AGLI

Recortes de Prensa    Martes 26 Agosto 2008

Política todo a cien
Manuel Molares do Val Periodista Digital 26 Agosto 2008

No es la primera vez que el PP se propone negociar con los nacionalistas gallegos si vuelve a ser el partido más votado en las próximas elecciones autonómicas, pero Rajoy ya sabe que tendrá que empezar aceptando que “Galicia es una Nación”.

La exigencia del Bloque Nacionalista Gallego es rígida o, al menos, parece difícil que varíe: la negativa del PP a aprobar esa condición fue el principal escollo para que la Comunidad tuviera un nuevo estatuto en la pasada legislatura.

Las reiteradas invitaciones del PP al diálogo con los distintos nacionalismos están planteando la duda de si está dispuesto a vender su ideología en un todo a cien con tal de tomar el poder, o si sigue defendiendo que no hay más nación que España.

Tras la caída de María San Gil, presidenta del PP vasco, muy hostil a los nacionalismos, aparece una nueva presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, que debería rechazar el nuevo estatuto de su Comunidad, pero que acusa a José Luís Rodríguez Z. de incumplirlo.

Un estatuto que fue impugnado por su partido ante el Constitucional, entre otras razones, porque califica a Cataluña como Nación por voluntad de los catalanes. Y Camacho habla ahora como pidiendo que se cumpla.

Ante esta situación ha terciado la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, al recordar que la ley “que excluye el castellano del espacio público” en Galicia fue aprobada bajo el mandato de Manuel Fraga, y que lo mismo ocurrió en Baleares y podría pasar en Valencia.

"El PP está limitándose a copiar lo peor del zapaterismo”, por lo que “en España, gane quien gane las elecciones, terminan mandando los nacionalistas”, afirma Díez, como hacen también Ciudadanos.

Como el PSOE está en saldos de todo a cien con los nacionalistas parece que el PP quiere imitarlo.

Dos estratagemas del nazionalismo
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 26 Agosto 2008

El proyecto político, social, cuasi religioso del nacionalismo es totalitario, excluyente y, por tanto, absolutamente antidemocrático. Para que sea presentable emplean dos estratagemas: pervertir el lenguaje y atribuir sus cualidades a los que los critican. Su lenguaje es intencionadamente suave, para tratar de que la mayoría se queden con las formas pulcras y no busquen el inquietante fondo. Se habla de "derecho a decidir", "derechos lingüísticos", "derecho a la identidad"... Detrás de esos supuestos derechos se esconde un proyecto que solo busca terminar con la libertad de las personas, en beneficio de un ente suprahumano: la Patria... gallega por supuesto.

La segunda estratagema consiste en atribuir esas cualidades totalitarias a quien ose criticar a estos nuevos sumos sacerdotes. Para ello cuentan con las potentes terminales mediáticas del Nuevo Movimiento (RTVG, Correo, Voz, Faro y todos los plumillas generosamente subvencionados). Los que han hurtado a los ciudadanos de Galicia el derecho a recibir su educación en su lengua materna, los que han extirpado, con sus correspondientes inventos, el español de la toponimia, los que han convertido la administración en monolingüe, tienen la desfachatez de llamarnos racistas a los que exigimos que desde la administración se nos atienda en nuestra lengua. Sería cómico si no fuese trágico.

Un grupo maoísta con menos del 20% de apoyo popular, por mucho que sus cibertrolls se empeñen en tratar de demostrarnos lo contrario, imponiendo sus postulados totalitarios resulta grotesco.

Así nos va.

Luis Montes

NOTA: Algunos comentarios especialmente interesantes, bien redactados y firmados los publicaré como artículos, siempre y cuando sus autores me lo permitan.

La frustración terrorista
Los grupos terroristas rara vez tienen éxito en su desafío al Estado. Su violencia suele ser una señal inequívoca de su debilidad, de su aislamiento con respecto a la sociedad en cuyo nombre matan
El dicho de que el terrorismo es la guerrilla de los países ricos es bastante atinado
Su violencia es la respuesta al fracaso de otras estrategias. Hay un elemento de desesperación
IGNACIO SÁNCHEZ-CUENCA El País 26 Agosto 2008

Según una de las creencias más arraigadas en nuestras sociedades, el terrorismo es fruto de la pobreza y la opresión. Quienes han estudiado estos asuntos saben, sin embargo, que no es así, pues hay multitud de grupos terroristas que han surgido en democracias desarrolladas. De hecho, para algunos autores, la democracia es un tipo de régimen político que da ciertas facilidades para la formación de grupos violentos clandestinos. En efecto, quienes piensan en la posibilidad de coger las armas son muy conscientes de la ventaja que para ellos supone el hecho de que en una democracia haya libertades y el Estado esté sometido a fuertes limitaciones a la hora de ejercer la represión.

En cuanto a la pobreza, las cosas son más complejas de lo que parecen a primera vista. Sabemos que, en general, hay mayor violencia en países pobres que en países ricos. Así ocurre especialmente con las guerras civiles y las guerrillas. En los países pobres, el Estado es débil y tiene pocos recursos para imponer el orden. En consecuencia, los rebeldes o insurgentes pueden organizarse y lograr sin demasiadas dificultades liberar territorio del control del Estado, normalmente en la jungla o en las montañas, donde permanecen a veces por largo tiempo.

