AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 23 Mayo 2008

Injusta e ineficaz desigualdad ante la Ley
No busquemos argumentos jurídicos en una sentencia que no es sino correa de transmisión del poder político. El desprestigio del Tribunal Constitucional corre parejo al agravamiento de la violencia doméstica.
EDITORIAL Libertad Digital 23 Mayo 2008

Mientras todo apunta a que 2008 podría cerrarse, por tercer año consecutivo, con un incremento del número de mujeres asesinadas en el ámbito doméstico, el Tribunal Constitucional acaba de hacer pública la sentencia que, con siete votos a favor y cinco en contra, considera acorde con nuestra Carta Magna el articulo de la Ley de Violencia de Género aprobada por el Gobierno a finales de 2004 que agrava el tipo penal cuando la agresión contra la pareja procede del varón, pero no viceversa.

La "razón" fundamental que han esgrimido los magistrados para avalar semejante vulneración del principio de igualdad y de no discriminación consagrado en el articulo 14 de nuestra Carta Magna no es otro que "las altísimas cifras en torno a la frecuencia de una grave criminalidad que tienen por objeto a la mujer y por agente a la persona que es o fue su pareja".

Semejante "argumento" ya no es sólo un completo dislate jurídico sino una afrenta a la lógica más elemental. Que haya más hombres que mujeres que maltratan o matan a sus parejas es y debe ser la razón por la que hay más hombres que mujeres castigados por ese delito, pero en modo alguno debía ser fundamento para que un delincuente tenga una pena mayor o menor en función de si es hombre o mujer.

También son "altísimas las cifras en torno a la frecuencia" en la que los autores de delitos de terrorismo son vascos. ¿Deberíamos, por ello, aplicar un régimen penal más gravoso a los terroristas vascos por el hecho de ser vascos? ¿Desde cuando la estadística es fuente del Derecho? ¿Desde cuando el Estado de Derecho juzga, no individuos, sino colectivos?

La estadística puede ser útil para juzgar la eficacia de una norma pero no su compatibilidad con los Principios Generales del Derecho o con nuestra Carta Magna. Desde que ha entrado en vigor esta ley, la cifra de mujeres asesinadas en el ámbito doméstico no ha hecho más que aumentar. Aunque no sea señal de su inconstitucionalidad, sí lo es de su ineficacia.

En cualquier caso, no busquemos argumentos jurídicos en una sentencia que no es sino correa de transmisión del poder político. El desprestigio del Tribunal Constitucional corre parejo al agravamiento de la violencia doméstica.

Izquierda liberal
Tribunal Constitucional y chantaje nacionalista
El problema es que cuando sea generalizado y sean también golpistas los que no piensan como los nacionalistas, quizás echen a faltar las reglas del juego democrático que ahora les permiten chulearnos sin consecuencias.
Antonio Robles Libertad Digital 23 Mayo 2008

Desde hace unos meses, justo desde que el temor a una sentencia sobre el Estatuto de Cataluña desfavorable saltara a los medios de comunicación, se han producido un sinfín de declaraciones intimidatorias de líderes políticos y mediáticos del nacionalismo catalán que han calado como lluvia fina para terminar conformando la opinión pública de Cataluña.

Curiosamente, uno de los primeros líderes nacionalistas en hacerlo fue Artur Mas, de CiU. Ya entonces la idea era clara. Primero: la legitimidad del Estatuto residía en su aprobación por el Parlamento de Cataluña (89% de diputados) y en el referéndum catalán. Como nación, Cataluña ha determinado ya su posición y ésta ha sido favorable (recordemos –porque ellos no lo hacen– que fue votado por un escaso 48 % de los votantes y sólo el 36% lo hizo afirmativamente; curiosa disparidad representativa entre la opinión de los diputados y la de los ciudadanos). Segundo, fue además aprobado por las Cortes españolas (este argumento se dice con la boca pequeña porque no quieren dar legitimidad a nada que provenga del Estado). Y tercero y más importante, el Tribunal Constitucional carece de legitimidad moral y política para emitir una sentencia sobre un Estatuto por dos razones: porque el pueblo de Cataluña ya se ha pronunciado y porque sus miembros están al servicio del PP y del PSOE, o sea, de España.

Este resumen de argumentaciones que lenta e inexorablemente van calando en la ciudadanía catalana a través de informativos, debates de radio y televisión, artículos y titulares de periódicos e intervenciones parlamentarias, son utilizadas para chantajear al Gobierno de la nación y forzar la voluntad de los miembros del Tribunal Constitucional. No es la primera vez que lo hacen y lo consiguen, la última vez, con la ley de política lingüística de 1998.

Advertía el pasado 19 de mayo Ernest Benach, de ERC y presidente del Parlamento catalán, que si el Tribunal Constitucional "llega a tocar alguna parte del Estatuto catalán habrá una crisis muy importante entre el Estado y Cataluña". Esta era la culminación de un sinfín de declaraciones descalificadoras iniciadas a partir de la recusación del magistrado del Alto Tribunal, Pablo Pérez Tremp por haber participado indirectamente en la elaboración del Estatuto de Cataluña. En aquella ocasión el propio presidente Montilla acusó al PP de "instrumentalizar" al Tribunal Constitucional para "ganar en los tribunales la batalla contra el Estatut que no pudo ganar en las urnas ni en las Cortes". Y Artur Mas añadió: "Estamos en un momento muy grave de la politización de la justicia española".

El de CiU advierte ahora: "El Constitucional tiene todo el derecho y la libertad para hacer la sentencia que quiera... pero igual que el Constitucional tiene ese derecho, las instituciones catalanas y el pueblo catalán también tienen derecho a plantear salidas a una situación absurda que no aceptamos." (Parece ser que por el mero hecho de ser catalán tienes derecho a saltarte la ley.) Y termina amenazante con este tejerazo semántico: "España y Cataluña tendrían un grave problema, porque este Estatut salió democráticamente, pacíficamente y legalmente". Lo dicho, o sentencias lo que me conviene o rompo la baraja. La bravata bucanera pasa por alto que cualquier decisión democrática no lo es porque formalmente lo sea, sino porque esté sujeta a derecho. Y mientras no se demuestre lo contrario, el Tribunal Constitucional está precisamente para garantizar que cualquier decisión o disposición normativa o legal ha de estar de acuerdo con la ley de leyes, o sea, la Constitución. (Mala defensa podría tener, por ejemplo, la decisión de la asamblea de un club de fútbol por más que se llegara a ella por mayoría democrática de sus socios, si votaran por dejar fuera de la junta directiva a las mujeres, por el hecho de ser mujeres.)

Yo le recomendaría a Montilla, Benach, Artur Mas, etc. que pidan la supresión del Tribunal Constitucional en nombre del pueblo catalán. Sería una contribución decisiva a la historia del derecho.

Con este tipo de técnica homeopática para curar del mal hispano a la ciudadanía catalana, el desprestigio de las instituciones democráticas está asegurado. El problema es que cuando sea generalizado y sean también golpistas los que no piensan como los nacionalistas, quizás echen a faltar las reglas del juego democrático que ahora les permiten chulearnos sin consecuencias. Y entonces comprenderán que nunca como ahora están garantizados los derechos de todos en España como con la Constitución democrática del 78 que combaten.

Y no se piensen que se conforman con desprestigiar al Constitucional. En realidad combaten a todo aquello que tenga como finalidad la universalidad de los derechos en España. Por ejemplo, a propósito de las declaraciones de la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, anunciando la reforma electoral que Izquierda Unida, Ciudadanos o Rosa Díez han reclamado por activa y por pasiva, Artur Mas ha advertido que la consideraría "una declaración de guerra". Sin comentarios.
antoniorobles1789@hotmail.com

En pro del estado unitario
Manuel Muela* El Confidencial 23 Mayo 2008

Como en otras ocasiones de nuestra historia constitucional, estamos viviendo una crisis política que trae causa de las dificultades para estabilizar en España un modelo de Estado, que responda a las necesidades de una sociedad democrática contemporánea. Lo que viene sucediendo es un eslabón más en la cadena de problemas con los que se ha enfrentado el Estado en España desde que los liberales de Cádiz alumbraron la nación política y la dotaron de una Constitución, la de 1812. El modelo unitario que se pretendió entonces ha tenido escasas posibilidades de realizarse en democracia, porque ésta ha sido siempre fugaz en nuestro país. Pero, en mi opinión, no debería condenarse al olvido una formulación constitucional, la del Estado unitario, sobre todo si se considera que lo opuesto a la misma, federalismo o autonomismo, ha supuesto el crecimiento de los sentimientos centrífugos, que alimentan la desigualdad y el debilitamiento del poder público.

Los últimos dos siglos de la historia de España han estado marcados por la controversia y el enfrentamiento entre dos modos de organizar la vida pública y la propia convivencia de los españoles: por una parte, está la tradición más autoritaria y menos tolerante, identificada con la visión centralista del Estado, que ha gozado de una clara preeminencia. Por otra parte, también hemos contado con la tradición abierta y humanista, proclive a la modernización del poder público, cuyo protagonismo ha sido menor, aunque sus proyectos y propósitos siguen teniendo interés para lograr los objetivos del progreso político y la transformación social.

Como consecuencia de ello se ha llegado a la mistificación de confundir al Estado unitario con el centralismo, haciéndolo incompatible con un orden abierto y democrático. Por eso, ha sido frecuente que en las épocas democráticas haya primado la idea de cambiar la estructura del Estado, sin preocuparse demasiado de los contenidos ideológicos del mismo. Con un simplismo muy propio de nuestro carácter nos hemos dejado llevar demasiado por algunas ensoñaciones, cuya realización ha solido acarrear más problemas de los que perseguía resolver: el federalismo de la segunda mitad del siglo XIX y el autonomismo ensayado en el siglo XX, pueden ilustrarnos sobre cómo políticas aparentemente bien intencionadas conducen las más de las veces a la degradación del poder público y al debilitamiento de su expresión máxima, que es el Estado.

España, por causa de una historia difícil y serpenteante, está todavía aquejada de importantes déficits sociales y educativos, también democráticos, sin una sociedad civil suficientemente sólida para suplir tales carencias. Necesita un poder público que impulse su transformación y su modernización, sin despotismo pero con energía. Y el Estado es el instrumento idóneo para ello. Así lo entendieron los países europeos que hace siglo y medio abrazaron los principios de la revolución burguesa, que requería Estados fuertes para vencer las inercias y resistencias al cambio político y social. Sin esa fortaleza solo se podía aspirar a ligeros barnices de modernización, incapaces de alterar las corrientes retardatarias que, con una u otra apariencia, han sido dueñas y señoras de la política española.

