AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 23 Junio 2008

"MANIFIESTO POR UNA LENGUA COMÚN"
Carmen Iglesias: "No nos preocupa el castellano sino que se conculquen derechos"
El manifiesto preparado por un grupo de intelectuales en contra de la inmersión lingüística ha sido presentado este lunes. Durante el acto, Carmen Iglesias ha asegurado que "no estamos preocupados por el castellano, que hablan 450 millones de ciudadanos, sino porque se están conculcando derechos". De hecho, exigen al Gobierno que garantice la protección del castellano ya que la enseñanza de la lengua cooficial no justifica decretarla como "vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la administración pública".
EFE Libertad Digital 23 Junio 2008

Los intelectuales que prepararon el escrito en contra de la inmersión lingüística lo han presentado este lunes "El manifiesto por una lengua común" y que pretende reivindicar la importancia del castellano como lengua común y su posición asimétrica respecto al resto de lenguas oficiales, al ser la "universalmente oficial" de todo el Estado.

Durante la presentación, una de las firmantes, la historiadora Carmen Iglesias ha indicado que "todo el mundo" está preocupado y descontento con la política lingüística y que es importante que la sociedad civil se movilice. "No estamos preocupados por el castellano, que hablan 450 millones de ciudadanos, sino porque se están conculcando derechos".

En su opinión, la inmersión lingüística que practican las comunidades autónomas va acompañada "de una historia falseada" y "de unos odios a lo que no es lo propio y a donde no se ha nacido".

Por su parte, Fernando Savater ha señalado que los firmantes solicitan al Parlamento las modificaciones o esclarecimientos de la Constitución y de los Estatutos de autonomía para garantizar "en todos los campos y en todo el territorio nacional" los derechos de quienes opten por el castellano.

Ha asegurado que son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, y no los territorios o las propias lenguas, y ha reconocido que las autoridades regionales quieren que sus ciudadanos conozcan la lengua cooficial. Ello, ha continuado, no justifica decretar la lengua autonómica como "vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la administración pública".

Por todo ello, piden que el Parlamento elabore una normativa, aunque exija modificaciones constitucionales o de los Estatutos, para fijar que el castellano sea la lengua común y oficial de todo el territorio y la única "que puede serle supuesta" a sus ciudadanos. Debe reconocer a todos el derecho a ser educados en esa lengua, sin que la otra nunca sea la vehicular exclusiva, y la no obligatoriedad de los funcionarios a conocer la otra lengua en sus relaciones con los ciudadanos.

Carlos Martínz Gorriarán, miembro de UPyD, ha dicho además que el manifiesto se convertirá en una iniciativa de este partido y ha precisado que a 16 millones de ciudadanos "se les está negando la posibilidad" de matricular a sus hijos en castellano.

Savater pide cambiar la Constitución para garantizar el uso del castellano
El filósofo presenta con otros intelectuales en el Ateneo de Madrid el 'Manifiesto por una lengua común'
AGENCIAS - Madrid El País 23 Junio 2008

El filósofo Fernando Savater, el escritor Mario Mario Vargas Llosa y el director de teatro Albert Boadella, entre otros intelectuales, han pedido hoy que se modifique la Constitución para dejar claro el derecho de todos los españoles a estudiar o usar el castellano en todo el territorio nacional. Esta petición figura en el Manifiesto por una lengua común, presentado hoy en el Ateneo de Madrid.

Savater ha declarado que con esta iniciativa se pretende plantear soluciones a la discriminación del castellano en comunidades como País Vasco o Cataluña. Por ello solicitan que "se explicite" en la Constitución el uso del castellano. En concreto, el manifiesto plantea que se efectúen los cambios legales necesarios para que ningún idioma autonómico sea "lengua vehicular exclusiva" en la educación, sino que también pueda elegirse el castellano.

El autor de Ética para Amador ha asegurado que son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, y no los territorios o las propias lenguas. En este sentido, ha agregado que "los políticos de todos los colores siempre han estado jugando" con este asunto y "ninguno de los dos grandes partidos se lo han planteado de forma coordinada y seria".

Además, se sugiere que en las administraciones regionales no se obligue a los funcionarios a conocer las lenguas autonómicas y que los carteles y rótulos de los comercios no sean sólo en la lengua de una comunidad autónoma.

En el mismo acto, la historiadora Carmen Iglesias, En su opinión, la inmersión lingüística que practican las
comunidades autónomas va acompañada "de una historia falseada" y "de unos odios a lo que no es lo propio y a donde no se ha
nacido.

SERÁ PRESENTADO HOY EN EL ATENEO DE MADRID
Un grupo de intelectuales pide al Parlamento que garantice el derecho a usar el español
* Los intelectuales firmantes representan el espectro ideológico-politico español
* 'Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, no los territorios'
* Lea el manifiesto y adhiérase a él si lo desea http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/22/espana/1214165304.html#formulario
PALOMA DÍAZ SOTERO El Mundo 23 Junio 2008

MADRID.- El 'apartheid' al que algunos gobiernos autonómicos están sometiendo al castellano, lengua oficial del Estado, ha llevado a un grupo de intelectuales españoles a impulsar un manifiesto que reclama a los políticos que garanticen el derecho y el deber de todos los ciudadanos a aprender el castellano y usarlo en sus comunicaciones privadas y públicas. Lo presentan hoy en el Ateneo de Madrid.

