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Recortes de Prensa    Miércoles 26 Marzo 2008

La investidura
Agapito Maestre Libertad Digital 26 Marzo 2008

Empieza una legislatura rara. ¿Rara? Sí, rara y, sobre todo, crepuscular. El horizonte político es mortecino. Todo es viejo y decadente. No entiendo por qué algunos periodistas, demócratas de salón y mesa camilla, se extrañan de que el PSOE haya abierto la legislatura negociando con los nacionalistas y despreciando al PP. Es lo que lleva haciendo cuatro años y es lo que tiene planificado hacer durante toda la legislatura. Negar a la oposición. Negar la posibilidad de alternancia democrática. El PSOE negará, sí, la democracia a la par que dirige el proceso de destrucción del Estado nacional diseñado conjuntamente con los nacionalistas. ¿Qué otra cosa podría hacer Blanco que reunirse con los nacionalistas en el Congreso de los Diputados? Quien esperase que los socialistas se reunirían antes con el PP que con los nacionalistas, antes con la genuina oposición que con partidillos montaraces, es que no ha entendido nada de lo que está pasando en España.

Esa gente, esos periodistas de salón, son incapaces de comprender que estamos ante el final del sistema constitucional y democrático surgido en 1978. Tampoco entienden que los socialistas aún no se atreven a defender, al menos con el descaro ideológico que les caracteriza históricamente, el "modelo", por llamarle de algún modo, "confederal" de comunidades ibéricas que tienen reservado para una España de la que sólo queda el nombre. Zapatero inicia su segunda legislatura con un único objetivo, a saber, trocear definitivamente España en cuatro naciones o 17 reinos de "taifas".

Eso, naturalmente, tiene una prioridad darle a los vascos lo que ya tienen los catalanes: un nuevo Estatuto de Autonomía. PNV y ETA han dado su consentimiento. Sólo falta, reitero lo dicho en otras ocasiones, completarlo. Esa es exactamente la política de socialistas, nacionalistas y terroristas para esta legislatura, que cada uno defenderá con formas diferentes. Pero nadie dude de que todos ellos trabajan ya para crear un simulacro de Constitución vasca para seguir esquilmando a los que se llaman españoles. Mientras tanto, mientras se hace operación, se sigue simulando, como en el caso de la aprobación de los anteriores estatutos, que se respeta la Constitución, cuando en verdad la Carta Magna está muerta.

En esa circunstancia, sin duda alguna dramática, viene Rajoy de vacaciones de Nueva España y hace sus primeras declaraciones sobre el debate de investidura: "A ciegas nadie da su voto ni a favor, ni en contra, ni se abstiene". Pero, por Dios, este hombre dónde vive. Me temo lo peor; en efecto, este hombre se cree lo que dice. Igual está esperando el "discurso" de Zapatero para mandar a sus huestes votar una de esas tres opciones. Increíble. Pero, sin duda alguna, más grave que votar a favor, en contra o abstenerse, será argumentar una de las tres opciones. Ese es el verdadero problema de Rajoy. Nadie crea que eso es tarea fácil, cuando la política es tomada en serio; sí, cuando el razonador es consciente de la importancia de su discurso, o mejor, de que la "vida en común" de los españoles dependerá en buena medida de su discurso, entonces no resulta sencillo razonar. Es menester ahí, en esta circunstancia dramática, demostrar el liderazgo. Otra cosa sería que al político, en este caso el orador en una asamblea, sólo le preocupase mantener el poder sobre su partido; no creo, y lo digo sinceramente, que sea el caso de Rajoy.

Por lo tanto, aparte de lo que diga Zapatero, debería interesarnos sobremanera qué dirá Rajoy el día de la investidura. Descartemos que el voto de Rajoy sea afirmativo, y que lo dicho sobre votar a favor de la investidura de Zapatero sólo sea una concesión a los usos retóricos de la dinámica parlamentaria, lo contrario sería la constatación de la muerte de la democracia. ¿Cuáles serán sus razones para abstenerse? ¿Cuáles sus ideas para votar negativamente? Tengo verdadera curiosidad por oír a Rajoy. De esas razones, sin duda alguna, dependerá el tipo de oposición que haga el PP durante toda la legislatura. ¿Será el PP una mera comparsa del fin del régimen constitucional? ¿Dirá las cosas con claridad y eficacia? ¿Reconocerá sus fallos pasados por haber caído en las trampas tendidas por los socialistas y los nacionalistas? ¿Cómo fijará su posición Rajoy respecto a la desaparición de la nación española? ¿Cómo encarará el pacto entre el PSOE, el PNV y el BNG? ¿Cómo se opondrá a la política contemporizadora del PSOE con ETA? ¿Conseguirá dar argumentos suficientes para contentar a la mayoría de sus votantes?

Reconozco que no lo tiene fácil el señor Rajoy, entre otras razones, porque él mismo dijo que se abstuviera el PSOE, aunque estableciendo condiciones, en la investidura si ganaba el PP; pero, ahora, hay muchos miembros relevantes de su partido que opinan lo contrario. Zaplana, por ejemplo, ha reconocido que es necesario votar contra Zapatero. Naturalmente, se me ocurren cien maneras de encarar ese discurso. Me sobran razones para cuestionar el contenido, sin duda alguna previsible, del discurso de Zapatero, pero poco sentido tiene lo que yo diga para Rajoy, porque él sólo oirá lo que diga el candidato a la presidencia del Gobierno. Por otro lado, nada de eso es nuevo en el comportamiento de Rajoy. Éste nunca tuvo en cuenta, por ejemplo, las opiniones de quienes ajenos a los intereses de partido, o sea, los columnistas genuinamente libres, le aconsejábamos que no entrara en la discusión de la reforma de los estatutos de autonomía, entre otras razones, porque la ciudadanía no lo demandaba, pero él y todos sus colaboradores no hicieron otra cosa que caer en la trampa que les tendían Zapatero y los nacionalistas. Las consecuencias están a la vista.

