AGLI

Recortes de Prensa    Martes 11 Noviembre 2008

«Gleichschaltung»
POR HERMANN TERTSCH ABC 11 Noviembre 2008

EN Cataluña ya saben hoy muchos que el negocio requiere sacrificios más allá del trabajo, el esfuerzo y la profesionalidad. Se requiere adaptación. El régimen acaba de dar un nuevo aviso a todos los que pudieran andar aún despistados. Las empresas de prensa, radio y televisión han de ser precursoras en la comprensión e interiorización de las realidades del entorno. Así lo entenderán los comerciantes, los funcionarios que aún no lo sepan, los empresarios y los obreros no convencidos por sindicalistas pagados para ser convincentes.

Los catalanes lo van entendiendo. Hay que estar conectados a la misma onda que el poder para no sufrir sobresaltos. Las disonancias son harto perjudiciales para la salud, el patrimonio, la seguridad y por supuesto para la armonía. Los alemanes lo aprendieron en los años treinta. Y después de la guerra, los que tuvieron la poca fortuna de quedarse, nacer y crecer en la República Democrática Alemana.

En alemán hay términos tan afinados y afilados que dan miedo. Uno de ellos es «gleichgeschaltet» (viene a ser algo así como «conectados en la misma frecuencia»). Se empezó a hacer muy pronto. Y no resulta muy difícil si hay medios y voluntad. Ya en 1933 -recuerdo que lo relataba el inolvidable Joachim Fest, pero también Sebastián Haffner sabía mucho al respecto- comenzaron los camisas pardas a corretear por los pasillos de las redacciones. Entraban sin llamar a los despachos de los directivos y responsables de opinión, política y cultura para recomendar lo que convenía publicar y escribir si se valoraba la vida plácida y la nómina.

Llegaban y preguntaban a los venerables opinadores de la Frankfurter Allgemeine Zeitung entonces si valía la pena la ridícula insumisión ante la «Gleichschaltung». Pasó lo mismo en territorio comunista a partir de 1946. En los históricos periódicos de Berlín, Leipzig, Halle o Dresde. Todos sabían lo que significaba. No había que hacer proclamación pública de acuerdo. Bastaba con asumirla como un hecho más de la realidad social. Evitaba problemas laborales y económicos, sociales y de trato e integración de los hijos y la familia. Oponerse era absurdo y desleal hacia el bienestar de los más cercanos.

En Cataluña ya van afilando el término. Nos lo cuentan Punto Radio y la COPE, además de todos los empresarios que se resisten a ser felpudo de la Generalidad o La Moncloa.

El que más desparpajo tiene en esto, no es sorprendente, es «el Putin de Iznájar», también conocido como el «Strelnikov de Sant Jaume». ¿Se acuerdan de Strelnikov? El homo-soviéticus por excelencia. El aparatchik total.

Más que adalides de la cochambre política e intelectual, del resentimiento enemigo de la libertad, el presidente de la Generalidad y su Gobierno son ya metáfora de todo ello. Pero está claro que no basta con una pieza tan triste y menor para explicar el inmenso desafuero. La vergüenza, el abuso y la cobardía tienen muchos más nombres que explican tanto alineamiento (Gleichschaltung) en la inagotable ofensiva contra la libertad en Cataluña y toda España.

Otra vez

FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 11 Noviembre 2008

El antiguo miembro del 'comando Madrid' Iñaki de Juana Chaos está citado esta mañana en la Audiencia Nacional para declarar acerca de la carta que fue leída en un acto de homenaje que se le tributó en San Sebastián cuando recuperó la libertad el 2 de agosto pasado. De Juana, si tiene a bien volver desde Irlanda para presentarse ante el juzgado, tendrá que aclarar si es el autor de esa misiva con la que, según la Fiscalía, hubiera podido incurrir en un delito de enaltecimiento del terrorismo por sus referencias a Txomin Iturbe.

Si las alusiones a Iturbe contenidas en esa carta le parecen a alguien un delito de enaltecimiento del terrorismo, tendrían que ver lo que dijeron los partidos nacionalistas cuando falleció el jefe de ETA en 1987. El propio Gobierno vasco hizo pública una nota en la que reconocía «el coraje y la entrega demostrados por este luchador en uno de los momentos más negros de la etapa franquista». De Juana no se atrevió a poner por escrito ni la décima parte de lo que dijo el nacionalismo institucional entonces.

De Juana Chaos se ha hecho merecedor del desprecio de cualquier persona de bien y no sólo por sus asesinatos. Así que sólo cabe celebrar su decisión de instalarse en Irlanda con el apoyo de miembros del IRA y del Sinn Fein. Cuanto más lejos esté del País Vasco, menos posibilidades de que las víctimas del terrorismo etarra revivan su sufrimiento cada vez que se crucen con él en la calle. Lo mejor para todos es que continúe en Irlanda el resto de sus días y que se dedique a escribir novelas o a servir cervezas en un pub, lo que quiera, pero lejos del país donde tanto dolor ha provocado.

Sin embargo, llama la atención el esfuerzo judicial invertido en tomarle declaración por una carta cuyo contenido penal resulta discutible y lo poco que sabemos acerca del resultado de las investigaciones que se iban a realizar para averiguar si se produjo una ocultación de patrimonio o alzamiento de bienes por parte del etarra con la que habría eludido satisfacer el pago de indemnizaciones a que fue condenado. ¿Se ha investigado algo? ¿A qué conclusiones se ha llegado?

Tampoco sabemos nada de por qué un grupo de particulares, miembros de la izquierda abertzale, se apoderaron de una calle de San Sebastián, cortaron el tránsito e impidieron el paso a los ciudadanos para hacer un homenaje al etarra. La celebración de este acto era algo anunciado, pero ninguna autoridad, local, autonómica, estatal o judicial, intervino para impedirlo. Ahora tenemos que gastar esfuerzos y recursos judiciales en investigar lo que nadie fue capaz de atajar de manera preventiva.

Vuelve el nacionalismo de verdad
ADOLFO GIL GÓMEZ La Opinión 11 Noviembre 2008

Hace tiempo que el nacionalismo se esfuerza por ofrecernos una cara amable, lo que se ha da dado en llamar el quintanismo, el bugallismo, una especie, incluso de mestizaje cultural, entre socialdemócratas al uso y nacionalistas civilizados.

Sin embargo estos días parece que asistimos a cierto recrudecimiento anticipadamente preelectoral. La Consellería de Cultura hace aguas por un quítame allá esos millones del Gaiás y si tienen que rodar cabezas, pues que rueden. Ya rodaron.

Retrocedamos, el Partido Popular se debate entre -y no me gusta acudir al tópico de antaño- las boinas de Galicia rural, coquetas siempre con ese disfraz de galleguismo moderado, casi de andar por casa, y el perfil del político de centro derecha urbana, de La Coruña o Vigo, pero que se extiende como reguero de pólvora, que tanto le da como tanto le tiene una lengua como la otra pero que le tocan las narices con el Plan de normalización Lingüística en la enseñanza y no digamos con los expedientes a los comerciantes por sus rótulos. No sé la importancia ni el miedo real que tendrán a Rosa Díez a sus posibilidades en las próximas autonómicas. No me atrevo a aconsejarles, pero que pongan los medios que puedan a fin de que no les resten votos no es descabellado, seguramente su éxito no será el de Ciudadanos por Cataluña, porque la financiación no será la misma, pero a Feijóo le haría daño.

