AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 10 Octubre 2008

Izquierda liberal
Un fantasma recorre España
Ahora no hay pueblo alguno en España donde no surja un minero cavando el pasado para extraer señas de identidad capaces de dar el pego. Es una estampida de ilusos enloquecidos por sacralizar un territorio.
Antonio Robles Libertad Digital 10 Octubre 2008

Un fantasma recorre España, es el fantasma de la disgregación. Ha nacido de una irrefrenable exaltación de las más extravagantes tradiciones. Lo mismo sirve la raza de un burro, como la apropiación del origen de Colón. No importa que sean ridículas o inútiles, sólo que sirvan para diferenciarse y afirmarse frente a la voluntad de una Constitución común de ciudadanos libres e iguales. Empezó en Cataluña, se extendió al País Vasco, más tarde a Galicia y ahora no hay pueblo alguno en España donde no surja un minero cavando el pasado para extraer señas de identidad capaces de dar el pego. Es una estampida de ilusos enloquecidos por sacralizar un territorio, una lengua o un traje regional de lentejuelas ridículas. Posee, a la vez, la característica de cualquier moda adolescente del más estúpido consumismo y del peor conservadurismo del siglo XIX. En uno y otro caso, el egoísmo. A esto le llaman su derecho a decidir.

Al principio de la transición, nacieron de reivindicaciones legítimas, como la lengua, aunque no más legítimas ni diferentes que cualquiera de las otras reivindicaciones que nos llevaron a la Constitución de 1978. Pero de pronto, la presunción de inocencia, la separación de poderes o la libertad de expresión dejaron de tener capacidad de agravio –era normal, formaban parte del propio sistema democrático–, pero no así las lenguas regionales, los derechos históricos o las señas de identidad. Una inacabada insatisfacción regional, satisfecha a ritmos calculados por la aritmética del poder español de turno, ha acabado por contagiar a España entera. León sólo, Nación Andaluza, Jaleo, Estado Aragonés, Ensame Nacionalista Astur, Concejo Nacionaliegu Cántabru, con lengua propia (Lengua cántabra), Partido Regionalista del Bierzo.. hasta en Extremadura se reivindica la lengua extremeña por partidos como Nacionalismo Extremeño.

Los agravios que en un principio servían para reivindicar derechos y privilegios de una comunidad frente al Estado han degenerado en agravios frente a otras para convertirse en conflictos. El sueño de cualquier nacionalista.

España camina a ciegas hacia un avispero. Cataluña y el País Vasco ya se consideran nación, se sienten nación y legislan como si fueran Estado. Pronto les seguirá Galicia. Uno de los más graves problemas que está propiciando el desencuentro entre estas comunidades y el resto de España es que su clase política dirigente se sienten nación y legislan como si fueran un Estado propio. Da lo mismo si es a través de la tramitación de una ley de educación en el Parlamento, de la planificación de un pacto de inmigración, de la participación en la Feria del libro de Frankfurt o de los guiones normalizadores de TV3. Todo: la rendija de un vacío legal en un deporte minoritario, el despliegue de la ley de servicios sociales o la apertura de embajadas encubiertas en el exterior. Todo está diseñado y encaminado a crear una atmósfera de Estado y envolver con ella los sentimientos de toda la población. Barruntan muchos la mala fe de estos nacionalismos "históricos", pero en realidad la percepción de quienes miran desde España y ven estupefactos –la mayoría ni mira ni ve y quien mira procura no ver– la insultante autosuficiencia y desprecio por la legalidad moral del bien común, no han de presuponerla. No necesariamente es así.

Desde su convicción de nación, se anula todo juicio crítico a sí mismos y son los otros los que expolian, los que imponen, los extranjeros.

No trato ahora de juzgarlos, sólo remarcar de donde nace tanto desencuentro. Importa poco que no sean mayoría social si son aplastante mayoría política. Importa por qué hemos llegado hasta aquí, cuál es la causa y cómo podríamos atajarla desde el Estado, revertir la situación y garantizar los derechos de todos.

No me cabe ninguna duda: la culpa de esta situación es de la mediocridad de una clase política que ha optado siempre por asegurar el poder a través de pactos con los nacionalistas antes que por mirar por los intereses generales del Estado, es decir, por el bien común de todos los ciudadanos.

Es intolerable que los dos partidos mayoritarios hayan sido y sigan siendo incapaces de ponerse de acuerdo. Nada podemos reprochar a los nacionalistas ser y buscar lo que son. Vivimos en una democracia y cualquier idea dentro del marco constitucional es legítima. Ellos no son la causa, sólo la variable de un sistema cuyos responsables ni supieron ver a tiempo ni solucionar cuando podían. Mientras tanto, los demás vemos como un minoritario 6,45% nacionalista de la totalidad de los votantes gobiernan España a sus anchas. PP y PSOE prefieren pactar con ellos que apoyarse entre sí.

Las soluciones son muchas, pero todas pasan por los dos grandes partidos nacionales. La reforma de la Constitución, la devolución al Estado de parte o de la totalidad de las transferencias en educación, la aprobación de una ley de lenguas donde la común española no pueda ser excluida en ningún rincón de España. Incluso, podríamos prescindir de todas esas medidas si PP y PSOE se ponen de acuerdo en temas fundamentales de Estado. Hay, incluso, un último recurso: el milagro de un partido bisagra en ciernes. Ya hay dos por la labor.

De no ser así, el sarampión identitario que recorre España puede crear las condiciones para su disolución. Y no hablo sólo de la disolución de la igualdad de derechos de todos los españoles iniciada ya con los estatutos recurridos actualmente en el Constitucional, me refiero a la disolución irremediable de los lazos sentimentales comunes entre todos los españoles.

Rectificar el rumbo no significa, sin embargo, solucionar el problema. Aparecería uno nuevo creado por la dejadez de los Gobiernos durante todos estos años: el sentimiento nacionalista de una generación de jóvenes educados en la aspiración a un Estado propio, será muy difícil de conjugar ya con la idea ilustrada de una España constitucional de ciudadanos libres e iguales.

Contra esto no hay antídoto, los sentimientos arraigados en la infancia suelen determinar las conductas del resto de la vida. Y más en estos temas.
Hay quien cree en un Estado Federal concebido sin los vicios nacidos de las aspiraciones nacionalistas y leal con una España donde el ciudadano prevalezca sobre los territorios. España es aún más real que todos los fantasmas juntos. O eso pensamos algunos.
antoniorobles1789@hotmail.com

Socialismo y nacionalismo
De faldas y otras imposturas
Como tantos políticos que en público chapurrean en gallego normativo (otra invención), el presidente de la Xunta es castellanohablante. Para falso, su gallego. Lo ha "importado".
Cristina Losada Libertad Digital 10 Octubre 2008

Charles Maurras, el ideólogo de Action Française, escribió a principios del siglo XX que un socialismo "liberado del elemento democrático y cosmopolita puede venirle al nacionalismo como un guante bien hecho a una bella mano". No mucho después, esa fusión se hizo trágica realidad en Europa, pero lo tremendo es que al cabo del tiempo se haya producido en España el acoplamiento de aquella mano y aquel guante.

Es leer las palabras del ultranacionalista y reaccionario hombre de letras francés (nacionalista y reaccionario son pareja de hecho estable) y visualizar a personajes de nuestro entorno. Dígase socialismo privado de rasgos cosmopolitas y bajo de glóbulos democráticos y empieza a desfilar el elenco. Entran los Montilla, los López, los Touriño; gentes que pueden prescindir de currículo profesional cuando lo tienen, pero no de calarse la boina, la barretina y cualquier seña de identidad regional en alza.

