AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 29 Septiembre 2008

En Barcelona, por los derechos de todos
Miles de catalanes nos han recordado que los derechos civiles son de todos. Los socialistas siguen sumidos en la amnesia voluntaria.
EDITORIAL Libertad Digital 29 Septiembre 2008

Desde la publicación en 1981 del manifiesto de los 2.300, la manifestación del domingo en Barcelona a favor de la libertad lingüística en Cataluña y en otras regiones de España en las que sus gobiernos limitan los derechos individuales a favor del colectivismo y el comunitarismo es probablemente el acto transversal de mayor envergadura llevado a cabo en Cataluña contra el nacionalismo en los últimos 27 años.

Parece mentira que, pese al carácter pionero y a la brutalidad con que la Generalidad ha llevado a cabo la imposición del catalán como lengua única en la administración y la enseñanza, las protestas hayan sido escasas y de repercusión muy limitada. No ha sido hasta que los nacionalistas se han lanzado a la implantación obligatoria del catalán en las relaciones sociales y privadas que el partido Ciudadanos, secundado por el PP y 21 organizaciones cívicas, convocó la concentración. Esta situación contrasta con la que existe en el País Vasco, donde a pesar de la violencia terrorista los defensores de la Constitución, España y la convivencia democrática no han dejado de movilizarse.

Además de constatar la situación de anormalidad política que sufre Cataluña, esta reivindicación pacífica de libertad y de respeto al pluralismo demuestra la irrealidad de uno de los mitos creados por el imaginario separatista, que los defensores del bilingüismo son una minoría radical animada por la hostilidad hacia Cataluña. Nada más lejos de la verdad, como prueba el hecho de que muchos de los líderes de los movimientos de resistencia al nacionalismo son catalanoparlantes hartos de presenciar injusticias y abusos contra los que prefieren expresarse en castellano y quienes, por motivos migratorios, no dominan el catalán.

Por tanto, ni exclusión ni división, sino respeto a la diversidad y a los derechos individuales; estas son las reivindicaciones de los manifestantes de Barcelona y de todos aquellos que desde hace décadas llevan a cabo una lucha desigual contra los que vulneran la ley y la Constitución y pretenden transformar a los ciudadanos libres en siervos de lenguas y de naciones imaginadas.

Sin embargo, no parece que el desacuerdo de la inmensa mayoría de los españoles con las reivindicaciones separatistas vaya a afectar la política del Gobierno, basada en el fomento de identidades enfrentadas entre sí y mutuamente excluyentes. La asunción por parte del PSOE y el PSC de la retórica nacionalista, consistente en agitar la amenaza de un supuesto nacionalismo español antidemocrático frente a la libertad representada por los derechos colectivos, es, junto al terrorismo, el fenómeno político más grave y peligroso para la democracia y la libertad de todos los españoles.

En efecto, una vez más el partido de Rodríguez Zapatero hace oídos sordos a las reivindicaciones de los manifestantes del domingo y prefiere promover el nacionalismo. Así, coincidiendo con la celebración de su "congreso nacional" el sábado y el domingo en Valencia, el PSPV-PSOE ha vuelto a apostar por la construcción de una identidad valenciana opuesta tanto a España como al castellano, primera lengua de la mayoría de los habitantes de la Comunidad Valenciana. Este domingo, miles de catalanes nos han recordado que los derechos civiles son de todos. Los socialistas siguen sumidos en la amnesia voluntaria.

Éxito de la manifestación
Barcelona, 28 de septiembre de 2008
Banderas plurales, leyendas de libertad, rimas de colores: "Menos nación y más educación", "¿Dónde está?, ¡no se ve!, el PSC"; y siempre "¡Libertad!, ¡libertad!, ¡libertad"
Antonio Robles Libertad Digital 29 Septiembre 2008

Barcelona, 28 de septiembre de 2008. Con esta frase escuálida y fría terminó Arcadi España la lectura del manifiesto en la plaza Sant Jaume de Barcelona. Con ella se daba término a la manifestación que acabó abarrotando la plaza bajo el lema: "No a la imposición lingüística en nuestras escuelas".

Extraña frialdad para cerrar un acto y varios parlamentos encendidos y tremendos. Extraña frialdad del final del texto frente al crítico manifiesto leído por él y de la pasión mostrada por todos los discursos de las asociaciones cívicas que le precedieron. Extraña, pero no vacía. Esa fecha, 28 de septiembre de 2008, estaba preñada de futuro y libertad. Con ella se cerraba un tiempo de silencio y sumisión al más irracional desvarío que la ingenuidad democrática de una generación de españoles no supo ver a tiempo. Y también con ella se abría el fin de esa sumisión. Hoy es posible que a la mayoría no le diga nada y sin embargo con ella Arcadi lo dijo todo. Somos ciudadanos de un pueblo libre en un Estado de Derecho que no estamos dispuestos a seguir consistiendo que una pandilla de traficantes de sentimientos arruinen nuestros derechos. Los nuestros y los de nuestros hijos.

Lo dijo Gloria Lagos con palabras sencillas: "Arrimaremos el hombro para que este disparate sea solo un mal recuerdo en España. No me importa si un niño ha nacido en Barcelona, en Vitoria, en Mallorca o en Orense. Es un niño. Si él no puede defenderse, nosotros lo haremos en su nombre". Gloria venía de Galicia, representaba a la asociación cívica Galicia bilingüe, una de las veinte y una que se había sumado a la llamada de Ciudadanos y al apoyo del Partido Popular, Unión Progreso y Democracia y Unión Comunista de España.

"Barcelona, 28 de septiembre de 2008" ha costado tres décadas en pronunciarla. Humillaciones e impotencias, infinitas frustraciones acumuladas a lo largo de un tiempo sórdido donde los derechos más elementales se han conculcado en la más absoluta impunidad; miserables estigmas marcados a fuego por una prensa sumisa al poder nacionalista, heridas del alma; ciudadanos indefensos ante el acoso moral de un tiempo histórico donde los verdugos pasaban por víctimas camuflados en el último refugio de los canallas, la nación.

La nación real o inventada, qué más da, nación al fin construida de exclusiones. El reverso sucio de aquella "nación de ciudadanos libres e iguales" que la Ilustración nos abrió a las democracias para acabar con el derecho divino y con todas las expropiaciones que cualquier casta, qué más da, imponen en nombre de un rey, de un iluminado militar o de una lengua propia en peligro de extinción.

Ese tiempo de silencio interior que millones de ciudadanos han gestionado con dignidad o sin ella, ha costado un mundo desenmascararlo. Tres décadas, para ser más exactos. Un puñado de don nadies, con oficios, pero sin beneficios, altruistas, arriesgados, insensatos para muchos, indeseables para casi todos, han escrito con su esfuerzo cada letra de esa fecha: Barcelona, 28 de septiembre de 2008. En ella están inscritas todas las asociaciones cívicas que en el más absoluto desamparo han luchado para llenar un día la plaza de Sant Jaume de ciudadanos corrientes reivindicando uno de los derechos más elementales del ser humano: libertad para trasmitir a sus hijos la lengua que aprendieron de sus padres. No importa cuál. Porque no hay lenguas buenas ni malas. Pero si además es oficial y común a todos los españoles, amparada por la Constitución y conocida por todos, el disparate es si cabe aún más incomprensible.

Y no era fácil. Hemos necesitado tres décadas para atrevernos a pisar la calle, a vencer el miedo: el miedo a ser señalados, excluidos y a estar solos, abandonados al fin por todas las instituciones que habrían de defendernos.

Por eso, 28 de septiembre de 2008 es el fin del acoso y el principio de una rebelión cívica. Nada volverá a ser igual, ni un día más volveremos a consentir que se nos pisoteen nuestros derechos, ni un día más volveremos a vivir con la sensación de estar abandonados a nuestra suerte. A partir de ahora, la falsa cohesión social con que nos chantajean y sobre la que construyen la exclusión de tantos ciudadanos la exigiremos y la convertiremos en el límite de sus abusos.

No puede haber cohesión social sin igualdad de derechos: queremos poder educar a nuestros hijos en la lengua o en las lenguas que, con la libertad garantizada por la Constitución, decidamos. Y quien nos lo impida habrá de enfrentarse al espejo del racismo cultural que tantas veces en la historia se ha impuesto con mil y una disculpas: la raza, la patria, la clase social, el sexo… o la lengua propia.

La impunidad en la que estos hacedores de patrias y exclusiones han impuesto sus privilegios ha terminado. Ya tiene fecha: el 28 de septiembre de 2008. La plaza de Sant Jaume abarrotada de ciudadanos libres, conscientes de sus derechos, lo certifica.

Sé que arriesgo demasiado, pero también arriesgamos el 1 de noviembre de 2006 y llevamos a tres ciudadanos al Parlamento de Cataluña por idéntico empeño. Entonces, la atmósfera nacionalista con la que nos asfixiaban había logrado que a la sociedad catalana le resultara inimaginable. Pero la noche electoral de El Calderón, con las cámaras de TV3 obligadas a gravar lo inadmisible, nos enseñó que nada es imposible si la empresa es justa y hay ciudadanos dispuestos a no aceptar vivir como súbditos.

La manifestación había empezado en la plaza Urquinaona a las 11 de la mañana de un domingo soleado. Banderas plurales, leyendas de libertad, rimas de colores: "Menos nación y más educación", "¿Dónde está?, ¡no se ve!, el PSC"; y siempre "¡Libertad!, ¡libertad!, ¡libertad", que convertían en un callejón de ecos la bella y ancha Vía Layetana. Allí, desde Urquinaona hasta la calle Fernando, gentes corrientes, llenándolo todo, hasta los huecos de los intransigentes que convinieron finalmente en no aparecer. Ni un solo incidente. Una fiesta democrática, una mañana de sol y de paseo hacia la libertad.

A un lado el Ayuntamiento, al otro la Generalitat, un escenario en bilingüe: "No a la imposición lingüística" y un símbolo con la lengua de los Rolling Stones cortada a la mitad. La voz maravillosa del actor Toni Cantó comenzó los parlamentos en una plaza Sant Jaume llena de libertad. Valiente este chico en nación tan dada al ayuste de cuentas. Había declarado:

Yo saldré a la calle para reivindicar la obviedad. Esa que los nacionalistas niegan. En este país se vulneran derechos fundamentales por asuntos lingüísticos y los ciudadanos deberían tener más libertad a la hora de elegir la educación de sus hijos, algo que me parece fundamental.

Como maestro de ceremonias dio paso a varios representantes de las asociaciones cívicas de Cataluña y del resto de España. Con garra y un catalán perfecto, Irene García denunció el acoso moral a que los propios catalana parlantes han sido sometidos en nombre del miedo a perder su cultura y su lengua.

¿Saben cuando me di cuenta de que me había convertido en una madre que se oponía a la inmersión lingüística en nuestras escuelas? El día que alguien supuestamente "bueno" me dijo que sin una inmersión lingüística de nuestros hijos en catalán, nuestra lengua desaparecería. No toler que me amenazan. No era una amenaza directa, sino muy astuta. Si no hacemos "eso", nos pasará “aquello”. ¡Cuidado! "Nos pasará a todos, es decir, a ti también". Si no les imponemos la inmersión, desaparecerá "tu" lengua, "tu" cultura. En definitiva, desaparecerá tu mundo y desaparecerás tú.

Irene acababa de psicoanalizar el alma miserable de quienes han amedrentado y explotado los mejores sentimientos de una ciudadanía dispuesta a defender con sinceridad la lengua catalana. Lo que no dijo Irene, pero nos lo recordó en carne propia la puericultura, Sara Burgos, es que no sólo coaccionan sutilmente. Cuando conviene, utilizan las represalias laborales sin miramientos. Acababa de perder el trabajo por negarse a atender en castellano a los niños que se dirigían a ella en este idioma. Su delito fue haberlo denunciado en El Mundo.

El miedo guarda la viña. Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, que había llevado al Parlamento de Cataluña la Iniciativa Legislativa Popular en defensa del castellano, lo recordó en su expresión más trágica: el secuestro y tiro a Federico Jiménez Losantos en 1981 por haber firmado el manifiesto "Por la igualdad de derechos lingüísticos en Cataluña". O sea, lo mismo que el 28 de septiembre, pero 27 años antes.

Iñaki Ezkerra fue despiadado en su descripción:
Se llamaba Herodes a un tipo que asesinó a los niños de su reino ante el temor de que uno de ellos pudiera usurparle un día el trono. Ibarretxe y Montilla son lo que podemos llamar "Herodes pedagógicos". Tratan de decapitar intelectualmente a las nuevas generaciones quitándoles el castellano, quitándoles el dominio perfecto de la lengua común, quitándoles las posibilidades de desarrollarse culturalmente para que no haya entre ellos quienes un día puedan relevarles en el poder y traer la libertad al País Vasco y a Cataluña.

El representante del Círculo Balear dejó claro que la instrumentalización de la lengua ha excedido los límites de Cataluña y el País Vasco: "Hoy hemos demostrado a nuestros gobernantes que la falta de libertad lingüística es un problema nacional".

