AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 30 Mayo 2008

La Vanguardia
¡Vivan las caenas!
No es que difiera de las críticas de la COPE e intente rebatirlas, como ocurre en cualquier democracia normal; es que intenta amordazar a los críticos.
Pío Moa Libertad Digital 30 Mayo 2008

Que una gran parte de la prensa esté contra las libertades, y más concretamente contra aquella que más le afecta, la de expresión, debería ser motivo de verdadero escándalo, pero a esa situación ha llegado este país. Hace años, cuando una minoría de los medios sacaba a la luz las miserias del partido de los "cien años de honradez" y la "ética", el Grupo Prisa, empeñado en ocultar y proteger la delincuencia, tuvo la osadía de acusar de "sindicato del crimen" –injuria feroz y autodescripción a un tiempo– a los periodistas demócratas, entre quienes estaba en primera fila Jiménez Losantos.

Ahora el sindicato, con La Vanguardia como fuerza de ídem y al parecer muy preocupada por las críticas a Rajoy y compañía, renueva sus intentos de silenciar a la COPE. Obsérvese bien: no es que difiera de las críticas de la COPE e intente rebatirlas, como ocurre en cualquier democracia normal; es que intenta amordazar a los críticos. Más o menos lo que han intentado e intentan en relación con mis escritos, aunque ahora en un plano mucho más vasto. En Cataluña, lo he comprobado reiteradamente, ya han logrado imponer esa mordaza sobre una prensa corrompida (intelectualmente, al menos) hasta el tuétano. Es la larga pervivencia del espíritu del "Vivan las caenas", del "Lejos de nosotros la funesta manía de pensar".

Ese prurito dictatorial, inquisitorial, lo comparten in crescendo los dirigentes rajoyanos del PP, que así nos dan una lección práctica del sentido de su famoso cambio. Tomó la iniciativa Gallardón, punta de lanza del centrismo (ya vemos en qué consiste). El político se siente injuriado porque Jiménez Losantos ha dicho simplemente la verdad: que desentenderse de la investigación del 11-M, "obviarla" so pretexto de "mirar al futuro", significa insolidarizarse con las víctimas y contribuir al oscurantismo oficial. No importa si Gallardón coincidía entonces con la línea del PP o no, sino el sentido real y práctico de ese futurismo desenmascarado sin lugar a dudas por Federico. Recuérdese, además, cómo a raíz de la matanza la primera preocupación del alcalde, o una de las primeras, fue acercarse a la comunidad musulmana para mostrarle su apoyo, como si dicha comunidad hubiera sido la víctima del atentado. Hay gestos definitorios y definitivos.

Jiménez Losantos es el hombre que por defender la libertad de todos fue secuestrado y tiroteado por los separatistas catalanes; que ha sufrido el antenicidio con que el sindicato liberticida quiso silenciarle; que por defender la democracia española debe vivir bajo la amenaza de los "trágicos accidentes", como les llama el indigno jefe del Gobierno; que tan destacadamente contribuyó a impedir la consolidación de un régimen de delincuencia en tiempos de Felipe González... En fin, él es uno de los más destacados defensores de nuestra frágil democracia, alguien muy distante de los señoritos profesionales de la política, del PSOE o del PP, siempre dispuestos a prosperar en cualquier situación y a adaptarse a lo que haga falta.

Afrontamos una ofensiva en toda regla, y desde instancias muy altas y poderosas, contra la libertad de expresión, precisamente la libertad que salvó al país de una deriva a la mexicana del PRI, dirigida por Felipe González; involución política que ahora vuelven a intentar corregida y aumentada. Ofensiva concomitante con otras: la del diálogo, de los negocios con los asesinos etarras y su contrapartida inevitable del acoso a las libertades y a las víctimas del terrorismo.

Las asechanzas del sindicato, el Gobierno y los rajoyanos contra la COPE y especialmente contra Federico nos atañen a todos y todos debemos defendernos de ellas. Demuestran la atracción de la tiranía y nos amenazan con la repetición de viejas historias que los "rojos" falsifican impunemente, amparados por los futurismos cómplices de los Rajoy o los Gallardón.

Ante el separatismo, sin paños ni vendas
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 30 Mayo 2008

El desafío de Ibarretxe tiene una virtud. Nos pone ante la realidad que siempre nos han pretendido hurtar los unos y los otros. Los unos, el nacionalismo independentista (y el PNV a lo visto y leído se desenmascara por completo en este sentido) plantean sin pelos en la lengua que el País Vasco no es parte de España, que el pueblo español nada tiene que decir sobre lo suyo pues ellos son soberanos. El hecho mismo de hacer el referéndum supone de hecho hacer un ejercicio de esa soberanía. Los otros porque ya no se pueden llamar ni seguirnos llamando a engaño, ni ahí ni en Cataluña, ni en un descuido Galicia y tal vez pasado mañana Baleares.

El separatismo es el problema esencial del Estado español. La apuesta autonómica no sólo no ha resuelto nada sino que ha exacerbado hasta extremos inconcebibles lo que tan sólo se planteaba como descentralización y autogobierno siempre claro dentro del conjunto del Estado y de la Nación. Las concesiones y las vendas en los ojos tan sólo han servido para que insaciablemente el nacionalismo clave cada vez su pica un poco más lejos y acabe por llegar a la frontera deseada. Se llame el piquero Carod Rovira o se llame Ibarrtexe o se apellide Mas, da igual que da lo mismo. Los modos son diferentes , la estrategia parecida , el fin idéntico.

La estrategia de Zapatero de concesiones y complacencias en absoluto ha calmado las ansias (la exacerbación no era por causa de Aznar , sino porque esta en su hoja de ruta) sino que las ha espoleado. Incluso les ha dado argumentos. El más doloroso el del lenguaje empelado en la penosa negociación con ETA. “Déme a mi lo que se supone que estaba dispuesto a darles a ellos” dice el lendajkari. O sea, que reconoce , sin ambages, que su objetivo es el mismo. Pero hay algo esencial donde se cae. Tal vez ZP estuviera al borde de concesiones irreparables con ETA. Pero no le dejó el pais, no pudo o hasta podemos conceder que al fin no quiso. No se hicieron, que es lo que importa, en suma.

Vale pues como propaganda. Contra el Gobierno y contra ZP. Pero , y bienvenida sea la firmeza, es otro tiempo y espero que otro cuajo el del Presidente. Porque algo si hay que reconocer a su táctica. Electoralmente los ha minado y en su maniobra está ahora el mellarles los dientes en las urnas. Una recta intención con muy torcidos renglones. Pero puede que eficaz.

Pero antes tiene que dar las cara y atacar de frente. Porque no queda otro remedio que la respuesta. Que sólo es una. Esta en el articulo 1.2 del Título Preliminar de la Constitución Española: “La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”.

Lo que Ibarretexe pretende, desde su anterior pretensión de que Euskadi no es parte de España, es expropiar al conjunto del pueblo español su soberanía sobre uno de sus territorios. Se trata de una usurpación de un robo, de peor de los robos a un pueblo: su soberanía. Que no puede ni trocearse ni enajenarse. España si que tiene y tiene todo que decir en Esukadi o en Cataluña. Y el socialismo después de tanta sumisión y genuflexión ante los nacionalismos bien haría en volver a recordarlo.

La segunda vulneración constitucional es que Ibarretxe, cuyo poder deriva por cierto de esa Constitución, no tiene atribuciones para convocar referedum: Art 92.2 “El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizado por el Congreso de los Diputados”. Pues sin duda esta cuestión compete a todos los ciudadanos y es de especial relevancia.

El nacionalismo es el cáncer de la actual Europa y esta degenerando ya en casi una metástasis en España. Una ideología profundamente reaccionaria, más atrás en tiempo político y de progreso social de la propia revolución francesa que pone a los territorios por encima de los ciudadanos, que se retroatrae a la confrontación tribal por cualquier razón o excusa a que pueda agarrarse, lengua, invención histórica o mito racial. El nacionalismo es hoy, además, el escollo definitivo para la verdadera entrada en el futuro de España como nación de peso y de respeto en Europa. El plantar cara definitivamente, en lo ideológico y en lo pragmático, a este asunto ha de comenzar cuanto antes. La ciudadanía española ha retrocedido demasiado , en demasiadas cosas y durante demasiado tiempo por complacer a quienes destapan siempre odios, agravios y ansias de vindicación contra lo que nos es común y nos une. Y es hora de que como ciudadanos de un mismo estado y de una misma Nación digan basta a un hurto continuado de sus derechos y de sus igualdades. No es mucho esperar de sus representantes a los que de una manera tan masiva han votado-suponen casi el 90 por 100 de la cámara- estén de una vez a su lado y no del lado de quienes quieren expropiarle su soberanía.

Una memoria frágil y decepcionante
Vicente A.C.M. Periodista Digital  30 Mayo 2008

No sé qué sentenciará el juez en el caso del Sr. Gallardón contra el Sr. Jiménez Losantos, pero este asunto plantea una pregunta que tiene mucho que ver con los límites de la libertad de expresión. La verdad es que muchas veces se confunde lo que es un insulto o un exceso verbal, con lo que puede llegar a ser considerado una injuria y un atentado contra la fama y el Honor de una persona.