En los países desarrollados, en cambio, el Estado cuenta con más medios para frenar a los potenciales rebeldes. De ahí que tienda a haber menos violencia y que, cuando ésta surge, sus autores no tengan posibilidad de robarle territorio al Estado. En esas condiciones, su única opción es formar una organización secreta o clandestina, es decir, una organización terrorista. Parece bastante atinado, en este sentido, el dicho de que el terrorismo es la guerrilla de los países ricos.

Pensemos en los maoístas de los años setenta del pasado siglo. En un país desarrollado como España, se constituyeron en los GRAPO, una organización terrorista pequeña que a lo largo de sus más de 25 años de actividad mató a más de 80 personas. Una tragedia, sin duda, pero incomparable con la de un país menos desarrollado como Perú: allí, los maoístas de Sendero Luminoso consiguieron imponerse en zonas rurales y montañosas, formando una especie de Estado paralelo que desencadenó una terrible guerra civil en la que perdieron la vida más de 70.000 peruanos.

Parece, por tanto, que la riqueza de los países produce menos violencia, aunque la violencia que llega a darse en los países ricos adopta la forma de terrorismo. No habría contradicción entonces entre afirmar que la pobreza genera violencia y que el terrorismo no es consecuencia de la miseria.

En cualquier caso, estas grandes "causas", como la pobreza o la opresión, no consiguen explicar por qué en unos países ricos surge el terrorismo y en otros no, o por qué unas democracias lo sufren y otras no. Ni tampoco arrojan mucha luz sobre los factores políticos que hacen que algunas personas consideren aceptable empuñar las armas y matar personas.

Es fácil darse cuenta, sin embargo, de que hay una característica recurrente, casi universal, en el terrorismo. Éste surge como consecuencia de un fracaso previo. La violencia terrorista es la respuesta al fracaso de otras estrategias. Hay, pues, un elemento de frustración o de desesperación que es prácticamente consustancial al desafío del terrorismo.

Los inventores del terrorismo moderno, los anarquistas de finales del siglo XIX, eligieron la vía de la "propaganda por el hecho" tras comprobar que las masas no tenían la conciencia revolucionaria que ellos esperaban encontrar. Trataron de organizar insurrecciones en España y en Italia, pero sin éxito alguno. Su sensación de aislamiento con respecto a la clase trabajadora, entonces el sujeto revolucionario, les llevó a adoptar la estrategia terrorista. La soledad y el delirio de los anarquistas quedaron muy bien reflejados en El agente secreto, la novela de Joseph Conrad.

Algo similar ocurrió con los nihilistas rusos de la época. Se trataba de pequeños grupos compuestos por la inteligencia local de las ciudades, que organizaron peregrinajes al campo para implicar a los campesinos en su proyecto de revolución. Sus consignas, no obstante, apenas tuvieron eco. Después de comprobar que el campesinado no estaba por la labor, decidieron actuar por su cuenta, iniciando una campaña terrorista que culminó con el asesinato del zar Alejandro II en 1881.

La oleada de terrorismo revolucionario de izquierdas durante la década de 1970 puede en parte entenderse como la respuesta de los más radicales ante el debilitamiento del gran ciclo de protesta colectiva en torno a mayo de 1968. Cuando se hizo patente que las movilizaciones decaían, los radicales no renunciaron a las aspiraciones de un cambio profundo en las formas de vida y de producción, sino que intentaron realizar esas aspiraciones mediante tiros y bombas. Quisieron compensar con las armas la falta de apoyo social a sus tesis.

Podría parecer, por las ilustraciones anteriores, que esta frustración a la que me estoy refiriendo sólo se da en grupos izquierdistas que quieren llevar a cabo una revolución social. Pero es fácil detectarla también en muchas otras organizaciones terroristas. Incluso en el caso de Al Qaeda, un grupo cuyas características no encajan bien en las categorías existentes, cabe encontrar el mismo patrón. En efecto, Al Qaeda nace como consecuencia del fracaso a la hora de establecer regímenes islamistas. Como ha explicado Stephen Holmes, su éxito se debe a la capacidad que ha tenido para formar una coalición de insurgencias islamistas nacionales que no consiguieron, salvo en Sudán y Afganistán, imponer un orden político teocrático.

De hecho, la experiencia de Al Qaeda no es, en el fondo, tan diferente de la de otros grupos revolucionarios, ya que lo que esta organización pretende en última instancia es la movilización masiva de los musulmanes partidarios del califato, un proyecto no tan alejado del comunista en cuanto a ambición y utopismo. Es la falta de respuesta de la gran mayoría de los musulmanes lo que les lleva a la práctica de un terrorismo especialmente brutal.

El caso de ETA no es muy distinto de los anteriores. En los años sesenta, ETA consideró que en el País Vasco se daban las condiciones para reproducir la lucha popular de liberación nacional de los nuevos Estados que se libraban del yugo colonial. Pronto descubrió, para su pesar, que los vascos no iban a embarcarse en esa aventura liberadora. La llegada de la democracia fue la última oportunidad. Al menos hasta la primavera de 1977, había cierta unidad entre todas las fuerzas nacionalistas y era concebible, por tanto, que las movilizaciones sociales produjeran la ruptura con el franquismo y con España. Por eso hubo pocos atentados mortales entre la muerte de Franco y 1978.

