AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 18 Julio 2008

Sánchez-Camacho o la deriva de Rajoy
Quien pretende "aproximarse" o caer "simpático" a los nacionalistas es imposible que lidere la reacción enérgica y firme en defensa de los derechos civiles y de la cohesión nacional que reclama la crítica deriva a la que nos han abocado las alianzas de ZP
EDITORIAL Libertad Digital 18 Julio 2008

En estas mismas páginas ya hemos señalado que quien pretende "aproximarse" o caer "simpático" a los nacionalistas es imposible que lidere la reacción enérgica y firme en defensa de los derechos civiles y de la cohesión nacional que requiere la crítica deriva a la que nos han abocado las alianzas de Zapatero. Buena prueba de ello es la actitud del nuevo PP de Rajoy ante el manifiesto en defensa de la libertad lingüística. En lugar de liderar la campaña y movilizar a todo el partido en la recogida de firmas, lo más que han hecho algunos dirigentes del PP –empezando por Rajoy– ha sido sumarse al manifiesto a título individual, con una actitud más propia de alguien preocupado por el "qué dirán" que de quien verdaderamente siente entusiasmo y orgullo por una iniciativa tan clara y necesaria en defensa de la nación española y de su expresión como Estado de Derecho.

No es este, sin embargo, el mayor reproche que en este punto concreto se puede hacer a Mariano Rajoy. Más criticable ha sido su "dedazo" a la hora de situar al frente del PP catalán a una persona como Alicia Sánchez-Camacho, que ha tardado bien poco en dejar en evidencia su endeblez política e intelectual a la hora de explicar su bochornosa negativa a suscribir el manifiesto de marras. Sánchez-Camacho ha "argumentado" en una entrevista en La Vanguardia que el manifiesto "no es necesario", que "tenemos un patrimonio extraordinario, que son dos lenguas que enriquecen nuestra tierra, y que defiendo con la misma igualdad y normalidad", que "los catalanes llevamos con normalidad la dualidad de las dos lenguas con las que convivimos".

Que la presidenta del PP catalán recurra a los mismos lugares comunes que utilizan los nacionalistas para negar la evidencia de la marginación del castellano de las instituciones públicas catalanas y de la vulneración de los derechos de los catalanes a la hora de escolarizar a sus hijos en la lengua común de todos los españoles es todavía más sorprendente si tenemos en cuenta que el PP catalán, antes de la llegada de Sánchez-Camacho a la presidencia, abanderó un video electoral en el que precisamente se demostraba y se denunciaba la absoluta imposibilidad de una madre de escolarizar a sus hijos en castellano en uno solo de los centros públicos o concertados de Cataluña.

La talla intelectual de Sánchez-Camacho queda, sin embargo, todavía peor parada que su fidelidad a los principios de su partido, al admitir, con incoherencia insuperable, que "queda mucho por mejorar, como el acceso a la educación en castellano con el mismo derecho y normalidad que el catalán. Eso aún no se produce". Entonces ¿a santo de qué calificar como "innecesario" un manifiesto tan radicalmente necesario en defensa precisamente de esos derechos que debería asistir a todo español con independencia de dónde viva?

El socialista Montilla ya ha mostrado públicamente su agradecimiento a Sánchez-Camacho y le ha animado a convencer a su partido a que retire también el recurso de inconstitucionalidad contra el estatuto soberanista catalán. No es de extrañar que a esas felicitaciones a la nueva dirigente popular se sumen las de CiU o ERC. Pero que nadie se extrañe: esos aplausos no harán cambiar en nada el profundo desprecio que sienten los partidos nacionalistas hacia el PP, sin que los "simpáticos guiños" hacia ellos generen otra cosa que el desprecio de los propios votantes populares.

Claro que de esta situación es tanto o más responsable Rajoy. Como decía aquella máxima de Napoleón, "el comandante es el regimiento". Y la deriva que el PP pone en evidencia, no sólo en Cataluña, tiene como principal responsable a Mariano Rajoy.

Manifiesto por la Lengua Común
No es necesario
Muy bien, muy bien. Nadie está obligado a firmar algo con lo que no está de acuerdo, aunque a veces parezca que sí lo está. Del mismo modo que nadie está obligado a votar siempre al mismo partido. No es necesario. El cambio es bueno, ya lo dijo Rajoy.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 18 Julio 2008

El Manifiesto por una Lengua Común está dando demasiado que hablar, sobre todo en Cataluña, como para que la presidenta del PPC lo despache alegando que no es necesario firmarlo. Debería explicar por qué. ¿No hay derechos individuales que defender? ¿Contiene falsedades? No vaya a ser que siendo necesario y hasta moralmente obligado firmarlo –en especial cuando se representa una fuerza política que ha apoyado la iniciativa–, resulte sin embargo incómodo y tenga consecuencias desagradables. Qué se yo, que te meta Puig en una lista negra, o que el Gobierno catalán te acuse de ejercer violencia simbólica.

Por lo pronto, la presidenta del PPC recibe las paternales palmaditas en la espalda de los periodistas de La Vanguardia, cuya buena fe queda patente al presentar en la entrevista el Manifiesto como algo que "defiende el derecho de los españoles a no conocer otra lengua que el castellano". Bonito, ¿eh? No en balde lo redacta el mismo que insistía hasta anteayer en que Losantos no tenía contrato con la COPE. Periodismo del bueno.

Si a Daniel Sirera lo recibió el rotativo del Grande de España comparándolo con Chiquito de la Calzada, a su sucesora la miman, la arropan, la cuidan y preservan. Por algo será. Y eso que ella deja caer cosas como esta: "Hay derechos que no están garantizados en Cataluña, como es el derecho de los padres a elegir la lengua en la que quieren escolarizar a sus hijos, y yo he defendido, defiendo y defenderé el derecho a usar y a aprender el castellano en Cataluña..." Siempre para rematar: "...pero no firmaré el manifiesto, no es necesario". Ahí te salvas, Alicia.

Usted, querido lector, habrá creído, como yo, que invocar "el derecho de los padres a escoger la lengua en la que quieren escolarizar a sus hijos" supone invocar el derecho de los padres a escoger la lengua en la que quieren escolarizar a sus hijos. ¡Pues no! Porque acto seguido el derecho se escamotea, justo cuando doña Alicia defiende el modelo de escolarización propuesto por el PP, que consiste en que cada comunidad "garantice el conocimiento correcto de ambas lenguas", lo cual "sería un beneficio para nuestros niños que sabrían el catalán, que es lengua vehicular, y tendrían mejor dominio del castellano". ¿Se han enterado ya de cuál ha de ser la lengua vehicular para el nuevo PP?

