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Recortes de Prensa    Domingo 20 Julio 2008

El PSC tensa la cuerda
Editorial ABC 20 Julio 2008

EL PSC - que en su XI Congreso que hoy termina define a Cataluña como una nación con territorio, lengua y cultura propios- tiene la firme convicción de que su influencia sobre la dirección nacional del PSOE y el Gobierno ha aumentado decisivamente tras las elecciones generales del 9 de marzo. Montilla dosificó este sentimiento de fuerza cuando alternó su respaldo a José Luis Rodríguez Zapatero con la advertencia, a renglón seguido, de que, sin embargo, «le causaría problemas». Montilla tiene presente que la victoria del socialismo catalán fue determinante para que Zapatero repitiera mandato y, aunque el congreso del PSC ha rechazado crear un grupo parlamentario propio, el discurso y los gestos del presidente del tripartito están destinados a recordar a sus colegas de Madrid que no tienen nada asegurado con los socialistas catalanes.

Obviamente, es un juego de tira y afloja en el que Montilla nunca romperá con el PSOE, pero sí es cierto que puede, como ya ha anunciado, «causar problemas». La respuesta de la dirección nacional recoge bien claramente esa posición de fuerza del PSC, porque se ha expresado en términos exageradamente aduladores, como los empleados por José Blanco al inicio del congreso, cuya misión es eludir los problemas de fondo que existen en las relaciones entre Cataluña y el resto del Estado, por culpa de las previsiones estatutarias y de los compromisos de Zapatero. La utilización sesgada de las balanzas fiscales y comerciales, el endurecimiento de posiciones ante la negociación de la financiación autonómica, pero también la polémica sobre la enseñanza -mejor dicho, la no enseñanza- del castellano en Cataluña y, en general, la relación de esta Comunidad con el conjunto de España, son síntomas preocupantes de un dinámica segregadora. La progresiva desvinculación unilateral de las instituciones catalanas respecto de los intereses nacionales de España -como método alternativo y mucho más cómodo que el de la pura autodeterminación-, siendo grave en cualquier circunstancia, más lo es en coyunturas de crisis económica, como la actual, que va a requerir una renovada fortaleza del Estado central, en recursos políticos y financieros, para planificar y ejecutar propuestas de cohesión e impulso nacionales.

El problema existe aunque los dirigentes del PSOE y el propio presidente del Gobierno lo esquiven en sus discursos. Es el problema de que la contraposición Cataluña-España está liderada y agravada a diario por un Partido Socialista y un presidente socialista de la Generalitat. La propuesta del congreso del PSC de reformar la Constitución para implantar un modelo federal que «dé voz a Cataluña», demuestra que el socialismo catalán no sólo ha tomado el testigo del victimismo a los nacionalistas, sino que lo ha cualificado peligrosamente al insertarlo en el discurso de un partido que se dice de izquierdas y no nacionalista. No es un sistema federal lo que pide José Montilla, sino la traslación a la Constitución del modelo confederal que ha establecido el nuevo Estatuto catalán, lo que remataría -en todas las connotaciones del término- el proceso de suplantación constitucional que subyacía a la estrategia territorial de Zapatero en la anterior legislatura. Por eso es tan grave la dilación inaceptable del Tribunal Constitucional en la resolución de los recursos de inconstitucionalidad contra el Estatuto de Cataluña, porque su silencio acompaña la ejecución de decisiones que están dejando unas secuelas difícilmente reversibles, en caso de que la norma sea declarada inconstitucional en aspectos sustanciales, como el modelo propio de financiación, la relación bilateral con el Estado o la implantación de un catálogo de derechos subjetivos, civiles y políticos, distinto de los establecidos en la Constitución.

Al PSOE, y menos al Gobierno, no debería bastarle que Montilla y el PSC les garanticen su apoyo político para disculparles toda la carga de inestabilidad que está introduciendo el tripartito en la vida política española, azuzando discordias territoriales, desplazando el castellano, quebrando el carácter unitario del Estado -lo que no quiere decir que España se rompa: simplemente se hace cada día menos gobernable- y sometiendo al Ejecutivo central a una penosa imagen de subordinación.

Tentaciones financieras
Editorial ABC 20 Julio 2008

El Gobierno comprometió su palabra para ayudar a Martinsa a través del ICO para evitar a toda costa la quiebra de una gran inmobiliaria antes de las elecciones, retrasando la adopción de medidas que hubieran contribuido a aliviar la situación de muchas empresas y familias y propiciando un régimen de favoritismo en el que los empresarios en dificultades se consideran con autoridad moral para pedir al Ejecutivo que les saque las castañas del fuego. La existencia de agencias públicas especializadas de crédito en economías desarrolladas es motivo de discusión académica, pero siempre se acaba imponiendo la lógica política y son habituales en los países de nuestro entorno. No obstante, para evitar excesos y que su actuación genere clientelismo político o provoque la explosión del crédito público, sus funciones suelen estar tasadas restrictivamente y limitadas a casos de fallos de mercado o racionamiento del crédito; así se justifica el apoyo a la pequeña y mediana empresa, fomento de sectores estratégicos bien definidos o promoción de la internacionalización. Lo que nunca hacen es financiar operaciones corrientes, proporcionar capital circulante o sustituir ingresos operativos. Y ese era precisamente el acuerdo alcanzado con el aval del propio Zapatero. Un injustificable pacto al que el presidente del ICO sólo podía negarse so pena de haber incurrido en responsabilidades civiles y que demuestra hasta qué punto están dispuestos a llegar en Moncloa.

