AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 24 Julio 2008

Giro identitario en el PP
Las purgas de Rajoy
Dejemos, pues, a un lado, el espinoso tema del terrorismo, el desagradable asunto de la imposición lingüística, la engorrosa cuestión del adoctrinamiento, y entendámonos con el partido del referéndum secesionista.
Cristina Losada Libertad Digital 24 Julio 2008

El viaje al "centro" y la "moderación" del PP están llenos de sorpresas. Lo están, de hecho, desde el mismo punto de partida, pues se supone que nunca dejó de ser moderado y centrista. Hay que precisar que se trata de "sorpresas" predecibles. Lo son desde el instante en que Rajoy salió al balcón de Génova la noche de autos, esto es, del 13 de marzo, y dio señales de zozobra que a no mucho tardar se confirmarían. Aquello era un naufragio. Se iba a fletar otra nave con distinta tripulación para izar las banderas susodichas, y ello a pesar de que no se habían arriado. Cosas veredes.

Y vemos. Vemos que después de incorporar y aprobar en sus últimos congresos tesis que alertaban claramente del peligro de disgregación y que instaban a frenar e invertir ese proceso, los PPs se proclaman, con renovados bríos, vasquistas, catalanistas, galleguistas o andalucistas. Lo hacen, tal vez, con la ilusión de que, prendido ese sucedáneo de nacionalismo en la solapa, evitarán que los etiqueten como anti-catalanes, anti-vascos, anti-gallegos, etcétera. Se aprecia el sentido de asimilar a los "críticos". Así se sortean las Escila y Caribdis de los congresos sin reconocer que se haya cambiado un solo principio; y después la mutación prosigue.

Por si no quedara claro el nuevo rumbo, Basagaoiti acaba de confesar, desde las páginas del portavoz oficioso de los recogenueces, que siempre ha sido partidario de entenderse con ellos en los "asuntos que son buenos para la ciudadanía". Dejemos, pues, a un lado, el espinoso tema del terrorismo, el desagradable asunto de la imposición lingüística, la engorrosa cuestión del adoctrinamiento, y entendámonos con el partido del referéndum secesionista, el partido que ha despreciado a las víctimas del terrorismo, el que trata como escoria a los no nacionalistas, el que incita al odio contra los españoles y el que ha negociado y pactado con ETA y volverá a hacerlo. Subordinemos, en fin, los principios a la táctica. Siempre, claro, por el bien general.

Un periplo cargado de paradojas ha emprendido la nao genovesa. Los "moderados" que la pilotan trabajaron inmoderadamente por apartar a María San Gil, hasta entonces símbolo intocable y por doquier paseado de la firmeza ante el terrorismo y el nacionalismo. Y lo consiguieron. Otros han tenido y tendrán parecido destino.

Pues ha decidido el PP tratar con guante de seda a esa criatura de ficción que llaman "nacionalismo moderado", pero no se anda con tantos miramientos a la hora de la purga interna. Se trata de que no quede ni rastro de que una vez ese partido fue una muralla frente a la fragmentación que avanza bajo pabellón nacionalista y socialista. Como si fuera un pasado incómodo del que nadie debe acordarse.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Reunión ZP-Rajoy
En el PP no saben jugar al póquer
Rajoy debería haber exigido, primero, cubrir con un nombre del PP la vacante de García Calvo; luego, una sentencia sobre el Estatuto para aceptar entonces, y sólo entonces, renovar el Tribunal Constitucional.
Emilio Campmany Libertad Digital 24 Julio 2008

A veces pienso que los muy buenos estudiantes que fueron algunos dirigentes del PP no debieron de jugar mucho al póquer en sus años mozos, entregados como estaban a los libros. Zapatero, que no estudió tanto, sí debió de jugar algo más.

Acordar, como ha hecho Rajoy, los criterios con los que en septiembre se renovarán los cargos en el Consejo General del Poder Judicial y en el Tribunal Constitucional, es aceptar que habrá una mayoría socialista en el alto tribunal y, por tanto, una sentencia favorable al estatuto catalán.

Por lo tanto, es un error. La recusación de Pérez Tremps daba mayoría a los magistrados favorables a la inconstitucionalidad del Estatuto. Luego, la muerte de García Calvo hizo suponer que, en caso de debate, habría un empate a cinco que María Emilia Casas podría deshacer a favor de los nacionalistas. Pero el prestigio de la presidenta está tan deteriorado que ya no es posible cargar sobre espaldas tan agotadas una responsabilidad de este peso.

Rajoy debería haber insistido en no firmar ningún acuerdo hasta que no se cubriera la plaza de García Calvo con alguien a propuesta del PP, ya que fue este partido que propuso al magistrado fallecido, y hasta que no se dictara de una vez sentencia sobre la constitucionalidad del estatuto. Pero una actitud tan firme no hubiera cuadrado con la nueva imagen del PP. No se dan cuenta de que la prolongación de la situación de interinidad en las dos instituciones del Poder Judicial desgasta a Zapatero tanto como a Rajoy. El presidente lleva meses sujetando al PSC para que no desarrolle los muchos disparates que contiene el Estatuto con el fin de que no se hagan visibles a la opinión pública. Se trata de esperar a que un Tribunal Constitucional renovado pueda dictaminar a favor de él sin excesivo escándalo entre el electorado no nacionalista.

Sin embargo, Montilla no puede esperar más y exige que se reforme la financiación autonómica conforme al Estatuto ¡ya! Además, cada día que pasa es más clamoroso el escándalo de que una presidenta prorrogada en el cargo gracias a una ley ad hoc siga guardando en el cajón el Estatuto a la espera de una composición del tribunal más favorable al mismo. Y, por último, Conde Pumpido se muere de ganas por ser presidente del Tribunal Supremo.

