AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 28 Abril 2008

El PP y la "simpatía" suicida
De confirmarse la noticia de que Rajoy impulsa un acercamiento a los nacionalistas, estariamos ante la decisión más nefasta que haya tomado el dirigente popular en toda su carrera política
EDITORIAL Libertad Digital  28 Abril 2008

Por mucho que Núñez Feijoo haya matizado este domingo en la COPE sus pasadas declaraciones favorable a un PP "simpático" a los nacionalistas, lo que verdaderamente se tiene que despejar es si Mariano Rajoy va a presentar o no un documento político en el Congreso Nacional de Valencia impulsor de esa suicida y nihilista línea de acercamiento a formaciones nacionalistas como CiU y PNV.

Para los que hacíamos nuestras las reflexiones de Vidal-Quadras que señalaban que lo más urgente e importante es que el PP defina su postura sobre si "se acomoda o hace frente" al "cambio de régimen" que impulsa Zapatero de la mano de los nacionalistas, la noticia publicada en La Razón de que Rajoy impulsa un acercamiento a éstos sería, de confirmarse, la decisión más nefasta que haya tomado el dirigente popular en toda su carrera política.

La renuncia de Rajoy, ya denunciada en estas páginas, a criticar y ni siquiera a mentar a los nacionalistas cuando critica la trayectoria del Gobierno de Zapatero, así como su llamamiento a "evitar que el PSOE vuelva a ser el refugio de los recelos que provoca el PP en algunos territorios" son antecedentes que dan credibilidad a un escalofriante "cambio estratégico" que no sería sino un suicidio, tanto desde el punto de vista pragmático como el de los principios.

En lugar de tratar de impedir el trasvase del voto nacionalista y radical hacia el PSOE, como el que ha tenido lugar en estas elecciones, el PP lo que debe hacer es incidir en la denuncia de la deriva nacionalista de Zapatero, que le ha hecho perder al PSOE 700.000 votantes a favor del PP y de UPD. Un trasvase que aún podría haber sido mayor si la denuncia del PP no hubiera tenido las intermitencias y perfiles bajos que tan presentes han estado a lo largo de toda la legislatura.

Si muchos votantes desencantados con la deriva nacionalista del PSOE, dejan de percibir esa deriva –entre otras cosas porque el PP va a dedicarse, no a denunciarla, sino a caer "simpático" a los nacionalistas–, lo más probable es que sigan votando al PSOE o, en su caso, a la formación de Rosa Diez, cuyo partido, a diferencia del PP, ya ha dejado claro que no se va a resignar.

Eso, por no hablar de los cientos de miles –por no decir millones– de votantes tradicionales del PP que, sin poder escoger al timonel y ni siquiera poder influir en el rumbo que éste toma, decidan simplemente bajarse del barco. En este sentido, quien se crea en el PP que sus votantes son un mercado cautivo, cometen un error de dimensiones históricas. Más aun –insistimos– estando en escena la formación que lidera Rosa Diez.

Aunque tengamos la pretensión quizá ingenua de abortarla, la posibilidad de que esa propuesta de acercamiento del PP al nacionalismo mal llamado "moderado" se haga realidad, supondría repetir el histórico error –sólo que a escala nacional–, que supuso convertir al PP en el Partido de Piqué, y que hizo a los populares perder más de un tercio de su electorado en Cataluña. Eso, por no hablar de una posible rebelión de quienes no se juegan la vida en el Pais Vasco para caer precisamente "simpáticos" a los nacionalistas.

El mejor botón de muestra de la simpatía o del amor del PP hacia los catalanes, los gallegos o los vascos debe ser, precisamente, su firme compromiso de batallar en el campo de las ideas contra ese nacionalismo que cercena la libertad individual de las personas tanto como las somete a sus coercitivos patrones identitarios, al estilo de Carlos Delgado en las Islas Baleares. Para caer simpáticos a los nacionalistas, nadie supera a Zapatero.

Lassalle y el nacionalismo
El fantasma de Génova
Bien, ¿y qué c... significa Cataluña, José Mari? Pues, muy fácil. A decir del mandado de su señor, Cataluña no significa otra cosa que nacionalismo catalán
José García Domínguez Libertad Digital 28 Abril 2008

Según revelaba ayer a La Vanguardia, ese feliz consorte del PSC que responde en el siglo por José María Lassalle ansía transformar el discurso liberal de la derecha española en un proyecto de "amplio espectro"; es decir, que pretende convertirlo en una gran fantasmada si nos atenemos a la etimología primigenia de sus palabras. Y para que nos empiecen a quedar claritos los fines telúricos que mueven al chico de las ideas de la planta quinta de Génova, el marido de su legítima depuso a continuación que "hemos perdido las elecciones en España porque en esa comunidad [Cataluña] no obtuvimos el resultado esperado". Por lo visto, José Mari esperaba obtener tropecientos diputados de ventaja sobre los socialistas gracias a la lucidez estratégica de la candidata de Rajoy, una tal Dolors Nadal, ignota dama que se pasó toda la campaña jurando que el castellano jamás de los jamases ha sido perseguido en Cataluña, y descalificando a Aznar por asegurar que el Estatut rompe la España constitucional.