Residencia
POR JON JUARISTI ABC

LOS casos de terroristas excarcelados que han ido a residir en las cercanías de las familias de sus víctimas no son excepcionales en el País Vasco; más bien se diría que constituyen la norma. Amparados por un nacionalismo dominante que los ha considerado hasta hace bien poco luchadores heroicos -como mucho, equivocados en sus métodos-, los asesinos regresaban a sus pueblos, tras cumplir condena, henchidos de orgullo y sin trazas de arrepentimiento. Una vez en casa, se dedicaban a hacer la vida imposible, no ya sólo a los familiares de los asesinados, sino a los que consideraban tibios en su propio bando. A los etarras arrepentidos, en las cárceles, se les aislaba de sus antiguos compañeros, pero en los pueblos y barrios no podían eludir las agresiones de éstos, secundados por la chusma abertzale local. Lo normal era que se fueran a otra parte las familias de las víctimas y los reinsertados, mientras los matarifes se quedaban dominando el territorio, más chulos que nadie.

Algo ha mejorado la situación, según me cuentan. Pero resultará difícil olvidar las recepciones públicas a la gentuza que volvía, tras cumplir unas condenas a veces ridículas, convencida de haber realizado una gran hazaña disparando en la nuca a un jubilado o destrozando unas cuantas vidas con un coche bomba activado a distancia. Quienes hemos vivido en ese desdichado trozo de España jamás conseguiremos borrar de la memoria la obscenidad de los discursos de bienvenida en eusquera, los chistularis y los aurreskus de honor, en presencia muchas veces de las corporaciones municipales, como una versión indecente y necrófila de los homenajes tradicionales a los remeros o a los ciclistas. Me dicen que ya no se atreven a tanto, y que montan sus farras en privado. Puede ser, pero no se deberá a una catarsis social, sino a la resistencia individual de unas pocas mujeres, viudas o madres de víctimas, como Pilar Elías o Pilar Ruiz Albisu, que han mantenido la dignidad y el sentido de la vergüenza en medio de una población acobardada.

Por eso parece estúpido plantearse siquiera que prohibir a los asesinos vivir cerca de las víctimas pueda vulnerar los derechos constitucionales de aquéllos. Es cierto que el artículo 19 de la Constitución establece la libertad irrestricta de todo ciudadano español a la hora de elegir su lugar de residencia y de desplazarse por el territorio nacional, pero tal derecho debe ser entendido de modo razonable. Por ejemplo, nadie puede invocarlo para invadir una residencia ajena, como es lógico. El derecho individual no es absoluto, y se ve limitado en su ejercicio por los derechos individuales de los demás. En el caso de los terroristas y de sus víctimas, resulta más que evidente que el concepto de residencia necesita ser planteado en el sentido de garantizar a estas últimas todos los derechos y libertades fundamentales, y entre ellos, «el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen» (artículo 18,1). La intimidad personal y familiar de las víctimas ha sido trágicamente alterada por la irrupción criminal del terrorismo en sus vidas, y obligarlas a convivir con los terroristas equivale a infligirles un trato inhumano y degradante, contra lo que la Constitución misma afirma defenderlas en su artículo 15. Sería sencillamente repugnante un uso paradójico de la Constitución que, con el pretexto de preservar los derechos constitucionales de los verdugos, lesionase gravemente los de las víctimas.

Residir no significa vivir confinado entre cuatro paredes. Entendemos por lugar de residencia aquél en el que desarrollamos nuestra vida cotidiana, y eso incluye la localidad o el barrio en que vivimos. Pues bien, si a los maltratadores y a los pederastas se les recorta la libertad de circulación y de elección de residencia para salvaguardar la integridad de sus víctimas, parece asimismo razonable que se vede el acceso de los terroristas condenados por delitos de sangre a los lugares de residencia de las víctimas del terrorismo. Si las que acaban yéndose de su pueblo son Pilar Elías y Pilar Ruiz Albisu, la Constitución se habrá convertido en una burla.

La cuestión catalana
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 20 Julio 2008

EL PP tiene un problema en Cataluña, qué duda cabe. ¡Pero anda que el del PSOE! Lo que ocurre es que el del PSOE no lo percibimos por ocupar toda la pantalla. El problema del PSOE en Cataluña es que ha dejado de existir como tal y se ha convertido en un sucedáneo del nacionalismo catalán. Como consecuencia, en Cataluña no gobiernan hoy los socialistas, gobierna algo gaseoso llamado Montilla, tan acomplejado por el pobre catalán que habla que prefiere callar y seguir la línea nacionalista de sus socios de gobierno en vez de la nacional de su partido. Para eso, mejor el problema de aquel PP: diversos militantes pugnando por la dirección, pero ninguno tratando de parecerse, ni de lejos, a Mas o a Carod.

Al fondo de todo está el viejo, viejísimo, problema catalán: hay catalanes que no se sienten españoles. Son, según las últimas encuestas, un 16 por ciento. Como los hay que se sienten sólo españoles, un 5 por ciento. Pero esas mismas encuestas arrojan que el grupo mayoritario lo constituyen quienes se sienten tan españoles como catalanes, un 42,6 por ciento, seguidos de los que se sienten más catalanes que españoles, un 27,8 por ciento, pero sin renegar de ninguna de esas herencias. Lo que no está nada mal, si tenemos en cuenta la «catalanización» masiva del Principado desde que los nacionalistas empezaron a gobernar allí, hace ya casi tres décadas. Lo preocupante es la tendencia: crecen los que se sienten sólo catalanes y decrecen los que se sienten únicamente españoles. Mucho tiene que ver con ello que se ha potenciado el nacionalismo, y no ya el moderado, sino el radical, hasta el punto de darle una sobreprima de poder en la Generalitat, por lo que se le oye más y manda más, algo que siempre cala en la opinión pública. Y por si ello fuera poco, van los socialistas y se les unen, con un Montilla a la cabeza, diciendo que prefiere adoptar las tesis de sus socios nacionalistas que las de su partido nacional. Ese es el legado que José Luis Rodríguez Zapatero deja a la nación que dirige: una fórmula para trocearla a través de los nuevos estatutos. ¿No ven ustedes a las Autonomías enarbolándolos, para reclamar la parte del presupuesto que se han adjudicado, a su antojo?

