AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 20 Octubre 2008

Nota: el texto leído por el representante de AGLI en la manifetación se publicó ayer

El nacionalismo gallego hoy está estancado
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 20 Octubre 2008

Justo Beramendi González, madrileño, de apellido vasco, lleva 34 años viviendo en Galicia y estudiando los nacionalismos desde hace 25 años. Es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Santiago de Compostela y ha sido galardonado el 17 de octubre con el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Ensayo, por su obra "De provincia a nación. Historia del galleguismo político". Nada más conocer la noticia del premio, declaró a Europa Press que "El nacionalismo gallego hoy está estancado" y "el nacionalismo catalán, a largo plazo, es el más peligroso para la estabilidad en la unidad del Estado".

"El sentimiento nacional catalán en Cataluña es el más fuerte de todos los nacionalismos periféricos. Tiene un futuro mucho más claro, mientras que el nacionalismo vasco está encerrado en su propio laberinto desde que nació". [...] El nacionalismo vasco siempre ha sido "más crispado y hostil" que otros nacionalismos, y eso produjo que "las fuerzas no nacionalistas no asumieran alguno de sus postulados". Esta división frontal en la sociedad vasca entre los nacionalistas vascos y los no nacionalistas bloquea cualquier avance del nacionalismo vasco y "cuanto más permanezca ETA en el escenario, peor todavía". [...] "En un horizonte previsible, el nacionalismo vasco está condenado a controlar la mitad de la sociedad vasca pero a tener en frente, y con gran hostilidad, a la otra mitad".

Preguntado por los beneficios del Estado de las Autonomías para los nacionalistas, Beramendi señaló que esto supuso un "avance insuficiente" en el intento de solucionar las "tensiones nacionales" y advirtió que este problema "nunca se va a resolver del todo". "Estamos condenados a convivir con estas tensiones durante muchísimo tiempo", agregó, porque nunca habrá un "acuerdo definitivo sobre qué es para mí y qué para ti". A este respecto, aseguró que "cada uno tiene su razón", salvo aquellos "que se dedican a matar y a coaccionar y a vulnerar los derechos humanos".

"Si se respetan las reglas del juego democrático, cada uno tiene sus razones. Por qué les tenemos que obligar a los que son nacionalistas pero demócratas vascos, gallegos o catalanes a no serlo". Para Beramendi el hecho de que un Estado sea totalmente independiente "ya no tiene mucho sentido" en el marco de la UE. [...] "Cuando una parte importante de una sociedad asume o cree que ya es una nación, se traspasa un umbral que es difícil de dar marcha atrás, y ese umbral en el caso del País Vasco y el de Cataluña, ya se traspasó hace mucho tiempo".

Respecto al caso concreto del nacionalismo gallego, reconoció que aunque parece que está "más fuerte, porque está participando el Gobierno, en realidad, ha descendido en apoyos y diputados, y yo creo que se encuentra en una tesitura difícil" y advirtió que corre el grave riesgo de quedar "enquistado en su papel de acólito del socialismo en Galicia y no pasar de allí".

El nacionalismo gallego tuvo un gran crecimiento en los 80 y 90, según Beramendi, y supo arreglar sus "diferencias internas" y además se benefició de que el PSOE en Galicia tuvo unos años "auténticamente desastrosos". Por ello, se produjo un "trasvase de votos bastante grande desde el ámbito del socialismo al ámbito del bloque gallego". Luego "el PSOE recompuso su figura, resolvió sus problemas internos y está recuperando parte del electorado que perdió".

Su obra, galardonada hoy con el Premio Nacional de Ensayo, estudia detalladamente el provincialismo, el Rexurdimento, el Rexionalismo del siglo XIX y, sobre todo, el nacionalismo gallego del siglo XX. En sus páginas analiza las ideologías, las bases sociales, e incluso el comportamiento electoral. Pero aclara que no es un libro de ensayo, sino un "libro de historia".

El Premio le fue concedido por el Ministerio de Cultura para distinguir una obra de autor español, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante 2007. El galardón está dotado con 20.000 euros.

Tres mil personas se manifiestan para exigir libertad lingüística en La Coruña
La Coruña Reportero Digital 20 Octubre 2008

La manifestación en defensa de la libertad lingüística reunió en la plaza de María Pita a unas 3.000 personas. En la protesta, convocada por la asociación coruñesa Mesa por la Libertad Lingüística bajo el lema Por la libertad de lengua y no a la imposición, estaban dos integrantes del Foro de Ermua y de otros grupos, como Convivencia Cívica Catalana, que alertaron del peligro de las escuelas en las que solo se usa una lengua.

VÍDEO http://es.youtube.com/watch?v=EgnHZNTrx-U

A la hora prevista, y con una asistencia estimada superior a mil personas, arrancó desde el Obelisco de La Coruña la manifestación convocada por la asociación Mesa por la Libertad Lingüística, contra la política de normalización desarrollada por la Junta de Galicia, sobre todo mediante el decreto 124/07, que impone a los alumnos de la escolarización obligatoria el uso activo y pasivo del gallego, en todas las materias trocales, tolerando el castellano, eventualmente, en Educación física, educación artística y, en su caso, religión.

La Mesa por la Libertad Lingüística en Galicia ha denunciado que los socialistas "han traicionado los mejor de su tradición para embarcarse en una mentira identitario, irracional".

También han lanzado un mensaje al PP, "su entusiasmo por la planificación nos parece contrario a sus postulados ideológicos últimamente algo difusos.

La marcha ha sido una iniciativa valiente para poner fin «al silencio y a la pasividad y detener el proceso de libertades negadas o usurpadas».

Sobre el nacionalingüismo, José María Martín, afirma tajante:
«Si nuestros representantes copiaron lo peor de las élites políticas de esas comunidades, nosotros estamos obligados a imitar lo mejor de nuestros conciudadanos y a unirnos a ellos».

«En 1978 aprobamos la Constitución para tener plenitud de derechos en dos lenguas, cada uno en la de su ascendencia o preferencia, o en ambas, y nos encontramos a la vuelta de los años con que nuestros hijos sólo pueden estudiar en una de ellas, precisamente en la que no pudimos hacerlo nosotros, y con que las administraciones públicas sólo usan una de ellas, como antes, sólo que ahora es la otra».

El presidente de Convivencia Cívica, Francisco Caja, afirma que es necesario que con este tipo de actos la sociedad civil responda a una realidad que se extiende por todas aquellas CCAA gobernadas por los nacionalistas:

"Imponen sus políticas lingüísticas de manera feroz en sus territorios y abarcan todos los campos y todo ante la permisividad de un Gobierno que mira hacia otro lado".

VÍDEO http://es.youtube.com/watch?v=8rr91jFMGjA

LOS REVENTADORES
Un reducido grupo de nacionalistas -menos de veinte, probablemente para eludir la sanción administrativa por manifestación ilegal- había pegado carteles de burla y escarnio a lo largo de todo el recorrido, y saludaron la marcha por la libertad lingüística con una contramarcha burlesca con abundante paño tricolor, y apostrofando de españoles con intención vejatoria a los ciudadanos que iniciaban la manifestación legal.

La marcha concluyó en la Plaza de María Pita, donde pronunciaron unas palabras Inma Castilla de Cortázar, vicepresidente del Foro Ermua, Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica de Cataluña y José Luís Sesma, secretario de la Asociación Gallega para la Libertad de Idioma, tres de las numerosas entidades que apoyaban el acto.

El acto se clausuró con la lectura del manifiesto de la asociación convocante, a cargo de sus directivos.