Y es que el resultado lógico, natural y previsible –barrunta el genio de Génova– hubiera sido el contrario. A saber. Que los catalanes, emocionados y conmovidos ante las avergonzadas confesiones autoinculpatorias de la propia de don Mariano hubiesen castigado con saña en las urnas a los socialistas. Mas que nadie se inquiete: el flamante secretario de Estudios del PP ya ha dado con la solución para desfacer tan terrible entuerto. Así, pedagógico, añadía a continuación: "Tenemos que hacer un esfuerzo de modulación [sic] y adaptación de nuestro discurso a lo que significa Cataluña". Está claro: el nuevo objetivo, o sea, la esforzada modulación discursiva, requiere como inexcusable premisa axial discernir qué c... significa Cataluña.

Bien, ¿y qué c... significa Cataluña, José Mari? Pues, muy fácil. A decir del mandado de su señor, Cataluña no significa otra cosa que nacionalismo catalán: "Debemos comprender la mentalidad catalanista que aglutina a la sociedad catalana [sutil alusión a las masivas concentraciones de bañistas en las playas de la Costa Brava durante todo el día de la votación del Estatut] y tejer complicidades [¿al tres por ciento compuesto?] que nos permitan acercarnos a quienes comparten con nosotros ser de centroderecha". Dicho en román paladino: no basta con pedir perdón por haber nacido, abjurar del discurso nacional y eclipsar a los líderes naturales del PP catalán sólo durante las campañas electorales: procede imperiosamente que nos sometamos de rodillas a la ideología nacionalista durante los 365 días del año.

En fin, mucha atención al chaval, que tiene futuro.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Cambio de régimen
Zapatero y el desprestigio de las instituciones
No seré yo, pues, quien dude de que Zapatero utilice todas las instituciones de España a su servicio, pero el deterioro de éstas es anterior a la llegada de Zapatero al poder.
Agapito Maestre Libertad Digital 28 Abril 2008

El paseo triunfal de Zapatero por el comité federal del PSOE me recuerda lo peor de todos los autócratas de la historia antigua y moderna. Ninguno ha renunciado jamás a ser comedido y prudente; por el contrario, utilizan una verborrea desmesurada para decir las mentiras más obvias y ridículas. Así demuestran su poderío sobre el resto de mortales. Algunos de esos "cesares", por ejemplo, nombran ministros a sus caballos preferidos, y otro no se privan de decir las cosas más descabelladas. Zapatero no iba a ser menos que otros "cesares" del pasado, y así, entre otras mentiras, seguramente, la más grosera que dijo el sábado fue mantener, frente a toda evidencia, que "la peor previsión de paro que podamos tener por delante será siempre una previsión de paro mejor que la mejor que tuvo el PP". Eso es absolutamente mentira, porque es prácticamente imposible, por dar sólo un argumento, que el paro que está ya en el 9’6 ciento no alcance en breve el 10 por ciento, que fue la cifra peor que tuvo el PP.

Lo grave, sin embargo, no son las imbecilidades de este gobernante ante el comité de su partido, sino que nadie se atreva a hacerle la más mínima objeción. Precisamente, a tenor de las declaraciones engañosas que Zapatero mantuvo el sábado pasado en ese comité, tenemos que prepararnos para lo que se nos viene encima, a saber, todo el aparato de agitación y propaganda socialista, o sea, todas las televisiones y casi todos los periódicos de España no tendrán otro objetivo que "persuadir" a la mayoría de sus votantes de que la crisis económica y social que asola a España es ajena a las políticas oportunistas de Zapatero.

Estoy convencido de que el sábado comenzó para Zapatero y su grupo de poder la cuenta atrás para que todos los males económicos y sociales que asolen a España, por graves que sean, dejen indemne políticamente la culpabilidad del anterior y actual Gobierno de Zapatero. Sospecho que lo conseguirá no tanto porque su plan de agitación y propaganda sea extraordinario, que no lo es, sino porque su entorno, o sea, oposición y otras instituciones establecidas por la Constitución de 1978, están muertas. Acabadas. Nadie, pues, analice el poder casi omnímodo de Zapatero por la bondad y genialidad de su proyecto político, sino por la degradación de su medio ambiente institucional. Lejos está ya de mi ánimo explicar el "fenómeno Zapatero", sí, el poder absoluto de este gobernante por encima de todas las instituciones existentes por sus proyectos, ideas y equipos de colaboradores. Eso es sólo una parte del problema, pues que el régimen de derechos, alevosa "dictadura" silenciosa que sustituye al sistema democrático, que está imponiendo Zapatero en todos los ámbitos de la vida política se debe al déficit de inteligencia y eficacia del resto de las instituciones establecidas en la España actual.