Por lo tanto, lejos de mí intentar crear "opinión política" para que conteste de una u otra manera a Zapatero. Rajoy sabrá cómo lo hace. Es, en verdad, su problema. Además, nadie debería osar sustituir la tarea de un líder, en verdad, del único líder político que tiene la derecha española. Quien lo pretenda es que cree poco, quizá nada, en su liderazgo; por cierto, repárese seriamente en este particular, que el principal apoyo que, hoy por hoy, tiene Rajoy son los medios afines al Gobierno de Zapatero... La delicadeza, el mimo y la ternura que esos medios han desplegado a favor de Rajoy son, en mi opinión, peor que sospechosos. Son basura.
En cualquier caso, tenemos que exigirle a Rajoy que argumente con criterio sea cuál sea su posición, porque las consecuencias las sufrirán no sólo sus electores sino todos los españoles. ¿Cuál es el criterio principal de Rajoy para abstenerse o negarle la investidura al candidato socialista? Lo desconocemos, porque prefiere escuchar antes a Zapatero. Esto, insisto, es lo grave. Ése es, en verdad, el problema. Ojalá me equivoque, pero tengo la sensación de que, hoy por hoy, Rajoy no tiene nada nuevo qué decir. Zapatero lo tiene cogido por todas partes. Si se abstiene, sin duda alguna, será malo; pero, si vota negativamente, sospecho que su programa no será muy diferente al planteado por Zapatero, especialmente en lo que se refiere a los Estatutos de Autonomía y vertebración territorial de la nación española. Pero esto ya es otra cuestión.
 

Al fin, esto es un régimen
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 26 Marzo 2008

El PP ha aceptado la derrota electoral con un buen conformar. Es comprensible. No tenía un proyecto propio y, sin embargo, mantiene el poder (ejecutivo) en media docena de Comunidades. Algunas tan importantes como Madrid o la región valenciana. Es la ventaja de un sistema autonómico como el nuestro. Tienes tu pequeña Moncloa. Eres un taifa. Mucho más que Romanones. ¿Cuánto podrá llegar a durar Chaves al frente del gobierno de esta «realidad nacional» que es Andalucía y que tiene nueve millones de habitantes? A Bono le pareció poco Castilla-La Mancha. Tenía clavada la espina de Zapatero. Camps tiene una enorme fuerza: es el dique de Rajoy frente a Esperanza Aguirre. ¿Quién será capaz de desafiar a Rajoy en estas condiciones? El que fue puesto a dedo se toma la ventaja de amenazar con un equipo personal desde el poder institucional. Después de la segunda derrota. Pero aquí todo es posible. Se puede cambiar el modelo de Estado sin los requisitos que exige la Constitución y sin que se escandalicen por ello los constitucionalistas de profesión. El Tribunal «ad hoc» se designa.

Esto es un régimen. No, un sistema de partidos. Aquí las autonomías permiten arreglos intrapartidarios que ni siquiera serían posibles con los modos oligárquicos de los partidos clásicos. Aquí no cuenta la alternancia.

¿Hacia dónde vamos? Evidentemente hacia el cumplimiento del proyecto de Zapatero. Con la ayuda de los nacionalistas y la ineficiencia del PP. Aquellos pondrán las condiciones que puedan, y el PP será informado del proceso. De paz. Siempre de paz. El objetivo es reducir el Estado a una carcasa, sustituible y sustituida por el Gran Partido, y anular los últimos vestigios de la nación en aras de las naciones históricamente postergadas, incluso nunca ensayadas.

A los treinta años de la proclamación de la Constitución vamos a lo que es verdaderamente un régimen. ¿Recuerdan que durante González hablábamos del PRI como modelo? Con Zapatero será algo parecido pero sin México y la Virgen de Guadalupe.

Cambio climático... a estatal
POR ANTONIO BURGOS ABC 26 Marzo 2008

Porque no soy amigo de las apuestas, pero me ponía una cena a que en esta segunda legislatura zapatera cae. Cae la palabra «nacional» del nombre de Radio Nacional de España. Que será, y si no, al tiempo, algo así como Radio Estatal de España o Cadena Estatal de Radio. De menos hizo Mariano Medina al Servicio Nacional de Meteorología, luego Instituto Nacional de Meteorología, y ya lo ven: de Nacional, nada, monada; y de Servicio y de Instituto, menos, que eso suena a franquismo, a Servicio Nacional del Trigo o a Instituto Nacional de Industria. El cambio climático ha llegado hasta la Meteorología. Ya lo habrán oído por los partes de la radio y visto en los mapas del tiempo de la tele. El que ahora da la información del «ojú, lo negro que viene por ahí» y del «anda, la que va a caer, no va a caer ná, la mundial», ya no es ni el Servicio ni el Instituto Nacional de Meteorología. Señoras y señores: lo de «nacional» referido a España hay que guardarlo dentro del armario, vergonzantemente, para que no se mosqueen catalanes y vascos, que tenemos que pactar con ellos la investidura y con las cosas de comer no se juega. El organismo que maneja la información del tiempo es uno nuevo, que tiene nombre de organismo militar de la Armada o del Ejército de Tierra: la AEMET. Tú dices que tu cuñado es teniente de Artillería o de Infantería de Marina y que está destinado en la AEMET y cuela, vamos que si cuela... Pero nada más lejos de lo militar que este servicio meteorológico que, por cierto, tuvo su origen en las gloriosas alas de España, en el Ejército del Aire. Todo eso del tiempo se llama ahora, signo de los tiempos que corren, AEMET, acrónimo de Agencia Estatal de Meteorología. No pregunten, pues:

-¿Qué tiempo hará mañana?

Le dirán:
-De momento estatal, para que no protesten los nacionalistas, y después, ya veremos si llueve o escampa.

Lo importante es borrar a fondo la palabra «nacional» referida a España, perdón, al Estado Español. Me sigo apostando algo a que dentro de nada desaparecerá el Instituto Nacional de Estadística, que pasará a ser Agencia Estatal de Estadística. Donde podrán llevar mejor que en ningún otro sitio las cuentas de la cantidad de organismos a los que van a quitar la palabra «nacional» de su denominación de origen, así como cuánto nos va a costar ese cambio sólo en la sustitución de membretes de cartas, impresos y recado de escribir, y en variación de letreros en las puertas de las respectivas oficinas y sedes.

El barómetro del fraile o el azulejo con la cola de esparto del burro pontanés han pasado, pues, a ser estatales, por más icono de España (como ahora se dice) que fueran. ¿Qué más cambio climático quieren que no llamar «nacional» a nada que pueda disgustar a los nacionalistas? Cambio climático que, por cierto, me hace mucha gracia. Si haces una predicción meteorológica de los negros nubarrones de la economía y sostienes incluso menos que lo que acaban de afirmar las Cajas de Ahorros sobre la borrasca que se cierne sobre el PIB para el año 2009, eres un antipatriota. Si dices que la economía va tan bien que el billete de 50 euros cada vez te dura menos, eres un catastrofista. Pero, ah, si las trompetas del Apocalipsis se refieren al cambio climático, entonces eres un progresista hombre del tiempo de tu tiempo, adiós, Al Gore. Decir que el mar va a subir tres metros y que de momento, adiós, apartamento de la playa, está perfectamente en sintonía con las grandes preocupaciones de nuestra época. No es antipatriota ni catastrofista predecir que a este paso los pingüinos del Polo Norte van a tener que ir en bermudas y chanclas, de la calor que está haciendo allí.

