AGLI

Recortes de Prensa    Martes 10 Junio 2008

Compromiso de libertad
EDITORIAL El Correo 10 Junio 2008

Un diario no es nada sin sus lectores y sin el reconocimiento de la sociedad a la que pertenece. Sin ciudadanos que den vida a la letra impresa, que pongan piel a las informaciones y den sentido a las opiniones, todo periódico está condenado a la indiferencia, una enfermedad mortal para cualquier publicación. Necesitamos lectores cómplices, partícipes, que se acerquen al diario como una ventana para ver la realidad, pero también como un foro de debate e interpretación. Así entendemos el periodismo, como un espacio vivo y abierto a la ciudadanía y conscientes de nuestra responsabilidad como transmisores de información y formadores de opinión. Y por ello la independencia al abordar la realidad, la pluralidad al admitir sus enfoques y el rigor son pilares indispensables a los que no podemos, ni vamos, a renunciar.

Los periódicos formamos parte de proyectos empresariales singulares, porque el material de nuestra 'producción' es tan sensible que sin un compromiso ético con la verdad y un respeto profundo hacia los ciudadanos nuestro trabajo sería estéril e indigno. Por todo ello, la bomba que colocó ETA en nuestras instalaciones de Zamudio no puede encontrar otra respuesta que la perseverancia en nuestro ideario, la reafirmación en los valores de pluralidad e independencia que siempre hemos defendido y la firmeza en la definición, denuncia y lucha contra la violencia terrorista, el mayor azote de nuestra sociedad. El apoyo recibido desde la madrugada del domingo nos refuerza en estos principios. Y más porque sabemos que esta solidaridad forma parte de un arropamiento mayor que incluye a cada ciudadano asesinado, agredido o extorsionado, a cada empresa, cuartel, bloque de viviendas, sede política o infraestructura reventados por una bomba. ETA teme a la libertad. El pensamiento libre, el ciudadano libre, la sociedad libre son sus grandes enemigos. Y EL CORREO, las personas que lo integramos, hemos sentido estos días el peso y la gratificación de ser libres. De sentirnos parte de una sociedad que nos ampara.

Depredadores
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 10 Junio 2008

El Gobierno vasco se ufana de que Euskadi se sitúa en el tercer puesto del Índice mundial de Desarrollo Humano, una medida que se elabora teniendo en cuenta parámetros como esperanza de vida, tasas de escolarización o Producto Interior Bruto (PIB). A buen seguro que si ese indicador se hubiera hecho en la etapa final del franquismo, el País Vasco no hubiera salido tampoco malparado, aunque muchos hubieran considerado que ese índice era insuficiente porque no tenía en cuenta otros aspectos fundamentales del desarrollo humano como las libertades políticas, entonces inexistentes.

Los buenos datos que se registran sobre el desarrollo económico del País Vasco o la calidad de vida de sus habitantes se ven ensombrecidos porque, al igual que durante el franquismo, sigue existiendo una amenaza grave sobre la libertad de muchas personas, una amenaza que procede precisamente del terrorismo de ETA.
El pasado mes de mayo, Reporteros Sin Fronteras difundió un informe en el que advertía que la situación de los periodistas en el País Vasco era una de las «más inquietantes» de la Unión Europea por la sombra de la amenaza terrorista que se cernía sobre ellos. Aquel informe, que ponía a los profesionales vascos en el mismo nivel de riesgo que el de los periodistas del sur de Italia que tienen que enfrentarse con la Mafia, ha resultado profético tras el atentado de ETA contra EL CORREO en la madrugada del pasado domingo. La banda, con su bomba, se ha ganado con todo derecho la calificación de «predador» de la libertad de prensa que le aplicó RSF.

El terrorismo etarra coloca a Euskadi en las clasificaciones más negras que se hacen en el mundo, aquellas en las que nunca debería aparecer. En el año 2000, ETA fue el único grupo terrorista del mundo occidental que mató a un periodista. Periodistas Sin Fronteras incluyó a España a la cabeza de la lista de países hispanohablantes, junto a Cuba y Colombia, donde la libertad de expresión está más amenazada. El Comité para la Protección de Periodistas, de Estados Unidos, calificó la situación española como «una sangrienta y rara excepción dentro de Europa Occidental», debido a los ataques de ETA contra los informadores.