VÍDEO http://es.youtube.com/watch?v=H9mz6zQLanU

Empezaré citando unas palabras de Manuel Jardón temprano inspirador de este movimiento, distinguiendo entre personas e ideas, en aras de la concordia civil:

Voy a hacer una crítica, espero que dura y contundente, de la política llamada de «normalización lingüística» y de la ideología que la impulsa, el nacionalismo colectivista; pero mi crítica no se dirige contra las personas que ponen en práctica esa política y profesan esa ideología.

Tengo compañeros, parientes y conocidos, a los que aprecio por su bondad, inteligencia y preparación y que, sin embargo, son fervorosos partidarios de la actual política lingüística y de las ideas nacionalistas que la fundamentan.

Es decir: no todos son, ni mucho menos, como los energúmenos que se han concertado para hostigarnos en esta y otras manifestaciones, a los que deseamos de corazón que sean tratados con justicia por la Justicia.

Algunos amigos bienintencionados nos han dicho que no hagamos un discurso político.

“No os metáis en política”
Es el prestigio de los viejos buenos consejos.

Pero nosotros hemos llegado a la conclusión, entre otras, de que lo que nos está pasando se debe, en parte, al desinterés de los ciudadanos por la política.

En definitiva, al hecho de que hemos dejado la política a los políticos.
Y ahora sabemos, por experiencia, que esto es peligroso.
Sólo nos necesitan cada cuatro años.

Después, ya saben, “dejádnoslo a nosotros, que ya nos ocuparemos”
Y se han ocupado:
Nos han hecho un Plan: tienen un Plan para nosotros.
Para normalizarnos.

Obviamente, porque nos consideran anormales.
Pero:
¿por qué nos manifestamos?
¿Ante quién nos manifestamos?
Y, sobre todo, qué manifestamos.

Nos manifestamos porque hemos sido traicionados por nuestros representantes, y queremos decirles que lo sabemos y que ya no cuela más.

Esta traición afecta a la mayor parte de los ciudadanos, excepto a quienes creen firmemente en los dogmas de la religión lingüística, a saber:

Que en la era feliz surgió de las entrañas de la Historia una tierra privilegiada, entre otros dones, con una lengua sagrada y exclusiva, brotada mágicamente de la tierra misma, nunca impuesta sino milagrosamente consensuada por aquel pueblo feliz y monolingüe ...

Que, no por culpa de nuestros sabios y venerables antepasados, sino por la invasión de unos bárbaros extranjeros, aquel paraíso de armonía y pureza, fue perturbado por el peor de los pecados: la contaminación, la obscena mezcla y confusión de lenguas y hablantes, ...

Que desde entonces, en lucha desigual, el genio de la tierra, el alma de la patria persevera en la reconquista de la pureza perdida, y reclama de sus hijos, sobre todo de los descarriados por el nefando vicio de la lengua invasora, la deuda imprescriptible con la tierra y con los antepasados: una deuda de fidelidad mística que sólo se paga con el retorno a la lengua sagrada. Tanto da si la hablaron alguna vez ellos o sus padres o si no: es su lengua propia, como lo es la sombra. Y no se les dejará en paz mientras no reconozcan su pecado, se arrepientan y se purifiquen.

Con la salvedad de quienes comulgan con estos dogmas, los demás ciudadanos, los escépticos, agnósticos o ateos lingüísticos, hemos sido traicionados, porque, en el seno de una constitución aconfesional que debería asegurar la libertad de culto, nuestros representantes regionales han instaurado e impulsan, ahora “sin complejos”, un culto de estado: la linguolatría.

A nosotros, claro está, no nos parece mal la libertad de culto. Antes al contrario.

Lo que nos parece mal, muy mal, es que quienes profesan uno determinado, en este caso la linguolatría galaica, pretendan la conversión forzosa de los escépticos, agnósticos o ateos lingüísticos.

Y lo que nos parece peor, mucho peor, es que los poderes públicos que han prometido -algunos, “por imperativo legal”- una Constitución aconfesional tomen partido descaradamente, incluso mediante la catequesis forzosa de la totalidad de la población infantil en esa idolatría incívica.

Los efectos, los estamos viendo: jóvenes alienados creyendo que hacen la revolución, hostigando a pacíficos ciudadanos que manifestamos nuestra oposición a los decretos del poder normalizador: el fanatismo al servicio del poder, y el poder al servicio del fanatismo.

Pero hemos venido a manifestarnos, y nos manifestamos:
Nos manifestamos ante el Partido Popular, para decirle que el opio del bilingüismo armónico ya no adormecerá más a esta sociedad. Mientras sus vahos flotaron en el ambiente, soportamos con paciencia las restricciones crecientes en la libertad, pero los excesos cometidos por sus sucesores no nos harán añorar aquella era de modorra, durante la que la carcoma de la imposición daño seriamente la libertad.

La armonía reinaba en la sociedad, al menos en esta cuestión, de manera natural y espontánea, hasta que el poder empezó a imponernos una versión particular de la armonía.

Queremos decirle que su entusiasmo por la planificación y por la ingeniería social nos parece contrario a sus postulados ideológicos -¿los tiene, no?-. Los ciudadanos, celosos de la libertad, teníamos derecho a esperar que el partido que se proclamaba, a veces, liberal, tratase de protegernos de los excesos del colectivismo identitario. Ha sido una traición habernos precipitado en ellos, con la agravante de la unanimidad.

Queremos decirle que esa doctrina subyacente de que “más importante que la ley es quien la aplica”, nos deja a los ciudadanos a merced del capricho político; degrada la ley, de garantía de la libertad a mero instrumento de poder, y deja el estado de derecho en muy poca cosa.

Ya, de paso, si inicia una reflexión elemental sobre el concepto, la naturaleza y la función de la ley en el estado de derecho, tal vez alcanzaría la intuición de que no es lícito legislarlo TODO.

Tal vez podría confiar en el buen juicio de los ciudadanos para algunas cosas, como los hábitos lingüísticos, que, sostenemos, no son incumbencia de los poderes públicos.

Que deberían limitarse a garantizar los derechos fundamentales de libertad e igualdad de los ciudadanos, sin discriminación alguna por razón de lengua.

Nos manifestamos ante el partido socialista, porque ha traicionado lo mejor de su tradición, para embarcarse en la mentira identitaria, anti-ilustrada, reaccionaria e irracional.1

Porque ha renunciado a señas de identidad cuya exclusiva disputaba a las demás ideologías.

En su tránsito intelectual “de la igualdad a la diferencia”2, ha substituido la preocupación por la igualdad, por la justicia, por la ciudadanía, con fantasmagorías identitarias, derechos de los pueblos y otros extravíos que acaban en ataques a la libertad de las personas.

Porque teníamos derecho a esperar que contuviese la voracidad liberticida de sus socios en el poder, en lugar de compartirla.

Porque, con el pretexto de liquidar el supuesto monolingüismo impuesto en el pasado, trata de reproducirlo en porciones.

Porque ha perpetrado un decreto que impide el acceso a la cultura letrada en español a todos los niños gallegos -un derecho del que pudimos disfrutar sus padres-, en lugar de garantizar iguales derechos a todos, en las dos lenguas cooficiales.

Un decreto que insulta la profesionalidad de los docentes -como si antes del tal decreto, y de otros parecidos, no supieran cómo dar las clases-

Un decreto que prescribe el uso obligatorios de una lengua para toda la población escolar..

Nos manifestamos ante los nacionalistas en los gobiernos autonómicos y locales, para decirles que se acabó el paseo sin contratiempos. Que no se puede engañar a todo el mundo durante todo el tiempo, y que ya no va a ser tan fácil como en el pasado colar sus desmanes sin exponerse, al menos, al ridículo.

Tienen el dinero de nuestros impuestos, en la medida en que sus socios les permiten manejarlo, pero no tienen nuestras voluntades.