Así que la falta de acuerdo no sólo habría traído presiones para Rajoy, sino también para Zapatero. Aunque, la verdad, con franqueza, me importa poco el desgaste que hubieran tenido que soportar Rajoy, Sáenz de Santamaría o Trillo cuando de lo que se trata es de impedir que el Estatuto catalán convierta España en un estado confederal.

Es verdad que la táctica dilatoria que estoy diciendo que debería haber empleado Rajoy es algo marrullera. Pero no es el PP que primero recurrió al golpe bajo. Fue el PSOE de Zapatero el que decidió sacar adelante un Estatuto delirante sin el consenso del PP para aislarlo y poder presentarlo falsamente como un partido de extrema derecha, guardián de las esencias del más rancio nacionalismo español. Está por tanto perfectamente legitimado recurrir a todo cuanto las leyes permitan. Lo dicho: Rajoy debería haber exigido, primero, cubrir con un nombre del PP la vacante de García Calvo; luego, una sentencia sobre el Estatuto para aceptar entonces, y sólo entonces, renovar el Tribunal Constitucional y el CGPJ con mayoría socialista. No estamos hablando de tactismo partidista. Estamos hablando de defender la unidad de España y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

Peligrosas armonías
HERMANN TERTSCH ABC 24 Julio 2008

EL presidente del Gobierno de España, Gran Timonel de la Bondad y la Lucha contra el Hambre Mundial, se proclamó ayer perfectamente satisfecho de sus acuerdos con el presidente del Partido Popular y candidato a Gran Capitán de la Armonía y el Diálogo Perpetuum Mobile. José Luis Rodríguez Zapatero dice estar encantado con los acuerdos supuestamente alcanzados con Mariano Rajoy en materia de lucha antiterrorista y justicia, es decir, concretamente, en la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. Rajoy se proclama medianamente satisfecho. Sobre todo por sus divergencias en el análisis de la situación económica. Dice que el presidente del Gobierno no comparte su diagnóstico ni por supuesto sus propuestas de tratamiento para una crisis económica que parece alarmar más a los que no gobiernan que a los que tienen responsabilidad directa.

Pero entendámonos antes de que alguien despotrique. No pasa nada. Es cierto y evidente que el señor Zapatero se ha metido en un inmenso berenjenal con su mendacidad y contumacia en la mentira. Lo comienzan a reflejar hasta las encuestas amigas. La sociedad española está dispuesta a zamparse cualquier sapo mientras la digestión esté medianamente garantizada por la Seguridad Social. Pero, aunque cómoda, caprichosa y bastante cobarde, se queja cuando las indigestiones de lo servido se convierten en crónicas. De ahí que nada le venga mejor a nuestro apuesto druida leonés que buscar a un ayudante de cocina con el que poder compartir la responsabilidad de la intoxicación generalizada. Para repartir responsabilidades civiles en caso de que se produzca colapsos orgánicos generalizados.

El señor Rajoy tenía bien claro que el asunto de la lucha antiterrorista era hoy terreno fácil para imponer sentido común porque, por mucho que Zapatero jamás reconozca su aventurerismo y su consumada estafa a la población durante la pasada legislatura, han sido ETA e Ibarretxe los que han forzado al Príncipe de la Paz a echar mano de la Guardia Civil y aparcar a sus emisarios y especialistas en cambalaches. Pero nuestro buen Rajoy debiera tener muy claro que su acuerdo respecto al CGPJ y al TC sin ninguna contrapartida de garantías -y ninguna se conoce-, le dejará a Gran Timonel las manos libres en todos los demás campos políticos. La voluntad de coacción y utilización de la justicia para crear un régimen distinto en España «más allá de alternancias» debiera ser evidente hasta para los más piadosos de la calle Génova. Da la muy incómoda sensación de que Rajoy tiene tantas ganas de convencer a los votantes de Zapatero de que él es un Zapatero mejor, que se olvida de sus propios votantes y de aquellos que, antes de las elecciones y sobre todo en los últimos cien días gloriosos de la segunda legislatura, han llegado a la conclusión de que jamás volverán a votar a un trilero.

Quizás debiera Rajoy fijarse más en los pasos concretos que está dando el Gobierno que en las alharacas con las que nos quiere distraer de sus grandes estafas. No estaría de más que pusiera su máximo interés en intentar cambiar la actitud de los socialistas como aliados de los nacionalistas para impedir que se violen y machaquen los derechos de los españoles allá donde gobiernan juntos. Y no estaría de más que Rajoy y su partido dijeran algo sobre el asalto que orquesta los socialistas contra los medios de comunicación que no son sus cómplices o lacayos. Es en estos campos en los que los españoles nos jugamos nuestras libertades. Están en peligro por mucho que tantos, también en el PP, se empeñen en ignorarlo y decirnos que esto es un trámite administrativo. Y que no pasa nada.

Zapatero se sale con la suya
Fue el mismo Zapatero quien el pasado mes de enero reconoció haber negociado con ETA tras el atentado de Barajas. En cambio, no parece que las falsedades del Gobierno hayan pesado en el ánimo de Rajoy.
EDITORIAL Libertad Digital 24 Julio 2008

El miércoles se celebró el primer encuentro oficial de la legislatura entre el presidente del Gobierno y Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular. En un ambiente cordial, aunque no exento de críticas mutuas posteriores, Gobierno y oposición han llegado a un acuerdo para rellenar las vacantes en el Tribunal Constitucional y renovar el Consejo General del Poder Judicial siguiendo el modelo vigente. Por desgracia, este pacto implica un mero reparto de poder que no cuestiona la politización de la Justicia ni garantiza que los nuevos magistrados reunirán los requisitos de rigor e imparcialidad que sus cargos requieren. Una vez más, cabe lamentar la oportunidad perdida durante la segunda legislatura de Aznar, cuando el PP, a pesar de contar con mayoría absoluta en el Legislativo, renunció a cumplir su programa electoral y optó por el consenso con el PSOE.