Los ataques de ETA contra los medios de comunicación son ya muy antiguos. Uno de los tres primeros atentados perpetrados por ETA, en diciembre de 1959, consistió en la colocación de una bomba en los locales de un diario cántabro. Casi medio siglo después, los etarras siguen practicando lo que Arnaldo Otegi llamó «persuasión armada» y que el resto del mundo califica de intimidación terrorista.
f.dominguez@diario-elcorreo.com

Donde se queman libros...
DIEGO ÍÑIGUEZ HERNÁNDEZ El Correo 10 Junio 2008

DOCTOR EN DERECHO Y ADMINISTRADOR CIVIL DEL ESTADO

Donde se queman libros, se acaba quemando al final a las personas», escribió Heine en 1824, con asombrosa presciencia. Sus obras fueron de las quemadas en mayo de 1933 por los que se decían 'estudiantes' y eran simplemente nazis en las ciudades universitarias alemanas. La quema siguió a lo largo de todo el mes. Ardió la obra de casi 500 autores judíos, pacifistas, socialistas, antipatrióticos, liberales... La lista de los autores quemados -en obra, no en efigie- es un auténtico cuadro de honor de las letras alemanas, de la cultura universal: incluye a Heine, claro, a los hermanos Mann, a autores tan encantadores como Erich Kästner, tan representativos de la República de Weimar como Tucholsky. También lo es la lista de los que fueron privados de su nacionalidad alemana por antipatriotas: entre ellos, de nuevo, los Mann y Tucholsky.

Kurt Tucholsky nació en Berlín en 1890, hijo de judíos asimilados y bien integrados profesionalmente. Su padre, un hombre liberal, director de una empresa boyante, vio cómo el camino de los dirigentes políticos, militares y económicos acabaría llevando a la que fue la Primera Guerra Mundial. Tucholsky se doctoró en Derecho, pensó ser abogado. Pero se dedicó muy pronto a escribir, con su nombre y cuatro pseudónimos que llenaban la revista 'Weltbühne'. Ha constituido una tarea heroica reunir las obras completas que ha logrado editar Rowohlt.

Conoció a Kafka cuando los dos empezaban, se sintieron muy cercanos. Tucholsky acabó siendo uno de los autores más vivos de la Republica de Weimar, un observador sutil, satírico, chispeante, con una sensibilidad extraordinaria para el lenguaje, para captar la vacuidad y la pretensión tras la pompa, los intereses tras la retórica patriótica. Para adivinar y oponerse -en vano, pero con el humor, la chispa y la inteligencia que lo hacen tan actual- a una burguesía envanecida, atontada e inculta, a la diaria propaganda de los valores del militarismo y la guerra, al acrítico conservadurismo del 'profesor prusiano' -adorador del Estado, pero incapaz de formar a sus estudiantes para la práctica de la profesión o para ser humanistas-, a una educación propagandística y antiliberal. «Hay que declarar la guerra a la guerra», escribió, ver la realidad por delante y por el revés, con ironía. Pero siempre con humor, sin dejar de disfrutar. Tucholsky escribió frenéticamente, quizá sin acabar de entender el mundo, desde luego sin aceptarlo, pero tuvo razón. Tuvo que exiliarse a su adorada Francia, murió exiliado en Suecia, todavía muy joven, muy solo.

Erich Kästner, cuyos libros también ardieron -y padeció otra forma de exilio: la imposibilidad de publicar en Alemania hasta el fin de los nazis- describió a Tucholsky como «un pequeño berlinés gordo que quiso contener la catástrofe con la máquina de escribir» cuando «llamaron a la puerta los hombres del Tercer Reich» y sus asociados.

Los paralelismos cuando ha estallado una bomba en la rotativa de EL CORREO mientras trabajaban dentro cincuenta personas son tan fáciles que no merece la pena desarrollarlos: quien pone bombas a un periódico, donde se empieza quemando rotativas, tipos empeñados en evitar la catástrofe con la máquina de escribir... Lo sabemos todo, hace mucho tiempo. Hace mucho tiempo que los incendiarios son asesinos hechos y derechos, sabemos que las bombas no callan, que son una siniestra fe de vida en un país que combate el terrorismo con la Ley. Sabemos que pertenecen a la especie de los que quemaron los libros en la Bebelplatz, quitaron la nacionalidad a sus oponentes por antipatriotas, internaron a los que pudieron en campos, mataron o exiliaron al fin a tantos.

Tucholsky no pudo evitar la catástrofe con la máquina de escribir, pero avisó sobre sus causas, sobre sus culpables, sobre el culto de la idea trágica de la patria y la muerte. Sería bueno traducirle -al castellano, digo- íntegramente. La catástrofe no se va a producir esta vez, gracias a mucha gente decidida a no dejarse avasallar. Que usará para evitarla la Ley y las máquinas de escribir de hoy. Los trabajadores de EL CORREO seguirán con sus máquinas, EL CORREO se sobrepondrá al quebranto. Tienen nuestro aplauso, nos tienen con ellos. Esta noche beberemos una cervecilla a su salud junto a la Bebelplatz, que recuerda la quema de libros con un monumento singular: un hueco en el suelo, en el que se ven estantes blancos vacíos. Y una placa que recuerda la palabras de Heine en 1824: «Donde se queman libros, se acaba quemando al final a personas».

