AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 10 Noviembre 2008

La casta de los parásitos
POR JUAN MANUEL DE PRADA ABC 10 Noviembre 2008

LA «ciudadanía» (así llama la casta de los parásitos al pueblo, convertido en rebaño sometido y pagano, en la doble acepción de la palabra) está un poco mohína con los dispendios que sus gobernantes se permiten, a la vez que hacen girar con alborozo el manubrio de la máquina de fabricar parados, engrasadita como una máquina de hacer chorizos. «A todo cerdo le llega su San Martín», escuché decir el otro día a un buen señor en un bar, soliviantado ante el despliegue faraónico de coches oficiales tuneados, exorbitantes facturas de luz palaciegas, despachitos reformados, pintarrajos barcelonianos y demás simpáticos expolios del erario público. Aquel buen señor tenía razón; pero ignoraba que el cerdo al que pronto le llegará la hora de la matanza era él mismo, y yo mismo, y con él y conmigo toda la muchedumbre tiranizada que subviene los gastos orgiásticos de esta casta parasitaria, erigida en «representación legítima de la ciudadanía», como suele decirse en la jerga de los sometidos.

Jerga que actúa como un ensalmo o abracadabra mágico, para que la «ciudadanía» cornuda y apaleada se consuele pensando que al menos estos parásitos no son tiranos fascistas, sino encarnaciones de la sacrosanta voluntad popular. A fin de cuentas, cuando una voluntad se entrega, ¿no es natural que sea violaba por todos los orificios? Cada pueblo tiene los gobernantes que se merece; y, desde luego, un pueblo convertido en esa papilla o engrudo llamado «ciudadanía» merece una casta de parásitos que les chupen la sangre y hasta el tuétano de los huesos. Leo en estos días un panfleto guerrillero y vitriólico escrito por Enrique de Diego, «Casta parasitaria» (Rambla Ediciones), en el que se traza un cuadro demoledor de una clase política instalada en el perpetuo saqueo del presupuesto público. En el origen de esta casta se halla el régimen administrativo nefando del llamado «Estado autonómico», que facilita la hipertrofia burocrática; también el sistema de listas cerradas y bloqueadas, que permite a los partidos colocar a amiguetes y demás ralea; y, sobre todo, la entronización del parásito, ese individuo amamantado en las estructuras de partido que ha hecho de la política un goloso botín cuyo saqueo está dispuesto a convertir en oficio vitalicio.

Enrique de Diego nos proporciona en su panfleto la etopeya pavorosa de este espécimen, caracterizado por su arrebatadora mediocridad, su desprejuiciada vocación aduladora y su sometimiento a las consignas partidarias. Gentecilla que a los dieciséis años se afilia a las Juventudes de su partido, sin otro propósito que el medro; gentecilla ignara a la que no se conoce mérito ni habilidad alguna; gentecilla que jamás ha arriesgado su peculio en la fundación de una empresa, que jamás ha forzado las neuronas que no tiene en el estudio de una profesión liberal, que jamás ha tenido que buscarse la vida en un oficio manual; gentecilla que, incluso, «mamó la política desde la cuna», esto es, que creció en una casa donde los papás ya formaban parte de la casta y modelaron al vástago para que algún día los sucediera en el disfrute de los mismos privilegios, según los más estrictos códigos de la mamandurria hereditaria; gentecilla analfabeta, prepotente y resentida (porque nadie acumula tanto resentimiento como el inútil que aspira a vivir a costa de quienes han triunfado mediante el esfuerzo y el sacrificio) que un día cualquiera -después de lamer concienzudamente el culo a los capitostes de su partido- es elegida para engrosar tal o cual candidatura municipal o parlamentaria, para ocupar tal o cual consejería o secretaría o ministerio. Las tres o cuatro lectoras que todavía me soportan sabrán poner nombres a la gentecilla que compone esta casta parasitaria: han vivido tan alejados de la vida verdadera que no saben ni lo que cuesta un café; y, cuando alcanzan las responsabilidades que fatuamente pretenden, llevan al extremo la parodia clásica del político que crea el problema para después ofrecerse como solución. Enrique de Diego los caracteriza a la perfección en su panfleto; y nosotros los sufrimos a diario. Son saqueadores profesionales que se pulen en vicios el dinero que a otros les costó reunir porque ellos jamás han tenido que ganarse el pan con el sudor de su frente. Son los «representantes legítimos de la ciudadanía»; y nosotros los resignados cerdos que les aseguran la pitanza.
www.juanmanueldeprada.com

El cambio inmóvil
Si el viento fresco que aporta el próximo presidente estadounidense, Barack Obama, acaba por extender la idea del cambio, Ibarretxe no puede renovarse a sí mismo en Euskadi
TONIA ETXARRI El Correo 10 Noviembre 2008

A medida que se acerca la fecha de las próximas elecciones autonómicas vascas, va cuajando en los partidos políticos nacionalistas la tentación de recuperar el señuelo del miedo a lo extraño. Lo extraño es España. Lo «nuestro» es lo vasco, siempre que sea nacionalista; claro está. Los partidos de obediencia nacional como los constitucionalistas, PSOE y PP, tienen algo de «extraño» que el PNV y EA piensan explotar hasta obtener el máximo rendimiento electoral. Les funcionó tan bien en 2001 que si ven peligrar 'la Casa del padre' están dispuestos a volver a utilizar los mismos embelecos.

En la campaña de 2001, cuando las perspectivas de intención de voto les alertaron de la posibilidad de que socialistas y populares, unidos, podrían derrotarles en las urnas, se puso en marcha la maquinaria del miedo a que «otros» nos arrebataran los derechos históricos, la autonomía insuficiente y el cepillo del Cupo. Y consiguieron parar la marea constitucionalista, que se quedó en puertas de Ajuria Enea por 25.000 votos de diferencia. Lograron mantenerse en el poder gracias a que movilizaron hasta los votos adormecidos apoyándose en la agitación del fantasma de la duda.

Ahora, el PNV vuelve a sentir el vértigo de la incertidumbre electoral. Se lo cuentan los sondeos que le sitúan con escasa ventaja en relación al partido socialista, después de una legislatura más bien pobre en gestión institucional y con exceso de propaganda oficial personalizada en el empeño del lehendakari Ibarretxe con su malogrado plan, que ha terminado por cansar, incluso a los convencidos. Y si se añade, como novedad, los deseos de EA de emprender su propio camino para ocupar el espacio más radical en el próximo hemiciclo del Parlamento de Vitoria, se entienden algunas de las reacciones del PNV. Que despliegan sus mensajes contra el dirigente socialista Patxi López en una proporción de tres a uno.

Ibarretxe recibe, en este empeño, el apoyo electoral de Urkullu, pero no es menos vistosa la ayuda del dirigente vizcaíno, el periodista Andoni Ortúzar, que ha bajado a la arena para poner el mástil de la esencia nacionalista. Y si hace quince días dijo que a él y a su partido no les hacía falta hacerse fotos en el Athletic, como hizo Rajoy, porque los del PNV «somos de aquí», este fin de semana ha querido restar importancia al papel de Patxi López, principal opositor de Ibarretxe, resaltando su dependencia del partido de Zapatero. Un argumento muy recurrente cada vez que se libra la batalla electoral en el ámbito autonómico. «Como López es obediente a Zapatero...», decía a los suyos en la reinauguración de un batzoki, poniendo especial acento en la dependencia orgánica del Partido Socialista de Euskadi en relación al PSOE. Como si él no prestara obediencia debida al inquilino de Ajuria Enea.

Pero el debate no está situado en la dependencia sino en la nacionalidad del jefe. El suyo es nacionalista; es de los nuestros. Y así está el nivel. Y cuaja tanto en los sectores más rígidos de pensamiento que afiliados nacionalistas llegan a decir que el «bombardeo mediático» es constante, en un lenguaje que más bien nos transporta a las secuelas de la Guerra Civil en Gernika o que si se vota a Patxi López se opta por España. Pues ya estamos, de nuevo, en la confrontación desde que los partidos que siempre se han lamentado de semejante fenómeno no hacen otra cosa que alimentarlo. El presidente del PNV en Vizcaya ha buscado ridiculizar a los socialistas vascos porque habían brindado con txakolí por el presidente de los Estado Unidos de Norteamérica, Obama, sin percatarse de que el propio lehendakari Ibarretxe reclamaba, para sí, el 'copyright' del lema del ganador de las elecciones americanas: «Sí, podemos».

Es probable que el viento fresco que ha aportado Obama a la política internacional acabe extendiendo la idea del cambio en otros países y comunidades. Y es lógico que, en Euskadi, quien aspira a ser alternativa al gobierno nacionalista proclame la idea del cambio. Después de 28 años de ejecutivos nacionalistas, el cambio en Euskadi es una necesidad. Y el lehendakari Ibarretxe, parece obvio, no puede encarnarlo. Porque, para propiciarlo, habría que apostar por liberar a la sociedad de esa permanente dicotomía entre el «nosotros» y «ellos»; anteponer las necesidades del país por encima de los intereses ideológicos y recuperar el valor de la ciudadanía y las libertades individuales. ¿Está el lehendakari en condiciones de garantizar estas apuestas? Parece que no.

Tan asumida está, por la oposición, la imposibilidad de que el actual lehendakari repita legislatura que desde el PP, su presidente, Antonio Basagoiti, estaría dispuesto a dar sus votos a los socialistas para dirigir el próximo Gobierno. La penúltima palabra la tienen las urnas. La última, los pactos. Pero los socialistas saben que sus votantes sufrirían un gran desengaño si, al final de este viaje, se conformasen con ser el segundo socio del Gobierno con un PNV más moderado.

España ante la crisis
FRANCISCO BUSTELO El País 10 Noviembre 2008

Hay dos explicaciones de la crisis. Una, que el capitalismo es malo per se, ya que permite que se desate la codicia de quienes tienen la sartén por el mango. Cuanto antes desaparezca, por tanto, mejor. Otra, que siendo bueno o al menos aceptable, se estropea de cuando en cuando, pero tiene arreglo. La segunda explicación es la más deseable, pues con ella las crisis tendrían remedio. Lo que no tendría remedio sería un derrumbe de nuestra organización socioeconómica sin nada que la sustituyera. El capitalismo o economía de mercado puede prevalerse de que, desaparecido el comunismo al comprobarse su inviabilidad, es el único sistema que existe hoy por hoy y no tiene sustituto. Lo tendrá algún día, dentro de 100 o 200 años, cuando la sociedad avance, haya menos escasez y se arbitre un sistema más justo y racional que el actual. Pero, entre tanto, no hay más cera que la que arde.

Todo ello aconseja estar siempre ojo avizor para prever y corregir los posibles estropicios. Políticos y economistas, con contadas excepciones, han preferido, sin embargo, en los últimos años dejarse llevar por el optimismo, imbuidos de la idea de que el progreso sin fin estaba garantizado. Una idea bastante ingenua, pues la historia demuestra que todo progreso es dificultoso, presenta retrocesos y nunca permite cantar victoria.