Muy bien, muy bien. Nadie está obligado a firmar algo con lo que no está de acuerdo, aunque a veces parezca que sí lo está. Del mismo modo que nadie está obligado a votar siempre al mismo partido. No es necesario. El cambio es bueno, ya lo dijo Rajoy.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Izquierda liberal
De la lengua propia a la común
La lengua franca de Cataluña es el castellano porque es la lengua conocida por un mayor número de inmigrantes y la única que toda la población conoce. Y además, Cataluña no es una nación política reconocida jurídicamente.
Antonio Robles Libertad Digital 18 Julio 2008

El catalanismo es un movimiento profundamente reaccionario de raíz herderiana surgido a finales del siglo XIX. Imbuido de las ideas románticas que buscaban en el pasado brumoso medieval el material idóneo para reivindicarse como pueblo, se acogió a la lengua como instrumento de cohesión política para tornar a la imaginaria patria perdida.

Desde entonces, la lengua parece el fin, pero sólo es un medio. El fin es la reducción de la pluralidad real que les estorba a los nacionalistas para lograr esa unidad esencial de la patria que les define. Por eso el fin es un Estado propio (de facto, aunque no sea jurídicamente independiente), basado en una única nación cultural y lingüística, limpia de cualquier rasgo cultural distinto al que los nacionalista han definido como genuinamente catalán.

Todos los esfuerzos por excluir al castellano de las instituciones y de la vida social, sin que se note el cuidado, disimulándolo o negándolo cuando se nota, sólo son movimientos tácticos para conseguir el fin. Aunque a menudo, los excluidos confunden el medio (la imposición de la lengua) con el fin, reducir la pluralidad democrática de la sociedad catalana a la pureza cultural que los nacionalistas entienden como única y legítima.

Y las tácticas son cada vez más sibilinas. La última, la legitimación del catalán como lengua común. El recorrido hasta este concepto ha pasado por los siguientes pasos: Años 50 (Inicio de la reivindicación del bilingüismo); años 60 (Derecho a estudiar en lengua materna); años 70 (En català, si us plau); años 80 (El catalán como lengua vehicular de la enseñanza); años 90 (El catalán como lengua propia de Cataluña y abandono del bilingüismo); Primer Gobierno del Tripartito y aprobación del Estatuto en el 2005 (La lengua propia con rango jurídico y, por tanto, como oficial de la administración); Segundo Gobierno Tripartito o d’Entesa (El catalán como lengua de cohesión social), y ahora mismo: El catalán como lengua común. ¿Qué se deduce de tanto tactismo? Algo evidente: La sibilina exclusión del castellano a fuerza de legitimar al catalán como único idioma oficial de Cataluña.

Me pararé en este último "concepto de lengua común". La contestación social a la inmersión y a la imposición de la lengua propia como única oficial les ha convencido de que, con este marco legal, los tribunales acabarán por obligarles a rectificar sus políticas de exclusión. Por eso han empezado a reforzar el concepto de lengua propia con los de lengua común y cohesión social en textos, planes y proyectos. El último, en el Plan nacional per a Inmigració:

Per garantir que la societat diversa diferenciada tingui un espai compartit de convivencia i cohesió social a través d’una cultura pública comuna hi ha cinc reptes: la llengua catalana como a llengua comuna" es uno de ellos "per tal que la nació catalana continüi sent el referent de tota la població". "Compartir una llengua (defienden así a la lengua común) situa les persones que la parlen en un pla d’igualtat i s’eviten els riscos d’exclusió per motiu de desconeixement lingüístic.

En un mar de lenguas (ellos cuentan más de 300 con la intención de sugerir la imposibilidad de convivir sin una como garantía de cohesión social), es preciso una lengua franca, y han decidido que esta sea el catalán.

Nada que objetar, pero para optar por el catalán como lengua común frente al castellano han debido de presuponer, primero, que Cataluña es una nación políticamente independiente, además de cultural. De lo contrario, no tendría justificación ni fuerza jurídica. Además, han debido de presuponer también que el catalán es sociológicamente la lengua mayoritaria y más conocida. De lo contrario, no podría actuar como lengua franca.

Sólo hay un problema, que ambas presunciones son falsas: la lengua franca de Cataluña es el castellano porque es la lengua conocida por un mayor número de inmigrantes y la única que toda la población conoce. Y además, Cataluña no es una nación política reconocida jurídicamente. Es España, constitucionalmente, quien tiene ese estatus; y por lo mismo, sería la lengua franca de España, la común de todos los españoles, la que pudiera cumplir esa función. Por dos razones. En primer lugar la demografía, pues todos los españoles la conocen, incluidos los españoles catalanes y en segundo lugar por ser la más usada por los inmigrantes de toda España, incluidos los inmigrantes de Cataluña.

Por tanto, si es útil y convincente que haya una lengua común en Cataluña, esta habría de ser el castellano. Pero además, la ampara una razón constitucional: el español es la única lengua común y oficial de todos los españoles, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos ellos; por tanto, ésta habría de serlo también de Cataluña.

Hay un último argumento moral: las instituciones del Estado amparan el bilingüismo en las comunidades con dos lenguas. La lengua común de los españoles no excluye a las demás. Por el contrario, las instituciones regidas por los nacionalistas, excluyen a la lengua común de todos los españoles.
antoniorobles1789@hotmail.com

Zapatero petrificado (por ahora)
POR ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 18 Julio 2008

ESPAÑA atraviesa un momento doblemente excepcional. Es excepcional la velocidad a la que se están deteriorando las variables económicas. Y todavía lo es más el letargo, la asombrosa parálisis, del presidente del Gobierno. Una muestra: hubo de cumplirse el ocho de julio, digo bien, el ocho, para que Zapatero accediera a pronunciar en público, y ello con desprendimiento travieso, como quien afirma algo que en el fondo no se toma en serio, la palabra «crisis». Hasta entonces, como es bien sabido, había estado prohibido en círculos oficiales enunciar el concepto nefando. Como es igualmente sabido, el presidente había calificado de antipatriotas a los que se apoyaban en datos firmes para no compartir su optimismo irracional. Pudo pensarse, en un primer momento, que aquél era impostado. Se vivían vísperas electorales, y tal vez conviniera no levantar acta de una realidad poco propicia a la atracción del voto. Pero la nesciencia del presidente ha durado mucho más de lo previsto. Cuatro días antes de que medio en broma, medio de veras, consintiese en caerse del tejo, o sea, el cuatro de julio, durante las celebraciones congresuales del PSOE -llamarlas «debates» equivaldría a confundir un madrigal a la Virgen con un canto homérico- negó otra vez la crisis e insistió en que el optimismo constituye «una forma de decencia». Los observadores cruzan apuestas sobre lo que dirá cuando entremos en recesión, que es un concepto técnico y por lo tanto exacto: se está en recesión cuando se crece negativamente a lo largo de dos trimestres consecutivos. Por el instante, Zapatero ha preferido remitirse al imponderable futuro. Al mismo tiempo que Miguel Sebastián admitía, el diez de julio, que quizá los números estén a punto de teñirse de rojo, el presidente, interpelado en Atenas, respondió que no consideraba oportuno afirmar nada hasta que el INE hubiese corroborado las cifras en que se inspiraba el pronóstico sombrío del ministro de Industria y de algún que otro servicio de estudios.

