AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 1 Junio 2008

Amenaza acotada
EDITORIAL El Correo 1 Junio 2008

Los indicios de que ETA tiene el propósito de recrudecer su ofensiva terrorista durante los meses de verano, dando por amortizada 'la etapa Zapatero', confirman cuantos análisis han señalado que la ruptura de su alto el fuego daba inicio a un prolongado período en el que la banda no iba a cejar en su empeño por doblegar la voluntad del Estado democrático mediante el asesinato y la destrucción. El fanatismo impide ver a los etarras que cada día que pasa su amenaza se vuelve más endeble, mientras la sociedad adquiere una creciente entereza para soportar el embate violento. Hace unos días era el presidente Rodríguez Zapatero quien constataba públicamente el aislamiento internacional que padece el terrorismo etarra.

Las noticias que han circulado últimamente sobre los vínculos con los que ETA pudiera haber contado en América Latina tienen que quedar como historias de un pasado que el Gobierno español ha de encargarse de evitar que se repitan en el futuro. Pero es la marginación social y política de las pretensiones etarras la que está provocando mayor desconcierto entre las bases sociales que han venido secundando o cuando menos comprendiendo su sinrazón.

Obligada a demostrar que aún existe, que aún puede provocar daños humanamente irreparables, la inercia terrorista no deja a sus activistas percatarse de que los vascos y el conjunto de la sociedad española agotaron hace tiempo su generosa paciencia a la espera de que recapacitaran y se avinieran a renunciar a las armas. Por eso mismo, resulta sorprendente que todavía el lehendakari Ibarretxe presente su plan como la mejor forma de colocar a ETA «en su sitio». Es el Estado de Derecho el que ha dejado ya a la trama terrorista en el único sitio que se merece, fuera de la legalidad, sin margen de impunidad y sin que su poder fáctico pueda condicionar como lo hacía la política vasca y la española. Es más, es la vía soberanista que Ibarretxe está ofreciendo para que sea secundada por la izquierda abertzale la que, por su naturaleza ilegal, puede brindar a ETA el eco que indefectiblemente utilizará contra las instituciones y el Estado constitucional. De ahí que a las razones de legalidad y convivencia que el Estado de Derecho tiene para impedir que Ibarretxe prosiga con su proyecto de la doble consulta se le una la ventaja que el terrorismo puede obtener de tan temerario ensayo general.

Papeleta
JON JUARISTI ABC 1 Junio 2008

AL término de su presentación de la papeleta del referéndum de autodeterminación, que le quedó como un anuncio del cupón de la ONCE, el lehendakari dijo, más o menos, lo siguiente: «Dedica cuarenta y cinco segundos a leerla y decide. No dejes que nadie decida por ti». ¿A quién se dirigía? Y, sobre todo, ¿qué quiso decir?

No es tan sencillo averiguarlo. Quizá estuviera ofreciendo un adelanto de la campaña propagandística que piensa lanzar en vísperas de la dichosa consulta, y si así fuera, lo prematuro del anticipo convierte el citado eslogan en verborrea ininteligible. Para dedicar cuarenta y cinco segundos a la lectura de la papeleta -los de Bilbao podemos hacerlo en cinco-, hay que tener antes la papeleta en mano. Si no la tienes, ¿qué vas a leer? ¿Pretende el lehendakari que la gente se acuerde, de aquí al día de la consulta, de cuántos segundos debe dedicar a la lectura de la papeleta? ¿Por qué una cifra tan caprichosa? ¿Por qué no la redondeó en otra más fácil de retener, como un minuto, una hora, un día?

¿Por qué se empeña Ibarreche en poner las cosas tan difíciles? Me imagino el desconcierto del personal, la mañana del plebiscito. «Oye, Pachi...¿en cuántos segundos dijo el lehendakari que teníamos que leer esto antes de decidir? ¿En treinta o en cuarenta? Es que se me olvidó apuntar». Cuarenta y cinco, toma Jeroma. Lo mismo podía haber dicho quinientos veintisiete y dos décimas. Yo creo que Ibarreche, como es ciclista, se cronometra. O le cronometra a Azcárraga, su Consejero de Justicia, que es el Prototipo de la Raza Vasca, o así se definía él mismo en su juventud. «A ver, Joseba, empieza. Preparados, listos...ya». Y el Proto, como es de Vitoria, lee las dos preguntas en cuarenta y cinco segundos, tiempo que en Bilbao, insisto, nos da para la lectura del periódico.

Así estaba Ibarreche, el día de la presentación. Con la papeleta bien agarrada por los dos costados, mostrándola a las cámaras como su pareja de chotis, y repitiendo lo de que había que leerla en cuarenta y cinco segundos. Y la gente angustiada, despistojándose, porque allí no se veía ni una letra. Sólo una mancha verde. Propongo llamar al referéndum de Ibarreche La Mancha Verde, y así le damos un toque marroquí (la rubia novelista Ángela Vallvey me aseguró, el pasado lunes, que los vascos veníamos de los beréberes, a lo que objeté que quizá alguno sí -Azcárraga, por ejemplo-, pero que yo acababa de llegar de Alcobendas).

