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Recortes de Prensa    Lunes 14 Julio 2008

El imperialismo lingüístico. El caballo de Troya para justificar la Nación Catalana
Gunther Zevallos Minuto Digital 14 Julio 2008

Resumen: Una amenaza se cierne sobre la tranquilidad de Aragón y de España: la inclusión del catalán como idioma cooficial en Aragón. El sueño de la independencia de “los países catalanes” que incluiría parte del Aragón oriental tiene fecha límite en el 2012, avanzando como espada de Damocles bajo la mirada inconsciente, la dejadez y contumacia de nuestros representantes políticos aragoneses y españoles. Mientras tanto, el nacionalismo catalán va introduciendo lentamente cambios culturales en una parte de la sociedad aragonesa, utilizando para ello la lengua catalana hasta conseguir quebrar la unidad lingüística de todos los aragoneses y españoles.

Que duda cabe que la lengua forma lazos consistentes entre los ciudadanos. Muchos Estados han entendido que para defender la unión y la cohesión permanente entre sus territorios es necesario apoyar una única unidad lingüística. Pero, esto mismo lo ha entendido perfectamente el nacionalismo catalán y lo ha convertido en su consigna, por eso se empeña en reagrupar los distintos dialectos en una lengua común. ¿Pero cómo es posible conseguirlo? Penetrando culturalmente en los territorios, introduciendo sus costumbres y cambiando la historia, como ocurre en el Aragón oriental.

Las fronteras de un Estado suelen ser estables cuando prevalece una única unidad lingüística, por eso los Estados con futuro son aquellos que se empeñan en mantener dicha unidad, cuando ésta se rompe, el Estado queda a merced de los separatistas. Visto desde el punto de vista del nacionalista catalán, si se consigue unificar el idioma dialectal y quebrar la unidad lingüística y cultural, se tiene más de la mitad del camino recorrido para la incorporación de nuevo territorio y para la posterior secesión de España.

Una nación que quiera perdurar refuerza su idioma, sus costumbres, sus leyes. Es decir, busca su unidad e identidad cultural. Los nacionalistas entienden que la lengua es la esencia misma de la nacionalidad, por ello se empeñan en resaltar su identidad, y su diferenciación lingüística. Para ampliar sus dominios promocionan artificialmente su idioma catalán y devastan la cultura aragonesa del Aragón oriental, porque el nacionalismo catalán persigue un objetivo final: que el Aragón oriental forme parte de los países catalanes, como un paso previo antes de su independización.

En 1996 con fondos de la Generalidad, Jordi Pujol hizo reeditar el libro de Josep Armengou i Feliu de 1958, Justificación de Cataluña. El prólogo lo escribió el propio Jordi Pujol que calificaría al libro de “apasionante”. Se puede afirmar que éste forma parte, entre otros, de la inspiración del nacionalismo catalán. De algunos de sus párrafos, que detallo a continuación, usted mismo podrá deducir hasta qué punto la ideología del nacionalismo catalán constituye una amenaza a la tranquilidad de nuestra convivencia en Aragón y en España. Dice así:

“Es la hora de la catalanización persistente y paciente de los inmigrados, sobre todo de los niños, e incluso de los mismos catalanes que una educación antinacional descatalanizó. El solo hecho de haber nacido en Cataluña y ser padre de catalanes no es suficiente para ser catalán (…) Las zorras y los sapos de nuestro país también han nacido en Cataluña y no decimos que sean propiamente catalanes.”

“Advertimos que quien se ha domiciliado en Cataluña y no quiere entender el catalán, es un enemigo que no merece otro trato que el de enemigo”.

“La nacionalidad catalana no se reduce a la Cataluña estricta, sino que comprende también, como todo el mundo sabe, Valencia, las Islas Baleares, el Rosellón, Andorra, es decir: los Países Catalanes. A los cuales hemos de añadir las tierras de poniente atribuidas, injustamente, a las provincias aragonesas”.

Podríamos seguir con otros escritos parecidos de los nacionalistas catalanes, pero creo que con esto ya es suficiente. Intentaré resumir a continuación, cómo utiliza el nacionalismo el idioma como punta de lanza para conseguir sus fines expansionistas.

Todo empieza en el sueño catalanista de “los países catalanes”, el cual es un sentimiento profundo del nacionalismo catalán que brota de la exaltación de las diferencias culturales, el idioma, y el odio al forastero. El triunfo del nacionalismo catalán está siendo posible gracias a que el Estado español ha abandonado al ciudadano catalán, pero no porque lo haya abandonado económicamente, sino porque ha permitiendo que el nacionalismo se apodere de su libertad, de su idioma y de su historia.

La nueva forma de contar la historia, ha necesitado el apoyo de la Generalidad y la desidia de los partidos políticos nacionales, que han dejado ganar mucho terreno al nacionalismo excluyente, una y otra vez. Por poner un ejemplo, en 1968 la editorial MATEU, S.A. editaba Dolça Catalunya, en el fascículos 75 habla de “La Catalunya aragonesa”. Quizás uno de los primeros cambios en la versión de la Historia donde se sustituye la Corona de Aragón por una Confederación catalano-aragonesa, donde el Aragón oriental se convierte en tierras catalanas bajo administración aragonesa. La prensa catalana también participó activamente en la promoción del catalanismo, y del sueño nacionalista de los “países catalanes”. En 1987 el diario AVUI editaba un especial en que Josep Carod-Rovira explica con detalle el proyecto: política, social, economía, radio y televisión, editoriales. La idea es que Cataluña debería pasar a ser un Estado libre asociado como paso previo a la independencia, que se llevaría a término en el año 2012.

El afán expansionista catalán hacia el Aragón oriental es apoyado tanto por el Gobierno de la Generalidad como por el Gobierno de Aragón que preside D. Marcelino Iglesias, pero también por algunos aragoneses pro-catalanistas. Se financian asociaciones para fomentar el uso del idioma catalán sobre el aragonés, se introducen actividades culturales para que los ciudadanos del Aragón oriental se identifiquen con la cultura catalana, se promueve y financia escuelas en catalán, etc. La puesta en marcha de la catalanización del Aragón oriental responde a un claro afán expansionista del nacionalismo catalán, en busca de mayor influencia para generar una única identidad, asimilando culturalmente vastos territorios de Comunidades vecinas como la aragonesa, y todo ello acompañado del abandono y la desidia del Gobierno de Aragón sobre nuestro patrimonio cultural de todos los aragoneses.

En la zona fronteriza con Cataluña,que los nacionalistas llaman la franja de poniente que va desde la Ribagorza hasta el Matarraña en los límites de la provincia de Castellón, decir que donde no se habla castellano, se habla catalán es contar mentiras a la opinión pública, porque en nuestra riqueza cultural también está en esas lenguas romances del Aragonés oriental mantenidas durante siglos, que aunque compartan las mismas raíces con el “leridano”, por haber evolucionado ambas del latín y sus influencias de las lenguas del sur de Francia, son patrimonio aragonés y distintas del Catalán. Además si el “leridano” se parece en algo al “aragonés oriental” o “chapurriau”, es quizás porque Lérida perteneció en su momento también al reino de Aragón.

Si el gobierno de Aragón llegara a imponer el catalán en contra del sentimiento de la mayoría de los aragoneses, significaría el enterramiento cultural de una parte importante de nuestra historia. Borrar de un plumazo parte de nuestro patrimonio cultural. Esto dejaría en evidencia las debilidades, la mediocridad y la incultura de nuestros gobernantes aragoneses. Y todo esto, a pesar que el Estatuto de Aragón no faculta al Gobierno de Aragón para decidir sobre la oficialidad de la lengua. El Estatuto se limita a decir: “Las lenguas y modalidades lingüisticas propias de Aragón, gozarán de protección”.