Les decimos, como ya saben, que para garantizar los legítimos derechos a la alfabetización y a la cultura letrada en gallego, que todos hemos reivindicado y apoyado, no era preciso pisotear los derechos de nadie.

No dudamos de que los nacionalistas desean lo mejor para ellos mismos y para los demás.

Pero tampoco dudamos de que lo mejor para cada uno es cosa de cada uno.

Ni de que nadie puede imponer a todos una identidad, una lengua o una 'visión del mundo'.

Aunque la política normalizadora expulsa y disuade de venir a los mejores, aún quedamos bastantes para impedir la utopía excluyente en la que trabajan con tanto afán -y con tanto dinero (nuestro, claro)-

Finalmente, nos manifestamos porque tenemos esperanza.

Tenemos esperanza en la racionalidad del proceso político democrático;

en la capacidad para reconocer los errores
y en la capacidad para rectificar.
Si no, no estaríamos aquí.

Galicia é de todos nós

Lenguas en Galicia

MADRID ABC 20 Octubre 2008

MILES de personas apoyaron ayer en La Coruña la manifestación convocada por la Mesa por la Libertad Lingüística, en defensa de la lengua castellana. A través de otras concentraciones celebradas últimamente en Barcelona y en Vitoria, así como en el muy difundido manifiesto de intelectuales en favor de la lengua común, se ha puesto de relieve la preocupación de amplios sectores de la sociedad española ante los excesos del nacionalismo en un terreno tan sensible.

Nada más lógico que reclamar la plenitud de derechos en ambas lenguas, como hicieron ayer los ciudadanos que padecen la obsesión identitaria del bipartito gallego, puesto que Pérez Touriño no quiere o no puede poner freno al radicalismo de sus socios nacionalistas.

Como siempre, los perjudicados son los más débiles. Miles de niños están condenados a recibir educación solo en gallego, con un conocimiento superficial de la lengua de todos los españoles que es al mismo tiempo un idioma de primer orden en el ámbito de la comunicación universal.

Esa imposición de carácter unilateral provoca también la pérdida de oportunidades en el terreno laboral o en la función pública. Es un planteamiento contrario a la Constitución, a la realidad social y al sentido común. Por ello, resulta lamentable que los socialistas alienten este tipo de operaciones por motivos de simple oportunismo partidista. De cara a las elecciones autonómicas Rodríguez Zapatero -presente este fin de semana en Galicia- debería tomar buena nota del sectarismo denunciado por miles de ciudadanos.

Centenares de manifestantes, contra la imposición del gallego en A Coruña

Los asistentes, convocados por la Mesa por la Libertad Lingüística, reclamaron la derogación del decreto que regula el gallego en la enseñanza y el Plan de Normalización.
ANA RAMIL. A CORUÑA. La Opinión  20 Octubre 2008

Centenares de ciudadanos se manifestaron ayer en A Coruña contra la imposición del monolingüismo en la comunidad gallega, en una protesta convocada por la Mesa por la Libertad Lingüística, organización que aboga por derogar el decreto que regula el uso del gallego en la enseñanza y el actual Plan de Normalización Lingüística.

Bajo el lema de Libertad en lengua, no a la imposición, la concentración transcurrió sin incidentes -al grito de "Somos normales, queremos libertad" o "Gallego es fracaso escolar"- desde el Obelisco hasta la plaza de María Pita. Antes del inicio de la marcha, sin embargo, media docena de personas intentaron boicotear la protesta al hacer una parodia de los manifestantes. Ataviados con banderas españolas o disfrazados con traje de flamenco promovieron consignas como "Gallego y portugués, la misma mierda es" o "En Galicia, en castellano". Agentes de la Policía Nacional los identificaron y retuvieron mientras daba comienzo la manifestación.

Al llegar a la plaza de María Pita, el presidente de la Mesa por la Libertad Lingüística, José María Martín, leyó un manifiesto en el criticó "la traición" de los partidos políticos y abogó por que "los poderes públicos se limiten a garantizar los derechos fundamentales de libertad e igualdad de los ciudadanos, sin discriminación alguna por razón de lengua".
"Lo que ocurre en esta comunidad es que hay un problema de libertades. No estamos a favor de uno u otro idioma, sólo queremos tener la posibilidad de elegir", indicó el presidente de esta organización.

En cuanto al decreto del gallego en la enseñanza, Martín aseguró que "impide el acceso a la cultura letrada en español a todos los niños gallegos", un derecho del que, en su opinión, pudieron disfrutar sus padres. "El objetivo es que exista libertad para elegir el idioma y se garanticen los derechos de todos en las dos lenguas cooficiales", añade Martín.

La manifestación -en la que participó Carlos Marcos, miembro de Unión Coruñesa- contó también con representantes de asociaciones de otras comunidades como Convivencia Cívica Catalana o el Foro de Ermua. Su vicepresidenta, Inma Castilla, afirmó que apoya esta iniciativa porque "hace diez años que vivimos algo semejante en el País Vasco". "La imposición de una lengua por parte de los nacionalistas tiene un corte totalitarista. No se puede consentir que un comerciante sea multado por rotular en el idioma común", resaltó y añadió: "No es razonable recurrir a medidas lingüísticas que empobrecen a los ciudadanos, que separan a una región del resto de la patria".

Además, Castilla criticó la creación de galescolas, unos centros a los que comparó con las ikastolas vascas, donde "se educa a fanáticos que después se pueden convertir en terroristas que matan a quienes no piensan como ellos".
Desde la organización se indicó que, aunque no pudieron estar presentes, la manifestación contó con el apoyo de otras entidades como la Plataforma por la Libertad Lingüística del País Vasco, la Asociación de Profesores Católicos de Valencia, la Sociedad Cultural Círculo Balear o la Fundación Universidad más Diversidad.

Por otro lado, José María Martín aseguró ayer que tanto su organización como Galicia Bilingüe tienen un objetivo común pero se diferencian en el resultado final. "En el colegio, por ejemplo, ellos apuestan por separar en función del idioma y nosotros no", indicó y recalcó: "Tenemos un fin común y esta tarde ( por ayer) también hay aquí representantes de Galicia Bilingüe".

libertad lingüística
Manifestación en defensa de la lengua castellana en María Pita

La Policía Local cifra los asistentes en 700 personas y los organizadores en 3.000
B. A. La Voz 20 Octubre 2008

La manifestación en defensa del castellano reunió ayer en la plaza de María Pita a unas 700 personas, según la Policía Local, aunque los organizadores sostienen que llegaron a congregar a 3.000.

En la protesta, convocada por la asociación coruñesa Mesa por la Libertad Lingüística bajo el lema Por la libertad de lengua y no a la imposición, estaban dos integrantes del Foro de Ermua y de otros grupos, como Convivencia Cívica Catalana, que alertaron del peligro de las escuelas en las que solo se usa una lengua. El presidente de la entidad organizadora, José María Martín, denunció las presiones que está ejerciendo la Mesa por la Normalización Lingüística y aseguró que se está usando una lengua «para alejarnos del resto de los españoles».

Mientras, la Policía Nacional requisó una pancarta en defensa del gallego a unos jóvenes en las inmediaciones de la iglesia de San Jorge y retuvo a a seis personas por intentar caricaturizar el evento.

La manifestación por la libertad lingüística movilizó a casi 700 personas
H.H. A CORUÑA 20 Octubre 2008

La movilización por el bilingüismo congregó a cerca de 700 personas que denunciaron la pasividad de la Xunta ante lo que consideran una degradación de las libertades que están reflejadas en la Constitución. Varios miembros del Foro de Ermua se desplazaron hasta la urbe para apoyar la protesta.