Por lo pronto escolares de Ortigueira se preocupan de recoger firmas para ver qué se hace con su horario de clase, que no tienen las horas reglamentarias en castellano y las inspecciones oficiosas de los comisarios mensales constatan que en Vigo algo así como dos tercios de los centros se pasan la norma por el arco de triunfo y dan en castellano lo que les viene en gana con el acuerdo de clientela.

Esa misma pupa les está saliendo a los socialistas, geográficamente hablando, pero torean mejor en ese albero. No hay duda de que tienen mejores espadas para dejar -sin contemplaciones- con un palmo de narices al concejal nacionalista de turno si se pone impertinente, pero ojo, ni el vazquismo es lo que era, ni les hacen tragar a los nacionalistas ruedas de molino demasiado grandes.

El órdago lo está echando el nacionalismo en la retaguardia, no el gobernante, que bastante tiene con administrar los abundantes duros que consigue del presupuesto público. Es el de la retaguardia del Ave Fénix Rodríguez que resurge de sus cenizas parlamentarias para poder salir otra vez en los periódicos a cuenta de sus ponencias congresuales de la UPG en las que reclama que las cosas son como han de ser y que lo importante es que las subvenciones que se emplean en mantener medios de comunicación lo sean para que se difundan sus opiniones a todo pasto, mejor en gallego -eso sí-, pero en todo caso que sea con amplitud de columnas y minutos, que para algo tiene dos diputados en Madrid y toda una historia a sus espaldas que le avala como fiel reconquistador.

Mala campaña se avecina, porque nuestra realidad lingüística aquí la conocemos perfectamente, pero del Padornelo en adelante se tienen, en general, opiniones poco contrastadas y cuando algún interesado poco viajado duda y te pregunta da por supuestas realidades muy diferentes, siempre calcos de realidades catalanas o vascas.
www.lafelizgobernacion.blogspot.com

Ha convertido en primer objetivo de su ministerio el integrar a la mujer en las FFAA, pero no en dotar a nuestras tropas del equipo necesario
La obscenidad de Chacón
César VIDAL La Razón 11 Noviembre 2008

En pocas circunstancias -y no han faltado- ha dado mayores muestras de bajeza moral el gobierno de ZP que en lo relacionado con la guerra de Afganistán. Durante años, ha negado -a sabiendas de que era mentira- que nuestras tropas en la zona se encontraban en un conflicto bélico, ocultando tal circunstancia bajo el eufemismo vergonzante de la misión de paz. Pero si ya tamaño comportamiento es de por sí escandaloso, aún más lo ha sido el de buena parte de los protagonistas de las últimas horas.

Cuando ha tenido lugar la muerte de otros dos soldados españoles en Afganistán, nos hemos visto obligados a asistir a lo que sólo puede considerarse un ejercicio desvergonzado de obscenidad por parte de la ministra de Defensa. Los antecedentes de la Chacón son, desde luego, obvios.

Chacón es la política que, en su día, se solidarizó con un cómico del tres al cuarto que «se había cagado en la puta España» diciendo que ella también era Rubianes.

Chacón es la ministra que ha convertido en primer objetivo de su ministerio el integrar a la mujer en las FF AA, pero no en dotar a nuestras tropas del equipo necesario.

Chacón es la ministra que se ha preocupado de cambiar los uniformes femeninos en el Ejército, pero no los carros de combate sustituyéndolos por otros dignos.

Chacón es la ministra que pertenece a un gobierno que consiente que personajes como Touriño se gasten en automóviles innecesarios lo que podría dedicarse a blindados indispensables para nuestras tropas.

Chacón es la ministra que ha apoyado unos presupuestos que significan un recorte del 7% en el gasto de Defensa a la vez que se incrementaba en un 22% los del absolutamente inútil Ministerio de Igualdad, todo ello sin decir ni mu.

Chacón es la ministra que milita en el PSC, ese partido catalanista que ha arrancado a los españoles la parte del león para infraestructuras y que se dedica a abrir embajadas de Cataluña en el extranjero porque hay que darle un trabajo a Apeles, el hermano de Josep Lluís.

Chacón es la ministra que se permite -al estilo del CAC y del gobierno del bachiller Montilla- excluir a medios de comunicación de sus viajes, como hizo recientemente con la cadena COPE.

Chacón es, en última instancia, la ministra que no se ha atrevido a enfrentarse con la prensa este fin de semana porque sabe hasta qué punto es culpable de que nuestras tropas se jueguen la vida sin contar con un equipo suficiente -el que tienen los otros ejércitos que están en Afganistán- que pueda salvarlos en episodios como el de las últimas horas.

Con ese historial a sus espaldas, seguramente, muchos de los lectores comprenderán que pocas veces en mi vida haya sentido tanto asco, tanta repugnancia y tanta indignación como hace unas horas al ver a la ministra de Defensa eludiendo a un grupo, sin duda fiero, de periodistas y leyendo un papel en el que expresaba su admiración por unos soldados a los que no ha atendido ni un solo minuto desde que se hizo con la poltrona ministerial. Ningún hombre de honor hubiera incurrido jamás en semejante conducta. La Chacón ni es un hombre ni tiene honor. Bastaría, pues, con que dimitiera y nos librara a todos de tener que contemplar tanta obscenidad.

¿Debemos luchar en Afganistán?

JUANJO SÁNCHEZ ARRESEIGOR El Correo 11 Noviembre 2008

HISTORIADOR, ESPECIALISTA EN EL MUNDO ÁRABE

España no es la octava potencia mundial como afirman alegremente tanto el Gobierno como la oposición. España es un país avanzado e industrializado, cuya economía podría situarse entre los puestos duodécimo o decimoquinto del ránking mundial, dependiendo de la manera en la que ponderemos los diferentes parámetros. Formamos parte del pelotón de cabeza, pero en ningún caso somos una potencia mundial. Por lo tanto, cabe preguntarse el motivo de que mantengamos varios cientos de soldados en un país muy remoto como Afganistán, sobre todo cuando los matan.

Nuestras tropas en Afganistán están allí para defender los intereses nacionales de España. Cuando la comunidad internacional envía tropas para intervenir en tal o cual crisis, no lo hace por puro humanitarismo, sino para proteger sus legítimos intereses y sus ambiciones. El mundo es como una gran ciudad donde conviene mucho ser solidario cuando arde la casa de un vecino, aunque esté lejos de la nuestra, porque en ningún caso es recomendable que se extiendan los incendios. Muchas veces los gobiernos y las gentes ignoran descaradamente esta norma de sentido común. Se encogen de hombros y cínicamente dicen: 'no es asunto nuestro'. Puede suceder que por pura suerte no les pase nada, pero lo más frecuente es que acaben lamentando amargamente su estupidez. Cuando los talibanes comenzaron a cometer barrabasadas no movimos un dedo para impedirlo. Luego sucedió lo que sucedió. Otros lugares como Birmania o Chechenia nos pasarán la factura a su debido tiempo. Pero de momento centrémonos en el problema afgano.

