AGLI

Recortes de Prensa    Miércoles 22 Octubre 2008

Contradicciones del PP
Populismo o democracia
El votante del PP no sólo critica la falta de principios de esos dirigentes, sino que lo traten como un ser carente de principios. Este sí que es un problema determinante.
Agapito Maestre Libertad Digital 22 Octubre 2008

Sin entrar a evaluar el déficit democrático creado por la política económica de Zapatero, parece evidente que las contradicciones, paradojas y mentiras del Gobierno sobre la crisis económica son múltiples y salvajes para la economía real de la nación. Cierto es que pocos españoles se salvarán de los efectos perversos que esos embauques y práctica populistas del Gobierno de Zapatero provocarán en sus economías domésticas; sin embargo, en honor a la verdad, las más recientes encuestas y sondeos políticos apenas varían respecto de los resultados reales de las elecciones de marzo. El PP, por supuesto, sube algo en las expectativas de voto. ¡Sólo faltaba que fuera lo contrario!

Pero, a nadie en su sano juicio se le escapa que esa subida, por muy optimista que seamos en su valoración, es irrelevante para pronosticar un cambio de Gobierno. ¿Qué significa eso? Pues que mientras el PSOE se mantiene, y asegura su electorado, el PP no crece y, lo que es peor, quizá esté perdiendo electores. En otras palabras, mientras que las contradicciones socialistas apenas tienen efectos en sus votantes, las paradojas y ambigüedades del PP le están pasando una factura alta, seguramente, demasiado alta. Rajoy, sí, ha querido mimetizar la política populista, o sea, contradictoria y sin principios de Zapatero y le está saliendo, en mi opinión, mal. Otros, más pesimistas que este cronista, dirían rematadamente mal.

¿Mal? Sí: porque parece que las contradicciones de Rajoy no es que sean más evidentes que las de Zapatero, que a veces lo son hasta para los menos avispados, sino que su electorado las detecta con más rapidez e inteligencia que el socialista. El electorado del PP, sobre todo el que está movido por un espíritu radicalmente democrático, o sea, basado en principios políticos de carácter nacional claros y distintos, detecta fácilmente qué es una auténtica contradicción; por poner un solo ejemplo, a nadie se le escapa la paradoja que supone llevar a cabo, por un lado, una crítica contundente de los decretos del Gobierno de apoyo al sistema financiero y, por otro lado, votarlos afirmativamente. O peor todavía, pocos entienden que el PP, siguiendo al PSOE, desligue la discusión de los Presupuestos Generales del Estado de los dos decretos mencionados, aunque el partido de Rajoy vote en contra de esa ley desaliñada y sectaria.

Contradicciones de ese calibre podríamos señalar una cuantas, desde la que se refieren a las políticas lingüísticas hasta su política de alianzas con UPN, pasando por las contradicciones sobre su política de trasvase de aguas. Pero lo decisivo no es sólo el análisis político de esas contradicciones, sino que son fácilmente detectadas por sus votantes como populistas y oportunistas. He ahí el principal problema del PP. Sus electores no quieren ser tratados como menores de edad, sí, no quieren ser tratados como hace el PSOE con los suyos. Esa es la principal cuestión política a debatir en el partido de la oposición. Sí, sí, el elector demócrata y reflexivo del PP se ha percatado de las contradicciones entre los principios y la práctica política de sus dirigentes. Pero ahí no terminan los males ni la crítica del votante demócrata del PP a sus dirigentes.

El asunto va más allá, pues el votante del PP no sólo critica la falta de principios de esos dirigentes, sino que lo traten como un ser carente de principios. Este sí que es un problema determinante. El demócrata genuino, o sea, con cuajo moral, puede reconocer que un partido tenga contradicciones, pero no que lo traten como si él no los tuviera. Por ahí no pasa un ciudadano desarrollado moral y políticamente.

En fin, una vez más, el PP se halla ante un problema clásico: sus bases son más firmes y avanzadas que sus elites. Las pruebas están a la vista: mientras que los engaños populistas del PSOE refuerzan su electorado, las contradicciones del PP disuelven su base electoral, o peor, pasa a otros partidos.

Suicidio colectivo
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 22 Octubre 2008

ESPAÑA no se rompe. Pero se agrieta. El ejemplo más claro lo tenemos en Navarra. La Unión del Pueblo Navarro fue creada en 1991 para demostrar que era posible la lealtad a la nación y a la región, que el Estado de las Autonomías funcionaba, que se podía ser muy navarro y muy español, como venía ocurriendo en aquella tierra. Diecisiete años más tarde vemos que no es así, que esas dos lealtades no coinciden, que hay que elegir entre ellas. O sea, que la España surgida de la Constitución del 78 estaba levantada sobre arenas movedizas, debiéndose ser navarro antes que español, como exige Miguel Sanz a sus dos diputados en el Congreso. Y la cosa no se detiene ahí. El mismo dilema tienen los diputados murcianos, castellano-manchegos y catalanes del PSOE y del PP, a los que pronto se unirán los de otras comunidades.

¿Qué es lo que ha roto el delicado equilibrio dispuesto en la Constitución del 78 y precipitado este cuarteamiento generalizado? Pues los nuevos estatutos de autonomía, especialmente el catalán, que ha servido de pauta a los demás. Ya el reconocimiento de Cataluña como nación en su preámbulo era un mal augurio para la nación española, por muy poca fuerza dispositiva que tengan los preámbulos. Luego, en el articulado, se consumaba la voladura del anterior armazón constitucional al preverse la negociación de tú a tú entre Gobierno central y Generalitat, al conceder al Parlament poderes para dictar disposiciones que repercuten en el resto del Estado y al romper el principio de igualdad entre los españoles. Todos los demás estatutos han seguido, de cerca o de lejos, esa línea, provocando tensiones no sólo entre las Autonomías y el Estado, sino también entre ellas, e incluso dentro de los dos grandes partidos, aunque el PSOE lo tiene más fácil, al estar más cerca de los nacionalistas, tal vez por su alergia a la «España nacional».