Si se consiente que se llame “asesino” al Sr. Aznar por haber participado de un modo activo en la guerra de Irak y haberse alineado con los USA e Inglaterra. Si es admisible que un Diputado llame a otro públicamente “gilipollas” y esté amparado por la burbuja de su aforamiento . Si se consiente que desde los despachos de directivos de los Partidos se convoquen algaradas callejeras frente a las sedes del partido rival. Si se consiente que un líder de un partido incumpla la Ley electoral, haciendo declaraciones en el día de reflexión y acusando al Gobierno de mentir. Si se consiente todo eso ¿cómo se va a censurar lo que es una mera crítica a la visible actitud de un político?

No quiero defender con ello las salidas de tono y el a veces exceso de vehemencia en las expresiones del Sr. Jiménez Losantos, pero sí que defiendo su libertad para la crítica y para censurar aquello que considere oportuno. Eso siempre dentro de los límites de la debida corrección y respeto. Los insultos y descalificaciones personales nunca pueden ser los argumentos y desde luego son condenables.

Las supuestas injurias y atentado contra el honor del Sr. Gallardón se refiere a su postura reconocida y pública de “querer pasar página”y dar por buenas las investigaciones oficiales sobre los atentados del 11M del 2004, a pesar de las múltiples lagunas, falsedades y manipulaciones expuestas durante todo el proceso de realización del Sumario, en el Juicio y en la propia sentencia. La crítica es respecto a su actitud política y es lícito que alguien lo enjuicie moralmente, siendo esto corroborado por el representante de la AVT en aquellos días.

No quiero ahora calificar las declaraciones de los supuestos testigos de la defensa, como la Sra. Aguirre, el Sr. Acebes y el Sr. Zaplana, cuya falta de memoria es preocupante, aunque ortros no podremos olvidar tan fácilmente como ellos. Los políticos son al final como dijo el Sr. González en una ocasión “todo es la misma m.” La conclusión final es solo una, ABSOLUTA DECEPCIÓN.

El FORO DE ERMUA se opone frontalmente al contenido de la Ley sobre el prerreferendum de Ibarretxe,
Bilbao Foro de Ermua  30 Mayo 2008

El FORO DE ERMUA se opone frontalmente al contenido de la Ley sobre el prerreferendum de Ibarretxe, por ser absolutamente inconciliable con nuestro Orden Constitucional, y por pretender con él que los partidos vascos se adhieran a sus objetivos secesionistas, llegado el caso bajo la amenaza de ETA, ignorando a aquella parte de la sociedad vasca, presente o exiliada, que no comparte la locura sabiniana.

Ante la puesta en escena del proyecto de Ley por el que el Gobierno vasco pretende poner en marcha su prerreferendum y el conocimiento público de las dos preguntas protagonistas de esa consulta, el FORO ERMUA quiere manifestar a la opinión pública española su más absoluto y radical rechazo.

A nuestro juicio son tres las claves que permiten descifrar el significado verdadero de esta última actuación nacionalista:

Primera: Las trampas del lenguaje. Nada hay más antidemocrático que actuar al margen de una legalidad constitucional instaurada democráticamente por el pueblo español: pues ese supuesto acuerdo democrático -- del que previamente quedan excluidos quienes en el País Vasco no son nacionalistas, o los vascos que han tenido que abandonar su tierra por la misma causa y, por supuesto, el resto de los españoles a los que corresponde decidir qué es España -- pretende concluir en algo diametralmente opuesto a la Constitución, que en ningún caso ampara ese supuesto derecho a la autodeterminación de ninguna parte de la población española.

Segunda: La ambigüedad calculada. Lo que la segunda pregunta de ese prerreferendum entraña es que pura y simplemente se firme un “acuerdo” que sólo pueda tener por contenido y fin la afirmación del derecho de autodeterminación. No se trata de negociar para discutir si procede o no afirmar y pedir tal derecho. No es por tanto un proceso de negociación, sino de adhesión a un objetivo ya previamente determinado. Y cuando lo que se pide es una simple adhesión, automáticamente se está rebajando la posición de quien se adhiere respecto de la quien establece ese objetivo, se está definiendo un reparto de poderes no igualitario en el que, en este caso, los partidos nacionalistas o los que asumen sus planteamientos gozan de una situación de superioridad.

Tercera: La amenaza. ¿Cómo se consigue esa adhesión?. En algunos casos con la expectativa de golosos beneficios políticos o económicos. En otros, con las consecuencias funestas que derivan de la primera de las preguntas, y que nos conduce directamente a la “tercera pregunta” que ayer manifestamos a los medios: ¿Porqué ETA no ha matado nunca a un político nacionalista? Pregunta que evidentemente nos lleva inmediatamente a otra: ¿Porqué ETA sólo mata (cuando mata políticos, dado que la mayoría de sus víctimas no lo eran) políticos no nacionalistas? Esa primera pregunta del prerreferendum sobre la negociación con ETA es una funesta herencia de la política del Sr. Zapatero en la pasada legislatura ahora empleada por Ibarretxe con un grado de cinismo insuperable. Pero lo que ahora queremos resaltar es que esa pregunta no está vinculada a la segunda, en el sentido de que no se condiciona la formación de ese acuerdo para la autodeterminación a la obtención de ese “final dialogado de la violencia” (donde propiamente estaría la verdadera negociación cuyo contenido no se quiere hacer público). Pase lo que pase con esa última versión de la “tregua”, el acuerdo para la autodeterminación y la convocatoria del referendum siguen su calendario. Y en consecuencia, la amenaza de ETA, cuyos frutos tan bien sabe recoger el PNV, sigue latente y se convierte en un útil instrumento para la necesaria adhesión.

Todo esto no dejaría de ser un lastimoso y pobre ejercicio de maquiavelismo político de no ser que la letra de ese ensayo está escrita con tanta sangre. Ni la memoria de las víctimas, ni los ideales y valores de la sociedad española, perfectamente encarnados por nuestra Constitución, consienten esta aberración.

Aprendiz de brujo
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 30 Mayo 2008

Ibarretxe ha vuelto a lo suyo, a lo de siempre, a lo de antes de la guerra civil, al Plan que lleva su nombre y a la propuesta de una «consulta» sobre unas negociaciones con ETA y la autodeterminación por la vía pacífica. Está en lo suyo. Como ERC, que nos acaba de anunciar la suya por boca de Carod Rovira. Porque esto está que arde.

La única novedad respecto al pasado es que hay una conciencia plena sobre lo que un marxista llamaría el cumplimiento de las condiciones objetivas y subjetivas para el salto independentista. Estamos ya en la antesala. Los nacionalistas cuentan con el convencimiento de los socialistas, y especialmente con el de Zapatero, el líder, el gran timonel, que en la pasada legislatura proclamó de forma solemne el derecho de los vascos a decidir sobre su futuro, al margen del resto de los españoles. Vía libre a la anticonstitucionalidad. Y este Rodríguez Zapatero es el que ha ganado en las elecciones generales de hace tres meses.

¿Por qué dice el Gobierno que que no es el momento para la consulta? Sencillamente, porque, una vez en el poder, Zapatero quiere administrar bien los tiempos. Lo que le da un aire de mayor respetabilidad y cordura. Mientras el PP se quiebra del todo. Como vengo diciendo desde hace mucho tiempo, ZP quiere repetir la operación de Cataluña. Porque quiere controlar bien el proceso. Y decían que era tonto.

Algunos comentaristas, puestos a especular, juegan con los votos del gobierno tripartito, y del PCTV, y de las pasiones que puedan estar dominando en estos momentos a los jefes de ETA... Unos cálculos tan llenos de la lógica del otro, del enemigo, del antiespañol, que posiblemente puedan tenerlos en cuenta los responsables del MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco). Excesivas especulaciones para un resultado que, en el peor de los casos, podría volverse en contra de ese aprendiz de brujo llamado José Luis Rodríguez Zapatero, aunque no para recomponer nuestra querida y rota España.

La premisa mayor
IGNACIO CAMACHO ABC 30 Mayo 2008

DISCUTIR sobre las preguntas de Ibarretxe es entregarle una victoria, entretenerse en observar los detalles de la frondosa arboleda retórica en vez de centrar la atención en el bosque de los principios y las leyes. Ésa es su trampa, la de tratar que el debate se centre en lo anecdótico para olvidarse de la categoría. La de argumentar las premisas menores dando por sentada la mayor. Si accedemos a analizar su propuesta, aunque sea para demolerla, aceptamos que tiene derecho a formularla. Y ésa la raíz del asunto, que no lo tiene. Ni preguntas ni gaitas: la cuestión es que no puede preguntar nada. Que el referéndum es ilegal, ilegítimo e inconstitucional, aunque lo que plantee sea el misterio de la Santísima Trinidad o la solución a la conjetura de Poincaré.

Por eso la respuesta del Estado a su delirio ha de fijarse exclusivamente en esa clave previa. El referéndum no puede convocarse y existen mecanismos legales para impedirlo... si hay determinación de hacerlo. Desde la impugnación en el Tribunal Constitucional -respuesta mínima- hasta la revocación del posible acuerdo parlamentario vasco mediante la suspensión parcial de la autonomía. En el momento en que alguien acceda a debatir sobre la propuesta, está dando por supuesto que se trata de una posibilidad factible. Y ése es exactamente el camino que hay que cerrarle al iluminado lendakari de rostro marciano. Si quiere organizar una farsa, que lo intente. Que ponga urnas en los batzokis con cajas de cartón, y ya se verá si aun eso puede hacerlo. Pero si pretende darle una mínima apariencia de legalidad a su proyecto de orate, si quiere solemnizar su alucinación secesionista con una cobertura de legitimidad institucional, ha de encontrar el más absoluto vacío. Si quiere soñar con Kosovo ha de saber que sólo puede hacerlo en la soledad de su aislamiento tribalista.
No hay más respuestas. Ni siquiera para zanjar con una doble negativa su trucada alternativa para estúpidos o para ingenuos -sólo faltaría que alguien se opusiera a aceptar la autodisolución de ETA, aunque en la enferma sociedad vasca todo puede ocurrir-. Que no. Que no hay que responder nada porque el que pregunta carece de derecho para hacerlo. Derecho: el conjunto de principios y normas que en democracia rigen la convivencia. Y cuya observancia -según la Academia- «puede ser impuesta de manera coactiva».