Reconducir esta deriva no va a ser fácil. El «Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita» vale también en política. De momento, lo único que cabe es procurar que el daño no se haga aún mayor. Y cuando la crisis económica nos alcance de lleno, será el momento de hacer comprender a los catalanes que no hay salvación particular, que o nos salvamos todos o nos hundimos todos. Esperando que el seny se imponga a la rauxa que ha azotado aquella comunidad durante los últimos años, activada desde La Moncloa por alguien que cree saberlo todo y no sabe nada, y desde el Palau de la Generalitat, por otro que no acaba de consolarse de tener como apellido un vino andaluz, en vez de un cava. ¡A estas alturas, cuando hay cava hasta de Extremadura! Pero esta en la España del 2008, tal plural y tan igual a la de siempre.

La respuesta de Ibarretxe
JAVIER TAJADURA TEJADA El Correo 20 Julio 2008

PROFESOR TITULAR DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UPV-EHU

E l mismo día de la publicación en el Boletín Oficial del País Vasco (15 de julio) de la denominada ley de consulta, el presidente del Gobierno de la Nación y cincuenta diputados del Grupo Parlamentario Popular del Congreso de los Diputados, interpusieron sendos recursos ante el Tribunal Constitucional contra dicha ley. La admisión a trámite, dos días después, del recurso del presidente del Gobierno conlleva la suspensión de la ley durante un plazo de cinco meses. En este contexto, y en ello coinciden todas las partes, sería deseable que el Alto Tribunal se pronunciara antes del 15 de septiembre, que es la fecha indicada en la ley para la convocatoria oficial del referéndum. A la vista de la manifiesta inconstitucionalidad formal y material de la ley, no parece que los magistrados constitucionales deban prolongar mucho su deliberación, y tampoco parece difícil esperar que, en este caso, la sentencia anulatoria de la ley de consulta sea aprobada por unanimidad. Es evidente que el Gobierno vasco carece de competencias para convocar un referéndum ('consulta'), y aunque las tuviera, el objeto del mismo nunca podría ser el ejercicio de un presunto derecho de secesión del País Vasco ('derecho a decidir').

El lehendakari Ibarretxe, y los juristas a su servicio, insisten en defender la constitucionalidad de la ley, pero su impresentable e histérica reacción ante la presentación de los recursos pone de manifiesto su hipocresía. Si de verdad creen que la ley es constitucional, ¿qué tienen que temer de un pronunciamiento del Tribunal Constitucional?. Ocurre, sin embargo, que Ibarretxe ha encomendado a sus juristas una tarea harto complicada. Ello puede explicar, aunque no justificar, que algunos de ellos, ante la imposibilidad de encontrar cobertura para la ley de consulta en la Constitución y en el Estatuto Vasco, recurran nada menos que al nuevo Estatuto de Andalucía. «¿O es que lo que puede hacer el presidente de la Junta de Andalucía -se preguntaba en estas páginas el profesor Castells- le está vedado al lehendakari vasco?». Ante estos intentos, tan patéticos como inútiles, por justificar lo injustificable, lo de menos es subrayar que el Tribunal Constitucional no va a tomar como parámetro para su enjuiciamiento el Estatuto de Andalucía, sino el del País Vasco; y que, si el primero recoge (de forma absolutamente desafortunada, ciertamente) la facultad para celebrar consultas, el del País Vasco no lo hace. Lo importante es responder, con claridad y contundencia, que ni el presidente de Andalucía ni el de ninguna Comunidad Autónoma pueden convocar un referéndum para que una parte del pueblo español se pronuncie sobre algo que afecta a la totalidad del mismo. Razón esta que explica que la mitad de los miembros de la propia Comisión Jurídica asesora del Gobierno vasco, mostrara sus dudas sobre la constitucionalidad de la ley, y que, en el informe preceptivo emitido por el Consejo de Estado, se sostuviera, con absoluta claridad, que la ley de consulta supone un atentado directo y grave a los principios de unidad del Estado y de soberanía popular.

Por todo ello, el Gobierno vasco sabe, casi con total certeza, que el Tribunal Constitucional va a anular la ley de consulta. Sólo así puede entenderse su hiperbólica reacción ante la presentación de los recursos de inconstitucionalidad. El lehendakari Ibarretxe, con la retórica mesiánica a la que nos tiene acostumbrados, considera que la mera presentación de los recursos supone «la suspensión de hecho del autogobierno vasco», y advierte (por no decir que amenaza) que ese ataque al autogobierno y «a la democracia vasca (sic)» tendrá respuesta. Declaraciones formuladas en una solemne comparecencia, y acompañado por todos los miembros de su Gobierno. El lehendakari, en contra de la doctrina y jurisprudencia constitucionales, confunde autonomía con soberanía. En definitiva, este es el error subyacente que invalida todos sus planteamientos. Y desde la afirmación de una imaginaria soberanía vasca, le resulta imposible concebir que la soberanía del pueblo español sea un límite al autogobierno vasco. Pero eso que él rechaza, es justamente lo que establece la Constitución vigente. Y desde esta perspectiva, la presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional contra una ley autonómica, e incluso, la anulación de esta, por vulnerar la Constitución, en modo alguno puede ser entendido como un ataque al autogobierno.