El caso de Navarra es el más palpable y urgente, al poner a prueba las relaciones entre UPN y PP y abrir una brecha, puede que insalvable, entre nacionalistas y nacionales. Sus dos parlamentarios tienen que elegir entre la lealtad a su partido local y la lealtad a su partido nacional, una vez que su presidente ha decidido que los intereses de ambos no coinciden en el caso concreto de los presupuestos generales. Más grave aún que el problema de conciencia que plantea a ambos congresistas es la crisis del entero sistema, que cruje como un edificio al que empiezan a fallar sus pilares y vigas maestras. Si la lealtad a la comunidad autónoma no es compatible con la lealtad a la nación de la que forma parte y los intereses de las partes prevalecen sobre los intereses del todo, ese todo está condenado a la fragmentación. Que haya ocurrido en Navarra, una de las comunidades más reciamente españolas y que más privilegios estaba obteniendo de España, advierte hasta qué punto ese proceso está avanzado y de que también las naciones pueden suicidarse. ¿A quién hay que felicitar por ello, al que lo puso en marcha o a todos?

Falta confianza en el futuro
Vicente A. C. M. PD 22 Octubre 2008

Esa es la clave de la situación tanto a nivel local como mundial. Las crisis empiezan porque se pierde la confianza. El pánico se apodera de la sociedad al ver que su futuro, su forma de vida y bienestar y sus ahorros e inversiones han sido dilapidados, manipulados y desviados en actividades y empresas que tenían riesgos inasumibles. Se han creado bolsas especulativas que han explotado en una deflagración que está por acabar con todo el sistema económico mundial. Y lo peor es que desgraciadamente, la confianza no es algo que se recupere en un plazo corto.

En España, con las mentiras mantenidas y la pasividad del Sr. Zapatero, la pérdida de confianza en su gestión ya es lo más sobresaliente de las encuestas. Nadie cree en su liderazgo para recomponer este fracaso de la trama económica. Su credibilidad tanto en España como en Europa es nula. Su falta de tacto y su jocosa y fuera de lugar manifestación sobre Sarkozy o Berlusconi, haciendo mofa de las economías de esos países, le han llevado a tener que suplicar poder participar en las cumbres de los países desarrollados, entre los que indudablemente España debe estar presente.

Cuestión de pérdida de confianza en todos los niveles y estamentos y cancillerías. Cuestión de que nadie le tome en serio, con lo que ello supone de aislamiento y anulación internacional de España . A eso nos ha llevado el irresponsable gobierno del Sr. Zapatero y su irónica y soberbia manera de pavonearse en los foros internacionales. Ayer le preguntaba el Sr. Rajoy ¿De qué se reía? La verdad es que si a pesar de cómo está la situación de España, el Sr. Zapatero mantiene su sonrisa, es que su percepción de la realidad anda completamente distorsionada y le podría incapacitar para seguir gobernando.

Ya se ve la confianza que hay cuando para lograr la aprobación de unos presupuestos del Estado inservibles e inaplicables, han tenido que comprar los votos pagando un alto precio a partidos como el BNG o el PNV, mercenarios siempre dispuestos a sacar ventaja de las situaciones de crisis o debilidad del ejecutivo. Caso aparte es el de UPN en el que la división en el voto de sus dos concejales, solo es un reflejo de la propia situación en ese partido, chantajeado por el PSN y con el solo objetivo de mantenerse en el poder, aunque sea de una manera indigna.

Confianza es lo que ha perdido el pueblo español en sus dirigentes. Confianza es la que no se puede depositar en un sistema donde los partidos políticos son los árbitros y manipuladores de los resortes del Estado de Derecho para garantizarse su propia supervivencia y el pago de sus servicios. La Transición tuvo muchas dificultades y dejó muchos cabos sueltos, pero lo que trajo fue algo peor que la dictadura, una partitocracia de políticos carentes de ideología y que ponen en práctica la máxima que los define como artistas del engaño y la manipulación.

Mi confianza en cualquiera de esa clase política es nula. Mi confianza en que los ciudadanos sean capaces de desprenderse de esa atadura invisible y servilismo disfrazados de democracia es inexistente. Mucho han de cambiar las actitudes para que merezca la pena girar la cabeza y prestar atención a alguien capaz de dar una solución a este fracaso común.

Gustavo Bueno: "Los partidos nacionalistas son una secta"
El filósofo presentó El mito de la derecha , una obra en la que habla de "la derecha" y "la izquierda", dos términos que generan gran confusión al hablar de ellos
El filósofo Gustavo Bueno presentó este martes en Madrid su nuevo libro, El mito de la derecha . El polémico autor de obras como La fe del ateo o Zapatero y el pensamiento Alicia; un presidente en el país de las maravillas habla en esta ocasión de la oposición existente entre "la derecha" y "la izquierda", dos conceptos que generan una gran confusión, a pesar de ser tan utilizados en la vida política, debido a la falta de definiciones existentes sobre ellos. En una rueda de prensa, celebrada en la sede de la editorial Planeta, Bueno se mostró muy crítico con los partidos nacionalistas, fuerzas políticas que como PNV, ERC o BNG "tienen como objetivo derribar la unidad española" y que, según él, "son una secta".
ARTURO CARRETERO MADRID Estrella Digital 22 Octubre 2008

"La izquierda" y "la derecha", conceptos que se utilizan cada vez más en nuestros días y que no tienen en algunas ocasiones, según la opinión del filósofo Gustavo Bueno, ningún sentido.

El riojano habló en la sala de prensa de los tópicos que traen consigo estas palabras, y puso como ejemplo el de una persona en concreto que es etiquetada como de derechas o de izquierdas según sus actos y sus ideas. Concretamente, el filosofo se refiere a la imagen que los españoles creamos de un individuo determinado dependiendo de la opinión que mantenga acerca de la familia, del aborto, de las uniones entre homosexuales o de la Iglesia.

