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Recortes de Prensa    Miércoles 9 Abril 2008

Debate de investidura
Tiempos de enanos
Agapito Maestre Libertad Digital 9 Abril 2008

Rajoy le ha dicho a Zapatero que votará no a la investidura, pero que está dispuesto a firmar pactos de Estado con su Gobierno. Suena tan impostada la respuesta de Rajoy como la oferta de Zapatero. Todo suena a engaño. ¿De qué Estado hablan estos señores? ¿Qué entienden estos políticos por pactos? ¿Por qué hablan sobre algo que resulta imposible concretar? ¿O es que acaso no saben esto sujetos que la justicia, el agua, los salarios, las libertades, la crisis de la economía y, en fin, todo lo que ustedes quieran añadir no es nada sin una nación fuerte y unida? Esta gente hablaba como si fueran ajenos a una historia y a unos hechos concretos. Simulaban, por ejemplo que no existían los Estatutos de Cataluña o Valencia, o que el Concierto Vasco fuera un modelo de equidad mundial.

Vergüenza ajena he sentido al oír a estos dos políticos hablar del Estado o de problemas de Estado sin mencionar la nación: la carne de la vida política, de la vida en común, ha sido deglutida por estos asilvestrados políticos. El debate de investidura ha ocultado el principal problema de España. Rodríguez Zapatero y Rajoy han hurtado a los españoles cuál es el asunto fundamental de esta legislatura. El PSOE y el PP están de acuerdo en enterrar definitivamente el espíritu y, por supuesto, la carne de una nación: España. Para estos políticos polichinelas la realidad nacional, la nación, ha desaparecido.

¿Qué entenderán estos políticos por Estado? Vivimos en uno de los pocos países del mundo "civilizado" donde los políticos hablan del Estado despreciando la nación. Ni saben que es el primero en términos democráticos, o mejor, lo saben muy bien desde su uso totalitario, y están decididos a terminar con la segunda, mientras que eso les permita sobrevivir por encima de la sociedad, o mejor, de los españoles, de los habitantes, que ya parecen formar parte más de un gentío que de una nación libre. A los políticos españoles no se les cae la cara de vergüenza al hablar de una nación y una ciudadanía que sólo existen de nombre. En otras palabras, la sesión de investidura de hoy ha dejado clara una posición, a saber, los programas de vida colectiva son inexistentes en España. Los partidos políticos son únicamente máquinas trituradoras de cualquier proyecto de vida en común.

En otras palabras, PSOE y PP son los responsables del hundimiento de una sociedad en el nihilismo, en la expansión exagerada de los deseos vitales por encima de cualquier proyecto en común, y en el radical desprecio de millones de seres humanos por todo aquello que les ha facilitado sus formas de existencia; sí, la radical ingratitud de los españoles hacia su nación es el resultado de una "clase política" preocupada únicamente por comer y vivir del presupuesto estatal. Sí, sí, son los mismos irresponsables que ríen las perversiones de una señora, una periodista, que en un canal de televisión, que pagamos todos los españoles, obliga a cantar a un grupo de niños un himno secesionista catalán y no pasa nada que no sea fomentar más nihilismo y desesperación.

La señora y los niños cantando Els Segadors con la mano en el corazón y Rajoy ofreciéndose a Zapatero para firmar pactos de Estado en una nación que ellos niegan son escenas esperpénticas. Son el cortejo fúnebre de una nación en bancarrota. Son otras tantas consecuencias de una "política" de enanos. Gentes sin talento, y llenas de rencor, incapaces de ver que los problemas de Estado sólo pueden contemplarse al través y en función de los nacionales. Era patético, por poner sólo dos ejemplos, verlos discutir sobre la educación y el reparto del agua sin que ninguno de los dos recurriera a decir que son inabordables sin añadir que son asuntos nacionales... En fin, sin nación no hay ciudadanía y sin ciudadanos no hay nación. España carece de una nación fuerte y su base ciudadana no pasa de las demandas del hombre-masa de todos los tiempos.

Así las cosas, los cuatro años que nos esperan son de sangre, sudor y lágrimas. El régimen, con la oposición incorporada, sólo tiene un objetivo, que ha sido escenificado en el debate de investidura: ocultar el problema fundamental de España, a saber, ésta no existe como nación. Sólo es un nombre, una denominación, para un "Estado" extraño, raro, en manos de unas elites políticas, de unos dirigentes que funcionan al margen de sus bases y votantes, y que no quieren ni pueden garantizar la igualdad de todos los españoles ante la ley, y menos aún el ejercicio de las libertades individuales y políticas. Ni derechos ni libertades existen allí donde no hay nación. Patético ha sido el debate de investidura. El candidato mentía, pero el opositor farfullaba datos y cifras sobre el embuste gubernamental. Todo era un simulacro entre políticos pequeños, casi enanos, que no quieren saber nada sobre España, sobre la nación, que sigue en manos de ETA y los nacionalistas.

El tenista Mariano: set, sí; partido, quizás; eliminatoria, no
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 9 Abril 2008

El enfrentamiento dialéctico en la sesión de investidura entre Zapatero y Rajoy no podía arrojar grandes sorpresas, y, de hecho, no las arrojó. También hubiera sido una sorpresa la debacle de la oposición y no se produjo. Después del aviso de Esperanza, el diestro de Pontevedra no tuvo más remedio que entrar a matar, aunque sin entregarse. La estocada, por caída, no bastó. Es mucha fiera este Zapatero tras haberse levantado del albero cuando en los tendidos de Sol y alguno de Sombra lo daban por doblado y finiquitado.

O sea, que es cuestión de tiempo que llegue el segundo aviso. Dependerá, claro está, de la Presidencia, que en Las Ventas suele ser poco rigurosa en el minuteo de la más grave de las afrentas que pude cosechar un matador de toros: echarle el toro al corral porque ha sido incapaz de ultimarlo en el tiempo preceptivo. Y es un hecho poquísimas veces rebatido que después de dos avisos –las dos elecciones generales perdidas–, ni hay orejas ni, mucho menos, salida por la puerta grande. No en Madrid.

Para los que como nuestro presidente Alberto Recarte sean objetores a la Fiesta, utilizaré otra metáfora: la del tenis. Ayer, para la gente de la derecha al menos, Rajoy ganó el set; otros dirán que lo ganó Zapatero, pero podríamos decir que Mariano salvó los muebles, aunque no habló de la negociación del Gobierno con la ETA con Navarra como pieza de trueque, ni tampoco del Estatuto de Cataluña, ni del Poder Judicial, tan ligado a esa gran enmienda nacionalista a la totalidad de la Constitución Española que si el Tribunal Constitucional no lo remedia –y nadie lo espera– se consumará cualquier día.

El haber superado un match-ball anotándose el set, aunque sea con un juego mediocre, permite a Rajoy soñar con ganar el partido. Pero sólo el suyo, el de Bulgaria, capital Valencia. La eliminatoria no parece a su alcance. Falta vigor e ilusión, faltan ganas de machacar al adversario y de clavarle al vampiro de la nación una estaca en el quinto espacio intercostal. Falta creerse la victoria, y sin esa fe jamás se elimina a nadie en la Copa Davis, que lo nacional es la competición por excelencia. Para mí, la prueba de que Zapatero quiere un Rajoy como el de ayer, aseado pero sin mordiente, es que no le sacó a Esperanza Aguirre, cuando nada le gusta más a un sociata que hablar de los problemas internos del PP.

A esperar, pues, el segundo aviso.

Tócala de nuevo, Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital 9 Abril 2008

De nada ha servido que el presidente del Gobierno en funciones haya repetido –machacona y cansinamente– hasta 53 veces la palabra España durante su discurso de investidura. Su programa y sus intenciones siguen siendo idénticos a los de hace cuatro años. Todo y nada a la vez. Los mismos guiños a una concordia de cartón-piedra, los mismos gestos, la misma vacuidad... Zapatero pretende empezar la legislatura como abandonó la anterior: rodeado de autocomplacencia y peligrosamente desconectado de la realidad.

El voluntario autismo en el que vive José Luis Rodríguez Zapatero empieza por la economía, esa materia tan árida que siempre le ha sido tan esquiva. Las entendederas del presidente, cortísimas en este tema, no terminan de concebir que nos encontramos inmersos en una crisis económica de primer nivel. Lejos de la "desaceleración" de la que ha hablado en el Congreso, la economía española acaba de entrar en una pendiente recesiva de la que nos va a costar salir. El problema, por lo tanto, no radica en que el paquete de medidas con el que Zapatero pretende paliarla sea más o menos difuso, sino en la negación misma de la gravedad de la situación económica.

Algo parecido podría decirse del otro gran problema que aflige a España, el del terrorismo. Zapatero no ha mostrado voluntad de derogar el permiso que el Parlamento le concedió para negociar con la ETA en la pasada legislatura. De hecho ha pasado de puntillas sobre el tema como si no fuese con él. Lo mismo que con el asunto de la inmigración o el del caos que padece la Justicia española. Definitivamente, Zapatero no tiene intención alguna de hablar sobre los temas que, de 2004 a 2008, se le fueron totalmente de las manos.

