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Recortes de Prensa    Lunes 27 Octubre 2008

«Luchamos contra la imposición lingüística, aún estamos en un estadio en el que se puede parar»
ANA MARTÍNEZ, SANTIAGO. ABC 27 Octubre 2008

Las más de dos mil personas que el pasado domingo 19 de octubre se manifestaron en La Coruña se resisten a que sus hijos estén condenados a recibir educación solamente en gallego, arrinconando a la lengua de todos los españoles, en un proceso que, de no corregirse a tiempo, desembocará en la pérdida irremediable de oportunidades en el terreno laboral o en la función pública, y en un deficitario conocimiento del castellano por parte de sus víctimas.

La Mesa por la Libertad Lingüística, promotora de la primera macroprotesta celebrada en Galicia contra la obsesión identitaria pregonada desde la Xunta y a favor del bilingüismo, está satisfecha del éxito de la convocatoria. Su presidente, José María Martín, confiesa que «somos muchos los que pensamos igual y eso nos da muchísima fuerza, y bien es sabido que la necesitamos; ojalá no nos tuviésemos que volver a reunir por este tema, pero no nos queda otra salida, que no sea seguir peleando», manifiesta con resignación.

- Han superado sus expectativas y es difícil en una tarde que fue soledada y con fútbol en Rizor.
- Sí. La verdad es que fue una experiencia muy satisfactoria. En la primera y segunda convocatoria, nos encontramos con vivencias desagradables, por la presencia de radicales nacionalistas y sus comportamientos. Esta vez el día estaba estupendo, la gente alegre y no hubo tensiones. Sí llegaron algunos exaltados ataviados con banderas de España, toros de Osborne, y escudos de la época preconstitucional, pero las Fuerzas de Seguridad, muy profesionales, cortaron todo de raíz.

- Se pegaron carteles en las calles mofándose de la concentración.
- Yo dejé el coche en María Pita y fui andando por la Calle Real, y en Riego de Agua sí vi estos carteles burlándose de la manifestación. Fui arrancando uno por uno; tanto yo, como otras personas, entre ellas el historiador Fernando García de Cortázar. Nos cruzamos con gente que los pegaba. El tintado y el papel eran de buena calidad, lo que demuestra que tienen mucho dinero. En los letreros usaron nuestro logo y también el del Foro de Ermua para mofarse.

- ¿Notan alguna reacción tras la movilización?
- Empieza a haber algún cambio, o eso creemos. Si no defendemos nuestro derecho constitucional a poder usar este idioma oficial y no salimos a la calle a dar la cara contra la imposición practicada sería nuestra perdición. Aún estamos en un estadio en el que la imposición («esa catequesis forzosa de la totalidad de la población infantil») se puede parar.

- Siempre recalcan que son independientes y no quieren que se les relacione con ningún partido político.
- Nuestro manifiesto lo demuestra, somos críticos con todos los grupos. Y no sólo con ellos, también con determinados medios de comunicación, porque hemos experimentado una negación en los locales (en algunos casi nos han caricaturizado) y una amplia y buena cobertura en los nacionales.

- En la marcha se escucharon eslóganes que no eran los de sus pancartas.
- Sí, algunos como «gallego igual a fracaso escolar»; eran gritos espontáneos, con los que no nos sentimos representados. Nuestros lemas eran «contra la imposición, movilización»; «no a la normalización, ya somos normales», y apelaciones a no vivir en gallego o en castellano, sino en libertad, que es lo que defendemos.

- ¿Están previstos más actos?
- Una manifestación conjunta con asociaciones de otras comunidades en Madrid, más adelante. En la comunidad gallega no tenemos programadas de momento más movilizaciones; no podemos mandar a la gente a la calle todos los días, pero sí seguimos trabajando.