En la Galicia de Touriño y Quintana unos avispados han lanzado una falda masculina "tradicional" que pronto habrán llevado desde hace siglos los gaiteiros, por lo menos. Ya lo dijo Orwell: "quien controla el presente, controla el pasado". Del tenor del kilt escocés con colores galaicos son las innovaciones y los progresos que pueden esperarse en Comunidades sumidas en el ombliguismo. Sólo en esos microcosmos cerrados puede un partido en el Gobierno, cual el BNG, proponer un "Estatuto de nación" como amuleto para espantar la crisis –¡meigas fora!– sin que nadie se escandalice. Así las cosas, hasta parece más útil el Plan Estratégico de Juegos Tradicionales aprobado no hace mucho.

Touriño, naturalmente, asiente. En el parlamentiño acaba de embestir contra las "minorías" que quieren "importar" unas "falsas polémicas" sobre la lengua. No se atreve el socialista a cuestionar ninguno de los mitos nacionalistas, pero osa tildar de inexistentes los atropellos de derechos y los efectos perniciosos que comporta su decisión de erradicar el español de la enseñanza, la administración o el comercio. Como tantos políticos que en público chapurrean en gallego normativo (otra invención), el presidente de la Xunta es castellanohablante. Para falso, su gallego. Lo ha "importado". Pero en el teatro identitario, la impostura se ha hecho norma y tiene premio.

El PPdeG apoya, una vez más, la discriminación de los gallegos hispanohablantes
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 10 Octubre 2008

El PPdeG sigue practicando una política de ambigüedad calculada con respecto a los derechos de los gallegos hispanohablantes y anteayer, día 8 de octubre, se puso de acuerdo con las dos fuerzas políticas actualmente gobernantes en apoyar la aplicación del Plan General de Normalización Lingüística, aprobado ya en la Cámara autonómica en 2002. Los populares suscribieron su postura añadiendo, a modo de excusa, que la dictadura lingüística debe aplicarse "de acuerdo con el Estatuto de Autonomía", lo cual equivale a no decir nada, porque el Estatuto de Autonomía no se está cumpliendo ni en la administración ni en la enseñanza.

Y cuando los gobernantes no respetan la Ley, los ciudadanos acaban por no respetar a los gobernantes.

Feijoo, como siempre, siguió sembrando la confusión al afirmar que "Nuestra guía de normalización de la lengua es el Estatuto", cuando este caballero sabe muy bien que fueron ellos, los "populares", quienes sacaron adelante la Ley de Normalización de 1983 que es la que sirve de base al actual proceso de liquidación del idioma español en la vida pública de los gallegos y su reducción al ámbito privado, eso sí, a poder ser sin traspasar la frontera entre el pensamiento y la palabra hablada o escrita. Es decir, "Piense usted en español, si quiere, pero hable y escriba en gallego".

Núñez Feijoo es un político frío, calculador, ambiguo e incoherente; pero al que, por desgracia, hay gallegos que siguen votando aunque no le crean una palabra por eso del "mal menor" que, dicho sea de paso, de "menor" ya no tiene nada.

Lo curioso del caso es que en la misma sesión parlamentaria el PPdeG accedió a condenar la dictadura franquista para, acto seguido, dar su apoyo la Dictadura Lingüística. Franco murió el 20 de noviembre de 1975 y con él desapareció el régimen autoritario centrado en su persona. La Dictadura Lingüística nació el 15 de junio de 1983 centrada no en una persona, sino en una "lengua mártir", ahora canonizada por una Ley que nada me extrañaría ver algún día en procesión y bajo palio.

Ciertos símbolos (no sólo franquistas, ojo), traen malos recuerdos, es cierto; pero las leyes injustas hieren ¡aquí y ahora! a las personas en su identidad, en sus derechos y en su libertad.

12 de octubre:El velatorio nacional
Vicente A. C. M. Periodista Digital 10 Octubre 2008

La fiesta se acabó y lo que se aproxima es un velatorio. Vamos a certificar la defunción del Estado de Derecho y daremos paso a la partitocracia totalitaria. Es clara la soberbia y prepotencia demostrada por el Gobierno, aprobando sin consenso y por Decreto Ley las ayudas a la banca nacional para tapar sus propios errores financieros y su irresponsabilidad en asumir riesgos injustificados. Nadie va a poder controlar el uso o abuso que se dé a esos 50 mil millones de euros. Al Sr. Zapatero y a su Ministro de Economía no les parece adecuado. El dinero es para los amigos, ¡Faltaría más! Y se debe confiar en los amigos y no en los enemigosy menos si estos son políticos.

Se acabó la fiesta de la democracia, si es que alguna vez hemos llegado verdaderamente a disfrutar de ella. Se acabó con una traca final digna de las mejores fallas valencianas. El Gobierno del Sr. Zapatero ha llegado a la cúspide de su torpeza y envilecimiento. Ya ha demostrado que no quiere tener ningún control parlamentario. No quiere tener a quienes le recriminen a quién y por qué da tan gratuitamente unos fondos públicos tan abultados a fondo perdido. No quiere pasar por los ojos escrutadores y filtros que una democracia debe tener para evitar los abusos de poder y los favoritismos.

Nada de eso nos puede extrañar en quienes siempre han antepuesto sus fines partidistas a cualquier otra consideración. Nada puede extrañar en quienes fueron aupados al poder mediante la manipulación descarada de una trágica acción terrorista, cuya autoría aún sigue sin esclarecerse. Nada puede extrañar en quienes han basado su campaña y el logro de una segunda legislatura en el engaño y la ocultación de una situación económica desastrosa . Nada puede extrañar en quienes prefieren mantener las disputas entre regiones de España, favoreciendo a sus baronías y cediendo al empuje de sus facciones secesionistas y excluyentes.

La aprobación por la vía de la imposición y “decretazo”, solo muestra la mezquina imagen de la impotencia y de la incompetencia. Se acabó la fiesta y se acabó el “talante”, aunque ese llamado talante solo fue en realidad un término discutible y muy discutido. Aquí nunca ha habido intención de diálogo o de negociación, salvo con ETA. A la oposición – por llamarle al PP de alguna manera- se le ha ninguneado, se le ha insultado y se le ha intentado asilar anti democráticamente. Se le ha intentado estigmatizar y hacerla heredera y responsable de la dictadura de Franco. Se le ha negado casi su legitimidad y su esencia democrática. Y por último se quiere ignorar su existencia cuando representa casi al 38% del electorado con más de diez millones de votos.

Me temo que no le va a ser tan fácil al Sr. Zapatero, ni al Sr. Solbes, explicar a los ciudadanos la “urgencia” de esta medida que no ha podido esperar a un debate sosegado en el Congreso de los Diputados y el Senado, tal y como se hizo en los USA, acuciados por una situación mucho más dramática que la que se supone que tiene España. ¿O no es así y nos siguen mintiendo?. Si ni el mismo Presidente ni el Gobierno respetan al Congreso, no deben esperar que los ciudadanos tengan confianza, ni respeten a los Diputados, ni al mismo Gobierno.

La hora de Manuel Pizarro
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 10 Octubre 2008

¿RECUERDAN a Manuel Pizarro? ¿Recuerdan su debate con Solbes, sus advertencias de que se aproximaba una crisis muy seria, de que la economía española tenía desequilibrios muy graves, y la respuesta arrogante, displicente, del ministro, asegurando que nuestra economía estaba a salvo de las contingencias externas, que su base era fortísima, y que quien lo dudase no tenía idea de lo que decía? Pues resulta que quien tenía razón era Pizarro y quien no tenía idea de economía era el ministro del ramo, que acaba de confesar que esta es la peor crisis que ha visto en su vida, que ha tenido que aumentar las garantía de los depósitos e inyectar 30.000 millones en el sistema financiero, que niega las predicciones del FMI de que entraremos próximamente en recesión, como negaba las predicciones que llegaban de Bruselas. ¿Qué crédito puede tener este hombre, que lleva seis meses contradiciéndose él o viendo como los hechos le contradicen? ¿Quién puede creer en su palabra, en sus cálculos, en sus predicciones? Porque, una de dos, o es un ignorante total en asuntos económicos o es un cínico más total todavía, para quien la verdad está siempre supeditada a la conveniencia política. En cualquier caso, alguien muy poco de fiar, a quien nunca compraríamos un coche. Y sin embargo, le hemos entregado nuestros ahorros.