¿Por qué nadie hace nada realmente efectivo contra el poder omnímodo de Rodríguez Zapatero que, sin duda alguna, por sí mismo carece de solidez política y fundamento intelectual? Creo que la respuesta a esta pregunta contiene la explicación del éxito de Rodríguez Zapatero. El desprestigio, sí, de todas las instituciones actuales es la base del triunfo "totalitario" de Rodríguez Zapatero. Por supuesto que el Parlamento sufre, sin duda alguna, el mayor de los desprestigios toda vez que ni siquiera es capaz de reunirse para tratar temas de urgencia nacional como son, por poner sólo dos ejemplos, la distribución del agua en España, y el asalto de unos bucaneros a un barco español que faenaba en aguas marítimas internacionales. Pero eso no debería hacernos olvidar que, hoy por hoy, instituciones como los sindicatos, la patronal, el Tribunal Constitucional y otros semejantes sufren un desprestigio similar o mayor que el del propio Parlamento.

Muchos creen que ese desprestigio puede corregirse fácilmente, porque es un fenómeno coyuntural, superficial y originado por los abusos particulares de los hombres encargados de ejercer esos poderes; pero, en mi opinión, es el fenómeno más grave en que se asienta toda la vida pública de España. Es ahí, en ese continuado y estructural desprestigio de las instituciones establecidas, donde Zapatero ha radicado su "proyecto político" basura. En fin, cuando la crisis económica arrecie y las cosas no pinten bien para los españoles, muchas instituciones sin prestigio se "quejarán" ante el Gobierno, pero no pasarán de ser lamentos retóricos y con lágrimas de cocodrilo. ¿O acaso habrá alguien que crea a los sindicatos cuando se quejen por las altas cifras de parados, cuando en el reciente período electoral no fueron capaces de elevar una sola crítica al Gobierno de Zapatero?

No seré yo, pues, quien dude de que Zapatero utilice todas las instituciones de España a su servicio, pero el deterioro de éstas es anterior a la llegada de Zapatero al poder. Por lo tanto, Zapatero es más un producto del desprestigio de las instituciones políticas que del uso perverso que el socialista hace de ellas.

Zapatero está encantado
Pablo Sebastián Estrella Digital 28 Abril 2008

Se lo ha creído y se confunde. A Zapatero le está pasando lo mismo que le ocurrió a Aznar cuando ganó las elecciones generales del 2000 por mayoría absoluta, con una oposición en crisis y un tiempo de bonanza económica, y luce la mayor de sus sonrisas en pleno maremoto financiero, convencido de que sus graves errores, de falta de previsión económica y centrifugación del Estado, han quedado sepultados por su victoria electoral, y ocultos tras los respectivos problemas internos que paralizan y distorsionan a los primeros partidos de la oposición. El PP, empeñado en reeditar sus propios errores y falta de liderazgo, y los nacionalistas, presos del caos y del engaño en el que los sumergió Zapatero, haciéndoles creer que había llegado el tiempo de la España confederal y del gran salto hacia delante y sin paracaídas que acabó en un sonoro descalabro de CiU, PNV, ERC, BNG y Batasuna.

Y ante semejante espectáculo de la desastrosa oposición, el presidente del Gobierno se pavonea en público y en privado como el astuto superviviente de un naufragio que ha pilotado él, presumiendo de haber destrozado a los nacionalistas y al PP. Empezando por el PNV, cuyo fracaso electoral y dura crisis interna puede que acabe por romper el partido, liquidar a Ibarretxe y sus planes soberanistas y facilitar la llegada de los socialistas a la jefatura del Gobierno vasco.

Por eso Zapatero dice a los visitantes que le felicitan en el palacio de la Moncloa que el derrumbe electoral del PNV “ha sido una de las cosas más importantes que han ocurrido en los últimos treinta años de la transición”. Y puede que sea verdad, a pesar de que su intención haya sido, precisamente, la contraria: poner en marcha la España confederal y la unión entre el País Vasco y Navarra, a cambio de que ETA dejara las armas, y él pudiera pasar a la Historia como el nuevo “príncipe de la paz”, con Nobel incluido.

De la necesidad, y de su caótico y peligroso diseño del Estado, en el que España quedaba reducida a una “nación discutida y discutible”, Zapatero se ha alzado con la virtud del gran batacazo y crisis del PNV. La que, por otra parte, es similar a la que padece la Esquerra Republicana, lo que facilita su predominio y control del PSC-PSOE, donde tiene pendiente otra venganza particular contra el presidente Montilla, quien no le permitió cumplir, ante Artur Mas, su promesa de que en Cataluña gobernaría la lista más votada (en pago por la reforma del Estatuto que le facilitó CiU), lo que preconiza que, tarde o temprano, la espada del ángel exterminador de la Moncloa acabará por cortar la cabeza del charnego, como en su día cortó de un tajo la de Pasqual Maragall.

Y a partir de ahí, Zapatero imaginará su larga presencia en el poder, bien con una nueva mayoría absoluta como matador de nacionalistas, bien con un doble pacto de gobierno en Euskadi y Cataluña, a base de unos acuerdos estables del PSOE, con el PNV y con CiU, que es el escenario que tiene en mente para abordar la crisis económica y cerrar, cuando sea y como pueda, el centrifugado melón autonómico, por cuyas tajadas fiscales, financieras y acuíferas ya se están peleando los reyezuelos de los taifas españoles como si disputaran un codiciado balón de oro en una gigantesca melé.

