AGLI

Recortes de Prensa    Martes 20 Mayo 2008

EUSKALDUNIZAR, GALLEGUIZAR Y CATALANIZAR (2)
Francisco Rubiales Periodista Digital 20 Mayo 2008

"El catalán es nuestro ADN." (Pasqual Maragall en la Feria del Libro de Guadalajara, México, 2004)

Cataluña vio hace años que perdía el vagón de cabeza en la economía española y que su identidad quedaría diluida sin remisión. Jordi Pujol reaccionó animando a los catalanes a procrear y a traer catalanes al mundo para que la sardana siguiese bailándose, pero aquello fue un fracaso porque hoy hay más Mohamed que Jordis en el registro civil catalán.

La estadísticas sobre inmigración en España publicadas el 8 de febrero 2008 deben haber desbocado los tics nerviosos a Pujol y de sus discípulos nacionalistas obsesivos. Legalmente hay en España 4.192.835 inmigrantes, sin incluir a los sin papeles ni a los cientos de miles que han obtenido nacionalidad española. El colectivo más numeroso es el marroquí (675.906), seguido del rumano (664.880), ecuatoriano (413.642) y colombiano (264.549). Madrid y Barcelona reúnen al 32,7 por ciento de los inmigrantes legales.

Debido a la competencia arrolladora del español en Cataluña, por su creatividad y pujanza en el mundo, los nacionalistas catalanes se pusieron en guardia ante la nueva avalancha de invasores, pensando que los nuevos charnegos acabarían con la identidad de Cataluña si no se les obligaba, aunque fuera por la fuerza, a hablar catalán.

Los nuevos inmigrantes saben que el idioma español es una valiosa cuchara para trabajar en todo el país, lo que hacía más urgente una legislación que protegiera las lenguas de andar por casa. En consecuencia, el nacionalismo independentista se envolvió en el idioma como si de una bandera se tratase, porque era el último recurso para no ser arrollados por una lengua como la española, cuya pujanza como vehículo mundial de entendimiento está fuera de toda duda.

Todo se reduce a un intento inútil para retardar 20 años el hecho inevitable de que los catalanes sean la minoría étnica en Cataluña.

La lengua catalana ha sido una mercancía utilizada por la burguesía catalana y puesta al servicio de sus intereses políticos. Era como el conflicto de Gibraltar en tiempos de Franco, que se le daba publicidad o se dejaba reporsar, según convenía.

¿Cómo pueden decir que el catalán fue perseguido durante el franquismo? Me remito a las palabras de Giuseppe Grilli, profesor de italiano en la Universidad de Barcelona. "La literatura catalana vivió su mejor momento durante el franquismo, y la nueva hornada debería tomar ejemplo de aquella generación. /.../ La eufemística llamada normalización del catalán no ha producido ninguna obra literaria notable. /.../Son ellos los que están persiguiendo a sangre y fuego al español, tratando de conseguir su exterminio en Cataluña".

Como la lista sería soporífera menciono únicamente las siguientes “persecuciones del catalán”:

1942. Aparece el libro "Rosa mística" de Mossén Camil Geis, editado en Sabadell e impreso por Joan Sallent en catalán.

1945.Con apoyo y subvención del Gobierno se celebra el centenario del gran poeta en catalán Mossén Cinto Verdaguer.

1947 . Se otorga el premio "Joan Martorell" para novela en catalán. Son premiados Celia Suñol por su novela "Primera Part" y "El cel no és transparent", de María Aurelia de Campmany.

1947 . Se crea el premio "Ciudad de Barcelona".

1949 . Para narraciones cortas se crea en la Casa del Libro el premio "Víctor Català", así como los premios "Aedos" para biografías, "Josep Ysart" para ensayos y el "Ossa Menor" que ideó el gallego-catalán José Pedreira, cambiándose luego el nombre por el de "Carles Riba" a la muerte de éste, en su honor.

1951 . Se otorga un premio a la poesía en catalán con la misma cuantía económica que a la poesía en castellano. Posteriormente el premio se amplia a otras actividades culturales como "Teatro" y "Bellas Artes".

1951. José Mª Cruzet funda Ediciones "Selecta" para obras escritas en catalán. En colaboración con Aymà concede el "Joanot Martorell" al insigne veterano de la pluma Josep Plà por su creación "El carrer estret", una de las más bellas narraciones en catalán de nuestro tiempo.

1952. En la visita del Generalísimo Franco a Cataluña, en el mes de junio, se inaugura la cátedra "Milà i Fontanals" para el estudio científico de la lengua catalana.

1955. El poeta y escritor José Mª de Sagarra recibe la orden de Alfonso X el Sabio con ocasión de la publicación de su obra en catalán titulada "Memories".

1956. Nace "Lletra d´Or", sin recompensa económica, y tiene como galardón una "F" de oro, distinguiéndose con él al mejor libro del año anterior escrito en catalán. El primero en recibir este galardón fue Salvador Espriu por "Final de Laberint".

1959. Los premios barceloneses "Crítica" se incorporan a la producción en catalán.

1960. El Centro de Lecturas de Valls inicia un curso de lengua y literatura catalanas de carácter público.

1960. Con subvención del Gobierno se celebra el centenario del gran poeta catalán Joan Maragall.

1965. El gran poeta y canónigo de la catedral tarraconense don Miguel Melendres edita su obra "L´esposa de l´anyell", un poema en catalán de doce mil versos. Encuadernado en rica piel blanca, lo lleva el Arzobispo de Tarragona, doctor Arriba y Castro, al Papa Pablo VI, que recibe complacido esta singular muestra de la hermosa lengua catalana que le llega de España.

1965. El Ateneo Barcelonés monta un curso de Filología Catalana.

1965. A los Premios Nacionales de Literatura, se le añade el "Verdaguer" para producción en catalán.

1966. Barcelona rinde homenaje a su ilustre hijo Maragall, en el que intervienen Gregorio Marañón, Pere Roig, José Mª Pemán y Ruiz Giménez. En los jardines que llevan el nombre del poeta, en Montjuic, se le eleva un busto.

1966. Radio Tarragona organiza a través de sus antenas unos cursos de catalán con profesores especializados.

1967. La Diputación de Lérida dota una cátedra de "Lengua catalana".

1967. La Diputación de Barcelona acuerda dar cursos de catalán en todos los centros culturales dependientes de la corporación y acuerda fundar la cátedra de Lengua Catalana en la Facultad de Teología de Sant Cugat (Barcelona).

1968. Editorial Destino completa el "Nadal" con el nuevo "Josep Plà", concedido a "Onades sobre una roca deserta" de Terenci Moix. En la selecta lista de los que lograron este galardón figuran lo más florido de la narrativa catalana: Baltasar Porcel, Teresa Pàmies, Cirici Pellicer, Marià Manén, Enric Jardí, Llorenç Villalonga, Jaume Miravilles y Jordi Sarsaneda

1968. En Gerona se otorga por primera vez el "Prudenci Bertrana"

1969. Nace el "Premi d´Honor a les Lletres Catalanes" con destino a la consagración de escritores noveles. (Fuente: Elmanifiesto.com)

Franco murió años más tarde, en 1975. No soy una persona de muchas letras y quizás esa sea la razón de que no haya llegado a mis manos algo importante en catalán desde que los catalanistas, con el idioma como ADN, están culpando a todo ser viviente de su falta de creatividad y fantasía.

Me pregunto también, si los nuevos “catalanes” tienen derecho a ADN catalán. En 10 años han llegado a Cataluña tantos inmigrantes extranjeros como ciudadanos de otras regiones españolas llegaron entre 1950 y 1975. El 41% de los nacimientos habidos en el Hospital Clínico de BCN son extranjeros.

Ciudades catalanas como Salt han alcanzado un 36% de inmigración y barrios de Barcelona como el Raval y la Ribera se sitúan a la cabeza de la inmigración en España con un 70% de población foránea.

Ligur
Continuará
Voto en Blanco

Pactar con el Bloque
Luis del Pino Libertad Digital 20 Mayo 2008

Bueno, pues ahora Núñez Feijoo se descuelga diciendo que el PP de Galicia no le haría ascos a pactar con el Bloque Nacionalista Gallego. Eso sí, "sin renunciar a los principios".

O sea, que lo que hay que deducir es que Núñez Feijoo espera que sea el BNG el que renuncie a sus principios para pactar con el PP.

La verdad es que no sé de qué me extraño. Como todo el mundo sabe, en el BNG están que no les llega la camisa al cuerpo, tratando de imaginar algún modo de lograr que el PP acceda a pactar con ellos. De hecho, llevan años cortejando a Núñez Feijoo para que les acepte en algún gobierno de coalición.

Lo que pasa es que, hasta ahora, Feijoo les ha tenido que dar calabazas por culpa de Acebes y Zaplana que, como no saben galllego, no entienden de qué va la situación local.

Por ejemplo, cuando los del BNG dicen que los del PP son unos "fascistas", en realidad lo que quieren decir es: "Entendemos que entre nuestras dos formaciones existen considerables similitudes, mucho más importantes que las minucias que nos separan, y estamos dispuestos a hacer un esfuerzo de aproximación, renunciando a nuestros planteamientos independentistas para que nos concedáis el honor de gobernar con nosotros".

Y cuando unos independentistas gallegos le parten el labio de un puñetazo a un militante de Nuevas Generaciones que se manifiesta pidiendo libertad lingüística, en realidad no es que le estén agrediendo, sino que se trata de un ancestral rito iniciático celta por el cual se da la bienvenida a los jóvenes en el mundo de la alta política. De ahí al gobierno de coalición sólo hay un par de cenas a base de nécoras y alvariño.

Y cuando desde el BNG se reclama una política sancionadora de imposición del gallego similar a la de Cataluña, o cuando se pide que se adoctrine a los niños desde la guardería, o cuando se exige que se galleguicen hasta las lápidas de las tumbas y las verbenas de pueblo, no es porque los del BNG defiendan posturas totalitarias y esperpénticas, incompatibles con el ideario de libertad que anima al PP e incluso con el más mínimo sentido del ridículo. En absoluto. En realidad, los del BNG actúan así para que luego Feijoo pueda apuntarse al tanto, en el momento de firmar el acuerdo de coalición, de ver cómo ellos abjuran públicamente de unos principios independentistas que sólo mantienen de cara a la galería.