Ese encasillamiento es del que huye el profesor, que afirma que ser de izquierdas o derechas no tiene nada que ver con la posición que mantenga una persona con respecto a un tema u otro.

Bueno intenta demostrar en este libro lo que es la derecha para así "entenderla objetivamente" dice. Este autor, al que muchos califican, según sus palabras, de "facha" o "fascista", sobre todo tras su polémico libro El mito de la izquierda , habla también de la idea arraigada y equívoca de que la izquierda "es el progreso" y "el socialismo" y que la derecha es "la reacción" y "el capitalismo". Y es que, "la diferencia entre izquierda y derecha es territorial" asegura el riojano, refiríendose así al diferente modelo territorial que pueda implantar uno u otro partido.

Por todo ello, por la falta de definiciones, por la confusión entre las mismas, se ha constituído un auténtico "embrollo" que se "ha trasladado un gran grado de estupidez" a nuestra sociedad. "La definición de izquierda y derecha es una definición burguesa", prosigue, que solo se utilizó un verano, "concretamente el de 1812" y de la que ni siquiera hay constancia en nuestra constitución.

El socialismo
Pero el profesor no solo aborda el origen, la clasificación y el concepto de la derecha, sino que también habla del socialismo, en el sentido de "concepto malformado", que se acuño junto al término solidaridad, otro "concepto malformado", en la Francia decimonónica en la que vivió Pedro Lerroux.

El filósofo habla esto de esto porque, "si se partía del supuesto de la naturaleza grupal (social, y no solo política) del hombre, dondequiera que existiesen grupos humanos, sería necesario reconocerles su socialismo, así como su solidaridad ante terceros gtupos. No cabría oponer, por tanto, socialismo a capitalismo. El único concepto opuesto al de socialismo sólo podría ser el de solipsismo, propio de individuos egoístas o insolidarios".

Asimismo, Bueno también habló, aunque en su libro lo trata más en profundidad, de la idea de "centro" político, una expresión que, a su juicio, "es penosa", sinónimo de que la gente "no sabe lo que dice? porque "el centro es un concepto geométrico" y no político.

Los nacionalismos
El también ensayista también tuvo tiempo en la rueda de prensa para hablar, a su manera, de los nacionalismos. Para ello hizo primero una breve definición de lo que son los partidos políticos, según él "aquellas partes del Estado que son del Estado", y destacó el concepto de "nación" por encima de todo.

Es por ello que Bueno no entiende como partidos como el PNV, ERC, PCTV o NBG son legales si "tienen como objetivo derribar la unidad española" y quieren separarse del Estado si pertenecen a este. "¿Cómo se forma un partido político que quiere destruir España?" se pregunta el filósofo. "¿Como entender a estos partidos extravagantes que quieren conseguir una nación fuera del territorio?".

"¿Hablan de libertad de pensamiento?", pues "que escriban teorías, que digan lo que quieran" pero "que no se le de un cauce a un partido que quiere exponer sus ideas" dijo. Para el escritor estos partidos "son como una secta" que "confunde el tocino con la velocidad" y que, por si fuera poco, "se consideran de izquierdas", se supone que porque "lucharon contra Franco" concluyó.

ENTREVISTA AL HISTÓRICO EX DIRIGENTE DEL PSE
Elorrieta: "Es un absoluto error alimentar la perspectiva de volver a negociar con ETA"
Pablo Montesinos Libertad Digital 22 Octubre 2008

ETA está débil pero "la situación ahora sería mejor" si el Gobierno de Rodríguez Zapatero no hubiera roto el Pacto por las libertades y contra el terrorismo e iniciado la tregua-trampa con los asesinos. Lo dice Javier Elorrieta, un histórico de los socialistas vascos. En una entrevista concedida a Libertad Digital, denuncia las palabras de Jesús Eguiguren y aboga por el fin de la era Ibarretxe. El gran dama del País Vasco es "la falta de libertad de los constitucionalistas".
La Fundación para la Libertad ha presentado la "Breve guía para orientarse en el laberinto vasco", un texto que radiografía la situación política en dicha comunidad y la actual situación de la banda terrorista ETA. Poco antes de su presentación, su vicepresidente, Javier Elorrieta, atendía a Libertad Digital para criticar duramente la "tregua-trampa" liderada por José Luis Rodríguez Zapatero.

El ex parlamentario vasco independiente del PSE-EE asegura que, en materia antiterrorista, nos encontramos en una "mejor época" que en la pasada legislatura, cuando el PSOE decidió romper el Pacto por las libertades y contra el terrorismo. "ETA estaba en una situación agónica y de haber persistido la lucha conjunta probablemente la situación ahora sería mejor", explica. Sin embargo, elogia los avances conseguidos por la Policía aunque advierte que "ETA puede volver a matar y está intentando volver a matar".

Para Elorrieta, el verdadero drama que vive hoy día el País Vasco reside en la falta de libertad de una buena parte de la sociedad: los constitucionalistas vascos. "Es un hecho evidente y es lo que queremos proyectar", incide. El objetivo, que "cualquier ciudadano pueda votar con libertad".

En ello trabajaba, añade, el Pacto por las libertades y contra el terrorismo que, en su opinión, "es fundamental para la derrota de ETA" y "la única herramienta eficaz que busca su derrota y no otras cosas". En este sentido, incide en la necesidad de "políticas de Estado" entre los dos grandes partidos políticos, PP y PSOE.

Recuerda el proceso de negociación del Ejecutivo socialista con ETA para afirmar que "cualquier tipo" de diálogo con los asesinos "solamente sirve para legitimarles". "No se puede volver a caer en el mismo error, cualquier otra fórmula o apaño a la derrota es inútil, les estimula", asegura. Por ello, es contundente a la hora de rechazar las palabras del que es líder de su antiguo partido, Jesús Eguiguren.