El del agua es caso aparte. En pocos apartados la caradura ha ido mejor acompañada de la demagogia que en este. Cuatro años después de haber derogado por las buenas el PHN y sometidos a los rigores de una sequía que castiga ciertas regiones desde hace tres años, Zapatero vuelve a sacarse de la chistera idénticas soluciones mágicas que, a la hora de la verdad, de mágico han tenido muy poco. A estas alturas lo único que podemos tener por cierto es que, en lo relativo al agua, el Gobierno no ha hecho más que dar palos de ciego, y, lo que es peor, pretende seguir dándolos otros cuatro años más. Derogaron por una cuestión de sectarismo elemental un proyecto sólido y consensuado como el del PHN y no han sabido buscar un sustituto igual de efectivo para resolver los problemas que aquel pretendía atender.

No hay, en definitiva, nada nuevo en Zapatero. Ni en el fondo ni en las formas. Todo lo que puede dar de sí ya lo ha dado. Por eso al PP no le ha quedado otra que rechazar de plano la segunda investidura de Zapatero. Es una cuestión de principios que pondrá la primera piedra de la oposición enérgica y, porque no decirlo, despiadada que le aguarda al PP en los próximos años.

Debate de investidura
De las nanas de Sor Aya y otras desventuras
José García Domínguez Libertad Digital 9 Abril 2008

Cuentan de la noche que se congelaron las cataratas del Niágara que todos los lugareños se despertaron aterrados: por primera vez en sus vidas habían escuchado el silencio. Y, ayer, a uno le vino a pasar algo así ante este nuevo PP que bosteza en las Cortes bajo los atentos cuidados de Sor Aya y sus dulces nanas. Confieso que me ocurrió cuando el ministro de la Oposición se plantó en la tribuna y, con gesto firme y mirada serena, dio en echarle en cara a Zapatero que aquí tenemos un problema muy grave con... la inflación subyacente. Resulta que el Adolescente ni siquiera tiene empacho en confesar que lo de la pasada legislatura sólo fue el principio, que "hoy no terminan los cuatro años anteriores", y que lo que lo bueno está por llegar.

Resulta que aquel cheque en blanco firmado y avalado por el Congreso de los Diputados para que siga entendiéndose con la ETA continúa luciendo el "páguese al portador" en su encabezamiento. Resulta que la estabilidad del Gobierno del Reino de España va a caer en manos de una partida separatista que tiene previsto maquinar un plebiscito ilegítimo, ilegal e indecente con el encomiable propósito de destruir el Estado. Resulta que la más urgente prioridad del nuevo Ejecutivo ha de consistir en la muy exhaustiva elaboración de quince balancitas fiscales con tal de que los gallegos puedan sentirse legítimos acreedores de Murcia, los extremeños airados deudores de La Rioja, y los aragoneses ufanos prestamistas de Andalucía.

Resulta que el PSC, sin que nadie en La Moncloa lo desmienta, pregona a los cuatro vientos que el nuevo sistema de financiación de Cataluña será equiparable al cupo vasco, dinamitando así todos y cada uno de los principios de solidaridad territorial en que se sustentaba el régimen autonómico desde el olvidable día de su gestación. Resulta que el rojo Bermejo anda con mucha prisa para echar otra palada de tierra sobre la tumba de Montesquieu, y el PSOE le ofrece a la leal oposición pastelear otra vez las sillas del Consejo General del Poder Judicial, a fin y efecto de que de la división de poderes no queden ni las aspas. Resulta que todas las turbinas de la locomotora del cambio de régimen vuelven a ponerse en marcha tras el inevitable impasse de los minutos de la basura.

Y resulta que el gran problema del PP es la inflación subyacente. En fin, ya lo dijo en su día La Bruyère: "Es una gran desventura no tener bastante talento para hablar bien, ni el suficiente juicio para callarse." ¿O fue Sor Aya?

Debate de investidura
Zapatero de puntillas
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 9 Abril 2008

En su discurso de investidura, el presidente ha pasado de puntillas sobre los grandes asuntos nacionales tras haber desplegado en todos ellos la más nauseabunda demagogia, el populismo más tercermundista y el sectarismo más frentista.

Dado el juego de dos fuerzas simultáneas y a veces antagónicas –la del PSOE y la del ajuste a cada territorio–, su partido ha incurrido en contradicciones flagrantes que se irán viendo con el tiempo. Algunas se ven ya, como el problema del agua en Cataluña, donde el presidente Montilla y el PSC abordan las carencias provocadas por la sequía sorteando la infinita demagogia sembrada para, por y desde la derogación del PHN.

Tampoco puede salir muy airoso Zapatero hablando de la lucha contraterrorista, por razones similares. Retirar formalmente aquella mano que tendió a la ETA el Parlamento sería tanto como reconocer el grave error cometido. Por eso se ha negado siempre a hacerlo. Solución: lo dicho, pasar de puntillas; poner a un segundón a declarar que con las nuevas Cortes se tiene lo anterior por derogado. Barbaridad jurídica muy propia del segundón, peleado con el derecho y con la lógica, pero muy imaginativo con la propaganda.

Tampoco es decoroso concretar acciones de emergencia en política económica cuando la crisis que las justifica ha sido tozudamente negada, incluyendo acusaciones de antipatriotismo contra quienes osaban reproducir los datos y conclusiones de informes especializados. Faltará pues, de nuevo, el reconocimiento del error, que conduciría inevitablemente a la búsqueda y denuncia de sus motivaciones. Y ahí siempre llegamos a lo mismo. La política de gasto público, clientelar e irresponsable, basada en un superávit moribundo, era la menos adecuada para abordar la crisis, pero la más rentable electoralmente.

Y así podríamos seguir con todos los asuntos polémicos de la anterior legislatura. Las provocaciones anticatólicas presentadas en envoltorios que iban del peregrino aumento de los derechos al guiño de debates que pronto iban a abrirse: el aborto, la eutanasia. Convirtiendo de paso en icono progre a un triste doctor acusado de mala praxis por sus colegas. Yerra Montes si cree que aquel abrazo electoral del presidente significa algo más que una foto para alimento de sectarios descerebrados. Otro tanto cabe afirmar de la memoria histórica: la verdadera intención política de la iniciativa ha sido denunciada por primera vez por alguien ajeno al PP, Jordi Pujol, que ya podía haber hablado antes del 9-M.

De puntillas, en fin, rozando apenas la superficie de lo que fueron los grandes asuntos de la anterior legislatura, cubrirá Zapatero el expediente. No sin escenificar de forma puramente gestual (sin contenidos reales) una leve disposición al acercamiento al PP, repentinamente liberado del cordón sanitario. Veremos por cuánto tiempo.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

El estado de la ¿nación?
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 9 Abril 2008

La legislatura que acaba de comenzar se presenta como la segunda parte de la que acabamos de cerrar. Al menos por lo que respecta a la definición del modelo de Estado y a la idea de la Nación. Partimos, por tanto, de una desgraciada realidad ya consumada, protagonizada por el Gobierno socialista y asumida por el Partido Popular. En la legislatura anterior, el presidente Rodríguez Zapatero lanzó un proyecto de confederación (ibérica, como decían los clásicos) que fue aceptado por el Partido Popular y que va a consumarse en esta legislatura que podemos llamar bis. Atrás dejamos la ruptura de la idea nacional, el vaciamiento del poder, el repugnante colaboracionismo de la derecha con lo que ha sido siempre una obsesión de gran parte de la izquierda... ¿De qué pueden quejarse socialistas y nacionalistas?

Lo curioso es que la aceptación del Plan «territorial» de Zapatero ni siquiera le dio frutos electorales al PP. Se traicionó sin compensaciones. Ahora vamos al segundo asalto. Después de la aprobación de los Estatutos andaluz y valenciano iremos al vasco. La hora de la verdad. El Estatuto de Guernica dejará algún hilillo con la Corona. Lo justo para asegurar que tampoco en este caso se romperá España.

¿Por qué Mariano Rajoy acepta hablar de un pacto de Estado en relación con el País Vasco? Ya es tarde. El PP nunca tuvo que entrar en el Plan de Zapatero en la legislatura anterior...

Los socialistas pueden comenzar tranquilos en relación con el asunto -fundamental- del Estado. Mariano Rajoy ya no puede dar marcha atrás. En realidad están atrapados todos los populares. En su discurso del Foro ABC, Esperanza Aguirre ni siquiera hizo alusión alguna al problema más grave de la legislatura anterior, esto es, al desgarramiento de España, ya imparable. La presidenta de la Comunidad de Madrid reivindicó sus concepciones liberales, centristas, modernas... pero no aludió a lo que pueda decir el congreso del Partido Popular en junio. Los dados están echados. Y, por si fuera poco, Daniel Sirera ha comenzado a hablar de un «catalanismo constitucional».

De plazos, coincidencias y compromisos
Regina Otaola Libertad Digital 9 Abril 2008

Las palabras de Jesús Eguiguren, muñidor de la estrategia “pacifista” del Gobierno con ETA, en la entrevista que le ha hecho El País este fin de semana, constatan lo que en reiteradas ocasiones he manifestado en este blog y en otras intervenciones públicas: de la mesa de Loyola primero se levantó el PNV, luego ETA… y sólo al final los negociadores socialistas del Gobierno.