Dicen los expertos que el componente más importante de una crisis económica es la confianza. Más que el dinero. Si no hay confianza, el dinero se esconde y la crisis continúa. Pero ¿qué confianza puede inspirar un gobierno como el de Zapatero, que nos ha mentido, no ya en economía, sino en todo, que nos aseguró tener pruebas de que podía traer la paz al País Vasco negociando con ETA, que nos vendió los nuevos estatutos como el fin de las ambiciones nacionalistas y como la fórmula para vertebrar definitivamente España, que nos garantizó que estábamos a salvo de la crisis económica? Las mentiras o errores de cálculo de Bush respecto a Irak son bagatelas comparadas con las mentiras o errores de cálculo de nuestro Gobierno. ¿Qué confianza pueden inspirar en inversores y depositarios? ¿De qué sirven sus medidas, sus palabras? ¿Qué autoridad tiene para pedirnos, como nos pide la vicepresidencia con gesto mohíno, que arrimemos el hombro, después de habernos mentido tanto? Antes, tienen que disculparse y reconocer que se han equivocado. Ese sería el verdadero y único camino para superar la crisis, para saber que van en serio, que no tratan, una vez más, de engañarnos. Mientras no lo hagan, pensaremos que con este Gobierno, lo único que cabe hacer es lo que él hace: salvarse uno y allá se las arreglen los demás como puedan.

Desde donde esté, Manuel Pizarro podría alegrarse de tener razón. Pero estoy seguro de que no se alegra por estar hecho de una pasta muy distinta a la del que displicentemente le ninguneaba. Aunque también hay que recordar que los españoles preferimos votar al ignorante o tramposo. ¿Le seguimos prefiriendo? Pues entonces, no tenemos remedio.

PSOE y ETA
El Ello y el superyó
¿Cuáles son exactamente las circunstancias que han cambiado y que el Gobierno repite día sí y día no? Que ETA no quiere negociar porque se cree traicionada. Si cambia de opinión –o si lo están haciendo–, los socialistas volverán a la mesa sin pensárselo.
GEES Libertad Digital 10 Octubre 2008

Cuando la banda asesina ETA rompió el "proceso de paz" de ZP, el Gobierno afirmó que ETA rompió la tregua cuando le exigió ir demasiado lejos y hacer concesiones políticas a lo que los enviados de ZP se negarían. Sabemos que eso no es cierto, porque hablaron de política desde el principio. Negociaron sobre Navarra, la autodeterminación y la situación de ANV y PCTV. De hecho las pruebas son contundentes: gracias a las trascripciones que los enviados etarras hacen de todo contacto con el Gobierno –transcripciones que evitan malentendidos con la dirección de la banda que puedan acabar malamente para el negociador–, sabemos cuándo, dónde y de qué hablaron. Y se habló de política y mucho. Y llegaron a acuerdos históricos sobre la dirección que habría que tomar. Jamás un Gobierno español se había atrevido a tanto.

ETA, por el contrario, afirmó que después de tenerlo todo aprobado, el Gobierno se echó atrás y no se atrevió a dar el paso definitivo para poner en marcha los acuerdos de Loyola, donde, por cierto, el PNV denunció que el PSOE estaba dispuesto a llegar bastante más lejos que él en el trato con la banda. De hecho, cuando la banda terrorista rompió la tregua, primero de facto con la T4 y después a través del comunicado en Gara, el PSOE denunció que toda la culpa la tenía ETA. El Ejecutivo fue incapaz de asumir responsabilidades hasta en este asunto y echó toda la culpa de la ruptura a los asesinos. O lo que es lo mismo, afirmó que si por él fuera, las conversaciones hubieran continuado.

Hoy el Gobierno repite hasta la saciedad que no va a negociar, porque las condiciones son distintas a las del año 2006. Pero hoy ETA ejerce la violencia como entonces –mata cuando y cuanto puede– y hoy el Gobierno sigue pensando sobre el "problema vasco" lo mismo que entonces: que los planes de Ibarretxe son rechazables por ser unilaterales y que lo que hay que hacer es "refundar la convivencia en Euskadi" (Zapatero) y que "todos" los partidos dialoguen (Patxi López y Eguiguren). Las FSE siguen actuando contra ETA y ETA sigue atentando contra ellas, como antes de la tregua.

Rubalcaba y Eguiguren no hacen sino repartirse los papeles de la enfermiza personalidad actual en el PSOE. Por un lado, la obligación por parte del Estado de desautorizar cualquier contacto y de mostrar determinación en la lucha contra el crimen. Rubalcaba representa el superyo, sobre todo cuando pone cara de solemnidad. Pero por otro lado, la tendencia natural del PSOE de Zapatero, el subconsciente oculto, el ello freudiano, sobresale con fuerza en cuanto tiene ocasión y Eguiguren, negociador confeso y no arrepentido, da rienda suelta a esta pulsión socialista.

¿Qué ha cambiado exactamente desde que Zapatero y ETA decidieron negociar a escondidas la ruptura del marco constitucional? Respuesta, nada. Las dos partes siguen haciendo y diciendo lo mismo que en el pasado. Las condiciones políticas e ideológicas actuales son las mismas que había entonces: el Ello del PSOE sigue siendo el mismo, su pulsión apaciguadora no cambia por mucho que el superyo lo encubra. Pero si ambos hacen y dicen lo mismo que antes, ¿cuáles son exactamente las circunstancias que han cambiado y que el Gobierno repite día sí y día no? Que ETA no quiere negociar porque se cree traicionada. Si cambia de opinión –o si lo están haciendo–, los socialistas volverán a la mesa sin pensárselo para diseñar el futuro vasco. Hoy nos escandalizamos, pero es sólo una cuestión psicoanalítica: Eguiguren sólo es el Ello que surge de lo más profundo del alma socialista.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

ZP se aferra al poder
Cuestión de locura
El plan de Zapatero ya ha arruinado la poca democracia que quedaba en este páramo intelectual y político. Sí, sí, a partir de ahora no lo duden, todo será un golpe cotidiano contra una sociedad fosilizada y ajena a los vientos primaverales del mundo.
Agapito Maestre Libertad Digital 10 Octubre 2008

España está enajenada y embrutecida. España está en manos de Zapatero. España ha quedado reducida a los designios de un político tan riguroso y sucio en el corto plazo como cruel será a la larga en la aplicación de ese programa basura, de guerra civil y palo al clero, de memoria opaca y futuro clausurado, de pan y circo, que sólo quiere hacer la lobotomía a una sociedad sin pulso democrático. España entera depende de un político que basa su fuerza en el resentimiento a la excelencia. Este hombre hará tragar el polvo a todos sus adversarios. Todos comen ya en la mano de este tipo que, ayer, se reía de los que hablaban de la crisis, pero hoy la eleva a categoría para mantenerse eternamente en el poder. Zapatero actúa ya sin máscara. Zapatero ejecuta su programa de salvación. El resto es silencio.