La Plataforma de padres por la libertad de elección lingüística del País Vasco lo puso en evidencia a continuación: "Soy una madre de un niño de 8 años. Vivo en Vitoria donde el 95 por ciento de sus habitantes son castellanohablantes". El resto ya lo conocemos. Comoquiera que los niños castellanohablantes no alcanzan el nivel de euskera que la nación precisa, el Gobierno vasco retirará la subvención a los colegios que no alcancen los niveles de euskaldunización idóneos: "Al Gobierno vasco no le interesa si nuestros hijos adquieren conocimientos científicos, culturales, históricos o artísticos. Únicamente que aprendan y usen euskera".

Cerró las intervenciones cívicas Elvira, la presidenta de la Asociación por la Tolerancia que, junto con la Asociación Cultural Miguel de Cervantes, fueron los primeros movimientos cívicos que se rebelaron contra la limpieza lingüística en Cataluña. Y destacó una de las miles de contradicciones del actual Gobierno de Zapatero:

Hace unos meses, nuestra ministra de Educación, en una visita a Andorra, alabó su sistema de educación y dijo que los alumnos andorranos tienen "la inmensa suerte de poder elegir entre tres sistemas educativos diferentes" y que era un orgullo para ella que puedan optar por el sistema educativo español en diez centros. Pues bien, señora Cabrera, eso es justamente lo que exigimos para nosotros: que los padres tengan libertad de elegir el sistema educativo que desean para sus hijos y, si así lo deciden, educarlos en castellano.

Ya en tono festivo, Toni Cantó cerró el acto con una anécdota en directo. Abrió su móvil y leyó un mensaje que "una buena amiga nacionalista" le había enviado la noche anterior del acto al enterarse de que había accedido a presentarlo: "Me duele que te manipulen esos cabrones. Ojalá fracase la convocatoria". Y Toni sin inmutarse pidió a la plaza entera que posara en posición de butifarra para enviársela a su amiga. Cosa de actores y de gente sin complejos.

Lo histórico ya lo he dicho, la fecha: Barcelona, 28 de septiembre de 2008. Su símbolo, la evidencia de que en España, quienes defendemos una nación de ciudadanos libres e iguales en deberes y derechos y consideramos a la lengua común de todos los españoles un patrimonio constitucional, hemos demostrado que juntos tenemos más fuerza que separados.
antoniorobles1789@hotmail.com

Contra la imposición lingüística
La mani de los malditos
La escasa asistencia no es ninguna sorpresa para quien conozca el silencio ensordecedor que se impuso sobre el tema de la lengua después del Manifiesto de los 2.300, el atentado contra Jiménez Losantos y el discreto exilio de miles de docentes
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 29 Septiembre 2008

Sintiéndolo mucho, no puedo simular satisfacción por la manifestación contra la imposición lingüística en las escuelas catalanas. Cuatro o cinco mil personas es una asistencia frustrante cuando se trata de denunciar la continuada, flagrante e impune violación de convenios de Derechos Humanos, de la Constitución, y hasta de la mismísima Ley de Política Lingüística aprobada por el Parlamento de Cataluña, cuyo artículo 21.2 reza: "Los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea esta el catalán o el castellano."

Albert Rivera, como político que es, ha hablado de "éxito". El resto de lo que ha dicho era cierto. También lo expuesto por Sánchez Camacho y lo contenido en el manifiesto leído por Arcadi Espada. Tan cierto todo que, por mucha entrega que le pongan sus detractores, son incapaces de refutarlo. Les recuerdas que la ley está para cumplirse y te contestan que en Cataluña no hay ningún conflicto; invocas las tres sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña incumplidas por la Generalitat y te responden que todos los niños de Cataluña saben castellano. Y así sucesivamente.

La escasa asistencia no es, sin embargo, ninguna sorpresa para quien conozca el silencio ensordecedor que se impuso sobre el tema de la lengua después del Manifiesto de los 2.300, el atentado contra Jiménez Losantos y el discreto exilio de miles de docentes. Suscitar la cuestión te convertía automáticamente en apestado, en sujeto peligroso, en enemigo del pueblo, en inadaptado y, por supuesto –gracias a la insostenible equivalencia, de vigencia local, entre España y extrema derecha–, en fascista redomado.

Sólo la reivindicación del bilingüismo oficial desde focos maragalianos desencantados operó el milagro de que tan justos argumentos merecieran algún eco. Lo que no significa que los impulsores de Ciudadanos se libraran de los sambenitos al uso. Todo lo contrario. El establishment considera a aquel grupo de intelectuales (aunque ya no tanto a los tres diputados del partido resultante) un auténtico peligro, una amenaza bastante más seria que el Partido Popular, que al fin y al cabo gobernó sin alterar sus planes de construcción nacional vía imposición lingüística.

En una sociedad abierta (por imperfecta que sea) siempre habrá quien se niegue a transitar uno de los más antiguos procesos tribales: "Es preciso que los vencidos reconozcan libremente su culpa. Es precisa una confesión de culpabilidad que no parezca arrancada sólo por la violencia. Se exige que los malditos den su bendición a la maldición que cae sobre ellos." (René Girard, La ruta antigua de los hombres perversos) Sólo en ese sentido, el de la pervivencia de un puñado de malditos contumaces opuestos al "proceso totalitario" (sigo con Girard) de autoinculpación, cabe llamar "éxito" a la manifestación.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

A la calle, que ya es hora
XAVIER PERICAY ABC 29 Septiembre 2008

Da igual si fueron 4.000, como afirma la Guardia Urbana, o si fueron el doble, como sostiene Ciutadans, el partido político convocante. Se trata, probablemente, de la mayor manifestación de este género habida jamás en Cataluña. ¿El género? No resulta fácil definirlo. Pongamos el no nacionalismo. O, para que nadie se llame a engaño, el antinacionalismo. O incluso, por qué no, la estricta ciudadanía.

El caso es que miles de catalanes se manifestaron ayer en Barcelona, sin complejo alguno, en demanda de libertad. ¿Una exageración? En absoluto. La libertad sólo se da si es plena. Y, en Cataluña, los ciudadanos no son libres de escoger la lengua en la que querrían ver escolarizados a sus hijos, ni aquella en la que desearían relacionarse con la Administración ni, por supuesto, aquella en la que les gustaría rotular sus comercios. En definitiva: en Cataluña los ciudadanos no son libres.

Todo esto, claro, no constituye ninguna novedad. La novedad es que la gente esté dispuesta a salir a la calle para reclamar sus derechos. Es decir, que simpatizantes de Ciutadans, del Partido Popular y de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), junto a ciudadanos no adscritos racional o emocionalmente a partido alguno, consideren que ha llegado la hora de la movilización. Porque, hasta la fecha, en Cataluña no se movilizaba más que el catalanismo. Bajo una u otra bandera, o bajo todas a la vez. Y lo que no era catalanismo callaba y asentía. Todo indica que ayer la cosa empezó a cambiar. Ahora sólo falta que no decaiga.

Las catacumbas de Barcelona
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 29 Septiembre 2008

«La Cervantina» lleva un cuarto de siglo en las catacumbas de Barcelona. Las que desconoce Woody Allen. Desde 1982 viene resistiendo al nacionalismo de Pujol, primero, y del tripartito ahora. A los que se presentan como tales y a los que disimulan. Sus raíces de izquierda no les han impedido ceder a los cantos de sirena del PSC ni sus convicciones conservadoras pastelear con el PP. Su defensa del castellano les ha situado siempre en lo políticamente incorrecto. Han sobrevivido a todas las «inmersiones», una tras otra. Nunca han tenido dudas sobre la naturaleza democrática de su españolismo. Siempre han sido conscientes de su papel histórico. Sal de la tierra, nunca han sido más de un centenar de afiliados. La cuota de la esperanza. La lucha contra la peste. Realmente camusianos. Cultos, serios, conscientes de su papel histórico, siguen editando una revista, breve, satinada, limpia.

Desde hace años conozco la cervantina, su sede mínima, su espacio elemental. He mantenido en él los coloquios más agradecidos que uno puede tener. El gusto de la radical independencia, de la militancia en la verdad y por lo mismo la melancolía que supone compartir con unos cuantos las cuatro cosas importantes que hay que defender. La idea de España, por ejemplo.

Pero ayer, tras tantas frustraciones, «La cervantina» tuvo una de esas raras compensaciones que le ayudarán a proseguir. No es la primera vez, por otra parte. Durante esta última década han ido celebrando el nacimiento de otras organizaciones hermanas, también minoritarias, castigadas siempre por los emisarios que termina por el infiltrar el «sistema». En todo caso lo de ayer, la manifestación de Urquinaona fue una fiesta, la bajada a la calle, el encuentro con la gente, con los tuyos, unos cinco mil asistentes según Rafael Sorní ya, al final, en la plaza de Sant Jaume.

El domingo los afiliados de «La Cervantina» vivieron unas horas de alucinación. Llegaron a creer que algún día los colegios catalanes puedan escolarizar a alumnos y enseñarles en castellano. De momento han vuelto a las catacumbas.

En defensa del castellano y del sentido común
ABC 29 Septiembre 2008

Alrededor de 5.000 personas se manifestaron ayer en Barcelona (arriba) para denunciar la ofensiva que los Gobiernos de las comunidades autónomas con lenguas cooficiales -especialmente Cataluña, el País Vasco y Galicia- continúan realizando contra la libre escolarización en castellano. Es evidente que las políticas de normalización lingüística se han convertido en una imposición de parte basada en una obsesión identitaria que ha llevado a la persecución del castellano y de quienes lo exigen en los primeros años de colegio. A la manifestación, impulsada por veinte organizaciones y foros cívicos de toda España, y apoyada por el Partido Popular y por Ciudadanos (en la imagen, Albert Rivera, el actor Toni Cantó y la popular Alicia Sánchez Camacho), no asistió ningún representante del PSOE, partido que ayer fue acusado de complicidad con los Gobiernos autonómicos empeñados en vulnerar la ley en materia lingüística. -España

Gloria Lago: "Miedo a la libertad"

Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 29 Septiembre 2008

Los mayores disparates e injusticias de la historia no habrían contado con la aquiescencia de buena parte de la ciudadanía si no hubiesen ido acompañados de una calculada manipulación de la información y del lenguaje.

En España tenemos la tendencia a tolerar demasiado bien las mentiras de los políticos. Tal vez sean reminiscencias de etapas anteriores, en las que no cabía la crítica al poder y sólo nos quedaba la libertad de no creer. Conserva una buena parte de la sociedad la tendencia a dar crédito a la información que llega desde ámbitos profesionales, de los que consideran expertos, y con esa candidez de democracia aún joven, tal vez no sea consciente de que cuando el poder consigue hacerse con la suficiente influencia en esos sectores, “apesebrarlos”, se filtra en nuestras vidas de un modo mucho más peligroso, porque, avalado por una presunta neutralidad “científica”, se prevale de la confianza que depositamos en el que más sabe.

Siempre ha habido algo de sagrado en los libros de texto. Los profesores sabemos que incluso el error más evidente es muchas veces aceptado por nuestros alumnos como correcto porque "lo dice el libro". Los jóvenes gallegos, a quienes se ha reducido la enseñanza en castellano a una mera anécdota, son además animados, a través de los libros de "lengua propia", a reparar el daño infligido a la que debería ser su lengua por una lengua “ajena” que llegó con la invasión de unas gentes de Castilla. A los más pequeños se les pide que colaboren para que "la lengua gallega sea la habitual de los gallegos y gallegas". A los mayores se les adoctrina ideológicamente y se les bombardea con verdaderos tratados de política lingüística y mensajes que llevan implícito que los que hablan español no hablan una lengua de Galicia. El gallego siempre aparece personificado, y su “muerte” equiparada a la de un ser humano. Les correspondería a nuestros jóvenes revertir esa situación, convertirse en "neofalantes", una suerte de conversos a quienes en algunos libros de texto aconsejan cambiar de amigos para rodearse de un entorno que facilite esa conversión.

A los padres se nos dice que el castellano ya se aprende fuera de la escuela, asegurándonos que nuestros hijos alcanzarán una igual competencia en ambas lenguas, imprescindible, según ellos, para lograr una sociedad cohesionada, y se nos desinforma sobre los sistemas educativos de otras democracias, con campañas manipuladas, pero avaladas por profesores universitarios.

Ante esta situación, alguien tenía que decir la verdad. Los chicos necesitan saber que en la historia de las civilizaciones las gentes vienen y van, y que a causa de esos flujos se ha enriquecido nuestra cultura y han evolucionado nuestras lenguas. Que los romanos que trajeron a Galicia el latín, del que surgió el gallego, no vinieron a hacer turismo, que el castellano comenzó a utilizarse en Galicia en el remoto siglo XIV y que muchos de nuestros antepasados contribuyeron a convertirlo en el español que hoy compartimos con los demás hispanohablantes, siglos antes de que la lengua “d’oil” se convirtiera en el francés, la lengua de casi todos los franceses. Pero debería de bastar con que fuesen conscientes de que lo justo y lo sensato sería que pudiesen estudiar en la lengua en la que aman, se enfadan y sueñan, o simplemente en aquélla que consideren que les proporciona mayor bienestar.