"Es un absoluto error tener la perspectiva o alimentar la perspectiva de volver a negociar con ETA", sentencia.

En un análisis interno de la banda asesina, Elorrieta lamenta que ETA "parece no estar en la disposición de querer dejar el terrorismo". "Si es cierto que está más debilitada, que tiene ciertas dificultades para imponer el terror que ellos quisieran, pero su voluntad es seguir con el terror", puntualiza. Por ello, agrega, "no hay que plantearse un milagro a corto plazo".

El silencio del PNV
Sobre las próximas elecciones autonómicas del País Vasco, que se celebran en marzo, Javier Elorrieta apuesta por el derrocamiento de Juan José Ibarretxe en las urnas. "El PNV critica a ETA pero no la combate, no es firme en la lucha antiterrorista, y eso es evidente". Una inactividad que fomenta la falta de libertades en dicha comunidad: con Ibarretxe como lehendakari "las libertades de los ciudadanos no se están cumpliendo".

En este sentido, acusa al PNV de "cuestionar incluso el marco constitucional" con su órdago secesionista. La receta de Elorrieta para acabar con la hegemonía nacionalista pasa por la unión de los constitucionalistas, aunque ahora ve improbable esa posibilidad. "A pesar de las dificultades seguimos defendiendo ese deseo, sería muy importante la unidad de los constitucionalistas en el País Vasco".

PARLAMENTO
El PP se opone a suscribir una iniciativa para impulsar el plan de normalización

La iniciativa fue aprobada en un convulso debate parlamentario, que concluyó con la decisión de Dolores Villarino de suspender la sesión al término de las votaciones.
EFE La Voz 22 Octubre 2008

El Parlamento gallego ha aprobado hoy una iniciativa que propugna el mantenimiento del impulso al plan de normalización lingüística, aprobado hace cuatro años, propuesta que recibió el voto en contra del PP. La iniciativa fue aprobada en un convulso debate parlamentario, que concluyó con la decisión de la presidenta del Parlamento, Dolores Villarino, de suspender la sesión al término de las votaciones, tras lo que negó la palabra a la portavoz popular, Manuela López Besteiro, al entender que ya había consumido el turno de palabra que le correspondía.

La diputada compareció ante la prensa al término de la sesión, junto a todo el grupo parlamentario, incluido el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien indicó que se opusieron a la iniciativa por no haber sido llamados a negociar una transacción y porque »al plan sí, a la imposición de gallego, no; al bilingüísmo sí, al bipartito no«, apuntó.

La iniciativa, que partió del BNG, aunque fue enmendada por el PSOE, se limita a instar a la Xunta a »seguir impulsando la plena normalización del gallego en todos los ámbitos, en cumplimiento de la Ley de Normalización Lingüística y el plan«.

La propuesta inicial, que era mucho más extensa que la finalmente aprobada, partió del diputado nacionalista Bieito Lobeira, quien recordó que el PP suscribió en el pasado debate sobre el estado de la autonomía una iniciativa en favor del gallego pero, afirmó, más tarde se desdijo a causa de las críticas de círculos mediáticos próximos a los populares.

Por tanto, dijo Lobeira, la iniciativa pretendía que el PP se clarificase en este asunto, ya que a su juicio existe una campaña de »descrédito« hacia el idioma gallego.

Manuela López Besteiro, que presentó una enmienda a la iniciativa de Lobeira que reclamaba la derogación del decreto del gallego en la enseñanza, insistió en que fue el PP quien abrió el consenso en torno a la lengua gallega, mientras »otros« lo han cerrado y apuntó que nadie va a dar a su partido »lecciones« de galleguismo.

»Andar a mesazo limpio con los comerciantes«, dijo respecto a la Mesa pola Normalización Lingüística, o establecer policías lingüísticas en los centros educativos, no es la solución: eso es fraguismo», apuntó la diputada en un lapsus que hizo reír a la Cámara.

«Quieren imponer el franquismo lingüístico, que antes era el castellano y ahora era el gallego», manifestó la parlamentaria popular, a cuyo término Lobeira indicó que, con esta actitud, es «imposible» un acuerdo.

Mientras, el socialista Francisco Cerviño, que consideró una «solemne estupidez» la afirmación de quienes dicen que el español está en peligro en Galicia, alertó sobre el problema que la politización puede causar al idioma gallego.

«La bandera partidista puede hacer ganar algún voto o fidelizar otro, pero perjudica a la lengua gallega», afirmó el parlamentario, que también dio la vuelta a una frase de Lenin: «El radicalismo lingüístico es la enfermedad infantil del galleguismo».

Además, insistió en que los socialistas trabajan para ganar «espacios de convivencia entre el gallego y el castellano. Ahí estamos y de ahí no nos vamos a mover».

Para Francisco Cerviño, el objetivo de potenciar el gallego no se consigue «tapando la boca con una bandera española», como sucedió en un reciente acto público, ni «abriendo pseudoexpedientes por una organización privada» por no emplear el gallego, señaló respecto a la Mesa Pola Normalización Lingüística, ya que estas iniciativas «perjudican gravemente» la lengua gallega.

Una vez que se votó la propuesta acordada por PSOE y BNG, López Besteiro quiso intervenir, pero la presidenta de la Cámara no lo consideró oportuno. Esta actitud fue calificada por el portavoz popular, Manuel Ruiz Rivas, como «alteración democrática importantísima» y lamentó que no hubiesen sido llamados a negociar la propuesta.

Pero el socialista Ismael Rego aseguró que Cerviño había invitado personalmente a López Besteiro a transaccionar la iniciativa.

«Mentir es pecado», le dijo a López Besteiro.

Después del gran revuelo que se montó en el hemiciclo al ser suspendida la sesión, el PP convocó a la prensa, en la que Núñez Feijóo calificó de «sectaria» y «a gusto del consumidor» la Presidencia del Parlamento.