La verdadera ofensiva terrorista se inició a finales de 1977, tras la ruptura del nacionalismo en dos bloques, el encabezado por el PNV y el encabezado por la izquierda abertzale, y cuando cesaron las movilizaciones masivas que se habían producido en el País Vasco en petición de la liberación de los presos debido a la aprobación en el Parlamento de la Ley de Amnistía del Gobierno de Adolfo Suárez en octubre de ese año. ETA sabía que su base social no era suficiente, ni estaba suficientemente movilizada, para lograr los objetivos perseguidos, y por eso decidió embarcarse en una estrategia de guerra de desgaste durísima contra el Estado.

En suma, los terroristas recurren a la violencia porque han comprobado antes que sus reivindicaciones no encuentra el apoyo popular que ellos esperaban. La violencia terrorista, de este modo, es casi siempre el reconocimiento tácito de un fracaso anterior. Partiendo de un fracaso, siendo una salida desesperada, se explica fácilmente que en tantos casos la estrategia terrorista no sirva para conseguir los objetivos que los terroristas persiguen. Los grupos terroristas rara vez tienen éxito en su desafío al Estado porque su violencia suele ser una señal inequívoca de su debilidad, es decir, de su aislamiento con respecto a la sociedad en cuyo nombre mata.

Esta frustración original también debe tener algo que ver con el odio, el resentimiento y el fanatismo que son perceptibles entre quienes practican el terrorismo.

Ignacio Sánchez-Cuenca es profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid.

Otegi tiene miedo de los suyos pero De Juana tiene más de sus víctimas
Pascual Tamburri elsemanaldigital 26 Agosto 2008

Es fácil empezar en ETA. Lo difícil es terminar, entre las exigencias de los demás terroristas y la posibilidad de que las víctimas se procuren la justicia que este Estado no siempre da.

Dentro de cinco días Arnaldo Otegi va a salir de la cárcel. Tampoco es un escándalo especial, si recordamos que Iñaki De Juana, y otros como él, ya están en la calle como informó El Semanal Digital. Ante esta situación la opinión políticamente correcta ofrece pocas variantes: por un lado el viejo asesino genocida Santiago Carrillo cree que "ha cumplido su condena", por otro la ex socialista ahora con patrocinio liberal Rosa Díez cree que estas libertades, una vez cumplidas las condenas, forman parte "de la grandeza de nuestro Estado de Derecho" por desagradables que sean. Entre uno y otro, con pocas excepciones, PP y PSOE callan.

Ya hablaremos de las excepciones. Antes debo confesar que tengo grandes dudas. Dudo si me da más asco que esta gente esté en la calle o que el pueblo español esté tan mal representado. Pero vamos por partes.

¿Cumple el Estado su obligación?
El Estado moderno exige de sus ciudadanos el monopolio de la violencia. No hay violencia privada en un Estado de Derecho porque los poderes públicos garantizan la libertad, el orden y la paz. Los ciudadanos de un Estado libre no se vengan, y ni siquiera deberían defenderse, porque precisamente por eso el Estado asume unas obligaciones y exige ser el único dispensador de justicia y de violencia. En esas premisas se basa nuestro régimen constitucional y antes que él nuestra Administración de Justicia, nuestras Fuerzas de Seguridad y hasta nuestras Fuerzas Armadas, que por ello dirige formalmente el Jefe del Estado.

Esto no pretende ser una lección de Derecho Constitucional sino una pregunta. ¿Estamos seguros de que un Estado que libera al asesino de 25 personas habiendo cumplido unos meses de cárcel por cada víctima está garantizando plenamente la Justicia? ¿Estamos seguros de que el portavoz de una banda de asesinos, que además tiene causas pendientes y dista mucho de arrepentirse, debe estar en la calle?

Yo creo que no, y que estamos ante una grieta peligrosa en la legitimidad de las instituciones. La legítima defensa es un principio de Derecho Natural. Es insostenible perdir a las personas que renuncien a su legítima defensa y a la vez no defenderlas debidamente. No, señora Díez y compañero Carrillo, la grandeza del Estado de Derecho no es ésta, sino, precisamente, hacer lo que ahora mismo no está haciendo.

¿De qué tiene miedo Otegi?
Dicen que Arnaldo Otegi tiene mucho miedo. Yo creo que no es para tanto. Otegi está más bien cansado de tanto vaivén, al fin y al cabo el jugó a ser el rostro pijo, ya que no amable, de ETA. En sus cartas y demás no se palpa arrepentimiento, ni en consecuencia miedo físico de los suyos.

Lo que teme es que le exijan, como lógicamente le van a exigir, que siga dando la cara y el callo, y que le reprochen sus blanduras negociadoras. Pero no teme por su vida, porque en lo esencial sigue donde estaba y será arropado por los suyos. Que serán exigentes y menos pijos pero, al fin y al cabo, no lo van a matar.