Otro asunto en el que hubo acuerdo fue la lucha contra el terrorismo. En este punto, Rajoy ha manifestado su apoyo total al Gobierno siempre que no negocie con ETA, que es precisamente lo que Rodríguez Zapatero estuvo haciendo entre 2002 y 2007. No entendemos el súbito cambio de postura del presidente del PP, quien por otra parte carece de motivos para otorgar al PSOE carta blanca en un tema en el que la política del Gobierno ha estado marcada por la impostura y la mentira. Recordemos que fue el mismo Zapatero quien el pasado mes de enero reconoció haber negociado con ETA tras el atentado de Barajas. No parece que las falsedades del Gobierno hayan pesado en el ánimo de Rajoy, cuya aparente ingenuidad, rayana en la irresponsabilidad, resulta altamente preocupante.

Donde no habido ningún tipo de acuerdo, ni creemos que lo pueda haber dada la ignorancia y el escaso interés que Zapatero demuestra en la cuestión, es en la política económica que España debe seguir para enfrentarse a la crisis. Nada caber esperar de un presidente del Gobierno que sabotea a su propio ministro de Economía y se entrega a un discurso desfasado y contraproducente. Además, las medidas tomadas hasta ahora no han hecho sino empeorar la cuestión, así que no es de extrañar que las propuestas de Rajoy, más cercanas a las que habría que tomar (reducción del gasto público, rebaja de impuestos, sobre todo a las empresas, y flexibilización del mercado laboral), hayan sido rechazadas. Esperemos que al menos en este punto el PP se mantenga firme y continúe proponiendo alternativas a la nefasta gestión de la economía que llevan a cabo los socialistas.

Por tanto, el balance de la reunión es insatisfactorio para quienes pensamos que la lucha contra el terrorismo, una Justicia independiente y una economía saneada deberían ser las prioridades de cualquier Gobierno. También debería haberlo sido para Rajoy, quien en los últimos tiempos ha fiado todo su capital político a la economía. Que a pesar del desdén demostrado por Zapatero a sus sugerencias económicas se muestre contento y satisfecho se nos antoja sorprendente e incoherente. En definitiva, Rodríguez Zapatero, al atraerse al PP a su terreno en justicia y terrorismo, se ha salido con la suya. Por su parte, Rajoy ha cosechado una sonrisa presidencial y algún parabién en los medios progubernamentales. Escasa recolecta para lo mucho que está en juego, nada menos que el futuro de la democracia española, las libertades de todos y la solvencia de millones de familias, asuntos que ningún líder de la oposición responsable debería canjear por una migaja de talante.

El proyecto de Zapatero
¡No es la economía, estúpidos!
No es la economía, es la moral lo que está en el punto de mira de Zapatero. Y por tanto, o se opone un proyecto de principios y valores a lo que el PSOE propone, o se podrán ganar unas elecciones, pero se perderán las siguientes.
GEES Libertad Digital 24 Julio 2008

La derecha en el poder tiende a administrar, no a hacer política. Cuando gana las elecciones gestiona de manera eficiente. Por el contrario, la izquierda en el poder arruina los Estados y empobrece a los ciudadanos. Y sin embargo, como afirmó Zapatero el otro día, lo hace sin complejos. La entrevista de ZP con Rajoy ha mostrado a un presidente orgulloso y soberbio que no piensa hacer nada en materia económica y a un jefe de la oposición sorprendido y defraudado, con un conjunto de medidas acertadas y correctas que nadie llevará a cabo.

La cosa se vuelve aún más difícil de entender cuando se observa que, mientras la izquierda se enorgullece de sí misma, el Partido Popular se avergüenza de su pasado y escapa obsesivamente de él. Éste colocó en ocho años a España en un lugar en el que el PSOE antes de 1996 ni hubiera imaginado y del que después de 2004 se ha despeñado en línea recta. ¿Por qué el PSOE, que arruinó España en los noventa y está a punto de hacerlo en el nuevo siglo, se enorgullece de sí mismo y desprecia tomar medidas económicas contra la crisis?

Ocurre que ambos usan un lenguaje distinto, pero el de la izquierda suena más alto y mejor. Porque el proyecto de Zapatero es cultural, moral e ideológico, no económico. Es decir, su interés –al contrario que el del PP– no está ni en garantizar las pensiones, ni en aumentar el ahorro en las familias españolas, ni tampoco en favorecer la creación de tejidos empresariales. No hay gestión ni administración. Su proyecto consiste en cambiar el sistema de valores de la sociedad española, desde la sexualidad hasta la enfermedad, desde las creencias religiosas hasta las políticas e institucionales.

Y en el juego de Zapatero, la economía juega un papel secundario. Por un lado, ha creado una red de intereses con lo que los marxistas clásicos llamaban el gran capital: grandes empresas, grupos de comunicación y grandes tiburones de las finanzas. El ministro Sebastián representa esta alianza dentro el Gobierno. Que esto sea contra-natura para la izquierda carece de sentido, pues ésta ha cambiado el intervencionismo de la economía por el intervencionismo de las conciencias.