Además, Besteiro admitió que el portavoz socialista le invitó a negociar, pero insistió en que la propuesta partió del Bloque y Lobeira ya indicó de antemano que era imposible un acuerdo, por lo que se sintió excluida por Lobeira.

TRIFULCA EN EL PARLAMENTO DE GALICIA
El PP gallego vota ahora en contra del plan de normalización lingüística
El PP de Galicia se ha desmarcado de la política lingüística de la Xunta tras un tenso debate en el Parlamento de Galicia. Este miércoles han votado en contra de una iniciativa calcada a la que apoyaron hace quince días. Feijóo proclamó que "el plan de normalización sí, la imposición del gallego no"–no explicó como se "normaliza" sin imponer– pero él mismo apuntó que la razón de voto en contra es que no se les llamó para negociar. La anécdota del debate fue el lapsus de una diputada del PP que habló de "fraguismo lingüístico" cuando quería decir "franquismo lingüístico".
Agencias Libertad Digital 22 Octubre 2008

El Parlamento de Galicia aprobó este miércoles con los votos a favor de PSdeG y BNG y el rechazo del PP una iniciativa en la que insta a la Xunta "a continuar impulsando la plena normalización del gallego en todos los ámbitos, en cumplimiento de la Ley de Normalización Lingüística y del Plan General de Normalización da Lengua Gallega".

La iniciativa, promovida por el BNG y transaccionada con una enmienda del PSdeG, provocó un tenso debate en la Cámara, tras el cual los diputados populares votaron en contra porque no fueron "llamados a negociar", según explicó posteriormente en una rueda de prensa el presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo. "El plan de normalización sí, la imposición del gallego no", proclamó Feijóo, que compareció de forma urgente ante los medios de comunicación, rodeado de todo su Grupo Parlamentario, para denunciar la "decisión unilateral" de la presidenta de la Cámara, Dolores Villarino, de suspender el pleno tras la votación sin permitir a los populares explicar el por qué de su rechazo a la iniciativa.

El defensor de la proposición no de ley, Bieito Lobeira, explicó en su último turno de palabra que era "incompatible con el PP cualquier tipo de acuerdo" en materia lingüística y abandonó el hemiciclo mientras el portavoz de Cultura del PSdeG, Francisco Cerviño, acudía a dialogar con la diputada popular Manuela López Besteiro, que defendió la postura de su formación. "No pudimos participar en esta negociación", denunció López Besteiro una vez se votó el texto final acordado por socialistas y nacionalistas, aunque la presidenta del Parlamento no le permitió concluir su intervención, lo que motivó que pidiese la palabra el portavoz del Grupo Popular, Manuel Ruiz.

Según él, se produjo en la sesión plenaria de hoy "una alteración democrática importantísima" porque su grupo no conoció lo que se iba a aprobar hasta que lo leyó en alto la propia Dolores Villarino. "Creo que lo mínimo que deben hacer para posicionarse es saber sobre qué", advirtió Ruiz Rivas. Frente a ello, Villarino dijo comprender que cuando leyó "no estaba atento" el diputado popular, mientras que el portavoz del Grupo Socialista, Ismael Rego, aseguró que López Besteiro fue "invitada personalmente" por Cerviño para que se incorporase a la negociación. "Mentir es pecado", le trasladó a la portavoz de Educación del Grupo Popular.

En ese sentido, Besteiro explicó posteriormente en la rueda de prensa urgente que el portavoz de Cultura del PSdeG acudió a su escaño a invitarla a la negociación, aunque ella consideró que a quien le debería haber correspondido era a Lobeira, quien "dijo públicamente que con el PP no quería saber nada", según Besteiro, que concluyó que fueron excluidos de la negociación de las enmiendas.

Previamente, en su turno de defensa de su posicionamiento, la diputada popular denunció que el bipartito "suprimió y censuró" en la nueva edición del Plan de normalización lingüística la introducción que había hecho el ex presidente de la Xunta, Manuel Fraga, tras lo cual comparó la situación con el Gran Hermano del libro de George Orwell 1984. "Sí al plan, pero en el marco de la ley y el Estatuto", defendió López Besteiro, que consideró que para ello es necesario derogar el decreto del gallego en la enseñanza. Asimismo, advirtió a la Xunta de que "la imposición genera rechazo" y definió su actitud como de "franquismo lingüístico", aunque por error habló en un primer momento de "fraguismo lingüístico", lo que provocó las risas de los diputados.

Por su parte, Bieito Lobeira se mostró muy crítico con los populares y les trasladó que "no se puede ser galleguista combatiendo el idioma gallego". Así, aseguró que su propuesta pretendía "que haya una clarificación" en la postura del PP y "saber a qué juega aquí cada quién". Finalmente, advirtió de que cualquier acuerdo no puede estar por debajo del plan y la ley de normalización. Mientras, Francisco Cerviño resaltó en todo momento que la cuestión lingüística "necesita imperiosamente del consenso" y presentó una enmienda a la iniciativa nacionalista que reducía sus diez puntos, entre los que se encontraba una referencia al decreto del gallego en la enseñanza, a sólo uno. Además, criticó a los que usan la lengua como "bandera partidista", que puede hacer ganar algunos votos "pero perjudica la lengua gallega".

idioma
Unos 2.000 padres piden que sus hijos puedan usar la lengua castellana en las clases

La Voz 22 Octubre 2008

La plataforma Galicia Bilingüe recurrió ayer a la protesta masiva de padres contra la Consellería de Educación. El colectivo considera que la Xunta está imponiendo la lengua gallega en la enseñanza. Ayer convocó a padres de seis ciudades para entregar un escrito en el que pide a Educación que «no se pongan trabas» a los alumnos para elegir la lengua en la que deseen expresarse en las clases, exámenes y en el material didáctico.

Según Galicia Bilingüe, se entregaron unos 2.000 escritos en Galicia. La Consellería de Educación indicó que aún no conocía el número total de escritos presentados. Pero dando por buenos los datos, «estaríamos hablando de un 0,52% del alumnado gallego, un porcentaje bastante reducido». Una portavoz de la consellería aseguró que «el decreto garantiza la competencia de los alumnos en las dos lenguas cooficiales a la finalización de cada etapa educativa».