La crisis actual, como toda crisis, requiere dos cosas. Primero, resolverla cuanto antes y lo mejor posible. Segundo, sacar lecciones para el futuro. Las soluciones, obviamente, no son fáciles. Requieren una visión global de lo que sucede y bastante reflexión, a veces incompatible con las prisas ante problemas urgentes. Con todo, cabe tomar medidas, tal como se está haciendo, aunque de un modo bastante desordenado. Hay que partir, claro está, de la premisa de que los socorros han de hacerse con dinero público, una premisa, por cierto, nada grata para los liberales a ultranza que ven tambalearse sus principios. Pero esos socorros son inevitables y lo que hay que plantearse es su cuantía, de dónde han de salir y cómo han de emplearse para que se aprovechen al máximo.

El modo mejor de allegar fondos públicos en una situación extraordinaria como la de ahora es incrementar la deuda estatal. Para ello España se encuentra en buena posición, ya que esa deuda es baja, menos del 40% del producto nacional. Si aumentara hasta el 60%, porcentaje aceptado en la UE, cabría obtener del orden de 250.000 millones de euros para hacer frente a la crisis, cifra suficiente para arreglar muchos rotos. Es cierto que habría que pagar los intereses de esa deuda acrecentada, pero ello resultaría tolerable.La cuestión más peliaguda es cómo acertar en el empleo de esa cuantiosa cifra. Inicialmente se pensó que sólo había que ayudar a las entidades financieras con problemas. Hay varias posibles intervenciones (comprar préstamos buenos o malos que hayan otorgado esas entidades, adquirir parte de su capital, garantizar los depósitos y el crédito interbancario), todas ellas compatibles entre sí y que son las que se han hecho o se van a hacer en los países que han establecido planes de emergencia contra la crisis, aunque de un modo más bien improvisado y con poca coordinación internacional. Pero al final, esperémoslo, las ayudas públicas fortalecerán el sistema financiero. Todo ello, claro está, a menos que se desencadenara un pánico general en todo el mundo, cosa harto improbable.

Ahora bien, resulta que la crisis es más gorda de lo que se pensaba y afecta, por contagio de los males financieros y por razones propias, a la economía real. Ello está ocurriendo en todas partes, pero especialmente en España. En nuestro país, desde la crisis bancaria de finales de los setenta y comienzos de los ochenta, la regulación y la supervisión de bancos y cajas han sido adecuadas, con lo que el sistema financiero español es más solvente que otros. En cambio, la economía real se está viendo en apuros.

Hay tres indicadores fundamentales de nuestra economía que están peor que en casi todos los demás países avanzados: paro, inflación y déficit exterior. Tal cosa demuestra que tenemos problemas estructurales, que existen desde hace tiempo y que se explican en parte por la historia política y económica un tanto complicada de los últimos 50 años, pero también porque ninguno de los Gobiernos de esa época pudo o quiso abordar el asunto, que ahora se plantea con virulencia por causa de la crisis.

Esos problemas de fondo consisten en que tenemos una economía de baja productividad y competitividad, que ha podido progresar basándose en sectores donde no había competencia exterior, como ocurrió en un principio con el turismo y hace poco con la construcción.

La paradoja de la economía española estriba en que en medio siglo su renta per cápita se ha sextuplicado sin corregir defectos de fondo. Baste un ejemplo. El presidente del Gobierno dijo no hace mucho que podríamos alcanzar económicamente a Francia, cosa que parece de todo punto imposible mientras el país vecino tenga una productividad, esto es, producción por unidad de trabajo, superior en casi un 50% a la nuestra. Hay baja productividad en España porque en términos comparativos nos falta tecnología, investigación, formación, organización y, en cambio, sobran trabas burocráticas, mercados fragmentados y cauces comerciales distorsionados. Además, la actitud del español medio ante el trabajo es de poca autoexigencia. Un ejemplo reciente es el de los secretarios judiciales que consideran, al parecer, que la falta de medios, sin duda cierta, justifica que las cosas se hagan, no mal, sino muy mal.

Los problemas de fondo de la economía española no se van a resolver, desde luego, en poco tiempo. Pero sí cabe tomar nota de su existencia aprovechando que la crisis los pone al descubierto y cambiar la visión optimista de nuestra economía por otra más realista. Políticos, empresarios, sindicatos, economistas, medios de comunicación y demás deberían predicar una mentalidad de más esfuerzo y menos complacencia. Ello no obsta, claro es, para que haya que atender a lo más urgente, que es que salgamos cuanto antes de la recesión a la que estamos abocados. Son tantos los sectores afectados, construcción, turismo y hostelería, automóvil, pymes, transporte y comercio, etcétera, que es imposible ayudar directamente a todos.

¿No sería entonces mejor contribuir con carácter general a que los consumidores tengan más poder de compra y a que los productores bajen sus costes, mediante las bonificaciones fiscales que permitan los fondos extraordinarios disponibles?

En definitiva, atravesamos un momento económico delicado, en el que nuestros gobernantes tienen que aunar inteligencia y voluntad, olvidándose de pasados optimismos y haciendo algo que no se ha hecho cabalmente hasta ahora: tener una visión conjunta de las dificultades de la economía, tanto financiera como real, con un plan de ayudas públicas ordenado, cuantificado y desglosado, con indicación de costes y objetivos.

Y también habría que aprovechar la crisis para hacer un chequeo general al estado de salud de nuestra economía, con un diagnóstico y un tratamiento a plazo mediano y largo. Lo mismo que partiendo de una situación difícil hemos logrado afianzar la democracia, ahora corresponde consolidar el bienestar, que es lo más importante que tenemos después de vivir en libertad.

Francisco Bustelo es catedrático jubilado de Historia Económica y rector honorario de la Universidad Complutense

¿Lo de Navarra ha valido la pena? Según para quien
Pascual Tamburri elsemanaldigital 10 Noviembre 2008

El panorama político y económico en Navarra ha cambiado radicalmente en los dos últimos meses. Miguel Sanz preside una Comunidad en la que muchas cosas se tambalean y toca decidir.

Si alguien volviese a Navarra tras una ausencia prolongada correría el riesgo de no reconocerla. Navarra es ahora mismo una comunidad con el centroderecha dividido, cuando hace año y medio su potencia social era arrolladora, y efectivamente arrolló al PSOE en las calles y en las elecciones. Etre otras cosas porque el PSOE "dialogaba" con ETA y Batasuna, y eso necesariamente implicaba a los navarros, o al menos éstos desconfiaron mayoritariamente de la lealtad de Zapatero a cualquier pacto. Ahora resulta que el PSOE es fuerza de Gobierno, que los Presupuestos se aprueban con su voto y, según Roberto Jiménez, según sus prioridades y su programa. Los abertzales también perdieron las elecciones, pero la gestión educativa y amplios sectores de la Administración están en sus manos, con evidentes perspectivas de poder.

No sólo es eso. Durante una generación se ha contado a los navarros que lo mejor de ser "de aquí" era el bienestar, la opulencia, la riqueza para todos, el maná fácil sin esfuerzo. Y eso, entre la deslocalización y la crisis, se tambalea, curiosamente con el respaldo de un PSOE que hace muy pocos meses negaba hasta la idea de una crisis, una recesión o tan siquiera un estancamiento. Algunos ya sabemos que no es el "bienestar" el fundamento de la identidad de Navarra, pero ahora mismo eso va a ser difícil de explicar a quien no ha escuchado otro concepto ideológico ni otro programa político en toda su vida adulta.

Muchas cosas han cambiado. En la política, hacia la desunión de los vencedores y el poder para los vencidos en las urnas. En la economía, hacia la crisis, algo especialmente preocupante para quien crea que la economía es la única brújula de la actividad pública. Pero lo de "volver a Navarra" no es un recurso literario: yo he estado dos meses muy, muy lejos, y este lunes me encuentro con una tierra con nuevos problemas y nuevos desafíos. Ante los que no cabe la rendición.

Una afortunada coincidencia
Estar dos meses en el extranjero es un problema si uno ama su tierra. Pero si te mantiene lejos del divorcio de la familia a la que perteneces no deja de ser una suerte. Dos meses de caos, desconcierto, destrucción y desesperanza acaban de terminar con la separación entre UPN y PP. Dos décadas unidos y ganando, cuando antes, divididos, perdían. Una gran pena, vistas sobre todo las alternativas.

No piense usted que las heridas abiertas entre UPN y PP son básicamente ideológicas. Algo de eso hay, pero muy remotamente, y desde luego en dirección bien distinta a la se da por demostrada. Los votantes, simpatizantes y afiliados querían y quieren un partido arraigado en esta tierra y de alcance nacional, con un fundamento cristiano y un patriotismo sin exabruptos pero sin ninguna concesión, que defienda con templanza principios permanentes, y que lo haga en defensa de la identidad de Navarra (que no es otra ni puede ser otra que España). Y sí, que trabaje mucho por el bienestar, pero que no sacrifique a éste (sobre todo cuando se vaya a concentrar en pocas y conocidas manos) las esencias.

Respondiendo con todo afecto a Óscar Elía Mañú, sí hay esperanza a la derecha. La hay si somos capaces de resolver los problemas de décadas que Elía señala. No sé exactamente quiénes fueron "los dirigentes de UPN se asustaron tanto con la respuesta de los españoles en Pamplona que se avergonzaron de las enseñas rojigualdas, escondieron a los dirigentes del PP y se ahorraron el himno nacional". Yo no me avergüenzo de haber estado con Miguel Sanz y con Mariano Rajoy el 17 de marzo de 2007 en la manifestación que seguramente salvó Navarra del "diálogo" de Zapatero y que terminó gritando, precisamente, "viva Navarra foral y española". Buena suerte a todos, estéis donde estéis y vayáis donde vayáis.

Cristal del inconsciente
Gabriel ALBIAC La Razón 10 Noviembre 2008

En la fría aritmética de los aniversarios, pasaron setenta años de los «cristales rotos» en la Alemania que diseña el genocidio. Pero la «Kristallnacht» escapa al tiempo, sucede en el lugar de eternidad que es la leyenda: por eso nos conmueve más allá de medida. No habla de escaparates que saltan en añicos; son esquirlas de un mundo las que quedan como un polvo finísimo de sueños sobre los adoquines berlineses.

La Europa que despierta de esa noche sabe que esas esquirlas son todo cuanto queda de aquella fantasía sobre la cual alzara sus más claros emblemas de Ilustración, razón, filantropía¿ Y que, al cabo, todo cuanto ha inventado de prodigioso -ciencia, cultura, técnica- a lo largo de tres siglos, se resume en una sola maestría extraordinaria: el alto virtuosismo de la muerte, del cual no es el nazismo más que final monumento; el sacrificio, sobre el altar de los dioses más oscuros del inconsciente humano, de seis millones de vidas sin otro criterio clasificatorio que sus nombres.