Repito y repito: la crisis económica, montada sobre la mayor crisis moral que ha padecido nunca la sociedad española desde el siglo XIX, le hará crecer y crecer en su poder. Nadie osa detenerlo. Nadie se atreve a ilustrarse. Nadie arriesga sus testículos. La indignidad es el destino de los políticos que callan y tragan. Antes, hace unos meses, Zapatero proponía de vez en cuando algunas cosas; ahora, cuando el pánico invade al enfermo cuerpo social, ya sólo impone. Hablar no sirve de nada. La imposición es su programa. No necesita a nadie para presentarse ante la prensa y explicar su plan. No necesita ministros ni expertos para explicar al Parlamento cómo salir de la crisis. Zapatero sólo necesita decidir, decidir y decidir.

El plan de Zapatero ya ha arruinado la poca democracia que quedaba en este páramo intelectual y político. Sí, sí, a partir de ahora no lo duden, todo será un golpe cotidiano contra una sociedad fosilizada y ajena a los vientos primaverales del mundo. Adiós, libertad. Adiós, democracia. Todos siguen sin rechistar a Zapatero. A éste le sobran las instituciones para resolver el problema, es decir, su único problema: un odio extraño a las instituciones democráticas, a la confrontación política y al consenso con los adversarios. Él sólo aspira a lo insólito. O sea, a estar y ser el único. Su presencia, pues, acabará imponiéndose. Las medidas que ha propuesto están llenas de trampas, pero todos dicen "amén". En estas circunstancias hasta las diez objeciones del diario El Mundo suenan a falsedad. Son tan ridículas como vacías. Ruido de fondo para un régimen despótico. De momento, el otro, Rajoy, su complemento, es el primero en cantar las bondades de su presidente de Gobierno.

La entera "opinión pública" cacarea las medidas de Zapatero como si no hubiera otras posibles. La miseria y el engaño que contienen son su salvación. Son su locura y la nuestra. Quizá lo único que nos salve de tanta salvajada sea más locura. Por ejemplo, pásense por el patio de operaciones del Banco de España y verán la locura en estado puro. Hasta hace unos días los funcionarios que atienden al público vivían tranquilamente, pero ahora no dan "abasto". Allí está España en blanco y negro. Allí la locura compite con la tragedia. Desde hace más de una semana, todos los días un puñado de jubilados hace largas colas para entregar sus ahorros en una ventanilla a cambio de Letras del Tesoro. He ahí España en forma pura.

Exacta. Trágica. Sacan sus ahorros de los bancos y se lo entregan a Zapatero a cambio de Letras del Tesoro. Creen que su dinero está más seguro. Pobres.

No se han enterado de que el Estado es Zapatero. Éste tomará su dinero y volverá a entregárselo a los banqueros. Y así otra vez a empezar, pero, seguramente, con un coste más alto... ¡Basta de explicaciones!

Busquemos sólo una palabra para comprender qué está pasando. Visitemos el patio de operaciones del Banco de España. Miremos con piedad a los que guardan turno para desprenderse del dinero escondido en su ropa interior. Son españoles aturdidos. Viejos. Jubilados. Representan a un pueblo que necesita una palabra para huir de lo bueno y de lo malo, de lo absurdo y de lo coherente, de la vida y de la muerte, del dinero y la miseria. Luchan a brazo partido por huir de la circunstancia. Todo es en vano, excepto la palabra. ¿Cuál es la exacta? Que sé yo. Aunque contemplando los rostros tensos de esos jubilados, me atrevo a escribir locura. Si es verdad que todo está en las palabras, no hay otra mejor que locura para entender lo que nos pasa.

Negociar con terroristas
MADRID, 9 (OTR/PRESS) Cayetano González Periodista Digital 10 Octubre 2008

Ingrid Betancourt, la ex-senadora colombiana que permaneció secuestrada durante seis años y cuatro meses por los terroristas de las FARC, acaba de decir en el Parlamento Europeo que con los terroristas "hay que negociar, hay que negociar, hay que negociar" y para justificar esta polémica aseveración añadió: "hay que negociar con los terroristas, primero porque es el mejor modo de salvar vidas y segundo porque no hacerlo es justificar la barbarie y dejarles solos en su fanatismo".

Vaya por delante no sólo mi respeto, sino mi admiración y cariño a una persona que como Betancourt se ha visto privada durante tanto tiempo de ese derecho tan preciado de la persona como es la libertad. Las víctimas del terrorismo siempre deben de tener un plus de comprensión y de afecto mayor que el que se pueda dispensar a otra persona que no ha pasado por el drama que siempre causa el zarpazo terrorista. Pero eso no quiere decir que uno tenga que compartir todo lo que digan.

Betancourt se equivoca cuando no por una vez, sino de forma reiterativa se muestra partidaria de la negociación con los terroristas. En una democracia, la palabra "negociación" con quienes asesinan de forma tan vil y cobarde debería de estar absolutamente proscrita. Con los terroristas no hay nada que negociar, porque hacerlo sería reconocerles una capacidad para conseguir ventajas políticas, bien porque matan o en su caso, porque dejen de hacerlo. A los terroristas hay que derrotarlos con todos los instrumentos que tiene en sus manos un Estado de Derecho, y que van desde la actuación policial, hasta la judicial y la colaboración internacional. Esto es lo que está haciendo de forma ejemplar el Presidente de la República de Colombia, Alvaro Uribe.

Peores son en mi opinión los argumentos esgrimidos por la ex-senadora colombiana para justificar sus aseveraciones. Negociar con los terroristas no implica necesariamente salvar vidas. En España tenemos un caso muy reciente. En la legislatura pasada, Zapatero negoció políticamente con ETA y sin embargo la banda terrorista rompió la tregua y asesinó a cinco personas desde entonces. Un Gobierno democrático no puede ceder al chantaje terrorista bajo ningún concepto, incluso aunque eso suponga el coste de vidas humanas. El Gobierno de Aznar no lo hizo en julio de 1997 cuando ETA secuestró a Miguel Angel Blanco. No accedió a la petición de acercar a todos los presos de la banda a cárceles del País Vasco y el joven concejal del PP fue asesinado. Se perdió una vida, pero la sociedad y la democracia salieron más reforzadas. Y lo que es más admirable: la familia de Miguel Angel Blanco, en medio de su inmenso dolor, entendió que el Gobierno no pudiera ceder al chantaje de ETA.

No negociar con los terroristas no supone justificar la barbarie como dice Ingrid Betancourt, sino precisamente todo lo contrario; supone mandarles el mensaje claro y nítido de que con el empleo de la violencia nunca van a conseguir ni uno solo de sus objetivos políticos y que si persisten en esa actitud, su único destino será la cárcel. No negociar con los terroristas no supone dejarles solos en su fanatismo. El terrorista es "per se" un fanático y no se le va a convencer que deponga su actitud mediante la palabra. Eso es ser demasiado ingenuo y no conocer la maldad intrínseca del terrorismo y de los terroristas.

La rebelión de Miguel Sanz entusiasma al BNG
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 10 Octubre 2008

El pulso que el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, le está echando a la dirección nacional del PP a cuenta del voto de los diputados de UPN sobre los presupuestos generales del Estado ha tenido una sorprendente repercusión en la política gallega. El vicepresidente de la Xunta y líder del BNG, Anxo Quintana, hace unos días lanzó al presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijoo, un envite que es, ante todo, una provocación para que imite al presidente navarro.

La maniobra del BNG es bien clara: después de una legislatura a remolque del PSdeG por su pacto de gobierno en Galicia, necesita desesperadamente demostrar que sigue siendo una fuerza útil, y su utilidad radicaría en que sus dos diputados en el Congreso (los mismos, por cierto, que tiene la UPN del rebelde Sanz) sirven mejor a los intereses gallegos que los once escaños que el PP ha obtenido en nuestra tierra.