Cerca de 700 personas se congregaron en el Obelisco coruñés para demandar su derecho a expresarse libremente en castellano.

La manifestación fue convocada por la Mesa por la Libertad Lingüística y fue apoyada por el Foro de Ermua, cuyos dirigentes se desplazaron hasta A Coruña y explicaron su adhesión a esta marcha debido a que “el nacionalismo supone una severa restricción a la libertad individual y a los derechos de los ciudadanos”.

La movilización transcurrió sin altercados, aunque una decena de “falsos” manifestantes tuvieron que ser expulsados por la Policía Nacional, ya que portaban pancartas ofensivas que podrían haber provocado algún incidente antes del comienzo de la marcha. Tras la advertencia, una marea humana de más de 700 personas inundó la calle Real hasta su finalización en María Pita, donde se leyeron varios escritos en defensa del bilingüismo.

Cientos de pancartas llenaron la plaza consistorial del municipio, ayudadas de cánticos contra el gobierno autonómico que culpabilizaban a Touriño y a Quintana de las leyes gallegas sobre la normalización lingüística.

Aclamados > El presidente de la Mesa por la Libertad Lingüística, José María Martín Suevos, criticó en su discurso, en la Plaza María Pita, la falta de libertad, que según él, está comenzando a plasmarse en los centros públicos, educativos y administrativos de Galicia.

El dirigente gallego cree que las autoridades deben de garantizar que se respete la Constitución, según la cual los idiomas oficiales de Galicia son el castellano y el gallego, “por lo que todos los ciudadanos tienen que ser respetados por utilizar uno u otro idioma en cualquier centro administrativo o colegio público”.

Por su parte, la vicepresidenta del Foro de Ermua, Inma Castilla de Cortázar, comenzaba su discurso con el cántico,“La Coruña se dice así”. “Con ele de libertad”, añadió la dirigente del foro vasco, que se desplazó hasta la urbe herculina para secundar la protesta.

“La lengua nació para comunicarnos, que se enteren los nacionalistas que lo único que quieren es desvertebrar esta gran nación que se llama España”, comentó la integrante del foro vasco.

Por otra parte, el profesor y miembro del Foro de Ermua, Fernando García de Cortázar, expresó su repulsa hacia la actitud nacionalista y advirtió que “el nacionalismo gallego es primo hermano del vasco y aquí se ha empezado a observar un germen de imposición semejante al de Euskadi”. Cortázar criticó la palabra “normalización”, ya que según el historiador, “los nazis emplearon esta palabra en Alemania para imponer su ideología”.

Galicia se une a la lucha «por la libertad»
Primera gran manifestación en la región contra la imposición del gallego por parte de la Xunta y a favor del bilingüismo
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«Preocupa que Galicia y Cataluña sigan al País Vasco»
«Queremos libertad, no vamos contra el gallego»
E. AMADO/A. MARTÍNEZ | LA CORUÑA ABC 20 Octubre 2008

Galicia vivió ayer la primera gran manifestación en contra de la imposición del gallego en la Comunidad y la implantación de un sistema que priorice a uno de los dos idiomas oficiales sobre el otro. Ocurrió en La Coruña, donde la convocatoria de la Mesa por la Libertad Lingüística fue seguida por varios miles de personas y superó las expectativas de una tarde soleada, con fútbol de por medio.

Asociaciones como la Sociedad Cultural Círculo Balear, la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística del País Vasco, el Foro Ermua, Aragón Liberal, además de otras agrupaciones catalanas, valencianas y gallegas, se sumaron a la iniciativa de la asociación gallega de modo presencial o nominativo. Un síntoma de los lazos que se están estableciendo entre asociaciones con similares objetivos y que que han brotado en los últimos tiempos por todas las Comunidades españolas bilingües.

La cita se inició bajo el denominador común del rechazo al proceso de «normalización» social del gallego, un proyecto que, amparado por una ley aprobada en 1983, establece políticas de discriminación positiva a favor de éste. El propio génesis de la agrupación que convocaba la marcha, la Mesa por la Libertad Lingüística, se deriva de la implantación en el pasado curso por parte del Gobierno regional de un decreto educativo que desarrolla esa ley e impone un mínimo de un 50% de horas lectivas en gallego. En algunos centros, denuncian colectivos como Galicia Bilingüe, eso ha supuesto la erradicación del castellano hasta en un 80% de las clases.

«Contra la imposición, movilización», «No a la normalización; ya somos normales» o apelación a no «vivir en gallego» o «en castellano», sino «en libertad» ocuparon buena parte de los carteles que portaban los asistentes al acto, encabezado por el presidente y varios promotores de la Mesa por la Libertad Lingüística en compañía de figuras como el historiador Fernando García de Cortázar.

Contramanifestación
Se esperaba la visita de contramanifestantes, al igual que había ocurrido hace unos meses, en el mismo escenario, en una reunión a favor de la enseñanza en castellano y que finalizó en carga policial. Y la hubo. Fue poco antes del inicio de la marcha, que se inició en el Obelisco y transitó durante unos centenares de metros del casco viejo para finalizar en la plaza de María Pita, ante el palacio consistorial.

«Contra la imposición, movilización», «No a la normalización; ya somos normales» o apelaciones a no «vivir en gallego» o «en castellano», sino «en libertad», lemas de los manifestantes

Una decena de jóvenes, de los que ninguno aparentaba haber llegado a la cuarentena, se acercaban a la cabeza del grupo de manifestantes ataviados con una pancarta, banderas de España, toros de Osborne, algún que otro escudo de la etapa preconstitucional y carteles con lemas de hiperexaltación hispánica. «Gallego-portugués, la misma mierda es», «Sí, sí, sí, galleguistas a Allariz» -la tierra natal del vicepresidente del BNG, Anxo Quintana- o «Sí, sí, sí, La Curuña se dice así» (sic) fueron sus gritos de guerra durante no más de cuatro minutos.

Ante el abucheo generalizado a los que pretendían hacer escarnio y elevar al absurdo la convocatoria, las fuerzas de seguridad de la Policía Nacional obligaron al grupo a abandonar la zona. Los efectivos policiales solicitaron la identificación de alguno de los participantes de la «contra», a lo que éstos se negaron alegando que «venimos a la manifestación como los demás». Finalmente sí facilitaron sus nombres.

«Linguolatría»
Al término de la marcha los manifestantes escucharon la lectura de un manifiesto en el que se rechazaba lo que los convocantes consideran el actual estado de «linguolatría» en la Comunidad: «Nuestros representantes regionales han instaurado e impulsan, ahora sin complejos, un estado de culto: la linguolatría», «una catequesis forzosa de la totalidad de la población infantil», denunciaban los portavoces de la Mesa por la Libertad Lingüística.

«Aún quedamos bastantes para impedir la utopía excluyente en la que trabajan»

«Aún quedamos bastantes para impedir la utopía excluyente en la que trabajan con tanto afán -y con tanto dinero, en parte nuestro-. Y nosotros seguiremos aquí para defender que la inmersión lingüística y la normalización están enfrentadas a la libertad», proseguía un manifiesto en castellano que finalizaba con un «Galicia é de todos nós» («Galicia es de todos nostros»).

Como toda manifestación que se precie, la convocatoria finalizó con guerra de cifras: 3.000 manifestantes, según la organización, ó 450, según la Policía Local.