Setenta años pasaron. Yo no pienso -y bien sé que esto sonará ofensivo a tantas gentes de delicado sentimiento- que haya cambiado nada de esencial en los monstruos primordiales que habitan nuestra mente: nada, en lo esencial, cambia jamás en los humanos. Y el antisemitismo dice hoy la misma glacial verdad que dijo ayer y siempre: que somos animales, antes que nada, asesinos; que el goce de la muerte nos fascina; que disponer de una intemporal coartada para matar sin coste anímico es estrategia perenne de la especie.

La desasosegante presencia, apenas enmascarada, del antisemitismo me golpea cada vez -¡y es tan frecuente!- que alguien bienintencionado me pregunta acerca de mi interés por la «cuestión judía». Ni existe «cuestión judía», ni tengo yo interés alguno específico por un monoteísmo concreto más que por otro. Me fascina -debería, pienso, fascinar a cualquier europeo medianamente culto- que la expresión «cuestión judía» exista. Me fascina -y debería, pienso, fascinar a todo europeo que no acepte perseverar en un lenguaje envilecido- que «lo judío» siga, hoy como hace tres cuartos de siglo, siendo sólo enunciable bajo forma interrogativa: «la cuestión».

Me fascina, porque es el síntoma más inequívoco de aquello a cuyo estudio sí he tratado de dedicar algún tiempo, sin acabar jamás de desentrañar su laberíntica maraña: el antisemitismo. ¿Cuándo, cómo, logra Europa idear esa estrategia perfecta para jugar con la muerte a bajo coste? «Lo judío», hábilmente construido como «lo inhumano humano», tiene rentabilidades muy altas. Permite, en tanto que «humano», satisfacer ese goce homicida que dice Freud sabiamente que es el más alto placer de esta especie predadora nuestra. Permite, en tanto que «inhumano», degustar tal goce sin pagar el alto precio de culpa que la aniquilación de un ser de su misma especie acarrea al homicida. Es, muy verosímilmente, la astucia más refinada que el hombre europeo ha maquinado para pisar simultáneamente la doble, excluyente, orilla de vida y muerte. La noche de cristal pervive. No es del tiempo. Es la zona de sombra de la mente humana.

Montilla, el «caganer» y el «cacaner»
POR TOMÁS CUESTA ABC 10 Noviembre 2008

Pueden apostarse lo que quieran (pajaritos contra corderos, con retintín chulesco) a que, este año, el «caganer» de Obama se va a vender en Cataluña igual que el pan caliente. El «caganer», como saben, es esa figurilla del pesebre que, según dicen, pone una nota humana en el misterio inabarcable del Advenimiento. «Humano, demasiado humano», sentenciaría Nietzsche, tapándose la nariz con un pañuelo. Antaño, el que encarnaba el personaje era un payés hecho y derecho —con barretina, faja y espardeñas— que solventaba el apretón mientras sumía en un aprieto a los ingenuos pastorcillos y a las virtuosas lavanderas. ¿Se imaginan al padre Freud desenredando la madeja? Acabaría poniendo al perverso polimorfo a dieta de «botifarra amb seques». Ahora, sin embargo, el payés empuja menos y el «caganer» tradicional ha cedido su asiento a diferentes personajes y distintas urgencias. Obama o la rabiosa actualidad. El nalgatorio de Benedicto XVI o el ramalazo de estupidez irreverente. No existen límites si el objetivo es hacer ruido y despertar la risa floja de los modernos de diseño: «No hay contento en esta vida / que se pueda comparar / al contento que es cagar». Ya lo dijo el filósofo por boca de Quevedo.

Pero, dejando a un lado la dimensión escatológica de ciertas tradiciones navideñas, lo que resulta meridiano —a ojo de buen culero— es que la Cataluña de hoy en día es un pesebre descomunal y herético. El «president» Montilla, que hace el papel de Herodes con el fervor indeclinable que caracteriza a los conversos, no ha llegado al extremo de ordenar a sus verdugos que les rebanen el gaznate a los santos inocentes; a aquellos desdichados que no están en el secreto e ignoran todavía que hay regiones en las que el estado de derecho es una inocentada burda y manifiesta. Claro que el rey Herodes ya no es el que era y se conforma, de momento, con cortarles la lengua. La Sagrada Familia, por su parte, ha huido del portal, no a lomos de un asnillo, sino de un autobús de japoneses. Y el incienso y la mirra de los Magos de Oriente sirven para abonar el servilismo de los medios. ¿Y el oro? ¿Qué pasa con el oro, que es, de cabo a rabo, la clave de este enredo? Ahí está el busilis, el quid de la cuestión y la madre del cordero. «Salut i força al canut!», reza el refrán vernáculo con torcida exigencia. («Força al canut», por cierto, significa que engorde el canuto de billetes y no lo que tantos piensan). Es obvio que los pesebres se colapsan en cuanto escasea el pienso y que los corazones laten al compás de las carteras. Pero pierdan cuidado, no hay ningún problema. El oro llega desde Madrid puntualmente y con largueza. No obstante, las plañideras oficiales —a fin de preservar el victimismo, que es otra tradición que les sale del vientre— se quejarán por vicio, por costumbre y por-su-puesto. Vamos, por presupuesto.

En el desangelado pesebre de Montilla únicamente quedan los ángeles de pega que le doran la píldora, tragan lo que les echen y no les duelen prendas por lucir de lacayos con librea. Lacayos sin conciencia y viceversa: lacayos a conciencia. Total, que más les da. Mientras les luzca el pelo... Quienes abrevan en el barril de amontillado son los representantes de una terna mediocre, emasculada y obediente: chupópteros mediáticos que pregonan las mieles y silencian las hieles, «caganers» adiestrados que plantan el zurullo donde mejor convenga y borregos a manta, a mogollón, a espuertas que han encontrado en el rebaño la justificación de su existencia. La destilación metódica y la sublimación de todos ellos ha propiciado la aparición del «cacaner», ingeniero de almas, vigía de cerebros, guardián de las esencias. Los «cacaners» del CAC (Consell Audiovisual de Catalunya) han despojado a los propietarios de ABC de tres emisoras radiofónicas (la trinidad de nuevo) por atreverse a denunciar los despilfarros de los voraces mandamases de la Esquerra. Y, a la Cadena COPE —¿cuándo no es fiesta?—, le han apiolado dos por un delito de lesa disidencia. O el pesebre o la intemperie. El «cacaner» de Montilla entra en escena. ¿No olfatean la peste?

Un mitin de Zapatero en Washington
Vicente A.C.M. Periodista Digital 10 Noviembre 2008

El tener ya asegurado el asiento en la cumbre de economía de Washington parece haber dado alas al Sr. Zapatero, que está dispuesto no a plantear una solución conjunta con la posición de la UE, sino a hacer una arenga mitinera en pro de la reforma de la economía mundial, un tema que como es sabido por todos domina a la perfección. Va a propugnar una economía más justa y distributiva. Es decir, la vuelta hacia una economía socialista o comunista, en la que el Partido sea el centro del reparto de prebendas y bienes a quienes estén de su lado y no le lleven la contraria.

Igual es pensar erróneamente y le malinterprete. ¿ O se refiere a aumentar lo de la ayuda al tercer mundo del 0.7% del PIB y que se cumpla?¿o acaso al cambio climático y la Alianza de civilizaciones? ¿Es posible que intente promover un estatuto como el de Cataluña en el que está clarísima la redistribución y justicia del reparto? La verdad es que las ocurrencias de este Presidente y de su asesor económico el Sr.Sebastián son siempre insólitas, impactantes e incomprensibles para la mayoría de los mortales. No hay nada más justo y distributivo que dar dinero a los ricos que se han hartado de especular y dilapidar el dinero de los demás, sin saber cuánto, ni por qué, ni en qué se lo van a gastar.

Creo que si el Sr. Sarkozy ha leído estas declaraciones, se debe estar recriminando haber tenido ese momento de debilidad al ceder a la pelmada del Sr. Zapatero pidiendo ir a la reunión. Es como el llanto de esos críos que no paran hasta que la desesperación de los padres accede a concederle el capricho para que cesen los lloros y el suplicio. Pero en este caso, el Sr. Zapatero no ha tardado ni diez horas en dejar claro que él, el que mayor incremento de paro ostenta en la UE, el que mayor déficit y deuda externa acumula, el que es incapaz de resolver los problemas en su propia casa, sea el que diga tener la solución para los problemas económicos mundiales.

Menos mal que al tener que usar una traducción simultánea, se podría hacerla con un paso intermedio al francés y así, al menos, daría tiempo a que las carcajadas no fueran inmediatas y el Sr. Sarkozy se viera obligado a desconectarle el micrófono temporal o definitivamente. Lo malo es que ese tipo de mitin va a dar la razón a quienes estaban en contra de la asistencia del Sr. Zapatero, que no de España, en esa reunión.

Mejor haría el Sr. Zapatero en intentar limitarse a resolver los problemas específicos de España, fomentando las ayudas para la creación de empleo y controlando el gasto público. No es de recibo mantener unos presupuestos inflacionistas y subidas de sueldos públicos por encima del IPC. No es ético que los cargos públicos de responsabilidad sigan despilfarrando y actuando como nuevos ricos. No es admisible que se exija a los demás lo que ellos no están dispuestos a soportar.

Cuando se niega la justicia y se actúa con desprecio a los ciudadanos, se está tensando la cuerda de una respuest que puede volver en forma de latigazo al romperse. Son cada vez más los sectores de la población descontentos con esta forma de gobernar. Mejor no seguir tensando la cuerda y aflojar antes de que sea demasiado tarde.

Dos cientos mil exiliados vascos
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 10 Noviembre 2008

Iñaki Arteta: “El cine español tiene que saldar cuentas con las víctimas del terrorismo”.
Lleva años dándole voz a los olvidados. Nació en Bilbao en 1959 y vivió los años de plomo del terrorismo etarra. Estudió Arquitectura Técnica antes de comenzar a trabajar como fotoperiodista y publicista y luego dedicarse al cine. Hace unos años decidió recuperar en 35 milímetros la memoria de las víctimas de ETA. Con Voces sin libertad ganó varios premios en EE.UU. y con Trece entre mil fue finalista de los Premios Goya 2006 al mejor documental. Ahora vuelve a las pantallas con El infierno vasco. Sólo ocho salas en España proyectaran su documental. Desolador.

-Con su nuevo documental ha decidido contar la historia de los más de 200.000 exiliados vascos…
-Es un aspecto menos conocido de la tragedia. El hecho terrorista que va dejando muertes por el camino es algo que llama la atención, que convulsiona y, sobre todo, tiene unos resultados anestesiadores para la sociedad. Pero hay una gran parte de los ciudadanos vascos que por debajo de esa acción terrorista viene sufriendo otro tipo de presión que influye en su vida, en su toma de decisiones. Es algo que tiene que ver con un estado de cosas que alteran su vida y que emanan de una ideología nacionalista que es la dominante y la que gobierna el País Vasco desde hace años. Yo creo que merece una atención tremenda la existencia de este fenómeno y de estas personas que se ven afectadas en esa medida. Es el caso de unos 200.000 ciudadanos vascos que se han tenido que marchar.