Suele afirmarse con cierto grado de masoquismo que los occidentales tenemos la culpa de todo porque financiamos a los talibanes para luchar contra la URSS, criando a los cuervos que ahora quieren sacarnos los ojos. Es un disparate, porque los rusos salieron de Afganistán en 1989, el régimen comunista cayó en 1992 y los talibanes no aparecieron hasta 1994. Una vez derrotados los comunistas, los caudillos afganos se dedicaron a reñir salvajemente por el poder. Fue entonces cuando un puñado de jóvenes talib -estudiantes- de la etnia pastún, formaron un grupo de justicieros locales para intentar meter un poco de orden y de sentido común en el caos imperante. Fueron los paquistaníes y no los occidentales los que aportaron el dinero y las armas necesarias para convertir a un pequeño grupo de estudiantes fanatizados en un ejército capaz de conquistar casi todo el país, y de convertir al profesor que les daba clases de teología, el mulá Omar, en el nuevo jefe del Estado.

En la actualidad la situación sigue siendo la misma. El espionaje militar paquistaní, el ISS, es un verdadero Estado dentro del Estado que actúa al margen de las autoridades civiles. Ellos financian a los talibanes, los arman, los entrenan y les ayudan a reclutar tropas entre los pastunes de Pakistán. Pretenden crear por la fuerza un Gran Pakistán que abarque Afganistán y Cachemira bajo un gobierno militar autocrático. Otra cosa es que la situación se complique bastante porque los talibanes y sus colegas ideológicos de Pakistán no sean meros peones, sino que albergan sus propias ambiciones, que no siempre coinciden con las de sus poderosos padrinos, aparte de que el Gobierno paquistaní se vea obligado a jugar a dos barajas por la presión occidental.

La insurgencia afgana está formada casi exclusivamente por miembros de la etnia pastún, que supone el 45% de la población. A los tayikos, hazaras, uzbecos y otras etnias los tienen en contra casi en bloque. La irracionalidad de la dictadura talibán les indispuso con gran parte de su propia etnia. La insurgencia sobrevive sólo gracias a los apoyos que recibe de Pakistán, pero los talibanes no son un movimiento religioso o un partido político. Son un ejército y nada más. Sus efectivos rara vez han superado los 50.000 hombres, de los cuales como mínimo un 25% provenían de Pakistán. Las batallas y las deserciones han diezmado las filas de los talibanes afganos.

Esta situación puede acabar de tres formas:
A) La incompetencia del Gobierno de Karzai podría permitir que poco a poco la insurgencia cuajase entre los pastunes, evolucionado el conflicto hacia una guerra civil enquistada entre las dos mitades del país. Sin una retirada occidental, la conclusión a largo plazo podría ser la partición de facto del país, en beneficio de Pakistán.

B) Si los afganos eligen a un presidente más competente que Karzai, crean una administración eficaz y los occidentales les siguen respaldando con tropas más numerosas y mejor organizadas, los talibanes afganos serán destruidos. Entonces la lucha continuaría como una mera invasión paquistaní de Afganistán, donde los pastunes paquistaníes se verían reducidos al ingrato papel de carne de cañón. El resultado a largo plazo podría ser un conflicto abierto entre Pakistán y Occidente.

C) La guerra puede terminar de desestabilizar Pakistán, un país con armas nucleares que está ya muy cerca del colapso, surgiendo una dictadura integrista o el caos absoluto. Este escenario, el peor de todos, es por desgracia cada vez más y más factible.

Se admita o no, el miedo a que esto suceda es la verdadera razón de que se mantenga la presencia occidental en la región. Impedir que el arsenal nuclear paquistaní caiga en poder de los integristas significa evitar una nueva matanza de Atocha con armas atómicas. Por un objetivo así merece la pena mantener allí a cientos o incluso miles de soldados durante todo el tiempo que haga falta. Lo demás no son más que palabras.

La guerra de Afganistán que los españoles no podemos perder
ÁNGEL EXPÓSITO, DIRECTOR DE ABC 11 Noviembre 2008

LAS muertes del brigada Suárez y del cabo Alonso, a manos de un terrorista suicida en Shindand, al sur de Herat, no son más que otro terrorífico escalón en el horror afgano y vienen a corroborar lo que medio mundo sabe: en Afganistán se libra una guerra contra la barbarie talibán, contra la producción insoportable de la droga y en solidaridad con las mujeres más oprimidas del planeta.

Pero ante la obviedad del conflicto bélico, conviene repasar determinados aspectos políticos y sociológicos que, gracias a la insistencia por ocultarlos, van calando en España. En todo Occidente, las opiniones públicas son cada día más conscientes de que Afganistán es una guerra casi total, pero en nuestro país seguimos, erre que erre, escondiendo la cabeza debajo del ala.

Menos mal que la elección de Barak Obama como presidente de los Estados Unidos dejará sin excusas -o no- a quienes en este lado del planeta siguen pensando que los muertos tienen que ser americanos. Porque inexorablemente el mundo se aproxima a la redefinición de la misión que la OTAN mantiene en suelo afgano.

Se trata de ganar la guerra sin paliativos. De lo contrario, la Alianza Atlántica y todos y cada uno de sus miembros mostraremos nuestras vergüenzas más inconfesables ante la China que observa atenta desde su frontera del Hindukush; ante los «tanes» ex soviéticos que siguen mirando con ojos rusos hacia el sur; ante Islamabad y el hervidero de terroristas dispuestos a viajar a Europa desde las montañas del norte pakistaní y, en definitiva, ante el terrorismo islamista.

El acoso al que las tropas norteamericanas ha sometido a los talibanes desde el inicio de la operación Libertad Duradera ha convertido este conflicto en un laboratorio de la guerra del siglo XXI, más perfecto y perverso, si cabe, que lo experimentado en Irak. Así, a las acciones de combate de los primeros años de guerra les han sucedido operaciones de guerrilla contraatacadas por los talibanes con atentados terroristas que han ido evolucionando hasta la acción suicida, lo que hace pensar a los servicios de Inteligencia occidentales que ya ni siquiera son afganos los que lanzan el coche bomba contra los militares de la OTAN. Quizá, como ocurrió el pasado domingo contra el último vehículo del convoy español.

A la fuerza, las bandas de combatientes, más diseminadas que nunca, huyen del sur hacia el norte y el oeste, donde confluyen dos características: los señores de la guerra siguen controlando el poder de las provincias y, además, las tropas allí establecidas no parecen dispuestas al combate, ya sea por las reglas de enfrentación impuestas desde sus gobiernos, como es el caso español, o por la propia dificultad de las acciones bélicas en un territorio absolutamente hostil.