Ante esta escenificación (en clave electoral) destinada a elevar el nivel de confrontación con el Gobierno central, podemos preguntarnos qué hará el lehendakari una vez que el Tribunal ha admitido ya a trámite el recurso y ha suspendido cautelarmente la ley, y, sobre todo, qué hará el día en que el Tribunal anule, definitivamente, la ley de consulta. Innecesario es recordar que la única respuesta posible ante una sentencia del Tribunal Constitucional es su acatamiento. Cualquier otra que entrañase un incumplimiento de la prohibición de celebrar el vergonzante referéndum, haría incurrir al lehendakari en responsabilidades penales, y obligaría al Gobierno de la Nación a adoptar todas las medidas necesarias (art. 155 CE) para que la sentencia fuera cumplida. Entre ellas, indudablemente, la suspensión parcial y temporal de la autonomía.

Lo que nos lleva a concluir que la única y verdadera amenaza existente para el autogobierno vasco es la que representa la posible 'respuesta' del lehendakari a la sentencia del Tribunal Constitucional que ponga fín a sus desvaríos.

El lendakari y sus circunstancias
POR GERMÁN YANKE ABC 20 Julio 2008

Hay quienes sostienen ahora que el nacionalismo vasco se ha comportado siempre de la misma manera. Algunos datan ahora esa estrategia que sería inamovible desde los tiempos de Sabino Arana. Insisto en el «ahora» porque algunos de los que mantienen esa tesis, que serviría para tachar de falso un cierto empeño gubernamental para encontrar en el PNV síntomas que justificaran algún entendimiento político, no la sostenían cuando el PP pactó con ese partido vastos acuerdos políticos e incluso la investidura de 1996.

Es cierto que el nacionalismo vasco ha tenido objetivos y modos constantes a lo largo de la historia, casi todos fruto de la difícil adecuación de sus presupuestos y de la permanencia de un aliento etnicista con el sistema constitucional, lo que sólo se disimuló cuando, como en el franquismo, ese sistema surgido de las Cortes de Cádiz se quebró. Pero también lo es que, desde 1975, ha habido periodos distintos y que, en un momento determinado, cierto empeño de centralidad, que implicaba tanto moderación como ambigüedad (y con ellas el acuerdo con los no nacionalistas), dio paso a una estrategia en la que el fundamento era la «acumulación de fuerzas» nacionalistas para acelerar y dar carta de naturaleza a sus objetivos maximalistas con desprecio a los que no comulgan con ellos.

El primero en darse cuenta, incluso cuando todavía coleaba el entendimiento en muchas políticas con la derecha, fue Nicolás Redondo, entonces secretario general de los socialistas vascos. Al reparar en ello, dio por terminado el pacto y la coalición autonómica con el PNV y comenzó un periodo de oposición constitucional a la estrategia nacionalista triunfante al que luego (más contundentemente y más constantemente que los socialistas) se sumó el PP. Ese cambio en el nacionalismo se explicaba por el paulatino descenso de su fuerza ante unos partidos constitucionales que la incrementaban: incapaces de restar apoyos a estos decidieron sumar los suyos a otros nacionalismos que, como se sabe, eran en buena medida los que apoyaban y eran consecuencia de la violencia terrorista. El descenso electoral se ha convertido en grave descalabro y el entendimiento con Batasuna se ha incrementado al mismo tiempo hasta mimetizarse con el programa de ETA, como demuestra este plan de autodeterminación de Ibarretxe.

Un segundo cambio -o un volantazo en la misma dirección- es, sin duda, la desvergüenza del lendakari, que se cisca en los formalismos legales, mistifica y miente, hace gestos serviles ante la Batasuna de la que espera y necesita apoyo y, sobre todo, domeña a su propio partido, al que lleva por el camino elegido mediante la amenaza de la escisión. ¿Por qué actúa así? Por fanatismo, no hay duda, pero ¿qué facilita que este fanatismo se sostenga y altere la vida política cotidiana? ¿Por qué tanto descaro? Estas preguntas no parecen tener mayor interés para el Gobierno, que se escuda en que el referéndum será paralizado en el Constitucional. No hay consulta, no hay problema, parece querer decir. Pero sólo desde la ceguera o la ingenuidad se puede aceptar que una deriva de esta naturaleza, en una institución del Estado como es el gobierno vasco, en unas circunstancias de amenaza terrorista a cuyo final debería contribuir más que a otra cosa ese gobierno, no son un problema.

De hecho, Ibarretxe plantea sus retos en unas circunstancias políticas que le son favorables. No tiene recorrido legal, pero sí político. El Gobierno no quiere un enfrentamiento político abierto y él aprovecha los resquicios. Tampoco desea ni incluso la apariencia de que cierra cualquier camino de entendimiento con el PNV, pensando con cortedad de miras que quizá le necesite más adelante y, así, no se termina de colocar al PNV ante sus responsabilidades y forzarle democráticamente a que se las exija al que le chantajea, que no es otro que Ibarretxe. En esas circunstancias (firmeza legal y pusilanimidad política), el lendakari logra que se partido sea lo que él quiere, incluso en contra de la mayoría de sus afiliados, y el PNV no encuentra castigo político serio por dejarse dominar por el aventado gobernante autonómico y los aliados que le han secuestrado el programa. De tal manera no parece haber interés en que el cortafuegos sea político, y no sólo jurídico, que, por no mostrar contundencia, no se hace ni ante IU, metida en todos estos fangos de la manera más lamentable, desde Mondragón hasta el apoyo de este sucesivo plan de autodeterminación.