La confusión ideológica, trufada de posiciones nacionalistas arcaizantes, ha contribuido a consolidar la idea de que el Estado unitario fuerte es una manifestación autoritaria a la que hay que oponer un modelo distinto, basado en la idea de las parcelaciones territoriales dotadas de poder político propio y autónomo. Los individuos quedan así en un segundo plano, con cierta indefensión ante un poder cercano, que suele carecer de la neutralidad de la distancia y de la preocupación por el interés general. Esa es en gran parte nuestra experiencia política reciente, cuya maduración arroja frutos de desigualdad para los ciudadanos y de oligarquización en el ejercicio del poder público: hay regiones importantes, y menos importantes, en España en las que la alternancia en el poder resulta poco menos que inverosímil sin que haya razones de bienestar económico y social que lo justifiquen.

Creo que disponemos de conocimiento y experiencia histórica para constatar que los intentos de modernización del Estado en España, basados en aquellas premisas, han fracasado sucesivamente, porque, entre otras cosas, se han primado los sentimientos de lo centrífugo. Se ha olvidado que en nuestro país, donde todavía persisten importantes desequilibrios sociales, sigue siendo necesaria la capacidad homogeneizadora de un poder público central fuerte (Conferencia en el Ateneo: 'Ante el Estado de las desigualdades: el Estado unitario'). La tendencia de los poderes regionales autónomos a eludir el interés nacional ha sido una constante histórica. Que no debería ser así, porque también son parte del Estado, pero es, y a los hechos me remito. Cada día tenemos pruebas de ello.

Por tanto, parece que es momento de encarar un problema que tiene difícil arreglo dentro de éste orden constitucional: entre las reformas del mismo habría que abordar la sustitución del derecho a la autonomía de las regiones por formulaciones más cercanas a la descentralización administrativa que al concepto de autonomía. Se quiera o no, éste último siempre deriva en acentuar la debilidad del poder público, cuando no en la deslealtad hacia el propio Estado. Un Estado así concebido, nutrido y sostenido con los valores de la democracia, nada tiene que ver con el señuelo del odiado Estado centralista, que ha resultado tan útil para vender a los españoles una mercancía política muy beneficiosa para algunas clases dirigentes, pero menos para los ciudadanos y contribuyentes.

*Manuel Muela es economista.

Si Ortega Lara y San Gil se marchan...
La decisión de Ortega Lara ha provocado una reacción de las bases que los adictos a la moqueta jamás pudieron prever, porque no sólo desprecian a la derecha social que les da de comer y a la que teóricamente representan: tampoco la conocen.
EDITORIAL Libertad Digital 23 Mayo 2008

La derecha social, la que se echó a la calle durante la última legislatura, la que proclama orgullosa sus principios, la que no se achanta ni se considera inferior a la izquierda sino todo lo contrario, apoyaba al PP por varias razones. La primera, que mal que bien era la única resistencia frente al cambio de régimen impulsado por Zapatero. La segunda, que de vez en cuando, como si le diera vergüenza hacerlo, Rajoy defendía las ideas en las que creen. Y la tercera, que en el PP permanecían algunos de los principales símbolos de la resistencia frente al régimen del terror nacionalista, entre los cuales destacaban María San Gil y José Antonio Ortega Lara.

Pero ahora Rajoy ha decidido que los votantes de derechas no le valen y que debe ganarse a los de izquierdas. Pero para ello no va a emplear el único método posible, que es el de explicar los principios e ideas liberales y conservadoras que forman el ideario de su partido, empleando todas las técnicas de comunicación y propaganda para convencer a quienes más cerca están del PP ideológicamente. No, la idea es que el partido debe renunciar a sus ideas para ganar el voto de la izquierda. Lo ha explicado nítidamente Gallardón: el PP ya es el centro, pero tiene que moverse más hacia la izquierda.

El problema es que aún hay políticos en España, como María San Gil, que actúan por principios y no por cálculos electorales. De modo que tras fracasar el intento de usarla de coartada han hecho todo lo posible para presentarla como si fuera una desequilibrada, con el apoyo unánime de los medios de izquierdas, que han visto en el aún presidente del PP la oportunidad de destruir cualquier atisbo de oposición.

Pero en Génova no tienen costumbre de emplear estas tácticas que tan bien le salen a la izquierda. No las han utilizado contra Zapatero ni el PSOE durante estos años, de modo que no tienen práctica. Así que el intento ha sido demasiado descarado y ha provocado una reacción que no esperaban: la de Ortega Lara. Alguien que no tiene ambición política alguna, y que sólo apareció de nuevo ante la opinión pública para condenar el proceso de rendición de Zapatero. Sería ridículo que ahora intentaran denigrarlo como han hecho con San Gil. No se lo creerían ni los más fieles lectores de Público.

La decisión de Ortega Lara ha provocado una reacción de las bases que los adictos a la moqueta jamás pudieron prever, porque no sólo desprecian a la derecha social que les da de comer y a la que teóricamente representan: tampoco la conocen. Porque hay símbolos intocables para la gente de derechas, que son justo los que han procurado destruir. Ahora el partido se les ha ido de las manos, reciben críticas por todas partes y hasta Javier Arenas, el perfecto superviviente, comienza a ponerse de perfil. Si la excusa para que Rajoy continuara tras sus dos derrotas era mantener la unidad del partido, no cabe duda de que han fracasado estrepitosamente.

Hace cuatro años se envió por SMS una convocatoria para acudir a Génova a apoyar a Mariano Rajoy y los burócratas del partido pidieron a sus militantes que no fueran. No les hicieron ni caso, claro. Hoy la convocatoria es de apoyo a María San Gil, a la que han hecho la vida imposible hasta lograr que se fuera de la dirección del PP vasco. La reacción de Génova, convocar a una suerte de contramanifestación, arriesgándose así a que se produzcan incidentes entre quienes acudan, lo que mancharía la buena imagen que cuatro años de manifestaciones han ofrecido de las convocatorias de la derecha española. Les da lo mismo. Si están por destruir los principios, ¿qué más les puede dar la imagen? Ya se encargarán los medios de izquierdas, todos a una para defender a Rajoy de sus votantes, de echar la culpa de todo a Esperanza Aguirre, ya que les faltan Acebes y Zaplana.

La convocatoria de una contramanifestación es el perfecto símbolo de en qué se ha convertido el PP de Rajoy. Un partido en el que sobran María San Gil y Ortega Lara, y cuyos dirigentes desprecian, desconocen y temen a sus propias bases. Quizá sea el momento de que algunos de ellos reflexionen sobre quienes no caben realmente en el PP.

Crisis del PP
La razón de San Gil
María San Gil ha dejado muy claro, desde el principio, que se marcharía, y así lo ha cumplido, por la pérdida de confianza entre ella y Rajoy, entre dos formas distintas de comprender la nación española.
Agapito Maestre Libertad Digital 23 Mayo 2008

La caza y captura de María San Gil por parte de sus correligionarios del PP sólo es comparable en perversidad a la que sufrió, en el pasado, Nicolás Redondo Terreros por los dirigentes socialistas. Claro que el acoso a San Gil tiene su singularidad, pero en esencia los dos son expulsados porque ganan, en sus respectivos partidos, las tesis nacionalistas, o sea, quienes quieren rendirse a los secesionistas. Punto. El secesionismo, sí, está venciendo en España. El PP también se entrega al cambio de régimen. En cualquier caso, el derribo de estos dirigentes está hecho con táctica maquiavélica. Era menester destrozar a los amigos, o sea, crearse enemigos para adquirir estimación, confianza y legitimación del líder entre los posibles votantes del PP. No obstante, sospecho que Rajoy está aún muy lejos de haber adquirido legitimación con la salida de San Gil.

Sea como fuere esa búsqueda frustrada de legitimidad, como sucedió con Redondo Terreros, también en el caso de San Gil la función desempeñada por la prensa ha sido decisiva para cortarle las alas a esta dirigente. He leído con detenimiento a quienes han acusado a San Gil de abandonar la presidencia del PP vasco antes por intereses personales, poco confesables en público, que por diferencias políticas razonables respecto al "proyecto" que tiene Rajoy de regeneración del PP. El fondo de la maldad "argumentativa" de esa acusación no es original de quienes la escriben, sino del dirigente, o mejor, del grupo dirigente del PP, que ha forzado a María San Gil a tomar esa decisión.

Resulta absolutamente falso que la dirigente vasca hubiera abandonado su puesto, según sus acusadores, porque ha perdido las elecciones en su comunidad, pero no quiere reconocer su fracaso ni la necesidad de cambiar de discurso para ganar las próximas batallas electorales. Todo eso es faramalla. Es una gran mentira para desprestigiar a una dirigente honesta, inteligente y eficaz. Por el contrario, María San Gil ha dejado muy claro, desde el principio, que se marcharía, y así lo ha cumplido, por la pérdida de confianza entre ella y Rajoy, entre dos formas distintas de comprender la nación española.

Esa razón es muy seria. Es la base de la política democrática. Esa manera de concebir la crisis del PP sería llamada por un weberiano, sí, un politólogo que aplique las tesis de Weber, crisis de legitimidad de quien pretende ejercer el liderazgo, o sea de Rajoy, pero los plumillas que escriben al dictado de Génova la desprecian por ser una cuestión de sentimientos. ¡Cuanta estulticia! Si la falta de confianza de una dirigente de un partido en su líder es despreciada tan torpemente, entonces ya me dirán cuáles serán los análisis que harán estos bodoques sobre el cambio de régimen político que está produciéndose en España de espaldas a los ciudadanos. Quien es incapaz de ver con honestidad la única razón de la dimisión de María San Gil, tampoco verá como sus "columnas" serán pasto inmediato de la risión de sus lectores.

La razón de San Gil, la pérdida de confianza en Rajoy, ha sido combatida con varias técnicas maquiavélicas, pero, en esta ocasión, ha predominado una que Schmitt, el famoso teórico nazi, convirtió en la base de su pensamiento: "Es también estimado un príncipe cuando es verdaderamente amigo o enemigo, es decir, cuando sin ninguna preocupación se declara a favor del uno contra el otro. Esta resolución es siempre más útil que la de permanecer neutral (...); porque, cuando dos luchan" y tú permaneces neutral, "quien vence no quiere amigos sospechosos y que no le ayuden en la adversidad, y quien pierde no te acoge, por no haber tú querido correr su suerte con las armas en la mano."

A qué juega el PSE?
Vicente A.C.M. Periodista Digital 23 Mayo 2008

¿A qué juega el PSE? Pues al nacionalismo secesionista. La apuesta de Patxi López por aceptar el ilegal referéndum, previo acuerdo de las fuerzas políticas vascas, demuestra hasta qué punto, el PSOE quiere hacer un cambio de régimen sin pasar por las urnas del referéndum a nivel nacional. Esta postura inconstitucional debe ser reprobada y negada por el Gobierno y por el portavoz del PSOE. Si no lo hacen, quedará patente la traición que están dispuestos a hacer violando la Constitución.