La contumacia del presidente no es sólo verbal. El dos de este mes, en el Congreso, dio señales claras de que dice lo que piensa, o, al menos, de que todavía no se ha puesto a pensar con arreglo a lo que exigen las circunstancias. En efecto, apeló al programa electoral para defender la misma política que había ejecutado cuando crecíamos a cerca del 4 por ciento y la economía disfrutaba de superávits históricos. El hecho fue pasmoso, y no lo bastante señalado por los medios. Desafía al sentido común persistir en una política que ha dejado de ser posible, como excede de todo principio de prudencia enfilar una curva peligrosa a la velocidad a que se circulaba cuando la carretera era recta. El habitador de La Moncloa volvió a emitir una señal extraña durante su comparecencia en Antena 3. Su mensaje, depurado de ringorrangos y aspavientos, consistió en comunicarles a los futuros parados que no tienen por qué preocuparse, porque es un socialista el que se encuentra al mando del Estado y no dejarán de recibir el subsidio por desempleo. Confieso que el desparpajo del presidente me produjo estupefacción, aunque quizá no tanta como la mansedumbre con que la noticia fue recibida por los españoles. Pero no quiero cambiar de asunto. La pregunta, la gran pregunta, es qué le ocurre a Zapatero. Por qué se ha convertido en una estatua de sal, o si se prefiere, en un don Tancredo petrificado.

Las explicaciones posibles son infinitas, algunas muy complicadas. Yo prefiero, sin embargo, las simples, máxime cuando, además de simples, resultan ser verosímiles. Lo que por las trazas le sucede al presidente... es que no se siente capaz de hacer una política distinta de la que desarrolló a lo largo de su primera legislatura. Esa política consistió, en medida notable, en hacer apuestas o incurrir en dejaciones cuyas consecuencias, al no ser inmediatas, no pasaban factura política en un país poco entregado al cálculo. El ejemplo más sobresaliente de un dislate que se tolera en la medida en que sólo surte efectos en diferido, nos viene dado por el Estatuto catalán. Dos años y pico después de que se aprobara en el Congreso, con compromisos inversores incluidos, otras muchas comunidades autónomas, entre ellas varias socialistas, y finalmente Madrid, se han llamado a engaño y están pidiendo un trato fiscal que no las coloque en posición de desventaja. A nadie se le oculta que la próxima financiación autonómica no será apta para cardiacos, y que sólo se saldrá del brete gracias a un milagro o dándole a la palanca de la deuda pública.

Tampoco hay indicios de que Zapatero vaya a aplicarse más en lo que toca al agua o la energía, a tenor de la entrevista que concedió a «El País» el 29 de junio. El presidente reincidió en la solución talismán de las desaladoras, que ningún experto se toma ya en serio, y volvió a exclamar «¡Vade retro!», o a salirse por la tangente, cuando se habló de las nucleares. Más notable que la mera negación, fue el carácter inercial de las respuestas. Parecía que no hubiese pasado el tiempo, como parece no haberlo hecho en materia económica. Pero el tiempo pasa, indefectiblemente. Y lo mismo, más tarde, no es lo mismo. Es peor.

¿Por dónde romperá el presidente, si por ventura consigue sacudirse el dontancredismo de encima? Las escasas iniciativas que de momento ha apuntado oscilan entre el mero denuedo gestual, y el disparate en ciernes. Tomemos la ley de plazos para el aborto. Se trata, sí, de una medida seria. Pero no se podrá sacar adelante sin los apoyos parlamentarios precisos, y no está claro con quién puede o quiere contar el hombre que encarna el socialismo con una desviación del 2 por ciento. Ni está claro el anclaje de la ley en la Constitución. De resultas, se ha verificado una sabrosa contradicción entre las promesas hechas a la militancia en el último congreso, y las cautelas de última hora. La Kulturkampf esbozada ante los afines se ha quedado por el instante en eso, en un esbozo. También ha esbozado Zapatero una batalla campal contra el hambre. A su regreso de Marruecos, propuso alzar la voz -«gritar, si es necesario»- para que los poderosos del mundo remedien esa infamia. El llamamiento tuvo lugar en el congreso andaluz. Los asistentes saludaron la buena intención con unanimidad histórica. No creo que nadie vaya a discrepar tampoco en las Naciones Unidas. Pero el entusiasmo exige precisiones, para que sea algo más que entusiasmo. Y sobre las precisiones seguimos a oscuras. Sospecho que consignarlas en una agenda no figura entre las prioridades del ministro de Asuntos Exteriores.

Descendamos, desde las nubes de la retórica, al plano menos vagaroso de los disparates en ciernes. Dos o tres días después de que Zapatero se aprestara a fulminar el hambre en el mundo, Solbes anunció que el Gobierno estudiaba reducir los márgenes comerciales para combatir la inflación. Un economista, ilustre y muy corrido, me ha dicho que la declaración ha operado en él como la magdalena empapada en té sobre Proust. Recordó los tiempos, allá por los sesenta tardíos, en que se tiraba las horas muertas tratando de explicar a la Junta Superior de Precios que la carestía no se cura oprimiendo con el peso del BOE los chichones que le salen al IPC. Solbes es un profesional, y no es concebible que haya incurrido en este salto atávico hacia el ordenancismo franquista sin el estímulo, más valdría decir, sin el acometimiento, de su desconcertado jefe. Éste permanece aún surto sobre su pedestal. Pero yo no excluyo que esté acercándose el momento de los volatines y las pavorosas acrobacias.
ÁLVARO DELGADO-GAL

Como para pasar página
No, no se puede olvidar lo que sucedió el 11-M. No sólo porque averiguar la verdad es algo que les debemos a las víctimas, sino porque quienes ordenaron el atentado no han sido condenados y siguen libres para volver a repetirlo.
EDITORIAL Libertad Digital 18 Julio 2008

Innumerables políticos y periodistas tenían ya decidido qué iban a decir antes de que la Audiencia Nacional dictara sentencia y, cómo no, también antes de que el Supremo resolviera los recursos presentados. Sólo así se entiende que De la Vega haya llegado a afirmar que "en su momento la sentencia judicial dictada por la Audiencia Nacional despejó las dudas, dijo qué ocurrió, cómo ocurrió y quién lo hizo" y que el Supremo "confirma lo que determinó la Audiencia Nacional" y, por lo tanto, "termina de despejar cualquier sombra de duda".

Sin embargo, para todos aquellos realmente interesados en saber qué ocurrió, cómo ocurrió y quién lo hizo, la decisión del Tribunal Supremo confirma lo lejos que estamos de saberlo. Quienes han insistido durante años que el culpable no fue ETA sino Al-Qaeda, burlándose de quienes sólo apuntaron al terrorismo nacionalista vasco como una posibilidad que merecía investigarse, ahora tendrán que leer en la sentencia del Supremo que los responsables fueron "un grupo u organización terrorista diferente e independiente" de la banda terrorista liderada por Bin Laden. Salen además absueltos dos de los integrantes de la llamada célula de Virgen del Coro, cuyos miembros eran los únicos que tenían de verdad vínculos serios con el mundo islamista radical.