A mí, que los poderes públicos intervengan en una cosa tan privada y tan íntima como la velocidad de lectura me cabrea bastante. ¿Para esto hicimos la Transición?¿Qué pasa si lees la papeleta en setenta y ocho segundos, como hacen los de San Sebastián? ¿Qué no te permitirán votar? ¿O si, como es costumbre en Ochandiano, Lezo, Azpetia y en algunas pedanías de las Encartaciones de Vizcaya, quieres leerla en familia, comentándola y discutiéndola con tranquilidad antes de tomar una decisión que afectará a tus parientes en quinto grado? Se empieza así y se acabará, en la Euskal Herria independiente del mañana, racionando el tiempo de las deposiciones nocturnas según el patrón del baranda de Sanidad, que seguirá una dieta rica en fibra.

Pero me intriga aún más la conminación a no dejar que decidan por ti. ¿Para quién va eso? ¿Para el Pueblo Vasco en general, ese pollo compuesto de vascos y vascas? ¿Para el ciudadano abstracto, para Andoni Clemente o para el público de Euskal Telebista? El lehendakari no lo ha dicho, con el riesgo de que, legítimamente, cualquier vecino pueda sentirse interpelado y se pregunte, también legítimamente, a qué viene semejante recochineo cuando está claro que Ibarreche, Azcárraga y Madrazo han decidido dar el cante en nombre de los vascos y vascas, de los gudaris de ayer y de hoy, del proletariado internacional y de los ubérrimos patatales alaveses. Han decidido, incluso, gastarse una pasta del contribuyente foral en la impresión de una papeleta verde e ilegible. Vaya morro.

¿Hay consultas por vías distintas a la del referéndum?
JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA La Opinión 1 Junio 2008

Ibarreche hizo perder muchos votos al PNV en las autonómicas vascas de 2005 y en las generales de hace tres meses. Podría ser que en las próximas autonómicas le adelantaran los socialistas de Pachi López y que pudiera terminar así el prolongadísimo dominio nacionalista en aquella comunidad. Para evitarlo, Ibarreche echa de nuevo al agua la caña con el mismo doble anzuelo de siempre, lograr el fin de ETA y resolver el conflicto político mediante el derecho a decidir del pueblo vasco.

Es una propuesta llena de trampas como casi siempre ha hecho el PNV desde que en 1978 se abstuvo en el referéndum constitucional, tras haber engañado a UCD y PSOE consiguiendo que le abrieran un camino por el que luego ha transitado de victoria en victoria y sin más costes que el que le supuso, por errores propios, la escisión de EA. Siempre la misma historia.

El PNV se presenta como el jefe de la tribu sin cuyo liderazgo nada bueno es posible en su territorio. Declaraciones, mesas, acuerdos, manifiestos, pactos y demás piezas en el laberinto vasco, para consumo interno y análisis de los expertos en vascología, siempre han salido de la dirección del partido o se han cocinado con su intervención imprescindible. La propuesta de Ibarreche en sus horas más bajas busca unir a la tribu frente al ascenso socialista y el riesgo para toda la tribu de ser expulsados del paraíso del poder en la comunidad. La propuesta empezará a conseguir su objetivo de apretar filas contra el pretendiente intruso si Ibarreche hace ver que los vascos, una vez más, son las víctimas de la agresión española, esta vez utilizando al Tribunal Constitucional como ariete.

La trampa no está mal urdida ni en el fondo ni en la forma. En el fondo porque las dos preguntas recuerdan bastante a las dos actuaciones iniciadas por Zapatero en la anterior legislatura. Dialogar con ETA con la intención de buscar la paz y hablar de política con los partidos vascos sin exclusiones, Otegui incluido, fue lo que empezó a hacerse y gozó de buena prensa en el País Vasco y no sólo. ¿Por qué negárselo a Ibarreche? Ya lo ha dicho el consejero de interior vasco, un tipo tenaz y listo que juega bien en casa. Lo segundo, las formas son astutas. La Constitución en el 149.1.32 establece la competencia exclusiva del Estado para autorizar la convocatoria de "consultas populares por vía de referéndum" y la Ley Orgánica de modalidades de referéndum utiliza la misma expresión en su artículo 2: consultas populares por vía de referéndum. En esa ley y en la electoral se contienen los procedimientos y los actores que garantizan la pureza de esas consultas y la certeza de los resultados. La intervención de la oficina del Censo, de las juntas electorales, de las fuerzas y cuerpos de seguridad y, en su caso, de la jurisdicción ordinaria y constitucional son, aparte de otras, la garantía. Su intervención es lo que define lo que es la vía del referéndum. Eso es lo que distingue a los referendos que requieren autorización de Zapatero de otro tipo de consultas que, constitucional y legalmente, no la necesitarían. Ibarreche sabe que su consulta no puede hacerse con esas garantías; sabe que su consulta no puede ser por vía de referéndum. Su astucia consiste en hacer ver que una consulta para conocer la opinión popular no tiene necesariamente que hacerse por vía de referéndum. Una consulta llena de la mejor intención, evidentemente.