Si Gobierno de Aragón tiene el insano empeño de claudicar al nacionalismo catalán, al querer implantar en Aragón el catalán como lengua oficial junto al castellano, desde el pCUA (partido Ciudadanos Unidos de Aragón), no tenemos más alternativa que seguir actuando en defensa de los intereses de Aragón para intentar evitar que el Gobierno aragonés rompa nuestra unidad lingüística y cultural. Los ciudadanos aragoneses deben saber que lamentablemente por culpa de nuestros representantes políticos podemos llegar a ser víctimas del imperialismo catalán. Por eso también acudimos en defensa de los ciudadanos del Aragón oriental y nos adherimos a la plataforma “No hablamos Catalán”.

Por otra parte, desde el pCUA lamentamos la ausencia del PP aragonés y el poco apoyo informativo de la prensa en Aragón, de no haber sido así, la manifestación del 4 de Julio de 2008 hubiera contado con muchos más aragoneses. Como siempre, la prensa nacional hizo más por difundir nuestra protesta que la prensa aragonesa. No obstante, aún cuando la prensa aragonesa, cada vez más oficialista menospreciara nuestra manifestación (en la que asistieron unos 2.000 manifestantes según la COPE), lo importante es que muchos aragoneses, aun sintiéndose desinformados, apoyaron la manifestación con verdadero entusiasmo aragonesista.

El monstruo De Juana vuelve a las calles
Ningún sistema penal debería olvidar que en su misma raíz está la satisfacción de la víctima, que renuncia así a hacer justicia por su propia mano, confiando esa tarea a policías y tribunales.
EDITORIAL Libertad Digital 14 Julio 2008

En un Estado de Derecho, las víctimas se ven desposeídas de su legítimo derecho a castigar a quienes les hayan agredido a ellos o a los suyos, que recae en el sistema judicial. Así se intenta garantizar, en la medida de lo posible, la imparcialidad del proceso, la libertad de los sospechosos de haber cometido un delito o cierta proporcionalidad entre crimen y castigo. Sin embargo, ningún sistema penal debería olvidar que en su misma raíz está la satisfacción de la víctima, que renuncia así a hacer justicia por su propia mano, confiando esa tarea a policías y tribunales.

Resulta difícil defender que en España a la víctima se la tenga en cuenta. Bajo la idea –tan progresista ella– de que el delincuente es a su vez víctima de las circunstancias, o de la sociedad, hemos puesto todo el énfasis en su reinserción, olvidando que las penas han de tener también un carácter ejemplarizante y suponer un castigo justo y proporcionado a la naturaleza de su culpa, sin olvidar la clara utilidad de que un delincuente entre rejas es un delincuente que no está en la calle haciendo de las suyas.

Por esa razón De Juana Chaos, tras haber sido condenado a 3.000 años por los 25 asesinatos que ha cometido, y sin que nadie en su sano juicio defienda que está rehabilitado, podrá volver a las calles de San Sebastián, junto al domicilio de numerosas víctimas de ETA, tras cumplir sólo 21 años de cárcel. Un Gobierno que ha promovido que se puedan expedir ordenes de alejamiento contra maridos porque sus mujeres les denuncian por malos tratos, sin que se siquiera su culpabilidad, se lava las manos cuando un etarra sale de la cárcel tras cumplir una pena de chiste para vivir junto a sus víctimas. ¿Es eso justicia, ministro Bermejo, presidente Zapatero?

Liberación de De Juana
Ser terrorista aquí es un chollo
Y sabe que la ley es la ley únicamente para los pringados, entre los que no se cuentan los de su calaña. Pero es que somos, como insiste De La Vogue, un país muy vanguardista en materia de derechos.
Cristina Losada Libertad Digital 14 Julio 2008

El ministro Bermejo confía en que el terrorista De Juana haya entendido qué significa vivir en sociedad. No se preocupe el titular de Justicia, que eso está hecho. Ese asesino múltiple que está punto de convertirse en hombre libre ya ha comprendido en qué consiste vivir en esta sociedad: Cumplir diecinueve años de cárcel cuando te condenan a tres mil; salir de la trena sin condiciones cuando no te retractas de nada y festejas los asesinatos que cometen tus compinches; y disfrutar obligando a las víctimas a sufrir tu cercanía física, son sólo algunas de las maravillas que reporta residir en España y dedicarse al crimen bajo las siglas de ETA.

Vamos, que De Juana Chaos ha entendido que aquí ser terrorista es un chollo. Por experiencia propia y ajena tiene constancia de que sale barato. Y sabe que la ley es la ley únicamente para los pringados, entre los que no se cuentan los de su calaña. Pero es que somos, como insiste De La Vogue, un país muy vanguardista en materia de derechos. Tanto así que, con frecuencia, se dan circunstancias como ésta, que un terrorista que no se arrepiente tiene derecho a todo. Se incluye en el pack ser recibido como un héroe, disponer de monumentos y calles con su nombre y que las víctimas de ETA se hayan de contentar con el derecho a lamentarse. Estamos en la vanguardia, pero de la infamia.

Claro, que esos golpes no han de encajarlos sólo las víctimas, ni tampoco las viudas, los huérfanos y las madres de asesinados que tendrán que compartir barriada con De Juana. Es España entera la que recibe las bofetadas, aunque no quiera enterarse. De haberse enterado, y de haberse enterado hace décadas, la banda criminal no habría tenido una vida tan larga.
Pues hechos de esta naturaleza infligen algo más que sufrimiento personal. Dañan y arruinan los cimientos de una sociedad que se quiera libre. Pero, ¿se quiere así la nuestra? Cuando se acepta durante años que los terroristas campen en las instituciones, cuando se tarda tanto en establecer el cumplimiento íntegro de las penas –medida que a Zapatero le parecía reaccionaria–, cuando se elige como gobernantes a quienes negociaron con los criminales y los trataron mejor que a sus víctimas, no hay más remedio que dudarlo.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Tiempo de teatro político
Lorenzo Contreras Estrella Digital 14 Julio 2008

Como las cosas no cambian y ese genio que es Pepiño Blanco no gestiona el milagro indispensable, el panorama político empeora para Zapatero según las encuestas o sondeos de opinión que empiezan a circular. No decae la sensación de que éste es el momento en que el PSOE perdería unas elecciones generales si se celebrasen. Hasta el 9-M, gracias a la falsificación política de la realidad, todo iba marchando raquíticamente bien. Pero luego, cuando ya las evidencias imponían su ley, el zapaterismo no tuvo más remedio que asumirlas, si bien presentándolas como una calamidad del destino, algo así como en el bíblico Egipto alguna de las numerosas plagas que lo azotaran. El faraón de turno podía culpar a la mala suerte.

Pero la adversidad también admite un margen de gestión. Es lo que el zapaterismo prefiere simplemente ignorar. Teniendo a mano el problema del petróleo, nada más cómodo que derivar hacia él todas las responsabilidades. Mientras tanto, un calendario amenazador promete poner a prueba la capacidad de flotación del milagro heredado hace más de cuatro años.