Se decía que España no se rompe y que el PP estaba haciendo un drama y demagogia sobre el tema de la Unidad de la Nación. Sin embargo el Sr. López hace un desafío al mismo nivel que el Sr. Ibarretxe, proponiendo una insumisión a la Constitución mediante el referéndum en el País Vasco. Ya no se habla de “consulta”, ni tampoco de la situación de violencia en que siguen los ciudadanos vascos por causa del terrorismo de ETA.

¿Y qué hace el PP ante este nuevo paso en el camino hacia la secesión? Absolutamente nada. Y no me extraña, pues andan más atentos a las luchas internas por el poder en el Partido, que a ejercer de verdadera oposición. Además no creo que la actual portavoz del Grupo parlamentario tenga una idea clara sobre el concepto de Nación, habida cuenta de lo que discutieron con la Sra. San Gil.

Pues solo nos queda la voz de Rosa Díez, que aunque potente, se ha quedado sola en un hemiciclo en el que el PSOE y el Gobierno campan a sus anchas. Un País no puede estar con una oposición que no cumple con su deber. El empeño de D. Mariano Rajoy en permanecer en el cargo, por motivos meramente personales , está llevando al PP a la fractura total, al abandono de sus bases y a la decepción de su electorado.

Solo espero que esta vergonzosa imagen de destrucción de un partido termine y que de sus cenizas, resurja un nuevo movimiento que vuelva a liderar a la derecha española que no consiente hacer un seguidismo del plan del Sr. Zapatero.

Toca degüello
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 23 Mayo 2008

Decía ayer que a la derecha se le da siempre mejor la gestión que la ideología. Al PSOE , al contrario, lo que se la de perlas es embalar un convoluto de humo y hacerlo pasar por cuerpo de doctrina y crear toda una emoción colectiva de suponerse de izquierdas. Pero donde no tiene rival el PP es en la degollina. Y ahora es lo que están tocando. En El Álamo los mariachis de Santana les tocaron durante diás y noches antes de lanzarse al asalto final, una canción: “Deguello”. A Mariano se la llevan trompeteando desde marzo cuando le vienen a dar las mañanitas.

Pero si durante estas semanas de atrás la orquesta se ha limitado a la música, parece que ahora ha comenzado ya la balacera. Los guitarrones han impedido que se oyera cualquier voz en busca de una tregua y el sonido hiriente de los metales ha tapado cualquier voz que pidiera sensatez y acuerdo. Los zapadores se han encargado de colocar explosivos , minar los ojos y ahora ya han volado los puentes. Ya solo hay un grito, antes de lanzarse a la carga”Queremos la cabeza de Mariano Rajoy”. Y bandera blanca.

En ello , tales tropas cuyo general aun se desconoce aunque bien se reconoce a los voceros , quizás no estén midiendo del todo bien sus fuerzas ni las fortalezas del contrario . Pero el peor error ha sido la voladura de los puentes y el haber hecho correr tan pronto la sangre, que ya ha llegado al río. Algunos ha ido demasiado lejos y ya no hay punto de retorno. Algunos subtenientes han tirado muy pronto de navaja y las heridas que pudieran ser solventadas de mejor manera si se guardaran al menos formas, descalificaciones e insultos, puede no tener cicatrización posible.

Esto lleva y cada vez se ahonda más un rumbo de ruptura, una deriva hacia la escisión. No es todavía inevitable. No han jugado todavía los pesos pesados que pueden ser mucho más crueles y trapaceros pero que saben que aun no es momento por si se llega a algún arreglo de reparto. Alguno de ellos pudiera pensar que para ir a la yugular siempre hay tiempo. Pero otros han decidido ya por ellos y ya solo vale lanzarse al asalto de la Bufa. Y como dice el corrido, pueden que tomen Zacatecas pero va a acabar el campo como entonces , sembrado de borregadas. Por supuesto, bien muertas.

Pero a los mariachis que llevan la batuta y marcan los combates con su música eso les da igual . Ya da igual todo. La baja de Ortega Lara preludia otras. El órdago contra Rajoy va a subir la presión hasta ponerse al rojo vivo. La campaña se mantendrá hasta el Congreso. Una punta de lanza va a ser, no tengo duda alguna, la AVT y no tardará en aparecer Alcaraz. Esto lleva rumbo de escisión. Por la derecha. Muy por la derecha ¿Tiene alguna posibilidad electoral?. Daño al PP hará, sin duda. Pero es factible un partido ahí situado. ¿Quien lo va a liderar? ¿Se irán algunos con Rosa Díez?. Los acontecimientos van a precipitarse la próxima semana. ¿Quién es el “elefante blanco?.

P.D. Los del asalto habrían de tener cierto cuidado porque pueden ser ellos los estrellados. Rajoy no se está arrugando en absoluto ante el envite y puede que el órgado acabe echándolo él. Y ganándolo.
Pero mañana hablamos del "elefante blanco". Que a lo mejor hay dos.

P.D Es curioso y tiene su coña: el puñado de convocados por sms (igual que entonces) se convocaban ante la sede del PP( igual que entonces) para gritarles a los dirigentes del PP "asesinos"(igual que entonces) . Le ha tocado a Gallardon (tambien le toco entonces) que acudía a una reunión a Génova , tildado ademas de "traidor y cobarde".
La unica diferencia es que no los habían concitado los tentaculo del famoso "comando Rubalcaba" sino del "comando Federico". O sea, estos eran de "casa"

Rajoy rompe el bipartidismo
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 23 Mayo 2008

Lo peor no es que se hayan equivocado algunos comentaristas al decir que el bipartidismo salió «consolidado» el 9 de Marzo. Lo dramático es que la debilitación del bipartidismo suceda a costa del PP.

El nacimiento de Ciudadanos y del partido de Rosa Díez tenían el valor de lo testimonial: eran la expresión de un malestar sin duda mucho más extendido del que se puede deducir de su tamaño y la condición de sus líderes. No obstante, eran advertencias a los dos grandes. Pero, además, a lo largo de la legislatura se habían venido celebrando, al más mínimo requerimiento, unas manifestaciones tan masivas, fervorosas y simbólicas que habían constituido unos serios aldabonazos no tanto al Gobierno, y a los nacionalistas, como a la propia dirección del PP. Habían constituido, digo, la reclamación de una nueva política del Partido Popular. Prueba de ello eran las reticencias que habían demostrado ante ellas Mariano Rajoy y su «equipo». Si algunos no han querido ver las resistencias que han ofrecido Rajoy y sus chicos a estas aspiraciones «populares» es que han estado ciegos. Era obvio que con los despliegues de las banderas españolas se estaba pidiendo otro tipo de Oposición. Era también obvio que los líderes a los que se requería a gritos -Jaime Mayor o Alejo Vidal Quadras- eran ninguneados por la dirección del PP y por todos aquellos que predicaban la necesidad de pactar con los nacionalistas.

Era un clamor que la política seguida por Rajoy al entrar en la política de las reformas de los Estatutos eran una baza que se le regalaba a Zapatero y a su idea del Estado confederal. Era obvio, por lo mismo, el abismo entre el electorado del PP y su dirección... a no ser que se prefiriera la ceguera. Se quería ver el «proceso de paz» de Zapatero, pero no el entreguismo de Rajoy cuando es muy difícil señalar cuál de los dos papeles ha sido más siniestro. Zapatero, al menos, se manchaba las manos al negociar con ETA; Rajoy pasaba por ser el engañado. Prefería aparecer como el tonto.
Hasta el 9 de Marzo. A partir de esa fecha quiere jugar claramente a ser la Oposición que esperan la izquierda y los nacionalistas. Aunque se rompa el bipartidismo.

ETA: la hidra de mil cabezas
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 23 Mayo 2008

SÓLO las víctimas de ETA y los amenazados por ella se habrán alegrado más de las detenciones de Burdeos que el autor de este artículo. Verles forcejear como energúmenos, bramar como bestias, mientras se los llevaban esposados me produjo esa alegría que proporciona el saber, de tarde en tarde, que las cosas van bien, que el mundo es más seguro, que hay justicia en esta vida.

Pero dicho esto, como alguien que viene escribiendo sobre la banda terrorista prácticamente desde que comenzó a matar, me creo obligado a advertir contra un exceso de optimismo. ¿Cuántas veces se ha detenido a «la cúpula de ETA»? ¿Cuántas, se la ha desarticulado? Pues tantas como al comando Vizcaya. ETA es como uno de esos animales inferiores que si pierden un miembro, lo regenera automáticamente. Así que debemos contar con que ya esté en funcionamiento su nueva dirección. Lo que no disminuye nuestra alegría. Sólo nos advierte que hay que seguir yendo a por esa hidra de mil cabezas, convencidos de que, al final, la victoria será nuestra, de que la justicia se impondrá, de que el mundo será mejor, como ha ocurrido siempre en el largo y dificultoso caminar de la historia.

Si ETA fuese sólo una banda criminal, la cosa sería mucho más fácil. A una banda criminal se le descabeza, se desarticula, y se acabó. Pero el problema de ésta es que, además de una organización terrorista, es el sustrato del nacionalismo vasco. Adviertan que digo del «nacionalismo vasco», no de «lo vasco», pues hay bastantes vascos que no son nacionalistas en el sentido restrictivo de «antiespañoles» que estos quieren dar a ese concepto, sino que se sienten españoles a fuer de vascos, ya que, como advertía Baroja, «lo vasco es el alcaloide de lo español». De ahí que los vascos más vascos, los vascos que han hecho grande Euskadi, no sean quienes se quedaron allí mirándose el ombligo, sino los que salieron fuera a conquistar, primero España, y luego, el mundo.

Pero en el tipo de nacionalismo de que hablamos, ETA es su fuerza elemental y primaria, los gudaris, los luchadores por sus esencias. De ahí que cuando los hijos de gallegos o andaluces quieren adquirir carta de nacionalidad vasca ingresen en ella, la altanería con que sus dirigentes miran a los demás nacionalistas y la admiración subterránea que despierta en ellos. Bastaba ver la cara de los dirigentes del PNV al enterarse de las detenciones de Burdeos. Ni la menor alegría. Aunque supieran que los detenidos pudieran haber dado la orden de asesinarlos si convenía a los sagrados intereses de su causa.

En esta graduación del nacionalismo vasco, más sutil que las coloraciones del espectro, el rojo corresponde a ETA, el azul, al PNV y el violeta a Aralar, ya en la línea divisoria entre lo telúrico y lo moderno, entre el asesinato y la ética, entre las pistolas y la democracia, equidistancia imposible por la incompatibilidad de esos conceptos. Pero seguirán intentándolo, como el PNV seguirá interpretando el papel de nacionalista moderado; EA, el de algo más radical; ANV, PCTV y similares, el de tapaderas de ETA; Batasuna, el de brazo político de la banda; Jarray, el de su incubadora, y así sucesivamente hasta llegar a su sanctasantórum, los pistoleros, o para denominarlos con frase mucho más literaria de Arzallus, «los que sacuden el árbol para que los demás recojamos las nueces». ¿Cómo no van a tener encontrados sentimientos ante la detención de algunos de sus cabecillas, por más discrepancias que tengan con ellos y más repugnancia que les produzcan sus excesos?