La vicepresidenta ha anunciado un recurso. Si el TC lo desestima porque una consulta por vía distinta a la del referéndum no es contraria a la Constitución, gana Ibarreche. Si lo estima porque esas consultas con apariencia de referéndum son un fraude de Constitución y un engaño a los ciudadanos, Ibarreche no pierde porque presentará el fallo como la decisión de un Tribunal contaminado de disciplina partidista. La cuestión no es lo que pensemos aquí, sino cómo entiendan todo esto los votantes nacionalistas. La trampa, digo, no está mal pensada. Otra cosa es que los votantes nacionalistas estén también hartos de trampas y propuestas de iluminados. ¡Ojalá!

José Antonio Portero Molina es catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de La Coruña

El TC, al límite
Editorial ABC 1 Junio 2008

EL informe remitido por un juzgado de Valdemoro (Madrid) a la Sala Segunda del Tribunal Supremo no prejuzga ninguna responsabilidad de la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, ni por los hechos del sumario en el que se produjeron las intervenciones telefónicas, ni por otros que pudieran ser colaterales. ABC informó ayer de que el juzgado de instrucción de Valdemoro tuvo constancia, a través de un informe policial, de que la presidenta del TC mantuvo una conversación telefónica con una abogada a la que habría aconsejado sobre un asunto profesional. Esa abogada fue luego detenida como sospechosa de haber provocado el homicidio de su marido. Ahora, la Sala Segunda del Tribunal Supremo debe decidir si hay indicios suficientes para asumir la competencia que le plantea el juzgado de Valdemoro, porque la presidenta del TC está aforada ante el alto Tribunal. En caso afirmativo, tendrá que incoar una causa penal y designar un instructor de la propia Sala, al margen de los efectos que desde luego tendría sobre la continuidad de la magistrada Casas. En caso negativo, rechazará su competencia, lo que conducirá al archivo de la investigación.

A los datos objetivos deben seguir las decisiones de los jueces y serán éstos los que establezcan las consecuencias jurídicas de los hechos reflejados por el Juzgado de Valdemoro. Hasta este momento, los hechos conocidos ponen a la presidenta del TC en una situación delicada, pues lo cierto es que una futura decisión de archivo en la vía penal no zanjaría todas las derivaciones del caso, en los términos publicados ayer por ABC y no desmentidos.

Evidentemente, nada tiene que ver la presidenta del TC con los hechos delictivos que dieron lugar a la investigación en la que apareció la magistrada Casas. La ausencia de indicios delictivos contra la presidenta del TC dará, en efecto, lugar al archivo de la causa penal, pero quedarían por despejarse en el procedimiento administrativo que corresponda las dudas sobre si la magistrada Casas ha incurrido en un supuesto de incompatibilidad con su cargo institucional. Todo dependerá de cómo llegue a valorarse jurídicamente el contenido de la conversación entre la presidenta Casas y la abogada ahora detenida.

Y quedará, en última instancia, una responsabilidad ética. Hay cosas que, a pesar de su inocuidad aparente y al margen de la mera casualidad con otras circunstancias indeseables -incluso al margen de la mala suerte que haya podido tener Casas con este asunto-, no se deben hacer porque uno nunca sabe hasta qué punto pueden abusar otros de su buena fe. Cuando una persona ostenta una función institucional de tanta relevancia como es la presidencia de un órgano constitucional, debe aplicar un plus de prudencia en todas y cada una de sus actividades y conversaciones.

La posición de la magistrada Casas ha quedado expuesta a una desconfianza institucional que, aun cuando pudiera ser excesiva en este momento, es perfectamente explicable. Todo esto sucede en el período más crítico e inestable de la historia del TC, víctima de una sucesión de fatalidades, intromisiones políticas, errores de dirección y dilaciones inaceptables en la resolución de unos recursos de los que depende en buena medida el futuro del sistema constitucional. La renovación de sus magistrados ya prorrogados es inaplazable, siempre sobre la base de un acuerdo equitativo entre PP y PSOE. Desde hace meses, el TC está al límite. La resolución de este nuevo episodio desagradable -para Casas, pero también para la institución- debe tener como objetivo la recuperación social e institucional del Tribunal encargado de preservar la integridad de la Constitución, la constitucionalidad de las leyes y el amparo de los derechos y las libertades individuales. Y quienes asuman esta responsabilidad deben estar exentos de cualquier sombra de sospecha, más allá del dictado de las leyes.

Realidad de los nacionalismos
X.L. Meilán La Voz 1 Junio 2008

El proyecto de consulta popular impulsado por el lendakari Ibarretxe ha traído a la actualidad la cuestión permanente de los nacionalismos en España. Una realidad que sería irresponsable no reconocer y que no ha caído de repente como se desprende una teja, por usar la metáfora de Azaña en el Parlamento de la Segunda República, a cuenta del Estatuto de Cataluña. Esa realidad la tuvimos en cuenta los constituyentes. Habían ganado legítimamente una cuota de representación popular. Sin ellos hubiera sido improbable el lanzamiento del Estado autonómico, formulado con la suficiente flexibilidad, no exenta de críticas, para dar cabida cómoda a todos los cuadrantes que conforman la realidad histórica de España.