De hecho, certifica que no se sabe quién o quiénes fueron los autores intelectuales de la masacre. Ninguno de los tres que nos vendieron ha sido condenado por ello; tampoco El Egipcio, que fue el que se presentó como definitivo cuando se celebró el juicio. Tras esta resolución, los defensores de la versión oficial pasarán ahora a defender la tesis de que fueron los muertos de Leganés quienes idearon el atentado, pero incluso esa postura queda debilitada, porque tampoco está tan clara ya la autoría material de éstos.

Y es que la sentencia confirma la absolución de Abdelmahid Bouchar, que huyera del piso antes de la explosión, y deja en libertad al lugarteniente de Jamal Ahmidan. El Fadual. Cierto es que explicita que hay indicios suficientes para culpabilizar, así, colectivamente, a la célula de Leganés, pero admite que no se puede imputar nada a nadie individualmente. Parece que para haber participado en el atentado hay que llamarse Zougam o haber muerto en aquella explosión.

Tampoco sabemos con qué mataron a 192 personas el 11 de marzo de 2004. El Supremo, de hecho, le reprocha a Del Olmo la destrucción de los trenes, por impedir "un estudio posterior más reposado y en profundidad, e incluso su reiteración de haber sido necesaria, de aspectos que pudieran haber resultado de interés para la investigación". No sabemos quién ordenó la masacre ni con qué se llevó a cabo. ¿Y aún pretenden contarnos que está todo claro, que hay que pasar página?

No, no se puede olvidar lo que sucedió el 11-M. No sólo porque averiguar la verdad es algo que les debemos a las víctimas, sino porque quienes ordenaron el atentado no han sido condenados y siguen libres para volver a repetirlo. Por eso debemos seguir haciéndonos la pregunta fundamental: ¿quién ha sido? Frente a tantos que sólo desean enterrar lo sucedido como algo del pasado, nosotros seguiremos intentando averiguarlo.

No es verdad
J. M. RUIZ SOROA El Correo 18 Julio 2008

L a lectura del artículo del profesor Castells Arteche en defensa de la perfecta legalidad constitucional y estatutaria de la 'consulta' que promueve nuestro gobierno ('Las ruedas del molino', EL CORREO 16.07.08) me suscita una profunda perplejidad. Porque, dicho sencillamente, me resulta increíble que un jurista docto pueda perpetrar los dislates que contiene dicho artículo. Porque no se trata de cuestiones interpretativas u opinables, de esas de que todo el Derecho Positivo está lleno, sino de auténticas tergiversaciones de lo que dicen los textos legales citados.

Afirma Castells Arteche que cualquier alcalde puede convocar un referéndum sobre cuestiones municipales de acuerdo con la Ley Orgánica de Modalidades de Referéndum 163/1980. Falso: la Disposición Adicional de dicha Ley establece que los ayuntamientos pueden celebrar consultas populares referentes a asuntos relevantes de índole municipal, pero «dejando a salvo en todo caso la competencia exclusiva del Estado para su autorización». Y así lo ratifica el artículo 71 de la Ley Orgánica 7/1985 de Bases del Régimen Local. Es decir, que el alcalde debe solicitar la previa autorización del Gobierno de España para su referéndum, lo que es tanto como decir que no puede convocarlo por sí solo.

Afirma Castells Arteche que los recientes estatutos catalán y andaluz (podría haber añadido el de Castilla-León) autorizan al presidente catalán o andaluz a convocar un referéndum de consulta a su ciudadanía. Falso: lo que tales artículos autorizan es a regular cualesquiera modalidades de consulta popular «salvo el referéndum» (lo dicen así los artículos 122 y 76 de tales estatutos). Y es que el artículo 149.1.32 de la Constitución Española establece tajantemente que la autorización para convocar un referéndum es materia de la competencia exclusiva del Estado. El president Montilla necesita de la autorización del Gobierno de España para convocar un referéndum entre los catalanes, con el Estatut antiguo o el nuevo.

Puedo entender que un profesor de Derecho afirme, justifique y demuestre que un presidente de un gobierno autonómico 'debería' poder convocar un referéndum en el ámbito de su comunidad. Sobre lo que el Derecho 'debería ser' hay un amplísimo ámbito legítimo de opinión y discusión. Pero no puedo comprender que afirme que, aquí y ahora, con el Derecho vigente, pueda legalmente hacerlo. Porque no es verdad, así de sencillo.

"ES UNA VERGÜENZA INTELECTUAL Y MORAL"
Losantos: "La sentencia del Supremo acaba de desacreditar la gran mentira del 11-M"
Especial "La Mañana" de la Cadena Cope para analizar la sentencia del Supremo sobre el 11-M, que tampoco encuentra al cerebro del brutal atentado y descarta a Al Qaeda. Federico Jiménez Losantos ha puesto de relieve que el fallo "acaba de desacreditar la gran mentira" de la masacre. "Es una vergüenza intelectual, una vergüenza moral, da asco asomarse a este asunto", denuncia el director de "La Mañana". A la tertulia acuden Pedro J. Ramírez, Luis del Pino y Dieter Brandau, director de informativos de LDTV.
Libertad Digital 18 Julio 2008

La sentencia del Supremo deja al 11-M sin autor intelectual y mantiene la absolución de El Egipcio. Para analizarla, Federico Jiménez Losantos se ha puesto a la cabeza de una tertulia especial de "La Mañana" de la Cadena Cope, en la que intervienen Pedro J. Ramírez, Luis del Pino y Dieter Brandau.

"La sentencia del Supremo acaba de desacreditar la gran mentira del 11-M", ha dicho Jiménez Losantos. "Es una vergüenza intelectual, una vergüenza moral, da asco asomarse a este asunto", sentencia. Para el director de "La Mañana", las autoridades -como el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón- deberían "pedir justicia" y no mirar para otro lado.

La sentencia, continúa Jiménez Losantos, "no me explica nada" por lo que la conclusión es que "el Supremo no tiene ni idea". "¿Dónde está la independencia?", se pregunta. "Es un fracaso total de España, policial, político y periodístico", ha insistido a lo largo de toda la tertulia.

"El imperativo moral, más abierto que nunca"
En su turno de intervención, el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, también ha mostrado su dudas ante el 11-M. Destaca que el fallo del TS no esclarece "las circunstancias logísticas del tanteado". "Es el fracaso del Estado de Derecho", argumenta.

El editorial que este viernes publica su periódico pone de relieve que "tras el fallo del Supremo, lo único que ya queda en este caso ligado al 11-M son las condenas en firme como autores materiales de Zougam y Gnaoui, sentenciado por transportar la dinamita de Asturias a Morata, y de Suárez Trashorras como cooperador necesario". Además, añade que "así como un sumario queda definitivamente cerrado por esta sentencia firme, el imperativo moral de investigar lo ocurrido queda más abierto que nunca. Esa seguirá siendo nuestra pauta".

Por otro lado, Luis del Pino se pregunta: "¿Quién ha sido?" En su opinión, queda demostrado que la "guerra de Irak" no estaba detrás del atentado, ya que el Supremo descarta a Al Qaeda en su sentencia. Dieter Brandau también ha puesto de relieve como la redacción de Libertad Digital quedó "desbordada" ante la gran cantidad de información.

