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Recortes de Prensa    Viernes 24 Octubre 2008

EL SÁBADO EN IFEMA, ENTRADA LIBRE
DENAES convoca en Madrid a todos los sectores afectados por la discriminación del español
Fundación para la Defensa de la Nación Española 24 Octubre 2008

La Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES) organiza este sábado el acto bajo el título El español en España en el que participarán todos los sectores afectados por la persecución de los castellanohablantes en varias regiones españolas (representantes de la sociedad civil, la intelectualidad, el ámbito político y la ciudadanía en general). Será a partir de las 11.00 de la mañana en el Auditorio Sur, Centro de Convenciones Sur, Planta -2, de la Feria de Madrid (IFEMA). DENAES invita a todos aquellos que se sientan concernidos por este problema.
Libertad Digital

La persecución y discriminación de los castellanohablantes en regiones como Cataluña, País Vasco, Galicia, Baleares o la Comunidad Valenciana será el eje de la jornada organizada por la Fundación DENAES este sábado 25 de octubre a las 11.00 de la mañana en el Auditorio Sur, Centro de Convenciones Sur, Planta -2, de la Feria de Madrid (IFEMA).

Participarán representantes de las organizaciones cívicas que defienden los derechos de los castellanohablantes en estas regiones. También han sido invitados todos los partidos políticos de ámbito nacional. PP, UPyD y Ciudadanos estarán, no así el PSOE que aún no ha confirmado su presencia. La entrada es libre y gratuita por lo que DENAES invita a participar a "la ciudadanía en general; especialmente a aquellas personas afectadas o por lo menos interesadas en este crítico panorama que afecta a la lengua española y a los hispanohablantes en el propio territorio nacional. Lo cual, en consecuencia lógica, quiere decir que afecta a España en todo su conjunto".

El programa del acto es el siguiente:
11:00 h. Presentación
* D. Santiago Abascal Conde Presidente de la Fundación Denaes.
* D. Javier Fernandez-Lasquetty, Consejero de inmigración y cooperación de la Comunidad de Madrid.

11:15 h. Intervención de las plataformas que defienden la libertad lingüística en sus comunidades autónomas:
* Cataluña: D. Francisco Caja (Convivencia Cívica) Además tendrá lugar la intervención personal de un afectado.
* Baleares: D. Jorge Campos (Círculo Balear) Intervención personal de un afectado.
* Galicia: D. Jose Antonio Amado (Mesa por la Libertad lingüística) Intervención personal de un afectado.
* País Vasco: D. Pablo Gay Pobes (Plataforma por la libertad de elección lingüística) Intervención personal de un afectado.

12:00 h. Intervención de representantes de algunos sectores afectados:
* La Discriminación en el acceso a la función pública; D. Alvaro Vermoet, Presidente de la Unión democrática de estudiantes.
* Las dificultades de movilidad de los funcionarios en España; D. Isidoro Zamorano Martín, Confederación española de policía (CEP).
* La liquidación de la toponimia Española; D. Jesús Laínz, Escritor.
* Las dificultades añadidas para la inmigración hispanoamericana D. William Vega (Asocolombia)

12:30 h. Intervención de los partidos políticos. Soluciones:
* CIUDADANOS, D. Jordi Cañas, Portavoz de Ciudadanos.
* UPyD, Dña. Elvira García, Consejo de dirección UPyD
* IU, no confirma asistencia.
* PARTIDO POPULAR, D. Alfonso Alonso, portavoz adjunto del PP en el Congreso de los Diputados.
* PSOE, no confirma asistencia.

13:00 h. Una visión Nacional del problema existente.
* D. Gregorio Salvador, Vicedirector de la Real Academia Española.
* D. Gustavo Bueno, Filósofo y Patrono de honor de Fundación Denaes.
* D. Amando de Miguel, Sociólogo y Patrono de honor de Fundación Denaes.
* D. Fernando García de Cortazar, Historiador y Patrono de Honor de Fundación Denaes
13:40 h. Clausura. Himno Nacional.

Cumbre de Washington
El líder mundial
El antiamericanismo ha resultado geoestratégica y económicamente un error que además ha resucitado con la crisis económica, dando lugar a que Zapatero y la izquierda hayan culpado a Estados Unidos, al capitalismo y al "neoliberalismo" de la situación.
Jorge Vilches Libertad Digital 24 Octubre 2008

El presidente Zapatero se ha especializado en dar malas noticias en las que él es el protagonista. Y lo hace con una seriedad impostada que torna en sonrisa, porque cree que lo importante es transmitir confianza y buen talante. La pantomima es grave. No se trata tan sólo de que quede al descubierto la simplona artimaña para persuadir a los españoles de que es un gobernante capaz –con capaz nos conformamos–, sino que su estrategia para convertirse en el oráculo socialista para los próximos veinte años ha sufrido un cortocircuito.

Zapatero se erigió como líder de la oposición a Aznar durante la guerra de Irak. Asumió la demagogia y las acciones de protesta que atravesaron España y el resto de Occidente durante el tiempo suficiente como para que la opinión pública le identificara con ellas. El antiamericanismo, con toda su carga contraria al capitalismo y a la democracia liberal, formó parte del discurso y de la pose de Zapatero.

Los estrategas socialistas vieron entonces la posibilidad de que su líder se convirtiera en un referente mundial contra la guerra y por la paz. Desarrollaron entonces un plan con dos vertientes. Una fue la nacional, consistente en la oferta a la ETA de un proceso de negociación para "pacificar" el País Vasco; para esto se cambió la política del PSE y, siguiendo el juego a los etarras, se internacionalizó el "conflicto" comparando a los vascos con los irlandeses y llevando el asunto al Parlamento europeo. La otra vertiente fue la internacional: se tomó como propia la iraní Alianza de Civilizaciones y se reforzó la amistad con los enemigos verbales de Estados Unidos, como Hugo Chávez, al tiempo que se pedía a la Unión Europea que fuera más condescendiente con la dictadura cubana.

No contentos con esto, los estrategas socialistas creyeron que Zapatero podía ser el icono de la izquierda occidental. Y esto lo creían posible a través de dos vías: la primera fue la de poner en marcha una campaña de creación de derechos civiles, como el matrimonio entre homosexuales, que le permitía presentarse como la vanguardia progresista mundial. La segunda consistió en el apoyo explícito a candidatos que resultaban simpáticos a la izquierda europea, como John Kerry, Ségolène Royal o Gerhard Schröder.

Bien. Pues todo le ha salido mal. El antiamericanismo ha resultado geoestratégica y económicamente un error, una torpeza que ni siquiera ha sacado a las tropas españolas de las zonas de conflicto sino todo lo contrario. Además, la tendencia antiamericana ha resucitado con la crisis económica, dando lugar a que Zapatero y la izquierda hayan culpado a Estados Unidos, al capitalismo y al "neoliberalismo" de la situación. Esto explica en buena medida que la administración norteamericana prescinda de Zapatero, que difícilmente puede aportar ninguna solución cuando no ha asumido responsabilidad alguna en la crisis.

A esto se suma que la Alianza de Civilizaciones no puede sustituir a la política real, lo que margina al Gobierno español en todas las cumbres y reuniones internacionales importantes. Unas citas, por otro lado, a las que acuden los presidentes de Gobierno y jefes de Estado a los que Zapatero en su día criticó zafiamente para favorecer a sus oponentes electorales de izquierda, a esos que justamente fracasaron en las urnas. Pero para más inri, dijo que las economías europeas envidiaban a la española.

Y, al final, el "proceso de paz"; ese viaje a ninguna parte que fortaleció a la ETA. El desarrollo y la conclusión de esta política con los terroristas deterioraron la imagen de España en el exterior y debilitaron la credibilidad interna del presidente del Gobierno. En la memoria nos queda el caso de De Juana Chaos, aquel "hombre de paz".
El proyecto iluso y pedante para la creación de un líder mundial ha tocado fondo y ha perjudicado enormemente al país. A los hombres de Ferraz sólo les queda el recurso a un nuevo chiste de José Blanco.

Cumbre de Washington
Zapatero al margen
Ojalá Zapatero consiga asistir a la Cumbre del 15 de noviembre para aprender que también el rostro de un hombre es el espejo de su acción y moral política. Ojalá que algún asesor le pase a Zapatero el primer y el último discurso de George Washington.
Agapito Maestre Libertad Digital 24 Octubre 2008

España es más, muchísimo más, que Zapatero, pero hay ocasiones en que es menester asociar el nombre de este hombre a la nación española. Lo contrario sería poco realista y, sobre todo, poco inteligente. Una de esas tristes ocasiones es la que estamos viviendo: España no ha sido invitada a la cumbre del día 15 de noviembre en EEUU. Los españoles tienen sentimientos encontrados, aunque los más desarrollados políticamente hablando saben todo lo que encierra esa exclusión. Zapatero, sí, a pesar de aborrecer a su nación, es el presidente de la misma por la voluntad de una mayoría de individuos que prefieren a alguien que está permanentemente dispuesto a convertir lo más sagrado, por ejemplo, los compromisos de una nación con otras naciones, en papel mojado.

Zapatero traicionó a Estados Unidos y otras naciones del mundo y eso no se olvida fácilmente. El traidor pasará, incluso algún día será perdonado, pero la traición permanecerá eternamente. He ahí la razón fundamental por la que Zapatero y, por desgracia, España nuestro país serán recordados por generaciones y generaciones. Naturalmente, Zapatero simula que está dolido, molesto y preocupado, porque EEUU lo margina de la próxima cumbre económica y política de Washington. Quizá me equivoque en mi diagnóstico. Quizá sea verdad que le gustaría estar allí, e incluso quizá pague cualquier precio, naturalmente que saldrá del bolsillo de todos los españoles, porque alguien le permita aparecer ese día por Washington. Todo es posible y, por supuesto, empeorable.

Pero, naturalmente, nada de eso será ya importante, porque lo decisivo ya ha sucedido. Zapatero, según el país organizador de la conferencia, no debe participar. Seguramente, porque no se fían de él. Quién se fiaría de alguien que se ríe y ridiculiza cada vez que tiene ocasión al país anfitrión. Quién se atrevería a fiarse de alguien que, mientras implora ser invitado a esa reunión, sigue manteniendo que el culpable de la crisis económica es Bush en particular y los EEUU en general.