Hubo un pacto en el que los nacionalistas prescindieron de reivindicaciones. El grupo vasco rechazó la autodeterminación, aunque un episodio de última hora ofreció el pretexto para no votar la Constitución. Hubo una comprensión magnánima para los nacionalismos, en el sistema electoral y en los Estatutos vasco y catalán, en cuya redacción tuvieron un claro protagonismo. Presidieron los primeros -y sucesivos- Gobiernos de las recuperadas autonomías. ¿Por qué ahora su comportamiento avizora, de un modo más o menos inmediato, una cuestión de Estado?

Siempre puede existir una razón electoral. Y esa no es descartable en la iniciativa del lendakari. Un modo de agrupar a un electorado ante la incomprensión de los sentimientos de una mayoría relativa del pueblo vasco. Lo mismo que se hizo cuando la decidida apuesta de Aznar para desbancar del Gobierno al PNV, sin margen para los matices. La explicación se encuentra en la euforia para alterar el pacto autonómico constituyente, alentada inicialmente para alcanzar la Generalitat y mantenerse en el Gobierno. También un móvil electoral.

Es la alteración real del pacto constituyente lo que ha emponzoñado la cuestión. No se ha planteado tanto reformar los Estatutos como sustituirlos por otros nuevos o, como en el caso vasco, por una nueva fórmula, que tradicionalmente se configuraba como un pacto con la Corona. Bien es verdad que la orientación de sucesivos Gobiernos a la generalización uniformadora de las autonomías había alimentado el rescoldo reivindicativo, que resulta utópico extinguir. Lo inteligente es evitar que se convierta en incendio. En último término, controlarlo con un manejo cuidadoso del Derecho, sin retrasos ni anticipaciones. Responsabilidad que comparte el Tribunal Constitucional.

No pueden ponerse limitaciones internas a la dialéctica nacionalista, que opera con un horizonte temporal ilimitado. Cuando andan por medio sentimientos colectivos, por irracionales que parezcan, la prudencia aconseja no herirlos. No parece que la mejor medicina sea anatematizar de principio a quienes se presentan como su soporte. Durante casi treinta años hemos convivido. ¿Por qué no hemos de seguir haciéndolo? En las dificultades de ahora no todo el peso recae en el lado de los nacionalismos.

De aquellas debilidades tenemos este cáncer
Nota del Editor 1 Junio 2008

Ahora resulta que la famosa contitución española de 1978 fúe pactada, que la transición fue pactada y que la entrega de España a los nacionalistas fue pactada, y que no es prudente defenderse de los nacionalismos para no herirlos. Pues vaya, si lo hubiera sabido hubiera votado a favor de la constitución española de 1978, cualquier cosa para no molestar los sentimientos colectivos aunque sean irracionales, porque la culpa la tenemos los españoles que encima somos esquilmados con todo tipo de impuestos directos, indirectos, circunstanciales y duplicativos para que los nacionalistas puedan seguir chupando del bote para ellos y sus allegados, y sigan marginando y empujando al lumpen de los desheredados de la educación a los niños y futuros ciudadanos sin derechos, de lengua materna española.

Y pensar que este tipo X, parece del Partido Popular (digo parece porque siempre se le ve con la plana mayor del PP cuando organizan algún acto). No me extraña que tanto María San Gil como José Antonio Ortega Lara se hayan alejado de tales compañías.

Involución en el búnker
IGNACIO CAMACHO ABC 1 Junio 2008

FRENTE al proyecto relativista, esponjoso y elástico de Zapatero, maestro de la apariencia y el diseño, la derecha española no podrá ganar si se aleja del centro, que no es un concepto ideológico ni siquiera estratégico, sino político, en el sentido que la palabra política tiene de posibilismo, moderación, y capacidad integradora. Para conformar una mayoría social se necesita ir a buscarla, no citarla desde la lejanía de un dogmatismo destemplado en el que muchos ciudadanos no desean reconocerse. El gran logro de Aznar fue exactamente ése, el de ir al encuentro de las aspiraciones populares con un partido de amplio espectro unido bajo la solidez de su liderazgo, y en el momento en que ese liderazgo se hipertrofió de soberbia hasta transformarse en un arrogante cesarismo doctrinario comenzó la pendiente que precipitó su caída.

El PP no ha encontrado desde entonces la brújula que reoriente su reagrupamiento, pero mientras algunos la buscan en el pragmatismo centrista se han empezado a oír voces que piden el retorno al pleistoceno ideológico, el retroceso al preaznarismo más rígido. Ciertos sectores de la derecha pretenden aprovechar la confusión de esta crisis de dirigencia para plantear una dura involución programática, que enfrente al mórbido revisionismo de Zapatero con una tensa propuesta de arquitectura institucional. Algunas enmiendas del Congreso de Valencia plantean incluso una impugnación de hecho del Estado de las Autonomías, y otras tratan de fijar al partido en el caparazón de una especie de resistencia moral. De alguna manera, la batalla por el control del partido está dando pie a oportunistas maniobras regresivas que, de triunfar en mayor o menor medida, supondrían el retorno del proyecto a la etapa anterior a la refundación, anclándolo como entonces en una minoría social maniatada y sin posibilidad de avance.