«Preocupa que Galicia y Cataluña sigan al País Vasco»
MADRID ABC 20 Octubre 2008

Inma Castilla de Cortázar, vicepresidenta del Foro Ermua, fue una de las representantes de las asociaciones que acudieron a Galicia para apoyar la concentración de la Mesa por la Libertad Lingüística. En una charla con ABC minutos antes de la salida de la manifestación, Castilla de Cortázar mostró su preocupación ante lo que considera «un paralelismo» entre lo que ocurre en la actualidad en Comunidades como Galicia y Cataluña frente a lo ya sucedido en el País Vasco. «Nos preocupa ese paralelismo», explicaba. «Desproveer a los niños del recurso al español es un empobrecimiento. La lengua no es para distinguirse unos de otros, es para comunicarse», defendía la representante del Foro Ermua. «Nosotros empezamos gritando por la libertad, contra el terrorismo y desenmascarando el nacionalismo étnico; ahora luchamos por que se respete la identidad común», añadía. Castilla de Cortázar intervino además en la plaza de María Pita con un discurso en el que se mezclaron reivindicaciones propias y polémicas locales: «Queremos libertad, con ele de La Coruña», gritó.

«Queremos libertad, no vamos contra el gallego»
ANA MARTÍNEZ | LA CORUÑA ABC 20 Octubre 2008

«Si cae un meteorito en Alaska y destruye la casa de un trampero, entonces tenemos «un caso»; pero si destruye toda Alaska, todas las viviendas con todos sus habitantes dentro, no sé si es adecuado hablar de casos». José María Martín, presidente de la Mesa por la Libertad Lingüística, argumenta así que las «políticas idiomáticas impositivas cuya opresión padecemos en Galicia» no se ciernen ya a situaciones individuales.

Según explica, «no se trata de que el «normalizador» disponga de un bombo de los números de todos los ciudadanos y los vaya sacando a la suerte, de manera que le toque a uno y los demás sigan igual». Bajo su criterio, el problema es que la cruzada galleguista afecta a toda la sociedad. En una conversación con ABC ha expuesto los episodios que viven algunos colectivos, sin facilitar nombres y apellidos, relata, «porque hay temor a que vayan a por ellos». Aclara que esta agrupación no es «activista contra el gallego», sino defensora de la libertad.

El «nacional-lingüismo» alarma a quienes secundan los actos de la Mesa por la Libertad Lingüística

Niños sordomudos
Tras el modelo catalán
En la legislación anterior, los padres podían pedir la exención de la asignatura del gallego. Desde el decreto de la Xunta de Galicia 124/07, siguiendo el modelo catalán, ya no están facultados para hacerlo. En la concentración celebrada por esta plataforma en febrero, en La Coruña, acudió una madre, que eligió guardar el anonimato por miedo a represalias, y contó su vivencia. Quería dar la cara donde creía que podía hacerlo. Su deseo era que todos los afectados hiciesen lo mismo, para que ningún gobierno se atreviese a erigir el idioma en instrumento de dominación. Ayer volvió a la calle.

Hijos de residentes temporales
Una niña obtuvo la exención
En el curso 2007/08 han descendido drásticamente las solicitudes de exención porque los padres han sido disuadidos verbalmente cuando se han acercado a solicitarlas. El argumento que les dan es mínimo: «Con la nueva ley no hay derecho». Y las soluciones que ellos entienden que les quedan, son pocas: acatar o irse. La Mesa por la Libertad Lingüística ha tramitado algún recurso administrativo con éxito, y esto, cuentan, prueba que en primera instancia se miente a los progenitores, incluso aunque tengan derecho dentro de los estrechos márgenes a los que ha quedado reducida la exención. La inmensa mayoría, como es lógico, sucumbe ante el primer tropiezo. Esta asociación aporta el caso de una niña que, después de una negativa verbal, obtuvo la exención previo recurso administrativo.

El suceso masivo
«Mis hijos no tienen libros en español»
Es la denuncia que se lleva la palma. La práctica totalidad de los manuales están en gallego en todos los centros educativos. Hay padres que han solicitado libros en la lengua materna de sus hijos, el castellano, y que están todavía esperando a que la administración les conteste para ir a los tribunales. Entienden que la denuncia tiene por fin señalar una actuación injusta.
Asociaciones «incómodas»

«Sufrimos acoso»
En febrero, la Mesa por la Libertad Lingüística celebró una concentración que terminó con la agresión a un joven manifestante, militante del Partido Popular. Galicia Bilingüe sufrió atentados en la recogida de firmas y ataques a los coches en los garajes. Y el acoso es sistemático en las webs y foros de discusión.

La vía capitalista al socialismo
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 20 Octubre 2008

Por más vueltas que se le den, por más razones que se aduzcan, por mucho que se insista en que es el mal menor de los que con seguridad podrían aquejarnos, lo cierto es que el Estado ya es el primer accionista de los seis mayores bancos norteamericanos. Si alguien no ve en este episodio de la intervención masiva de los Gobiernos para evitar la quiebra de un número indeterminado de bancos y cajas de ahorro uno de los peores reveses morales, acaso también materiales, que ha sufrido Occidente desde la caída del Muro es porque le molesta lo que ve y, en frase histórica del presidente de la dizque patronal española (entidad benéfica pagada también por el Estado, como los sindicatos sin afiliados y los partidos sin militantes), acompaña el paréntesis de la economía de mercado con un paréntesis en la actividad intelectual, no sea que nos duela la cabeza.

Cuanto más me explican la Gran Intervención los economistas, incluso los liberales, menos me convence. En el mejor de los casos, se consagran lo que podríamos llamar ciclos socialistas y capitalistas: que toca pastorear vacas flacas, recesión, depresión o resfriado general de bolsillos, socialismo; que vienen las vacas gordas, capitalismo. En ambos casos, el Gobierno, es decir, el Poder político a través de los bancos centrales y los Presupuestos, saca masivamente el dinero de nuestros bolsillos y lo pone en manos de los ignorantes o los indecentes que ya han acreditado su rapacidad miope gastándose lo que no tenían y fiando a la ruina de todos la salvación casi perpetua de su beneficio. La verdad es que la situación se parece muchísimo a la caricatura que los socialistas de todos los partidos -también de la Derecha corporativista, antiliberal o estatalista- han hecho siempre del capitalismo. Y con la caricatura, viene la explicación o el exorcismo intelectual, tradicionalmente antisemita, de unos pocos ricos tramando en una cumbre de moqueta la ruina del pueblo cristiano. Aunque los supuestos judíos no sean judíos ni los cristianos, cristianos; y aunque los muslimes sigan mirando a la Meca y los hindúes mirando a los muslimes; y los budistas al éter y el Dalai Lama a Hollywood. De alguna manera hay que explicar este saque global de los bolsillos particulares por una oscura casta poderosa que sabe lo que conviene a nuestros intereses mucho mejor que nosotros mismos. Y a nuestras libertades, por supuesto.

Pero el socialismo es justamente eso: la propiedad privada sometida al albur de la política; todas las leyes puestas entre paréntesis según lo aconseje la estabilidad de las instituciones, aunque sean las de Alí Babá; y la libertad archivada hasta que escampe. ¿Y escampará alguna vez? Pues no. Con este modelo de rescate general irrenunciable de la ruina particular innegociable, no sólo se blinda y se consagra sino que se anuncia una eterna intervención cíclica socialista del capitalismo, aunque, eso sí, a la sombra del poder político habrá un mercadillo de favores tan opulento que el mercado parecerá una golosina para la clase media baja y el pueblo llano trabajador y contribuyente.