Los vascos tienen muchos derechos, incluso algunos más que el resto de los españoles, pero no ése, el de convocar por su cuenta un referéndum de secesión, porque se da la circunstancia de que la Constitución dice que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español. Tienen, como parte de ese pueblo, hasta el famoso derecho a decidir; de hecho, llevan treinta años decidiendo intensamente en régimen de autogobierno para mejor desarrollo de su identidad colectiva. Y hasta han ejercido en plena libertad el derecho a decidir que quieren que los gobierne Ibarretxe. Que ya es por sí misma una -respetable, desde luego- decisión extravagante.

¿Adónde vas, lendakari?
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 30 Mayo 2008

LA propuesta que Ibarretxe acaba de presentar es un cúmulo de desvaríos jurídicos, disparates políticos, contradicciones conceptuales y pésima redacción literaria. Proponer una «consulta» para que sirva más tarde de base a un referéndum inconstitucional es un truco de picapleitos de tercera categoría. Pedir a ETA que «manifieste de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la violencia», después de lo que acaba de suceder con su «tregua indefinida», suena a chiste macabro. Y hablar de «proceso de negociación entre todos los partidos vascos, sin excepción, para alcanzar un acuerdo democrático», con unos que llegarán a la mesa de negociación pistola al cinto, es entregarse atado de pies y manos a los pistoleros o estar tácitamente de acuerdo con ellos. Elijan ustedes mismos lo que prefieran.

En muy mala situación debe de encontrarse el lendakari para salirnos con esa propuesta, que no lleva a ninguna parte a nadie, empezando por los propios vascos. Esto no es una huida hacia delante. Es dar cabezazos contra la pared.
Zapatero lo tiene algo más fácil, aunque tampoco crean tanto. Su famoso plan de paz para el País Vasco ha terminado donde empezó, sólo que un poco peor. Con ETA lista a morder como un perro rabioso a quien se ponga a su alcance. El PNV, forzado a competir con ella en quién es más nacionalista, y un desafío abierto al Estado, que no sabemos cómo ni dónde ni cuándo acabará.

Pero nuestro presidente es especialista en resolver problemas que él mismo ha creado, y no le asusta éste. Aunque llamarlo resolver puede resultar un tanto excesivo, ya que sus soluciones son tan vagorosas como sus palabras, que suenan muy bien, pero a la hora de plasmarse en la realidad se esfuman.

El mejor ejemplo es éste del País Vasco. Se ha pasado tres años y medio haciendo carantoñas a los nacionalistas en pos de la paz, pero la cosa ha terminado en bronca, con muertos, heridos y todo el mundo cabreado. En esto han venido a dar la ducha de De Juana con su novia, el Otegi «hombre de paz», la mesa redonda de Loyola, el «accidente» de Barajas, el permitir a los filoetarras presentarse a las elecciones municipales y otras procacidades con que el presidente el Gobierno nos obsequió durante la pasada legislatura. En que aquello esté más encrespado que nunca, con una ETA que vuelve a asesinar, un lendakari dispuesto a pasarse la Constitución por el arco del triunfo y el mayor protagonismo político del Partido Comunista de las Tierras Vascas en su corta pero sombría historia. Para que el presidente del Gobierno pueda anunciar ufanamente que recurrirá ante el Tribunal Constitucional la iniciativa del lendakari. ¡Hombre, podía usted habernos ahorrado todo eso, incluida la ducha de De Juana, simplemente con haber mantenido una línea firme y coherente ante el nacionalismo, en vez de medio meterse en la cama con él y medio hacerle promesas que no podía cumplir por estar fuera de sus poderes!

Pues en una cosa, sólo en una, hay que dar la razón a Ibarretxe. Cuando recuerda a Zapatero la reunión de Loyola y le dice: ¿Por qué estaba usted dispuesto a conceder a ETA el «reconocimiento de las decisiones que sobre su futuro adopte la ciudadanía vasca» y no está dispuesto a concedérnoslo a nosotros? ¿Por que se comprometía entonces a «promover la creación de un órgano institucional entre el País Vasco y Navarra», que ahora rechaza? ¿Por qué reconocía «la identidad nacional del pueblo vasco», de la que ya no quiere saber nada? Repito, hay una lógica funeraria en esta parte del discurso de Ibarretxe, que se convierte en disparate cuando pasa a confundir términos, hacer propuestas irrealizables y cometer ese error típico del nacionalismo que es creer que no hay barreras, ni leyes, ni principios para lograr su nación. Pero que explica la alergia que siente Zapatero hacia aquellas reuniones de Loyola, en el otoño de 2006. En el fondo, tal para cual. Y nosotros, en medio.

Juicio contra la libertad de expresión
Más allá y más acá de Gallardón
Si se trata de seguir atentando de todas las formas imaginables contra Federico, que es uno de los deportes más arraigados de España desde que lo inventó Terra Lliure, no hay honor que valga.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 30 Mayo 2008

Esa alegría de los comunicadores progres porque "a Federico lo han dejado solo" (Sopena dixit eufórico) aportaría poca lección a quienes les tenemos tomada la medida si no viniera revuelta con un regocijo aún mayor: el de la derecha miserable. Ahí sí hay que extraer consecuencias.

El placer que les causa ver sentado a nuestro editor en el banquillo por un delito que no existe (el de opinión) amparándose en figuras jurídicas reales es goce demasiado caro para quienes dan algún significado a los conceptos de libertad de expresión, de prensa o de opinión. Si la acción criminal de Gallardón triunfara, cualquier político podría alegar sentirse injuriado para frenar la crítica, y la actividad llamada periodismo de opinión dejaría de ser lo que parece para convertirse en una variante del sexo oral. Feladores y felatrices del poder coparían la profesión.

Claro que ese progrerío y su miserable apéndice "centrista" tienen otros planes. El objetivo es que se callen algunos opinadores, nada más, y que se silencien o sancionen algunas críticas, nada menos. Si se trata de llamar asesino a Aznar, barra libre. Y si se trata de seguir atentando de todas las formas imaginables contra Federico, que es uno de los deportes más arraigados de España desde que lo inventó Terra Lliure, no hay honor que valga.

Tras esta maraña basurienta y deprimente hallaremos la cuestión fundamental: la brutal y desesperada resistencia a cualquier intento efectivo de llegar a la gente por senderos discursivos ajenos a los esquemas del pensamiento político único, el que ya comparten Llamazares y Lassalle, Rajoy y Chacón, Duran y Camps, Patxi y los compañeros verdugos de María San Gil. De esa resistencia al pensamiento libre, de esa fuerza profundamente reaccionaria que está convirtiendo a España en el país más estúpido de Occidente (lo que cuadra muy bien con las pulsiones suicidas nacionales) participan desde las más altas instituciones del Estado hasta sus más bajos delincuentes políticos.

Pero tienen un problema. Ya somos demasiados para ellos. Demasiados los que no contemplamos la posibilidad de callarnos, ni mucho menos la de adaptar el contenido y tono de nuestras opiniones a las conveniencias de un partido político. Eso queda para los comunicadores progres; por eso en su espacio social la primacía la tiene un partido. En la derecha, para su desgracia, las reglas cambian; no siempre hay trágala, el sexo oral se desvincula a veces de la política y a la gentuza que recaba el voto para traicionar los principios la pone en su sitio, para empezar, el respetable. Aquí la primacía no la tiene partido alguno sino un puñado de valores irrenunciables. Como no lo quieren entender se les ha caído un millón de votos en un mes y medio (encuestas de finales de abril). Ya deben ir por dos.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

El nuevo plan Ibarretxe y el salto de altura
Roberto Blanco Valdés la Voz 30 Mayo 2008

Si al tal Chikilicuatre le han salido los seguidores por millones, no hay que descartar, en buena lógica, que Ibarretxe consiga convencer a su parroquia de que la causa que se apresta a defender es tan noble, por lo menos, como la de Lucky Luke en su permanente lucha con los Dalton. Al fin y al cabo, nadie podría negar lo que el autor de La isla del tesoro dejó escrito en uno de sus magníficos ensayos: que cualquiera que pueda hablar con libertad acaba consiguiendo, antes o después, un grupo de prosélitos.

Ibarretxe agitará, además, en persecución de ese objetivo, el discurso que se ha demostrado más eficaz para colocar gente en la cola: el del agravio. Por eso sería de una risible ingenuidad pensar que el astuto lendakari no ha calculado los beneficios y costes de su envite.

Resulta posible, desde luego, que los serviles leguleyos de guardia hayan conseguido convencerlo de la legalidad de su delirante hoja de ruta. Pero ni siquiera en ese caso cabe pensar que no sepa Ibarretxe lo que le aguarda a la vuelta de la esquina: la absoluta prohibición del referendo sobre la autodeterminación que pretende convocar.