A pesar de todo, soy de la opinión de que Zapatero consiga de aquí al 15 de noviembre asistir a esa cumbre. Pues si incluso Judas –pido perdón por el ejemplo– estuvo en la última Cena, nadie podrá despreciar la posibilidad de que Zapatero sea aceptado a participar en esta alta Reunión. Yo deseo tan fervientemente que sea invitado como ruego a la providencia que sea situado frente a una reproducción de ese famoso óleo inacabado de Gilbert Stuart, conservado su original en la Nacional Portrait Gallery, de Washington, que retrata al primer presidente de los Estados Unidos. Así, Zapatero tendría la oportunidad de examinar el rostro de George Washington, el mismo que aparece en los billetes de un dólar, y quizá supiera extraer de esa foto el alma, los principios, del primer presidente de los EEUU, que aún siguen alumbrando a una gran nación.

Ojalá Zapatero consiga asistir a la Cumbre del 15 de noviembre para aprender que también el rostro de un hombre es el espejo de su acción y moral política. Ojalá que algún asesor, mientras Zapatero compara la seriedad de la mirada de ese hombre con la sonrisa ridícula de quien algo oculta, le pase a Zapatero el primer y el último discurso de George Washington. Son dos tratados de filosofía política recogidos en unas pocas páginas. Quizá del primero de los discursos, la primera alocución de 30 de abril de 1789, Zapatero consiga aprender que el hombre político, por encima de todo, tiene que ser consciente de sus propias limitaciones; del segundo, el discurso de despedida como presidente de la nación, basta con que, de vez en cuando, recuerde la siguiente frase:

Tengo la norma, no menos aplicable en los asuntos públicos que en los privados, de que la mejor política siempre es la honradez.

C'est magnifique, el final del mercado libre.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 24 Octubre 2008

Sarkozy parece estar en un estado visionario, pero de mayor alcance. Está en trance y como recibiendo instrucciones desde otra dimensión atemporal. Ya ha encontrado la solución a la crisis económica mundial, “aniquilar el libre mercado”. “C’est magnifique”. ¿Cómo no se nos había ocurrido a nosotros o incluso al mismo Zapatero? El queriendo ir a la cumbre de Washington y mientras, Monsieur Sarkozy propugnando la revolución de los políticos para llegar a la dictadura del capitalismo controlado por ellos. El final de la era capitalista y el principio de la era de la secta partidista. El IV Reich está llegando.

El caso es que la libertad empieza a ser un bien escaso y caro de conseguir, aunque estemos en una teórica democracia. Bien es cierto que llamar a estos sistemas democracias es un error de bulto. En una democracia cada ser humano es libre para opinar y expresar su parecer y sus propuestas y someterlas a la aprobación de sus semejantes. Las acciones se toman por mayoría y no se discute su legitimidad. Sin embargo, aquí las decisiones se toman por una minoría y no admite discusión. ¿Es eso democracia o dictadura?

No puede ser que los bienes comunes, pagados con los impuestos de todos los ciudadanos a la hucha común, sean arbitrariamente distribuidos y con una opacidad total en cuanto a los beneficiarios de esos fondos, su cuantía y las condiciones en que deberán devolverlos. Se está produciendo una discrecionalidad totalmente delicitiva que debería ser inmediatamente detenida por quien tiene delegada la responsabilidad, el Congreso de los Diputados. Y en este caso es aún mayor la prepotencia, ya que supone el 15% del PIB de España.

Si se quiere que los ciudadanos recuperen la confianza en sus Instituciones y en su clase dirigente, deberán extremarse las medidas de transparencia y de control en la gestión. Además, son inadmisibles y vergonzosas, las noticias de despilfarros cometidos por los que deberían dar ejemplo de austeridad en estos tiempos de carestía y crisis económica. No es ético dedicar sumas escandalosas para campañas de publicidad propia o compra de vehículos lujosos blindados y equipados con los mas sofisticados ingenios, mientras nuestras Fuerzas Armadas, carecen de los mínimos elementos de defensa como los inhibidores de frecuencia.

Estas actuaciones no contribuyen precisamente a calmar a la ciudadanía, que poco a poco se va concienciando de su duro e imprevisible futuro, donde el trabajo es más que dudoso y el cobro de subsidios problemático. Se deben cortar de raíz las actitudes chulescas e insolidarias de estos caciques políticos advenedizos, que directamente están incurriendo en un delito de malversación de fondos públicos. Claro que mal ejemplo han dado sus jefes de fila, cuando como el Sr. Zapatero ha hecho uso y abuso de medios públicos para situaciones privadas.

Si no ponen fin a este modo de proceder, que tengan por seguro que los ciudadanos no van a permanecer impasibles ante este abuso. Se teme que puede haber una revolución social. La verdad es que no saben lo realmente cerca que se está de que se produzca.

Se subasta el modelo de Estado
POR FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 24 Octubre 2008

EL debate de los Presupuestos debería ser el momento estelar del Parlamento. El Gobierno le cuenta sus planes a la nación y los somete al juicio de sus representantes y de la opinión pública. En un sistema democrático de férreo control partidista como el nuestro ganar la prensa es lo relevante. Porque el resultado de las votaciones está predeterminado de antemano por los secretarios de organización de los partidos, que negocian incluso al margen del propio Gobierno. A veces hay pequeñas incógnitas nacidas del voto en conciencia de algún diputado, como el caso de Salvador Cervera, pero no afectan a la previsibilidad del resultado.

El Ejecutivo ha salvado el trámite parlamentario, pero ha perdido la calle. Hasta la prensa más gubernamental muestra serias reticencias sobre el Presupuesto de 2009. Se duda de su realismo y, sobre todo, de su adaptación a las necesidades de una economía en crisis. Los más benévolos reconocen que Zapatero sólo trata de ganar tiempo hasta que se le ocurra algo, hasta que se ponga de acuerdo su equipo ministerial en un programa de reformas, y lo justifican aludiendo a la pandemia financiera y la imprevisibilidad de los acontecimientos. En esa estrategia justificativa, en la voluntad de disfrazar su propia incapacidad de respuesta en una presunta coordinación internacional, es como hay que entender la artificial polémica sobre la presencia de España en la reunión del G-20. Zapatero se viste de nacionalista español y se presenta voluntario a resolver el futuro de la arquitectura financiera internacional. Hay dos pequeños problemas. El primero es que España no es miembro de ese grupo, ni del G-7, entre otras cosas porque el propio Zapatero lo consideró una manía personal de Aznar y se ha dedicado a ningunearlo hasta antes de ayer. El segundo, que de esa reunión no pueden salir más que documentos genéricos, mesas de discusión y buenos principios, pero nada que afecte a corto plazo a los desempleados españoles, que hoy sabremos oficialmente que han aumentado en un trimestre a ritmos sin precedente.

Volvamos a los Presupuestos. Toda negociación conlleva cesiones mutuas para acercar posiciones. Pero el sistema español es tan peculiar que las cesiones son siempre en la misma dirección, la de la confederalización de facto de España. La lógica es bien sencilla y funciona con implacable exactitud. El presidente del Gobierno decide que no va a pactar con el Partido Popular porque se quedaría sin argumentos electorales. Me parece un error, porque la situación de emergencia económica nacional lo requiere, y les apuesto doble contra sencillo que acabará sucediendo cuando el paro se haya hecho insostenible. Mientras tanto, los nacionalistas saben que los van a llamar y empieza la subasta. Hasta ahora se contentaban con arañar unos cuantos millones adicionales de inversión pública en su territorio, con los que seguir alimentando su clientela. Un proceso poco edificante pero no muy distinto de lo que sucede en el Congreso americano o en todos los sistemas con circunscripciones unipersonales. La diferencia es que aquí hay gorrones, hay free riders que se benefician de la disciplina y cohesión nacional de los demás, hasta que los demás se cansan y crean su partido regional, el gilismo revillista definido magistralmente por Ignacio Camacho en estas mismas páginas.

No era muy justo, pero funcionaba sin tensiones territoriales excesivas hasta que Zapatero abrió la caja de los truenos de la reforma estatutaria y el melón de las transferencias a la carta. Ya no se negocia gasto público, sino competencias autonómicas. Los presupuestos se convierten así en el punto álgido del diseño del modelo de Estado, sin ninguna de las garantías constitucionales establecidas y con un resultado previsiblemente unidireccional y centrífugo. El Gobierno ha cedido las transferencias en telefonía móvil al País Vasco, rompiendo la unidad del espacio radioeléctrico y autorizando de facto una compañía pública vasca de comunicaciones celulares. Ha cedido también las competencias en ciencia e investigación, rompiendo la unidad de mercado y sus propias declaraciones de convergencia europea. Lo ha hecho con la oposición explícita de los dos ministros competentes. Al hacerlo ha abierto un melón que poco tardará en generalizarse. Los nacionalistas gallegos deben de andar tirándose de los pelos por haber vendido su voto tan barato. Con esas credenciales quiere ir Zapatero a Washington a arreglar la arquitectura internacional. Que empiece por poner los ladrillos en casa.

El mundo después de Bush
POR RAFAEL L. BARDAJÍ ABC 24 Octubre 2008

LOS ojos están puestos en la noche del próximo cuatro de noviembre en la que se conocerá quién va a ser el sucesor de George W. Bush en la Casa Blanca. En realidad el mundo ya ha decidido que prefiere al candidato demócrata Barack Obama. El senador por Illinois promete cambio y eso se interpreta como dos cosas paralelas: un mundo menos convulso; y una política exterior americana esencialmente sumisa ante sus aliados. Pero si Barack Obama es finalmente el elegido por el pueblo americano será a él a quien se deba, no a la opinión mundial. Es más, es un grave error pensar que con él al frente de los Estados Unidos todos los problemas se habrán resuelto, el mundo será un lugar más plácido en el que vivir y cosas como la «doctrina Bush», ese supuesto desenfreno intervencionista y militarista, quedarán como una malsana deformación histórica. Sólo quien desconoce casi todo de América puede permitirse tales ensoñaciones. Es verdad que las personas cuentan -y mucho- pero la política exterior y de seguridad norteamericana depende más del nivel de amenazas a las que se enfrenta, que a las ideas de un presidente. De hecho, con cierta perspectiva histórica, la acción exterior de Washington muestra una gran consistencia y cuando sale un Carter, es reemplazado y corregido enseguida por un Reagan.