Y cuando, celebradas las últimas elecciones y faltándole al PP un diputado para la mayoría absoluta, van los del BNG y se alían con el PSOE, no es porque en realidad les apeteciera, sino que todo fue una jugada de Feijoo para desgastar a las huestes zapaterinas. Porque, como todo el mundo sabe, el poder desgasta una barbaridad. En sus reuniones secretas de planificación estratégica, Feijoo y los del BNG se parten de la risa viendo cómo han engañado a los del Partido Socialista de Galicia y pensando en la costalada que se van a pegar en las siguientes elecciones autonómicas.

¿A qué está jugando el PP? ¿De verdad se han creído Rajoy y Feijoo que sus votantes son lelos?

Creo que ya va siendo hora de que alguno coja las maletas y se marche a su casa. Si a alguien no le gusta estar en un partido liberal-conservador y de carácter nacional, pues tiene muy fácil solución: que se largue al PSOE o a algún partido nacionalista.

Pero que no pretendan secuestrar nuestro voto.

Luz de gas, o la ocultación de la deriva ideológica
Si tuvieramos que dar credibilidad a Gallardón, San Gil se plantó por diferencias de criterio fundamentales que, en realidad, sólo existían en la engañosa y enfermiza imaginación de la dirigente vasca
EDITORIAL Libertad Digital 20 Mayo 2008

Nada más conocerse la decisión de María San Gil de abandonar el equipo encargado de redactar la ponencia política para el congreso del PP, advertimos desde estas páginas de la posibilidad de que, antes de hacerla pública, el resto de los ponentes "corrieran a limar algunos de los aspectos más inadmisibles" de la misma con el objetivo de "hacer pasar por exagerada o integrista" a San Gil y a las "diferencias de criterio fundamentales" que la dirigente vasca alegó en el momento de su renuncia. Esa "luz de gas contra María San Gil" –como días después la bautizaría con gran acierto el diario El Mundo– se consumó plenamente al presentar finalmente el resto de los ponentes una ponencia totalmente acorde con los criterios de San Gil y con los principios que ha venido defendiendo el PP.

Este lunes, el ex presidente del PP vasco Carlos Iturgaiz ha vuelto a denunciar todas estas maniobras que tratan de hacer pasar a San Gil como una exagerada o una desequilibrada al señalar que "algunos han intentado que San Gil pase de ser Juana de Arco a Juana la Loca". Y no le falta razón, si observamos también las declaraciones que este lunes ha hecho a su vez Ruiz Gallardón, para quien "si hubiese una diferencia entre las ideas y los principios" de María San Gil y la dirección del partido "estaríamos ante un problema difícil de resolver", pero "esto no es así", según el alcalde de Madrid, pues los "mismos valores" de la dirigente vasca "los identifico en la dirección del partido y en Rajoy". Lo dicho. Que si San Gil se plantó fue por "diferencias de criterio fundamentales" que, en realidad, sólo existían en su engañosa y enfermiza imaginación.

Que los impulsores de la política de aproximación a los nacionalistas y de esta luz de gas no quieran ver ni que veamos esta vergonzante posición y lo que ella supone de deriva ideológica y estratégica para el PP es hasta cierto punto normal. Más preocupante es la postura de aquellos que, aun cuestionando la continuidad de Rajoy al frente del PP, aseguran no percibir las graves discrepancias de carácter ideológico que existen en el partido ante este crucial dilema de acomodarse o hacer frente al "cambio de régimen" que impulsa Zapatero de la mano de los nacionalistas. Se trata de unas discrepancias de carácter tanto estratégico como ideológico de primer orden, y que van mucho más allá que una cuestión de management o de falta de liderazgo por parte de Rajoy, por mucho que se beneficien de ellas.

Lo cierto es que, tras ser injustificadamente cuestionado por algo tan ajeno a los principios como son los resultados electorales, Rajoy no sólo no ha puesto en vereda sino que ha cedido a las pulsiones de quienes dentro de su partido pretenden que olvidemos que el PNV sigue siendo la irredenta formación separatista que se subió al monte de Estella, o que CiU ha hecho suya la reivindicación del derecho de autodeterminación, o que BNG es una formación abiertamente secesionista. Y eso lo convierte en principal responsable de la deriva que supondría el proyectado acercamiento del PP a estas formaciones nacionalistas.

A pesar de la renuncia de Aznar a ejercer en mayor medida su autoritas en el seno del partido, ahí está, al menos, su advertencia en pro de "la confianza y la defensa de los principios" que "alejan el sectarismo y preservan la política frente al tacticismo que, por cierto, nada tiene que ver con la necesaria administración inteligente de un proyecto político".

Si los ponentes corrieron a dejar la ponencia tal y como la quería María San Gil no fue porque no existieran diferencias con Rajoy y con la actual dirección del partido, tal y como pretende hacernos creer Gallardón, sino porque sería ciertamente muy grave que se visualizaran. Por eso borraron sus huellas del papel, que no de sus intenciones.

PP y nacionalistas
Integrar a los desintegradores
A estas alturas, no puede achacarse a ceguera involuntaria la negativa a observar que los nacionalistas no quieren ni por asomo integrarse, sino hacer pedazos el tinglado.
Cristina Losada Libertad Digital 20 Mayo 2008

El alcalde de Madrid acaba de definir en qué consiste la tarea de su partido, que es formular un discurso político integrador de acuerdo con los partidos políticos y los territorios. Los territorios, hasta ahora, no tenían voz ni voto, ya que sólo disponen de lo uno y lo otro los ciudadanos, y es por ello que requiere traducción la frase. Cuando se menta a los territorios, se menta a los nacionalistas, que son los que hablan y actúan en nombre de aquellos. El propio Gallardón lo aclaraba acto seguido: "Hay que invitar a los partidos nacionalistas a participar de él (el proyecto integrador)". Y por si hubiera alguna duda, reiteraba como los detectives gemelos de Tintín: "Insisto, hay que invitarlos".

Para el alcalde, eso es modernizador y lo demás, antigualla. Sin embargo, no hay nada menos moderno que lo que propone y no sólo por la naturaleza profunda e irreversiblemente reaccionaria del nacionalismo. Ocurre también que la democracia española ha pasado toda su vida invitando a los nacionalistas a participar en su proyecto integrador. Es más, en un ataque de ingenuidad suicida, diseñó la Constitución con todos los huecos posibles para se integraran y también para que la desintegraran. Y los invitados, gente sólo leal a lo suyo, han utilizado esa buena –e interesada– disposición de los anfitriones para entrar con picos y palas en el edificio y dejarlo hecho una ruina, empezando por la libertad y los derechos civiles, que pisotean como si fueran –y para ellos lo son– basura que entorpece su marcha.

Gallardón coincide con el PSOE en ese afán por invitar a los nacionalistas a integrarse. Su reflexión converge con una reciente de Patxi López, cuyo sueño, por lo visto, es implicar a los nacionalismos en "la gobernabilidad de España", pues eso significaría "que hay un proyecto compartido en el que cabemos todos". "Todos" son, aclaremos, él y su partido. Que el PSOE cabe con los nacionalistas ya se ha visto. Y también el precio de ese matrimonio. Al gusto de aquellos y por propia conveniencia ha sintonizado su discurso y ha remodelado por la puerta de atrás las instituciones y las leyes.

A estas alturas, no puede achacarse a ceguera involuntaria la negativa a observar que los nacionalistas no quieren ni por asomo integrarse, sino hacer pedazos el tinglado. Tras las seráficas intenciones integradoras no hay más razones que las que nacen de la ambición de alcanzar el poder. Los socialistas se han desintegrado para integrar el nacionalismo y, de momento, no les ha ido mal. Pero el caso del PP es distinto, pues su base electoral se muestra más reacia que la otra a la venta de la soberanía nacional por unos platos de lentejas. Si el nuevo PP se dedica a las artes de integrar a quienes no quieren integrarse y han aumentado desmedidamente su apetito, va a salir desintegrado de un intento que, por otra parte, será inútil.

Reunión en Moncloa
Pastel de nueces
Por primera vez hay un Gobierno en La Moncloa capaz de hacer real la voladura constitucional que tanto entusiasma al PNV.
GEES Libertad Digital 20 Mayo 2008

En febrero ETA colocó bombas en Vergara (día 8), Bilbao (día 23) y Derio (día 29). En marzo asesinó a Isaías Carrasco (día 7), y colocó bombas en Calahorra (día 21), y Azpeitia (día 30). En abril, atentó con bomba en Lapoblación (día 12), Bilbao (día 17), Elgóibar (día 20). Y en mayo, tres bombas en Arrigorriaga y San Sebastián (día 1), en Hernani (día 12), el asesinato de Villareal de Álava-Legutiano (día 14) y la reciente en Guecho.

En los últimos tres meses y medio, ETA ha puesto catorce bombas, ha herido a decenas de personas y asesinado a dos de ellas. Por eso, de entrada, los intentos de Rubalcaba por quitar hierro a una escalada de la violencia etarra suenan a sarcasmo y tomadura de pelo.

Y en estas se produce la visita de Ibarretxe a Zapatero. Al último crimen de la banda, Ibarretxe respondió elevando el listón. Puso otra vez de manifiesto las palabras de Arzallus sobre el árbol y las nueces. Nada más asesinar ETA a una persona, el PNV dice que la forma de acabar con ello es negociar con él. Con un guardia civil recién muerto, Ibarretxe se dirige al Gobierno para decirle que si quiere acabar con esto, con quien tiene que hablar es con él. Y que puesto que ya lo ha hecho con ETA, llegando a acuerdos, no hay razón para no hacerlo con un Ibarretxe que, a diferencia de los terroristas, tiene miles de votos detrás.