¿Por qué seguir, entonces, con el juego? Es fácil: porque jugando se va haciendo patria poco a poco. Es decir, se va cohesionando a un electorado en desbandada y tratando de convertir en verdad la gran mentira de que España -o, lo que es lo mismo, su Gobierno, su Constitución y sus partidos- no permite al pueblo vasco expresarse en libertad.

Nada hay más falso: el pueblo vasco, como el gallego, el madrileño o el murciano, lleva expresándose en libertad -por lo menos en la parte de libertad que no ha sido secuestrada por los terroristas a punta de pistola- desde hace más de treinta años: en elecciones locales, generales, europeas y autonómicas.

Lo que prohíbe la Constitución española -como las de los restantes países democráticos del mundo- es que esa expresión se haga contra lo que ella establece, por decisión del pueblo, de una forma expresa y manifiesta. Y lo prohíbe no por capricho, sino porque haciéndolo así asegura los derechos de todos e impide que una parte de la sociedad pueda imponerse por la mera fuerza de los hechos.

Eso es, dicho en plata, lo que pretende ahora el lendakari: violar la Constitución y las leyes para salirse, sea como sea, con la suya. Su pretensión es tan absurda, tan abusiva y tan indecorosa, como lo sería la de quien tratase de ganar una competición de salto de altura pasando por debajo y no por encima del listón. El que eso hiciera, habría desde luego pasado del otro lado de la raya, pero no habría conseguido la victoria, sino tan solo burlar, para escarnio general, las reglas de juego y a quienes las respetan.

Proyecto de división
EDITORIAL El Correo 30 Mayo 2008

El proyecto de ley de 'Convocatoria y Regulación de una Consulta Popular' que el Gobierno Ibarretxe presentó ayer en el Parlamento vasco trata de otorgar apariencia de legalidad a una iniciativa sin cabida en las normas vigentes. Para ello, no sólo ha dado por sentado que la iniciativa «no precisa la previa autorización del Estado», sino que ha optado por consagrar una nueva figura jurídica, la de la consulta sin carácter vinculante convocada por un ejecutivo autonómico. Ni la Constitución ni el Estatuto vasco contemplan tal posibilidad. Incluso la previsión de consulta popular que la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local recoge como posible atribución de los ayuntamientos establece como requisito indispensable la «autorización del Gobierno de la nación». En el fondo, la osadía jurídica descrita pretende situar la legitimidad de la Cámara representativa de la voluntad política de los vascos por encima de la legalidad constitucional, concitando un enfrentamiento al que el nacionalismo gobernante tiene el propósito de acudir en el pleno parlamentario del 27 de junio de la mano de la izquierda abertzale. Pero, además, el intento tiene la desfachatez de presentar la consulta como si se tratara de una convocatoria inocua, «jurídicamente no vinculante», que tendría como finalidad únicamente «recabar la opinión de los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad Autónoma del País Vasco».

En democracia, la celebración de cualquier plebiscito ha de cumplir con una condición lógica: que su convocatoria no sea por sí misma motivo de división. El radical desacuerdo que rodea la iniciativa de Ibarretxe impide presentar la consulta como si fuera una ocasión por una parte histórica y por otra neutra respecto al futuro de los vascos. Sencillamente porque ese desacuerdo se debe a que la convocatoria y sus dos preguntas son piezas engarzadas en un plan soberanista preestablecido. Un plan que se volvería imparable y fracturaría a la sociedad vasca si el próximo 25 de octubre los electores son citados a una consulta. Es evidente que eso no va a ocurrir y lo es también para el Gobierno vasco. Lo cual indica hasta qué punto forma parte de una puesta en escena que persigue un objetivo distinto al de la consulta y que tiene más que ver con la firme voluntad nacionalista de continuar al frente de las instituciones autonómicas. El juego victimista hacia el que el lehendakari intenta conducir a los poderes del Estado constitucional precisa de una pronta réplica para que no arraigue en la conciencia de muchos vascos. Requiere que, de aprobarse en el Parlamento, con los votos de EHAK, la convocatoria sea recurrida de inmediato ante el Tribunal Constitucional y que éste, previa suspensión cautelar de la iniciativa, dicte sentencia definitiva en el plazo más breve.

La papeleta del PNV
ANTONIO RIVERA El Correo 30 Mayo 2008

Ibarretxe tiene una papeleta, la blanquiverde que nos enseñó el pasado miércoles a todos; pero el PNV tiene un papelón. El primer combate del 'play off' entre el lehendakari y su partido se ha inclinado a favor de aquél, pero cuesta creer que éste se vaya a limitar a esperar los acontecimientos. Cuesta creer que un partido de poder, acostumbrado a casi treinta años de gobierno casi total sobre los vascos y vascas, asista pasivo y diletante a una debacle que no sólo amenaza con llevarse por delante al aventurero, sino también las posibilidades de su organización política y, si me apuran (o si apura él hasta el extremo), la convivencia y seguridad jurídica de este país.

El nacionalismo inventado y creado por Sabino Arana siempre tuvo problemas de adaptación a las formas de lo que podríamos llamar 'la política moderna', la democracia liberal. Uno de ellos, casi ontológico, fue su propia percepción como partido o como otra cosa. Más allá de las denominaciones, el PNV no se ha visto hasta muy tarde como un partido -como una parte de la ciudadanía vasca-, sino como un movimiento -'comunión', se llamó en un tiempo- representativo y expresión de la realidad y vitalidad de la nación vasca. Esta creencia explica en parte por qué, a diferencia del nacionalismo catalán (o gallego), hasta los pasados años sesenta, tras la aparición de ETA como cisma intergeneracional entre los patriotas -y prescindo de la casi 'anécdota' de ANV-, la historia del nacionalismo vasco es en sus dos terceras partes la historia orgánica del PNV.

Creerse la representación de los elementos útiles para la nación, de los patriotas, supone un peligro para la sociedad de consecuencias conocidas. Pero a los efectos que en esta reflexión interesan, tiene por consecuencia que en un supuesto de ruptura interna la cosa es dramática. El cisma de la aparición de ETA lo amortiguó el propio escenario de la dictadura, silenciándolo y derivándolo al terreno privado de las familias nacionalistas. El otro cisma, el de la escisión de Eusko Alkartasuna en 1986, sigue impreso en el ADN nacionalista como lo que no puede volver a pasar. La sola hipótesis de una nueva ruptura interna provoca pánico en todos los niveles de la militancia jeltzale. Al punto de que se prefiere acabar embarrancando juntos que propiciar el remedio al precio de la división.

Solo esto -o esto fundamentalmente- parece explicar el riesgo de debacle que está arrostrando el PNV al vincular sumisamente su destino inmediato a la 'aventura ibarretxiana'. Lejos de resolver de una vez la pregunta también ontológica de cuál debe ser el papel de un nacionalismo moderno y constructivo en la compleja sociedad del siglo XXI -esa respuesta dada por Imaz a la que no se quisieron sumar los jauntxos de su partido-, el PNV opta por que sea el pueblo de vascos y vascas quien aparentemente se la solucione. Ése es el único derecho a decidir que está aquí sobre la mesa, y es el más ocioso y subsanable de todos: el recuento en un referéndum de los profunda y militantemente partidarios de un soberanismo retro y cañí. Una respuesta que, de producirse, es pan para hoy y hambre para mañana, porque la oposición del Gobierno y de las fuerzas políticas españolas (y de buena parte de las vascas) deja de nuevo sin resolver la solución estratégica... salvo que se opte otra vez por la de la suma de fuerzas propias y confrontación contra el ajeno. Y, aún, ni así. ¡Menudo pertrecho institucional para un lehendakari de todos los vascos y vascas!

Así que la papeleta del PNV, su papelón presente, tiene que ver con el hecho de que Ibarretxe les ha adelantado en la salida y, manejando fantasmas profundos del partido, ha forzado a éste a tenerlo como único guía y candidato, y como único intérprete de la estrategia a seguir. Entre marzo de 2008 y marzo de 2009 se podía haber preparado un recambio personal y táctico para las próximas elecciones autonómicas, una vez que las urnas acababan de hablar, y nada bien para los nacionalistas. Ante esa posibilidad, Ibarretxe ha forzado la máquina y ha colapsado cualquier opción alternativa.

Pero eso no le soluciona el riesgo al PNV. Todo lo contrario. Si Ibarretxe no gana la votación parlamentaria del día 27 o si, ganándola, se ve bloqueada ésta legalmente por un recurso al Constitucional, convocará elecciones anticipadas con él como candidato y con el 'raca-raca' de la consulta como punto estrella de su campaña y programa. Opción mala.

Si saca adelante la votación, lo hará con los votos de la izquierda abertzale, dejando así transparentes sus opciones y prioridades éticas y políticas. Nada de rechazo de la violencia, preguntas aparentemente de Perogrullo pero profundamente perversas, repetición de su plan en versión aburrida y reiterada... Muy mala opción, por muchos motivos. Si saca adelante su votación con los votos de EHAK y ETA decide atentar con resultado de muerte -algo que está en la cabeza de todos-, las posibilidades de Ibarretxe y de su partido para abrir la boca serán nulas. Opción nefasta.

Sean cuando sean las elecciones vascas, con esos antecedentes y si su opositor socialista no comete errores y no se reproduce el clima de tensión de 2000, las opciones del PNV están entre malas y muy menguantes. Porque, además, el victimismo buscado tampoco proporciona dividendos para ese partido. Igual que la pena y empatía por la víctimas del terrorismo dejó en un momento de proporcionar votos de apoyo a los partidos no nacionalistas, la repetición de la jugada de Ibarretxe y la respuesta prevista en el otro lado no reporta dividendos electorales al PNV. El 'raca-raca' ha sacado al lehendakari de su foto siempre buscada -la de Cristo entre los dos ladrones-y le ha enviado a un lejano margen del encuadre donde no se le distingue entre las dolorosas llorosas o el cuerpo suspendido del de las treinta monedas.