Los involucionistas trabajan con la legítima alarma que causa la deriva nacionalista, utilizándola como base para sembrar dudas sobre la lealtad de Mariano Rajoy a un proyecto de identidad nacional que desean atornillar en los estatutos para evitar cualquier dispersión táctica. Algunos de ellos fueron sacrificados políticamente por el propio Aznar para abrirle paso a su bitácora de alianzas con el nacionalismo, y otros tuvieron que ser apartados ante el rechazo que generaba su praxis sectaria. Ahora vuelven a la carga ante la evidencia de un vacío de poder propiciado por las convulsiones internas, obviando la evidencia de que sin puentes sobre los que tender pactos será imposible cualquier retorno al poder que permita aplicar, siquiera en parte, sus muy arraigados valores.

Hay una derecha que se siente cómoda en el búnker doctrinal, en la burbuja identitaria de sus propios principios, y cíclicamente propone una vuelta a debates ya superados sin importarle cuánta gente le acompañe en ese viaje hacia el pretérito imperfecto. Cuando ha triunfado este modelo, ha fracasado el de una mayoría de reformismo liberal. Y cuando eso ocurre lo que avanza es el proyecto adversario, el de una izquierda que sí sabe a menudo cómo conectar con la expresión de las aspiraciones sociales para darle luego a la nación el timo de la estampita con los cromos de una política de diseño progresista.

¿Hasta cuando aguantará España el desbarajuste autonómico ?
Nota del Editor 1 Junio 2008

Me alegra ver que hay gente en el Partido Popular que "plantean incluso una impugnación de hecho del Estado de las Autonomías", pues está claro y cristalino que no hay país y menos España, que pueda aguantar tamaño disparate.

Siempre que asisto a alguna charla, conferencia o debate en el que alguno de los presentes comienza a hablar de forma difusa de las maravillas de la organización autonómica, le pregunto con humildad por un algún ejemplo en el que el nivel autonómico pueda ser más eficaz que a nivel España (en temas legales, no en temas especializados en mantener a la prensa silenciada o comiendo de la mano, y en mantener la camarilla de enchufados y beneficiados a costa de los demás), o en el que los derechos de los constitucionales de los ciudadanos puedan ser ejercitados, y claro, tienen que zapaterizar, es decir, ensartar palabras que al formar frases no tienen sentido, aunque suenan muy bien y a los descerebrados de turno consigue embaucar.

LA EXPLOSIÓN CAUSÓ TRES HERIDOS Y DAÑOS MATERIALES
ETA reaparece en Zarauz con una bomba contra una empresa concesionaria del AVE vasco
La banda terrorista ETA ha atentado en la madrugada de este domingo contra las oficinas de la empresa Amenabar, en Zarauz, concesionaria del proyecto de alta velocidad en el País Vasco. La bomba ha provocado heridas de levedad a dos agentes de la Ertzaintza y un vecino de la localidad. El atentado llega unos días después del nuevo comunicado amenazante de la banda y tras una manifestación de proetarras contra la llamada "Y vasca".
EFE Libertad Digital 1 Junio 2008

Los heridos son dos agentes de la Ertzaintza que se encontraban en el lugar, ya que ETA alertó de la colocación del artefacto una hora antes, y un vecino de una vivienda situada a unos 50 metros del edificio donde se ubican las dependencias de esta constructora, quien resultó al parecer con un corte en la cara.

La empresa Amenabar ya había sido objeto de otro atentado de ETA perpetrado el pasado 12 de mayo, cuando la organización terrorista hizo explotar en Hernani (Guipúzcoa) dos bombas en sendas excavadoras de esta compañía.

El atentado se produjo a las 2:40 horas, una hora después de que un comunicante anónimo llamara a la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) para advertir de que "una bomba de ETA" explotaría en la empresa Amenabar de Zarautz. La Policía vasca acudió al lugar, acordonó la zona y pidió a los vecinos que no salieran de sus casas, según informó la DYA, que desplazó ambulancias al lugar.

La explosión del artefacto causó daños en la fachada y los soportales del edificio de oficinas ubicado en la calle Nafarroa, una de las más céntricas de la localidad, en cuya planta baja tiene Amenabar sus dependencias.

La bomba destrozó también la cristalera de esta empresa así como los cristales de una vivienda ubicada a unos 50 metros de la constructora, en donde una persona resultó con un corte, al parecer en la cara, y tuvo que ser atendida en el lugar por los servicios sanitarios, al igual que los dos ertzainas con los tímpanos dañados por la explosión, según precisaron la DYA y el departamento vasco de Interior.

La calle en donde se ha perpetrado el atentado se encuentra en una zona residencial de esta localidad costera y turística, en la que hay edificios de cuatro o cinco alturas, rodeados de jardines. Este mismo sábado varios miles de personas se manifestaron en San Sebastián para expresar su rechazo a la "Y" ferroviaria vasca y exigir la paralización de las obras, protesta que fue apoyada por ANV y Aralar.

Sagrario Alemán critica la falta de naturalidad del euskera batua
La académica leyó ayer su discurso de ingreso en Euskaltzaindia
PAMPLONA EL CORREO 1 Junio 2008

La académica Sagrario Alemán pronunció ayer en la localidad navarra de Etxaleku su discurso de ingreso en Euskaltzaindia, una reivindicación de las formas locales del euskera para lograr un idioma más natural, «que no resulte artificioso». Bajo el título 'Berdetik horira' (Del verde al amarillo), la académica ha mostrado su preocupación por la desaparición de las formas locales del euskera.