Afines
ANTONIO ELORZA El Correo 10 Junio 2008

CATEDRÁTICO DE PENSAMIENTO POLÍTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

Nadie duda de que el próximo 27 de junio, gracias a los servidores políticos de ETA, Juan José Ibarretxe verá aprobada su hoja de ruta secesionista en el Parlamento vasco. De entrada resulta lógico que ETA otorgue sus votos a quien pone por encima de todo su aspiración a la independencia, mediante una consulta y un referéndum de autodeterminación anticonstitucionales. Lo que ya es más extraño, y sobre todo más lamentable, es que el presidente vasco, así como los partidos supuestamente democráticos que le apoyan, cierren los ojos ante el hecho de que su proyecto político va a salir adelante goteando sangre. Porque el comando vizcaíno de ETA sigue cometiendo un atentado tras otro, buscando la muerte de los demócratas, de un lado con su ya tradicional inquina contra la Guardia Civil, en otro sentido advirtiendo a costa de EL CORREO de que una expresión libre en contra del terror lleva aparejada la pena de muerte. Si recordamos al mismo tiempo los incidentes de Pasaia, tendremos que convenir una vez más en que el entorno de ETA actúa de una forma cuya calificación no ofrece dudas: es un terrorismo nazi en toda regla.

La experiencia histórica del siglo XX al respecto no ofrece espacio para la duda, y tampoco para el eufemismo. Aquél que se vincula para la obtención de sus propios fines a una pandilla de gangsters, a un grupo terrorista o a cualquier tipo de organización de la delincuencia organizada se convierte inevitablemente en un socio o en un cómplice, o en ambas cosas a la vez, de quienes en su acción social o política se atienen a procedimientos criminales. Acudamos a un ejemplo bien próximo. Hace dos décadas, muchos demócratas estábamos de acuerdo en utilizar todos los recursos del Estado de Derecho para acabar con la organización terrorista ETA, pero no con el empleo del terrorismo de Estado de los GAL a efectos de alcanzar ese fin. Y lo denunciamos sin la menor reserva.

Hoy es posible que muchos demócratas vascos tengan la mirada puesta en la autodeterminación y en la independencia, y que sueñen con alcanzar esos objetivos por medios legales. Lo que no resulta admisible es que aquellos partidos que les representan, y en primer plano la Lehendakaritza y el Gobierno vasco, admitan, recurriendo a un nauseabundo cinismo, que el avance en esa dirección tenga lugar apoyándose políticamente en la cara legal de los practicantes del terror. Bajo el imperio de un terror que golpea un día y otro a una democracia realmente existente, no cabe compartir actuación política alguna con quienes lo representan. El ejemplo de Francia, en relación a Le Pen, que no mataba, es bien explícito. La derecha francesa puede ser muy dura, pero es democrática y no aceptó, incluso para cuestiones muy rentables, las alianzas con el Frente Nacional, y el resultado es que éste se encuentra hoy en vías de extinción. Como sucedería hoy en Euskadi con ETA si Ibarrtetxe, EA y el chico de los recados que tan bien retrataba '¡Vaya semanita!' cerrasen la puerta a toda colaboración abierta o implícita. Claro que según ya hemos mostrado con anterioridad, en las circunstancias actuales Ibarretexe necesita la supervivencia de ETA para su proyecto, más allá de unos votos, y ETA sólo tiene sentido apoyándose en quien busca en términos políticos lo mismo que ella. En una reciente antología de humor soviético, una de las historietas mostraba a Hitler en el infierno ahogándose en un gran recipiente semilleno con materias repugnantes, en tanto que Stalin sobresalía de la superficie en el suyo sin dificultad. La explicación era que Stalin estaba montado sobre los hombros de Lenin. Aquí ocurre algo parecido. Si ETA no se hunde políticamente es porque unos hombros institucionales le proporcionan una razón de existir, y bien noble en apariencia: contribuir a la independencia de Euskal Herria, cuyo proceso Ibarretxe ha puesto en marcha.

ETA va a lo suyo, la práctica del terror a efectos de eliminar o amedrentar a quienes considera obstáculos para alcanzar sus metas. Lo que no vale es insistir en la cantinela de que ETA no va a condicionar la libre expresión de los vascos, argucia utilizada siempre por Ibarretxe y los suyos para justificar su falso procedimiento democrático bajo la espada de Damocles del terror. ¿Cómo va a existir democracia bajo el ejercicio permanente de la violencia y de la intimidación? Es lo que Tzvetan Todorov calificaría de palmaria y bien significativa infracción al orden. Silenciar lo que representa en Euskadi la presión de ETA equivale a avalar su existencia y a contar con la misma para los fines propios, por muchas 'mociones éticas' y 'compromisos éticos' con que se intente encubrir el siniestro despropósito. Porque además ETA está ahí, en la primera pregunta de la consulta. Si ETA no importa para lanzar el ilegal proceso, tampoco debería hacerlo a la hora de determinar su contenido. Vamos a la autodeterminación, que lo demás sobra. Pero no. ETA sale por un lado y entra por otro, según convenga al tripartito. Un reciente debate en Euskal Telebista, con Egibar, Larreina y un EB entre los participantes, fue buen ejemplo de ello. En el problema vasco, salvo el rechazo de la muerte, pero también de otras cosas, para el tercero, ETA no cuenta. Sus posibles votos son en cambio bienvenidos.