El embajador estadounidense en Madrid, Eduardo Aguirre, me recordó, unas horas después de que Obama ganara las elecciones, que la necesidad de más tropas preparadas para el combate será ineludible. Pero esta evidencia traerá consigo, en breve, un reposicionamiento político de los Gobiernos que aportan efectivos a la región afgana. Ya no hay excusas. Obama ha despejado el camino y toca retratarse. ¿Podrán Europa y España soportar la llegada de aviones con los ataúdes, no ya de algunos asesinados en atentados esporádicos, sino con muertos caídos en combate? ¿No sería aconsejable ir preparando a la sociedad española -aunque habría que haberlo hecho hace años- a ser consciente de lo que allí hacen nuestros militares? ¿No sería ese reconocimiento el mejor homenaje a su labor, más allá de las sinceras y sentidas pompas fúnebres? El problema político radica en el cambio de discurso. De la paz a la guerra, del atentado a la batalla, de la defensa al contraataque. Sea como fuere, no nos engañemos. Los terroristas que asolan Afganistán no pretenden simplemente atacar a las tropas multinacionales. No. Lo que buscan es el poder en Afganistán. Pretenden derrocar a Karzai con la OTAN de por medio y conseguir así recuperar el control total del régimen de Kabul.

Los ministros Miguel Ángel Moratinos y Carme Chacón me insistieron directamente, hace tan solo unos días, en la necesidad de poner el foco en la reconstrucción del país. De acuerdo, en principio; pero no será suficiente. Porque esa labor pasa en primer lugar por la edificación del propio Estado, de arriba abajo y al revés. Kabul parece estar bajo una dirección más o menos democrática, pero el resto del país sigue dominado por señores feudales, auténticas minidictaduras del poder absoluto, la corrupción, la droga y la humillación a la mujer. Y dar la vuelta al caos tardará varias generaciones.

En segundo lugar, la reconstrucción pasará obligatoriamente por la formación del ejército nacional y sus fuerzas policiales. Lo que la OTAN reconoce como «afganización» de la seguridad. Más de lo mismo, porque este trabajo requerirá mucho dinero, mucho tiempo y mucha sangre.

En este campo, todos los países de la Alianza reconocen el éxito del PRT español en Qala-i-Naw, donde alrededor de 200 soldados se encargan de la seguridad de la provincia de Baghdis. Un territorio de las dimensiones de la provincia de Zaragoza que intenta ser controlado por dos centenares de militares españoles, donde la seguridad se complica debido, fundamentalmente, a la extensión de los trabajos de cooperación y a la lejanía de las obras respecto a la propia ciudad. Cuanto más éxito tenga la labor de la AECI, mayor rechazo talibán provocará. También en este capítulo los protocolos de uso de la fuerza deberán cambiar para adecuarse a los nuevos escenarios.

Por no hablar de la situación de la mujer. Existe una obligación moral, casi personal, de cada uno de los soldados occidentales allí destinados, para mejorar la consideración y la vida de las afganas. Basta hablar con ellos para corroborarlo. En todas las ocasiones en que yo mismo he deambulado por Afganistán, me ha sobrecogido hasta la vergüenza la visión fantasmal de las mujeres bajo sus burkas. ¿Quién iba dentro? ¿Una anciana, una adolescente? ¿Una persona?

El capítulo de lucha contra la droga también merece un pequeño alto en la reflexión.
Y es que desde Occidente se aprecia con razón que la exportación de todo tipo de drogas supone la fórmula de financiación multimillonaria de los talibanes, pero ¡ojo!, también es el modo de vida de la población rural y medieval por casi todo el país. ¿Se podrá acometer la destrucción de esos campos y, por lo tanto, condenar a sus habitantes, más aún, a la nada? ¿Se habla en serio cuando se pretende convencer a aquella gente de que el sustituto del opio ha de ser el pistacho?

Hay que coger el toro por los cuernos y reconocer que aquello es una guerra con todo el horror que conlleva. España no debe quedar al margen de aquel desastre porque tenemos que ganar la batalla. A la vez, y aunque lleguemos tarde, tendremos que acometer por fin la formación de nuestra sociedad en la auténtica asignatura de Cultura de la Defensa. Ya está bien de mantener vivos los complejos posfranquistas, de no honrar a los muertos como se merecen y de no llamar a las cosas por su nombre.

Fue el por entonces ministro Bono quien me comentó, pisando las piedras en la base de Herat, que nuestras tropas deberían seguir allí al menos diez años. Puede ser que se quedara corto. Por nuestro bien, por el futuro y porque no se puede perder la guerra de Afganistán, deberemos permanecer allí varios decenios, con todas las consecuencias.

Presidente

Juan Julio Alfaya Periodista Digital 11 Noviembre 2008

En español existen los participios activos como derivados verbales. El participio activo del verbo atacar, es atacante, el de sufrir, es sufriente, el de cantar, es cantante, el de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser? El participio activo del verbo ser, es 'ente'. El que es, es el ente. Tiene entidad. [Ente. (Del lat. ens, entis, ser). Lo que es, existe o puede existir. (Real Academia Española)]. Por ese motivo, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad para ejercer la acción que expresa un verbo, se agrega al final de su raíz la terminación 'ente'.

Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independiente del sexo que tenga. Se dice capilla ardiente, no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice adolescente, no adolescenta. Se dice paciente, no pacienta.

Un buen ejemplo de lo mismo:
"La presidenta era una estudianta adolescenta, sufrienta y poco pacienta, que quería ser eleganta, para que la nombraran representanta y además llegar a ser integranta independienta de la asamblea constituyenta. Ahora es la presidenta existenta en la Argentina. Pero un día llegará en que la velemos sonrienta en una capilla ardienta por ahora inexistenta. ¡Qué mal suena, Presidenta, política dirigenta, que se ponga tan violenta con el pobre español, para quedarse contenta!"

No suelo recomendar la lectura de lo que voy publicando en PD, pero este mensaje de Sufi, una cubana casada con un gallego y que vive aquí, realmente merece la pena. ¡Qué lecciones de patriotismo y de claridad de ideas nos dan los otrora "conquistados"!
Creo que al final van a ser ellos los que nos van a sacar las castañas del fuego y devolvernos el "sentidiño" y la identidad
perdida entre tantas moderneces, democratismos y otras estupideces y desvaríos.

"Es de sentido común defender la lengua que se habla desde que se nace"
Juan Julio Alfaya Periodista Digital 11 Noviembre 2008

Juan Julio, tienes el camino abierto para publicar mi mensaje. Mi única esperanza es que en esta batalla en la que nos meten a los ciudadanos, sin comerla ni beberla, se consiga al menos un poco de libertad para elegir. Y que otros que piensan igual, se sacudan las cadenas y protesten también. Mi lucha no es contra el gallego; sino por evitar que a mi hija la hagan una incompetente de su lengua materna.
Un abrazo.
Sufi
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MENSAJE DE SUFI

"Es de sentido común defender la lengua que se habla desde que se nace"

Es de sentido común defender la lengua que se habla desde que se nace. Galicia Bilingüe me demostró que no todos los gallegos quieren ser normalizados y que en España, pese a la crisis de identidad que se padece, quedan muchos ciudadanos con los conceptos de Patria y Lengua más que claros. Gente a la que no han podido lavar el cerebro con toda esa monserga progre que tanto daño ha hecho al mundo... y lo sigue haciendo.