-En ‘El infierno vasco’ aparece la historia de muchos personajes conocidos. ¿Se ha dejado muchas cosas en el tintero?
-Sí, porque hay un sinfín de historias. Los protagonistas guardan con prudencia porque hay cosas que no quieren pueden contar. Ése es el verdadero drama de la falta de libertad en el País Vasco. Hay historias espeluznantes, intensas, con muchas derivaciones, muy atractivas para la narración cinematográfica que no pueden ser contadas porque sus poseedores sienten que contándolas en público disminuiría su seguridad personal o la de su familia.

-¿Ha sentido una falta de solidaridad a la hora de distribuir su documental?
- No me lo quitan de las manos. Me cuesta financiar estas historias y encontrar apoyos externos para participar en la película como, por ejemplo, el de muchos cantantes españoles a quienes ofrecí participar en la banda sonora de El infierno vasco. Creo que habrá gente que estará interesada en el contenido de esta película, pero ese interés no se plasma en ayudas. Recibo muy buenas palabras, pero me cuesta muchísimo dar cada paso, lograr avances importantes para la película. Es de eso de lo que me quejo. Hay gente que cree que estas cosas las apoya todo el mundo.

-¿Cree que todavía quedan películas por hacer sobre el drama vasco?
-Claro, muchísimas. El cine español tiene que saldar cuentas con las víctimas del terrorismo y explicar esa dramática situación con rigor democrático. Lo que ha pasado en este país con el terrorismo ha confundido los valores de mucha gente que tienen talante democrático. Se ha equiparado el nacionalismo con lo progresista, se ha pensado que la actividad de ETA correspondía a una falta de derechos del pueblo vasco, a que había luchado contra el franquismo. Cuando se asuma con claridad que la violencia de ETA no ha tenido ninguna justificación política se abordaran temas con más valentía y rigor.

LaNacion.es
Carlos Hernando
08/11/2008

Herederos del espanto
POR EMILIO LAMO DE ESPINOSA ABC 10 Noviembre 2008

El aquelarre jurídico abierto por el juez Garzón ha pasado a adquirir todos los componentes de un auto sacramental: un inquisidor poseído de la certeza de hacer justicia universal, no ya humana sino divina, la estigmatización del enemigo encapirotado, una buena dosis de cainismo y, por supuesto, calaveras y tibias que nos recuerdan la futilidad de la vida terrena y el castigo eterno del hereje. Todo muy barroco, como corresponde a las raíces de nuestra cultura. Aunque he leído el auto (un centón de argumentos ad hoc carente de unidad), no soy jurista y no voy a enredarme en sus argumentos, pero mal tiene que estar la dogmática jurídica cuando, tras analizar miles de fusilamientos y asesinatos, concluye abriendo una causa por «detención ilegal» y solicitando el certificado de defunción de los supuestos culpables, una astracanada para el sentido común y que debería serlo también para el jurídico. La justicia está para condenar o absolver, no para hacer historia, pero si no hay posible culpable, ¿qué sentido tiene un juicio?

Por supuesto, como siempre, hay un fondo de verdad y de razón. Que todavía haya por las tapias y caminos de España enterramientos clandestinos es una vergüenza para todos, y quienes claman contra ello tienen toda la razón. Pero si yo me encuentro un resto humano, o sé que existe en algún lugar, supongo que lo propio es informar a la Guardia Civil, que ésta se persone y lo compruebe, que el juez proceda el desenterramiento, que se trate de identificar los restos, que se entreguen a los familiares si se han localizado, y que éstos procedan a su depósito en camposanto. Y todo ello por completo al margen de si se trata de fusilados o asesinados, de derecha o de izquierda, rojos o nacionales, de esta guerra, de la carlistada, o de ninguna. Y no por razones políticas o históricas sino por puro sentido común e incluso por exigencia del orden público. Hace falta sólo un poquito de humanidad, no mucha, para realizar esa tarea, que debería haber sido completada hace años con cargo al erario público, y para la cual no se necesitan ni jueces estrella ni causas generales ni leyes de memoria ni nada parecido. Sólo sentido común.

Pero como siempre en los asuntos humanos, las cosas no son lo que son sino lo que parecen, la narrativa en la que los envolvemos y la imagen que nos hacemos. Y eso es lo malo, que algo tan elemental haya acabado en un aquelarre. Y la narrativa es que la transición la hicieron unos, y no otros, que la memoria histórica se censuró, que hay buenos y malos, que nosotros somos los herederos de los buenos, que es la hora de darle la vuelta y asentar la democracia sobre bases puras y no contaminadas por el pasado, y puesto que «ellos» tuvieron su justicia ahora nos toca a «nosotros». Todo ello es no sólo un disparate histórico, sino muy pernicioso.

Para comenzar, no es cierto, es falso (y casi insultante), sostener que la transición autocensuró el pasado y se construyó sobre la amnesia. Comencé a escribir mi tesis doctoral sobre Julián Besteiro, líder socialista condenado a muerte por un consejo militar franquista, en pleno franquismo, en 1970, y se leyó en 1972 en la Facultad de Derecho de Madrid; poco después fue editada por Cuadernos para el Dialogo. Por supuesto, el mío no fue un caso aislado, en absoluto. Elías Díaz había creado un equipo de investigación para rescatar el pensamiento heterodoxo español, y se publicaron muchos trabajos y tesis. Y la iniciativa de Elías Díaz tampoco fue un caso aislado. De modo que fuimos muchos los que no tuvimos que esperar al segundo gobierno socialista para empezar a recobrar la memoria; algunos lo hicimos durante el franquismo. La sorpresa es que aquella recuperación fue menos ingenua, «naive» y maniquea que la actual, retorcida de intereses políticos electorales y nacionalistas y que, sin darse cuenta, reproduce argumentos y actitudes del franquismo como en un espejo.

¿Hace falta recordar datos elementales y bien sabidos? Al parecer sí, pues muchos de los fanáticos de la memoria parecen tener poca. Por ejemplo, recordemos que en enero de 1934 la Ejecutiva del PSOE, inspirada por Largo Caballero, aprobó organizar «un movimiento francamente revolucionario con toda la intensidad posible y utilizando los medios que se pueda disponer», cuyo objetivo era «hacerse cargo del poder político el Partido Socialista y la Unión General, si la revolución triunfase». Una resolución que dio lugar a la Revolución de Octubre de 1934, para la que Indalecio Prieto se había transformado en contrabandista de armas y Largo Caballero en el Lenin español. ¿Vamos pues a olvidar que el mismo Partido Socialista y la UGT rompieron radicalmente con la legalidad republicana, o que el catalanismo hizo lo mismo cuando el 6 de octubre de aquel año Companys declaró unilateralmente el «Estat Català»? De modo que cuando el 18 de julio del 36 unos generales se sublevaron, con notable apoyo civil por cierto, ¿cuál era la legitimidad de unos y otros para criticarlos? ¿Ha condenado el PSOE o la UGT (que hoy se persona en la causa de Garzón) la Revolución de Octubre y a quienes la prepararon? Desde luego las estatuas de Largo y Prieto fueron puestas en la Castellana por la democracia, y ahí siguen, al lado de la ausente de Franco. Y no lo critico, aunque más merecimientos para estar en ese lugar tenía Julián Besteiro, por ejemplo, que se opuso a todos esos disparates una y otra vez, sin éxito alguno.

La transición se hizo sobre el supuesto de que la guerra civil fue eso mismo, una guerra civil, no un simple golpe de Estado, y menos una suerte de ocupación militar por un ejercito extranjero que no se sabe de donde venía. Y sobre el supuesto de que esa guerra nunca debió de ocurrir, que nuestros padres (probablemente tus abuelos) se equivocaron al no saber entenderse, que fue un horror por las dos partes, un fracaso colectivo que se trataba de enmendar décadas más tarde evitando el error de la República: ser de una parte y no de todos.

Por supuesto que hubo una brutal represión durante y después de la guerra, que merece ser historiada, pero fueron miles los asesinados por anarquistas o comunistas, muchos de los hoy «republicanos» luchaban, no por la República «burguesa» (vade retro), sino por la anarquía o por Stalin y la revolución comunista, la República se enfangó en guerras civiles dentro de la guerra civil (puestos a recordar, recordemos a Orwell), hubo checas, paseos y asesinatos en el Madrid o la Barcelona republicanas, y de haber ganado los «rojos» la represión posterior hubiera sido también considerable, y otra España, otra media, habría sido la emigrante y exiliada. Y esto también debe ser historiado por la democracia. Puestos a recordar, recordemos que fueron las mejores cabezas de la «República de los intelectuales» las que se retiraron horrorizadas, tras constatar «no es esto, no es esto». Creer que hubo un lado bueno y otro malo es lo que nos dijo Franco durante cuarenta años, y contra esa idea, históricamente (casi) tan falsa como la simétrica, se hizo la transición. Pues desgraciadamente para España y los españoles no hubo un lado bueno, sólo hubo hombres buenos, y estos se encontraban en todas partes.

La transición no se asienta en el olvido, sino todo lo contrario; se asienta en el recuerdo obsesivo y presente de un horror que nunca jamás deberá repetirse, un recuerdo reprimido, sí, pero presente y vivo. Los vencidos pueden recordar y recuerdan el horror de aquellos años, pero bastaba hablar con los vencedores para darse cuenta de que aquel espanto pesaba sobre ellos igualmente: los paseos, los asesinatos de amigos y familiares, las desapariciones, las sacas, las checas. Y por supuesto, la transición se asentó en el miedo a que el horror pudiera volver a ocurrir, miedo que alimentó la voluntad de consenso y de acuerdo. Nada nuevo, pues es bien sabido que buen número de democracias se asientan en la experiencia terrible de la guerra civil y el «never more», el nunca jamás.

Por ello, cuando este gobierno cae en la tentación adanista (y tan hispánica) de refundar el Estado en una segunda transición (confundiendo un cambio de gobierno con un cambio de régimen), para asentarlo de nuevo como heredero y continuador de la República, comenzó a abrir las fosas (no las materiales, por cierto, que es lo que debía hacer, sino las simbólicas), convocando a todos los espíritus y fantasmas del pasado. Pues si esta democracia es la heredera de la República, si es la continuación de los «rojos», si es el triunfo de los vencidos, debe saber que deja fuera a media España, la que luchó contra ellos y sufrió el otro horror, y en lugar de cancelar la Guerra Civil la convoca de nuevo, la abre y la continúa. Y a quienes les preocupa la política de la crispación, tan de moda últimamente, harían bien en fijarse también en ésta, que se dobla del intento de lanzar a las fosas exteriores de la democracia a la oposición, estigmatizada como heredera del mal, para alcanzar así una hegemonía gramsciana que coquetea con el autoritarismo.