Galicia Bilingüe presenta más de 2.000 solicitudes para permitir el español en las aulas
Redacción Minuto Digital 22 Octubre 2008

Coordinados por Galicia Bilingüe, cientos de padres de alumnos gallegos presentaron ayer martes ante los registros administrativos de la Xunta de Galicia más de 2.000 solicitudes en las que piden que se reconozca a sus hijos la posibilidad de expresarse en castellano en las aulas.

Según explica en declaraciones a los medios la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, la iniciativa trata de “intentar dulcificar” el decreto que regula el uso del gallego en la enseñanza ya que “hay niños pasándolo mal” al no permitírseles presentar los deberes, realizar los exámenes o usar libros en castellano. En este sentido, aseguró que, “con la ley en la mano” padres de estudiantes, así como otras personas que apoyan la iniciativa, han formulado unas solicitudes a la Consellería de Educación para solicitar que se les permita a los niños expresarse en castellano. De hecho existe un precedente, ya que un inspector de A Coruña ya reconoció “por escrito” esta posibilidad a una madre, por lo que los documentos presentados no sólo en Vigo, sino también en otras ciudades como A Coruña y Ferrol, pretenden “presionar” a la Administración educativa para que “se pronuncie al respecto”.

Sólo en las zonas de Vigo y Pontevedra se presentaron en el correspondiente registro de la Xunta más de 1.000 solicitudes, en la provincia de la Coruña aproximadamente 600, y entre Orense, Lugo y Ferrol, otras 500.

Además un centenar de personas participantes en la iniciativa, convocada por el colectivo Galicia Bilingüe, acudieron el martes por la mañana al edificio administrativo del Gobierno gallego en la ciudad de Vigo , donde presentaron los documentos y escenificaron su reivindicación gritando consignas como ¡libertad! o ¡nuestros hijos, lo primero!.

Galicia Bilingüe confía en que la Consellería de Educación atienda el requerimiento y lo haga con cierta diligencia, abandonando la actitud obstruccionista que está llevando a cabo en relación con el recurso interpuesto en su día por la asociación ante el Tribunal Superior de Justiza de Galicia contra el citado Decreto de uso del gallego en las aulas.

“Si no nos hacen caso, volveremos dentro de un mes”, aseveró Gloria Lago, quien recordó que la Ley de Normalización Lingüística impone el gallego como lengua vehicular “a los profesores”, pero no al alumnado.

Crisis económica
¡Es el intervencionismo, estúpido!
El Gobierno y su brazo financiero (banca central) son los auténticos culpables de la recesión e, incluso, de la depresión que siempre acontece tras el pinchazo de una burbuja irreal, generada gracias al intervencionismo económico.
Manuel Llamas Libertad Digital 22 Octubre 2008

Llama poderosamente la atención que, tras casi año y medio de crisis financiera, todavía existan dudas acerca de los verdaderos culpables de la presente situación. El capitalismo, como en tantas otras ocasiones, está siendo empleado como cabeza de turco por la ideología izquierdista, en un nuevo intento por imponer a la fuerza el socialismo y, como consecuencia, eliminar el libre mercado.

Sólo un ignorante pude culpar al liberalismo de los males económicos y financieros que hoy padecemos. Ni la avaricia, ni la especulación, y mucho menos la supuesta desregulación financiera, son responsables del actual supercrash. Para aquellos que realmente deseen entender la causa y origen de nuestros males presentes y futuros deben centrar su atención en dos aspectos clave cuyo desarrollo han terminado por suprimir todo atisbo de auténtico liberalismo en las finanzas mundiales.

Por un lado, el monopolio que, desde hace décadas, poseen los bancos centrales para crear dinero de la nada (es decir, emitir billetes sin la necesidad de contar con un respaldo real como el patrón oro). En este sentido, existe un vídeo explicativo, elaborado por el Ludwig von Mises Institute, que resume y explica a la perfección las graves carencias de las que adolece el sistema monetario contemporáneo.

En diversos periodos de la historia de EEUU, la Reserva Federal (Fed) ha contado con poderes excepcionales para expandir el crédito mediante diversos mecanismos, tales como la reserva fraccionaria, la adquisición de deuda pública al Gobierno norteamericano o el mantenimiento de una laxa política monetaria basada en tipos de interés excesivamente bajos.

La historia demuestra que la manipulación monetaria de los bancos centrales ha sido empleada por el poder político para la consecución de sus propios fines, como por ejemplo en la financiación de campañas bélicas o la aprobación de amplios programas de gasto público. Ésta, y no otra, es la raíz de los ciclos económicos. Y es que, tras un largo período de crecimiento basado en la concesión de crédito fácil sin contar con el respaldo de ahorro previo, surge la corrección, el necesario ajuste que, de una u otra forma, termina por imponer el mercado.

De este modo, el Gobierno y su brazo financiero (banca central) son los auténticos culpables de la recesión e, incluso, de la depresión que siempre acontece tras el pinchazo de una burbuja irreal, generada gracias al intervencionismo económico. Tal y como explica el profesor Murray N. Rothbard, la "Reserva Federal controla el sistema monetario de la nación, sin embargo no tiene que rendir cuentas a nadie".

La manipulación arbitraria llevada a cabo en este ámbito provoca una constante depreciación del dinero y del ahorro de los ciudadanos o, lo que es lo mismo, genera inflación y erosiona el poder adquisitivo. Thomas Jefferson adoptó el dólar como moneda oficial de EEUU en 1792, pero ésta contaba entonces con el respaldo del oro. Ya por entonces, los Padres Fundadores advertían de los grandes riesgos del papel moneda.