Juan Julio, tú que has estado en mi isla, sabes lo orgullosos que nos sentimos de ser cubanos. Nuestra bandera la llevamos por delante a TODAS partes. Sabemos muy bien que la PATRIA no es un presidente o un sistema social. La PATRIA es algo mayor. Es la tierra de TODOS los cubanos. Los de izquierdas y los de derechas. Los de adentro y los de afuera; aunque a estos últimos les hayan arrebatado sus derechos y propiedades. Y lo más importante: No somos cubanos porque hablamos una lengua determinada. ¿De dónde sacan estos que la Nación es la lengua?

Cuba, así, toda llenita de los progres más rabiosos de Latinoamérica, es la mancha más fehaciente de esta "doctrina" lingüística. Porque somos independientes y libres; pero no nos cortamos un pelo para decir que hablamos ESPAÑOL. Y para hablarlo y escribirlo lo mejor que podemos. Y esa lengua no nos quita un ápice de identidad cultural mestiza, rica, propia, llena de música y color de trópico.

En el malecón, las parejas se enamoran en ESPAÑOL. No porque es una lengua mejor; sino porque es la NUESTRA. La que hablamos desde que nacimos. La que utilizamos en la escuela para aprender matemáticas, letras, artes, música y deportes. Es la que utilizan los sacerdotes en su liturgia y en la que nuestros escritores han publicado obras maestras de la literatura universal.

Por eso, llegar aquí y escuchar las estupideces que dicen en Cataluña acerca del español, me da verdadera rabia. Hay que ser muy inculto y muy mal intencionado para pretender levantar cualquier lengua por encima de otra, apelando al descrédito y a la incultura de todo un pueblo. Yo creía que eso solo pasaba en Corea y China. Pero veo que me equivoqué. Afortunadamente, en Galicia no atacan el español de la misma manera; pero supongo que es porque no pueden.

Al menos en mi casa, suceden cosas como ésta: mi hija me pregunta ayer que si "trapakapataca" era una palabrota. Yo intuí que la pregunta llevaba trampa y le respondí que en cualquier otra lengua, no sé si es una palabrota; pero que en ESPAÑOL, no lo es. Mi marido, que escuchó mi respuesta, al menos guardó silencio. Very Happy. Ya no salta para corregirme la palabra maldita. Very Happy. Sabe que eso podría desencadenar una guerra peor que la de Troya y tampoco él lo tiene ya tan claro como antes.

Otros latinoamericanos de paso por España, no se atreven a protestar contra la aculturación a que someten a sus hijos, por miedo, por falta de tiempo, por tener la vida complicada por el exceso de trabajo y por complejos, falta de cultura y tantas razones más. Pero les aseguro que no les gusta esa situación ni un poquito. Y que si pudieran escoger, desde luego, sin dudarlo, educarían a sus hijos en ESPAÑOL.

Sufi

NOTA: Para mí es una enorme alegría sentir que los hispanohablantes de toda América, de norte a sur, lo tienen tan claro y defienden el idioma que nos une y nos hermana con una convicción y un amor que les sale de lo más hondo. ¡Cuánto nos queda aprender a los españoles de los que antaño consideramos "pueblos conquistados"! Son ellos, los "conquistados", quienes ahora nos están devolviendo nuestra identidad y el orgullo de ser nosotros mismos. Al leer el mensaje de Sufi no puedo evitar una emoción profunda y decirle de todo corazón a ella y a todos nuestros hermanos de América: ¡Gracias!


Más de doscientos profesores que se fueron ante la exigencia de la lengua vasca llenan colegios e institutos de localidades próximas al País Vasco
Redacción Minuto Digital 11 Noviembre 2008

Institutos y escuelas de Castro, Laredo, Santoña o Miranda de Ebro son conocidos ya como territorio ‘de los vascos’ en la enseñanza. Hay una nutrida colonia formada por decenas de profesores que salieron de Euskadi a partir de los años noventa, cuando se aprobaron las primeras leyes y decretos que marcaban la exigencia de la lengua vasca en las aulas. Muchos docentes vieron el futuro con temor y se apuntaron a los concursos de traslados para funcionarios, y los que no tenían plaza fija se presentaron a oposiciones estatales en busca de un destino fuera del País Vasco, pero lo más cerca posible de su domicilio. Otros intentaron aprobar los perfiles de euskera durante años, sin éxito, hasta que tiraron la toalla y se lanzaron en pos de huecos en centros de comunidades vecinas. Son los exiliados del euskera. La mayoría no se atreve a poner rostro ni nombre a su historia.

«Desde los años noventa se fueron seminarios enteros de Historia, Filosofía… Catedráticos de gran experiencia, de prestigio, buenos docentes. Aunque muchos eran funcionarios con plaza fija y les iban a liberar para estudiar euskera, no estaban dispuestos a renunciar a dar las clases en su lengua. Los conocimientos no se pueden transmitir de la misma forma en el aula en un idioma aprendido de mayor. Se perdió un gran capital humano», resume el profesor de Historia Pablo Gómez de Vicuña, miembro de CC OO, que vivió el traslado de muchos de sus compañeros a otros destinos. La ley de la Escuela Pública Vasca de 1993 y el posterior decreto de perfiles, en el que se establecía la obligatoriedad de sacar unos títulos concretos para ocupar las plazas en la red pública, dio el pistoletazo de salida a ese ’sálvese quien pueda’.

Nos cuenta Marta Fernández Vallejo, en un estupendo artículo de El Correo, que el grupo más numeroso de docentes vascos se ha asentado en Cantabria. Colegios y centros de Secundaria públicos de Laredo, Castro y Santoña, principalmente, junto a otros ubicados en poblaciones más pequeñas, cuentan en sus aulas con más de un centenar de profesores de la comunidad, sobre todo vizcaínos. «Con la implantación de los modelos lingüísticos en la escuela, la opción que nos dieron fue reconvertirnos o irnos», recuerda un profesor de 57 años que reside en Bilbao e imparte clases de Historia en el instituto Bernardino de Escalante, de Laredo. No quiere que aparezca su nombre. «Hago mi vida en Bilbao y no me atrevo. Todo lo que no es nacionalismo vive aún acomplejado en Euskadi. No hay libertad para hablar». Entre su centro y el que está en esa misma localidad, el Fuente Fresnedo, hay más de cincuenta enseñantes vascos.

Un goteo constante
Este docente trabajó durante 25 años en institutos y escuelas de la capital vizcaína, «a la puerta de casa». Estaba a gusto y nunca se le había pasado por la cabeza irse de Euskadi. «Intenté sacar los perfiles de euskera y no pude. Ya tenía más de 40 años. A partir de ese momento la alternativa era ser vejado, humillado y relegado -que nos retiraran de la docencia y nos dedicaran a algún puesto de cuidador de comedor o similar-, o marcharnos. No no hemos ido, nos echaron, nos obligaron a irnos», se lamenta.

