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Recortes de Prensa    Sábado 19 Julio 2008

Delirios manifiestos
Xavier Pericay, ABC  19 Julio 2008

A juzgar por la frase que le atribuyen las crónicas, no me cabe la menor duda de que Pere Gimferrer debió de pronunciarla después de un largo interrogatorio, de esos que duran toda la noche y tienen lugar en un cuartucho donde no hay más que una pobre mesa, un par de sillas y una bombilla amarillenta. «Ni lo he firmado ni lo pienso firmar», dicen que dijo. Vaya, que ni mediante tortura. Y lo más inaudito es que no se trataba de una declaración comprometedora, que pudiera acabar, de un plumazo, con su exitosa carrera. Qué va. Era una declaración de lo más trivial, puro sentido común. Pero ni por esas. No, no y no.

Uno podría pensar, en vista de la reacción del académico, que había sido atacado por un delirio parecido al de algunos de sus conciudadanos. Esto es, que veía gigantes donde la inmensa mayoría no acertaba a ver sino molinos. Como ustedes saben, la clase rectora catalana -formada, entre otras variedades autóctonas, por políticos cohesivos, intelectuales orgánicos y escritores sostenibles- está convencida de que existe un manifiesto, al que se adhieren cada día unos cuantos miles de españoles, cuyo objeto es denunciar la persecución a que está sometido el castellano en aquellas partes de España donde gobierna el nacionalismo. De nada han servido las advertencias de algunos impulsores del documento recordando que en absoluto afirma el texto tal cosa. Ellos, erre que erre. De lo que se deduce que todos esos rectores catalanes no han leído el manifiesto ni lo piensan leer, del mismo modo que Gimferrer no lo ha firmado ni lo piensa firmar. Figúrense si el delirio ha adquirido proporciones preocupantes que un notable de nuestras letras como Josep Maria Castellet, autor de un viejo volumen bastante estimable llamado «La hora del lector» -es decir, alguien presuntamente acostumbrado a la lectura-, ha llegado a afirmar, después de tildar a los firmantes de «obsesos y maniáticos», que «están en el siglo XIX». Será que la conculcación de los derechos lingüísticos, y el correspondiente derecho a denunciarla, es algo propio del pasado.

Sea como sea, el delirio de Gimferrer tiene otras características. Aunque coincide con Castellet en que la publicación del documento que no ha firmado ni piensa firmar es una «actuación táctica con fines políticos», a él lo que en verdad le preocupa no es lo que dice o deja de decir el texto, ni si los hechos denunciados son ciertos o no, ni si las medidas propuestas resultan o no razonables; lo que en verdad preocupa a Gimferrer es que entre los firmantes no haya ningún lingüista, puesto que, a su entender, sólo los lingüistas tienen derecho a opinar sobre el asunto.

Lo que me lleva a suponer que, si de él dependiera, sólo los políticos tendrían derecho a hablar de política. Que es lo que ocurría, por cierto -y confío en que el delirio no le impida al académico recordar esos tiempos-, en el régimen inmediatamente anterior.
 

El régimen del 11-M y los escombros de la nación española
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 19 Julio 2008

Se acabó: ni justicia, ni decencia, ni ética, ni política, ni moral, ni patriotismo, ni aseo institucional, ni el más mínimo decoro intelectual. Tras la última sentencia pilatesca del Tribunal Supremo y el respaldo incondicional, granítico a la inmensa mentira policial, judicial, política y periodística del 11-M, el PP de Rajoy, que es el de Gallardón y el de la Izquierda, ha aceptado el régimen salido de la masacre del 11-M. Murió más gente esa mañana de 2004 que en las jornadas del 2 de Mayo a manos y fusiles de los franceses. Como hace doscientos años, la inmensa mayoría de los españoles ha preferido mirar hacia otro lado mientras asesinaban a los suyos en pleno centro de Madrid. La gran diferencia es que entonces los ciento cuarenta asesinados por Murat fueron a la muerte voluntariamente, por defender lo que creían más valioso que la vida. Esta vez, los casi doscientos asesinados, amén de los mil quinientos heridos y mutilados, lo han sido a ciegas, sin saber lo último que les pasaba, ni cómo ni por qué. La Inquisición entonces, la dictadura de lo políticamente correcto hoy, ha condenado severamente a los que se han empeñado en resistirse a la tiranía. Militares y civiles, clérigos y seglares se han mostrado de acuerdo con la condena dictada por los inquisidores. Y la mayor parte de los presuntos ciudadanos ha preferido mirar a cualquier sitio salvo a los muertos, que son la imagen terrible, humeante, sangrienta de la masacrada nación española. Ya puede decirse que el 17 de Julio de 2008 ha nacido un nuevo régimen, fundado sobre la sangre y la mentira, en el que sólo la sangre ha sido cierta y en el que sólo la mentira es verdad.