Que nadie nos obligue a elegir entre unos y otros muertos, como antes entre el Gulag y el Holocausto o entre Chile y Camboya. Pues no somos los herederos de un lado o del otro, sino los herederos del horror y del dolor de todo el horrible siglo XX. No nos une el amor, decía Borges, sino el espanto, huimos de aquello, no pretendemos convocarlo. Heredamos la guerra, con toda su vesania, no un lado. La historia jamás olvida aunque la justicia humana no pueda no hacerlo, pero si se trata de hacer memoria y justicia habrá que hacerla a dos manos, no dando por buena la memoria y justicia franquista contra los «rojos» para abrir ahora otra simétrica causa general contra los «nacionales». Pues tampoco la democracia ha rehabilitado ni aceptado a los asesinados por la República. No podemos volver a escribir la historia, que antes sufrimos como vencidos, para hacerla ahora como vencedores. Nadie venció, todos perdimos padres, abuelos, esposas, hijos, hermanos.

Pero España y su liderazgo parece haber perdido el pulso y el norte, y tan malo como el daño emergente que hacen estas políticas lo es el lucro cesante. Los españoles hemos progresado fantásticamente estos últimos treinta años. Y lo hemos hecho porque hemos sabido seguir el consejo de quienes nos precedieron. De una parte, despensa y escuela, como quería Costa, trabajo, seriedad, ahorro, y sobre todo, mirar al futuro y no al pasado, «cerrar con siete llaves el sepulcro del Cid», construir un porvenir de paz y prosperidad para nuestros hijos, no vengar las afrentas de nuestros abuelos. No se puede hacer nación ni patria, ni se puede guiar a un pueblo, mirando por el espejo retrovisor para solucionar el pasado. Y el otro consejo que hemos seguido también: mirar hacia fuera y no hacia adentro, pues la solución es Europa y el mundo y no ensimismarse en una mirada local, provinciana, justo cuando el futuro de España está, más que nunca, fuera de España. En definitiva, hacernos, no deshacernos, pues mientras volvemos la mirada (¡otra vez!), al pasado y hacia adentro, es el futuro y el afuera lo que nos asalta, como ocurre en estos días de recesión económica. Las políticas de la memoria, al igual que las políticas de la identidad, generan un fuerte daño emergente pues nos enfrentan en lugar de unirnos. Pero implican además un enorme lucro cesante ya que mientras hacemos unas cosas no hacemos otras, no hacemos los deberes en economía, en justicia, en educación, en innovación, en competitividad, en presencia exterior. ¿Queremos arreglar el pasado con aquelarres para hacer una imposible justicia a nuestros abuelos, o deseamos encaminar el futuro de nuestros hijos y nietos? «La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido», decía Nietzsche. Ya cometimos el primer error; no caigamos ahora en el segundo.

ANÁLISIS: Atentado en Afganistán
Estrategia terrorista talibán
FERNANDO REINARES El País 10 Noviembre 2008

Desde hace ya unos tres años, los atentados suicidas llevados a cabo por talibanes son muy frecuentes en Afganistán. Este fenómeno denota además una tendencia al alza. En 2003 sólo pudo contabilizarse un atentado suicida y apenas fueron media docena en 2004, pero hubo cerca de 25 en 2005 y superaron con creces los 100 en 2006, cuando se inicia la verdadera escalada terrorista. Es muy posible que excedieran los 150 en 2007 y nada indica que esta cifra vaya a menguar, si acaso más bien lo contrario, durante el año en curso.

Estos atentados suicidas suponen, por otra parte, entre el 10% y el 15% del total de actos de terrorismo talibán que acontecen en la actualidad, aunque suelen ser más cruentos e indiscriminados. Para que quien leyere se haga una mejor idea del problema, el pasado mes de julio se registraron aproximadamente 100 actos de terrorismo en Afganistán. A su vez, el conjunto de los mismos constituye entre una sexta y una séptima parte del total de ataques insurgentes protagonizados en nuestros días por los islamistas radicales afganos.

Los talibanes han extendido los actos de terrorismo a gran parte de Afganistán. Ahora bien, la mayoría ocurren en provincias ubicadas al sur y al este del país, junto a la frontera con Pakistán, tras la cual disponen de santuario. En Herat y Badghis, donde se localiza la mayoría del contingente militar español, su frecuencia es mucho menor aunque desde 2007 significativa. El incremento y la dispersión de estos actos terroristas, incluidos los atentados suicidas, obedecen a una estrategia de los talibanes, asistida por los dirigentes de la propia Al Qaeda.

Ahora bien, la práctica del terrorismo por los talibanes encuentra un entorno propicio en medio de las frustraciones de unas gentes que no han visto satisfechas las expectativas de mejora en sus deplorables condiciones de vida y gracias a los dividendos que extraen protegiendo las plantaciones de opio. Pero también acaparando los sentimientos de rabia que generan las operaciones militares estadounidenses que, bombardeando a bulto tras haber supuestamente localizado a algún terrorista, causan numerosas víctimas entre la población circunstante.

Dicho lo cual, conviene no valorar las cosas erróneamente. Desde al menos el año pasado, más del 70% de los actos de terrorismo talibán se dirigen contra blancos afganos y no extranjeros. El pasado julio, por ejemplo, así murieron cerca de 200 personas, pero sólo 16 eran soldados internacionales. Unos 60 civiles afganos, mujeres y niños incluidos, perdieron la vida ese mes en atentados suicidas. Los talibanes están menos inmersos en una campaña contra la presencia de militares foráneos en el país que en una estrategia para recuperar influencia sobre la población y de nuevo, finalmente, el poder.

Como para retirarse y dejar a esas gentes a una suerte echada, ¿no? ¿Por qué, en cambio, no repensar la acción colectiva, es decir, de la comunidad internacional, frente a los talibanes y su terrorismo, sin abandonar a la inmensa mayoría de los afganos? Con el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, el escenario parece favorable a ello. Además, la ministra de Defensa, Carme Chacón, tiene toda la razón cuando sugiere, como hizo ayer al conocerse el trágico atentado suicida que ocasionó dos muertos y cuatro heridos entre nuestras tropas en Afganistán, que la seguridad allí y nuestra propia seguridad están estrechamente relacionadas.

Fernando Reinares es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos y director del Programa sobre Terrorismo Global en el Real Instituto Elcano

SEGÚN DENUNCIA LA FAPE
La mordaza del CAC a la COPE, "un atentado contra la libertad de expresión"
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España considera la última decisión del CAC, que arrebata a la COPE sus licencias en Lérida y Gerona, un "atentado contra la libertad de expresión". Cientos de oyentes ya han mostrado su apoyo a la emisora.
Libertad Digital 10 Noviembre 2008

La presidenta de la FAPE, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, ha mostrado su indignación ante la última decisión del CAC, que arrebata a la Cadena COPE sus licencias en Lérida y Gerona. En declaraciones a la citada emisora, Magis Iglesia ha calificado este intento de mordaza como "un atentado contra la libertad de expresión". Además, recuerda, quince profesionales "podrían quedar sin trabajo".

"No permite la información plural", ha añadido, al explicar que la decisión del CAC responde "a los contenidos" de la COPE. "Se está ejecutando una especie de censura en Cataluña" y por eso "la FAPE está en contra". Iglesias no duda de que la Justicia tumbará este intento de amordazar a la radio de la Conferencia Episcopal.

Por su parte, la Asociación de la Prensa de Madrid todavía no ha emitido ningún comunicado de rechazo, mientras que cientos de oyentes ya han transmitido su apoyo a la emisora.

Profesionales por la Ética de Cataluña, con la COPE
Más reacciones. El presidente de Profesionales por la Ética de Cataluña, Ramón Novella, ha dicho que la "agresión" a la COPE es "incalificable". Para Novella, la existencia de voces discrepantes "es una garantía de transparencia democrática y libertad, no sólo para los oyentes de COPE sino para todos los ciudadanos". Si cerramos los medios de comunicación que no nos gustan, ha asegurado, "nos acercamos a regímenes poco o nada democráticos y eso es malo para todos".

Por este motivo, Profesionales por la Ética de Cataluña invita a todos los ciudadanos a protestar por esta decisión dirigiéndose directamente al Consejo Audiovisual de Cataluña por teléfono o correo electrónico: 901 100 321, audiencia.cac@gancat.cat.

La radio acordonada
POR FÉLIX MADERO ABC 10 Noviembre 2008

ASEGURA Dolores de Cospedal que en su partido hay cobardes anónimos que reman en contra, lo cual es mucho decir, porque los cobardes suelen estar más que fichados, nunca son anónimos ni desconocidos. Cospedal podría rellenar un papel con dos docenas de cobardes pregonados y no se equivocaría. Pero que no se preocupe. Ninguno remataría con la destreza de Higuaín en el Bernabéu o Eto´o en el Camp Nou.

Esto de la cobardía es tan corriente en nuestra clase política como la condición pusilánime de la que hacen gala otros tantos dirigentes, no necesariamente del PP.

Veamos qué es si no el presidente Montilla. Es notorio que no le gustan muchas cosas que hacen sus socios de Gobierno, pero calla. Es manifiesta la animadversión que siente ante las conductas nepotistas de Carod; es contundente el desdén que le provoca el nacionalismo radical, pero nada hace. Debe de pensar que esto es lo propio cuando gobierna quien no ha ganado las elecciones. Así se hacen las mayorías. Han sumado folios con patatas y añadido mostaza. Y eso da lo que da. El plato resulta incomestible.

Montilla preside un Gobierno que ha repartido licencias de radio. Probablemente, los lectores sepan que han castigado a Punto Radio, la cadena de Vocento, por las informaciones que ABC ha publicado sobre el coche del jardinero Benach y otras bagatelas en tiempos de crisis. Le han dado una patada al centenario periódico en las posaderas de la joven emisora.

¡Qué valientes estos del CAC!
¿Es de cobardes anónimos lo consumado por el Gobierno de Montilla? No. Es cobarde, pero conocido, el origen de semejante despropósito democrático. Como suele ocurrir, han premiado a los amigos, que, como si fuera la Lotería de Navidad, han resultado agraciados por el dedo prodigioso que señala: a éste una emisora, a éste nueve; a éste ninguna y a éste otro no le doy, pero le quito tres... Son los de siempre, los desafectos al periodismo que no quiere ser dócil, pastueño y apesebrado.

Por mucho cordón que apliquen a la garganta de la radio más joven del dial no la van a callar. Conviene una observación para terminar: cuando Montilla se vaya, porque le tocará; cuando Carod y su hermano hagan lo mismo y Benach vuelva a hablar a los geranios y crisantemos, siempre habrá alguien de esta casa dispuesto a cumplir con su oficio. Y si alguna vez les niegan la voz, y no se extrañen que esto pueda ocurrir entre a los que ahora premian, habrá un micrófono de Punto Radio delante de ellos.