No se sabe muy bien a cuántos embates es este 'play off' interno del PNV. Lo que sí está claro es que el tiempo corre en contra de la lógica e intereses del partido y a favor de la supervivencia personal y política de Ibarretxe, los 'ibarretxianos', sus supersticiones y sus mantras. Cuantos más días pasen con el miedo a que se rompa el jarrón, más vinculará el PNV su destino futuro al de este hombre y, con él, a sus peligrosas apuestas: buscar la complacencia de la izquierda abertzale, y arriesgar la dependencia brutal y criminal de una acción de ETA. Las dos cosas connotan tanto ética como políticamente.

Pero si lo más trágico pasa, pocos ciudadanos vascos van a entender otra vez las lágrimas de cocodrilo de uno y otros.

Y lo que es peor, puede que algunos en el PNV se hayan resignado al hecho de que sólo tras una histórica derrota se generará el clima interno para abordar en condiciones ese debate pendiente que tienen. Una vez derrotados pueden quitarse de encima el peso del ancla de este Mesías y ponerse a discutir de política con la franqueza y diferencia interna con que lo hacen los partidos, y no las comuniones. Si están optando por esa vía menos mala, también debieran reflexionar sobre si el precio de tal jugada no es poner al país, a toda la ciudadanía vasca, de nuevo, ante un riesgo de confrontación que para nada se merece. Un pequeño detalle que esa ciudadanía le viene repitiendo al citado partido con acusada insistencia electoral.

No olvidemos que la culpa de lo de Ibarretxe la tiene Zapatero: él y solo él le dio alas a ETA
Federico Quevedo El Confidencial 30 Mayo 2008

Los altos árboles de la crisis del PP no pueden evitar que veamos la magnitud del bosque. Un bosque denso a estas alturas de la Legislatura. Tan denso, que en la encuesta del CIS de abril de 2004 el PSOE le sacaba al PP una ventaja de diez puntos, y ahora sólo de seis –teniendo en cuenta que el partido ganador siempre goza de una ventaja añadida en estos primeros sondeos tras las elecciones y que sólo un 26% de los electores recuerda haber votado al PP-, lo que pone de manifiesto que la desconfianza del electorado hacia Zapatero es creciente, a pesar de los pesares. ¿Razones? Una economía en declive que, sin embargo, él se niega a reconocer y un Gobierno que sigue igual de instalado en la indolencia que antes de las elecciones. Y con la crisis cabalgando a galope tendido por las deprimidas economías familiares, es difícil vender ejercicios de buenismo como la igualdad y otros dogmas de la nueva religión de Estado.

Es verdad que la encuesta es mala para el PP: pierde un millón de votos en tan sólo dos meses y eso es, obviamente, producto de la crisis que atraviesa y del espectáculo tan poco edificante que está ofreciendo el principal partido de la oposición en lo que a luchas intestinas se refiere. Bien, pero peor le fue en el primer sondeo del CIS de hace cuatro años, tras las generales del 14 de marzo de 2004, y luego casi gana las europeas un mes después de que el sondeo le diera al PSOE diez puntos de ventaja. Bien, vale, no estamos en la misma situación y, seguramente, si las europeas fueran en junio de este año, el PP tendría un mal resultado. Pero falta un año y si el PP arregla sus asuntos en junio tiene doce meses para recuperarse. Sin embargo, el escenario es muy malo para Rodríguez, ya no sólo por la crisis económica, sino porque en los próximos meses vamos a vivir un desafío al Estado, a la Constitución, sólo comparable al del Golpe de Estado del 23-F de 1981, es decir, la apuesta soberanista de Ibarretxe.

Y el problema es que la responsabilidad de que el lehendakari haya llevado su locura soberanista hasta donde la ha llevado, y no duden ustedes de que va a seguir adelante, la tiene única y exclusivamente José Luis Rodríguez Zapatero. Primero, porque se atrevió a abrir la caja de Pandora de las reclamaciones independentistas pactando con ERC y aprobando un Estatuto de Cataluña que consagra la bilateralidad en la relación Cataluña-España lo que, de facto, supone reconocer a Cataluña como nación. ¿Por qué iban a ser menos los vascos? Y, segundo, porque tuvo la osadía de negociar con ETA exactamente las mismas cuestiones que el lehendakari va a someter ahora a referéndum de los vascos y las vascas el próximo mes de octubre. Es decir, Rodríguez puso la miel en los labios de los separatistas, y ahora tiene una difícil marcha atrás, sobre todo cuando su esbirro en el País Vasco, Patxi López, sigue haciendo un discurso ambiguo en el que por un lado rechaza la idea del lehendakari pero, por otro, defiende el derecho de los vascos a decidir su futuro, sin que desde Madrid se le desmienta.

Por eso el anuncio de que el Gobierno va a impugnar la ley que, seguramente, hoy apruebe el Parlamento vasco convocando esa consulta, es del todo insuficiente. El pronunciamiento de Rodríguez debería ser mucho más contundente y decirnos a todos los españoles que Ibarretxe no puede estar por encima de la ley y de la Constitución, y que no va a permitir de ninguna manera la celebración de ese referendum ilegal, aunque para ello tenga que utilizar la fuerza. Y tengo para mí que esas palabras no las vamos a escuchar de boca de Rodríguez porque, de entrada, ni él mismo se las cree. Más bien tengo la impresión de que lo que busca es un acuerdo que salve la cara de unos y de otros, que le permita afrontar su proyecto de cambio de régimen desde una mayoría parlamentaria del PSE en el Parlamento vasco, y por eso la ambigüedad de Patxi López. En definitiva, el plan de Rodríguez sigue siendo el mismo, sólo que el escenario ha cambiado y tiene que adaptarse con una nueva estrategia que pasa, por ahora, por buscar la complicidad del PP. Y para Rajoy la situación no es menos complicada, porque no puede negarle a Rodríguez lo que les estuvo exigiendo durante toda la Legislatura pasada, sobre todo cuando una inmensa mayoría de españoles quiere consenso. El consenso, lo he dicho alguna vez, puede ser una trampa mortal, pero a veces no hay más remedio que caer en ella para descubrir las cartas del contrario. De aquí a junio de 2009, el escenario es complicado, pero más para Rodríguez que para Rajoy.

CALIFICA A IBARRETXE DE "COBARDE" Y "NAZI"
El Foro Ermua propone otra pregunta: "¿Por qué ETA no ha matado nunca a un político nacionalista?"
El vicepresidente del Foro Ermua, Antonio Aguirre, apostó este jueves, una vez conocidas ya las preguntas que Ibarretxe pretende formular en su referéndum ilegal, por que sea ahora la ciudadanía la que traslade una pregunta al lehendakari: ¿Por qué ETA no ha matado nunca a un político nacionalista?
Libertad Digital 30 Mayo 2008

Además, aseguró que Ibarretxe ha vuelto a realzar con su no condena a ETA en las preguntas de la consulta lo que, a su juicio, son sus "dos cualidades más acusadas: las de ser un cobarde y un nazi".

En un comunicado remitido a los medios de comunicación, el número dos del colectivo ciudadano consideró que el lehendakari no plantea en su referéndum ilegal a la ciudadanía una condena a ETA porque "no quiere" derrotarla y porque "quiere aprovecharse de la banda terrorista para conseguir sus objetivos políticos". Por ello, abogó por preguntar a Ibarretxe "por qué ETA no ha matado nunca a un político nacionalista".

"Es una pregunta que ya se la he realizado públicamente a Ibarretxe en diferentes ocasiones, y que ahora considero que es más pertinente que nunca volvérsela a plantear. Comprendo que nunca me haya contestado, porque para él y los dirigentes nacionalistas es una pregunta muy difícil de responder, ya que nunca encontrarán una respuesta digna que puedan dar a sus propios hijos, al resto de ciudadanos vascos y al conjunto de la sociedad española", afirmó.

"Es esa pregunta y lo que hay detrás de la falta de respuesta lo que debería preocupar al lehendakari y a los burukides del PNV, y no si los vascos estamos más o menos preocupados sobre nuestro “derecho a decidir”, derecho que, por otra parte, llevamos ejerciendo, elección tras elección desde 1977, a pesar de la falta de libertad que los no nacionalistas llevamos sufriendo desde hace décadas, con lo que ello supone de falta de democracia y de resultados electorales falseados por los asesinatos, extorsiones, represalias y amenazas ejercidos por ETA y el nacionalismo cómplice contra nosotros, y que ha llevado a miles de vascos a irse de su propia tierra y no poder ejercer en ella sus derechos políticos", continuó.

Por último, Antonio Aguirre destacó que el lehendakari "ni siquiera cumple su palabra" de celebrar el referéndum ilegal "en ausencia de violencia". Según dijo, "si el lehendakari lo hace así es por un doble motivo; porque no quiere derrotar a ETA y porque quiere aprovecharse de la banda terrorista para conseguir sus objetivos políticos". "Nuevamente el lehendakari demuestra sus dos cualidades más acusadas, las de ser un cobarde y un nazi", sentenció.