La crisis del PP es otro cantar. Y, aunque Zapatero disfrute de tan penoso espectáculo del primer partido de la oposición, lo cierto es que sólo al PP le corresponde la responsabilidad de su derrota electoral, que se niega a reconocer Rajoy y que le consienten sus propios barones —otra vez los taifas—, gracias a la habilidad del ciclista de Pontevedra, que está en plena escapada solitaria, con la que pretende sucederse a sí mismo, tras impedir que sus competidores llegaran al Congreso de los Diputados, y tras agitar el fantasma de la loca ambición de Esperanza Aguirre y de su ruidosa corte mediática y política —El Mundo, la COPE, Acebes, Zaplana—, de los que ahora reniega Rajoy a pesar de que fueron sus compañeros de viaje y colaboradores destacados en la derrota electoral.

El tercer destrozo de Zapatero se culminará en el congreso del PSOE que acaban de convocar para los primeros días del mes de julio, a la espalda del que se espera como caótico y fallido congreso del PP, a fin de marcar todas las diferencias (entre vencedores y vencidos), mofarse del contrario, y de culminar lo que ahora llama el “cambio del PSOE”, que radica en la puesta en marcha de un modelo de dirección caudillista y populista, en el que tiene sus días contados Chaves como presidente del partido y de Andalucía. Y en el que se oficializará el entierro del felipismo y de sus centros fácticos de poder en el mundo financiero y empresarial (Sebastián por Solbes), y en el campo mediático, ahora que el Grupo Prisa —trinchera ideológica y política de González— está de capa caída tras la muerte de Jesús Polanco y la puesta en marcha, por Zapatero, de una pinza de favores a El Mundo y a La Sexta.

Motivos todos estos que justifican la euforia y la satisfacción de Zapatero como el único y victorioso superviviente de un desastre político —la figura del Rey también ha sido zarandeada bajo su mandato— del que fue el autor sin saber hacia dónde caminaba ni lo que iba a pasar.

El gobierno salvavidas
El gobierno salvavidas
POR IGNACIO CAMACHO ABC 28 Abril 2008

EN la política contemporánea, en la que las ideologías se han licuado en beneficio de sensibilidades de opinión pública, triunfa el que mejor conoce a sus conciudadanos. El gran error de la derecha española ha sido el de minusvalorar la capacidad de Zapatero para conectar con los perfiles de la sociedad líquida: relativista, esponjosa, descomprometida, transigente, acomodaticia, contemporizadora. Mientras el presidente pega la oreja en el suelo de la demoscopia para oír el latido de las pisadas de la gente y modelar a su medida políticas de diseño, la oposición se aferra a sus sólidos principios sin mirar cuántos compatriotas están dispuestos a compartirlos.

El rescate del pesquero secuestrado en Somalia ejemplifica muy bien esta brecha entre pragmatismo elástico y rigidez teórica. Mientras el PP frunce el ceño ante la evidencia del pago de un rescate y el ablandamiento de un Estado legítimo ante una partida de famélicos piratas -arundo vento agitata, como caña sacudida por el viento-, el Gobierno aplica sin complejos la teoría del mal menor para traerse a los pescadores sanos y salvos, escoltados por un moderno buque de la Armada con su capacidad de fuego intacta. La opinión pública respira aliviada ante el final feliz y se encoge de hombros frente al millón de euros depositado en el bolsillo de los secuestradores y sus intermediarios, perfectamente inmune al despropósito de que la diplomacia española se haya reunido con los mafiosos en un plano de estricta igualdad, e incluso al precedente manifiesto de que los facinerosos se han largado con la pasta y la satisfacción de un golpe bien ejecutado. Pronto veremos en la tele el alborozo de las familias de los liberados al reunirse con sus deudos, y ese huracán emotivo contrastará severamente con las preguntas antipáticas que la oposición habrá de formular sobre los incómodos detalles de la liberación y sobre la impunidad de los raptores. Se admiten apuestas sobre quién gana y quién pierde este debate.

Tan seguro está el Gobierno de navegar a favor de corriente que hasta se ha permitido blasonar de su capacidad de gestión, llamando «medios diplomáticos» a una vergonzosa negociación mano a mano con delincuentes del Tercer Mundo. A Zapatero y De la Vega les falta dar la vuelta al ruedo: veintitrés vidas salvadas a cambio de un milloncejo de pavos. Y el PP tendrá que hacer de avinagrado aguafiestas, enfrentado a una sensibilidad popular alérgica a los «tours de force».

Esto es lo que hay: ansia infinita de pazzzzzzz y Alianza de Civilizaciones con los piratas del Índico. Una potencia europea claudicando ante la extorsión de unos desharrapados, y una Marina de Guerra reducida al papel de ambulancia flotante y escolta de gala para el cambalache. Ovación y saludos al respetable; «había un problema y se ha solucionado». Y ahora, que pase la oposición a salir en los telediarios poniendo objeciones de principios justo detrás de las imágenes del regreso de los secuestrados.