Los firmantes son: Mario Vargas Llosa, José Antonio Marina, Aurelio Arteta, Félix de Azúa, Albert Boadella, Carlos Castilla del Pino, Luis Alberto de Cuenca, Arcadi Espada, Alberto González Troyano, Antonio Lastra, Carmen Iglesias, Francisco Sosa Wagner, Carlos Martínez Gorriarán, José Luis Pardo, Álvaro Pombo, Ramón Rodríguez, José Mª Ruiz Soroa y Fernando Savater.

Aunque algunos de ellos están vinculados a UPyD, entre todos representan el espectro ideológico-politico español al completo. El manifiesto parte, dicen, "de una inquietud estrictamente política" sobre el papel del castellano "como lengua principal de comunicación democrática en este país" y "los derechos educativos y cívicos de quienes la tienen como lengua materna o la eligen con todo derecho como vehículo preferente de expresión y comunicación".

"Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, no los territorios -afirma el texto-. Las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación". De esta manera interpretan lo que ocurre ya en Baleares y Cataluña y está en vías de asentarse en el País Vasco y Galicia.

Manifiesto por la lengua común
Desde hace algunos años hay crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana, la única lengua juntamente oficial y común de todos los ciudadanos españoles. Desde luego, no se trata de una
desazón meramente cultural –nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo entero, sólo superada por el chino y el inglés- sino de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación democrática en este país, así como de los derechos educativos y cívicos de quienes la tienen como lengua materna o la eligen con todo derecho como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación.
Como punto de partida, establezcamos una serie de premisas:

1) Todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido, pero sólo una de ellas es común a todos, oficial en todo el territorio nacional y por tanto sólo una de ellas –el castellano- goza del deber constitucional de ser conocida y de la presunción consecuente de que todos la conocen. Es decir, hay una asimetría entre las lenguas españolas oficiales, lo cual no implica injusticia (?) de ningún tipo porque en España hay diversas realidades culturales pero sólo una de ellas es universalmente oficial en nuestro Estado democrático. Y contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia, aún más si se trata de una lengua de tanto arraigo histórico en todo el país y de tanta vigencia en el mundo entero como el castellano.

2) Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüisticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas co-oficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la
administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc… en detrimento del castellano (y mucho menos se
puede llamar a semejante atropello “normalización lingüística”).

3) En las comunidades bilingües es un deseo encomiable aspirar a que todos los ciudadanos lleguen a conocer bien la lengua co-oficial, junto a la obligación de conocer la común del país (que también es la común dentro de esa comunidad, no lo olvidemos). Pero tal aspiración puede ser solamente estimulada, no impuesta. Es lógico suponer que siempre habrá muchos ciudadanos que prefieran desarrollar su vida cotidiana y profesional en castellano, conociendo sólo de la lengua autonómica lo suficiente para convivir cortésmente con los demás y disfrutar en lo posible de las manifestaciones culturales en ella. Que
ciertas autoridades autonómicas anhelen como ideal lograr un máximo techo competencial bilingüe no justifica decretar la lengua autonómica como vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la administración pública.

Conviene recordar que este tipo de imposiciones abusivas daña especialmente las posibilidades laborales o sociales de los más desfavorecidos, recortando sus alternativas y su movilidad.

4) Ciertamente, el artículo tercero, apartado 3, de la Constitución establece que “las distintas modalidades lingüísticas de España son un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Nada cabe objetar a esta disposición tan generosa como justa, proclamada para acabar con las prohibiciones y restricciones que padecían esas lenguas. Cumplido
sobradamente hoy tal objetivo, sería un fraude constitucional y una auténtica felonía utilizar tal artículo para justificar la discriminación, marginación o minusvaloración de los ciudadanos monolingües en castellano en alguna de las formas
antes indicadas.

Por consiguiente los abajo firmantes solicitamos del Parlamento español una normativa legal del rango adecuado (que
en su caso puede exigir una modificación constitucional y de algunos estatutos autonómicos) para fijar inequívocamente los
siguientes puntos:

1) La lengua castellana es común y oficial a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles.

2) Todos los ciudadanos que lo deseen tienen derecho a ser educados en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna. Las lenguas cooficiales autonómicas deben figurar en los planes de estudio de sus respectivas comunidades en diversos grados de oferta, pero nunca como lengua vehicular exclusiva. En cualquier caso, siempre debe quedar garantizado a todos los alumnos el conocimiento final de la lengua común.

3) En las autonomías bilingües, cualquier ciudadano español tiene derecho a ser atendido institucionalmente en las dos lenguas oficiales. Lo cual implica que en los centros oficiales habrá siempre personal capacitado para ello, no que todo
funcionario deba tener tal capacitación. En locales y negocios públicos no oficiales, la relación con la clientela en una o ambas lenguas será discrecional.