Zapatero ha usado ya el golpe de teatro de la remodelación del Gobierno. Las elecciones generales le obligaron a jugar esa baza, suministrando a la imaginación ciudadana un sorprendente reparto donde el feminismo y el izquierdismo de opereta romántica hacían de él una especie de jacobino a medias, o mixto, capaz de conjugar la ecuación de sexos con el olvido del poder firme y global. La transacción debilitadora, en nombre del “ennoblecedor” diálogo, le ha convertido en prisionero de las circunstancias. Podría mantener a Otegi en la cárcel, pero Ibarretxe y el independentismo vasco, como el catalán, le juran desobediencia, mientras De Juana Chaos perpetra la ignominia de irse a vivir de alquiler en el mismo edificio que algunas de sus víctimas. O en sus proximidades.

Un bilingüísmo traicionado en las Autonomías que no exigen la coexistencia parlante constitucionalmente ordenada, es otro factor que opera en el deterioro político visible. Y la crisis económica, que también es ya social de manera galopante, pone en escorzo la pobreza del panel dirigente. Falta un verdadero director de orquesta de lo que va quedando. La imagen política de Pedro Solbes es negativa. El vicepresidente se ha convertido en una especie de prescriptor a remolque tardío de lo que sucede. Su imagen pasota seguramente es compatible con el odio represado que le profesa a Miguel Sebastián. El vicepresidente no coordina un auténtico equipo económico. Le queda un secretario de Estado de Economía casi decorativo en la persona de David Vegara, y otro secretario de Estado de Hacienda llamado Carlos Ocaña. Pero es fama que Miguel Sebastián —algo más que ministro de Industria— tiene vara alta en todo ese mundo organizativo, donde sus hilos controlan a Beatriz Corredor en Vivienda, Cristina Garmendia en Ciencia e Investigación y Magdalena Álvarez en Fomento. Tres ministras. Tres miembras. Qué coherencia con el sentido actual de la marcha.

La oposición mayoritaria, la de Rajoy, podría tener motivos para sentirse hoy feliz. Pero una misteriosa razón, que algún día saldrá a la luz, ha determinado una inflexión en su marcha, un cambio de rumbo que no casa con las necesidades políticas planteadas. ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué casi de la noche a la mañana un lacayo de Rajoy, un marianista repentinamente emergente, pudo advertirle a “esa tía” llamada María San Gil que todo ha cambiado y que ella debería saberlo?

La tragicomedia desarrolla sus escenas. De repente, Rajoy y Aznar, por un enigmático impulso, tienen que fingir una escena de amistad efusiva. Pero se trata sólo de aproximaciones convenidas en un clima de recíproco aborrecimiento. Algo así como, a otra escala, ese humillante episodio de ZP rindiendo pleitesía de buena vecindad a Mohamed VI mientras éste le reclamaba con apremio humillante, una vez más, la “devolución” de Ceuta y Melilla.

CiU contra la Selección
No es el alcohol, es España
Al nacionalismo moderado (jo, je, jjjh), le parece que triunfar en un campeonato que ha tenido en vilo a medio mundo es algo que debe ser celebrado por el grupo de veinteañeros de forma muy diferente. Por ejemplo, vistiéndose de escolanets de Montserrat
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 14 Julio 2008

En CiU están muy preocupados por la salud de los jugadores de "la roja". Son los únicos; cualquiera se da cuenta de que están en plena forma. Cualquiera menos el nacionalismo moderado (ja, ji, ju) catalán, que por boca de una Montserrat Surroca, diputada, ha preguntado al Gobierno su opinión por el consumo de alcohol de la selección española durante las celebraciones por su reciente triunfo.

Al nacionalismo moderado (jo, je, jjjh), le parece que triunfar en un campeonato que ha tenido en vilo a medio mundo es algo que debe ser celebrado por el grupo de veinteañeros de forma muy diferente. Por ejemplo, vistiéndose de escolanets de Montserrat y cantando el Virolai mientras los varios catalanes de la selección agitan la cuatribarrada –que esa sí es una bandera políticamente correcta– y el resto mueve los labios y se jode por tener una bandera franquista.

Como licencia muy excepcional, a esos jugadores descontaminados se les podría administrar, a modo de contenida apoteosis, unas copitas de Aromas de Montserrat. Y al que no le guste el licor esencial –en todos los sentidos–, que le den Agua del Carmen, que uno la puede beber hasta ponerse chispo simulando que tiene un mareo y sin escandalizar a nadie. Para los más jóvenes de la selección, un vasito de Quina San Clemente, que les abrirá el apetito. Y ahí acaban las posibilidades de ingesta de alcohol para el nacionalismo moderado (que me parto).

Convergentes y unionistas todos, santurrones, gazmoños, fariseos, ¿no os dais cuenta de lo que le estáis haciendo al azotado gremio del cava, símbolo de los festejos patrios (de España) por excelencia? Ah, ya entiendo, no se trata de nada de eso. No es el alcohol lo que os molesta, es España. Pues decidlo claro, criaturas. Que corrija la diputada abstemia de inmediato su pregunta o será tenida siempre más por remilgada puritana o por aguerrida miembra del Ejército de Salvación.

Ya que sacan el tema de la embriaguez, yo podría citarles a Baudelaire: "Hay que estar ebrio siempre", o "Partamos a lomos del vino", o "¡Embriáguense, embriáguense sin cesar!" Podría traer a Horacio, más prudente: "No seas loca, filtra tus vinos / y adapta al breve espacio de tu vida / una esperanza larga." O al más temerario Gil de Biedma: "Te acompañan las barras de los bares / últimos de la noche, los chulos, las floristas, / las calles muertas de la madrugada".
Lo que se me escapa, y bien quisiera saberlo, es qué se habrán metido en el espiritoso congreso de Convergència para llegar a las conclusiones a que han llegado. Pera allá cada cual con su consumo: ¡Derecho a decidir!
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Interior
Guardias civiles se quejan de no poder escolarizar a sus hijos en castellano
Redacción La Razon 14 Julio 2008

BARCELONA- Miembros de la Guardia Civil se han quejado ante asociaciones de este cuerpo de no poder escolarizar a sus hijos en castellano en lugares como Cataluña, donde está en vigor la inmersión lingüística en el idioma autonómico. José Manuel García, portavoz de la Unión de Guardias Civiles (UGC), explicó a Servimedia que han recibido quejas concretas sobre las consecuencias que para funcionarios del Estado tiene trabajar en comunidades como la catalana. Así respondían a la ministra de Defensa, Carme Chacón, quien aseguró que no hay ningún problema en Cataluña y que quien lo dice «no la ha pisado nunca». García señaló que «parece mentira que la ministra, siendo catalana y diputada por esta comunidad, diga eso, cuando hay un problema».

Don de lenguas
IMANOL VILLA El Correo 14 Julio 2008

T odo sería más fácil si sobre nuestras cabezas se instalaran lenguas de fuego. El Espíritu Santo habitaría en nosotros y por nuestras bocas brotarían todos los idiomas del mundo sin distinción. Habríamos logrado la felicidad completa pues nos sentiríamos uno con la Humanidad global. Y no sólo eso. Acudirían nuestros hijos a la escuela con plenas garantías de éxito, buscaríamos trabajo con la tranquilidad que da el poder competir en igualdad con los demás, entenderíamos mejor al del norte, al del sur, al del este y hasta al del oeste. Pero lo más importante es que, por fin, podríamos dedicarnos a lo que de verdad importa: lo que nos dé la gana.

Indudablemente es muy bonito saber idiomas y, desgraciadamente, no vamos a vivir un Pentecostés global. Hay que joderse. Aún así, las lenguas del mundo, todas ellas, están ahí a nuestra disposición y para aprenderlas tan sólo hacen falta ganas, motivación, querencia y voluntad. Nada más. Porque si algo tienen todas ellas es un tremendo potencial de seducción que entra en funcionamiento en el mismo instante en el que la voluntad, ese sagrado ejercicio de la decisión consciente, personal e intransferible, entra en funcionamiento. De lo contrario, si las lenguas se imponen, la voluntad se quiebra, la querencia desaparece y las ganas se transforman en castigo, y éste hace que todo el proceso desemboque en una tortura tan sólo equiparable con esas otras que fiscalizan el tiempo, el dinero y la paciencia. Pero aún hay más.