Ibarretxe se cuela por el agujero abierto por Zapatero
Redacción  Bilbao  Minuto Digital 30 Mayo 2008

No hay ninguna diferencia entre el referéndum que quiere plantear Ibarretxe y el que ha apuntado Patxi López. Son exactamente igual de ilegales y atacan por igual a la unidad de España. Lo que pasa es que el último sirve para los cálculos electoralitas del PSOE y el primero no. A esta basura del cómputo de la rentabilidad en votos es a lo que ha quedado reducida nuestra vida política y el sistema democrático.

Tampoco plantea Ibarretxe en sus preguntas nada que no haya ya planteado Zapatero en su negociación con ETA. PREGUNTA 1 de Ibarretxe: “¿Está usted de acuerdo en apoyar un proceso de final dialogado de la violencia, si previamente ETA manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la misma de una vez y para siempre?” Es exactamente la misma “burra coja” que el PSOE hizo aprobar por el Parlamento y que vendió a la población.

Y la PREGUNTA 2: “¿Está usted de acuerdo en que los partidos vascos, sin exclusiones, inicien un proceso de negociación para alcanzar un acuerdo democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del pueblo vasco, y que dicho acuerdo sea sometido a referémbum antes de que finalice el año 2010? No hace más que repetir lo que Patxi López, Zapatero y todos los mamporreros mediáticos de la izquierda, justificaron al proclamar la legitimidad de la mesa política en la que estuvieran todos los partidos vascos para decidir el futuro de los vascos.

El proyecto de Ley separatista afirma que, al no tratarse de una consulta por vía de referéndum, en cualquiera de sus modalidades, ni ser jurídicamente vinculante, “a dicho proceso consultivo no le resulta de aplicación de Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre regulación de las distintas modalidades de referéndum, ni tampoco precisa, por tanto, la previa autorización del Estado para su convocatoria. Por ello, defiende su legalidad y que “tiene plena validez política y social”. Es decir nos encontramos con el mayor desafió contra la unidad de España desde la guerra civil.

Y es que el PNV se ha asegurado el escenario del conflicto. Porque prevé una campaña similar a la de los comicios al Parlamento vasco y las subvenciones para los diferentes partidos –incluida ETA (PCTV) por supuesto- de cara a la celebración de la consulta, según los escaños que hayan obtenido en la cámara autonómica.

El PP tiene 700.000 militantes y más de 10 millones de votos ¿Piensan movilizarse contra este atentado contra la unidad de España? ¿Se van a plantar y decir basta? ¿O como con el estatut “se la van a envainar”, escondiéndose detrás del Tribunal Constitucional, refugiándose en sus poltronas, no sea que les llamen fachas?

Leña a Losantos, mientras Rosa Diez hace el trabajo de la derecha
Redacción  Bilbao Minuto Digital 30 Mayo 2008

El juicio de Gallardón contra Losantos esta sirviendo para que todos sus enemigos políticos, personales y mediáticos le pongan de vuelta y media. Por supuesto los medios de la izquierda, como era de esperar, encabezan la procesión de teas ardiendo para prender su pira. Pero también aprovechan muchos presuntos moderados, -que muerden con rabia cuando les conviene- de esos que siempre están por nadar y guardar la ropa en cualquier tiempo y lugar. Apóstoles de lo políticamente correcto, son como las rémoras, siempre dispuestas a aplaudir lo que más beneficios les pueda dar. Y el linchamiento de Losantos, con tantos enemigos a la izquierda y a la derecha, es de lo más políticamente correcto hoy en día.

Lo que nadie podría haber esperado, después de cómo Losantos se ha mojado por ellos, es la tibieza de Aguirre, Acebes y Zaplana. A nosotros no nos extraña. Ese comportamiento desde la época de la transición se ha institucionalizado dentro de la derecha española. Es el estilo UCD. Las fidelidades y lealtades se tienen en pie mientras resultan beneficiosas. Los agradecimientos duran lo justo para cobrar los réditos, ni un segundo más. Heroicidades ninguna y principios menos.

A ver si Losantos se entera, tan listo para criticar el “ojo clínico” de Aznar para elegir amigos, que eso de la nobleza no lo va a encontrar precisamente donde lo ha buscado. Seguramente lo encontraría en esos ámbitos ideológicos menos liberales que tantas veces ha despreciado, pero sin duda más celosos en respetar las reglas no escritas de la honorabilidad y de la lealtad con las personas y los valores, porque realmente creen en ellos, sinceramente y no por oportunidad.

Ahora es de suponer que Losantos apoye a UPyD, igual que en su día lo hizo con Ciudatadans, para castigar al PP. Pero recordemos que sería un tanto contradictorio que desde la emisora Episcopal se apoyase a un partido que ha votado a favor de la retirada de la cruz de los espacios públicos respaldando la iniciativa de los comunistas de IU, junto a partidos tan extremistas como ERC o Nafarroa Bai.

Lo deseable para la política española de hoy, en la que los dos grandes partidos parecen llevarnos a un callejón sin salida, es que existiera una alternativa por la izquierda al PSOE y otra por la derecha al PP. UPyD debería cumplir esa expectativa por la izquierda, pero esta esperanza puede desnaturalizarse si se convierte en el receptáculo del voto y militancia descontenta con el PP. Debe surgir un partido por la derecha que cumpla esta expectativa, porque es una vergüenza que sea Rosa Diez quien haga su trabajo y suplante su espacio político, y aquí Losantos podría sin duda aportar el necesario soporte mediático para que el proyecto no quedase en nada.

Mayor Oreja ha dado el paso de retirar sus avales a Rajoy. Si como es previsible del congreso de junio no sale nada positivo, sino más palabrería y oportunismo del de siempre, sería el mejor momento para por fin impulsar un partido conservador y de derecha social que represente a esos 2 millones de votantes que Rajoy y el PP desprecian, y que no deberían verse abocados a refugiarse artificialmente en UPyD, sino contar con una formación que de verdad los represente con naturalidad, autenticidad y sin complejos. Tienen derecho a que su voto cuente.

Agua de mayo
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 30 Mayo 2008

TODO estudiante de Economía debería conocer la paradoja clásica del agua y los diamantes con la que se ilustra la formación de precios. El agua, imprescindible para vivir, es casi gratis porque se supone abundante, mientras que los diamantes, completamente superfluos aunque extraordinariamente bellos, son muy caros por su rareza intrínseca. Todo el mundo ha oído hablar de ella, menos los distintos gobiernos españoles -central, autonómicos o locales-. Llevamos años discutiendo agriamente de agua, trasvases, conducciones y desaladoras, pero reto a cualquiera de mis lectores a que me diga a cuánto está el metro cúbico de agua. Yo mismo no sabría decir, sin consultar previamente la página del Instituto Nacional de Estadística si el precio del agua entra en el cálculo del IPC, aunque podría escribir de corrido un artículo sobre la relación entre expectativas de inflación y que los consumidores se echen a la calle reclamando subidas salariales o reducción de impuestos.

Lo cierto es que el agua potable y disponible al abrir el grifo no es tan abundante, pero seguimos tratándola como tal. Y eso sin considerar complejos problemas intergeneracionales tan queridos a los apóstoles del cambio climático. Nadie habla de ponerle un precio, sino del derecho a disponer de ella en condiciones ilimitadas y de derechos de propiedad históricos o territoriales. Si Izquierda Unida fuera más roja que verde, ya habría gritado «el agua para quien la trabaja». En esta confederación de imperios autonómicos, instituciones seculares que han demostrado su eficacia en la gestión de un bien escaso, como las confederaciones hidrográficas, han pasado a mejor vida porque por definición son supra comunitarias. Andamos entrampados en una discusión identitaria que recuerda mucho la habida en Bolivia con el gas, un debate político irracional que se llevó por delante a un presidente democrático y que condenó al país al subdesarrollo porque lo importante era la propiedad popular irrenunciable del subsuelo y no la explotación económicamente racional de un recurso natural cuya gestión eficiente hubiera permitido el crecimiento económico. Ya sé que exagero un poquito, pero piensen si no hay parecida irracionalidad en las soflamas habituales del agua para los ... (rellene el lector con el gentilicio de la comunidad de su elección).

El Gobierno tiene suerte. La crisis del PP y las lluvias de mayo han venido en su ayuda. Sin necesidad de sacar a la Virgen del Pilar de procesión, se va evitar el escándalo político autoimpuesto del trasvase portátil a Cataluña. Con lo que ha llovido esta primavera -mucho calentamiento global pero ya dice el refranero que cuando marzo mayea, mayo marcea- ni Montilla se atreve a insistir en el derecho de los catalanes a abrir el grifo y que salga agua del Ebro, del Ródano o de donde sea. Y es una pena, porque sÓlo una crisis mayor provocará la necesaria catarsis y nos obligará a tratar el agua como se merece, como un recurso escaso que sÓlo puede distribuirse de manera racional, eficiente y desapasionada a través de un sistema de precios de mercado. Sin una sequía que castigue electoralmente al partido en el Gobierno nunca hablaremos en serio del precio del agua ni dejaremos a los consumidores que decidan libremente a qué la quieren dedicar. Si regar un campo de golf es más rentable, si crea más riqueza y empleo que regar un campo de cereales, pues adelante que para eso vivimos en una nación de ciudadanos y no de súbditos. Otra cosa distinta es que el Gobierno quiera y pueda usar los recursos públicos para mantener el nivel de vida de unos ciudadanos concretos, los agricultores, o que quiera subsidiar el consumo de determinados grupos sociales. Pero que lo haga con transparencia, con subvenciones explícitas en el Presupuesto Nacional, autonómico o de quien sea el derecho de propiedad. De lo contrario estará alimentando un nuevo déficit de tarifas, como con la electricidad. Y llegará un momento en que tendrá que autorizar una subida del 30 por ciento, como propone la Comisión Nacional de Energía. Entonces, como ahora, no habrá coraje político para reconocer la realidad y siempre aparecerán expertos que digan que no es el momento oportuno. ¡Cómo lo va a ser si la inflación es del 4,7 por ciento! Entonces, algunos estudiantes de Economía se acordarán de que no hay peor inflación que la reprimida, porque acaba estallando con venganza. Y unos pocos, que nadie regala nada y que las empresas lo cobrarán por otra parte, sin luz ni taquígrafos.