Y es que, el valor de los billetes respaldados (canjeables) por oro no puede ser manipulado para incrementar el gasto público del Gobierno. No por casualidad el presidente Abraham Lincoln se desvió de esta norma en 1862 y ordenó imprimir papel moneda inconvertible (Greenbacks) para financiar su campaña contra el Sur durante la Guerra Civil de EEUU.

La restauración del patrón oro en 1879 permitió la mayor etapa de crecimiento y prosperidad económica que haya vivido la mayor potencia mundial. Sin embargo, en 1913, bajo la presidencia de Wilson, nace el Sistema de la Reserva Federal. La burbuja que aconteció durante los Felices 20 fue impulsada, en gran medida, por la antigua Fed. El crack del 29 era sólo cuestión de tiempo.

Pese a ello, la banca central logró imponer desde entonces sus reglas con el apoyo de los Gobiernos para operar sin restricciones en su política monetaria. La eliminación de Bretton Woods en 1971, debido a la suspensión de pagos implícita que sufrió entonces EEUU, ha disparado la inflación casi un 300% desde entonces.

El segundo eje que permite comprender correctamente la actual debacle subyace en la estrategia de endeudarse a corto plazo e invertir a largo desarrollada hasta el extremo por la banca comercial, tal y como expone el profesor Antal Fekete. Por desgracia, ambos puntos son ignorados por la gran mayoría de analistas, economistas y, por supuesto, autoridades gubernamentales. Como resultado, estamos condenados nuevamente a repetir los errores del pasado y, por ello, a sufrir igualmente sus consecuencias. Así pues, recuerden a quién culpar cuando las dificultades económicas llamen a su puerta... ¡Es el intervencionismo!

Manuel Llamas es miembro del Instituto Juan de Mariana y jefe de Economía de Libertad Digital.

Compromiso y reflexión
Iñaki Arteta EL CULTURAL  EL MUNDO l 22 Octubre 2008

Como en otras persecuciones, bien ideológicas, bien genocidas, no existe sólo una razón para explicar por qué se han llegado a extremos tan trágicos en el País Vasco. Desde luego, sin el nacionalismo, sin el terrorismo de ETA en particular, la situación que se viene viviendo en esa parte de nuestro país desde hace cuarenta años no sería hoy como es. Pero de no haber existido una considerable inclinación de los vascos corrientes a tolerar, comprender, apoyar e incluso en muchos casos a contribuir con la persecución, con el aislamiento y luego con la sumisión a los valores esgrimidos por el mundo nacionalista, jamás podría haberse llegado a este balance: centenares de asesinatos, miles de heridos, decenas de secuestros, miles de actos terroristas de todo tipo, familias desterradas, una ciudadanía acobardada, sumisa.

Ambos factores, el nacionalismo y la maquinaria asesina de un grupo terrorista, han sido necesarios pero ninguno de ellos suficiente por sí solo. Sólo en el País Vasco se han dado juntos estos factores. Y eso ha afectado a todos los aspectos de la sociedad vasca: la economía, la educación, la política, la cultura, la libertad de expresión, las relaciones interpersonales. Olvidarse de ello o no tener interés en husmear en estas claves a la hora de acometer proyectos artísticos es adentrarse en un terreno pantanoso que le puede a uno sumergir en la infamia o en el ridículo. No es posible realizar ningún análisis de esta parte de España sin colocar en el centro la presión terrorista y esa latente, persistente y efectiva voluntad de persecución sobre la parte no naciona- lista. Es necesario explicar cómo se ha llegado a esto en una sociedad que quiere hacer creer que vive bajo parámetros democráticos. La pregunta es cómo una democracia ha permitido y permite este estado de cosas.

En mis dos películas he intentado explicar todo esto. En Trece entre mil daba voz a algunas víctimas de atentados, aquéllas que habían sufrido de una forma más directa y sangrienta la atrocidad terrorista. Fueron horas de conversaciones en las que me limitaba a escucharlas, más pendiente de sus sentimientos que de la narrativa de los hechos. Respeté su espacio vital y dejé que buscaran en su memoria los momentos más emocionantes, más sentidos. Me interesaba, sobre todo, indagar en cómo habían sido sus vidas después de la tragedia. En mi nueva película, El infierno vasco, amplío el círculo de víctimas a todos aquéllos que sufren la presión nacionalista desde un punto de vista ideológico o cultural. Son gente que no ha sufrido ningún atentado pero que soporta situaciones muy duras. ¿Cómo hace falta ser para dar el paso y presentarse a concejal por un partido constitucionalista? ¿En qué piensa uno tras recibir una nota en la que le amenazan de muerte? ¿A quién se puede recurrir cuando el silencio y las miradas de los cercanos emanan odio? ¿Cómo sufre todo esto la pareja, la familia?

Mi propósito como documentalista huye del planteamiento de soluciones imaginativas para dirigir al espectador a un espacio de reflexión sobre una realidad que con demasiada frecuencia se observa difusa, que a menudo se quiere ocultar, en ocasiones silenciar y en las más, directamente olvidar. La defensa radical de los derechos humanos no respetados en el País Vasco es una tarea pendiente también para los que nos dedicamos a la creación artística.

El cine político, por lo menos tal y como yo lo entiendo, es un cine con intencionalidad crítica, que provoca la reflexión acerca de lo que se esconde tras lo aparente, que denuncia y señala, comprometido con la realidad, sin concesiones a la ambigüedad. Un género necesario para despertar conciencias en las sociedades acomodadas de nuestro tiempo.