TRIFULCA EN EL PARLAMENTO CATALÁN POR LA LENGUA
Ferrán a Pujol: "Xenófobo de mierda, pregúntale a tu padre lo de los gitanos"
El Parlamento catalán ha ofrecido este jueves un espectáculo bochornoso a costa de la lengua catalana. El presidente del Parlament, Ernest Benach, llamó al orden a los diputados y amenazó con suspender el pleno tras un rifirrafe e intercambio de insultos entre los portavoces adjuntos del PSC, Joan Ferran y Carme Figueras, y el portavoz parlamentario de CiU, Oriol Pujol, cuando éste último recriminó que la política lingüística del Gobierno catalán pone en peligro el catalán.
Europa Press Libertad Digital 18 Julio 2008

"Entre tu costra y la política de este (señalando al vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira) os vais a cargar el catalán", reprochó Pujol dirigiéndose a los escaños socialistas del hemiciclo. A esto, Figueras, seguida de Ferran, le llamó "xenófobo". Fuentes de CiU aseguraron que el tono de los insultos --que no fueron recogidos por los micrófonos pero sí por las cámaras-- fueron aún más intensos y aseguraron que Ferran llamó a Pujol "xenófobo de mierda".

Fuentes socialistas afirmaron que fue Pujol quien se refirió a la "costra de mierda", en referencia a las declaraciones que hizo Ferran en las que opinó que hay que arrancar la "costra nacionalista" de los medios públicos de la Generalidad. "Pregunta a tu padre lo de los gitanos", dijo Ferran en referencia a unas declaraciones del ex presidente Jordi Pujol, antes de los Juegos Olímpicos de 1992, en las que instó a los hoteleros de Barcelona a "no hacer el gitano" y no incrementar precios.

Fue el portavoz adjunto de CiU, Josep Maria Pelegrí, quién intentó mediar en la disputa, que acabó con el llamamiento al orden de Benach, que amenazó con suspender el pleno si no se reconducía la situación: "¡No me obliguen a suspender la sesión!".

El incidente tuvo lugar tras una interpelación del diputado de CiU Carles Puigdemont sobre política lingüística, que provocó que se elevaran a sede parlamentaria otras declaraciones, las hechas ayer por el secretario general adjunto de CDC, Felip Puig, en las que criticó el nivel de catalán del presidente de la Generalitat, José Montilla.

Puig pide a Montilla que mejore su catalán
El asunto volvió a salir este jueves en el Parlamento catalán. Felip Puig insistió en reclamar a Montilla una "mayor autoexigencia" en su proceso de mejora de su nivel de lengua catalana para "dar ejemplo" a los inmigrantes. Durante una intervención por alusiones tras la respuesta del vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, a una interpelación del diputado de CiU Carles Puigdemont, argumentó: "El presidente de la Generalitat tampoco es un becario ni un estudiante de Erasmus, no es un inmigrante recién llegado, ni un directivo de una multinacional de paso".

Es por esto, y por la condición de Montilla de "primera autoridad institucional del país", que consideró que "debería tener un nivel de mayor autoexigencia para predicar también con el ejemplo el nivel de exigencia que se obliga a tener a los más de 300.000 servidores públicos de este país". Puig reprochó a Carod que se dirigiera en francés a una camarera inmigrante para no tener que hacerlo en castellano, ya que la camarera no hablaba catalán, y le dijo lo siguiente al vicepresidente: "Supongo, señor vicepresidente, que es más fácil corregir a la camarera de un restaurante que no a aquel a quien le debe el cargo y el sueldo".

Carod, que acusó a Puig de tener "actitudes sectarias", salió en defensa de Montilla destacando su esfuerzo en mejorar su nivel de catalán, y añadió que "otros miembros del Parlament" deberían hacer lo mismo. Dijo que "es mejor hablar mal el catalán que no hablarlo", porque "los que lo hablan mal acabarán hablándolo bien", pero que aquellos que "no lo hablan, no lo harán nunca", y reprochó a Puig que su actitud no anima a los recién llegados a Cataluña a decidirse por hablar catalán.

Audiencia Nacional
Delclaux relata lo «más duro» de su secuestro y confiesa que aún se siente «amenazado»
El fiscal mantiene las penas de 18 años para los etarras 'Kantauri' y 'Lola'
MADRID EL CORREO  18 Julio 2008

El abogado vizcaíno Cosme Delclaux, que permaneció secuestrado durante 232 días, relató ayer su sufrimiento al tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a los terroristas José Javier Arizkuren Ruiz, 'Kantauri', y Dolores López Resina, 'Lola', como autores de este delito. Delclaux confesó, mientras repasaba los momentos «más duros» del cautiverio, que aún «se siente amenazado» en el País Vasco.

En el juicio, que quedó visto para sentencia, el letrado contó cómo el 11 de noviembre de 1996 fue abordado por dos encapuchados a la salida de su trabajo en la localidad vizcaína de Zamudio. Le encañonaron y metieron en un coche. Tras drogarle, fue trasladado a un zulo que tenía 90 centímetros de ancho, tres metros de largo y 1,94 de alto. No disponía de ventilación ni de comunicación con el exterior.

Delclaux, hijo del presidente de la empresa Vidrieras de Alava (Vidrala), explicó a la Sección Segunda de lo Penal que los terroristas le anunciaron hasta en tres ocasiones en un plazo de dos meses su inminente puesta en libertad, que nunca se llegó a producir. «Que te digan que probablemente salgas y no se cumpla es una cosa bastante dura», advirtió.

Pago de 6,6 millones
A pesar de que nunca «llegó a perder la noción del tiempo», señaló que tuvo que soportar de forma continuada «el ruido constante de una radio no sintonizada». Cuando le pusieron en libertad, los etarras volvieron a encapucharlo. Drogado, le ataron a un árbol en un paraje próximo a Durango. «De la misma forma que entré, salí», explicó. El secuestro no le dejó secuelas psicológicas, aunque, según reconoció, continúa sintiéndose «amenazado» porque sigue viviendo en el País Vasco.

También compareció Álvaro Delclaux, hermano del secuestrado. Explicó que su familia abonó 6,6 millones de euros en tres pagos para conseguir su libertad, aunque la banda llegó a reclamarles más del doble. Después ETA siguió enviándoles cartas de extorsión en las que les indicaban que, si no pagaban, serían los responsables de la ruptura de la tregua que estaba vigente en ese momento. El fiscal mantiene su petición de 18 años de cárcel para 'Kantauri' y 'Lola', quienes se negaron a declarar.

Campaña de apoyo a de Juana, huelga de hambre hasta el final.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 18 Julio 2008

El asesino más asesino de los asesinos de ETA, de Juana Chaos, está de nuevo en huelga de hambre. Las huelgas de hambre con sexo, sanguiches de jamón de york y otras viandas son su especialidad. Realmente el no pasa hambre, lo que se dice hambre en sus huelgas de hambre, pasa apuros para ver como esconde la barriga y saca costillas cuando le van a hacer una foto, aunque hay algo que si es real como la vida asesina del tipo, que le afecta mucho a sus almorranas según partes médicos de huelgas anteriores. Me gustaría que se promoviese una campaña de apoyo, a nivel nacional, a la huelga de hambre que hace el multi asesino para que con nuestro ánimo, aliento y comprensión le fuese fácil llevarla hasta el final.