El truco empleado para salvar este obstáculo es de una torpeza evidente, pero no debe de existir otro, ya que vuelven sobre él todos, desde Ibarretxe al último jeltzale. Con esos mismos votos que ahora servirán para mostrar la sagrada voluntad de los vascos libres -y es verdad que son los únicos libres- en el Parlamento, el tripartito ha perdido más de una votación. Es como si la oposición del PP y del propio PNV en unas votaciones en el Congreso frente al Gobierno implicara la existencia de una coalición implícita entre ambos. Una cosa es que en un voto frente al tripartito puedan coincidir PP, PSOE y los que yo llamo comunistas extraterrestres, y otra que sea admisible la convergencia estratégica de unos partidos democráticos con quienes siguen fielmente las decisiones políticas de la organización. No son unos votos como otros cualesquiera, señor Ibarretxe, y usted conoce mejor que nadie el contenido de la contaminación que les afecta.

Dentro del tripartito, los partidarios de ir a por todas no esconden lo que hay detrás de tal aceptación. Importa la coincidencia en los fines, los medios empleados por ETA con el aval de sus leales son algo secundario. Es la idea del frente nacional. ¿Qué importa lo que les puede suceder a quienes generaron el conflicto y lo mantienen al no reconocer que Euskadi (perdón, Euskal Herria) es en exclusiva la comunidad nacionalista? Con la boca pequeña, lo explica Egibar al proponer «un mínimo entendimiento» entre todos los abertzales. De forma más clara lo plantea Unai Ziarreta. Sólo hay un factor a tomar en consideración: son grupos 'afines', ya que buscan la autodeterminación y la independencia de Euskal Herria. Implícitamente ello supone considerar que por encima de todas las muertes del pasado, del presente y del porvenir, ETA y sus seguidores son patriotas vascos, con los que es preciso trabajar en el plano político. 'Afines', comparten el rasgo esencial de la identidad política. Nada importa que, como en estas páginas explicó Joseba Arregi, de este modo resultara eclipsada en Euskadi la libertad.

40 años de tragedia inaugural
Lorenzo Contreras Estrella Digital 10 Junio 2008

Hace 40 años ocurrió un episodio que iba a servir en el País Vasco para abrir la espita de una violencia que no siempre se denomina así, sino que recibe el nombre más apropiado de terrorismo. Terrorismo etarra, por supuesto. En aquella ocasión, junio de 1968, lo primero que se supo es que, entre Aduna y Tolosa, fue asesinado el guardia civil de tráfico José Jardines Arcay. Pocas horas después, el que le disparó, Javier Echevarrieta, a quién acompañaba Iñaki Sarasqueta, fue abatido en Benta Haundi. De Echevarrieta dijo uno de los militantes de la incipiente ETA de entonces: “Txabi fue el primero que mató y el primero que murió”.

En estos últimos días se ha rememorado la muerte de Jardines, el primer guardia civil que perdió la vida en la siniestra historia de los enfrentamientos con la banda. En 1968, aquella tragedia, destinada a representar un hito histórico en cuando apertura de un fatídico proceso, causó conmoción. Algo que ahora, a fuerza de peticiones, ha pasado a ser casi una lamentable rutina.

Echevarrieta era un activista e intelectual de ETA V asamblea. Fue un notable partícipe de sus comienzos organizativos, junto con su hermano José Antonio. Vivían en el barrio viejo de Bilbao y su madre, creo recordar, era aragonesa. José Antonio padecía una enfermedad degenerativa. Se movía pesadamente con muletas metálicas. Ya murió. Me lo presentó en Bilbao, en pleno franquismo, un militante comunista. Para explorar el clima político reinante, recibí de Jesús de la Serna el encargo de ofrecer, si podía, una estampa de la situación para el diario Informaciones. Me desplacé a la capital vizcaína con alguna recomendación de curas “progres” madrileños. Conocí a José Antonio Echevarrieta. Cenamos juntos, en compañía del militante comunista. Recuerdo que le pregunté al etarra si, ante la ya cercana muerte de Franco (tardaría aún seis o siete años en hacerlo), ETA asumiría los criterios de colaboración con un futuro régimen democrático. La respuesta fue una tajante negativa. Me dijo: “Nuestro enemigo no es el franquismo, es España”.

Su fallecido hermano ya había anticipado en un Zutik de 1967: “No nos interesa la independencia a secas. A Euskadi no le interesa obtener unas libertades políticas que no signifiquen la libertad de su pueblo. Si necesitamos de un imperio propio, vasco, debe ser un imperio socialista. No un aparato político-social al servicio de los intereses de la alta burguesía vasca (…) A nosotros, ni monarquías, ni repúblicas ni nada (…) ¡Estatutos! Sólo puede aceptarlos el pueblo vasco si es en función de algo posterior. Si es una etapa. De otra forma, ¡adiós Euskadi libre!”.