Hacia el fin de ETA y de la hegemonía del PNV
José Antonio Zarzalejos Estrella Digital 28 Abril 2008

Ha escrito José Blanco, secretario de Organización del PSOE, que “sólo tenemos que seguir batallando con un fantasma del pasado: ETA y su violencia. ETA es lo que queda del franquismo en la España del siglo XXI. Pero su final es conocido, aunque aún no tenga fecha” (El País 21/04/08). Según Blanco, el presidente del Gobierno propone una renovación “radical de nuestra agenda política”. Lo cierto es que la política que el Gobierno debe rectificar de ese modo “radical” es la antiterrorista practicada durante la anterior legislatura. Porque fue un completo fracaso del que se salvó, por trienios e intuición y aunque parezca un contrasentido, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, razón por la que repite en el Ejecutivo con el objetivo de acabar en estos próximos cuatro años con la banda criminal. Y puede lograrlo.

Pérez Rubalcaba supo responder a la ruptura del “alto el fuego permanente” con notable eficacia y buena sintonía con las autoridades francesas, que acaban de extraditar a España a los dos presuntos asesinos de la T4. La confianza en el titular de Interior, tanto en Moncloa como en el PSE, ha aumentado en una progresión geométrica. El nuevo portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, ex ministro de Defensa y de Interior, y el secretario general del grupo parlamentario, el “histórico” socialista vasco Ramón Jáuregui, le van a secundar en el intento de liquidar a ETA de una vez por todas. Y, seguramente, con el PNV al margen.

Ahora la alternativa más realista —aunque sea la más costosa está asumida— es la derrota de los terroristas. Que se propicia con procesos judiciales rigurosos (en estos días, y durante meses de sesiones, contra las Gestoras Pro Amnistía en los autos 33/01, después del macrojuicio contra EKIN-KAS-XAKI) que desarbolan la trama civil de los delincuentes; con detenciones sistemáticas de terroristas callejeros (más de cien en el último año y primer trimestre del actual, peligrosos delincuentes, como se acaba de demostrar al revelarse las labores de preparación de atentados que desarrollan) y con investigaciones implacables sobre la cuentas negras del dinero del chantaje tal y como la que cursa en diversos países, entre ellos, en Liechtenstein (Garzón ha llamado como testigos en estos autos nada menos que a Arzalluz y a Egibar).

Por otra parte, los nombramientos, claramente técnicos, de Javier Valenzuela como director general de la Guardia Civil y de la Policía, y la confirmación de José Manuel Rodríguez Uribes al frente de la Dirección General de Atención a la Víctimas del Terrorismo —de la que saldrá el deseado anteproyecto de ley para su atención integral— auguran una higiénica despolitización de la política antiterrorista, después de que —como José Blanco puntualizó— la moción parlamentaria de mayo del 2005 autorizando al Gobierno a dialogar con ETA haya decaído.

El asesinato del socialista Isaías Carrasco en Mondragón y los atentados a las Casas del Pueblo de Bilbao y Elgóibar y las bravatas etarras contra el PSOE, el Gobierno y el ministro de Interior, constituyen piezas de convicción definitivas para el Ejecutivo, que dispone en el País Vasco de una chance sustancial: ganarle a través del PSE las próximas elecciones autonómicas a un PNV que no supo, ni quiso, soportar la moderación de Josu Jon Imaz, hombre con el que Rodríguez Zapatero contaba, e imponer así un vuelco político-institucional de dominancia constitucionalista que frene la deriva mesiánica del ahora tibetano y abrasado Ibarretxe que podría no ser el candidato en las próximas autonómicas, siendo sustituido por Josu Erkoreka. La más que probable victoria socialista —¿Patxi López lendakari?— en las autonómicas ha llevado al entorno del Urkullu, presidente de un PNV fracturado, a declarar “caducado el tripartito” e imprecar el diálogo con los socialistas que, por el momento, se declaran ajenos a los cantos de sirena de la ejecutiva nacionalista.

Si este escenario se produce y se complementa con una suficiente complicidad con el PP y una mejor relación con la AVT —con nuevo presidente, después de la polémica gestión de José Alcaraz—, el Gobierno dispone de bazas que, en coordinación con las que tiene en su mano la Policía francesa, podrían poner fecha aproximada al fin de ETA que, aunque pueda matar, ha entrado en un proceso irreversible de dilución.

Se da, además, una circunstancia inédita: comienza a percibirse un compromiso cívico y moral de sectores hasta ahora instalados en una cierta perplejidad ética. La película de Gutiérrez Aragón —Todos estamos invitados— rescata de la soledad a cineastas que, como Inaki Arteta (Trece entre mil, El infierno vasco), se han desenvuelto en una patética soledad. Un impulso del Gobierno socialista al espíritu cívico de los creadores —se estrena la obra teatral “La paz perpetua” en el Centro Dramático Nacional— para lograr un mayor y más activo rechazo social contra la banda —más allá de anacrónicas nostalgias antifranquistas de representaciones benevolentes con los criminales— sería un golpe definitivo sobre la simbología etarra.

LO LLEVARÁN AL CONGRESO DEL PP
Los "vidalquadristas" no cejan en que el Estado recupere competencias
Eloísa Sánchez Bolinaga elsemanaldigital 28 Abril 2008

Después de la polémica surgida por un hipotético cambio de estrategia popular, comienzan a movilizarse compromisarios dispuestos a dar marcha atrás en algunas atribuciones autonómicas.