Recuerda con tristeza «el goteo continuo» de profesores que se fueron durante esos años. «Ni la sociedad vasca, ni los partidos políticos, ni las asociaciones de padres, nadie reaccionó ni hizo la menor mueca. Nos íbamos de uno en uno, de cuatro en cuatro en algunos colegios y no pasaba nada. Nadie protestó. Para el Gobierno vasco fue una buena jugada porque se quitó de en medio a cientos de profesionales que eran un obstáculo en sus planes por no saber euskera, y dejábamos sitio para los jóvenes ya euskaldunes. Además, oficialmente nos íbamos porque queríamos, ya que nos daban la oportunidad de reciclarnos», añade aún dolido.

Consiguió plaza en Laredo en un concurso de traslados en 1996. Ahora va y viene a diario a su instituto desde Bilbao compartiendo el coche con compañeros vizcaínos. Cree que nunca se ha valorado «el coste humano» que supuso para el colectivo este exilio forzado. «Teníamos aquí nuestra familia, nuestros amigos, nuestra vida, tuvimos que pagar una factura personal muy alta». Subraya también el elevado «coste académico»: «Se fueron profesores con mucha experiencia y entraron a las aulas otros reciclados en euskera, con las limitaciones que supone dar clase en un idioma que no dominas. Pero al sistema educativo vasco eso no le importa nada. Tiene otras metas».

Si en Laredo la presencia vasca es grande, Castro es el destino más goloso y donde se concentra la comunidad más numerosa de profesores procedentes de Euskadi. En el instituto Ataulfo Argenta hay 29, el 36% de la plantilla, y en el José Zapatero Domínguez hay una veintena. Castro es el sueño de Koldo -que tampoco quiere que aparezca su apellido, a pesar de que vive en Málaga desde hace 9 años-. Es profesor de Dibujo en Secundaria. En los años noventa hacía sustituciones en la red pública vasca y esperaba para presentarse a unas oposiciones. «Estaba obligado a pasar primero el examen de perfil de euskera, pero mi nivel era bajo. Suspendí el primer intento», recuerda.

Koldo, que tenía entonces 42 años y una hija pequeña, le vio las orejas al lobo. «Si ya son difíciles unas oposiciones, como para aprobar también el euskera… Es doble pendiente cuesta arriba». Se presentó a las oposiciones en Andalucía y consiguió plaza en Málaga. Desde entonces, cada dos años, cuando se convocan los concursos de traslados, pide ilusionado una plaza en Castro. Sin éxito hasta ahora. «Es la forma de volver a vivir en mi tierra, en Barakaldo, aunque dentro de poco mis hijas estarán ya integradas aquí y no podré regresar», comenta con pena.

La ‘vía cántabra’ aún es la salida que les queda a profesores en activo en Euskadi: al colectivo de docentes sin perfil que llevan décadas en la enseñanza vasca, no tienen puesto fijo de funcionario y ahora viven de las sustituciones de unas plazas de castellano que se extinguen. Patxi de Diego tiene 51 años y acaba de presentarse a oposiciones en la comunidad cántabra. Lleva 26 años dando clases de Lengua Castellana en el País Vasco y perdió la estabilidad por no tener perfil de euskera. No tiene futuro en la red educativa vasca y ahora busca un hueco en institutos de Cantabria. «Los de castellano hemos tenido que emigrar, nos han obligado a irnos, nos han echado. ¿No es eso también una forma de ‘bullying’?», reflexiona indignado.

Vivir en Castro
En centros de Primaria y Secundaria de pueblos más pequeños, como Guriezo o Santoña, también es fácil encontrarse con docentes de Euskadi. Muchos se han quedado ya a vivir en Cantabria. Alfredo Vallejo, profesor baracaldés, da clases de Historia en un instituto de Santoña. «Esta zona es territorio de ‘los vascos’, es algo sabido ya en la comunidad educativa en Cantabria. He coincidido con compañeros que han sufrido mucho, que se vieron obligados a pedir destinos fuera porque no pudieron con el euskera», detalla. No es su caso. Tiene el EGA y pudo haber optado a una plaza aunque reconoce que le hubiese resultado «complicado» dar clases en euskera. Decidió opositar fuera de Euskadi, era más seguro, y logró plaza en la comunidad vecina. Alfredo se ha quedado a vivir en Castro, como una buena parte de los maestros que han conseguido destinos en Cantabria. «En Castro todos somos profesores vizcaínos o ertzainas», resume.

Los municipios burgaleses cercanos al País Vasco son otra de las salidas para los docentes que se van de la comunidad. Es el camino que tomó Vicente Carrión, profesor de Filosofía. Encaja en el grupo de los que apostaron en un principio por quedarse en su plaza e intentar aprobar el euskera. Estaba muy contento con su trabajo en un instituto de Secundaria de la capital alavesa, el Francisco de Vitoria. Aprobó la prueba oral de euskera, pero no superó el examen escrito. Era funcionario de carrera, tenía su plaza asegurada y se quedó a la espera de lo que le ofreciera Educación. No fue nada bueno. Su instituto mantuvo el modelo A, de enseñanza en castellano, y acabó por acoger lo que en el sistema educativo se denomina la ‘diversidad’: alumnos con necesidades especiales, los estudiantes con fracaso escolar y la inmigración. Su plaza de Filosofía en castellano desapareció. Durante un tiempo impartió clases de ‘Habilidades sociales’ en un módulo de FP. Después le tocó dar música y gimnasia a alumnos de ‘diversificación curricular’, los chavales con dificultades de aprendizaje. «Creí que podría adaptarme, pero no fue así. No era lo mío», comenta este docente guipuzcoano.

«Recuperé a Platón»
Carrión vio el futuro negro y en 2006 se presentó a un concurso de traslados para funcionarios. Cogió su último tren. Consiguió plaza en un centro de Secundaria de Miranda de Ebro. Con 50 años ha vuelto a dar Filosofía en Bachillerato. «He recuperado a mis ‘platones’ y ‘aristóteles’ y estoy encantado. Me ha supuesto una liberación», reconoce orgulloso. Recuerda que a su alrededor ha visto «un gran drama personal» durante los últimos años que estuvo en Vitoria. «A muchos les costó sangre, sudor y lágrimas el euskera. Gente mayor que se veía obligada a robar horas de estar con su familia para ir a clase y hacer los deberes del euskaltegi», relata.

Junto al sentimiento de haberse ido en silencio, sin protestar y sin que nadie moviera un dedo por ellos, los docentes en el exilio coinciden en que están satisfechos con unos destinos que consideran tranquilos. «La opción era estudiar euskera, que es como preparar otra vez unas oposiciones, o irme. No me lo pensé», recuerda una profesora de Matemáticas, vecina de Vitoria, que quiere ocultar su identidad. Logró una plaza en el instituto Montes Obarenes de Miranda de Ebro en 1990 y ahora se confiesa «encantada». «Los chavales aquí son como en cualquier otro sitio, pero te evitas todo ese rollo político. Y doy clases en mi lengua», añade.