El PSE, evidentemente, busca vender sus esfuerzos en la consecución de la ansiada desaparición del terrorismo, pero lo único que podemos entender los demócratas de su actitud es que estaba dispuesto a todo, “como sea”, para recibir a cambio de los terroristas una suspensión de los atentados, lo que le ha permitido al presidente del Gobierno hasta fardar del número de asesinados por ETA durante la última legislatura.

Pero al cabo, la situación en el País Vasco es hoy peor que la que padecíamos cuando Rodríguez Zapatero llegó al Poder, y sucesos como los de Mondragón no hacen sino ponerlo de relieve con crudeza. La misma crudeza que algunos destacan del discurso de la viuda de Gregorio Ordóñez, Ana Iríbar, cuando mostró su desprecio por la cobardía y la hipocresía del lehendakari Ibarretxe este sábado en el Parlamento Vasco.

En realidad, esta crudeza no es sino la plasmación de la dignidad de Ana, dignidad indignada que comparten decenas de miles de vascos y españoles cuando comprueban que sale gratis mantener una postura y la contraria respecto a ETA-Batasuna, caso de los socialistas, como hasta ahora ha salido gratis mantener una connivencia con los representantes políticos de los terroristas con la división artificial entre “pacificación” y “normalización política”, caso de los nacionalistas.

Pero es que estos términos, aberrantes por lo que en realidad quieren expresar, son compartidos por los socialistas vascos con su secretario general, Patxi López, al frente. El mismo López que esbozó su propio Plan, calco del de Ibarretxe, con similares propuestas encubiertas bajo otras denominaciones.

Así, los habituales términos empleados por los nacionalistas para distorsionar la realidad del problema terrorista en el País Vasco, como “diálogo” (con los terroristas), “derechos humanos” (tanto de las víctimas de ETA como de los asesinos encarcelados) o “proceso de paz” (como si los vascos estuviéramos en guerra contra el Estado español, y en consecuencia contra los españoles) han sido asimilados por el PSE.

Por eso, en momentos de incertidumbre política como los que ahora atravesamos, conviene a todos los demócratas recordar, como primer mandamiento político y moral, que los terroristas son criminales que deben rendir cuentas ante la Justicia, y no ante los intereses políticos de un Gobierno concreto. En consecuencia, haría bien el Gobierno, si su ministro de Justicia tiene a bien trabajar, en solicitar a los tribunales de una vez por todas la disolución de ANV por sus vínculos con Batasuna y dejarse de paripés de falsa indignación por los plazos que piensa cumplir el PNV antes de apoyar mociones de censura.

Sabemos que son los plazos necesarios para mantener y llegar a nuevos acuerdos entre socialistas y nacionalistas, así que no nos vendan la burra de sus presuntas diferencias políticas. De ambos es responsabilidad expulsar a ETA de las instituciones democráticas, pero de unos más que de otros, porque tienen en sus propias manos reducir a los proetarras que ahora son alcaldes a meros agitadores callejeros.

ETA se lo pone fácil a Rajoy: cualquier abstención es traición
Pascual Tamburri elsemanaldigital 9 Abril 2008

Imaginemos por un momento que el PSOE hubiese acudido a las elecciones de mayo de 2007 o a las de marzo de 2008 diciendo en su programa algo así como "prometemos la creación de instituciones comunes a toda Euskal Herria, incluyendo Navarra y el País Vasco. Para lograrlo modificaremos el Estatuto de Guernica y del Amejoramiento del Fuero y crearemos una Dieta común donde estén representados todos los vascos (y las vascas), que asuma nuevas competencias, que serán todas las que le quedaban aquí al Estado español y luego las de las Comunidades. Mientras tanto, Herri Batasuna volverá a las instituciones, el euskera se hará oficial en toda Navarra y ETA dejará de matar porque ya será legal. En el futuro, esa Comunidad independiente de hecho verá reconocido su derecho a la autodeterminación cuando encontremos la manera de forzar la Constitución. Y vendrá la paz" .

¿Les gusta a ustedes? A mí no. Pero es lo que la prensa maneja sobre el contenido las reuniones de Zapatero con los terroristas. Reuniones que –eso es un dato- no terminaron con el atentado de la T4, es decir que el PSOE siguió hablando de política con los criminales incluso después de que rompiesen su tregua. Eso, que este mismo domingo reconocía Jesús Eguiguren, nos fue negado en primavera de 2007 por un indignado Rubalcaba y por todos los socialistas navarros. Pero sucedió, a múltiples bandas, sin demasiado orden, incluyendo una reunión en mayo de 2007 en Ginebra (Suiza).

Y si no es verdad, es fácil de demostrar: es de esperar que de una serie de reuniones de tanta importancia hayan quedado actas, y sabemos que hay testigos internacionales de lo hablado. Hágase público todo si nada hay que ocultar y si el arrepentimiento de Zapatero es total. Quizás ETA lo publique por su cuenta, incluso.

Son buenos actores, y convencen bien a su gente. Las bases socialistas, gente mayor e incluso gente joven, sinceramente creían que todo eso no estaba pasando, y se indignaban tanto como sus jefes. Sólo que éstos hacían teatro, sabiendo que si sus propias bases hubiesen sabido qué estaba sobre la mesa las urnas habrían peligrado. Las urnas y, por lo que a la Ribera se refiere, alguna cara.

El impacto navarro de la noticia
El periódico digital de la familia Del Burgo ha titulado esta noticia de manera contundente pero intachable: "El PSOE, socio actual de UPN, negoció con ETA la entrega de Navarra". Pónganse todos los matices que se quieran a esto, pero los datos, ahora, están ahí. Con todo, lo más importante no es el contenido del engaño: lo grave es que engañaron, y lo mismo que mintieron entonces pueden estar mintiendo o hacerlo mañana. No son de fiar, y si han pactado con UPN no es por ninguna convicción sino por un sencillo cálculo electoral. Cuando desaparezca el interés habrá problemas, y todas las zalamerías y concesiones habrán sido perfectamente inútiles.

Zapatero no es de fiar y por eso hace bien el PP en no votar su investidura ni abstenerse ante ella. El secretario de Organización del PSN-PSOE, Samuel Caro, decía el lunes que estamos ante "la reedición de la campaña de mentiras que han llevado al PP al desastre electoral". Cabrían varios matices, pero quedémonos con el único que pueden entender tanto Caro como sus interlocutores habituales: la firmeza es rentable, mientras que confundir la moderación con la rendición y la educación con la sumisión resta votos. Abstenerse sería asegurarse el muy centrista status de cornudo y apaleado, tanto en Pamplona como en Madrid. Frente al mal y sus cómplices la abstención es traición. El 17 de marzo de 2007 Miguel Sanz, al frente de la mayor manifestación de la historia de Pamplona, lo tenía perfectamente claro.

Una de cal y otra de Arenas
Vicente A.C.M. Periodista Digital 9 Abril 2008

Dura investidura y blanda oposición dije ayer y creo no haberme equivocado. El discurso del Sr. Zapatero con su demagogia mitinera habitual, efectista y llena de obviedades, pero solo para incautos que creen en los charlatanes de feria. Unas propuestas sobre una crisis económica no reconocida antes ni durante la campaña electoral, y que calificó de desaceleración. Debe ser algo así como la cómoda recesión.

Muchas referencias a España, la mayor concentración en los últimos dos meses de campaña y sobre todo, ayer, la apoteosis de su “idea de España”. ¿A quienes quiere engañar? ¿De qué España habla cuando solo sabe decir que el concepto de nación es discutido y discutible. Su idea en nada se diferencia de lo que dicen los nacionalistas como el del BNGA, eso de que España es un Estado plurinacional. No sé en qué párrafo de la Constitución habrá leído semejante definición. Desde luego no en la de 1978.

Pero lo peor fue que salió D. Mariano Rajoy a decir que aunque no le creía, que daba igual. A decir que él PP tenía soluciones para la crisis económica, pero si el Sr. Zapatero no las aceptaba, que daba igual. Que estaba dispuesto a reunirse con el Sr. Zapatero y escuchar sus propuestas, como si no supiera que en cada una de las escasas reuniones de la pasada legislatura, le ha mentido descarada y reiteradamente.
Lo de ayer del Sr. Rajoy no fue una contestación al discurso vacío de un Candidato y Presidente de Gobierno en funciones, sino una arenga dirigida a sus propias filas, a sus fieles diputados, que no dudaron en aclamarle finalmente puestos en pie. No es de extrañar, pues sus cargos se lo deben a figurar en las listas confeccionadas por el “equipo de D. Mariano”. Así que es de bien nacidos ser agradecidos.

La guinda de las declaraciones vino no obstante del Sr.Arenas, que salió en defensa del inmovilismo al decir que las auto críticas las hace en privado. Supongo que también hará muchas más cosas. La renovación del PP debe venir con una auto crítica y debate interno público y precongresual. Querer acallar las voces discrepantes mediante silencios y consignas desde la ejecutiva, solo redundará en que la fisura se transforme en fractura. Negar la evidencia y meditar en el claustro privado monacal, cual muro de las lamentaciones, solo es una forma de intransigencia y despotismo indisimulado.

Como bien dijo el Sr. Rajoy, para solucionar los problemas, lo primero que hay que hacer es reconocer su existencia. Pues aplíquelo D. Mariano.