4) La rotulación de los edificios oficiales y de las vías públicas, las comunicaciones administrativas, la información a la ciudadanía, etc…en dichas comunidades (o en sus zonas calificadas de bilingües) es recomendable que sean bilingües
pero en todo caso nunca podrán expresarse únicamente en la lengua autonómica.

5) Los representantes políticos, tanto de la administración central como de las autonómicas, utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características. En los parlamentos autonómicos bilingües podrán emplear indistintamente, como es
natural, cualquiera de las dos lenguas oficiales.

Firmas (orden alfabético): Mario Vargas Llosa, José Antonio de la Marina, Aurelio Arteta, Félix de Azúa, Albert Boadella,
Carlos Castilla del Pino, Luis Alberto de Cuenca, Arcadi Espada, Alberto Iglesias, Carlos Pombo, Ramón Savater

¿Qué hacemos con los nacionalistas?
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 23 Junio 2008

Ala postre, el problema del PP es el de España: ¿cómo tratar con los nacionalistas? Hay quién dice que el único trato es darles los «Buenos días». Hay quien sostiene que no queda más remedio que la negociación. En el Congreso de Valencia se ha impuesto, como en otras cosas, una postura intermedia: dialogar con ellos.

Es lo más lejos que podemos ir. Dialogar, no negociar. Negociar significa dar algo para obtener algo a cambio. Pero los nacionalistas sólo toman, no dan. Y cuanto más se les da, más piden. Para ellos, negociar es una ristra interminable de demandas y quejas. Sin agradecer lo más mínimo lo que se les da. Al revés, lo toman como la confirmación de sus derechos, dando pábulo a nuevas reivindicaciones, inventadas la mayoría. Negociar con ellos, en suma, tiene el mismo sentido que negociar con una pared que avanza hacia nosotros. Sólo conciben el pacto como reconocimiento de su postura. Su postura es que no son españoles, que deben, por tanto, separarse de España. Díganme cómo se puede negociar y, aún menos, pactar con gente así.

Y no sólo por respeto a España, sino por respeto a los derechos humanos. Como se ha demostrado hasta la saciedad, los nacionalistas no sólo no respetan a la nación española. Tampoco respetan a aquellos «compatriotas» que no aceptan sus tesis. Los consideran traidores, y, caso de imponerse, lo primero que harían con ellos sería expulsarlos o algo peor. Y eso no puede permitirlo un Estado de Derecho como el nuestro.

Al fondo está la naturaleza misma del nacionalismo étnico o cultural. No se trata de una opción política. Estamos ante un sucedáneo de religión pagana, en la que la nación ha sustituido a Dios. Lo que justifica todo, desde la mentira a la violencia. Escuchen a Ibarretxe ante la cama de Ramón Recalde, víctima de un atentado: «En Euskadi se vive muy bien». Y lo peor es que, muy posiblemente, está convencido de ello.

Lo que se esconde detrás de este tipo de nacionalismo es un déficit de personalidad. Son individuos incapaces de sostenerse por sí solos, que necesitan apoyarse en el colectivo nacional para compensar su insignificancia. Sólo así sienten que son algo, alguien, aunque sea sólo la célula de un todo. Si se esfumara ese soporte, desaparecerían. De ahí que luchen desesperadamente para mantenerlo, sin pararse en cualquier tipo de consideraciones, lógicas o morales. Son cruzados de la causa, fanáticos del colectivo.

Pero el mundo no va por ahí. Va justo en sentido contrario. La humanidad avanza hacia el individualismo. Las personas cuentan cada vez más, adquieren un creciente protagonismo. El individuo es el mañana. El colectivo, el ayer, pero quien ha diluido su personalidad en él hará cuanto esté en su mano para mantenerlo, incluido todo tipo de aberraciones.

Con gente así no se va a ninguna parte, a no ser que se esté dispuesto a ir adonde ellos quieren. Y eso, de ninguna manera. Ya hemos tenido colectivismo de sobra.

Cierre en falso de la crisis del PP
Pese a los deseos del presidente interino del PP, la crisis que arrastra la formación desde las elecciones del 9 de marzo no se ha cerrado en Valencia.
EDITORIAL Libertad Digital 23 Junio 2008

El discurso con que Mariano Rajoy ha cerrado el congreso que se quiso búlgaro, pero que le convirtió en el presidente del PP con menor apoyo desde su refundación, ha dejado clara la pretensión del gallego de dar por cerrada la crisis de su partido. Así, se ha referido a la situación de los populares con un par de frases y se ha centrado en la crítica a la gestión de Zapatero, aunque con muchas concesiones en asuntos clave y pocas propuestas alternativas en materias que debería dominar más, como la crisis económica. No obstante, la actitud de mirar hacia adelante sería digna de alabanza, si no fuera porque Rajoy ha sembrado demasiadas dudas sobre su proyecto político, que no ha querido despejar porque no le conviene hacerlo con los discursos de Acebes y Aznar tan cercanos y frescos en la memoria.