Tiene sus pegas: «Tres cuartos de hora de ida y otros tantos de vuelta a diario; comer siempre fuera de casa; ganar mucho menos que los docentes del sistema educativo vasco y separarme más tiempo de mis hijos». En su centro hay una docena de vascos, que comparten coches para realizar los traslados al centro de Secundaria burgalés. Aun así se considera una privilegiada. Asegura que muchos colegas que optaron por permanecer en Álava le comentan ahora la suerte que tiene. «Es una frase que oigo continuamente: ‘¡Qué suerte, en Miranda!’». Una gran parte de sus compañeros que se quedaron en Vitoria y no lograron aprobar el euskera han acabado «haciendo sustituciones de semanas, de un lado para otro, en busca de una plaza en castellano, llorando al Departamento de Educación para que les busque un acomodo digno hasta la jubilación».

La comunidad docente vasca en Cantabria o Burgos es tan numerosa que ya han surgido algunos recelos. La profesora de Matemáticas del Montes Obarenes de Miranda comenta que algunos compañeros le recriminan que, como funcionaria, pueda optar a centros educativos de fuera de su comunidad y ellos no tengan la oportunidad de acceder al País Vasco por la exigencia de la lengua.

Cerco a los medios de comunicación no nacionalistas en Cataluña
A. Baiget El Confidencial 11 Noviembre 2008

Las voces disidentes con el nacionalismo catalán cada vez lo tienen más difícil para hacerse oír en las ondas en Cataluña. El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), que es en teoría un organismo independiente de los partidos, ha evidenciado el trato de favor a los medios nacionalistas catalanes en perjuicio de otros medios, que no son de su cuerda, en el reparto de las licencias de radio de la comunidad.

Quien saca mayo tajada en la adjudicación de las 83 emisoras son Prisa, Godó y el Grup Flaix que se llevan entre los tres 27 frecuencias, gracias a las intervención del grupo presuntamente independiente encargado de regularizar los medios audiovisuales en Cataluña.

En detrimento, uno de los más perjudicados en el reparto es la Cadena COPE, que ha perdido dos licencias importantes una en Lleida capital y otra en Girona capital, en lo que parece una decisión política para como dijo el President de ERC, Joan Puigcercós, crear “un cordón sanitario” frente los medios de la derecha.

Otro grupo también damnificado ha sido el del diario El Mundo presidido por Pedro J. Ramírez, ya que ninguna de las 22 solicitudes para emitir en Cataluña le han sido concedidas.

El Grupo Godó el más beneficiado
Entre los agraciados el que se lleva la mejor parte es el Grupo Godó, propietario de RAC-1, Rac 105 y La Vanguardia, entre otros, que ha obtenido tres nuevas frecuencias a las que hay que sumarle 14 que ya explota. Parece que es así como el PSC y este grupo de comunicación entierran el hacha de guerra después del sonado incidente protagonizado por el jefe de política de La Vanguardia, Jordi Barbeta, y Toni Bolaño, quien fue hasta hace bien poco director de comunicación del presidente del Gobierno catalán, José Montilla.

El indicente se remonta a marzo de 2007 cuando Bolaño le dijo a Barbeta la célebre frase “no pararé hasta joderte”, tras la publicación por parte del periodista de una información relacionada con el posible recorte del Estatut por parte del Tribunal Constitucional que no sentó nada bien a las filas socialistas.

La concesión permitirá que una radio de fuerte espíritu nacionalista catalán como es RAC-1 se consolide en el territorio y que sea una alternativa a Catalunya Ràdio, hasta hoy líder indiscutible de audiencia.
También hay que destacar que el grupo Zeta, editor de El Periódico de Catalunya, no ha conseguido ninguna concesión y que la cadena Ser ha perdido cinco, hecho que ha molestado a Prisa, considerada próxima a los socialistas.

Los Reyes inauguran en Tokio el mayor Instituto Cervantes del mundo
Unos 2.000 alumnos estudian ya en el centro.- En Japón 400.000 personas aprenden castellano
EFE - Tokio El País 11 Noviembre 2008

Los Reyes de España inauguraron hoy en Tokio el mayor centro del Instituto Cervantes del mundo, que cuenta ya con dos mil alumnos y que quiere servir de plataforma para la difusión de la lengua y cultura españolas en Asia y el Pacífico. Antes de comenzar la ceremonia, se guardó un minuto de silencio en memoria de los dos militares españoles muertos hace dos días en Afganistán en un atentado suicida.

Como ya hizo ayer el emperador Akihito en la cena de gala en honor de Don Juan Carlos y Doña Sofía, que trasladó sus condolencias por los fallecidos, el primer ministro japonés, Taro Aso, expresó hoy a los Reyes su pésame por las víctimas. Además, agradeció la contribución de España para lograr la paz en el país afgano, durante el almuerzo que ofreció este mediodía a los Reyes en su residencia, tras la inauguración del Cervantes.

En el transcurso del almuerzo, Don Juan Carlos y Taro Aso hablaron también de la actual crisis financiera internacional y de las excelentes relaciones entre Japón y España, en donde el Primer Ministro estuvo el año pasado cuando ocupaba la cartera de Asuntos Exteriores. Don Juan Carlos y Doña Sofía visitaron el Cervantes acompañados por la princesa japonesa Takamado, encargada de la agenda de la cultura española; por la ministra de Ciencia e Innovacción, Cristina Garmendia, por la directora de la institución, Carmen Caffarel, y por representantes del Gobierno japonés.

El peso del castellano
Don Juan Carlos recordó en la inauguración que cerca de 500 millones de personas hablan español, "una lengua que se ha convertido en el segundo idioma de comunicación internacional" con un creciente peso "en los ámbitos político, económico y comercial. Dijo también el Rey, que el número de estudiantes de español en Japón -más de 400.000- es el "mejor indicador del interés mutuo por conocernos mejor", impulsado por los hispanistas de este país, y que el Cervantes de Tokio confirma su voluntad de expansión en Asia y el Pacífico "verdadero mar de encuentro con las tierras americanas donde se habla" nuestra lengua.

Los Reyes recorrieron el centro de ocho pisos, que tiene 4.300 metros cuadrados y que cuenta con 18 aulas, una multimedia, dos salas de exposiciones, una biblioteca, una librería en español y un auditorio-salón de actos para 160 personas. Don Juan Carlos y Doña Sofía descubrieron una placa conmemorativa y visitaron las exposiciones Andalucía-Tokio-Andalucía: cuatro visiones del arte emergente andaluz y Federico García Lorca: Poeta en Tokio.

Precisamente es García Lorca quien da nombre a la biblioteca del centro, que cuenta con más de 8.000 volúmenes, que irán aumentando hasta los 40.000 previstos, y que dispone de una sección especializada en el poeta granadino.

A su llegada al Cervantes, un grupo de escolares japoneses del Colegio "Banjo" obsequió a los Reyes con dos canciones: La Tarara, en español, y Shukura (Cuando los cerezos florecen en primavera), en su lengua. Con motivo de la inauguración se han organizado una serie de actos en el que participan la bailaora María Pagés, la sobrina del poeta Laura García Lorca y la restauradora Carme Ruscalleda, que también estuvieron en la inauguración.