Investidura, varias cosas no me cuadran.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 9 Abril 2008

Zapatero, en el debate de investidura, dijo bastantes cosas que no me cuadran, la primera su referencia a ETA al decir “ETA sólo tiene un destino: poner fin a su barbarie criminal definitiva e incondicionalmente.” Tras eso uno ya se pone a temblar. Este próximo presidente del gobierno de España nos dice que no piensa hacer nada para derrotar a ETA, no piensa hacer nada para meter en la cárcel a sus miembros, no piensa hacer nada para luchar contra ETA, les va a decir a los de ETA admonitoriamente que se lleven cuidadín que solo tienen un destino, el que pongan ellos fin a su barbarie definitivamente. Evidentemente los de ETA no van a poner condiciones porque Zapatero ya sabe lo que les tiene que dar para que motu propio cierren su negocio terrorista. Solo le faltó decirles a los etarras que sin no son buenos chicos y ponen fin a sus cosas les va a dar unos azotes en el culete asesino.

Lo siguiente que no me cuadra es la demostración que nos dio Zapatero de su incapacidad para distinguir entre los conceptos falta de credibilidad y falta de credenciales. Rajoy le acusó, dados sus antecedentes, de falta de credibilidad. Cuando subió ZP a la tribuna para la réplica se lanzó de cabeza a acusar a Rajoy de antidemócrata al achacarle a él, que había ganado las elecciones y tenía el respaldo del electorado, que no tenía credenciales para hacer tal y cual. Y siguió y siguió reprochando a Rajoy que le hubiese dicho que no tenia credenciales. Luego a Rajoy se le pasó también el decirle a ZP que parece un sufridor de la LOGSE y que debería verse dos veces el capítulo correspondiente de Barrio Sésamo donde explicaban la diferencia entre credibilidad y credencial.

La tercera cosa que no me cuadra es la habilidad de Zapatero, o mejor diría sus cualidades taumatúrgicas, pues en una primera réplica a Rajoy nos dijo que él había conseguido incrementar el agua disponible en 750 hectómetros cúbicos, eso sí, 250 solo de incremento real por desaladoras y el resto por ahorro en riegos y mejoras no se donde. Pues bien, en la dúplica, unos minutos después, Zapatero hizo el milagro de las aguas y los hectómetros, en tan poquísimo tiempo logró proporcionarnos 412 hectómetros cúbicos extras, pues dijo que él había logrado en sus cuatro años de gobierno incrementar el agua disponible en 1.162 hectómetros cúbicos, vamos que sus habilidades milagreras hicieron el portento de incrementar el agua disponible en un 55% en unos minutillos. Lógicamente a esa velocidad mañana a medio día no habrá problema alguno de agua en España. También a Rajoy se le pasó este fenómeno portentoso y mendaz, porque Zapatero lo que nos dijo es que mintió al decir 750 o al decir 1162.

Otra cosa que no me cuadra, pero que si cuadra a Zapatero, fue la respuesta que dio a Rajoy por su acusación de haber subido el paro en su mandato. ZP vino a decir que durante su mandato habían creado tres millones de empleos, más que el PP en su época y que por tanto aunque haya paro siempre la cifra de empleados seguirá siendo mayor con él que con Aznar. O sea que le importa una higa que hayan más y más parados mientras la estadística le sea favorable en ese aspecto. Tampoco esto lo pilló Rajoy.

Lo último que no me cuadra y me hace echarme a temblar fueron las últimas palabras de Zapatero en su última réplica a Rajoy. “ Debemos a los españoles cuatro años de calma, de serenidad, de entendimiento, responsabilidad y progreso “

La conclusión que yo saco de sus palabras es que se aten los machos quienes provoquen el que no haya calma, serenidad, entendimiento, responsabilidad y progreso. Ojito quien se desmande y se atreva a chistarle, a replicarle. Eso es democracia, democracia orgánica biodegradable y sin contaminantes opositores.

No me cuadra que Rajoy le dejara pasar tantas tonterías a Zapatero, pero se las dejó pasar. Cuando ZP se enorgulleció de haber propuesto el pacto antiterrorista al gobierno de Aznar, Rajoy en fase de serenidad y entendimiento, no le dijo que mientras firmaba aquel pacto ya estaba el negociando con ETA.

Menuda legislatura nos espera.

Nueva bofetada al castellano
Cartas al Director ABC 9 Abril 2008

Ibarretxe, con su habitual ambigüedad, pero con una recalcitrante y pertinaz determinación, pretende plantar cara al castellano, castigando a aquellos padres que elijan la enseñanza del idioma español para la educación de sus hijos. Los que así lo hagan serán derivados a la Delegación Territorial de Educación para ser sometidos a un estudio que analice cada una de las solicitudes. Mientras esto ocurre, los niños serán excluidos de las listas del colegio en el que quieren ser integrados, y si la conclusión del estudio no es satisfactoria, o no se ajusta a su plan de homogeneización del euskera, entonces los destierran a colegios que albergarán niños mayoritariamente desestructurados o procedentes del extranjero: es decir, una vil perversidad que sólo pretende acabar con la lengua castellana como paso previo e imprescindible para obtener la independencia.

No sé por qué, pero me asalta la extraña sensación de que nos encontramos frente a una cruzada política contra el idioma castellano y contra los «infieles» que lo practican, una campaña de descrédito a quienes postulan un idioma que pretenden perpetuar en un destierro perenne. ¡Caigan sobre ellos las más despiadadas plagas, las calamidades más inmisericordes, que les sobrevenga la epidemia de la desolación y el azote del olvido! ¡Ni un vocablo en español será admitido sin sufrir las penalidades del infortunio más despiadado! Este es el deseo del mandatario vasco. ¡Pobre España! Esa España que Machado admiraba con indescriptible belleza en sus «Campos de Castilla» quieren hoy denostarla con pretensiones independentistas. Confiemos en que sólo quede en pretensión.
Begoña Arespacochaga

Segadores de la historia y de la infancia
EDITORIAL Libertad Digital 9 Abril 2008

El hecho de que a unos chiquillos catalanes se les haga cantar en una televisión autonómica el himno de Cataluña, no tendría, en principio, mayor o menor importancia a que unos niños andaluces o valencianos entonaran sus respectivos himnos autonómicos en Canal Sur o Canal Nou. El problema está cuando se utilizan los himnos, la infancia y la televisión pública no para transmitir un sano, pacífico y abierto sentimiento de pertenencia, sino para inocular un nacionalismo tan excluyente, incivil y violento como el que destila ese himno de Els Segadors que unos niños han cantado envueltos en una bandera catalana, con una mano en el corazón y con la otra empuñando una hoz, en el programa de TV3 de Julia Otero.

El problema está cuando, en lugar de un canto "por Andalucía, España y la Humanidad" o "per a ofrenar noves glories a Espanya", se hace entonar a los niños un canto que, "a bon cop de falç", rememora y ensalza una sangría tan espeluznante como aquella que perpetraron campesinos gerundenses en Barcelona durante la festividad del Corpus Christi de1640 –no por nada recordada como el Corpus de Sang–, y en la que fueron asesinados muchos castellanos y no pocos catalanes. El problema está cuando, además de cantar a la barbarie, se ignora lo caro que pagó Cataluña aquella sublevación contra la presencia en su suelo de los Tercios de Felipe IV, que se dirigían a luchar contra Francia, y que tuvo como consecuencia la anexión francesa de buena parte de la entonces Cataluña y la consiguiente prohibición de la lengua y de los fueros catalanes en esa parte que ya nunca volvió a ser España.

El problema está en que, mientras se impide cualquier manifestación de sentimiento español hasta el punto de que el himno nacional no pueda tener letra para no herir la sensibilidad de los nacionalistas, estos manipulan y utilizan a su antojo a la infancia, a la historia y a la televisión de todos para transmitir un nacionalismo tan sectario y fratricida como el que han logrado imponer como himno para toda Cataluña.

Julia Otero, para justificarse, ha recurrido a la hipocresía de pedir que "dejemos que los niños crezcan en paz, que ya habrá tiempo para que unos u otros o los de más allá les hielen el corazón, que diría Machado". ¿Y acaso vamos a conseguir esa paz para la infancia haciéndola cantar, con la hoz en una mano, a una violencia que ya debería helar el corazón a cualquiera de las Españas?

"ANTE LA VIOLENCIA SÓLO CABE DECIR SÍ O NO"
La viuda de Enrique Casas también critica el abandono del PNV a las víctimas
El discurso pronunciado en el Parlamento Vasco por la viuda de Gregorio Ordoñez, Ana Iribar, que criticó la "cobardia" e "hipocresía" del PNV con respecto a las víctimas, ha encontrado el respaldo de Bárbara Dührkop, viuda del socialista Enrique Casas. En el diario El Mundo, la eurodiputada socialista ha puesto en duda el compromiso de los nacionalistas vascos con las víctimas del terrorismo y recalcó que la exposición dedicada en la Cámara Vasca a los asesinados por ETA, en la que también estará presente Casas, se contradice con su actitud en la localidad de Mondragón.
Libertad Digital 9 Abril 2008

La viuda del senador socialista asesinado en 1984 se preguntó si los nacionalistas buscan obtener alguna ventaja política con esta estrategia. De este modo, Dührkop aseguró que "con el terrorismo, nos encontramos ante vidas truncadas y es horroroso perder a un ser humano, pero también los es ver que, cuando algunos no lo condenan, los nacionalistas parecen incapaces de decir que esto también está mal hecho".