¿Por qué escoltar a De Juana?
Iñaki De Juana juega en otra liga. Es un militante más duro y ha dado más a la banda, así que recibirá más. No sólo de ella, por cierto, ya que terminará escoltado con cargo a nuestros impuestos. Verán. Nótese la broma macabra: el asesino de 25 ciudadanos terminará protegido por el mismo Estado al que humilló y desprecia. Vista la situación, tampoco es tan raro despreciar semejantes incoherencias (que no "grandezas", hermana Díez) .

Si hubiese sido inevitable liberar a De Juana habría sido lógico vigilarlo para impedir nuevos crímenes por su parte. Pero ahora resulta que De Juana necesita ser protegido él mismo. No protegido del Estado, sino por el Estado; es decir, que las instituciones no han cumplido con sus deberes en este caso y, además, velarán por la seguridad del terrorista alegremente liberado por una legislación penal patética, reblandecida y ucedera.

La cuestión es que De Juana ha matado al menos a veinticinco. Y que esos veinticinco tendrán familias, amigos y compañeros. Personas a las que la liberación humilla y hace sentir desprotegidas por el Estado. Los gobernantes deberían subsanar su error, antes de perseverar en él, digo yo. Pero como ni De Juana ni sus ex interlocutores en el actual Gobierno saben qué puede pasar por las mentes de tales familias, amigos y compañeros el muchacho tiene miedo y va a haber que protegerlo. Y es que hay precedentes.

Cuando Adolfo Suárez y su estupendo equipo amnistiaron a la anterior generación de bandidos ETA renació. Además, muchos criminales no pagaron lo que en justicia debían pagar. Dicen rumores sin confirmar que un grupo de oficiales de la Armada se juramentó para que Miguel Beñarán Ordeñana, Argala, asesino del almirante Luis Carrero Blanco, cumpliese privadamente la condena que el Estado no le imponía. Supongo que será simple fantasía, pero lo cierto es que en 1978 Beñarán sufrió él mismo un atentado mientras se encontraba en inmerecida libertad.

Desde el punto de vista de nuestro Estado democrático de Derecho algo así es enteramente condenable. Es más deseable que el Estado funcione que verlo suplantado. Pero a la espera de que funcione, que es lo que todos deseamos salvo seguramente Carrillo, el hecho es que De Juana tiene miedo. Yo quiero que deje de tenerlo: de vuelta en la cárcel, de la que ha salido sin arrepentir y sin reinsertar. Que vuelva y allí el Estado podrá cuidarlo con toda la atención el él merece.

El PSOE no está en crisis
Valentí Puig ABC 26 Agosto 2008

CONFIAR en una crisis interna del PSOE como oportunidad para sustituirlo en el poder sería una onerosa candidez por parte del PP de Rajoy. Aunque Zapatero haya alterado bastante la composición genética del socialismo español, el ADN mantiene memoria plena de lo que ha significado cada enfrentamiento interno, hasta el punto de que hay pocos partidos en Europa que mantengan de forma tan herméticamente sellada la cámara de la disensión interna. Por ahora, ni tan siquiera el confederalismo fiscal del PSC podría resquebrajar el monolitismo que más de cien años de historia han legado al PSOE después de que las luchas a brazo partido entre Indalecio Prieto y Largo Caballero -con Julián Besteiro en una hornacina- contribuyeran a la confrontación civil, después de la fructífera acomodación socialista en el régimen del general Primo de Rivera. A veces se diría que, con sus pelambreras contestatarias y sus chaquetas de pana, algo ya sabían de todo eso Felipe González y Alfonso Guerra cuando cortaron amarras con el PSOE en el exilio y, con asistencia germánica, fueron perfilando una alternativa de cada vez más socialdemócrata. Tanto en la oposición como en el Gobierno, sus errores fueron cuantiosos pero sin crisis internas de gravedad, incluso en los peores momentos del GAL, de los escándalos de corrupción o de transfuguismo.

Aunque los contenidos hayan variado, las siglas son las mismas, al contrario de un centro-derecha que ha estado en reconstrucción casi constante, de la UCD al PP pasando por AP. A la derecha española le cuesta concertar su propia continuidad, consensuar unos orígenes: autodefinirse, en suma. Al PSOE le basta con las siglas, dijera lo que dijera Pablo Iglesias en sus intervenciones más ardorosas, como por ejemplo contra Antonio Maura, según es de suponer que se estudia en el nuevo bachillerato.

Incluso los rifirrafes internos del socialismo madrileño tienen poco peso si lo comparamos con el declive del laborismo británico en el poder. En la gran coalición alemana, el viejo SPD se está deshilachando en beneficio de la democracia cristiana de Angela Merkel. En Francia, el «ego» político de Ségol_ne Royale se va cuidar de que los socialistas estén más que divididos. En Italia, el gran invento de Veltroni se ha convertido en un obstáculo enojoso que da alas a Berlusconi.