Por pasmosa coincidencia pedagógica, la imagen de este cambio de régimen la resumía ese mismo día el Rey, símbolo de los supervivientes, paseando con Adolfo Suárez, símbolo de los sobrevividos. El mismo Rey que lo echó del Poder fue a ver al presidente del Gobierno que, con la asistencia de casi todas las instituciones nacionales, fundó el régimen constitucional de 1978. Pero lo visitó a sabiendas de que, víctima del Alzheimer, no conoce a nadie. Suárez pasa así a la historia por segunda vez, pero ahora como símbolo de una España sin memoria, entendimiento ni voluntad. Es un cuerpo de aspecto saludable, como todo lo que vegeta en esta primavera tardía o verano clemente, un ayer definitivamente borrado y un mañana que depende en todo de los demás, de los que comprobarán a diario que sigue vivo sin saber quién es, quién ha sido, quién podría ser. He ahí España, llevada del brazo, del hombro, viéndolo todo pero sin enterarse de nada. He ahí el cuerpo vivo pero intelectual y moralmente muerto de la nación española.

Cataluña los intimida
POR EDURNE URIARTE ABC 19 Julio 2008

El nefasto estreno de Alicia Sánchez Camacho al frente del PP catalán no puede explicarse sino por el temor. Por el miedo que les produce también a algunos líderes de la derecha no nacionalista esa entidad supra-democrática, sagrada y trascendente llamada Cataluña. Por el temor a llevarle la contraria. Sólo un estado de amilanamiento como el descrito puede explicar que Sánchez Camacho haya acumulado en una breve entrevista en La Vanguardia varias incoherencias sobre las lenguas en Cataluña que son, además, contrarias a las ideas de su propio partido.

No es necesario firmar el Manifiesto, dice Sánchez Camacho, porque las dos lenguas conviven con plena normalidad en Cataluña. Aunque es cierto, añade, que los padres no pueden elegir el idioma de escolarización de sus hijos. No obstante, todo es muy normal. No es necesario cambiar la Constitución o las leyes autonómicas porque las lenguas deben ser elemento de unión y no de desunión. Es decir, más o menos lo que dijo Zapatero. Una coincidencia como ésta no podía sino recibir la felicitación de Montilla. Se la transmitió en la misma entrevista en la que le reiteró que no va a obedecer al TSJC para cumplir la tercera hora de castellano en Primaria. Y es que, le agradeció Montilla, hace usted muy bien en no firmar porque el castellano no está siendo agredido en Cataluña.

La enorme torpeza política y argumentativa de Sánchez Camacho no se sostiene en ningún cálculo electoral, por si alguien quiere encontrarle otra explicación. No se atraen votos moderados de CiU o críticos del PSC dándoles más ración de excesos nacionalistas. Para eso ya tienen a los soberanistas de Converg_ncia o a los socialistas chantajeados del Gobierno de Montilla.

Lo de Camacho es más bien un problema y no un cálculo, y se parece al de José Zaragoza, quien ha anunciado que el PSC formará grupo parlamentario propio «si conviene a Cataluña». Es la que manda. Por encima de los líderes del PSC e incluso por encima de algún líder del PP.

Financiación autonómica
Crisis política
Los efectos a largo plazo del nuevo estatuto catalán están resultando mucho más peligrosos que el impacto político inicial de la reforma
Ignacio Cosidó Libertad Digital 19 Julio 2008

La negociación de la financiación autonómica no puede haber comenzado con peor pie. El lehendakari Ibarretxe persiste en su referéndum ilegal para la autodeterminación a pesar de haber sido suspendido por el Tribunal Constitucional. El presidente catalán amenaza al presidente del Gobierno con seguir creándole nuevos problemas. En medio de una crisis económica que el Gobierno empieza a asumir como la más compleja de la historia, se cierne sobre España una crisis política cuyos efectos pueden ser aún más desastrosos.

Los españoles estamos pagando en este segundo mandato socialista los platos rotos de la anterior legislatura. Estamos sufriendo las consecuencias de la inacción económica de un Gobierno que se dejó arrastrar por la bonanza heredada sin hacer nada para cambiar un modelo de crecimiento que ya entonces parecía agotado. Ahora tenemos que pagar también las consecuencias políticas de las cesiones de Zapatero a sus socios soberanistas, a los que entregó buena parte del Estado a cambio de seguir gobernando.