Es una forma distinta y sutil de entender la democracia. Lejos del pusilánime Montilla y de los cobardes anónimos tan habituales entre la dirigencia política española. No sé por qué, pero ahora que me dispongo a terminar este artículo pienso en Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura y compañero de Montilla en el PSOE: «En España vende lo que rompe». Por favor, don Guillermo, un día de estos cuénteselo a Montilla

El ataque del CAC a Cadena COPE, ataque contra España
Santiago Abascal elsemanaldigital 10 Noviembre 2008

No es que confundamos el todo (España) con la parte (una emisora de radio) sino que la inspiración para silenciar a la COPE está en la hispanofobia de la Generalitat

El famoso CAC, tribunal inquisidor del separatismo catalán, ha retirado a la Cadena COPE -como se hizo eco El Semanal Digital- dos licencias de emisión en Cataluña. Vaya una casualidad que sea esta cadena la más afectada y vaya una coincidencia que sean precisamente Gerona -vanguardia del antiespañolismo secesionista- y Lérida donde se pretende extirpar el mensaje que oye asiduamente una parte muy importante de la sociedad española.

Si el mensaje de la Cadena COPE y de sus comunicadores fuera tan nefasto, separador y crease tanto odio a España como dicen algunos, no hay duda de que hoy la Cadena COPE no solo tendría esas licencias sino que las habría multiplicado para satisfacer los intereses disgregadores de los cafres del Consejo Audiovisual Catalán.

Pero la Cadena COPE no ha perdido sus licencias en Gerona y Lérida porque Federico Jiménez Losantos fabrique separatistas catalanes con cada una de sus intervenciones matutinas, ni porque Nacho Villa, Cristina López Schlichting ó Cesar Vidal sean unos necios que representen la caricatura de España que los nacionalistas catalanes desean trasladar. Sino por todo lo contrario. Porque la voz de la Cadena COPE y de sus extraordinarios comunicadores es efectiva, es escuchada –aunque fuera clandestinamente-, y permite a muchísimos españoles de Cataluña mantener un soplo de vida y de esperanza en el desierto catalán donde la libertad se ha esfumado y España ha sido proscrita.

Podemos darle todas las vueltas que queramos pero no hay duda: el ataque a la Cadena COPE es un ataque contra la Nación como lo son el Estatuto de Cataluña, las multas por no rotular en catalán o la inmersión lingüística. Cualquier español, oiga lo que oiga, deteste o ame a Federico Jiménez Losantos, -y digo esto porque algunos insensatos habrán sonreído maliciosamente- debería saberlo, debería estar preocupado, y debería sentir la decisión del CAC como un ataque a sí mismo.

Mordaza a la COPE, venganza de Montilla y llamativo silencio en el PP
Manuel R. Ortega elsemanaldigital 10 Noviembre 2008

Viernes, última hora de la tarde. Salta la noticia de que el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), organismo presuntamente independiente, se carga las frecuencias de emisión de la COPE en Lérida y Gerona. Pocas horas más tardes comienzan las primeras llamadas de teléfono. "Atento a ver si se mojan en Génova", avisa un buen amigo. Buena observación.

Y es que el último lío de la COPE y el CAC no sólo ha servido para poner en claro lo que se percibe como una venganza cobrada del president, sino también el divorcio existente entre la planta noble del Partido Popular y la emisora de los obispos. Vayamos por partes.

Para empezar, la venganza de Montilla. Es evidente que la COPE ha jugado en los últimos años un papel de medio crítico con el Ejecutivo catalán. A diferencia de los principales grupos mediáticos de esa Comunidad, esa radio sí se ha mojado en asuntos graves. De hecho, no hay que olvidar que hace apenas tres años, por estas fechas de noviembre de 2005, un Montilla aún con Ministerio en la capital de España cargaba duramente contra la cadena de la madrileña calle Alfonso XI. La venganza es un plato que se cocina frío y las amenazas de Montilla no se han quedado en simples baladronadas. Cuando ha llegado el momento, el "independiente" CAC ha actuado. Y eso es lo mismo que decir que, oficiosamente, el charnego del PSC ha movido ficha.

Una ficha, por cierto, que es el último episodio, por ahora, de una intensa campaña que comenzó, sí, en 2005, el año más caliente de la COPE, cuyo punto álgido y simbólico estuvo en aquella ópera bufa de los escamots juveniles de ERC encadenándose a sus ventanas en la sede central de Madrid bajo la atenta y aprobadora mirada de esa especie de Frankenstein llamado Joan Tardá. El mismo que luego condujo a sus huestes, cuando Moisés republicano catalanista, a suelo sagrado en previsión de posibles detenciones: al Congreso de los Diputados. ¡Valiente ellos, los descendientes de Dencàs!

Más aún: ¿cómo se explica, si no es desde esa interpretación político-vengativa, que se eche el cierre a una emisora como la de Lérida, que durante casi cincuenta años ha emitido en el mismo dial? ¿Es casualidad que los principales agraciados en el reparto hayan sido Prisa, el Grup Flaix, participado por Zeta, y los Godó? Es decir, los palafreneros habituales del president de turno. Tomen nota a lo de los Godó y téngalo en cuenta el próximo día que alguno de sus lumbreras se ponga a denunciar conspiraciones presidencialistas... en Madrid.

Y por último, lo más llamativo: el silencio de los despachos más altos de la calle Génova ante el sucedido. Sí, se han escuchado las voces en contra de Alicia Sánchez Camacho, de Alejo Vidal-Cuadras, de Antonio Basagoiti... pero, ¿a nivel nacional? Yo, desde luego, no he escuchado ni una palabra. Un ejemplo más de que la relación entre las dirigencias populares y la emisora anda más que tensa. Y lo que vendrá, ya que se espera que el libro de Ignacio Villa sobre el periodo post-electoral caiga como una nueva bomba.

Claro que puede que en los próximos meses veamos cambios, muchos cambios, en algunos de esos ámbitos. ¿Será cierta la existencia de un estudio de publicidad por parte de los directivos de la COPE? ¿Y la soledad de Antonio María Rouco Varela? ¿O ciertos movimientos empresariales en áreas cercanas a la emisora? Tiempo al tiempo. De momento, a la radio participada por un señor con buena entrada, en tiempos, de Pujol también le han quitado sus licencias catalanas. Allí hay para casi todos, aunque el CAC se las ventile por diferentes razones.

"QUIZÁS DESDE MADRID NO SE VEN LAS COSAS"
Basagoiti: "San Gil actuó con honestidad, le estaban tomando el pelo con la ponencia"
Basagoiti acusa a "otros" de dirigir una campaña contra Rajoy aprovechando el portazo de San Gil en el debate previo al Congreso de Valencia. Sobre la política vasca, agrega que "actuó con honestidad porque le estaban tomando el pelo con la ponencia".
Libertad Digital 10 Noviembre 2008

En una entrevista en La Razón, el actual presidente del PP vasco habla de la traumática salida de María San Gil de la vida política para desmentir "tajantemente" que estuviera destrá de una operación contra Mariano Rajoy. Además, recalca que su antecesora "actuó con honestidad porque le estaban tomando el pelo con la ponencia política".

"No descarto, eso sí, que otros sí que intentaran aprovechar la situación para convertirlo en una operación contra Rajoy", afirma. Preguntado por a quién se refiere, agrega: "a los que ahora me descalifican por defender los mismo principios, aunque sea con música... podrán estar dentro o fuera pero mi preocupación no puede ser si a unos les gusta más Rajoy o la presidencta de la Comunidad de Madrid, sino preocuparme de lo importante".

Antonio Basagoiti tampoco duda en comparar su etapa como presidente del PP vasco con la de su antecesora: "Somos personas distintas, probablemente María sea mucho mejor que yo, pero yo me vuelco más por hacer comprender nuestras posiciones y en demostrar nuestra utilidad. Debemos llegar hasta el último rincón del País Vasco como sea".

Por ello, agrega que "además de tener la razón, que la tenemos, quiero que nos la den. Por eso me vuelco más en la parte exterior, en hacer comprender nuestro mensaje y en que sea más agradable su envoltorio. Pero el fondo es el mismo".

¿Cuénta con María San Gil para la campaña electoral?: "María podrá hacer lo que quiera. A mí me gustaría que estuviera, pero ella me transmite que quiere seguir al margen de la vida política". No descarta, eso sí, que José María Aznar esté presente en la misma: "no tengo ningún inconveniente".

Sobre su candidato ideal a las elecciones europeas, apuesta por Jaime Mayor Oreja ya que "además de ser un buen político, el éxito del PP es contar con todos".

La poca visión de Madrid
Basagoiti también se ha referido a las críticas que apuntan a que el PP ha dejado de hacer oposición. En su opinión, "quizás desde Madrid no se ven las cosas cada día. Yo sí las veo, y por eso digo que el fiscal general debe dimitir por habernos colocado a Batasuna en los ayuntamientos y que el Miniterios del Interior debería de estar centrado en buscar la fórmula para expulsar a los batasunos de las instituciones".

En referencia a la ruptura con UPN, dice que es "una pena" porque "era una fórmula que funcionaba bien". En este sentido, asegura que se arrepente de decir que eso de que "sería bueno que el PP vasco se pareciese a UPN": "después de lo que ha hecho, me arrepiento mucho de no haberme explicado mejor".

Sobre el PP vasco, dice Antonio Basagoiti que le gustaría "tener más autonomía" pero que nunca ha planteado "un partido independiente". "Mi propuesta es la de un partido que haga más caso al PP vasco, porque se defienden mejor determinadas causas, desde el País Vasco que desde Madrid, dónde sólo lo ven a través del telediario".

E insiste: los discursos de Madrid "pueden ser contraproducentes cuando son de trazo grueso, no se puede pasar de darse besos con Arzallus a decir que los del PNV son terroristas".

UN 4 POR CIENTO MÁS QUE EN 2008
El Gobierno vasco destinará 225.000 euros a ayudas para visitas a presos
Las subvenciones del área de Inserción Social y Familia por ese concepto ascenderán a 225.000 euros en 2009. Una partida para ayudas a los desplazamientos de familias de presos encarcelados fuera del País Vasco, que se incrementará en 7.000 euros –un 3,2 por ciento– en relación con 2008.
Agencias Libertad Digital 10 Noviembre 2008

El Gobierno vasco destinará el próximo año 225.000 euros a ayudas para los desplazamientos de los familiares de presos encarcelados fuera del País Vasco, un 3,2 por ciento más que en 2008. Además, el Ejecutivo aportará 306,9 millones de euros a inserción social, lo que supone un incremento de un 23,66 por ciento, capítulo en el que se incluyen 217 millones para Renta Básica, un 14,62 por ciento más que este año, con el fin de hacer frente a la crisis.

El consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga, presentó este lunes las cuentas de su departamento previstas en el Proyecto de Presupuestos del Gobierno autonómico ante la Comisión de Hacienda del Parlamento autonómico.