Mientras tanto, el zapaterismo va por su segunda legislatura. Ciertamente, el interrogante de verdad es el económico. Es el boquete posible para las huestes de Rajoy. No lo es, según los datos más a mano, una crisis interna del PSOE. A lo sumo, uno puede preguntarse sobre la posibilidad de que la gestión de la crisis económica por parte de la Moncloa pueda generar un enfrentamiento interno en el PSOE. A la vista de lo corto que Zapatero tiene atado a su partido, ese es un escenario remoto. Solbes «versus» Sebastián: quizás ese sea el contencioso que, al ir adquiriendo volumen y estridencia, acabaría por inquietar al ciudadano a punto de quedarse sin el piso que tenía a medio pagar.

Dicho en forma breve: el PSOE no está en crisis. Y eso no significa que el viejo partido de Pablo Iglesias tenga una identidad articulada y omni-comprensiva. Solo significa que, como organización que busca autoperpetuarse, por instinto y por herencia genética sabe que la desunión disgusta a los electores fieles y que, en consecuencia, aleja del poder. No deja de ser un mérito cuando se compara con los brotes de fulanismo de la derecha, que no son -como pretenden sus apologistas- consecuencia de sus raíces de libertad y no de igualdad. Al margen de tales afeites, en el PP saben que sus logros en el período aznarista fueron debidos en gran parte a que el partido obedecía. En realidad, se vio inmediatamente después de las pasadas elecciones generales, cuando eclosionó una conjura transitoria para presionar a Rajoy a fin de que echase la toalla.

¿Tendrá algo que ver con todo esto que el socialismo español haya sido siempre parco en indagaciones intelectuales? Lo decía Luís Araquistáin en 1952: «Creo que los españoles no hemos aportado nada original al tema del socialismo moderno». Pero si inicialmente eso puedo deberse a prioridades obreristas, cuesta creer que una España de clases medias el obrerismo sea un motor histórico. No se ve a Zapatero como líder obrerista.
vpuig@abc.es

ELECCIONES VASCAS
El PSE se volcará con la cultura en euskera para intentar reforzar su perfil vasquista
JOSÉ MARI REVIRIEGO BILBAO
j.m.reviriego@diario-elcorreo.com El Correo 26 Agosto 2008

Los socialistas preparan para el próximo mes un manifiesto en el que apostarán por un idioma vasco «sin imposiciones»
Proponen un modelo lingüístico «alejado del sectarismo ideológico»

El PSE-EE ha decidido recuperar su perfil vasquista para intentar refrendar su sintonía con la cultura popular vasca y destacar el lado euskaltzale de su propuesta electoral. Los socialistas vascos aspiran a reposicionar el partido antes de los comicios autonómicos en el sector de la educación, la literatura y la música realizadas en euskera, con el fin de erigirse en referentes de la normalización lingüística. La formación que lidera Patxi López quiere aparecer ante la sociedad sin la vitola «anti» que le endosa el nacionalismo, crítico con su aparente desapego por la promoción de la lengua vasca, pero insistirá en censurar «la politización» que, a su juicio, han hecho las fuerzas abertzales del uso del euskera. Sin «imposiciones» y desde un planteamiento «plural», el PSE pretende acabar con la imagen de que este idioma es un monopolio de los nacionalistas, tanto en la calle como en la Administración vasca. Para ello, tiene previsto comenzar el próximo mes una campaña en favor de lo que ya denomina 'movimiento para una nueva cultura vasca', una iniciativa que incluye la redacción de un manifiesto y en la que López espera verse arropado por reconocidas firmas del mundo euskaldun.

No es la primera vez que los socialistas buscan una reorientación vasquista. En lo político la persiguieron con desigual fortuna en los noventa bajo la batuta de Ramón Jáuregui y de Mario Onaindia, tras la adhesión de Euskadiko Ezkerra a sus filas. En esta ocasión, el giro es de corte cultural. El partido de Patxi López se volcará en este campo, en un intento por poner bien visibles en el escaparate de su programa electoral las señas de identidad más enraizadas con el euskera. Los socialistas admiten un cierto déficit en esta relación con los vascoparlantes y confían en compensar esta imagen con la campaña que ultiman. Ante las gruesas críticas lanzadas en ámbitos nacionalistas, que han llegado a presentar al PSE como «enemigo» de la lengua vasca, propondrán un modelo lingüístico «que haga posible un euskera de los ciudadanos».

Foro «integrador»
El manifiesto que preparan los socialistas, pendiente de su redacción definitiva y del visto bueno de la comisión ejecutiva, aspira a ser un foro «integrador», pero «distinto» a la oficialidad que hasta ahora enarbola la bandera del euskera. El documento, que será expuesto en público y estará abierto a la recogida de firmas de apoyo, se fundamente en estos tres ejes: censura la gestión actual de este idioma por parte de la Administración vasca, plantea una nuevo modelo y ofrece garantías para mantener su promoción si se produce un cambio de gobierno con la vista puesta en los comicios autonómicos, se adelanten o no.

Los socialistas no reniegan de su línea crítica hacia la política seguida por el Departamento de Educación del Gobierno vasco. Según consta en el borrador del manifiesto al que ha tenido acceso EL CORREO, el PSE denuncia la «politización» en el uso de la lengua vasca, evidenciada, en su opinión, en la «injusta» asociación entre euskaltzale y abertzale. Por este motivo, aboga por el fomento de este idioma, «alejado de sectarismos ideológicos» con la idea de hacer ver que el euskera es «patrimonio de todos» y no sólo del nacionalismo vasco.