Estas, en su opinión, están perdiendo terreno frente al 'batua' debido a la enseñanza y a los medios de comunicación, lo que, a su juicio, ha llevado a que los jóvenes actuales «se expresen con menos naturalidad». «En nombre de la corrección, el batua está ganando terreno a nuestro pequeño euskera», añadió. Por ello, la académica cree que uno de los retos del futuro del euskera es idear estrategias que permitan un uso coloquial de la lengua que «no resulte artificioso».

Regresión
En su intervención, Sagrario Alemán rememoró cómo era la vida durante su infancia y juventud en el pequeño pueblo de Etxaleku en la década de los cuarenta del pasado siglo, cuando, según ha recordado, «vivíamos en euskera, era nuestra lengua vehicular», mientras el uso del castellano «se limitaba al entorno escolar y a la comunicación con las personas que no conocían el idioma».

A partir de ese momento, señaló Alemán, «se inició un proceso de regresión», que la académica atribuyó a la coyuntura política, la falta de prestigio social del idioma y la concentración escolar. Ello provocó, ha explicado, «que los niños vascoparlantes pasaran a ser una minoría».

Esta tendencia cambió con la introducción, en 1979, del modelo educativo D, que ha hecho que en la actualidad «la práctica totalidad de los niños estudian en euskera». Ante esto, la académica ha mostrado su satisfacción porque «en un futuro no muy lejano la totalidad de la población de la zona será vascoparlante».

En su respuesta, el académico Patxi Salaberri señaló que la verdadera riqueza del idioma reside precisamente en la naturalidad de la que le dotan en los pueblos «y esa es también la mejor aportación que podemos hacerle los navarros al euskera batua, volcando todos esos matices que no hacen más que mostrar que un idioma está vivo».

ez les tuvo que poner a todos en la calle.

Para Mario Gascón, Antonio Toro ha tenido “una suerte fabulosa” y “una cosa detrás” que han conseguido dejarle libre. Tal y como Mario Gascón ha vivido estas cosas, encaja perfectamente en los criterios de que sea un confidente del CNI.

Mario Gascón consiguió de unos policías de extranjería, el Comisario Jaime y un tal Camacho, que le proporcionaran los papeles de residencia a Rafa Zuhier. Entonces Rafa Zuhier y Mario Gascón bajan a Marruecos. Rafa al entierro de su abuela y Mario Gascón a sus trapicheos y a sus cosas.

Estando en Marruecos un día le detuvo la policía marroquí en Casablanca y le retuvieron el pasaporte en Comisaría. Vinieron del Consulado con coche a llevárselo y le pidió al Cónsul español que le sacaran de Marruecos pero él seguía vigilado por la policía marroquí que se había quedado con su pasaporte. Mario les dijo a los del Consulado español que le dejaran en mitad de la ciudad Casablanca “y yo me busco la vida”.

Mario Gascón le pide ayuda a Rafa Zouhier llamándole a Madrid. Rafa le manda a su casa y habló con su padre y su tío para que le ayudaran y le puedan sacar de Casablanca hasta la frontera.

Allí se puso de acuerdo con unos traficantes de hachís que le pasaron por Castillejos (Ceuta), una “aduana vecinal”. Como era Ramadán, esperó a que llegara la hora de empezar a comer como le indicaron, y se puso a cruzar corriendo perseguido por la policía marroquí hasta que le paró la Guardia Civil ya en España.

Los agentes de la UCO tienen un protocolo, con la declaración de un número, con el cual puede identificarse ante cualquier cuerpo policial. Pero ese día no funcionaba la radio y lo engrilletaron y bajaron hasta el puesto donde finalmente le reconoció el capitán que estaba en el cuartel. Finalmente le soltaron y le dieron unos bocatas y una cerveza.

Mario Gascón contesta, respecto a la posibilidad de que cuando pararon a Jamal Ahimidan “el chino” en Burgos, éste utilizara su “número” para identificarse como colaborador de la Policía. Que no lo sabe pero que “el chino” le confesó que cuando le paró la Guardia Civil, llamó a un agente de la Guardia Civil llamado “Carlos”, que no sabe quien es, pero dice que no sabe si se ha rastreado e investigado este tema.

Rafa Zouhier estaba trabajando para el sargento Caballero. A los de la UCO les encargaron unos servicios y Mario se llevó a Rafa de la Policía Judicial de Caballero a la UCO. Entonces, el agente “Victor” de la UCO se convierte en controlador de Rafa. Antonio Toro le seguía haciendo propuestas a Rafa sobre los explosivos y Mario y la UCO decidieron tirar para adelante y pedirle una muestra que Rafa hace llegar a Mariano Castillejos.

El agente “Victor” estaba fuera. La muestra la llevaron a la UCO y oficialmente la desestimaron y la tiraron, pero Mario no se lo cree. Dice que la UCO “son cojonudos” en el trabajo de campo, “la élite de España” y no se cree que siendo tan buenos tiren muestras, ni las hagan desaparecer.

Mario Gascón dice que siempre pensaron que los explosivos eran para atracar cajas fuertes de polígonos y le encargaron a Rafa que buscara si había alguien interesado en comprarla para eso. Mario Gascón llegó a ofrecer los explosivos a colombianos y a mafias del Este. Rafa Zuhier también contactó con personas del Este que se lo iban a cambiar por hachís.