En agosto de 1968 fue asesinado el policía Melitón Manzanas. El compañero de Javier Echevarrieta, en el episodio que se saldó con la muerte de Pardines, fue condenado a muerte en consejo de guerra, pero no llegó a ser ejecutado. Parece ser que se derrumbó bastante en los interrogatorios, algo que a estas alturas del recuerdo histórico no puede sorprender.

En plan futurible, si cabe llamar asi a una posibilidad retrospectiva condicionada, no sería demasiado aventurado preguntarse hasta qué punto Echevarrieta, muy amigo de Mario Onaindía, a quién captó para la banda, y de Gorostidi, entre otros posteriormente evolucionados hacia posiciones de integración a la democracia de 1978, habría también abandonado su militancia etarra. Su pronta muerte dejó en la incógnita esa hipótesis. El escultor Jorge Oteiza, al saber lo ocurrido en Benta Haundi, tuvo un acceso místico: “Cuando suba a Arantzazu (el santuario) tengo decidido que pondré en lo alto, en el regazo de la Madre, al Hijo muerto, mirando al cielo, gritando…”.

No consta que hubiese jaculatorias para Pardines.

Una decisión transparente e injusta
Vicente A.C.M. Periodista Digital 10 Junio 2008

Sobre todo transparencia. La virtud de reconocer lo evidente cuando se ha sido descubierto “in fraganti” por escuchas legales telefónicas de la policía en la investigación de un caso de asesinato. Transparencia en que se ha cometido algo muy poco ético. Porque no es que sea muy “inocente” el “avísame cuando ese asunto llegue al Constitucional”. Lo querrán vestir de “imprudencia”, exceso de confianza (no sabía que estaba siendo grabada su conversación), de consejo que no asesoría legal (claro, no cobró por sus servicios).

Lo que ha quedado transparente y cristalino es el corporativismo. En cualquier lugar del mundo, esa juez debería haber sido cesada de su cargo. Pero en España que la Justicia y sus más altas Instituciones están politizadas, prima más mantener a las personas afectas a las tesis del Gobierno de turno, que ser un árbitro imparcial y defensor de los principios de las leyes y, en este caso, de la Ley de leyes, la Constitución. Vale demasiado el voto de la Presidenta del TC en estos tiempos en que se juega nada menos que la validez de un Estatuto con claros signos de separatismo, de insolidaridad y de preferencia de trato y desigualdad entre los españoles.

Una vez más la Justicia nos ha defraudado, pero ya casi nada nos puede sorprender en esta mal llamada democracia, que no es sino una partitocracia en la que dos partidos se van alternando en el poder y es su único objetivo, anularse mutuamente y permanecer lo máximo posible controlando todos los resortes que el Estado y su posición de fuerza les permite. Una clase política cuya máxima preocupación es blindarse económica y judicialmente, intentando asfixiar las críticas y la libertad de expresión.

Las palabras son el escudo de la indignidad y la perversión de un comportamiento. Un lenguaje farisaico al que ya nos tiene acostumbrados a usar el Sr. Zapatero y su Gobierno. La crisis es “desaceleración. Los muertos por el terrorismo de ETA son “accidentes”. Los terroristas son “hombres de paz”. La Nación es un concepto “discutido y discutible”. La ley es “lo que convenga a la jugada”. La crítica es “ser anti patriota”. El polvo es el de las obras que se empiezan y no se sabe cuando se acaban, el polvo es el que el Fiscal General Sr. Conde Pumpido dijo que mancharía las togas. El trasvase de agua es “conducción temporal”. El acoso del español como lengua es “la inmersión lingüística”, etcétera.

Lo único transparente es la indefensión total del ciudadano y de sus derechos más básicos. La prevaricación está tan arraigada como un cáncer, que para extirparla se acabará matando al cuerpo que la aloja.

La España autonómica se ‘come’ al Estado: Solbes ya sólo controla el 22% del gasto público
Carlos Sánchez El Confidencial 10 Junio 2008

La aprobación de medidas contra el deterioro de la actividad económica no será fácil. Al menos para la Administración Central del Estado. Los datos que acaba de publicar la Intervención General -dependiente del Ministerio de Economía- reflejan que tan sólo el 22% del gasto público depende ya de Madrid. Por el contrario, el peso de las comunidades autónomas respecto del conjunto del gasto público no deja de crecer.

Con datos referidos a 2007, los parlamentos regionales controlan ya el 35,9% de los recursos públicos, lo que pone de manifiesto hasta que punto las autonomías son hoy quienes disponen de mayores instrumentos para articular políticas de gasto con las que enfrentarse al deterioro de la actividad económica. Los datos de la Intervención General reflejan, igualmente, que el 13,4% del gasto está en manos de las corporaciones locales (ayuntamientos y diputaciones), mientras que la Seguridad Social (cuyo presupuesto es finalista y por lo tanto no puede ser instrumentado por el Estado para otros fines) controla el 28,7% restante.