Cuando las lenguas son utilizadas como condición coactiva para lesionar derechos mayores, como puede ser el acceso al mercado laboral, amparándose en las teorías salvíficas del patrimonio de los pueblos, el resultado puede ser desastroso, además de asistir a ese extraño fenómeno en el que los extremos acaban por tocarse. Víctima y verdugo se confunden en una especie de mezcolanza en la que el pasado resucita en el presente para presentarse de igual modo que antaño, es decir, convirtiendo el placer en obligación y las opciones en caminos unidireccionales al grito de '¡lentejas!, si quieres las comes y si no las dejas'.

Estoy convencido plenamente de que todos tenemos una gran responsabilidad a la hora de mantener el patrimonio de los pueblos que conforman, no sólo nuestro país, sino Europa entera y el mundo, pero tampoco dudo de que muchas de la medidas establecidas o pensadas de cara a la salvaguarda de esos patrimonios lingüísticos, lesionan seriamente derechos tanto individuales como colectivos. Yo era de los que pensaban que la democracia se distinguía de las dictaduras porque en ella se armonizaban los intereses de las distintas corrientes ideológicas. Me equivoqué. El poder, por desgracia, se entiende como la exclusiva para imponer modelos de convivencia particulares arropados en tolerancia hueca y buenas intenciones estúpidas. Vamos, casi, casi como en el pasado más cercano.

Aznar alerta contra la «imposición» nacionalista que niega el bilingüismo
Defiende el imperio de la ley para derrotar al terrorismo frente a «atajos negociadores»
C. M. La Razon 14 Julio 2008

MADRID- El ex presidente del Gobierno José María Aznar cuidó ayer al máximo sus palabras para dejar el campo libre al mensaje del presidente del PP. En el cónclave de Valencia, Génova decidió trasladar su discurso del domingo al sábado, lo que se interpretó como una maniobra dirigida a evitar que su mensaje chocase y, sobre todo, ocultase el del recién elegido de nuevo como presidente del partido. Ayer hizo una intervención casi de trámite, en la que se ciñó al balance de los cursos de verano de FAES.

Mari Mar Blanco, la hermana de Miguel Ángel, había hablado poco antes y, lógicamente, y en coherencia con lo que es uno de los pilares de su doctrina, Aznar levantó la voz una vez más por la derrota de los terroristas y la memoria de las víctimas. La defensa de la libertad es otra de las piedras angulares de su posición política y ayer clamó por ella después de que la última jornada del curso «La sociedad civil y la causa de la libertad» se centrase en la libertad, la lengua y la educación.

Imposición cultural
El Campus FAES concluyó con un análisis del debate lingüístico, del que salió una denuncia contundente de la vulneración del derecho de todos los españoles a estudiar en castellano en todo el territorio nacional. Según Aznar, «la imposición cultural del nacionalismo», con la negación del bilingüismo, lleva a dilapidar el patrimonio común. El ex presidente del Gobierno no hizo ni una sola alusión a la situación interna de su partido o a la estrategia de oposición.

Después de quince días en los que el Campus FAES ha debatido sobre la crisis económica, ha dedicado una jornada a la disidencia cubana, ha homenajeado a Gabriel Cisneros, ha celebrado con el ministro de Defensa colombiano la liberación de Ingrid Betancourt o ha reivindicado una política basada en principios como la derrota de los terroristas frente al apaciguamiento, Aznar cerró ayer la escuela de verano reafirmando el compromiso de FAES con España y con la libertad.
Aznar también recordó el «cruel asesinato», hace once años, del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco y recalcó que su muerte quedará para siempre grababa en la memoria. Además, respecto a la liberación de Betancourt se felicitó de que este hecho reafirme la confianza en el Estado de Derecho y en el imperio de la ley para derrotar «a todos los terrorismos» frente a los defensores de «atajos negociadores».

Política lingüística
El PSE pide negociar el decreto que obliga a los comercios a atender en euskera
La portavoz socialista critica la intención del departamento de Educación de querer implantar el modelo lingüístico catalán
JON GARAY BILBAO El Correo 14 Julio 2008

La encargada de la política lingüística del PSE, Isabel Celaá, ha pedido la modificación del polémico decreto que establece las obligaciones lingüísticas a las empresas, entidades, y establecimientos abiertos al público en sus relaciones con los consumidores.

Según ha señalado Celaá, el decreto, que obliga a las grandes empresas a ofrecer sus servicios tanto en euskera como en castellano, supone "un salto cualitativo que merecía haber sido objeto de consensos políticos", ya que interviene por primera vez en la actividad privada e impone obligaciones lingüísticas sancionables.

La dirigente socialista ha afirmado esta mañana, en rueda de prensa celebrada en Bilbao, que el PSE-EE no recurrirá el decreto ya que confía en llegar a un acuerdo con los responsables de la norma, -con los que ya ha mantenido alguna reunión- para introducir los cambios necesarios. Entre estos, la portavoz socialista ha manifestado la necesidad de " modificar la norma para eliminar las obligaciones, por ser obligaciones, y dejar que el sistema siga su evolución natural", y ha añadido que también hay que suprimir las sanciones genéricas previstas en el artículo 18 porque pueden tener un "alcance imprevisible".

"Al Gobierno se le ha ido de las manos el decreto porque ha intentado copiar la realidad catalana cuando Euskadi no es Cataluña", ha señalado Celaá, y ha agregado que no se pueden comparar dos realidades distintas porque cada sistema tiene sus propios ritmos.

"Euskadi no es Cataluña"
Para los socialistas vascos la pretensión del departamento vasco de educación de implantar el modelo lingüístico catalán no es posible por que ambas realidades no son comparables. Según Celaá el decreto es inaceptable“ porque ha intentado, aquí también, copiar la realidad catalana cuando Euskadi no es Cataluña”

"¿Cómo comparar el País Vasco, que cuenta con un 31% de bilingües con Cataluña, donde un 95% de la población se maneja con el catalán? o ¿cómo comparar el catalán, que se aprende en seis meses y se entiende sin aprenderlo, con el euskera, que le cuesta a un docente dos años adquirirlo?", ha reclamado.

Por otro lado, Celaá también ha manifestado, en referencia a la reforma de los modelos lingüísticos que ha anunciado para septiembre el departamento de Educación del Gobierno vasco, que "está dispuesta a pactar una nueva ley" siempre que se garantice que euskera y castellano sean las dos lenguas vehiculares de la enseñanza. "La política lingüística necesita un cambio de rumbo -ha señalado Celaá- que opte por un pluralismo lingüístico real, positivo y enriquecedor".

POR UNA LENGUA COMÚN
La rotulación oficial en Cataluña vulnera sistemáticamente el bilingüismo
BELÉN PARRA El Mundo 14 Julio 2008

BARCELONA.- Una frase, contenida en un informe (de 2006) remitido por el Gobierno al Consejo de Europa, refleja la realidad del bilingüismo en Cataluña respecto a la rotulación y la señalización oficiales: "Asimismo, cabe decir que los topónimos tienen como única forma oficial la catalana y que la señalización de las carreteras es en catalán".

Los poderes públicos de esta comunidad autónoma están excluyendo a marchas forzadas el castellano y el catalán campa a sus anchas.