A su vez, servir a los intereses gallegos, en el lenguaje nacionalista, significa entrar en la subasta de porciones de los presupuestos a costa de los demás territorios; pero aquí el BNG está atrapado en un puedo y no quiero patético, porque, a diferencia de quienes sí están en posición de jugar de verdad a eso, carece de grupo propio en el Congreso y, como he dicho, está atado por su pacto de gobierno con el PSdeG. Qué le vamos a hacer: los gallegos le hemos dado once diputados al PP, diez al PSOE y sólo dos a los nacionalistas.

Por eso, la respuesta que desde el PP gallego se le ha dado a Quintana es toda una lección también para Sanz. Al BNG se le ha dicho, sencillamente, que su supuesto papel de "fuerza decisiva" en el Congreso se reduce, año tras año, a un paripé en el que, a cambio de migajas en el juego de la insolidaridad territorial, siempre acaba apoyando de manera sumisa y obediente los presupuestos de José Luis Rodríguez Zapatero.

Frente a esto, los diputados que sí representan a la mayoría de los gallegos, los once del PP, votarán en contra de unos presupuestos generales del Estado que su partido considera malos para el país en su conjunto y, por tanto, también para Galicia. Para eso se les ha elegido en una fuerza de ámbito nacional y para eso están en la cámara parlamentaria que representa a la nación en su conjunto.

Humanamente, cabe comprender las dificultades que tiene Miguel Sanz para mantener el poder en Navarra, dependiendo del PSN en una situación muy delicada por la presión anexionista del nacionalismo vasco. Pero todo tiene límites y hay ocasiones en que la única salida digna es decir que no, sea cual sea el precio que cueste.

Si yo estuviera en la posición de los dos diputados de UPN, tendría claro cuál es mi deber: votar con mi grupo parlamentario en atención a los intereses generales del país. Y si desde la dirección de UPN se pretende forzar otra opción, todo lo que venga después (un presidente desautorizado, un pacto roto, la división interna del partido, al final la pérdida, quizá por muchos años, del poder que se quería mantener por encima de todo) será sólo responsabilidad de quien no ha sido capaz de plantarse cuando había que hacerlo.

regulación lingüística
Los populares consideran esta medida es "una intromisión intolerable en las relaciones privadas"
AITOR ALONSO VITORIA El Correo 10 Octubre 2008

El tripartito, Aralar y EHAK han hecho decaer esta mañana en el Parlamento de Vitoria una proposición de ley del PP acerca de la obligación de los comercios vascos de atender en euskera y castellano a sus clientes. Los populares, que contaron con el apoyo de los socialistas, reclamaban la reforma de la Ley del estatuto de las personas consumidoras y usuarias al entender que la exigencia de atender y rotular en euskera supone "una intromisión intolerable en las relaciones privadas" y, lejos de favorecer el euskera, supone uina "imposición" que lo perjudica.

La ley que pretendía reformar el PP es de 2003, pero ha cobrado actualidad con la aprobación recientemente del decreto que la desarrolla, precisamente, en este apartado. El Gobierno vasco aprobó antes del verano la normativa que afectará a los grandes comercios de Euskadi, empresas de sectores estratégicos y a aquellas con más de 15 personas en plantilla que desarrollen tareas de atención al público. A estas empresas se les daba un plazo de adaptación progresivo, pero deben rotular, formalizar los contratos, publicar sus folletos y atender al público en ambas lenguas oficiales. El Gobierno vasco calcula que el número de firmas afectadas viene a significar el 5% del entramado comercial y de servicios de la comunidad.

Los populares trataron de convencer en el debate de la necesidad de eliminar de la ley de 2003 las referencias a la regulación lingüística del sector comercial privado, al entender que ello se trata de una "intromisión" en una actividad ajena al sector público y que debe regirse por las leyes de mercado, defendió el parlamentario Iñaki Oyarzábal. Los socialistas dieron su apoyo porque consideraron, según explicó Idoia Mendia, que las políticas entorno al euskera necesitan de un "consenso" que en este caso no ha existido en la aplicación de la ley de 2003. Mendia también alertó al tripartito de que con la obligación de atender en euskera en los comercios "se pone una traba para acceder al sector privado precisamente en un momento en el que las tasas de desempleo van a ser cada vez más altas. Nosotros queremos tanto al euskera como ustedes -dijo Mendia en alusión a los nacionalistas-, quizá más, y por eso estamos en contra de las imposiciones".

Los grupos que sustentan al Gobierno vasco y Aralar -EHAK no participó en el debate, aunque sí en la votación- defendieron que la situación de desigualdad existente entre el euskera y el castellano hace necesarias políticas de discriminación positiva en favor de la más débil, el euskera. La parlamentaria peneuvista Arantza Aurrekoetxea anunció asimismo la disposición de su partido a "llegar a consensos" respecto al decreto de los derechos lingüísticos de los consumidores, pero alertó de que "si esta reforma de la ley sale adelante, no se podrá", dado que los artículos cuya eliminación demandó el PP son aquellos que vienen a ser desarrollados por el reciente decreto. "Tenemos que trabajar por el euskera. Sin prisa, pero sin pausa", dijo Aurrekoetxea, quien calificó el decreto de "ponderado, realista y viable", porque atiende a la realidad sociolingüística de las diferentes comarcas vascas y porque prevé plazos y ayudas para que las empresas se adapten. "Los excesos son perjudiciales, pero también la dejadez", zanjó la parlamentaria del PNV.

EA, EB y Aralar se mostraron favorables a discriminar de forma positiva el euskera para conseguir su normalización y una sociedad bilingüe, por lo que apoyaron la "intervención" pública en en el sector privado en lo que se refiere a esta materia. "Los discriminados no son los castellanoparlantes, sino quienes vivir en euskera y no pùeden", apuntó Aintzane Azenarro, de Aralar.

El Parlamento vasco debate hoy la norma que impone el euskera en los comercios
El PP pide apoyo a los socialistas para vetar un plan que afectará a 100.000 trabajadores
Iker Moneo La Razón 10 Octubre 2008

VITORIA- El PP tratará hoy de sumar a sus votos los del PSE para solicitar en la Cámara vasca la retirada del decreto que impone el euskera en el comercio. Esta norma, aprobada por el Gobierno de Ibarretxe el pasado 2 de julio, afectará a más de 8.000 empresas, el 95 por ciento pymes, y a 100.000 trabajadores del sector servicios. Los datos son del tripartito, responden a una pregunta parlamentaria registrada por el PP y amplían la previsión inicial que apuntaba a que la norma tendría repercusión en unos 2.000 comercios y grandes empresas del País Vasco.

El secretario general de los populares vascos, Iñaki Oyarzábal, explicó que la iniciativa que hoy se debatirá en el pleno del Parlamento de Vitoria exige la supresión del capítulo séptimo del Estatuto de las Personas Consumidoras y Usuarias, que es en el que se basa el decreto, porque entiende que «atenta contra la libertad de empresa», al obligar a ofrecer atención al público en euskera y a incluir esta lengua en sus rotulaciones y publicidad en un plazo de cuatro años. Oyarzábal reprochó a los socialistas que «no se mojen» para hacer frente a este nuevo trágala lingüístico del Gobierno vasco -que se añade al que afecta a la enseñanza y que prevé sanciones- en virtud a lo ocurrido en el Ayuntamiento de Vitoria, donde en una reciente votación para solicitar la suspensión del decreto el PSE (que junto al PP es mayoría) se abstuvo.