El dilema entre capitalismo y socialismo es material, porque la economía de mercado ha demostrado ser un mecanismo de asignación de recursos mucho más justo y próspero que la planificación central; pero es, sobre todo y ante todo, de orden moral: se trata de tener libertad para tomar la responsabilidad de nuestras vidas, sin que el Estado viva en la fatal arrogancia de saber lo que nos conviene mejor que nosotros mismos. Esta intervención garantiza el expolio periódico y sistemático de nuestros bolsillos, la impunidad absoluta de ladrones y malversadores político-financieros y un mensaje inequívoco para los que creían y creemos que no puede haber libertad sin responsabilidad, sin la necesidad de pagar y purgar los errores propios con nuestra vida y nuestra hacienda, no digamos ya los crímenes contra la vida y la hacienda de los demás. Nuestra libertad, que es la libertad de disponer de lo nuestro, ha quedado fatalmente comprometida no sólo por la intervención masiva de los Gobiernos sino por la corrupción de los que deberían haberlo controlado, y, caso de fallar el control, por la ruina de los negocios ruinosos y el atraco al contribuyente desde un ámbito que es privado por el régimen de beneficios, casi siempre irregular, y es público por el nivel de exacción fiscal de los bolsillos privados, irregular casi siempre. En los Estados Unidos, y no digamos ya en el balneario de la Unión Europea, han descubierto la vía capitalista al socialismo: para salvar el capital vamos a enfeudar nuestra libertad; para garantizar nuestra seguridad vamos a perderla por temporadas, según vengan los tiempos; y como el humano, desde la cueva primigenia, apetece la seguridad, cultiva el miedo y practica la huída, vamos a consagrar una nueva casta sacerdotal impía que cuando todo amenace ruina nos garantice una muerte lenta, en la que nadie será nunca responsable de nada. Al cabo, vivir es ver pasar, ver volver, ver cómo todo se va. Una mala noche en una mala posada estatalizada. Acertó Franklin: en esta vida, lo único indiscutible son la muerte y los impuestos. De la primera nos alejamos temporalmente, gracias a la medicina; en los segundos chapoteamos hasta ahogarnos antes incluso de nacer. Somos deuda y gracias.

Reconozco que nunca pensé ver esta reivindicación post-mortem de Karl Marx, equivocado en todo salvo en una cosa, que cultivó como nadie aunque no reconoció: la facilidad con que los humanos entregan su libertad a cualquier mesías terrenal, llámese Proletariado revolucionario, Banca reaccionaria o Gobierno de lance y entretiempo, para garantizar la perpetua dilación, el dizque científico aplazamiento del ejercicio de nuestro albedrío, esto es, de nuestra responsabilidad. Y si el que la hace no la paga, si los errores no tienen consecuencias, si los Gobiernos pueden remediar sus fallos enormes con fallos aún más gigantescos, y la gente aplaude, está claro que el liberalismo, que es la defensa de la libertad individual contra el Estado y el despotismo de la mayoría, pierde la guerra sin dar una batalla y se adentra en una era oscura, incierta, democráticamente letal para los individuos y devastadora para la ética que debería gobernar la cosa pública. Si no hay límites legales ni materiales para la actuación del Gobierno, no hay límites para el asalto al individuo. La socialdemocracia, forma plebiscitaria de cleptocracia estatal, ha vencido en toda regla. El socialismo se erige en garante cíclico del capital. Y la opinión pública, sabiamente guiada por la sociedad de la información y del derecho a no tener deberes, parece aliviada por ahorrarse el penoso deber de opinar, pensar y decidir. Si el siglo XX fue el de las grandes masacres en nombre de los distintos socialismos, el XXI empieza como el siglo del socialismo por consenso global con el equívoco nombre de capitalismo. De Estado, naturalmente. De Gobierno, se entiende. Liberticida, claro está.

Aguantar a Garzón
CÉSAR ALONSO DE LOS RIOS ABC 20 Octubre 2008

Antes del 18 de julio del 36 no fueron quemados conventos y asesinados religiosos. Antes del 18 de julio no hubo una intentona revolucionaria en Asturias. Antes del 18 de julio este periódico no fue perseguido. Antes del 18 de julio no fue asesinado Calvo Sotelo. Según Garzón no pasó nada.

Según Garzón fue el 18 de julio cuando surgió un grupo de españoles que se entregó a un plan infernal de crímenes contra la Humanidad.Porque los «otros» estaban justificados por las elecciones de febrero del 36. Paracuellos fue legítima defensa.
El auténtico plan de aniquilación fue el de los vencedores. Nunca hubo un intento de sovietización y, de haberlo habido, habría tenido que ser considerado una Revolución, esto es, la épica que convierte los crímenes en exigencias de la Historia. Como en Rusia, China o Cuba. Según Garzón «lo» de España no fue una guerra civil sino un gratuito movimiento de exterminio total. Así que en las familias españolas, el asesino ha sido Pedro Laín y el angel, su hermano José.

Tiene que estar muy mal una sociedad para dejarse humillar intelectual y moralmente por el juego irresponsable y miserable de este juez. Pero ¿qué quiero decir cuando hablo de «sociedad»? Me refiero a personas concretas. Por ejemplo a los «vencedores» y a los que han compartido las ideas de estos y que ahora son tratados por Garzón como genocidas. Y a los hijos de estos que pudieron olvidar los sentimientos de culpa que podría proporcionarles el historial de sus padres gracias al carnet del partido de izquierdas.

Así pues, al decir sociedad propongo el divertido juego de recordar a todos los cobardes que han hecho carrera de este modo. Un verdadero batallón: ministros, altos funcionarios, escritores , cantantes, periodistas... Han abandonado a sus padres y abuelos en la fosa común de los criminales contra la Humanidad que ahora ha abierto Garzón. Conozco a muchos que les atribuyen pasados antifranquistas.

¿Sociedad española? Pongamos nombres a los que ayer vivieron de la infamia de la dictadura y hoy de la infamia de la democracia. ¿Juristas, historiadores, intelectuales? En primer lugar, al Presidente de Gobierno que ha hecho del odio entre españoles un caladero de votos.

ENTREVISTA A FRANCISCO LLERA
La desafección hacia ETA en el mundo radical es mayor que nunca»

DIARIO VASCO   20 Octubre 2008

El sociólogo Francisco Llera reflexiona sobre el «serio desgaste» en las bases de la izquierda abertzale provocado por la ruptura del último proceso de paz.

El catedrático de Sociología de la Universidad del País Vasco y director del Euskobarómetro, Francisco Llera, analiza la creciente desafección social en la izquierda abertzale hacia ETA en los últimos años -«mayor que en toda la historia», asegura- y se muestra convencido de que el cambio político en Euskadi «es más factible que nunca».

-El Euskobarómetro refleja un fuerte descenso -del 20% al 3% en 12 años- respecto al apoyo a ETA en la izquierda abertzale, un respaldo que disminuye tras la ruptura del último proceso de paz. ¿Qué conclusión saca usted de este dato?

-La más importante es el fracaso estratégico del terrorismo y su dinámica antisistema. La segunda es que la respuesta democrática y concertada al terrorismo, combinando el palo de la eficacia policial y la tolerancia cero junto con la zanahoria del diálogo y la reinserción, han ido desgastando seriamente el patio trasero de los apoyos sociales del terrorismo. La tercera es que la ambigüedad del nacionalismo institucional, que controla las instituciones del autogobierno y juega a la deslegitimación de la democracia española, sólo contribuye a alargar la agonía de la estrategia violenta en Euskadi, a cambio de instrumentalizarla en beneficio propio.

-Según ese estudio, ¿cómo ha evolucionado la «justificación crítica» a ETA en el seno de esa izquierda abertzale?
-El mundo radical abertzale nunca había salido peor de una tregua. La desafección en este entorno hacia ETA es mayor que nunca. El apoyo explícito a ETA en la opinión pública vasca se situaba en torno al 10% en los años ochenta, con un predominio del apoyo incondicional hasta el primer fracaso del diálogo con el Gobierno de Felipe González en Argel. A partir de la mitad de los años noventa, sin embargo, ese apoyo comienza su declive hasta situarse en el actual 3% y con un predominio claro de los que la apoyan, pero cuestionan sus errores. Como es obvio, ha sido la izquierda abertzale la más afectada por este desgaste a largo plazo. Hoy sólo un 10% de sus votantes muestra algún tipo de apoyo a ETA.

