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Recortes de Prensa    Sábado 1 Noviembre 2008

Reflexiones en torno a un coche bomba
Luis del Pino Libertad Digital 1 Noviembre 2008

ETA ha vuelto a poner un coche bomba. Pero el PSOE continuará sin proponer la derogación de la autorización parlamentaria de negociación con ETA y el PP continuará sin exigírselo, señal inequívoca de que el "plan de paz" no se ha abandonado nunca y tan sólo está temporalmente congelado, a la espera de que la situación social sea la adecuada para volver a oficializar los contactos. Mientras tanto, desde el entorno del PSE se van lanzando los oportunos globos sonda, con declaraciones más o menos ambiguas de Pachi López o de Eguiguren, según a quién le toque el turno.

ETA ha atentado contra la Universidad de Navarra. Pero el PSOE continuará sin disolver los gobiernos municipales gobernados por terroristas y el PP continuará sin planteárselo. Señal inequívoca de que la operación en marcha no es, por mucho que algunos se empeñen en creerlo, un plan personal de Zapatero, sino una operación institucional de gran alcance destinada a intercambiar "paz por territorios": entrega de las armas a cambio de una estructura confederal del Estado que garantice el mantenimiento del chiringuito financiero tanto de unos como de otros. Mientras tanto, se aprieta el acelerador en todos los frentes, para imponer una realidad autonómica y lingüística acorde con el nuevo modelo confederal.

ETA podía haber causado una masacre, dice el propio Rubalcaba. Pero el PSOE continuará con su campaña de puño de hierro para las víctimas y guante de seda para los verdugos y el PP continuará sin decir esta boca es mía. Señal inequívoca de que es imprescindible, para que el golpe de régimen siga adelante, neutralizar todo obstáculo a una hoja de ruta en la que todos se lo juegan todo. Mientras tanto, siguen abriéndose frentes de debate artificiales en los que las reinas hablan de esto o de aquello y los jueces se dedican a airear fosas de hace setenta años.

Que la Rebelión Cívica vivida en la legislatura pasada fue un éxito, lo demuestra el hecho de que tuvieron que aplazar el cumplimiento de la Hoja de Ruta y suspender temporalmente, aunque sólo en apariencia, las "negociaciones" con ETA. Pero es precisamente ese éxito el que les exigió acabar con los últimos núcleos de resistencia antes de volver a intentar la jugada.

A partir de las últimas elecciones, hemos visto cómo se ha depurado en el PP a cualquiera que pudiera representar un obstáculo. Hemos visto cómo se ha intentado dinamitar o controlar los principales movimientos cívicos. Hemos visto cómo se ha hecho saltar por los aires al centro-derecha navarro. Hemos visto cómo se han puesto en marcha iniciativas legales tendentes a desnaturalizar la condición de víctima. Hemos visto cómo se ha incrementado la presión sobre los no nacionalistas en todos los territorios "confederables". Hemos visto cómo se ha redoblado la ofensiva judicial para cerrar la boca del único medio radiofónico que ha tenido la desfachatez de plantar cara a la Hoja de Ruta.

El objetivo último está claro: no puede retomarse la farsa de la negociación sin antes garantizar que no vaya a haber en la calle una nueva oposición a las negociaciones. No puede imponerse el modelo confederal sin antes desarticular cualquier núcleo organizado de resistencia. No puede "legitimarse" la transición hacia ese nuevo régimen mientras exista un porcentaje significativo de la población dispuesto a decir "no".

Pero lamento decirles que sus esfuerzos son en vano. No han neutralizado ustedes nada. Ni van a hacerlo. Porque, a estas alturas del partido, hemos logrado averiguar dos cosas.

La primera es muy sencilla. Hemos aprendido que, cuando te echan de una trinchera, basta con trasladarse a otra. Y la segunda es aún más simple: resulta imposible derrotar a quien no está dispuesto a darse por derrotado. Así que nos volveremos a ver en la calle, caballeros. En cuanto intenten ustedes oficializar de nuevo el pacto del cambio de régimen.