La paradoja es que Ibarretxe no es nada sin sus circunstancias. Pero se sostienen estas por si el nacionalismo hace falta al PSOE. No será, desde luego en estas circunstancias, para nada democrático.

Genocidios "simpáticos"
Pío Moa Libertad Digital 20 Julio 2008

En contraste con los genocidios nazis, los realizados por los rojos han sido vistos por la izquierda con indiferencia cuando no con simpatía mal disimulada. Así desde las hambrunas provocadas por las medidas económicas soviéticas o el Holodomor ucraniano de 1932-33, que causó quizá hasta diez millones de muertos, y un mínimo de cuatro, hasta las matanzas de China y Camboya, que marcaron nuevos hitos en tal dirección. Los crímenes masivos de Lenin y Stalin eran bien conocidos en occidente, al menos en sus rasgos generales ya durante los años 20 y 30, y sin embargo la opinión socialdemócrata procuraba ocultarlos o justificarlos. Unas veces los negaba como "propaganda burguesa", otras los explicaba por necesidades históricas: se estaba creando una sociedad nueva, que implicaba tales sacrificios, como indicaba, por ejemplo, Jiménez de Asúa. En definitiva, las revoluciones se hacen con terror, y, como concluían algunos "republicanos" españoles, la revolución española habría fracasado por no haber aplicado suficiente terror, como venía a decir Margarita Nelken. En países más ricos se encontraban muy justificables los genocidios en sociedades como la rusa, la española u otras "atrasadas", aunque no los deseasen para sus propios países. Después de todo, compartían objetivos semejantes.

Aun hoy los informes sobre la espeluznante criminalidad roja despiertan una hipócrita incomodidad en nuestras sociedades, y se procura desviar la atención o emitir condenas puramente verbalistas e inconsecuentes. Para ello ha habido una razón política y otra moral. Políticamente, la URSS luchó contra el nazismo, aun si al principio se alió con él, y esto llevaba a muchos, también en la derecha, a dejar en segundo término sus sangrientas y casi inconcebibles fechorías.

En el aspecto moral, los genocidios rojos parecían más excusables que los nazis, al haber sido realizados en nombre de un alto ideal de la emancipación, del amor a la humanidad, a los explotados, etc., mientras que los nacional socialistas habían actuado en nombre de una superioridad racial doblemente ofensiva para la mayoría. Lo expresó con superficialidad, pero agudeza, Drieu La Rochelle en sus conocidas frases: "Los nazis son los cínicos, porque reconocen abiertamente su violencia, su tiranía. Y los comunistas son los hipócritas, porque niegan desvergonzadamente las suyas".

No suele repararse en que, si los resultados fueron tan semejantes, las razones fundamentales también debían serlo: en mi opinión, el ciencismo y el utopismo de tales doctrinas.
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Todos contra la Constitución

Obsérvese la escalada nacionalista del PSC, consecuencia natural de la política de Zapo. Obsérvese la actitud de Rajoy y los suyos. Políticos delincuentes.

Al respecto: nunca dejará de sorprenderme la facilidad con que los elementos aznaristas, los demócratas, se han dejado birlar el PP por una banda de señoritos (y señoritas, conste; a Rajoy le gustan las mujeres, tome nota Mienmano) impregnados de las mismas ideas, o falta de ellas, que Zapo
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En Época
CÓMO DESTRUYÓ EL PSOE LA REPÚBLICA

El PSOE, gracias a su colaboración con la dictadura de Primo de Rivera, llegó a la república como el partido más fuerte, mientras que los demás, a izquierda y derecha, hubieron de improvisarse en pocos meses. En el PSOE había tres tendencias, representadas por Besteiro, Largo Caballero y Prieto. Besteiro era el más próxima a la democracia, Largo entendía la república "burguesa" solo como una palanca para imponer la dictadura del partido (del "proletariado"), y Prieto oscilaba.

Los dos primeros años republicanos gobernó la coalición azañista-socialista, y tuvo que sufrir varias insurrecciones anarquistas y el insignificante golpe de Sanjurjo, mientras sus reformas naufragaban por su sectarismo y chapucería según expone Azaña. Ello reforzó la tendencia de Largo Caballero. En enero de 1933, la matanza de campesinos en Casas Viejas por la republicana Guardia de Asalto, acabó de desacreditar al gobierno, y el PSOE, a lo largo del verano, decidió romper radicalmente con el régimen y preparar una revolución socialista.

Besteiro se opuso a tal proceso, denunciando: "Estáis envenenando la conciencia de los trabajadores con una propaganda falsa, que solo puede llevar a un baño de sangre y luego a luchas entre las propias izquierdas". Una advertencia profética. Pero Prieto se alió con Largo y, tras la amplia victoria electoral de la derecha en noviembre de 1933, marginaron a Besteiro y prepararon, textualmente, la guerra civil. En Los orígenes de la guerra civil he detallado el proceso, incluyendo los documentos secretos que se encontraban en el archivo de Largo Caballero, conservado en la Fundación Pablo Iglesias. La preparación incluía la infiltración en el ejército, acciones terroristas in crescendo y una propaganda exacerbada dirigida a las masas, con incitaciones a la guerra (textual, una vez más). A raíz de la victoria derechista en las urnas también los nacionalistas catalanes de Companys se habían declarado "en pie de guerra", Azaña intentaba golpes de estado y el PNV organizaba campañas desestabilizadoras. La situación se puso al rojo vivo.