Su referencia es Alejo Vidal-Quadras (vicepresidente del Parlamento Europeo, ex presidente del PPC y catedrático de Física) y su objetivo es corregir los excesos que se han cometido con el Estado autonómico a lo largo de los últimos 30 años.

Cohesionar la nación
Un grupo de compromisarios del Partido Popular pretende llegar al XVI Congreso de junio con una serie de enmiendas debajo del brazo sobre grandes cuestiones nacionales, "empezando por la necesaria reforma en profundidad de la Constitución que enderece la deriva de una nave colectiva que navega con rumbo de colisión a plazo fijo", según diagnostican las fuentes populares consultadas por Elsemanaldigital.com.

Se trata de introducir en el documento político del PP, cuyos ponentes son María San Gil, José Manuel Soria y Alicia Sánchez Camacho, la necesidad de frenar las ansias nacionalistas, cohesionar la nación y reclamar la devolución al Estado competencias que nunca debió perder. "La gente está inquieta, teme un viraje en la estrategia del partido y quiere una reacción", comentan impulsores de la idea. Ante el forzado desmentido de la actual dirección del PP al diario La Razón sobre un previsible acercamiento de posturas con CiU y PNV, los consultados son firmes partidarios de aclarar la posición del partido.

Evitar la balcanización
"Lo que reclamamos –según explican- es que el Partido Popular, única fuerza con un discurso nacional consistente, no abandone la batalla contra la deriva de España hacia la balcanización, haga frente al apetito insaciable de los nacionalismo, pelee ante la falta de libertades en buena parte del territorio y haga suyas tantas cosas más que tienen que ver con la calidad de vida democrática, que es, al fin y a la postre, lo determinante en la vida de los ciudadanos". Y es que en el seno del PP algunos no están dispuestos a pasar página de cuatro años de permanente tensión nacionalista favorecida por el PSOE.

¿Cómo hacerlo? De la única manera posible: No solamente blindando sino recuperando las competencias exclusivas del Estado, "cerrando todas las vías de agua abiertas en el edificio construido en 1978". Esto es válido, por ejemplo, para competencias como la de Educación. En las últimas semanas, diversas asociaciones ciudadanas de Cataluña, País Vasco y Galicia que quieren, ejerciendo sus derechos constitucionales básicos, que sus hijos puedan estudiar en español ya han constituido una coordinadora para hacer frente a la apisonadora lingüística de los nacionalistas.

El escollo de Soria y Núñez Feijoo
Los impulsores de esas enmiendas tienen complicado que Mariano Rajoy asuma su iniciativa. No sólo porque el actual aparato del PP nunca ha propuesto que el Estado recupere competencias, aunque sí que pueda legislar sobre ellas y que esas normas sean de obligado cumplimiento en todo el territorio del Estado.

Pero el problema se centra en que se las verán con el propio Soria, uno de los tres encargados de redactar la ponencia política, firme partidario de abrir el partido a posiciones más proclives a una alianza con los nacionalistas.

Partidos
El alcalde de Calvià reta a Rosa Estarás a debatir sobre el idioma en Baleares
J. García La Razón 28 Abril 2008

PALMA DE MALLORCA- El alcalde de Calvià y presidente del PP en el municipio mallorquín, Carlos Delgado, invitó ayer a la que será su contrincante en el Congreso regional del próximo 5 de julio, Rosa Estarás, a un debate público, ante todos los afiliados, sobre los dos principales puntos que les separa; la reforma del Estatuto de Autonomía y la libertad de elección de lengua por los padres.

En un comunicado emitido ayer por el PP de Calvià, Delgado se mostró partidario de entablar un debate con Estarás para «evitar la confusión y aclarar las respectivas posiciones frente a los afiliados» sobre la posible modificación del Estatuto respecto a la lengua oficial de esta comunidad y sobre la lengua en la educación». Tras el ofrecimiento, Delgado dijo estar a la espera de que se fije día, hora y lugar para la celebración del debate, y puso como una única condición «que se invite a todos los afiliados y que el recinto sea lo suficientemente grande para que puedan caber todos».

Asimismo, insistió en que una de sus discrepancias con la actual presidenta del PP isleño está en su idea de la lengua en la educación en la que se encuentran «a años luz». En este punto, indicó que «la discrepancia más grave estriba en que Estarás está, como ha estado siempre el PP, por la imposición de la lengua en la educación, mientras que él defiende la absoluta libertad de los padres para elegir». La discrepancia es insalvable en la educación primaria y secundaria donde Estarás quiere imponer un sistema basado en el trilingüismo, mientras que Delgado ofrece cuatro opciones a los padres». Aparte de los tres modelos en los que un 40 por ciento de las asignaturas se da en castellano, otro 40 por ciento en balear y 20 por ciento en inglés, propone un cuarto en el que el cien por cien se daría en castellano o balear.