Llamó también la atención la ausencia de algunas plataformas en defensa de la libertad lingüística, que consideraron un error organizar un acto en Madrid con tan claras connotaciones políticas, y de mayor utilidad emplear los medios allí desplegados en luchar en primera línea en Galicia, Cataluña, Vascongadas o Baleares contra el totalitarismo lingüístico. El caso es que, a diferencia del “Manifiesto por la lengua común”, la iniciativa de este fin de semana no ha sido capaz de suscitar la misma repercusión y consenso que aquella proclama de no pocos intelectuales españoles, por mucho que también ellos estuvieran vinculados a UPyD. Lo que de nuevo nos lleva a reflexionar sobre la situación del aislamiento de la derecha española y de las razones que la han llevado a no ser capaz de concitar apoyos mayoritarios en causas, por ejemplo, tan limpias y justas como la de la libertad lingüística, cuando la izquierda sí lo consigue. Los por qués hay que buscarlos no sólo en el predominio mediático/cultural de la izquierda antinacional, sino en los errores propios: complejos, dejaciones y personalismos egoístas son la respuesta.

Obama y McCain hablan español
Marcello Estrella Digital 27 Octubre 2008

Mientras en nuestro país el idioma español va cada vez a menos, sobre todo en Cataluña, Galicia, País Vasco y Baleares, en Estados Unidos los dos candidatos a la presidencia, Barack Obama y John McCain, se esfuerzan por convencer a los hispanoparlantes para que voten a su favor, y han grabado anuncios y mensajes en español para llegar a este importante segmento del electorado.

Hace ya tiempo que los hispanos -y no sólo los cubanos de Miami- están en alza en Estados Unidos, en su vida política, económica, social, y, lo que es más importante, también en la enseñanza básica y en la Universidad, lo que implica una galopante difusión de nuestro idioma y la proliferación de dirigentes políticos hispanos de primer nivel -¿veremos un presidente hispano en la Casa Blanca?- y de importantes medios de comunicación -en prensa, radio, televisión e internet-, lo que facilitará el uso y la difusión de nuestro idioma.

En España, lamentablemente, las cosas van de mal en peor, y no sólo por culpa del nacionalismo intransigente e independentista que no sólo viola la Constitución española con la marginación y persecución del castellano, sino que además maltrata las libertades públicas y los Derechos Humanos. Y todo ello con la colaboración expresa e irresponsable del PSOE, del Gobierno de la nación que preside Zapatero y de otras personalidades como la Casa Real -ayer lo denunciaba Pedro J. en El Mundo, y en esto le vamos a dar la razón-, que no pierde la oportunidad de amparar la batalla a favor de los nacionalistas, con presencia en actos donde se ningunea el castellano o incluso alardeando -por ejemplo y en varias ocasiones, los Príncipes de Asturias- de sus conocimiento del euskera o del catalán, cuando son ellos los primeros que, precisamente en esos lares, deberían hablar en español.

Y no digamos el papelón, por su ausencia, de la Real Academia Española de la Lengua, que se debería poner al frente de la manifestación en defensa del idioma y en lugar de ello se esconde y, además, desprecia las iniciativas de quienes se atreven a decir la verdad y a pedir algo tan natural y sencillo como que se respete la legalidad y nuestra Constitución. ¿Para qué sirve la Academia si se calla cuando se maltrata o se persigue, ¡en España!, el idioma español? ¿O para qué sirven las nuevas delegaciones del Instituto Cervantes en el extranjero mientras que en España asistimos a esta ignominia nacional?

No hay que olvidar que quien abrió la puerta a este disparate fue Aznar al consentir y apoyar la llamada ley de normalización lingüística de Jordi Pujol en Cataluña. Pero el ataque a la libertad y la violación descarada del marco constitucional y de los derechos de todo ciudadano a estudiar y a trabajar hablando en castellano se ha desarrollado bajo el mandato de este presidente Zapatero, que todo lo relativiza y desdramatiza, salvo que a él no lo hayan invitado a la fiesta monetaria de Nueva York. Eso sí que es un drama nacional. Lo de la crisis económica, y lo del idioma español, ésas son cuestiones de menor cuantía. Lo importante para España es que este presidente, tan poco españolista y español, saque la cabecita loca en la foto neoyorquina en la que también le gustaría meter, si le dejaran, al mismísimo Carod, naturalmente hablando en catalán.