Desgraciadamente para América y su entorno occidental, el mundo después de Bush seguirá plagado de riesgos y amenazas, muchas de ellas graves y alguna que otra existencial. Enemigos, precisamente, es lo que no nos faltan. Por ejemplo, Rusia acaba de dar sus mejores muestras de querer recobrar la influencia internacional que tuvo la URSS durante la Guerra Fría. Este verano invadió Georgia como un botón de muestra y para hacer ver su aspiración de imponer una esfera de influencia en Europa cuyo destino se controlaría según los designios del Kremlin. La crisis financiera internacional ha venido a arruinar en parte sus planes, pues sin liquidez y con el precio del petróleo a menos de la mitad que hace unos meses, ya no cuenta con el dinero con el que alimentar las ambiciones neo-imperiales de Putin. Ahora bien, lo que debe saber todo presidente americano es que Moscú recobrará su política agresiva en cuanto disponga de los medios adecuados para ello. Y lo que debemos saber nosotros es que es muy dudoso que el pueblo americano permita una política conciliadora con una Rusia resurgente y autocrática.

En segundo lugar está el problema de Irán y su ambición nuclear. Hay dos cosas claras: una, que los ayatolas de Teherán quieren su bomba y no van a renunciar a ella voluntariamente, sobre todo cuando están tan cerca de poder fabricarla; la segunda, que un Irán nuclear provocaría tal inestabilidad en la zona, que para algunos, como Israel, es totalmente inaceptable. En el momento en el que el juego diplomático no se pueda estirar ya más, las sanciones económicas no den sus frutos e Irán se declare potencia atómica, al presidente americano sólo le quedarán dos opciones: adoptar una línea de contención o la acción y hoy por hoy, lo primero no parece viable. Es más, si Israel se viera forzado a actuar por su cuenta parece poco plausible que Estados Unidos le dejara abandonado ante un reto que es una amenaza para todos y no sólo para Israel. Es difícil imaginar que el inquilino de la Casa Blanca decida convertirse él solito en un «Chamberlain nuclear» y correr el riesgo de que en algún momento tuviera que comparecer ante el pueblo americano para explicar una detonación atómica en suelo de su país.

Y también está el riesgo del terrorismo islámico y la jihad. No por ser Obama el elegido van a dejar de urdir sus planes Bin Laden y sus afiliados. Ellos han declarado la guerra santa a América y Occidente, no a un líder político en particular. Al Qaeda precede con mucho a George W. Bush y a pesar de sus esfuerzos por acabar con esa organización, lamentablemente sobrevivirá a su mandato. Se podrán instrumentar todos los elementos de soft-power que se quiera y gastar todas las energías del mundo en diplomacia pública a fin de intentar romper el ciclo de radicalización en el mundo árabe, pero frente a los terroristas ningún presidente renunciará al empleo de la fuerza, fuera y dentro de su país. Obama ha llegado a afirmar que bombardearía Pakistán llegado el caso. Bush ha dicho que la combinación de las tres T (tiranía, terrorismo y tecnología) es inaceptable y si bien la combinación de dos de sus elementos podría ser asumida por América en el futuro, la lucha contra la trilogía, por mucho que se asocie al actual presidente, seguirá siendo un imperativo moral, político y militar para su sucesor y presidentes venideros. Simplemente, el pueblo americano no aceptará la pasividad frente a un gobierno que pase tecnología de destrucción masiva a un grupo terrorista.

Es verdad que habrá quienes, como el gobierno socialista español, culpe de todos los males que nos aquejan a George W. Bush. Yo no soy quien para justificar los muchos fallos de su gestión, pero eso sí, le reconozco algunos méritos: ha evitado nuevos ataques contra su país y ha conseguido reducir la letalidad de los atentados en otras partes del mundo y todo gracias a la persecución implacable a la que tiene sometidos a los cabecillas de Al Qaeda. Desde Mauritania a Filipinas. Y el mayor desastre que se le achaca, la intervención en Irak, comienza a verse de otra forma. Lejos de ser el Vietnam del siglo XXI que muchos auguraron -y desearon-, puede que acabe por convertirse en el primer proceso democratizador en el mundo árabe. No sólo la situación de seguridad ha mejorado drásticamente, sino que ya están funcionando los mecanismos y procesos políticos imprescindibles para la generación de consensos. Sólo la ignorancia y el antiamericanismo pueden negar aquella frase del primer ministro galo, Georges Clemenceau, de «la guerra es una serie de catástrofes que resultan en la victoria».

En fin, si gana Obama, la buena nueva para los obamitas es que George W. Bush estará camino de su retiro en Texas; la mala, que la «doctrina Bush» se va a quedar con ellos por mucho tiempo. Al menos mientras los Estados Unidos tengan que dar respuesta a los mismos retos estratégicos. Ya pasó con Truman en su día. Otro presidente desprestigiado en vida, pero que dejó sentadas las bases de la política americana durante décadas. Hoy por hoy no hay ninguna alternativa de fondo a las señas de identidad de la administración Bush, a saber, la guerra contra el terror y la extensión de la democracia en el mundo. Claro que con las nuevas caras vendrán nuevos modos y otro tono, pero el verdadero peligro estriba en olvidarse de lo fundamental, no de lo accesorio. Y sea quien sea el nuevo presidente americano, tendrá que aprender a distinguirlo muy rápidamente. A sus antecesores el mundo les ha probado enseguida, y los enemigos de América querrán tomarle la medida cuanto antes. Será su hora de la verdad. Y cuando estén en el Despacho Oval, calibrando cuidadosamente sus opciones, se darán cuenta de una cosa: el mundo necesita más América, no menos. Es más, el mundo necesita más Bush, no menos. El mundo estaría hoy mejor si en lugar de criticar la ambición de Bush por exceso, hubiéramos criticado su gestión por defecto.
RAFAEL L. BARDAJÍ

Partidos
El PP derogará la Ley de escolarización lingüística en Galicia si gana las elecciones
El partido eleva su representación en el «juicio» cívico de mañana a favor del castellano
Carmen Morodo La Razon 24 Octubre 2008

MADRID.-El castellano será uno de los caballos de batalla en la disputada campaña electoral gallega del próximo año. El PP incluirá entre sus compromisos la derogación de la ley de escolarización lingüística aprobada por el Gobierno de Touriño. Norma que impone a los alumnos de la escolarización obligatoria el uso activo y pasivo del gallego en las materias troncales, tolerando el castellano, eventualmente, en lo que se conoce como asignaturas «maría»: en Educación Física, Educación Artística y Religión. En Galicia también el idioma está en el centro de la polémica en esta Legislatura del gobierno PsdG-BNG.

Las aguas están tan revueltas que ya se ha producido incluso una reacción cívica que este fin de semana se dejará sentir en el primer gran «juicio» a las políticas de discriminación del castellano, que representantes de todos los ámbitos de la sociedad celebrarán en Madrid. Inevitablemente, en el caso gallego la batalla del castellano marcará la agenda electoral y, por ello, los partidos piensan en sus programas teniendo muy presente el problema de la lengua.

Los populares se lo juegan al todo o nada. Sólo vale la mayoría absoluta para recuperar la Xunta. El presidente regional, Alberto Núñez Feijoo, ha cuidado un perfil moderado, «centrista», que en materia lingüística se va a resumir en el mantra de «sí a la normalización, no a la imposición». «Quienes estamos orgullosos de ser gallegos queremos promocionarlo e impulsarlo, no imponerlo», dice.

De cara a las autonómicas, una de sus banderas será la derogación del polémico decreto sobre la enseñanza en gallego. Feijoo cuenta, como recogen las encuestas, con los recelos que la norma ha generado en un amplio sector de la sociedad gallega. «Los socialistas están siguiendo los dictados del BNG, pero la política lingüística de mi partido no puede ser la que promueve el nacionalismo radical», sostiene. Mañana, en el madrileño recinto ferial de Ifema, se oirán las denuncias de vulneraciones de derechos individuales en Galicia por la política lingüística.

Por cierto, el PP ha corregido, para elevar algo su perfil, su representación en esa gran causa cívica contra la discriminación del castellano, especialmente en las comunidades nacionalistas. En un primer momento se había confirmado la asistencia de la diputada Sandra Moneo, pero en su lugar acudirá Alfonso Alonso, presidente del PP alavés y miembro de la dirección del Grupo Popular en el Congreso. El PSOE, no sabe no contesta a la invitación.

MESA REDONDA CON VÍCTIMAS DEL TERRORISMO
Seis mujeres y una auténtica lección moral que muchos políticos deberían oír
Irene Villa, Mapi Heras, Conchita Martín, Teresa Jiménez Becerril, Ana Velasco y Ángeles Pedraza. Seis ejemplos vivos de cómo luchar contra el terrorismo que no dudaron en participar en una mesa redonda junto a jóvenes universitarios. "Una auténtica lección moral que muchos políticos deberían oír, una auténtica Educación para la Ciudadanía". Libertad Digital estuvo con ellas.
Pablo Montesinos Libertad Digital 24 Octubre 2008

"No es una obsesión, es un deber". Las víctimas del terrorismo no se resignan a callar ante el hostigamiento de los terroristas. En una mesa redonda celebrada en la universidad San Pablo CEU de Madrid, Teresa Jiménez Becerril abrió un total de seis testimonios desgarradores. "Tenéis que saber que es lo que nos pasó para que no os engañen" ensalzó la hermana de Alberto, concejal sevillano del PP asesinado junto a su esposa por ETA.

Su madre, también presente, es "ejemplo vivo de la derrota de ETA". Dice que su voz es "la mejor arma" contra los asesinos y contra aquellos que apoyan ideológicamente a la banda. Apunta con el dedo al Partido Nacionalista Vasco: "sus falsedades alimentan la violencia".

Teresa, que dejó España para vivir en Italia, dice de su hermano que a él, como los jóvenes, "le encantaba la libertad y su amor por España". No es cierto "que todos los políticos sean iguales".

En su opinión, uno de los periodos más dramáticos para las víctimas llegó con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Explica que nunca más podrá creer en el presidente, entre otras cosas, "porque no ha pedido disculpa por los atropellos cometidos". "A mi nadie me ha pedido disculpas", sentencia.

Fue durante el periodo de rendición cuando "ir contra ETA significaba ser vengativo y radical". Recuerda como se les acusó de ser politizados por salir a la calle y mostrar su rotundo rechazo a la tregua-trampa. Pide ayuda ante la hipocresía del terrorismo.