En esa campaña en respaldo a la cosa que hace el Chaos yo estaría dispuesto a ponerme también en huelga de hambre solidaria con la suya, pero yo seguiría sus técnicas anteriores, no comer nada, pero absolutamente nada entre comida y comida. Y a ver si con apoyo tiene fuerzas para perder las fuerzas y palmarla heroicamente en defensa de sus ideales inmobiliarios.

No debería preocuparse por el final porque ya hay sedaciones paliativas terminales que le facilitarían la tarea y aquí si que yo apoyo su uso y conste que soy opuesto a la pena de muerte, pero si un asesino quiere irse al otro barrio motu propio, pues si soy partidario de hacérselo lo más fácil posible.

¡Animo de Juana!, estamos contigo, adelante con tu heroico acto, no cejes, no comas, no te achantes, tu si que sabes como palmarla con estilo, te jalearemos hasta el final, y por tus muertos, nunca mejor dicho, no hagas trampas que está feo y desluce tu heroicidad matándola en astracanada.

De Juana, no olvides que si llegas hasta el final muchos podremos decir que ha sido un magnífico final feliz. ¡Adelante cobarde que la victoria mortal será tuya!
Enlace permanente Hacer comentario • Trackb

MAL ESTRENO EN SU NUEVO PUESTO
Sánchez-Camacho se mete en un lío por desairar a Pedrojota y Losantos
Elsemanaldigital 18 Julio 2008

Lo que le faltaba a la presidenta del PP catalán. Además de llevar el sambenito de ser el último "dedazo" de Rajoy se le ocurre ir a contracorriente de su partido en un espinoso asunto.

Mal estreno ha tenido la nueva presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho. Por si no hubiera tenido bastante con la polémica que generó su designación -por imposición de Mariano Rajoy-, ahora una decisión suya que hizo pública el jueves le ha valido un aluvión de críticas de varios frentes.

La líder de los populares catalanes se ha negado a firmar el Manifiesto por la Lengua Común en defensa del castellano redactado por intelectuales y que están promoviendo con especial insistencia Pedrojota Ramírez a través de El Mundo.

La negativa de la barcelonesa llama la atención, puesto la cúpula de su partido, con Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría a la cabeza, sí se han sumado a la iniciativa. Al anunciar su decisión alegó que no creía que fuera "necesario" porque en Cataluña "conviven las dos lenguas con normalidad". "Pienso que en Cataluña tenemos un patrimonio extraordinario, que son dos lenguas que enriquecen nuestra tierra y que defiendo con la misma igualdad y normalidad", añadió al ser preguntada al respecto en una entrevista en La Vanguardia.

Poco tardaron sus declaraciones en generar la indignación de algunos. "Parece que Alicia Sánchez-Camacho vive en el país de las maravillas", señaló al respecto el presidente de Convivencia Cívica, Francisco Caja.

Parecido malestar mostraron los dirigentes de Ciudadanos y de Unión, Progreso y Democracia. De "puro oportunismo político" calificó Fernando Savater la postura de la líder del PPC. A su juicio, el partido de Sánchez-Camacho "no es fiable" en estos momentos en lo que se refiere al asunto de la defensa del castellano. Y en similares términos se manifestaron desde el partido de Albert Rivera, donde acusan al PP de practicar "un doble discurso" según estén en Madrid o en Cataluña

Educación
Ocho sentencias más avalan a los objetores a Ciudadanía
El Tribunal Superior de Justicia de La Rioja da la razón de nuevo a los opositores
Se espera que antes de las vacaciones judiciales de agosto se resuelvan hasta 27 demandas en esta autonomía.
madrid- La Razón 18 Julio 2008

La Rioja se ha convertido en una semana en la región líder del movimiento objetor contra Educación para la Ciudadanía (EpC). El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la comunidad dictó ayer ocho sentencias a favor de los padres objetores a la asignatura. Con ellas, ya son nueve las resoluciones riojanas que reconocen el derecho a la objeción de conciencia. Los nuevos autos se pronuncian en la misma línea que lo hizo la primera sentencia de este Alto Tribunal autonómico, dictada hace ocho días.

En total ya son 12 las resoluciones -nueve en La Rioja y tres en Andalucía- que amparan el derecho de los padres a elegir la educación moral de sus hijos, pero se espera un aluvión de sentencias antes de las vacaciones judiciales de agosto: «Esperamos llegar a entre 20 y 27 en La Rioja en este mes», explicó a este periódico el abogado Enrique Domingo, representante de los padres demandantes riojanos.

En estos últimos días se han dictado hasta 33 autos de medidas cautelares para evitar que los niños tengan que entrar a clase cuando empiece el curso, a la espera de que el juez se pronuncie.

Los ocho nuevos dictámenes «varían muy poco del primero que dictó el TSJ riojano» y afectan a alumnos tanto de colegios públicos como privados. «Algunas de estas sentencias se refieren a niños que acuden a centros privados y religiosos. El hecho de que el juez les dé la razón y les conceda el derecho a la objeción corrobora la tesis de que no cabe la adaptación de los temarios de Ciudadanía al ideario de los centros religiosos, tal y como habían propuesto algunas asociaciones», explica Domingo.

Contra la Constitución
Al igual que lo hizo la sentencia del TSJ de La Rioja del 9 de julio, estos dictámenes demuestran que los decretos estatales que dan forma a la asignatura de Educación para la Ciudadanía atentan contra algunos artículos de la Constitución, como el que garantiza el principio de neutralidad de los poderes públicos.

Los padres demandantes se decidieron a iniciar la vía judicial después de que la Consejería de Educación riojana les negara el derecho a objetar al «no considerarse competente para admitirlo». Ahora, el juez lo deja claro, las comunidades autónomas sí tienen capacidad de acoger las objeciones, por lo que anula todas las que se han denegado.

«Las sentencias -prácticamente iguales entre sí- son muy finas desde un punto de vista jurídico», dice Domingo, y, entre otras cosas, reconocen «que la concepción de la ética de la asignatura la hace no ser neutral».

Contra los decretos estatales
El abogado explica que las resoluciones realizan «un análisis pormenorizado de todos los decretos estatales», no así de los autonómicos «contra los que no hemos objetado», aclara Domingo. Por este motivo, «los razonamientos se pueden llegar a extrapolar a todo el territorio».

Domingo, que es secretario general de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa) en La Rioja, considera que con estas decisiones «el tema ha quedado lo suficientemente claro como para zanjarlo».