El fenómeno de progresiva desaparición del castellano de los edificios públicos, señalización turística, informativa y de tráfico en beneficio del catalán no es más que una consecuencia de la legislación lingüística que rige en esta comunidad autónoma.

Si en la primera ley sobre este asunto, la de Normalización Lingüística de 1983, se conjugaba la simetría entre castellano y catalán como lenguas cooficiales, con el legítimo fomento específico de esta última, en la segunda norma, la de Política Lingüística de 1998, se produjo un salto cualitativo: los rótulos, señales y demás debían estar escritos "al menos en catalán". Ninguna referencia equiparable sobre el castellano.

La consecuencia es que ese 'al menos' se ha convertido en un casi siempre, y ha ido aumentando su ventaja progresivamente.

Así, a pesar de que, legalmente, los dos idiomas oficiales de Cataluña son el catalán y el castellano, el Ayuntamiento de Barcelona, prioriza de forma manifiesta el uso de la segunda sobre la primera en todas sus comunicaciones institucionales y en la gran mayoría de servicios municipales, también al alcance de legiones de turistas. En ningún caso el castellano figura como lengua única para la indicación de un determinado emplazamiento o servicio.

Congresillos
IGNACIO CAMACHO ABC 14 Julio 2008

LA España de las autonomías es un Estado cuasi federal en el que el modelo central primigenio se ha clonado en múltiples copias con todos sus defectos, que eran los que se pretendía combatir con la descentralización. Así, los miniestados autonómicos reproducen con características taifales la arquitectura de poder de la que partieron, incluido el centralismo de la capitalidad o esas televisiones derrochonas y sumisas que multiplican el déficit y el partidismo de su hermana mayor. Los parlamentos regionales se han convertido en camaritas de la señorita Pepis, y las organizaciones territoriales de los partidos actúan como facsímiles de sus estructuras matrices, muñecas rusas de las que siempre sale otra idéntica en un proceso de jibarización de la política. En vez de renovar de abajo arriba, el modelo sólo ha servido para multiplicar un esquema sucursalista viciado por la endogamia y el sectarismo.

Así, tras los congresos nacionales de los dos grandes partidos que vertebran la vida pública española se suceden ahora los de sus respectivas franquicias delegadas, sin que en ellos se observe otra dinámica que la de una pura correa de transmisión de consignas. Euforia, autocomplacencia triunfalista y mayoría búlgara -¿quiénes serán esos heroicos 18 disidentes?- en el PSOE andaluz de la sesteante pax chaviana y la entusiasta peña de «Lo que diga Donmanué»; dudas, recelos y liderazgos débiles y controvertidos en el PP de Cataluña, Baleares o País Vasco. Unos, transidos de embriaguez de poder, inmunes a la autocrítica y a la modestia; otros, sacudidos por la pasión banderiza y perdedora de la desconfianza y el cainismo. Y todos sin asomo de independencia, remedos de sus respectivas matrices, remisos a cualquier fórmula novedosa o a cualquier debate diferencial o específico que aporte siquiera una brizna de originalidad a su propia razón de ser.

Si Zapatero decreta el estado de optimismo, Chaves se declara disponible para asumir la eternidad de una hegemonía heredable por sus nietos; si Rajoy sufre pellizcos de monja para cuestionar su autoridad, sus nuevos procónsules reciben un voto en blanco de desgaste y castigo. Las mismas tonalidades, idénticos mecanismos, exactas proporciones, un redoble cansino de ánimos y estrategias en el que se adivina el cartón ortopédico que sostiene la fachada de la presunta autonomía política. Puro artificio repetitivo, mímesis secuencial, fatigosa duplicación de un libreto ya escenificado.

En eso se ha convertido la política española, salvo en el microcosmos excluyente y aislado del delirio nacionalista; un escenario multirreproducido en porciones de sí mismo, en el que se ha fotocopiado con carísimos marcos de apariencia variada la imagen fija de un telón de fondo nacional. Este carrusel de congresillos de saldo no es más que un triste reparto de franquicias, un casting de secundarios que, pese a desempeñarse en instituciones que administran -con abusivo despilfarro, por cierto- la mayor parte de los recursos públicos, apenas si aspiran a otra cosa que a capilarizar, a satisfacción de sus respectivas jerarquías, las consignas ortopédicas de un debate cerrado.

ETA, finanzas al por menor
Editorial ABC 14 Julio 2008

Además de chantajes y extorsiones a gran escala, ETA aprovecha su red de apoyos sociales para conseguir una importante financiación por ventas «al por menor». ABC viene informando sobre la recaudación de 15.000 euros diarios en 450 bares y establecimientos, de los cuales unos 300 están oficialmente «limpios» de cualquier conexión con el entramado terrorista. Hay rifas ilegales, venta de objetos como camisetas o mecheros e incluso donaciones más o menos voluntarias. Lo cierto es que todo vale para hacer negocios lucrativos cuya finalidad es financiar a los asesinos y sus secuaces. Como es natural, el miedo crea el clima propicio para que muchos comerciantes o simples consumidores se sientan obligados a colaborar con los radicales.

Las Fuerzas de Seguridad están bien informadas, pero es necesario que las autoridades adopten las decisiones políticas pertinentes para poner en marcha los mecanismos judiciales y administrativos que impidan este comercio intolerable. En términos sociales, se trata de una verdadera apología de la organización terrorista, cuyos símbolos se utilizan como si fueran un reclamo publicitario. En algunas zonas del País Vasco y Navarra la realidad social ampara este tipo de situaciones que los poderes públicos tienen el deber de impedir por ser contrarias al ordenamiento jurídico y a la legitimidad democrática. Las finanzas de ETA se nutren por vías muy diferentes y es obligado eliminar también este comercio ilícito e inmoral.

La cebra da la bienvenida
IRENE LOZANO ABC 14 Julio 2008

INMIGRANTES, educación y Cataluña, tres ingredientes exquisitos para mi paladar en una sola noticia: la Generalitat segregará a los inmigrantes en centros especiales. Me dispongo a engullirla esperanzada; al fin alguien se preocupa de la distorsión que introducen en las aulas los inmigrantes cuando llegan sin conocer la lengua. Y quién mejor que los catalanes para organizar programas de inmersión. En sí misma, la segregación no sería racista si sirviera eficazmente a las necesidades de los niños, sin embargo, resulta sospechoso que el tinglado quede para guardar niños pobres, especialmente negros y moros, pues se libran los europeos fetén, aunque podrá unirse algún rubito de Kiev si el Ayuntamiento de turno lo juzga poco ario. También es inquietante la idea de introducir a niños de diez años, que llegan aquí con sus tragedias completas ya escritas, en unas cápsulas de descompresión establecidas ad hoc.

Pero lo que aniquila definitivamente mis esperanzas es el nombre otorgado a los tingladitos en cuestión: «Espacios de Bienvenida Educativa». En Suecia me contaron este chiste: «¿Qué es una cebra? Un caballo diseñado por un comité». No sé qué opinarían de estos espacios de bienvenida, pero me imagino la reunión del comité de burócratas de la Generalitat en el momento del gran hallazgo: ¿lo llamamos centro? No, centro no, que suena a centro penitenciario desde que las cárceles no se llaman cárceles. Entonces, ¿colegio? No, porque no tiene carácter educativo. ¡Eureka!, diría el más avispado, lo llamamos «espacio», que no significa nada, pero tiene un aire sideral como muy cool. Vale, y espacio de qué, ¿de acogida? No, no, que suena paternalista. ¿De integración? Tampoco hay que pasarse, que eso va a cantar. Entonces, ¿de segregación? (a éste lo fulminaron con la mirada y no han vuelto a invitarlo a las reuniones de poner nombres).