Alguien tenía que decirles a los padres que el registro culto de un idioma se aprende habitualmente en el colegio, y que por tratarse de lenguas parecidas, la mezcla de códigos es más probable. Que para la inmensa mayoría la igual competencia en ambas lenguas es imposible, a no ser que sea nula en ambas, y que, en todo caso, tampoco es necesaria porque siempre ha existido un bilingüismo pasivo que ha posibilitado la intercomunicación. En definitiva, que de un estatus de cooficialidad no puede deducirse que ambas lenguas han de ser igualmente conocidas por toda la población.

Al profesional y al comerciante no es necesario decirles lo que su sentido común ya les dicta, pero alguien decidió ayudarles a aportar argumentos para defenderse de los que pretenden primar más el conocimiento de una lengua que la competencia profesional, o hacerle creer que su negocio, en lugar de una actividad privada que, en todo caso, se desarrolla en un local abierto al público, es un servicio público. El derecho que tiene el consumidor a que le atiendan en una determinada lengua es el mismo que el que tiene el comerciante a que el consumidor emplee la que aquél prefiera: ninguno.

A todos ellos alguien tenía que decirles que en los países con larga tradición democrática, la conservación del patrimonio cultural es compatible con el respeto a la libertad del individuo; que no es éste el que está al servicio de aquél, sino al revés; que no es admisible restringir los derechos de un ciudadano salvo que ello sea imprescindible para que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos. Que en democracia, cuando hay diferentes opciones compatibles, la cohesión social se basa en que cada ciudadano pueda elegir aquélla que más le guste o convenga.

El conocimiento genera inquietud y temor en los que pretenden controlar a la sociedad, porque la información puede conducir a que la exigencia de la libre elección se generalice y sea un clamor, y tal vez en ese caso la gran mentira quedaría al descubierto. A los que desde hace poco más de un año dedicamos nuestro tiempo y nuestros escasos recursos a informar y aglutinar esfuerzos con el único objetivo de lograr una política lingüística homologable a la de las democracias que nos rodean; a los que nos hemos atrevido a cuestionar el tabú; se nos tacha de segregacionistas. Este término, uno de los últimos hallazgos incorporados al argumentario común de los “normalizadores” siempre se aplicó a quienes desde el poder separan a los ciudadanos en grupos por características étnicas o de otro tipo, sobre todo en contra de su voluntad. Presintiendo, al parecer, cuál sería la opción mayoritariamente elegida, se apresuran a acusar a quienes no se decantarían por la opción que ellos ya han elegido para todos, de padecer prejuicios hacia las lenguas minoritarias, lo que es tan absurdo como lo sería afirmar que los padres que quieren que sus hijos aprendan en inglés tienen prejuicios hacia el húngaro por no preferir esta lengua.

El mensaje va calando. A los 80.000 ciudadanos que han plasmado su firma sobre los pliegos de nuestro manifiesto, se suman las voces que desde sectores socialmente importantes muestran su disconformidad con una política restrictiva de derechos y empobrecedora económica y culturalmente. El miedo de los mediocres a la competencia en libertad ha dado lugar al insulto y a la difamación desde las tribunas subvencionadas, a la agresión desde las alcantarillas de los fanáticos útiles. Tres veces se negó el Presidente Touriño a condenar públicamente las agresiones que los miembros de nuestra asociación, Galicia Bilingüe, estamos sufriendo. Tal vez el miedo a las consecuencias políticas de nuestra labor pesó más que su obligación de proteger la libertad de expresión de unos gallegos que reclaman pacíficamente y con argumentos un cambio en la legislación.

Y es que se aprende mucho informando. Así, fuimos descubriendo que la presión y la intimidación son más graves de lo que habíamos podido imaginar; que se extienden a muchos sectores de la sociedad, sobre todo hacia los docentes, y especialmente hacia los que comparten centro con una minoría muy activa que ha convertido su profesión en un apostolado. Algunos ya habían tirado la toalla, otros desafían la sanción impartiendo sus clases en la lengua que sus alumnos mejor comprenden o en la que quieren ser enseñados. Sus historias confesadas con palabras amargas nos han llegado a través del correo, de la llamada telefónica o de la cita en un café. Otros, disconformes, no se pronuncian por miedo a la exclusión, porque a todos nos gusta sentirnos queridos. Unos pocos nos hemos sobrepuesto a ese temor cuando hemos comprendido que nada vale el saludo de quien quiere más a una lengua que a la libertad.

Hemos aprendido que la maquinaria normalizadora mueve mucho más dinero del que sospechábamos. Que entidades que creíamos organismos gubernamentales a tenor de las subvenciones y del pábulo que se les da desde instancias oficiales, no son sino asociaciones privadas (Mesa Pola Normalización lingüística) que, bajo el pretexto de salvar una lengua, presionan a empresas, instituciones y directores de colegios. Colectivos con una ideología muy concreta que aceptan expresamente los apoyos de grupos radicales o antisistema. Al final hemos llegado a la conclusión de que lo que menos les importa es la conservación de una lengua, que ésta sólo es un instrumento de control social para conservar sus privilegios y lograr su proyecto político. No hay nada que más teman quienes legislan de espaldas a la ciudadanía que la sociedad abandone su pasividad. Nos corresponde a los que constituimos la sociedad civil reclamar que se respeten nuestros derechos. Lo haremos utilizando el poder que tenemos como votantes, removiendo las cúpulas de los partidos desde las bases, sumando, sin reproches. Las políticas “normalizadoras” no son más que el reflejo de un rancio nacionalismo cultural que por tradición ideológica nada tiene que ver ni con la izquierda democrática ni con la derecha liberal. Tenemos que promover un cambio en la legislación que padecemos en algunas comunidades autónomas, pero del que somos potenciales víctimas todos los españoles y que convierte derechos en deberes, algo que no es propio de un sistema democrático. No es sólo la formación de nuestros jóvenes lo que está en juego, sino nuestro derecho a vivir en una nación de individuos libres e iguales entre sí.

Gloria Lago
Presidente de Galicia Bilingüe
Reproducido con el permiso de la autora.
Publicado en El Mundo el 23.09.2008 en las páginas 4 y 5 en la sección "Tribuna Libre".
Publicado en Galicia Bilingüe: http://www.galiciabilingue.es/
Enlace al artículo en GB desde donde se puede descargar en formato PDF: http://www.galiciabilingue.es/index.php?option=com_content&task=view&id=319&Itemid=105
IMPORTANTE: Ruego encarecidamente a mis lectores y amigos le deis la máxima difusión. Estamos en una lucha desigual por la racionalidad y la libertad y la vamos a ganar. Gracias a todos en nombre de una Galicia próspera, alegre, libre y democrática.
Ánimo, Gloria, te queremos.

Castellano en la escuela
Editorial ABC 29 Septiembre 2008
pdte

Si el Gobierno quisiera argumentos de fondo realistas para justificar la necesidad de un Ministerio de Igualdad, Rodríguez Zapatero no tendría más que preguntar en la inmensa mayoría de colegios de....

La peor opción del PNV
Editorial ABC 29 Septiembre 2008

DURANTE la celebración del Alderdi Eguna en las Campas de Foronda, cerca de Vitoria, el presidente del PNV confirmó ayer que Juan José Ibarretxe repetirá como candidato de la formación nacionalista en la próximas elecciones autonómicas. Resulta incomprensible que Íñigo Urkullu presentara la designación del actual lendakari como un «compromiso de futuro», porque se trata de un político ya amortizado, cuya obsesión soberanista le arrastra de fracaso en fracaso. El PNV lleva mucho tiempo cometiendo errores estratégicos que reflejan la realidad de un partido que practica el nacionalismo excluyente en lugar de atender a las necesidades de los ciudadanos. Es un mensaje inequívoco en favor de la apuesta radical de un dirigente que ha tropezado una y otra vez en la misma piedra. En efecto, además de otros intentos que no salieron a la luz, Ibarretxe cuenta en su balance negativo con el rechazo del Congreso a su plan en la pasada legislatura y con el frenazo hace sólo unos días del Tribunal Constitucional a la consulta —ilegal e ilegítima— que pretendía convocar el 25 de octubre. El PNV pretende, por cierto, sustituir ese referéndum frustrado por una insólita cadena humana entre Guernica y Vitoria, extraña ocurrencia que demuestra una falta de respeto por los ciudadanos y una afrenta a las instituciones, y que podría convertirse en una auténtica fantochada. Por lo demás, las condenas retóricas a ETA que ayer se escucharon en Foronda no hacen olvidar episodios como el Pacto de Estella o la intervención en las negociaciones fallidas en Loyola.

Designar a Ibarretxe para competir de nuevo en las urnas es la prueba definitiva, por si hiciera falta alguna otra, de que los nacionalistas no han cambiado y no tienen ninguna intención de cambiar. Si la salida de Josu Jon Imaz no fuera una razón suficiente para descartar cualquier giro, al menos aparente, ahora se confirma que los ingenuos o los oportunistas tendrán que abandonar toda esperanza, como dijo Dante de quienes se encuentran a las puertas del Infierno. El perfil público del candidato ya confirmado es unilateral y monotemático. Sólo piensa y actúa en favor de un derecho de autodeterminación cuyo objetivo final es la independencia, en contra de la realidad histórica y sociológica y de la legalidad vigente. El PNV ha perdido la oportunidad de presentar una imagen renovada ante unos electores ya saturados de retórica identitaria y hartos de que la coincidencia en los fines entre los terroristas y el nacionalismo supuestamente «moderado» suponga un aliento objetivo para ETA que —como demostró hace pocos días— quiere y puede matar para dejar su sello criminal en el actual contexto vasco.

La grave irresponsabilidad de Rodríguez Zapatero al negociar con ETA en la pasada legislatura no le sirve para aprender de sus errores. Ahora, la búsqueda de apoyos parlamentarios en el Congreso le lleva a un acercamiento al PNV, que responde una y otra vez con exigencias radicales para romper las reglas del Estado de Derecho. Si Patxi López pretendía buscar una alianza con los nacionalistas después de las autonómicas, es evidente que la presencia de Ibarretxe dificulta en extremo cualquier acuerdo. El PNV ha optado por la peor opción entre todas las posibles, porque la noticia confirmada ayer en un acto muy significativo para ellos demuestra que el País Vasco no sólo no avanza sino que retrocede hacia los peores tiempos de la fractura social. Dadas las circunstancias, es imprescindible que los dos grandes partidos de ámbito nacional estén a la altura de su responsabilidad. Socialistas y populares tienen que estar juntos otra vez ante este desafío reiterado y explícito en una defensa sin fisuras de la Constitución y el sistema autonómico para no ofrecer flancos débiles ante un adversario que plantea propuestas inaceptables para la España constitucional. Si el PNV decide apostar por su perfil más extremista e irrcional, la respuesta política debe ser coherente, eficaz y sin ambigüedades.

Alambrados
IÑAKI EZKERRA El Correo 29 Septiembre 2008

Hay algo que hay que reconocerle de bueno a Zapatero dentro de toda la larga colección de errores y horrores que ha acumulado su tratamiento blando de la cuestión nacionalista durante la pasada legislatura. Zapatero ha conseguido volver extraordinariamente extemporáneo a Ibarretxe, su plan, su referéndum, su discurso victimista. Ibarretxe habla ahora de alambradas, nos está pintando «una Euskadi cercada por la alambrada del PSOE, el PP y el Tribunal Constitucional», pero la imagen no cuela ni como metáfora. Resulta demasiado subida de tono, demasiado caliente, demasiado trágica para la apatía reinante, para la frialdad ambiental, para el pasotismo general. No conozco, la verdad, a ningún vasco que se sienta realmente alambrado, embutido, incrustado en una malla de metálicas púas. Bueno, sí, miento, conozco a uno, pero no es por culpa de ningún partido ni del Constitucional sino de su mujer. Conozco de vista a la peña esa de ETA que quiere pegar tiros y poner bombas y lanzar cócteles molotov como si fuera lo normal, como otros hacen pesas o trabajan en la Kutxa o estudian informática, pero creo que esos se sentirían alambrados en cualquier parte del mundo y además está muy bien, por otra parte, que se sientan alambrados. Es bastante natural que se sientan alambrados y lo inquietante sería más bien lo contrario. Ésos en Euskadi, por desgracia, se sienten menos alambrados de lo que se sentirían en cualquier otro sitio.

Con su blandura, Zapatero ha vuelto indiscutiblemente, escandalosamente, definitivamente anacrónico el alambicado, el alumbrado y alambrado victimismo de Ibarretxe. Uno no tiene el menor inconveniente en reconocer ese lado positivo del experimento zapateril, que a uno le sigue, por otra parte, pareciendo demasiado caro, porque la extemporaneidad no lo es todo en la vida; porque no sólo se trataba de demostrar la extemporaneidad de Ibarretxe sino también de poder contarlo.

No, la imagen esa del campo de concentración no nos vale para esta Euskadi donde la gente anda tan gordita. Cualquier periodista extranjero, cualquier ajeno e ingenuo observador que se tomara en serio las palabras de Ibarretxe quedaría un tanto desconcertado al ver por las calles vascas esas triporras felices y proverbiales que no son las del campo de refugiados exactamente ni de trabajo ni de exterminio sino las de las kokotxas, las morcillas y las alubias de Tolosa que producen otra clase de gaseamientos diferentes a los del Holocausto.