Plan de choque para lograr más profesores de catalán y asegurar la política de inmersión

E. ARMORA/ C. DE LA HOZ. BARCELONA/ MADRID ABC 18 Julio 2008

Primero pincharon las Ingenierías y ahora la Filología Catalana. La Generalitat de Cataluña estudia un «plan de choque» para incentivar las vocaciones de profesor de catalán ante el estancamiento de las solicitudes universitarias. Los últimos datos de la preinscripción en Cataluña, hechos públicos ayer, confirman que las peticiones para cursar esta carrera apenas han aumentando -han pasado de las 89 solicitudes de 2007 a un total de 104-, siendo uno de los estudios con menor demanda. Esta situación preocupa a la Generalitat, ya que pone en juego sus planes de inmersión.

La Comisionada para Universidades, Blanca Palmada, expresó ayer su preocupación por este «estancamiento» y avanzó que, al igual que en las ingenierías, el gobierno catalán estudiará un plan encaminado a atraer a más alumnos hacia estos estudios. «Con las peticiones que tenemos apenas cubrimos las plazas de profesores de catalán que se necesitarán para Secundaria y Bachillerato», apuntó Palmada.

Las cifras de preinscripción presentadas ayer sitúan a Medicina y Enfermería como los estudios más demandados. La Comisionada destacó el «gran poder de atracción» de las facultades de Medicina de Cataluña e informó de que, como en el curso anterior, la cifra de alumnos extranjeros y de otras comunidades «ha aumentado». Palmada abogó por «ponderar las cualificaciones» para limitar el acceso a las plazas de esta carrera por parte de los alumnos de fuera. «Se tarta de que todos compitan con las mismas condiciones», precisó.

Por otro lado, los portavoces parlamentarios del PP aprobaron ayer en una reunión celebrada en Málaga una declaración por el «Derecho a usar el castellano sin ser discriminado», en el que a través de una Proposición no de Ley instan al Gobierno a que, haciendo uso de sus obligaciones constitucionales, «garantice que todos los ciudadanos tengan derecho a utilizar y estudiar en castellano». También critican que «lo cierto es que la lengua común de todos los españoles está siendo relegada, cuando no arrinconada, en algunas comunidades».

Todo ello el mismo día en que se conocían unas declaraciones de la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, a «La Vanguardia» en las que señalaba su negativa a firmar el Manifiesto a favor del castellano, que ya ha rubricado, entre otros, el presidente de su partido, Mariano Rajoy. En todo caso, el PP catalán hizo público un comunicado el que que señaló que apoya la Proposición no de Ley de su partido.

Basagoiti, sin dudas
Quien no tiene dudas sobre la situación es el nuevo presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, quien, en declaraciones a ABC, señaló que el manifiesto a favor del castellano -que él si ha firmado- «sirve para ayudar a un idioma agredido» como entiende que está el castellano en el País Vasco. Basagoiti no duda en afirmar que los nacionalistas «quieren destrozar este idioma para hacer doctrina» y que la política lingüística del tripartito «va contra el sentido común, contra los padres, contra la Administración y contra los ciudadanos de zonas mayoritariamente castellanohablantes».

Los males del Foro Ermua
POR GERMÁN YANKE ABC 18 Julio 2008

Al hilo del aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, viene al caso recordar que, en aquel momento, se logró dar forma al constitucionalismo vasco como un conjunto de activas organizaciones cívicas que no sólo contribuyeron a la movilización social, sino que también fueron aportando un poso doctrinal a la defensa de las libertades. Respondiendo a lo ocurrido nació el Foro Ermua, promovido inicialmente por un grupo de intelectuales y escritores, plural pero mayoritariamente de la izquierda. Su trabajo se unió a Basta Ya!, con más peso en Guipúzcoa y después, y entre otras iniciativas sociales, a la Fundación para la Libertad, con una estructura más institucional y con un especial cuidado por aunar en su seno, y en sus actividades, a personas procedentes de la izquierda y la derecha, del PSOE y del PP, lo que no deja de ser significativo en el escenario reciente de fuertes discrepancias entre esos partidos.

Si la Fundación sigue su singladura, Basta ya! ha sido el núcleo del partido fundado por Rosa Díez, con lo que, defendiendo la Constitución en otro ámbito, ha dejado de jugar el papel no partidista, plural y ciudadano, que antes tenía. Asimismo, el Foro Ermua atraviesa una grave y sorprendente crisis, en el que la política (aunque no sólo la política) tampoco es ajena. Sus males son antiguos, aunque estallaron cuando Mikel Buesa, que lo presidía, decidió sumarse a UPyD. Surgieron, a mi juicio, no tanto porque se considerara incompatible encabezar la representación del Foro y promover activamente un partido, sino por la ascendente prevalencia en su seno de una vinculación directa con el PP: ya se había planteado como objetivo no convencer al PSOE, sino derrotarlo, ya se había sumado a iniciativas de reforma constitucional avaladas por dirigentes del PP, ya se había de algún modo institucionalizado la relación del Foro con el secretario general del partido, ya terminó por quejarse Buesa de que las cuitas de su permanencia o abandono se planteasen en una reunión con Génova.

Parecía que, tras aquella crisis, las aguas volvían a su cauce. Quienes permanecían en la aventura eligieron presidente al escritor Iñaki Ezkerra y se trató de reanudar el camino, que no podía ser sino en de la defensa de unas ideas, aquellas que conformaron el «espíritu de Ermua». La enfermedad, sin embargo, aparece de nuevo y el Foro vuelve a la actualidad porque un grupo de directivos pretende, nueve meses después, el peor de los partos, sustituir a un Ezkerra que no parece de su gusto, lo que demuestra claramente que ya no hay modo de satisfacerles sino es plegándose. Se ha dicho que ha molestado el apoyo del escritor al nuevo presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, y los rebeldes dicen que esa no es la causa para balbucir a continuación cuestiones de gestión de las que ellos mismos, y a menudo sólo ellos mismos, deberían dar explicaciones.

Sea más o menos importante la vinculación que los opositores a Ezkerra quieren tener con un sector del PP, que no es precisamente el que triunfó en el Congreso de Valencia, el Foro debería, para sobrevivir, abandonar la tentación de ser una suerte de gabinete político y pasar a ser un agente de la movilización y de la reflexión no partidista. Quizá así acierten y sean más eficaces, alejados de un vano interés por salirse con la suya a toda costa, sobre todo cuando ya resulta difícil, a la vista de estos bandazos, saber cuál es la suya.

La convocatoria de esta asamblea para cambiar el presidente se produce un mes antes de que Ezkerra, junto a Antonio Aguirre, vayan a ser juzgados por desórdenes públicos, en una carambola kafkiana de la Justicia, cuando en realidad fueron agredidos por fanáticos nacionalistas. Era cuando el Foro se enfrentaba a Ibarretxe. Ahora se eligen las vísperas de este desafuero para intentar sustituirle, ni se esperan los plazos ni la conveniente solidaridad. Ahora va a resultar que hay que enfadarse con Ezkerra, con Basagoiti, con el sentido común. Dentro de poco habrá Foro Ermua renovado e histórico. Luego no habrá nada.