 Todos pertenecen al mismo cuerpo, todos comparten los mismos objetivos. ¿Quieren un ejemplo? Lo tenemos ante los ojos: ese Agirre, dirigente del PNV, que comparece estos días ante el juez, acusado de servir de intermediario entre ETA y los empresarios vascos para el pago del «impuesto revolucionario» que ésta les exigía. Empresarios que puede perteneciesen, o por lo menos votasen, al PNV. A fin de cuentas, todo quedaba en casa.

La España de las autonomías es un error
Francisco Rubiales Periodista Digital 23 Mayo 2008

Albert Boadella se ha atrevido a decir lo que muchos españoles piensan y no se atreven a reconocer en público por miedo a parecer políticamente incorrectos: "La España de las autonomías es un error". Nosotros, que también somos librepensadores sin miedo, lo reafirmamos.

Albert Boadella ha dicho importantes verdades que muchos españoles creen y no se atreven a decir: que la España de las autonomías es “un error”, que “se han compuesto reinos de taifas, muchos rincones de corrupción e insolidaridad general”, que el Estado “ha perdido fuerza” debido a las transferencias de “competencias” y que ya no le queda “nada que ofrecer”.

Ciertamente, la España de las autonomías fue un terrible error de diseño cometido por los políticos que hicieron la Transición, un error que generó una dinámica perversa entre las distintas autonomías, que luchan desde entonces por conseguir más dinero, por ser más que las otras y por destacar aquello que les distingue de las demás, sometiendo a España a tensiones centrípetas irresistibles.

Fue un gravísimo error de la derecha española, entonces la fuerza dominante, acomplejada por su convivencia con el franquismo, que no supo resistirse a las presiones de los nacionalismos vascos y catalán, un error en el que también cayeron la izquierda socialista, obsesionada únicamente por la conquista del poder, y la monarquía, que pecó de cortoplacismo y no supo o no quiso ver que aquel Estado, diseñado para que funcionara en una proceso de descentralización permanente, ya encerraba la semilla de la discordia, la desigualdad y la ruina de la convivencia.

Hoy, treinta años después, la España de las autonomías no sólo es un Estado en disgragación donde ni siquiera es posible mantener un idioma común, sino que, además, se ha convertido en un monstruo político, burocrático y clientelar, en el Estado más costoso de mantener de todo el Occidente desarrollado, con diecisiete gobiernos y parlamentos regionales que legislan sin necesidad, sólo para justificar su existencia, y cincuenta gobiernos provinciales (diputaciones), con una legión de politicos mediocres al frente, todos ellos, pugnando por rodearse de su propia corte fastuosa, dominada por el reparto de prebendas, privilegios y ventajas.

Conversando con un exministro andaluz que participó en los gobiernos de UCD y que tuvo gran protagonismo en la configuración de aquel Estado de las Autonomías, éste me reconoció que los errores de diseño se vieron de inmediato y que su primera manifestación fue la lucha que protagonizó Andalucía por no ser menos que Cataluña y el País Vasco, logrando insertarse entre las autonomías "de primera" gracias a un movimiento político interno, el primero de otros muchos que se desarrollarían en los años siguientes hasta llegar al "Estado de Postración" actual.

La mejor manera de valorar una política es analizando sus resultados. El balance de la España de las Autonomías es desolador: un país más disgregado, más desigual, más corrupto, menos democrático, menos seguro y menos justo. El único capítulo en el que hemos crecido es en la prosperidad, pero ese ha sido un fenómeno mundial que ha afectado a la mayoría de los países del mundo en los últimos 30 años.

El Estado de las Autonomías se ha transformado, en tan sólo 30 años, en un Estado de Taifas donde los reyezuelos políticos imponen su ley y cada día destruyen más los principios y valores que hacen posible una nación: la igualdad, la libertad, la solidaridad, la justicia, la existencia de objetivos y metas comunes y el respeto mutuo.

En el plano de la "igualdad", las autonomías españolas se han convertido en un escándalo, sobre todo si se tienen en cuenta los datos siguientes:

- Un ciudadano de Madrid, PIB/habitante 12.147 Eu , APORTA 1.243 Eur.
- Un ciudadano de Baleares, PIB/habitante 12.680 Eu,, APORTA 871 Eur
- Un ciudadano de Cataluña, PIB/habitante 12.040 Eu , APORTA 394 Eur.
- Un ciudadano del País Vasco, PIB/habitante 11.290 Eu, RECIBE 747 Eur.

Lo que significa que un ciudadano de Cataluña aporta casi cuatro veces menos que uno de la Comunidad de Madrid, y menos de lamitad que uno de Baleares, teniendo las tres comunidades un PIB/habitante similar. Lo del vasco, que en lugar de aportar recibe 747 euros, no sólo es escandaloso sino también inmoral e indecente.

Voto en Blanco (pulsa si quieres visitar el blog Voto en Blanco original)
http://www.votoenblanco.com/

El último libro de Pío Moa
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 23 Mayo 2008

Las falacias de la izquierda las conocemos bien quienes en tiempos de Franco pertenecimos o colaboramos con ella. Desde entonces los ideales de la izquierda han cambiado con la elevación del nivel de vida de la sociedad debido a la industrialización y el desarrollo socio-económico derivado de ella.

En los países donde se implantó el llamado "socialismo real" los trabajadores no tenían derechos y eran fusilados o enviados a campos de concentración por protestar o no obedecer las consignas del poder supuestamente obrero. Los dirigentes vivían como señores feudales sin privarse de ningún lujo, exceso o extravagancia. La mano de obra esclava se restableció en países como la URSS, donde todas las obras faraónicas de Stalin fueron realizadas por "disidentes" o "enemigos del pueblo" a los que se les pagaba con las tres "emes": mala cama, mala comida y malos tratos. O sea, igual que se hacía en la antigüedad greco-romana con los prisioneros de guerra convertidos en esclavos. El marxismo consiguió en buena parte del mundo la vuelta a la esclavitud o, cuando menos, al feudalismo.

La mayoría de las reivindicaciones sociales de la izquierda fueron asumidas y puestas en práctica por la derecha. Franco, por ejemplo, creó la Seguridad Social, la clase media e hizo posible el despegue industrial y económico de España (sobre todo de Cataluña y del País Vasco), mientras el Frente Popular estaba en Babia soñando con la dictadura del proletariado y el "paraíso socialista" donde se supone que no existiría la explotación del hombre por el hombre. Esto demuestra el grado de estupidez al que puede llegar el ser humano cuando se propone inventar utopías sociales.

La izquierda, al desaparecer aquel proletariado sumido en la miseria y la desesperación, fue cambiando sus objetivos sociales por otros relacionados con la sexualidad, la anticoncepción, el aborto, el feminismo, el ecologismo y el relativismo tanto en el plano del pensamiento como de las creencias. Los dirigentes de la izquierda asumieron, además, las peores costumbres de la alta burguesía: lujo, corrupción, despilfarro, cacerías ("La escopeta nacional" en versión Bermejo), utilización irresponsable del dinero público, etc.

La derecha se hizo fundamentalmente economicista. No se preocupó de crear una filosofía propia y original, se le fue de las manos una buena parte del mundo de la cultura, se dedicó a mantener el Estado de Bienestar, a crear una bien engrasada maquinaria electoral y a hipotecar su credibilidad abandonando cualquier principio ético que pudiese restarle votos, además de pactar "contra natura" con quienes buscan a toda costa la desmembración de España como nación.

Mientras la derecha se volvió cada vez más acomplejada e indefensa frente a las etiquetas y los clichés que la izquierda le endosaba como goles en una portería sin portero, la izquierda supo relacionarse de una forma más accesible, cercana y desinhibida con los ciudadanos, proyectando en la sociedad una imagen de sí misma teñida de un evidente complejo de superioridad moral, hasta el punto que "ser de izquierdas" todavía hoy es motivo de orgullo y marchamo de progresismo, mientras que "ser de derechas" lo es de vergüenza, acomplejamiento y anacronismo.

De esto y algo más supongo que tratará el último libro de Pío Moa. Yo no lo voy a leer por falta de tiempo, ya que mis prioridades de lectura no me lo permiten, pero trataré de informarme a base de resúmenes y reseñas. Quienes lo han leído dicen de él cosas tales como: "Moa demuestra en él [se refiere al citado libro] que no hay que encasillarlo en los estudios históricos sobre la guerra española del 36 y sus inmediatas consecuencias, sino que sus capacidades se extienden mucho más lejos: es capaz de juzgar el presente con una objetividad cada vez más infrecuente entre nuestros intelectuales".

Ojalá sea cierto.
"Falacias de la izquierda, silencios de la derecha"
http://www.youtube.com/watch?v=LQo6Ph1paOo
El último libro de Pío Moa, editado por LIBROSLIBRES.
http://www.libroslibres.com/
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Crisis popular
Un traje nuevo para el PP
Así es como suelen gestionarse las derrotas, todos contra todos y a mí no me quites mi migaja.
Antonio Golmar Libertad Digital 23 Mayo 2008

No comparto el rasgado de vestiduras por la pérdida de la unidad del centro-derecha español. Lo de Aznar fue una anomalía, una desviación, una excepción en el historial de división de la derecha española desde por lo menos los tiempos de Maura, hace más o menos un siglo.

En 1982 teníamos a AP en coalición electoral con tropecientos, los escombros de la UCD y el nuevo CDS de Suárez. Luego de AP se desgajaron dos grupos, comenzaron a aflorar distintas formaciones regionalistas en Aragón, Canarias, Valencia, etc. y además surgió el Partido Reformista de Miquel Roca. Así que seamos realistas, la derecha española es así, así seguirá y poco o nada la cambiará.

La unificación de José María Aznar fue fruto del cálculo racional. La única forma de vencer a Felipe González era presentar listas únicas, de modo que el refundado PP fue atrayéndose a los regionalistas y absorbió al CDS tras la retirada de Suárez. Al mismo tiempo, parte del electorado no izquierdista se dio cuenta de que a veces la democracia sólo sirve para cambiar a una gente por otra de la que se espera administre mejor la cosa pública. Así fue como el PP se hizo con el poder en 1996 y lo revalidó con mayoría absoluta en 2000.

Sin embargo, Aznar, pensando tal vez que aquello duraría toda la vida, convirtió su partido en el Ministerio del Partido del Presidente del Gobierno. No sé quién le aconsejaría (me temo lo peor, su almohada), pero lo cierto es que nada es más dañino para una organización política que convertirla en algo para lo que no sirve, o marcarle objetivos que no son los suyos. De ahí la ingenua y anodina campaña de 2004, usada en muchos cursos de comunicación política como ejemplo perfecto de lo que nunca se ha de hacer. ZP lo sabe y por eso le va tan bien. Aunque el presidente mezcle de forma bananera Gobierno y partido, él y los suyos tienen muy claro que PSOE debe seguir siendo un movimiento político agresivo a la caza del votante incauto, y no un cementerio de coches usados. Esto es lo que ocho años de Gobierno hicieron del PP.