El servilismo de Rajoy
Las difíciles relaciones del PP
Lo que no tolera este PP es que se mueva un centímetro uno de los suyos, que le alteren la congelada escena de familia, la fotografía del "liberalismo simpático", la dúctil filosofía de la nada que ha vaciado el nuevo conservadurismo español.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 27 Octubre 2008

Siendo de puro sentido común lo que propone Vidal Quadras, que su partido rompa con Coalición Canaria tras la ponencia favorable a un estatuto confederal, sorprendería que Rajoy le hiciera algún caso. Primero, porque sería la primera vez. Segundo, porque con motivo de otra ponencia, la ponencia política del PP, le correspondió precisamente al presidente del PP canario jugar a los equívocos, la luz de gas y las bromitas pesadas con María San Gil. Y aunque el redactado final de aquella ponencia recogió formalmente las inquietudes de la ex presidenta popular en el País Vasco, no es menos cierto que ésta perdió por el camino su confianza en Rajoy, que parece haber sostenido durante el proceso cosas diametralmente diferentes ante Soria y ante San Gil.

Tercero, porque difícilmente se va a poner muy exigente el PP con un aliado coyuntural cuando no ha sabido mantenerle el pulso a un aliado estructural como UPN. Los múltiples indicios que apuntaban a un gesto de autoridad de Rajoy se demostraron infundados, Sanz ganó, y aquí paz y después gloria. Cuarto, porque, en consonancia con lo anterior, empieza a estar claro que cuanto más distante es la relación de alguien con el PP, más fácil es que Rajoy se trague sus ruedas de molino; lo que no tolera este PP es que se mueva un centímetro uno de los suyos, que le alteren la congelada escena de familia, la fotografía del "liberalismo simpático", la dúctil filosofía de la nada que ha vaciado el nuevo conservadurismo español. Con los de dentro, palo y mordaza. Con los de fuera, estamos pa ayudar.

Quinto, porque no hay más que ver la conclusión que ha sacado Rajoy de cuatro años y medio de sectarismo progre, de cordón sanitario, de deslegitimación de la oposición, de mentiras continuadas, de detención de militantes populares por el hecho de serlo, de acusaciones de extrema derecha, de intencionada demagogia guerracivilista, de equiparación del PP con el franquismo, de encerronas en Moncloa, de acusaciones de traición, de teorías de retroalimentación con ETA y de cuatrocientas guarradas más: "La relación con Zapatero es la normal entre un presidente y un jefe de la oposición", afirma. A mí me parece más bien la relación normal entre el Marqués de Sade y Rosa Keller, entre un cómitre y un galeote, entre Caín y Abel. Pero quién sabe, hombre culto como es, quizá Rajoy confíe en que opere entre ellos la dialéctica hegeliana del amo y el esclavo como modo de devenir imprescindible.

Frentepopulismo
El soborno como combustible del odio
La ley de equiparación de asesinos chekistas e inocentes ofrece sobornos a las familias de las supuestas víctimas por la libertad. Poca gente se resiste a tales premios a cambio de los cuales el Gobierno sólo les exige rehacer su propia memoria.
Pío Moa Libertad Digital 27 Octubre 2008

Uno de los seudomitos más socorridos y falsos es el de que la transición produjo la reconciliación entre los españoles. En verdad ocurrió al revés: la reconciliación ya alcanzada hacía muchos años permitió una transición relativamente poco traumática frente a quienes, en plan rupturista, querían resucitar los odios del pasado y empalmar con el Frente Popular.

En Años de hierro, y al hilo de una reflexión de Julián Marías, señalé que muy pocos de los antiguos partidarios del Frente Popular se sintieron vencidos después de la guerra, a pesar de las depuraciones y los juicios. Habían visto la enorme corrupción, el terror, los asesinatos y luchas civiles entre las propias izquierdas y la huida de sus jefes cargados de tesoros: como para seguir creyendo en aquel Himalaya de mentiras, según lo calificó Besteiro. La inmensa mayoría optó por acomodarse a la nueva situación y casi todos lo consiguieron, tras las dificultades de los primeros tiempos. Vencedores y vencidos se casaron entre ellos, hicieron negocios entre ellos, se emplearon o desemplearon entre ellos y coincidieron en fábricas, en oficinas, en tascas y en tertulias sin entrar en polémicas sobre el pasado. La inmensa mayoría, de izquierda y de derecha, aceptó la guerra y su desenlace y cuando los esperanzados comunistas lanzaron el maquis en circunstancias aparentemente inmejorables para ellos, encontraron el vacío entre la población, lo que facilitó su derrota. Y puedo dar constancia de la enorme dificultad que, ya hacia el final del régimen, teníamos los antifranquistas para mover a la gente, engañándola a menudo con reivindicaciones salariales o de cualquier otro tipo para llevarlas a nuestro terreno.