Rechaza las palabras de Ingrid Betancourt -apelando a negociar con ETA- porque "al dialogar con ellos les reconocemos" y "no podemos premiar a los terroristas por matar a los nuestros". "Si mostraran nuestro dolor, el de las víctimas, no habría manera de idealizar a los asesino", concluyó Teresa Jiménez Becerril ante la efusiva ovación de toda la sala, en la que también había familiares y personalidades del mundo antiterrorista.

Viuda de Fernando Mújica, asediada por su entorno
El dirigente socialista Fernando Mújica fue asesinado por ETA en 1996. Su viuda, Mapi Heras, dice que el País Vasco es "la tierra de los escoltas", "una sociedad cobarde" que nunca ha querido denunciar, alto y claro, la barbarie del terrorismo. Como Teresa Jiménez Becerril, también denuncia las palabras de Betancourt y le exige que devuelva el Premio Príncipe de Asturias.

Mapi dejó el País Vasco y se marchó a Madrid porque "ya no podía aguantar más" en San Sebastián. "Estaba cayendo enferma", no podía aguantar como el Gobierno vasco ayudaba a las familias de los asesinos "mientras a las víctimas nos despreciaban". Se fue porque no podía entender como había Ayuntamientos gobernados por el brazo político de ETA. Tampoco se fía del presidente Zapatero y advierte: seguirá alzando su voz allí donde la llamen.

Ana Velasco: "los jóvenes vascos no viven en libertad"
Ana Velasco Vidal-Abarca, hija del comandante Jesús Velasco Zuazola, asesinado por ETA en Vitoria en 1980, es otro ejemplo de fortaleza. Una su condición de víctima para exigir que los jóvenes del País Vasco tengan las mismas oportunidades que los del resto de España. Ahora, explica, "no viven en libertad" y la Universidad "les oculta la realidad".

Un adoctrinamiento social, educativo y político que se observa ciudad por ciudad y pueblo por pueblo. Su lucha también se centró en la desaparición del callejero etarra ya que es muy duro ver "una plaza dedicada a uno de los asesinos de mi padre". Eso, exclama Velasco, "lo permitió nuestro Estado de Derecho" y "ni una sola institución" actuó "hasta que las víctimas lo hemos denunciado".

Pedraza: "Yo no sé quien ha matado a mi hija"
Ángeles Pedraza es vicepresidenta de la Asociación Víctimas del Terrorismo y víctima del 11-M. Perdió a su hija en la matanza de Madrid. Hoy clama justicia ante la indiferencia de la Justicia y el Gobierno, "que mira para otro lado". Denuncia que los terroristas "sí marcan la agenda" y que lo harán hasta que no se acabe con el terrorismo. "No puede haber empate, tiene que haber vencedores y vencidos", asegura.

Sobre la investigación del 11-M, exige saber quién mató a su hija: "Yo no sé quien la ha matado". En este sentido, recuerda la sentencia del Tribunal Supremo -que dicta que se desconocen los autores intelectuales de la masacre- para exigir que no se de carpetazo y se siga investigando. "Bermejo no tiene capacidad ni actitud para ser ministro", ha continuado, para después preguntarse: "¿Oculta la verdad de la sentencia?".
Concepción Martín
El quinto testimonio correspondió a Concepción Martín López, viuda del Teniente Coronel Blanco. Conchita pide respeto a aquellos que han sufrido el azote de ETA. Advierte que, en muchas ocasiones, ha recibido desprecios por parte de aquellos que no les consideran clave en la lucha contra la banda terrorista. "Hay indiferencia y mentira", denuncia.

Por ello, reclama a la sociedad española que nunca se olvide a las víctimas: "Hay personas que son ejemplo y signo de resistencia y jamás hablan". Personas que cuando vieron a Zapatero negociar a ETA sintieron que "el Estado se arrodillaba" ante los asesinos. "No se puede permitir que un asesino consiga lo mismo negociando que matando", sentenció.

Irene Villa, ejemplo de superación
A los doce años, el 17 de octubre de 1991, sufrió en sus carnes uno de los atentados más sanguinarios de la banda terrorista ETA. Fue en el distrito madrileño de la Latina. Cuando acudía al colegio junto a su madre, estalló la bomba adosada en el coche en el que viajaba. Ella perdió las piernas y tres dedos de su mano. Su madre perdió una pierna y un brazo. Se llama Irene Villa, y cerró la mesa redonda.

Villa se suma a las palabras de Jiménez Becerril al decir que "yo también soy un ejemplo del fracaso de ETA". Le fue difícil seguir adelante pero lo consiguió. Ahora solo piensa en una cosa: comerse el mundo. "Todos los 17 de octubre hacemos una fiesta, volvimos a nacer", asegura. Advierte que es difícil pero se acaba superando. Su mayor ilusión, el esquí: espera poder estar en las próximas Paraolimpiadas.

Su sonrisa, sin embargo, se tuerce a la hora de hablar de la negociación con ETA. También de la Justicia, de la que no esconde sus dudas. Al Ejecutivo le recomienda escuchar a las víctimas, "una auténtica lección moral que muchos políticos deberían oír, una auténtica Educación para la Ciudadanía".

El PP se queda solo en su defensa de la libertad de elección de uso de lengua
JOSE LUIS JIMÉNEZ, SANTIAGO ABC Galicia 24 Octubre 2008

Visto que no consiguió marginar al PP en la polémica lingüística en el último debate sobre la autonomía, el BNG llevó ayer de nuevo al Parlamento una propuesta para el impulso del gallego, que no fue apoyada por la oposición al no incluirse sus enmiendas para el respeto a la libre elección en el uso de las lenguas ni la no discriminación por esta razón.

De ese modo, los nacionalistas lograron al fin su objetivo de que el PP no apoyara una iniciativa trampa de apoyo a la lengua gallega, mientas que los populares tacharon al BNG de «gran inquisidor» en esta polémica, y proclamaron su defensa de la lengua pero sin «imposiciones», reafirmando su voluntad de derogar el decreto que introduce el idioma en la enseñanza pública.

El autor de la proposición no de ley, Bieito Lobeira, justificó la necesidad de la iniciativa por el cambio de postura del PP tras el debate de la autonomía, en el que se sumó al consenso en defensa de la ley y plan de normalización. A su juicio, «los círculos mediáticos ideológicos» de Madrid afines al PP «atacaron» a Núñez Feijóo, quien «inmediatamente» anunció la derogación del polémico decreto.

Sin embargo, Feijóo ya había anunciado tal decisión durante su intervención en el debate, que sólo reafirmó días después.

Para Lobeira, «en los últimos meses detectamos ataques contra la lengua y cultura gallegas», y por ello se hacía necesario «que las tres fuerzas reafirmemos el compromiso en torno a la lengua», criticando además los «silencios» cuando hay «discriminaciones abiertas a la hora de ejercer los derechos lingüísticos».
Sin rubor, el diputado del BNG atribuyó estos supuestos ataques a que en España «molesta que el pueblo gallego sea una comunidad humana diferenciada, con su propia cultura y lengua».

El PP «no recibe lecciones»
La popular Manuela López Besteiro advirtió a Lobeira que su formación «no recibe lecciones de galleguismo» ni de quienes impugnaron la primera ley de normalización -el PSOE en 1986- ni de «soberanistas de salón», en referencia al BNG.

La ex conselleira en tiempos de Fraga aseguró que su formación defiende «la promoción del gallego dentro de la libertad, nunca impusimos el uso de la lengua porque las libertades individuales están por encima», afirmó.

«Quieren imponer un franquismo lingüístico», espetó a Lobeira, «lo que antes se hizo con el castellano ahora se quiere hacer con el gallego». Y agregó que el PP «no defiende el gallego no defiende el idioma como hermano pequeño del portugués o el brasileño».

Además, aconsejó al bipartito que, en materia lingüística, huya «de procedimientos revanchistas», ya que «por legítimos que sean los fines, hay que tener cuidado con los medios que se emplean». López Besteiro reafirmó el respaldo del PP tanto a la Ley de Normalización como al Plan, redactados en época de Fraga, «que garantizan el libre uso de las dos lenguas y que nadie será discriminado» por usarlas.

Como respuesta sólo encontró un Lobeira que la tachó de «radical» y, en tono victimista, aseguró que ciertos sectores pretenden «convertir en minoritaria» la «lengua mayoritaria de Galicia». «No pueden tratarnos como extranjeros en nuestra patria», apostilló.

Lenguas y lenguaraces
Santiago González,  EL CORREO 24 Octubre 2008

Transcripción de la conferencia que con ese título pronunció el periodista y escritor Santiago González en Bilbao el 13 de octubre de 2008, en el Aula de Cultura de El Correo (tomada de Fundación para la Libertad).

El Gobierno vasco aprobó hace casi exactamente un año, el 16 de octubre de 2007, el 'currículo vasco', una alternativa al actual sistema educativo basado en los modelos lingüísticos. La razón para el cambio era la insatisfacción de las autoridades porque los modelos no garantizaban que los escolares terminaran la ESO con el nivel de competencia en euskera que a ellas les parecía el adecuado

¿Qué hacer? Se preguntaron entonces y no encontraron mejor respuesta que la siguiente: Puesto que el sistema no garantiza el aprendizaje del euskera, hagamos de él la lengua principal de la enseñanza, es decir, la lengua vehicular, aquella que sirve para la transmisión del saber. He aquí un error extraordinario: si el sistema no sirve para que aprendan la lengua en grado suficiente, hagamos que estudien en dicha lengua. El precio es condenar a generaciones de escolares al analfabetismo práctico, al imponerles como lengua de aprendizaje aquella en la que son menos competentes. Esos escolares tendrán, inevitablemente, una limitación básica para acceder al conocimiento.

El asunto tiene una segunda y radical injusticia en lo que supone de desigualdad social. Es evidente que los niños de familias euskaldunes tienen, a igualdad de cociente intelectual y de esfuerzo, una ventaja inapreciable para el aprendizaje sobre sus compañeros no bilingües: el conocimiento del idioma en que se imparte la asignatura.