Rodríguez Zapatero creyó que la cuestión territorial de España era un problema heredado de Aznar que él podría resolver a base de talante, diálogo y negociación. Sin embargo, las múltiples entrevistas con el lehendakari vasco no parece haber influido mucho sobre el ánimo de Ibarretxe para desistir de su proyecto soberanista. Más bien al contrario, esos encuentros han sido utilizados por el lehendakari para adquirir mayor protagonismo, han sido interpretadas como un signo de debilidad, se le han abierto expectativas que son constitucionalmente inasumibles y se ha potenciado el victimismo del que tanto ha abusado el nacionalismo vasco.

En el caso catalán, fue el propio Zapatero el que impulsó un nuevo estatuto que tiene muchas posibilidades de ser declarado inconstitucional, a pesar del afán controlador que este Gobierno está exhibiendo sobre el Tribunal Constitucional. Una sentencia contraria al Estatuto podría contener el proceso confederal que alienta Zapatero, pero generará al mismo tiempo una previsible radicalización de nacionalistas y socialistas catalanes. En todo caso, el desarrollo del Estatuto está provocando ya un buen número de problemas en su aplicación, no sólo en la relación entre ambos gobiernos, sino también en la propia configuración del modelo territorial. En este sentido, es evidente que los efectos a largo plazo del nuevo estatuto catalán están resultando mucho más peligrosos que el impacto político inicial de la reforma.

En este ambiente de desafío al Estado por parte del nacionalismo y de crisis económica total, el Gobierno ha decidido embarcarnos en una reforma del modelo de financiación autonómica que no ha podido comenzar peor. Por un lado, el Gobierno ha publicado unas balanzas fiscales, en una nueva cesión a las demandas nacionalistas, que sólo han servido para aumentar el sentimiento de agravio y la demagogia insolidaria que algunos han convertido en su única arma de cara a la negociación que se avecina. Por otro, la propuesta inicial del vicepresidente segundo del Gobierno apunta a que el sentido político de la reforma es dar más dinero a los que más tienen y menos a los que menos tienen, algo que resulta inaceptable para la mayoría de las comunidades. La única salida es aumentar en todo caso el dinero que recibirán todos, aunque en distinta proporción, lo que tendrá el efecto o de incrementar el déficit público, o subir los impuestos a los ciudadanos, o como es más probable, ambas cosas a la vez. Justo lo contrario de lo que deberíamos hacer para afrontar la dramática crisis económica en la que nos encontramos.

Salir de esta doble crisis económica y política, a la que previsiblemente deberemos sumar en otoño una crisis social, exigiría un gran acuerdo entre los dos grandes partidos nacionales. Mariano Rajoy ya ha ofrecido al Gobierno su ayuda para adoptar las medidas económicas que son imprescindibles para afrontarla. El PP ha realizado además varias ofertas al PSOE para consensuar nuestro modelo territorial. El problema es que lo único de lo que Zapatero quiere hablar con el líder de la oposición en su próximo encuentro es sobre cómo lograr un mayor control político del Poder Judicial. El poder parece seguir siendo la única preocupación que mueve a Zapatero.
Ignacio Cosidó es diputado del Partido Popular por Palencia.

11-M
Tres preguntas a un oficialista de derechas
Les propongo que se planteen tres cuestiones, dando por bueno, como hacen los jueces, que, en efecto fue la célula de Leganés la que proyectó, organizó y perpetró el atentado.
Emilio Campmany Libertad Digital 19 Julio 2008

Finalmente, el 11-M ha terminado su singladura procesal. Desde que las investigaciones se redujeron al yihadismo, la izquierda y sus medios no han dejado de respaldar la versión oficial. Su objetivo fue doble: culpar a Aznar de las muertes por haber apoyado la invasión de Irak y ocultar que el atentado, al provocar la victoria socialista, la deslegitimaba.

Sorprendentemente, buena parte de los medios de derechas respaldaron también la versión oficial. En este caso, tal actitud se debió al miedo. Miedo a que, si las investigaciones señalaban a cualquier otro autor que no fuera el yihadismo, sería el sistema, y no el Gobierno, el que se tambalearía.

Unos pocos medios no socialistas insistieron en someter a examen la versión oficial y hallaron un gran número de agujeros negros, según la feliz expresión del primer artículo de Fernando Múgica en El Mundo. Los demás, tanto de derechas como de izquierdas, desautorizaron tal actitud crítica acusándola de "conspiranóica".

El desconcertado electorado de derechas, en principio muy inclinado a no aceptar que un grupito de musulmanes pertenecientes al más cutre hampa de Madrid hubiera organizado un atentado terrorista de tan amplias consecuencias políticas, se fue dividiendo hasta que una parte considerable de él se hizo oficialista.