Las preguntas
MANUEL MONTERO El Correo 29 Septiembre 2008

Leo al político: ETA ha asesinado «a una persona inocente». ETA debe desaparecer porque ha asesinado «a una persona inocente». Condenamos a ETA porque ha asesinado a «una persona inocente».
¿Si hubiese asesinado a una persona culpable, ETA podría sobrevivir? ¿Debería? ¿La condenaríamos? ¿Miraríamos hacia otro lado? ¿Nos alegraríamos?

¿Inocente de qué?
¿Hay personas culpables entre nosotros? ¿Quiénes son? ¿Deben ser asesinadas las personas culpables? ¿Pueden ser asesinadas las personas culpables? ¿Por qué son culpables? ¿Son culpables porque no nos hacen caso? ¿Puede decirse inocente si no hay culpable? ¿Soy inocente o soy culpable? ¿Es culpable el asesino? ¿Es inocente? ¿Es culpable si la víctima es inocente? ¿Es inocente si la víctima es culpable? ¿Es inocente si la víctima no es inocente o siempre es inocente?

¿Nunca es culpable?
¿Quién es más culpable, la víctima o su asesino? ¿O son los dos igual de inocentes? ¿Todos somos inocentes? ¿No hay culpables? ¿Sólo son culpables las víctimas?

¿Vivo escoltado porque soy culpable? ¿Cuando me miran por la calle piensan que soy inocente o que soy culpable? ¿Algo habré hecho? ¿Qué he hecho? ¿Puedo ser inocente si no hay culpables? ¿Todos somos culpables? ¿Soy inocente?
¿Inocente de qué?

¿Son inocentes quienes creen que hay víctimas inocentes y culpables? ¿Son inocentes quienes piensan que víctimas y verdugos son dos caras de lo mismo? ¿Son inocentes quienes consuelan a víctimas y asesinos?
¿El culpable es la víctima que se revuelve y odia al asesino? ¿Es inocente el asesino que asesina a la víctima por creerla culpable? ¿Es inocente quien se siente inocente?

¿Es culpable quien teme al asesino? ¿Es inocente quien se siente acosado por las víctimas, pues no le dejan vivir en paz? ¿Es verdad que aquí se vive muy bien?
¿Viven bien los asesinos?
¿Viven bien las víctimas?

¿Viven bien quienes no son asesinos ni víctimas? ¿Son inocentes? ¿Son inocentes debido a que quieren ser felices? ¿Miran para otro lado porque tienen derecho a ser felices? ¿Todos somos inocentes? ¿No hay culpables? ¿Son culpables las víctimas por serlo?

¿Hay asesinos porque hay víctimas? ¿Son inocentes? ¿En qué grado? ¿Por qué hay más calles, jardines y plazas dedicadas a asesinos que a víctimas? ¿Cuántos nombres de víctimas recordamos? ¿Cuántos nombres de asesinos recordamos? ¿Es inocente la memoria? ¿Nos duelen más las víctimas de hace setenta años que las de ahora? ¿Algo habrán hecho, las víctimas? ¿Tienen que desaparecer de entre nosotros? ¿Alguna vez podremos perdonar a las víctimas por lo que nos han hecho, todo el daño que nos han causado, pues tenemos derecho a ser felices? ¿Son culpables por creerse inocentes? ¿Son inocentes?

¿Inocentes de qué?
Menos una, todas estas preguntas tienen respuesta.

Constitucional o inconstitucional: ¿eso es todo?
AURELIO ARTETA El País 29 Septiembre 2008

No sería oportuno discutir la conveniencia de una práctica habitual, y un tanto cansina, en nuestra escena pública? Se trata de la constante referencia al acuerdo o desacuerdo con la Constitución de cualquier propuesta política de cierto alcance como si fuera el argumento con el que sentenciar lo admisible o rechazable de tal propuesta. La inician los políticos y la refrendan después (que me perdonen algunos queridos colegas) unos cuantos profesores de Derecho Constitucional. O viceversa, lo mismo da. Favorables y contrarios tienden a plantear el debate sobre política lingüística, reformas estatutarias, financiación autonómica y otras cuestiones cruciales del momento... en términos de constitucionalidad o inconstitucionalidad, y pare usted de contar. Acertada o tramposa, me temo que esa invocación -tal como suele hacerse- maleduca a los ciudadanos.

Y es que el de la constitucionalidad no debe ser nuestro único recurso a la hora de emitir un juicio político lo bastante meditado. Si fuera el único, se vendría a confesar el vacío de otras razones que avalaran la opción preferida y que ésta carece de más sustento que el puro mandato de la ley. Pero es que tampoco debería ser el principal y, en cierto sentido, ni siquiera el último argumento al que acudir para zanjar las disputas públicas. Eso sería tanto como mantener que las demás razones (en última instancia, morales) tan sólo valen si las respalda la sanción legal y pierden su fuerza en cuanto dejan asomar alguna discrepancia con el derecho. Y si esas razones son secundarias y hasta sobran cuando aparece la jurídica, ésta será entonces la máxima y autosuficiente. En definitiva, es un argumento que disuade de indagar otros argumentos.

Los riesgos son abundantes, no me lo van a negar. Ese modo de proceder suele desinflar el debate, pues todo queda enseguida resuelto por la letra de la ley o reducido a un solo quehacer: recitar nuestra Carta Magna o interpretar la jurisprudencia constitucional. No hay lugar para otro esfuerzo argumental que vaya más allá. El derecho no comparece como una plasmación de reflexiones previas y que remita a fundamentos más hondos, sino como algo absoluto y terminado. Atrévanse a suscitar estos interrogantes ante un estudiante medio de Derecho y verán si acierto.

¿Otro síntoma?: la declaración de ciertos constitucionalistas de que los preámbulos de las leyes carecen de valor normativo. La norma constitucional adopta entonces la figura de prontuario de recetas, fórmulas prefabricadas o respuestas automáticas de las que no interesa saber su porqué. Ese saber pertenece a los expertos, mientras a los legos nos toca escuchar a estos sumos sacerdotes sin interrumpir.

Creo que la Constitución adquiere así una apariencia misteriosa y poco amable ante la ciudadanía de a pie.

Cuando nuestros hombres públicos desdeñan en sus pleitos todo intento de justificación razonable para limitarse a señalar el carácter constitucional de sus tesis y el inconstitucional de las opuestas, nuestra última norma queda como revestida de pura prepotencia. Si no hay más razones que dar ni que pedir, es que se piden y se dan pocas razones. Se diría, pues, que el precepto constitucional es algo aleatorio o hasta arbitrario. Lo mismo que se acordó una vez hace algún tiempo, podría ser desdicho o corregido al cabo de los años simplemente porque ha cambiado la voluntad de la mayoría. Al parecer, todo se fía a la voluntad. No se apela a algún otro criterio de legitimidad que lo justificara entonces y lo justifique ahora. Al contrario, al ciudadano le queda la impresión de que lo que hoy se acepta hubiera podido aceptarse ayer y que el sagrado dogma constitucional no lo era tanto. Sólo era expresión de la manida "correlación de fuerzas".

Esta hinchazón constitucionalista sería la atmósfera en que culmina la juridización creciente de la sociedad. Me refiero a esa tendencia a suplantar el área de lo político y lo moral por lo estrictamente legal. Cada día más, el se debe o no se debe de una conducta individual o colectiva deja paso al se puede o no se puede que dicta el derecho. Como no hay que juzgar nada ni a nadie, ¡vaya osadía!, eso queda hoy a cargo de los jueces togados. Que sea lo más justo para nuestra comunidad, las preguntas por la bondad de los fines y no sólo por la eficacia de los medios, etcétera, todo queda recortado a la medida de la plantilla jurídica. Lo que no está en el código no está en el mundo (ni se le espera). Y algunos aún quieren reducir la educación política de los ciudadanos a la enseñanza de la Constitución...

Pues claro que hay que invocar la Constitución como norma última, faltaría más, pero con la conciencia de que así empleamos un argumento penúltimo. Sabemos que las normas legales han de ser públicas, contar con fuerza coactiva y gozar de vigencia universal en una comunidad. Y también sabemos que éstos son requisitos que a menudo incumplen las normas morales, por definición más particulares y disputables. Sólo el derecho aporta el andamiaje para la convivencia en una sociedad tan plural, que sin ese armazón constitucional se vendría abajo. De modo que consagremos el imperio de la ley, desde luego, pero que sea una ley razonada. La ley escrita debe prevalecer sobre las leyes no escritas; sí, pero esa ley escrita sólo puede emanar de otras no escritas. Pues, a menos que la Constitución se considere autofundada (o producto de alguna inspiración divina), habrá que esmerarse en exponer en qué se funda a su vez ella. Si la norma legal básica en que descansan todas las otras sólo descansara en sí misma, ¿con arreglo a qué mediríamos entonces su propio valor? Tiene que buscarse en algo por encima de ella, hacia lo cual se orienta y que permite juzgarla según su proximidad a ese ideal. Ese ideal habrá de ser un derecho moral que sea a un tiempo fuente, guía e imperativo de todo derecho positivo.

Así topamos con el principio democrático de la vida política, que es la base de los principios constitucionales y no al revés. Lo constitucional no agota lo democrático, porque tampoco la democracia se manifiesta inmaculada y completa en cada Constitución. Por eso la revisión de un proyecto público ante el Tribunal Constitucional debe atenerse a la letra y al espíritu de la Constitución; le basta con eso. Pero ese mismo examen ante la opinión pública se queda demasiado corto como no le acompañe una advertencia sobre la calidad democrática de aquel proyecto. Frente a este amplio tribunal ciudadano, limitarse a mostrar algún vicio de inconstitucionalidad será engañoso si omite resaltar otros posibles vicios mayores.

Ya imaginan a cuento de qué viene todo esto. Al fundado recelo de que ciertas medidas fiscales, educativas o lingüísticas de algún Estatuto en trance de reforma, la pretensión nacionalista vasca de celebrar una consulta de autodeterminación, etcétera, no sean tan sólo inconstitucionales, sino además antidemocráticas. Y ello aun cuando hubieran recibido todos los sacramentos debidos en los Parlamentos regionales y en el de la nación. Pueden ser antidemocráticos tanto por el título que invocan (el Pueblo étnico como sujeto, unos presuntos derechos colectivos o históricos, etcétera) como por los perversos efectos que producen (unos derechos desiguales en el seno de un mismo Estado, el enfrentamiento civil en una comunidad local). Y en tal caso no atentarían sólo contra este o aquel artículo de la Constitución..., sino sobre todo contra el principio de justicia democrática del que esa Constitución recibe su más alto valor.

Aurelio Arteta es catedrático de Filosofía Moral y Política de la Universidad del País Vasco.

La entereza de Iván Conde, una lección de dignidad para todos
Antonio Jiménez elsemanaldigital 29 Septiembre 2008

Lo más lógico, humano y consecuente tras el desagarro familiar habría sido que el huérfano hubiera reaccionado ante las cámaras con palabras de grueso calibre pronunciadas con rabia e indignación y no con la sobria entereza y dignidad -como informó El Semanal Digital- con que lo hizo Iván Conde. Quizás porque sigue los pasos de su padre en la Academia de Artillería de Segovia y por que lleva implícito en su mentalidad de militar el riesgo de lo imprevisible asociado a la muerte, Iván dejó escapar alguna lágrima furtiva y con el dolor contenido en su rostro, no clamó venganza ni se dejó llevar por la riada de insultos que se merecían los mal nacidos que acababan de asesinar a su padre en Santoña.

Siempre me he preguntado el motivo por el cual los huérfanos, hermanos o padres de las víctimas de ETA suelen reaccionar en público con el dolor y la rabia contenidas, sin exteriorizar un comprensible y justificado deseo de que los asesinos lo paguen con su vida y penen en el infierno por todo el mal causado. Iván Conde se limitó a decirles que nunca se saldrían con la suya; sin embargo, a pesar de que ETA sabe que nunca conseguirá sus objetivos lleva más de 40 años intentándolo.

ETA no se va a salir con la suya pero ha segado cobardemente las vidas de cerca de 1000 inocentes como el brigada Luis Conde, cuyo hijo Iván no entiende por qué han tenido que morir. ETA no se va a salir con la suya pero Zapatero no dudó en negociar con la banda.

Por más que nos preguntemos si en los más de 40 años de existencia de ETA se ha hecho todo lo posible por parte de quienes tenían y tienen responsabilidad y obligación de acabar con la banda terrorista, siempre obtendremos por respuesta un no. Durante todo ese tiempo y especialmente en los vergonzantes "años de plomo", junto a los centenares de crímenes hemos visto y conocido tomas de contacto o de temperatura con los terroristas, negociaciones, disquisiciones legalistas, actitudes acomplejadas de las fuerzas políticas muy propias de una democracia bisoña y, sobre todo, un Estado que ha contemporizado claramente con quienes querían subvertirlo y dinamitarlo. Y justo cuando peor, aparentemente, se encontraban los dinamiteros y su brazo político, Zapatero abrió su equivocado proceso negociador que como se ha visto antes y ahora, aquellos aprovecharon para rearmarse.

El atentado de Santoña, las posteriores declaraciones de pesar y condena de los dirigentes políticos y los simbólicos minutos de silencio ante ayuntamientos e instituciones han dejado en el ambiente una sensación de "dejà vu" que inquieta e indigna por su vacuidad e inutilidad. Las victimas se merecen mucho más que el ritual de gestos y palabras que inevitablemente acompañan a cada atentado.