La izquierda utilizaba como pretexto para tales movimientos un supuesto carácter fascista de la derecha. Besteiro lo negaba y, como he documentado, los jefes revolucionarios eran conscientes de la falsedad de sus acusaciones, pero las empleaban para movilizar a las masas.

El movimiento guerracivilista, desatado en octubre de 1934 en combinación con la Esquerra, fracasó dejando 1.400 muertos en 26 provincias (no solo en Asturias). El gobierno derechista y Franco defendieron la legalidad republicana, desmintiendo en los hechos las acusaciones de ser fascistas. No importó: las acusaciones siguieron con mayor furia. Para justificarlas, el PSOE organizó una gigantesca campaña, falsa en su mayor parte, sobre una presunta represión salvaje del gobierno Asturias por medio de asesinatos, violaciones y torturas. La campaña tuvo la mayor trascendencia: la insurrección de octubre había fracasado porque no había hallado ambiente entre la población. Ahora, en cambio, se creó un ambiente de odio como nunca antes.

En febrero de 1936, la izquierda volvió al poder en unas elecciones anómalas, y procedió a destruir la legalidad en un doble movimiento, desde el gobierno y desde la calle y los campos. Se trataba de un golpe de régimen desde el poder --similar al de Hitler tres años antes--, en medio de una marea de asesinatos, incendios y asaltos, que culminaron con el asesinato de Calvo Sotelo por policías y milicianos afectos a Prieto. La derecha, desoídas sus exigencias de frenar aquella marcha demencial, intentó un golpe militar, con Mola, contra un gobierno carente de legitimidad y contra la revolución. El golpe, fracasado, pudo concluir en una masacre general de derechistas, pero se desarrolló en guerra civil. Comenzada, en rigor, por los socialistas en 1934.

congreso y senado defienden el español en francia
 La Razón  20 Julio 2008

La protesta de los presidentes del Congreso y el Senado, José Bono y Javier Rojo, ante la Asamblea Nacional Francesa en defensa del español ha surtido efecto. Ambos se dirigieron por carta a Bernard Accoyer, presidente de la ANF, para hacerle llegar su preocupación tras saber que durante la presidencia francesa de la UE en las reuniones interparlamentarias sólo tendrían traducción simultánea al inglés y el francés. Esgrimieron que esta situación perjudicaba claramente la posibilidad de que los parlamentarios que no utilizasen las lenguas vehiculares pudiera participar en las reuniones en las «debidas condiciones de igualdad». Y así fue como pidieron a Accoyer que adoptase las medidas necesarias para solucionar el problema.

Unos días después, el presidente de la Asamblea Nacional Francesa se ha dirigido a Bono por carta para hacerle saber que, pese a las dificultades técnicas debido a unas obras de reforma en las salas donde se celebran las reuniones interparlamentarias, ha dado instrucciones precisas «para satisfacer su deseo y poner a disposición las cabinas necesarias para que se asegure la interpretación simultánea en español».

Familiares de una víctima de ETA denuncian que su asesino se ha enfrentado con ellos varias veces
SERVIMEDIA. MADRID ABC 20 Julio 2008

El etarra Vicente Nazábal se ha encarado en varias ocasiones y ha llegado a agredir a familiares de Jesús Ulayar, ex alcalde de Etxarri-Aranaz (Navarra) al que este terrorista asesinó en 1979.

Fuentes de la familia de Jesús Ulayar informaron a Servimedia de que estos incidentes han tenido lugar desde 1996, año en que Onazábal salió de prisión tras cumplir 17 años de cárcel por el asesinato del que fuera alcalde de Etxarri-Aranaz.
Las fuentes consultadas explicaron que los encuentros de los familiares de la víctima con el terrorista se han producido tanto en Etxarri-Aranaz (Navarra) como en Pamplona, donde viven o han vivido los cuatro hijos de Jesús Ulayar.

En concreto, la familia de esta víctima sostiene que Nazábal llegó a agredir con una patada en el pecho al segundo hijo de Jesús Ulayar. Este incidente tuvo lugar en 1996, tras la salida de la cárcel del terrorista.

Posteriormente, se han producido otros dos incidentes graves de este terrorista con hijos del asesinado. En concreto, uno de ellos tuvo lugar en un hospital de Pamplona y otro en un centro comercial de esta ciudad. En ambos casos, el etarra respondió de forma "desafiante" y "con insultos" a los hijos de Jesús Ulayar, que al encontrarse con el terrorista le recriminaron el asesino de su padre.
Se da la circunstancia de que Vicente Nazábal trabaja como ayudante en el despacho jurídico que tiene en Pamplona Patxi Zabaleta, ex miembro de Batasuna y el líder de la formación nacionalista Aralar.

PILAR ELÍAS Y SU DECÁLOGO SOBRE EL CASO DE JUANA
"Tengo el dudoso honor de ser el ejemplo más sangrante de una situación así en España"
Después de darse a conocer que el asesino De Juana Chaos conviviría con al menos cinco víctimas de ETA, ahora Pilar Elías, viuda de Ramón Baglietto, recuerda en El Mundo el drama de su convivencia con los asesinos de su marido, su opinión de la "estúpida" negociación del Gobierno, y sobre todo da algunos consejos a las víctimas que serán vecinas del terrorista que en breve saldrá de prisión. "No tengo ninguna esperanza. Pero no me voy de aquí. Esta es mi casa. La casa de mi marido".
Libertad Digital 20 Julio 2008

Pilar Elías convive con el asesino de su marido desde el 16 de marzo de 2005. La viuda de Ramón Baglietto, asesinado por el etarra Kándido Aspiazu el 21 de mayo de 1980, posee una cristalería bajo la vivienda, cuyo embargo fue evitado esta semana al ser comprada por la mujer del asesino por 46.438 euros.