Contribuyó a ello, desde luego, la presión de los muchos medios de derechas que lo eran, así como las declaraciones de muchos políticos del PP que, con tal de que no se hablara del 11-M, prefirieron aceptar la versión oficial. Contribuyeron igualmente las complicaciones que fueron enredando el caso, cuajado de nombres árabes difíciles de recordar, sutilezas de derecho penal imposibles de entender, complicaciones técnicas varias en relación con los móviles, las tarjetas telefónicas y los explosivos. Pero, fue definitivo el despliegue de la hábil táctica oficialista para hacer creer a la opinión pública que los críticos no pretendían tanto censurar la versión oficial como probar la autoría de ETA. Una vez descartada la participación de la banda terrorista vasca, la posición de los críticos quedó desautorizada ante muchos, como si no estando demostrada la participación de ETA, sólo fuera posible la autoría yihadista.

A los oficialistas de derechas que, sin orientarse en el laberinto del 11-M, estén dispuestos a dudar, les propongo que se planteen tres cuestiones, dando por bueno, como hacen los jueces, que, en efecto fue la célula de Leganés la que proyectó, organizó y perpetró el atentado. Pregúntense:

1. ¿Por qué a la única persona condenada por haber colocado las bombas no se le ha probado la pertenencia a dicha célula?

2. ¿Por qué al único superviviente de esa célula se le absuelve de haber cometido el atentado?

3. ¿Por qué entre la documentación y ordenadores de los miembros de la célula no se ha hallado ningún documento acerca de la justificación política o religiosa del atentado, ningún croquis relativo a la fabricación de bombas con móviles, manuales de explosivos, detalles sobre los horarios de los trenes, colocación de las bombas, estructura de los vagones y cálculos sobre la hora adecuada para hacerlos estallar?

Si creen, como yo, que la versión oficial es incapaz de dar cumplida respuesta a estas tres preguntas, sean bienvenidos al selecto club de "conspiranoicos" del 11-M.

11-M
El tabú
Y por lo que respecta a la opinión pública, la mayoritaria al menos, difícilmente podría ahora enfrentarse a la verdad de lo ocurrido el 11-M sin cuestionarse su propia actitud ante las consecuencias de aquellos hechos.
José María Marco Libertad Digital 19 Julio 2008

Las matanzas del 11-M son el cimiento de un cambio de régimen, un giro histórico en la vida española. Vinieron precedidas de las movilizaciones contra el Gobierno de Aznar, propiciadas por el desprecio del PSOE hacia la democracia y por el desprecio del PP hacia la opinión pública.

Entre el 11 y el 14 M comprendimos el alcance de estas dos actitudes. El PSOE y los medios afines mintieron, manipularon y violaron las reglas democráticas. El Gobierno del PP quedó agarrotado y sin capacidad de respuesta a medida que veía cómo se urdía la trama de la relación de las matanzas de Madrid con el apoyo español a la Guerra de Irak. No habiéndose argumentado este, ahora no había forma de contrarrestar la propaganda, por muy burda que fuera.

Desde entonces, las matanzas del 11-M han sido tabú para los dos partidos. Para el PSOE, porque su llegada al poder y el advenimiento del nuevo régimen han quedado para siempre relacionados con el crimen: fueron su preludio y su inauguración. Para el PP, porque lo que se escenificó aquellos cuatro días fue el pavor del Gobierno popular a verse involucrado –vía Irak– en aquella barbarie.

De fondo, está la actitud de un número significativo de españoles, que en cuestión de horas decidieron ensimismarse y rendirse al terror. Por lo mismo, se dio por cerrado el 11-M, que quedaba reducido a un episodio o un accidente. El PSOE podía aprovechar esa actitud sin más límite que el tamaño cada vez abultado y flagrante de las mentiras. Pero nada hay insalvable para quienes han hecho del cinismo y del fanatismo la base de su actitud. El PP, en cambio, tenía que alejarse lo más posible del recuerdo de los hechos, pasar página, como se ha dicho, so pena de verse castigado por unos electores que han optado, con plena conciencia de lo que hacen, por no saber nada de aquel asunto.

Como suele ocurrir con cualquier tabú, también este conlleva una confesión por parte de quienes lo aceptan. Todo el mundo tiene algo que ocultar. En cuanto al PSOE, resulta evidente: con sólo lo que se sabe de lo que hizo en aquellos días, ya sería bastante para poner en cuestión su llegada al poder. En cuanto al PP, él mismo abandonó los argumentos que le habrían permitido una defensa consistente y una respuesta verosímil. Y por lo que respecta a la opinión pública, la mayoritaria al menos, difícilmente podría ahora enfrentarse a la verdad de lo ocurrido el 11-M sin cuestionarse su propia actitud ante las consecuencias de aquellos hechos, consecuencias de la que esa misma opinión es responsable.