Los funcionarios se oponen a que el gobierno municipal les obligue a expresarse en gallego
A.F. > A CORUÑA El Ideal Gallego 28 Abril 2008

Haya o no haya consenso entre los tres grupos para aprobar la ordenanza sobre el gallego, el colectivo más afectado por la norma sería el de los trabajadores municipales. Ellos tendrían que expresarse en gallego en los documentos que escriben y con los ciudadanos que atienden. La Junta de Personal, que representa al millar de funcionarios del Ayuntamiento, está en contra del documento porque considera que invade los “derechos individuales” de los empleados. En un pleno del mes de enero, sólo la CIG estuvo de acuerdo en apoyar el documento inicial de Normalización Lingüística. Los sindicatos recuerdan otros tiempos en los que el uso del gallego suponía un “conflicto”, pero no quieren que ahora se repita, al contrario.

La Junta de Personal se mostró en enero en contra de que una ordenanza obligue a los trabajadores del Ayuntamiento a expresarse en gallego. De los 16 integrantes, sólo seis estuvieron de acuerdo con apoyar la normativa que impulsa la Concejalía de Normalización Lingüística. Fue la CIG la que incluyó esta propuesta en el orden del día, pero CSI-CSIF, UGT y CCOO no secundaron la filosofía del documento.

El presidente del órgano que representa al millar de funcionarios de la administración local, Manuel Aceña, es contundente a la hora de criticar la idea del BNG en María Pita. “Significaría que todos los empleados tendrían que usar la lengua gallega siempre y esto invade el terreno de los derechos individuales”, explica. Apunta que hay trabajadores que “tienen dificultades” para expresarse en este idioma, por eso asevera que “no estamos por la labor de que se planteen obligaciones”.

Eso sí, el delegado de CSI-CSIF asegura que “compartimos que se atienda -a los ciudadanos- en gallego, hemos sido formados para ello y sin duda se hace, por cortesía y obligación”. Además, también añade que la Junta de Personal está “muy de acuerdo en que se potencie el uso del gallego, que nadie se sienta vulnerado por esa cuestión” y apostilla que la lengua vehicular de los documentos del órgano de representación de los trabajadores es el gallego.

Aceña señala que más de la mitad de la plantilla se comunica habitualmente en castellano, aunque si sale adelante la ordenanza “tendremos que acatarla, pero creemos que se puede defender el idioma sin invadir el espacio individual”.

Por su parte, el delegado de la CIG, Roberto Tizón, afirma que lo único que defiende el sindicato nacionalista “é a lexislación vixente”, que, indica, “non obliga a ninguén no seu ámbito privado pero nas administracións públicas, por lei, temos que usar o galego, por riba dos nosos dereitos”.

Conflicto > Ambos sindicalistas recuerdan que hace algunos años, con el gobierno de mayoría absoluta del PSOE con Francisco Vázquez a la cabeza, en el Ayuntamiento coruñés suponía un conflicto utilizar el gallego o el topónimo oficial. “Había impedimentos para redactar documentos en gallego pero hoy por hoy estas cosas son anecdóticas”, explica Aceña, a la vez que recuerda que escribir el nombre de la ciudad sin la polémica L “estaba mal visto, se les tachaba de rebeldes”. El representante de CSI-CSIF cree que el problema ya está “superado”.

Por el contrario, desde la CIG apuntan que todavía continúa habiendo concejalías en las que sigue habiendo “problemas” para usar el gallego oral y escrito, tanto entre funcionarios como en rótulos o carteles. “Aínda lle queda moito que andar a este Concello para normalizar a situación do galego”, lamenta Tizón.

Las pruebas de las oposiciones, “muy básicas”
El presidente de la junta de personal, Manuel Aceña, asegura que entre las pruebas de acceso a la administración local y la norma que ahora quieren aprobar desde el gobierno local hay un “contraste importante”. Y es que, denuncia, el examen referido al nivel de gallego en las oposiciones es “muy básico”, una traducción de texto “muy fácil”, que ni siquiera tiene relación con el puesto de trabajo al que se opta, ni incluye vocabulario relacionado. Además, añade, la normativa establece que “no es causa suficiente para suspender” una oposición.

Exigencia
Aceña apunta que sólo desde hace unos años se contempla la prueba específica para el nivel de gallego de los opositores y que por tanto no es justo que los que accedieron a la función pública antes tengan que acatar la norma: “Si se exigiera el dominio del gallego, sí se les podría exigir...”.

El Partido Popular considera “casi imposible” alcanzar un consenso sobre la normativa
A.F. > A CORUÑA El Ideal Gallego 28 Abril 2008

Aunque desde la Concejalía de Normalización Lingüística se insiste en que la intención del gobierno local es llegar a un acuerdo con el Partido Popular, para que la ordenanza sobre el uso del gallego en el Ayuntamiento se apruebe por unanimidad, la oposición se muestra reticente. El partido conservador considera “casi imposible” alcanzar un consenso si el documento es similar al inicial que elaboró el departamento del BNG.

Fuentes del PP aseguran que el texto “no respeta ni la Ley de Normalización Lingüística ni otras normativas referidas a la materia”, y que la única intención que tienen los nacionalistas es “expulsar el castellano de la vida administrativa”.

A pocas semanas de que la comisión mixta -BNG-PSOE- finalice la norma sobre la lengua gallega, el PP destaca que las reuniones no deben de ser “muy pacíficas” ya que, apuntan los concejales de la oposición, “llevan más de cuatro meses con este tema en su agenda política”. Con este precedente, el partido conservador denuncia que este hecho “pone en evidencia las discrepancias entre ambas formaciones”.