Eso sí, los nombres escogidos por Rajoy para la Ejecutiva dejan claro que empieza a dominar el arte de la demagogia de Zapatero, tan experto en hacer una cosa y decir la contraria. Mucho llenarse la boca con eso de que en el PP caben todos y de que el propio Rajoy necesita de "la ayuda de todos", pero ha echado de la Ejecutiva a los miembros más críticos con la deriva encabezada por el presidente interino de los populares. Su problema, de cara a sus pretensiones de heredar el régimen que deja Zapatero sin cambiarlo, es que es incapaz de ejercer esa habilidad contra los socialistas; parece que sólo se le dé bien apartar a sus críticos dentro del partido, no al PSOE del Gobierno.

Así, pese a los deseos de Mariano Rajoy, la crisis que arrastra la formación desde el verano no se ha cerrado en Valencia. Quienes desean llegar al Gobierno explicando los principios del PP y convenciendo a los ciudadanos de su neta superioridad frente a las ideas de la izquierda tienen ahora muchas más razones para dar la batalla. Entre ellas, y no la menor, el aplauso de la izquierda a la permanencia de Rajoy al frente del partido. Eso sí, seguramente sea una lucha más soterrada, con críticas más indirectas, guardando las armas ante los previsibles malos resultados del gallego en las próximas elecciones, especialmente las europeas.

Al contrario que durante la primera legislatura de Zapatero, en la que casi todos cerraron filas, ahora Rajoy tiene en su partido verdaderos enemigos que esperan verlo caer lo antes posible. El principal, por su falta de escrúpulos y de lealtad, es Ruiz Gallardón, que espera con ansias sustituir al gallego en su tarea de abandonar los principios del PP y llegar al poder con pleno apoyo de Prisa. Otros muchos esperan poder sustituirlo por alguien que sí respete esos principios y pueda explicárselos a los ciudadanos y convencerlos, para así revertir el rumbo que ha tomado España estos años, un camino que nos lleva a la ruina económica, el derribo de la nación y unas mayores restricciones a los derechos individuales.

Tras el congreso del PP
Impecable Aznar

O se respeta a los mejores dirigentes, se cuida a los votantes y se transmiten mensajes claros, o bien se incurre en traición, se pierde electorado con estrategias estúpidas y se pierden las elecciones con una mano tendida que nadie va a estrechar.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 23 Junio 2008

Después de haberle pedido esto públicamente, es obligado darle las gracias a Aznar. No se ha dejado exhibir como una interesante ruina; en realidad, su aspecto es más joven y enérgico, su estilo más elocuente y vigoroso que el de cualquiera otro orador, y da risa pensar en él como el pasado y en Rajoy como el futuro. También ha expresado las cuatro opiniones necesarias, y alguna más, sobre el hoy ardiente y apremiante. Sigue teniendo la madera de siempre.

Sus recordatorios a la plana mayor, a los compromisarios y, a través de las cámaras, a todos los votantes del PP, han sido terriblemente incómodos para los anestesistas de la nueva era. De ahí las reacciones ahogadas, los cabreos mal disimulados, y esta infame respuesta de algún impotente miembro de la dirección, recogida por Méndez en El Mundo: "Qué hijo de puta, qué hijo de puta". Por no hablar de los responsables autonómicos que, según la misma fuente, se resentían de esta guisa: "¿Cómo puede decir que no se arrepiente de nada, cuando nos metió en el lío de la guerra de Irak? Aznar es pasado y está pasado." Así que ya habitan la cúpula del PP tipejos capaces de llamar hijoputa al presidente de honor y de avalar el "no a la guerra" con que el progrerío incendió las calles. He ahí el giro. El giro hacia el PSOE.

Pero el giro va a resultar de lo más sorprendente. Porque digan lo que digan esos barones que sueltan su veneno a hurtadillas, sujetos plenamente identificados con la nueva era del Rajoy metamorfoseado desde su viaje a México (¡Ay, ese viaje!), la tontería de que Aznar es el pasado (lo que en esencia trataban de transmitir los organizadores) ha quedado desmentida. Para el alma del partido, el pasado viene aquí representado por el ganador formal del congreso.

Ningún popular con sangre en las venas, ninguno cuya subsistencia no dependa del favor de Rajoy, ninguno que no haya mentido (y se haya mentido) con su militancia dejará caer en saco roto estas advertencias:

Primera: no recordar a María San Gil y Ortega Lara es una traición (Rajoy no los recordó en su alocución). Segunda: el PP no tiene los votos en propiedad, no puede ignorar a quienes ya lo votan a fin de ampliar su espacio. Tercera: primero se ganan las elecciones y después se ofrece diálogo y acuerdos.

Hubo más, pero estas tres bastan para resumir lo esencial: o se respeta a los mejores dirigentes, se cuida a los votantes y se transmiten mensajes claros, o bien se incurre en traición, se pierde electorado con estrategias estúpidas y se pierden las elecciones con una mano tendida que nadie va a estrechar.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Tras el congreso del PP
Vuelta a la "patria chica"
Lo local, comarcal, provincial, regional y autonómico oculta, impide y reprime a todo aquello que hace grande a un ciudadano: su nación. Por eso, precisamente, vivimos una crisis de ciudadanía. Ésta es inviable sin un soporte nacional.
Agapito Maestre Libertad Digital 23 Junio 2008

El ganador de este Congreso ha sido Rajoy. El perdedor, obviamente, ha sido el partido. La democracia. El talento político ha vuelto a brillar por su ausencia. Ha ganado la mala demagogia. ¿Qué ha ganado exactamente Rajoy? Tiempo y, sobre todo, salir confirmado como el gran candidato del PP para el futuro. Así las cosas, las preguntas políticas surgidas del congreso del PP son sencillas. Me haré cargo tanto de las dos preguntas fundamentales como del hecho más relevante de esta magna asamblea.