Pero, desde la transición, los frustrados rupturistas hicieron lo posible por remover los rencores del pasado, falsificando la historia a conciencia en sus poderosos medios de masas (¡Pues no tenemos al ex director de El País, de familia falangista y trepador en el franquismo, sosteniendo que la guerra fue un conflicto "entre pobres y ricos"! ¡He aquí el nivel intelectual de muchos formadores de opinión en este país!).

El penúltimo invento al respecto han sido las fosas. Con su habitual desenvoltura hablan de genocidio y afirman que hay en las fosas, o "desaparecidos", 140.000 personas. Como podían decir 1.400.000 ó 14.000, aunque después de muchos años y subvenciones sólo han logrado desenterrar a unos pocos centenares, a veces de incierta procedencia, muchos, quizá, caídos en combate y enterrados apresuradamente.

La estafa se extiende a la pretensión de aparecer como "los familiares de los muertos" o representantes de ellos. ¿Quiénes los eligieron para tal obra? Ellos mismos, con todo su provechoso descaro, pues de ahí les viene dinero de todos y pueden verter su propaganda envenenada, vistiendo al Frente Popular con el traje de la legalidad y la democracia.

Pero están resucitando rencores, efectivamente. Uno de esos especuladores del odio, profesor de la universidad de Extremadura, hablaba de la humillación, el desconsuelo y la ira contenida de tantos familiares que "habían tenido que callar" hasta ahora. Como si desde la transición se hubiera hablado de otra cosa que de las víctimas de izquierdas, presentadas fraudulentamente como luchadores "por la libertad". Gente lo bastante enferma para guardar intacto el rencor durante casi setenta años debe de haber muy poca. Sin embargo, el Gobierno "rojo" sabe cómo estimular el odio: mediante el soborno. Su ley de equiparación de asesinos chekistas e inocentes ofrece reparaciones, esto es, dinero, esto es, sobornos, a las familias de las supuestas víctimas por la libertad, incluyendo entre ellas a los héroes del tiro en la nuca etarras. Poca gente se resiste a tales premios a cambio de los cuales el Gobierno sólo les exige rehacer su propia memoria. La corrupción, pegada al socialismo como la lapa a la roca. Siempre.

Política en blanco y negro
Por qué dejé de ser de derechas
El rumbo de Aznar se torció pronto. Su política de medios fue desastrosa y entreguista y, cual vulgar reyezuelo, designó como sucesor a uno de los tipos más lamentables, incompetentes y patéticos que se recuerdan.
Joan Valls Libertad Digital 27 Octubre 2008

No me pasaré a ningún otro partido. Seguiré luchando por mis ideas desde la independencia. Quizá, si en el futuro naciera un partido de centro que se esforzara en superar la crispación y división en la que está cayendo nuestra sociedad, volvería a adoptar un nuevo compromiso. La política siempre fue necesaria. Ahora, más que nunca.

Así se despedía del Partido Popular Manuel Pimentel, ex ministro de Trabajo, en marzo de 2003. Aunque en ese momento no compartí su postura frente a la guerra de Irak, el tiempo y muchas decepciones me han ayudado a comprender mejor su demanda de democracia interna y de respeto a todos los puntos de vista.

El recuerdo de la despedida de Pimentel y la presentación del interesantísimo Por qué dejé de ser de izquierdas, de Javier Somalo y Mario Noya, me llevó hace unos días a preguntarme por qué dejé de ser de derechas. Porque si alguna vez me consideré de derechas fue, sobre todo, como posición frente a una izquierda dogmática, totalitaria, apátrida e incapaz de hacer la menor autocrítica y de pedir perdón por sus crímenes. En realidad, la dinámica social me empujó, como al resto de los ciudadanos, a tomar partido en una dicotomía tan absurda como nuestra historia reciente. Supongo que en eso consiste ser español desde hace un siglo. Craso error el mío en todo caso, porque, con la mejor voluntad, como la de la mayoría de simpatizantes de PSOE y PP, contribuí a agravar el problema que creía combatir. El mal menor no es más que el ralentizador del desastre que nos negamos a ver.