De cara al debate parlamentario Oyarzábal instó al partido de Patxi López, inmerso en la defensa del euskera de cara a las elecciones de marzo, a que «deje su doble juego» y se oponga a lo que consideró «un claro ejercicio de intervencionismo» que «introduce un elemento discriminatorio constitucionalmente insostenible». El dirigente popular aseguró que su partido asume la denuncia de esta nueva norma, que supone «una imposición artificial que no corresponde a una demanda real de la ciudadanía», consciente de que los afectados por la misma tienen «miedo» a rechazarla públicamente.

«Atropello»
Sólo algunos, como la Asociación de Empresarios Vascos, de signo no nacionalista, la tachan de «atropello» a los «derechos lingüísticos de los consumidores». El PP advirtió de que «crea más problemas» a las empresas «obligándolas por la vía coercitiva a detraer recursos humanos y económicos» que hubieran sido fundamentales para afrontar con más garantías la crisis. De las 7.995 pequeñas y medianas empresas afectadas, 768 son comercios, 287 locales de hostelería y 6.940 de servicios.

Feijóo asegura que derogará el decreto del gallego "en cuanto llegue al Gobierno"
González Pons: "PSOE y BNG forzaron una propuesta confusa de condena del franquismo"
JOSÉ PRECEDO - Santiago El País 10 Octubre 2008

El PP sigue haciendo equilibrios con su política lingüística para conjugar el "galleguismo" que esgrime ese partido desde su fundación y la creciente demanda del sector urbano que reclama un acercamiento a los postulados que defiende la plataforma Galicia Bilingüe. El miércoles en la votación sobre las propuestas de resolución del debate sobre política general los populares todavía mantuvieron la ambigüedad. Por un lado, se sumaron a una resolución promovida por Bloque y PSdeG para reconstruir la unidad de los partidos sobre política linguística a partir del Plan de Normalización que exige que "como mínimo" la mitad de la enseñanza primaria y secundaria se imparta en gallego.

Pero Feijóo también anunció en la Cámara su intención de derogar el decreto del bipartito que calca el plan aprobado por unanimidad en 2004 con su propio voto.

Ayer, en rueda de prensa, el líder de la oposición no dejó espacio a la duda. Abolirá el decreto, "en una de las primeras medidas nada más llegar a la Xunta" y lo hará de acuerdo con el Estatuto de Autonomía que señala que nadie puede ser discriminado por razón de lengua". Según las tesis del PP, "el decreto del señor Touriño y del señor Quintana discrimina a alumnos padres y profesores", por eso el dirigente popular anunció su intención de "volver el consenso" con un nuevo texto que busque un "bilingüismo cordial y donde tenga una parte muy importante de inglés". El presidente del PP evitó dar más detalles sobre los porcentajes de asignaturas en cada idioma que defenderá su propuesta.

Sí rechazó, sin embargo, que la Administración subvencione con fondos públicos a colegios que segreguen al alumnado en función de su sexo, algo habitual en los colegios del Opus Dei. "Estoy en contra de cualquier segregación ni de niños y niñas y de la segregación lingüística, es la libertad y los principios de la Constitución los que deben inspirar la educación en Galicia", declaró.

Una postura que choca con la filosofía de gobiernos populares como el de Esperanza Aguirre que sí destina cuantiosas ayudas a órdenes religiosas para que gestionen centros privados. Éste ha sido el penúltimo de los desmarques del PP gallego en las últimas horas que, al contrario de lo que hace el partido en el resto de España, también suscribió el miércoles en la Cámara una condena del franquismo. El propio líder eludió ahondar en las diferencias con su formación, pero explicó que la votación del hemiciclo sirvió para "reparar la represión que sufrieron todas las víctimas de la guerra civil".

La decisión de su grupo parlamentario y las explicaciones de Feijóo desataron las iras de los medios conservadores de Madrid que a media tarde de ayer dirigían duras críticas al líder gallego. El propio vicesecretario de comunicación del PP, Esteban González Pons, explicó que su partido se "vio forzado por BNG y PSOE a apoyar una propuesta algo confusa" para condenar la dictadura. González Pons atribuyó la decisión "a la situación parlamentaria de los populares gallegos", reivindicó el centro político y se mostró convencido de que "a estas alturas la condena o no condena [del régimen] quite votos".

El resto de la intervención de Feijóo ante los medios le sirvió para retomar su argumento favorito y el que menos problemas internos le ocasiona en el PP. Culpó al Gobierno de Touriño de "propiciar los parados" cuya contratación se propone ahora "subvencionar" e insistió en reunirse con el presidente y vicepresidente para pactar los Presupuestos del año próximo, que "inevitablemente ejecutará un Gobierno distinto".

Anunció que ayer mismo había enviado sendas cartas al presidente y vicepresidente de la Xunta "no para hacerse una foto", sino para reunirse y abordar "temas cruciales" como la financiación autonómica y el seguimiento de las infraestructuras. "Vivimos momentos excepcionales que requieren soluciones excepcionales", explicó cuando se le preguntó por su intención de pactar las cuentas fuera del Parlamento.

Feijóo reitera que derogará el Decreto del gallego «en cuanto sea presidente»
JOSE LUIS JIMÉNEZ | SANTIAGO ABC (Galicia) 10 Octubre 2008

Lo dijo a las claras durante el Debate sobre el estado de la Autonomía, pero ayer abundó en la materia con más detalle. De convertirse en presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, «entre mis primeras decisiones», derogará el decreto que desarrolla la aplicación de la Ley de Normalización Lingüística en la enseñanza primaria y secundaria.

El líder de la oposición se mostró favorable a recuperar el consenso que sí hubo alrededor de la citada Ley y del posterior Plan de Normalización, aprobado por el gobierno de Manuel Fraga en 2004, y que se perdió con el decreto, por entender el PP que «discriminaba» por motivos lingüísticos.

Alberto Núñez defiende que gallego y castellano se enseñen al cincuenta por ciento en las horas lectivas de clase, pero con una serie de cláusulas de garantía: que profesores y alumnos puedan dirigirse en el idioma que prefieran, que los padres tengan opción a elegir la lengua en que se enseña a sus hijos, y que ambas lenguas gocen de un equilibrio a la hora de su enseñanza.

El PP entiende que el decreto actual del gallego no salvaguarda estas garantías, y por ello retiró a última hora su apoyo al mismo en febrero de este año, después de que la Xunta modificara en el último momento el contenido del mismo, en contra incluso de los criterios del Consello Consultivo. Este órgano advirtió de diversos puntos contrarios al ordenamiento jurídico, que sin embargo fueron ignorados por el bipartito autonómico.

Igualmente, Feijóo reivindica el Estatuto de Galicia, en cuyo artículo quinto se establece que nadie podrá ser objeto de discriminación por cuestión de lengua. Por tanto, entienden que el decreto de la polémica no respeta el texto estatutario, y de ahí la necesidad de su derogación.

Respeto a las minorías
El PP pide, además, que se «respete» a los grupos como Galicia Bilingüe que, en las grandes ciudades, defienden el uso del castellano frente a las imposiciones de la Xunta. «Cuanto menos, hay que oír a esta gente», dijo ayer Núñez Feijóo en un encuentro con periodistas, reiterando su voluntad a dialogar con los sectores educativos pero, sobre todo, con los padres a la hora de redactar el nuevo decreto.

Es más, Feijóo adelantó que en el decreto que redacte su gobierno, llegado el caso, «tendrá una parte importante el inglés», de modo que el «trilingüismo» se entronice en la enseñanza pública gallega. «Gallego, castellano e inglés serán los tres vectores que encabezarán el decreto», afirmó.

La lengua ha sido uno de los caballos de batalla del PP de Feijóo desde que llegó a la Presidencia del partido en enero de 2006, y por su defensa del bilingüismo, el jefe de la oposición ha sido atacado desde PSOE y BNG por «antigallego». El presidente de la Xunta le acusó el martes de «ser altavoz de grupos minotirarios que importan a Galicia falsas polémicas» lingüísticas.