En este sentido, consideró que el homenaje a Enrique Casas se ha alargado demasiado. Por ello, Dührkop confesó que "viene tarde, muy tarde". No dudó en criticar a los políticos vascos que gobernaban cuando mataron a su marido ya que "el Parlamento vasco no hizo entonces el más mínimo gesto, y tengo que reconocer que tengo cierta amargura".

Sin embargo, los acontecimientos que se están sucediendo en Mondragón son una contradicción con respecto a la exposición en el Parlamento Vasco, en opinión de la eurodiputada. Para ello, afirmó que "si esta exposición significa propósito de enmienda, que sea de verdad, pero con acontecimientos como los de Mondragón me entran dudas." "Ante la violencia sólo cabe decir sí o no, blanco o negro". Por eso, no dudó en preguntarse si "¿piensan los nacionalistas que, si no condenan estas actitudes, esto va a llegar a algo?".

Zapatero defiende la política lingüística de Cataluña, País Vasco y Galicia
Efe - Madrid La Razón 9 Abril 2008

El presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, y la portavoz de UPyD, Rosa Díez, han contrapuesto hoy sus ideas sobre el modelo autonómico de Estado, definido entre la alabanza a la descentralización del candidato y la exigencia de revisión de los techos competenciales de la diputada.

En su primera intervención en el Congreso, Díez ha defendido el Estado de las autonomías, pero quiere «más autonomía para el Gobierno de la nación», con una distribución de competencias «sin compromisos ni hipotecas».

Sin embargo, el partido socialista, «que conoce bien» la nueva diputada, ha apuntado Zapatero, defiende la «descentralización política» porque, en su opinión, el modelo contrario es «habitualmente una de las fábricas más notables de la desigualdad política y social».

«Confundir centralización con igualdad me parece un problema de fundamentos políticos serio», ha apostillado. El presidente del Gobierno en funciones se ha detenido en la cuestión lingüística que «nadie» planteó ayer, en respuesta a la afirmación de Díez de que «España se ha empezado a romper», que ha ilustrado con «la exigencia abusiva» del conocimiento de la lengua cooficial en Cataluña, País Vasco y Galicia.

Así, Zapatero ha insistido en que el bilingüismo es una «garantía de supervivencia» de estas lenguas, «que son lenguas de España» y les tiene «tanto respeto, consideración y apoyo» como al castellano.

A la necesidad de pactos de Estado en materia educativa, Díez ha unido la exigencia de un pacto de Estado «para la derrota de ETA, para lo que es imprescindible una «justicia independiente que el Gobierno no pueda paralizar a su conveniencia».
Por ello ha pedido modificar la forma de elección del Consejo General del Poder Judicial y del Fiscal General del Estado y la reforma del Tribunal Constitucional, a lo que Zapatero ha contestado que «lo más impecable es que quien ejerce un poder de Estado sea elegido por quien representa la soberanía popular».

También se ha mantenido en esta postura al afirmar que «es importante que el Fiscal General del Estado sea nombrado por el Gobierno» aunque, ha precisado, «en un escenario de gran autonomía».

En materia económica, la portavoz de UPyD ha pedido «corregir el déficit exterior y ganar en competitividad», a lo que ha seguido la propuesta de «avanzar en la laicidad del Estado».

Sin embargo, su primera iniciativa en esta legislatura será proponer la reforma de una «injusta» ley electoral y ha criticado que Zapatero la calificara ayer de «justa y proporcional».

«Somos muy exigentes», ha dicho Díez, que ha entendido que la abstención en la investidura «sería una llamada a la resignación» y un «cheque en blanco».

Zapatero no se ha «sorprendido» por esta postura que «corresponde a los postulados» políticos de Díez, a quien ha insistido en su defensa de «la pluralidad, la democracia y a tener coherencia, sentido institucional y lealtad», así como en el respeto a todas las formaciones políticas, valores que «aprendió» en el PSOE.

Castellanohablantes y castellanopensantes.
Nota del Editor.

Si, hay muchos castellanohablantes que votaron a Zapatero, la pena es que vale lo mismo un voto de un castellanohablante de esos que el voto de un castellanopensante. Es imposible que cualquier castellanopensante haya votado a Zapatero.

El acoso al castellano
El PP exige en la Cámara vasca que se retire el cupo de euskera en las radios
Tacha la propuesta del PNV de «injerencia inadmisible en la esfera privada»
Los de María San Gil recuerdan que la función del Gobierno vasco se limita a regular el espacio de emisión.
Iker Moneo La Razón 9 Abril 2008

vitoria- El PP firmó ayer la primera reacción que ha suscitado la intención del Gobierno vasco de supeditar la concesión y prórroga de licencias para la radiodifusión a la emisión de un mínimo del 20 por ciento de la programación en euskera. El parlamentario popular Carlos Urquijo registró ayer una iniciativa en la Cámara vasca para su discusión en un próximo pleno en la que tacha el requisito de establecer una cuota lingüística, recogido en un borrador de decreto que será aprobado este año, de «injerencia inadmisible en la esfera privada». «Se trata de un despropósito que esperamos sea modificado en la redacción final de la nueva norma», señaló, tras advertir de que el Ejecutivo de Ibarretxe ha de limitar su actuación, reconocida en materia de medios de comunicación en el artículo 19 del Estatuto, a «regular el espacio radioeléctrico para asegurar las condiciones técnicas adecuadas».

La proposición no de ley presentada por el grupo popular solicita al Departamento de Cultura que el decreto para la concesión y prórroga de licencias a las radios «evite cualquier referencia a porcentajes mínimos de emisión en una determinada lengua» e impedir así que se discrimine «por razón del idioma».

En otro punto la propuesta pide que el Parlamento vasco manifieste «su voluntad de seguir trabajando para garantizar la libre competencia de todos los proyectos empresariales en materia audiovisual sin más límite que el respeto a la Ley y el fomento de los valores democráticos». Según Urquijo, el PP entiende que deben ser las propias empresas, «que para eso arriesgan su dinero», las que decidan la lengua en la que realizar su programación y no el Gobierno vasco el que establezca «cómo deben de emitir sus contenidos y a qué hora», ya que el decreto obliga a que la cuota lingüística se incluya en la franja horaria de mayor audiencia.

Urquijo, que recuerda que el anterior decreto de 1994 no imponía ninguna obligación respecto al euskera, critica que la nueva norma pretenda exigir un mínimo de programación del 20 por cierto en lengua vasca «con independencia del índice sociolingüístico de la zona de servicio correspondiente, ya que, por ejemplo, en Vitoria habla euskera el 10 por ciento de su población».

Para el diputado popular el empeño que muestra el tripartito en implantar el euskera en todos los ámbitos a su alcance tiene que ver con la ponencia política aprobada por el PNV en diciembre. Una de las piedras angulares de este documento que marca la estrategia de la formación nacionalista de cara a los próximos cuatro años es, según Urquijo, «la creación y extensión de la conciencia nacional. El PNV quiere reforzar el sentimiento de pertenencia a un pueblo diferenciado y aspira a conseguirlo a través de la lengua propia, el euskera», concluyó.

Por otra parte, el Consejo de Gobierno vasco aprobó ayer una orden de ayudas destinada al fomento de las actividades y competiciones deportivas de las «selecciones deportivas vascas». Según el Ejecutivo autonómico, el departamento de Cultura destinará 400.000 euros para apoyar a las federaciones deportivas de Euskadi.

Rosa Díez defiende la unidad de la nación española para garantizar la igualdad
La representante en el Congreso de UPyD dice que no tendrá reparos en hacer cambios en la comunidades autónomas para mejorarlas
Ha denunciado la diferente retribución de los funcionarios dependiendo de la comunidad
La representante en el Congreso de UPyD, Rosa Díez, ha aprovechado su intervención en la investidura para denunciar carencias en el estado y en el planteamiento de España que Rodríguez Zapatero ha llevado a cabo durante su anterior legislatura y que pide que no se repitan en la actual legislatura que dará comienzo. Hoy ha comenzado la segunda sesión de investidura con la intervención en primer lugar de la portavoz de Coalición Canaria, Ana Oramas, posteriormente Rosa Díez, a la que ha seguido la portavoz de Nafarroa Bai, Uxue Barkos. La intervención del portavoz del grupo socialista Jose Antonio Alonso ha puesto el punto final a la intervención de los grupos .
Madrid Estrella Digital 9 Abril 2008

Díez ha tocado puntos importantes en su discurso en el que sobretodo se ha centrado en las desigualdades en educacion, justicia, sueldos y sanidad en las diferentes comunidades autónomas. Rosa Díez defiende una España unida y laica, "con un trato justo a todas las concesiones religiosas compatibles con la democracia", pero a su vez le preocupan las promesas religiosas del gobierno a los musulmanes para conseguir el voto.