Y voy a lo de siempre, a lo mostrenco al alcance de cualquiera. ¿Cómo voy a creer en las predicciones sobre el cambio climático para dentro de cincuenta años, si los meteorólogos no han sido capaces de acertar ni en la lluvia del Sábado Santo, y se mojaron todas las cofradías que, confiadas en los partes del tiempo, se habían echado a la calle? Ah, claro, por eso será lo de Estatal. No es lo mismo un fascista pronóstico nacional que una progresista predicción estatal.

Zapatero, segundo capítulo
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 26 Marzo 2008

LA biografía de José Luis Rodríguez Zapatero no está aún escrita, porque él todavía la está escribiendo. La idea que hasta ahora tenemos de él es turbia, compleja: la de un extremista suave. La de un fabulador con el instinto más real y brutal de la política. Mentiroso hasta el punto de a veces parecer que se está engañando a sí mismo. Y, sobre todo, con una inmensa habilidad para echar la culpa de sus errores a los adversarios. Ello le ha permitido sobrevivir el desplome de sus grandes planes, mientras el PP asumía los costes del famoso plan de paz para el País Vasco, «por no haber apoyado al gobierno», y el de la reforma de los estatutos, «por su anticatalanismo». Seguro que, de haber durado un poco más la campaña, le hubiera acusado de haber traído la crisis económica por anunciarla. No sabemos todavía quién es Zapatero, pero podemos ya asegurar que es un maestro en el juego sucio de la política, y no se tome como insulto. La política lo admite.

Vuelve a demostrarlo nombrando a José Antonio Alonso portavoz socialista en el Congreso. ¿Por qué? Porque se ha dado cuenta de que sus antiguos socios ya no le sirven. De que para resolver los problemas que tiene planteados el país, necesita al PP. La economía, pues aquellas «turbulencias» que él anunciaba se han convertido en crisis. ETA, con quien negociaba, que vuelve a su racha asesina, si es que la dejó alguna vez. Los nacionalistas, sus socios, pidiendo cada vez más. La Justicia, bloqueada. El agua. La energía. Todo eso no va a resolverlo con IU, con ERC, con CiU, con el PNV. Sólo puede resolverlo con el PP. Y para eso no le sirve el dóberman de López Garrido. Requiere un hombre moderado, tranquilo, discreto, ecuánime, dialogante, un hombre como Alonso, que ni siquiera es miembro del partido socialista. Va a ser su mejor tarjeta de visita en Génova, 2.

Lo que, en principio, está bien, muy bien incluso. Es lo que ha pedido el electorado: dejarse de crispación y acuerdo entre los dos grandes partidos para resolver los enormes desafíos con que nos enfrentamos. Pero ¿es auténtico? ¿Demuestra una voluntad sincera de Zapatero de olvidarse del radicalismo de su primer mandato, o se trata de un señuelo, de una añagaza para sobrevivir una legislatura que se presenta con problemas muy distintos a la anterior? ¿Busca sólo un pacto sobre la Justicia o un pacto de Estado? No lo sabemos, tal vez no lo sepa él mismo. Estamos ante un hombre que usa la política para imponer su poder, no el poder para imponer su política, como suele ocurrir. La política para él es secundaria. Puede, por tanto, cambiarla. Y si ha usado su partido y sus socios para gobernar, no debe extrañarnos que intente usar la oposición para seguir gobernando.

Pero, en fin, si eso trae el cese de su política sectaria, si la próxima legislatura va a ser racional, estable, sensata, bienvenido sea. Pero tendrá que demostrárnoslo con algo más que el nombramiento de un nuevo portavoz parlamentario.

Carod-Rovira
Bye, bye, spanish friend
Juan Morote Libertad Digital 26 Marzo 2008

Cuando en febrero del año pasado José Luis Carod-Rovira decidió emprender la colonización cultural de la India y se fue allí para promocionar el diccionario catalán-sánscrito, sánscrito-catalán, fue recibido por los trabajadores y pacientes del hospital de Bathalapally, en Anantapur, con una pancarta que rezaba "welcome spanish friends" (bienvenidos, amigos españoles). De esta guisa recibieron los indios al excursionista de Perpiñán. Esto le sentó al colonizador a cuerno quemado, como también que lo pasearan por Delhi con un coche de la embajada española, con la bandera de España, claro. Dicho sea de paso, a ese diccionario le auguro el mismo futuro que a la recaudación de taquilla de la próxima película de Pilar Bardem.

No me importaría llamarle Josep Lluís, como a este sujeto le gusta. Sin embargo, no me da la gana mientras él, los eternamente ofendidos nacionalistas catalanes y los infinitamente acomplejados que no lo son, sigan llamando País Valencià a la Comunidad Valenciana, y sigan traduciendo los nombres castellanos al catalán. Por ejemplo, "En Joan de Borbó" por "don Juan de Borbón" que, como todo el mundo sabe, no se exilió en el Roselló, ni en la Cerdaña, ni el Alguer, sino en Estoril, y además no hablaba catalán ni en la más estricta intimidad.

Parece que José Luis Carod-Rovira ha decidido marcharse, eso sí, con la boca pequeña como todos los políticos que se van en este país. Pero bueno, en todo caso sí ha sonado a cierta despedida su renuncia a ser reelegido al frente de Esquerra Republicana (esto no lo traduzco para que no se confunda con uno de los partidos por los que se presentó Azaña). Este personaje, en su periplo político, no ha cejado de sembrar odio, generar división y mofarse de la religión y de la cultura que aúna a casi toda España, incluida Cataluña.

Desde que llegó a la Generalidad en diciembre de 2003, un rosario de despropósitos jalona su acción política. Si los recordamos brevemente, comenzó con su viaje a Perpiñán para pactar con ETA que no atentara en Cataluña, como publicó la banda asesina poco después. Un año más tarde, en mayo de 2005, se negó a participar en el homenaje a Isaac Rabin de Jerusalén. Aunque sí aprovechó el viaje para, ayudado por Antoni Castells, burlarse de la pasión de Cristo con una corona de espinas. En 2006 montó un escándalo por la utilización del castellano en las fiestas de la Mercé. En medio de semejante periplo, hubo un brindis por la denegación de los Juegos Olímpicos a Madrid.