Elías se manifiesta en El Mundo con sinceridad y entereza: "Al principio, el cristalero me torcía la cara, miraba hacia otra lado, bajaba (la bajaba él, nunca yo) la cabeza. En los últimos tiempos su actitud cambió. Sobre todo durante esta negociación inocente y estúpida de un Gobierno que no supo ver que ya no se debían dar más oportunidades a un diálogo imposible. A partir de ahí sí empezó a mirarme a los ojos. Qué rabia sentía.".

Elías no pierde la esperanza, a pesar de vivir en lo que denomina "una sociedad enferma que tiene más miedo a cruzarse con las víctimas que con los asesinos". Elías confiesa llevar escolta, pero no pierde la entereza: "en plena tregua, me enviaron un libro bomba... Vaya campaña de fomento de la lectura".

Elías confiesa vivir "en un infierno", "pero vivo. Y soy feliz". Es por ello que se ha permitido aconsejar a las víctimas de la banda asesina –"sé lo que sentís"- que ahora afrontan el drama de tener que convivir a escasos metros con uno de los sanguinarios puntales etarras. "Yo tengo el dudoso honor de ser el ejemplo más sangrante de una situación así en España. Quizá en el mundo".

1. Celebrarlo todo: ellos no han muerto
Pilar Elías confiesa que se casó "con Ramón el 18 de mayo de 1963, y sigo casada con él". Es por ello que celebra los cumpleaños de su marido y los aniversarios "con toda mi familia". Eso sí, recuerda que "lo que nunca celebramos es aquella fecha en que mi marido se convirtió en héroe", refiriéndose al día en que Baglietto salvó la vida del que sería su asesino, cuando era bebé, de ser atropellado por un coche en un suceso en el que fallecieron su hermano y su madre.

2. El orgullo, cierta chulería: nuestras armas
"La mujer del cristalero dice que soy una chula", dice Elías refiriéndose a Milagros Altuna, esposa del asesino. "Que siempre voy con la cabeza muy alta cuando paso por delante de la cristalería". Ante esto, Pilar recomienda a las víctimas "no bajéis la cabeza", además de "jamás respondáis a los insultos" o a las "miradas retadoras".

3. Lucha para que paguen lo que es justo
"Y parte de ese orgullo no sólo es la actitud", dice en El Mundo. "También hay que pasar a la acción sin amedrentarse". Elías opina que "en estos casos de terrorismo hay que luchar por el cumplimiento íntegro de las penas sin no hay arrepentimiento". Además, afirma que "tenemos que luchar por que se hagan responsables de pagar las penas económicas".

Es por ello que exige "que se investigue bien cómo compró De Juana el piso. "Yo creo que el Gobierno está pecando por omisión con ellos", lamenta.

4. No responder a las provocaciones
Elías reincide en no contestar a los insultos de los etarras. Se refiere a episodios como el que recuerda en las páginas de El Mundo, donde explica cómo la madrastra del cristalero se le acercó mientras servía comida a ancianos en una Residencia y le dijo "Oye, a ver si dejas ya en paz a los muertos". Elías recomienda no reaccionar en estos casos.

5. Seguir manteniendo el milagro...
"Es un milagro que, después de 40 años y un millar de muertos, nunca en España haya habido una venganza personal contra los asesinos de ETA", por que "no podemos convertirnos nosotros en violentos".

Es en este epígrafe donde Elías reserva sus más viscerales críticas contra la negociación del Gobierno con la banda terrorista, que tacha de "inocente y estúpida", un Gobierno que "no supo ver" y que reforzó la actitud de los asesinos: "A partir de ahí sí empezó a mirarme a los ojos", recuerda la viuda respecto a la actitud del asesino Aspiazu.

6. El asesino, que haga la cola del súper
"Parece una banalidad, pero os vais a encontrar con este hombre". Ante situaciones como la del epígrafe, Pilar Elías recomienda seguir ahí, "sin apartaros. No le déis la satisfacción de huir de la coincidencia. Que haga la cola. Que no sienta que tiene poder sobre vuestras vidas". La esposa de Ramón Baglietto sentencia: "No lo tiene". "Mi marido va siempre a mi lado, y por eso yo nunca le tengo miedo a nadie".

7. Aprender a salir a la calle
"Esta sociedad nuestra está enferma", afirma en El Mundo. "Es una sociedad que tiene más miedo a cruzarse con las víctimas que con los asesinos. Una sociedad que victimiza a los asesinos. Yo he pasado toda mi vida sola". Elías afirma que "en Azkoitia casi nadie me dirige la palabra porque tienen miedo a que ellos piensen que son amigos".

De esa manera, pronostica que "ahora que De Juana vive con vosotros, quizá algunos amedrentados que antes eran vuestros amigos y vecinos más cercanos crucen la calle para evitaros". "No los juzguéis", sentencia. Eso sí, recuerda que no puede pasear con sus nietos por la localidad para evitar que les "toquen".