En fin, que tras dos derrotas seguidas algunos sacan la calculadora y concluyen que no hay motivo para seguir el anterior sistema de cuotas (esto para los liberales, aquello para los democristianos). Mejor defender lo suyo en su región o exigir un nuevo reparto de cartas que les proporcione un poder ganado en la calle; o lanzarse a la conquista de ese voto joven ("¡se nos están muriendo los votantes!") a riesgo de desprenderse de algunos principios que conviene explicar, no arrinconar. Así es como suelen gestionarse las derrotas, todos contra todos y a mí no me quites mi migaja.

El error de Rajoy fue que no quiso, o no pudo, o no le dejaron, cambiar el PP en algo que sirviera para otros líderes y/o en otras circunstancias que no fueran el aznarismo en la Moncloa. En cuanto a sus aliados y rivales, puede que sólo aspiren a heredar. Dudo que a estas alturas una candidatura alternativa en el congreso de junio mejore las cosas, porque estos rotos no se arreglan con un parche. Tal vez la prioridad no sea un nuevo líder a la contra, sino un PP en el que convivan de forma libre y organizada todos los que hay y alguno más que se apunte. En definitiva, tienen que hacerse un traje nuevo. Eso sí, ni medidas personalizadas ni tallas pequeñas.

El PP, esperando a Aznar
Pablo Sebastián Estrella Digital 23 Mayo 2008

El terremoto emocional que ha acompañado el abandono de María San Gil de la presidencia del PP vasco y de su escaño en el Parlamento de Vitoria sigue causando estragos en el PP, una vez que este incidente está siendo aprovechado por el sector más conservador del partido para lanzar una nueva ofensiva contra el liderazgo de Mariano Rajoy, quien, hay que recordarlo, ha gestionado de manera tan catastrófica como displicente la derrota electoral del pasado 9 de marzo y la crisis del partido. Errores que Rajoy se niega a reconocer mientras insiste en que “no le va a fallar al PP”.

Una crisis que, lejos de amainar, no cesa de crecer y en la que José María Aznar está tomando cada vez más protagonismo, como el que alcanzó ayer al anunciar que está “profundamente preocupado” por los más recientes acontecimientos, en los que se incluye la noticia de la baja de Ortega Lara de la militancia del Partido Popular, en solidaridad con la dimisión de San Gil. Hasta el punto de que ya son muchos los observadores, de dentro y fuera del PP, que no descartan el regreso de Aznar, directamente o por persona interpuesta —aunque no pretenda ser candidato en el 2012—, y de Francisco Álvarez-Cascos a la secretaría general, para poner orden en el partido. No en vano el político asturiano fue el primero en advertir la gravedad de los errores de Rajoy y el deterioro de la situación.

Naturalmente, Esperanza Aguirre no ha tardado en acusar a la dirección del PP, en alusión directa a Rajoy, de esta situación que provocó otra serie de declaraciones en contra del líder del PP de Rodrigo Rato, que dijo no tener nada de qué hablar con Rajoy. O del pintoresco Gustavo de Arístegui, que también señaló a Rajoy como responsable de la pésima gestión de la crisis, también reconocida por Ana Botella, de quien se dice que está pensando dejar la alcaldía de Madrid, a la vista de lo ocurrido con San Gil y una vez que conoce las intenciones y el pensamiento de su marido, Aznar.

Sin embargo, y a pesar de la gravedad de la situación y de estar todos en las vísperas del congreso del partido de finales de junio, nadie se ha atrevido, de momento, a anunciar una candidatura alternativa a Rajoy. Un vacío que sí ha querido ocupar el director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, que ayer hizo, en la COPE, un llamamiento a “la sublevación” de militantes y dirigentes del PP contra Rajoy, al que insultó directamente llamándolo “el tonto, inepto antropófago y tirañuelo”. Y, lo que aún es más grave, llamándole “traidor a las víctimas del terrorismo”, al recordar la frase con la que Rajoy agredió a Zapatero en el Parlamento en la pasada legislatura.

El ataque frontal de Pedro J. contra Rajoy incluía la propuesta de que Juan Costa se convierta en el futuro presidente del PP, animándolo a presentarse frente a Rajoy en el congreso de Valencia, operación que al parecer lleva varios días gestionando el director de El Mundo, con la ayuda de Arístegui, y que seguramente habrá provocado el malestar de Esperanza Aguirre, de la que el periodista/activista de El Mundo —empeñado en pilotar la crisis del PP— ha dicho en fecha reciente que es su “lideresa preferida”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Aguirre, se ha sumado a la nueva oleada de ataques directos contra Rajoy, pendiente de ver cuál era el lugar que el presidente del partido tenía reservado al alcalde de Madrid en su nuevo equipo, tal y como lo anunció el pasado martes el presidente del PP. Mientras Gallardón mantiene una extraña ambigüedad por la que puede pagar un alto precio, al haberse situado como posible miembro del equipo de Rajoy —presentándose como ciclista “gregario” en el equipo del líder, por más que no cesa de insinuar que no quiere ser secretario general del PP por incompatibilidad con la alcaldía de Madrid, como lo dijo ayer pero sin romper con Rajoy, a la espera de ver cómo reaccionan el resto de barones del PP, Camps, Arenas, De Cospedal, Feijoo y otros.

Cabrera y EpC
Aviso no, bravuconada
A los alumnos que no acuden a clase no se les puede legalmente calificar como "no evaluados" ni se puede hacer constar en su expediente como "no cursada" ninguna de las asignaturas que de hecho no cursan.
José Carlos Muñoz Libertad Digital 23 Mayo 2008

El domingo, en uno de los dos diarios oficiales del régimen zetaperista, volvió a hablar la Cabrera sobre Educación para la Ciudadanía y la objeción de conciencia. La ministra "avisó" (dice que no es ninguna "amenaza") que los hijos de los objetores "no obtendrán la titulación de la ESO". Y añade que "es el cumplimiento de la ley".

Pues haría bien la ministra en aclararnos en qué norma legal se basa para hacer esas afirmaciones. Uno, que lleva ejerciendo la docencia desde finales de los años 70, ha tenido y sigue teniendo alumnos de la ESO que no cursan ninguna asignatura (porque no aparecen por clase) y a los que, en aplicación de la legislación vigente, se ha de evaluar entre el 1 y el 10. No se les puede calificar como "no evaluados" ni se puede hacer constar en su expediente como "no cursada" ninguna de las asignaturas que de hecho no cursan.

Por lo tanto, a un alumno que no asista a las clases de Educación para la Ciudadanía habrá que evaluarlo de igual forma, por lo que presumiblemente se le pondrá un 1. Y si solo suspende esa materia o suspende otra más (excepcionalmente incluso con tres pendientes, porque así lo quisieron quienes respaldaron la LOE en el Parlamento), podrá promocionar y, en el caso de estar en 4º de ESO, podrá obtener el título.

Si no me creen, pueden leer la orden 1845/2007 (BOE de 22 de junio de 2007), cuyo contenido fue desarrollado por la orden 2572/2007 sobre evaluación en la ESO (BOE de 6 de septiembre de 2007), de aplicación "en los centros docentes públicos y privados correspondientes al ámbito de gestión del Ministerio de Educación y Ciencia". Las comunidades autónomas dictaron a su vez órdenes similares a la segunda de las mencionadas, para desarrollar en sus ámbitos competenciales lo dispuesto en la primera. Sirva como botón de muestra la orden de la Consejería de Educación de la Generalitat Valenciana.

Eso es "el cumplimiento de la ley", señora mía... digo, de Arenillas.

¿Se sacará de la manga la ínclita Cabrera una norma especial (y por ahora inexistente), con la única finalidad de penalizar a los hijos de los objetores? En caso de hacerlo, que no sería de extrañar pues la osadía de algunos de nuestros gestores políticos da de sí como para eso y para mucho más, ¿cuánto tardarían los tribunales en invalidar esa discriminación?

Otra cuestión diferente es la de los alumnos de Bachillerato, que solo obtienen el título si aprueban todas las asignaturas de los dos cursos. Los hijos de los objetores tienen dos posibilidades para alcanzar el título de Bachillerato sin haber cursado Filosofía y Ciudadanía: que los tribunales les reconozcan la exención de cursar la materia y de ser evaluados en ella o que ese reconocimiento venga de la Administración Educativa competente, que en este caso (salvo en los territorios donde el MEC mantiene el control) es la Consejería de Educación de la comunidad autónoma en que estudien.

Dice doña Mercedes que sus palabras no constituyen ninguna amenaza. Tiene razón. Se trata simplemente de una bravuconada.

El titular de Erkoreka
ANTONIO ELORZA El Correo 23 Mayo 2008

CATEDRÁTICO DE PENSAMIENTO POLÍTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

En estos últimos tiempos, olvidando la impresentable salida de tono a costa del hoy presidente del Congreso, Josu Erkoreka desempeña el papel de la cara amable del PNV en Madrid. Lamenta la muerte del guardia civil en el atentado y condena éste, se alegra de que los etarras de Burdeos hayan sido detenidos y mira con optimismo al futuro después del encuentro del lehendakari y Zapatero, garantizando que la del primero es una posición abierta.

Ocurre, sin embargo, que detrás del gesto amable siempre despunta la daga florentina. Después del atentado, no habla de que sea preciso desarrollar una estrategia unitaria frente al terror, lo cual debiera ser un más allá del ritual de la condena unánime; nos dice que hay que buscar 'acuerdos', sugerencia implícita de que es preciso situarse en la órbita Ibarretxe, promotor del único acuerdo, y no precisamente antiterrorista, que hay sobre la mesa. Bien por las detenciones de Burdeos, proclama, pero elude extraer la menor consecuencia política del suceso, y pasa de inmediato a echar una sombra sobre la importancia de la operación y a hacer una sugerencia: tal vez la misma se ha hecho para servir de titular ocultando la entrevista Zapatero-Ibarretxe.

Por la noche, en una entrevista concedida a Telemadrid, es aún más sinuoso. La actitud del PNV en el Parlamento vasco votando una moción de Aralar contra la tolerancia del Gobierno español en temas de tortura resulta justificada por un reciente informe de un relator de la ONU sobre derechos humanos. Sin embargo, lo único claro en las palabras de Erkoreka es que el relator censura la duración de las detenciones amparadas por la ley, de donde surge «una sombra de duda». Datos concretos ofrecidos para tan radical postura, ninguno. Y en torno a los propósitos de Ibarretxe de cara a la consulta, son «unas casillas en blanco» en busca de una concordia con el Ejecutivo español. Por otra parte, añade, Ibarretxe ya presentó en Madrid «un nuevo Estatuto» que ni siquiera fue admitido a trámite, cuando el catalán sí lo fue. ¡Cuánta incomprensión!