Más allá de este carácter de confluencia entre la izquierda y el gran capital, la idea es que la economía acompañe lo mejor que se pueda el proyecto de reeducación social: si va bien, proporcionando los recursos, y si va mal, estorbando lo menos posible. De ahí el papel de Pedro Solbes, el perfecto analgésico para tratar de pasar de puntillas sobre lo accesorio –la economía– para centrarse en lo fundamental, una nueva conciencia moral para los españoles.

Parece claro que Zapatero no aborda los problemas económicos de los españoles, no porque sea incapaz, sino porque no le interesa; o mejor, es incapaz porque la economía le interesa muy poco. Sus discursos muestran una obsesión con cuestiones ideológicas alejadas de la vida real de los ciudadanos. Si estos tienen unas necesidades distintas, tratará de cambiarlas y amoldarlas a lo que a él le interesa. Por eso las continuas propuestas en materia moral y cultural no son una cortina de humo para esconder la crisis económica, como a veces se afirma. Son lo que realmente le interesa: la sociedad que resulte de la reeducación en los valores de la eutanasia, el aborto, la sexualidad compulsiva y los favores a las minorías soportará las crisis económicas sin mayores problemas. Controlando los corazones y las mentes controlará también sus bolsillos, y sin demasiados problemas.

Por esta razón la derecha española, que es gestora pero no política, se muestra sorprendida ante la inacción de Zapatero. Éste ha comprendido que el poder no lo da o lo mantiene la economía, sino que por encima de ésta están los principios y valores que son los que organizan jerárquicamente las necesidades de los ciudadanos. No es la economía, es la moral lo que está en el punto de mira de Zapatero. Y por tanto, o se opone un proyecto de principios y valores a lo que el PSOE propone, o se podrán ganar unas elecciones, pero se perderán las siguientes.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Ahora la crisis
KEPA AULESTIA El Correo 24 Julio 2008

L a política española había vivido, formalmente hasta ayer, cuatro legislaturas consecutivas de implacable confrontación entre los dos principales partidos; de una confrontación en la que cada cual no buscaba tanto ganar al otro como aniquilarlo, sacarlo de escena, desterrarlo de la España de tales o cuales valores. Ayer no se produjo un milagro. Se produjo, sencillamente, lo inevitable. La política da pocas oportunidades para hacer lo que se quiere, por eso Zapatero y Rajoy representaron aquello a lo que estaban obligados. Fue el reconocimiento de que una estrategia de confrontación continuada durante tantos años conduce a la extenuación de los contendientes.

Aunque, empujados por la necesidad, ambos representaron en La Moncloa un guión superpuesto al de la distensión. Optaron por dejar atrás argumentos que ya no les rentaban -¿qué renta les habrá reportado hasta la fecha la escandalosa politización de determinados órganos judiciales o del poder judicial?- o que generaban una airada contestación en la sociedad -como era el caso del desencuentro en materia antiterrorista- y decidieron acotar un nuevo terreno, el de la crisis económica, para convertirlo poco menos que en la reserva ideológica o de oportunidad para la disputa partidaria durante esta legislatura. Si nos atenemos a lo manifestado por el presidente y por Rajoy al término de la reunión, da la sensación de que es Rodríguez Zapatero quien opta por la reserva ideológica y el presidente del PP por la de oportunidad. Pero, en cualquier caso, el resultado puede ser desastroso a menos que atemperen al máximo el tono de su disputa pública.

Durante los últimos cuatro años, socialistas y populares han mantenido su encarnizada pugna sobre temas que en la mayoría de los países democráticos son casi intocables. La estrategia contra el terrorismo -incluido el '11-M'-, la organización territorial del Estado o el funcionamiento de órganos constitucionales han sido vapuleados sin compasión para extremar las posturas de cada cual y así ganarse la fidelidad de los incondicionales.

Hasta tal punto que parece increíble que el país haya salido indemne de batalla tan sectaria. Pero ahora que todo anunciaba un tiempo de sensatez compartida, y quizá porque se ha demostrado incierto el vaticinio de que nos encontrábamos en el fin de la historia, van los contendientes de las últimas generales y optan por desmentir que frente a la crisis sólo cabe una única política económica. O que, cuando menos, es conveniente que sólo exista una. Después de sus vacaciones Zapatero y Rajoy deberían volver a reunirse durante otro par de horas, porque ayer salieron diciendo que no están de acuerdo en materia económica. Pero no dijeron ni por qué no lo están ni en qué están más de acuerdo. Porque es de suponer que en algo coincidirán.

Repartiéndose el botín
Daniel Martín Estrella Digital 24 Julio 2008

Los tiempos de la canícula no son buenos para hacerse grandes planteamientos. Con agosto a la vuelta de la esquina, muertos de calor y agotados después de once meses de aparentar que trabajamos, nada apetece menos que ponerse a pensar en las carencias de nuestra democracia. Aún menos cuando el Tour está en plena ebullición y a uno le duelen las piernas de dar tantas pedaladas frente al televisor. Y muchísimo menos cuando llevamos viendo la misma película desde hace siglos: Mariano Rajoy frente a José Luis Rodríguez Zapatero. Nunca dos peso mosca estuvieron tanto tiempo en el ring como si estuviesen disputando el Mundial de los más pesados.

Pero esto es lo que hay. Al margen del Parlamento, y tras haber vencido en sus respectivos congresos partidistas sin oposición ni democracia internas, los dos crecidos líderes han decidido dar una de sus pírricas lecciones de convivencia con una reunión en el Palacio de La Moncloa, el lugar donde los tontos de la clase gustan de montar guateques y citas de la más diversa condición. Supongo que si no existiese el edificio monclovita, nuestros líderes harían su comedia en un ring de pressing-catch, aunque sin llaves, ni golpes ni ná de ná. Lo importante es que se digan rivales, que la vida, ellos y sus conmilitones, la tienen más que asegurada.