El genio de los títulos políticamente correctos tercia inspirado por la leyenda del felpudo donde se limpia los zapatos cada tarde. «De bienvenida», dice, y a todos les parece una ocurrencia arrebatadora: tiene la dosis justa de buenrollismo hospitalario, y deja claro que nos da una inmensa alegría ver llegar a los putos negros.
Un redactor de reglamentos, ahormado a la prosa del BOE, observa que «espacio de bienvenida» es demasiado corto, no porque ame la rimbombancia, qué va, sino porque podría confundirse con la recepción de Marina d´Or. Sugiere añadir algo para dar fuste a la cosa; un adjetivo parece lo más indicado. Pues que sea «educativa», dice otro. Pero si habéis dicho que no son centros educativos, objeta el espeso. Bueno, no es educativo el espacio, es-pa-cio, pero la bienvenida que van a recibir estos niños les va a resultar de lo más instructiva. Claro, apunta un tercero, y de paso contextualizamos, para que se visualice que son niños sin escolarizar pero recogidos educativamente...

Hecho. Acuerdo de consenso por aclamación unánime. Y ya tienen la cebra. Criaturitas.

El espíritu de las leyes
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 14 Julio 2008

Pido prestado a Montesquieu, padre de la división de poderes, el título de esta «postal» porque permitir que ciertas calles sigan llevando el nombre de etarras puede ser jurídicamente correcto. Pero socialmente, es una mofa de la convivencia civilizada.

Se dedican calles y plazas a personas que no contentas con el simple cumplir de deberes ciudadanos, sacrifican su bienestar y tranquilidad a hacer la sociedad más próspera, más libre, más rica en todos los sentidos. Pero lo que viene ocurriendo en el País Vasco es justo lo contrario: se encumbra con distinciones de todo tipo a individuos que han hecho cuanto estaba en su mano, incluido apretar el gatillo, para quebrar la convivencia, para coartar la libertad de quienes no pensaban como ellos, para hacer retroceder la sociedad a sus estructuras más primitivas, desde luego predemocráticas, en las que la raza, la sangre, la lengua y la mitología prevalecen sobre todas las normas que la humanidad ha ido acumulando a lo largo de los siglos, y solemos conocer bajo el nombre genérico de civilización o cultura.

No soy jurista ni siento el menor deseo de discutir con ellos. Pero llevo muchos años observando las más distintas sociedades dentro y fuera de España, y me atrevo a asegurar que el mundo no va por ahí, por homenajear a quienes tratan de imponer por la violencia esa forma de sociedad compacta y restrictiva, sino hacia sociedades cada vez más abiertas, plurales y mestizas. Todo apunta en ese sentido, desde la explosión de las comunicaciones a la globalización del comercio, pasando por las grandes migraciones y el contagio tanto de la prosperidad como de las crisis.

Es posible que el nacionalismo, sobre todo el más elemental, esté dando su última batalla ante este avance implacable de la globalización; que aquellos individuos incapaces de soportar el clima de tolerancia y apertura que se avecina se agarren desesperadamente al clavo ardiente que les ofrece su clan, como forma de supervivencia individual en este tsunami que terminará haciendo de la Tierra la patria de todos, nos guste o no. Y que haya jueces que, en cumplimiento estricto de la ley, les permitan conservar los jirones del pasado, al modo que aún se conservan las reliquias de los santos. Pero eso no impedirá que la Tierra siga moviéndose.
Sebastián Haffner, él mismo juez, antes de exiliarse en Inglaterra huyendo de la barbarie nazi sostenía que ésta fue propiciada por unos jueces alemanes que se atenían a una interpretación literal de las leyes, en vez de leer el espíritu de las mismas. No voy a decir que esto ocurra en España, pero sí que el nazismo anda suelto por el País Vasco. Lo demuestra que haya todavía calles dedicadas a etarras, tras saber perfectamente todos lo que es ETA. Que el hecho no constituya delito puede sostenerse desde una justicia totalmente aséptica. Pero eso no impide que sea un atentado contra el espíritu de nuestras leyes, y de su diferencia con las de la selva.

Contra ETA y con miedo
GERMÁN YANKE ABC 14 Julio 2008

Se conmemora estos días, con especiales actos tanto en Madrid como en el País Vasco, el secuestro y asesinato, hace ahora once años, del concejal del Partido Popular Miguel Ángel Blanco. Su hermana María del Mar ha dicho ajustadamente que, entonces, no se pudo salvar su vida, pero sí «nuestra dignidad como seres humanos y como sociedad». Aquellos días dramáticos estuvieron inmediatamente precedidos de la liberación de otros dos secuestrados, Ortega Lara y Cosme Delclaux, que sirvieron para hacer visible, con su sinfín de emociones y reflexiones, la brutalidad del trato inhumano al funcionario de prisiones y el chantaje y la extorsión económica de los terroristas. En ese escenario, en el que se mezclaban la indignación y el alivio por las diferentes liberaciones, el secuestro y el tremendo asesinato de Miguel Ángel Blanco fue, sin duda, un aldabonazo en las conciencias y el comienzo de una movilización fundamental.

Quien recuerde aquellas jornadas reconocerá que la expresión «se perdió el miedo» es errónea. No había sólo miedo, también angustia. Y no sólo durante el secuestro, en el que se temía el desenlace fatal, sino también después, porque se sabía que aquello a lo que la sociedad se enfrentaba, el terrorismo de ETA, era capaz de cualquier cosa para imponer violentamente su dictadura. El miedo no es siempre asunto de cobardes, escribe Ángel González en uno de los poemas de «Nada grave», el libro publicado tras su muerte: «Para vivir muerto de miedo,/ hace falta, en efecto, muchísimo valor». No se trataba, por tanto, de un arrebato ni de una manifestación de inconsciencia ante el reto del terrorismo, sino de un modo cívico de actuar a pesar del miedo y precisamente por el miedo. Quizá por ello la impresión que queda de aquellos acontecimientos no es, al margen de las apariencias, la del arrojo, sino la de la grave toma de conciencia, la del realismo asustado.

Lo apunto, además, porque todas las posiciones contrarias a lo que se dio en llamar «espíritu de Ermua», desde el apaciguamiento a la misma negociación con la banda, apelan paradójicamente a la valentía y a la pérdida del miedo. Ha sido, por ejemplo, la cantinela permanente de todo el arbitrario y fracasado «proceso» tras el llamado «alto el fuego» de 2006, con el que constatamos que el miedo a ETA (a su fanatismo violento en el que no hay nada que llame a la disolución) y el recelo, o el miedo también, a que las «buenas intenciones» dañen el Estado de Derecho es más ético y más eficaz que la «valiente» confianza en un destino feliz. Porque no se trata tanto de confiar en el Estado de Derecho como pócima mágica para resolver todos los problemas, incluido el del miedo al terrorismo, sino de defenderlo a toda costa como eje y ámbito de la convivencia.

La Fundación Miguel Ángel Blanco acaba de entregar su galardón anual a Irene Villa y a su madre, víctimas ambas del terrorismo, por su continuado compromiso con las víctimas. La joven, al recibirlo, se quejó con amargura de haber sido acusada, durante ese «proceso» y por su oposición al mismo, de no querer la paz.
No se trata de ahondar en la denuncia de los errores, sobre todo cuando los hechos han servido para rectificarlos, pero se comprende la queja como una dolida denuncia del peligro, que siempre acecha, de colocar una hipotética y «valiente» paz por encima del miedo a perder la libertad.