¡Márchese don José Luis, márchese! Es una pena que haya venido. Por el bien de todos, debe usted desaparecer de la vida política. Las posiciones se pueden defender de muchas formas, entre las cuales usted siempre ha elegido la peor. Veremos quién es su sustituto al frente de la Esquerra. A lo peor es alguno de los que sí llegaron a militar en Terra Lliure, pero al menos se habrán quitado definitivamente la careta. Mientras eso llega, yo también le digo bye bye, Spanish friend, Carod Rovira.

¿Por qué ganó Zapatero?
Francisco Rubiales Periodista Digital 26 Marzo 2008

Todos creemos tener las claves de la reciente victoria de Zapatero: porque transmite mejor que Rajoy, porque él fue el optimista y Rajoy el pesimista, porque la gente rechazó la bronca y la descalificación permanentes del PP y prefirió el optimismo pertinaz de ZP, porque Rajoy y su corte recordaban demasiado a José María Aznar, el único "Zar" que ha gobernado en España...

Son conclusiones ciertas, aunque no las únicas reales porque la victoria de ZP también responde a otras razones y claves menos evidentes: Zapatero ha ganado por la misma razón que han ganado en otros países gente como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa o Daniel Ortega, porque existe una izquierda que ha sabido disfrazar de falsa modernidad al viejo y derrotado marxismo, que maneja con pericia la confusión, el lenguaje y la propaganda y que ha logrado convertirse con éxito en portaestandarte de un falso "diálogo de paz" y de un engañoso "progreso", basados en falsas poses dialogantes, en la muerte del esfuerzo, el rechazo a los viejos principios, el acoso a la religión, la renuncia a las tradiciones, la glorificación del aborto y la eutanasia y la expansión de derechos que benefician a minorías como los homosexuales.

El mayor éxito de Zapatero y sus colegas de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua es haber logrado que, después de la caída del Muro de Berlín, la izquierda resurja de sus cenizas, haber sabido disfrazar los restos malolientes del antiguo comunismo derrotado, adaptándolo a las reglas de la democracia, utilizando para ello el populismo, una moral nueva y un lenguaje truculento que confunde a las masas y las hace ver libertad donde sólo hay libertinaje y progreso donde sólo existe falsedad y decadencia retrógrada.

Inspirados en la experiencia cubana de Castro y en las reflexiones del Foro Social Mundial que comenzó a reunirse en Porto Alegre (Brasil), los profetas de la nueva izquierda populista, han devuelto la esperanza y los privilegios del poder a miles de cuadros bien entrenados, en su mayoría antiguos marxistas, dispuestos a abrazar cualquier ideología con tal de poder seguir disfrutando de las mieles y distinciones que traen consigo los cargos públicos.

La nueva izquierda de ZP y sus "colegas" no es fuerte ni sólida, pero puede triunfar por dos razones de gran importancia. La primera es que sus mensajes son bien acogidos por las masas más incultas, por gente que ya ha sido previamente degradada y narcotizada por la televisión, por la prensa rosa y por la ausencia de estudio y esfuerzo intelectual. La segunda es que en sus respectivos países cuentan con una oposición de derecha desacreditada por su pasado, desmoralizada e incapaz de renovarse y de ilusionar a la sociedad, a la que han dejado huérfana y en manos de los falsos profetas de la nueva izquierda embaucadora.

Zapatero y sus colegas, cabezas visibles de movimientos, partidos y gobiernos que suelen ser tan corruptos y elitistas como lo era la vieja derecha, han aprendido a esconder la basura bajo las afombras y han tenido también la suerte de no tener que competir con una izquierda auténtica, democrática y moderna, capaz de levantar y ofrecer a la sociedad aquellos viejos principios que dieron fuerza y prestigio a la izquierda en el pasado: limpieza, igualdad, democracia, justicia, esfuerzo y lucha por un mundo mejor. La izquierda tradicional que ahora les hace frente, como la española Izquierda Unida, ya está derrotada, es tan residual y está tan deteriorada y desmoralizada que se dedica, descaradamente, a intercambiar su ideología por los sillones y privilegios que otorga el poder político.

Llamadme pesimista y duro, pero este análisis es pura y crujiente realidad.
FR

Sincero y noble
Vicente A.C.M. Periodista Digital 26 Marzo 2008

Ahora dice el Sr. Zapatero que buscará el acuerdo sincero y noble con el resto de las fuerzas políticas para la lucha contra ETA. Eso significa que en estos cuatro años lo que ha llevado es un desacuerdo y una falta total de sinceridad, reconocida por el mismo, en algo que se puede considerar absolutamente innoble y desleal en un Presidente del Gobierno de España.

Lo peor es que ya nadie puede creer en la palabra del Sr. Zapatero. Alguien que ha basado toda su legislatura en la ocultación, en la manipulación y el engaño sobre todos los temas. Nadie puede creer a quien autorizó el diálogo y negociación política con ETA mientras se seguía atentando con víctimas, mientras se seguía extorsionando.

Buscar el fin de ETA es el deber de cualquier gobernante. Lo que le diferencia al Sr. Zapatero de otros que le han precedido son las formas, los métodos y el uso abusivo de la Justicia haciendo una interpretación muy favorable a los intereses de los terroristas y dándoles a estos la dimensión de interlocutores en igualdad con los del Estado. Y no solo en el ámbito nacional, sino también en el internacional, logrando llevarles de la mano a plantear sus reivindicaciones en el Parlamento Europeo.

Ahora quiere decirnos que va a cambiar su postura y quiere un consenso. ¿Por qué hemos de creerle Sr. Zapatero? ¿Qué ha cambiado en usted para que ahora busque lo que antes despreció continuamente?. No bastan ya las palabras. Hace tiempo que en su palabra no tiene valor alguno , carece de credibilidad. Para estos momentos en que ETA ha vuelto a matar a poner coches bomba y está más fortalecida, solo hace falta que se vuelva al Pacto por la Libertad y de la Lucha anti terrorista. Ese pacto que firmó con el PP y que los demás partidos rechazan.