Los temores de Goliat
Patxi Baztarrika Galparsoro El País 18 Julio 2008

Si tuviera que elaborar una relación de las conquistas democráticas más señaladas registradas en España en los últimos 30 años, no dudaría en situar en los puestos cimeros de la lista el reconocimiento del derecho a la libre opción lingüística que, a partir de la Constitución de 1978 y con arreglo a los correspondientes estatutos de autonomía, asiste a los ciudadanos de las comunidades bilingües. Lo expreso así a pesar de que considero un factor de desigualdad la obligatoriedad -no sólo el derecho- del conocimiento del castellano impuesta en la Carta Magna. Y lo expreso así también a pesar de que, tras 30 años, todavía hoy las instituciones del Estado no acaban de asumir como propio el plurilingüismo.

Esa libertad de opción lingüística brinda al conjunto de la sociedad que habita los territorios bilingües una magnífica opción de modernidad y universalismo. De ahí que cueste entender cómo es posible sustentar posiciones como las expresadas en cierto Manifiesto que, más que a favor de "la lengua común", parece abogar por el monolingüismo de facto.

Y cuesta entenderlo no sólo por la consideración intelectual que me merecen algunos de los firmantes, sino, sobre todo, porque eleva al monolingüismo a la categoría de derecho (¿derecho a no saber?), cuando no constituye más que una limitación, y grave, en un mundo que se ha encaminado por la vía del multilingüismo.

Afortunadamente, la inmensa mayoría de la sociedad vasca camina hacia la consecución de un bilingüismo cada vez más extendido, equilibrado y eficaz, al tiempo que absolutamente permeable a terceras lenguas que vengan a enriquecer a sus ciudadanos en un entorno globalizado. Y caminamos sobre las siguientes convicciones: el bilingüismo integra y favorece la igualdad de oportunidades, mientras que el monolingüismo excluye y genera desigualdades. El bilingüismo permite elegir; el monolingüismo lo impide.

Afortunadamente, la sociedad en que conviven el euskera y el castellano no está dispuesta a permitir que se repitan contra ninguna de sus lenguas las tropelías que antaño se cometieron contra el euskera. Sabe que la igualdad de oportunidades lingüísticas únicamente puede venir de la mano de la libertad y el respeto mutuo, jamás de la imposición; y sabe que el progreso de la lengua débil -el euskera, conviene recordarlo- requiere, además de la adhesión libre y voluntaria de sus hablantes, el respeto y el consenso de quienes, libremente también, opten por no conocerla o no usarla.

Y es precisamente en ese terreno del respeto y del consenso donde más y peor se equivocan los firmantes del aludido Manifiesto. Ladinamente, hablan de "imposiciones abusivas" de las "autoridades autonómicas" en materia de promoción de "las lenguas autonómicas". Es decir, tachan de abuso prácticas democráticas avaladas por la legalidad vigente, simplemente porque desearían que no se promocionara el uso de las lenguas distintas al castellano, lenguas en que desea vivir una ingente cantidad de ciudadanos, con el máximo derecho a que ha lugar en democracia.

Quienes así piensan no defienden el castellano, sino que se sirven de él para marginar el euskera, el catalán y el gallego. En su intransigencia, llegan a la paradoja de valorar positivamente el bilingüismo compartido con el inglés, al tiempo que propugnan la anulación del bilingüismo con las "otras lenguas", que son propias de más del 40% de la población del Estado español. ¿Olvidan acaso que la intransigencia sólo genera intransigencia?

Sería deseable que los firmantes y vitoreadores de tan trasnochados principios, en lugar de abogar por una "modificación constitucional y de algunos Estatutos autonómicos" (¡eso mismo que, en otros contextos, acarrea inmediato anatema!), petición harto sospechosa de nostalgia preconstitucional, regresaran al espíritu de regeneración democrática que ha permitido en Euskadi la construcción de un amplísimo acuerdo político y social en torno al euskera. Sin coacción, pero con firmeza; sin agresiones, pero también sin tibieza.

De lo que vengo diciendo se deduce asimismo un corolario que, a pesar de su obviedad, conviene explicitar: si fuera el castellano la lengua en situación de debilidad en Euskadi, mi tarea sería, precisamente, promover, también con el mayor consenso posible, las actuaciones precisas para revitalizarlo y asegurar a sus hablantes la misma libertad de opción lingüística en todos los ámbitos que hoy pretendemos para los vascohablantes. Pero no es ésa la situación actual.

En Euskadi está garantizado el conocimiento del castellano sin excepción. También queremos asegurar -progresivamente- el conocimiento del euskera. En Euskadi no hay población monolingüe euskérica, y no queremos que la haya. Pero en Euskadi, hoy, todavía casi el 50% de la población es castellanohablante monolingüe, desconoce totalmente el euskera, y eso no nos gusta.

Queremos una Euskadi en la que sus ciudadanos puedan elegir, puedan vivir en euskera y en castellano, sumando, nunca restando, en armónica, enriquecedora y respetuosa convivencia. Eso es lo que queremos.

Serénese, pues, el atribulado Goliat. No es al débil David a quien ha de temer, sino a la propia arrogancia, mala consejera en todo, pero fatal en materia lingüística.

Patxi Baztarrika Galparsoro es viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno vasco.

Vaya sarta de disparates
Nota del Editor 18 Julio 2008

Pensaba escribir una especie de filípica contra El País por publicar este tipo de bazofia, ni una sola línea aguanta el más minimo razonamiento, pero espero que sus lectores, a pesar de ser creyentes del PSOE, mantengan la cabeza despejada y no se dejen embaucar como de costumbre.

Escritores mallorquines se adhieren al ‘Manifiesto por la lengua común'
vozbcn.com  18 Julio 2008

18:56 | vozbcn Cristóbal Serra, Xavier Pericay, Román Piña Valls, Agustín Fernández Mallo, Inés Matute y Juan Planas Bennásar se han adherido al Manifiesto en defensa del uso de las lenguas oficiales en las CCAA con más de una lengua oficial, después de que UPyD de las Islas Baleares se pusiera en contacto con ellos.

Diversas personalidades de las letras mallorquinas han confirmado su adhesión al ‘Manifiesto por la lengua común' firmado inicialmente, ya hace algunas semanas, por Fernando Savater, Mario Vargas Llosa y otros intelectuales de enorme prestigio nacional e internacional, y que este viernes ya supera las 200.000 firmas.

Cristóbal Serra, una de las más respetadas firmas de las letras mallorquinas, se ha prestado muy gustosamente a firmar el Manifiesto y ha deseado que su postura se hiciese pública, según ha anunciado un comunicado de UPyD, porque es un “documento de sentido común”.

El prestigioso ensayista catalán, profesor universitario y residente en Palma, Xavier Pericay; los escritores Román Piña Valls y Juan Planas Bennásar; la novelista y directora de la revista Luke, Inés Matute; y el novelista de éxito Agustín Fernández Mallo, se han adherido, igualmente, al Manifiesto.

Desde UPyD Baleares, quieren dejar claro que ninguno de estos escritores e intelectuales pertenece o ha pertenecido al partido que lidera a nivel nacional Rosa Díez.
 

Recortes de Prensa   Página Inicial