Para dejar más a las claras las cosas, los socios nacionalistas vascos, a los pocos días del crimen de Villareal de Álava, han denunciado las torturas de la Guardia Civil al más puro estilo batasuno y proetarra: "Sí, sí, yo condeno el crimen, pero hay que ver cómo tortura la Guardia Civil, ¿eh?", vinieron a decir. Tanto las palabras de Ibarretxe a las pocas horas del crimen como la posición del PNV sobre la Guardia Civil –todo ello en medio de una campaña fortísima de atentados etarras– muestran la utilización instrumental, sin disimulo ni rubor, que el partido de Ibarretxe hace de los atentados de ETA: unos agitan el árbol y otros recogen las nueces.

Sus ideas, las de siempre; independencia del País Vasco y Anschluss sobre Navarra. Pero esta vez va sobre seguro, por dos factores. Primero, porque la campaña de ETA está poniendo de manifiesto que lo que ellos llaman "conflicto vasco" es más profundo que nunca. El árbol hoy está muy agitado, y las nueces caen por todos lados.

Y segundo, porque por primera vez hay un Gobierno en La Moncloa capaz de hacer real la voladura constitucional que tanto entusiasma al PNV. Es Zapatero el que ha anunciado la necesidad de superar la transición española de 1978, de romper sus límites e ir hacia un régimen político distinto, caracterizado en lo territorial por la ruptura nacional. Por eso Urkullu habla de segunda transición; ya lo hizo ETA anteriormente, antes de la tregua. Ambos saben que es ahora o nunca. ETA a punto estuvo de lograrlo, y ahora el PNV ocupa su lugar.

ETA e Ibarretxe no hacen sino tomar nota de lo que les dice el presidente del Gobierno. Ambos saben correctamente lo que muchos dirigentes del Partido Popular no ven o no quieren ver; Zapatero está inmerso en una segunda transición, con la diferencia de que ésta no se dirige a consolidar un régimen liberal-parlamentario, sino algo muy distinto. En el fondo, la visión de Zapatero coincide con la de Ibarretxe; existe un conflicto político vasco y hay que cambiar el régimen político para solucionarlo. Es el cómo lo que se negocia, y no el qué.

Ibarretxe acude a La Moncloa con el saco de las nueces, sabiendo que Zapatero está dispuesto a cocinarlas. En lo único en lo que no están de acuerdo es en la receta del pastel resultante, pero si Zapatero se ha metido en la cocina con ETA, ¿cómo no hacerlo con el lehendakari de los vascos y las vascas?
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Semillas de sonrisas
La Intertoto de Rajoy
Un año de escabechina continua, parecen creer los tíos de un Lassalle, será tiempo suficiente para limpiar el PP de personas con posibilidades de plantar cara al Frente Popular, eso a lo que algunos opinadores llaman "cambio de régimen".
Joan Valls Libertad Digital 20 Mayo 2008

Mariano Rajoy sabe demasiado bien que su XVI Congreso Nacional del PP es sólo una prórroga. Una bocanada de oxígeno para resistir un año más en su oposición vocacional y estéril; el tiempo justo para que dos millones de españoles le retiren la confianza en las Europeas de junio de 2009 y le den así el pasaporte al olvido.

Rajoy lleva cuatro años jugando a clasificarse a la Intertoto, tratando de neutralizar la mentalidad ganadora de jugadores como Zaplana, Aguirre o San Gil. En un partido como el PP, diseñado en su génesis para ganarlo todo, la intertotización no puede responder únicamente a la dejadez e incompetencia infinitas que les conocemos a Rajoy y a su equipo de pelotas con burka. Además de incapacidad, hay una clara voluntad de perder. ¿Por qué Rajoy no quiere clasificar a su equipo ni tan siquiera para una competición menor como la UEFA? ¿Para qué, entonces, quiere permanecer un año más al frente del PP destrozando las posibilidades del partido?

Un año de escabechina continua, parecen creer los tíos de un Lassalle, será tiempo suficiente para limpiar el PP de personas con posibilidades de plantar cara al Frente Popular, eso a lo que algunos opinadores llaman "cambio de régimen". Y, así, mientras ruedan las cabezas y se desgastan las esperanzas, los ponedores de calles a la gloria de don Jesús se preparan para recoger las nueces y asumir el cetro domesticado. Las declaraciones teletubbies de Fraga, otra máquina de regalar elecciones al PSOE, no hacen más que reforzar la sospecha. Porque la renuncia a la UEFA es una técnica más antigua que el plumier de dos pisos de don Manuel. Si pongo el listón en clasificarme para la Champions en cuarto lugar, entonces ir a la UEFA es un mal menor. La Intertoto se convierte en la zanahoria que debe llevarnos a la clasificación para la UEFA. ¿Ganar la Liga? Eso queda sólo para los grandes; nosotros estamos en crisis.

Así es cómo se inscribe uno para la Intertoto antes de las Generales de marzo. Con dos cojones. Y luego, a tratar de arriolarse a la vera de esta gentuza, con el cuerpo de Juan Manuel Piñuel todavía caliente. Qué asco.

A pesar de todas las evidencias, Mariano seguirá esgrimiendo el argumento pueril de que él solito ha logrado ganar medio millón de votos con respecto a 2004, aún con la rémora zaplano-acebista. El arriolado jefe de la oposición sabe, en realidad, que buena parte de sus votos se los debe a Rodríguez; que varios millones de españoles le votaron en 2008 porque no había más remedio; que en México no sólo hay pirámides y playas; también proliferan las casas de subastas para los bobos solemnes.

No es difícil imaginarse al registrador dentro de algunos años lamentando la tendencia cainita de la derecha española. Sentado, viendo algún partidillo de la Intertoto, será ése el mejor momento para recordarle la cita de Nietzsche que nos traía Arturito hace un tiempo: "Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado."

Joan Valls es editor de debate21.com.

Obsesión terrorista
Editorial El Correo 20 Mayo 2008

La furgoneta bomba que ETA hizo estallar en la madrugada de ayer causando graves daños a las instalaciones del Club Marítimo del Abra, en la localidad vizcaína de Getxo, volvió a poner en serio riesgo la vida y la integridad de los habitantes de dicho municipio, provocando el desasosiego de quienes ya con anterioridad se habían visto sobresaltados por el estruendo de acciones etarras. El hecho de que el atentado se produjera menos de una semana después del ataque contra el cuartel de Legutiano, en el que resultó muerto el guardia civil Juan Manuel Piñuel, ha suscitado la consiguiente inquietud en torno a si ETA está tan débil como se suponía. La ejecutoria última de la banda terrorista demuestra que cuenta con la capacidad suficiente como para cumplir periódicamente con su permanente amenaza. Pero ello no debería conducir a la opinión pública, y mucho menos a las instituciones, a concluir que la paulatina debilidad que viene evidenciando podría ser reversible. Por hiriente que resulte el eco que alcanzan las ignominiosas voces de la izquierda abertzale, la marginación política y social de sus postulados y el desconcierto en el que viven sumidas sus bases son demasiado palpables como para pensar en una eventual reactivación de la espiral terrorista. Sería más acertado interpretar la actividad etarra de las últimas semanas en el sentido que lo hizo ayer el ministro Rubalcaba: como un intento por sacudir mediante el activismo terrorista el escepticismo que está cundiendo en la izquierda abertzale.

La pretensión de ETA de condicionar la política vasca y la española resulta evidente. Pero aunque el nacionalismo alineado con Ibarretxe insiste en que no puede permitírsele a ETA «modificar la agenda política», en realidad es la utilización de la persistente violencia como argumento para reclamar soluciones que desbordan la Constitución por parte del soberanismo institucional lo que permite al terrorismo condicionar la política en Euskadi. Hoy el lehendakari Ibarretxe tiene una gran oportunidad para, aprovechando su encuentro con el presidente Rodríguez Zapatero, declarar que pospone todo intento de aplicar su plan a la previa desaparición del terrorismo etarra. O cuando menos para corregir su argumentario habitual, puntualizando que los drásticos cambios políticos que preconiza no persiguen alcanzar la paz, y mucho menos un trueque por ésta.

Guecho y algo más
Heraldo de Aragón 20 Mayo 2008

Aunque es inútil buscar motivos a la sinrazón de ETA, parece claro que la banda quiso hacer siniestro acto de presencia en vísperas del encuentro de hoy entre el presidente Zapatero y el lendakari Ibarretxe, quien insiste en un inviable plan soberanista que habrá de recibir un «no» como respuesta.

CON el atentado de ayer en Guecho, ETA castigó a la localidad vizcaína con el sexto coche bomba en ocho años; y, sobre todo, al atacar por segunda vez en seis días, demostró que su voluntad de causar terror y destrucción está intacta. Por fortuna, el atentado no causó heridos pero sí abundantes daños materiales en las viviendas cercanas al lugar del suceso, cerca del paseo marítimo y del Club del Abra, en el que se reúne el Círculo de Empresarios Vascos, a quienes parece ir directamente dirigido el brutal mensaje. Es fácilmente imaginable el cansancio de los vecinos que han sufrido este trago tantas veces. Todo el mundo está harto de la cerrazón mental de estos elementos a quienes resbala el dolor de los demás, los argumentos de los demás, las razones éticas que condenan su criminal proceder. ¿Qué ha pretendido ETA con ese nuevo artefacto en Guecho? ¿Contrapesar el reciente acto de apoyo en San Sebastián a las víctimas del terrorismo? ¿Poner en aviso a los empresarios vascos para que no se olviden de pagar?

Aunque ponerse en la piel asesina de los terroristas es imposible, probablemente hay algo de todo esto, y también el afán por hacerse presentes, a su mafiosa manera, en los prolegómenos de la entrevista, hoy, entre el presidente del Gobierno y el lendakari Ibarretxe, quien sigue insistiendo en la inevitabilidad de su consulta. De hecho, ni tiene plan alternativo ni piensa desistir de su despropósito. Los problemas en el País Vasco, desgraciadamente, son, con ser tan graves, algo más que las bombas de Guecho. Tan aferrado está Ibarretxe a su mesiánico proyecto, que ni tiene un plan B ni se plantea renunciar si naufraga su iniciativa. Pero esta es la hipótesis más probable, ya que es de suponer que Zapatero, que cometió garrafales errores en el mal llamado proceso de paz, tendrá buen cuidado en no repetirlos. Tras su mano tendida, Ibarretxe llega como un testigo de cargo, dispuesto a recordar al presidente ciertos compromisos que, por fortuna, quedaron en nada. Porque nada puede hacerse fuera de la Constitución y la legalidad. Ese es el mensaje en torno al cual han de unirse los demócratas frente al enemigo común: el terror.