El PSE considera que los gestores de la Administración vasca no han llevado a buen puerto la normalización lingüística, hasta el punto de haber provocado «una sensación de indefensión» en el ciudadano por «imponer» un idioma en vez de hacerlo atractivo. Para intentar dar la vuelta a la situación, los socialistas proponen «una nueva cultura vasca moderna» que aglutine a euskaltzales y personas que, «de alguna manera, se sientan insatisfechas» con el tratamiento dado a la lengua en Euskadi. En el borrador, citan al catedrático lingüista Koldo Mitxelena. «Euskadi cuenta con dos lenguas propias. Ninguna de las dos merece desprecio alguno por parte de quien tiene la responsabilidad de gobernar», subrayan los redactores del texto.

Cobertura al castellano
En este contexto, el PSE anuncia compromisos concretos si accede al Gobierno vasco tras las elecciones. Garantiza la financiación pública de las actividades culturales realizadas en euskera y una ampliación de la cobertura al castellano. Los promotores del manifiesto 'movimiento para una nueva cultura vasca' han abierto una serie de contactos con personalidades del mundo euskaldun, fundamentalmente de la educación, las ikastolas, la música y la literatura, en busca de su respaldo al documento. Sus identidades aún no han sido desveladas.

En cualquiera de los casos, la pretensión de los socialistas es que este foro sirva de «cauce de expresión» para los vascoparlantes y quienes quieran serlo sin tener que aprender a «regañadientes».

Coincidiendo con el inicio del curso escolar
El Ayuntamiento de Bilbao buzonea folletos aconsejando a los padres hablar euskera con los hijos
El Area de Euskera del Ayuntamiento de Bilbao enviará cerca de 6.000 folletos informativos a domicilios de familias con hijos nacidos en 2006 y 2007, con el objetivo de sensibilizar a los padres sobre la importancia de fomentar el uso del euskera en el entorno familiar.
Ep - Bilbao La Razón 26 Agosto 2008

Según informó el Consistorio en un comunicado, los mismos trípticos incluyen el impreso para inscribirse en el programa de ayudas a padres y madres para el aprendizaje de euskera.

Bajo el nombre de ‘Euskera también en casa’, esta campaña informativa pretende potenciar la transmisión del euskera de generación en generación, la matriculación en modelos de enseñanza en euskera, así como la práctica de juegos, canciones y cuentos en un ambiente euskaldun.

Además, el Area de Euskera pone en marcha su programa de ayudas a padres y madres para el aprendizaje de esta lengua, de cara al curso 08-09. De esta manera, la finalidad de la iniciativa es ayudar a que los progenitores puedan comunicarse con sus hijos en euskera, para lo que se exigen las siguientes condiciones como que los hijos deben estar matriculados en modelo D ó B.

Las solicitudes se podrán realizar en la oficina del Area de Euskera (de 8.30 a 13.00 horas), en los Centros Municipales de Distrito, mediante la página web del Ayuntamiento (www.bilbao.net) o llamando al 010, del 1 al 17 de septiembre.
Una vez realizada la solicitud, los interesados deberán matricularse en el euskaltegi elegido, a partir del día 22 de septiembre. El Area de Euskera se comunicará directamente con el centro.

MOVIMIENTOS ANTE LA EXCARCELACIÓN DE OTEGI
Rosa Díez, "en alerta" ante las voces del PSOE que reclaman volver a negociar con ETA
Preocupada y en alerta. Así se muestra Rosa Díez, después de que el socialista Jesús Eguiguren vea en Arnaldo Otegi la llave para recuperar el mal llamado proceso de paz. El terrorista sale de prisión el próximo sábado. En declaraciones a Libertad Digital, denuncia el "doble alma" del PSOE en materia antiterrorista pese a que "la única opción es la derrota de ETA". "La imagen de Patxi López y Otegi fue una imagen obscena y Zapatero avaló esa fotografía", recuerda. Sobre Santiago Carrillo, la líder de UPyD sentencia: "Estaría muy bien callado, aunque fuera por vergüenza".
Pablo Montesinos Libertad Digital 26 Agosto 2008

Seis días distan para que Arnaldo Otegi, ex portavoz de Batasuna-ETA, salga de la prisión de Martutene. Un hecho que, en opinión de Rosa Díez, forma parte "de la grandeza de nuestro Estado de Derecho" ya que "ha terminado la condena" por la que entró en la cárcel. No obstante, todavía tiene otras cuatro causas pendientes por apología del terrorismo.

Lo realmente sangrante, agrega la líder de UPyD, es que dirigentes del PSOE sigan defendiendo la negociación con ETA utilizando como interlocutor político al citado terrorista. Se refiere Rosa Díez al presidente de los socialistas vascos -y miembro del Comité Federal-, Jesús Eguiguren, que ve en Otegi la llave para una reapertura "a medio plazo" del mal llamado proceso de paz.

"Me sorprende, y lo digo entre comillas, que todavía haya dirigentes del PSOE que sigan especulando con un proceso de negociación", lamenta Rosa Díez. En este sentido, llama a la sociedad a "estar en alerta" y no esconde su preocupación: "por una parte nos dicen que la etapa está terminada y por otra mantienen la llama". "Están en misa y replicando", agrega.