El PSOE planea conseguir Madrid dando el voto a los inmigrantes
Redacción  Bilbao Minuto Digital  30 Mayo 2008

Mientras en el PP se dedican a presumir de lo centristas que son, en el PSOE, sin ningún complejo ni rubor se dedican a preparar su perpetuación en el poder. Con la táctica del aislamiento y la crispación, han conseguido que el PP vuelva a sus complejos y se avergüence de defender la unidad de España, oponerse con energía a los nacionalismos, abdique del rechazo a la moral relativista y progre o no se atreva, no solo a hacer lo que la derecha italiana ha hecho con la inmigración, sino ni a pensarlo siquiera.

Pero en el PSOE no descansan. De cara a la municipales de 2011, quieren arrebatar Madrid al PP, y de paso también intentarlo con Valencia. Y los votos que les hacen falta no aspiran a conseguirlos como Rajoy a base de cambiar sus ideales y hacerse pasar por centristas, sino incorporando a las listas de votantes a los inmigrantes.

Para el año 2011, se calcula que los inmigrantes en edad de voto en Cataluña serán aproximadamente 725.000; en Madrid, 650.000; en Valencia, 460.000 y en Andalucía, 452.000. Más que suficientes para desequilibrar la balanza a favor de la izquierda. Y mientras el PP en Babia.

Esperanza Aguirre a favor de dar el voto a los inmigrantes

Y aquí no hay excepciones, todo el PP esta en la luna de Valencia. Si era Feijoo el que quería ser más simpático con los nacionalistas, con la ilusa idea de arrebañar así más votos, con los inmigrantes es la mismita Esperanza Aguirre la que esta por hacerse la simpática, con la quimera de que van a votarla a ella en vez de a la izquierda. No es la primera vez que se muestra favorable en conceder el voto en las municipales a los inmigrantes.

Para empezar Aguirre esta en contra del contrato de integración propugnado por el PP de antes de las elecciones y que la Comunidad Valenciana estudia aplicar. Su consejero de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, ha asegurado que el Gobierno regional no contempla impulsar el contrato de integración para los inmigrantes, como se ha hecho en la Comunidad Valenciana, gobernada por Francisco Camps. “Quiero dejar claro algo que ya ha dicho la presidenta, Esperanza Aguirre, que la Comunidad de Madrid no contempla esta idea, en este momento. Nosotros, en lo que estamos trabajando, es en nuestro Plan de Integración”, han sido las palabras del hombre de Aguirre encargado de la inmigración en Madrid.

Y para seguir, Esperanza Aguirre, durante la presentación del Plan de Integración para el período 2006-2008 que tiene un presupuesto de más de 4400 millones de euros, ya pidió la participación de los inmigrantes en los comicios municipales, ya que, según dijo, forman un “colectivo muy importante” para la región.

Según los últimos estudios de intención de voto más del 45 % de los inmigrantes mayores de edad tendrían al PSOE como opción preferente para su sufragio.

Piden una educación en manos del Estado
La Universidad San Pablo CEU defiende que el Estado decida sobre el 70% de las materias
Promueve una reforma constitucional que cierre el reparto competencial
Alicia López Serrano La Razón 30 Mayo 2008

madrid- Una reforma de la Constitución que ponga coto a la reparto de competencias a las comunidades autónomas y deje en manos del Estado el grueso de la política educativa. Esos son los objetivos de la iniciativa que abandera la Universidad San Pablo CEU, que ayer fue presentada en sociedad en Madrid después de cuatro años de trabajo de su Aula Política.

Entre las propuestas planteadas se incluyen reformas en el sistema educativo que, sin llegar a reclamar que el Estado recupere todas las atribuciones asignadas a las autonomías en esta materia, sí al menos sirvan para decidir el 70% de las materias impartidas. Al acto asistieron, entre otros, Alejo Vidal-Quadras, vicepresidente del Parlamento Europeo; Santiago Abascal, concejal del PP en Llodio y Gloria Lago, presidenta de Galicia Bilingüe.

El texto propuesto persigue que todos los ciudadanos puedan utilizar el castellano o cualquiera de las lenguas cooficiales en sus relaciones con la Administración «en cualquier punto» de España, y que los alumnos sean libres a la hora de elegir la lengua en la que se imparta la enseñanza. En este sentido, Lago recalcó que «más del 80 por ciento de los padres de alumnos gallegos quieren tener libertad para elegir la lengua en la que estudien sus hijos» algo que choca, según ella, con la política lingüística de la Xunta de Galicia.

Por su parte, Abascal se sumó a la necesidad de afrontar una reforma constitucional para poner coto a los nacionalismos. Según resaltó, planteará una enmienda en el próximo congreso del PP abogando por la «reforma institucional del Senado, del Tribunal Constitucional y una reforma electoral para reducir el peso de los nacionalistas». Además, el edil popular destacó que «si se opta por una posición de centro reformista no es coherente pactar con los extremistas». Según Abascal, el objetivo de las reformas planteadas es «devolver la palabra al pueblo español»

Vidal-Quadras: «Es el final de una etapa»
Para Vidal-Quadras, la transferencia de competencias ha tocado a su fin en un Estado configurado, según él, por «un agregado de naciones». «Es el final de una etapa», recalcó, que empezó en la Transición y que cierra el Estatuto catalán. «Es un cambio para mal, porque vulnera los derechos de los ciudadanos y les castra culturalmente», dijo en referencia al acoso que sufre el castellano en algunas autonomías. El europarlamentario denunció que se esté obligando a los ciudadanos «a ?vivir? en una determinada lengua independientemente de sus preferencias».

Vidal-Quadras carga con dureza contra el «espabilado» Gallardón
ABC 30 Mayo 2008

El eurodiputado del PP Alejo Vidal-Quadras arremetió ayer contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, a raíz de unas declaraciones sobre los nacionalismos en el Foro ABC, en las que les instaba a sumarse a «un proyecto español de liderazgo global». A juicio de este eurodiputado, estas palabras son un «insulto para la inteligencia» de alguien que «supuestamente es tan espabilado». En unas jornadas en el CEU sobre constitucionalismo, afirmó también que el Estatuto catalán «liquida la Constitución», aunque sea por «una puerta falsa», y ha supuesto la transformación del Estado en una «confederación de micro naciones». Esta transformación supone un daño para «la unidad de mercado, la administración de justicia y la calidad del sistema educativo», y «quiebra» la solidaridad entre comunidades.

«Acepto que mi hijo aprenda el catalán, pero no a costa del castellano»
ESTHER ARMORA ABC 30 Mayo 2008

BARCELONA. Faltan diez minutos para la una del mediodía y un grupo de padres aguarda en las puertas del Colegio Ramón Casas para recoger a sus hijos. Entre ellos conversan en castellano, y no es de extrañar, teniendo en cuenta que el centro se encuentra en la Zona Franca, uno de los barrios de Barcelona donde hay más castellano-hablantes.

José María, que viene a recoger a su pequeño de siete años, es un claro ejemplo. «En mi casa hablamos siempre en castellano porque nuestras raíces no son catalanas», reconoce en declaraciones a ABC. A este padre le preocupa que su hijo pierda esa identidad cultural. Por eso, según explica, «en casa siempre nos dirigimos a él en castellano». Su hijo, que cursa segundo de Primaria, al igual que todos sus compañeros de aula, recibe sólo dos horas de esta lengua a la semana. Ésta es la consigna que la Generalitat ha hecho llegar a todos los centros de Primaria. «Todas las asignaturas las imparten en catalán. Por eso, entre la familia siempre nos expresamos en castellano. El problema lo tengo yo porque muchas veces soy incapaz de entender a mi hijo cuando habla catalán con sus amigos», afirma.

Cristina Camps, otra de las madres con las que contacta este diario, vive una situación similar. Sus dos hijos (Iam y Elsa), que cursan tercero y quinto de Primaria en este colegio, están plenamente escolarizados en catalán, aunque en casa se les habla castellano. Camps asegura que, pese a que las horas de aprendizaje de esta lengua en el centro son pocas, no hay ningún problema de entendimiento entre los niños ni tampoco afecta a la convivencia dentro de las aulas: «Mis hijos son plenamente bilingües. No tienen ningún problema con el catalán», dice la madre.

«Hay una clara descompensación» Reconoce, no obstante, que hay una descompensación evidente entre las horas que se dedican al catalán y las que se reservan para la enseñanza de otras lenguas en el horario lectivo. «Me parece bien que se den las clases en catalán, aunque las horas de refuerzo de las estructuras lingüísticas comunes, que también se hacen en catalán, podrían dedicarse a reforzar otras asignaturas como el inglés, que los niños tanto necesitan». Otros padres como Javier o Rosa consideran también «abusiva» la dedicación que se brinda al catalán.