Lo del titular es tal vez lo más irrelevante y lo más significativo. Resulta ridículo pensar que la larga mano del Gobierno pretendiera ocultar con las detenciones el trascendental diálogo de sordos de La Moncloa. ¡Y para eso manda al ministro Rubalcaba a Senegal! Constituye además una prueba evidente de una mala fe orientada a minimizar la significación del éxito alcanzado por la unidad de acción policial entre Francia y España, lo mismo que las dudas premiosamente expuestas sobre la condición dirigente de los detenidos o, en el caso de Urkullu, su mención sobre la hidra cuyas cabezas siempre se reproducen. Nadie duda de que esto es posible, pero tampoco cabe poner en cuestión el alcance de un golpe a ETA que llueve sobre mojado y supone un claro mensaje a la organización terrorista: en la situación actual es posible que algún comando siga por un tiempo sembrando la muerte, y nada más. De no cambiar sustancialmente la situación, ante el cerco policial a ambos lados de la frontera, la estrategia de pulso terrorista al Gobierno y a la sociedad carece de futuro.

Si tiene alguno, ello se deberá a que otra estrategia fallida, la del lehendakari Ibarretxe en pos de una autodeterminación fraudulenta, sigue reservando a ETA el singular papel de aliado indeseable (hasta cierto punto, por los medios empleados) pero necesario. No en vano su bálsamo mágico (y 'ético') para convencer a ETA de que se evapore abre el texto de la llamada 'Propuesta abierta de pacto político para la convivencia', que como muestra de respeto al presidente Zapatero hizo Ibarretxe llegar a la prensa el 10 de mayo, para abrir boca antes de la entrevista.

El lehendakari no es estúpido y sabe perfectamente que con 'compromisos éticos' -pensemos en las 'mociones éticas'- no se va a parte alguna, pero necesita afirmar su validez a efectos de ocultar que por muchos atentados que haya, y pruebas sobre el enlace de ETA y Batasuna, él mantendrá su ceguera voluntaria, condenando la ley de partidos, tendiendo su mano a un brazo político del terror cuyos votos le son imprescindibles en la próxima sesión del Parlamento vasco para avalar la inconstitucional consulta. Del mismo modo que es consciente de que no ofrece a Zapatero 'unas casillas en blanco' por rellenar, como sostiene de forma mendaz su emisario, sino un auténtico 'diktat' en el que todo está atado y bien atado.

La gran oferta es que convoquen la consulta juntos; léase que ZP traicione una Constitución que el alavés ni siquiera incluye en la galería de normas que exhibe a efectos de legitimar su 'hoja de ruta'. En suma, Ibarretxe se sitúa al margen y en contra de la Constitución en virtud de la cual gobierna, y propone a Zapatero que le acompañe en su salida del orden legal.

La política incluye siempre alguna dosis de engaño, pero no debe ser sólo engaño, y menos cuando planea sobre todos la sombra del terrorismo. (Perdón, sobre todos, no). Ibarretxe busca amparo en las negociaciones de Loyola para lamentarse de que se rechace lo que pudo ser ofrecido a ETA. Lo importante es, sin embargo, que su citada 'Propuesta abierta' refrenda la coincidencia entre el ideario que expresa, detalles aparte, y el de ETA, con su visión del derecho esencial a la autodeterminación de la nación vasca (es decir, de la comunidad nacionalista) configurada en esa entidad mágica que es Euskal Herria, para cuya materialización mediante un decisivo referéndum fija fecha a lo Carod, «antes de que finalice 2010».

El comunicado etarra de declaración del 'alto el fuego permanente', en marzo de 2006, proporciona un buen borrador para lo que ahora Ibarretxe viene a expresar. En ambos textos el 'derecho a decidir' se afirma de forma imperativa, sin que sea lícito pensar en solución alguna reformista desde las instituciones vigentes. Hasta el punto de que en su recomendación de la consulta del 25 de octubre, Ibarretxe asume inconscientemente el papel de una representación nacional vasca que incluye a los etarras, ya que es toda «la sociedad vasca» la que en ella ratificará «el compromiso ético con el final definitivo de la violencia». Si suponemos que ya el PNV y EA, igual que los no nacionalistas, tienen asumido ese compromiso, el añadido que proporciona tal consulta sólo puede en buena lógica referirse a ETA y a sus seguidores, a menos que éstos no sean sociedad vasca. Galimatías propagandístico o magia pura.

Después de la entrevista de La Moncloa, quedan por lo menos claras las estrategias a medio plazo. Ibarretxe intentará ganar los votos de los peones parlamentarios de ETA, y olvidándose una vez más del terror, presentará la convocatoria de la consulta como expresión de la voluntad legítima de los vascos, que si Madrid rechaza acudiendo a la ley, será prueba de que el 'derecho a decidir' de la nación vasca es negado, sin concretar, claro, cuál es el fin último del camino emprendido.
Nada importa a Ibarretxe que al fomentar la imagen del enfrentamiento entre los dos gobiernos, con el español en su papel eterno de opresor, ETA encuentre justificación para seguir matando.

Sin la aventura de Ibarretxe, la supervivencia de ETA carece de sentido; sin la presencia de ETA, la huida hacia delante del lehendakari es un salto en el vacío. Ambos se necesitan, aunque se detesten dentro de la comunidad de ideas y de fines a mayor gloria del padre común. La prueba será el voto parlamentario de junio. Sólo hay un punto débil: aun con la boca pequeña, el PNV tiene que celebrar el desmantelamiento de la banda. Y de la irritación consiguiente puede surgir la fractura. No creo.

Pío Moa: “El PSOE y ETA tienen muchas cosas en común”
@Nacho Gay El Confidencial 23 Mayo 2008

Cada vez que Pío Moa abre la boca, sube el pan. Historiador cuestionado, polemista incuestionable, Moa ha sido siempre blanco de las críticas de sus compañeros de gremio, que no han visto con buenos ojos la deriva derechista que ha vivido un hombre que en su juventud fue militante del PCE y de los GRAPO. La gente cambia. Mucho. Pío defiende ahora el mismo Franquismo contra el que luchó. Las conclusiones a las que ha llegado tras investigar las causas de la Guerra Civil, tampoco han sido bien recibidas por el sector progresista de aquellos que alimentan la historiografía. Ahora publica un análisis del presente político de España. Sólo el título de la obra, Falacias de la izquierda, silencios de la derecha, promete levantar ampollas...

¿Se considera usted un provocador?
No, en absoluto. Yo trato de establecer los hechos históricos y hacer un análisis político de la actualidad lo más claro posible. Si alguien está en contra que me rebata, pero yo veo que lo que hacen más bien es agredirme.

Lo decía porque, al iniciar la lectura del libro -primera página, primer párrafo- uno puede leer: “Sobre la sociedad reconciliada y próspera que legó la dictadura de Franco, sobre una alternativa de reforma y no de ruptura con cuarenta años de paz productiva…” Supongo que usted sabe que un gran sector de la sociedad española no recibe bien tales aseveraciones…

Ese sector ha sido embaucado por una propaganda insistente durante muchos años, porque la verdad es la contraria. La verdad es la verdad y no hay tu tía.

¿Franco, pues, antes que Zapatero?
Franco derrotó a la revolución, libró a España de la Guerra Mundial y dejó un país próspero y reconciliado.

Deduzco que elige usted al Caudillo…
…Zapatero va a hacer todo lo contrario: está destruyendo toda esa herencia. Está creando rencores, dividiendo el país y compinchándose con la ETA y con los separatistas.

¿La dictadura de ayer antes que la democracia de hoy?
La democracia proviene de la dictadura. Yo prefiero la democracia, por supuesto. Pero reconozco de dónde viene.

¿Por eso carga tanto en su último libro contra historiadores progresistas como Paul Preston, que por supuesto no comparten sus tesis?
Realmente, los escritos de Preston y otros muchos no tienen la más mínima solidez. Yo los he atacado con argumentos y con datos y ellos no han sido capaces más que de responderme con ataques personales.

Afirma usted que ellos no son capaces de desprenderse de su ideología cuando escriben. ¿Usted sí?
Yo no digo que ellos no se desprendan de la ideología, lo que digo es que falsean la realidad de manera concreta. Yo de lo que hablo es de los hechos históricos y de la lógica de los hechos históricos.

Perdone que sea tan naif, pero ¿hay tantas Historias como ideologías o puntos de vista?
En cierta medida, sí. Pero hay Historias veraces y otras que no lo son.

Francisco Espinosa Maestre ha dicho: “Ni Moa es historiador ni sus libros son de historia”.
Este tío es un estalinista que pretende que mis libros sean censurados. ¡Quién es ese tío para decir algo así!

Ha habido otros que han dedicado incluso libros enteros a desprestigiarle, como por ejemplo Reig Tapia con Anti-Moa.
Es un libro muy gracioso. El que acabo de escribir es una especie de réplica. Es muy fácil decir que alguien miente, pero hay que demostrarlo.

¿Tiene usted el monopolio de la verdad?
No, pero creo que ellos la falsean. Yo lo he demostrado. Creo que más que un problema ideológico se trata de un problema profesional. Ellos defienden con uñas y dientes una versión de la Historia que no se sostiene.

Demos un salto al presente. ¿Por qué Falacias de la izquierda, silencios de la derecha?
Porque ese título define perfectamente la situación actual. Hemos desembocado en una situación de involución gracias a un planteamiento nefasto de la realidad por parte de la izquierda y a una falta de posicionamiento por parte de la derecha.

Falacias de la izquierda… ¿Cuál es la que más le indigna?
Me indigna especialmente la referente a la llamada Memoria Histórica, porque trata de establecer una continuidad entre el Frente Popular, que fue un régimen fraudulento, ilegítimo y totalitario, y la situación actual. La Democracia viene del Franquismo, guste o no guste. No viene del antifranquismo, ni viene de la República ni viene del Frente Popular.

Lo deja claro en su libro pero, dígame, ¿cuál es su opinión sobre el actual Presidente del Gobierno?
En cierta medida es un niñato que no sabe de lo que habla, pero es un tipo iluminado, que cree en sus propias tonterías. Y esto es lo que le hace peligroso.

¿Peligroso?
Es muy, muy peligroso para el país. Está protagonizando una involución política tremenda. Y en gran parte es por su propia necedad; una necedad iluminada, podríamos decir.

Vierte usted opiniones incendiarias en su libro con respecto al PSOE. Lo compara incluso con los terroristas…
ETA y el PSOE tienen muchas cosas en común: son dos partidos rojos, socialistas y contrarios a la Constitución, por considerar que viene del Franquismo, lo cual es verdad.

Tampoco son tantas similitudes…
Son además dos partidos que tienen el mismo punto de vista sobre la situación internacional, los países del Tercer Mundo, las tiranías a las que apoyan; son dos partidos comunistas, antifranquistas… Tienen una base común extraordinariamente amplia.