Lo más relevante, como pone de manifiesto la propia Intervención, es el aumento del peso autonómico en el conjunto del gasto público, lo cual no es fácil de explicar teniendo en cuenta que desde 2002 apenas se han aprobado nuevas competencias al haber culminado, prácticamente, el proceso de transferencias. Pues bien, pese a ello, la porción de gasto público que manejan las comunidades autónomas es hoy superior en 3,6 puntos del PIB al porcentaje que controlaban hace unos años (del 32,3% al 35,9%). O lo que es lo mismo, 36.000 millones de euros que disponía la administración central han pasado a manos de los gobiernos regionales, que son hoy quienes ‘cortan el bacalao’ en políticas de gasto. El peso del subsector ‘Estado’ sería todavía menos -hasta el 18,1%- si se excluyen los presupuestos de los organismos autónomos, lo que da idea de papel cada vez menos relevante del Gobierno central en materia de gasto público.

Según los datos de la Intervención General del Estado, los poderes públicos gastaron el año pasado 406.913 millones de euros, lo que representa el 38,8% del Producto Interior Bruto, con un crecimiento de dos décimas respecto del año anterior. Ingresaron, por el contrario, 430.052 millones de euros, lo que explica un superávit fiscal equivalente a 2,2 puntos del PIB, de los que algo más de la mitad corresponden a la Seguridad Social.

El adelgazamiento del peso de la Administración central del Estado en el conjunto del sector público no es sólo en términos cuantitativos, también cualitativos, lo que reduce el margen de maniobra del vicepresidente económico, Pedro Solbes, para articular políticas con las que hacer frente al ajuste económico. Por ejemplo, en materia de liberalización de horarios comerciales.

Como dice un estudio del Círculo de Empresarios sobre la unidad de mercado, “es difícil encontrar dos comunidades autónomas que hayan optado por definir de la misma manera qué se entiende por establecimiento comercial sujeto a la licencia comercial específica”. Algunas regiones, continúa el informe, consideran como grandes establecimientos aquellos con una superficie de venta superior a los 2.500 metros cuadrados -tal es el caso de Andalucía, Asturias o Cantabria-, pero otras engloban bajo esta categoría a establecimientos de menor tamaño -Aragón, Canarias, Cataluña o Madrid-. De la misma manera, cada comunidad aplica diferentes criterios en la concesión de las licencias, aunque en la mayor parte de los casos la decisión final está sujeta a la discrecionalidad de las autoridades. Finalmente algunas comunidades han establecido moratorias a la apertura de grandes establecimientos comerciales, como es el caso de Cataluña, Andalucía o Aragón.

El BNG insta a la Xunta a que censure a ABC por su defensa del castellano
J. L. JIMÉNEZ. SANTIAGO. ABC 10 Junio 2008

Continúa la campaña de los socios de gobierno de Emilio Pérez Touriño contra ABC por su defensa de la lengua española. Ayer, el diputado nacionalista Bieito Lobeira solicitó al secretario general de Comunicación de la Xunta, Fernando Salgado, que se reconsiderara la entrega de subvenciones a este diario por su uso de topónimos en castellano dentro de informaciones redactadas en esta lengua.

Lobeira tachó de «injusto e incoherente» que el diario ABC reciba ayudas por la promoción del gallego cuando «deturpa» esta lengua «cargándose la toponimia legal vigente» y, por el contrario, otras publicaciones que se editan exclusivamente en este idioma no son beneficiarias de ayuda alguna.

El parlamentario del BNG comparó el uso de la toponimia en castellano con el del gallego no normativizado -y por tanto no reconocido por la Real Academia Gallega- de algunas publicaciones de corte nacionalista radical e independentista, para las que solicitó también la posibilidad de optar a estas subvenciones, algo a lo que Salgado se opuso, por no ser un idioma reconocido así en el decreto de 1994 que desarrolla estas ayudas.

Ajustados a la normativa
En su respuesta, Fernando Salgado consideró «óptimo y razonable» que los medios se deban ajustar a la normativa lingüística y concluyó que los poderes públicos deben atenerse a lo que establezca la Real Academia Gallega. En todo caso, explicó que a la hora de conceder las ayudas, la Xunta aplica «con absoluta flexibilidad» este requisito.

Por último, el diputado denunció situaciones «que no entendemos», ya que a su juicio «se está favoreciendo a medios que imponen el español o vetan el gallego en sus informaciones, traduciendo incluso las declaraciones de las fuentes que se expresan en gallego, frente a otros medios que sí trabajan en favor de la normalización del idioma», según informó el BNG en un comunicado.

Varapalo lingüístico
Este ataque de Lobeira a ABC se produjo el día después de que se supiera que la Real Academia Gallega no acepta el término «Galiza» para referirse a la Comunidad, acabando así con uno de los iconos identitarios de los nacionalistas.