Ya digo que apetece poco, pero continúo escandalizado con el tema de la Justicia. De todos es sabido —y pasivamente aceptado por la casi totalidad de la conformista sociedad española— que el poder judicial está en manos de los otros dos, a su vez dominados por los dos grandes partidos nacionales. Y que en los últimos años se han enfurruñado sin prestar atención a la perentoria renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. Quizás porque hay temas tan importantes como el Estatuto de Cataluña en el horno del TC.

Ahora, con gran y doloso retraso, los dos mandamases se reúnen y alcanzan un acuerdo sobre la composición de las dos instituciones que se llevará a la práctica en septiembre. Primero, resulta bochornoso que estos dos sean los que se repartan el botín judicial. Y segundo, resulta triste que haya que posponer la renovación por culpa del descanso veraniego. ¡Como si las grandes instituciones democráticas tuvieran vacaciones!

En cualquier caso, el primer punto es el que continúa siendo tragico-cómico. Como dos mafiosos a punto de repartirse el territorio donde operar, estos dos señores por fin han alcanzando un acuerdo para que en el CGPJ y en el TC operen magistrados de sus respectivas líneas ideológicas —si las hubiere— o de sus respectivos intereses políticos. Así, a la vista de todos, como si fuese la cosa más normal del mundo. Y nadie grita de espanto o enfado o se echa a reír ante el buen estado del que goza el espíritu de Julius Henry Marx.

Y no escribo estas líneas por la escasa capacidad demostrada por ambos líderes. Son unos inútiles con certificado, pero tienen amplio apoyo entre el electorado y hay que, simple y llanamente, joderse. Lo que es intolerable es que los dos líderes de los dos únicos partidos nacionales de importancia puedan decidir quién gobernará el poder judicial y quién decidirá los recursos de inconstitucionalidad como si fueran dos tiranos a la antigua con plenos poderes para actuar como les venga en gana. Aunque luego lo disfracen todo con el voto afirmativo del Parlamento. Si incluso lo quieren disfrazar de pacto de Estado. Y no es más que un reparto de cuotas de poder. ¿Lo hacen en provecho de todos los españoles o en beneficio propio? Mejor no responder a lo que sería demasiado absurdo para no ser real.

Y no olvidemos que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos acaba de dictar sentencia sobre el caso de Javier Gómez de Liaño, cuyo tribunal considera Estrasburgo como parcial. Todos sabíamos que había jueces afectos a la causa polanquista, que es la que precisamente enjuiciaba —peor que mejor— el antiguo juez de la Audiencia Nacional. Ahora ya lo saben hasta en Europa. La Justicia española no es independiente, y está sometida a intereses bien visibles.

Otra cosa es que vayamos a hacer algo para remediarlo. De momento, como si de un aperitivo de negocios se tratara, los dos principales líderes nacionales han acordado cómo va a funcionar la justicia en los próximos años. Con retraso flagrante y con acusado, patético y escandaloso despotismo. Siempre digo que es mejor disfrutar del verano que sufrir la realidad española.
dmago2003@yahoo.es

Caso Sogecable
Un daño irreparable
No llegarán las disculpas. Ninguno de los verdugos civiles de Liaño, ninguno de los loros repetidores del "prevaricador… prevaricadorrrr" dirá "me equivoqué". Ninguno de los servidores públicos que sirvió a intereses privados se confesará avergonzado.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 24 Julio 2008

Un juez vocacional, recto y valiente, de los que aplican la ley sin reparar en el poder, los amigos e influencia del justiciable; un juez de verdad, como los que vemos en algunas películas porque la realidad los ha ido aniquilando; un juez justo, un buen juez español ha sufrido en sus carnes una larga y destructiva operación de ataque al hombre. La mayor quizá de nuestra historia democrática, pues fue orquestada y rigurosamente ejecutada por el mayor poder político y por el mayor poder mediático, al alimón.

No repararon en vilezas. Liaño había dejado de ser un ciudadano con sus derechos para convertirse en un objetivo a destruir, a anihilar, a matar civilmente. Si había que salpicar a su mujer para maximizar el daño, operando como la peor escoria mafiosa, se hacía. Si había que prevaricar para acusar de prevaricación, adelante. Si había que convertir al juez en muñeco del pim pam pum, ¡cuántos estaban dispuestos! Una vez fabricado el sambenito infamante, éste se adhirió a su nombre. Obedeciendo consignas y deseos de los poderosos maquinadores, se puso a la tarea la entera ganadería Polanco, y aun otros hierros por simpatía o cálculo.

De forma que el nombre del juez privado de su oficio se acompañaba siempre del "prevaricador". Ni una sola vez olvidaron los muchos políticos de Polanco, sus pocos académicos, sus inacabables escritores y artistas, su legión de periodistas, su vanguardia de tertulianos roqueños, colgarle el delito con el que salió de un juicio parcial. La degradante etiqueta tuvieron que fabricarla otros jueces. A veces no hacen falta promesas ni amenazas porque el colega togado está encantado de echar una mano.

Osó Liaño tocar a Polanco y Cebrián creyendo que la justicia penal entiende de conductas independientemente de su autor, dando por hecho que todos los españoles son iguales ante la ley. Ahora que una instancia supraestatal ha venido a darle la razón a Liaño, nuestra democracia sufre una conmoción, por mucho que los medios de Prisa releguen la noticia a donde no pueda verse.