Una "doble alma", continúa la diputada, que "nos debería llamar la atención" para "no perder de vista" los movimientos del Gobierno así como del PSOE. "La única opción es la derrota de ETA", apunta.

La reunión entre Patxi López y Otegi
Para la presidenta de UPyD es importante no olvidar lo que ha sido Arnaldo Otegi para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Un lamentable capítulo que tiene como epicentro la "obscena imagen" de ver a Patxi López sentado en la misma mesa del terrorista. Charlando, relajados. "Se sentaron en aquella mesa porque el presidente avaló esa fotografía y le dio categoría política", afirma. Por aquel entonces, el ex portavoz de Batasuna-ETA era un "interlocutor válido" al que se le dio "reconocimiento político".

"Batasuna estaba ilegalizada por ser parte de ETA, no por robar coches, y el PSOE, como partido democrático, lo reconoció como interlocutor democrático, poniéndo al mismo nivel a una organización terrorista que a un partido cualquiera", exclama.

"Ahora estamos en una situación en la que teóricamente el Gobierno ha cerrado esa estrategia", continúa. Sin embargo, observa que es "un discurso resignado" ya que Zapatero insiste en que "hizo lo que tenía que hacer".

Mensaje a Carrillo: mejor callado, por vergüenza
En declaraciones a Libertad Digital, Rosa Díez también se ha referido a la entrevista de Santiago Carrillo en El País. El comunista dice en el diario progubernamental cosas tales como que De Juana es "un desgraciado" pero "ha cumplido su condena". Para él, le manda el siguiente mensaje: "Estaría muy bien callado, aunque fuera por vergüenza". Todo ello, eso sí, bajo el respeto a la transición.

Ya por último, desvela la estrategia que va a seguir su partido en las inminentes elecciones en el País Vasco. El objetivo primordial en dicha comunidad, en opinión de la líder de UPyD, es que "el PNV se marche a la oposición". "No apoyaremos a nadie que permita que el PNV siga en el poder", concluye.

ALBERT RIVERA, EN DECLARACIONES A LD
"Te llaman facha por colocar la bandera legal pero la estelada se permite y consiente"
"Cataluña se está convirtiendo en el mundo al revés". Así de rotundo se ha mostrado en declaraciones a Libertad Digital el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, sobre el anuncio de más de 19 ayuntamientos catalanes de izar la bandera independentista en la Díada. A su juicio, "el nacionalismo funciona perfectamente a nivel institucional y se ha caracterizado por pisar las leyes". Ha manifestado además que no "les sorprende" que consistorios del PSC apoyen esta iniciativa. "Este es el gran engaño del PSOE", sentenció. Aunque tampoco ahorró críticas al PP por celebrar y "poner flores" en esta "fiesta imaginaria".
Javier Lozano Libertad Digital 26 Agosto 2008

Tras conocerse que casi una veintena de ayuntamientos izarán la bandera independentista durante día de la Díada de Cataluña, desde Ciudadanos, Albert Rivera ha denunciado que "Cataluña se está convirtiendo en el mundo al revés". Según ha explicado a Libertad Digital, en esta comunidad "te llaman facha por colocar la bandera legal" pero, sin embargo, "colocar la bandera estelada se permite y se consiente".

El líder de Ciudadanos ha criticado duramente que esta medida también este apoyada por dos ayuntamientos gobernados por el PSC, aunque ha puntualizado que "visto desde otras partes de España debe sorprender" que esta formación apoye este tipo de iniciativas aunque "a nosotros no nos sorprende" ya que "tienen una maquinaria para liderar esa Cataluña virtual". Rivera ha puesto el ejemplo de cómo el presidente de la Generalidad, José Montilla, ha sido en ocasiones "más radical que ERC".

Incluso ha asegurado que la ley de banderas no se cumple en varios municipios presididos por el PSC. Ha manifestado que para las elecciones generales pretenden dar una imagen más abierta con González o Guerra pero que en realidad el nacionalismo es el centro de la formación en Cataluña. "Este es el gran engaño del PSOE", sentenció el parlamentario catalán.

Rivera tampoco ha ahorrado críticas contra el Partido Popular. A su juicio, los populares llevan años celebrando esta fiesta "independentista" por lo que "me parece increíble que el PP ponga flores y celebre este 11 de septiembre siendo algo totalmente imaginario". Por ello, ha pedido que el día de "todos" los catalanes se celebre el 23 de abril, festividad de San Jorge, por lo que ha anunciado que su partido no acudirá a la Díada.

Para Ciudadanos "el nacionalismo funciona perfectamente a nivel institucional y se ha caracterizado por pisar las leyes". "Pisotean la ley de banderas con total legitimidad", subrayó. Pero además, ha indicado que los que no apoyan estos postulados "tenemos que sentir el agravio de los nacionalistas". Por todo ello, Rivera ha confirmado a LD que la ejecutiva de Ciudadanos se va a reunir para analizar esta situación y "vamos a abordar este incumplimiento, estaremos vigilantes y si tenemos que acudir a la vía judicial lo haremos". "No lo descartamos", afirmó.