Respecto a las desigualdades en las comunidades Díez ha subrayado las diferencias que hay en los sueldos dependiendo de en que parte de España se viva, las posibilidades en la educación que se complican si la comunidad tiene dos lenguas oficiales, ya que los padres se encuentran con diferentes dificultades para poder matricular a sus hijos en las escuelas públicas, si no conocen el idioma cooficial de la comunidad o si simplemente desean una educación en español para sus hijos.

Los problemas también se observan a la hora de que una persona quiera trabajar en una comunidad que no es la suya y donde existe una lengua cooficial, ya que si no la conoce no le será posible encontrar trabajo. Estas desigualdades, según Díez, solo consiguen fragmentar el país y acrecentar injusticias.

La representante de UPyD afirma que "el voto no es un cheque en blanco es un compromiso entre politicos y ciudadanos" y por ello su partido no da su apoyo al candidato socialista porque no comparte sus ideas y tiene un compromiso con sus votantes. Afirma también que quiere regenerar la democracia de España, para conseguirlo, dice que Zapatero solo obtendrá de su grupo una crítica constructiva ya que se deben a sus ciudadanos "sin hipotecas, ni plazos".

En cuanto al terrorismo Díez señala que no puede existir, y que apoyará un pacto de Estado para la derrota de ETA en el que exige que también esté el principal partido de la oposición, el PP.

Nada ha cambiado
 Minuto Digital 9 Abril 2008

Lo peor de España ha salido a relucir en el debate de investidura de Zapatero. Parece que la democracia y el gobierno de una nación se reduce a que la mitad más uno le impone a la mitad menos uno como se tienen que hacer las cosas y como va a ser el futuro de la sociedad. Lo de trabajar todos los españoles juntos en pos de una empresa común, es más utopía que nunca.

Zapatero dejó muy claro que se cree con derecho a decidir por todos al decirle a Rajoy que las credenciales para pedir la confianza de la Cámara “son las de 11 millones de españoles, las credenciales de la democracia. Es probable que otros piensan de otra manera, pero eso es otro régimen político. En democracia la confianza la otorgan los ciudadanos”. Y 11 millones de votos le otorgan al parecer el derecho a no escuchar y no tener en cuenta para nada a otros 10 millones de votantes. La mitad más uno aplasta a la mitad menos uno, es lo que el PSOE entiende por democracia. “Fue usted el que ha querido imponer su idea de España a todos los españoles”, “No fui yo el que inventó el Pacto del Tinell contra el Partido Popular”, ha contestado Rajoy.

Rajoy también recordó que un pacto de Estado es un acuerdo sobre políticas en las que no es bueno que haya diferencias entre Gobierno y oposición, entre ellas, el terrorismo o la estructura del Estado. “Un pacto de Estado afecta al interés general del Estado. Estoy dispuesto a hablar cuando usted lo desee. Los dos primeros partidos deben buscar soluciones consensuadas. Otros partidos pueden sumarse, pero no deben sustituir a ninguno de los dos grandes partidos”. .

Y que no nos vengan con que los partidos nacionalistas rompen el bipartidismo, o que Rajoy rechaza el pluralismo por proponer pactos a dos bandas que les excluya. Lo que estas formaciones rompen de verdad es la cohesión nacional, porque ninguna de ellas busca satisfacer el bien común de todos los españoles, sino ver como dan el mordisco más grande para llevarse la mejor tajada, sin importarles en lo más mínimo el porvenir de España. Y mucho menos que el PP no está a favor del consenso por no plegarse a lo que Zapatero y sus aliados nacionalistas se les antoje.

Rajoy no ha abdicado de denunciar la claudicación ante ETA y el sectarismo de Zapatero, ni de denunciar su atolondrada política en materia de inmigración, política exterior, agua o justicia. Ni Zapatero en hacer propaganda, en vez de concretar su proyecto para España, insistiendo en que en todo ha acertado. Eso sí ambos líderes se han concentrado en la situación económica, uno para denunciar la desidia e incompetencia del PSOE y el otro para anunciar lo bien que nos va a ir en el futuro confiando en un PSOE que en realidad sigue sin concretar propuesta alguna para afrontar con seriedad la crisis que se avecina.

Nosotros nos quedamos con las palabras de Rajoy: “Con nosotros será muy fácil encontrarse, estamos y estaremos en defensa de la igualdad de los españoles, de sus derechos y de la unidad de la nación española. Cualquiera que comparta estos principios lo tiene muy fácil para coincidir con nosotros”. Esperemos que el PP haga honor a ellas y se deje de ambigüedades.

Y también nos quedamos con la opinión de Rosa Diez que ha criticado la actitud “desganada” del candidato socialista. En su opinión, Zapatero ha mencionado la palabra “España” tantas veces como “no ha hecho referencia expresa a la necesidad de reforzar el estado”. “No hay un estado fuerte” y Zapatero evidencia una “escasa ambición de país”, ya que no ha especificado ninguna propuesta de Pacto de Estado. Según Díez, Zapatero se ha limitado a apostar por “acuerdos unánimes o mayorías amplías”.

En definitiva, más de lo mismo, sin que Zapatero se apee de la burra para reconocer errores pasados y rectificar su política, que sigue siendo maravillosa.

Los socialistas Negrín y Peces-Barba encubrieron el asesinato de Andreu Nin
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 9 Abril 2008

En el siglo XX, el PSOE aparece en todos los episodios siniestros: atentados terroristas, golpes de estado (octubre del 34, el 23-F), torturas, robos, campañas de odio (la represión de Asturias y los suicidas del 11-M)... También en el secuestro y asesinato del comunista Andreu Nin.

Quien es seguramente el principal conocedor del caso Nin, el periodista José María Zavala, acaba de publicar un interesantísimo reportaje sobre la implicación de varios socialistas en este asesinato, revelador de hasta qué punto la ley, la seguridad personal y la libertad habían desaparecido de la España gobernada por el Frente Popular.

El presidente del Gobierno, el socialista Juan Negrín, sabía dónde estaba Nin, que no era ni en Salamanca ni en Berlín, como afirmaba la canalla socialista y comunista. El padre de Gregorio Peces-Barba fue fiscal del caso y tuvo órdenes, que cumplió, de enredar la investigación. Luego este señor fue condenado a varios años de prisión; en 1946 ya estaba ejerciendo la abogacía libremente. ¿Alguien dirá que fue una víctima del franquismo este alto funcionario que podría haber sido fiscal en las purgas de Stalin ? El PSOE de González lo rehabilitó.

Quizás por todo lo anterior el Gobierno de ZP y las asociaciones de izquierdas dedicadas a hozar no quieren que se siga excavando en la fosa del acuartelamiento de Alcalá de Henares.

Reproduzco los principales párrafos del artículo de Zavala:

En el Archivo Histórico Nacional hallé la prueba decisiva de la complicidad de Juan Negrín. El mismo día 4, poco antes de enviarse el comunicado a los diarios para que lo reprodujesen a la mañana siguiente, el ministro de Gobernación, Julián Zugazagoitia, mandó a Manuel Irujo, ministro de Justicia, el borrador definitivo con las enmiendas hechas de su puño y letra por el presidente Negrín.

Pues bien, en ese texto Negrín suprimió la palabra "secuestrado" y la sustituyó a mano por "Nin"; luego, tachó "en Alcalá de Henares" para no dejar pistas sobre el paradero del líder poumista.

La nota original del Ministerio de Justicia revela un hecho de extraordinaria importancia: el gobierno reconocía que Nin había sido secuestrado y que por tanto era imposible que se hubiera evadido de la prisión de Alcalá de Henares gracias a la intervención de las fuerzas de la Gestapo.

El propio Negrín, en su fuero interno, sabía perfectamente que Nin no era un espía de Franco liberado de la cárcel por sus amigos alemanes.

Sin embargo, necesitaba aferrarse a esa coartada para no enemistarse con sus aliados soviéticos, que surtían de armamento al gobierno de la República y a quienes había enviado, como indicamos, las cuartas reservas de oro más importantes del mundo.

El subterfugio de Negrín se hacía extensivo al propio presidente de la República, Manuel Azaña, y a sus ministros Irujo y Zugazagoitia.

Ante ellos, Negrín mantenía como verosímil la liberación de Nin por la Gestapo, aun a sabiendas de que era una burda mentira.

El gobierno representó una comedia judicial para guardar las apariencias ante la cada vez más agitada opinión pública nacional e internacional. Nombró fiscal del caso Nin a Gregorio Peces-Barba del Brío, padre del antiguo comisionado de la víctimas del terrorismo, nombrado por Zapatero.

El propio Peces-Barba confesó abochornado, tras la guerra, las coacciones que sufrió para que no se descubriese la verdad de lo ocurrido con Nin:

"El procedimiento se instruyó -admitió el propio fiscal por escrito- por el deseo del ministro de Justicia, Irujo, de salir al paso de la campaña de prensa, que tenía unos caracteres alarmantes; pero con el propósito no confesado de los elementos comunistas del Consejo de Ministros y otros del mismo afines a ellos, de suspender la tramitación del mismo, cuando el juzgado, por haber tenido éxito en sus diligencias, pudiera esclarecer la verdad de los hechos".

Y no hablemos de los cientos de miles de españoles asesinados y torturados por el Frente Popular sin que los socialistas Juan Negrín y Peces-Barba ni el nacionalista Manuel Irujo moviesen un dedo por ellos.