Hablando de antifranquistas… Es así como califica usted a ciertos miembros del grupo Prisa, como Polanco o Cebrián que, según sostiene en su libro, años atrás “medraron” gracias a sus contactos en el régimen…
Los antifranquistas entonces éramos muy pocos. Ahora hay muchos más, cuando ya no hacen falta. Y muchos de ellos proceden de gente que estaba trepando bajo el franquismo. Se enriquecieron, consiguieron puestos importantísimos y después se hicieron antifranquistas.

Pero la gente tiene derecho a cambiar, ¿no?
Sí…

Si no me equivoco usted formó parte del PCE, fue marxista, antifranquista y ahora…
Eso es verdad, pero yo lo he explicado. A mí me gustaría que otros explicaran sus extraordinarios cambios. Sería útil para que los ciudadanos supieran a qué atenerse.

Silencios de la derecha… Será quizás que tenemos en España una derecha acomplejada…
Yo no diría acomplejada. Lo que ocurre es que una gran parte de la derecha carece de ideas políticas y se dedica a seguir la actitud de la izquierda, aunque con ciertos matices.

Yo me refería más bien a la gente de a pie. Parece que da cierto pudor reconocer que se vota al Partido Popular…
Ese acomplejamiento existe. Se refleja de manera clara en las encuestas.

¿Y cuál es su razón de ser?
En los medios y en la expresión púbica siempre han llevado la iniciativa las izquierdas de una manera muy agresiva, incluso insultante, y eso acobardaba a mucha gente. Además, han sido muy pocos los que han salido al paso de toda esa manipulación.

Dice usted en su libro que el centrismo característico del PP se identifica con su “ausencia de principios” y que es la causa que les “ha llevado siempre a la derrota”…
El grave problema del PP es que renunció desde el principio a la batalla de las ideas. Ha dejado el terreno de la cultura en manos de la izquierda. Esa idea que ha expresado Rajoy de que la economía lo es todo es absolutamente estúpida. Y eso es lo que provoca sus derrotas. Mucha gente vota incluso al PP creyendo que es lo que no es, que tiene unas ideas y principios claros… y no los tiene.

No le pregunto pues, de qué lado está, si del de los ‘duros’, que dicen ahora, o el de los ‘blandos’…
No es una cuestión de duros y blandos; es una cuestión de gente con principios y gente sin otro principio que conseguir el poder.

¿Como Gallardón?  [Risas]… Del alcalde de Madrid dice en el libro que es “el hombre de Prisa en el PP”.
Sí, lo es. Él mismo lo ha expresado muy bien. Ha dicho: “estoy en la derecha porque coge las banderas de la izquierda”, o algo así. ¡Pero usted qué está diciendo!

Dice también que el PP sufre el “síndrome de la pitonisa”, porque siempre está mirando al futuro como si sus miembros fuesen “revolucionarios desdeñosos”…
Sí, lo hacen para evitar que la izquierda les llame franquistas. En cuando la izquierda lo hace, ellos se meten debajo de la mesa.

¿Hay que mirar, entonces, siempre al pasado?
Hombre, mirando al futuro no se ve nada, eso está claro.

¿Tanto como para acabar odiándonos?
No, en absoluto, la falsificación del pasado es lo que degenera en esta situación en la que estamos.

Si miramos al pasado y si Gustavo Bueno tiene razón cuando afirma que los actos realizados por una persona quedan irremediablemente inscritos en su biografía, no podemos obviar que usted formó parte del GRAPO…
…  ¿Se arrepiente?
No entiendo muy bien lo que significa arrepentirse, pero lo del GRAPO fue un error, porque luchábamos contra un régimen que no era tan malo y además lo hacíamos por otro que era muchísimo peor, totalmente totalitario… La izquierda en España siempre ha sido totalitaria.

Iñaki Ezquerra: "El PSOE, en lugar de guerra sucia, quiere plantear una paz sucia"
Francisco Galván Periodista Digital  23 Mayo 2008

Se felicita por las últimas detenciones pero, prudente, avisa que esto "no es una prueba de que el Gobierno haya roto su voluntad de negociar con los terroristas". Iñaki Ezquerra, presidente del Foro de Ermua, agradece que Sarkozy es el primer presidente que se involucra de verdad en la lucha antiterrorista y deja un recado a Cospedal: "Hay que decir menos bobaditas".

Ahora parece que el Gobierno ha decidido emprender otro rumbo y la detención de la cúpula de ETA la prueba. ¿Creen ustedes que ya no volverán a tratar de negociar cuando ETA vuelva a estar débil?

No se trata de creencias sino de hechos. Entonces ante un gobierno que sigue sin impulsar la ilegalización de ANV y PCTV, que esquiva ese tema y que a la hora de plantar cara a ETA en las instituciones en los que los ha metido, lo que se le ocurre son mociones éticas que no hay cosa menos decente que se le puede ocurrir a un partido, como lo que ha pasado en Mondragón, que es la forma de esquivar la moción de censura y esquivar la ilegalización. Estos hechos aunque no se quieran nombrar son indicios de que sigue abierta la puerta de negociación con ETA.

Si a eso añadimos que no ha habido una contra resolución en el congreso que cierre definitivamente esa puerta, pues la impresión que da es que el gobierno está en un momento táctico esperando a actuar. El hecho de que se hayan detenido etarras en Francia es una buena noticia pero no es una prueba de que el gobierno haya roto su voluntad de negociar, es una prueba de la colaboración francesa y de que Sarkozy es el primer presidente francés que realmente se vuelca en la lucha antiterrorista. Con Sarkozy tenemos una oportunidad irrepetible de acabar con ETA porque la colaboración francesa está siendo impecable.

¿Cómo es posible que un ministro como Rubalcaba, que fracasó en su política antiterrorista en la anterior legislatura, siga dando sensación de solvencia en la sociedad?
Yo no diría que Rubalcaba de esa impresión a la sociedad, pero ha habido ocasiones en la historia en la que la sociedad no ha elegido al líder correcto. Pero suponiendo que Rubalcaba tuviera gran popularidad, que no es el caso, diría que tienen una gran capacidad de marketing. Pero afortunadamente no es el caso. Creo que no hay ningún ministro en el Gobierno actual y en el de la anterior legislatura que arrase.

¿Cuál va a ser su labor mientras el Gobierno combata a ETA?
Nuestra labor y la hemos hecho ya, es demandar que el estado de derecho se vuelque totalmente en la persecución de ETA. Y esa persecución tiene que darse en el terreno policial, judicial, en la vida pública en la deslegitimación sistemática de la ideología totalitaria de ETA. Y si no se dan todos eso ámbitos a ETA se le sigue dejando fisuras. Esa persecución tiene que ir no sólo a por es etarra que pone la bomba sino con los equipos, con los resortes que puedan tener de financiación, tiene que ver con la complicidad inquietante que estamos viendo de un PNV que ante un acusado de extorsión de ayudar a ETA a extorsionar no espera al juicio y lo que hace es solidarizarse con él.

Nosotros lo que demandamos es luchar precisamente contra todo eso, que un PNV vaya con un acusado a la Audiencia Nacional a hablar de calzoncillos, no es un PNV con el que se pueda pactar nada es un partido que nos está chantajeando y qué se aprovecha de la violencia de ETA para chantajear. Ojala el PNV hiciera un día su transición y dejara atrás un racismo que es intolerable y que nosotros denostamos. Pactar con nacionalistas mientras estén en esas posiciones y estén amenazando la legalidad constitucional con un referéndum pues no se puede pactar. Ni se puede pactar pagarles algo a cambio de que no lo hagan, esa es la línea en la que estamos.

¿Qué le ha parecido lo de María San Gil y lo de Ortega Lara? ¿Ha hablado usted con ellos?
Personalmente no he hablado con ellos, y lo que me parece es una noticia triste. Pero nosotros desde el Foro de Ermua no vamos hacer ninguna injerencia dentro del PP. Lo que sí puedo decir es que me parece inquietante las declaraciones de Cospedal diciendo que no tiene nada de malo pactar con nacionalistas, pues eso es una bobadita, en un momento en el que el PNV está amenazando con un referéndum, en un momento en el que estamos en vísperas de que se de luz verde a un estatuto en Cataluña en el que también hay una amenaza de referéndum, no se con que nacionalismos está pensando pactar ella. Yo creo que bobaditas hay que decir pocas, las menos posibles.

Por cierto, ¿ve usted posible una vuelta al Espíritu de Ermua o eso ya queda para los estudiosos de la historia?
Lo que va a quedar para los estudios de la historia es el periodo este ominoso que estamos viviendo con este PSOE. La manera de caer dos veces en la misma piedra, un PSOE que terminó como terminó en el 96, que ha vuelto al poder y que vuelva a jugar otra vez con las cosas del comer y que en lugar de guerra sucia quiere plantear una paz sucia.

Eso es lo que va a quedar para los estudios. Y un PSOE que violó la jornada de reflexión en la anterior legislatura, que aunque ahora el PP no quiera recordarlo porque tiene sus tácticas, los que no somos del PP, y los que no estamos para defender a un partido pues seguimos recordando que en la pasada legislatura se violó la jornada de reflexión, y la cultura que violó una jornada de reflexión es una cultura antidemocrática. Y eso sí que quedará para la historia.

Los comerciantes critican que el uso del gallego condicione las ayudas
El Parlamento aprobó hace una semana que la utilización de este idioma sea un requisito para acceder a subvenciones. "El idioma no debe ser una discriminación", denuncian.
La Opinión 23 Mayo 2008

REDACCIÓN. A CORUÑA. La Federación Galega de Comercio critica que la futura ley del sector considere el uso del gallego por parte de los establecimientos como un requisito para acceder a las ayudas públicas tal y como se recoge en la iniciativa aprobada por el Parlamento el pasado 14 de mayo, con los votos a favor de los diputados del BNG y el PSdeG. "No se debería discriminar a ningún comerciante a causa de la lengua que utiliza", señalan desde la organización autonómica.

En este sentido, la Federación señala que el 13% del PIB gallego procede del sector del comercio -generando unos 100.000 empleos- y que las ayudas que reciben los comerciantes "parten de esta riqueza generada por los 61.000 establecimientos existentes en la comunidad". Por ello, consideran que la Administración debería centrar sus esfuerzos "en promocionar y garantizar la productividad de un sector clave en la economía" y que tiene otros problemas "más importantes" que solucionar.

La proposición aprobada por el Parlamento establece que en todas las ayudas se incluya "una cláusula de promoción del gallego" e incorpora la "implicación de las empresas en el uso de esta lengua" como requisito para obtener una subvención. Además, la propuesta apuesta por incentivar la rotulación interior y exterior de los locales en gallego así como desarrollar acciones de información y asesoramiento para los empresarios, asociaciones o entidades del sector.