El presupuesto de la consejería asciende a 659,3 millones de euros, un 13,9 por ciento más que en las cuentas de este año. A esta suma se le añaden los 21,4 millones de euros del Servicio Vasco de Salud y Seguridad Laboral (Osalan) y los 8,6 millones de Egailan, organismos dependientes del departamento.

La asignación de la consejería se divide en el área de Justicia (176 millones de euros), Trabajo y Seguridad Social (cerca de 94 millones), Inserción social y familia (380,7 millones), y área de Gabinete y estructura y apoyo (8,9 millones).

Seguridad en sedes judiciales
En el Departamento de Justicia, la mayor partida se destina a gastos de personal (89,7 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 9,3 por ciento, motivado principalmente por la creación de 36 plazas nuevas para órganos judiciales. Los gastos de funcionamiento alcanzan los 32 millones –un 3,5 por ciento más que este año–, que se destinarán a garantizar la seguridad en las sedes judiciales y centros de menores, a gestionar y mantener los edificios, y al mantenimiento y alquiler de equipos informáticos.

Por otra parte, se aportarán casi siete millones de euros para el desarrollo de un plan de informática judicial y telecomunicaciones, y otros diez a la construcción y rehabilitación de palacios de justicia. Dentro del área de Inserción Social y Familia, el departamento contempla una partida de 225.000 euros para ayudas a los desplazamientos de familiares de personas encarceladas fuera del País Vasco, que se incrementan en 7.000 euros –un 3,2 por ciento– en relación con 2008.

Complemento de pensiones
El programa de inserción social tiene consignados 306,9 millones de euros, un 23,66 por ciento más. La Renta Básica, a la que se aportan 217 millones de euros, experimentará un crecimiento de un 14,62 por ciento y las Ayudas de Emergencia Social (AES) subirán un 4,55 por ciento, al alcanzar los 34,5 millones. Además, se aportarán 24,7 millones para la recién aprobada Renta Básica para pensionistas, con el fin de equiparar las pensiones más bajas al Salario Mínimo Interprofesional SMI).

Azkarraga subrayó que estas cifras evidencian que el Gobierno vasco "no va a escatimar un euro público en políticas sociales". Según explicó, en momentos como la actual crisis económica es "cuando se va a notar la eficiencia de todo lo que las instituciones vascas hemos ido construyendo, y que nos va a permitir afrontar la crisis con dificultad, pero en mejor situación que los países del entorno".

En el área de Trabajo y Seguridad Social, las actuaciones en materia de trabajo, seguridad social y salud laboral contarán con una dotación de casi 30 millones de euros. El programa de empleo cuenta con una asignación de 35,3 millones de euros, un 4,3 por ciento más que este año. Las principales partidas se destinarán al fomento de la contratación –4,4 millones de euros–, la renovación de plantillas –cinco millones– y fomento del autoempleo –5,5 millones–.

Acepta enmiendas de ERC- IU-ICV en los Presupuestos para impulsar el catalán en las dos Comunidades
El PSOE aprueba subvenciones para «catalanizar» Valencia y Baleares

José Manuel Martínez La Razón 10 Noviembre 2008

madrid- La tramitación presupuestaria esconde algunas sorpresas no exentas de polémica. Los socialistas han aceptado tres enmiendas en el área de Cultura, presentadas por el Grupo de ERC-IU-ICV. Estas enmiendas, destinadas al fomento del catalán, reabren la polémica acerca de las aspiraciones aglutinadoras de los colectivos que defienden los Países Catalanes, en los que encuadran a Cataluña, Valencia y Baleres.

El pacto entre socialistas y republicanos supone un desembolso de las cuentas del Estado de 900.000 euros para fomentar el uso del catalán. El problema radica en que la aportación económica se distribuye a entidades de la Comunidad de Valencia y de las Islas Baleares. También se deja una partida, en este caso de cien mil euros, para la difusión de revistas culturales en lengua catalana.

Demandas sociales
En ambas comunidades se han producido quejas de los Presupuestos del Estado, al considerar que no se atienden demandas sociales ni se destinan recursos a infrastructuras largamente reivindicadas. En cambio, llegará medio millón de euros más a Baleares, pero el receptor no será el Gobierno autonómico sino la Obra Cultural Balear. El destino de los 500.000 euros es para «fomentar la lengua catalana en las Islas». La diputada popular por Baleares, María Salom, ha calificado de «lamentable» la subvención otorgada a la Obra Cultural Balear. Salom lamenta la «poca influencia» del presidente de su Comunidad, el socialista Francesc Antic, para lograr que Zapatero «destine más recursos para Baleares». La diputada echa de menos que no se invierta en «turismo, las obras de remodelación de la playa de Palma o las ayudas anunciadas en la Ley de Dependencia».

La enmienda aceptada por los socialistas, que otorga 300.000 euros a la entidad Acció Cultural del País Valenciá, para «el fomento de la lengua y la cultura propia» ha sido recibida como «lamentable, ofensiva y un insulto», por parte del popular valenciano Esteban González Pons. El vicesecretario de Comunicación del PP considera que «promover el catalán en Valencia es reabrir una polémica». El dirigente popular, además, opina que el pacto entre socialistas y republicanos supone una «intromisión política y vulnera la literalidad del Estatuto de Autonomía de la Comunidad», en el que se recoge que el valenciano es, junto al español, la lengua oficial de la región. Al igual que su compañera de Baleares, González Pons no está satisfecho de lo que destinan a la Comunidad Valenciana los presupuestos estatales. Opina que Zapatero discrimina a su tierra y favorece a las comunidades con gobiernos socialistas. La subvención de la polémica, para el dirigente popular, «afecta al sentimiento del pueblo valenciano».

Los populares no se van a limitar a expresar sus quejas por subvencionar el fomento del catalán en Valencia y Baleares. En la tramitación presupuestaria del Senado intentarán que se eliminen las enmiendas aceptadas por el PSOE en el Congreso o, en su defecto, que se cambie el destino de las subvenciones. Desde el PP se quejan de que no se hayan destinado recursos a la promoción del castellano en el exterior. González Pons se daría por satisfecho si se cambia para este fin la cantidad que recibirá Acción Cultural del País Valencià.

La batalla para aglutinar Comunidades
La Razón 10 Noviembre 2008

¿ ¿Existen oficialmente los Países Catalanes?
- No. El término Països Catalans (Países Catalanes) no tiene ninguna entidad jurídica y lo utilizan partidos y organizaciones de izquierda e independentistas para aglutinar a todas las comunidades autónomas en las que se habla catalán.

¿ ¿Cuentan con el apoyo de la mayoría de ciudadanos?
-En absoluto. Es más, en la Comunidad de Valencia, sobre todo, y en las Islas Baleares provoca rechazo y malestar entre la mayoría de los ciudadanos.

¿ ¿Qué persiguen estos grupos?
-Las organizaciones pancatalanistas apuestan por la independencia y constituir un «Estado catalán» con las Comunidades donde se habla esta lengua. ncluyen en sus aspiraciones a territorios de Aragón y de Francia donde tambié se usa la lengua catalana.

INFORME
El coste de la imposición lingüística
http://blogs.hazteoir.org/economiaynacionalismo/ 10 Noviembre 2008

http://blogs.hazteoir.org/economiaynacionalismo/2008/11/07/informe-el-coste-de-la-imposicion-linguistica/

“El comercio sufre“. Con una mano, el nacionalismo catalán expresa su preocupación por la crisis del comercio. Con la otra, lo expolia con multas de millones de euros por no usar la lengua obligatoria. En 2007, el nacionalismo catalán recaudó a través de los servicios de control lingüístico, basados en un sistema de delaciones anónimas, 3.000.000 €.

Durante el último año, el gobierno regional catalán gastó 156.993.855 € en el fomento de la lengua catalana, un 30,8% más que en 2006. En el mismo período, el Instituto Cervantes gastó 81 millones de euros. Aclara la memoria del gasto de la propia Generalidad que las cantidades gastadas no suponen el monto total destinado a la lengua:

[Los casi 157 millones no incluyen los] gastos de formación del personal propio de la Generalitat o costes de equipamientos, infraestructuras o actuaciones hechas en catalán.

Un tercio del “dinero lingüístico” de Cataluña fue destinado a ayudas al cine (por ejemplo, a la producción de cine pornográfico en catalán) y a medios de comunicación. Desde la llegada a la presidencia de la Generalidad catalana de José Montilla, el capítulo de gastos destinados a la promoción lingüística se ha triplicado con respecto a la época de Maragall.

Ante semejante dispendio resulta normal que el gobierno regional catalán tenga que recurrir a fuentes de financiación extraordinarias, si podemos calificar de tal manera el expolio a los empresarios radicados en las provincias catalanas.Tres millones de euros es el importe que alcanzaron en 2007 las multas impuestas a los empresarios que se resistieron a la rotulación obligatoria en Cataluña.

El comercio recibió la peor parte en la campaña de persecución del español en las cuatro provincias catalanas. Algo más de la tercera parte de las multas fueron impuestas a comerciantes minoristas. Casi un millón de euros procedieron del sector servicios, mientras cantidades inferiores fueron obligados a pagar los empresarios de telecomunicaciones y transportes.

Según Josep Huguet, que en 2005 fue consejero de Comercio en el Gobierno regional catalán y hoy lo es de Innovación, “la lengua es el termómetro para medir la calidad de un servicio”.

El sistema de delación anónima instaurado por la Generalidad catalana para acabar con el uso del castellano en Cataluña utiliza formas amables para ocultar su voluntad censora, que busca controlar el idioma que eligen los ciudadanos para comunicarse.

Las Oficines de Garanties Lingüístiques son organismos creados por el Gobierno tripartito catalán para garantizar la aplicación de una normativa que discrimina el castellano en favor del catalán.

El objetivo de estas Oficines es lograr que la población utilice solamente el catalán en sus conversaciones habituales y para ello se vale de un sistema de denuncias anónimas que cualquier ciudadano puede interponer a empresas y particulares. Las denuncias van acompañadas de las correspondientes sanciones.

Las Oficines de Garanties Lingüístiques se han instalado en las capitales de provincia catalanas y se encargan tan solo de proteger los derechos de los catalano hablantes. Por supuesto, en su documentación no se utilizan términos políticamente incorrectos. No se habla de delación, ni de denuncias anónimas. Pero siempre se ha dejado bien claro todo el procedimiento cuando se establece de manera inequívoca que se respeta la “confidencialidad” de quienes delaten a empresas y/o particulares. Cuando arrancaron, estos organismos especificaban:

La confidencialitat està garantida.
Tras los escándalos y denuncias de estos años, la información pública sobre el anonimato de las delaciones ha quedado en un discreto segundo plano. Ahora en los impresos de denuncia hay casilleros para el nombre del denunciante pero no exige al funcionario de turno ningún control acerca de la autenticidad de esos nombres. Mucho menos si se denuncia por internet. Además la Generalidad catalana se apresura a aclarar que la Ley de Protección de Datos garantiza que los nombres de los denunciantes se requieren solo a efectos de comunicación entre la administración y eld elator, y nunca se harán públicos.