Ciudadanía postnacionalista
REYES MATE El País 9 Abril 2008

La verdad es la primera víctima de la guerra y la de una campaña electoral, la sensatez. Hay que renunciar al buen juicio para creer a un Ibarretxe cuando se empeña en reducir la sociología (la pluralidad social del País Vasco) a biología (mito de la tierra y sangre); o a ese Rajoy que, teniendo al cuerpo de Isaías Carrasco por testigo, había hablado de la traición socialista a las víctimas; incluso a Zapatero que invocaba la deslealtad de la oposición para ocultar o legitimar sus propias torpezas. Maniataban la realidad para hacer caja electoral.

A la vista de los resultados, todos han ido de consulta al sentido común y se puede aventurar que en el futuro inmediato habrá menos gestos radicales y más voluntad de consenso. Lo de Arrasate es un test. Sería una pena, empero, que se mantuviera activo el único consenso que merece ser denunciado. Me refiero al acuerdo implícito de todos los partidos en no dar significado político a la existencia de víctimas. Atenderlas, sí; significado político, no, dicen.

Claro, si la significación política de las víctimas se substanciara en los desvaríos de Francisco Alcaraz, habría razón para el rechazo, pero no hay que confundir significado político de las víctimas con opinión política de las organizaciones que los representan. El significado político se deriva de lo que la víctima es objetivamente. Es la respuesta a los daños personales, políticos y sociales que lleva consigo el acto violento o, dicho de otra manera, es entender esos daños como injusticias que reclaman una respuesta política y no sólo económica o sentimental.

Hay, desde luego, un daño personal que es irreparable. La única forma de justicia pensable, frente a la injusticia que supone la privación de la vida que conlleva el crimen, es la que proporciona la memoria y que consiste en reconocer la irreparabilidad del daño y su vigencia. Gracias a la memoria mantenemos vivo en la conciencia de la sociedad un daño irreparable que clama justicia, aunque no pueda ser satisfecha. Es una forma modesta de justicia porque sólo consigue mantener vigente, contra todo olvido, la injusticia cometida, pero de un enorme alcance político pues convierte a la memoria de los muertos en piedra angular de la política de los vivos.

Pero hay un campo, el de la política, en el que la memoria de las víctimas admite y exige traducciones prácticas. Las pistolas asesinas llevan un mensaje político en la recámara. Si recordamos el asesinato de Isaías Carrasco, las balas no pretendían sólo fomentar la abstención, sino también negar su ciudadanía. Para la sociedad vasca por la que ellos "luchan" y en cuyo nombre matan a hombres como Isaías, maketo y militante de unpartido que va más allá de las fronteras de la tribu, son prescindibles. El proyecto soberanista con el que sueñan está basado en rasgos etnicistas y quien carezca de esa herencia no merece la condición de ciudadano. Ese soberanismo político es el que queda deslegitimado con cada asesinato.

Se dirá que estos condicionantes etnicistas son también los del nacionalismo democrático y que su validez no puede ser cuestionada por los excesos de los pistoleros. Pero esa es precisamente la novedad que debe ser pensada. El soberanismo de los moderados queda contaminado por la barbarie de los radicales por dos razones: porque ha medrado gracias a las pistolas (la imagen de Arzallus, "unos menean el árbol y otros recogemos las nueces", es de una precisión matemática) y porque en su extremismo negador expresan el carácter excluyente de todo soberanismo basado en la sangre y en la tierra.

La memoria de las víctimas altera profundamente la lógica política porque obliga a colocar la ciudadanía negada de la víctima en el centro de un proyecto político que ya sólo puede ser postnacionalista. Y eso, ¿qué quiere decir? En primer lugar, que el pistolero no es un héroe, ni piedra angular de proyecto político alguno, sino un delincuente. Los discursos culturales o religiosos que subliman el tiro en la nuca hasta el altar de lo ejemplar o heroico, deben confrontar sus argumentos con la vida negada que es lo propio de la estrategia terrorista. Aquí la responsabilidad de la Iglesia vasca es mayúscula. Hemos pasado de un pastor, monseñor Setién, siempre comprensivo con la causa de los pistoleros, a otro, monseñor Uriarte, que la condena, pero en medio está lo que queda a su alcance: enfrentarse a tantos eclesiásticos vascos instalados en la causa de los que matan y fomentando un caldo religioso de cultivo que alimenta espiritualmente la violencia.

Y, en segundo lugar, que debemos repensar la figura del ciudadano, teniendo en cuenta la presencia omnipresente de la víctima en esa tierra. Desde Pericles, que se asombraba de que sólo en Atenas los hombres fueran reconocidos como ciudadanos, a Robespierre, que se negó a que en la Francia revolucionaria sólo lo fueran los propietarios (para señalar que la igualdad y libertad afectaba a los pobres introdujo el término Fraternité), ese concepto ha ido conquistando nuevos contenidos y espacios humanos.

Pues bien, la experiencia de la violencia terrorista en democracia obliga a avanzar un paso más. Aparece, en efecto, la figura del ciudadano postnacionalista que se definirá por hacer suya la causa del amenazado por la violencia, del negado por razones étnicas. Ya no hay manera de asociar ciudadanía a sangre y tierra porque las pistolas se encargan de demostrar que esa ciudadanía no soporta al diferente.

La víctima cuestiona la figura del nacionalismo etnicista, pero también la de quien piensa que la ciudadanía plena advendrá sencillamente con el final de la violencia terrorista. PNV, PP y PSOE coinciden en pensar la política al margen de las víctimas. Entiéndase bien: no es que sean complacientes con los matones y no se ocupen de aquéllas, sino en el preciso sentido de que todos coinciden en pensar que la violencia es un obstáculo provisional y que el día que desaparezca, volveremos a la normalidad, pasando página.

Quien así piensa niega que la violencia terrorista ya ahora ha invalidado formas y contenidos políticos, por un lado, y, por otro, ha cargado a viejos y venerables conceptos, como el de ciudadanía, de nuevos contenidos: la víctima anula la legitimidad del etnicismo y transforma la ciudadanía en responsabilidad por el más vulnerable. Esa es la tarea política en el País Vasco.

El terror, al producir víctimas, introduce significados que obligan a pensar postnacionalísticamente. Hemos avanzado mucho en la visibilización de las víctimas. Lo que ahora toca es reconocer su significación política.

Reyes Mate es profesor de investigación del CSIC y autor del libro Justicia de las víctimas. Terrorismo, memoria, reconciliación, Anthropos, 2008.

Rótulos e Idiomas
JOSÉ LUIS QUINTELA JULIÁN La Opinión 9 Abril 2008

Sinceramente, creo que en Galicia estamos de enhorabuena. Tengo la oportunidad de escribir este artículo no sólo en castellano, sino también en galego. Con estas dos posibilidades, nuestra capacidad de comunicación se amplía y fortalece. Y esto es parte del patrimonio de la ciudadanía de Galicia. Dos idiomas que conviven y se refuerzan, y nos sirven no sólo en el día a día y en el campo personal, sino también en todas nuestras actividades profesionales. Esta situación, compartida por algunas otras comunidades en España y en Europa, sólo suma a nuestro acervo cultural. Nunca resta.

Soy de la opinión de que, como colectivo, debemos explotar esta suma. Esto significa, para empezar, el respeto escrupuloso a cualquier ciudadano o ciudadana que elija en su comunicación una u otra lengua. Esto debería significar la posibilidad real de llevar a cabo cualquier actividad tanto en galego como en castellano, así como la existencia de mecanismos de control que aseguren que eso es realmente así. Si a esto sumamos la necesidad y la pertinencia de que la Administración autonómica potencie, como no puede ser de otra forma, el uso de la lengua propia de la comunidad, creo que está servida la ecuación del buen entendimiento y la pervivencia de ambos idiomas.

Pero esto es una cosa, legítima y oportuna. Otra son algunos de los mecanismos -desde mi humilde punto de vista, bien desafortunados- que, desde la administración autonómica, son planteados a veces para esa legítima potenciación de la lengua propia. Estoy hablando de la posible obligatoriedad de rotulación en gallego. Algo que no es nuevo, y que se ha utilizado primero en otros lugares de España.

Siguiendo la lógica de lo dicho hasta ahora, les diré que ese tipo de medidas no me parece bien. Y es así por dos motivos. El primero, atendiendo a esa riqueza de la pluralidad, y al hecho legal de la cooficialidad de ambos idiomas. Si una lengua es cooficial -en este caso, el castellano- ciertamente es bien difícil argumentar -hasta el extremo de la prohibición- que no la uses. Con el camino de la prohibición no se gana en la balanza del bilingüismo. Antes bien, se vuelve a una pretérita situación de imposición y de negación de las libertades, la cual no es nunca deseable.

Pero hay aún una segunda razón, que tiene un punto de surrealista. En un contexto en el cual muchos de los comercios se han pasado directamente al inglés, ¿vamos a prohibir o a penalizar el castellano? ¿Tiene algún sentido, en una sociedad libre y plural? Cuando menos, sorprende.