Otra vez no va a engañar al PP con este anzuelo de falsa mano tendida. Los pactos deberán ser públicos y no ocultados como esas infames Actas de reunión que negó haber tenido con ETA. Solo hace falta escucharle que está dispuesto a la derrota de ETA. Que aplicará la Ley y la Constitución, como le obliga su promesa de Presidente del Gobierno, con toda la fuerza que le otorga el Estado de Derecho y que renuncia a ese cheque en blanco que aún sigue en su poder dado por el Congreso en una situación y escenario que nunca se cumplieron.

Sinceridad y nobleza, dos bonitas palabras que hasta ahora no puedo decir que le puedan calificar.

Si Cataluña es una nación, ¿por qué el Barça juega la Liga española?
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 26 Marzo 2008

El nazionalismo tiene estas pegas: convierte a absolutas mediocridades en personajes con altavoces. Por ejemplo, Joan Laporta, de quien ya conocemos sus calzoncillos.

Joan Laporta insiste en sus tesis separatistas, tesis que como ya sabéis yo apoyo. Ahora dice que su club, que es de él y no de los socios, está para difundir valores y no para ganar títulos. Si el nazionalismo tiene inconvenientes, también tiene ventajas: a sus paladines se les exime del Código Penal, el robo (Banca Catalana), el asesinato (ETA), el racismo (PNV), si se sacrifican por su nacioncita.

Sus perlas:

Cataluña es un país entre España y Francia.

Exigir ganar títulos es desmesurado.

Es un orgullo explicar Cataluña en el mundo a través del Barcelona. Vamos al mundo a explicar valores y no a mostrar lo que facturamos.

Su suegro es falangista y hay quien dice que le ayudó en sus comienzos como abogado.

Quizás si el Barcelona jugase una temporada con el Mollerusa, el Nastic, el Sabadell y otros equipos de la Champions se moderase el nazionalismo en Cataluña, ¿no os parece? ¡Para ver al Real Madrid y al Valencia los catalanes tendrían que ir al campo del Español, equipo fundado por catalanes frente al protestante y extranjero Barcelona, por cierto!

¿Por qué el bravo Laporta no retira al club de sus amores de la Liga expañola y monta una propia?, ¿a que no hay lo que tiene que haber? Como veis, los nazis catalanes nos usan para sacarnos el dinero. Nos necesitan, entonces, ¿por qué hemos de soportar sus insultos y sus chantajes?

El marcapasos político de la Justicia
José Luis Manzanares Estrella Digital 26 Marzo 2008

La independencia de la Justicia frente a cualquier condicionamiento político no debe manifestarse solamente en sus sentencias, sino también en la tramitación de las causas con absoluto respeto a las normas procesales. Hay plazos explícitos y otros más imprecisos pero que en todo caso habrán de definirse como corresponde. En lo penal, por ejemplo, respetando la impulsión de oficio. Las consideraciones políticas son perturbadoras por partida triple. No se recogen en ningún texto legal, establecen una indeseable conexión entre la Política y la Justicia y pueden sustraer del conocimiento público unas resoluciones que, como tales, son hechos sometidos a la valoración de la ciudadanía.

Resulta así que la paralización de causas o recursos, so pretexto de no influir en una campaña electoral, es práctica bien intencionada pero arbitraria. Nada apoya esas suspensiones oficiosas y nunca plasmadas en alguna providencia, quizás porque se es consciente de la endeblez jurídica de tales demoras.

Los españoles —también en su condición de votantes— tenemos derecho a que cuestiones de tan hondo calado como la constitucionalidad del nuevo Estatuto de Cataluña, la Ley sobre la Violencia de Género, la Ley de la Memoria Histórica o la de Educación para la Ciudadanía se dilucide tan pronto lo permitan los trámites previstos con carácter general. No hay razón alguna —en otro orden de cosas— para retrasar la condena o absolución de quien ha sido denunciado por malversador o prevaricador. E igual ocurre al acordar su procesamiento o inculpación. Es preferible la certeza en un sentido u otro que la incertidumbre que beneficiará al corrupto y perjudicará al inocente. Nada, pues, de hibernaciones por intereses políticos, aunque se aduzca paradójicamente la voluntad de no interferir en la política.

Si el Tribunal Constitucional no se hubiera retrasado en la tramitación de los recursos sobre aquellas materias —a veces durante varios años— los españoles convocados a las urnas habríamos dispuesto de unos elementos de juicio capaces de inclinar el voto hacia una determinada opción política. No es indiferente que algunas leyes muy controvertidas pasen o no el tamiz de la constitucionalidad. Y esto no sólo en relación con aquellas de mayor contenido político, como dicho Estatuto, sino también por lo que hace a todas las demás.

Estos días, justo después de las elecciones, el Tribunal Constitucional ha aceptado la recusación de dos de sus magistrados. Quizás ya no tardemos mucho en saber lo que ocurre con otros relevantes asuntos en lista de espera. Mejor tarde que nunca, se dice. O peor nunca que tarde, que también puede decirse.

Los inhibidores de la alquimia
J. M. RUIZ SOROA El Correo 26 Marzo 2008

Leyendo las sugestivas reflexiones de Daniel Innerarity ('Alquimia para un acuerdo', 10 y 11-3-2008) sobre el siempre necesario y siempre lejano acuerdo entre las fuerzas políticas vascas, publicadas en EL CORREO las pasadas semanas, me venía a la mente una idea. Pensaba, en concreto, que existen condiciones estructurales necesarias para que un acuerdo pueda producirse, es decir, que la alquimia requiere de algo más que buena voluntad de los participantes, requiere de la presencia de unos ciertos catalizadores. Y al revés: que existen también elementos que actúan como inhibidores de la reacción química perseguida. Y me planteaba, al hilo de la metáfora, que quizás lo que sucede es que el nacionalismo democrático vasco sigue sujeto a ciertos condicionantes ideológicos de tipo estructural que son un obstáculo para que se produzca un acuerdo fructífero entre él y las fuerzas políticas no nacionalistas. Vamos, que existen en su ideología unos, por así decirlo, 'inhibidores del acuerdo'. Y me explico.

Creo, en primer lugar, que el nacionalismo vasco incide en el error intelectual de hipostasiar el 'conflicto' al describir la realidad vasca como el lugar donde tiene lugar un problema esencial y radical. El conflicto es el paradigma desde el que el nacionalismo contempla la sociedad vasca y esta particular forma de filtrar la realidad no es adecuada para resolver sus problemas. Lo demuestra, ya de entrada, su relativa incoherencia con otras percepciones nacionalistas, como la que contempla Euskadi como una sociedad moderna y puntera en índices de bienestar, desarrollo y satisfacción humanos. Ambas percepciones son altamente excluyentes. Pero lo relevante, con independencia de esta contradicción, es que la sociedad vasca no es objetivamente considerada una sociedad radicalmente conflictiva. Es más, la misma idea de un conflicto radical es por sí misma desmesurada en las sociedades 'postheroicas' que vivimos.