O tal vez incluso antes.

Nacionalismo lingüístico
La decisión de la Generalidad de Cataluña no es más que el último episodio de la secular política proteccionista a favor de los productos catalanes y vascos que han practicado todos los Gobiernos que ha habido en España desde finales del siglo XIX.
Amando de Miguel Libertad Digital 1 Noviembre 2008

Emilio Castellote comenta la reciente decisión de la Generalidad de Cataluña de subvencionar a Eroski–Caprabo para que puedan rebajar en sus tiendas los productos catalanes. Dado que existe una reacción de muchos consumidores contra los productos fabricados en Cataluña, muchas marcas ocultan en el envase que el origen está en Cataluña. Incluso se llega a presentar como "marca blanca" la que en realidad es fabricada en Cataluña. Mi impresión es que la decisión de la Generalidad de Cataluña no es más que el último episodio de la secular política proteccionista a favor de los productos catalanes y vascos que han practicado todos los Gobiernos que ha habido en España desde finales del siglo XIX. Ahora es proteccionismo con intervencionismo. No es casualidad que esa intervención se dirija a favorecer una alianza vasco–catalana nacionalista como es la representada por Eroski–Caprabo. Qué interesante es saber que eroskería en vasco quiere decir "soborno". Sin llegar a tanto, toda política intervencionista y proteccionista suele redundar en el beneficio privado a costa del erario.

Luis Argüello me cuenta el suceso de un cliente suyo, quien se personó en el Ayuntamiento de Barcelona. El hombre se dirigió en castellano a un funcionario de atención al público, pero este le contestó en catalán. No hubo forma de hacer entender al funcionario de que, por favor, le hablara en castellano, pues el solicitante no entendía el catalán. Supongo que algún libertario nacionalista (perdón por el oxímoron) argüirá que esa filosofía es falsa. Sería más auténtico y gallardo que ese hipotético nacionalista dijera que la historia debe de ser cierta porque así es como deben ser las cosas.

Josep Basi recuerda, atónito, un debate en un programa de Cataluña Radio cuyo tema era para traducir "arroba", la de los correos electrónicos, con la finalidad de no tener que depender del castellano. Ya es obsesión, piensa don Josep y pienso yo también. Añado que tampoco es para ponerse así. En catalán la "arroba" como unidad de peso y de capacidad siempre ha sido "arrova". Después de todo, ambas voces proceden del árabe hispano, arrub. No creo que haya ninguna dificultad en utilizar arrova en el mismo sentido que arroba para referirse al correo electrónico.

David Cuevas Sarrión (Valencia) sostiene la peregrina teoría de que en la península Ibérica había tradicionalmente tres lenguas: el portugués, el valenciano y el castellano. De ellas derivaron otras romances, como el gallego, el bable, el barceloní o el mallorquín. Supongo que una teoría así va a levantar muchas interpretaciones del mundo que no tienen por qué ser las canónicas.

Fátima Pellico Gómez arguye que la norma de decir en castellano Lleida o Girona (con la G a la catalana) en todo caso será un deseo pero no una obligación. "Cada uno es libre de hablar como estime". Hasta cierto punto, redarguyo. Operan mucho las convenciones. Lo chusco del caso es que el Parlamento español ha dictaminado por unanimidad que, en castellano, debe decirse Lleida o Girona (con la G a la catalana). Es una decisión perfectamente estúpida.