La segunda legislatura de Aznar comenzó a abrirme los ojos. Sí, Federico Jiménez Losantos y algunos pocos más siempre habían desconfiado de nuestra derecha, pusilánime y vendepatrias, pero España estaba despegando, o, al menos, eso parecía, y, tras la pesadilla del felipismo, el horizonte se veía despejado. Pero el rumbo de Aznar se torció pronto. Su política de medios fue desastrosa y entreguista, no midió las fuerzas en su guerra soterrada de independencia de la metrópolis francesa y, cual vulgar reyezuelo, designó como sucesor a uno de los tipos más lamentables, incompetentes y patéticos que se recuerdan al este del río Pecos. El protagonismo estelar de la derecha en la construcción de la versión oficial del 11M me hizo perder el poco respeto que ya sentía por ella. Una derecha que ha renegado de sus bases, que ha optado por la simbiosis con el PSOE y ha elegido un discurso del que jamás nada constructivo saldrá: presentarse como el mal menor para nanogobernarnos cuando herede el poder.

¿Qué alternativa queda para los millones de solitarios corredores de fondo que empiezan a poblar las carreteras de España? ¿El exilio interior, como en Cataluña? ¿El cinismo? ¿El zapaterismo disfrazado de Rosa10? ¿El partido de centro que espera Godot Pimentel? ¿O quizá la tercera vía a la española en forma de liberalismo y asentado en la premisa España y Libertad? Mi propuesta, modestamente, empezaría por la desbunkerización de la opinión panoptizada. Creo que sería el primer paso para que socialistas, comunistas, conservadores, centristas y separatistas de distinto pelaje lleguen a comprender lo lejos que nos encontramos de un sistema democrático saludable con este presunto líder de la oposición que se permite insultar a todo un país de esta manera: No es momento de pasar factura a Zapatero, sino de evitar que se le pase factura a España.

Nos movemos en paradigmas muy movedizos y más nos valdrá a todos acertar esta vez, para así, dentro de un par de décadas, escribir libros y artículos en los que afirmemos por qué seguimos defendiendo los mismos colores que en este octubre mediocre de 2008.

DENUNCIA DE ROSA DÍEZ
"La normalización lingüística quiere convertir en normal la supresión de los derechos"
Rosa Díez se ha convertido en una de las principales defensoras del castellano y en un artículo de opinión en El Mundo ha denunciado que el idioma es utilizado por los nacionalistas para discriminar a los ciudadanos que no se pliegan a sus exigencias. " Han impuesto una dictadura lingüística en las comunidades en las que gobiernan", sentenció la diputada de UPyD, que agregó que el perseguido no es el castellano sino los derechos de los españoles.
Libertad Digital 27 Octubre 2008

La diputada de UPyD se ha convertido en una de las principales defensoras del derecho a usar el español en cualquier comunidad por lo que ha denunciado en repetidas ocasiones la vulneración de los derechos de cientos de miles de ciudadanos de varias comunidades. Díez indicó que la llamada "normalización lingüística pretende convertir en normal la supresión de los derechos constitucionales".

En este sentido, Diez consideró que en realidad el castellano no está siendo atacado por los partidos nacionalistas por lo que dijo no estar preocupada por el futuro de la lengua española. A su juicio, "el idioma es el instrumento que utilizan esos partidos políticos para discriminar a los ciudadanos que se niegan a normalizarse". De este modo, la política vasca cree que "hablar de ataques al español es caer en la trampa de quienes plantean la cuestión como una batalla entre idiomas".

La parlamentaria de UPyD denunció que lo verdaderamente grave es la dictadura lingüística que "han impuesto los nacionalistas en las comunidades en las que gobiernan o en las que se han convertido en clave para que gobierne el PSOE o el PP". En el artículo de opinión que escribe en El Mundo, Díez criticó las medidas llevadas a cabo por los nacionalistas para excluir el castellano puesto que "una cosa es movilizar recursos para un idioma y otra muy distinta tratar de imponer el uso exclusivo idioma en el espacio público".

Diez explicó también que está bien "garantizar la enseñanza de una lengua cooficial y otra cosa bien distinta es salir a la calle a buscar hablantes de la misma". Por ello, dijo que los ciudadanos que pretenden utilizar el castellano "son convertidos en ciudadanos de segunda". Y como consecuencia de ello se les priva de acceder a determinados puestos de trabajo o de tener la posibilidad de educar a sus hijos en castellano.