Sobrevalorar el conflicto no es una buena receta para tratarlo adecuadamente. Porque en la sociedad existen conflictos, desde luego, pero el de la definición exacta del encaje de Euskal Herria en España es uno más, y ni siquiera uno especialmente agobiante para nadie situado fuera del ambiente enrarecido que respiran las elites políticas. Es más, es precisamente esa sobrevaloración política la que colabora a convertirlo en un problema tan difícil y arduo. Porque un conflicto tan trascendental como el que se cuenta a sí mismo el nacionalismo requiere un acuerdo histórico, épico, sobrehumano. Un «paso de gigante», decía Urkullu. Y eso desanima a intentarlo. Así las cosas, puede muy bien resultar que el verdadero conflicto de la sociedad vasca sea la tozudez del nacionalismo en mantener un relato de ella tan apocalíptico. Es el canon nacionalista del conflicto el que hace tan difícil su abordaje. Bastaría con probar un relato de más baja tensión, elaborado con un diapasón terminológico más sosegado, para aumentar la probabilidad de llegar a acuerdos razonables.

Tampoco favorece la solución de los conflictos el empeño en resolverlos de una vez por todas. Los conflictos son consustanciales a toda sociedad moderna y democrática, que es más bien una forma de organizar los disensos que una de generar consensos. Los conflictos deben encauzarse para que no lleguen a enconarse, deben gestionarse con prudencia por los actores políticos, pero es dudoso que deban (y que puedan) ser 'resueltos'. Los conflictos no desaparecen, más bien se transforman en sus términos gracias a la evolución social que ellos mismos promueven. Pues bien, sucede a mi modo de ver que en el País Vasco los verdaderos problemas han venido siempre de las 'soluciones definitivas del conflicto' que algunos han decretado: Franco decretó una forma de solución, ETA otra distinta. Ambos contribuyeron a crear nuevos ejes de conflicto, en lugar de resolver nada. ¿Y si probáramos por una vez una política menos ambiciosa? ¿Y si nos limitáramos a gestionar los conflictos de manera civilizada y razonable, evitando que generen aristas de sufrimiento humano, sin pretender darles solución definitiva alguna? La secuencia monológica 'problema-análisis-solución' está muy arraigada en el pensamiento occidental (dicen que desde Platón por lo menos), pero es un espejismo que aplicado en el terreno social ha causado más frustraciones que bienestar humano. Por eso, opino que el nacionalismo vasco haría bien en replantearse la idea misma de solución, como en su día se le replanteó el socialismo. Más gestión y menos solución.

Un tercer elemento estructural de la ideología nacionalista que actúa como inhibidor de ese acuerdo político que como fuerza política reclama es su propia consideración devaluada de lo que es y significa un acuerdo. En efecto, el nacionalismo concibe todo acuerdo en el asunto del 'conflicto' como una simple etapa o escalón en su marcha imparable hacia el éxtasis final. Para él, todo acuerdo es transitorio, cualquier Estatuto es un obsequio que encuentra en el camino pero que no les hace desistir de su marcha incansable hacia lo que proclaman como la plena autorrealización nacional del pueblo vasco. Lo más importante del Estatuto para un nacionalista no es su contenido competencial sino aquélla de sus disposiciones transitorias en que se añade que 'esto no implica renunciar a nada'. Ni que decir tiene que esta visión devalúa 'a priori' cualquier acuerdo y lo hace especialmente antipático para los demás ¿Para qué molestarse en ceder y pactar con un sujeto que proclama que todo arreglo es provisional, revisable y al final estéril? ¿De qué han servido las considerables cesiones que otras fuerzas hicieron al pactar el Estatuto de Gernika? Una cosa es que un partido político no renuncie a sus objetivos de máximos y otra muy distinta que devalúe por sistema el contenido de cualquier acuerdo que no sea el que contenga su propia solución final.

Y es que, en el fondo, el nacionalismo se posiciona intelectualmente ante los acuerdos de una manera patológica. En efecto, los concibe como un mero arreglo entre intereses opuestos, inestable por su propia naturaleza dado que esos intereses (los suyos por lo menos) persistirán intactos después de celebrado. Concibe el acuerdo desde una perspectiva estratégica. Pero existe otra concepción mucho más profunda del acuerdo en política: aquélla que lo concibe como un proceso de intercambio dialógico entre actores a través del cual éstos van a ir modificando sus propias preferencias, al interiorizar con seriedad las preferencias y los argumentos del 'otro'. El acuerdo, en este sentido, modifica las preferencias iniciales de los participantes al hacer que todos descubran o adivinen nuevas perspectivas. Un proceso de deliberación y pacto debe ser concebido como un proceso de aprendizaje colectivo, como ha escrito el mismo Daniel Innerarity. Pues bien, a esta concepción del acuerdo es a la que se cierra ya de entrada el nacionalismo cuando proclama que cualquier acuerdo es transitorio.

Hablar de un conflicto radical, pretender resolverlo alguna vez y considerar los acuerdos de forma estratégica y egoísta son factores que actúan como verdaderos inhibidores de ese acuerdo que, por otro lado, se desea sinceramente. Y, además, como los nacionalistas deberían ser conscientes, genera sólo melancolía para ellos.

La Generalitat gasta otros 1,2 millones en fomentar el catalán en la hostelería
Destinó 170.000 euros en 2007 para la campaña de los restaurantes «Oberts al català»
L. García La Razón 26 Marzo 2008

Barcelona- No satisfechos con los recelos que levanta la Ley de Política lingüística, la Generalitat tiene entre manos otras medidas para fomentar el uso del catalán en los comercios, en concreto en el campo de la hostelería. El Gobierno catalán empezará el próximo mes de abril las pruebas piloto de unos cursos -bajo el nombre PROFIT- destinados a fomentar el uso del catalán en la hostelería.

La Generalitat gastará un total de 1.200.000 euros en hacer estos cursos, que se iniciarán oficialmente a partir del mes de mayo y que se podrán realizar en cualquier punto del territorio catalán. Constarán de módulos teóricos destinados a enseñar el vocabulario en esta lengua de los espacios y el mobiliario en la restauración. Asimismo, se impartirán clases para dar a conocer técnicas para mejorar la calidad de la atención al cliente.