La tercera consecuencia negativa ha sido una vulneración de los derechos laborales del profesorado que no tiene otros precedentes que la purga de los maestros no adictos en los comienzos de la dictadura franquista. Cientos de profesores han sido obligados a cambiar de puesto de trabajo por carecer del perfil lingüístico adecuado, trasladados y, en última instancia privados de sus empleos. Hay otra cuestión previa: la libertad de elección, un derecho básico de los ciudadanos. Es el derecho de las personas a ser educadas o a educar a sus hijos en su lengua materna o en otra, si ese es su deseo. Volveremos sobre esta idea más adelante

Sucede que la política lingüística es el banco de pruebas de los nacionalistas para sus ensoñaciones melancólicas. La quimera de "vivir las 24 horas del día en euskera" y el error de tomar como esencia vital lo que es, básicamente, una herramienta de comunicación, llevan en los casos más graves a formulaciones imposibles como la de Pasqual Maragall cuando dijo, ya como presidente de la Generalitat que "La lengua es el ADN de Cataluña".

No es sólo un disparate. Esta mezcla inestable y explosiva de reivindicación, irredentismo, ideología sazonada con apelaciones a la biología, son el cóctel molotov del peor nacionalismo: Todo parte de algunos errores básicos del imaginario nacionalista que deberíamos aclarar: Los territorios no tienen lenguas, las lenguas no tienen derechos, los ciudadanos no tienen raíces.

En efecto, quienes tienen y hablan las lenguas, son los ciudadanos; los titulares de derechos no son las lenguas, sino sus hablantes y estos no tienen raíces que les sujeten a los territorios o las lenguas, sino pies que les permiten trasladarse de un territorio a otro. Se ha comentado muy a menudo el error sabiniano al escoger el nombre de su patria, Euskadi. Jon Juaristi explicaba en el bucle melancólico que los sufijos -ti o -di eran de naturaleza vegetal, (Lizardi, urkidi, pagadi, gorostidi, aristi) equivalentes al sufijo castellano -eda (alameda, avellaneda, pereda, manzaneda, etc.) y que Euskadi significaría algo así como 'bosque de euskos'. Después de todo, quizá no fuese tanto un error como un concepto básico incapaz de asumir la libertad de los ciudadanos.

Los derechos de las lenguas... ¿Tienen las lenguas derecho a decidir? ¿Puede una lengua dictaminar quiénes de entre sus hablantes son dignos de expresarse en ella? Esta posibilidad habría podido ahorrar al español la vergüenza de ser calificado por Arzalluz como "la lengua de Franco". Otrosí pregunto: si la lengua propia de Galicia es el gallego, ¿por qué la lengua de Franco ha de ser el castellano? Hay un quinto rasgo en esta política lingüística: es también, en última instancia, una palanca que permite situar a los hijos propios mejor que a los de fuera. Una garantía del éxito profesional y social, algo que nos redima de aquella denuncia en forma de obra teatral que escribió Sabino Arana. "De fuera vendrá." se titulaba.

Vayamos con un caso práctico que ilustrará lo que digo: El 6 de diciembre de 2007 publicaba El Correo una noticia curiosa, que revela hasta qué punto esta sinrazón es conocida por las autoridades educativas: "El Gobierno vasco decidió que el 86,4% de los alumnos que fueron examinados para su evaluación en el Informe PISA hicieran las pruebas en castellano con el fin de obtener los mejores resultados posibles." Como saben, el Informe PISA es un informe que con periodicidad trienal compara el estado de los sistemas educativos en los países miembros de la OCDE. El IVEI (Instituto Vasco de Evaluación e Investigación) había notado que los escolares del modelo D de familias no euskaldunes, obtenían peores calificaciones que si se examinaban en euskera que en su lengua materna, cosa natural. Se examinaron 3.929 alumnos, 2003 de los cuales pertenecían al modelo D, pero sólo 535 fueron examinados en euskera. Es decir que las tres cuartas partes de los alumnos del modelo D tienen rendimientos por debajo de sus posibilidades y la causa de ello es su escolarización en una lengua distinta de la materna. A ver cómo salimos del paso, piensan. Y en lugar de escolarizarles en la lengua que mejor conocen, les examinan en castellano para dar el pego en los informes. Y cuando deciden modificar el sistema es para añadir a esta desventaja a los escolares de los antiguos modelos A y B. Es extraordinario.

La subordinación de la racionalidad y la utilidad social a la sentimentalidad nacionalista acabará siendo un problema grave para la convivencia. Pero, contra lo que parecen creer quienes impulsan estas prácticas, es también una contraindicación para la imagen del euskera. Solo una política lingüística orientada hacia el interés social puede hacer de la extensión del euskera una aspiración desprovista de adherencias políticas indeseables y, por tanto, universalmente aceptada. La semana pasada hemos visto algo de esto. Como saben ustedes, el secretario general de los socialistas vascos comenzó a estudiar euskera durante la legislatura anterior, cuando fue designado por su partido candidato a lehendakari. Hace unos días, el PSE celebró una reunión de carácter preelectoral con personas del mundo del euskera.

La semana pasada, el partido-guía convocaba una rueda de prensa para descalificar a los socialistas vascos. El presidente del BBB, mi viejo amigo Andoni Ortuzar, calificó la reunión euskaltzale de "puestas en escena preelectorales" y exigió al PSE que "retire el maquillaje político", para mostrar "su verdadera cara en todo lo relacionado con la lengua vasca". Al descalificar al oponente por la lengua, el burukide está condenado a tener razón: O bien los socialistas no se preocupan por el euskera o cuando muestran la preocupación que se les exige, es pura cosmética, electoralismo, y más vale que enseñen la otra cara para que podamos partírsela (metafóricamente hablando) como veníamos haciendo hasta ahora.

Quiero hacer aquí una acotación. El presidente del BBB es un euskaldunberri que no se puso a estudiar euskera en serio hasta que le nombraron director general de EITB. El lehendakari Ibarretxe tenía más de 40 años cuando acometió el mismo esfuerzo y lo hizo en el momento en que su partido lo propuso como candidato a lehendakari. Exactamente igual que Patxi López. El que fuera presidente de la Academia de la Lengua Vasca, Luis Villasante, dirigió, hace ya bastantes años, unas sabias advertencias a los nacionalistas en el sentido que comentamos aquí hoy, que la incorporación de la política a la lengua, convierte a ésta en un artefacto: "Es absolutamente necesario que Euskaltzaindia y el euskera se mantengan al margen de las opciones políticas. Me perdonarán los nacionalistas si les hago una consideración: si aman de verdad el euskera y Euskal Herria que no los liguen a su ideología. Y eso, por el bien de eso que aman. Hay que estar ciego para no ver los riesgos de ligar ambas cosas. De ligar euskera y nacionalismo, se sigue entre otras cosas que los vascos que no aceptan esa ideología, rechacen el euskera. Con este comportamiento, finalmente, lo que es de todos, se convierte en algo de un partido."

Voy a poner un ejemplo que resume extraordinariamente bien esta cuestión: un desprecio de la utilidad social que es causa de rechazo del euskera: Este papel que tengo aquí es una copia del BOPV correspondiente al 9 de noviembre de 2006. Se trata del "Baremo de méritos de la categoría de médico" para todos aquellos profesionales que quieran obtener plaza de tales en el Servicio Vasco de Salud - Osakidetza. Imaginemos un caso hipotético: un estudiante de Medicina. Durante los seis años que dura su carrera ha obtenido cinco matrículas de honor en cada curso. Eso basta para considerarlo un estudiante brillante y para pensar, con un alto grado de probabilidades, que será un profesional muy competente.

Si nuestro héroe imaginario quiere ser médico de Osakidetza, su currículum académico será valorado con 0,2 puntos por cada matrícula. Es decir, 6 puntos. Céteris páribus, un estudiante mediocre que ha apurado convocatorias y repetido curso, pero es euskaldun y puede acreditar el PL1, tendrá por ello 8 puntos, es decir, le madrugará la plaza al anterior. El Perfil Lingüístico 2 está baremado con 16 puntos. Haber sido catedrático en una Facultad de Medicina acredita 1,2 puntos. Cada ponencia presentada en un Congreso Internacional vale 0,2 puntos. O sea, que el de las matrículas de honor, después de ser catedrático en una Facultad y haber participado como ponente en congresos internacionales, consiguiendo el máximo de puntuación por cada uno de los tres conceptos, Alguien, en suma, con el currículum de Ramón y Cajal obtendría un máximo de 12,5 puntos para sentar plaza en Osakidetza. Nada que hacer frente al del PL2, que tiene 16 sólo por hablar euskera con título de la Escuela de Idiomas. ¿Qué tendrá la Escuela de Idiomas que no tenga la Facultad de Medicina, si de formar médicos se trata? ¿Tendríamos que ir a buscar buenos traductores a la Facultad de Ciencias Químicas?

No puede decirse que esta actitud impulse la causa del euskera, sea lo que sea lo que signifique esto. Lo van a entender fácilmente. Supongan que tienen que ser intervenidos quirúrgicamente. En el momento de entrar en el quirófano, el anestesista y el cirujano le hablan en euskera. Déjenme que fuerce el supuesto hasta el absurdo: ¿No preferirían que ambos fueran analfabetos en euskera? Estando así las cosas, sería una garantía de que han conseguido su plaza por otros merecimientos profesionales que son más de interés para el supuesto que les propongo.

"Las lenguas están hechas para entenderse", dijo el presidente del Gobierno en el Congreso el 8 de marzo de 2005, con una de esas frases que son como las pompas de jabón: aparentes, transparentes e irisadas. Basta con mirarlas un instante. Hacen plop! y desaparecen, dejando en su lugar una gota de agua. Rafael Sánchez Ferlosio habló del asunto en una carta que publicó ABC cuatro días más tarde: Con el semantema «lengua» el plural no admite más que un valor distributivo, y al decir, como él ha dicho, «las lenguas están hechas para entenderse» no cabe otra interpretación correcta que la de «cada una de ellas para entenderse sus hablantes entre sí»; nunca «para entenderse una lengua con otra», lo que es palmariamente falso: el latín no está hecho para entenderse con el griego. Cuando hablantes griegos y romanos hubiesen querido entenderse, o bien habrían recurrido, para comunicaciones muy elementales, al lenguaje de los gestos (.) o bien a un intérprete que supiese ambas lenguas, o bien a una tercera lengua por ambos conocida.