La líder de UPyD criticó en su escrito tanto a los partidos nacionalistas como a aquellas formaciones, sin citar explícitamente a PSOE y PP, que "se someten a su chantaje para gobernar", sustituyendo el bilingüismo de hecho por una "nueva dominación monolingüística". Díez anunció además que presentará una Ley Orgánica para erradicar la marginación del castellano. De este modo, instó a "los diputados que forman parte del partido que abandonado la defensa del Estado y los que forman parte del que está cargado de complejos e hipotecas" a que recuerden que están en las Cortes para servir a todos los ciudadanos.

Zapatero, la pesadilla continúa
Pablo Sebastián Estrella Digital 27 Octubre 2008

Todavía pueden pasar muchas cosas en España antes de que conozcamos el nombre del próximo presidente de Estados Unidos, lo que ocurrirá en el plazo de ocho días, y de que se inicie, dentro de dos semanas, la Cumbre de Nueva York, por la que suspira Zapatero mientras se agarra a la levita del presidente Sarkozy convertido en su último tren para alcanzar la capital mundial de las finanzas y asistir al entierro y funeral del sistema financiero internacional.

Parece que los muertos se le dan bastante bien al presidente, y para hacer olvidar o camuflar el gran desastre social de la crisis económica que invade nuestro país camino de los cuatro o cinco millones de parados, Zapatero ha movilizado a su particular juez Garzón -el que legaliza e ilegaliza Batasuna según conviene a la Moncloa-, al PSOE y la UGT para desenterrar muertos de la Guerra Civil y agitar el fantasma de las dos Españas, a ver si el PP cae en la provocación y alguno de sus dirigentes sale defendiendo a Franco y la nación se vuelve a dividir entre buenos y malos, que es el caldo de cultivo que necesita Zapatero para sacar la cabeza y sobrevivir entre los desastres que le rodean, una gran parte de ellos provocados por él.

Ahora que los nacionalistas -mientras mendigan los fondos del Estado que se van a repartir en bancos y empresas- han bajado la guardia soberanista, al tiempo que Ibarretxe hace el ridículo con su iniciativa de referéndum y a Montilla le protestan los miles de parados catalanes, a Zapatero no se le ha ocurrido nada mejor que acelerar su plan de la memoria histórica para así desenterrar la Guerra Civil y disparar su tiro de gracia a la transición.

Por si no lo saben el presidente ni su ministra Chacón, el malestar que ha provocado entre una gran mayoría de españoles sensatos esta provocación de Zapatero -Garzón es sólo su instrumento- está teniendo una especial relevancia entre los mandos del Ejército español, por razones que no hace falta explicar, como la tienen en otros muy altos estamentos de la sociedad, empezando por la Casa Real. ¿O se ha olvidado el presidente que el buen Rey que es Don Juan Carlos, y al que implora Zapatero que llame a Bush a ver si lo invitan a Nueva York, juró solemnemente todos los Principios del Movimiento Nacional y fue nombrado Rey por designio del dictador?

Si Zapatero piensa que él va a trinchar el melón de la Transición sólo por donde le conviene y para huir de su incompetencia y responsabilidad en la crisis económica y social, se equivoca. Y no sólo porque los herederos del anterior régimen también pasarán sus facturas de la guerra, como las que algunos pretenden cobrar a Santiago Carrillo. Sino porque el abismo hacia el que camina Zapatero es mucho más profundo de lo que imagina y tiene que ver con la ruptura democrática que en su día se suprimió en aras de la reconciliación nacional y de un sistema o régimen de libertades, en el que el modelo democrático brilló por su ausencia, en favor del vigente sistema partitocrático, o mediocrático, que permite cosas tan asombrosas como que un personaje como Zapatero haya llegado a la presidencia de esta nación española, "discutida y discutible" según sus propias palabras.

Naturalmente, la desesperación de las miles de familias españolas que están en el paro y en la ruina económica no es asunto de la mayor urgencia para el presidente del Gobierno, el PSOE y la UGT. Para ellos la Guerra Civil es la prioridad, aunque por encima de todo ello está la urgente búsqueda de la invitación de Bush a Zapatero para asistir a la citada cumbre neoyorquina para la reforma del sistema financiero internacional. De ahí las lamentables carreras de Zapatero, por China y El Salvador, mientras agita el fantasma de la Guerra Civil, jugando, con la mayor frivolidad, a su particular fiesta de Halloween sin percatarse de las consecuencias que todo ello nos puede acarrear en semejante momento económico y social.