La primera gran cuestión es la siguiente: "¿Aguantará Rajoy como presidente del PP de aquí a las elecciones generales?" ¿Aguantará los resultados de las elecciones gallegas, vascas y europeas? ¡Quién sabe! De momento, y para un profesional de la política eso ya es mucho, ha ganado a todos sus adversarios por goleada, sí, por goleada, porque no los ha dejado ni hablar, o peor, no se han atrevido a hacer objeciones en las sesiones del congreso que así lo exigían. ¿Este silencio será achacable a la falta de valentía o a la carencia de democracia interna, a la falta de talento o al exceso de prudencia y pusilanimidad, o, simplemente, a que la organización del congreso lo ha impedido? Tampoco lo sé.

Lo cierto es que Aznar se ha despachado a gusto y le ha dicho a Rajoy las verdades del barquero. Pero para poco han servido, excepto para dejar en evidencia que el PP tiene una crisis abierta, que ni siquiera Rajoy se ha atrevido a cerrar aunque fuera en falso. Esa es la primera tarea que tendrá que resolver la señora Cospedal. Rajoy sólo quería conseguir legitimidad, sin importarle el precio, para su candidatura. Tampoco las declaraciones de lamento a la prensa de Esperanza Aguirre han sido eficientes; el que diga amargamente, fuera de los ámbitos de discusión del congreso, que "no ha sido escuchada a la hora de confeccionar el nuevo equipo dirigente" apenas ha tenido repercusión y eficacia política para este congreso. Naturalmente, otra cosa será el futuro, porque ya le ha puesto deberes a la nueva secretaria general del PP.

Sin embargo, las críticas, quejas y objeciones a Rajoy fuera, dentro o en los aledaños del congreso popular no son nada, casi una anécdota, comparados con los 2.600 y pico votos de compromisarios que votaron el viernes, el primer día del congreso, una enmienda de última hora que será decisiva para la política del PP en los próximos años. Una enmienda que insufla vida política a un personaje cada día más vacío de discurso democrático, pero terrible en el regate en corto y el marcaje a las espinillas de sus correligionarios políticos. Su falta de carisma racional es sustituida con el ambiguo resentimiento de tomar medidas a traición de sus contrincantes. Alguien podrá acusar a Rajoy de que es demasiado mal demagogo como para arrebatarle el poder a Zapatero, pero nadie negará que es un extraordinario demagogo, o mejor, práctica a la perfección "la demagogia chica" y con resultados muy eficaces contra sus adversarios en el partido.

El ejemplo máximo de esa "política" "corto-placista" o "chica" es la enmienda aprobada el primer día del Congreso, a mi juicio el hecho clave del acontecimiento, que le permite ser candidato a la Presidencia del Gobierno. Hasta sus adversarios votaron afirmativamente. No tuvieron tiempo a reaccionar, y si lo hubieran hecho, seguramente, no habría sido aprobada la enmienda que da paso a las elecciones primarias en el PP, o sea, la renovación democrática en el partido. El "demagogo" ha ganado con un sencillo razonamiento: "Yo introduzco las primarias, naturalmente, no para mí, sino para los próximos candidatos, si ustedes me nominan como candidato en este congreso a la Presidencia del Gobierno."

Eso es todo. He ahí el gran triunfo de Rajoy. Antes del congreso de Valencia, Rajoy sólo era candidato a presidir el PP; después de Valencia, Rajoy es el candidato a disputarle a Zapatero la Presidencia del Gobierno. No es poca conquista. Y, además, lo ha conseguido respaldado por el voto 2.600 compromisarios. Rajoy había preparado tan bien la jugada que la buena de Esperanza Aguirre no entendía qué estaba pasando. La estupefacción de Esperanza Aguirre le impidió reaccionar, replicar y luchar, aunque todo lo tuviera perdido de antemano...

La segunda pregunta política que me sugiere este congreso es la siguiente: "¿Conseguirá salir el PP de la 'patria chica' en que lo ha enrejado Arenas y sus amigos? ¿Conseguirá el PP mantener el discurso nacional y cosmopolita de Aznar o, por el contrario, se adherirá al discurso localista y populista de Zapatero?" Algunos dan por muerto ya el discurso liberal de Aznar. No le faltan razones para el pesimismo. Yo todavía tengo mis dudas, pero he aquí un argumento más para quienes creen que el discurso abierto y nacional está bloqueado en el PP de Rajoy. En efecto, el PP quiere utilizar las armas localistas de Zapatero, pero, aun suponiendo que al PP sólo le interesa el poder por el poder y, por lo tanto, no tuviera escrúpulos en utilizar las mismas armas que las de su contrincante para apoderarse de la poltrona, tendrían también que aceptar que el PSOE aventaja al PP en experiencia, eficacia y perversidad en el manejo de esos utensilios y su prolongación en los medios de comunicación. Por aquí el PP lo tiene difícil.