La paz de Loyola
FLORENCIO DOMÍNGUEZ f.dominguez@diario-elcorreo.com El Correo 20 Mayo 2008

A pesar de que en ocasiones el lehendakari dice que hay que separar la actividad terrorista de ETA de las iniciativas políticas de los partidos, lo cierto es que en la práctica es incapaz de establecer esa diferenciación como queda de manifiesto cada vez que relaciona la aceptación de sus propuestas con un posible avance hacia la paz. La directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Gobierno vasco, Maixabel Lasa, denunciaba el domingo que vincular la paz con un nuevo estatus político suponía pervertir la democracia, en un mensaje que parecía dirigido hacia su jefe.

El documento enviado por el lehendakari al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, copiando en su integridad los acuerdos nonatos de Loyola, es la mejor prueba de esa incapacidad de Ibarretxe de mantener en esferas separadas la presión terrorista y sus aspiraciones nacionalistas. El lehendakari hace suyo el texto que, por persona interpuesta, se negoció con ETA en la oscuridad de las sacristías a cambio de que la banda abandonara las armas.

Ese documento, en el caso de que fuera aceptado, no sólo no estaría ayudando al final del terrorismo, sino que le estaría dando a ETA poderosos argumentos para continuar con las bombas. La propuesta del lehendakari no sólo no ayudaría a traer la paz, sino que contribuiría a prolongar la violencia. ETA se ha atribuido el mérito de las principales iniciativas políticas, incluso de aquellas con las que no está de acuerdo. Así, por ejemplo, en la mentalidad etarra el Estatuto de Gernika es consecuencia de «la presión de la violencia, que si no, ni eso hubieran cedido», en palabras de Txomin Iturbe. Para ETA, el Plan Ibarretxe «fue la respuesta del PNV a la propuesta realizada por ETA en el 99», según el boletín Zutabe de abril de 2006.

Si ETA es capaz de encontrar razones para dar sentido a su violencia en proyectos con los que nada tiene que ver, ¿cómo no las iba a encontrar en un documento como el de Loyola que le fue ofrecido abiertamente a cambio del abandono de las armas? O, visto de otro modo, que le fue ofrecido por haber continuado pegando tiros hasta el día de hoy. Jesús Eguiguren, negociador principal de los socialistas, admitía de manera implícita esa vinculación al decir que «si no vamos a acabar con el terrorismo y no vamos a incorporar a la izquierda abertzale, lo que se habló en Loyola (...) deja de ser políticamente útil en estos momentos» (Diario Vasco 23-3-08).
ETA no estuvo de acuerdo con la oferta de Loyola, reclamó más y por eso provocó la ruptura de las conversaciones. Pero no dejará de apuntarse como un triunfo propio que ahora el PNV haga suyo aquello que se ofreció a la banda por haber seguido con la violencia durante tantos años. Eso será un estímulo para continuar con las armas a la espera de mejor oferta en el futuro.

Yo tampoco
JOSEBA ARREGI El Correo 20 Mayo 2008

El lehendakari Ibarretxe ha vuelto a pronunciar una de sus frases famosas, ha vuelto a repetir el lema fundamental de su tiempo como gobernante: 'No vamos a parar'. Se le ha llamado insistencialismo. Es una frase que viene pronunciada siempre en primera persona del plural. Descartado el plural mayestático que usa, por ejemplo, el Papa cuando dice 'nos', esa primera persona del plural de Ibarretxe implica que coinciden el yo del lehendakari con el yo colectivo de su partido, más el yo colectivo del pueblo vasco.

No soy nadie yo, como firmante de estas reflexiones, para poner en cuestión lo que constituye el yo del lehendakari. Puedo tener mis ideas explicativas respecto a su comportamiento, pero no hacen al caso. Tampoco soy nadie para referirme al yo colectivo de los miembros de su partido, del que me alejé por las razones que constituyen el núcleo de su mensaje desde hace algunos años. A pesar de todo, me permito dudar de que ese yo colectivo sea tan cerrado y sin fisuras.

Pero lo que sí reclamo es la posibilidad de poder declinar de otra forma el yo colectivo del pueblo vasco. Porque yo tampoco voy a parar. En singular. Sin saber si a ese singular le corresponde algún plural y si pudieran ser pocos o muchos quienes constituyeran ese plural. Pero yo tampoco voy a parar. No voy a parar en considerarme ciudadano. En pensar que ni el lehendakari me puede expulsar de un pueblo vasco constituido por ciudadanos. Porque yo no voy a parar en defender principios distintos a los del 'nos' del lehendakari, no voy a parar en mantener y desarrollar una visión de Euskadi distinta de la suya, una forma distinta de la suya de entender la sociedad vasca, una forma bien distinta de la suya de entender el pueblo vasco.

Sobre todo porque no voy a parar de defender la libertad ciudadana, la libertad de no sentirme incluido en ese pueblo vasco capitidisminuido que dice defender el lehendakari, no voy a parar de defender la libertad de identidad como traducción actual de la libertad religiosa. No voy a parar de defender la libertad de ser distinto, no respecto a algo exterior, no distinto a lo español -pues ello me obligaría a ser distinto respecto a un elemento constitutivo de la sociedad vasca, a jibarizarla-, sino respecto a quienes quieren imponerme una visión reduccionista de la sociedad vasca.

Y no voy a parar porque no me rindo. No me resigno a que la política vasca, el futuro de la sociedad vasca quede encerrada en el horizonte limitado de pensamiento que le ha quedado a determinado nacionalismo por no haber sabido digerir el fracaso de sus apuestas infantiles. Porque no me resigno a que el horizonte de lo pensable políticamente quede limitado a lo que el nacionalismo actual necesita para salir de un atolladero en el que se ha metido él solo.

No voy a parar -ya sé que poco puede un ciudadano contra la maquinaria institucional, contra la maquinaria partidaria y la maquinaria comunicativa pública a su servicio con la que puede contar el lehendakari- de pensar y de decir en público que no podemos seguir sometidos a la idea de que basta querer para que todo lo que se quiera sea posible. Uno está harto de escuchar que todo es cuestión de voluntad, especialmente de voluntad política: si se quiere, todo se puede cambiar, todo se puede conseguir, el cambio de marco, el cambio constitucional, decir no al Estado y decirle sí al mismo tiempo, reclamar la definición política de la sociedad vasca exclusivamente para los nacionalistas y al mismo tiempo afirmar que se quiere respetar el pluralismo y la complejidad de la sociedad vasca.

No se puede parar uno porque este tipo de omnipotencia laica, después de haber expulsado a los dioses fuera del espacio público, es peor que cualquier teocracia confesada. No puede parar uno porque ya está bien de que algunos jueguen a pequeños dioses a quienes les está permitido todo, pensar lo uno y su contrario, afirmar lo uno y su contrario, creerse con capacidad de superar todas las contradicciones. No puede uno parar porque es enfermizo tener que vivir bajo la creencia de que los nacionalistas actuales pueden conseguir lo que quieran con la bendición de quienes no son nacionalistas, porque son tan buenos ellos que la consecución de su fin será capaz de hacer felices incluso a los no nacionalistas.

No puede seguir la sociedad vasca sometida a la mentira y a la falacia de la omnipotencia laica del pensamiento nacionalista actual. No puede seguir la sociedad vasca permitiendo que su nombre sea tomado en vano. Y el lehendakari Ibarretxe toma el nombre de la sociedad -pueblo le llama siempre él- en vano cuando dice que lo que él reclama es que ese pueblo -la sociedad en términos democráticos- pueda decidir su futuro. Pero en realidad está reclamando que se convoque un referéndum en el que participan todos los ciudadanos vascos para ver quién es más grande y más fuerte, o el nacioalismo o el no nacionalismo. Y el que gane 'takes it all', se lleva todo, es decir, el derecho a decidir en solitario, sin los demás miembros de la sociedad vasca, el futuro del conjunto de la sociedad vasca. El tocomocho es más refinado que esta trampa y este engaño.

Las instituciones democráticas, los representantes institucionales, antes que nadie el propio lehendakari, debieran hacer pedagogía política: ninguna sociedad se define en términos democráticos desde la mayoría. Siempre el marco de convivencia se basa en acuerdos amplios entre diferentes concepciones de la sociedad en cuestión. Y una vez acordado el marco es cuando entra a funcionar el principio de mayoría. Entre el imposible de la voluntad general de Rousseau, construcción metafísica fuente de dictaduras, y la decisión por mayoría está el acuerdo entre diferentes como base para la definición política de una sociedad, especialmente cuando de sociedades complejas y no homogéneas se trata.

No es cuestión de miedo a la pregunta. Miedo a la pregunta la tiene aquél que permanentemente la adoba con la necesidad de la misma para conseguir la paz. Uno no puede parar, porque ya está más que harto y aburrido de este juego pornográfico entre la fórmula recetaria y cuasimilagrosa de la capacidad de decisión de los vascos y la desaparición de ETA. No debiera hacer falta ningún referéndum para aprobar no se sabe bien qué propuesta ética de rechazo a la violencia. Llega muy tarde alguno a ese rechazo, y quienes aún no han llegado deben ser apartados radicalmente, y sin recursos a la ética, del campo común de la democracia que exige -y es sobre todo y primariamente una exigencia de política democrática- la renuncia y la condena de la violencia ilegítima.