-Están quienes, por ejemplo, en ese mundo comparten sus fines pero ya no sus medios.
-Los que decían compartir sus fines pero no sus medios en el mundo nacionalista, por el contrario, han tenido una evolución distinta. Si al principio de los ochenta representaban sólo un 3%, después del proceso de Argel alcanzaban el 12% para mantenerse en esa proporción hasta la fecha, aunque con un fuerte incremento hasta el 19% en el momento de la tregua del 99. Hoy sólo un 18% de los que se dicen nacionalistas comparten esta opinión, sobre todo, entre los votantes de la izquierda abertzale.

-Más llamativo es, quizá, quienes dicen respecto a ETA: «Antes sí, ahora no».
-Al principio de los ochenta, la respuesta de los que decían que «en dictadura ETA podía tener sentido, pero en democracia ya no» correspondía a determinados sectores de la oposición antifranquista, sobre todo de izquierda y autonomistas. Ha oscilado en todos estos años entre el 12% de 1981 y el 22% de 2005, situándose en este momento en torno al 16%. Aunque ésta es hoy una opinión, sobre todo, de nacionalistas (20%), todavía sigue siendo compartida por algunos sectores de la izquierda.
«Desgaste imparable»

-¿Cómo ha evolucionado la imagen de los activistas de ETA?
-Si en los años de la transición predominaban los calificativos positivos o contemporizadores como «idealistas» (35%), «patriotas» (13%) o, incluso, «manipulados» (33%), después de Argel comienzan a cambiar las cosas y su balance se torna claramente negativo. Si los primeros hoy sólo aglutinan a un minoritario 23%, los calificativos negativos como «terroristas», «asesinos» o «fanáticos» suponen una mayoría de dos tercios en la última década. Lo más significativo de este desgaste continuado e imparable es que también afecta ya, desde hace algún tiempo, a los propios electores de la izquierda abertzale.

-La desafección social hacia ETA ¿es compatible con el techo electoral que tuvieron por ejemplo las listas de ANV en las últimas municipales?
-Aunque cada elección tiene los condicionantes propios de la arena respectiva de la competición, lo que sí se puede observar, claramente, es que el declive electoral de las marcas de la izquierda abertzale vinculadas a ETA corre paralelo a su erosión en la opinión pública. Los procesos de ilegalización, la persecución judicial de sus entramados y cuadros, los sucesivos fracasos del diálogo con los distintos gobiernos, la persistencia de una violencia sin sentido, etc... les han hecho mucho daño y ya han podido perder, al menos, la mitad de sus apoyos electorales históricos.

-¿Hacia dónde camina ese mundo?
-Yo creo que no camina hacia ninguna parte. Simplemente, deambula sin rumbo. Su antigua estrategia se ha degradado en un álbum de viejas consignas sin sentido en la situación actual. Incluso, su moral de resistencia se muestra claramente disminuida. En tanto en cuanto no sean capaces de articular una alternativa política con autonomía suficiente y autoridad para doblegar a la propia organización terrorista, sólo podrán seguir protagonizando una lenta agonía, de la que, hasta la fecha, siempre le salvaba el PNV en el poder cuando necesitaba o recababa sus apoyos parlamentarios.

-¿Qué se detecta en el mundo sociológico nacionalista respecto a la izquierda abertzale?
-Que están interiorizando, y comienzan a exteriorizar, la crisis y contradicción interna de haberse dejado abducir por los fines y los argumentos de los violentos desde Lizarra. Saben que esto sólo les lleva a alejarse de la mayoría de la sociedad vasca y, finalmente, a lo que les puede hacer más daño: la pérdida del control institucional omnímodo y, consecuentemente, su soñada hegemonía.
El fin del miedo

-Cambiando de tercio, a tenor de sus análisis y con el horizonte de las elecciones autonómicas de marzo, ¿ve factible el cambio político en el País Vasco?
-Vamos a ver qué es lo que nos dicen los ciudadanos vascos en las encuestas que tenemos en este momento en el campo, pero, de mantenerse las tendencias de los últimos tiempos, la alternancia parece más factible que nunca. Especialmente, si ETA no logra colar una nueva marca en la competición. El tiempo de Juan José Ibarretxe-Pacto de Lizarra, afortunadamente, toca a su fin y, dado que el PNV ha preferido ligar su futuro inmediato a ese tándem, creo que también arriesga el fin de su predominio institucional.

-¿Cómo ha cambiado la sociedad vasca en estos últimos veinte años?
-Sobre todo, ha empezado a perder el miedo y a expresar su pluralismo con mayor libertad, aunque la competición sea desigual y esté distorsionada. Sin embargo, no ha dejado de ser pragmática, ni dual.

-La frontera entre nacionalismo y no nacionalismo, ¿es una barrera infranqueable o cada vez es más permeable?
-Nunca ha sido impermeable. Basta con comparar las series de resultados electorales legislativos y autonómicos. Lo que pasa es que la persistencia radical del nacionalismo desde el Acuerdo de Lizarra y su ruptura con su tradicional alma pragmática está alejando a sus apoyos más autonomistas y empujándolos hacia opciones cercanas, como el propio PSE-EE.
«Tanto estrés identitario favorece el desinterés hacia la política»

-Según una encuesta divulgada por la Diputación de Gipuzkoa, los guipuzcoanos se muestran cada vez menos interesados por la política. Tres de de cuatro guipuzcoanos no confían en los políticos. ¿Qué le sugiere?
-Poca novedad en el dato. El interés por la política es muy bajo y los sentimientos que inspira la política entre nuestros ciudadanos suelen ser muy poco positivos, como venimos mostrando de forma continuada. En nuestro caso, además, se deja sentir con intensidad la desafección política que también aparece en otras sociedades. No debe extrañarnos en un país sometido a un estrés político-identitario desmesurado. Tanto estrés favorece ese desinterés. Debería hacer reflexionar seriamente a nuestros políticos.

-Otra conclusión es que el nacionalismo vasco necesita una urgente renovación y que el eje derecha-izquierda ha perdido fuelle.
-La pérdida de peso de la dimensión ideológica izquierda-derecha frente al valor pragmático del centrismo es algo que afecta a todas las sociedades occidentales. En el caso vasco, esto se añade al predominio de la dimensión identitaria, sobre todo, en la competición territorial. Pero, es verdad que también en esto venimos constatando una fatiga identitaria y un desgaste claro de la capacidad de movilización del nacionalismo, sobre todo, por su radicalismo y su falta de adaptación a los cambios sociales y a los nuevos tiempos.

-El estudio dice también que un 47% está a favor de la consulta propuesta por el lehendakari Ibarretxe.
-Desconozco la pregunta concreta y los datos técnicos del estudio. En todo caso, refiriéndose a Gipuzkoa ese dato sería un rotundo fracaso para el lehendakari Ibarretxe.

ENTREVISTA A JOSÉ Mª RUÍZ SOROA
"La identidad se ha convertido en un agujero negro"
EL PAÍS  20 Octubre 2008

Su larga dedicación profesional al Derecho Marítimo, del que es una reconocida autoridad, no le impide a José María Ruiz Soroa (Bilbao 1947) participar activamente en el debate público, su otra pasión. Tres ensayos liberales (Hiria) es el título del libro en el que ha recopilado sus reflexiones sobre otras tantas cuestiones nucleares de la política vasca: la foralidad, la lengua y la autodeterminación.