O sea, la lengua franca o koiné, que es la manera de decir común en griego sin que se alborote el gallinero. Los redactores de la Biblia conocían la falsedad del razonamiento: Si las lenguas están hechas para entenderse, cuantas más lenguas hablemos, mejor nos entenderemos. Esto no era así desde la Torre de Babel, basta con asomarse al Génesis: "Y descendió el Señor a ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de Adán, y dijo: 'He aquí, el pueblo es uno solo y todos tienen un mismo lenguaje. Y han empezado esta fábrica y no desistirán de sus ideas hasta llevarlas a cabo. ¡Ea pues!: descendamos, y confundamos allí mismo su lengua, de manera que el uno no entienda el habla del otro'. Y de esta suerte los esparció el Señor desde aquel lugar por toda la faz de la Tierra, y dejaron de edificar la ciudad. De donde se le dio a ésta el nombre de Babel o confusión, porque allí fue confundido el lenguaje de toda la Tierra: y desde allí los esparció el Señor por todas la regiones". Hay qué ver. Miles de años para convertir una maldición bíblica en una conquista democrática y una expresión de pluralismo enriquecedor cuyo efecto más inmediato es mejorar la comunicación entre los pueblos.

¿Puede un consejero del Gobierno vasco entenderse con un chino cantonés? Podría ser si el chino hubiera estudiado euskera y el consejero también lo hablase, pero sería mucha coincidencia. El número de consejeros del Gobierno Vasco pasados y presentes capaces de expresarse con fluidez en chino es estadísticamente irrelevante. Si el chino es propietario de restaurante o de bazar se expresará en un castellano suficiente para que se entiendan. Si se trata de un chino que vive en Zurich, lo más probable es que tengan que entenderse en inglés, en caso de que el sailburu lo hable. Si el interlocutor de nuestro héroe fuera británico, la cosa estaría más clara. Los ingleses tienen la sorprendente creencia de que ellos no necesitan hablar ninguna de las lenguas cooficiales de España. De hecho, ni siquiera se creen en la obligación de aprender español. Piensan, con razón, que ya aprenderemos nosotros inglés, por la cuenta que nos tiene. Como en el ejemplo de Ferlosio del griego y el romano, o se recurre a intérprete o a la koiné, la lengua franca o común, dicho sea con perdón.

La cuestión lingüística se está convirtiendo en los últimos tiempos en un problema político de nuestro presente y parece que puede agravarse en adelante. Esto es un hecho tanto más notable, cuando no existía hasta hace cuatro o cinco años. No es un problema social, de momento, no supone dificultades para la convivencia por ahora, pero sí es objeto de discriminación para muchos ciudadanos por parte de los poderes públicos. Hace cuatro meses, un grupo de intelectuales escribió un texto, que llamaron: "Manifiesto por la lengua común", que fue ampliamente difundido por un periódico, el diario EL MUNDO.

Era un manifiesto bastante sensato. -Partía de la consideración de todas las lenguas oficiales como igualmente españolas y merecedoras de protección institucional, y subrayaba que solo una es común a todos los españoles y puede suponérsele a cualquier ciudadano. -Establecía que son los ciudadanos los que tienen derechos lingüísticos, no los territorios, ni mucho menos, las lenguas mismas. -Se mostraba respeto por el impulso al bilingüismo en las CA, aunque se matizaba: sí al estímulo, no a la imposición. Y los abajo firmantes reclamaban al Parlamento español una norma legal que estableciera: -El derecho de todos los ciudadanos a ser educados en lengua castellana o española, fuera cual fuese su lengua materna. -En las Autonomías bilingües, los ciudadanos tienen derecho a ser atendidos en cualquiera de las dos lenguas oficiales. Eso quiere decir que habrá un número suficiente de funcionarios bilingües, no que todos deban serlo. -Es recomendable que la rotulación sea bilingüe, pero no obligatorio para los particulares -Los representantes políticos usarán la lengua común en sus funciones que desborden el marco autonómico. En los parlamentos autonómicos podrán emplearse indistintamente las dos lenguas oficiales.

He querido hacer este breve resumen para contraponerlo con las cosas que se han dicho contra el manifiesto, que han tenido un rasgo común: la falta de argumentación y el exceso de consignas. Y de sectarismo. Ha habido gentes que han negado o retirado su firma a posteriori por ser una campaña apoyada por un periódico determinado. No importa que en el primer párrafo, los autores hayan dejado claro que su desazón no es cultural: "Nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo, sólo superada por el chino y el inglés, sino de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación etc. etc."

Tampoco importa que, a continuación, el citado manifiesto explique con razonable precisión que: Todos los ciudadanos tienen derecho a ser educados en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna. Las lenguas cooficiales autonómicas deben figurar en los planes de estudio de sus respectivas comunidades en diversos grados de oferta, pero nunca como lengua vehicular exclusiva. En cualquier caso, siempre debe quedar garantizado a todos los alumnos el conocimiento final de la lengua común.

Quédense con los conceptos básicos: A) el castellano goza de una envidiable pujanza. B) Todos los alumnos tienen derecho a educarse en lengua castellana. ¿No les parece que son relativamente asequibles? Pues al parecer, no. Un montón de personalidades, intelectuales, profesores, articulistas y profesionales pluridisciplinares varios han entendido que el manifiesto dice: A) Que el castellano o español está en peligro. B) Que los escolares no aprenden la lengua castellana. Vamos a ver algunos casos eximios: La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, dijo un par de días después de la publicación del manifiesto: "Yo no tengo que apoyar nada, sólo tengo que decir lo que me corresponde como ministra de Educación y nada me hace dudar sobre la enseñanza del castellano en España" Inmediatamente después, la consejera de Cultura del Gobierno balear, Bárbara Galmés: "El uso social del castellano no corre peligro".

El pasado 27 de agosto aparecían en la prensa escrita unas declaraciones de Jordi Pujol sobre el asunto que nos ocupa. Decía: ”No es cierto que el español esté perseguido en Cataluña. No hay ni un niño de seis años que no hable castellano. Y en los exámenes del final de ciclo el conocimiento del castellano es algo mayor que el del catalán. Le invito a usted misma, como una obligación patriótica y cívica, a salir a la calle en Barcelona y hablar con cualquier niño que se encuentre. Que en Cataluña se persigue al español es mentira. Repito, salga a la calle y compruébelo” . Si hubiera querido responder a lo que se le preguntaba realmente y al texto real del manifiesto, debería haber dicho: "No es cierto que la lengua española esté marginada como lengua de aprendizaje en el sistema escolar de Cataluña. No hay ni un niño de seis años que no estudie en castellano, si esa es la voluntad de sus padres. Le invito a usted misma, como una obligación patriótica y cívica (sic) a salir a la calle en Barcelona y hablar con cualquier padre o madre que se encuentre. Encuéntreme uno solo que pueda quejarse de que en Cataluña no consigue educar a sus hijos en lengua castellana.”

El presidente del Gobierno sí se atrevió a decir eso. Fue en abril de 2006, en una entrevista periodística: "Aunque haya un solo caso (de padres que no puedan educar a sus hijos en castellano) hay que intervenir." El pasado 28 de septiembre se manifestaron en Barcelona entre 4.000 y 5.000 personas, según la Generalitat y según los organizadores, respectivamente. Se trata de un caso extraordinario, en el que una serie de ciudadanos se dirigen a su Gobierno, en este caso la Generalitat de Cataluña en petición, no de un privilegio, sino de que se cumpla la Ley. Exactamente la Ley de Política Lingüística, 1/98, elaborada por Jordi Pujol en los buenos viejos tiempos de la mayoría absoluta y aprobada por el Parlament de Cataluña el 7 de enero de 1998, que en su artículo 21.2 dice: ”21.2.-Los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano. La Administración ha de garantizar este derecho y poner los medios necesarios para hacerlo efectivo. Los padres o tutores lo pueden ejercer en nombre de sus hijos instando a que se aplique."

Emilio Pérez Touriño, también lamentó que el líder de los populares gallegos, Alberto Núñez Feijóo, «calle como un muerto» cuando «circulan manifiestos contra la lengua gallega». La ministra de Defensa, Carme Chacón, también confunde las preposiciones. Da por hecho que en Cataluña se enseña 'el' catalán y es partidaria de que también se imaparta la enseñanza del castellano, del euskera y del gallego. Sostiene Chacón que la lengua ha sido "un segmento de convivencia como ningún otro en Cataluña". Y sostiene más: "Un empresario, si puede contratar a un chico que habla castellano y habla catalán y a un chico que sólo habla castellano, pues contrata al que habla castellano y catalán".

Todos los jóvenes al finalizar la educación general obligatoria conocían el catalán y el castellano "al margen de lo que se hablara" en cada casa, y estaban preparados para "acceder por supuesto a todos los puestos de la Administración pública y trabajar en cualquier lugar". ¿Cuál es la función de la Educación para la ministra de Defensa? Enseñar la lengua. ¿Cuál es el pasaporte a la clase dirigente en Cataluña? El conocimiento del catalán. ¿Cree la ministra que los empresarios catalanes no preguntarán a quienes aspiran a un puesto de trabajo: "Y usted, además de hablar catalán y castellano, ¿qué más sabe hacer? Es que yo necesito un analista financiero". Es probable que incluso en la Generalitat necesiten funcionarios con saberes y habilidades específicas. Todo el PSOE, constituido en Congreso, aprobó en julio una ponencia en la que se afirma que el castellano no está en peligro. Josep Lluis Carod Rovira les dio la razón unos días más tarde: ”No es serio defender que el español está amenazado” .