Y tampoco hace falta ningún referéndum para que los partidos vascos, los representantes de distintas formas de ver, entender, vivir e imaginarse lo que significa ser vasco, se pongan de acuerdo -recordando que ya se pusieron una vez de acuerdo, y aquel acuerdo sirvió para que hoy los nacionalistas se puedan llenar la boca de todo lo que la sociedad vasca ha conseguido-. Si el lehendakari, su partido, entienden que el pueblo vasco está subordinado a España, es porque piensan que todo lo que vincula a la sociedad vasca con España no son más que numerosos ciudadanos vascos, es que pretenden un pueblo sin esos ciudadanos, o con esos ciudadanos sometidos a la voluntad exclusivamente nacionalista.

Uno no puede parar porque está cansado de que el conjunto de la sociedad vasca esté atrapado involuntariamente en este viaje de los nacionalistas actuales hacia sí mismos, sometidos a ese ejercicio de autismo estéril, falsificador de la realidad, proclamando lengua principal a la minoritaria, llegando a exigir que los exámenes para Osakidetza se lleven a cabo en euskera, examen que, por cuestiones de lengua, dejaría a muchos miembros del propio Gobierno vasco fuera de sus puestos.
Yo no voy a parar, porque no necesito que nadie me reconozca mi identidad euskaldun, que como tal es parcial, porque convive en mí mismo perfectamente con mi identidad española, con mi identidad europea al participar también en identidades como la alemana, la francesa o la británica, por no hablar de la identidad grecorromana y hebrea. Yo no voy a parar porque no quiero que me reduzcan, que me jibaricen, que me impidan pensar la nación vasca como aquélla que es capaz de hacer sitio a los ciudadanos vascos reales, plurales y complejos cada uno en sí mismo, porque la otra, la que para ser pensada necesita renunciar a la mitad de los ciudadanos, no me interesa para nada.

Soy uno, un ciudadano, constituido por derechos y libertades, por su pertenencia a un Estado que no se reduce a una cultura y a una lengua, que no me impone una identidad, que me permite sentirme e identificarme como quiera, porque lo importante son las libertades y los derechos que como sujeto político tengo garantizados. Para reconocer todo esto el lehendakari no tiene que viajar a Madrid, a la capital del Estado, a entrevistarse con Zapatero. Basta con que mire en derredor suyo y viaje a la realidad de la sociedad vasca. Lo demás es en balde.

No en mi nombre
MARÍA MAIZKURRENA
m.maizkurrena@diario-elcorreo.com El Correo 20 Mayo 2008

Lo único que podemos hacer es protestar», decía una persona que acudió el viernes a la movilización de la plaza de la Virgen Blanca, en Vitoria. «Ya son muchos años de concentraciones y no valen para nada», decía otro de los asistentes. Pero ellos estaban allí, guiados por un firme instinto de resistencia.

Hace poco, en la presentación de su libro 'No es nada' en Bilbao, el poeta y editor Kepa Murua hablaba de la importancia del 'no', uno de los temas de su poesía. Decir no puede ser vital. A veces es lo único que nos queda, pero es una reserva de libertad básica, el terreno sobre el cual se sostiene una conciencia que se niega a dejarse asimilar y destruir. La gente ha dicho 'No' a ETA muchas veces. Lo hace cada vez que se convocan elecciones, pero a ETA le importa un rábano lo que diga el pueblo (ellos tienen su propio pueblo, entidad abstracta o porción de fieles). Por eso hay quien expresa su cansancio con la afirmación de que nuestras protestas no sirven para nada. No sirven, como vemos, para que ETA deje de poner bombas. Sirven sólo para decir 'no' cada vez, decir 'no en mi nombre'. Ni más ni menos.

Parece que no es nada, pero es mucho, es sostener un río de 'noes' en el que se ve claro lo ilegítimo y lo antidemocrático de ETA, el carácter autista y totalitario de su discurso. ¿No le pidió el pueblo a la siniestra organización que no matara a Miguel Ángel Blanco? Y lo mató. En este relato arquetípico y doloroso quedó claro en nombre de quién mata ETA. Lo hace en nombre de ETA. Y así pretende irnos llevando de vuelta al medioevo, a una sociedad en la que prime el poder militar (el suyo), donde las luchas de poder se diriman mediante la violencia, donde las culpas sean colectivas y se extiendan a linajes enteros, a bandos, a grupos, a estamentos.

ETA tiene un dios del antiguo testamento, un dios de las batallas que hace caer las culpas de los padres sobre los hijos y sobre los inocentes la venganza inicua que se justifica por el pecado de uno que pasaba por allí. Y además son ellos quienes definen los pecados antes o después de la sangre. ETA es una elite guerrera bastante cutre que nos quiere imponer su poder y su país. Nos va a enseñar el camino a bombazos. «Vincular la consecución de la paz a la conquista de un nuevo estatus político es pervertir las reglas del juego democrático», ha dicho la directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Gobierno vasco, Maixabel Lasa. Más aún, eso es decirle 'Sí' a ETA. Lo que nos queda por alcanzar en el País Vasco es el tiempo en que todo se pueda debatir con libertad, sin prejuicios ni tabúes ni miedo, en todas partes. Tenemos un Parlamento democrático y algunos se la juegan por estar allí. Así pues, éste es el tiempo del 'No', del 'esto no', del 'no en mi nombre'.

En provecho de Zapatero
Lorenzo Contreras Estrella Digital 20 Mayo 2008

Hay atasco de asuntos. Un verdadero embotellamiento en el tráfico de hechos políticos relevantes, que avanzan en caravana hacia un desenlace espeso y poco previsible. Ha muerto súbitamente el magistrado del Tribunal Constitucional Roberto García-Calvo. El conflicto del PP, con María San Gil, presidenta del partido en el País Vasco, en el primer plano del protagonismo, promete complicaciones crecientes, que se suman al fallecimiento mencionado. ETA ha vuelto a atentar con coche-bomba, esta vez en Getxo (Bilbao) y sin víctimas, con aviso previo de la banda. Se inauguró en Madrid un grupo escultórico de homenaje a doce guardias civiles asesinados por ETA en 1986.

Las diversas circunstancias, empezando por el drama que representa en el orden personal la muerte de García-Calvo, reflejan un capítulo importante de la situación política. Esa muerte significa un conflicto en el que está imbricado, aparte de la lucha por la plaza vacante en el TC, el problema del Estatuto de Cataluña como fuente de tensiones. Y la crisis del PP, vivamente demostrada en el homenaje a los guardias civiles, se plantea con visos de incurable división interna.

Siempre, por desgracia, la muerte en sus distintas expresiones salta al escenario de la política. Y lo hace en beneficio del zapaterismo. Diríase que esa dramática fatalidad se alía con el presidente del Gobierno, que tapa de esta manera sus cuitas políticas en marcha. La desaparición de García-Calvo, último obstáculo institucional para la evolución de la cuestión estatutaria catalana, despeja la vía que marca el avance de los planes presuntamente anticonstitucionales del Gobierno. Los nacionalistas catalanes pueden felicitarse. Todo les va saliendo, como suele decirse, a pedir de boca.

Por unas u otras razones, la idea de que algo importante toca a su fin en el PP es bastante compartida desde las distintas banderías que van configurándose en su seno. Cuando alguien secundario en el equipo que forma el entorno de Mariano Rajoy se permite llamar a María San Gil “esa tía”, lo lógico es pensar que se va entrando en una etapa de belicosidad verbal y descuido de las formas. Y cuando, en apoyo moral de la agraviada, se manifiesta alguien tan ajeno al Partido Popular como la socialista disidente Rosa Díez, surge la sospecha de que los votos electorales de derecha o centro-derecha son invitados o tentados a cambiar de ubicación organizativa en el futuro. La noción de Nación va perfilándose como arma de combate dialéctico. Sería en tal caso la Nación española, “discutida y discutible” en cuanto concepto según Zapatero, el valor en liza para los sectores enfrentados dentro del PP.

Esto puede significar el planteamiento de una alternativa a la candidatura de Rajoy como líder antes y durante el llamado “congreso búlgaro” de Valencia. Pero lógicamente habrá que buscar en el ámbito de los críticos al aspirante adecuado. Adecuado para representar en caso de victoria una etapa o interregno de liderazgo provisional, que no definitivo, susceptible de preparar los caminos del personaje (señor o señora) depositario final de la herencia política.

¿Quién o quiénes estarán dispuestos a asumir el liderazgo-puente con vistas a las elecciones del 2012? Se habla de Juan Costa como nombre sacrificial. Se trata de un “valor intermedio” en la cotización de aspirantes heroicos al matadero. Pero nadie de los ilustres de verdad, de aquellos que se consideran a sí mismos “valores eternos”, aceptará jugársela.

Las ambiciones están en marcha. Todos dispuestos a competir y resistir. De Mariano Rajoy dicen algunos videntes que ya está muerto y no lo sabe. La muerte política acecha en la batalla.

Ibarretxe ante Zapatero
ETA busca pretextos para seguir; y no faltan políticos equidistantes dispuestos a ofrecérselos
EDITORIAL El País 20 Mayo 2008

Con independencia de cuál sea el pretexto que ahora invoquen, lo seguro es que su motivación primera es el deseo de ETA de imitarse a sí misma; para imaginarse que continúa la lucha contra la dictadura, y convencerse de que, como nada ha cambiado, hay razones para seguir.

Para acabar con el terrorismo, en España como en Irlanda o en cualquier otro país, la condición necesaria es la eficacia policial y judicial; la tarea del resto de los ciudadanos, encabezados por los políticos, consiste en la "deslegitimación activa del terrorismo", como dijeron los representantes de las asociaciones de víctimas que participaron en un acto institucional celebrado el domingo en San Sebastián. Esa idea se ha ido abriendo paso entre la población, pero algunos dirigentes políticos hacen lo contrario.

Por ejemplo, los partidos que forman el Gobierno vasco y que el pasado viernes -dos días después del asesinato del guardia civil Juan Manuel Piñuel- votaron, junto a los sucesores de Batasuna y a Aralar, una moción parlamentaria en la que se acusa a la Guardia Civil y a la policía de practicar la tortura, y al Gobierno, de ampararla "de forma sistemática".