Rafa Zouhier un día, en una discoteca cerca del río Manzanares, tuvo una pelea y le clavaron una puñalada y tuvieron que ingresarle en el Hospital. Rafa llamó a Mario para averiguar quien había dado la orden de apuñalarle para a su vez, ordenar matarlos pero Mario le tranquilizó.

En el hospital fue donde vio su mano envuelta y allí estaba Elenia una de las novias de Rafa, que dijo que le había estallado un detonador en casa. Según ella estaba mirando como funcionaba y le explotó. Al salir, Mario Gascón se lo comunicó a la UCO. Fueron al hospital el alférez Víctor y otro Guardia Civil y hablaron con el médico para averiguar si era cierta la lesión de la mano. Y era verdad.

Según Mario Gascón, Félix Hernando miente bellacamente cuando dice que la UCO no sabía de los explosivos de Antonio Toro después de la entrega de la muestra.

Mario Gascón también afirma que Rafa Zouhier ayudó a evitar un atentado en el estadio de fútbol del Santiago Bernabeu en Madrid. Sin entrar en más detalles dice que nunca se dijo nada y que jamás se informó de esta historia.

SU HISTORIA CON EL CHINO Y LAMARI
Gascón afirma que conoció a Jamal Ahmidan “el chino” en Ceuta. Rectifica y dice que no, que le conoció antes en Madrid, en la discotecas, como cliente. “Era un moro más” tomaba sus whiskys y que hicieron amistad. Jamal Ahmidan llegó a visitar la casa de Mario, muchos de los que han aparecido en el 11-M aparecían por su casa sin previo aviso (donde Gascón grababa todo lo que hablaban) y se tomaban unas cervezas con ellos.

Antes del 11-M, Mario Gascón se encontró un día con Jamal Ahimidan en Chueca y le dijo que quería montar un “puticlub” grande en Sevilla. Jamal sabía que Mario había montado otro club de alterne en Sevilla. Gascón aclara que fue encargado por la UCO con Carlos Prieto, abogado que trabaja mucho para la UCO , y con Guardias Civiles de Sevilla para que se encargaran de la seguridad.

Mario Gascón explica que no es habitual que la Guardia Civil monte “puticlub”, pero que, a veces, pasa. A pesar de todo, la información en los “puticlubs” fluye y Mario como Director tenía acceso a los clientes y también a lo que hablaban con las chicas y sacaba mucha información fresca y buena, sobre drogas, atracos, tarjetas, etc.

Mario le dijo a Jamal Ahmidan que no. Que era mucho lío, pero Jamal insistía que tenía dos contactos y fue un día a su casa con uno de ellos. Según Mario Gascón era Allekema Lamari, “que ya lo han matado”, una persona seca de pocos amigos, pero que lideraba la conversación. El tercer socio era uno que estaba en Málaga.

Mario les explicaba las pegas y ellos le explicaron que tenían un trabajo por encargo que les iba a dar mucho dinero con “unos vascos” y con gente de los servicios de inteligencia. Según Mario Gascón, Lamari llega nombrar a dos de ellos: Fernando Huarte y Gabriel Fuentes que le habían ayudado a salir ilegalmente de la cárcel. Mario Gascón insinúa que el juez que excarcela a Lamari debería ser responsable, como el Juez que no metió al asesino de la niña Mari Luz en la cárcel.

LAS CONFESIONES DEL DÍA DEL PADRE: Jamal Ahmidan le habla del 11-M después de los atentados.
Mario Gascón vivía en Tetuán esquina Carmen. Y en la calle Montera, en una pastelería marroquí, unos días antes del día del padre, el 16 o 17 de marzo, iba Jamal con los hermanos Oulad. Mario le pregunta, como iban las cosas del “puticlub” de Sevilla. Si habían hecho el trabajo y cobrado el dinero, pues ya habían acordado hasta el salario de Mario, 6.000 euros y sus condiciones para mantener la imagen “limpia” del local, Mario iba a controlar temas de “hachís” y tráfico de personas al 15% de comisión. Estaban muy nerviosos y el teléfono de Jamal no paraba de sonar todo el rato.

Se sentaron a tomar una cerveza y Jamal le mencionó el atentado del 11-M y Mario se da cuenta que la conversación se hace seria y que no se podía tener en el bar.

Jamal Ahmidan subió a casa de Mario mientra que los Oulad se quedaron esperando abajo. “El Chino” le dijo que había cosas que no entendía, porque había participado en la preparación de los atentados, pero que no entendía lo que había pasado.

Que los explosivos los habían preparado los vascos y que habían cambiado todos los planes. Jamal Ahimidan hace mención a 10 mochilas y en televisión aparecen 13 bombas , ¡¡ pero si teníamos 10 para poner !! protestaba Jamal a Mario. Su fin era ganar pasta con el trabajo, que se lo habían encargado gente del CNI que estaban trabajando con los vascos, hace una mención clara que les agregaron al Tunecino los del CNI con un contacto de la UCIE.