En relación con esto último, les contaré una anécdota que me pasó hace unos años en esta misma ciudad. Una conocidísima cadena textil sacó una nueva marca de tiendas centradas en la ropa de hogar. De repente, me encontré con el apelativo "Home" detrás del nombre de la marca en el rótulo de un nuevo establecimiento comercial. Como quiera que esta empresa ya tiene una línea específica de moda para hombre, interpreté que aquella empresa, presente en medio mundo o un poco más, galleguizaba su nombre. Les puedo asegurar que no entendí nada cuando detrás de aquel escaparate, ya inaugurado, me encontré una cama. A pesar de trabajar habitualmente en inglés, les confieso que tardé un ratito en hacer el click de pasar del home (hombre en galego) al home (hogar en inglés). Fue simpático, cuando menos. Pero también un buen barómetro de cómo está el panorama en lo tocante a esta cuestión.

En todo caso, déjenme que proponga el fomento del galego, sin que eso vaya en detrimento de la posibilidad de expresarnos en castellano. Si, por ejemplo, un notario o un juez de la ciudad de A Coruña dice no entender una determinada gestión en gallego, que se vaya para su casa o que aprenda, que para eso está desempeñando una función pública donde el galego es cooficial, y las personas tienen derecho a expresarse -en su vida personal y también en sus documentos- en cualquiera de las dos lenguas legales y cooficiales en la zona. Pero también, si un comerciante quiere mantener el nombre y el rótulo de su negocio en castellano, ¿vamos a utilizar las mismas medidas represoras que anquilosaron, prohibieron y despedazaron al galego durante la longa noite de pedra de la dictadura de Francisco Franco?

Esa es la cuestión. Una cosa es fomentar, proteger, incentivar y dar oxígeno a una lengua propia, parte de la riqueza de Galicia y sus habitantes y, por extensión, de la Humanidad. Otra el hacerlo a costa de la imposición formal, de forma que se recuperan esquemas del pasado, se cercena esa pluralidad y, sobre todo, se generan dinámicas de adopción de comportamientos a partir de la imposición, y no del convencimiento y la apropiación personal de la lengua.
jlquintela@mundo-r.com

Bilingüismo obligatorio y Galicia para los gallegohablantes
Nota del Editor 9 Abril 2008

No hay mucho que comentar, ante una postura totalitaria de imposición de la lengua regional, de Galicia para los gallegohablantes y los demás fuera de Galicia, sea juez,  médico o albañil.

La izquierda domina todo el panorama audiovisual español
 Minuto Digital 9 Abril 2008

La película Vicky Cristina Barcelona, del director Woody Allen, que se filmó el pasado verano en la ciudad condal, no se podrá ver doblada al español en Cataluña. Ni siquiera subtitulada en español.

Lo ha dicho el productor, Jaime Roures, de Mediapro, que excluye el español en la distribución de la película en Cataluña, que sólo se podrá ver en su versión original inglesa o doblada al catalán con subtítulos en ingles.

Jaime Roures es el nuevo magnate mediático nacido a la sombra del gobierno Zapatero. Su grupo es dueño de La Sexta y Público, proyectos de comunicación creados a la medida de la nueva izquierda de Zapatero, en la que el PSC tiene radical importancia.

No en vano uno de los valores en los que se ha sustentado el poder de Roures, ha sido precisamente José Miguel Contreras, compañero de baloncesto del presidente Zapatero. Contreras, consejero delegado de La Sexta, ha sido socio de Miguel Barroso (ex secretario de Estado de Comunicación en el primer Gobierno de Zapatero) en varios proyectos, y no hay que olvidar que es también esposo de Carmen Chacón, la nueva estrella femenina del PSOE.

Miguel Barroso y José Miguel Contreras han colaborado en campañas electorales de importantes líderes socialistas como Trinidad Jiménez o el propio Miguel Sebastián, consejero áulico y amigo personal de Zapatero. En 2005, el Gobierno socialista emitió una nueva licencia de televisión que como todos saben acabó en manos de la Sexta. Previamente se había consentido que Canal Plus se transformase en la Cuatro, en esta ocasión favoreciendo a PRISA.

El caso es que la izquierda domina todo el panorama audiovisual español, no solo a nivel de número de cadenas de TV, sino a nivel de productoras, que al final son las que determinan el contenido de series de ficción o documentales.

¿Y el PP? Pues ya saben ustedes, dedicándose a buscar el centro. De la tierra suponemos, para esconder la cabeza y que no les digan que son de derechas, que esta muy mal visto

Barreda: ‘No se puede dilatar por más tiempo la presentación de mociones de censura en los 13 ayuntamientos donde ANV gobierna en minoría’
 Minuto Digital 9 Abril 2008

Para el Portavoz del Partido Popular en el País Vasco, “los ciudadanos se sienten perplejos a la ceremonia de la confusión orquestada por diferentes fuerzas políticas para retrasar y dilatar la presentación de las mociones de censura que permitan recuperar para la democracia los 13 ayuntamientos gobernados por ANV en minoría”.

“Mientras el PNV sigue con su reflexión serena sobre el tipo de moción que va a presentar para que ANV condene a ETA, algo impensable, se siguen produciendo acusaciones mutuas entre nacionalistas y socialistas sobre quién de los dos sostiene a ANV. Todo ello es una ceremonia de la confusión de la que sólo sale favorecida ANV”.

“Desde el PP vasco creemos que esta sucesión de mociones, de enfrentamiento entre partidos, de amenazas de unos a otros con diferentes actuaciones sólo beneficia a ANV. ANV, señala Barreda, es la ganadora en esta sucesión de rifirrafes, es la que permanece al frente de las alcaldías, y no se ve inquietada en esa posición”.

En opinión de Barreda “hay que dar los pasos para reforzar la unidad democrática, la unidad de todos, para presentar mociones de censura que permitan recuperar para la democracia y para la libertad esas 13 alcaldías. Y es que nada más es explicable en democracia, nada más responde a un mínimo compromiso ético. Todo lo demás es marear y perder el tiempo”.

“Sea como fuere, lo cierto es que para el Partido Popular del País Vasco es una indignidad inmensa para los vascos, para las víctimas y para la democracia misma el que ANV siga al frente de unas alcaldías conseguidas gracias a la tolerancia electoral del PSOE primero y a la contradicción interna e incoherencia ética del PNV después”.

En opinión de Barreda causa “perplejidad” que lo conseguido en el 95 y en el 97 no sea posible hoy, “lo que dice mucho del retroceso democrático latente en algunas formaciones políticas.”

‘Todos estamos invitados’, la cruda realidad de los amenazados en el País Vasco
 Minuto Digital 9 Abril 2008

“‘Todos estamos invitados’ no es una película sobre ETA”, ésta es la premisa con la que Manuel Gutiérrez Aragón ha presentado la película. El film protagonizado por Óscar Jaenada, José Coronado y Vanessa Incontrada habla del aspecto del terrorismo que menos repercusión tiene en los medios: Los amenazados. Las relaciones familiares, el miedo, el silencio, el rostro girado, la mirada que esquiva a estas “molestas” víctimas de ETA es el hilo conductor de ‘Todos estamos invitados’ que se estrena este viernes en los cines españoles.

El director, acostumbrado a retratar realidades de nuestro país como el ‘La vida que te espera’, describe que su “película parece una pesadilla”, un mal sueño sin despertar. De esta forma cuenta la realidad de un profesor de la Universidad del País Vasco que ve mutilada su libertad por el acoso y derribo de ETA. En su historia se cruza otra vida, basada en hechos reales, de un etarra que tras un accidente en un atentado pierde la memoria, y así su conciencia abertzale.

La película mezcla la realidad vasca desde distintos prismas. La gastronomía, el miedo, el silencio, la Iglesia, el terrorismo y la integridad son sus pilares. El director ha querido dejar fuera el lado político al elegir a un amenazado intelectual, por ser “más cercano a su realidad”.

La cinta co-producida por Telecinco “ha pasado el control de calidad de la gente de San Sebastián”, según Gutiérrez Aragón. Su mismo rodaje ha vivido la dualidad que representa. Algunos actores vascos han rechazado participar en ella, por el silencio que impera ante la amenaza etarra, y otros tantos han sido los que se han acercado, “cuando nadie les veía”, a agradecerles que se hable de este “mal sueño” que se vive en el País Vasco.

Para los actores ‘Todos estamos invitados’ también ha servido para conocer más a fondo ésta realidad. José Coronado reconoce que ahora “me he dado cuenta de los que se quedan”. Jaenada, por su parte, al interpretar al terrorista amnésico se ha preparado el personaje introduciéndose en al mundo abertzale, “estudiando el cantábrico, visitando bares, callejeando y escuchando a la gente”.

Óscar Jaenada admite que al tratar de crear una empatía con los terroristas se ha dado cuenta de que hay “ciertas cosas difíciles de entender”. La mirada extranjera de Vanessa Incontrada también se abre a la complejidad de la situación en el País Vasco, que desde fuera y en un primer momento “parece que es un problema que se puede solucionar”.

Realidad social, triángulo amoroso, representación de la integridad y la “no vida” de muchos vascos en una película que hace mella en todos aquellos sensibilizados con la violencia en Euskadi. Como intenta transmitir: ‘Todos estamos invitados’ a mirar de frente a los ojos del terror.

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