Desde la Federación Galega de Comercio se aboga por la libre elección del empresario. "Defendemos que cada comerciante pueda ejercer su actividad en la lengua que libremente elija, tal y como contempla el Estatuto de Autonomía, tanto en el idioma que se utiliza para dirigirse a los clientes como en la rotulación del establecimiento", señalan en un comunicado.

Pese a estas declaraciones, la Federación se califica como "una firma defensora de la promoción y el uso del gallego en el comercio". En este sentido, recuerdan que la lengua gallega es la que se utiliza en las campañas de promoción del sector así como en el material editado, la revista corporativa, el portal de la entidad o las comunicaciones escritas. Además, desde la Federación resaltan que "hace tiempo" que los comerciantes utilizan el gallego en las solicitudes de ayuda o los escritos hacia la Administración autonómica.

Por su parte, el diputado del Partido Socialista de Galicia Francisco Cerviño afirma que el objetivo de la iniciativa aprobada por el Parlamento es "incentivar la voluntariedad, nunca sancionar a nadie". El socialista aboga por "garantizar los derechos de los que quieren vivir en gallego porque los que desear vivir en castellano no tienen dificultades".
En la misma línea, el nacionalista Bieito Lobeira -promotor de la iniciativa- considera que es "una obligación de los poderes públicos actuar en defensa de los derechos lingüísticos". Por ello, criticó la oposición del Partido Popular ya que, en su opinión, las enmiendas presentadas "rebajaban los contenidos impuesto en el Plan de Normalización".

Miente y se lo cree
Nota del Editor 23 Mayo 2008

Vaya con el tipo, "El socialista aboga por "garantizar los derechos de los que quieren vivir en gallego porque los que desear vivir en castellano no tienen dificultades"", se le ha olvidado decir que no se refiere a Galicia, sino a Madrid, pues efectivamente, en Madrid los que deseamos vivir en castellano no tenemos dificultades (es un decir, porque la Torre de Babel al lado de Madrid no tiene nada que hacer).

García-Calvo, espiado por el CNI
 Periodista Digital 23 Mayo 2008

Férreo e intransigente, el juez García-Calvo se había convertido en un personaje incómodo para el Gobierno de ZP, dada su posición en el Constitucional. Por ello, el margistrado fallecido repentinamente pudo ser víctima de una operación montada desde el Estado, el Centro Nacional de Inteligencia, para desprestigiarlo y lograr su recusación permanente en el TC.

Según publica la revista Época, el magistrado fue víctima de un montaje orquestado por el CNI después de ser acusado por un joven por haberle encañonado con un arma, en un accidente de tráfico. Sin embargo, la denuncia está llena de falsedades y no fue ratificada por la presunta víctima.

El joven mintió sobre su domicilio, su profesión y los hechos en su denuncia ante la Policía Nacional. Según publica esta revista, el acusador era un 'charli', un chico de los recados del CNI que formaría parte de un montaje para desprestigiar al magistrado que tenía entre manos asuntos delicados para el Gobierno como la constitucionalidad del Estatut.

LAS TERMINALES MEDIATICAS COMPLETAN LA TAREA
Mientras, PRISA y Mediapro habría sido los encargados de completar la faena aireando las falsedades del incidente y erosionando la imagen de García-Calvo.

El objetivo era claro: intentar acallar a un juez que molestaba al Gobierno y poder minar sus decisiones.

Al final, "la biología ha facilitado el trabajo que probablemente no pudo culminar el CNI de Zapatero, Rubalcaba y Alonso" como escribe Cárlos Dávila.

El juez murió solo, en su casa, el domingo 18 de mayo, cuando preparaba un voto particular a la insólita sentencia del Constitucional que consagra la discriminación del varón respecto a la mujer.

El despreciable juego de poder en el Partido Popular consigue que San Gil se marche
Redacción Bilbao Minuto Digital 23 Mayo 2008

En la derecha española siempre han abundado ese tipo de personajes despreciables que a la primera oportunidad acuden en socorro de quien creen va a salir vencedor. Se las arreglan siempre para hacer ondear su bandera a favor del viento. Podemos remontarnos a la época de la transición, cuando quienes juraban inquebrantable lealtad al Caudillo y a los principios del 18 de julio, en cuanto barruntaron los aires de cambio, se convirtieron en liberales o demócratas de toda la vida. No hay más que ver a Fraga, de Ministro de Franco a galleguista convencido hablando de las virtudes del centro. Por supuesto Adolfo Suarez también, en amor y compañía de toda la UCD. Hay que reconocer que ni el más hábil camaleón haría mejor eso de adaptarse al entorno para sobrevivir que nuestros campanudos políticos de derechas.

Hoy en el PP está pasando otro cuarto de lo mismo. Todos se envuelven en banderas para justificar sus posturas, que si el constitucionalismo patriótico, que si el liberalismo, que si el centrismo reformista, que si la moderación, pero la verdad es que la mayoría no creen más que en sí mismos y sólo esperan acertar con el caballo ganador. Demasiados zascandiles en uno y otro lado, que sólo aspiran a ganar puestos y prebendas con los cambios de uno u otro signo.

María San Gil ha sido la única que ha dado una lección de pundonor. Mujer cabal y consecuente, abandona la presidencia y su escaño de parlamentaria, demostrando que no ansia cargos ni canonjías. Un PP lleno de gusanos y traiciones ha acabado con su paciencia. Otros no han sido capaces de dar este paso adelante, calculando si les era más rentable permanecer agazapados a la espera. Siempre encontraran una disculpa y una coartada para seguir, y si no, otros ya las encontraran para ellos o ellas.

No creemos que María San Gil vaya a encabezar una escisión en el PP, es demasiado leal, aunque nunca le vayan a agradecer esa lealtad. Obra por móviles morales y no, como se piensan algunos “ladrones”, por la condición de cabeza de conspiración contra Rajoy. Aunque les extrañe a estos camaleones de la política que habitan en la derecha española, aún quedan personas que creen que la única bandera que merece ser jurada es la de los valores y principios, y no la que mejor hondee a favor del viento.

Desde luego la salida de San Gil sume al PP en una profunda crisis que pone en entredicho su futuro y su unidad. Pero si ese futuro y esa unidad pasa por seguir buscando el rincón donde más caliente el sol, en vez de encabezar un proyecto de transformación de España y de defensa de valores y principios, parafraseando a Cark Gable en “Lo que el viento se llevo”, francamente, queridos, nos importa un bledo.

DIFUNDE ESTOS TEXTOS.
ACUDE AL CONGRESO FUNDACIONAL DE LAS JUNTAS REPUBLICANAS ESPAÑOLAS:
ES LA FORMA DE RESISTIR A LA ACOMETIDA DEL RÉGIMEN BORBÓNICO CONTRA ESPAÑA.
ORGANIZANDO LA RESISTENCIA:
www.juntasrepublicanas.com 23 Mayo 2008

7 DE JUNIO, CONGRESO FUNDACIONAL DE JUNTAS REPUBLICANAS ESPAÑOLAS

En Madrid, el próximo 7 de Junio, se celebrará el Congreso Fundacional de Juntas Republicanas Españolas. Pretende aglutinar al mayor número de compatriotas en torno a su “Propuesta de reconstrucción nacional”. El fin inmediato, iniciar una resistencia frente a la acometida antinacional, antidemocrática y antisocial del régimen de 1978. El medio, construir Juntas Republicanas en cada provincia, en cada localidad de nuestra geografía. El fin último, preparar las movilizaciones populares que permitan rehacer nuestra Nación, liberándola de las oligarquías borbónicas.

Ahora el régimen está pletórico, más envalentonado que nunca. El rey se congratula, “off the records”, con la buena marcha de la empresa que dirige desde 1978, al haber encontrado en la persona de Zapatero a alguien que “ sabe muy bien hacia qué dirección va y por qué y para qué hace las cosas”. Es decir, alguien que sabe plasmar el espíritu y la letra de la Constitución monárquica, partitocrática y divisora de los españoles. El Partido Popular, durante la pasada legislatura, se dedicó a desactivar las movilizaciones de los ciudadanos no dispuestos a tragar con los efectos de un régimen que, equivocadamente, creen que les ampara. Ahora se ha quitado la máscara, mostrando su verdadera identidad: un partido en sintonía con los avatares del régimen, siempre dispuesto a ofrecerle recetas económicas de coyuntura y a actuar como “leal oposición”. En breve, el Estatut catalán será constitucionalizado por el “Alto tribunal”. El drama vasco será reconducido en la misma dirección que aquél. ETA, en ese contexto, seguirá matando para facilitar un nuevo “proceso de paz” que permita, de una vez, el despliegue de la disposición transitoria 4ª de la Constitución, incorporando Navarra al País Vasco.

Ellos han emprendido el ataque, siempre han mantenido la iniciativa: erigiendo reformas de estatutos de autonomía neofeudales para potenciar a las “nacionalidades” consagradas en la Constitución, bajo la denominación de “naciones”, “realidades nacionales” y cualesquiera otra que sirva para expoliar la soberanía popular y los recursos económicos y naturales de todos los españoles en favor de castas caciquiles de separatistas y sátrapas regionales del PSOE y el PP. Ellos han agredido a nuestros compatriotas: imponiéndoles, bajo el expediente constitucional de la “cooficialidad”, el uso obligatorio de lenguas vernáculas en la educación, la administración y, cada vez más, en la vida privada. Ellos han humillado a las víctimas del terror separatista en nombre de la “paz”: colaborando activamente con ETA y sus sicarios en su reinserción en las instituciones del régimen. Ellos han silenciado la siniestra verdad de la matanza del 11-M: celebrando el PSOE y el PP, después de encubrir los detalles más escabrosos del atentado, la bochornosa sentencia del aparato judicial del régimen, sin “cerebros” condenados, ni clara identificación del arma homicida. Ellos descargan ahora la bancarrota económica sobre el mundo del trabajo, que engloba a la inmensa mayoría de los españoles, mediante el incremento incesante del paro, la inflación galopante, la degradación de las condiciones laborales y sociales, el alza de impuestos y la importación masiva e ilegal de mano de obra inmigrante.

A nosotros, en este momento, nos toca defendernos, agruparnos todos cuantos no nos resignamos a ser vapuleados por el régimen borbónico ni a ser engañados, nuevamente, por las direcciones de sus partidos de referencia, ni por su recambio mediante líderes de escaparate y propuestas de remiendo de la Constitución del 78. Nuestro primer paso es autoorganizarnos en Juntas Republicanas Españolas, para luego avanzar de forma concienzuda hacia una rebelión ciudadana pacífica que será inconfundiblemente roja, amarilla y republicana.

¡Acude al Congreso de Juntas Republicanas Españolas!
¡Organiza la resistencia!
¡Viva España!
Mayo de 2008

Email: Coordinador.nacional.gestora.juntas@hotmail.com Web: www.juntasrepublicanas.com
Teléfono: 699 815 554

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