone obtener 16 puntos en la valoración de méritos. Un nivel alto otorga 24 puntos y uno básico 8. Tener un doctorado sólo suma cuatro puntos.
Si un médico que llevaba tiempo en el servicio de salud no sabía hablar euskera, el Gobierno autonómico proveía cursos para que lo aprendieran. Pero su puesto debía ocuparlo un sustituto. Esta maniobra supuso en los últimos cinco años un coste de 27 millones de euros.

Pero la radiografía social del euskera dista bastante de las pretensiones nacionalistas sobre su extensión. Entre 1981 y 2001, el número de vascoparlantes sólo creció del 21 al 32 por ciento de la población. Este porcentaje se halla presente principalmente en Guipúzcoa y algunas zonas de Vizcaya. En cambio, en Álava apenas se utiliza.

Los jóvenes vascos han llegado a tener una comprensión básica del euskera, pero no lo utilizan habitualmente en su vida diaria. Como varios consejeros del Gobierno vasco, como el de Interior, Javier Balza, el de Justicia, Joseba Azkarraga, y el de Sanidad, Gabriel Inclán, que no lo usan prácticamente nunca, a excepción de en textos que leen en algunas ruedas de prensa. El propio lendakari, Juan José Ibarretxe, llegó a la Presidencia autonómica sin tener un conocimiento fluido de la lengua vasca por la que tanto lucha. La portavoz del Ejecutivo vasco, Miren Azkarate, igualmente, utiliza el castellano en sus comparecencias públicas de manera prioritaria.

NO PODRÁN NOMBRAR AL DIRECTOR DEL CENTRO
La Xunta suprime el Consejo Escolar de las Galescolas para reducir el control paterno
Las escuelas públicas de enseñanza en gallego pueden estar infringiendo la Ley Orgánica de Educación (LOE). Los centros carecen de Consejo Escolar, un órgano de gobierno de obligatoria constitución en todos los colegios públicos del sistema educativo español. Además, se reduce la representación de los padres a la presencia en un órgano consultivo llamado Consejo de Participación, según el borrador de Reglamento comentado para Libertad Digital por Gloria Lago, presidenta de Galicia Bilingüe.
V. Gago Libertad Digital 24 Marzo 2008

La organización de las Galescolas –escuelas públicas de la Xunta para la inmersión lingüística en el gallego– incumple lo estipulado en la Ley Orgánica de Educación sobre la participación de alumnos y padres en el gobierno de los colegios.

Los centros de enseñanza en gallego no tendrán Consejo Escolar, una institución de obligatoria creación en todos los centros públicos del sistema español, según el borrador de Reglamento sobre el que la plataforma Galicia Bilingüe ha alertado este domingo.

La Xunta se propone suprimir el Consejo e instituir, en su lugar, un órgano llamado Consejo de Participación de las Galescolas, que carecerá de las funciones de gobierno que la LOE asigna a los Consejos Escolares y funcionará como un órgano consultivo.

La Xunta no reconocerá a los Consejos de Participación, entre otras, la competencia para nombrar al director del colegio que la LOE reserva al Consejo Escolar. En las Galescolas, los directores serán nombrados por la Gerencia de la red de centros, dependiente del Gobierno autónomo.

Según el borrador de Reglamento, al que Libertad Digital ha tenido acceso gracias a la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, la participación de los padres en los Consejos de Participación de las Galescolas también se aparta de lo dispuesto en la LOE.

Serán órganos de nueve miembros, con dos padres representando a las familias del centro, cuando la LOE establece que la representación de los padres será de al menos un tercio de los miembros del Consejo Escolar.

Lea aquí [ única versión disponible, en gallego ] el borrador de Reglamento de organización y funcionamiento de las Galescolas, elaborado por la Vicepresidencia de la Xunta, de la que dependen estos centros.

EN CONTRA DE LA IMPOSICIÓN NACIONALISTA
La defensa del castellano une a varias asociaciones de Cataluña, País Vasco y Galicia
Libertad Digital 24 Marzo 2008

La deriva nacionalista, tolerada durante décadas por los dos grandes partidos nacionales, ha llevado a la práctica desaparición del castellano en la enseñanza en Cataluña y Galicia, y muy pronto sucederá en el País Vasco. De ahí que hayan surgido asociaciones en defensa del castellano en estas regiones. Según informa El Mundo, Asociación por la Tolerancia, Convivencia Cívica Catalana, la Plataforma en Defensa de la Libertad Lingüística (País Vasco) y la Plataforma Galicia Bilingüe negocian una alianza para plantar cara a la imposición nacionalista.

La indefensión y soledad que padecen los castellanohablantes en regiones como Cataluña, País Vasco y Galicia les ha llevado a formar asociaciones cívicas para hacer valer sus derechos. En la política, sólo el PP vasco, no el nacional, y partidos aun minoritarios como UPD y Ciutadans mantienen una postura firme en defensa del castellano en esta comunidades.

Aunque pueda parecer que ya es demasiado tarde –en Cataluña, el castellano ha desaparecido; en Galicia tras 14 años de fraguismo es casi residual, y en el País Vasco Ibarretxe pretende eliminarlo– estas asociaciones quieren unirse para defender a nivel nacional la lengua de todos los españoles y en especial el derecho a la escolarización en castellano, sin el que no se puede hablar de libertad individual.

Según una amplia información del diario de El Mundo de este domingo, las asociaciones catalanas Convivencia Cívica Catalana y Asociación por la Tolerancia; las vasca Plataforma en Defensa de la Libertad Lingüística, y la gallega Plataforma Galicia Bilingüe negocian ya esta alianza.

Convivencia Cívica, liderada por Francisco Caja, aglutina a numerosas asociaciones catalana y trabaja desde 1998, fecha en la que se aprobó la Ley de Política Lingüística que supuso la desaparición del castellano de cualquier ámbito de la vida pública catalana.

En el País Vasco la posibilidad de elegir entre varios modelos lingüísticos en la enseñanza garantizaba poder estudiar en castellano o vascuence libremente. Pero a partir del próximo curso los nacionalistas han decidido suprimir el modelo de enseñanza en español. Esto llevó a un grupo de madres a fundar la Plataforma en Defensa de la Libertad Lingüística, que en sólo dos meses ya tiene más de 2.000 asociados.

La situación en Galicia es desoladora. Los 15 años de gobierno de Fraga, con una política cultural vergonzosa de entreguismo al nacionalismo, dejaron el terreno abonado para que la llegada del BNG al poder, de la mano del PSOE, suponga la aplicación definitiva, ya iniciada en la era Fraga, del modelo catalán en Galicia. En este contexto surgió hace un año una campaña de recogida de firmas contra el Decreto sobre el Uso y Promoción del Gallego en el Sistema Educativo, que fue el germen hace casi un año de Galicia Bilingüe. Esta asociación reúne a un millar de padres y profesores en contra de la "inmersión lingüística en el gallego" impuesta por la Xunta y ante la que el PP gallego guarda silencio.

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