Se merecen que el gobierno y la oposición, además de escenificar imágenes de unidad contra los terroristas, no rehuyan el debate de la cadena perpetua y de cuantas reformas penales sean precisas para evitar que cualquier etarra, como De Juana, salga de prisión sin haber cumplido, por lo menos, tres cuartas parte de su vida entre rejas; se merecen que nunca mas, ni este ni cualquier otro gobierno, condicionen por interés partidista la acción de la justicia a la política y sean disueltos los ayuntamientos vascos en los que los pro etarras se colaron en las pasadas elecciones municipales merced a esa perversa estrategia seguida por Zapatero y Conde Pumpido y, desde luego, no se merecen que el nacionalismo, especialmente el PNV, y el gobierno vasco sigan insuflando oxígeno a los terroristas con quienes comparten los mismos fines políticos.

Mientras tanto , fotos como la del portavoz socialista Jose Antonio Alonso escoltado por el resto de portavoces y los agentes sociales , seguirán siendo interpretadas por las victimas y buena parte de los españoles como la viva imagen del fracaso colectivo en la lucha contra ETA después de cientos de posados e instantáneas como la referida.

El impresionante coraje de Lourdes Rodao, una viuda sin rencor
José Manuel Negro elsemanaldigital  29 Septiembre 2008

El periódico El Norte de Castilla ha publicado una entrevista con Lourdes Rodao, la mujer del Brigada Luis Conde la Cruz. Dar la cara sólo cuatro días después de que asesinen a tu marido es ya de por sí un ejercicio de valentía. Abrir su corazón, su alma y la de su hijo-también presente en la entrevista- es una heroicidad. Ella, Lourdes, muestra que es una mujer serena; no transmite odio; no le hace falta para decir bien claro y en mayúsculas que: "ME HAN PARTIDO LA VIDA EN DOS".

El recuerdo de Lourdes Rodao es ahora, según explica Carlos Álvaro en su estupendo trabajo, sólo una pequeña cámara digital que recoge las fotos que se hicieron el día anterior del atentado en una playa de Laredo. La publicación de este medio también ha servido, para saber qué es lo que sucedió en el funeral del martes en Segovia (Castilla y León tiene el desgraciado honor de verse afectado siempre por el terrorismo directa o indirectamente). Lourdes "arroja flores" sobre la ministra de Defensa pero revela la frialdad de Rodríguez Zapatero: "El presidente fue más frío, más distante. No me llenó"

Un ejemplo a seguir
Lourdes y su hijo, Iván Conde, han dado un ejemplo, su ejemplo, sobre cómo afrontar la situación tan dramática que supone que unos asesinos maten a tu marido y padre. Sé que ya han recibido críticas porque en sus palabras muestran sus simpatías por el partido socialista, por Felipe González, por hacer público que son votantes del Psoe.

Tal vez otros estaban esperando palabras para pedir la pena de muerte, la venganza, el ojo por ojo. Pero han dado su opinión y tienen mucha autoridad moral para darla, es evidente. La serenidad, la razón, y el "saber estar" ante lo sucedido es admirable.

Pistas sobre lo que pasó
Eso sí, la viuda de Luis Conde, que salvó la vida de milagro y gracias a su marido que la protegió en el momento de la explosión, ha dado muchas pistas para el análisis no sólo de lo que pasó sino de cómo se gestionó la evacuación del edificio del patronato militar de Santoña.

Ella, también desde la serenidad, denuncia que "fue un desastre", y no es solo una opinión, pero ojo, los únicos culpables son los etarras, nadie más.

Alambradas
IGNACIO CAMACHO ABC 29 Septiembre 2008

TIENE razón Ibarretxe: hay una alambrada invisible que rodea el País Vasco. La ha tendido el nacionalismo como un silencioso muro de independencia psicológica, para encerrar en su interior el espeso, asfixiante microcosmos de una hegemonía étnica. Y luego ha construido, ya dentro de ese campo cercado, muchas más; vallas de coacción, de incomprensión, de chantaje, que compartimentan un laberinto de exclusiones en el que se estabula a los discrepantes y se separa a los diferentes con la precisión minuciosa de un designio político.

Cualquiera pueda verlas, si tiene los ojos abiertos. Yo mismo las he visto no pocas veces. He visto una densa alambrada de recelo en torno a las víctimas del terrorismo, estigmatizadas cuando se manifestaban para luchar por el derecho a expresar su desconsuelo. He visto las estacadas de silencio en las plazas donde unos pocos ciudadanos protestan tras algún atentado, señalados por el desdén indiferente -«ya están ahí ésos»- de sus propios conciudadanos. He visto auténticos congresos de escoltas alambrando de seguridad el entorno de cualquier edificio donde se celebrase un acto constitucionalista. He visto las barreras de impavidez que inmovilizaban a la Ertzaintza cuando algunos vascos eran agredidos por otros en su impasible presencia. He visto a simple vista, porque son fáciles de ver y de sentir y hasta de tocar, empalizadas de odio, setos de rencor, cercas de resentimiento, tapias de encono.

Dentro de esa alambrada vive una sociedad acomodada en la equidistancia, deshabitada de humanismo y de solidaridad, enferma de egoísmo, que no siente el dolor de sus conciudadanos amenazados, extorsionados o directamente asesinados. Y ejerce un Gobierno ajeno a otro drama que no sea el de su obsesión diferencialista. En ese territorio vallado por una pétrea coraza moral está la única oposición del mundo democrático obligada a transitar bajo la protección permanente de una vigilancia armada. Y una cierta Iglesia incapaz de distinguir a quienes padecen el sufrimiento de quienes lo provocan. Y una clase dirigente ensimismada por el disfrute de un generoso privilegio fiscal y una cuota de poder autónomo casi confederalizada.

Sí, hay alambradas, claro que las hay. Durante treinta años, el nacionalismo no ha hecho otra cosa que aplicarse a construirlas a base de victimismo para parapetarse tras ellas, para enfeudarse en su propio dominio, para delimitar un parque temático o una reserva del delirio soberanista. Y para imponer hacia dentro su designio excluyente y sectario, su explotación interesada del miedo que sembraban sus iluminados compañeros de viaje. Por un momento, en los últimos meses, surgió una leve esperanza de que alguien abriese una puerta de racionalidad en ese vallado impermeable y troglodita. Pero ayer, al nominar de nuevo a Ibarretxe como candidato, lo que se oyó al otro lado de la barrera fueron los martillazos que tratan de apuntalar la verja resquebrajada por un viento de libertad que tarde o temprano la acabará derribando.

Corrupción en Andalucía
Enchufismo socialista
Estamos hablando de un proceso de incorporación a dedo en la Diputación de Sevilla de cientos de personas que en la Junta de Andalucía (que recuérdese que no convocó oposiciones hasta 1990 aunque empezó a constituirse en 1979) podrían llegar a ser miles
Pedro de Tena Libertad Digital 29 Septiembre 2008

Escribió Albert Camus en aquella obra autobiográfica que tituló El primer hombre que llamar "enchufado" a alguien debía ser considerado un insulto. Y no arremeter contra quien profiriera tal acusación un deshonor, una falta de dignidad, una vergüenza. Sus palabras fueron: "En efecto, aceptar semejante insulto sin reaccionar era perder el honor". Camus, un existencialista de bien con el punto de vista puesto en las personas concretas e individuales más que en las colectividades, como es natural en los defensores de la libertad, analizaba agudamente. En efecto, que alguien llame "enchufado" a otro es un insulto porque ser "enchufado" implica que se está desempeñando un trabajo, un papel, una función que no se corresponde con los méritos y capacidades propias sino con algo externo: las influencias ejercidas por un poder próximo. Dicho en términos existencialistas, el enchufado no es ni puede ser alguien auténtico porque, de hecho, está usurpando la vida que correspondería en buena lid a otro dotado de los valores adecuados y que queda reducido al exilio social por tal despojo. Sí. Personalmente, aceptar ser enchufado es una vergüenza. Puede haber necesidad extrema, circunstancias atenuantes...Todo lo que se quiera, pero sigue siendo una vergüenza que debe ser eliminada cuanto antes.

Pero cuando el discurso político tiene que ver con la igualdad y la justicia y lo que se observa es la generalizada perversión del enchufe, es que hay una gran hipocresía y una inmensa degeneración ética. El socialismo como doctrina siempre hizo mucho más hincapié en la justicia que en la libertad a lo largo de todo el siglo XIX y buena parte del XX. Pero la justicia es dar a cada uno lo suyo, no lo que es de otro. La igualdad es, salvo que se crea estúpidamente en la igualdad total, la igualdad de oportunidades. Y son tanto la justicia como la igualdad los valores que son fulminados por las prácticas corruptas de los partidos que, sean quienes sean, entregan a quien no disponen de los méritos y capacidades exigibles los puestos a cubrir. Tal práctica, una costumbre casi en la sociedad en la que vivimos, debería ser moralmente condenada, muy especialmente por los sindicatos y asociaciones partidarias de la igualdad y la justicia. Pero no sólo no ocurre así, sino que son los propios sindicatos los que han pervertido sus comportamientos, tal y como lo demuestran los acontecimientos del pasado jueves en Sevilla.

Ocurrió en la Diputación Provincial de Sevilla, una institución, no un chiringuito, que el PSOE gobierna desde 1979, casi 30 años. Cuando un funcionario presentó el informe de gestión correspondiente, la oposición observó que el personal había pasado de los 2.316 empleados a los 2.713 en sólo un año y habiéndose producido tan sólo 51 bajas de funcionarios. 393 incorporaciones sin control alguno, sin pruebas públicas y sin conocimiento de los miles de jóvenes y menos jóvenes que con sus estudios y carreras terminadas esperan de la igualdad democrática de oportunidades una tabla de salvación para construir un proyecto libre y propio de vida. Pero no se les ha informado, no se puesto en marcha el correspondiente concurso público ni la correspondiente oposición. Frente al funcionario que debe aportar un certificado oficial de méritos y capacidades, se prefiere lo que se llama personal laboral, fijo o contratado. En el informe oficial se comprobó que se redujo el número de funcionarios, que pasó de 873 en 2006 a 822 en 2007, pero se incrementaron sustancialmente tanto el número de personal laboral fijo, que pasó de ser 890 a 1.099 empleados, como el de laboral contratado, que en 2007 alcanzó los 695 contratos frente a los 457 del año anterior. Por lo que respecta al personal eventual, en el que se incluyen los cargos de confianza, sólo se incrementó en una persona, hasta alcanzar las 97.

Es decir, hay personas que logran quedarse fijos en la plantilla de la Diputación de Sevilla sin tener la preparación exquisita del funcionario. Ni siquiera tienen la preparación exigida en un concurso público en el que hayan podido competir limpiamente con otras personas que tienen el mismo derecho que ellos a la obtención de las plazas y que, sin embargo, no fueron informadas de su existencia ni del proceso de adjudicación. Es más, en las explicaciones aportadas por los responsables políticos del Partido Socialista, singularmente la de su presidente Fernando Rodríguez Villalobos, se encuentra una que subraya que estos trabajadores han entrado mediante procesos de selección "consensuados con los sindicatos", planes y programas de empleo, reconociendo que tales empleos han sido ocupados sin conocimiento del público. Pero, ¿y la justicia y la igualdad de oportunidades que exige la más mínima decencia democrática?

O sea, que los sindicatos hegemónicos en la Diputación de Sevilla, sobre todo UGT, se pusieron de acuerdo con la presidencia del organismo para convocar pruebas de selección opacas y en realidad privadas, no públicas. ¿Y quién puede garantizar que tales pruebas no beneficiaban personal o familiarmente a los miembros de dichos sindicatos o a los de los miembros del partido político socio de la operación? ¿Qué clase de control democrático y qué clase de control meramente profesional y académico han existido en estas pruebas? ¿Cómo es que el principal partido de la oposición ni siquiera fue informado de este rosario de incorporaciones oscuras a las plantillas de la Diputación y cómo es que tales cosas pueden ocurrir legalmente?

El jefe del socialismo andaluz, Manuel Chaves, ha reconocido en sede parlamentaria la existencia de al menos 5.000 cargos designados a dedo en la Junta de Andalucía. Pero no estamos hablando de los nombramientos "digitales" de un gobierno, que pueden estar más o menos justificados y ser más o menos excesivos, como parece el caso. Con esta operación descubierta en la Diputación de Sevilla estamos hablando de un proceso de incorporación a dedo en las Administraciones Públicas de cientos de personas que en la Junta de Andalucía (que recuérdese que no convocó oposiciones hasta 1990 aunque empezó a constituirse en 1979) podrían llegar a ser miles. ¿Qué ha ocurrido en la administración autonómica de Andalucía desde 1979 y cuántos nombramientos a dedo consolidaron su posición legalmente a posteriori por disposiciones de la Junta? ¿Qué ha ocurrido en las ocho diputaciones provinciales controladas por el PSOE casi totalmente desde 1979? ¿Qué ha ocurrido en los más de 500 ayuntamientos que el PSOE ha controlado por mayoría absoluta desde 1979? ¿Qué ha sucedido en los concursos, oposiciones y pruebas de acceso cuando los ha habido? ¿Con qué publicidad y conocimiento de la oposición se han hecho?