Ayer, en Ermua, las banderas ondearon a media asta, pero no se celebró el acto cívico en el que, en memoria de Miguel Ángel Blanco, se encendían cientos de velas. Se puede recordar aquello de Unamuno a la muerte de Darío de Regoyos: «Si no lloran las personas, llorarán las cosas».

Pero son muchos los que le recuerdan y le lloran. Mi viejo pariente, Vladimir Jankélevitch, clamaba contra el olvido en la Francia de los sesenta porque, al margen del perdón individual (que es tan insondable como no exigible), hay crímenes que son imperdonables y verdades aprendidas que resultan imprescriptibles.

Hay un deber de la memoria que afecta también a nuestro propio miedo. A veces la cobardía se disfraza de valentía, pero ese deber atiende no sólo al terror a perder la vida, la hacienda o la tranquilidad, que está presente, sino al que tuvimos cuando, asistiendo a la barbarie de aquel comienzo del verano de 1997, no quisimos ser sólo espectadores y nos dispusimos a luchar contra lo imperdonable por miedo, precisamente por miedo, al totalitarismo.

HERMANA DE UNA VÍCTIMA DE DE JUANA
"Es una bomba andante, sin arrepentimiento alguno"
El próximo 2 de agosto será un día especialmente doloroso para las víctimas del terrorismo. El sanguinario De Juana Chaos saldrá a la calle y se irá a vivir a la misma calle donde viven víctimas de ETA. En declaraciones a Libertad Digital, Manuela Lancharro, hermana de uno de los doce guardias civiles asesinados en el brutal atentado de la plaza República Dominicana de Madrid, pregunta a Zapatero: "¿Saben realmente el monstruo que van a dejar en la calle?". Mientras estaba en prisión, el asesino celebraba con champán y langostinos cada atentado de ETA.
Libertad Digital 14 Julio 2008

Se cumplen veintidós años del brutal atentado de ETA en la plaza República dominicana de Madrid. Murieron veintidós guardias civiles y el sanguinario De Juana Chaos fue partícipe de la masacre. Hoy, velas y flores recuerdan a los caídos por la libertad en el nuevo monumento a las víctimas, situado en la plaza.

En declaraciones a este periódico, la hermana de una de las víctimas, Manuela Lancharro se ha unido al clamor contra la puesta en libertad de De Juana Chaos, que sale de prisión dentro de 19 días. Argumenta que es "muy triste" que haya víctimas de ETA que tengan que convivir junto al terrorista e insta al Gobierno a tomar las medidas oportunas. "Impotencia, injusticia, ya no sabemos ni que pensar", ha recalcado.

En este sentido, ha preguntado a Rodríguez Zapatero: "¿Saben realmente el monstruo que van a dejar a la calle?" En su opinión, es evidente que "no está arrepentido" por lo que el presidente y todo su gabinete "debería de replantearse esa pregunta". "Es una bomba andante, sin arrepentimiento alguno", sentencia. "¿Tiene que haber otro asesinato, otras 25 víctimas?", se pregunta.

Sobre el atentado de la plaza República dominicana, recalca que hoy, más que nunca, vuelve a recordar "todo lo que pasó aquel día". "Ya he llevado flores y velas", apunta.

De Juana Chaos vivirá en libertad en la misma calle que varios familiares de víctimas de ETA. Este hecho ha desatado un clamor para que la justicia tenga mecanismos para evitar que se produzcan. En este contexto, el portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, ha anunciado que los socialistas estudiarán una reforma legal dentro de los límites de la Constitución para evitar en el futuro que etarras como José Ignacio De Juana Chaos puedan vivir en la misma calle que víctimas de ETA. Rajoy también propondrá medidas en este sentido al presidente del Gobierno cuando se reúna con él el día 23. "Comprendo a las víctimas. Es tremenda la posibilidad de que puedan vivir cerca", ha reconocido Alonso.

Sin embargo, el ministro de Justicia no es tan comprensivo. En opinión de Mariano Fernández Bermejo, De Juana Chaos "ha cumplido su pena y debe de salir" de la cárcel.

Desde el PP, tanto la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, como el diputado 'popular' Ignacio Astarloa han apostado por adoptar las medidas oportunas para que las víctimas del terrorismo tengan garantizada su seguridad personal y para que la salida de la cárcel de este etarra no suponga una "nueva ofensa y humillación" para las víctimas.

Vigilia en recuerdo a Miguel Ángel Blanco
Por otro lado, la Asociación de Víctimas del Terrorismo organizará una misa en honor al concejal del PP de Ermua, Miguel Ángel Blanco, secuestrado y asesinado por ETA en julio de 1997. La liturgia tendrá lugar este lunes a las 21.00 horas en la Iglesia-Basílica de Jesús de Medinaceli, según informó la AVT.

Mari Mar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco, acudirá al acto en se encontrarán también los miembros de la junta directiva de AVT, incluido su presidente, Juan Antonio García Casquero. La Asociación Miguel Ángel Blanco también estará presente. Mari Mar Blanco y el Presidente de la AVT dirigirán a los asistentes unas palabras de recuerdo al concejal de Ermua asesinado por ETA.

Miguel Ángel Blanco, concejal del PP en el Ayuntamiento de Ermua (Vizcaya) fue secuestrado por ETA el 10 de julio de 1997. ETA pidió al Gobierno central el anuncio del traslado de todos los presos de la banda terrorista a cárceles del País Vasco como condición para la liberación del concejal, que fue asesinado 48 horas después del secuestro.

Dame la lengua
GONZALO PONTÓN El País 14 Julio 2008

El Manifiesto lo han firmado "espléndidos personajes", como dice don Gregorio Salvador, que es académico de la Lengua y sabe de estas cosas. Además de los personajes de don Gregorio, yo incluso conozco a personas que también lo han firmado. Otras se han echado a los papeles. Doña Laura Campmany ha escrito en Abc (que, según decían Tip y Coll, es como un periódico) que en algunas comunidades autónomas se alienta el desprecio al castellano y se fomenta su olvido: "Apadrine su acento, cultive su elegancia... y escójalo en el baile de pareja", nos implora.

Don Manuel Jiménez de Parga (¿Se acuerdan? El de los andaluces limpios y los catalanes guarros) nos exhorta a afianzar el sentimiento nacional, hace votos porque en el siglo XXI "los provincianismos y los localismos aldeanos" no tengan futuro y nos advierte de que existen "personas de gran prestigio preocupadas por lo que ocurre con el castellano en Cataluña, en el País Vasco, en Baleares y en Galicia".

Y no sólo personas de gran prestigio, don Manuel, oiga. Yo mismo, sin ir más lejos, ando en un sinvivir por las agresiones del euskera, el gallego y el catalán (no entro en lo del balear porque no lo domino). Si regresa usted a Barcelona sólo oirá hablar en catalán: en las casas, en la escuela, en el trabajo, en la calle, en los mercados, en las farmacias (allí vendemos, siempre en catalán, crema protectora antisolar y paracetamol); en la TV (estoy abonado a la cadena catalana Digital Plus y puedo ver más de 200 canales, todos en catalán); en los anuncios (Don't imitate, Innovate); en el lenguaje deportivo (corner, gol, penalti); en las discotecas (birra, chati, farlopa, segurata)...