En efecto, el Partido Socialista aprobó en su primer día de Congreso una resolución titulada "El pluralismo lingüístico en España: Defensa del modelo constitucional", un catalogo de falacias de las que voy a destacar tres: Ese bilingüismo [el del modelo educativo catalán] es el que garantiza la igualdad plena de derechos ciudadanos. En ningún caso se ha dejado de garantizar el conocimiento del castellano. Ningún niño o niña de Catalunya desconoce la lengua común. Estas otras lenguas, también españolas y por lo tanto, patrimonio de todos, necesitan en paralelo una proyección y una protección. No tiene sentido pensar que el castellano debe defenderse de ellas. Igualdad plena de derechos a los niños escolarizados en una lengua que no es la propia. Esto es Orwell: "guerra es paz. Libertad es esclavitud. Ignorancia es fuerza. Respecto al segundo punto, ¿quién le puede poner puertas al campo?¿Quién podría desconocer la lengua común? El español se ha abierto paso en Internet y en los Estados Unidos. Ni siquiera Carod Rovira podría conseguir desconocerla. El lema "Vivir las 24 horas del día en euskera" (o en catalán) es una estupidez notable. Nadie puede vivir así. Aunque se niegue a salir de casa y su familia padezca la misma discapacidad intelectual. El problema es que los ciudadanos que salgan mañana de los sistemas educativos catalán y vasco no serán iguales. Evidentemente, habrán adquirido más conocimientos aquellos cuya lengua materna fuese el catalán o el vasco. "No tiene sentido pensar que el castellano debe defenderse de ellas (las lenguas cooficiales)" dice el papel en el tercer punto que he seleccionado. Extraordinaria prosopopeya, cuando no simple tontería. Las lenguas no luchan unas con otras, no atacan, no se defienden, no son acosadas, perseguidas, ni se sienten amenazadas, no están enfermas, ni mueren, por más que en un abuso de la metáfora haya lenguas a las que llamamos muertas. Quienes sí se han muerto son sus hablantes. Las lenguas no tienen derechos, ni hipotecas, no les afecta el euríbor, ni padecen migrañas, alopecia o disfunción eréctil.

Parecen éstas ideas bastante simples como para no ser asimiladas por gentes que han cursado, en el peor de los casos, estudios de nivel medio. Sí lo entendieron, el portero de la selección española de fútbol, Iker Casillas, que firmó el Manifiesto y explicó sus razones para ello: "Me adhiero porque no quiero que ni un sólo niño en mi país no tenga derecho a educarse en nuestro idioma común" De eso se trataba, justamente. También lo entendió Kirmen Uribe, un escritor euskaldun, nacido hace 38 años en Ondárroa, que, entrevistado en la Última de El País y preguntado al respecto, dijo: "Leí el famoso Manifiesto por la lengua común y creo que no se entendió bien. Creó demasiados rechazos en vez de plantearlo como la preocupación de muchos padres que quieren que sus hijos estudien en castellano. Una preocupación real y por tanto muy a tener en cuenta".

¿Es posible que lo que no alcanzaron a entender el presidente y la vicepresidenta del Gobierno, las ministras de Educación y Defensa, un surtido de responsables de Política Lingüística en distintas Comunidades Autónomas, la Federación de Asociaciones de Escritores de Galeusca, el Congreso del PSOE, Carod Rovira, Alfredo Bryce Echenique y una decena de gentes de variadas actividades profesionales que han dejado testimonio de su incomprensión en sendas tribunas periodísticas, sólo haya sido entendido por un escritor de Ondarroa y un futbolista profesional? Así parece. Sin embargo, aquellos de ustedes que sean votantes del Partido Popular tampoco se regocijen en exceso con las ocurrencias del adversario político. Alicia Sánchez Camacho, presidenta del PP en Cataluña, también se apuntó gozosamente a la confusión de las preposiciones y, después de explicar dicho texto en los términos que no son, explicó su no razón el 17 de julio, en una entrevista en La Vanguardia: "Yo he defendido, defiendo y defenderé el derecho a usar y a aprender el castellano en Cataluña, pero no firmaré el manifiesto, no es necesario".

Necesario, necesario. Tampoco es necesaria en sentido estricto su presencia en la vida política catalana o española, por poner un ejemplo. Mariano Rajoy declaró este verano que su partido presentará una propuesta en el Congreso para garantizar que los españoles puedan expresarse en español, si así lo desean, porque: "Las personas tienen que tener derecho a hablar el idioma que mejor les parezca y yo soy partidario en eso de la libertad y del ejercicio de los derechos individuales". El presidente del PP había anunciado dos meses antes que su partido suscribía el Manifiesto por la lengua común. Desde que fue presentado el Manifiesto por la Lengua Común, que había recogido hasta aquel momento 136.555 firmas de apoyo. El partido de la oposición, que obtuvo el 9 de marzo pasado 10.169.973 votos, se adhirió sentimentalmente al texto, pero no aportó ni una sola firma. Hagamos números: en el muy improbable supuesto de que todos los firmantes hubiesen votado al PP el 9 de marzo, el manifiesto habría sido apoyado por el 1,34% de dichos votantes. El último disparate que he podido detectar sobre este asunto, lo escribió un hombre que hasta hace muy poco tenía todo mi afecto personal y mi respeto intelectual, el profesor Gregorio Peces-Barba. Bueno, el afecto personal no se lo he retirado.

En una tribuna publicada el pasado 4 de octubre en El País, titulada "Buen sentido y debate lingüístico", partía de una observación improbable para llegar a ningún resultado interesante: Si bien las expresiones 'lengua común' y 'lengua propia' podrían ser razonables en un contexto no conflictivo, no lo son aquí y ahora, donde lengua común y lengua propia son conceptos que se disparan contra el diferente, apreciación en la que no carece del todo de razón. Lo malo es que propone este lugar de encuentro: que el castellano sea el vehículo único de comunicación en las comunidades no bilingües y las lenguas autonómicas sean "formas de comunicación vehiculares de la educación" en las comunidades bilingües, si bien habría que contemplar alguna excepción para los transeúntes. Realmente impresionante. Uno de los padres de la Constitución, presidente del Congreso, catedrático de Filosofía del Derecho, rector de universidad, y nos sale con esto. Me recuerda la perplejidad de un labrador de mi pueblo que le decía a su hijo, próximo a recibir las órdenes sacerdotales: "Hijo mío, cinco cursos de Latín, tres de Filosofía y cuatro de Teología y ni siquiera sabes aparejar la burra".

Es muy notable pedir que en las comunidades no bilingües, o sea, aquellas en las que solo se habla castellano, sea el castellano la lengua de la enseñanza. Hombre, también pudiera ser que cualquier día exigiera ERC que si el Gobierno quiere aprobar sus presupuestos, declare que el catalán es la única lengua oficial de la comunidad de Extremadura, pongamos por caso. Pero no parece que tal propuesta tenga posibilidad alguna de prosperar. La otra parte de lo que nuestro hombre considera la solución moderada, es sencillamente, el plan de Montilla y el nacionalismo para Cataluña y el que el Gobierno vasco tiene para Euskadi. Es verdad que a finales de septiembre, coincidiendo con el Debate de Política General, el PNV hizo pública su oposición al currículo vasco. El hecho de que no hubiera dicho una palabra en el año transcurrido desde que se aprobó en Consejo de Gobierno hace pensar que se trata sólo de una moratoria. Estamos en precampaña, el PNV muestra fatiga electoral en las encuestas y no quiere dar bazas al PSE para que les desaloje de Ajuria Enea. Pero el artículo de Peces Barba tiene un punto de mucho interés y es el considerar los sintagmas 'lengua común' y 'lengua propia' como simétricos y equidistantes del espacio de la moderación que él reclama. No son disparates equivalentes. El castellano o español es la lengua común de todos los españoles, incluidos, para que no queden dudas, todos los gallegos, catalanes y vascos. Es, repitámoslo, la 'koiné', término de origen griego que quiere decir exactamente 'común'. Imaginemos a un catalán y un vasco tratando de comunicarse en sus respectivas lenguas autonómicas. Sería posible que éste comprendiese a aquél por la similitud del catalán con castellano, pero sería bastante improbable que el catalán entendiese al vasco y lo más seguro es que ambos pasaran a expresarse en castellano, porque las lenguas están hechas para que se entiendan entre sí sus respectivos hablantes, como decía Sánchez Ferlosio en el ejemplo que les ponía antes.

Examinemos el otro platillo de la balanza que usa Peces-Barba. La lengua propia. ¿Qué quiere decir 'propia'? Pues como en este país cultivamos con tanto mimo las paradojas, con 'lengua propia' queremos señalar la que nos resulta más extraña. El pasado mes de julio, exactamente el día 13, la prensa vasca publicaba dos artículos sobre este asunto. El autor del primero decía: Mi lengua es el castellano. En ella aprendí a expresarme, a través de ella me formé y en torno a ella he establecido mis principales relaciones de convivencia. Pero, dicho esto, no puedo dejar de añadir que, respecto de aquella otra que llaman 'propia' de mi país, mantengo dos sentimientos tan arraigados que nunca he podido ni querido erradicar. El primero es de añoranza. El segundo, de culpa nunca del todo expiada.

No entremos en el cenagoso territorio de la culpa, que esos son terrenos más propios para el psicoanálisis. Pero sí es interesante la añoranza que manifiesta el autor por una lengua que nunca habló. ¿Se puede sentir nostalgia de lo que nunca se tuvo? Iñaki Viar y Jon Juaristi escribieron hace casi 20 años un artículo en el diario El País, bajo el título El nacionalismo vasco, entre el duelo y la melancolía, idea que Juaristi desarrolló posteriormente con fortuna en El bucle melancólico. A partir de los conceptos freudianos en torno al sentimiento por la pérdida del objeto amado, los autores planteaban exactamente esta cuestión como la clave de la sentimentalidad nacionalista a la que me refería antes: duelo y melancolía por la pérdida de algo que no se ha tenido nunca. Dos días después, un catedrático de la UPV que ejerce como asesor del lehendakari Ibarretxe, insistía en parecidos mantras con un artículo cuyo título era una impresionante declaración de principios sobre el tema: “El derecho a conocer la propia lengua”.

¿Podemos desconocer la lengua que nos es propia? Sí, en la medida que sólo somos capaces de expresarnos con fluidez y solvencia en la lengua que consideramos 'extraña'. Ya he contado antes que el jefe del autor, sin ir más lejos, se pasó los primeros 41 años de su vida expresándose en una lengua extraña, el castellano. Fue en 1998, cuando su partido lo designó como candidato a lehendakari, cuando empezó a aprender su lengua propia, que es, naturalmente, el euskera. Hay casos más notables. El presidente de la Generalitat que impulsa la inmersión escolar en catalán fue acusado por el diputado Felip Puig de no ser "capaz de hablar la lengua propia con propiedad". Parece grotesco llamar lengua propia de Montilla a la que el president no sabe hablar con propiedad. ¿Son suficientes los 37 años que lleva en Cataluña para aprender el catalán? Así, a ojo, es tiempo más que sobrado para que cualquiera convierta en lengua propia el chino cantonés. O el euskera. Cuanto más una lengua romance como el catalán. Cabe pensar que el honorable no ha puesto mucho empeño y pretende que el interés lo pongan otros, obligando a la inmersión lingüística a todos los niños en edad escolar, sea cual sea su lengua materna. "Estoy dispuesto a recibir lecciones de catalán, pero no de catalanidad", respondió el president a la crítica de Puig, una pamema propia de un tiempo en el que gobiernan los becarios. La presidencia de un Gobierno, aunque sea autonómico, no es un master. Si el catalán es la lengua propia de Cataluña, según el Estatut -otro logro del PSC-debería llevarlo aprendido al cargo.