8. La importancia de "la otra familia".
Hay "1.000 muertos de ETA", lo que genera 10.000 o 50.000 familiares y amigos, según Elías. "Las víctimas somos una hermandad", y en las asociaciones de víctimas del 11-M y en otros colectivos confiesa que ha "encontrado esos amigos que perdí cuando en Azkoitia los miedosos me empezaron a torcer la cara".

9. No hacer política con las víctimas
"Mi sobrino preferido es rojo", aunque ella "es del PP". Pese a ello, "nos llevamos estupendo" debido a que "todos somos víctimas". Elías cuenta en El Mundo que la actividad política a ella le ha "llenado el tiempo" y "armado el espítitu", pero que no tiene por qué ser así. En sus momentos de mayor "desesperanza" quiso abandonar el PP, pero "dijeron que no": "La valentía pierde votos. Vale. País enfermo, enfermos sanos", sentencia, orgullosa.

10. No dejes que te quiten más
Por último, Pilar Elías resuelve su último consejo para las víctimas vecinas de De Juana, afirmando que no deben huir: "No te vayas de tu casa", "es mi calle, es mi pueblo es mi país. La guerra de guerrillas nunca se le ha dado mal a nuestra raza. Que aprendan Historia".

Andalucía, con casi medio millón, es la comunidad con más funcionarios
EFE ABC 20 Julio 2008

SEVILLA. En España trabajan 2,5 millones de personas al servicio de las distintas administraciones públicas, casi la mitad de ellas para las comunidades autónomas -sobre todo para las de Andalucía, Madrid y Cataluña- y para las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Según el último boletín estadístico del personal al servicio de las administraciones públicas del Ministerio de Administraciones Públicas, en España hay 2.582.846 trabajando para las instituciones estatal, autonómica o local, así como en las universidades. Por sexos, existe casi el mismo número de hombres que de mujeres (1.227.030 y 1.355.816, en cada caso). Dada la transferencias de competencias de los últimos años, las comunidades son las que cuentan con un mayor número de funcionarios -1,3 millones-, seguidas de las entidades locales -623.000- y la Administración General del Estado en cada autonomía -561.000-, a los que hay que sumar otros 97.800 trabajadores de las universidades públicas.

En Madrid, más estatales
Andalucía es la comunidad con un mayor número de funcionarios (489.671), de los cuales 254.094 están al servicio de la comunidad autónoma, mientras que otros 128.444 trabajan en los distintos entes locales, como ayuntamientos o diputaciones provinciales, y otros 88.122 pertenecen a la Administración General del Estado.Tras esta comunidad se encuentran Madrid, con 415.000 funcionarios en general, y es la única región donde el personal de la Administración estatal -164.557- supera al de la propia autonomía -159.000-. Además de Ceuta y Melilla, con 9.296 y 9.300 funcionarios, respectivamente, las comunidades con menos trabajadores al servicio de las distintas autonomías son La Rioja, Navarra y Cantabria. También hay 9.300 funcionarios en el extranjero.

Estallan dos bombas en Laredo y Noja, tras una llamada en nombre de ETA
ETA hace estallar dos bombas en las localidades cántabras de Laredo y Noja sin causar heridos
EFE/ EP. BILBAO, CANTABRIA ABC 20 Julio 2008

ETA ha hecho estallar dos bombas esta mañana en dos localidades de Cantabria sin causar heridos. El primer artefacto ha estallado en Laredo y el segundo en Noja.

El último artefacto ha estallado sobre las 13:00 horas en la playa de Ris de Noja (Cantabria), que se encontraba desalojada, por lo que no se han registrado daños personales, según han confimado fuentes de la Delegación del Gobierno en Cantabria.
Según las primeras estimaciones, el artefacto se encontraba en la zona de dunas de la playa, por lo que los daños materiales no han sido cuantiosos.

Esta explosión se ha producido después de que otra bomba estallara en la zona del Paseo Marítimo de Laredo, causando daños de escasa consideración.

El artefacto explosivo que estalló pasado el mediodía de hoy en la playa de Laredo (Cantabria) ha provocado sólo daños en la balaustrada del Paseo Marítimo, según informaron fuentes de la Guardia Civil.

Agentes del Instituto Armado desalojaron esta mañana las playas de Laredo y Noja, y el campo de golf de esta última localidad, después de que un comunicante anónimo, que dijo hablar en nombre de ETA, alertara a los Bomberos de Vizcaya de la colocación de cuatro artefactos explosivos en estos municipios cántabros, que estallarían entre las 12:00 y las 15:00 horas.

Inmediatamente, la Guardia Civil montó un dispositivo de seguridad en los alrededores de las playas, hasta donde se desplazaron también agentes de los TEDAX.

La detonación se escuchó en todo el pueblo de Laredo, uno de los principales puntos turísticos de Cantabria, y provocó una columna de humo color marrón de unos 25 metros.

El artefacto estaba colocado junto a la barandilla que separa el Paseo Marítimo de la playa, que había sido desalojada unos 45 minutos antes por la Guardia Civil tras haberse recibido una llamada en nombre de ETA avisando de la colocación de varios explosivos en este arenal y en el municipio de Noja, han informado fuentes de la Delegación de Gobierno.

Un comunicante anónimo, que habló en nombre de ETA, informó esta mañana de la colocación de cuatro artefactos explosivos en las playas cántabras de Laredo y Noja, y en el campo de Golf de esta última localidad, según informaron a Europa Press desde el centro de comunicación de los Bomberos de la Diputación foral de Vizcaya, en donde se recibió la llamada.

El aviso tuvo lugar a las diez y media de la mañana y el comunicante señaló que las bombas explotarían entre las doce del mediodía y las tres de la tarde.
 

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