La tortura es un delito que fue habitual durante el franquismo. Se le combate mediante la actuación de jueces que investigan los casos denunciados, como el de Igor Portu y Mattin Sarasola, presuntos autores del atentado de la T-4, invocado en la moción. Lo insólito es que se pretenda sentenciar si hubo o no torturas mediante votación parlamentaria: por mayoría. El mensaje etarra de que todo sigue igual que en el franquismo encuentra así el aval de esos partidos obsesionados por compensar su condena de ETA con la de quienes la combaten.

Tampoco contribuye a deslegitimar a ETA, sino todo lo contrario, el certificado de equidistancia que persigue obtener Ibarretxe de su entrevista de hoy en La Moncloa. Si Zapatero acepta su propuesta soberanista, inspirada en el intento fracasado de Loiola, se daría a ETA la prueba de que es posible desbordar los límites constitucionales con la presión terrorista; y si no hay acuerdo y consigue que los de las Tierras Vascas aprueben su propuesta de convocar una consulta ilegal, que el Gobierno tendrá que impedir por vía judicial, creará las condiciones sobre las que alertaba Imaz en julio pasado: "ETA matando en nombre de una presunta voluntad popular no atendida". Zapatero tendrá ocasión de decírselo hoy cara a cara.

La muerte de García-Calvo pone a prueba la voluntad de pacto del PSOE
EDITORIAL Elsemanaldigital  20 Mayo 2008

Sólo en los primeros años en que empezó a funcionar, a principios de los ochenta, el Tribunal Constitucional llegó a alcanzar una posición tan delicada en el centro de la vida política de nuestro país como la que ha vuelto a ocupar ahora. En aquel entonces, sentencias como las de la LOAPA, RUMASA o el aborto supusieron otros tantos hitos en los que el alto Tribunal se decantó, a veces en medio de fortísimas divisiones de los magistrados, en una determinada línea, en la mayor parte de los casos marcadamente progubernamental.

Si esto mermó la confianza en la independencia de la institución llamada a ser nada menos que la guardiana de la Constitución, ni la evolución posterior de su jurisprudencia ni los amargos enfrentamientos con el Tribunal Supremo han ayudado a corregir el balance más bien mediocre de un Tribunal que nunca ha alcanzado el grado de prestigio y excelencia técnica de sus equivalentes en otros países de nuestro entorno. Y así ha llegado hasta el día de hoy, cuando, colapsado por el peso insoportable de miles de recursos de amparo y dividido políticamente en dos mitades, se tiene que enfrentar, igual que en los años ochenta, a recursos sobre cuestiones esenciales para el futuro del actual régimen constitucional.

En esta complicada situación se ha conocido la noticia del repentino fallecimiento del magistrado Roberto García-Calvo, uno de los puntales del sector del Tribunal Constitucional que se opone a las aventuras dudosamente constitucionales emprendidas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero durante la pasada legislatura, justo cuando preparaba un voto particular discrepante contra la reciente sentencia que ha aceptado la constitucionalidad de la desigualdad de castigo penal entre hombres y mujeres.

En el recurso contra el nuevo Estatuto catalán, la desaparición de García-Calvo neutraliza la recusación de Pablo Pérez Tremps y deja en manos de la presidenta del Tribunal, María Emilia Casas Bahamonde, persona de plena confianza del Ejecutivo, la decisión última en caso de un más que probable empate. De esta forma, el fantasma de la sentencia del asunto RUMASA, en la que el voto de calidad del entonces presidente del Tribunal, Manuel García Pelayo, inclinó la balanza a favor del Gobierno, vuelve a planear sobre el guardián de la Constitución. Es difícil, sin embargo, que su ya mermado prestigio pueda soportar un nuevo golpe como el que aquél supuso.

En estas circunstancias, el PP, partido a propuesta del cual García-Calvo fue elegido en su día por el Congreso de los Diputados, no puede dejar de reclamar al PSOE la inmediata sustitución del magistrado fallecido. La respuesta que obtenga será el mejor indicador de si la voluntad de consenso manifestada por Rodríguez Zapatero para esta nueva legislatura es real o se trata mera propaganda que no merece el esfuerzo de acercamiento que, por su parte, está realizando la oposición.

Roberto García-Calvo y la lucha por el Derecho
Jesús Cacho El Confidencial 20 Mayo 2008

El repentino fallecimiento del magistrado del Tribunal Constitucional Roberto García-Calvo ha provocado toneladas de indisimulado alivio en la grey de la progresía judicial patria, siempre tan dispuesta ella a mantener la Justicia bien embridada por el poder político, siempre y cuando ese poder esté en manos del partido socialista, claro está. Esa progresía, en particular la mediática, no se ha cortado un pelo a la hora de despedir a García-Calvo con calificativos como “magistrado ultraconservador”, “juez de intrigas”, “duro entre los duros”, “responsable del desprestigio del TC”, y otras lindezas. Ya saben, la habitual galantería que suele usar la progre gente cuando de vituperar a quien no coincide con su forma de pensar se trata. Ni la parca le ha librado a Roberto García-Calvo del escarnio.

Pero, al margen de los habituales epítetos de estos expendedores de carnés de demócratas al por mayor, en Roberto García-Calvo había un representante de esa tenaz generación de españoles que, crecidos y formados en la dictadura, supieron adaptarse al cambio y dar lo mejor de sí mismos en defensa de los ideales de la democracia, lo que obviamente nada tiene que ver con la renuncia al propio ideario, la almoneda de valores y principios mamados en la niñez, para dar satisfacción a la alegre pandilla de la boba progresía. García-Calvo fue, en efecto, ejemplo de esos últimos funcionarios franquistas –su oposición a la carrera judicial es de 1968-, que creyeron en la cultura del esfuerzo y el mérito –el cursus honorum a que aspiran los números uno-, como elemento de progreso y reconocimiento social, y a quien pilló de repente la democracia, a la que sirvió con eficacia en sus orígenes, primero a las órdenes de Fraga y luego de Martín Villa.

Casi un fijo al número 1 en cuantas oposiciones concurrió, a García-Calvo le bastó un minuto para darse cuenta de que, durante la década de los 80, los únicos que respetaban las reglas del juego partidista respecto de los jueces afectos eran los socialistas, por lo que reclamó con energía al Partido Popular su cuota parte, transformada en su promoción, gracias a Fraga, al Consejo General del Poder Judicial –órgano decisorio de los nombramientos de la Sala Segunda del TS-, a la Sala Segunda del Tribunal Supremo –órgano enjuiciador de la responsabilidad criminal de los miembros del Gobierno-, y al TC –órgano decisorio de los supremos conflictos políticos entre partidos-.

Su repentina muerte se convierte hoy en metáfora del incierto destino de algunos de los grandes asuntos patrios, sometidos al juego del más puro azar, como la propia idea de España heredada de nuestros mayores, el más llamativo de los cuales es ahora mismo el recurso del PP contra el Estatuto Catalán, un conflicto avocado a ser resuelto inicialmente en un partido de 5 contra 6, y llamado ahora a ser jugado por 5 contra 5 con el árbitro –doña María Emilia Casas, cuyos buenos servicios en este asunto premiará el Gobierno enviándola al Consejo de Estado- inclinando la balanza a favor del equipo colorao, por mor de su voto de calidad. Claro que la ilustre dama, respetando las reglas del fair play y ante la sobrevenida lesión de un contrario, podría enviar la pelota fuera de banda en lugar de rematar la jugada a puerta vacía, es decir, podría abstenerse y no hacer uso de su voto de calidad. ¿Cómo lo ven?

Lo más importante, en realidad lo verdaderamente importante, es que la muerte de García-Calvo viene a reafirmar la urgente necesidad de que PSOE y PP, como únicos partidos estatales, aborden la inaplazable reforma de los instrumentos arbitradores en Derecho de los conflictos entre particulares –la Justicia civil-; entre particulares y el Poder –la Justicia penal y contencioso administrativa-, y entre partidos y territorios –el Tribunal Constitucional-, sobre la base de su radical y absoluta despolitización. Algo de lo que jamás habla la progresía judicial de marras: de despolitizar la Justicia, volviendo al recto sendero marcado en tal sentido por la Constitución del 78, clamorosamente violado por el primer Gobierno de Felipe González por razón de una clase política que, dispuesta a toda clase de corrupciones, no podía quedar al albur de una Justicia libre e independiente. ¡Al trullo con Montesquieu!

El resultado, aquí y ahora, es que una decisión en Derecho presuntamente racional y básicamente anunciada, en función del juego de las mayorías, como es la relativa al Estatuto catalán, y por consecuencia a otros Estatutos como el vasco o el gallego que vendrán después, queda al albur de un acontecimiento inesperado como este fallecimiento. Queda a expensas del azar, siendo así que ninguna decisión en Justicia debería depender de la respuesta en torno al qui iudicabit. Si la Sentencia depende de quien la dicte, la seguridad jurídica, principio capital del Estado de Derecho, ha muerto. Una utopía, sí, pero por la que merece la pena luchar. Nos lo recuerda el maestro Ihering en su clásico La Lucha por el Derecho: “Todo derecho en el mundo debió ser adquirido por la lucha (...) por lo que todo derecho, tanto el de un pueblo, como el de un individuo, supone que están el individuo y el pueblo dispuestos a defenderlos”. Descanse en paz Roberto García-Calvo.

La debilidad según Rubalcaba
Vicente A.C.M. Periodista Digital 20 Mayo 2008

Según la teoría del Ministro de Interior, el Sr. Rubalcaba, cuanto más débil eres, más daño puedes hacer. Eso además de ser una idea absurda, demuestra que este Gobierno da a ETA por derrotada. Ya lo dijo el Presidente Sr. Zapatero. El caso es que ETA parece no haberse dado cuenta de que lo está y será por eso que rearmada hasta los dientes, se dedica a poner coches bombas cada vez más potentes, a rehacer sus comandos con miembros “liberados (no fichados por la policía) y a tener en Francia su fábrica de montaje.