También me preocupa y mucho, como a los abajo firmantes, la rotulación de las vías públicas. Los catalanes hemos llegado al extremo de escribir exclusivamente en catalán los nombres de calles y plazas. Por ejemplo: hemos puesto a nuestra calle más importante el nombre de la línea imaginaria que divide a una circunferencia. Así: Diagonal, sólo en catalán. A otra muy antigua la llamamos Gran Via, también en catalán. Y lo que es más, el rótulo que orienta hacia el edificio más emblemático de Barcelona, el que tanto le gustaba a Engels, sólo está escrito en catalán: La Sagrada Família. Pero lo peor viene al tratar de salir de la ciudad, porque en los carteles de señalización sólo se puede leer Autopista (y en esto El Perich tuvo mucha culpa), Ronda o Aeroport.

Hasta yo mismo sufro la agresión del catalán en mis carnes: a mí, que me llamo Gonzalo, me llaman Gonçal, que ya son ganas de despistar poniéndole una coma a la "c". Lo mismo pasó hace ya años con la movida musical catalana llamada la nova cançó. Como entonces me preguntaba la gente, con razón: "Oye, ¿y eso del canco qué es?". Parecía una enfermedad venérea. Además de la dichosa "c" con la comita, el catalán (una lengua dificilísima e ignota, desde luego indoeuropea pero con aportaciones fenicias) tiene ocho vocales, un chorro de consonantes y una flexión nominal endiablada de siete casos, más un ablativo instrumental y otro absoluto. La conjugación verbal no es tan difícil, si no fuera por los verbos polirrizos y por la particularidad de que las formas bisilábicas del infinitivo se usan con valor de aoristo. Claro que el marcado hipérbaton tampoco ayuda mucho. Es mucho más fácil para los inmigrantes subsaharianos aprender la lengua oficial y común, el castellano, que a fin de cuentas deriva del latín.

No puedo estar más de acuerdo con la afirmación: "Contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia". Pero es que, además, yo añadiría al Manifiesto el reconocimiento que se debe a la enorme generosidad con que Castilla nos ha dado su lengua. Cuando ésta era camarada del imperio, a los castellanos (que te llevaban a la hoguera por un quítame allá esas filacterias) bien que les gustaba darle la lengua a las Indias. Aún hoy, los latinoamericanos más reacios a agradecer la misión civilizadora de la madre patria acaban confesando, como Neruda, que era un rojo, que sí, que Castilla les dio la lengua.

Y en cuanto a la lengua vehicular en la educación, es claro que los padres tenemos todo el derecho a decidir en qué lengua han de estudiar nuestros hijos. Es más: los padres analfabetos de lengua castellana tienen que tener la libertad de exigir que sus hijos sean analfabetizados en lengua castellana, y los padres antropófagos de lengua castellana tienen todo el derecho a pedir que sus hijos se eduquen en el canibalismo en lengua castellana. Si la lengua vehicular en la escuela es exclusivamente el catalán, los niños no tendrán ninguna posibilidad de aprender castellano, porque cuando lleguen a su casa hablarán con sus padres sólo en catalán, verán la tele en catalán y le darán a la play station exclusivamente en catalán. Situación de por sí agravada por las canguros que les cuidan, todas procedentes de la Garrotxa o del Solsonès. Como es bien sabido, cuando un cerebro infantil se conforma a la estructura gramatical del catalán, ese cerebro queda automáticamente incapacitado para aprender cualquier otra lengua, porque los niños no tienen ninguna capacidad lingüística innata, sino que aprenden la lengua mecánicamente (Descartes, Leibniz, Humboldt o Chomsky sostenían todo lo contrario, pero no eran intelectuales españoles ni les dolía la lengua).

Aunque eso de que "la lengua castellana es la única cuya comprensión puede serle supuesta a todos los ciudadanos españoles" no lo veo claro, la verdad. Tiene toda la razón doña Laura en que hay que "apadrinar su acento", pero ¿cuál? ¿El del señor Zapatero "Ahora voy de Cádiz a Valladoliz sin parar en la ciudaz de Madriz"?; ¿el del señor Bono "El cajtellano o ejpañol ej la lengua d'Ejpaña"?

Y en cuanto a "cultivar su elegancia", ¿cuál? ¿La del castellano de la Guardia Civil "sesientencoño"?; ¿la de los personajes forgianos "Sincreíble, oyes"?; ¿la de los botelloneros "Sa caío del amoto porque llevaba enchegao el arradio y sarrancao la canne de la pienna"? O, quizá, dado que "nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo entero", ¿deberíamos echar mano del castellano de América? ¿Tal vez el pequeñoantillano "La mujel del yanitol me consiguió el rilif"?; ¿el granantillano "Lo jodieron tanto que se sacó el mandao con jolongo y tó"?; el de Nueva España "Te pudo cargar la chingada nomás conque te hubieras parado, cabrón. Órale güey"?; ¿el rioplatense "La milonga déle loquiar, y déle bochinchar. Linda al ñudo la noche"? ¿Y el castellano nuestro, el de los catalanes "Contrariamente al Madrit, en el Barça tenemos jugadores de blancos y de negros, y a más a más, tenemos de suplentes"?

España: dame la lengua, que quiero bailar contigo.
Gonzalo Pontón es editor.

Los espacios para inmigrantes de Cataluña son contrarios a la Ley de Educación
JUAN FERNÁNDEZ-CUESTA. MADRID ABC 14 Julio 2008

La Generalitat de Cataluña acaba de hacer público que los menores inmigrantes de 8 a 16 años que accedan por primera vez al sistema educativo serán recluidos en centros especiales (Espacios de Bienvenida Educativa) en vez de ser asignados directamente a un centro escolar como prevé la Ley Orgánica de Educación (LOE). La norma contempla la posibilidad de que haya alumnado con una necesidad específica de apoyo educativo, por ejemplo por una incorporación tardía al sistema educativo, y en todo caso las Administraciones deberán «garantizar» su acceso en la edad de escolarización obligatoria (6 a 16 años).

Los artículos 78 y 79 de la Ley Orgánica de Educación se dedican a los «alumnos con una integración tardía en el sistema educativo español» y para esas necesidades de apoyo educativo «corresponde a las Administraciones educativas desarrollar programas específicos (...) a fin de facilitar su integración en el curso correspondiente». Eso sí, el desarrollo de tales programas «será en todo caso simultáneo a la escolarización de los alumnos en grupos ordinarios».

«Con plenas garantías»
Si los Espacios de Bienvenida Educativa para los menores inmigrantes son programas para «facilitar la incorporación de los niños y jóvenes al sistema educativo con plenas garantías», como son definidos por la Generalitat catalana, ya están recogidos por la LOE y, repetimos, deben realizarse de forma simultánea a su plena escolarización. De hecho, en todas las comunidades autónomas existen ese tipo de programas. Así, no se entiende que el ministro de Inmigración, Celestino Corbacho, diga lo que dijo el pasado sábado: «Esta idea valiente de poner un espacio de acogida, para que puedan conocer la realidad a la que quieren incorporarse, es la necesaria realidad previa para que la escuela sea de libertad, pero para que la escuela sea también de éxito».

La Ley Orgánica de Educación no prevé una necesaria realidad previa, a no ser que el ministro anticipe una futura modificación de la LOE. O que Corbacho ya conozca los objetivos de esos llamados Espacios de Bienvenida Educativa, y esté conforme: «Informar y orientar sobre el sistema educativo catalán (no el español). Sensibilización y fomento del uso de la lengua catalana (no la española). Iniciar procesos de familiarización con la realidad cultural catalana (no la española) mediante talleres educativos, culturales y deportivos».

Lo cierto es que la norma educativa, vigente también en Cataluña, especifica que «la atención integral al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo se iniciará desde el mismo momento en que dicha necesidad sea identificada y se regirá por los principios de inclusión y normalización».

 

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