A propósito de lo de Lleida, Emilio Luengo Campos aduce que estudió en Schweizerischen Eidgenossenschaft, una escuela suiza, que no hay por qué decirlo así en castellano. Por lo mismo no hay por qué referirse a Sainkt Pietersburg o a la Rossiya Fiederatsia, cuando sencillamente decimos San Petesburgo o la Federación Rusa.
Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Cordón sanitario
IGNACIO CAMACHO ABC 1 Noviembre 2008

TIENE razón Puigcercós: para hablar de ERC hay que protegerse con un cordón -con erre, no es errata- sanitario. Más que nada por no contaminarse de la miseria moral que impregna la atmósfera política alrededor de estos independentistas-caviar tan aficionados a la limpieza étnica del disidente. Salpican ruindad, y no hablo del coche tuneado o de ese trinquecillo de dietas que parece haberles escocido; hablo del café de Carod Rovira con Josu Ternera, por el que en Estados Unidos le habrían acusado de alta traición ante un Gran Jurado; hablo de las algaradas fascistas contra dirigentes del PP; hablo de las noches de cristales rotos y efigies quemadas en hogueras de odio; hablo del acoso a medios y periodistas incluso de su propia cuerda; hablo de altos funcionarios pringados con aceite de extorsión -a alguno de los cuales han colocado... ¡en la oficina antifraude!-; hablo del campo de concentración lingüístico contra los padres castellanohablantes, hablo del desprecio arrogante y estúpido a los diferentes, sean camareros inmigrantes -¿verdad, Carod?- o jornaleros extremeños. Hablo de xenofobia mezquina, de una enajenación filonazi, de un delirio de intolerancia y exclusión. Trae para acá el cordón, Puigcercós, que me lo pongo yo, y añade de paso una mascarilla que preserve del hedor de toda esa basura.

Y luego, si quieres, seguimos hablando de dinero, de qué otra cosa podría ser tratándose de vosotros. Del dinero que os estáis llevando del presupuesto ése que nunca os parece bastante. Llevando para vosotros, para el bolsillo, para la buchaca. No, no voy a decir eso de que lo pagamos todos los españoles, aunque sea verdad; es que estáis estafando moralmente a los catalanes, y lo que os jode es que quede al descubierto este tinglado de hipocresía y doble rasero. Ya no cuela el victimismo de limusina con reposapiés. No cuelan los sospechosos dietarios de viaje, no cuelan los parientes colocados en las embajadillas ésas del extranjero, no cuelan los fondos de reptiles -es una frase hecha, hombre, no llames todavía al abogado- de las campañas sobre el nacionalismo obligatorio. No cuelan las prebendas sectarias de clientelismo barato, ni la inflación de cargos ni la brigada político-social con que inspeccionáis a quienes no cumplen vuestros dicterios totalitarios. No cuela ya ni en vuestro propio ámbito el despilfarro con ese descaro tan desvergonzado, con esa deshonesta naturalidad sans façon, como si el pedigrí identitario y victimista que os habéis inventado os otorgase un derecho de pernada.

De modo que sí, Puigcercós, acepto la profilaxis para no contagiarme de vuestra poca vergüenza. Pero mira, repara una cosa: cada vez somos más a un lado de la cinta y cada vez sois menos en el otro. Piénsalo; igual algo no lo estáis haciendo bien. Y, eso sí, el cordón no me lo vayas a cobrar.

Acusados y excusados
TOMÁS CUESTA ABC 1 Noviembre 2008

PETER Sloterdijk afirma en «Les battements du monde» -el libro que recoge un deslumbrante mano a mano entre el filósofo alemán y el francés Alain Finkielkraut- que sólo cabe calificar de auto-amnistía la descarada impunidad con la que se maneja el izquierdismo en el contexto de una sociedad sonámbula. La izquierda contemporánea detenta el privilegio de absolverse a sí misma de todos sus pecados, ya sea de los que se derivan de sus errores actuales o de los innumerables horrores del pasado. Pero los crímenes contra la Humanidad nunca son tales si han sido cometidos en el nombre del humanitarismo revolucionario. Y en el Arca de Noé de las ideologías -que aún sigue azotada por un diluvio de barbarie- únicamente sobreviven dos especies: acusados de oficio y perpetuos excusados. Los que componen la caverna oscurantista, la derecha rapaz, la turba reaccionaria y aquellos que defienden el pensamiento guay (no el gay saber, porque no saben nada) desde los tribunales de la Inquisición mediática. Unos son culpables por sistema. A los otros, el juez ni siquiera les llama. Cuando el ineludible Sartre -recuerda Finkielkraut con más pena que rabia- calificó a Maurras de antisemita vomitivo, no exageraba un ápice. Aunque no es menos repugnante -añade- que, cuando Jean Genet, el ángel de la ciénaga, el trasgresor orgánico, envileció su pluma festejando el Holocausto, el mismo Sartre tildara el episodio de mera provocación sin importancia. Una simple «boutade», nada grave. Ni que decir tiene que Genet era el niño mimado del «gauchisme» de urinario.