Así que nos encontramos con que el nuevo régimen de Rodríguez Zapatero, esta segunda Transición a la que estamos asistiendo desde marzo de 2004, no sólo está marcada por el crimen. También lo está, en sus mismos fundamentos, por la imposibilidad de saber qué es lo que ocurrió el 11-M. Toda la vida pública española está desde entonces enturbiada por el crimen y contaminada por el silencio. Cunde la convicción de que si lo ocurrido empezara a hacerse público, todo el sistema político español se hundiría, de tan lejos como parece que llegan las complicidades en cuanto a los hechos y en cuanto a sus consecuencias.

La sentencia del Tribunal Supremo apunta sin remedio hacia ese punto ciego en el que la verdad no puede decirse, habiendo quedado la mentira al descubierto. ¿Qué se puede fundar en esto? Poco. El que hable o quiera saber será el chivo expiatorio y se le endosarán los pecados de todos. Así es como el tabú ha transformado ya nuestro sistema político, hasta el punto de empezar a convertirlo en la ficción, la sombra de una democracia liberal.

Auge y caída de una versión oficial
Luis del Pino Libertad Digital 19 Julio 2008

Hoy se ha derrumbado un poco más ese edificio en ruinas denominado "versión oficial del 11-M".

Sin autores intelectuales
La sentencia del Tribunal Supremo da por buena, para los tres autores intelectuales que la Fiscalía había presentado, la absolución de los cargos que se les habían realizado en ese sentido. A Mohamed El Egipcio, a quien durante tanto tiempo se presentó como el máximo ideólogo del atentado, ni siquiera se le condena por pertenencia a banda armada, puesto que El Egipcio ya está siendo juzgado por ese motivo en Italia. A Hassan el Haski, otro de los "autores intelectuales" presentados por la Fiscalía, no sólo no le condenan comoinductor de la masacre, sino que le rebajan la pena que le había caído por pertenencia a banda armada.

Adiós a la célula islamista
Dos de los miembros de la llamada "célula de Virgen del Coro", el único grupo de imputados que tenían algún contacto, como grupo, con el mundo islamista radical, han sido directamente absueltos. Concretamente, se ha absuelto a Basel Ghalyoun, de quien se había dicho que su ADN había aparecido en Leganés y a Mouhannad Almallah Dabas, a quien en algún momento se llegó a presentar como cerebro (uno de tantos "cerebros" sucesivos) de la masacre. A varios otros de los acusados de integración en banda armada de origen magrebí, como Mohamed Larbi y Hassan El Haski, se les rebajan las condenas.

No sólo eso: el Tribunal Supremo afirma en su sentencia, textualmente, que quienes cometieron los atentados de Madrid eran "un grupo u organización terrorista diferente e independiente" de Al Qaeda, aún cuando existiría una "dependencia ideológica respecto a los postulados defendidos" por esa organización islamista.

La larga mano de los confidentes
También se absuelve a Raúl González, aunque a cambio se condena por tráfico de explosivos a Antonio Toro, sobre cuyo carácter de confidente de las Fuerzas de Seguridad se ha especulado hasta la saciedad. Una condición de confidente que compartiría con otros dos de los imputados cuyas condenas ha confirmado el Supremo: Emilio Suárez Trashoras y Rafá Zouhier.

Adiós también a la célula de Leganés
La sentencia confirma la absolución de Abdelmahid Bouchar como autor material, lo que impide asignar, desde el punto de vista lógico, la responsabilidad de la autoría del atentado a los muertos de Leganés. Afirma el Tribunal que existen suficientes indicios de la relación de los muertos de Leganés con la masacre, pero reconoce explícitamente que no puede establecerse "una atribución individualizada de responsabilidad pena a cada uno de ellos, pues se extinguió con su muerte, lo que determinó, consecuentemente, que no fueran juzgados y que sobre su conducta no se practicaran pruebas de cargo ni de descargo".

Estas dudas sobre el papel de los muertos de Leganés vienen a acentuarse por una de las mayores sorpresas de la sentencia: la absolución total de Abdelilah El Fadual, lugarteniente e íntimo amigo de Jamal Ahmidan. Abdelilah El Fadual ha quedado exonerado de cualquier cargo en relación con la masacre, con lo que ¿cómo iba Jamal Ahmidan a ser uno de los cerebros operativos de la masacre y, sin embargo, ser completamente ajeno a la misma su número dos, Abdelilah El Fadual?