Es evidente que ETA no solo no está internamente debilitada, sino que cuenta con una infraestructura fuerte, segura y capaz de cometer atentados de envergadura, cómo, cuando y donde quieran. Además políticamente sigue estando respaldada por sus marcas ANV y PCTV, que a pesar de las buenas palabras de su inminente ilegalización y expulsión de las instituciones- yo jamás me las creí- permanecen en sus puestos de los ayuntamientos, cobrando del erario público, de los impuestos de los ciudadanos y obteniendo información confidencial de sus posibles objetivos.

No sé si las palabras del Sr. Rubalcaba son simplemente un intento de minusvalorar al enemigo, para dar ánimo a las Fuerzas de Seguridad. Pero está claro que la Seguridad en el País Vasco está en entredicho. Sobre todo en las casas cuartel de la Guardia Civil, donde es humanamente imposible conseguir la defensa eficaz. Hace tiempo que esa concentración de familias en un entorno con carácter cuartelario, debió haberse modificado por otro concepto más acorde con la era actual. Las casas cuartel, deben ser solo dependencias policiales y las familias de los agentes vivir en otras viviendas de forma anónima.

Creo que el Sr. Rubalcaba debería ir al País Vasco a visitar esas casas cuartel y decirles a las familias que ETA y su entorno están internamente debilitadas y que si ponen bombas y asesinan a exconcejales, es solo por esa debilidad. La única debilidad ha estado y está en la lucha anti terrorista, que gracias al impasse de la falsa tregua, le ha dado un tiempo vital a ETA para reorganizarse y rearmarse, estando ahora en plena capacidad operativa.

El Sr. Rubalcaba hasta la fecha ha sido capaz de hacer manifestaciones polémicas, e incluso conscientemente falsas, como cuando su época de portavoz del Gobierno del GAL. Ahora, cuando a pesar de todo continúa en el Gobierno y en ese puesto tan sensible, al menos debería tener la prudencia de contenerse en afirmaciones tan fuera de lugar y falaces.

Vuelco en el Constitucional
Editorial ABC 20 Mayo 2008

EL fallecimiento repentino del magistrado Roberto García-Calvo es, ante todo, una grave pérdida para la magistratura española y para el mundo jurídico en general. Era un jurista prestigioso que unía a la solidez de sus convicciones personales un amplio conocimiento del Derecho y de la técnica jurisdiccional. Su designación para el Tribunal Constitucional pronto se vio justificada con una labor muy cualificada que se reflejaba en sus ponencias y votos particulares, y estos últimos se iban haciendo más frecuentes a medida que la situación interna de esta institución hacía más difícil alcanzar decisiones de consenso sobre los asuntos de mayor trascendencia política. Sus prioridades como responsable de la interpretación constitucional se plasmaron en criterios jurídicos que, a menudo, requerían una determinación polemista que no está al alcance de la mayoría. Por eso, fue víctima de furiosas campañas de descrédito y, por eso, su fallecimiento trasciende el significado propio de la desaparición de un gran jurista y afecta de lleno al corto y medio plazo del TC, que es tanto como decir que afectará a las decisiones sobre leyes esenciales.

La muerte de García-Calvo tiene una proyección inmediata sobre la composición del TC hasta su próxima renovación, porque debilita el denominado bloque «conservador», que podría haber sido el mayoritario, por ejemplo, en la resolución del recurso de inconstitucionalidad planteado por el PP contra el Estatuto de Cataluña. No cabe descartar ahora un empate a cinco votos que tenga que ser dirimido por el voto de calidad de la presidenta. Todas estas reflexiones sobre las consecuencias del fallecimiento de García-Calvo, aun siendo inevitables y justificadas por los hechos, demuestran el grado de deterioro que sufre la imagen del TC, porque dan por buena la partición ideológica de sus integrantes y hasta prejuzgan el sentido de sus votos futuros.

En términos políticos, la nueva situación del Tribunal Constitucional aumenta la responsabilidad de los partidos políticos acerca de la renovación de sus vacantes. La posición del PP se debilita objetivamente en la misma proporción en que se refuerza la del PSOE, que nunca pudo haber imaginado todo lo eficaz que iba a resultar, por un lado, el estancamiento de los recursos contra sus principales leyes y, por otro, la enmienda a la ley del TC que prorrogó la permanencia de María Emilia Casas en la presidencia. De haberse mantenido las reglas anteriores, la presidencia en funciones estaría actualmente en manos de un magistrado del bloque «conservador». Ya es hora de que el TC atienda sus responsabilidades con la Constitución y con el Estado, decidiendo de una vez por todas si el Estatuto de Cataluña es o no constitucional, porque se trata de una incógnita que está lastrando la vida política española, la relación entre administraciones públicas y el futuro del Estado autonómico.

Plan B para el visitante
POR HERMANN TERTSCH ABC 20 Mayo 2008

HOY llega a La Moncloa el lendakari vasco, es de suponer que en su pretenciosa limusina de jefe de Estado, ikurriña ondeante. Llega, advierte, «sin plan B». «Aquí traigo el plan Ibarretxe, el plan de la convivencia y armonía entre vascos y vascas», dirá, acostumbrado a referirse a sí mismo en tercera persona. Según su autor, traerá la paz a Euskadi y dejará en paz a los españoles siempre que vivan fuera del País Vasco y Navarra. El amo de la casa, el otro gran pacificador, lo recibirá en las escaleras. Quizá baje a su encuentro, quizá no. Da un poco igual. En realidad todo en esta reunión da igual, por solemnes que se pongan sus protagonistas.

Dialogarán hasta la extenuación, ávidos como están ambos de armonía, infinitamente ansiosos por la paz como son. Después nos contarán, exangües tras tanto diálogo franco y profundo, que no están de acuerdo. El anfitrión comunicará a los periodistas que ha estado muy, muy duro y severo con el huésped y que le ha dicho que el plan no vale, que es mal plan, en fin, un mal plantxi. Ibarretxe, el visitante, lamentará que su interlocutor siga tan ciego ante las bondades de su plan.

Lastimero, se quejará de que el hombre bueno de La Moncloa le niegue a él, el lendakari electo, lo que hace un año les ofrecía directamente a otros vascos menos educados. Si está muy defraudado, probablemente nos advertirá de que, sin la aprobación de su plan, esos otros, menos sensibles que él, pero igual de defraudados por Zapatero y agobiados por el «conflicto», matarán más. Se supone que con más razón de la que tendrían de aprobarse su plantxi. Hasta aquí el relato de la escenificación intuida.

En realidad, y dicho con crudeza, la pantomima de encuentro institucional de hoy, esta visita de Ibarretxe a La Moncloa, se parece muy mucho a las citas que organizaba con los buenos pagadores del impuesto revolucionario el señor Gorka Aguirre, ahora juzgado por la Audiencia Nacional por colaboración con ETA. Ayer Arzalluz, Urkullu y otros dirigentes del PNV, defendían ante Garzón la benéfica labor del señor Aguirre. Aguirre tenía tan buen trato con los etarras que la policía concluyó que era uno de ellos. Suele pasar. Cuando las afinidades son tantas, las diferencias son irrelevantes. A Ibarretxe le pasa como a Aguirre. Empujado al radicalismo por los pactos del PSE con Batasuna, lo único que le distingue ya del batasunismo etarra son sus modales y la corbata. Pero más grave resulta la certeza de que Zapatero es el empresario dispuesto a pagar. Con propiedad y soberanía que no son suyas. Habrá «Plan B». Se disfrazará de reforma del Estatuto. El Constitucional ya no es obstáculo. «Más autogobierno», prometía Zapatero en Baracaldo hace días. Se pondrán de acuerdo. El espectáculo de hoy es sólo una burla más. Como la burla que se antoja ya casi todo el titulo preliminar de la Constitución Española.

ATENTADO EN GETXO
ETA pone en marcha su mayor ofensiva desde el final del alto el fuego
ÓSCAR B. DE OTÁLORA o.b.otalora@diario-elcorreo.com El Correo 20 Mayo 2008

BILBAO
ETA ha pisado el acelerador en los últimos días. El atentado de ayer en Getxo contra el Club Marítimo del Abra, en el que empleó más de sesenta kilos de amonitol, supone la culminación de una semana en la que asesinó, el pasado miércoles, al guardia civil Juan Manuel Piñuel e hirió a otros cuatro agentes tras hacer estallar una bomba con más de cien kilos de explosivos en el cuartel de la Guardia Civil de Legutiano (Álava). De manera previa, el lunes, había colocado dos pequeños artefactos en sendas excavadoras de una empresa adjudicataria de las obras del TAV. Y en la madrugada de ayer lunes destruyó el Club Marítimo del Abra.

La secuencia de ataques se produce en los días previos a la reunión de hoy entre Rodríguez Zapatero y el lehendakari Ibarretxe. Precisamente, la oleada de ataques llega cuando el presidente vasco está insistiendo en que se debe hacer política como si ETA no existiera. Según todos los expertos, una demostración de fuerza de este tamaño era lo que la banda buscaba desde la ruptura del alto el fuego en julio del año pasado. Sin embargo, los golpes policiales hicieron fracasar la primera parte de su ofensiva, con la desarticulación en la localidad francesa de Cahors del laboratorio de explosivos de la banda. En ese momento, la principal actividad de ETA se sustentaba en el envío de vehículos cargados de explosivo desde Francia.

La actual oleada de atentados, sin embargo, está corriendo a cargo de varios 'liberados' -a sueldo de la organización- entre los que han sido identificados Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea. Ambos fueron detectados en agosto del pasado año, cuando colocaron un coche bomba en el cuartel de la Guardia Civil de Durango. Los expertos de la lucha antiterrorista sospechan que los etarras ya contaban entonces con grupos de apoyo en Euskadi que habrían reclutado durante la tregua. Desde el verano, los etarras se habrían dedicado a poner a punto su red hasta llegar al momento actual. Ese plazo de varios meses se considera normal en una banda que vive obsesionada por su seguridad.

En esta implantación territorial, la margen derecha de la ría de Bilbao parece haber sido uno de los núcleos de máxima actividad. En diciembre del año pasado ETA preparó una compleja bomba trampa contra los artificieros de la Ertzaintza en los juzgados de Getxo. En febrero, un viandante localizó un barril de cerveza con treinta kilos de amonitol cerca del club hípico La Galea. La bomba era similar a la que estalló la medianoche del domingo en El Abra, ya que se cree que en el atentado se utilizó algún tipo de cilindro metálico para direccionar la carga y conseguir que la devastación fuese mayor.