Según publicó «La Voz de Galicia», el presidente de la RAG, Xosé Ramón Barreiro, informó por carta el pasado 28 de marzo a la consejera de Cultura, la nacionalista Anxela Bugallo, que «la denominación oficial del país normativa y legítimamente hablando es Galicia», una aclaración que viene a poner fin al uso discrecional que desde los departamentos del BNG se ha hecho del topónimo de la Comunidad.

Lejos de acatar la decisión del máximo órgano regulador de la lengua gallega, Lobeira lamentó que la RAG «abra este tipo de polémicas» y le reprochó que «no intervenga» para la aceptación del llamado «gallego reintegracionista», próximo al portugués y estrechamente vinculado con grupos de ideología independentista y radical.

No es la primera vez que Bieito Lobeira la emprende contra ABC por su defensa de la lengua común de todos los españoles. Ya arremetió contra este periódico el pasado 14 de mayo, cuando lo acusó de «secuestrar» al PP tras votar la oposición en contra de una proposición del BNG para que los comerciantes que rotulasen en gallego fueran recompensados con más ayudas públicas que aquellos que lo hicieran en castellano. En esta línea, censuró al PP por apoyar a los que «combaten la identidad del país» y de estar secuestrado por ABC, un diario al que ya se refirió cuando indicó que «dice qué es lo que debe votar el PP, que cuenta que defendemos sanciones e imposiciones, cuando nosotros hablamos de derechos». La iniciativa acabó siendo aprobada gracias a los votos del BNG y el PSOE.

Una Heinecken en Air Berlin
POR HERMANN TERTSCH ABC 10 Junio 2008

HABRÁ quien piense que todo es casualidad, que nada tienen que ver entre sí los líos en los que se han metido ahora por aquí dos grandes empresas extranjeras, el gigante cervecero Heineken y la segunda compañía aérea de Alemania, Air Berlín. Algunos creerán que son absurdos el uno y el otro, los conflictos de dos empresas prósperas y omnipresentes en esta nueva realidad carpetovetónica que nos depara la sublime combinación de socialismo mágico y nacionalismo tribal, realidad yeyé ella, tan cervecera y viajera, tan buenrrollista, simpática y faldicorta, tan falta de complejos y burlona hacia todo lo que no sea ella mísma. ¿Quién podía augurarles a dichas empresas, que se rigen por criterios de estricta racionalidad, que habrían de verse inmersos en lastimosos tumultos de credos, supersticiones y fanatismos precisamente en el país que más presume de no creer en nada?

El origen de estos peripatéticos conflictos no está en la rivalidad empresarial ni de trampas de la competencia. No se debe a la desaceleración pausada, ni al miedo a la crisis de nunca jamás ni al acopio de mercancías del histerismo antipatriótico. La cosa es más simple que todo eso. Las pobres grandes compañías ahora protagonistas a pesar suyo han seguido albergando esperanzas o quizás incluso certezas de estar operando en un país europeo desarrollado normal en el que los códigos de convivencia social se hallan medianamente intactos. Eso hoy en día es un craso error. Heineken y Air Berlín se han convertido en involuntarios protagonistas de conflictos que surgen precisamente del desprecio a estos códigos por parte de fuerzas dominantes en esta realidad española anómala en su entorno europeo. No han hecho sino defender la primacía del respeto una y la otra la vigencia del sentido común. La cervecera ha decidido retirar su publicidad de la cadena de televisión La Sexta porque considera perjudicial para sus intereses y su responsabilidad corporativa que se anuncie su imagen de marca con un programa de agresión sistemática y gratuita a la Iglesia católica e insultante para los católicos. No hay que ser católico ni creyente para considerar que el programa de marras es una ofensa continuada que busca herir y denostar a millones de españoles para deleitar y nutrir al rufianismo intelectual del que son máximo exponentes dueños y protectores de la cadena amiga de La Moncloa.

Air Berlin ha expresado su estupor ante la deriva hacia el absurdo de las leyes lingüísticas que proliferan por regiones españolas y que son, como bien dice, un insulto a la inteligencia y el sentido común, además de un atentado contra el futuro de quienes las padecen. La compañía del señor Joachim Hunold sólo ha cometido un pecado, que es el lograr que una azafata en cada vuelo de bajo costo hablara el español además del alemán e inglés. Ese es el problema real -el odio que no descansa- que se esconde tras el victimismo de pancatalanistas y la impudicia del presidente de la Generalitat, que defiende una política de la que sus hijos se refugian en el colegio alemán de Barcelona. Triste es que el mundo empresarial y económico español no tenga coraje para denunciar tanto desafuero. Pero eso también es parte de la anomalía vergonzosa de la triste juerga española. Para salir de ella, nada mejor que una Heineken en un vuelo de Air Berlin.

Pío Moa califica a Rajoy de "pro etarra"
 Periodista Digital 10 Junio 2008

"Rajoy, el pro etarra". Pío Moa cree que Mariano Rajoy se ha puesto a disposición del "cambio de régimen". El historiador piensa que el líder del PP es afín a los terroristas de ETA porque quiere "un partido en el centro, un partido que dialogue con todos, sin excepción".