«Bon profit»
Todos aquellos que se inscriban en ellos también podrán cursar módulos lingüísticos en los que aprenderán a atender en catalán a los clientes. Estos módulos incluyen temas como las reservas, la bienvenida y la despedida, el uso de carta o menú, o frases como «¡Buen provecho!» y «La cuenta, por favor». La Generalitat tiene previsto que participen un total de 2.500 trabajadores del servicio de sala de la restauración, básicamente inmigrantes.

Pero las medidas del Ejecutivo de Montilla para fomentar el uso del catalán en la hostelería no acaban aquí, ya que se volcará en la campaña «Oberts al català», y probablemente aumente los recursos que hasta la fecha se han destinado a este plan, que lleva ya algunas ediciones.

«Oberts al català» se realiza en colaboración con la Confederación del Comercio de Cataluña, el Gremio de Restauración y el Gremio de Hoteles de Barcelona. Esta campaña tiene como objetivo «potenciar el uso del catalán en los establecimientos comerciales del territorio», más allá de todo lo que viene estipulado en la polémica Ley de Política Lingüística.

«Oberts al català» incluye actuaciones como el «código de buenas prácticas», destinado a «reconocer el esfuerzo de los empresarios por incrementar la presencia del catalán en sus establecimientos». En concreto, este código de conducta tiene como objetivo que se utilice el catalán en varios ámbitos como la atención al cliente, la rotulación, la publicidad, los menús o las facturas y los recibos.

Dentro de la campaña «Oberts al català», la Generalitat edita la «Guía para instalarse comercialmente en Cataluña», con una tirada de 5.000 ejemplares. El Ejecutivo catalán ha editado esta guía en formato papel y CD y se puede encontrar en seis lenguas (catalán, castellano, inglés, urdú, árabe y chino), para satisfacer las necesidades de la población inmigrante.

En el marco de esta campaña la Generalitat también distribuye material informativo de sensibilización respecto a la lengua catalana entre los trabajadores de la restauración y los empresarios de este sector. El coste total de la campaña «Oberts al català» fue de 48.300 euros en 2006, una cifra que en 2007 llegó a alcanzar los170.000 euros. Este gasto se reparte entre la Secretaría de Comercio y Turismo, la secretaría de Política Lingüística y la Secretaría para la Inmigración.

EN TAN SÓLO SIETE MESES
Ocho comunidades autónomas suman cientos de recursos judiciales contra EpC
A las más de 27.000 objeciones de conciencia a Educación para la Ciudadanía presentadas en toda España hay que sumar decenas de recursos judiciales contra la polémica asignatura. Fue implantada hace siete meses en algunas comunidades autónomas, las gobernadas por el PSOE con excepción de Castilla-La Mancha y añadiendo Navarra y ya en ocho de las autonomías se han presentado cientos de recursos judiciales que se irán resolviendo poco a poco. Madrid y Murcia ya admiten las objeciones y la Justicia andaluza permitió en una sentencia que los alumnos no recibieran dicha asignatura. Para Profesionales por la Ética, "el calvario judicial de EpC no ha hecho más que empezar".
Libertad Digital 26 Marzo 2008

Para José Luis Bazán, coordinador de la Asesoría Jurídica de PROFESIONALES POR LA ÉTICA, "el calvario judicial de EPC no ha hecho más que empezar". Por ello, aseguró que "los recursos que la Fiscalía o la Abogacía del Estado tengan a bien presentar en el Tribunal Supremo no empañarán en ningún caso el valor jurídico de las resoluciones favorables a la objeción de conciencia frente a EPC. Esperemos que el máximo órgano judicial entienda que la libertad, o se tutela en el caso concreto, o se trata simplemente de un vacío nombre que puede servir de cheque en blanco para el poder arbitrario. Si la imparcialidad judicial triunfa en España, Educación para la Ciudadanía caerá. Si no, siempre nos quedará Estrasburgo".

En este sentido, la mayor parte de los recursos presentados se han llevado a cabo por padres a título individual o asociadamente. Para ello han presentado dichas quejas contra la denegación de la objeción de conciencia y contra los decretos autonómicos que desarrollan Educación para la Ciudadanía. Un total de ocho comunidades han presentado recursos contra la asignatura.

La plataforma Profesionales por la Ética ha subrayado que en Andalucía hay presentados 28 procesos judiciales contra la denegación de la objeción de la conciencia y 9 recursos contra el currículo autonómico de la asignatura. Por el momento están pendientes de dictarse dos nuevas sentencias. Una de ellas resolverá sobre los recursos contra la denegación de la objeción de conciencia; otra, sobre los recursos interpuestos contra el currículo que desarrolla la asignatura en la comunidad andaluza.

Por su parte, en Aragón se han dictado dos sentencias hasta el momento. Ambas aseguran que "no se puede constatar la existencia de vulneración del derecho a la objeción" invocado en los recursos. Según Profesionales por la Ética, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón "se inhibió tras haber resuelto el director de un IES en lugar de la consejería". Por este motivo, los padres recurrirán las sentencias. Además, se presentarán en breve al menos cinco recursos más por denegación del derecho a la objeción en Aragón.

En Cataluña todavía no se han resuelto los procesos judiciales presentados. Hay un recurso Contencioso-Administrativo ordinario interpuesto por e-Cristians, Juristes Cristians de Catalunya, la Fundación Abat Oliba y Manel Silva, al que se han adherido unos 1500 padres y madres. Además, hay cuatro recursos contra actos denegatorios de objeción y otros cuatro recursos interpuestos por ocho padres, también contra actos denegatorios de objeción.

En Asturias, el Tribunal Superior de Justicia ha dictado 23 sentencias de la cuáles 8 ya han sido recurridas ante el Tribunal Supremo. El resto está pendiente de ser recurrida. Otros 4 recursos (2 ordinarios y 2 especiales) están pendientes de sentencia. padres. Y en Navarra La Plataforma Navarra Educa en Libertad presentó hace dos semanas un recurso contencioso por el procedimiento especial de Derechos Fundamentales en nombre de varias decenas de padres, ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

En el País Vasco se presentaron también otro recurso firmado por 341 padres guipuzcoanos y otro contra el Decreto Vasco de Educación Básica realizado por otros catorce padres. Finalmente, en Cantabria y Extremadura se interpondrán en breve recursos contenciosos, por denegación (expresa o por silencio administrativo negativo) del derecho a la objeción.