Sin autores materiales
El 11-M queda, por tanto, sin autores materiales, excepto por lo que se refiere a Jamal Zougham, a quien se le mantiene la condena basada en unos más que dudosos reconocimientos oculares. En cualquiera de los casos, aún teniendo en cuenta esa condena, el 11-M se habría quedado sin autores intelectuales y con un sólo "colocador de bombas" para doce artefactos explosivos. Ése sería el escandaloso resultado de cuatro años de investigaciones policiales y judiciales.

Tres condenas por el 11-M
Como también resulta escandaloso el hecho de que, de los dieciocho condenados, sólo tres los son por su relación con el 11-M. Sólo tres de los 29 imputados que llegaron a juicio tendrán que indemnizar a las víctimas del 11-M. A los otros 15 imputados a los que el Tribunal Supremo condena, se les condena por otros motivos (tráfico de explosivos, falsedad documental, pertenencia a banda armada, ...), pero no por su relación con la masacre.

Para colmo, ninguno de los tres condenados del 11-M tienen un perfil islamista. Uno de ellos es el confidente policial Emilio Suárez Trashorras y los otros dos son dos marroquíes sin la más mínima vinculación constatada con el islamismo radical.

Algo más de cuatro años después del 11-M, nos encontramos, por tanto, con que seguimos sin saber quién concibió aquel atentado, quién lo organizó, quién lo financió ni quién lo ejecutó. El primer asalto judicial del 11-M termina así en un gran fracaso, con el que la masacre de Madrid queda condenada al baúl de los misterios históricos sin resolver, a expensas de que las investigaciones periodísticas consigan arrojar algo de luz allí donde las instancias oficiales no han sabido, no han podido o no han querido hacerlo.

ZP recibirá clases para que ose nombrar lo innombrable.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 19 Julio 2008

Cuentan crónicas recientes que Zapatero ha decidido tomar el pulso a la situación económica para lo que ha pensado que nada mejor que recibir clases particulares de los mejores maestros del tema. Al parecer los fontaneros de Moncloa se revisaron todos los videos de Barrio Sésamo para dar con alguno donde se explicasen los conceptos básicos de la economía pero no hay tal viéndose por tanto abocados a las clases particulares. Algunos de los economistas y expertos convocados han manifestado que están preparando “sesudos informes” para la cita. Ahí creo que van a tropezarse con agudos problemas de comprensión. En lugar de sesudos informes considero que los maestros económicos deberían comenzar con el abc del asunto.

La primera clase particular debería basarse en explicarle a Zapatero qué es una crisis económica y para ello nada como el más contrastado método pedagógico, ese que todos recordamos, a ver ZP la c con la r y la i.......... cri. La s con la i y con la s...... sis. Ahora Zapatero, ¿cómo se lee todo junto?........ y Zapatero seguro estoy que se lo sabría de carrerilla y contestaría...... “se lee dificultades leves temporales y superables”.

El País, inmerso en peliagudos problemas financieros y habiendo conseguido refinanciar su deuda durante un año, hablamos de miles de millones de euros, sigue poniendo a caldo al presidente de sus amores y odios. Esta labor la basan los chicos de PRISA en sopapos inmisericordes por lo de la economía. En todos sus artículos y noticias incluyen casi siempre en el titular la palabra maldita, la cabeza de ajos colgada de un crucifijo que saben que le hace dar un respingo de pavor a ZP cuando la ve, la crisis.

No contentos con eso, ya que la II Guerra Interprogres sigue activa, le lanzan vía El País andanadas y andanadas de proyectiles especialmente diseñados para dejar a Zapatero con sus vergonzosas mendacidades al aire. Vean.

“La mayoría de los ciudadanos cree que el Gobierno se ha resistido a denominar a la crisis por su nombre para ocultar la situación real. El debate ya no está en si hay o no crisis, sino en si entramos o no en recesión”

Por un lado dice e insiste en que ZP ha estado y está ocultando la realidad de la marcha de la economía, y esa ocultación evidentemente la ha realizado y la hace con mentiras. Para remachar el zambombazo le restriegan por las narices progresistas a Zapatero que ahora que empieza a reconocer que hay crisis lo hace para ocultar que lo que hay o habrá es recesión.

Fuentes espurias y con mala leche dicen que probablemente si ZP no les hace mimos y carantoñas económicas a PRISA, o sea que les proporcione sedaciones millonarias, pronto pasarán a pedir su dimisión por mentiroso compulsivo. Como eso me lo acabo de inventar diré que la fuente espuria a que me refiero es un bonito y dulce sueño que tuve anoche. Así que termino diciendo que anoche soñé que El País pedía la dimisión de Zapatero por mentir al país en relación a la crisis económica y la recesión. Lo he registrado en la sección de sueños imposibles.