A falta de un gabacho hipocritón que llevarse al teclado mondaremos el hueso del sainete hispano para poner el concepto auto-amnistía al cabo de la calle. Con ustedes, de nuevo, el Trío Calaveras, protagonista de una mascarada mascarísima en vísperas de Halloween: Carod Rovira y el «bono-plus» desvergonzado; Touriño y la poltrona de alto «standing»; Benach y la resurrección del haiga. Es muy posible (incluso muy probable) que exista algún jerarca del PP que se haya hecho acreedor a figurar en el fantasmagórico desfile de la Santa Compaña. Nada más natural puesto que, al fin y al cabo, lo que prescribe el dogma bienpensante es que el conservadurismo y la honradez son irreconciliables. Y, si es así, ¿de qué se escandalizan; a qué tanto aspaviento y tantas alharacas? ¿Reconocerán, acaso, que el virus del poder corrompe por igual a tirios y a troyanos? Ni bañados en vino (en Romanée-Conti, si es Arenillas el que escancia) darán a torcer su brazo. El inflexible brazo tonto de la ley doctrinaria no admite el titubeo ni la media distancia. Es una carretera de sinsentido único en la que los mediocres hacen guardia y husmean la carnaza. ¡Ay de aquél que circule en dirección contraria! A no ser, claro está, que pueda acreditar que es un giliprogre contumaz o, en su defecto, un consumado mentecato. Las infracciones, entonces, salen gratis; no hay códigos, no hay límites, no hay que pagar peajes. La «auto-amnistía», a la postre, desborda lo político y se transforma en una suerte de sacramento laico. Es un signo salvífico («Sacramentum ponitur in genere signi»: ¿mola o no mola el latín escolástico?), un incesante manantial de gracia.

¿Gracia? A raudales. En este país, que es un sindiós, lo que nos sobra es gracia. No cabe un chiste más, especialmente sin son malos. ¿Saben aquel que diu que Touriño es muy dueño de despacharse dos millones a cuenta del despacho? Aquel en el que va una periquita y confiesa que el loro es adicto al chocolate... ¡El chocolate del oro! Enhorabuena, lo ha clavado. ¿Y la broma macabra de Puigcercós, el almogávar, pidiendo que se le aplique al ABC un cordón sanitario? O sea, «La venganza de don Mendo» en versión catalana: «Para asaltar torreones, con dos cordones no basta, hacen falta más cordones». Pero lo que es de risa floja (¿pues no se ríen en la cara de los que aflojamos?) es que, por mucho que las pruebas les aprieten, siempre acaban zafándose. Son, retomemos a Sloterdik, excusados de oficio y beneficio. Auto-amnistía y a correr. A corrérsela, vamos. (Vamos, es decir, van; nosotros nos quedamos con el trasero al aire). Maldita sea la gracia.

Quién teme a Rubalcaba
EDURNE URIARTE ABC 1 Noviembre 2008

Alfredo Pérez Rubalcaba es un extraordinario comunicador, lo que no es suficiente para explicar su asombrosa capacidad de supervivencia a todo tipo de errores, decisiones impresentables y montajes de campañas varias de agitación. Lo último, la atribución de una casa gratuita al ex director de la Policía y la Guardia Civil Joan Mesquida y la retirada simultánea de protección policial al ex presidente de la AVT Francisco José Alcaraz. En ambos casos, por seguridad. O que Mesquida necesita toda la del mundo y Alcaraz, ninguna, según Rubalcaba.