Desde el PP, por el contrario, se acusa al PSOE de haber caído presa de la política lingüística de sus socios nacionalistas, a pesar de que la Consellería de Educación está gobernada por los socialistas.


Feijóo anuncia que el PP derogará el decreto del gallego en la enseñanza
El líder del PP considera que la norma que establece un mínimo del 50% de las materias en gallego contradice el Estatuto de Autonomía por discriminar por razón de lengua.
AGENCIAS. SANTIAGO. La Opinión 10 Octubre 2008

El presidente del Partido Popular de Galicia (PP), Alberto Núñez Feijóo, reiteró ayer su intención de derogar el decreto que regula el gallego en la enseñanza si gana las próximas elecciones autonómicas y concretó que esta sería una de sus "primeras decisiones" como titular de la Xunta.

Feijóo insistió en que esta normativa aprobada por el Gobierno bipartito es "discriminatoria" y, por tanto, contradice el Estatuto de Autonomía de Galicia, que establece que "nadie podrá ser discriminado por razón de lengua".

Frente a eso, el líder de los populares gallegos se comprometió a "recuperar el consenso" en materia lingüística si llega al Gobierno autonómico así como a aprobar un nuevo decreto que garantice el "bilingüismo cordial". "El nuestro será el decreto de la convivencia entre el gallego y el castellano", proclamó Núñez Feijóo, y se comprometió también a otorgar "un papel muy importante" al inglés.

El líder de la oposición recordó que ya defendió la derogación del decreto del gallego en la enseñanza durante su intervención, esta semana, en el Debate sobre el Estado de la Autonomía, en el que los tres grupos aprobaron por unanimidad una resolución para retomar el consenso sobre el gallego en torno al Plan Xeral de Normalización da Lingua Galega.

El BNG y el PSOE plantearon en la Cámara una iniciativa en la que se ratificaba la aplicación del plan para retomar el consenso de los diputados en materia lingüística. El voto a favor del PP, quien precisó que las medidas del uso del gallego deben aplicarse "de acuerdo con el Estatuto de Autonomía", no supuso, sin embargo, un paso atrás con respecto a su postura sobre el decreto de la enseñanza, que establece que al menos el 50% de las materias en la enseñanza no universitaria deben impartirse en la lengua propia de la comunidad.

Ruptura del consenso
El portavoz de grupo parlamentario popular, Manuel Ruiz Rivas, precisó en el Parlamento gallego que ha sido el decreto elaborado por la Consellería de Educación, que el PP votó en contra, el responsable de la ruptura del consenso en esta materia, lo que el parlamentario atribuyó al Gobierno bipartito ya que, como ayer insistió Núñez Feijóo, no garantiza la "libertad lingüística".

La misma opinión han manifestado asociaciones de padres y de profesores, como la plataforma Galicia Bilingüe, quien reclama el derecho a recibir la enseñanza en castellano, algo que la normativa aprobada por el BNG y PSOE y que entró en vigor el curso pasado no garantiza, en opinión de estas organizaciones.

CRTICA EL DOBLE DISCURSO DEL PP
Ciudadanos insta a Feijóo a retirar su apoyo al plan de normalización lingüística
Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía lamenta en un comunicado el apoyo del PP gallego al liberticida Plan de Normalización Lingüística que pretende imponer mediante la coacción legal el uso del gallego. El partido presidido por Albert Rivera critica que un partido supuestamente nacional "firme en Madrid manifiestos en defensa del castellano, se una a manifestaciones por el bilingüismo en Barcelona" mientras ratifica este plan en Galicia. Por ello, invita a Núñez Feijoo a "recapacitar acerca de la política lingüística de su formación".
Libertad Digital 10 Octubre 2008

En un comunicado, Ciudadanos señala que "una Galicia monolingüe, donde se amenace (y se multe) a los empresarios por rotular en castellano, donde se persiga a los deportistas que se desmarcan de la ideología nacionalista, y donde no se garantice el bilingüismo real en las escuelas, no es una Galicia de bienestar y de progreso, sino un lugar donde los derechos individuales no son respetados".

Además, Ciudadanos cree que no es de recibo que "un partido de ámbito nacional como el PP, por no hacer referencia al PSOE, firme en Madrid manifiestos en defensa del castellano, se una a manifestaciones por el bilingüismo en Barcelona, mientras ratifica planes de "normalización" e inmersión lingüística en Galicia".

Por ello invita "al PPdG, y a su presidente, Alberto Núñez Feijoo, a recapacitar acerca de la política lingüística que su formación defiende en esta Comunidad Autónoma", después de que ayer ratificase junto a socialistas y nacionalistas el totalitario Plan de Normalización Lingüística. Ciudadanos ha solicitado "la derogación del PNL, y apuesta por una política lingüística defensora del bilingüismo efectivo y de los derechos del individuo".

EGUIGUREN ES "EL NEGOCIADOR IMPENITENTE"
Rosa Díez: "Los socialistas siguen acariciando la idea del pacto final con ETA"
La líder de UPyD comenta en su blog las declaraciones del dirigente del PSE Jesús Eguiguren. De ellas se desprende, en opinión de Rosa Díez, que "los socialistas siguen acariciando la idea del pacto final, del final dialogado, del acuerdo intermedio" con los terroristas. Destaca, además, que pese al "discursito" del Gobierno de Zapatero "asegurando que no cabe negociación alguna", lo cierto es que "nadie desautorizó a Eguiguren".
Libertad Digital 10 Octubre 2008

Rosa Díez comenta en su bitácora que "Jesús Eguiguren lo dejó claro en sus entrevistas en Radio Euskadi y en El Correo: lo que hicieron con ETA (reconocer a la organización terrorista como interlocutor político y llevar el debate a Europa), estuvo bien". Y lo que es más grave: "habrá que hacer algo en el futuro para conseguir un acuerdo intermedio". O sea, la democracia habrá de moverse hacia el totalitarismo".

La diputada de Unión Progreso y Democracia considera insuficiente el "discursito" del Gobierno porque "por supuesto, no desautorizó nadie a Eguiguren, preboste máximo del socialismo vasco y negociador directo del socialismo español". Díez cita la frase que resume el pensamiento político de Eguiguren: "Algún día ETA tendrá que dejar las armas o si no el Estado seguirá haciendo su trabajo y se darán los pasos para acabar con el terrorismo". Para Díez "esa es la cuestión: que los socialistas hacen descansar la iniciativa en la banda. En este caso, el orden sí altera el producto" ya que entiende que "si Eguiguren hubiera dicho: El Estado seguirá haciendo su trabajo y se darán los pasos para acabar con el terrorismo, la cosa sería diferente.

En consecuencia, Díez apunta que aunque "a ETA se le da, de vez en cuando y a veces incluso fuerte", los socialistas "siguen acariciando la idea del pacto final, del final dialogado, del acuerdo intermedio. Por eso nunca rematan la jugada". Eso explica, según Díez, que el Gobierno siga "manteniendo a los miembros de ANV, declarados parte de la organización terrorista ETA, al frente de más de cuarenta instituciones del País Vasco y Navarra. Siempre hay alguna puerta abierta... Es la puerta por la que entra el terror contra la democracia. Y por la que a ETA le llegan vientos de esperanza".