No llegarán las disculpas. Ninguno de los verdugos civiles de Liaño, ninguno de los loros repetidores del "prevaricador... prevaricadorrrr" dirá "me equivoqué". Ninguno de los servidores públicos que sirvió a intereses privados se confesará avergonzado. Diga lo que diga Estrasburgo, pensarán, el poder es el poder. Con cinco mil euros, todo arreglado. Se equivocan.
El descrédito de las sucesivas instancias judiciales y del Tribunal Constitucional por su actuación hará mella en la imagen de imparcialidad de las altas instituciones. El daño, sin una crítica profunda e implacable a un sistema de justicia capaz de producir tan monstruosa injusticia, es irreparable. Tanto para Liaño, tarde y simbólicamente reivindicado, como para esta triste democracia de pacotilla.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Niños amaestrados
Manuel Molares do Val Periodista Digital 24 Julio 2008

Estemos atentos: pronto denunciarán a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja como como fanáticos religiosos por admitir que los padres objeten a Educación para la Ciudadanía (EpC), adoctrinamiento impuesto por Rodríguez Z para amaestrar niños y hacerlos de un postsocialismo mentalmente hermafrodita y de pasividad bovina.

Ya ocurrió cuando el Tribunal Superior andaluz reconoció ese mismo derecho a los padres porque EpC crea una nueva religiosidad seudoprogresista elaborada solamente para sustituir la tradicional.

Los medios informativos cercanos al Gobierno hurgaron en las familias de los magistrados andaluces hasta descubrir antecedentes cristianos, circunstancia que sirvió para acusarlos de parcialidad. Aquí todo el mundo tiene que compartir el pensamiento Z, que ni siquiera es socialista.

Pero, volviendo a la EpC: todas las enseñanzas conductuales basadas en ideologías o deseos de los mayores amaestran, como Pavlov a su perro. En matemáticas, geografía o pensamiento progre o retro.

La asignatura de Z en las escuelas adoctrina igual que la asignatura de Religión. Sólo que la fe zen y angelilaica del presidente cambia la caridad y el amor cristianos por el buenismo pánfilo, y recomienda experiencias sexuales condenadas por la religión.

Estamos en una guerra de religiones para amaestrar niños. En el terreno que la Iglesia católica creía dominar ha entrado la nueva fe misionera para adoctrinar sobre cómo debemos ser pacifistas, relativistas y comprensivos con hábitos brutales de culturas ajenas, lo que Mahoma espera pacientemente.

En los años más duros del franquismo había niños que no estudiaban Religión. Este cronista fue uno elos. Los padres debían pedir formalmente la exención de la asignatura, lo que se concedía, aunque de mala gana.

Ahora tenemos una Constitución que debería amparar el derecho a la exención de la nueva Religión. La antigua ya no es obligatoria, como con Franco, cuando podíamos objetarla y aunque la mayoría de los compañeros nos afearan públicamente que no fuéramos a aquellas clases, secretamente nos envidiaban.

La Guardia Civil evita un desastre
ETA avisa a sus militantes cuando va a cometer un atentado en su pueblo
- Los terroristas preparaban una «acción de envergadura» en Guecho (Vizcaya)
La Guardia Civil busca a un décimo etarra que se sospecha que pudo haber escapado de la localidad vizcaína.
J. M. Zuloaga / R. L. Vargas La Razon 24 Julio 2008

Madrid- La Guardia Civil encontró en poder de Aitor Cotano Sinde, detenido el martes en Nigrán (Pontevedra) dentro de la operación de desarticulación del «comando Vizcaya», una nota en la que hablaba de que se iba a cometer «un atentado de envergadura» en la localidad vizcaína de Guecho. Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, el papel no daba más detalles, aunque le pedía a Cotano que abandonara el pueblo para no sufrir daños.

La Guardia Civil continuaba ayer contrarreloj las investigaciones para aclarar qué atentados, además de los que ya están acreditados, han cometido los detenidos. Asimismo, se da especial importancia a localizar el «zulo» o «zulos» que pudiera tener la célula para ocultar armas y explosivos así como los garajes en los que escondían los coches robados (algunos durante varios meses como el sustraído en Portugal y que fue utilizado en la acción criminal contra el cuartel de la Guardia Civil de Durango). Cabe la posibilidad de que una vez robados, los que iban a ser usados como bomba fueran llevados a Francia para que allí se montaran los artefactos, pero no se entiende que se hiciera lo mismo con los que sirvieron de apoyo.

El juez Garzón, que es el que instruye este asunto y que estuvo en el lugar de las detenciones desde el primer momento, ha aplicado un protocolo según el cual los arrestados son grabados permanentemente en vídeo mientras están en los calabozos y son visitados por médicos de su confianza. De esta manera, la incomunicación, que tan buenos resultados ha dado a la lucha antiterrorista en los últimos años, queda rota. La actuación de los agentes, acusados por los etarras de malos tratos siguiendo un manual que ha sido hallado en poder de los «comandos», ha sido inmaculada y digna del mayor de los elogios. Las condenas que por supuestas torturas se han producido son mínimas, frente a una actuación global que ha permitido que centenares de terroristas estén en la cárcel y se hayan evitado numerosísimos atentados.

La Guardia Civil busca ahora a una persona que pudo escapar del operativo.

«Fincas Nevot» declarará en 2010 para revisar su multa por no rotular en catalán
ABC 24 Julio 2008

BARCELONA. La empresa catalana «Fincas Nevot» no sabrá hasta 2010 si se anula la multa de 400 euros que le impuso la Generalitat por rotular sólo en castellano su establecimiento, situado en Villanueva y la Geltrú (Barcelona), y que ha sido reiteradamente atacado por independentistas. El empresario catalán Manuel Nevot, asesorado por Convivencia Cívica Catalana, presentó un recurso contra la multa de 400 euros. El juez del caso ha pedido perdón «de antemano» por el «retraso y las molestias» que de él «pudieran derivarse».