El populismo totalitario del PSOE no puede combatirse ni con las armas de la izquierda ni con el casticismo populista clásico: ni el pacto con los nacionalistas ni el manejo del "pueblo" o populacho lo hace mejor la derecha que la izquierda. En cualquier caso, escuchando a Camps y Rajoy no he podido dejar de sustraerme a este vago presentimiento: La derecha española vuelve al casticismo populista del XIX: primero, el terruño; después, la región, y si queda algo, y de soslayo, la nación. Ya lo dijo Gerald Brenan, en la primera página de su libro El laberinto español, quien quiera entender por qué se mataron los españoles en la Guerra Civil no le quedará otra solución que acercarse al localismo, en realidad, al primitivismo de sus organizaciones políticas:

Sólo si se tienen plenamente en cuenta las cuestiones regionales y si se ponen de manifiesto las influencias recíprocas de todas las organizaciones locales (...), sólo entonces podrá llegarse a algo que se aproxime a una imagen exacta (...). España es el país de la "patria chica".

Enana, diría yo, si observamos a sus dos principales dirigentes: Zapatero y Rajoy. Para estos dos políticos la nación es algo tan lejano que la han hecho desaparecer de sus pobres mapas políticos. Lo local, comarcal, provincial, regional y autonómico oculta, impide y reprime a todo aquello que hace grande a un ciudadano: su nación. Por eso, precisamente, vivimos una crisis de ciudadanía. Ésta es inviable sin un soporte nacional.

El fin de la era Aznar
Ese es el verdadero significado del XVI Congreso del PP: la ruptura de la era Aznar. Las ideas, que con Aznar se convirtieron en el principal reclamo para ganar elecciones, se postergan frente a la necesidad imperiosa de hacerse querer.
José Carlos Rodríguez Libertad Digital 23 Junio 2008

José María Aznar lideró la mayor renovación del Partido Popular; le convirtió en un partido moderno y capaz de conectar con la mayoría de los españoles, lo que le llevó a dos victorias consecutivas, que bien podrían haber sido tres si el Partido Socialista y varios medios de comunicación no hubiesen decidido manipular el brutal atentado del once de marzo.

Aznar llevó al PP a un liberalismo tamizado, pero que le dio una base ideológica razonable y que le ponía en sintonía con lo mejor del centro derecha europeo. La defensa de la libertad y de los derechos civiles, aunque nunca ha sido abrazada hasta el final, le ha dado al PP la oportunidad de tener un discurso coherente y que, frente al discurso de privilegios de los nacionalistas, le ha permitido hacer suyo un discurso verdadero de solidaridad. Todo ello engarzado en la defensa de la nación española. Aznar apostó también por el atlantismo y una proyección importante de España en el exterior. Súmese a ello la convicción de que se debe y se puede derrotar a ETA policialmente dentro del Estado de Derecho, así como moral, ideológica y socialmente, y tenemos los elementos principales del PP aznarí.

Rajoy no reniega de todo ello. Simplemente ha llegado a la convicción de que no es suficiente. Además de ser bueno hay que parecerlo, y por ello incide en la necesidad de ser aceptado por los demás partidos y por la sociedad. Por eso habla de pactos antes de tiempo, como le ha reprochado Aznar. Por eso centra su discurso en la economía, vuelve a la derecha garbancil, de perfil bajo, que mitiga las diferencias del PP respecto de otros partidos.

Ese es el verdadero significado del XVI Congreso del PP: la ruptura de la era Aznar. Las ideas, que con Aznar se convirtieron en el principal reclamo para ganar elecciones, se postergan frente a la necesidad imperiosa de hacerse querer. Me da la impresión de que Mariano Rajoy, a quien tengo por una persona honesta, pese a sus 30 años en la política, pese a la manipulación de los atentados del 11-M que él sufrió el primero, no acaba de comprender a la izquierda con la que quiere tender puentes. Su vocación es constructiva, pero no se da cuenta de que la izquierda no transige y no permitirá que el PP forme parte del paisaje. Tampoco se percata de que no tiene por qué aceptar que ese paisaje lo pinten otros, especialmente cuando tenemos el marco de la Constitución. No se da cuenta de que la firmeza en las ideas de libertad y derechos civiles, aunque sea en solitario, es su única salvación. Y la nuestra.