Euskera: obras son amores y no elecciones
JOSÉ MANUEL BUJANDA ARIZMENDI El Correo 10 Octubre 2008

A sí como nuestro pueblo necesita encontrar un lugar entre los pueblos, así también nuestra lengua tiene que encontrar un lugar entre las lenguas: un lugar suficiente, que asegure su continuidad y desarrollo sin aventuras maximalistas. No debemos caer en el infierno del gueto por huir del purgatorio de la diglosia. La integración nos es tan necesaria en el aspecto lingüístico como en cualquier otro». Sabias palabras del lingüista Koldo Mitxelena que siguen manteniendo hoy todo su vigor y potencialidad en cuanto a buen mensaje y mejor consejo. Largo y tortuoso, complicado pero esperanzador, ha sido, y es, el recorrido de la lucha por el euskera.

Habría que remontarse a 1901 y referirnos a Engracio Aranzadi 'Kizkitza' cuando trató de promover relaciones con Galicia y Cataluña buscando agrupar el trabajo en común con ambos pueblos. Veinte años más tarde, con ocasión de la Diada Nacional de Cataluña y dos días antes del golpe de Primo de Rivera, se firmó en Barcelona el Pacto de la Triple Alianza: Egileor, Robles Arangiz y Gallastegi por Euskadi, Francesc Maciá por Cataluña y Somoza y Zamora por Galicia. La Dictadura de Primo de Rivera ahogó este movimiento, pero diez años más tarde, en plena República, el Día Nacional de Galicia, se firmó el 'Pacto de Compostela' que formuló Galeuzca como un movimiento para coordinar la acción política de las tres naciones de cara al Estado: Castelao, Irujo, Rezola, Carrasco i Formiguera fueron sus protagonistas.

Más de sesenta largos años más tarde, en 1998, se firmó la llamada 'Declaración de Barcelona', y se suscribió el compromiso de trabajar por un Estado español plurinacional, pluricultural y plurilingüe. En dicha 'Declaración de Barcelona' las culturas y las lenguas ocupan un amplio campo de sugerencias y reivindicaciones. Se aboga por las competencias plenas y exclusivas en lengua y cultura para las naciones que tengan lenguas y culturas propias, así como el compromiso para conseguir el reconocimiento oficial de las lenguas propias de cada nación en todos los órganos institucionales y políticos del Estado español. Se propugna velar por la implantación progresiva del uso de las lenguas propias en la administración de la Justicia. Velar asimismo por la implementación del uso de los topónimos y antropónimos gallegos, vascos y catalanes en su forma oficial, por parte de todas las instituciones del Estado.

Se proponen iniciativas para la promoción, conocimiento y asimilación social de la diversidad nacional, lingüística y cultural del Estado, haciendo referencia a los medios de comunicación social del propio Estado, a los planes de estudio de todos los niveles educativos, a las agencias, entes, empresas públicas y otros organismos, a la producción y difusión de audiovisuales y nuevas tecnologías de la comunicación, y a las campañas de promoción cultural en el exterior. Así se trataría de impulsar la aplicación objetiva del Estatuto de la radio y televisión para conseguir que, de forma efectiva, los medios públicos de comunicación respondan a los principios de objetividad y respeto al pluralismo, reflejando la diversidad nacional, cultural y lingüística del Estado. Se aboga por una nueva actitud frente a la diversidad de culturas y lenguas, por una plasmación de esta diversidad en los símbolos y en las instituciones y por el reconocimiento de lo plurilingüe del Estado.

Bien, en diciembre de 2005 vio la luz un documento con directrices y principales líneas de actuación en materia de política lingüística (Futuro de la Política Lingüística, proyecto 2005-2009) de la viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno vasco. Su segundo capítulo, el que trata sobre las principales líneas de actuación, y tomando en consideración la Ley del Euskera y demás disposiciones, así como el trayecto recorrido hasta hoy por el área de política lingüística se propone poner en práctica una serie de líneas de actuación. Entre ellas, la nº 24 apuesta por impulsar el fomento del uso del euskera en la totalidad de su ámbito territorial, encauzando la colaboración con las instituciones y asociaciones de Iparralde y Navarra. Y la nº 27 apuesta por «fortalecer la relación con los organismos que llevan a cabo políticas de fomento de lenguas minorizadas en España y en el ámbito internacional».

A mediados de marzo del año pasado, los gobiernos de Galicia, Cataluña y Euskadi firmaron un Protocolo General en Política Lingüística. En dicho protocolo se hacen una serie de consideraciones respecto a los avatares en las relaciones entre Euskadi, Cataluña y Galicia en materia de sus respectivas políticas lingüísticas. Tres gobiernos ciertamente comprometidos con la revitalización y normalización del uso de sus lenguas propias que consideran, desde el máximo respeto a las políticas de cada uno, y a sus especificidades, verdaderamente eficaz y positivo definir y desarrollar un marco de colaboración estable y permanente entre los mismos en materia lingüística. Es evidente que las tres son realidades sociolingüísticas diferentes, pero también que de la colaboración entre los tres gobiernos, y del contraste entre las políticas lingüísticas respectivas, sólo cabe obtener beneficios para los procesos de normalización lingüística de cada país. Se trata, en definitiva, de aunar esfuerzos en los respectivos procesos de normalización y para que el Estado fomente su protección.

El 40% de la ciudadanía del Estado vive en comunidades con lenguas propias, es plurilingüe. Y como tal, el Estado debería hacer converger lo 'legal' con lo 'real', y actuar en el ámbito de sus propias administraciones, adoptar medidas para la normalización de su uso en las instituciones europeas, cumplir las legislaciones autonómicas vigentes en materia lingüística por parte de sus administraciones periféricas y (atendiendo a su compromiso ratificado en la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias) hacer suya su defensa y cumplimiento en todo el Estado.

La normalización del euskera, del gallego y del catalán no es ninguna lucha absurda contra el castellano, todo lo contrario, lo único que se pretende es fomentarlas desde la profunda convicción de que las lenguas no separan, sino que integran, y que la acción por revitalizarlas constituye un factor positivo de convivencia. Porque todas las lenguas son patrimonio de todos los ciudadanos, las conozcan o no, y porque nadie debe patrimonializarlas, pero tampoco nadie debe sentirse exonerado de asumir como tarea propia su normalización. Por ello es precisamente necesario que los procesos de normalización lingüística tengan los más amplios consensos transversales políticos y sociales posibles en sus respectivas comunidades autonómicas.

Ojalá que la dirección del Partido Socialista de Euskadi, y por encima (y a pesar) de las próximas elecciones autonómicas vascas (con más o menos expectativas en cuanto a la bondad de sus resultados) esté dispuesta sinceramente, y en la práctica, a compartir estas reflexiones. Ojalá que sus guiños y ojalá que la novedad de sus gestos no sean márketing electoral puro y duro. Ojalá no sea una pura táctica coyuntural. Ojalá sea un giro estructural. Vivir para ver. Ciertamente, 'obras son amores y no la proximidad de las elecciones'.

Galeuzcatbabaranpanfab...
Nota del Editor  10 Octubre 2008

Y eso que no están todos los que son, ni son todos los que estan. El gallego normativo es una neolengua inventada que ningún paisano habla, pues pretenden unificar el gallego de múltiples regiones y las nuevas palabras que tratan de que no se parezcan al castellano en una lengua mística e identitaria, y eso son entrar en la disputa con los lusistas; el vasco es otra neolengua con los mismos fundamentos, tratan de unificar el vasco de múltiples regiones y las nuevas palabras, menos las palabrotas que usan las castellanas; del catalán no tengo noticias, pero el tinglado que hay entre el aranés, ibicenco, valenciano y demás con sus respectivas academias de lengua regional es estupendo, y quedan el bable, cántabru, panocho, fabla, y todas las variantes de todos los pueblos de España, así que el nombre no va a caber en una página.

Lo curioso, y lamentable, es la ventaja que nos llevan, nosotros creíamos en la Constitución Española, deber de conocer, y ellos andaban hace un siglo con su "normalización" de los "anormales" castellano-hablantes

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