Documentación.
El País. El Gobierno reúne a destacados economistas para analizar la crisis. La Oficina Económica quiere elaborar un informe de la situación para Zapatero

RESPUESTA DE LA AVT A PÍO GARCÍA ESCUDERO
"Quienes se oponen a investigar el 11-M, se oponen a que las víctimas puedan vivir en paz"
Con un contundente comunicado, la AVT ha respondido a Pío García Escudero, que este viernes sentenció que "no hay nada más que investigar del 11-M". El colectivo de víctimas le ha recordado las incógnitas que siguen sin aclararse, entre ellas "quién o quiénes están detrás de la planificación de los atentados". Sus palabras, lamenta la AVT, suponen la renuncia a que parte de las víctimas "pueda vivir en paz".
Libertad Digital 19 Julio 2008

En un comunicado al que ha tenido acceso Libertad Digital, la AVT lamenta la reacción de parte del PP al fallo del Supremo sobre el 11-M. El colectivo reprocha a Pío García Escudero, en primer lugar, su premura en valorar una sentencia que las víctimas han tardado ocho horas en analizar y que, según recuerda el colectivo, sigue sin aclarar muchas de las incógnitas de los atentados.

Según el colectivo de víctimas, lo que pone de manifiesto el fallo es, en realidad, "la necesidad de seguir investigando". Recuerda que la sentencia "absuelve a cuatro condenados" y exculpa a los supuestos autores intelectuales. Enfatiza, además, que el fallo "entierra la idea del Gobierno y de la fiscalía de la Audiencia Nacional de que Al Qaeda estaba detrás de los atentados", que persisten las dudas sobre los atentados y que el desguace de los trenes se tilda de "apresurado y sorprendente".

La AVT se pregunta si a Pío García Escudero aboga, con sus declaraciones de este viernes, a renunciar a que todos los participantes en el atentado "se queden sin penas". También le pregunta si "no le importa saber qué explosivos" fueron utilizados, "qué mente estuvo detrás" de la preparación de los atentados, quién colocó "pistas falsas" como el Skoda Fabia o por qué "cada vez hay más confidentes policiales relacionados con los atentados y menos islamistas".

"Da la sensación de que al señor Pío Escudero, como al Gobierno, lo único que le importa es que detrás de los 192 muertos y más de 1.500 heridos no esté la banda terrorista ETA", lamenta la AVT, que recuerda que a las víctimas no les da igual que "no estén" detrás de la masacre "los terroristas de siempre". El colectivo se compromete a no parar "hasta conocer toda la verdad de los atentados del 11-M, le pese a quien le pese" y a luchar "con todas sus fuerzas para que se sepa la verdad aunque a determinados políticos les moleste".

Tras instar al senador a contestar quién está detrás de la masacre, puesto "a lo mejor" lo conoce a juzgar por sus palabras, el comunicado recoge que para la AVT "es cómplice moral aquel que también, con la sentencia del TS en la mano, se niega a encontrar respuestas a las preguntas que esta asociación se hace y que la justicia no ha sido capaz de dar contestación". Según la asociación, "aquellos que ya no quieren saber más del caso se oponen a que una parte de las víctimas pueda vivir en paz porque se niegan a conocer toda la verdad".

El PSC busca un frente catalán con CiU para plantar cara a Solbes en el debate de financiación
I. ANGUERA / G.SANZ. BARCELONA/MADRID. ABC 19 Julio 2008

La Generalitat quiere llegar el martes a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) con un frente común catalán a sus espaldas para frenar la propuesta del ministro de Economía, Pedro Solbes, que su homólogo catalán, el socialista Antoni Castells, ya calificó el jueves de «insuficiente y decepcionante». Para ello, Castells se reunirá la tarde del lunes con CiU, con el objetivo de cerrar una posición común catalana con la que «plantar cara» en un encuentro a diecisiete en el que la Generalitat teme ver rebajadas sus expectativas.

De hecho, la rápida convocatoria del CCPF, tras la inesperada presentación de las bases del nuevo sistema propuestas por Solbes, ha sido una pésima noticia para la Generalitat, que en las últimas semanas ha tenido que renunciar a reunir la Comisión Mixta Estado-Generalitat -en la que según el Estatuto debe llevarse a cabo la negociación bilateral entre gobiernos sobre el nuevo sistema de financiación- por la falta de avances en este terreno.

Los socialistas catalanes nunca han ocultado que el sistema se cerraría en el Consejo y a diecisiete bandas, pero confiaban en marcar el terreno de juego en la Comisión Mixta con el acuerdo del 9 de agosto. Ahora, esas expectativas se ven desmentidas por los últimos movimientos de Solbes, lo que ha llevado a Castells a movilizar sus propias armas, en este caso la petición de un frente común catalán con CiU.