«Es la lengua vehicular, aunque no deben olvidarse tampoco el resto de lenguas, porque tanto el inglés como el castellano son importantes para nuestros hijos, ya que les van a abrir muchas puertas en un futuro», apunta Rosa. Esther, que ha seguido la conversación, interrumpe para introduce un matiz. «Sinceramente, antes de que refuercen el inglés prefiero que refuercen el castellano», apostilla.

La mayoría de padres consultados coinciden en señalar que la presencia del catalán es necesaria en los centros, aunque no están de acuerdo en que este proceso de inmersión se haga a costa de las horas que le pertenezcan, por ley, a otras asignaturas. «Soy el primero que quiero que mi hijo aprenda el catalán para que tenga más oportunidades, aunque no a costa del castellano», indica Miguel Ángel.

Sara Sebastián, otra de las madres del Colegio Ramón Casas, quiere también que su hija Lydia acabe Educación Primaria con conocimientos básicos de inglés, catalán y castellano. «Las niñas tienen que adquirir conocimientos sobre las tres lenguas», afirma. «No se puede admitir que se estén dando menos horas de castellano de las que corresponden. No me opongo a que mi hija se escolarice en catalán, pero sí a que no se cumplan las horas de castellano», concluye Sebastián.

«Acepto que mi hijo aprenda el catalán, pero no a costa del castellano, inglés, matemáticas, física, filosofía y demás, ni por imposición del desprestigiado y desligitimado Tribunal Constitucional»
Nota del Editor 30 Mayo 2008

Hay que ver el miedo a la libertad que tienen los "normalizadores", los que nos consideran anormales porque nuestra lengua materna es el español, y por ello quieren "normalizarnos", cuando lo que nosotros queremos es libertad, libertad para poder ejercer nuestros derechos constitucionales utilizando nuestra lengua materna, y que por casualidad es la única que según establece la pobre y abandonada Constitución Española, tenemos el deber de conocer.

Pero no, los "normalizadores" han montado un tinglado para vivir del cuento ellos y sus sucesores, marginando de paso a todos los que no tienen su lengua regional como lengua materna, para poder perpetuarse en el latrocinio. La pena es que hay gentes que no dándose cuenta del engaño, parecen proclives a dejar que a sus hijos les inoculen la lengua regional, lengua que creen les abrirá las puertas de la sociedad que para ellos ha estado cerrada y en la que sospechan podrán tener un futuro mejor que los que no se dobleguen a la imposición lingüística.

Pobres hijos, nietos, biznietos y tataranietos, después ya no sabemos como habrá terminado la desmembración de España.

«Yo también tengo derecho a decidir»
POR ANA ANTOLÍN. BENIDORM. ABC 30 Mayo 2008

Son las dos del mediodía y es fácil reconocer quiénes de los que están en la calle Santo Domingo de Benidorm son oriundos del País Vasco. Chiquito en mano en pareja, en grupo o de manera individual, los vascos que acuden a esta localidad alicantina mantienen las costumbres de su tierra natal. Incluso, muchos de ellos no pueden ocultar su temor a la hora de pronunciarse sobre lo que ocurre en el País Vasco, a pesar de estar a 800 kilómetros, llevar chanclas y vestir camiseta de tirantes.

Con exceso de celo, unos pocos acceden a pronunciarse abiertamente sobre el proceso de consulta formalizado por Ibarretxe. Una noticia que fue recibida en Benidorm de manera anodina por los paisanos del presidente del ejecutivo vasco y con evidentes muestras de hastío por la mayoría. Si bien, siempre hay de todo: «¿Qué me parece la consulta?, muy bien. Yo siempre con Ibarretxe», afirma un vecino de Éibar, con la camiseta del Athletic.

Aunque sea la Comunidad Valenciana, sólo en un bar del medio centenar que integran la zona vasca del casco antiguo de Benidorm se produjo un debate plural e intenso una vez lanzada la pregunta de qué le parece no poder tomar parte de la consulta para votar en un referéndum ilegal un plan político para mayor gloria de Ibarretxe. Y es que los vascos no empadronados en el País Vascos no pueden votar, una medida que abortaría un abultado voto antinacionalista de la diáspora vasca, esas decenas de miles de personas que se han ido de su tierra por carecer de libertad.

El más valiente, Javier, un bilbaíno que lleva dos años en la capital nacional del turismo, y que afirmó, desde dentro de la barra, que «me parece mal. Quien quiera debería poder ir a votar». En un lado de la barra, un hombre interpela si él puede contestar a la pregunta aunque no sea vasco. «Está muy claro que si es para decidir si hay que negociar con terroristas y la independencia de Euskadi, hay que ir a votar para decir que no». Igual porque es de Elche no le importa decir su nombre, Francisco Gómez, y añade que «debería poder votar toda España. Verás así qué pronto se acaba todo porque si uno dice que está en contra, van a por él, pero si son muchos, no pasaría nada».

«Me gustaría votar»
Begoña, también de Bilbao, asegura que «me gustaría votar. Me sigo sintiendo de allí y me gustaría decidir sobre esas cosas», aunque ella hace un año que dejó el País Vasco para acompañar a su pareja por un traslado profesional. En la conversación tercia otro vasco, Jesús, de Llodio, que asegura que el proyecto de ley aclarará quiénes pueden votar y quiénes no, «aunque como la consulta es ilegal y el Gobierno lo recurrirá ante el Tribunal Constitucional, que más da», concluye.

A escasos metros, de nuevo en la calle, Iranzu, una joven bilbaína que lleva un par de años residiendo en Alicante, se muestra sorprendida. «¿Cómo? ¿Qué no puedo tomar parte de lo que se decida?». Explica que «me vine a Alicante porque no tenía trabajo y porque el País Vasco no me lo daba, pero creo que tengo derecho a decidir sobre el futuro de mi tierra». Desde esta convicción, esta mujer que trabaja en una conocida entidad bancaria con sede social en Bilbao, opina que no vería como algo negativo que votaran también los vascos que residen en el extranjero, siempre que «a mí también me dejen hacerlo».

Es difícil localizar en Benidorm a vascos que hayan cambiado su domicilio familiar, ya que la mayoría de los que hacen la ronda de vinos al mediodía y entre semana no tienen cargas laborales -están jubilados o prejubilados-, pasan los meses de invierno en la localidad alicantina y regresan, en verano, a sus casas del norte.

Éste es el caso de Ahinoa que, en un despiste de su marido prejubilado, confiesa que «estamos hartos ya de todos. Da igual Rajoy que Zapatero y que te voy a decir del PNV. No voté en las generales ni por correo. Tampoco lo haré ahora.Si es ilegal, para qué votar».

documentos confiscados
Cartas de Raúl Reyes prueban los vínculos entre ETA y las FARC
La banda terrorista vasca se habría prestado a ayudar a la guerrilla en planes para atentar en España
María Pérez-Pla | Corresponsal La Voz 30 Mayo 2008

«Los amigos de la ETA recientemente recibieron curso donde Iván, solicitado por ellos. Se les planteó allí la posibilidad de contribuirnos con trabajos en España y otros países. Se habló de Pastrana, Noemí y Bernardo Gutiérrez, según comunican ahora no tienen muchas dificultades en localizar a los dos primeros». Así reza el cuarto párrafo de una carta que el segundo al mando de las FARC, Raúl Reyes, muerto el pasado 1 de marzo en una operación del Ejército colombiano en Ecuador, le habría enviado a su comandante en jefe, Manuel Marulanda o Tirofijo, fallecido de un infarto el pasado 26 de marzo.

La Voz tuvo acceso en exclusiva a algunos de los documentos que las autoridades han encontrado en uno de los ordenadores de Raúl Reyes, confiscados por el Ejército en su propio campamento. Las cartas evidencian la relación entre las FARC y ETA y una posible cooperación internacional para atentar contra personalidades colombianas en España.

La carta, fechada el 27 de septiembre del 2003, habla de diversos contactos internacionales, específicamente en Ecuador, de donde importarían medicinas y munición, y en Venezuela, donde estarían recibiendo dinero, sin especificar de quién, y revisiones médicas.

Según los analistas, miembros de ETA habrían recibido cursos de manejo de explosivos por parte de Iván Márquez, que ascendió a número dos dentro del secretariado (la cúpula) de las FARC después de las muertes de Reyes y Marulanda.

En una carta anterior, fechada el 5 de agosto del 2003, probablemente antes de que los enviados por ETA realizaran el curso, Raúl Reyes expresa sus intenciones de solicitar ayuda a los miembros de la banda armada, a los que denomina «los Navarra».

«Conviene plantearles si ellos disponen de medios para prestarnos alguna ayuda práctica en su propio país. Allá están Pastrana, Noemí, viajan Mocus, Uribe, sus ministros, distintos generales y dentro de la embajada muchos de estos personajes con crecidas deudas con nosotros». Esta carta va dirigida a Iván Márquez y, directamente, una vez más, hablan del ex presidente colombiano Andrés Pastrana, de la anterior embajadora colombiana en España Noemí Sanín, del ex alcalde de Bogotá Antanas Mocus y del propio presidente colombiano, Álvaro Uribe, como posibles blancos de atentados en España.

La misiva continúa apuntando no solo a España, sino a la UE en general ?«esto sin descartar lo que puedan hacer en otros países de la Unión», dice?, para concluir con otro de los objetivos importantes que tendrían en España: «Pacho Santos, se mueve por España como mi compadre por su casa». Refiriéndose al vicepresidente Francisco Santos, que frecuenta el país, no solo por motivos de cooperación, sino también divulgando una dura campaña internacional contra las FARC.

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