Ibarretxe aprendió a definir la lengua propia con algo más de sutileza: El euskera es una de las principales señas de identidad de esta sociedad, nuestra lengua propia, no porque sea la única que tenemos, sino porque nuestro pueblo es el único que la tiene, una seña de identidad positiva, un elemento de integración y cohesión. Es más ingenioso, pero falaz. Si aceptamos esta definición de lengua propia, habremos de aceptar que la lengua de Cataluña, la propia, no es el catalán, sino el aranés, porque el catalán se habla en otras comunidades, como Baleares o el Pasís Valenciano. Emilio Guevara negaba el concepto de una lengua propia (única) para Euskadi: "Este pueblo tiene dos lenguas propias, si seguimos manejando este calificativo. Porque si el castellano es la lengua que se habla en este pueblo desde hace siglos y que es realmente la lengua materna de la gran mayoría de los vascos no se puede negar el carácter de lengua propia que tiene el castellano en este país. Este país se diferencia de los otros no sólo por tener como lengua propia el euskera, sino porque tiene dos lenguas propias, una que se comparte con otros pueblos, que es el castellano, y otra que es la originaria, que efectivamente hay que preservar, mantener y recuperar y equiparar a la otra."

Era casi inevitable que en esta carrera de originalidades, el abuso de lengua propia contagiara el concepto de lengua materna, que alguien se pasara en la frenada y fue Alicia Sánchez Camacho en la ya citada entrevista de La Vanguardia: "En esta tierra conviven con normalidad dos lenguas. Algunos, como es mi caso, tenemos el castellano como lengua materna y le damos a nuestros hijos otra lengua materna, que es el catalán." Lo cantaba aproximadamente Antonio Machín: Yo no puedo comprender/ cómo se pueden tener/ dos lenguas maternas a la vez/ y no estar loco. Y no estar loco. En la primavera de 1992 se produjeron unas conversaciones entre el PNV y Herri Batasuna en un hotel de Bilbao. La delegación del PNV estaba integrada por Joseba Egibar, Juan Mª Ollora y Gorka Agirre y en el otro bando formaban Floren Aoiz,, Iñigo Iruin y Jon Idigoras. El bando abertzale se empeñó en que el diálogo fuese en euskera, aunque había un problema. Seguramente porque había un problema. Los seis comensales tenían una lengua común, que hablaban los seis, y una lengua propia, que sólo comprendían y hablaban cinco. El sexto, Juan Mª Ollora, únicamente era capaz de expresarse en 'la lengua extraña', que es la que mejor habla en Euskadi la inmensa mayoría de los bilingües.

La cosa transcurrió así: hablaba el portavoz de Batasuna y esperaba a que Gorka Agirre tradujera al español sus palabras con el fin de que fuesen entendidas por Ollora. Éste respondía, naturalmente en castellano, mientras Aoiz miraba al infinito y ponía cara de ‘mí no comprender’ en espera de que Egibar tradujese las palabras de su compañero al euskera para darse por enterado. Así estamos, entre lenguas fieramente humanas y lenguaraces que, o bien se sirven de ellas de manera ventajista o las usan con el único carácter instrumental que les reconocen: como piedra para descalabrar al adversario. Creo que los nacionalismos y el partido a quien los españoles confiaron la tarea de gobernar el pasado mes de marzo deberían pensar por qué empieza a ser un problema de convivencia lo que antes no lo era.

Ganaríamos mucho terreno si los nacionalistas empezaran por desacralizar la lengua, quitarle ese exceso de sentido del que hablaba Jon Juaristi en 'El bucle melancólico' y su carácter autorreferente: "Para qué sirve la lengua nacionalista sino para enseñar y difundir la lengua nacionalista, negando al mismo tiempo en obsesiva simetría la lengua del otro?" Esta no es una particularidad de los nacionalismos españoles. Hace casi 70 años un periodista irlandés llamado Brian O'Nolan firmó una deliciosa novelita con el seudónimo Flann O'Brian, que un amigo me ha prestado este mismo fin de semana. Se titula 'La boca pobre', que es una frase hecha en gaélico para denotar lo que llamamos 'victimismo'.

Les voy a leer un párrafo, en el que el presidente de una Asociación gaelicista abogaba por imponer la lengua celta, el gaélico, como lengua propia de la nueva Irlanda: "¡Gaélicos! -dijo-, mi corazón gaélico se llena de alegría al estar hoy aquí dirigiéndome a vosotros en gaélico en esta fiesta gaélica en el centro del territorio gaélico. Dejadme decir que soy gaélico. Soy gaélico de pies a cabeza, gaélico por los cuatro costados. Asimismo, todos vosotros sois verdaderos gaélicos. Todos nosotros somos gaélicos de puro linaje gaélico. Quien es gaélico, siempre será gaélico. Yo nunca he pronunciado (ni vosotros tampoco) una sola palabra que no sea gaélica desde el día en que nací, y lo que es más: todo lo que he dicho, ha versado sobre el tema de la lengua gaélica. Si somos verdaderos gaélicos, es necesario que nos ocupemos siempre de la cuestión del gaélico y de la gaelicidad. De nada sirve saber gaélico si lo empleamos para conversar de cosas que no son gaélicas. Quienes hablan en gaélico pero no se ocupan de la cuestión de la lengua, no son verdaderamente gaélicos en el fondo; personas así no benefician nada al gaelicismo, pues lo único que hacen es burlarse del gaélico e insultar a la gente gaélica. No hay nada en este mundo tan hermoso y tan gaélico como los verdaderos gaélicos verdaderamente gaélicos que hablan en verdadero gaélico sobre la gaélica lengua gaélica. ¡Por tanto proclamo gaélicamente inaugurada esta fiesta! ¡Arriba los gaélicos! ¡Larga vida a nuestra lengua gaélica!"

Nada más por mi parte. Buenas noches gaélicas a todos ustedes. Y a todas, naturalmente.

Campaña "Libre elección de lengua. Bilingüismo en libertad"
Círculo Balear ha iniciado la campaña informativa con mayor alcance llevada a cabo en Baleares sobre derechos lingüísticos individuales y libertades ciudadanas: "LIBRE ELECCIÓN DE LENGUA. BILINGÜISMO EN LIBERTAD"
http://www.espana-liberal.com

En Junio, hace 4 meses escasos, el Círculo Balear (CB) demostró mediante una llamada telefónica a una Oficina de Escolarización de Palma lo que algunos aún no se creían: la imposibilidad de escolarizar a un niño en su lengua materna si ésta es la lengua oficial del Estado y cooficial en esta comunidad autónoma: el español o castellano. Ver video http://es.youtube.com/watch?v=SgKgCHZWV6A

Ante esta situación, numerosos padres y profesores, nos han hecho llegar su queja al respecto, encontrándose en una situación de indefensión, e incluso de temor a recibir represalias en su ámbito profesional o que puedan perjudicar a sus hijos, ya que el nacionalismo catalanista, actualmente, controla los centros de poder de nuestro sistema educativo.

Dado que el Círculo Balear es una asociación cívica con vocación de servicio a la ciudadanía y que siempre ha luchado y luchará para acabar
desde la legalidad y el civismo, con esta absurda anormalización lingüística, hemos editado 6.000 folletos, bilingües en mallorquín y castellano , con unas preguntas cuyas respuestas las facilitaremos a los padres y profesores que estén interesados. Respuestas que son posibles soluciones a las siguientes situaciones reales. Facilitamos a los ciudadanos interesados los escritos cuyos modelos adjuntamos, para que los presenten en la dirección del centro o en los organismos públicos competentes solicitando el derecho a ser atendidos en la lengua oficial de España. Estos modelos estarán disponibes en la nueva web www.circulobalear.com en los próximos días, donde, además, podrá formalizar, si lo desea, su inscripción como socio del Círculo Balear .

El reparto de estos 6.000 folletos bilingües, lo llevarán a cabo más de 100 voluntarios , Directiva del CB incluída, en Mallorca, Menorca
(Iniciativa Cívica Mahonesa) e Ibiza, a las salidas de la mayor parte de centros educativos públicos y concertados. Además la campaña se
complementa con charlas informativas a las Asociaciones de Padres de Alumnos, así como puntos informativos instalados en las principales calles de nuestros pueblos y ciudades. Y es que esta campaña informativa, de concienciación, está diseñada para todo el curso escolar que acaba de comenzar.

Además, el CB tiene previsto la interposición de recursos judiciales en aquellos casos o contra aquella normativa en la que nuestra organización posea legitimación para llevarlos a cabo.

En el marco de esta campaña, vamos a iniciar también un ciclo de conferencias-coloquios con los principales líderes políticos de los partidos políticos constitucionalistas: UPyD, Ciutadans, PP y PSOE. Los políticos deben implicarse.

La primera conferencia-coloquio se celebrará el próximo miércoles, 29 de Octubre, a las 20:30h, en el Auditorium de Palma, a cargo del presidente de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, D. Albert Rivera, y del presidente del Círculo Balear, D. Jorge Campos.

La entrada será libre y gratuita, hasta completar el aforo de la sala. Más información en el teléfono: 667 389 574, en la sede central del CB sita en C/ Cataluña, 4, todos los viernes laborables de 18 a 20h, y en www.balearesliberal.com

Consideramos que este tipo de reivindicaciones, esta campaña, puede ser un fuerte aldabonazo a la conciencia de los ciudadanos, para que hagan ver a la Administración que no están de acuerdo con cierto tipo de imposiciones vulneradoras de sus derechos. Es el momento de que los padres, principalmente, se involucren decididamente en la educación de sus hijos, participen en las APAS y defiendan sus derechos a escolarizar en la lengua materna que deseen. Sin miedo. Tenemos que acabar con esta situación injusta y discriminatoria. QUEREMOS BILINGÜISMO EN LIBERTAD.
 

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