Cuando uno piensa en que el propio presidente de la Junta tiene a varios hermanos colocados en la Junta, primero a dedo y consolidados posteriormente para disponer de la ración adecuada de legalidad, ¿qué habrá pasado en Andalucía desde 1979? ¿Cómo es que los sindicatos, organizaciones ciudadanas, los defensores de los derechos humanos y de la igualdad de oportunidades, han callado durante años y años tal situación? ¿Qué clase de respeto por la propia dignidad tienen todos estos enchufados y qué respeto y consideración tienen sobre los principios básicos de la democracia? Ah, la democracia. Aquí, y es una hipótesis, no se ha querido construir una democracia sana y liberal sino un régimen de poder despótico en cuya edificación era esencial la ocupación partidista de las Administraciones Públicas. ¿Es que hay alguna otra teoría que concuerde esencialmente con los hechos?

Unas 4.000 personas participan en manifestación en defensa del español
Redacción Minuto Digital 29 Septiembre 2008

Convocada por Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (C’s), la marcha ha transcurrido entre la Plaza de Urquinaona y la Plaza de Sant Jaume de Barcelona, en un ambiente festivo y ha finalizado sin incidentes, según la Guardia Urbana.

Presentado por el actor Toni Cantó, el escritor y periodista Arcadi Espada ha leído un manifiesto al final del acto en el que ha participado la profesora Sara Burgos, que denunció la discriminación de los niños castellanohablantes en la escuela, así como intelectuales como Francesc de Carreras, Félix Ovejero o Iñaki Ezquerra.

Con el lema “No a la imposición lingüística en las escuelas”, se habían adherido a la manifestación el Partido Popular (PPC), UCE y Ciudadanos de Menorca, además de 21 asociaciones como Convivencia Cívica Catalana, Universitarios Liberal Demócratas, Asociación por la Tolerancia, CADECA, Acción Cultural Miguel de Cervantes o la Unión de Guardias Civiles.

La cabecera de la marcha estaba encabezada por el líder de C’s, Albert Rivera, que compartía pancarta con Toni Cantó y con la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho.

Banderas del PP, naranjas de C’s, españolas, alguna catalana, enseñas piratas o del colectivo gay y gritos de “Libertad, libertad” y “Yo soy español”, han sido los más repetidos, además de consignas contra el presidente de la Generalitat, José Montilla.

Un manifestante llevaba un letrero que rezaba: “Multeu-me, si us plau. Parlo castellà” (Multadme, por favor. Hablo castellano”, y se han visto pancartas con eslóganes como “En català sí, en castellano también”, “Bilingüismo es libertad” o “Per una educació bilingüe a Catalunya”, así como muchos logotipos del acto, una lengua de color naranja cortada, similar al símbolo que identifica a los Rolling Stones.

Durante la marcha, el líder de C’s, Albert Rivera, ha dicho a los periodistas que se trataba de “un gran éxito” en el que participaban “muchos catalanes” y también gentes venidas del resto de España.

“Quiere decir ¡Cuidado!, porque hay muchos padres que, al margen de la lengua que usan, quieren libertad para elegir y convivencia, en las escuelas igual que en las calles. No hay que separar a los niños, sino convivir en las escuelas. Es una suerte ser bilingüe y merecemos una escuela bilingüe”, ha añadido Rivera.

Por su parte, la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, ha indicado que se han adherido al acto “por la defensa de la lengua de todos, el castellano, por el derecho de los hijos a acceder a ella, y por la libertad de los padres a poder escoger la lengua de nuestros hijos”.

MANIFESTACIÓN POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA
MANIFIESTO ÍNTEGRO LEÍDO POR ARCADI ESPADA
 Libertad Digital 29 Septiembre 2008

"Los territorios no tienen lengua. Las lenguas son de los ciudadanos, y hace siglos que el castellano convive con las lenguas de las diferentes comunidades españolas. Esta es la realidad que molesta, que quiere liquidar el nacionalismo mediante la imposición y la coacción; vulnerando los derechos de los catalanes y del resto de españoles. En Cataluña, han convertido el catalán en el fundamento para la construcción de su nación imaginada.

La Generalidad y el resto de poderes públicos de Cataluña han establecido el catalán como lengua propia de las instituciones, despojando a los ciudadanos de sus derechos lingüísticos, e imponiéndoles devoción, lealtad y deberes para con la lengua. Sin embargo, sólo el individuo es sujeto de derechos, no las lenguas o los territorios, y las lenguas importan porque las hablan los ciudadanos. No es el ciudadano el que tiene que estar al servicio de las lenguas, sino a la inversa, posibilitando su comunicación, ampliando su espacio de libertad y facilitando su acceso a los bienes económicos, políticos y culturales de la sociedad.

La imposición lingüística que padecemos en diferentes comunidades autónomas convierte a España en el único país el mundo donde los ciudadanos no tienen derecho a estudiar en la lengua oficial del Estado. La cooficialidad de lenguas, establecida en la Constitución para las comunidades bilingües de nuestro país, debería ser una garantía de derechos y libertades lingüísticas para todos los ciudadanos, y no una lucha por parte de determinados gobiernos autonómicos para convertir las lenguas cooficiales en la única lengua oficial de la administración, de las escuelas o de los medios de comunicación de la autonomía que gobiernan.

En Cataluña se impone el catalán como única lengua vehicular sobre el castellano, en la educación y en todos los ámbitos públicos, con la pretensión de que ésta sea la única lengua social, limitando así de forma artificial el estatus del castellano, dándole el carácter de idioma extranjero y recluyéndolo a un uso privado y familiar. La Generalidad no repara en medios: desde negar el carácter catalán de la cultura hecha por catalanes en lengua castellana a exigir un innecesario dominio lingüístico de las lenguas cooficiales para acceder a determinados puestos de trabajo en la administración pública. Esto supone, sin duda, una barrera laboral que atenta contra la libertad de circulación por toda España de los trabajadores. En su afán de excluir al castellano, no han dudado en fomentar la delación mediante las oficinas de garantías lingüísticas.

A pesar de que en Cataluña el castellano y el catalán son lenguas cooficiales, el gobierno de la Generalidad, mediante el sistema de inmersión lingüística, ha impuesto el catalán como lengua exclusiva de la escuela en todos sus niveles, marginando y vetando el uso del castellano en las aulas y fuera de ellas, limitando a dos míseras horas semanales el aprendizaje de la lengua de más de la mitad de sus ciudadanos, e instruyendo a los centros públicos para que sus profesores excluyan el uso del castellano de los recreos, de las reuniones de padres, de las conversaciones entre profesores, y de los comunicados internos y externos.

El modelo obligatorio de inmersión actualmente implantado en Cataluña se sostiene en la imposición, tratando de evitar que los alumnos y sus padres puedan elegir la lengua o lenguas oficiales en las que desean cursar sus estudios. Por tanto, no sólo supone una discriminación para aquellos alumnos que desean recibir la enseñanza en la lengua oficial en toda España, sino también la discriminación de todos aquellos que quieren una enseñanza bilingüe, es decir, una enseñanza no sólo de dos lenguas sino una enseñanza en dos lenguas, donde ambas sean vehiculares y se usen en la transmisión de conocimientos. En definitiva, de todos aquellos que quieren que el catalán, pero también el castellano, sean lenguas de instrucción.

Sin duda, el proceso de imposición y sustitución lingüística promovido por el nacionalismo se acentuará y endurecerá con la aprobación de la futura Ley de Educación de Cataluña, que otorgará al Departamento de Educación de la Generalidad las competencias exclusivas para establecer los horarios de asignaturas como el castellano, blindando en un texto legal, por primera vez en toda España, la inmersión lingüística obligatoria como metodología oficial para nuestra educación. Una vez más, se burlará la Constitución, se ignorará el decreto de enseñanzas mínimas en educación primaria y se obviarán las múltiples sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que obligan a la Generalidad a ofrecer a los padres la posibilidad de elegir la lengua en que quieren educar a sus hijos. La Generalidad, con la complicidad del Gobierno central, vulnera sistemáticamente la ley, porque en Cataluña la democracia, la Constitución y la propia ley, se subordinan a la construcción de un imaginario colectivo nacional, eterno y supremo.

Frente a la obsesión identitaria y al totalitarismo lingüístico hacemos un llamamiento a la sociedad civil para que con el apoyo de los partidos constitucionalistas, revierta esta situación ilegítima, promoviendo desde las diferentes asociaciones, sindicatos, partidos y desde la propia ciudadanía una ley reguladora de la oficialidad del castellano. Hacemos un llamamiento a los ciudadanos para que demuestren al nacionalismo que enfrente tienen un movimiento cívico capaz de movilizarse, y de luchar en cada ciudad, en cada barrio y en cada colegio por sus derechos lingüísticos y por una enseñanza bilingüe, con el fin de conseguir una sociedad más abierta, con mayor igualdad de oportunidades, más justa, más próspera y más libre".

4.000 manifestantes en Barcelona contra la inmersión en catalán
La convocatoria estaba secundada por el PP y Ciutadans
MIQUEL NOGUER - Barcelona El País 29 Septiembre 2008

La marcha contra la inmersión lingüística en la escuela convocada por Ciutadans-Partido de la Ciudadanía y el Partido Popular reunió ayer a cerca de 4.000 manifestantes en el centro de Barcelona. La protesta no logró llenar la plaza de Sant Jaume, con un aforo máximo de 6.000 personas, según la Guardia Urbana. A la misma hora, un festival de acrobacias aéreas reunía 350.000 personas en la zona del Fòrum. Con todo, los organizadores aseguraron que la convocatoria fue "un éxito" y elevaron la cifra de asistentes a "más de 8.000".

La manifestación se ha venido fraguando desde el pasado verano, tras negarse repetidamente la Generalitat a aplicar en primaria una tercera hora semanal de enseñanza en castellano a las dos que ya se imparten. El Gobierno de José Montilla mantiene que la tercera hora, dictada por el decreto de Enseñanzas Mínimas del Ministerio de Educación, no es de aplicación en Cataluña porque la Generalitat tiene transferidas las competencias educativas. El Ejecutivo catalán prepara, además, una nueva ley de Educación con la intención de zanjar la polémica sin incrementar el número de horas de enseñanza del castellano.

No a la imposición lingüística, rezaban muchas de las pancartas que desfilaron por el centro de Barcelona. La mayor parte de manifestantes eran miembros o simpatizantes de Ciutadans, el partido que impulsó la convocatoria en un principio. De ahí que en algunos momentos se lanzaran reproches contra el PP por haberse sumado a última hora a una manifestación ya organizada.

La dirección de Ciutadans entiende que el PP se aprovechó de un acto ajeno para hacerse la fotografía. Y es que la presidenta regional del PP, Alicia Sánchez Camacho, se ha negado a adherirse a campañas como el Manifiesto por una lengua común, que en su día tildó de "innecesario". Camacho estaba ayer en la primera fila.

Cerca de 4.000 personas se manifiestan en Barcelona en defensa del castellano
«¡Montilla, Carod, menos nación y más educación!»
Bajo el lema «no a la imposición lingüística en las escuelas», la marcha reivindicó una educación bilingüe.
Montse Espanyol La Razón 29 Septiembre 2008

BARCELONA- A diez minutos del mediodía de ayer, llegaban a la plaza Sant Jaume de Barcelona un grupo de turistas ingleses, por un lado, y, por el otro extremo, la cabeza de la manifestación a favor de la libre escolarización en castellano en los colegios catalanes. A la guía turística sólo le dio tiempo a decir que a un lado de «Saint James Square» está el Ayuntamiento de Barcelona y, enfrente, el Palau de la Generalitat de Cataluña. Los gritos de «¡Libertad, libertad!» y de «¡Montilla, Carod, menos nación, más educación!» de los manifestantes no le dejaron continuar con su explicación.

El grupo de turistas se retiró hacia el barrio Gótico para dejar espacio a las 4.000 personas -según la Guardia Urbana- que siguieron la marcha desde la plaza Urquinaona hasta Sant Jaume.

La marcha, convocada por Ciutadans (C?s) y apoyada por el PP y 20 entidades más, había arrancado una hora antes, a las once de la mañana, bajo el lema -en catalán y castellano- de «No a la imposición lingüística en las escuelas».

Portaban la pancarta, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, el presidente de C?s, Albert Rivera y personalidades del ámbito cultural e intelectual comprometidas con la causa como el actor Toni Cantó o el escritor y colaborador de LA RAZÓN, Iñaki Ezquerra.

Sánchez Camacho reclamó «una educación de calidad en catalán y castellano». Rivera lamentó que en las escuelas catalanas se dediquen «25 horas de clase semanal en catalán, dos en castellano y tres en inglés».

Aunque la «imposición» del catalán en las aulas era el «leit motiv» de la marcha, la adhesión de asociaciones de todo el Estado como el Círculo Balear, Galicia Bilingüe o Padres por la Elección Lingüística del País Vasco, ampliaron las fronteras de la reivindicación de una enseñanza en castellano. El periodista Arcadi Espada puso fin a la protesta con la lectura de un manifiesto en el que denunció a la Generalitat por vulnerar la ley al no dejar a los padres que decidan en qué lengua se educan sus hijos.