Para Moa, quien ha definido en su blog a Losantos como "luchador contra el franquismo, señalándose desde entonces como uno de los más destacados y entregados defensores de las libertades en el país", argumenta que Rajoy, "como Zapo" —en alusión al presidente Zapatero— "ofrece el diálogo, el negocio político, en palabras más claras, a los asesinos, a la ETA".

"Ya lo ofreció al entrar en la carrera de la revisión de los estatutos, la carrera por complacer a los balcanizadores de España. Que era, justamente, la clave de la colaboración de Zapo con la ETA".

Pero, según Pío Moa, existe una diferencia entre "Zapo" y Rajoy:

"Zapo obra así por afinidad ideológica con la ETA. Rajoy, nada afín en ese sentido, obra por un ingobernable afán de poder. Diferencia irrelevante a efectos prácticos".

Para Moa, "Rajoy y su camarilla, faltos de cualquier espíritu creativo y con inteligencia muy limitada, imitan las tácticas que han dado el poder a Zapo".

"Al caballero del Futuro no se le ha oído una palabra en defensa de la libertad de expresión, hoy tan acosada", escribe Moa, en alusión al juicio contra Losantos por presuntas injurias graves contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

"Rajoy, con el Tiranosaurio y Gallardón: los políticos más miserables de la derecha, hoy".

El asaltapiscinas Joan Puig llama ahora ‘air Goebbels’ a Air berlin en su blog
Redacción Bilbao Minuto Digital 10 Junio 2008

Joan Puig ni se arrepiente ni pide perdón a la compañía sino que además asegura que no reniega de lo que ha dicho ni de lo que ha hecho y que ‘hasta que Air Berlin no rectifique y pida disculpas, yo no rectificaré’. Además, el que fuera diputado de ERC la pasada legislatura y conocido asaltapiscinas veraniego, llama en su blog a la compañía germana Air Goebbels y dice que ‘basta ya de poner la cara y recibir bofetadas. ¿Cómo es que España no sale en defensa de la lengua catalana?’.

Puig afirma en su blog que Joachim Hunold comete un error si presenta una demanda contra él, tal y como afirmaron ayer fuentes de la compañía. Para solucionarlo, añade Puig, ‘Air Berlin tiene que pedir disculpas, rectificar y tratar el catalán de la misma manera que a las otras lenguas’.

LOS PRESUNTOS INSULTOS DE AIR BERLIN
Resulta sorprendente la capacidad separatista para distraer a la opinión pública del discurso esencial de la polémica. Bastan un par de esvásticas para ocultar que en el escrito del presidente de Air Berlin no había ningún insulto ni referencia que menospreciase al catalán, tal como quieren hacernos creer Puig y sus seguidores.

El escrito recogía dos frases referidas al castellano, y únicamente al castellano, y a la política lingüistica de las autoridades, nunca al catalán. Parece que olvidamos que, por suerte, en este país la acción de gobierno es criticable, incluso por los extranjeros. Esa libertad debe garantizar que nada ni dadie, y mucho menos las instituciones públicas, arremeta de forma totalitaria e ilegal contra tu integridad y tus propiedades o empresas cuando haces uso de tus derechos.

Pero el separatismo utiliza su ‘cabecita’, al contrario que el Gobierno de España, y usa la polémica para aumentar la imagen victimista que llena de votos las cestas de los partidos separatistas catalanes. Inmediatamente, crean una polémica artificial y se pasa de lo que es una simple crítica, a la represión de la ‘nación catalana’, esvásticas incluídas, para hacerlo todo mucho más efectivo y espectacular.

Hoy es Air Berlin, mañana cualquier empresa española.

LO QUE NO HACE EL GOBIERNO
La diputada y líder de UPyD, Rosa Díez, ha criticado la “falta de reacción” del Gobierno ante los ataques que los miembros de ERC están dirigiendo a la línea aérea Air Berlin, después de que el director general de esta compañía, Joachim Hunold, asegurase que en Baleares el castellano es tratado como una lengua extranjera. Díez indica que le preocupa “lo que hace ERC, pero me preocupa muchísimo más lo que no hace el Gobierno de la nación”.

La parlamentaria afirma que es criticable la actuación de ERC porque forma parte del Ejecutivo catalán, pero destaca que le parece más grave la “falta de reacción” del Gobierno. Díez valora así los ataques que se producen desde ERC a Air Berlin y a que Joan Puig, ex diputado de esta formación separatista, haya incluido en su blog una esvástica nazi junto al logo de la compañía aérea alemana. A este respecto, la líder de UPyD destaca que el Gobierno central está negando que existe una “discriminación” del castellano en ciertas partes de España, como en Cataluña, según informa Servimedia. “Que ERC lo quiera negar es serio”, declaró Díez, “pero que el Gobierno no reaccione supone que se le da una coartada a ERC para actuar de esta manera”.

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