Mientras algunos ayuntamientos vascos, gobernados por los nacionalistas, han recurrido a los vigilantes de la lengua, que se encargan de controlar el idioma que hablan los niños del municipio en su vida privada y, en su caso, de convencerles para que abandonen el castellano a favor del vasco, los nacionalistas catalanes han optado por el sistema de Oficines de Garanties Lingüístiques, que parece bastante más efectivo, se puede extender a toda la región y ofrece una imagen menos inquisitorial que la vasca. Aunque sus costes sean muy superiores al comportar la creación de un nuevo servicio público. Cuando los nacionalistas catalanes reclaman más dinero para Cataluña y hablan de balanzas fiscales, no incluyen en su debe todos los gastos adicionales que suponen medidas como esta y que terminan pagando todos los españoles.

Las normas de funcionamiento de las Oficines de Garanties Lingüístiques son bien explicitas. Literalmente dicen así:

Si consideráis que no se han respetado vuestros derechos como persona consumidora en relación con el uso del catalán y queréis que se inicie un procedimiento administrativo –que puede conducir a una sanción en el supuesto de que se demuestre el incumplimiento de la legislación vigente– podéis presentar una denuncia.

Necesitamos vuestra colaboración, como personas consumidoras y usuarias, para que las empresas con sede en Catalunya incorporen el uso del catalán. Por esto, en los establecimientos disponéis de hojas oficiales de reclamación/denuncia.

Las propias Oficines de Garanties Lingüístiques ofrecen en su documentación ejemplos de lo que debe hacer el ciudadano:

Ejemplo
Denuncia: Haré un viaje con la agencia Rueda por el Mundo, he pedido el contrato de servicios en catalán, pero no tienen ningún ejemplar. Considero que no se respetan mis derechos como consumidor y quiero hacer una denuncia que conduzca a la aplicación de sanciones, si se demuestra que se vulneran mis derechos.

Respuesta: Efectivamente, tenéis derecho a disponer del contrato en catalán. Rellenáis el impreso de queja o denuncia en papel, haced las copias y tramitadlo. Si nos facilitáis los datos de la agencia, nos pondremos en contacto por informarla de la legislación, ofrecerle asesoramiento y ayudarla a resolver el problema. Este hecho no implica la anulación del expediente iniciado.

Estos son los servicios que ofrecen las Oficines de Garanties Lingüístiques según se recogen en sus propios documentos:
¿Qué hacemos? Atendemos las personas que quieren formular consultas, quejas o denuncias en torno al derecho de vivir en catalán, y en aranés en el Valle de Aran. Tramitamos las quejas y denuncias para que los organismos competentes hagan una inspección y, si hace falta, impongan una sanción.

Tras la cháchara políticamente correcta con que se envuelven las oficinas de control lingüístico del empresario y del ciudadano, surge con claridad el carácter étnico-lingüistico del tripartito gobierno regional catalanista. Y también sus consecuencias. Este texto apareció publicado en La Vanguardia. Su autor en Lluís Peix, que escribe porque ha recibido la notificación oficial para que suprima el castellano de la rotulación de su comercio:

Nací en 1940 fuera de España. Recuerdo que cuando veníamos de vacaciones a Barcelona, al llegar a la frontera, mis padres decían: “Nens a partir que entrem a Espanya no parleu català, que està prohibit“. Cuando explico esto hay quien dice: “¿Qué esperabas de un régimen fascista?”. Pues nosotros seguíamos hablando en catalán y nunca nadie nos amonestó.

Hace unos meses recibí en mi establecimiento de Barcelona un aviso del Ayuntamiento en el cual me comunica la obligación de eliminar unos focos que iluminaban la fachada y a la vez me advertía que debía poner todos los letreros en catalán para adecuarlos a la normativa del Departament de Política Lingüística y que de no hacerlo incurriría en una sanción de 600 euros por cada elemento que incumpliera la normativa.

Pregunto yo: ¿qué diferencia de talante hay entre prohibir el uso de un idioma y obligarte a usar un idioma bajo sanción de 600 euros si no lo haces? (Lluís M. Peix Soler, Multas lingüísticas. La Vanguardia, 5.4.05)

En el curso de una entrega de premios a la mejor iniciativa lingüística del sector comercial, celebrada hoy, el vicepresidente del gobierno regional catalán, Josep Lluis Carod, declaró:

Tenemos que seguir reafirmándonos en que promover el uso de la lengua entre el comercio, en rotulación y como lengua, es un valor añadido en la calidad del servicio.

Baleares paga para que los Reyes Magos hablen catalán
http://blogs.hazteoir.org/economiaynacionalismo/ 10 Noviembre 2008

La Direcció General de Política Lingüística del gobierno regional balear ha puesto en conocimiento de los alumnos de las islas que también este año podrán ganar los premios que sus autoridades autonómicas están dispuestos a entregarles con la única condición de que escriban su carta a los Reyes Magos en catalán:

Un curso más, desde la Dirección General de Política Lingüística, quremos ofrecer la posibilidad a los alumnos del último curso de Educación Infantil y del primer ciclo de Primaria de participar en la redacción en catalán de la Carta a los Reyes de Oriente. Este año continuaremos con el proceso que empezamos el último curso: todos los niños que participen en la actividad recibirán un pequeño obsequio justo tras las vacaciones de Navidad y, además, en cada clases que participe el maestro elegirá la mejor carta, cuyo autor recibirá un regalo adicional.

Como puede apreciarse en la ilustración, en la instrucción para los maestros que acompaña al comunicado, el gobierno regional, siguiendo pautas también tradicionales, establece los mecanismos de control para que así quede constancia de los profesores que han obedecido la orden y de los alumnos que han participado.

Dinero público para promover el vasco en Rusia
http://blogs.hazteoir.org/economiaynacionalismo/ 10 Noviembre 2008

Desde hace 3 años, el gobierno regional vasco emplea el dinero de los contribuyentes para promocionar la lengua regional en Rusia. Alumnos rusos de la Universidad de Moscú asisten a clases de vasco impartidas por una profesora de Hernani, que destaca la… facilidad de los rusos para la pronunciación de esta lengua.

Con dinero público se edita también la revista digital Gernika, un proyecto bilingüe en ruso y vasco para dar a conocer la cultura vasca en Rusia, y se traducen obras del vasco al ruso. Entre las ya traducidas figuran El hijo del acordeonista, de Bernardo Atxaga, y una antología de cuentos vascos del Centro de Estudios Vascos de Reno.

El Instituto Vasco Etxepare, creado por el Gobierno Vasco para la promoción, difusión y proyección del vasco en el extranjero, recibió subvenciones por valor de 5.498.000 euros en 2007, según datos publicados por el Departamento de Hacienda del gobierno regional vasco. (P. Medina de Retamales)

Baleares prepara la mayor inversión en política lingüística de su historia
http://blogs.hazteoir.org/economiaynacionalismo/ 10 Noviembre 2008

El presupuesto público con destino a la Dirección General de Política Lingüística del gobierno regional balear alcanzará el próximo año la cifra más alta de su historia.

El incremento de un 21,3% en la partida destinada a la política de control lingüístico que socialistas y nacionalistas han puesto en marcha en Baleares, supone emplear 7,3 millones de euros del presupuesto de la comunidad en la dirección general encargada de aplicar las restricciones lingüísticas en las islas.

Los fundamentos políticos de dichas prácticas se fraguaron durante los gobiernos del Partido Popular, pero la coalición acutalmente en el poder ha duplicado los fondos destinados a ponerlos en práctica.

El dinero destinado al control lingüístico de los ciudadanos que viven en Baleares tiene como destino, entre otros:

1. El Consorci per al Foment de la Llengua Catalana: 2 millones de euros.
2. Las subvenciones para fomentar el uso del catalán: 1,2 millones, lengua que, a la vista de este criterio inversor, se diría que nadie quiere utilizar en Baleares.
3. Las “encuestas lingüísticas” para comprobar el uso del catalán entre la población.
4. Las “ayudas para actuaciones de dinamización lingüística”, eufemismo tras el que esconde, entre otras cosas, la “adaptación” de los inmigrantes.

En los presupuestos del gobierno regional balear no figura ninguna mención a las compañías aéreas.

OPINION
El nacionalismo y la política de Estado
http://blogs.hazteoir.org/economiaynacionalismo/ 10 Noviembre 2008

Anxo Quintana sostiene que lo suyo es “política de Estado” y defiende que la razón de ser del nacionalismo es el bienestar de los ciudadanos. Es más, el vicepresidente de la Xunta gallega considera que la tal creación de bienestar es “lo que debe hacer” un partido nacionalista. Sostiene Anxo Quintana en una entrevista… aparecida en el diario El País que el etnicismo busca el bienestar de los ciudadanos:

El proyecto nacionalista y de autogobierno sólo tiene sentido si, además de defender la identidad, se dedica a lo que debe: crear bienestar. (El País, 31.10.08)

En la semana del automóvil que han organizado algunas autonomías, la gallega entre otras, y con la resaca de las reformas millonarias en ciertos despachos, la proposición de Quintana se compadece mal con la realidad.

El gobierno del que forma parte el señor Quintana acaba de destinar a la “difusión internacional da cultura galega” en la feria del libro de La Habana 1,3 millones de euros, buena parte de los cuales, según hemos podido comprobar en el parlamento regional, se han ido en pagar mojitos en el bar del hotel donde se alojaba la ilustrada delegación enviada a la cosa.

El bienestar que proporciona el nacionalismo cuando tiene oportunidad de gestionar los recursos públicos se concreta en la retirada de inversiones de la economía productiva para desviarlas hacia fines innecesarios que además a menudo rozan lo ridículo. El gobierno regional del que Anxo Quintana forma parte es el que pretendió no hace mucho tiempo imponer a los fabricantes de juguetes que quieran vender sus productos en Galicia la obligación de que las muñecas hablen gallego.

El intervencionismo y la imposición de variadas cargas, tasas e impuestos más o menos revolucionarios es consustancial a la gobernación de un partido nacionalista, que tan pronto obliga a malgastar el dinero de los comerciantes con rotulaciones obligatorias, como interpreta que las huelgas se producen en España porque unas cuantas provincias todavía no han alcanzado la independencia.

Durante la última huelga de transportistas, el BNG colgó en su página web una encuesta que preguntaba:

¿Por qué los gallegos y las gallegas tuvieron que sufrir una huelga de transportistas tan larga?

Entre las opciones de respuesta figuraba la siguiente: Porque Galiza carece dun Estatuto de Nación.

Cada vez más ciudadanos perciben la sinrazón y el despilfarro como las únicas propuestas reales del nacionalismo a la hora de gobernar. Sin embargo sus protagonistas son los tipos con mejor autoestima de todo el continente. Anxo Quintana, en la referida entrevista:

“Queremos hacer política de Estado”. (El País, 31.10.08)
 

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