José Carlos Rodríguez es miembro del Instituto Juan de Mariana

Teatro y representación
ANDONI UNZALU GARAIGORDOBIL El Correo 23 Junio 2008

C uatro días nos quedan para que se levante el telón. Aunque, la verdad, no sabemos cuándo se va a bajar. Ibarretxe tiene el papel muy ensayado y es, además, una obra reescrita sobre otro que llevaba su nombre. El viernes el tripartito dramatizará una ficción, que todos sabemos que es eso: una ficción. Todos sabemos que haga lo que haga el tripartito el Gobierno central mantendrá la legalidad constitucional y estatutaria. El saber que otros nos sacarán las castañas del fuego -y menos mal- da a los actores de la función una libertad total para ser irresponsables; pueden gritar cuanto quieran, pueden plantear cualquier quimera. El premio de una buena función, piensa Ibarretxe, son los miles de votos del nacionalismo radical que no denuncia el terrorismo, y que en la siguiente legislatura no tendrá representación. Al terminar la sesión la realidad y el sentido común se impondrán al griterío de los actores. Muchos de los parlamentarios del PNV que votarán a favor del tripartito el viernes ya han puesto las velas para que sea el Constitucional el que pare a Ibarretxe.

Desde que fuera candidato en el año 1998, Ibarretxe siempre ha pensado que la representación genuina y suficiente del pueblo vasco son los nacionalistas. Y comenzó su primera legislatura como lehendakari pactando con EH, que le hizo lehendakari con sus votos. Aún hoy es lehendakari gracias a dos votos prestados por EHAK. Pero la realidad es más constante que él: somos de muchos colores los vascos. Con el Estatuto de Gernika aprendimos, razonablemente, que en Euskadi teníamos que pactar los nacionalistas y los no nacionalistas para mantener una sociedad pujante que todos apreciamos. Al principio Ibarretxe simplemente nos aburría; a estas alturas nos irrita y enfada su afán de no tener en cuenta a la mitad de la población vasca. Pero es que, además, uno de los hermanos nacionalistas tiene las manos manchadas de sangre. Esa hipoteca de los votos radicales impide a Ibarretxe hacer frente con valentía y dignidad al terrorismo de ETA. Da la impresión, me temo que más que impresión, de que anda mendigando los votos de la izquierda abertzale, mientras desprecia a la mitad del Parlamento.

El viernes Ibarretxe tiene su gran función; actuará mirando exclusivamente a los asientos de las parlamentarias de EHAK, rogando con la mirada que le presten un voto o dos. Pero esos escaños tienen tutores que actúan con mano de hierro. Y a lo mejor piensan que es hora de cobrar los dos votos que le prestaron para que fuera lehendakari.

Rosa Díez compara a ETA con Hitler y asegura que quieren "dominarnos"
La diputada de UPyD que cree hay que juzgar al PP y a Mariano Rajoy y su nuevo equipo "por lo que haga"
La diputada de UPyD, Rosa Díez, comparó este domingo a Hitler con ETA y dijo que los terroristas, al igual que el dirigente nazi y "como todas las organizaciones totalitarias", tienen el "objetivo político de destruir la democracia y las sociedades libres y plurales y dominarnos". Díez hizo estas manifestaciones en el Parque de El Retiro de Madrid, en el cual, junto a Carlos Martínez Gorriarán y Mikel Buesa, miembros del Consejo de Dirección del partido, contestó a las preguntas de los ciudadanos.
estrella digital/Efe 23 Junio 2008

madrid
A lo largo de más de dos horas y ante la asistencia de alrededor de 250 ciudadanos, Díez contestó a las preguntas en un formato que ya había llevado a cabo en otras ciudades durante la última campaña electoral. Díez hizo la citada comparación en respuesta a una pregunta de un joven navarro sobre qué haría Díez con ETA en caso de acceder algún día al poder. "A lo largo de la historia de la humanidad está demostrado que las organizaciones totalitarias, ETA lo es, lo que hay que hacer es derrotarlas", dijo Díez.

"La democracia debe derrotar a una organización totalitaria como ETA. ETA no es una organización política, es totalitaria. Y como toda las que ha habido a lo largo de la historia de la humanidad tiene objetivos políticos que no con ni más ni menos que destruir la democracia y dominarnos, o sea como Hitler. Lo digo para equipararlo con algo que todos conocemos", dijo Díez.

A la organización totalitaria "hay que derrotarla", opinó la diputada. El dialogo es para personas que respetan valores a una organización totalitaria desde la generosidad habla con terroristas derrotados", subrayó Díez.

Por otro lado, Díez también hizo referencia a María San Gil, quien decidió no acudir al congreso deì PP que se celebra este fin de semana en Valencia tras abandonar la ponencia política y renunciar a presentarse a la reelección. La del PP vasco por su pérdida de confianza en Mariano Rajoy.

En la ponencia política inicial de San Gil se acusaba directamente al PNV de no colaborar en la derrota de ETA, aunque en la nueva se han eliminado las referencias concretas que hacía a este partido vasco.

"¿Qué ha hecho el PP? Quitar toda referencia política al PNV como corresponsable de lo que esta ocurriendo en España. Me preocupa la renuncia del PSOE a ser un partido de ámbito nacional para gobernar y ese complejo de los del PP que parecen querer ganar las elecciones como hizo el PSOE en la legislatura pasada", dijo Díez.

A su vez, señaló que hay que juzgar al PP y a Mariano Rajoy y su nuevo equipo "por lo que haga".

Por último, subrayó que su "preocupación no son los nacionalistas, sino los partidos nacionales que renuncian a comportarse como si lo fueran. (Me preocupa) lo que hagan el PSOE y el PP en relación a las reivindicaciones de los nacionalistas, que se nos han subido a la chepa y todo el mundo está intentando convencerles de que son los más majos de la película".