NI SIQUIERA TRES HORAS DE ESPAÑOL

EL MUNDO  24 Julio 2008

El Gobierno catalán ha preparado un proyecto de ley que otorga a su Consejería de Educación la competencia exclusiva para establecer los horarios de las asignaturas en los colegios. La iniciativa es una maniobra para sortear la tercera hora de castellano que implantó el Gobierno central en 2006 para todos los alumnos de Primaria del país, una directriz que hasta ahora se ha negado a cumplir la Generalitat, que reduce a dos horas semanales la enseñanza del castellano. Como consecuencia de ello, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña instó este mismo mes a la Consejería a que cumpla la normativa del Ministerio a partir del próximo curso.

La argucia del Gobierno catalán consiste en aprobar una nueva Ley de Educación con la intención de hacer prevalecer esa normativa sobre la estatal, con el argumento de que tiene mayor rango al oponerse a un simple decreto. Se trata de una deslealtad al Ejecutivo cometida, para más inri, por una Administración supuestamente gobernada por el mismo partido que lo hace en España. El presidente Montilla parece así estar dispuesto a llevar a la práctica la máxima que transmitió personalmente el domingo a Zapatero en el congreso del PSC, cuando reivindicó un sistema de financiación más beneficioso: «Quien bien te quiere te hará sufrir».

Los independentistas de ERC, socios de los socialistas en la Generalitat, se han felicitado por la próxima aprobación de la nueva norma educativa. En primer lugar, porque elimina el derecho teórico -que venía incumpliéndose de facto- a que los niños reciban la primera enseñanza (hasta los ocho años) en castellano. Pero también porque la ley garantizará que el catalán sea la lengua vehicular en el sistema educativo; es decir, que todas las asignaturas se impartan en catalán y que todo el material didáctico que se utilice en las aulas esté impreso en esa lengua. Lo peor para Zapatero es que la rebelión de la Consejería de Educación -en manos del socialista Ernest Maragall- contra el Ministerio de Mercedes Cabrera fue alentada por él desde el mismo momento que aceptó que el nuevo Estatuto consagrara el catalán como «lengua vehicular» en toda la educación.

Más allá de responsabilidades políticas, lo que también pone en evidencia la estrategia de la Generalitat es que no dice la verdad cuando se proclama a favor del bilingüismo. Si así fuera, no tendría inconveniente en dedicarle tres horas a la semana a la lengua común. ¡Qué menos! Cuando se niega a aceptar un acuerdo tan de mínimos queda patente su intención de excluir y perseguir la lengua que compartimos todos los españoles.

POR LA LENGUA COMUN / La política de inmersión
La nueva Ley de Educación de Cataluña niega el derecho a cursar Primaria en castellano
El anteproyecto de Ley de Educación plantea que los niños sólo puedan ser escolarizados en español durante un curso entre los tres y los ocho años, y no durante toda la etapa como establece la actual normativa
BARCELONA EL MUNDO  24 Julio 2008

El proyecto de nueva Ley de Educación que ultima la Generalitat puede eliminar el derecho a que los niños reciban la primera enseñanza en castellano, tal y como establece la Ley de Política Lingüística vigente en Cataluña. Según el borrador, los padres sólo podrán exigir la educación en castellano durante un curso de segundo ciclo de Infantil o del inicial de Primaria, explicaron fuentes de ERC ayer a este diario.

La Consejería de Educación, que dirige el socialista Ernest Maragall, no quiso ni confirmar ni desmentir esta información.

Con la regulación actual, «los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano», de acuerdo con lo que establece el artículo 21.2 de la Ley de Política Lingüística, lo que supone que los padres que viven en Cataluña pueden exigir que sus hijos reciban la enseñanza en español hasta los ocho años.

En la práctica, este precepto no se cumple, pues los impresos de matriculación de las escuelas no incluyen ninguna casilla para hacer la solicitud de la primera enseñanza en castellano. De hecho, el Tribunal Superior de Justicia ha dictado diversas sentencias exigiendo a la Generalitat que incluya esta casilla en las matrículas, pero el Govern no las ha ejecutado.

Con la nueva Ley de Educación, que el Govern aprobará el próximo martes, esta situación podría legitimarse, ya que se eliminaría el derecho a la primera educación en castellano y sólo se dejaría a los padres la opción de pedir que uno de los cursos lectivos de entre los tres y los ocho años se imparta en este idioma.

Esta cláusula se ajustaría a lo establecido en el nuevo Estatuto, cuyo artículo 35 tan sólo recoge el derecho «de todas las personas» a recibir «la enseñanza en catalán», pero no hace mención de la obligatoriedad de enseñar en español a los más pequeños.

Maragall no ha querido hacer todavía público el anteproyecto de ley, pese a que éste ya ha recibido el visto bueno del Consejo Técnico de la Generalitat, pues todavía puede haber cambios de última hora. Si no los hay, el Consejo Ejecutivo dará el visto bueno a la norma el martes y ésta pasará a tramitarse en el Parlament con vistas a que pueda ser aprobada en el próximo periodo de sesiones, lo que supondría que sería de aplicación en el curso 2009-2010.

Sin embargo, el consejero no descarta cambios de última hora en el texto, que ha levantado una gran polémica en Cataluña. Sindicatos y padres hacen sus reivindicaciones junto a los dos socios del PSC en el Govern: Esquerra, que ha apretado en el tema lingüístico, e Iniciativa, que ha puesto el acento en la igualdad entre los centros públicos y los concertados.