Miles de personas se manifiestan en Barcelona en defensa del castellano
Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del texto
BARCELONA EFE ABC (Cataluña) 29 Septiembre 2008

Unas 4.000 personas, según la Guardia Urbana, y 5.000, según los organizadores, han participado en Barcelona en una manifestación por el bilingüismo y a favor del uso del castellano en la escuela.

Convocada por Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (C's), la marcha ha transcurrido entre la Plaza de Urquinaona y la Plaza de Sant Jaume de Barcelona, en un ambiente festivo y ha finalizado sin incidentes, según la Guardia Urbana.
Presentado por el actor Toni Cantó, el escritor y periodista Arcadi Espada ha leído un manifiesto al final del acto en el que ha participado la profesora Sara Burgos, que denunció la discriminación de los niños castellanohablantes en la escuela, así como intelectuales como Francesc de Carreras, Félix Ovejero o Iñaki Ezquerra.

«Es una suerte ser bilingüe y merecemos una escuela bilingüe», ha dicho Albert Rivera
Con el lema "No a la imposición lingüística en las escuelas", se habían adherido a la manifestación el Partido Popular (PPC), UCE y Ciudadanos de Menorca, además de 21 asociaciones como Convivencia Cívica Catalana, Universitarios Liberal Demócratas, Asociación por la Tolerancia, CADECA, Acción Cultural Miguel de Cervantes o la Unión de Guardias Civiles.

«Multeu-me, si us plau. Parlo castellà»La cabecera de la marcha estaba encabezada por el líder de C's, Albert Rivera, que compartía pancarta con Toni Cantó y con la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho. Banderas del PP, naranjas de C's, españolas, alguna catalana, enseñas piratas o del colectivo gay y gritos de "Libertad, libertad" y "Yo soy español", han sido los más repetidos, además de consignas contra el presidente de la Generalitat, José Montilla.

Un manifestante llevaba un letrero que rezaba: "Multeu-me, si us plau. Parlo castellà" (Multadme, por favor. Hablo castellano", y se han visto pancartas con eslóganes como "En català sí, en castellano también", "Bilingüismo es libertad" o "Per una educació bilingüe a Catalunya", así como muchos logotipos del acto, una lengua de color naranja cortada, similar al símbolo que identifica a los Rolling Stones.

El PPC denuncia que «existe discriminación desde las Administraciones, los poderes públicos y la escuela»
Durante la marcha, el líder de C's, Albert Rivera, ha dicho a los periodistas que se trataba de "un gran éxito" en el que participaban "muchos catalanes" y también gentes venidas del resto de España. "Quiere decir ¡Cuidado!, porque hay muchos padres que, al margen de la lengua que usan, quieren libertad para elegir y convivencia, en las escuelas igual que en las calles. No hay que separar a los niños, sino convivir en las escuelas. Es una suerte ser bilingüe y merecemos una escuela bilingüe", ha añadido Rivera.

Por su parte, la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, ha indicado que se han adherido al acto "por la defensa de la lengua de todos, el castellano, por el derecho de los hijos a acceder a ella, y por la libertad de los padres a poder escoger la lengua de nuestros hijos". A su juicio, es "inaudito" que no se pueda elegir ser educado en "una lengua cooficial y de todos", y ha denunciado que "existe discriminación desde las Administraciones, los poderes públicos y la escuela".

ESPAÑA
Ciudadanos resta protagonismo al PP en la manifestación por el bilingüismo en Cataluña
M.H.G. El Confidencial 29 Septiembre 2008

La manifestación contra la inmersión lingüística en las escuelas catalanas ha marcado el resurgimiento de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, la formación de Albert Rivera, que ha acaparado el protagonismo de la protesta den detrimento del PP. La concentración ha conseguido sacar a las calles de Barcelona a 5.000 personas, según la organización, y 4.000 según la Guardia Urbana, contra la “imposición lingüística”.

La manifestación, que ha sido un grito en contra de la política lingüística del gobierno Tripartito y la “obsesión del presidente Montilla de construir una nación con la lengua como principio excluyente”, según ha declarado el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha conseguido unir, junto a Ciudadanos, a PP, UPyD, UCE y Ciudadanos de Menorca, además de a 21 asociaciones de toda España. Aunque PP y UPyD han marcado un perfil extremadamente diferenciado.

El PP ha desembarcado en el centro de Barcelona con miles de banderolas y su plana mayor. La presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez-Camacho, se ha hecho acompañar por el secretario general, Jordi Cornet, y el vicesecretario general, Xavier Albiol. Por su parte, UPyD ha estado representada por cargos internos regionales y algunos militantes. Ni rastro de Rosa Díez. Ninguno de ellos sujetaba la pancarta que encabezaba la manifestación.

Montilla: ‘Herodes pedagógico’
Curiosamente, Alicia Sánchez-Camacho se negó el pasado mes de julio a firmar, al contrario que su grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados, el manifiesto por lengua común, mientras que hoy afirmaba que “el Gobierno quiere sacar el castellano de las escuelas y con su política nacionalista perjudica sistemáticamente la lengua castellana en Cataluña”.

La futura ley de educación catalana, que reconocerá al catalán como única lengua vehicular en los colegios, preocupa sobremanera a los defensores del bilingüismo. “Quien se crea que nos hemos reunido para manifestarnos en contra del catalán, el castellano, el vasco o el gallego no ha entendido nada. Hoy reclamamos nuestro derecho a decidir en qué lengua queremos educar a nuestros hijos en las comunidades autónomas con más de una lengua oficial”, ha puntualizado Rivera.

En el mismo sentido se ha expresado el intelectual e impulsor de Ciudadanos, Arcadi Espada, encargado de leer el manifiesto que ha servido para concluir en la Plaza Sant Jaume –sede del Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya- la manifestación. Espada ha tildado a Montilla e Ibarretxe –muy presente en las quejas de los manifestantes llegados desde el País Vasco- de “Herodes pedagógicos” porque “mientras sus hijos reciben una educación acorde a sus aspiraciones sociales –los hijos de Montilla acuden a un centro escolar alemán-, el resto están sumidos en la escuela de las desigualdades”.

INICIO DE LAS JORNADAS DE ANALISIS SOBRE LA SITUACION ACTUAL DE ESPAÑA
Foro Ermua 29 Septiembre 2008

El Foro Ermua anuncia que presentará de una solicitud al Consejo de Ministros para que inicie el proceso de disolución de los Ayuntamientos en los que su gobierno se sustenta en los concejales de A.N.V., así como la recogida de firmas en adhesión.

Madrid, 27 de septiembre de 2008. Bajo el título “Jornadas de análisis y diagnóstico de la situación sociopolítica en España” el Foro Ermua ha convocado en Madrid unas jornadas cuya primera sesión ha tenido lugar este pasado sábado, en el Salón Lisboa del hotel Eurobuilding de Madrid. En ella se han desarrollado las ponencias y previstas sobre “Economía y Política Territorial” y sobre “Política Lingüística”.

La presentación y moderación de la primera corrió a cargo de Fernando García de Cortázar, de la Junta Directiva del Foro Ermua, con las intervenciones de la periodista económica Pilar García de la Granja (que hizo una brillante y clara descripción de la actual crisis, tanto desde la perspectiva internacional como desde la española), del Prof. Juan Iranzo (que bautizó nuestra situación económica como la crisis perfecta para poner de relieve su gravedad y el hecho de que en España concurren factores propios que agravan notablemente la situación, aludiendo además a nuestra organización territorial y a las políticas lingüisticas como factores de incidencia negativa en el funcionamiento del mercado), y de Mikel Buesa (que centró gran parte de su intervención en la incidencia de las políticas territoriales en el ámbito económico pero, sobretodo, en la libertad y los derechos de los ciudadanos, subrayando la desigualdad que se produce en muchos casos por situaciones que son fruto exclusivamente de la arbitrariedad política y del empleo de datos falsos como presupuesto de la financiación autonómica). Acto seguido se abrió el debate entre los asistentes, destacando la intervención de Casimiro Garcia Abadillo en defensa de las libertades económicas y el rechazo del intervencionismo de nuevo cuño que trata de ser alentado aprovechando la actual crisis.

Tras el descanso y antes de iniciarse la segunda ponencia, Iñigo Martinez de Pisón, secretario del Foro Ermua anunció la próxima presentación por el Foro Ermua de una solicitud al Consejo de Ministros para que inicie el proceso de disolución de los Ayuntamientos en los que su gobierno se sustenta en los concejales de A.N.V., así como la recogida de firmas en adhesión a esa solitud.

Inma Castilla de Cortazar presentó y moderó la segunda ponencia, que se inició con la intervención de Eugenio Nasarre (quien trazó la evolución de las politícas lingüísticas desde el período constituyente hasta la actualidad para concluir en que estamos ante uno de los mayores fracasos de nuestra democracia, pero alentando a todos, y no sólo a los poderes públicos, a actuar, insistiendo en que “no podemos no hacer nada”), tras el que intervino Francisco Caja (quien abundando en las conclusiones anteriores ejemplificó de manera escalofriante la sinrazón trágica de la política lingüística en Cataluña), cerrando el turno de ponencias Jaime Mayor Oreja (a quien correspondió llamar la atención sobre la necesidad de la defensa del español ante los órganos de la Comunidad Europea, en los que hoy está relegado a un puesto que no le corresponde si tenemos presente que es la tercera lengua hablada en el mundo; y llamó la atención sobre la responsabilidad de la ciudadanía en general en esa defensa del español como lengua de todos). Acto seguido se produjeron las intervenciones del público, casi todas ellas coincidentes con las conclusiones de los ponentes y aportando aspectos concretos que lo limitado del tiempo había impedido a los ponentes poner de manifiesto.

La asistencia de público y de personalidades de la universidad, la política y el periodismo fue muy nutrida y eso hace augurar un pleno éxito de la segunda sesión que se celebrará el próximo sábado día 4 de octubre y en la que se debatirá sobre “El futuro de los nacionalismos” y sobre “La Reforma institucional”. El Foro Ermua quiere agradecer a los participantes y público en general de esta primera sesión su presencia en este acto, cuyo éxito corrobora la plena actualidad de los objetivos de organizaciones cívicas como la nuestra.

Para más información:
Inma Castilla de Cortázar 686 652 710
Iñigo Martínez de Pisón 646 539 600
Fernando García Capelo 607 660 931

Un asesinato es un asesinato
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 29 Septiembre 2008

HANNAH Arendt lo llamó «la banalidad del mal». El comandante del campo de concentración regando sus flores antes de comprobar los muertos aquella mañana en la cámara de gas. El soldado de las SS tomándose una cerveza con los camaradas tras destrozar de un culatazo la cabeza de un niño polaco. Porque los nazis eran así, gentes normales, corrientes, que comían, bebían, hablaban, dormían como nosotros. Sólo que, de vez en cuando, mataban. Pero no lo hacían por dinero, ni por venganza, ni por ninguna de esas razones por las que se mata. Lo hacían simplemente por ser nazis. Si les preguntáramos por qué eran nazis, tendrían dificultad en explicarlo, como nosotros tenemos dificultad en explicar tantas cosas que hacemos. En resumen, que tampoco hay tantas diferencias entre ellos y nosotros.

En su «Tiro en la cabeza», Jaime Rosales nos cuenta la vida de un etarra el día antes de asesinar a dos policías de paisano que había reconocido en un restaurante. Lo hace como quien se toma un café después de comer. Y como hace el resto de sus actividades, que no se diferencian en absoluto de las del resto de los mortales. Tan gris y poco interesante es su vida que el director de la película ha suprimido los diálogo, pues no íbamos a oír más que lugares comunes. Se trata de una especie de la reproducción del asesinato de dos agentes en Capbreton, despojada de todo sentimiento. «No era un atentado planificado, ni responde a una lógica terrorista, sino una situación que se produce con un desenlace fatal. Deja muy claro lo absurdo de todo el problema», explica el director, antes de explicar que fue eso precisamente lo que le llevó a la «necesidad de hacer la película».

Con lo que elevamos al cuadrado la banalidad del mal de Arendt. Pues no sólo se muestra a los asesinos como personas normales y corrientes, sino que se convierte en absurdo el asesinato. ¿Absurdo el asesinar? ¿Absurdo meter varios tiros en la cabeza a un semejante? ¿Absurdo hacer estallar un coche bomba para que se lleve por delante a quien esté cerca? ¿Desde cuándo? No, señor Rosales, eso no es absurdo, eso tiene un nombre en cualquier idioma, imagino que también en vasco, y ese nombre es asesinato. Algo que usted intenta vaciar de contenido, convirtiéndolo en un episodio más en la vida de un individuo vulgar y corriente. Pero los individuos vulgares y corrientes, sí, nos levantamos, nos lavamos, desayunamos, salimos de casa, tomamos copas con los amigos, paseamos, comemos, dormimos solos o acompañados. Pero no descerrajamos tiros en la cabeza de nadie. O sea que, por favor, no nos meta usted en el mismo saco. No diga que su película «intenta provocar una reflexión». El asesinato, para nosotros, no necesita ninguna reflexión. Necesita que se detenga al asesino, que se le juzgue y que se le condene. Cualquier otra reflexión es una justificación del crimen y una burla al dolor de los familiares de las víctimas. Un dolor, por cierto, que no parece interesar a usted, ya que no lo ha juzgado digno de incluir en su película.