Almudena Grandes publicó ayer un equitativo embudo para la distribución de culpas.
BLOG DE SANTIAGO GONZÁLEZ  22 Octubre 2008

Allegro, ma non troppo:
Imaginen una pistola contra una nuca. El dedo que se apoya en el gatillo pertenece a un hombre sucio, mal alimentado, peor vestido. La nuca, a una cabeza aún adolescente, el pelo corto, la piel limpia, sonrosada. El hombre sucio, un resistente antifascista europeo, aprieta el gatillo para que el hombre limpio, un soldado alemán de reemplazo, muera en el acto. Si alguna vez hubieran visto esta escena, habrían visto un asesinato a sangre fría. Precisamente por eso, y aunque la resistencia no hacía prisioneros, nunca jamás la han visto. Y nunca jamás la verán. [¿Habrá considerado Almu la fácil trasposición de sus imágenes a la mano de Txapote y la nuca joven de Miguel Blanco?¿la ETA antifascista contra el PP nazi? ¿Quiere decir que aunque eran muy sucios se mostraban muy aseados cuando daban matarile a alguien, que no dejaban rastros y que no dejaban sacar fotos? No siempre, Almu. A veces aparecen fotos como ésta. Es del cuartel de la Montaña, después de fracasar la insurrección de los militares franquistas y de ser tomado por los republicanos el 20 de julio de 1936. Amplía la foto lo que puedas, observa las manchas oscuras junto a las cabezas de los muertos y saca conclusiones. Aquí también dejaron algún rastro, aunque la decencia partisana de esa foto está en la cuerda con que ataron las faldas de Clara Petacci a la altura de sus rodillas, con el fin de que no ofrecer un espectáculo indecoroso, mayormente por los niños, supongo.]

Lento:
Las democracias europeas que fueron nuestro modelo en la Transición se asentaron sobre la convicción de que la resistencia armada contra el fascismo había sido una causa necesaria, y reivindicaron con orgullo la herencia de quienes dieron la vida por la libertad de su pueblo, sin mirar cuántos errores cometieron. [¿Lo nuestro son errores, lo suyo son crímenes? Los países y las personas decentes separan la mena de la ganga, Almu. Eso está contado en una excelente novela: 'La hora estelar de los asesinos', de Pavel Kohout. En la noche de las gestas heroicas todos los gatos son pardos y en las horas finales de la ocupación de Praga por los nazis, un policía checo de la resistencia colaboraba con un un inspector de la Gestapo para cazar a un psicópata que se había disfrazado de resistente.] Paradójicamente, España, el único país de Europa que se levantó en armas contra el fascismo, [¿Cuándo, Almu? ¿En octubre del 34? No fue contra el fascismo, sino contra la legalidad republicana. En 1936 se levantó en armas el franquismo y lo hizo también contra la República, acabó con ella tras una cruenta guerra civil e implantó una larga dictadura. ¿Qué España se levantó en armas?¿Los dos millones de madrileños que hicieron colas de hasta 8 horas para ver el cadáver de Franco en noviembre de 1975?¿Era cada uno de ellos un maquis dispuesto a ejecutarlo in situ si le veían rebullir?] es la excepción a esta regla y, por tanto, la única democracia occidental edificada en el aire, sin cimientos ni raíces, al no haber reivindicado nunca, de manera oficial, su propia tradición antifascista.

Allegro piú vivace:
Yo creo que ésta es la verdadera trascendencia del auto del juez Garzón, más allá de las cifras, de las fosas, del dolor o la alegría de los nietos de quienes murieron por una causa tan grande que en ella caben todas las libertades, todos los derechos que gozamos ahora todos los españoles, de izquierdas o de derechas. El PP debería meditar muy detenidamente sobre las consecuencias morales y políticas de su solapado [el uso del calificativo es lo que hace al escritor. Solapado. Abierto del todo, no. De hecho, el PP condenó el franquismo en el Congreso de los Diputados. Fue el 20 de noviembre de 2002 y por unanimidad. La resolución condenó el franquismo, reconoció moralmente a sus víctimas, instó al Gobierno a poner en marcha una política de protección económica y social de los exiliados, el reconocimiento de la nacionalidad española para los niños de la guerra y sus descendientes y apoyo institucional a las iniciativas de recuperación de cadáveres no identificados que lleven a cabo los familiares de las víctimas. Debe recordarse que entonces el PP disponía de mayoría absoluta en el Congreso: 184 escaños. Nadie le obligaba a nada, salvo quizá su voluntad.] apoyo a una sanguinaria dictadura militar. Porque, a lo mejor, Garzón sólo ha dado el primer paso. A lo mejor, un día de éstos hasta nos convertimos en un país democrático normal, de los que saben honrar a sus héroes y maldecir a sus enemigos. Ojalá."

Hasta aquí la pieza y su deconstrucción. ¿Debería el Ayuntamiento de Madrid dedicar una avenida a perpetuar el nombre de Agapito García Atadell en la ciudad que fue escenario de sus hazañas? Quizá sea mejor dejarlo como está.

El 27 de marzo de 2007, Almu presentó su novela 'Corazón helado' en Sevilla. Y dijo: "Fusilaría cada mañana dos o tres voces de la derecha que me sacan de quicio". Lo diría sin querer. O fue una metáfora o un chiste amable que no se le entendió. Seguramente no estaría dispuesta a fusilarlas personalmente. Matar no es una tarea fácil. Hay incertidumbre entre impunidad y riesgo, salvo que vuelva la noche en la que todos los gatos son pardos. Y hay que tener mucha vocación. Lo decía el difunto Pirri en 'La reina del mate' mientras le enseñaba una pistola a Resines: "Pero a ver si me entiendes, esto no es sólo la cosa mecánica. Para matar a un hombre, hay que echarle un par de huevos. Es triste, pero es así la vida".

Golpe de címbalos:
"No se darán las condiciones objetivas, pero sobran voluntarios para conducir la camioneta hasta la tapia del cementerio"
(Observación hecha por Teo Uriarte al blogmaster el 16 de abril de 2007 en el hotel Ercilla, durante una mesa redonda que estaban celebrando los socialistas Alberto Navarro y Enrique Barón junto al popular Josep Piqué, cuando un fanático del público hizo una intervención biliar contra este último. Teo Uriarte fue condenado a dos penas de muerte en un consejo de guerra del franquismo, el célebre Sumarísimo 31/69, celebrado en Burgos durante el mes de diciembre de 1970).
Recortes de Prensa   Página Inicial