Partidos
El PSC aplaza el «sí» a los Presupuestos para evitar los ataques nacionalistas
Los socialistas catalanes no endurecen su postura ante el Gobierno a pesar de los incumplimientos
Sin advertencias ni palabras gruesas contra el PSOE. El PSC apuesta por una negociación «firme pero educada».
Marcos Pardeiro  La Razón 26 Agosto 2008

BARCELONA-Pensar que los 25 diputados del PSC en el Congreso puedan votar en contra de los Presupuestos del PSOE porque la financiación de Cataluña no está encarrilada es tanto como entregarse a la ciencia-ficción política. Es absolutamente inconcebible que los de Montilla pongan contra las cuerdas a Zapatero de esa forma. Pero a los socialistas catalanes les conviene no confirmar su apoyo a las Cuentas del Gobierno porque, así, reducen la carga destructiva de los previsibles ataques de CiU y ERC por dar prioridad a los intereses del PSOE antes que a los de Cataluña.

Los socialistas catalanes regresaron ayer al trabajo con la primera reunión de su Ejecutiva después de las vacaciones. Al término del encuentro, el secretario de Organización del PSC, José Zaragoza, se mostró plenamente consciente de que sus adversarios usarían como munición una confirmación del voto afirmativo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). «El PSC ha dado apoyo a los Presupuestos de Zapatero en estas legislaturas y estamos convencidos de que habrá unos presupuestos buenos para Cataluña. Ésta es la posición», manifestó Zaragoza.

De esta manera evitó alinearse con el también dirigente del PSC, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quien aseguró que los socialistas catalanes respaldarían los Presupuestos.

Dijo Zaragoza que a su partido no le entra en la cabeza que las cuentas del Estado no vayan bien a Cataluña y se esforzó en todo momento en alejar esta cuestión de la agenda inmediata. El presidente de la Generalitat y líder del PSC, José Montilla, no quiere abonar los vínculos entre la financiación de Cataluña y los Presupuestos porque ésa es la estrategia de CiU. «Ahora estamos donde estamos. Los Presupuestos no están presentados, estamos negociando la financiación y no se trata de ir enseñando todas las cartas antes de tiempo», certificó Zaragoza ante la prensa.

Las formas
Durante la reunión de la Ejecutiva, Montilla defendió que la negociación de la nueva financiación de Cataluña debe fundamentarse en la «firmeza», aunque también en la «educación». El PP teme que las buenas formas sean un mero pretexto y, por eso, Alicia Sánchez Camacho acusó a Montilla de dejar el liderazgo de la negociación en manos del PSOE.

Hoy, el Gobierno catalán reemprende las reuniones después de las semanas de descanso. Será el momento de ver cómo el tripartito metaboliza el pacto unilateral de Joan Saura (ICV) con María Teresa Fernández De la Vega para prolongar tres meses el acuerdo de la financiación. La maniobra de Saura mereció las críticas de ERC, con el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira al frente.

Es de prever que los consejeros de Esquerra dejen constancia en el seno del Ejecutivo catalán de su malestar por el movimiento de Saura, quien fue acusado por los republicanos de romper la unidad de acción catalana.

La revista 'Vanity Fair' también habla español
R. G. G. - Madrid El País 26 Agosto 2008

Fundada hace más de un siglo, la mítica Vanity Fair desembarca en España el próximo jueves. El grupo estadounidense Condé Nast, editor de Vogue o Glamour, incrementa así su presencia en el sector de las revistas de alta gama. La nueva publicación -que se venderá a un precio de 3,5 euros y será mensual- llega a los quioscos después de más de dos años de planificación y, aunque guarda celosamente los contenidos del primer número, su imagen será la reina Rania de Jordania. Excepcionalmente, su tirada será de 300.000 ejemplares.

La franquicia española será la cuarta fuera de EE UU, tras Reino Unido, Alemania e Italia. El presidente de Condé Nast para Europa y América, Javier Pascual del Olmo, asegura que "no será una traducción" de los temas que se editan en la versión original, aunque alrededor de un 20% del material será compartido. El resto de los contenidos se adaptará a los gustos del público al que va dirigida: lectores entre 28 y 42 años, de clase social alta y media alta y consumidores de revistas de alta gama. En su biografía, Vanity Fair tiene exclusivas como la revelación, en 2005, de la identidad de Garganta Profunda, la fuente que transmitió a los periodistas de The Washington Post el escándalo del Watergate.

Desde que comenzó a rodar este proyecto, en enero de 2006, Condé Nast ha invertido 9 millones de euros. Los contenidos han sido probados en media docena de ciudades. La campaña de lanzamiento se comerá al menos otros tres. Estas cifras "sólo las puede manejar la primera industria mundial de revistas con títulos de prestigio", argumenta Pascual. "Los títulos de Condé Nast son internacionalmente conocidos, tienen anunciantes globales y no podemos permitirnos ningún fallo. Un fallo nuestro hace daño a todos". La nueva revista no aspira a desplazar a nadie para ocupar su hueco. "Abre una nueva zona de lectores. No buscamos a los que consumen otros productos", afirma Pascual.


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