Educación en el Hogar
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 27 Octubre 2008

Les comunico que en breve comenzaré a publicar en mi blog toda la información que voy encontrando o me envían sobre Educación en el Hogar (homeschooling), ya plenamente legalizada y exitosamente implantada en otros países que nos llevan medio siglo de adelanto. Mi proyecto al iniciar este blog no fue otro que el de aportar ideas y denunciar las mentiras, falacias y abusos de poder de un sistema pseudodemocrático que pretende suplantar la conciencia por el adoctrinamiento de Estado o de miniestado (léase "comunidad autónoma").

Ojalá mi modesto trabajo sirva para que a partir de ahora surjan iniciativas tan interesantes y desarrolladas como las que ya se están llevando a cabo hace tiempo en otros países europeos, Estados Unidos, Canadá y, en español, sobre todo en México, siempre pionero e imaginativo, además de ser el país con el mayor número de hispanohablantes del planeta, aunque a punto de ser alcanzado por los Estados Unidos.

La "homeschooling" me parece una excelente alternativa para hacerle frente al totalitarismo ideológico que nos invade, así como a la dictadura lingüística. Las posibilidades son enormes: desde un padre "liberado" que pueda dedicarse "full time" a la educación de sus hijos, asociaciones de padres por la Educación en el Hogar en la misma población, Educación en el Hogar con materiales, seguimiento y exámenes por Internet, etc.

Hoy se puede tener un título homologado en la Unión Europea sin depender para nada de la intervencionista y desastrosa legislación española. Todo es cuestión de ponerse manos a la obra con ilusión y creatividad. Yo, por mis limitaciones económicas y de salud, no puedo ser líder de nada, pero las neuronas todavía me funcionan y mis ideas son lo único que puedo poner al servicio de la sociedad libre, solidaria, culta y civilizada con la que sueño.

En España empiezan a darse casos de padres que quieren educar a sus hijos en su propio hogar sin que ello implique aislarles del entorno o privarles de una vida social alegre, imaginativa e vitalizante. Todavía son pocos, pero el número está creciendo. Creo que a medida que avanza el totalitarismo educativo en la enseñanza pública, implicando por el chantaje económico a la concertada, los padres tenemos que movernos y combatir el totalitarismo con la lucha por la libertad y la creatividad, y hacerlo del modo más accesible a todas las economías. Cuando el Estado se ensimisma, la iniciativa privada tiene que ofrecer respuestas a los ciudadanos para quienes todavía existen principios y valores.

Un pueblo que se deja arrebatar la libertad y la dignidad no es digno de llamarse pueblo, todo lo más rebaño o manada.
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OTRAS NOTICIAS
Desde Baleares: "Mi hijo se rompió un brazo en el recreo, y para llamarme por teléfono el director no se dignó dirigirse a mí en castellano ni por un segundo, a pesar de que, por no hablar yo catalán, por teléfono no entendía bien lo que me decía. ¡Ni en un caso alarmante de fuerza mayor se dignan romper su disciplina de alineación y adoctrinamiento catalanista! Es desesperante. En las reuniones de padres, ¡ni en privado se dignan a hablarme de mi hijo en el idioma de mi país! que, tonto de mí, yo creía que era el común de todos: el Español. Yo me apunto a lo que sea".

Un padre desesperado
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Desde Alicante: Mark Possemiers, un restaurador de Alicante, todavía no ha salido de su asombro, después de que la Policía le multara días atrás con 60 euros por llevar una enorme bandera de España en su quad, mientras conducía por la plaza del Mar de Alicante.

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Desde Cataluña: La inmensa mayoría de los catalanes leen en español. La realidad es inamovible, terca, tenaz, como una roca que resiste los embates de las olas más impetuosas. La imposición lingüística y los millones de euros invertidos en ella no son suficientes para variarla. Y es que según datos de la propia Consejería de Cultura de la Generalidad de Cataluña sobre los índices de lectura y compra de libros del 2006, el 78,7% de los encuestados afirma que su idioma habitual de lectura es el español, frente al 20,1% que declara que es el catalán y el 0,7% que prefiere el inglés.