ESPAÑA
Rosa Díez le cierra el paso a Rajoy: alarma en el PP por la fuga de votos a UPyD
Alberto Mendoza El Confidencial 11 Noviembre 2008

El Partido Popular no despega en las encuestas y en la calle Génova se escucha de nuevo el ruido de sables de los descontentos con el liderazgo de Mariano Rajoy. Pese al evidente desgaste que la crisis económica ejerce sobre el PSOE, los populares no han pasado del empate en estimación de voto en el barómetro del CIS. La dirección popular, basándose en los cálculos tradicionales de la política española, confiaba en que su nuevo estilo de oposición, con apoyos puntuales al Gobierno y proponiendo alternativas, sería suficiente para rentabilizar el descontento de los votantes socialistas. Pero la irrupción del partido de Rosa Díez, Unión Progreso y Democracia (UPyD), ha desbaratado los cálculos electorales clásicos.

Según ha podido conocer El Confidencial, diversos análisis revelan que UPyD está limitando el crecimiento del PP. La formación de Díez aumenta en intención de voto a costa de los populares, que permanecen estancados en los sondeos. Desde la aparición de UPyD se han sucedido las especulaciones sobre cuál de los dos grandes partidos padecería una mayor fuga de votos, pero los últimos sondeos confirman que es el PP el más afectado por la subida del partido de Díez.

La hoja de ruta de Rajoy para llegar a la Moncloa pasa por consolidar la fidelidad del electorado popular y seguir recabando el respaldo de aquellos que votaron a José Luis Rodríguez Zapatero en marzo, pero se sienten decepcionados por el rápido deterioro económico. Una estrategia que se ha revelado insuficiente ante el crecimiento de UPyD, que en el barómetro de octubre alcanzó el 2,9% en estimación de voto.

PSOE y PP aparecen empatados con el 39,7%, pero los analistas consultados recuerdan que, en el momento de los comicios, los socialistas cuentan con una cantidad importante del llamado voto útil de la izquierda. Esta desviación suele desinflar las expectativas de grupos como Izquierda Unida, que obtienen mejores resultados en las encuestas previas (el CIS le otorga un 4,3% de estimación de voto) que en las urnas. Y, aunque el PP también posee un porcentaje de voto oculto, de celebrarse elecciones de forma inmediata, en plena crisis económica, a Rajoy no le sería fácil doblegar a Zapatero.

Amplio espectro ideológico
Para Carlos Martínez Gorriarán, miembro de la dirección de UPyD, el carácter “transversal” de la formación, que evita decantarse por un único espectro ideológico, hace que pueda recolectar votantes tanto desde el centro izquierda al centro derecha. Sin embargo, Martínez Gorriarán percibe el acercamiento de votantes de perfil liberal descontentos con la forma de hacer oposición del PP.

Otra de las razones del crecimiento de UPyD es el escaso rechazo que sus siglas generan en la mayoría del electorado. Según el CIS, mientras que casi la mitad de los votantes del PSOE nunca votarían al PP, sólo el 0,4% asegura que nunca lo haría por el partido de Díez, porcentaje que se reduce a cero en el caso de los votantes populares. Además, la mayoría de los ciudadanos identifica a UPyD con el centro político, aunque Martínez Gorriarán matizó que su partido no es un equivalente a UCD, sino que reúne a votantes de la derecha liberal, de carácter laico, y de la izquierda no radical.

Por otra parte, Díez, pese a no estar presente en las encuestas del CIS, se ha consolidado como una de la figuras políticas más valoradas en España. Una popularidad que supone un gran activo para su partido, y que contrasta con el suspenso que los ciudadanos otorgan a Rajoy. De acuerdo con Martínez Gorriarán, la imagen de Díez ha llegado al electorado gracias a los medios digitales y a los nuevos hábitos de los españoles a la hora de informarse, ya que UPyD sigue denunciando el “ninguneo” al que le someten los grupos de comunicación tradicionales.

Historiador estadounidense
Payne: el proceso de memoria histórica solo reconoce a víctimas de un lado
Efe La Razón 11 Noviembre 2008

El historiador estadounidense Stanley G. Payne, uno de los principales conocedores de la historia española, no ve "ningún interés general" en el proceso de memoria histórica emprendido en España, que, considera, persigue únicamente el reconocimiento de las "víctima de un solo lado".

Payne, que presenta en Madrid su último libro "España, una historia única", sostuvo en una entrevista con Efe que hay que diferenciar entre el "verdadero interés histórico arqueológico" y lo que define como "manipulación política".

"Si hay fosas que no han sido excavadas, hay un interés científico, histórico, no político en hacerlo y hacerlo bien, y dar reconocimiento a las víctimas y una sepultura digna".

Pero, agrega, se debe distinguir "empezando, por ejemplo, por los términos que no sean políticos, sectarios, dando reconocimiento a todas las víctimas de la guerra civil", y en el proceso iniciado en España sobre la memoria histórica no ve "ningún interés general, democrático, en todas las víctimas, sino en las de un solo lado".

"Eso es una actitud totalmente politizada, una manipulación política", ya que, sostiene, es necesario hacer una investigación histórica, "reconocer que los asesinatos políticos comenzaron desde diciembre del año 30, con la primera sublevación de izquierdas y los tres primeros asesinatos cuando la sublevación de Jaca, al final del año 30, y sería necesario empezar a reconocer a todas las víctimas desde entonces", agregó.

De la actuación del juez Baltasar Garzón, opina que el magistrado "lo que quiere es salir en la foto. Lo intentó a través de Pinochet, lo hizo a través de otras cosas, y ahora lo hace en el caso de Franco, pero Garzón es verdaderamente la cola del asunto", agregó.

Payne dijo que ultima un nuevo libro que saldrá "dentro de menos de un mes", un estudio biográfico de Franco "que incluye el primer testimonio de su única hija, a base de entrevistas bastante extensas", que espera que será "el más objetivo publicado sobre Franco".

Sobre el momento actual de España, considera que debería centrarse más en tener "un Ejército mejor preparado para la defensa nacional", porque tiene la "frontera más difícil de todos los países europeos".

"Si realmente tuviera que enfrentarse con la amenaza exterior seria, desde el sur, casi no tiene las fuerzas, casi no tiene los elementos para hacerlo", afirmó Payne.

Para el historiador, no es un caso específico de España, sino que "los países europeos, fuera de Rusia, Inglaterra, Francia y Alemania, tienen ejércitos muy limitados. Es un rasgo típico de la Europa de este momento, pero quizás más acusado en España, porque aquí no hay un sentido de patriotismo fuerte".

"La verdad es que actualmente casi no podemos hablar de Ejército español, es una especie de policía nacional con algunas armas más potentes, pero como verdadero ejército casi no existe", agregó.

Esto para Payne, "en ciertas circunstancias no sería malo, pero me temo que las circunstancias actuales no son las que realmente permiten que algo así sea tan aceptable, porque hay enemigos, hay peligros".

No se trata de que España vaya a entrar en una gran guerra frontal como en el siglo XVIII ó XIX, señaló, pero "tiene la frontera más difícil de todos los países europeos, es su frontera sur. Marruecos, en el mundo árabe lo conocen, con varias fuerzas que existen por ahí".
 

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