Teatro y representación
ANDONI UNZALU GARAIGORDOBIL El Correo 23 Junio 2008

C uatro días nos quedan para que se levante el telón. Aunque, la verdad, no sabemos cuándo se va a bajar. Ibarretxe tiene el papel muy ensayado y es, además, una obra reescrita sobre otro que llevaba su nombre. El viernes el tripartito dramatizará una ficción, que todos sabemos que es eso: una ficción. Todos sabemos que haga lo que haga el tripartito el Gobierno central mantendrá la legalidad constitucional y estatutaria. El saber que otros nos sacarán las castañas del fuego -y menos mal- da a los actores de la función una libertad total para ser irresponsables; pueden gritar cuanto quieran, pueden plantear cualquier quimera. El premio de una buena función, piensa Ibarretxe, son los miles de votos del nacionalismo radical que no denuncia el terrorismo, y que en la siguiente legislatura no tendrá representación. Al terminar la sesión la realidad y el sentido común se impondrán al griterío de los actores. Muchos de los parlamentarios del PNV que votarán a favor del tripartito el viernes ya han puesto las velas para que sea el Constitucional el que pare a Ibarretxe.

Desde que fuera candidato en el año 1998, Ibarretxe siempre ha pensado que la representación genuina y suficiente del pueblo vasco son los nacionalistas. Y comenzó su primera legislatura como lehendakari pactando con EH, que le hizo lehendakari con sus votos. Aún hoy es lehendakari gracias a dos votos prestados por EHAK. Pero la realidad es más constante que él: somos de muchos colores los vascos. Con el Estatuto de Gernika aprendimos, razonablemente, que en Euskadi teníamos que pactar los nacionalistas y los no nacionalistas para mantener una sociedad pujante que todos apreciamos. Al principio Ibarretxe simplemente nos aburría; a estas alturas nos irrita y enfada su afán de no tener en cuenta a la mitad de la población vasca. Pero es que, además, uno de los hermanos nacionalistas tiene las manos manchadas de sangre. Esa hipoteca de los votos radicales impide a Ibarretxe hacer frente con valentía y dignidad al terrorismo de ETA. Da la impresión, me temo que más que impresión, de que anda mendigando los votos de la izquierda abertzale, mientras desprecia a la mitad del Parlamento.

El viernes Ibarretxe tiene su gran función; actuará mirando exclusivamente a los asientos de las parlamentarias de EHAK, rogando con la mirada que le presten un voto o dos. Pero esos escaños tienen tutores que actúan con mano de hierro. Y a lo mejor piensan que es hora de cobrar los dos votos que le prestaron para que fuera lehendakari.

Carlos Herrera, XIV Premio a la Tolerancia
Asociación por la Tolerancia 23 Junio 2008

La Asociación por la Tolerancia se complace en informar que el Premio a la Tolerancia, en su decimocuarta edición, ha sido otorgado al periodista Carlos Herrera.

Los integrantes del jurado han destacado del premiado la defensa que realiza día a día desde su micrófono –y ocasionalmente desde sus artículos– de los derechos y libertades que recoge nuestra Constitución, la rigurosidad de sus informaciones, y la denuncia contundente de los excesos y desviaciones del poder, sin perder nunca las formas. También, se ha valorado muy especialmente su crítica de los entornos nacionalistas radicales y su posicionamiento a favor de las víctimas del terrorismo, con el consiguiente riesgo para su seguridad personal.

Nuestra más cordial enhorabuena al ilustre premiado y nuestro agradecimiento por su amable aceptación.
Barcelona. Junio de 2008

Composición del Jurado:
* Félix de Azúa (Escritor. Profesor de Estética. Premio a la Tolerancia 2001)
* Jordi Bernal (Periodista y crítico de cine)
* Susana de la Cuesta (Abogada. Miembro de AT)
* Manuel Fernández (Médico. Actual Presidente de Acción Cultural Miguel de Cervantes)
* Eva Fidalgo (Arquitecta)
* Elvira Fuentes (Presidenta de la Asociación por la Tolerancia)
* Jose Antonio García (Procurador. Secretario de AT)
* Eduardo López-Dóriga (Ingeniero Químico. Junta AT)
* Dolors Payàs (Directora de cine)
* Marita Rodríguez (Profesora de Física y Química. 2ª Presidenta de la AT)
* Daniel Tercero (Licenciado en Historia. Director de La voz de Barcelona. Miembro de AT)
* Iván Tubau (Cat. Periodismo Cultural y escritor. Premio a la Tolerancia 1995)

Premiados en anteriores ediciones:
* Iván Tubau
* Fernando Savater
* Francesc de Carreras
* Gregorio Peces-Barba
* Iniciativa Ciudadana ¡Basta Ya! en la persona de Agustín Ibarrola
* Félix de Azúa
* Albert Boadella
* Baltasar Garzón
* Antonio Muñoz Molina
* Arcadi Espada
* Rosa Díez
* Mario Vargas Llosa

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