RELATO DE DIEZ MUJERES QUE SUFREN EL TERRORISMO
ETA y las 'Las Voces de Antígona' http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/27/videos/1222528266.html
EL MUNDO 29 Septiembre 2008

MADRID.- La Fundación Víctimas del Terrorismo presentó la pasada semana 'Las Voces de Antígona', un vídeo de catorce minutos en el que se recoge el relato de 10 mujeres que han sufrido la violencia de ETA en su familia. La viuda de Fernando Buesa, la madre de Pagazaurtundúa o la mujer que está obligada a vivir en el mismo edificio donde reside el asesino de su marido son algunas de las voces de este documental.

'Las Voces de Antígona' ha sido realizada por Pedro Arjona, producida por Jorge Martínez Reverte, con música de Javier López de Guereña y locución de Felipe Hernández Caba, colaborador habitual de esta casa.

Según Maite Pagazaurtundúa, presidenta de la fundación, la idea de que el documental haga referencia a la tragedia de Sófocles sólo busca reflejar que la sociedad vasca "está preñada de situaciones autoritarias que dominan a aquellos que quieren mostrar la propia inocencia de los seres humanos que les han sido arrebatados porque había otros que no podían tolerar la pluralidad de ideas".

En precisamente en este documental en el que se basa el artículo que Pedro J. Ramírez pública este domingo en su cita habitual con los lectores y que con el título 'La esquizofrenia de Creonte' podrán leer en las páginas del diario EL MUNDO.

En 2030 será el segundo idioma más hablado del planeta
El español, lengua oficial en el golf mundial
Gonzalo (España), Camilo (Colombia), Lorena (México) y Eduardo (Argentina) son los cuatro nombres propios de golfistas unidos por una misma lengua, el español, y que el domingo conquistaron los títulos de mayor relieve del golf mundial, en Europa y en los Estados Unidos.
Efe - Madrid La Razón 29 Septiembre 2008

El español será en 2030 el segundo idioma más hablado del planeta, sólo superado, entonces, por el chino.
Actualmente, el 5,7 por ciento de la población mundial habla español, pero desde el domingo el cien por cien de los campeones se expresa en nuestra lengua.

Esto la convierte, por un día, en lengua oficial del deporte del golf y coincidiendo, casualmente, con el 461 aniversario del nacimiento de Miguel de Cervantes.

Los citados cuatro golfistas hispanohablantes ganaron en los cuatro mejores circuitos profesionales del mundo: PGA Tour estadounidense, PGA Tour de Europa, LPGA Tour estadounidense y Champions Tour (EE.UU).

Gonzalo Fernández-Castaño, de 27 años, se impuso en el prestigioso British Masters en The Belfry (Inglaterra), uno de los torneos del circuito europeo.

El español ganó tras derrotar al jugador inglés Lee Westwood en el tercer hoyo del desempate. Al éxito deportivo -cuarto título como profesional- añadió un importante cheque de 381.612 euros (547.758 dólares).

Camilo Villegas, de 26 años, ganó el The Tour, el último capítulo de los «play offs» de la FedExcup y uno de los torneos de mayor prestigio del circuito estadounidense (PGA Tour), reservado para los 30 mejores.

En el campo de East Lake (Atlanta), Villegas consumó su segundo título consecutivo en el PGA Tour.

El The Tour ganado por el colombiano tuvo un mayor predominio si cabe de la lengua hispana, puesto que el triunfo de Villegas se produjo en el primer hoyo del desempate frente al español y amigo personal Sergio García.

Villegas obtuvo un suculento premio en metálico: 1.260.000 dólares por el título y un «bonus» de 3 millones por terminar segundo en la lista de la FedExCup tras el fiyiano Vijay Singh. El colombiano ya es el séptimo mejor jugador del planeta.
Lorena Ochoa, de 26 años y número uno del mundo, dio una nueva demostración de su reinado tras vencer en el Navistar LPGA Classic, disputado en la ciudad estadounidense de Prattville.

Al igual que el madrileño Gonzalo y el medellinense Camilo, la golfista mexicana nacida en Jalisco venció en un desempate, en el segundo hoyo y frente a la taiwanesa Candie Kung y la estadounidense Cristie Kerr.

Ochoa sumó su séptimo título de la temporada y se embolsó un premio de 210.000 dólares, que aumenta su liderazgo en la lista de ganancias del LPGA Tour, el mejor circuito femenino del mundo.

El domingo hispano parlante lo remató el argentino Eduardo Romero, con su triunfo en el SAS Championship, del Champions Tour o circuito de Campeones, reservado para mayores de 50 años.

El cordobés «El Gato» Romero, de 54 años, superó en la clasificación, por tres golpes, al legendario estadounidense Tom Kite, tras una última sensacional vuelta con 66 golpes (6 bajo par).

Romero consiguió su tercera victoria de la temporada y el premio (315.000 dólares) le sitúa en el tercer puesto de la lista de ganancias.

El fin de semana deparó el éxito de estos cuatro golfistas, de distinta nacionalidad pero unidos por una misma lengua, el español. Sumando sus ganancias alcanzaron la cifra de 5.332.758 dólares.
Todo un récord en una jornada histórica para el golf iberoamericano y español.

AL FONDO, LA INMERSIÓN LINGÜÍSTICA
Carlos Herrera se zambulle en la gresca de su radio con Ciutadans
Elsemanaldigital.com 29 Septiembre 2008

El partido de Rivera denunció la retirada de Onda Cero y Punto Radio de unas cuñas convocando a su marcha del domingo. La "censura" provocó la intervención de la estrella radiofónica.

La vuelta al colegio en Cataluña este 2008 ha sido también la vuelta a la inmersión lingüística y al conflicto acerca del papel desempeñado por las autoridades del tripartito en la enseñanza escolar. Los poderes públicos, en manos de PSC, ERC e ICV, vienen tensando la cuerda renovando y abusando de los mecanismos para convertir el catalán en la única lengua en la sociedad, como ya lo es en la educación.

Ciutadans ha denunciado por activa y por pasiva la irresponsabilidad política que existe detrás de una acción educativa que prima la inmersión lingüística en la escuela. De hecho, el partido de Albert Rivera ha hecho suyas la sucesión de iniciativas en pro de las libertades lingüísticas en Cataluña, en defensa al derecho de los padres a decidir en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos, empezando por la lengua oficial.

Pese a que el establishment catalán no ha querido ver una realidad evidente y ha usado la inmersión lingüística para excluir el castellano, la limitación de las libertades llevó a Ciutadans a encabezar este domingo una multitudinaria manifestación por las calles de Barcelona, no sin antes protagonizar un áspero litigio con dos medios de comunicación como son Onda Cero y Punto Radio.

El hecho es que el partido de Rivera denunció que las dos cadenas en Cataluña retiraron una campaña contratada para publicitar su marcha bajo el lema "no a la imposición lingüística en nuestras escuelas" con la que pretendían defender la enseñanza en español. La cuña denunciaba que el tripartito desoye reiteradamente las sentencias de tribunales que obligan a las escuelas a dejar escoger a los padres la lengua para educar a sus hijos, al imponer la lengua del poeta Maragall y excluir el idioma de Cervantes de las aulas.

El contenido de las cuñas no gustó a ninguna de las dos cadenas y retiraron la campaña. Una vez que trascendieron los hechos, el propio Carlos Herrera, director y presentador del programa estrella Herrera en la Onda de Onda Cero, pidió explicaciones a su casa y este mismo lunes, aprovechó los micrófonos para realizar algunas puntualizaciones. "Cualquiera que me conozca sabe que yo he estado siempre con Ciutadans hasta en sus momentos más equívocos", arrancó el periodista.

Dejando claro de antemano que la no admisión de la campaña por parte de su cadena no es responsabilidad suya, Herrera explicó a su audiencia que la asesoría jurídica de Onda Cero dio a entender que esas cuñas "eran propaganda política" y "la ley electoral lo prohíbe fuera de periodos electorales". "Es una apreciación de la asesoría legal de esta cadena – señaló el periodista – y será a ella a quien Ciutadans deba reclamar".

"Desde luego, – añadió Carlos Herrera -, no deben reclamar al director de este programa. Yo les ha dado sitio siempre y les seguiré dando sitio". "Cuantas más voces y de forma más plural se manifiesten, mejor para los oyentes y para todos. Otras emisoras - ¿en referencia a la COPE? ¿Acaso a la SER? - no recogen amplios testimonios de todos los campos". E insistió: "Como ustedes comprenderán, la decisión de no emitir las cuñas no es mía. Hay criterios legales (…) y yo los doy por bueno".

Luis del Olmo: "Es mentira que Punto Radio no haya emitido las cuñas de Ciutadans... Son las verdades de Federico"
 Periodista Digital 29 Septiembre 2008

Albert Rivera denunció que Onda Cero y Punto Radio en Cataluña retiraron una campaña contratada para publicitar su marcha bajo el lema "no a la imposición lingüística en nuestras escuelas". La cuña denunciaba que el tripartito desoye reiteradamente las sentencias de los tribunales. Carlos Herrera no ha querido escurrir el bulto. Luis del Olmo ha negado los hechos.

Una vez que trascendió el hecho de la retira de las campañas, el propio Carlos Herrera, ha contado que pidió explicaciones y ha relatado a sus oyentes:

"Cualquiera que me conozca sabe que yo he estado siempre con Ciutadans hasta en sus momentos más equívocos".

Dejando claro de antemano que la no admisión de la campaña por parte de su cadena no es responsabilidad suya, Herrera explicó a su audiencia que la asesoría jurídica de Onda Cero dio a entender que esas cuñas "eran propaganda política" y "la ley electoral lo prohíbe fuera de periodos electorales".

"Es una apreciación de la asesoría legal de esta cadena y será a ella a quien Ciutadans deba reclamar".

"Desde luego, no deben reclamar al director de este programa. Yo les ha dado sitio siempre y les seguiré dando sitio". "Cuantas más voces y de forma más plural se manifiesten, mejor para los oyentes y para todos. Otras emisoras no recogen amplios testimonios de todos los campos".

E insistió: "Como ustedes comprenderán, la decisión de no emitir las cuñas no es mía. Hay criterios legales (…) y yo los doy por bueno".

Luis del Olmo ha negado la mayor. Un oyente ha llamado en la hora del "Tercer Tertuliano" y ha cuestionado al locutor: "He oído que la cadena Punto Radio se negó a emitir las cuñas".

"Perdone un momento. Eso es mentira porque yo he escuchado en Punto Radio esos anuncios".
"Pues, entonces, discúlpeme porque yo así lo había entendido".

Otra oyente de Irún ha llamado con el mismo tema, diciendo que lo había oído en La Cope:
"Son las verdades de Federico".

Losantos: "Godó, ¿por qué no sacas La Vanguardia en catalán y así apoyas el sistema? Venga, hombre"
Juan Cruz Osta Periodista Digital 29 Septiembre 2008

Tanto La Vanguardia como El Periódico no dieron ningún pábulo a la manifestación en Barcelona a favor del bilingüismo. Y poquito, después. Losantos ha cargado contra el "Grande de España que acaba de nombrar el Rey" -en referencia al conde de Godó-. Le ha preguntado con mala leche: "¿Y por qué no sacas La Vanguardia en catalán, hombre, y así apoyas la causa de la lengua?". "Aunque dejes de ganar un poco de lo que ganas, venga". También ha habido para González Ferrari y para los de Punto Radio.

Hace un año el director de comunicación de La Vanguardia, Màrius Carol, anunció que el grupo Godó se estaba planteando hacer una edición en catalán como ya hace su rival, El Periódico.

Tal y como recuerda el portal e-noticas.es, aseguraba que, a diferencia del rotativo del grupo Zeta, que tiene un 40% de sus lectores en catalán y un 60% en castellano, “con toda seguridad esta proporción, en el caso de una doble edición en La Vanguardia, se decantaría en favor de la catalana”.

Pero de la edición catalana de La Vanguardia no se ha sabido nada más desde entonces pese a que el grupo cuenta ahora con una nueva rotativa desde el febrero del 2007. De hecho, el director adjunto, Jordi Juan, en una entrevista al portal Comunicació 21 en pleno mes de agosto, enfriaba las expectativas al afirmar que "en un futuro es posible que se pudiera plantear. Hoy por hoy, con la crisis económica no es el mejor momento por hacer una inversión de este tipo" y que "plantear una edición en catalán se basaría en una traducción, porque el espacio de un nuevo diario con perfil propio ya lo ocupa el Avui".

Tras el ninguneo de la manifestación convocada por Ciudadanos, Losantos ha ironizado con el título de "Grande de España" concedido por el Rey a el conde de Godó, y ha solicitado con ironía que el diario saque una edición en catalán. "¿Por qué no la saca?".

Pero también ha habido para González Ferrari. Después de conocerse que tanto Onda Cero como Punto Radio habían retirado la campaña publicitaria en Cataluña de Ciudadanos promocionando la manifestación, Jiménez Losantos ha dicho:

"Ahí lo tienen, la censura. González Ferrari, como siempre, ayudando a la causa. Y Punto Radio nos sorprende menos".

Recortes de Prensa   Página Inicial