Bilingüismo > El PP reitera que su postura es “coherente” y se basa en “garantizar el derecho de cada ciudadano a comunicarse y a recibir información en cualquiera de las dos lenguas oficiales que desee”. Así, apuesta por el bilingüismo y recuerda que hasta en cuatro ocasiones presentó en pleno una moción al respecto, y fue rechazada por PSOE y BNG. “La promoción en el uso del gallego nunca debe hacerse a costa de limitar la libertad de expresión o de la imposición”, añaden los ediles.

Fuentes del grupo municipal también critican que la Concejalía de Normalización Lingüística no haya contado con ellos en “los trámites previos” y afirman que esta situación demuestra “su falta de calidad democrática”, que hace “muy difícil” llegar a consenso.

El PSOE en el Senado aboga por profundizar en el uso de las lenguas autonómicas
EFE ABC 28 Abril 2008

MADRID. La portavoz socialista en el Senado, Carmela Silva, es partidaria de «profundizar» en el uso de las lenguas cooficiales en la Cámara Alta en la legislatura que acaba de comenzar y de «seguir avanzando» en el uso del euskera, el gallego y el catalán, pero sin convertir la institución en un «Babel».

La senadora por Pontevedra argumenta que «la lengua es una riqueza que tiene un país» y por ello «nos enriquece a todos el poder escuchar nuestras lenguas» y más en un lugar como el Senado. «¿Por qué en las instituciones no podemos intentar que todos los idiomas sean escuchados?», se pregunta Silva.

Aunque advierte de que «no podemos convertir el Senado en Babel, en un sitio donde no nos entendamos» sí cree posible «seguir profundizando» en el empleo de las lenguas cooficiales.

En su opinión, «no tenemos por qué rechazar nada que sea novedoso», porque negarse a hacerlo «únicamente contribuye a la confrontación».

En este sentido, Silva apuesta por «ser posibilistas» y dejar que la experiencia dicte hasta dónde es posible llegar «pues a lo mejor podemos dar un paso más».

En la pasada legislatura, los senadores bilingües podían emplear el gallego, el euskera o el catalán en las sesiones de la Comisión General de comunidades autónomas.

¡Tú también puedes!
Núcleos de Oposición Antinacionalista 28 Abril 2008

Comunicado nº29. ABRIL 2008
Desde la humildad, pero también desde la conciencia y el compromiso irreversibles, queremos hacer un llamamiento al movimiento de resistencia:

• a quienes conciben a España como nación, es decir, una sociedad conformada por una Historia común nítidamente reconocible, y que conserva una voluntad de permanencia y un compromiso de futuro.

• y también a quienes, poseedores de espíritu cívico, entienden que una nación no es sólo un nombre y una Historia sino unos valores y estructuras sociales y culturales comunes garantes de la aspiración legítima de libertad, igualdad, unidad y progreso.

Hablamos de clarificar, de defender abiertamente a España y la Libertad. Ambos conceptos, distintos pero inseparables sin tapujos ni coartadas. Lo mismo cabe decir de la individualización del enemigo, que está en ofensiva traidora y abierta: los nacionalismos, sus cómplices en la izquierda, la asepsia de la derecha (cómplice necesario en la demolición de España) y la aberración (especialmente económica y nacional) del sistema autonómico, verdadero vivero e incentivo de los diversos, y crecientes, desafios nacionalistas.

Llamamos a superar la presente fase en la que, alzada la voz y levantadas unas organizaciones y partidos, parece que no sabemos cómo o qué hacer con ellos, como si estuviéramos perplejos, y no sólo por los recientes resultados electorales.

Si persistimos en nuestra actual actitud endogámica, si las naturales diferencias de opinión nos impiden unirnos en lo esencial, si somos incapaces de ese esfuerzo, nos convertiremos en caricaturas de nosotros mismos y el futuro estará marcado por los nacionalistas.

Llamamos a actuar, a organizar y a debatir qué hacer y de qué modo coordinarnos. Y en esta labor las figuras y los responsables de todas las asociaciones deben ser fundamentales. Crear y extender un espíritu unitario es imprescindible para enfrentarse con posibilidades a la disgregación en curso. Organizar, coordinar, movilizar.

Conscientes de las diferencias, e incluso oposiciones, que puedan haber entre ellos, así como sus respectivas militancias, insistimos en nuestro llamamiento unitario, y así, sin ser exhaustivos, citamos explícitamente a líderes de prestigio y voluntad del movimiento: Carlos Martínez Gorriarán, Francisco Alcaraz, Gotzone Mora, Rosa Diez, Ladrón de Guevara, Félix Pérez Romera, Santiago Abascal, Jon Juaristi, Pío Moa, Francisco Caja ...

Sólo de ellos puede partir una iniciativa unitaria con éxito. A ellos apelamos.

Porque una vez más, ante todo, no importa el quién sinó el qué.
N.O.A. Núcleos de Oposición Antinacionalista
www.nucleosoa.org
oa@nucleosoa.org
Adheridos a la plataforma España y Libertad
Adheridos a la plataforma Comunidad Antiterrorista

Recortes de Prensa   Página Inicial