“Jamal no especificó nada de donde vinieron los explosivos, solo le habla de los vascos y las siete mochilas. No le concretó el explosivo ni el origen del mismo. Pero los explosivos de Asturias si se habían vendido a Jamal”.

Mario no avisó a nadie de ésto. Lo que hace es “comérselo con patatas fritas”. No avisa a la UCO.

En Diciembre de 2003 a Mario le habían acusado de ejecutar a dos colombianos y le metieron en la cárcel los de la UDYCO hasta después de Navidades. Entonces Mario se ocupaba con un gallego de algo de trafico internacional de drogas, con algo de coches y tarjetas.

Dice que la UDYCO les tenía intervenidos y les pillaron, fueron a su casa y la registraron y entonces desaparecieron las conversaciones grabadas que tenía con Jamal y con Lamari. Allí estaba su abogado Carlos Prieto de la UCO, que le asistía, la fiscal y se llevaron todo lo que consideraron oportuno, pero se quedaron con alguna llave de la casa y se han llevado después algunas cosas como cintas, porque Mario grababa casi todo (y guardaba todo sin copias en su casa).

Después de Navidad, al mes o así, sale de la cárcel como Lamari, como Rafa, como los de la Hierro, como …. casi siempre.

El día que explota Leganés, Mario estaba con Carlos “Ben-Hur”, otro musulmán que implicado en la Hierro acaba trabajando para la UCO como informante. Hablaron del Conejo, que estaba en Marruecos pero que decidió venirse para España y enfrentarse a lo que le pudiera pasar. Hicham también despareció, Rachid El Alto se fue a EEUU. El capitán de la UCO Paco París le dijo que entonces que lo buscaran los americanos.

Tiempo después es cuando el Capitán París, Victor y Mariano fueron a buscarle y se lo llevaron a una pizzeria tras hacer unas maniobras de despiste por Paseo de la Castellana.

Entonces empezaron a preguntarle cosas del 11-M y allí tuvo muy mal rollo con París porque Mario se considera la UCO, es confidente de tipo A1 y al sentarse a la mesa en plan jocoso Mario hizo un comentario en voz alta “esto es un golpe de estado” y París “sacó la pistola me la metió en el costado y se enfadó bastante” “que me olvidara de todo, maricón”. Intervino Victor para tranquilizar los ánimos y Mario ya estaba muy a disgusto, y la historia terminó ahí.

Después del atentado le dieron una paliza de tipo policial par amedrentarle, Mario pidió ayuda a la UCO porque estaba sin trabajo, pero Victor le dijo que no que tenían que estar al margen.

Y ya no vuelve a ver a nadie más hasta que le llevan a ver a Del Olmo como testigo o como acusado, pero como fue sin citación ni nada pues.. Mario notó la tensión en el coche camuflado de la unidad y el alférez con el que tiene buen rollo le pide en un aparte que cuente lo menos posible para no meterse en líos.

Mario se quedó a solas con la fiscal y el juez y a ver si conocia a rumanos y búlgaros usando fotos y Mario que si los concocía, se hizo el loco. La fiscal se puso impertinente porque él se rió algo y se mosqueó Mario, se puso a la defensiva, y se dirigió al juez “estoy en calidad de qué” no tranquilo que tal y tal, solo te pedimos que nos comentes que no estás imputado…

Mario insiste que le estaban preguntando por gente que no era cualquier cosa, sino muy peligrosa, por lo que pidió ser testigo protegido. Entonces ya le dice Del Olmo, “lo que mejor podías hacer es olvidarte de todo esto y volverte al convento”.

Mario reconoce que puede que sea parte de las cloacas, pero que hay una parte del servicio de inteligencia que se puede decir con mayúsculas que son unos HIJOS DE PERRA, y que además del 11-M también han cometido un asesinato con todos los de Leganés.

Mientras el Chino y otros colocaban siete bombas preparadas para explotar y las tres que El Tunecino se supone había convencido a tres para que se suicidaran y luego no se suicidaron.

Estas siete bombas puede que tengan que ver con un grupo de siete tarjetas.

Gascón aclara que lo que salió en El Mundo de que fue la GC quien puso los explosivos en circulación y no Toro, fue algo retocado por Antonio Rubio que lo enfocó como quiso. Aclara que es Toro el que los puso en circulación, bajo vigilancia de la Guardia Civil.

EL EPISODIO DE LEGANÉS
Sobre el episodio de Leganes, Mario dice que “a Lamari le mataron” que no cree que se suicidaran en Leganés. Que era muy dificil convencer a tantos para hacerlo a la vez, que se ve quie no son gente de profundos ideales. Unos días antes estaban organizando lo del puticlub, con lo que está claro es que no se querían suicidar.

Además, ha visto fotos en internet del cuerpo sin vida de Jamal y se fija en que ese cadáver no tenía un corte en el brazo y en la barriga de un “chinazo” (una autolesión) que se dió en la cárcel quizás para ir a enfermería, que no ve los cortes que tenía que haber. El verdadero cuerpo de Jamahl Ahmidan tenía dos “chinazos” hechos en la cárcel, marcas hechas a propósito. Uno en el brazo, otro en la cara.

Los moritos no se suicidaron en Leganés porque no son islamistas de ningún tipo. Ni radicales ni tibios.

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