Asimismo, el coche utilizado por los etarras para huir tras el atentado de Legutiano había sido robado en Berango. La bomba que estalló el domingo estaba oculta en un 'Citroën Berlingo' que había sido sustraído el mismo día por la tarde en Getxo. Ese dato revela que el artefacto fue montado en la citada localidad el mismo día. El 'liberado' Arkaitz Goikoetxea vivió en la citada localidad vizcaína hasta su huida hace tres años.

Jurdan Martitegi, por su parte, está vinculado a Durango, otro de los puntos en los que se ha movido el comando. Según el análisis policial, el comando contaría con una base en la zona fronteriza entre Guipúzcoa y Vizcaya, desde la que han preparado atentados como el que le costó la vida al ex edil socialista Isaías Carrasco, asesinado el 7 de marzo en Mondragón, o los llevados a cabo contra los juzgados de Bergara o la casa del pueblo de Elgoibar.

Red logística
Las fuerzas de seguridad, por otra parte, sospechan que la banda actúa con una infraestructura que podría ser distinta a la que había empleado hasta la tregua. En diciembre del año pasado fue detenido en Durango Gorka Lupiáñez, un etarra al que habían encargado poner en marcha una red logística encargada de abastecer de explosivos y armas a los comandos.

Este arresto fue el primer indicio de que ETA estaba operando de una forma nueva. En lugar de encargarse cada comando de su suministro, los terroristas pretendían crear una red asentada en el País Vasco y encargada de abastecer a los etarras desde los arsenales franceses. Los expertos barajan la posibilidad de que la banda haya conseguido poner en marcha esta estructura, con lo que los comandos se asegurarían una mayor cadencia de atentados, ya que no tendrían problemas a la hora de reponer el material empleado en sus acciones. Los expertos coinciden en que tanto este núcleo como la actividad de los 'liberados' se basa en una trama de 'legales' -no fichados- que dificulta las investigaciones.

CONTRARIA A LA SUPRESIÓN DE LOS MODELOS A Y B
La Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística exige la dimisión de Campos
Acusan al Consejero de Educación, que declaró que "los alumnos son más competentes si estudian en su lengua materna", de practicar "lo contrario"
EFE VITORIA El Correo 20 Mayo 2008

La Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística ha exigido hoy la dimisión "inmediata" del consejero de Educación, Tontxu Campos, tras decir éste que "los alumnos son más competentes si estudian en lengua materna" y practicar "lo contrario". En un comunicado, la plataforma contraria a la supresión de los modelos lingüísticos A y B, donde los alumnos estudian en castellano o de forma bilingüe, ha criticado el "cinismo" y la "incoherencia" del consejero de Educación. Campos, que compareció ayer en el Parlamento Vasco, ha reconocido, según esta plataforma que, "los alumnos son más competentes si estudian en lengua materna".

A juicio de la plataforma, estas declaraciones son "una auténtica estafa", ya que "el Departamento reconoce en público lo contrario de lo que practica con su política diaria en los centros escolares". "No se puede admitir que Campos reconozca que la lengua materna es la mejor vía para adquirir competencias para la vida y el mejor camino para demostrarlas" y apruebe un decreto que "impide a los alumnos que tienen de lengua materna el castellano, poder adquirir esas competencias y destrezas en su idioma familiar", han denunciado.

La plataforma ha exigido la dimisión o el cese "inmediato" del consejero de Educación ya que, a su juicio, "comportamientos tan despreciables" como el de ayer en el Parlamento, "le inhabilitan para seguir un minuto más al frente de una consejería tan crucial en la vida de cualquier país como la de Educación".

La plataforma ha considerado que el consejero de Educación "se ríe en la cara de los padres y demuestra que está utilizando a nuestros hijos para imponer una política educativa en la que no prima el desarrollo pleno de los alumnos como objetivo, sino el de imponer una opción ideológica, respetable pero minoritaria". Asimismo, han dicho sentirse "impotentes" al ver cómo se impide a sus hijos "que alcancen un desenvolvimiento óptimo, que según todos los expertos, sólo puede garantizarse en plenitud si se realiza en la lengua materna, la misma en la que el niño crece y se desenvuelve".

POLÍTICA LINGüÍSTICA
Educación defiende que los alumnos rinden más en su idioma materno en los exámenes
Campos afirmó ayer en el Parlamento vasco que los escolares del modelo D «carecen de recursos» lingüísticos para hacer la prueba de PISA en euskera
MARTA FDEZ. VALLEJO m.f.vallejo@diario-elcorreo.com El Correo 20 Mayo 2008

VITORIA

¿Por qué el Gobierno vasco decide que alumnos que han cursado todos sus estudios en euskera hasta los 15 años hagan el examen PISA en castellano? El consejero de Educación Tontxu Campos trató ayer de dar una explicación en el Parlamento vasco a ese interrogante que le planteó PSE y PP. Su respuesta fue clara: una gran parte de los escolares vascos de cuarto de la ESO del modelo D «no tiene una capacitación lingüística» suficiente para poder expresar los conocimientos en su idioma de aprendizaje. Lo hacen mejor en la lengua materna. «La prueba PISA evalúa competencias que se adquieren dentro y fuera del aula, y el alumno pasa fuera de la escuela el 87% de su tiempo. Sólo está un 17% de su jornada en contacto con el euskera; es lógico que expresen mejor sus conocimientos en el idioma familiar», defendió el consejero.

La comparecencia de Campos tiene que ver con los datos que salieron a la luz tras la última evaluación PISA 2006 en Euskadi. Se presentaron 3.900 alumnos: mil de la línea en castellano, 800 del modelo bilingüe y más de 2.000 del sistema de inmersión en euskera. Sólo un 26% de los que estudiaban en el modelo D -aquellos con padres euskaldunes- se examinaron en la lengua vasca. «Sorprende que un alumno de 15 años, escolarizado desde los tres años, no sea capaz de hacer una prueba en su idioma de aprendizaje», apuntó Isabel Celaá. La parlamentaria del PSE calificó de «alarmante» el «miedo» que tiene la Administración por que los estudiantes vascos hagan las pruebas internacionales en su idioma de escolarización. Reclamó al Departamento de Educación que haga un examen a los alumnos en su lengua materna y en la de aprendizaje para comprobar las consecuencias reales «en los resultados académicos» de utilizar un idioma que no es el familiar.

La portavoz socialista recordó que Euskadi es la comunidad que más invierte por alumno, el «doble que otras», mientras que ocupó el octavo puesto en Ciencias, el sexto en Matemáticas, y el segundo en lectura de las diez autonomías españolas que se presentaron a PISA. Animó de nuevo al consejero a buscar un consenso con los partidos para poder avanzar en la reforma de la Educación. «En Finlandia hay un pacto de base entre todas las fuerzas políticas en materia educativa», apuntó.
Los populares mostraron su sospecha de que la decisión de hacer las pruebas internacionales en euskera «trate de ocultar un mayor nivel de fracaso escolar», expuso Iñaki Oyarzabal. Al parlamentario del PP le parece una contradicción que «Educación admita la importancia de la lengua materna en el aprendizaje, en la capacidad del alumno para expresar sus conocimientos» y, a la vez, «todas sus políticas conduzcan a arrinconar el castellano de la enseñanza», subrayó.

Recordó también que las mejores calificaciones en PISA las obtuvieron «los colegios concertados de modelo A». El parlamentario lanzó varias preguntas al consejero: «Si es cierto que se obtienen mejores resultados, ¿Por qué no se permite a los alumnos de Bachillerato, por ejemplo, examinarse en su idioma familiar para obtener mejores calificaciones? ¿Estamos limitando su capacidad para seguir estudios superiores?», destacó. El PP coincidió con el PSE en que los resultados de las pruebas internacionales «no se corresponden» con la inversión que hace Euskadi.

Proceso de evaluación
A juicio de Campos, las notas de los alumnos del modelo D que se examinaron en castellano en PISA demuestran ante todo que «logran las mismas competencias» que los de la línea A. El consejero defendió, además, el proceso evaluador. Presentó un documento en inglés de la OCDE en el que el responsable de la evaluación internacional, Andreas Schleicher, certifica que «técnicamente» las pruebas realizadas por el Instituto Vasco de Evaluación (IVEI) son «irreprochables», según detalló por escrito el Departamento de Educación.

El consejero defendió que el dinero que dedica el Gobierno vasco a Educación no repercute directamente en las calificaciones de PISA. Argumentó que la propia OCDE señala que la inversión «explica sólo el 19% de la variación de resultados entre países». Influyen principalmente, citó, «el índice social, económico y cultural» -eso explicaría que la concertada saque mejores calificaciones- y, en el caso del último test, la «actitud del alumno hacia las Ciencias». Campos aprovechó para invitar a PP y PSE a «ahondar» en el consenso en materia educativa, «siempre que defiendan en Euskadi la misma postura que en Madrid (PP) o Baleares, Cataluña y Galicia (PSE), en referencia a que en esas comunidades «apoyan» el bilingüismo.

El director del Instituto Vasco de Evaluación e Investigación, Josu Sierra, que compareció también ante la comisión de Educación, se llevó al Parlamento la grabación de unas declaraciones de Esperanza Agirre. Y las puso, ante la indignación de los populares. La presidenta de la comunidad de Madrid anunciaba la puesta en marcha de escuelas bilingües con inglés. ¿Por qué lo que sirve para el inglés no sirve para el euskera?, preguntó Campos.

Sierra admitió que los escolares que hacen el examen PISA en su lengua materna juegan «con ventaja». «La competencia lingüística está fuertemente relacionada con el rendimiento», subrayó. Explicó que los alumnos de Secundaria «son aprendices de euskera, que no llegan a un dominio del idioma». El responsable del IVEI detalló, además, que «las pruebas PISA y otras internacionales tienen una gran carga lingüística».

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