Las protestas de policías y guardias civiles se han estrellado contra la aparente indiferencia social. Rubalcaba es invulnerable, o lo parece. Aunque haya tenido la caradura de explicar que no es Mesquida sino el Estado, o sea, todos nosotros, los que ahorramos poniéndole pisazo en el centro de Madrid. Puesto que si no le ponemos el piso, dice, le ponemos cinco o seis policías. ¿Quiere decirnos el ministro que Mesquida está permanentemente custodiado, también por las noches, mientras que Alcaraz carece en absoluto de protección? ¿Y que las razones de seguridad explican tanto una cosa como la otra?

¿O se trata más bien de amiguismo en el primer caso y de castigo en el segundo? La modificación del reglamento para justificar el piso de Mesquida apunta directamente al amiguismo. La relevancia pública de Alcaraz en la movilización social contra Rubalcaba y Zapatero por la negociación con ETA apunta de forma similar hacia el castigo. Alguien tendrá que investigarlo porque la protección frente a ETA es un derecho ciudadano con el que los poderes del Estado en ningún caso pueden jugar por razones ideológicas o personales.

Y es que se trata del mismo ministro que decidió y justificó la liberación de De Juana Chaos en mitad de la negociación con ETA. El mismo ministro que protagonizó la negociación junto a Zapatero. Y el mismo que, horas después del mayor atentado terrorista de nuestra historia, lideró la agitación social del miedo al terrorismo islámico para lograr un vuelco en las urnas. Éste es el ministro del Interior, el temible e intocable Rubalcaba.

Educación para la Ciudadanía
El orgullo del socialismo español
Lo que no puedo entender (porque es absurdo y porque es una injusticia cruel) es que los socialistas pretendan que yo eduque a mis hijos en esas convicciones morales. ¡A qué viene semejante abuso! ¿En qué monstruo se han convertido la política?
Fernando López Luengos Libertad Digital 1 Noviembre 2008

El Tribunal Constitucional afirma que si bien todas las instituciones públicas han de ser ideológicamente neutrales, muy especialmente han de serlo los centros docentes (TC 5/1981, de 13 de febrero). Pero ahora el socialismo español se congratula por utilizar la recomendación del Consejo de Europa para imponer una Educación para la Ciudadanía diseñada para construir la conciencia moral de los niños españoles desde un enfoque ético determinado. Si se limitara a enseñar los valores constitucionales, ninguno de los que desde el principio nos hemos opuesto a ella, lo habríamos hecho ¿Es este el orgullo del socialismo español? ¿Están orgullosos de poder evaluar el control de los sentimientos y emociones de los niños, su identidad personal y sus interrogantes humanos? (pp. 717-720 del BOE de 5 de enero de 2007) ¿Qué tiene que ver con la recomendación europea el relativismo moral, el positivismo jurídico y la ideología de género que envuelven los decretos por todos lados?

Hace más de un año pedíamos a las autoridades educativas que organizasen una atención educativa a los alumnos objetores. Pues bien, el curso ha empezado y en la mayor parte de los centros de nuestra provincia hay tres, cinco o incluso cien alumnos objetores que no están entrando a clase de EpC. Y las autoridades educativas no han hecho nada para que se les atienda adecuadamente. En muchos sitios –de modo respetuoso– los directores los dejan en la biblioteca. Pero en algunos centros, de cuyo nombre prefiero no acordarme de momento, se les ha dejado de pie en el pasillo, se les ha amenazado (¡qué energúmeno quien intenta coaccionar a un menor!) e incluso, como en Yepes, el inspector dio instrucciones para obligarles a entrar a EpC a la fuerza. En cada uno de estos casos es triste conocer quiénes han sido los promotores de estas coacciones e incluso los profesores que han actuado como comisarios políticos: algunos miembros y simpatizantes del PSOE (hay también un exconcejal). En el caso de la provincia de Cuenca, han participado incluso algunos directores nombrados por su afinidad al PSOE ¿Está orgulloso el socialismo manchego de esta proeza? Sin embargo, y en honor a la Justicia, he de reconocer también que a muchos socialistas les repugna esta situación; que dentro de la Delegación de Educación y de la misma Consejería hay no pocos objetores. Y que algunos han renunciado a su responsabilidad porque, probablemente, esta política contraría su conciencia.