Pregunta. ¿No es una osadía titular sus ensayos de "liberales" con lo que está cayendo por la excesiva liberalidad de los mercados financieros?
Respuesta. El liberalismo político no tiene nada que ver con el liberismo económico. El liberalismo moderno defiende tanta intervención del Estado como sea necesaria para garantizar las bases económicas indispensables para que todas las personas puedan ser igualmente libres y dueñas de su vida. Recientemente, Santiago Carrillo, un comunista, ponía el New Deal de Roosevelt, un liberal de tomo y lomo, como modelo de política económica de izquierdas. Eso lo dice todo. En lo que está pasando ahora hay un evidente fallo del mercado, pero cuidado con pasarse en la retórica crítica. Nos convendría dejar de pensar el capitalismo y la globalización como unos artefactos moralmente malignos y empezar a verlos como lo que son, la única solución económica para la humanidad.

P. ¿Los asuntos que aborda en el libro revelan sus preocupaciones personales o son las claves que observa en la cuestión vasca?
R. Creo que son los ejes de un arreglo pragmático del problema vasco. La foralidad, que es un discurso que construyeron sobre todo nuestros abuelos liberales del siglo XIX, conserva todavía en el imaginario vasco una enorme capacidad para legitimar cualquier arreglo -lo ha dicho muy bien Eguiguren en su libro- y sería estúpido no aprovecharla. Lo que hay que evitar es que se convierta en un privilegio irritante y disfuncional para el resto de España, porque entonces sería un problema y no una solución. La política lingüística nos está señalando otro eje del conflicto, que es la incapacidad del nacionalismo para aceptar plenamente el pluralismo vasco. Y persistirá mientras no acepten que esa nación que sueñan nunca podrá existir, y que ni siquiera es legítimo en democracia intentar construirla.

P. ¿En quién o quiénes estaba pensando al escribir esos textos?
R. Es patente que el Panfleto sobre el derecho a decidir está escrito teniendo el discurso de Ibarretxe como contraejemplo. Y es que estamos llegando en el discurso público a un nivel de indigencia y primitivismo democráticos que realmente asusta. Es estrambótico que un consejero de Justicia diga que "no son los jueces quienes tienen que poner límites a las decisiones de los pueblos". Estamos cayendo al nivel de discurso público de Venezuela o Bolivia, el del populismo ramplón. Inquietante.

P. ¿La crisis económica ayudará a superar el debate identitario en Euskadi o éste es ya parte consustancial de la política vasca?
R. Me temo que lo es, y que asuntos como el impacto de la crisis o su gestión se asociarán con la identidad y sus efectos milagrosos. Lo dijo una vez el lehendakari a los empresarios: "Los pueblos con identidad propenden a hacer las cosas mejor". La identidad se ha convertido en un agujero negro que todo se lo traga, desde el deporte hasta la economía, y que luego lo devuelve reconvertido en etnicidad y autocomplacencia. Y mientras tanto tenemos pendientes grandes debates públicos, como el de la fiscalidad, la inmigración o la enseñanza.

El PSOE 'planta' a la causa cívica contra la discriminación del español
C. MORODO e I. FERNÁNDEZ - LA RAZÓN 20 Octubre 2008
Ningún socialista estará en el encuentro que reúne el sábado a todas las asociaciones de afectados y expertos enMadrid. El PP envía a un portavoz de segundo nivel, aunque Aguirre colabora en el acto. José Blanco, invitado, se excusa mientras que Ciutadans y UPyD anuncian que participarán en los debates.

El próximo sábado se celebrará en Madrid la primera causa general cívica contra las políticas lingüísticas que se están aplicando en algunas comunidades autónomas, en una jornada titulada "El español en España". Todas las asociaciones que representan a los afectados, expertos en la materia y también políticos diseccionarán la situación y analizarán caso por caso, y con testimonios personales, hasta qué punto la discriminación del castellano, en una cada vez mayor parte del territorio nacional, afecta a los derechos y a las libertades de los ciudadanos.

El diagnóstico de la sociedad civil necesita de los políticos para ser ejecutado. Y de ahí que los organizadores, la Fundación Denaes, con la que ha colaborado la Comunidad de Madrid, haya invitado a este «juicio cívico» a todos los partidos nacionales, al «margen de sus errores» y de su «cuota de responsabilidad» en lo que está sucediendo en algunas comunidades.

La respuesta ha sido bastante tibia. El PP enviará a un dirigente de segundo nivel, la diputada Sandra Moneo. La secretaria general, María Dolores de Cospedal, no puede asistir porque tendrá que participar en la clausura del congreso del PP de Castilla y León. La incógnita es si la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, como coorganizadora, hará acto de presencia en el foro, que se ha querido que sea de «puertas abiertas» a todo aquel que se sienta concernido por su objeto.

El PSOE, salvo que cambiase sorprendentemente de opinión en esta semana, ni siquiera estará presente para escuchar la voz de los ciudadanos que se sienten discriminados en sus derechos. En este caso se cursó invitación a José Blanco, quien a través de su secretaria se excusó. Ha habido más llamadas a Ferraz y también se han remitido correos electrónicos sin que, al menos hasta ayer, hubiera respuesta. Ciudadanos (C's) y UPyD (el partido de Rosa Díez) sí han considerado oportuno participar en el debate.

El recinto ferial de Ifema acogerá esta causa general contra la «imposición lingüística» en la que no sólo se juzgará el problema desde el ámbito de la escolarización. También se revisarán las consecuencias en la movilidad de los funcionarios, en el acceso a la Función Pública, en la liquidación de la toponimia original, en la integración de los inmigrantes hispanoamericanos o en la contratación de españoles procedentes de otras comunidades autónomas.

El protagonismo lo tendrá la voz de la calle, representada por las asociaciones de afectados a las que no se puede etiquetar ni de derechas ni de izquierdas. De hecho, algunas de ellas no ocultan su malestar con políticas del pasado por parte del PP, por ejemplo en Baleares, o incluso del presente en comunidades en las que gobierna, como es el caso de Valencia. Estarán la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística en el País Vasco, Convivencia Cívica Catalana, la Mesa por la Libertad Lingüística en Galicia y el Círculo Balear. Y cada una de ellas presentará testimonios personales de lo que ocurre en sus territorios. Asimismo, asistirán portavoces del sindicato mayoritario de Policía, la CEP, de la principal asociación de estudiantes y de la asociación de inmigrantes hispanoamericanos. También reafirmarán su compromiso con la batalla en defensa del castellano tres nombres ilustres: el filósofo Gustavo Bueno, el historiador Fernando García de Cortázar y el académico Gregorio Salvador.

Previo paso a esta cita, ayer, 4.000 personas se manifestaron en La Coruña bajo el lema «Por la libertad de lengua, no a la imposición». Convocados por la Mesa por la libertad lingüística y apoyada por colectivos como el Foro Ermua, Convivencia Cívica Catalana, Fundación Denaes y Unión y Diversidad, los manifestantes reclamaron el fin de la «normalización» lingüística que proclama el Gobierno bipartito de Galicia.

El presidente de la Mesa, José María Martín, subrayaba en declaraciones a LA RAZÓN que «lo que exigimos es la derogación de toda normalización lingüística porque ni el Estado ni el poder público pueden decirnos qué lengua hablar ni en qué lengua tienen que estudiar nuestros hijos». En este sentido, cree que «lo único que se consigue es el fracaso escolar y que la gente se sienta perseguida».

Además, añadía, «lo que llaman normalización es una imposición, una inmersión como se ha hecho en otros lugares». La protesta transcurrió tranquila. Sólo al principio, un reducido grupo de independentistas profirió insultos y burlas contra los congregados, gritos que fueron aplacados por otros de «¡libertad, libertad!».


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