Pero, de momento, quien se ha llevado el gato al agua han sido los republicanos, al conseguir que muchas de sus reivindicaciones se hayan vertido en el papel. La más polémica es la de la tercera hora de castellano en Primaria, un decreto del Gobierno central obliga a las escuelas catalanas a impartir tres horas de clase semanal de este idioma.

En un principio, los socialistas no vieron la iniciativa con malos ojos, pero los independentistas sí. Esquerra impuso su criterio y la Generalitat dictó su propio decreto en el que establece que se impartan 665 horas de español en toda la Primaria, compuesta de tres ciclos lectivos equivalentes a seis cursos.

Estas 665 horas se traducirían en tres semanales si se dividieran por el número de cursos, pero el decreto catalán da a las escuelas la opción de repartirlas como crean más oportuno en función de las necesidades de sus alumnos. Lo que haría posible, por ejemplo, no dar ninguna hora de castellano en el primer curso y seis semanales en el último.

De momento, los colegios pueden optar por mantener la situación que había hasta la aprobación del decreto del Gobierno central; es decir, dar dos horas a la semana de castellano, con idea de ampliar a cursos futuros la enseñanza de este idioma. En realidad, la Generalitat ha dado esta opción a las escuelas para el curso 2008-2009, pues sabe que la nueva Ley de Educación, que entrará en vigor al año siguiente, habrá eliminado la tercera hora de español.

POR LA LENGUA COMUN / El acoso de los radicales
«Nos están acribillando»
La mujer de Pereiro revela presiones e insultos de grupúsculos galleguistas
MADRID  EL MUNDO  24 Julio 2008

Oscar Pereiro, ganador del Tour de Francia 2006, vio ayer la etapa reina de los Alpes desde un hospital de Vigo. La caída del pasado domingo modificó automáticamente su destino. No irá a París ni a China. El ciclista gallego no estará en los Juegos Olímpicos ni en ninguna otra carrera de lo que resta de temporada porque el húmero de su brazo izquierdo está fracturado y él convaleciente. El lunes pasado, el médico del equipo Caisse d'Epargne, Jesús Hoyos, vaticinaba al menos dos meses de baja médica para Pereiro. La cuenta atrás comenzó ayer con la intervención que le practicó el doctor Martínez Sayanes en Vigo.

Tras la caída en el descenso del Col d'Agnelo, Pereiro ha recibido multitud de mensajes de apoyo de todos los ámbitos de la sociedad española. Los deseos de una pronta recuperación han sido la nota predominante en los cuatro días que han transcurrido desde el accidente hasta la intervención de ayer.

Sin embargo, también ha habido críticas. La desgracia no ha frenado la línea de una minoría que ha venido atacando al ciclista desde que se sumara al Manifiesto en Defensa de la Lengua Común.

Pereiro siempre ha mostrado su orgullo de ser gallego y español pero algunos mensajes críticos que han llegado al deportista en los últimos días están forzando al entorno de Pereiro a ser cuidadosos con sus declaraciones.

«Si no, los de Galiza no se qué van a por mí. No, no... A ti te hablo en gallego seguro, lo prefiero porque nos están acribillando», comentaba la mujer del ciclista a un periodista el martes, a las puertas del hospital, en un vídeo difundido por Libertad Digital. «Son radicales», apuntaba, antes de exponer el contenido de algunos de los mensajes contra su marido que les han llegado tras la caída: «Jódete, te estuvo bien... tienes mal karma, porque tú te lo buscaste, renunciaste a tu patria, no eres gallego...».

En la declaración, que parece más una confesión, la mujer no detalla el grupo del que proceden las críticas aunque aclara que «no son del Bloque».

Pereiro no quiso pronunciarse ayer sobre estas declaraciones, que están disponibles en internet desde el martes a través de la web de vídeos YouTube. Una rueda de prensa del doctor Martínez Sayanes sirvió para trasladar a los medios que el deportista «está muy bien, contento y pensando ya en hacer una fiesta». Según el médico, «todo fue muy bien» y eso era ayer lo más importante.

Mientras tanto, los periodistas y amigos que llamaban para saber del campeón al centro médico en el que estaba ingresado se topaban en su intento con la voz de un contestador: «Bienvenido al Hospital Nuestra Señora de Fátima. Si desea ser atendido en castellano pulse 1. Si desea ser atendido en gallego pulse 2». Un mensaje en la línea de normalidad que defendía Oscar cuando se opinaba sobre el Manifiesto en Defensa de la Lengua Común el pasado 30 de junio. «Me parece una buena iniciativa; creo que no está de más que podamos defender lo que nos une», opinó. Por eso le critican.

POR LA LENGUA COMUN
Nevot tendrá que esperar
BARCELONA EL MUNDO  24 Julio 2008

.- Manuel Nevot, el empresario catalán multado por rotular su negocio sólo en español, tendrá que esperar hasta 2010 para saber si la Justicia le da o lo quita la razón. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 9 de Barcelona ha emitido una diligencia donde retrasa la vista para estudiar el recurso de Nevot hasta el 16 de septiembre de 2010, según informa Servimedia.

El escrito responde al recurso que este empresario presentó contra la multa de 400 euros que le impuso la Generalitat por no rotular en catalán su establecimiento de la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú.

El juez argumenta en el documento que el retraso de la vista se debe «a la material imposibilidad en el momento actual de poder asumir el elevado número de entrada de recursos en este órgano jurisdiccional». Por esta razón, en la diligencia, el magistrado pide «de antemano excusas a los intervinientes por este retraso y por las molestias o perjuicios que de ello puedan derivarse».

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