Montilla, el precursor
De hecho, Castells lleva semanas trabajando en ese acuerdo, reclamado el miércoles ante el Pleno del Parlamento catalán por el propio presidente de la Generalitat. En un debate inesperadamente de guante blanco, José Montilla, reconoció la buena disposición de los convergentes a alcanzar un acuerdo en este terreno, predisposición que el portavoz de CiU, Oriol Pujol, confirmó después al destacar que su formación «trabaja codo con codo» junto a Castells para alcanzar esa «posición común» que garantice la «unidad catalana». Una reclamación avalada por sus socios de Gobierno de ERC e ICV.

En este contexto recibirá mañana el PSC a José Luis Rodríguez Zapatero, que clausurará el XI Congreso del PSC con un socialismo catalán en pie de guerra por la financiación. Ayer, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ya dio los primeros pasos para aplacar ese descontento al proclamar en la apertura del cónclave que «España necesita que Cataluña se sienta segura de sí misma» y eso «supone que se sienta reconocida en su identidad, respetada en su autogobierno y reconocida en su esfuerzo solidario». Por ello, aseguró que «cumpliremos con la previsiones estatutarias en materia de financiación». La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, restó importancia a las críticas y dijo que es normal que en la apertura, las Comunidades negocien «al alza». «Lo raro sería que no lo hicieran», añadió en la rueda de prensa del Consejo de Ministros. El Gobierno, cree que el acuerdo hay que «fraguarlo entre todos».

Por eso, porque la reunión del CPFF pinta complicada, cuando ayer se le preguntó a De la Vega si es posible cumplir el plazo del 9 de agosto que fija el Estatuto catalán para tener un nuevo sistema, respondió: «Nuestro deseo es que haya un acuerdo sobre el modelo antes del mes de agosto y vamos a poner todo lo que esté en nuestras manos, pero el acuerdo hay que fraguarlo entre todos». Ese «entre todos» entra en contradicción con el «cumpliremos con el Estatuto» de Blanco, pues el Estatuto contempla que la financiación sea tratada «bilateralmente» entre el Gobierno y Generalitat.

El «frente» de Oviedo
Lo cierto es que el Gobierno ve con aprensión los frentes que se están formando. Asturias ha convocado el 1 de agosto una «cumbre» de las regiones «pobres» con Galicia, Extremadura, Castilla-la Mancha, Castilla y León, Aragón y Cantabria, para evitar que se imponga la tesis de las «ricas» (Cataluña, Madrid, Baleares, y Comunidad Valenciana), de que sea el incremento de población el criterio para dotar los fondos de nivelación de servicios. Quieren introducir como factores de corrección la dispersión (Galicia), la despoblación (las dos Castillas) o el envejecimiento (Galicia y Asturias).

La Justicia riojana reconoce a otros 14 padres el derecho a objetar contra EpC
SONIA BARRADO ABC 19 Julio 2008

LOGROÑO. La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja ha emitido otras catorce sentencias favorables a la objeción de conciencia frente a Educación para la Ciudadanía (EpC). Las sentencias -que se suman a otra de idéntico signo conocida hace dos semanas- estiman los recursos presentados por los padres de alumnos contra la decisión administrativa de la Consejería de Educación de denegarles la objeción.

Tras dirigirse al departamento regional, a los progenitores les quedó como posibilidad acudir a los tribunales, ya que la Consejería dijo no tener competencias sobre este asunto, deacuerdo a un informe de los servicios jurídicos de la Comunidad.

Las nuevas sentencias contienen los mismos argumentos que la primera, con la única diferencia de que algunas de ellas responden a los recursos interpuestos por padres de niños que estudian en colegios privados.

El fallo judicial declara la nulidad de la decisión administrativa de la Consejería y reconoce «el derecho de la parte recurrente a ejercer la objeción de conciencia frente a Educación para la Ciudadanía», con lo que se declara al menor «exento de cursarla».

Contraria a la Constitución
Según las sentencias del Tribunal riojano, esta asignatura «es contraria a los artículos 16 y 27 de la Constitución», que alegan los recurrentes.

La resolución judicial precisa que el artículo 16.1 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para mantener el orden público protegido por la ley.

Por su parte, en el artículo 23.3 se establece que los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Según las sentencias, los Reales Decretos que regulan y hacen obligatorias las asignaturas de Educación para la Ciudadanía son «contrarios a derecho», aunque su ilegalidad «sólo podría declararla el Tribunal Supremo», ya que han emanado del Consejo de Ministros.
 

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