Maldito «e-mail»
BLANCA TORQUEMADA. MADRID. ABC 26 Marzo 2008

A alguien se le fue el dedo (o el dedazo) y oprimió la orden de «enviar» a un grupo de destinatarios equivocado. Así que la consigna para el primer gancho de izquierda contra Rajoy tras las elecciones no la recibieron quienes la esperaban, como era de rigor, sino los medios de comunicación. Esta operación maestra de la confidencialidad política no la ha diseñado Francisco Ibáñez para los cuarteles generales de la TIA en la próxima entrega de Mortadelo y Filemón, sino que la ha llevado a cabo algún brazo ejecutor de la sede socialista de Ferraz, donde las cartas quedaron al descubierto en un desliz inoportuno pero no insólito: también ha ocurrido alguna vez en la calle Génova.

El hecho es que decenas de periodistas de todos los medios descubrieron a mediodía en sus buzones electrónicos un mensaje remitido por la oficina de prensa del PSOE y catalogado como de importancia «alta» que, en vez de contener las previsiones y convocatorias rutinarias, les hacía llegar el «argumentario» interno. En jerga política, el «argumentario» es la lista de directrices que despachan las direcciones de los partidos a sus cargos públicos y voces afines para acompasar todas las fuerzas en el discurso contra el adversario.

El contenido no tiene desperdicio: al elocuente título de «Lo poco que vale la palabra de Mariano Rajoy», le sigue la apostilla de «La primera mentira de la legislatura (y eso que aún no ha comenzado)». Así, los propagandistas del PSOE han rescatado la entrevista que en la campaña electoral concedió Rajoy a «El país» en la que afirmaba que, en caso de ganar los comicios, iba a pedir a los socialistas que se abstuvieran en la investidura. Unas palabras del líder del PP que los ideólogos de Ferraz contraponen en esta involuntaria «filtración» con las declaraciones del propio Rajoy ayer, cuando dijo que «hasta que no conozcamos cuál es el programa de gobierno, yo no puedo adelantar ninguna posición».

Interpretación libre
De esta circunstancia el PSOE concluye que «Rajoy empieza la legislatura fiel a su estilo de utilizar la falsedad. Sólo han pasado 15 días desde la celebración de las elecciones y ya ha faltado a su palabra y ha anunciado que incumplirá uno de los compromisos que adquirió: abstenerse en la sesión de investidura de Zapatero si éste ganaba las elecciones». Lo que no deja de ser una interpretación libre de lo que el presidente del PP dijo, pues, según recordó ayer la oficina de información del Partido Popular, Rajoy acompañó su propuesta sobre la abstención de la oferta previa de un pacto en asuntos de Estado que ahora no le ha hecho a él Zapatero.

La réplica del PP la motivó el hecho de que el propio José Blanco fue el primero de los dirigentes del PSOE en recurrir públicamente al argumentario «reventado», al plantear que Rajoy, en la ya inminente investidura y «en correspondencia» con lo que defendía, debería abstenerse «si la coherencia le dura unas cuantas horas». Inesperada reedición del «nos va bien que haya tensión» de Zapatero a Gabilondo. Los «e-mail» empiezan a ser tan peligrosos como los micrófonos.

El Ejecutivo de Montilla encarga informes a dedo a personas afines al tripartito
MARÍA JESÚS CAÑIZARES. BARCELONA ABC 26 Marzo 2008

El Gobierno catalán ha encargado a dedo informes técnicos a personas vinculadas a los tres socios del tripartito (PSC, ERC e ICV). Ex diputados, antiguos cargos de la Generalitat y asesores aparecen en un listado, al que ha tenido acceso ABC, sobre los estudios, trabajos y documentos encargados a personas ajenas a la Administración durante 2007. Figuran incluso personas de pasado polémico precisamente por haber elaborado informes «fantasma», como es el caso del asesor socialista Juan I. Marcos Lekuona, o que incurrieron en incompatibilidades, como el ex presidente del Consejo Consultivo, Joaquín Tornos.

El despacho de abogados de Tornos es uno de los principales beneficiados de esos contratos a dedo. La Generalitat le encargó el año pasado informes que superan los 12.300 euros, entre ellos un estudio sobre los terrenos ocupados por la Escuela de Policía de Cataluña en Mollet del Vallès (Barcelona).

Se da la circunstancia de que Tornos, que formó parte del citado órgano dependiente de la Generalitat a propuesta del PSC, tuvo que dimitir en 2006 tras desvelarse que su despacho había realizado trabajos para cuatro departamentos del Gobierno entre 2004 y 2005.

Denunciado por Daniel Sirera
El caso fue denunciado por el hoy presidente del Partido Popular catalán, Daniel Sirera, quien siempre ha sostenido que este tipo de estudios podrían ser confeccionados por funcionarios públicos en lugar de ser externalizados.

Igualmente vinculado a los socialistas catalanes está Josep Suquet Capdevila, ex asesor del grupo parlamentario del PSC en la Cámara Catalana. Suquet realizó dos informes el año pasado para la Consejería de Justicia por valor de 1.045 euros cada uno, relacionados con el borrador de bases de la normativa propia de la Generalitat. La Consejería de Acción Social encargó a Àngel Gil i Origüén un informe, cuyo coste asciende a 11.900 euros, sobre el despliegue del sistema público de servicios sociales en el mundo local. Durante el primer Gobierno tripartito, la entonces consejera de Bienestar y Familia, Anna Simó (ERC), nombró a Gil i Origüen director del Programa para el impulso y ordenación de la promoción de la autonomía personal y la atención a las personas con dependencias del Instituto Catalán de Asistencia y Servicios Sociales.

Por su parte, la Consejería de Economía encargó en 2007 a la empresa Vola Companyia de Serveis Ambientals informes con un coste total de casi 48.000 euros. Destaca el contrato de consultoría para hacer siete estudios energéticos básicos en el sector textil por valor de 21.403 euros o el estudio sobre el comportamiento energético por vivienda unifamiliar aislada, que costó 12.789 euros. En esta empresa trabaja Bet Font, que fue diputada de ICV y miembro de la mesa del Parlamento catalán.

También a este partido pertenece Encarna Bodelón, que ocupó el número 5 de la lista de ICV por Barcelona y a la que el Gobierno catalán, a través del Instituto Catalán de la Mujer, pago 4.060 euros por una propuesta de elaboración de estadísticas jurídicas sobre violencia machista en Cataluña.
 

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