Puedo entender que un socialista esté convencido de que la ética que se inculca en EpC es la mejor. Puedo incluso entender que desee educar a su hijo con ese relativismo moral (allá él), aunque muchos de ellos llevan a sus hijos a colegios religiosos donde se transmite precisamente lo contrario. Lo que no puedo entender (porque es absurdo y porque es una injusticia cruel) es que pretendan que yo eduque a mis hijos en esas convicciones morales. ¡A qué viene semejante abuso! ¿En qué monstruo se han convertido la política? ¡Cómo puede tragar un socialista que se imponga a los hijos los demás lo que su partido ha decidido llamar la ética común obligatoria!

Con razón decía Barreda hace unas semanas que era necesario subir el sueldo de sus altos cargos, pues los valores de la ideología no eran suficientes. Sólo de ese modo puede obligar a sus funcionarios (y esto incluye a la consejera de Educación y al delegado de Toledo) a obedecer para que coaccionen y mientan a los padres como está ocurriendo estos días. Han coaccionado llamando por teléfono a los padres y han mentido dando cifras falsas.

Cuando dentro de un tiempo se les reconozca a los padres sus derechos constitucionales, el actual "orgullo" del socialismo manchego será su vergüenza. Y el sufrimiento, coraje, y coherencia de los padres objetores y de sus hijos serán el verdadero orgullo del sistema democrático y del Estado de Derecho.

Por cierto, y para que no se me malinterprete: si no hago mención del PP no ha sido por olvido, sino porque su actuación (salvo honrosas excepciones como en La Rioja) brilla por su ausencia.
Fernando López Luengos es Doctor en Filosofía y vicepresidente de la Asociación de Profesores Educación y Persona

Familias de Badajoz constituyen la Plataforma «ObjetoreX» contra la asignatura de EpC
P. V. ABC 1 Noviembre 2008

MÉRIDA. Varias asociaciones de padres de la provincia de Badajoz han creado la plataforma «ObjetoreX», cuyo objetivo es la defensa de la libertad y el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones, «tal y como establece la Constitución española», según explicó Gema Cascos, una de las portavoces de este colectivo que aglutina a 23 objetores, que se suman a las 43 ya existentes en la provincia pacense. La nueva Plataforma quiere reivindicar el papel de los padres como los primeros responsables de la educación de los hijos y solicitan al Estado que no imponga «una moral» como «pretende hacer» con la asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Para conseguir este objetivo, la nueva agrupación de objetores promueve la objeción de conciencia informando a los padres de la provincia sobre los contenidos de la asignatura EpC, «porque ataca frontalmente el derecho de los padres y les arrebata la educación moral de sus hijos, poniéndola en manos del Estado». La plataforma ha presentado 23 nuevas objeciones de conciencia a la asignatura, aunque afirman que «no tienen ninguna duda» de que el número aumentará las próximas semanas una vez que el colectivo comience a difundir la información a familias y centros educativos.

La plataforma cuenta con varios abogados y afirman que nace bajo el soporte jurídico de la objeción de conciencia establecida en la Constitución. Para ello van a ofrecer apoyo y asesoramiento jurídico gratuito a todos aquellos padres que opten por ejercitar su derecho a la objeción de conciencia. Asimismo, la portavoz de la Plataforma ha expresado su deseo de que la Consejería de Educación de Extremadura anuncie «cuanto antes» su apoyo a la libertad de educación y la consiguiente aceptación y resolución favorable de las objeciones. El colectivo se une a la plataforma ya existente en Cáceres y que también está asesorada por el Foro Español de la Familia y la asociación Profesionales por la Ética.
 

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