En la lista de los 25 títulos más leídos del 2006, solo figuran libros editados en español, sean originales o traducciones. Entre los 20 libros más comprados tampoco figura ningún título editado en catalán. Sólo Albert Sánchez Piñol está entre los autores más comprados, pero no entre los 20 primeros.

Para intentar que los catalanes dejen de leer en español la Generalidad se gastará en los próximos tres años 24 millones de euros, el doble de lo que destinaba hasta el momento.

Dos mil padres piden que sus hijos puedan elegir el idioma de estudio
ABC El autobús de Galicia Bilingüe estará hoy en las localidades coruñesas de Sada y Fene
M. PEDROSA ABC Galicia 27 Octubre 2008

SANTIAGO. Son ya más de dos mil las solicitudes de padres y madres presentadas en las oficinas de inspección educativa de cinco ciudades gallegas. En ellas, la petición formulada es unánime: que los alumnos tengan la posibilidad de elegir el idioma de estudio, en su material didáctico, y para el uso oral en las clases, o escrito en la confección de pruebas académicas o exámenes de control.

Cada progenitor entregó un documento, con numerosos y sólidos argumentos a favor de la libre elección de las dos lenguas oficiales de la comunidad autónoma, dentro de una acción común organizada por la plataforma Galicia Bilingüe. Esta organización cuenta que en la práctica totalidad de los colegios se obliga a los niños a utilizar continuamente el gallego, y existen centros, relatan, en los que incluso se bajan las calificaciones a los pupilos que empleen el castellano.

En Vigo, fueron alrededor de mil las peticiones entregadas en el registro del edificio administrativo de la Xunta, donde se personaron hasta 150 personas para presentarlas; en La Coruña, se cursó la reclamación para 600 escolares; en Ferrol, para 400; y en Lugo y Orense, para 100 en cada una. La promotora de esta idea espera que la Consellería de Educación atienda el requerimiento, y lo haga con «cierta diligencia».

Galicia Bilingüe aguarda que el departamento que comanda la socialista Laura Sánchez Piñón abandone la «actitud obstrucionista» demostrada hasta la fecha, y atienda este documento reivindicativo en el que se apela al Estatuto de Autonomía, al propio y polémico decreto que regula el uso del gallego en la enseñanza, a un dictamen del Consello Consultivo de Galicia y a la doctrina fijada por el Tribunal Constitucional para defender el derecho de los estudiantes a escoger el habla en la enseñanza, a excepción de las clases y actividades relacionadas con una determinada lengua, como es el caso de las asignaturas de Inglés, Lengua Gallega o Lengua Castellana.

Un caso ganado
Esta asociación, que preside Gloria Lago y defiende la libertad lingüística, apunta que su alegato es tan consistente que recientemente «tanto la Inspección Educativa como la Delegación Provincial de La Coruña reconocieron por escrito a dos muchachos de Pontedeume su derecho a usar el castellano». Su deseo es que este caso no se quede en una anécdota. «Somos muchas personas las que nos encontramos en esta situación; y esperamos que se nos escuche, y no hallarnos con más atoramientos», concluyen.

El autobús de la «libertad idiomática»
Un singular autobús, el de Galicia Bilingüe, pone de manifiesto la preocupación de amplios sectores de la sociedad (principalmente el de padres con hijos en edad escolar) ante los excesos cometidos en un terreno tan sensible como el de la lengua. Este autocar reclama la plenitud de derechos en los dos idiomas oficiales de la comunidad gallega. Molestos por la obsesión identitaria del bipartito de PSOE y BNG, el vehículo pretende atrapar nuevos apoyos y trasladar a los ciudadanos su alegato, capitalizado por el rechazo a las imposiciones lingüísticas; así como defendiendo la libertad de elección. Será la segunda vez que este ómnibus recorra las cuatro provincias gallegas. En él, se entregará documentación que explique a los ciudadanos cómo ejercer sus derechos lingüísticos y se solicitarán firmas de adhesión. Hoy estará en Sada y Fene. Galicia Bilingüe sufrió en su anterior periplo ataques puntuales de grupos radicales que espera que no se repitan

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